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#Peda

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JJoaquinyjesicaLv1· hace 877 dRelatos

Mi cuñadita Nahiara me garcha en el colegio de ella (cap 42)

Para ese momento yo no me hacia ningún problema por básicamente tener dos turras en mi vida. Cómo ya había dicho en otros capitulos tanto tiempo en el mundo turro y sos un turró más, no te importa absolutamente nada. Ni lo pensas solamente disfrutas de toda la situación. Además la carita de nena de Nahiara me volvía loco. Tenía algo especial esa pendeja que me calentaba a otro nivel. Físicamente obviamente que su colita bien parada redondita sin ninguna imperfeccion propio de la corta edad era un golazo de media cancha, pero y más allá de sus pequeñas tetas que siempre podías notar que estaba sin corpiño lo que más más me gustaba era que llevaba lo villera lo turra bien al extremo. Se la pasaba escuchando cumbia al palo todo el dia le chupaba tres huevos los vecinos y sus quejas, era desordenada mal todo lo tenía hecho un caos y por sobre todas las cosas muy sucia. Por dios como me calentaba que fuera así. Una tarde por ejemplo mi suegra demoraba demasiado en el baño y Nahiara sin ningún tipo de vergüenza o complejo se puso a mear delante mío en el patio. Hizo flor de charco en la tierra y se cagaba de risa. Pendenciera como ella sola, le tenía un odio gigante a la policía a la "yuta puta" según ella y a los chetos. Hasta ese momento no sabía si mi villerita cuñadita desconocía mi pasado cheto, si me quería por haber dejado el mundo cheto y volverme turró o si simplemente le gustaba mi pija. Sea cual sea el motivo yo pensaba reventarle la concha una y otra vez hasta donde sea posible. Este capitulo va a traer algo de polémica pero sinceramente me chupa un huevo acá contamos las cosas tal y como sucedieron asique que salga como salga. La cosa venía más o menos así, si la familia de mi turra era disfuncional y complicada la vida de mi hermosa cuñadita había sido todavía peor y su actitud tan pendenciera hizo que en el colegio se lleve algo así como doce materias a diciembre. De las cuales con suerte si paso tres, a más de la mitad ni fue, algunas incluso por quedarse dormida. Para febrero tenía que rendir una banda de materias algo así como nueve. Mi suegra le rompía las bolas para que vaya y las rinda para que no repita (otra vez). Por su puesto que la turrita de nahiu cero bola le daba y seguía plenamente en la suya. Ensima en esos momentos fue cuando empezamos a noviar y garchar a escondidas. Todo eso sin contar que mi turra Jésica era igual que Nahiara pero más grande asique digamos que no había mucha chance de que la pendejita pase de año. Una media mañana y mientras mi turra dormía plácidamente desnuda en la cama, Nahiara se cambiaba para ir a rendir la segunda de las nueve materias. La primera se olvidó no fue y ya la habían reprobado. Mi suegra le había ido a romper las bolas asique supongo que para no aguantarla se comenzó a cambiar. Yo estaba en la cama todavía desnudo y sentía como mi verga se iba parando y poniendo dura viéndola cambiarse. Primero la tenía toda desnudita frente a mi, esa tetas bien chiquitas redonditas paraditas pero chiquitas hermosas y esa conchita todavía estrecha y un poquito peludita me volvía loco. Acto seguido se tomo el tiempo de elegir la tanguita entre sus tangas y eligió una hilito con triángulito atrás blanca bien chiquita diminuta. Una calsa gris que se marcaba por completo el triángulito de la tanga y una remera del club Laferrere. Así sin corpiño. El pelo suelto y unas zapas bien llamativas. Yo tenía la verga muy dura viéndola y me salió de adentro un: "querés que te lleve". Nahiara gustosa con mi oferta me sonrió y me dijo: "de una vamo cuchando unos re temas". Yo me puse un jogging obviamente sin boxer y una remera. Me acuerdo bien que apenas subimos al Fiat 147 la pendejita puso unos temas de Chapa C y Nene Malo que estaban de moda en esa época. Los beboteaba y hacia que toda la calle los escuché. Unas doce cuadras después llegamos a la puerta del colegio. Pare el auto apenitas más adelante y comenzamos a comernos a besos mal. Eran esos besos bien pasionales lengua con lengua bien calientes. Nahiara se me subió a upa mio en el asiento del conductor y cruzo sus brazos por detrás de mi cuello. Me empezó a comer la boca de una forma muy especial. Mucho fuego mucha calentura y con algo de ternura también. Cómo una nena enamorada. Yo sentía todo el calor y como mi verga se ponía durísima cabezona chocando contra su colita encalsada. Le metí la mano por debajo de la camiseta de Laferrere y comencé a acariciarle suavemente sus pequeñas tetas. Ella estaba con los ojitos dados vuelta muy caliente y sin mediar muchas palabras me dijo: "quiero que me cojas en el colegio". Suficientes palabras para que la calentura no te deje ni pensar asique asentí con la cabeza y bajamos del auto calientes y sintiéndonos sarpados mal. Aclaración obvia febrero del 2012 colegio secundario de la Matanza no había una camara ni por equivocacion asique cruzamos la entrada como si nada. Una vez dentro la pendejita enfilo para el lado de los baños. Los baños de caían a pedazos literal. Miramos de reojo que no viniera nadie, los pasillos estaban tranquilos asique apenas vimos la oportunidad entramos al baño de mujeres. Cruzamos la parte del lavamos donde una canilla perdía agua constantemente y las otras dos estaban tapadas de papel y vimos la fila de circo inodoros con puerta. Las primeras dos estaban rotas mal asique fuimos al tercero. Entramos y cerramos la puerta. Comenzamos a chapar con una adrenalina como jamás había sentido en mi vida. La pendejita me tenía en sus manos completamente. Me volvía loco con esa carita de nena trola. Nos besabamos sin apuro pero con toda esa adrenalina de estar chapando en el baño de su colegio. Mientras chapabamos yo le acariciaba las tetas y ella me clavaba la mano en mi bulto bien parado. Con un movimiento brusco me bajo el jogging y dejo mi verga dura y parada frente a ella. Se agachó y comenzo a chuparme la pija. Primero unos besitos suaves en la cabeza luego besos más apasionados por toda la verga hasta que se la metió toda en su boquita. Se atragantaba con la verga y a duras penas le entraba yo la tenía hinchadisima bien parada y ella no tenía una boca tan grande más bien al contrario. Me la baboseaba toda yo sentía un fuego recorrer todo absolutamente todo mi cuerpo. Me sentó sobre el inodoro y se bajó la calsa y la tanguita hilito. Se me sentó encima y con lo empapada que tenía la conchita mi verga deslizó rápidamente hasta ensartarse toda sin forro piel con piel dentro de ella. Tuvo que contener un grito para que no nos escuchen. Entonces comenzó a cabalgarme, yo sentía no solo su conchita bien estrecha como recibía mi verga hinchada sino toda la adrenalina de la situación. Más me saltaba ensima y yo más gozaba sentía que la verga me iba a explotar en cualquier momento. Fue ahí donde sentí que era un turró de ley, la verga estaba caliente hinchada pero no sentía que iba a acabar, una relación completa me gano el cuerpo y casi como que ese garche en el colegio de la pendejita fuese algo normal. De esa forma la agarre con ambas manos de su cinturita y acompañaba los movimientos de sube baja mientras la pendejita daba pequeños gemidos de éxtasis y placer. En un momento perdí completamente la noción de dónde estábamos y del tiempo y solo sentía esa cabalgada con la concha empapada. La puerta del baño toda escrita era el único fondo detrás de la carita de nena de mi cuñadita. Acabo ella primero, exploto en flujo sobre mi verga. Ahí si que pego un alarido. Nos quedamos quietos inmóviles durante unos segundos. O nadie escucho o abran pensado que fueron pendejos jodiendo en el patio porque nadie se acercó al baño. Ella me sonrió y soltó una risita: "perdón mi amor me vuelve loca tu pija". Con sus brazos cruzados detrás de mi cuello me clavo esos ojos en mi y con una voz de nena de bebota me dijo: "lléname toda de lechita mi amor la quiero toda papi". Se arrimo y me comenzó a comer la boca, mientras ella me besaba apasionadamente yo le llenaba la conchita de leche mal. Una acabada hermosa que ella gemia suavemente recibiendola toda. Cuando se incorporo y algo de mi leche salió de su concha la muy putita se pasó la mano por la concha y luego por la puerta del baño dejando parte de mi leche ahí. Se puso en cunclillas y les juro por dios que se puso a mear el piso del baño. Yo miraba como esa conchita algo peludita largaba el chorro de pis y algo incluso me salpicaba. Ella se reía sin importarle nada. No solo hizo un flor de charco en nuestro piso sino en el de al lado también. Se subió la tanguita y la calza y abrió la puerta del baño. No había nadie. Me hizo señas y salimos del baño rapidito. Caminando de vuelta para los salones nos cruzamos con una de sus compañeras. Amiga: eee Wacha q onda recien caes jaja. Nahiara en tono de risa: taba ocupada zorrita taba re en una. Amiga: khe hija de puta que SOS venís de garchar seguro Nahiara: obio llena de leche estoy que me importa el colegio este de mierda. Amiga: que Wacha que SOS presenta al meno. Yo me mantenía en silencio pero disfrutando su turrez y su putez. Nahiara: mi novio e y me pego flor de garchada el turro Amiga: day soy tranqui ustedes e Yo: Joaquín (la saludé con un beso en el cachete). Que onda que hacen? Amiga: vamo a la plaza amiga ya fue Nahiara mirándome a los ojos: vamo mi amor. Y salimos los tres caminando para la plaza como si nada.

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DDaniputitahotLv1· hace 877 dRelatos

