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#Humillacion

Fotos, gifs y packs de Humillacion subidos por la comunidad.

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MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1988 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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EezequielsumdLv1· hace 1996 dRelatos

Cornudo con Cecilia por primera vez (08 Sorpresa 2)

Continuamos despues de varios meses con nuestra historia.... -Eze, como estas?, hoy es sabado y hay planes....quedé con Claudio, vamos a un telo. -Mi amor, habiamos quedado que hoy saliamos juntos.... -Si Eze y vamos a salir juntos: hablé con Claudio y se banca que estés presente, asi que venite para casa a buscarme, pasa a las 21 por acá -Ceci no dá es tu compañero, me da verguenza -Daleeee preparate jaja, ya esta todo arreglado, es casado, queda todo acá. Arreglamos un encuentro especial, te pido por favor que no interfieras a no ser que yo te lo pido. Me cambié pensando que un nuevo capitulo se aproximaba, y cuando pensaba que nada podia superar lo anterior, o nada seria distinto, zas....me volví a sorprender. Claudio paso a las 21 hs en punto, me saludó con la mano timidamente, casi sin cruzar miradas. Subí atrás y ella adelante con el, y fuimos a un telo que está a pocas cuadras de su dpto. Ciertamente me pregunté porque a un hotel teniendo el dpto pero Ceci no me dejó lugar a muchas preguntas. Estaba radiante. Pelo planchado prolijamente, perfume en cantidad, y mucho maquillaje (prolijo pero bien marcado). Llegamos a la habitación y Ceci con tono firme y serio me dijo: -Está todo preparado cornudito, vos sentate allá en esa silla que pedimos y solamente dedicate a mirar, otra cosa igual con el CB no vas a poder hacer jaja -se sonrió humillandome- Se corrió el tapado que llevaba y para sorpresa mia, debajo solamente estaba en ropa interior. Un conjunto erotico nuevo color rojo, de encaje, que unia las dos piezas a la altura del abdomen , la tanga tenia un agujero horizontal en la parte mas intima. Lo miró insinuante y dejando caer el tapado le dijo: -Te gusta el conjuntito? -Me vuelve loco -contestó claudio acercandose a ella y acercandola con sus manos desde la espalda- Se besaron rapidamente y el de un tirón arrancó el conjunto, rompiendolo y dejando al descubierto sus tetas. Las chupaba apasionada y lentamente mientras Ceci gemia y le esbozaba que siguiera haciendolo de esa forma. Estuvieron asi unos cuantos minutos y ella gemia cada vez mas intensamente, no voy a entrar en comparaciones largas, pero claramente nunca le hice sentir eso a ella de esa forma. -Hay que ganas de que me cojas. -Shhhh te lo tenes que ganar eso....arrodillate Ceci se arrodilló y comprobé lo que me habia dicho al ver el pene erecto al descubierto de Claudio. Un tamaño descomunal. -Ahora mirame Cecilia, vamos a perfeccionar lo del otro dia, escuchame y hacé lo que te diga tal como acordamos a la tarde. Quiero que aprendas, convertirte en la mejor chupa pijas de todas. -Si Claudio dale -respondió sumisa y a la vez nerviosa- -Atate el pelo y empezá a chupar lentamente todo, desde mis huevos hasta mi pija, todo completo, quiero ver todo brilloso. Ceci acataba y lamia todas sus partes lentamente, desde sus huevos hasta su cabeza. -No, no la agarres, sin manos hacelo -ordenaba Claudio- Bien, ahora empezá a chuparla con ritmo medio. Dale así, chupala y no pares de hacerlo, asi. Vamos a bautizar esa carita. Sacó su pija con liquidos preseminales visibles y empezó a refregarla por su cara. No podia creer lo que veia. Ella cerraba los ojos y el fregó su pija por todos lados literalmente: por sus pomulos, sus orejas, por su nariz, se detuvo hasta en los agujeros de la nariz, un hijo de puta. Realmente