Hermana putita parte 3

En cuanto capté que mis papás estaban habían llegado y nos iban a encontrar en ropa interior, me preocupe demasiado tenía que pensar en algo pero no podía D- rapido tomen su ropa y suban al cuarto de Adrián Así lo hicieron y yo tomé mi camiseta y me la puse, justo a tiempo para cuando abrieron la puerta, no alcancé a ponerme de vuelta el short, estaba en ropa interior y la camiseta. Papá- Hola, que hace mi princesa? D- hola papi baje a recibir mi pizza, iba a ver películas pero sue fue la luz P- mmm y parece que fue en toda la colonia, iré a preguntarle al vecino si sabe que pasó Mamá- ¿y Adrián? D- En su cuarto M- ¿ya se fue su amigo? D- mm creo que ahí está con él M- ok, ¿Comieron? D- sip, yo era la que tenía antojo de pizza D- por cierto no vino el plomero M- sí me dijo que mañana en la mañana venía, porque hoy tuvo un inconveniente D- okey mami, yo lo recibo mañana mamá se fue hacia la cocina y papá salió a buscar al vecino, yo aproveche para levantar las cartas y la botella de tequila, que por suerte estaba tapada con mi short, tome todas las cosas y subi rapido a mi cuarto a esconderlos, baje de nuevo para ver que todo estuviera en orden, acomode los cojines que habíamos puesto en el piso, todo parecía estar en orden, fui a la cocina con mamá D- ¿cómo les fue en la fiesta, se divirtieron? M- sí estuvo muy divertida pero yo termine muerta, no aguanto los zapatos ya me ire a dormir En eso entró papá P- parece que trono un transformador, dice el vecino que ya llamó para reportarlo, solo queda esperar a que lo arreglen, tal vez por la mañana ya esté listo. estuvimos unos minutos más platicando en la cocina, pero concluimos que era mejor irse a dormir temprano ya que no había más que hacer, ellos se fueron a su habitación y yo a la mía. mi corazón estaba muy agitado, temía que mis padres averiguaran lo que estaba ocurriendo, me acosté en mi cama pensando lo que había pasado, sentía que no era real, ¿de verdad dejé que mi hermano y su amigo me vieran desnuda? aunque fue bastante divertido verles sus caras de sorpresa cuando baile para ellos, o cuando me quité la blusa, ¿a caso me gustó provocarlos? ¿es porque son menores que yo? o ¿es porque son inexpertos, y me miran maravillados? sin darme cuenta deslice mi mano hasta mi entrepierna, sentí húmeda mi ropa interior, metí mi mano debajo para revisarme, y si, mi vagina estaba muy mojada, en ese momento lo acepte, me excita provocar, sentirme deseada, juguetona, recordé los días anteriores, y realmente aprendí que esa sensación que me da al provocar, es tan rica y emocionante que no me importa mostrar mi cuerpo si así consigo salirme con la mía, ahora lo tenía muy claro. estuve varios minutos acostada, estaba ya medio dormida cuando escuche la voz de mi hermano susurrarme A- Dany ¿estás despierta? Estaban los dos al lado de mi cama D- Si si,¿que pasa? A- ¿quería saber si te dijeron algo mis papás? D- no, nada, escondí todo, creo que no vieron nada A- qué alivio Me di la vuelta para seguir dormida A-¿podemos estar un rato aquí? D- ¿no van a ir a dormir? O- no sin un poco de la pizza que pagué D- oh cierto la pizza - me levanté para ir por ella- con el susto de mis papás hasta el hambre se me olvido puse la caja de pizza sobre la cama y me acomode para comer recostada, ambos chicos se sentaron en la cama y todos tomamos un pedazo de pizza D- mmm esta muy rica!! gracias Santy S- jajaja gracias a ti por jugar con nosotros estuvo muy divertido, ¿verdad Adrián? A- mm no lo se, es muy extraño S- ¿Extraño?¿porque lo dices? A- pues para ti no lo es, pero ella y yo somos hermanos, y hacer cosas así pues… S- Bro no lo arruines, ella es la chica mas linda con la que hemos siquiera hablado A- ¿pero que tal si alguien se entera? S- Pues realmente no hemos hecho nada, yo lo veo como un juego de amigos no se.. A- ¿amigos? pero si soy tu hermano S- después de lo que nos hemos divertido yo creo que esto es el principio de una buena amistad ¿no? soy tu hermana obvio, pero ¿no podrías verme como una amiga? A- ¿porque quieres eso? D- pues porque me gustaría que pudieras ser más abierto conmigo, que me cuentes cosas de tu vida, que escuches cosas de la mía, no sé, ese tipo de cosas que harías con tus amigos, sin que te cohibas porque soy tu hermana mayor S- ¿y yo que? no me dejen fuera D- tu tambien Santy- le digo mientras le alboroto el cabello S- jajaja ok, se me ocurre algo ¿que les parece si hacemos un juramento? D- ¿Cómo que un juramento? S- sí mira, yo empiezo y luego ustedes dos ok.. pongan su mano derecha sobre la mía, y la izquierda sobre el corazón, juran que seremos los mejores amigos a partir de hoy? D- oh ok, lo juro A- lo juro D- ok mi turno.. juran que ambos me tratarán como su amiga y su hermana a la vez? A- está bien hermanita, lo juro S- ¿Cómo? No entiendo o sea ¿quedamos igual? D- ay o sea tú, Santy, me tienes que ver como tú hermana mayor y como tú amiga, y Adrián lo mismo, para estar todos en las mismas condiciones: hermanos-amigos S- oh ok ok ya entendi! lo juro!! A- bueno me toca a mí juran que lo que pase entre nosotros se quedará entre nosotros tres? S- claro Bro, lo juro D- lo juro!! Todos apretamos nuestras manos mientras lo hacíamos S- ok listo, ahora somos un equipo D- y ahora tengo dos nuevos amigos que me cuidarán cómo su hermana 😉 A- ok pero en público todos somos amigos ok? Para no tener problemas S- ya se, Los pásame tu número haré un grupo de WhatsApp D- ok S- ¿Cómo le pongo? ¿Creen que deberíamos de tener un nombre de equipo? D- mmm Da..nie..los? no sé soy malísima para escoger nombres A- es verdad nuestro último perro se llamaba sombra porque era negro D- ¿y? Es un buen nombre S- mmm por ahora le pondré Daners!! A- ¿de verdad? suena a club de fans D- a mí me gusta!! 😃 S- pues sin Luz no hubiera Sido esto posible A- pff… ok D- aww que lindos!!! 😍 Seguimos comiendo un poco de pizza D- y bueno cuentenme algo para conocernos mejor A- ¿Cómo que? D- lo que sea, que estaban haciendo antes de que se fuera la luz? S- estuvimos jugando videojuegos, a ti te gustan? D- hace mucho que no juego pero de niña jugaba mucho, Adrián me pedía ayuda cuando se le complicaba A- jajaja es cierto, estaba muy chiquito y siempre te pedía ayuda S- ¿y qué hay de ti Dany ? ¿Que cuentas? D- ¿que quieres que te diga que no te haya contado ya Adrián? Jajaja A- oh hace rato mencionaste que te fue mal en tu cita que fuiste mintiendo ir al Gym, ¿Que pasó? D- oh… sí… pues ví que realmente no era lo que yo creí, pero ya olvidemos lo del Gym, fué una pequeña mentira A- bueno lo lamento...te veías muy emocionada D- pues si pero creo que yo tuve la culpa jajaja así son las cosas del amor, complicadas Guiñé el ojo para aparentar que no había Sido nada y más porque el que me había decepcionado era el bullying de mi hermano A- ¿Cómo que tú culpa? Pues creo que la manera en que me acerqué a él no fue la correcta S- yo no estoy entendiendo nada díganme¿qué fue lo que pasó? D- está bien pero será nuestro secreto ¿ok? ¿Te acuerdas cómo iba vestida el primer día que fui a recogerte Adrián? Pues me puse ese short para que este tipo me viera A- vaya vaya hermanito! S- a ver pero ¿como? no entiendo D- ok deja me pongo un short Me levanté y fui al closet a buscar un short corto y mientras ellos estaban sentados en la cama me lo puse Justamente me puse el short que traigo ahí en la foto, me gusta por lo ajustado y porque queda como cachetero. D- lo traía puesto un short así y un top que me dejaba descubierto el abdomen para no ponerme un top, me levanté la camiseta y la anude debajo de mis pechos D- ok estaba vestida asi y fuí a su casa pero no estaba y le marqué, pero me dijo que estaba con sus amigos y que no estuviera molestando Empecé a hacer sentadillas para acomodar el short, parando el trasero, sentí como se me metia el short entre las nalgas, voltee hacia atrás para verlos y estaban con la boca entreabierta, se veían tan tiernos embobados S-¿si notan que se me sube el short? ambos asintieron con la cabeza únicamente S- pues que tarado el cambiarte a ti por sus amigos, yo no lo hubiera hecho Cambié de posición para seguir contando mientras hacía poses de ejercicio para llamar su atención me puse a gatas delante de ellos con el trasero levantado para que lo vieran bien sin dejar de mirarlos por encima de mi hombro, apoyada en mis antebrazos, comencé a elevar una pierna luego la otra, sentía como se subia mas mi short, mientras ellos me clavaban su mirada en mi trasero. apoyé mi cara en el suelo y levanté mi colita aun mas, dejando mis nalgas casi completamente descubiertas. S- uff D- ¿que pasa?- le dije sonriendo S- no nada... sigue contando Me levanté del suelo y me acosté de nuevo en la cama en medio de ellos D- y pues la vez que lo conocí salimos un rato y hablamos, hasta que nos besamos y era tan candente que íbamos a ir a otro lado pero tenía que ir por mi hermano y pues ahí quedó ( no les iba a decir que la primera vez que tuve un acercamiento con el también lo tuve con otro al mismo tiempo y que terminé desnuda en medio de ellos mientras me mandaban y yo los masturbaba, entonces sólo le dije que hubo besos y mucho menos le iba a decir de la segunda vez que me cogió en la casa el bully) S- lo arruinaste bro A- jaja yo no sabia que iria por mi, igual pudiste no haber ido D- no ya te lo había prometido, fui lo mas rapido que pude, ni tiempo me dio de cambiarme de ropa S- te fuiste vestida así a la escuela!! wow!! A- seee ¿te imaginas la que se hubiera armado si se enteraban que es mi hermana? por suerte nos escapamos D- si bueno el punto es que al dia siguiente, si nos vimos y pues me invitó a su departamento, y lo esperé mientras él se metía a bañar, luego salió desnudo mientras yo estaba distraída y me empezo a desvestir y… no les cuento más porque van a romper sus pantalones jajaja, les conté algo que sí pasó, sólo que cambié la historia del lugar y un poco los hechos a mis amigos porque no les iba a decir que el tipo era el bullying de mi hermano y mucho menos que me cogió en la casa, por eso lo de su departamento Ambos un poco apenados intentaron cubrirse la entrepierna pero estaban con un bulto en sus pantalones que era imposible esconder a pesar de estar a oscuras podía verlos con la luz de la ventana D- los calienta su hermanita? jajaja, A- de que hablas... no para nada, es solo que no me imagine que fueras asi de cachonda D- tu no te quedas atrás eh - le dije mientras le señalaba el bulto que intentaba esconder con su brazo S- o sea pero ¿si lo hicieron? D- si, y al dia siguiente fui a buscarlo, pero me ignoro, por estar con chicas más buenas supongo y sus amigos S- ¿más buenas? no lo creo, si tu eres perfecta D- que lindo Santy pero pues él no pensó lo mismo A- es un idiota D- pero bueno gracias a eso pudimos jugar y ser amigos ¿no? así que veamos el lado bueno.. S- eso si S- bueno chicos ¿y ustedes que? ya lo hicieron? A- yo no S- jaja yo tampoco, es mas los tuyos son los primeros pechos que veo en persona y seguro que Adrián igual D- jajaja ¿en serio? ¿estos?- me los agarre con las manos y los masajee delante de ellos- A- si, es raro pero si, tu eres la primera chica que vemos casi desnuda S- son muy bonitos tus pechos, se ven muy firmes D- aww mis niños, oigan…¿quieren tocarlos? S- ¿de verdad? Adrián se quedó callado, yo tomé sus manos y las puse sobre cada uno de mis pechos, moviéndolas para que los masajearan, ambos las presionaron, aplastandolas como si fueran frutas D- ouch! con cuidado, más suave, que no son globos con agua jajaja ambos se disculparon, solté sus manos y ambos empezaron a explorar mis pechos por encima de la camiseta, cambiando de uno a otro, yo estaba quieta en medio de ellos viendo sus caras, estaban fascinados muy concentrados, yo empezaba a exitarme, mis pezones se pusieron duros, ambos lo notaron, y me los acariciaron, cerré mis ojos, jugaban con ellos, los tomaban suavemente entre sus dedos y luego volvían a tomar con su mano todo mi pecho, acariciándolo, después de un par de minutos yo estaba muy excita

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CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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MMartinGnzLv1· hace 1993 dRelatos

Mi primera doble

Hace un par de años, en un chat telefonico, enganche a un tipo que vivia cerca de mi dpto. No era el mas agraciado, no tenia la mejor pija del mundo. no se le paraba del todo... Pero tenia 2 cosas a su favor: le ponia mucha onda, y es encargado de edificio (altisimo morbo). Despues de esa primera vez, el me comento que tenia otro encargado de la cuadra con el que se juntaban a pajearse cada tanto y se cogian algun que otro putito, pero siempre por separado. Me pregunto si no me cabia la onda de estar con los 2. Obviamente que ni lo pense. Sin siquiera preguntarle ni como era ni la edad ni nada, le dije que si de una. Quedamos que pronto, despues de sacar la basura, me llamaba para ir y estar con los 2. Por suerte ese momento no se hizo esperar. A los 3 o 4 dias me escribio, que estaba con su amigo, que si no queria pasar. Habia quedado que en 2 horas me veia con una amiga como a 5 barrios de distancia. Pero no me queria perder esa oportunidad unica. Les dije que si de una, me prepare y me fui a la batalla. Gratisima sorpresa fue ver al otro portero: facherisimo por donde se lo mire! Alto, de barba, buen cuerpo, linda sonrisa, lindos ojos. Apenas entre, me pidio que "inspeccione la mercaderia"... Y ya por encima del pantalon, y gomosa, se notaba un muy buen pedazo!. No tarde mucho en arrodillarme y empezar a mamar primero al dueño de casa, pero cuando pelo su compañero.... QUE PORONGA TAN HERMOSA POR DIOS! Larga, gruesa, venosa, con la cabeza justa. Enseguida me la meti en la boca. Empece a mamarlos a los 2, pero era obvio que le estaba dedicando mas a la nueva. Ellos empezaron a besarse entre ellos, y a tocarme los pezones. Al poco tiempo subi a chapar con ellos. Ahi ambos aprovecharon para dedearme. Toda la escena me estaba ya abriendo el hoyo, algo que al nuevo lo volvio loco y me empezo a mandar lengua a full. Yo segui franeleando y mamando al dueño de casa. Fue un rato de lenguetazo duro y parejo en la argolla que ya no aguantamos mas y fuimos los 3 a la cama. Un poco de franeleada entre los 3, y el dueño me empezo a puertear. Por encima de su hombro, el nuevo me ofrecio su pija para mamar. No parabamos de mirarnos. Era obvio que nos estabamos comiendo con la mirada! El dueño de casa me dio pija un buen rato, hasta que el nuevo pidio su turno. Me puso en 4, mientras el otro se puso abajo nuestro para chuparme la pija a mi, y los huevos a el. Por Dios que buena pija! Y como me serruchaba!! Me dio con todo un buen rato. Me tuve que aguantar el lechazo mas de una vez porque el dueño de casa hacia muy bien su trabajo oral. En medio de la tremenda garchada que me estaba pegando, el nuevo me empezo a meter, a la par de su pija, algunos dedos. Los colaba casi sin resistencia. Y ahi pense que esa era LA oportunidad de cumplir algo que nunca habia hecho, pero me moria de ganas: que me hagan la doble. Se los propuse, y se volvieron locos los 2! El invitado se acosto boca arriba, yo me sente encima de esa poronga monumental, y atras se empezo a acoplar el dueño. Costaba. En eso el que estaba abajo, que ya nos deciamos cosas moviendo los labios y mirandonos, me dice que me pegue mas a el, para que ayude en el angulo de entrada al que se estaba queriendo sumar. Despacito, con paciencia, pero tambien mientras nos besabamos y nos mirabamos con el que tenia de frente, el dueño de casa finalmente entro. Que linda sensacion! Y mucho mejor cuando los 2 se empezaron a mover! No se si eran maestros del garche, pero eso se sintio mejor que el mejor garche que haya tenido hasta ese momento! Sentia el lechazo todo el tiempo en la punta, pero no terminaba de explotar. Me tenian ahi todo el tiempo. Hasta que el dueño de casa me empieza a dar con furia, agarrandome bien de la cintura. Pego un grito y se re sintio como esa pija descargo todo! Se salio casi enseguida. Pero fue como una suerte de destrabe. Porque enseguida el que empezo a mandar lechazos a full fue el pijon. Y casi al unisono, con mis manos y las de ellos muy lejos de mi pija, pero con la pija del invitado muy dentro mio latiendo waskaso tras waskaso, me revento la chota en un lechazo que le pego en el menton al pijon! Y asi 4 o 5 mas, fue fueron a su pecho... No podia creer lo que acababa de pasar. Me habian pegado la garchada de mi vida, sin comerlo ni beberlo. Mientras el dueño se fue a higienizar, el amigo me encerro en la habitacion y me empezo a besar con furia, diciendome que le parecia hermoso y que me queria garchar seguido, a solas. Y yo me tenia que ir, sino de una que me re quedaba! Costo sacarmelo de encima, porque la verdad no queria irme! Pero me termine yendo a las corridas. A lo de mi amiga llegue como 1 hora tarde. Pero re valio la pena!

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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EELGAYBILv1· hace 2000 dRelatos

Chupe una pija en el bar

Hola cómo estás? Yo bien caliente como siempre. Bueno les quería contar algo que pasó anoche en un bar, la cosa es que yo fui con mi familia a comer algo. Entre charlas risas y cervezas me dieron ganas de ir al baño, habíamos terminado de comer y pedimos la cuenta yo encare al baño que está al fondo bastante alejado de dónde estábamos sentados, cuando entro veo que hay solo 2 mingitorios y al lado un baño con puerta. Un hombre tal vez de unos 30 y pico de años, más alto que yo y de espalda ancha orinando en uno de ellos, siempre me dio vergüenza orinar al lado de alguien pero me mande, el tipo me miró de arriba normal, nada raro y saque mi pene para orinar, no pude evitar mirar de reojo aquel pedazo de carne que sostenía mi compañero y que a comparación del mío me sentía pequeño, entonces en una de las relojeadas veo que se estaba masajeando la verga mientras orinaba, me quedé mirando de reojo y sin darme cuenta veo que me estaba mirando, entonces sin pensarlo le agarre la verga con una mano y empecé a masturbarlo, se sentía gomosa y caliente, el no dijo nada, solo miraba hacía la puerta. Se la sacudí un poco para que salieran las últimas gotitas y lo solté, el tipo solo dijo "vení" lo seguí al baño que tenía inodoro y puerta, era bastante chico, me empujó de los hombros hacia abajo y comenzé a chuparle la verga gomosa y venosa, una delicia, tenía un poquito de sabor a orina lo que me calentó más. Me la tragaba entera ya que todavía no estaba dura pero no tardó mucho, sentí como se iba agrandando y endureciendo en mi boca poco a poco. El solo gemía en susurros para no hacer ruido, después comenzé a pajearlo mientras le chupaba unas bolas depiladas y grandes, volví hacía la cabezota que tenía viendo como salía el precum y dirigí mis ojos a los suyos con carita de puta golosa para ver su cara de placer, estaba en la gloria. Cuando volví a intentar tragar esa pija me di cuenta de lo grande que era tal vez 20 cm, nunca había tenido tanta carne para mí por lo cual llegaba hasta la mitad de esa hermosa verga y ya sonaban unas buenas arcadas, lo cual encendió más al macho que tenía en frente, se la chupe desesperadamente y masturbandolo con las dos manos. De repente se escucha a un par de chicos que entran al baño pero yo sigo chupando como si nada ya que estaba saboreando la mejor pija de mi vida, se escuchan que charlan de un partido mientras orinan. Luego entra un tercero derecho al baño donde estábamos nosotros, intenta abrir la puerta y me golpea la nuca, mi macho dice "está ocupado" y el intruso "perdón". Quedamos esperando a que se fueran unos minutos eternos y cuando se van me toma de las manos, que estaban en su pija y las levanta apretandolas contra la puerta para dejar mi boca libre, en ese momento sentí miedo mezclado con morbo y placer. Comenzo a meter su enorme verga en mi boca más de lo que podía tragar, por lo cual las arcadas eran muy intensas y ruidosas, me faltaban unos pocos centímetros para tener toda esa pija en mi interior, sentía como llenaba mi garganta y bombeaba con fuerza, siempre con la sensación de vomitar y muchísima saliva. De repente siento como del estómago sale todo lo que había comido y tomado esa noche ensuciando todo el baño, nunca me había pasado y de afuera se escucha "estás bien?" a lo cual mi compañero responde, "si tomé demasiado pero me siento mejor gracias" lo cual era normal, así que se libero del preocupado y aún más caliente bufando en silencio siguió bombeando mi garganta golpeando mi cabeza contra la puerta hasta que su verga se hincho y dentro de mi boca comenzó a soltar con mucha presión una leche espesa y riquísima, parecía una manguera, me lleno la boquita de leche y cuando la saco seguía soltando chorros en mi cara. Por supuesto trague toda esa leche y le limpie bien la pija mientras seguía semi parada, le pregunté "como te llamas?" En un susurro, el no dijo nada solo me hizo a un lado, salió del baño, se miró al espejo se lavo la cara y salió. Yo quedé arrodillado con olor a vomito y leche en la boca y ardor en la garganta, con la pija durísima. Sali del baño me lave un poco, me enjuague la boca y volví a la mesa donde estábamos pero ya no había nadie. Al otro día me dijeron que pensaron que me había ido a la casa de mi novia a lo cual respondí "claro que sí". Esa noche me masturbe como 3 o cuatro veces con un pene de goma en el culo pensando en esa verga hermosa.

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DDannyCBALv1· hace 2001 dRelatos

El tío mirón (parte 2)

Despues de un par de pajas para descargar la calentura de ayer, les sigo contando lo de mi sobrina. La wacha se sentó en la pija de su amigo dando un largo suspiro cuando le entró hasta el tronco. Ahi se quedó un ratito sintiendo cómo la abría semejante chota, pero no duró mucho, despacio empezó a cabalgarla quejándose como una putita en celo.  Yo los mirb sin siquiera tocarme las bolas porque estaba a punto de explotar.  Mily subía y bajaba por ese pedazo de carne y sus tetas acompañaban tan bien que era una delicia ver esos pezones endurecidos bambolearse con los quejidos de la pendeja. El amigo desde atrás empezó a amasarle esas hermosas tetas y la pendeja gozaba más todavía. - Te voy a acabar en la pija... boludo, no doy mas... La pendeja estaba re caliente y aceló el ritmo. El flaco también empezó a moverse más rápido.. yo contenía la respiración... no quería largar la leche porque intuía que eso era solo el principio. Mily se quejaba como loca... - aaayyy hijo de puta... ayyyy... me haces mierda... aaayyy...  El amigo le estaba pegando una cogida tremenda. La pendeja arqueaba su cuerpito y se venía la acabada. Mily se sacó la pija de la concha y saltaron dos hermosos chorros... ahí se quedó un rato... tratando de recuperarse.  - Me estaá haciendo mierda, tio...  - See.. pero te gusta... - Obvio, boludo... mirá lo que es esa pija! Mily se fue hacia un costado y se puso en cuatro. - Vení mi amor, cogeme así que al tio lo vuelve loco El flaco se acercó y le dijo algo al oido. Mily se rió... - no se.. pero despacio.. el amigo volvió a susurrarle, mi sobrina miraba a cámara y se reía. El flaco empezó a besarle el culo y abrirle las nalgas metiendole lengua. Se venía lo mejor.. sin dudas. Sale paja, dejo fotito de mi sobri

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CColajuguetona1Lv1· hace 2001 dRelatos

Me hicieron la cola

Hola, me llamo Daniel, tengo 37 años y soy casado. Hace unos días me animé a encontrarme con Mariano (27), un chico con el cual fuimos hablando mucho pero nunca pasó nada, puro histeriqueo por mi parte. Debo decirles que siempre quise probar estar con otro hombre pero no me animaba. Siempre viendo pijas, tocandome e imaginandome tener una para mi algún día. Era Sábado por la mañana cuando salí de mi trabajo, tenía algo de tiempo y decidí encontrarme con él después que me había pasado unas fotos muy calientes de su pija bien al palo así que la verdad que me interesaba conocerlo después de semejante exhibición. Me paso a buscar cerca de mi trabajo y me pregunto si quería ir a un telo con él. Le dije bueno vamos. En el trayecto al hotel íbamos hablando de todo un poco cuando me propuso ver su pija y le dije que si que quería verla tal cual me la había mostrado en fotos. Ahí nomas en el auto saco su verga y me pregunto si le gustaba lo que estaba viendo, por un momento me quede sin palabras, la tenía gorda y ya bastante dura. Me dijo si quería tocarla y ver que onda y yo sin dudarlo empecé a tocarsela viendo como le iba parando cada vez más ese pedazo de carne. Antes de llegar al hotel paramos en una calle y no me aguanté más, empecé a calentarme tanto que terminé poniendo su pija en mi boca y a jugar con mi lengua. Me encantó la verdad y a Mariano ni les cuento, tanto que me pregunto si era mi primer vez que lo hacía. Fuimos derecho al hotel, y cuando entramos en la habitación se sacó toda la ropa y me dejó todo desnudo a mi también. Me dijo, a ver putita que me estabas haciendo en el auto y se sentó al pie de la cama y yo me rendí ante esa verga dura y gruesa que tenía y empecé a chuparsela de nuevo, cada vez más putita. Después de mamarsela un buen rato, me recoste dándole la espalda y dejándome que me apoyara y fue ahí que empezó a querer meter su pija en mi cola. Al principio costó bastante y me dolía mucho pero fue bien despacito y bastante lubricado todo hasta que me la metió entera y empecé a gritar de placer y le decía que no pare, que me la de toda. Me puse solito en 4 con la cola bien parada y mi cabeza en la almohada y el empezó a cabalgar dentro de mi culito. Me sentía toda una puta bien cogida, así unos 10 minutos dándome pija por atrás hasta que me dijo dónde la quería y yo le dije que me acabe en las nalgas, y así fue que me dejó toda lu lechita , abundante, bien espesa y caliente en medio de mi cola...... En la prox les cuento como terminó todo!!! Comenten

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RRosroxLv1· hace 2003 dRelatos

Una fantasía cumplida

Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno

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AAnahistoriasLv1· hace 2004 dRelatos