era una humillacion para mi mujer pero no podia meterme, se lo prometí y si ella no frenaba no podia interferir. Su rostro cubierto de semen, algo despeinada porque hasta la frente le frotó y dejó al descubierto algunos pelitos de sus bellos rulos. -Muy bien abrí los ojos y mirame ahora, empezá a chuparla nuevamente y no dejes de mirarme - ella acataba lo que oia - No no, sin manos, seguí seguí y no dejes de mirar. Me gusta ver como se corre ese maquillaje rojo de tus labios, como te vas desalineando haciendo tu trabajo. Te gusta? -Si me gusta, a vos te gusta? -Mucho, se nota que antes eras una chupa pijas aburrida. Bueno a ver, pajeame con la mano izquierda. Ceci empezó a pajearlo e inmediatamente le pidió que abriera la boca y le metió la pija hasta el fondo lo que provocó una arcada. -No me gusta como me pajeás te lo merecias jaja. -Ayy que hijo de puta -Vení a ver ahora con la derecha -hizo lo pedido- -Bueno te merecés algo mas leve, sos mejor pajeadora con la derecha, así que de ahora en más siempre con la derecha, pero..... Una nueva embestida y una nueva arcada de Ceci. Con los ojos medio llorosos e intentando recuperarse, volvió a mirarlo. -Vení chupala sin manos - le dijo al tiempo que la miraba penetrante y la tomó de su cabeza con ambas manos y empezó a cogerle la boca- No conté el tiempo pero no menos de 2 minutos metió y sacó su pija a un ritmo rapido y parejo de la boca de Ceci. Mientras tanto el gemia intensamente y ella empezó a babear, cuando atinó a querer frenar para limpiar, el le corrió las manos y continuó sin permitirselo. La saliva corria por los costados de su boca y sus ojos cerrados mostraban el sometimiento al que estaba expuesta. Por mi lado sentia la humillacion a flor de piel como nunca la habia sentido y me preguntaba si realmente esto a Ceci le gustaba. Hasta ese momento pareciera que se habia olvidado de mi presencia, ni me miraba -Bueno descansá unos segundos Ceci Uffff- le dijo al tiempo que se refregaba nuevamente en su cara y ya la saliva enchastraba todo su rostro y desmejoraba el maquillaje- Ahora vamos de nuevo. Conté no más de 10 segundos y nuevamente se la metió y ya el ritmo era mucho mas rapido y profundo. Enseguida vino una nueva arcada y casi ni dejando recuperarla nuevamente se la metió en la boca y empezó nuevamente. Le empujaba la cabeza algunos pocos segundos suaves y despues dos o tres embestidas fuertes hasta el fondo provocaban la nueva arcada inevitable. Los ojos de Ceci cada vez mas llorosos ya mostraban su delineador corrido totalmente, respiración cansada y arcadas cada vez mas frecuentes. -Pará pará, dame un segundo - En ese momento me llamó y mi corazon empezó a latir fuertemente- vení acá Eze me decia con voz agitada y cansada- arrodillate junto a mi Me arrodillé junto a ella, y con su cara llena de liquidos preseminales y saliva me tomó de mi cabeza y me besó metiendome la lengua y manteniendo ese beso por algunos segundos. Apasionada, morbosa, sabia que no me agradaba pero que no la rechazaría nunca. Sentí olor a "todo lo que pasaba" junto, claro esta que al ver toda la secuencia ya estar ahí todo era mas intenso y reciente. Ordenó que me sentara nuevamente y le dijo que siguiera. -No, te voy a coger -Entonces esperá, vení Ezequiel, chupamela, igual estoy toda mojada. Efectivamente ella se recostó en la cama y cuando me acerqué a su concha descubrí que estaba mojada como pocas veces. Me acerqué y me empujó la cabeza y presionó sintiendo mi lengua que lamia con gusto y velocidad al escuchar los gemidos fuertes. -Ayyyy si Eze chupame la concha, dejala preparada cornudito que esa pija me la va a coger como nunca. Mirá ves -me dijo agarrandome del pelo y mostrandome a Claudio que se ponia el foro- ni el forro le entra casi, esa pija