El arquero de mi vida

Esto paso hace unos meses... Me despierto después de una noche tranquila ya que tenía juego y el día estaba espectacular, un sábado soleado y hermoso. Me baño y preparo el bolso para ir al club con todas las ganas de hacer mi mejor partido y poder disfrutar el día entero con mis compañeras y ver los partidos de las reservas de fútbol ya que mi hermano jugaba. Su equipo se enfrentaba al Racing Club de Avellaneda. Yo estaba feliz por él, siempre fue su sueño ser jugador de San Lorenzo de Almagro, el equipo de su alma. Y nosotras también jugábamos con Racing más temprano en las canchas auxiliares de ciudad deportiva. Me pasaron a buscar y nos fuimos. Llegamos al club, nos preparamos y salimos a calentar. Había mucha gente de ambos equipos. En la parte visitante estaban unos 15 chicos con el conjunto de Racing que nos gritaban cosas y eso a mí me empezaba a gustar. Seguí calentando y de reojo miraba para ver quiénes eran los que decían cosas y justo enganche a un morocho que justamente me hablaba a mi... decía... (¡hermosa! en esa cola me entierro!, ¡vení a la fiesta! y trae los globos!). Lo miré y me reí, esas palabras despertaron mi lujuria y lo puta que era. No podía concentrarme en el pre-calentamiento. (¡5, que bomba tenés! ¿Jugamos al golf? ¡yo pongo el palo y vos el hoyo!) Empecé a reírme de nuevo y no paraba de pensar en ese morocho que me decía cosas desde la tribuna. Nos fuimos a preparar para empezar a jugar. Entro de titular, juego de medio half (5). El partido era duro y friccionado. En eso la número 8 de Racing avanza y le cruzo el palo pero fue tan hábil que evadió su palo y sus piernas quedaron entre mi palo, no lo solté, lo levante y cometí infracción. Se levanta y me increpa, me escupe y la empujo. Me iban a sacar amarilla, pero me echaron, era mi primera expulsión... me fui enojada al vestuario... Tiro todo y abro mi locker, agarro del bolso un toallón, una tanga y me voy a la ducha... Abro la ducha, me saco la ropa de hockey y me meto... de repente escucho ruidos y una voz que dice: (encontré el hoyo donde poner mi palo y mis pelotas...) Me limpio la cara para ver y sin dar vuelta el cuerpo, solo la cara, veo al morocho de Racing que me decía cosas desde la tribuna... Yo estaba desnuda, apoye mis manos en la pared dejando caer el agua por mi espalda. Mi cola recibía toda esa agua hasta que siento sus enormes manos meterse entre mis piernas y tocando toda mi dura colita. Estaba casi desnudo, tenía sólo un bóxer blanco. Me apoyó y sentí su enorme pija en mi cola parada. Su gran poronga iba creciendo y se ponía cada vez más dura... Cierro la canilla y me doy vuelta. Ufff, era el arquero, morocho marcado, musculoso y alto, yo petisa, mi cara quedaba por debajo de su pecho: mido 1,52 y este monstruo, medía como 2 m. jajaja. Pasé mi lengua por su pecho y me enganché en su cuello para bajarlo y llegar a su boca, pero entre mi fuerza y la suya, ayudada de sus brazos que agarraban mi cola, me levantó y me subió a su cintura. Me lo transé y le dije que me había gustado lo que me dijo, que quiero sentir su palo en mis agujeros. Me baja y me arrodillo, pero esa monstruosidad que se notaba abajo del bóxer me quedaba sobre la cabeza. No me importó y pasé mi lengua por debajo de sus bolas y empecé a bajarle el calzón. Fui viendo como salía hasta que ese pedazo me pego en la frente. Quede paralizada, era enorme y todavía no le había salido la cabeza de la piel, empecé a lamer sus pelotas y a masturbarlo suavemente, se agachó un poquito para que pueda lamerle la pija y así pude pasar mi lengua por esa gran, fascinante, deliciosa y poderosa pijota. ¡No me entraba en la boca!!! Era muy gruesa, la cabeza era grande y el tronco más grueso. Lo lamí entero e intente metérmela toda hasta que logre que llegue a mi garganta, la mantuve y la llene de saliva... Me levanto después de un rato de chuparla y me doy vuelta, él se agacha y empieza a chuparme la conchita toda depilada y pasaba su lengua por mi culito, metía sus dedos en mi húmeda concha y los movía tan rápido que me hizo acabar. Mis piernas temblaban y sentí como esos dedos se metieron en mi colita. Me la abrió un buen rato y se levantó. Me dio vuelta otra vez y me subió a su cintura y me agarré del cuello. Su pija apenas tocaba mi conchita, me la fue metiendo y me deje caer agarrándome de donde podía, ¡su pijota entró en mi concha y me abrió como una flor!!! Empecé a saltar y esa poronga entraba y no salía, era muy grande... Después de tener esa pija por un rato en mi concha, me saca y así como estaba empieza a darme vuelta, en el aire como pude me agarré del cuello y tenía mi espalda en su pecho y mi cola en su panza... Me apoyo la pija en el orificio de mi culo y me fue soltando de a poco. Mi culo estaba abierto y entregado, pero necesitaba saliva. Me solté una mano y metí mis dedos en la boca hasta la garganta, los dejé un rato y mi saliva era mucha, la agarre y la pase por su pija. Ahora sí, me dejé caer y sentí como se me abría con su cabezota. Me movía en círculos, de arriba a abajo y metí esa pija en mi culito, llegó hasta la mitad y agarrándome de la cola me subía y bajaba. Me cogió el culo y me lo abrió tanto que mi orto dejo entrar toda la pija, tanto que la sentí hasta mi panza. Empecé a saltar más y más y con mi cabeza hacia atrás me comía su lengua y mis tetas saltaban con fuerza. Acabé de nuevo, esa súper pija me rompió toda. No quería que la saque pero quería probar esa leche que seguro, después de hacer su hoyo en uno, iba a llegar. Le pregunté... (¿Querés darme de tomar la leche?) Después de tanto abrirme el culo y meterme esa enorme pija, mis fluidos anales seguro estaban por toda esa pija. Me siguió culeando y me dijo que acababa. ¡Llename la cola de leche le dije! Acabo muy fuerte y una cantidad espectacular... Me arrodillé, comencé a lamer desde los huevos, tenía la pija sucia. Succione todo lo que había denteo y fuera. Mientras con mis dedos me abría la cola y dejaba caer su acabada. Hice fuerza y salió bastante, quedó sobre el piso que ya estaba casi seco. Me trague lo que soltó en mi boca y saboree toda la pija sucia y se la limpié... Después me agache a buscar lo que salió de mi cola. Lamí el piso y succioné toda esa lechita, ¡riquísima!!!!! Me levanté, abrí la ducha, me enjuagué un poco la boca. Me di vuelta y le dije: (ojalá pierdas el partido. Jajaja) (No importa el partido porque ya gané rompiéndote el orto. Sos muy sucia y muy puta...) Me beso y me dejo bañarme tranquila... Perdió el partido, pero gano mi cuerpo. ¿Se volverá a repetir esa cogida hermosa? No recuerdo el nombre, pero espero volver a verlo... Fue mi primera vez en el club, hay más historias que pasaron en ese lugar, ya les iré contando... Besitoos Ana

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Ddaro_2008Lv1· hace 2004 dRelatos

Soplando velitas...

Comienzo el día con desayuno de regalo, mi chica y su flia me mandaron de todo, un buen arranque de cumple!     Me habia pedido el dia en el laburo, pensaba organizar bien la juntada de la noche y entre compras y poner a punto el depto... sabia que tenia para un rato...       Los invitados serian: mi chica, su flia, un par de compas del laburo, un par de primas y mi hermanita. Fui acomodando todo habiendo regresado de las compras, obvio con mi chica que vino en apoyo logístico, entramos al depto, mi sister nos tiro una ayudita y dejamos todo listo.    Citados tipo 22hs...obvio todoooos tarde, nadie pega la hora... los primeros en caer unos amigos del laburo, luego caen mis primas y al rato la flia de mi chica. Mis primas 28 y 32 añitos, bien cuidadas, lindos culos, de tetas venian flojitas... pero si unas caritas de gatitos que hacen calentar a propios y extraños... lógico los pajeros del laburo tratando de butriearlas, mi sister media celosa x la situación...     Bueno arranca picada y birras, charlas van y vienen, risas, musica de fondo... todo normal, cantan el feliz cumple, cosa que odio... (xq es triste, aparte es el payaso plin plin...) a todo esto estaban todos mis amorios juntos, no sabia a cual prestarle mas atención para que no se me ofendan y me corten los víveres. Asique iba intercalando con todas, mi chica se habia prendido a las risas con uno de mis compas, debo reconocer que el pibe tenia para atraer desde lo fisico.     Tipo 3am fuimos quedando pocos, mi compa nuevo "amigo" de mi chica, mi sister, mi cuñi y quien escribe... Música, bailongo cada tanto... luces bajas... Mi chica cachondeando mal con su "amigo" sabía que la miraba y mas lo tocaba y reia a carcajadas... dije bien, se merece un momento de felicidad... Veo a mi cuñi ir al baño, asique me fui sigilosamente tras sus pasos y antes que atine a cerrar la puerta ya estaba dentro del baño.     Me dijo: " que haces boludo??? estan todos ahi banca que ya me meo... " Solo rei y le indique que haga lo suyo, ella levanto su mini negra tipo simil cuero, baja su tanguita blanca transparente y se sienta en el inodoro, a lo que yo aproveche a bajar el cierre de mi jeans, sacar mi verga, manosearla para que se termine de parar y la dirigí prontamente a la boquita sexy de mi cuñi, le violé la boca literalmente, fueron unos minutos, pero realmente lo hice con tantas ganas y ella puso tanto empeño en la tarea... que la llene de leche, ella succiono hasta la última gota, se corrió hacia atras me mostro su boquita, con su lengua movió el semen y en un abrir y cerrar de ojos trago!!!     Quedé flasheado y feliz de lo sucedido, salimos ambos y fuimos hacia el living a continuar los festejos... Debo reconocer que si bien habia visto cachondear a mi chica, nunca espere llegar y no encontrar a ella y mi compa... pregunte a mi sister disimuladamente y me dijo que salieron al balcon a fumar... Me hice el boludo y me mande a la cocina que tiene una ventanita que da al balcón, ahi estaban ambos... obvio transando mal... no me dió celos, me dió morbo, me quede ahi mirando, transando, metiendo manos... la verdad se estaba sacando las ganas la pendeja.     Mi cuñi y sister en la suya, de pronto entran prenden la luz y les hago señas que apaguen todo, hacen caso y las llamo, ambas se acercan como intrigadas, las hago ver x la ventanita... para ese entonces ya mi chica se encontraba pajeando mal a mi compa, se arrodilló y se mando la pija a fondo... la carita de mi cuñi desencajada y los comentarios de mi sister fueron:" que pedazo que se carga por dios" Claro si con esos casi 2 mts de altura no acompaña una buena pija pobre decia por dentro...     La pendeja hdp de mi sister sale de la cocina como disparada hacia la ventana del balcón y abre como si nada, el pibe saca a mi chica y atina a subirse los pantalones, mi chica gira y ve que es mi sister... y le tira: " Ahi la tenes a la pendeja calentona, veni nena, veni mira lo que me encontré acá " Volvió a sacar la verga de mi compa y arrodilladas ambas le comieron la pija mal... se peleaban x ver quien la chupaba mas y mejor, el pibe con los ojitos para atrás de tanto placer...     Mi cuñi no podia creer que yo estuviese ahi sin decir nada, es mas viendo que estaba a gusto con tremendas putas actuar... Me tiro un nene basta vamos al living... Me agarró de la mano y me llevo, me tiró al sillón, se levanto faldita, saco su tanguita, se subió encima y metió la tanga en mi boca... saco su remerita, solto su corpiño, agarro ese hermoso par de tas que porta y abrazo con ellos mi cara... Comenzó a moverse, refregaba su chochito sobre mi, sin salirse del todo se hizo un poco hacia atras y bajo mi cierre, yo ayude y con un poco de fuerza ejercida ya estaba con mis jeans en las rodillas, retomo su puesto, agarro mi verga que estaba estallada y comenzo a refregar su conchita humeda y caliente.     Empapo mi verga, entre sus flujos y los mios la lubricación era la óptima para continuar a la tarea de estar dentro suyo, asi fue que dirigió mi verga a su interior y cabalgo tan rico, gimiendo y deseandome feliz cumple en medio de eso... me cogía tan rico, me besaba, mordia mi oreja... pasaba su lengua, agarraba sus tetas y apretaba sus pesones, agarraba mi cabeza y hacia que le comiera sus tetas, estaba a full... En eso escucho la ventana del balcon abrirse y entra mi chica... mi cuñi no sabia donde meterse!     Salió corriendo al baño y cerró puerta, mi chica se vino encima mio y me dice:" Loco para un poco, te falta cogerte a mi vieja y estamos todos en flia" me reí mal, juro que salió de mis entrañas... Le dije y vos te garchas a uno mas y tenes al plantel del laburo completo... se rio... Le pregunto que pasó que entro y dejo a su "amigo" solo con mi sister... Y ahi me cague de risa al recibir la respuesta... " Queria saber si no te jode que nos cojamos a tu compa en la pieza con tu hermana... "    Le di mi aprobación y me dirigi al baño a ver que pasaba con mi cuñada... quise abrir, puerta con llave! Escucho pasar a los tres a mi espalda y cerrar la puerta... Le indico que abra que esta todo bien... lo hace y sale, nos sentamos en el sillón y hablamos de lo sucedido, me decía que su hermana la iba a matar, que no estaba bueno que nos haya encontrado cogiendo... Y ahi dije veni asi entendes todo... Nos dirigimos a la puerta de la pieza de mi sister y hago que se agache y coloque el ojo en la mirilla... al oído le decía: " tu hermana no se enoja con nada y nadie, es mas mira como será de puta que se esta cogiendo a mi compa y mi sister!!! " La deje en esa pose voyerista y opté x colocarme detrás suyo, levanté su faldita, me agache y comencé a comerle el chochito, a pasar lengua por ese ano hermoso, aferrado a sus nalgas, las abria cada vez mas para dejar ese chochito y ese ano a mi merced... cuando note que su culito se dilato, me incorpore y tome mi pija enterrandola poco a poco...    Ese culito calentito y pseudo apretado me dejo pasar a tener toda la verga dentro, embestia constantemente, jugaba con mis dedos en su concha que estaba explotada en flujo... el ritmo aumento, la intensidad también... cogi ese culo con tantas ganas, con tanto placer... estaba a punto de acabarla, le dije, saque mi verga la masturbe solo un poco y ella giró y se colocó para recibir mi leche, fueron chorros con fuerza y en gran cantidad... toda su cara y boquita chorreaban... pasaba su lengua como queriendo juntar y no perder nada... agarro mi verga y la metió en su boca, chupo y chupo... yo no podia mas... no se de donde ni como, pero hizo salir mas leche, saco mi pija y se golpeaba con ella su cara... volvía a ponerla dentro de su boca... iba hacia el fondo... chupaba mis huevos casi arrancandolos...quedé feliz, quedé devastado...    De fondo los gemidos y gritos de placer que salían de la pieza hacian de musica para nosotros... nos recostamos en el sillón, tomamos unas birras, nos manoseamos, besamos... seguía entre ambos esas locas ganas de seguir cogiendo... Pero eso será para otro relato...

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Ppimediana75Lv1· hace 2005 dRelatos

Inyeccion a la tía! 1 de antibiotico la 2da de semen!!!

Bienvenidos amigos un relato mitad fantasía y mitad cierto! Ojalá les guste Ayer la sra de mi tío me manda watsapp para pedirme le coloque inyección,le conteste que no había drama que si le parecía a las 17 estaba en su casa,me contesto que estaba bien esa hora que pasara ella estaría esperándome. 5minutos antes de lo acordado llegue a lo de mi tía me abrió la puerta llevaba puesto un toallon únicamente para cubrir su cuerpo.nos saludamos me dio las ampollas las cargue en la jeringa me pregunto donde quería q se pusiera le dije en el sillón,bueno exclamo y se acostó en el sillón y al hacerlo me mostró todo su orto y su concha vista desde atrás. Abrió un poco las piernas me pregunto si así estaba bien,le dije que si la pija q contar casi dura giro la cabeza y me vio el bulto lo toco con la punta de su dedo y riendo dijo bueno parece que provoque algo. Bueno la inyecte y yo con 3 piernas,muy bien me dijo muy buena mano y seguido me pregunto si podía pagar con débito,c efectivo o con su concha para darse vuelta y sacarse el toallon y mostrarse desnuda.Dijo ojalá quieras te pague con mi boca y mi concha mientras se franeleaba el clitoris y la concha con 1 mano y con la otra me tenia agarrada la verga q yo aun tenia paradisíma pero dentro del pantalón. le dije bueno dame tus habilidades,acto seguido saco mi verga del pantalón lamio mi cabeza la chuponeo le paso la yema de su dedo y se la metio en la boca p apretarla con su boca la parte blanda del grande y acariciar y estirar mis huevos al máximo,mientras mis dedos le cojian la concha y el ano.gemia como yegua y yo estaba a punto de acabar también.me solto la verga se acostó abrió bien las piernas me agarro la cabeza y me exigió le chupe la concha hasta q acabe. Asi que baje a su concha le puse dedos lengua y chupe,lami y cojo con mi lengua dura dentro de su agujero caliente x varios minutos hasta que se retorcio de placer gritando me dijo ponela ahí dentro ya!!! Ponemela maldito.dame esa vergota primero se la meti unos segundos en la boca,le coji la boca y luego se la meti en la concha aaay hdp me metes ese terrible pedazo dentro mio así ahora vas a ver,me dio vuelta y empezó a cojerme en todos modos,circulo,de costado,adelante atrás etc,t voy a destruir esa vergota y así fue habré durado 3minutos con semejante cabalgada,quería tomar mi leche así que me dijo q cuando estuviese x acabar le avise que me iba a ordeñar toda la leche q saliera de mis huevos,segundos después así lo hice la saque de su ebony y carnosa concha y me dijo damela damela se metió mi verga en la boca y apretó mi cabeza con su boca y me hizo acabar un inmensa cantidad de leche mmm mmmm para que me ahogo me decía.abrio la boca y estaba llena de leche la había desbordado y así nomas me dijo,mira,la trago p agarrar mi verga nuevamente y limpiarla toda con su boca y lengua.minutos después la soltó me la guardo y me dijo q me fuera porque mi tío estaba x llegar,pero que la experiencia se volvería a repetir. Bueno amigos esa es la historia que quise compartir con todos ustedes! Ojala les haya gustado espero sus opiniones y criticas! Que descansen y cuídense mucho! Hasta pronto!

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre III

Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam

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MMartinGnzLv1· hace 2007 dRelatos

Haciendo la cola (en el super, y en mi cama)

Fui a hacer unas compras al super que siempre me da mas, a una cuadra de mi casa. Ya en la caja, mientras me cobraban, veo que estaba entrando un pibe tremendamente varonil. Alto, buenas piernas, jogging chupin que dejaba poco a la imaginacion, camiseta de futbol, corte de pelo de crack... Chupapijable por donde lo mires! Le clave la mirada, pero el flaco estaba muy entretenido con el telefono, mensajeandose con alguien (de hecho, se freno a la altura de mi caja). Cuando me terminan de cobrar, paso por al lado y lo miro mas fijamente. El pibe me miro tambien. Pero no le di mucha importancia. Pense que podria ser uno de los pibes que se junta en la plaza de enfrente a jugar un picadito los findes. Re daba el perfil. Capaz habia entrado a comprar un birra para los pibes. Ya con la calentura a full que me provoco este pibe me mande directo al baño. Me puse a mear, y solo entraron 2 viejos, que se mandaron cada uno a un box. Ya estaba por guardar cuando lo veo entrar. A EL. Al pibe pinta de jugador de potrero. Me quede ahi, viendo que hacia. Se metio al box atras mio. NO CERRO LA PUERTA. Lo mire, pero el pibe no sacaba la mirada del telefono y seguia a full con los mensajes. Le mostre disimuladamente la chota, pero el flaco ni siquiera habia pelado. Aunque no dejaba de ser sospechoso que se haya metido al baño casi inmediatamente despues de haber cruzado miradas, cuando el por logica deberia estar entrando al super, no saliendo (el baño esta al lado de la puerta de salida). Y mas sospechoso aun, que se meta en un box y no cierre la puerta. Pero como parecia no activar, por las dudas que realmente sea un pibe que nada que ver, guarde la chota y pegue la vuelta como para irme, no sin antes mirarlo fijo y guiñarle un ojo. Ahi si, el pibe me hizo seña de entrar con el, y se sento en el inodoro con la tapa baja... BINGO! Apenas cerre la puerta el flaco me saco la chota del jogging (fui sin boxers) y con un par de mamadas me la paso de gomosa a durisima. Pensar que cuando lo vi pense que iba a ser yo el que le exprima la chota, y ahi lo tenia, sentado tirandome la goma con todo el disfrute! Hasta me hizo ponerle la mano en la nuca y hacerlo cabecear!! Al rato me solto la pija y me hizo bajar para que chapemos, con su boca con gusto a mi pija. Que placer! Me tiro la goma un rato mas (mientras se escuchaba como entraba y salia gente del baño), hasta en uno de los chapes (que aproveche para manotearle el bulto y si, venia tan bien como se veia en la sombra del jogging!) me pregunta si yo tambien la chupo. Le digo que si, pero para estar mas tranca le propongo ir a mi casa. Me dice que no puede, que habia salido a comprar un par de boludeces para la novia y que lo estaba esperando. Le remarco que vivo apenas a una cuadra, que hacemos una tirada de goma rapido y despues cada uno en lo suyo. Guardo todo y le digo que lo espero en la puerta del super... Fueron unos 2 minutos (largos). Ya estaba por arrancar, pensando que se habia metido de nuevo en el super a cumplir con la novia, pero no. Lo veo salir y venir a mi encuentro. Asi que enfilamos para mi casa de una. Ya en mi lugar, empezamos una franeleada buenisima, con mucho chape. No tardo mucho en volver a bajar y chuparme la pija. Que bien la mama! A fondo total! No desperdicia ni un centimetro! Quien diria, viendolo por la calle, que tremendo machazo era un experto tiragomas! Lo llevo al cuarto, y empezamos poco a poco a desvestirnos, mientras nos ibamos sacando todo de a poco. Me dice que es solo activo. "Para ser solo activo chupar muy bien la pija!" le digo. Sonrio. Que lindo se lo veia cuando sonreia! Seguiamos ahi, con las piernas enredadas, espadeando, besandonos... Baje a chuparle la pija... Que pedazo que tenia! Bien contundente, asi como el, pero sin llegar a ser monstruoso. Y bien al palo. Se la mame a fondo, asi como el lo hizo conmigo. El no soltaba el telefono. No sabia si estaba filmando o que. "No, mi novia me esta matando a mensajes! Me esta preguntando por que estoy tardando tanto". Le iba poniendo distintas excusas mientras le seguia chupando la pija y seguiamos franeleando. Que no encontraba tal cosa, que ya estaba en la fila pero habia mucha gente, que se olvido tal otra que la iba a buscar de nuevo a la gondola... Todo mientras ganaba tiempo para seguir dandome pija! En un momento, me pone en cucharita y me empieza a pasar la pija por el orto, pero sin apuntar nunca directamente al hoyo. Cuando quise acomodarla yo, me dice que no estaba seguro, que nunca habia cogido con un pibe, que solo habia tenido pajas y mamadas. Y que no queria ponerla sin forro. "Forros tengo. Me queres coger? Me da que sos tremendo garchando, que me romperias bien el orto si lo haces... Y quiero comprobarlo". Me pidio un forro. Cuando ya estaba cubierto, le pregunte como queria probar, si asi en cucharita como estabamos, o de otra forma. "Subite arriba, asi te puedo ver. Sos muy lindo", me dice. Creo que esas palabras me abrieron el orto de par en par! Me la clave tranca, y le disfrute cada centimetro que iba entrando, sin dolor alguno. Una vez que hizo tope con los huevos, me agarro con fuerza el culo... Dios que manera de taladrarme el hoyo! Me daba como si entrenara para culear. Le sentia los huevos golpeandome la entrada y volaba. El pibe apenas si respiraba con fuerza nomas. Pero no gemia. Quiza por timidez. "Que bien que te la bancas! A mi novia se lo hice una vez y tuvimos que parar porque no se la banco". A todo esto, seguia con el telefono. Mensajeandose con la novia mientras me rompia el orto! No se dan una idea de como me calentaba esa situacion. Y creo que a el tambien. Porque mientras escribia me daba mas fuerte! No se como hacia, pero lo hacia! Y como!!!! Me estuvo masacrando el ojete facil por 45 minutos. Me decia a cada rato que tenia que irse, pero a la vez no me soltaba. Pero de tanto estar cabalgando a mi se me empezaron a dormir las piernas! (Yo no tengo tanto training como el, no tengo estas piernas torneadas que el tenia). Me costo, pero me sali. Me dijo que mejor se iba, que ya habia pasado mucho tiempo. Se empezo a vestir, y yo lo seguia pajeando, porque la pija no se le bajaba ni ahi. Mientras se vestia, me pregunto porque lo mire cuando sali de la caja. "Porque estas buenisimo! Igual nunca pense que terminarias aca, no te vi onda de que te gusten los pibes". Yo lo seguia pajeando, suave. Un par de veces, con la excusa de seguir vistiendose, me saco la mano. Pero yo me di cuenta que era porque tenia el lechazo en puerta. le pregunte si le faltaba mucho para acabar. Me dijo que estaba a full, que si lo pajeaba un toque mas acababa, pero que mejor se iba, que ya no sabia que decirle a la novia... "Sabes que fue lo que pense cuando te vi en el super? 'Que ganas de tirarte la goma hasta que me largues toda la leche'... Te va cumplirme la fantasia?". Su respuesta fue volver a recostarse, con la chota al aire. No fueron mas de 10 garganteadas que me dice "abri bien la boca". Me agarro de la nuca, me hundio la chota bien a fondo de la garganta.... Y senti como bombeaba esa chota, como me iba inundando... CARGADISIMO estaba! Se termino de vestir, y empezamos a enfilar a la puerta. Me pide el telefono para repetir otro dia. Mientras iba anotando, noto que la pija aun no le bajaba. Se la agarro para confirmar mis sospechas. "Te va cogerme un toque mas hasta que acabe? No quiero que te vayas sin sentirla un ratito mas adentro". No se hizo de rogar mucho. Ahi, en el living, de parado, me taladro el culo hasta que en un ratito largue todos mis ingenieros al suelo. Yo tambien estaba cargadisimo! Se fue, prometiendo que cualquier dia de estos volvia a darme mas pija.