me vuelve loco cornudito, seguí chupando dale. Continué unos instantes y, cuando Claudio se acercó, me corrió y me odenó que vuelva al rincón. El la empezó a coger y Cecilia gemia fuertemente, a los pocos instantes acabó una vez y gritó como nunca la habia escuchado: -Ahhhhhhhhh que hijo de puta, vale la pena el sometimiento, cogeme por favor cogeme más. Realmente su compañero era admirable, la cogia velozmente casi sin dar tregua a sus gemidos que cada vez eran mas cortos y agudos....nuevamente acabó y Claudio le dijo que queria cogerla en 4. En ese momento, Ceci, me pidió que me sentará de frente a la cama a unos pocos metros y la mirara. -Despacio Claudio que la siento mucho así El empezó a metersela despacio y se movia lentamente, ella se estremecia y acostaba contra la cama a medida que iba entrando. Una vez que ingresó toda empezó a moverse más rapido y ahí ella con muecas de placer se estremecia y me miraba desfigurada: -Ves como me coge, así me siento con una pija como esta, es unicaaaa. Si cogeme cogeme cogeme cogeme no pares no pareeeeees - gritaba y gemia con fuerza- Rapidamente acabó una vez y seguida a esa otra vez más. El no solo era dotado, sino que tenia un cuerpo atletico y mucho estado fisico. -Vení arrodillate, no doy más Ceci. Ella se arrodilló exhausta y cansada y lo miró: -Otra vez?-exclamó cansada y agotada- -Si vení ya sabés cuales son las reglas....te quiero coger esa boca que tenés y llenarte de leche. A esta altura Ceci estaba toda despeinada, con su maquillaje y delineador corridos totalmente y mostraba un agotamiento propio de un "maraton" sexual importante. Empezó a cogerle la boca nuevamente y, previas dos arcadas y ahogo, que practicamente no lo hicieron frenar le ordenó: -Decime que querés la leche dale que te voy a acabar.... Ella interrumpió y sacandose la pija de la boca acató. -No no, decilo sin sacarte la pija de la boca -No puedo Claudio -Si que podés dale -ordenó al tiempo que presionaba mientras escuchaba la voz trabada y poco clara- Dale con la boca llena de pija, te quiero escuchar a ver decime: me gusta la leche caliente tuya -Ahrhrhme gruusta ldaa ldechee caaalsiente tuya Seguido a eso se la metió hasta la garganta logrando una gran arcada, y nuevamente: -Dale, decime: quiero tu leche, la quiero toda -Quierro tua Loeche da quierro troda -Ayyyyy sisi voy a acabar putita. En ese momento giró hacia mi Ceci: -Vení acá cornudito, arrodillate y mirá mis tetas,te quiero bien cerca. Sisi Claudio acabame en las tetas- le decia mientras se las juntaba y lo miraba con cara de puta. Claudio acabó un gran chorro de leche y cubrió sus pezones rapidamente, no dejaba de acabar y yo presenciaba "el espectaculo" a poca distancia. Mientras el se seguia pajeando y largaba resto de su gran acabada, mi mujer se dirigió a mi: -Mmmm porque esa carita?, sabés lo que se viene cornudito no?, tenés hambre? vení chupame las tetas limpialas todas. Resignado y ya sometido a su deseo me acerqué y empezé a lamer timidamente sus pezones. -Ayyyy si jaja lamé todo cornudito, alimentate, dale que se fué mucho para abajo y es poquito. Al mismo tiempo, Claudio se acercó y le acerco la pija a su boca para que la chupara en esos instantes post orgasmo de placer que todo hombre disfruta. Ella "limpió" su miembro prolijamente: -Vení abrí la boca - me dijo como quien contiene liquido al hablar- -No Ceci, esperá -Abrí la boca cornudito Abrí mi boca pestaneando y escupió burdamente una mezcla de saliva y leche que impactó en mi boca y restos por fuera que ella misma se encargó de empujar con sus dedos hacia mi boca. -Tragá todo cornudito, dale, chupá mis dedos, todo limpito como buen cornudo que sos. CONTINUARA Eso es todo. Si tienen comentarios o preguntas para Ceci o Eze las iremos respondiendo!

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RRelatosargentinaLv1· hace 2007 dRelatos

Trio forzado

Después de salir 3 años con Romina. Una mujer de unos 35 años, muy hermosa, con tetas bien firmes y un culo hermoso separada con hijos. Decido terminar con ella, ya que era muy posesiva. Yo tenía 25 años estaba en la universidad. Me encantaba estar con ella. Teníamos muy buen sexo. Pero la atracción hacia una compañera de la Uni de la cual ella siempre estuvo celosa hizo que no termináramos en buenos términos. Llevábamos saliendo unos dos meses con Alejandra, mi compañera, 2 años menor que yo. Hermosa con tetas medianas, y un culo firme muy hermoso. Yo vivía solo en un departamento, pasábamos mucho tiempo juntos, el sexo era lo mejor, ella vivía en una pensión por lo que se quedaba a dormir seguido en casa. Tenía la llave del departamento. Un día llego a la tardecita a casa, luego de una cursada y encuentro que a Romi sentada en el sillón del comedor. Hacía meses que no la veía, estaba en ropa interior con una bata blanca muy sexi. Le pregunto qué hacia acá, quien le había abierto. Ella me contesta que eso no importaba que tenía una sorpresita para mí. A lo que le contesto que por favor se vista que podía llegar Alejandra. Ella me contesta. Ro: Alejandra? La putita que cursa con vos. Así que estas con ella Yo: Si hace unos meses que estamos juntos. Ro: Que bueno, sabes siempre cuando estuvimos juntos me ratoneó mucho la idea de verte con ella, pero obviamente la puta era yo, ella no iba a acceder a hacer un trío juntos. Mira vos, logró que quería al final. Yo: Rebeca por favor vete. Romi se levanta, se acerca a mí y me dice: Ro: Ven conmigo, tengo un regalo para ti. Me toma de la mano y me lleva a la habitación. Abre la puerta y encuentro a Alejandra atada a la punta de la cama desnuda y con la boca tapada. Desesperado me quiero acercar y Romi me detiene. Ro: Espera, no tan rápido. Esta es la sorpresita que tenía preparada, Tuvimos una larga charla con tu novia. Como veras no nos pusimos de acuerdo, sino te esperábamos en otras condiciones. Así que te propongo que te relajes y hagas lo que te pido. Sino Alejandra la iba a pasar muy mal. Si todo va bien vamos a pasar una noche de sexo espectacular. Yo entre la sorpresa de encontrar a mi ex semi desnuda en el comedor, y luego a mi novia desnuda y atada en la cama. Ya me estaba enloqueciendo. Ro: Quítate la ropa, y pégate una ducha. Nosotras te esperaremos acá. Me saco la ropa y me dirijo al baño. Mientras me ducho, no paro de pensar en la situación que me espera. Me daba mucho morbo. Pero pensaba que Alejandra, que era muy distinta a Romi. Salgo de la ducha y escucho la voz de Alejandra, suplicando que nos deje en paz. Entro a la habitación y encuentro a Romi desnuda junto a Alejandra en la cama. Ella tiene en su mano un cuchillo posado en el vientre de Ale que está muy asustada. Ro: Ven aquí junto a nosotras, si hacen lo que yo les digo la pasaremos muy bien y no sabrán más nada de mí. Me acuesto en medio de ellas. Rebeca deja el cuchillo a un lado se sube arriba mío y comienza a besarme. Yo trato de negarme, pero ella me dice al oído que si no cedía, lastimaría a Alejandra. No me deja muchas opciones. Tomo de la mano a Ale y le doy un beso profundo. Romi se separa y me pide que bese a mi novia un momento que no para de llorar a nuestro lado. Yo lo hago y Romina nos separa besando ella también a Alejandra. Estamos así un momento. Romina nos pide que nos pongamos de rodillas unos frente al otro y que no nos toquemos. Se posa detrás de Ale y acaricia sus senos con una mano mientras con la otra mete su mano entre sus piernas masturbándola fuertemente. Ale por la humillación llora, pero comienza a gozar de a poco. Romina le pide que se ponga en cuatro patas y que me chupe bien la pija mientras ella la haría gozar como nadie. Ale se inclina tomando mi pene y comienza a chuparlo. Rebeca me mira y se pone detrás de Ale, toma su culo con las dos manos y separa sus