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2008 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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MmowshaLv1· hace 2008 dRelatos

Maria Sol Perez Relato 2

Como están gente? Esta vez les traigo la segunda parte de este relato con la trola de moda Solcito Perez. Gracias a todos por los puntos que dejaron en el anterior post. Si el relato les gusta o no o si tienen alguna sugerencia por favor déjenlo en los comentarios que siempre ayudan. Para esta semana también voy a traerles la 4ta parte de "conviviendo con Pamela Y Monica", seguramente antes del viernes. Disfrutenlo. Ya habían pasado 6 meses desde el primer encuentro en las duchas. Mucha era la confianza y la experiencia que David había ganado en ese lapso de tiempo, además de que Sol era insaciable y siempre lo exigía al máximo en lo sexual y en lo atlético. Tan duro era el entrenamiento que el se sentía y veía como una persona nueva: había bajado mucho de peso, sus músculos empezaban a tomar forma y poco a poco su “pánico” a las personas s iba curando. Todo se lo debía a su hermosa personal trainer que no le tenía piedad ni en el gimnasio ni en la cama. Al pasar los meses David se iba dando cuenta del apetito sexual imparable de Sol y además de la locura que tenía. Tenía una locura un tanto especial que al chico le empezaba a gustar: le encantaba hacerlo en lugares públicos de noche y hasta a veces de día, en el auto casi en frente a la casa de David, cuando se encontraban en el depto. De Sol siempre ella gritaba a los 4 vientos para que todos la escuchen, etc. Esto último le explico ella que lo hacía para molestar a todas las viejas que Vivian en el edificio y que se quejaban. El gimnasio era su principal lugar de encuentro, además del depto., y no solo lo hacían en las duchas sino también en el piso y encima de las máquinas de ejercicio. Aunque no habían podido concretar en la casa del chico, a pesar de las continuas exigencias de ella que lo veía como una experiencia muy morbosa. - Te quiero coger en tu camita mientras tus papis duermen decía Sol mientras pajeaba al chico en la parte trasera de su auto estacionado a 1 casa de donde el vivía. - Mis viejos se van a dar cuenta y me van a matar. Mi vieja tiene el sueño re ligero y escucha todo le explicaba David casi a punto de acabar. - No voy a gritar papi te prometo, por fa le retrucaba ella mientras metía el pene de su amante en medio de sus enormes tetas. - No podemos, disculpa le decía al tiempo que acababa en las tetas y en la cara de Sol. Los 2 se vistieron y el chico bajo del auto y se dirigió a su casa. Le preocupaba que ella se veía enojada cuando se fue. Ya era sábado y el empezó a mandarle mensajes a Sol. Acostumbraban, hace unos meses, a que él iba su depto. Para pasarse toda la tarde cogiendo a full. Pero sus planes se vieron frustrados cuando ella le respondía que que iba a pasar la tarde con un amigo y que a la noche se iría a bailar. Una enorme tristeza invadió todo el cuerpo de David, sabía que ellos no eran novios y que podían acostarse con cualquiera pero los sábados eran suyos desde hace rato. Se sintió reemplazado. David dio vueltas por toda la casa como un zombi todo el día. Nada le levantaba el ánimo ni lo distraía, ni siquiera su computadora. Todo el tiempo se imaginaba a ese hombre misterioso pasando la tarde con su querida Sol. Las imágenes mentales lo persiguieron y torturaron toda la tarde hasta que cayó la noche. Incluso pensó en mandarle un mensaje disculpándose por negarle su fantasía. Durante la noche el chico se fue a dormir entre lágrimas esperando que el próximo día fuera mejor. Pero no tuvo que esperar tanto. Sol lo persiguió hasta en sus sueños, su cuerpo, su olor, su belleza. En medio de la noche empezó a escuchar una voz familiar en sus sueños, sentía unos cálidos besos y un poco de presión en la entrepierna. Despertó y casi soltó un grito al abrir los ojos y ver que alguien estaba en su cama. La misteriosa figura le tapó la boca rápidamente con un beso. David no entendía nada, todavía estaba un poco adormilado pero poco a poco se fue dando cuenta de quién era la visitante. - Te desperté papi? Le decía Sol riéndose. - Que que haces acá? No estabas bailando le decía el sin entender nada. Creyó que estaba durmiendo todavía. - Me aburrí y me dieron ganas de garchar le explicaba entre besos. La rubia se sentó en la cama y le mostro el hermoso vestido negro súper escotado que había llevado al boliche. El chico se sorprendió ante la semejante mujer que tenía a pocos metros. - Te gusta? Le decía ella apretándose las tetas que parecía que se iban a escapar de ese diminuto escote. - Me encanta pero no podes estar acá. - Vine hasta acá y casi me caigo subiendo hasta tu ventana, así que ahora no me voy sin cogerte papi. Sin perder tiempo ella empezó a sacarse la ropa. Ya desnuda empezó a besar con fervor a David mientras acariciaba su entrepierna. La cabeza del chico le decía que no pero su cuerpo y su corazón querían seguir hasta el final. La rubia le saco la remera al chico y empezó a bajar lentamente hasta el pene de David que estaba casi erecto. Se detuvo en su bóxer y empezó a morder su bulto con delicadeza hasta que ya no aguanto más y empezó a chupar el enorme pene. David sentía una mezcla de excitación y miedo. Ella mientras tanto chupaba el pene del chico con maestría, le comía los huevos y le mordía la punta con delicadeza. - Me guardaste la lechita papi? Decía mientras mordía el pene de David. - ¿Qué haces? Preguntaba el un poco extrañado por las mordidas de Sol. - Te gusta no cierto pajerito? - Se siente raro pero rico le decía el riéndose. Sol subió de nuevo y se empezaron a besar con pasión. A David le encantaba sentir la suave piel de la rubia contra la suya, sus enormes senos en su pecho y sus lenguas chocándose con rapidez. Ella se acomodó encima de él y empezó a montarlo lentamente. Al chico casi se le escapa un gemido pero Sol ahogo el ruido con un beso. - Sssshhhh le decía ella mordiéndole la oreja. - Que loca estas - Es tu culpa por cogerme tan rico papi. La cama se movía por los rápidos movimientos de la rubia que saltaba sin parar encima de David. Sus tetas se movían arriba y abajo cerca de la cara de David que aprovecho y las chupo con fuerza para tapar sus gemidos. Sol por su lado tenía morder la almohada del chico para no gritar. 10 minutos después ella acabo y el chico tuvo que besarla fuertemente para que no se escucharan sus gemidos. - ¿Me extrañaste papi? - Pensé que estabas enojada conmigo. - Mucho pero después de esto ya se me paso. Sol se acostó en la cama y abrió sus piernas para que el chico la penetrara. El dudo por un segundo pero ya era demasiado tarde, la excitación lo había dominado. La rubia cruzo sus piernas por detrás del chico para no dejarlo escapar y el bombeo comenzó. Los 2 hacían un esfuerzo sobrehumano por tratar de no gemir. David le pellizcaba y chupaba las tetas a la rubia que volvió a morder la almohada para tapar su enorme placer. Aparto la almohada del hermoso rostro de su amada y la beso con cariño. Sus cuerpos se fundían en uno solo en la oscura pieza. Una vez más la rubia acabo y el chico le tapó la boca con una mano mientras le mordía las tetas y no paraba de penetrarla. Al terminar se subió encima de la rubia y puso su pene entre sus tetas. Ambos estaban extasiados, ciegos de placer. Sol apretaba el pene de David con sus tetas y le chupaba la punta del pene que sobresalía. Al rato el chico acabo y bañó las tetas de Sol de semen. La cantidad de semen fue tal que un chorro cayó en la cara de la rubia y el otro fue a parar al respaldo de la cama. - Que rico me garchas papi le decía ella mientras chupaba sus tetas llenas de la leche de David. - Sos muy puta y me encanta le decía el riéndose. Los 2 quedaron acostados en la cama acariciándose y besándose con locura. Se estaban preparando para el segundo round. - Me tenes que romper el culo todavía. - Si pero te lo voy a romper en el baño. - Estas seguro? Le decía ella mirándolo con sorpresa. - Si me importa un carajo le dijo el besándola. - Así me gusta. Se levantaron y David abrió la puerta de su pieza lentamente para cerciorarse de que no había nadie despierto. Se acercó a la pieza de sus papas para ver si seguían durmiendo y se tranquilizó al no escuchar nada más que los ronquidos de su viejo. Volvió a su pieza pero no encontró a Sol. Rápidamente la busco por la casa y la encontró en la cocina viendo que había en la heladera. - ¿Qué haces? - Tengo sed le dijo mientras agarraba una botella de agua fría. Al saciarse le paso la botella a David. ¿Me vas a romper la colita bebe? Le decía apretando sus tetas en el pecho del chico. Sabía que eso le encantaba, sentir sus duros pezones en su pecho. - ¿No vas a gritar? - Vas a tener que taparme o comerme la boca porque tu verga es demasiado grande le decía mientras le hacia una paja lenta con sus 2 manos. - Vamos ya no aguanto más. Entraron lentamente al baño y se besaron contra la puerta del mismo. El chico empezó a amasar la enorme cola de Sol. La situación era de lo más morbosa sabiendo que el baño estaba a menos de 10 pasos de la pieza de los papas de David. La rubia le indico que se siente en el inodoro y empezó a petearlo con esa boquita hermosa. Le comía las bolas y le mordía la punta con una destreza envidiable. Todo el placer de David se esfumo cuando escucho unos pasos en el pasillo y una voz que le aterro el alma. - ¿Qué haces levantado a esta hora David? Escuche ruidos. El terror lo invadió y no sabía que responder, se quedó mudo. No sabía que hacer. Mientras tanto Sol seguía entre las piernas del chico chupándole la pija. Esto lo único que hizo fue excitarla más y más. - Tengo dolor de estómago ma. Algo me cayó mal le respondió finalmente David mientras le hacía señas a la rubia para que parase pero ella solo acelero su trabajo. - Eso es por la porquería de dulces que comes. Queres una pastilla? Estas bien? - Estoy bien ma no pasa nada decía tratando de disimular el placer que la rubia le estaba dando poniendo su pene entre sus tetas gigantes. - Avísame si necesitas algo. - Si ma no pasa nada. Su madre se fue a su pieza de nuevo. El chico sintió que le volvía el alma al cuerpo mientras tanto la rubia hacia esfuerzos enormes para no morirse de risa. David la miro enojado pero Sol solo reía y lo besaba. - No es gracioso boluda, mira si entraba. - Ajajaja tenías que ver tu cara papi. Me vas a romper la colita todavía no cierto? - Obvio le retruco el mientras se levantaba y ponía a la rubia contra la pared. David comenzó a contemplar el hermoso orto que Sol había forjado con tantas horas de gimnasio. Empezó a pasar su lengua por la conchita y la cola de la rubia, alternando entre ambos y metiéndole además un dedo en su cola. Sol hacia lo posible para no gemir ante la lengua del chico que le daba un intenso placer. Tuvo que agarrar una de las toallas del lavamanos y la mordió para no gritar. Mientras tanto David seguía su trabajo preparando la cola de la rubia tal y como ella se lo había enseñado. Metía su cara en medio de las enormes y duras nalgas de Sol y chupaba su ano que ya estaba dilatado. - ¿Queres que te rompa el culo putita? Le decía David al oído mientras pasaba la punta de su pene por la cola de la rubia para excitarla más. - Rompeme todo papi no aguanto más le decía ella besándolo. Poco a poco David empezó a meterse dentro de ella, mientras le mordía el cuello y le agarraba las tetas con ambas manos. La carita de Sol se puso toda colorada cuando todo el enorme pedazo de David entro en su colita. Lentamente el chico empezó a moverse disfrutando el apretado culito de la rubia. Las manos del chico pellizcaban los pezones de Sol que mordía con furia la toalla para no gritar. En un momento ella se dio vuelta y lo miro a los ojos a David con la toalla en su boca, lo que provoco que ambos se rían. La rubia soltó la toalla y ahogó sus gemidos en la boca de David que empezaba a moverse más rápido. - Que culo que tenes por Dios. - Todo tuyo papi, rómpeme el orto pendejo hermoso. Una de las manos del chico bajo hasta la conchita de la rubia y empezó a tocarla mientras que lo otra estaba en la boquita de ella que la chupaba como s