nalgas. Romi: que hermoso culo tiene tu chica. ¿Se lo has roto alguna vez? Nunca me había dejado. Pero conociendo las intenciones de Romina le digo que si con la cabeza. Alejandra me mira guiñándome un ojo. La mamada que me está pegando me está encantando. Romina: Mmm que lindo. Voy a disfrutar de esto. Comienza a pasar su lengua primero por el ano y lentamente se dirige a la vagina. Introduce un dedo suavemente en su cuito ensalivado y luego dos. Mientras con la otra mano masturba su vagina. Alejandra suelta mi pene un momento y pide por favor que saque sus dedos que le duele mucho. Romi no hace caso y toma del pelo a Alejandra diciéndole que siga con su tarea. Pasaron uno minutos. Ella termina con Alejandra y se acerca a mi por detrás. Romi: Ahora quiero que le rompas el culito frente a mi. Yo me pongo detrás de Alejandra y comienzo a tocar su oficio que ya está dilatado por el trabajo realizado por Romi. Mientras esta besa apasionadamente a Alejandra. Romina: Ahora me voy a abrir de piernas y te vas a comer mi vagina mientras tu novio te rompe el culito. Alejandra: No por favor el culo no, me va a doler. Romina la cachetea, se abra de piernas frente a ella, le toma la cabeza y la obliga a chupar. Romi: Comienza tu tarea. Yo me dispongo a introducir mi pene suavemente. Hasta que siento que cede y comienzo a bombear. Miro la escena lésbica que me están dando y no puedo evitar calentarme. Alejandra llora y grita de dolor mientras cómo puede chupa la concha de Romi que goza como una perra en celo. Pasados unos minutos yo acabo dentro del culo de Alejandra y Romi suelta la cabeza de mi chica. Rebeca toma la cabeza de Alejandra. Rebeca: Y te gusto putita. Ahora te vas a sentar en el sillón mientras yo me monto a tu novio. Yo: Por favor déjanos en paz. Ya es demasiado. Alejandra llorando se va al sillón. Y Romina me pide que me acueste. Comienza a chuparme la pija con una maestría increíble, yo no puedo evitar que se me pare nuevamente. Romina se sienta mirando de frente a Alejandra y comienza cabalgar mi pene. Le pide a Alejandra que se masturbe frente a ella. Está llorando se acaricia y finge gozar frente a ella para que no nos lastime. Yo frente a esto no tardo mucho en acabar junto a Romi. Siento una explosión de jugos en mis piernas. Romi se da vuelta, me besa y me dice que gracias. Que ya nos volveremos a ver. Se acerca a Alejandra, la besa en la mejilla y se retira. Rebeca: Conozco la salida. Ale me mira llorando, se retira al baño a pegarse una ducha. Yo la sigo. Nos bañamos juntos, no podíamos creer lo que nos había pasado.

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MMartinGnzLv1· hace 2010 dRelatos

El partido (empate tecnico) - Parte II

"Dale, que esperas? Rompeme el orto! Mostrame quien es el macho aca!".  Me hizo tragar mis palabras. Me la mando de una. Estaba durisimo. El impacto fue fuerte, pero se quedo quieto, lo cual me sirvio para soportar mejor el impacto y acostumbrar mi hoyo a su poronga. Se movia tranqui, lento. "Eso es todo lo que tenes? Asi queres cogerme?" le digo, extasiado. "Vamos despacio amor", me dice. Ahi me hizo bajar un cambio a mi. Subi para besarlo un toque. Eso lo calento. Empezo a moverse un poco mas. Pero paraba a cada rato. Era obvio que tenia el lechazo en puerta y no queria largarlo. "Dale gallina, me tenes ensartado hasta los huevos, sin defensa papa! Goleame! Llename el area gallina! Mostrale a este bostero quien es el campeon!". Me empezo a dar con ganas, pero al ratito salio. No, no habia acabado. "Para un poco! Que no quiero acabar todavia. Me estas matando! Nunca habia cogido asi!", me dice. Ahi lo di vuelta yo. El chabon no se si no entendia, o entendia muy bien lo que iba a pasar y tenia terror del siguiente paso, pero como que se resistia a terminar de quedar con el culo expuesto. "Te voy a tener que mostrar yo lo que es un macho parece", le digo. Y acto seguido hundo mi lengua en su hoyo. No paraba de gemir. Me arqueaba el ojete para que le entre mas a fondo. De nuevo intento pajearse. "No te pajees! No era que no querias acabar? Ahora te la vas a tener que bancar gallina trola! Este bostero te va a reventar el area". Mientras decia eso ya estaba sacando el forro del envoltorio. Lo empece a puertear. A pesar que con la comida de culo que le pegue le llegue a puertear 3 dedos, se resistia. Costaba. Tuve un poco de piedad. "Si queres paro. Disculpame si te forree hasta ahora" le dije. Quiza el chabon se estaba sintiendo re violado. "No por favor, segui, no pares. Es la primera vez que me la ponen. INVADIME EL AREA BOSTERO". Ufff como me puso que por fin me siga el juego! Lo puse bien en cuatro, culo bien parado, le apunte la chota al hoyo, y tranqui, sin prisa pero sin retroceder ni un centimetro, fui entrando, muy de a poco. Costo, no fue facil. Ese hoyo si que era a estrenar. El se la banco bien. Derrotado, pero con entereza. Llegue a hacer tope con mis huevos. "Te la comiste toda gallina. Ahora vas a gritar mis goles como si estuvieras en el Monumental puto!", le dije, le empece a serruchar el orto con todas mis fuerzas. Que hermosos gemidos que largaba! Se la estaba re bancando, y disfrutando a full. Me re calentaba estar rompiendole el culo a este macho. Lo logico seria que el me la mande a guardar. Pero ahi lo tenia, todo ensartado, jadeando de placer por mi pija en lo mas profundo de su culo, con mis huevos chocando con los suyos. Lo tuve un buen rato dandole, hasta que yo tambien senti el lechazo llegando, y tampoco queria cortarla. Se la saque, y me recoste boca arriba, con la intencion de seguir franeleando, pero el en cambio eligio sentarse y comerse la chota por el culo de una, solo, sin ayuda, y me empezo a cabalgar. "Ah como te gusta la pija gallina! Te voy a romper el culo pedazo de puto!" Lo agarre de la cadera y le empece a taladrar el orto con furia. "No me lo vas a romper, me la voy a bancar como macho!". Estaba dificil aguantar la explotada de pija!. En una de las subidas de su cabalgada aproveche para correr la chota y sacarsela (si seguia reventaba!). "Ya precalentaste? Ya estas para volver a entrar y dar vuelta el partido? Dame vuelta y reventame a goles gallina! Mostrame lo macho que decis que sos!". Patas al hombro, me dejo el hoyo al aire y me ensarto de una, como la primera vez. Intentaba darme duro pero parecia que no sabia manejarse en esa pose. Opte por ponerme en cuatro. Ahi el angulo no era muy profundo y se salia. Probamos en cucharita. Me garchaba con ganas pero faltaba un poco mas de garra. "Y? No me querias golear? DALE FLACO, COGEME!", le digo, y empece a pajearle la pija con el orto con toda la furia.. Ahi por fin tomo el el control. Me puso boca abajo, me ensarto y me empezo a dar con todo. No tardo mucho hasta decir que estaba por acabar. "Que me queres llenar, el culo o la boca?". Eligio lo segundo. La saco y en apenas segundos su pija estaba reventando en mi garganta, mientras yo me pajeaba enloquecidamente. Yo tambien estaba por acabar. Se lo digo, y como un iman su boca se fue a mi poronga y se la trago a fondo justo a tiempo para recibir todo el fruto de la calentura que me genero en todo este partidazo... Me dejo seco! "Habia estado con un par de flacos, pero me habian chupado la pija nomas. Se la quise pone a uno pero se rompio el forro y se me bajo. Vos me re gustaste apenas entre. Venia yo a cogerte a vos y me terminaste haciendo el orto a full. Nunca me calento tanto alguien como vos hoy", fueron sus palabras post-garche. Le pregunte si le molesto que lo tratara de puto, y me dijo que no, que al contrario, que yo sea bostero y lo humillara por gallina lo calento muchisimo mas, que no se la esperaba. "Terminamos empatados al final. Tenemos que tener una revancha por los puntos", le dije. Casi cuatro horas a puro garche estuvimos, y por supuesto que prometio volver... Yo no soy bostero. Ni siquiera me interesa el futbol. Pero humillar a este macho a mi tambien me calento y me morboseo como pocas veces me paso en la vida.