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MmowshaLv1· hace 2008 dRelatos

Maria Sol Perez Relato 1

Como están gente? Tanto tiempo. Volví de entre los muertos y esta vez voy a ser mas regular que antes. Les traje esta pequeña fantasía con la zorra de moda de Maria Sol Perez. Espero les guste. Voy a tratar de traerles antes del domingo la tercera parte de Monica Farro y Pamela David pero mientras disfruten de este pequeño largo relato. Si les gusta y quieren una segunda parte díganme que tengo un par de ideas mas para esta historia. David caminaba las últimas 3 cuadras, antes de llegar a su destino de forma lenta y pausada. Era su primer día de gimnasio y estaba nervioso, muy nervioso. Era la primera vez en sus 18 años de vida que iba hacer actividad física. No quería ir, pero su hermano le había insistido tanto que decidió darle el gusto para que dejara de molestarlo de una vez. A decir verdad en el fondo sabía que él tenía razón, estaba un poco pasadito de peso y su baja estatura no le ayudaba a disimular. El lugar en cuestión quedaba a unas cuantas cuadras de donde él vivía. Había pasado en frente un par veces y lo poco que había visto no le gustaba para nada: había personas, muchas personas. David no era muy social que digamos, más bien le tenía terror a la gente; hablar con ellos o si quiera intentar socializar le era muy difícil, hasta casi una tortura. Este efecto se duplicaba aún más con las mujeres, a las que trataba de evitar siempre que pudiera. Se quedó mirando la entrada dubitativo al otro lado de la calle. Se lo pensó unos minutos y decidió entrar sin más excusa. Pensó que si podía tirarse 1vs4 con vayne al minuto 45 en una partida del LOL y salir airoso casi siempre, ¿por qué no podría hacer esto? Pensó dentro suyo y rio. David dedicaba horas y horas al lol entre otros juegos online, y esa era la razón de su deplorable estado. Hasta tenía el perfil de todo main Vayne: gordo, pelo grasoso y autista. Volvió a reír dentro suyo y entro al lugar. El gimnasio no estaba tan lleno como pensó pero si le sorprendió que casi todos los presentes eran hombres, por no decir todos, a excepción de una rubia espectacular que estaba detrás de un banquito en la entrada. La rubia lo saludo muy amablemente pasándole la mano. -Hola soy María pero todos me dicen Sol le dijo. -Yo soy Da- David dijo tartamudeando El chico quedo estupefacto con la belleza de la chica: unas piernas trabajadas en horas y horas de gimnasio encerradas en una calza rosada; una cintura muy chiquita, con abdominales marcados, que sostenían un par de enormes y hermosas tetas; y para terminar una muy linda carita que parecía la de un ángel. Se preguntó si lucirían así los ángeles en ese lugar al que llamaban paraíso, pero descarto en seguida esa posibilidad ya que de ser así que bien se la pasaban en el cielo se dijo y se rio. -¿De qué te reis? Le dijo la rubia riendo un poco también. -No, no nada, disculpa dijo David un poco avergonzado. – Quiero empezar el gimnasio por favor le dijo muy cortésmente. -¿Ya habías hecho esto antes? Le pregunto María nada más que por pura cortesía, sabía muy bien que el máximo ejercicio que David hacia era ir a buscar el pan al kiosco de su barrio. -No no nunca hice esto. La rubia asintió en silencio y le indico que la siga. David hizo todos sus esfuerzos para no mirar la hermosa cola que la rubia tenia mientras la seguía. Nunca había visto algo igual. María le explico que iban a empezar con algunas cosas básicas primero para que el se vaya acostumbrando. David asintió y se puso manos a la obra. Pasada media hora de su ejercicio estaba casi exhausto, no recordaba haberse sentido tan cansado nunca en su vida. Pensó en ir al baño a lavarse la cara para refrescarse. Entro en el baño y se lavó la cara como pudo mientras le venía a la mente el cuerpo que tenía Sol, pensaba que todo en ello era perfecto. Sin darse cuenta comenzó a tener una gran erección por las imágenes mentales de la rubia. Si había algo que la genética le había dado a David era un pene gigantesco, el cual todavía no había podido usar; nunca se lo había medido pero sabía que era muy grande al compararlo con el de los actores de los videos porno que solía mirar en la soledad de su pieza. El chico empezó a desesperarse ya que semejante bulto se notaría al salir del baño. Entonces se acercó al inodoro con la esperanza de que al orinar se le bajaría la excitación. Estuvo un rato intentando hasta darse cuenta que no podía. En ese momento María abre la puerta del baño y ambos se quedan mirando. David no sabía que hacer, estaba en shock. María por otro lado quedo impresionada por unos segundos mirando el enorme pene de David, no lo podía creer. Todo quedo en silencio hasta que la rubia se acordó de por qué estaba ahí. -Disculpa pensé que no había nadie, traje papel higiénico porque me dijeron que no habíamos dijo mientras dejaba el rollo encima de una mesita y cerraba la puerta fuertemente. David no sabía qué hacer, jamás se sintió más avergonzado, hasta tenía ganas de llorar. Lo pensó y decidió volver y hacer de cuenta que no pasó nada. Era lo único que podía hacer. Siguió haciendo sus ejercicios y tratando de evitar mirar a María. Se apuró y trato de terminar lo más rápido posible para irse. Pero se dio cuenta de que para irse tendría que ir a ver a María para pagarle la primera cuota del mes. Se sentía aterrado y hasta trataba de encontrar la manera de irse así nomas sin pagar y no volver más. Pero se armó de valor una vez más y fue a ver a la rubia. -Disculpa cuanto es la cuota por mes le pregunto tratando de no mirarle a los ojos. -Eh podes quedarte un ratito más así te explico algunas rutinas y ahí t cobro. O estas apurado? Le dijo mirándole fijo con esos hermosos que tenía. -Eh eh bueno si un ratito le dijo dudándolo. Quería irse a su casa ya. David se quedó sentado en un banquillo mirando su celular. Uno a uno todos empezaron a irse hasta que la rubia y el chico quedaron solos. David no se dio cuenta de esto hasta que María le dijo que lo siguiera. A David le pareció raro porque la rubia lo estaba guiando a la parte de atrás del gimnasio, a las duchas. Entraron en las duchas y María abrió una de las regaderas, fue abriendo y cerrando las canillas hasta dejar el agua en caliente-tibio. David se quedó en la puerta sin entender nada. Sol se dio vuelta y se acercó lentamente hacia el chico. David no sabía que pasaba e incluso retrocedió unos pasos. -Bueno bueno no me tengas miedo, solo quiero proponerte algo, una forma de pago nada más, vos me decís si te gusta o no la idea le dijo poniéndose en frente de el y mirándolo de pies a cabeza. David asintió por puro instinto, no le salían las palabras, no entendía que pasaba. -Estoy pasando por un momento de mierda, te cuento: descubrí que mi novio es puto y que me engañaba con mi hermano, y encima quiero sacarme las ganas y todos estos pelotudos pito corto no saben ni coger. Muy trabados muy musculosos todo pero tienen una minoca en las piernas. El negro Ariel viste el que es alto y todo trabado, la pija es más chiquita que mi pulgar le decía mientras le mostraba el dedito de ella. David no pudo evitar reírse. -Te parece graciosa mi vida de mierda le dijo mientras reía y le pegaba un golpe en el pecho en tono juguetón. Al hacerlo agarro al chico de la remera y lo acerco a ella. Lo que te propongo es enseñarte a usar este reverendo pedazo de pija que tenes acá le decía mientras con la otra mano le apretaba el bulto a David. Vos venís y usas el Gym siempre que quieras pero a cambio quiero que al final te quedes y me re contra cojas pajerito. Te parece? Le decía la rubia poniéndole todo tipo de caras provocativas. David no sabía que decir, no le salían las palabras, pensó que estaba soñando o que se había muerto mientras volvía a la casa. Al final decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza. El chico se inclinó y le comió la boca la rubia. Ella tomo el beso como un sí y empezó a morarle la boca con todo su experiencia, mandándole lengua hasta el estómago, estaba muy caliente. La rubia termino el beso mordiéndole el labio al chico. Le hizo una seña para que le ayudara a traer un banco hacia la ducha que estaba abierta y chorreando agua tibia. Al terminar David se acercó y volvió a besar a María, ella lo volvió a violar con su lengua. David aprovecho y puso sus manos en la cola de la rubia, sentía toda la dureza de sus nalgas enormes. María empezó a desnudarse dejando al descubierto su escultural cuerpo, y metió bajo el agua caliente que dejaba relucir toda su belleza. El chico estaba con la boca abierta, ni si quiera las actrices porno tenían semejante figura. Una cola paradita y unas tetas que parecían aún más grandes, toda esta imagen amplificada por el agua que caía en todo su cuerpo y la hacía brillar. María lo miro y le dijo que se bañaran juntos. El chico se sacó la remera que tenía llena de sudor y la tiro al piso pero dudo en sacarse el pantalón. Era su primera vez desnudo frente a una mujer y tenía un gran pudor, sin contar además de que era virgen y que no sabía si lo iba a hacer bien. La rubia se le acerco, lo beso fuertemente y metió su mano en su pantalón. Sintió el enorme bulto de David y se éxito aún más. David se decidió y se sacó el pantalón y se metió bajo la ducha con María. Los 2 se besaban con ganas. David trataba de tocar todo lo que podía, empezó de nuevo por la cola y después subió a las enormes tetas de Sol. Mientras tanto la rubia le acariciaba el rostro con una mano y con la otra le hacia una paja lenta y pausada. Se dio cuenta que su manito apenas podía rodear por completo el grueso pene del chico. -Son tus primeros besos no cierto? Le pregunto Mario mientras pegaba sus tetas al pecho del chico y le acariciaba el pelo. -Si era lo único que David muy avergonzado pudo decir. -No pasa nada hermoso yo te voy a enseñar todo lo que necesitas saber le dijo mientras le besaba los labios con cariño. Saca la lengua lo mas que puedas le ordeno. David hizo lo que la rubia le pidió haciendo un gesto gracioso. -Bueno ahora cuando me beses tu lengua tiene que chocar con la mia. Como si estuvieran peleando le dijo María riéndose. Entendiste? Le pregunto mientras lo empezaba a besar de nuevo dejando que David hiciera lo que le había explicado. El chico entendió muy bien lo que su maestra le había dicho, sus lenguas se cruzaban ferozmente y David intentaba hacerlo lo mejor que podía. Le había divertido mucho el pensar que sus lenguas estaban “peleándose” así que intento ganar ese trade lo mejor que puedo. Pero perdió por bastante ante la experiencia de la rubia. El chico se consolaba teniendo en sus manos los 2 senos de la rubia entre sus manos, acariciaba y pellizcaba sus pezones tratando de emular lo que había visto en algunos videos. La rubia gemía entre besos en respuesta a los toques que su alumno le hacía. Le encantaba eso, estaba hirviendo de calentura. María decidió apagar el grifo de la ducha para que el agua caliente no los terminara mareando. Tomo el pene del chico con sus manos y se dio cuenta que necesitaría una tercera para abarcar el largo completo del trozo de David. -Te voy a pegar una chupada de pija que no te vas a olvidar nunca le decía al oído la rubia. Si estas por acabar avísame asi me tomo toda la lechita, no hay problema que acabes le dijo mientras le mordía el cuello. Seguro vas a tener ganas de sobra para una segunda le decía mientras lo besaba. María empezó a descender poco a poco. Empezó mordiendo su pecho lentamente, mientras lo miraba fijamente. Cuando estuvo frente al enorme pedazo de David pensó que parecía aún más grande. Se quedó mirando fijo el tronco del chico pensando0: Esta cosa es enorme ¿Cómo me voy meter esto en la boca?. Levanto la mirada y le dijo que era lo más grande que nunca había visto mientras se mordía el labio provocándolo. Decidió empezar a pajearlo lentamente tratando de que no hacer acabar su alumno, hasta que no aguanto más y empezó a chupar lentamente la cabeza del pene de David. El chico gemía y estallaba de placer, no podía creer lo que estaba viendo: María estaba entre sus piernas engullendo