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JjulietanayLv1· hace 2013 dRelatos

un poco de ayuda

Otra noche igual en casa. Yo cocinando, o limpiando después de cenar, y mi mujer en mi cama, cola para arriba, recibiendo pija del incansable Servio. El turro ese sabe lo que hace, la penetra una y mil veces y le acaba casi a voluntad, provocándole a mi mujer varios orgasmos por noche. Yo no podría provocarle ni medio. No me gusta ser cornudo pero no me queda otra. No sabía que yo era un mal amante hasta que conocí a la que es ahora mi mujer. En realidad, como ella misma dice, no es que sea un mal amante. No soy ni malo ni bueno, simplemente no tengo gracia. Y no es que ella no motive. Es una hermosa morocha de grandes labios, senos y cintura chicos y cola de buen tamaño, redonda y perfecta, sin dudas lo que más le miran. Pero aparentemente no soy muy hábil. Abigail, mi mujer, me lo hizo saber sin reproches pero de inmediato, apenas comenzamos a noviar. Quería que me esforzara más. Yo no mejoré y ella no volvió nunca sobre el tema. Hasta que dos años después, planificando el casamiento, le descubrí un mensaje de texto muy comprometedor de un tal Servio, y admitió que me era infiel. Para mi sorpresa, la tranquilidad y naturalidad con la que me lo confesaba logró que no me enfureciera. En el fondo, yo sabía que era lógico. Las pulsaciones de ella no debían de ser más altas que cuando toma un té con las amigas. Me dijo que sí, que había cogido con Servio, un compañero de oficina que yo ya conocía, un grandote con cara de malo peligroso. Pero no solo eso, también a veces le daba al profe del gym y a un chico que había conocido en un boliche, en una despedida de soltera. No me pidió disculpas. Tampoco me estaba pidiendo permiso. Yo no sabía qué decir ni qué hacer. Una hora antes habíamos decidido el salón donde haríamos la fiesta. Ella permaneció callada, se cruzó de piernas y encendió un cigarrillo, cosa que rara vez hacía. —¿Qué vamos a hacer? -pregunté. —Mirá, te fui fiel los primeros tres o cuatro meses, esperando que cambie un poco la cama… -exhaló humo. —Me parece medio boludo romper lo nuestro. Vos me querés, yo te quiero… -lo decía como si estuviera leyendo el horóscopo en voz alta. —¡Acabás de admitir que cogés con otros! —Ay, no seas boludo. ¿Te pensás que si no te quisiera estaría planeando casarme con vos? No soy tan tarada. Guita no te sobra, coger, no cogés bien… Es obvio que te quiero. Y vos a mi también. —Pero… esto no… esto no puede… —Cuando no sabías nada, la relación te parecía perfecta. Es cuestión de que no te enteres, nada más… —No. Si vas a hacer algo quiero saber. Una cosa es ser cornudo y otra un cornudo imbécil. —Como quieras, pero después no vengas con quejas. Mi cabeza iba a explotar. Tenía más pensamientos y preguntas de las que podía expresar. Y por otro lado no quería dar tiempo a que ella gane terreno. Qué tonto. Tenía todo el terreno ganado. —Bueno, no sé… -balbucí. —¿Cómo es esto? ¿Elegís uno y armamos un cronograma de tus cogidas? Esto es absurdo… no sé cómo actuar ni qué decirte… me siento un estúpido. Abi me miró pensativa. —Supongo que podríamos cuidar un poco las formas. Puedo hacerme la señora con los tipos de por acá… No sé, al del gym le puedo cortar... no quiero que quedes como el cornudo del barrio, mi amor. Lo decía como si estuviera haciéndome un favor. —¿Con cuántos tipos querés coger? No me gusta, Abi, bastante con que sigas cogiendo sin hacerte quilombo… Elegí uno, por favor… -imploré ya sin el mínimo orgullo. Me miró, creo que se apiadó de mí. Suspiró resignada y me prometió que sí, que estaba bien, que uno solo. Ese “uno solo” fue Servio, el de la oficina. Aunque fue “uno solo” por un tiempo, ya que el muy turro se la quería enfiestar con otro compañero, y para la fecha del casamiento, más precisamente dos días antes de la iglesia, convenció a mi novia. Abi prefirió no decirme que se había despedido de la soltería con un trío, hasta después de casarnos. Exactamente hasta la noche de bodas, que fue cuando me lo confesó. Esperó hasta que estábamos haciendo el amor para decirlo. Yo, caliente como nadie por estar cogiéndome ese cuerpo espectacular al que amaba, y ella más tibia que una cerveza al natural. Pero fue decirme eso, que había sido enfiestada a mis espaldas, verla a la cara confesándome el punto más alto de su putéz y su hija-putéz, que me disparó el