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MMartinGnzLv1· hace 2010 dRelatos

El partido (empate tecnico) - Parte II

"Dale, que esperas? Rompeme el orto! Mostrame quien es el macho aca!".  Me hizo tragar mis palabras. Me la mando de una. Estaba durisimo. El impacto fue fuerte, pero se quedo quieto, lo cual me sirvio para soportar mejor el impacto y acostumbrar mi hoyo a su poronga. Se movia tranqui, lento. "Eso es todo lo que tenes? Asi queres cogerme?" le digo, extasiado. "Vamos despacio amor", me dice. Ahi me hizo bajar un cambio a mi. Subi para besarlo un toque. Eso lo calento. Empezo a moverse un poco mas. Pero paraba a cada rato. Era obvio que tenia el lechazo en puerta y no queria largarlo. "Dale gallina, me tenes ensartado hasta los huevos, sin defensa papa! Goleame! Llename el area gallina! Mostrale a este bostero quien es el campeon!". Me empezo a dar con ganas, pero al ratito salio. No, no habia acabado. "Para un poco! Que no quiero acabar todavia. Me estas matando! Nunca habia cogido asi!", me dice. Ahi lo di vuelta yo. El chabon no se si no entendia, o entendia muy bien lo que iba a pasar y tenia terror del siguiente paso, pero como que se resistia a terminar de quedar con el culo expuesto. "Te voy a tener que mostrar yo lo que es un macho parece", le digo. Y acto seguido hundo mi lengua en su hoyo. No paraba de gemir. Me arqueaba el ojete para que le entre mas a fondo. De nuevo intento pajearse. "No te pajees! No era que no querias acabar? Ahora te la vas a tener que bancar gallina trola! Este bostero te va a reventar el area". Mientras decia eso ya estaba sacando el forro del envoltorio. Lo empece a puertear. A pesar que con la comida de culo que le pegue le llegue a puertear 3 dedos, se resistia. Costaba. Tuve un poco de piedad. "Si queres paro. Disculpame si te forree hasta ahora" le dije. Quiza el chabon se estaba sintiendo re violado. "No por favor, segui, no pares. Es la primera vez que me la ponen. INVADIME EL AREA BOSTERO". Ufff como me puso que por fin me siga el juego! Lo puse bien en cuatro, culo bien parado, le apunte la chota al hoyo, y tranqui, sin prisa pero sin retroceder ni un centimetro, fui entrando, muy de a poco. Costo, no fue facil. Ese hoyo si que era a estrenar. El se la banco bien. Derrotado, pero con entereza. Llegue a hacer tope con mis huevos. "Te la comiste toda gallina. Ahora vas a gritar mis goles como si estuvieras en el Monumental puto!", le dije, le empece a serruchar el orto con todas mis fuerzas. Que hermosos gemidos que largaba! Se la estaba re bancando, y disfrutando a full. Me re calentaba estar rompiendole el culo a este macho. Lo logico seria que el me la mande a guardar. Pero ahi lo tenia, todo ensartado, jadeando de placer por mi pija en lo mas profundo de su culo, con mis huevos chocando con los suyos. Lo tuve un buen rato dandole, hasta que yo tambien senti el lechazo llegando, y tampoco queria cortarla. Se la saque, y me recoste boca arriba, con la intencion de seguir franeleando, pero el en cambio eligio sentarse y comerse la chota por el culo de una, solo, sin ayuda, y me empezo a cabalgar. "Ah como te gusta la pija gallina! Te voy a romper el culo pedazo de puto!" Lo agarre de la cadera y le empece a taladrar el orto con furia. "No me lo vas a romper, me la voy a bancar como macho!". Estaba dificil aguantar la explotada de pija!. En una de las subidas de su cabalgada aproveche para correr la chota y sacarsela (si seguia reventaba!). "Ya precalentaste? Ya estas para volver a entrar y dar vuelta el partido? Dame vuelta y reventame a goles gallina! Mostrame lo macho que decis que sos!". Patas al hombro, me dejo el hoyo al aire y me ensarto de una, como la primera vez. Intentaba darme duro pero parecia que no sabia manejarse en esa pose. Opte por ponerme en cuatro. Ahi el angulo no era muy profundo y se salia. Probamos en cucharita. Me garchaba con ganas pero faltaba un poco mas de garra. "Y? No me querias golear? DALE FLACO, COGEME!", le digo, y empece a pajearle la pija con el orto con toda la furia.. Ahi por fin tomo el el control. Me puso boca abajo, me ensarto y me empezo a dar con todo. No tardo mucho hasta decir que estaba por acabar. "Que me queres llenar, el culo o la boca?". Eligio lo segundo. La saco y en apenas segundos su pija estaba reventando en mi garganta, mientras yo me pajeaba enloquecidamente. Yo tambien estaba por acabar. Se lo digo, y como un iman su boca se fue a mi poronga y se la trago a fondo justo a tiempo para recibir todo el fruto de la calentura que me genero en todo este partidazo... Me dejo seco! "Habia estado con un par de flacos, pero me habian chupado la pija nomas. Se la quise pone a uno pero se rompio el forro y se me bajo. Vos me re gustaste apenas entre. Venia yo a cogerte a vos y me terminaste haciendo el orto a full. Nunca me calento tanto alguien como vos hoy", fueron sus palabras post-garche. Le pregunte si le molesto que lo tratara de puto, y me dijo que no, que al contrario, que yo sea bostero y lo humillara por gallina lo calento muchisimo mas, que no se la esperaba. "Terminamos empatados al final. Tenemos que tener una revancha por los puntos", le dije. Casi cuatro horas a puro garche estuvimos, y por supuesto que prometio volver... Yo no soy bostero. Ni siquiera me interesa el futbol. Pero humillar a este macho a mi tambien me calento y me morboseo como pocas veces me paso en la vida.

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NNegro_atrevidoLv1· hace 2011 dRelatos

Se la chupé a un Uber

Hola a todxs, espero que anden bien!! Hoy les voy a contar la anécdota del día que pagué un Uber haciendo un pete. Bueno, les cuento, yo soy de Moreno, provincia de Bs As, Argentina. Resulta que un día me tuve que ir viajando en colectivo hasta CABA para una entrevista de trabajo, a la ida salió todo bien, fué un viaje tranquilo y en la entrevista me fue bastante bien (aunque nunca me llamaron). El problema fue a la vuelta. Fuí a la estación a tomarme el colectivo para volver y cuando estoy a punto de subir, me toco el bolsillo de atrás del pantalón para sacar la tarjeta SUBE y resulta que estaba partida a la mitad, por lo tanto no podía tomarme el colectivo. Me quería matar, seguramente se partió cuando me senté en la oficina que me hicieron la entrevista. Me acuerdo que tenía $100, lo que no me alcanzaba ni para un taxi, ni para una Uber, para nada. Porque un viaje de capital a Moreno salía mucho más caro. Estaba parado en la estación pensando que mierda iba a hacer, podría haberle pedido a alguien si me pagaba el boleto y seguro que alguien se copaba, pero como hace rato venía fantaseando con chupársela a un desconocido, tuve la brillante idea de pedir un Uber y jugarmela par ver qué pasaba. Saqué el celu, pedí el Uber y no le dije nada al chofer, solo lo pedí. Una vez que llegó, me subí y viajamos lo más bien, fuimos charlando y le conté que se me había roto la SUBE. No me animaba a decirle que no tenía plata porque sabía que se iba a enojar y me iba a bajar del auto, entonces dejé que pase un poco el tiempo hasta llegar más cerca de mi destino. Cuando faltaban más o menos 20 min para llegar le dije: - Che, viste que te conté que se me rompió la sube? - si, que pasó? - nada, lo que pasa es que no tengo plata para pagarte, tengo solo $100 - cómo? Vos me estás diciendo que te traje hasta acá y no me vas a pagar? Vos sos pelotudo? - bueno, pasa que no tenía otra forma para viajar, pero igual te puedo pagar - ah entonces tenés plata, te hacés el boludo nomás - no, plata no tengo, pero te puedo chupar la pija si querés. En ese momento el se rió y después hubo un silencio incómodo, no me hablaba pero seguía manejando. Y como yo veía que no me contestaba le dije: - que te parece la idea? Me parece que te gustó porque seguís manejando. - escuchame, más vale que la chupes bien pendejo, porque este viaje es bastante caro. En ese momento frenó el auto a un costado y yo me pasé del asiento de atrás para el de acompañante. Me miró y me dijo: - que pedazo de puto que sos eh. - bien que te gusta no? - tengo una leche, no la pongo hace rato, haceme acabar. - vos seguí manejando y yo me encargo. Él arranco y yo hice mi trabajo. Le abrí el cierre del pantalón y le saqué la verga hermosa que tenía, era gorda y bien venosa, tenía una cabeza hermosa, él era medio negrito así que imagínense lo linda que era esa pija. Le empecé a pasar la lengua por la cabeza y lo miraba para ver qué hacía, él miraba siempre al frente. Después yo se la sacudía y me autopegaba pijazos en la cara. Me dijo: - cómo te gusta eh, tragatela. Me agarró la cabeza y me empujó contra su pija, no llegué a tragarmela toda pero tenía más de la mitad de la pija adentro. Seguí chupando y como ya estábamos por llegar, empecé a gemir un poquito para exitarlo y hacerlo acabar. Él también empezó a gemir mientras yo chupaba y chupaba. Mientras manejaba con una mano, estiró la otra y me empezó a tocar el culo. Estuvimos un ratito así hasta que acabó, se le puso la verga durísima y yo me la saqué de la boca, le pasaba la lengua y seguía gimiendo hasta que le saltó toda la lechita bien calentita, yo me tragué el primer guaskazo y después lo pajeaba despacito mientras seguía soltando leche. Se acabó toda la remera y el pantalón jajajja. Cuando acabó tuvo que frenar porque se le fueron los ojitos para atrás jajaja ♥️ Después me llevó a casa, me dijo gracias y cuando bajé del auto me pegó un chirlo en la cola. Hasta el día de hoy me sigo calentando cuando pienso en ese día, tengo ganas de repetirlo. Y lo bueno es que tengo el contacto en la aplicación así que algún día quizás lo busque de nuevo. Tendría que haberle chupado la verga al que me hizo la entrevista para que me den el trabajo jajajaj. Bueno, espero que les haya gustado el relato, pueden dejar sos puntos si quieren. Y también pueden mandar msj, besitos 😘♥️.

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JjulietanayLv1· hace 2013 dRelatos

un poco de ayuda

Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto

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