orgasmo incontenible. Me quedé más sorprendido que ella, y mientras acababa y gozaba veía cómo Abi disfrutaba de mi debilidad y sonreía. Y ese rostro amado y diabólico no hizo más que desangrarme de leche hasta casi morirme. Me derrumbé sobre ella, agotado de casi no cogérmela. Ella me sacó de encima, fue a lavarse y se negó a volver a hacerlo. Y apagó la luz para dormir. La luna de miel fue de lo más bizarra, hicimos el amor solo una vez por cada noche, con el rumor de sus labios en mis oídos, escuchando cómo lo había hecho con uno o con otro, relatándome alguna de los más memorables cuernos que me había metido durante el noviazgo. Los polvos eran intensos pero muy, muy breves. Mi calentura llegaba a picos realmente altos en segundos. A veces le pedía que deje de hablar, pero ella no se detenía. Al contrario, lo disfrutaba. O en tal caso quería que yo acabara rápido. Nunca me permitía volver a poseerla, me dejaba caliente y expectante hasta la noche siguiente. Pero eso había sido un año atrás. Ahora estaba en mi cama con Servio, uno de sus machos, como lo hacía casi día por medio. Pero algo iba a ser distinto esta noche. En principio, Servio se la estaba cogiendo desde hacía larguísimas horas. Yo había entrado un par de veces a llevarles algo fresco para tomar, y encontraba a mi mujer tapada con la sábana, que me agradecía con una sonrisa y me echaba rápido para afuera de la habitación. Así, al otro lado, me quedaba escuchando el movimiento de la cama, sus jadeos, sus orgasmos, sus puteadas y las nalgadas que recibía de su verdugo. No me permitían espiar por la cerradura, Abi decía que se podía inhibir. Pero esa noche, después de más de seis horas de recibir pija y pija de Servio, mi mujer por fin me llamó. —Cornudooo… -me reclamó de un grito. Yo ya estaba en el sillón del living, tratando de dormir, pero me levanté como un resorte. No era habitual que me llamara “cornudo”, pero a veces lo hacía. Especialmente cuando Servio se iba luego de una sesión de sexo o cuando venía de la oficina recién cogida. Golpeé la puerta. —Entrá, Cuerno -Servio, en cambio, se refería a mí solo con el nombre de Cuerno. Siempre me decía Cuerno, jamás me nombró de otra forma. Cuando ingresé, mi mujer estaba cola para arriba, desnuda, sudada por completo, incluso el cabello empapado. Servio detrás de ella, arrodillado, en medio de sus piernas, con la pija enorme como un mástil, dispuesto a clavarla. Sin embargo: —Servio no da más -me explicó mi mujer. —Ya me echó no sé cuántos polvos… Está agotado, pero yo quiero uno más… Lo tenés que ayudar… Por un momento creí que me iba a dejar cogerla, cosa que por hache o be no me permitía desde hacía unos meses, casualmente desde que comenzara a cogerse a dos compañeritos más y a un amigo de Servio. Pero me equivoqué. —Sentate en la cama y empezá a moverte con ritmo -me pidió Abi. No le entendí. —Así, Cuerno -me indicó Servio, se inclinó hacia mi esposa y la penetró. Abi lanzó un gemidito. Yo tenía la pija durísima de ver esa cola perfecta y a merced de ese hijo de puta. Servio apoyó sus manotas en la cola de mi mujer y comenzó a bombearla. —Mmmm… -ronroneó ella. Pero con el movimiento se empezó a mover la cama. Y mucho. —Ahora movete siguiendo mi ritmo -dijo Servio. Sentado, yo comencé a moverme hacia abajo y arriba, empujando con mi cola, primero tímidamente y luego, cuando comprendí que tenía que seguirlo a él, con más seguridad. Pronto él y yo nos estábamos moviendo en perfecta sincronía, solo que él se estaba clavando a mi mujer con cada subida y bajada y yo solo los miraba. En segundos él se quedó quieto. El movimiento que yo le daba a la cama hacía que el cuerpo y la cola de mi Abi fuera hacia arriba y hacia abajo, dejándose penetrar por su verdugo. Ninguno de los dos se movía, yo impulsaba todo con mis saltos de sentado sobre el borde de la cama. Era un espectáculo maravilloso. La piel oscura de mi mujer, transpirada y brillosa, moviéndose a mi ritmo, pero penetrada por su macho hizo que casi me viniera sin tocarme. Amagué hacerlo. —Ni se te ocurra -me advirtió Abigail. —Concentrate en lo que tenés que hacer… así lo ayudas a Servio, que está cansado… Me seguí moviendo mientras el otro hijo de puta se beneficiaba de todo. Comencé a transpirar. —Mi amor, me estoy cansando… —Seguí, cornudo… -me alentó mientras su cola viajaba una y otra vez hacia su macho, empalándose. —Seguí que vas bien… Y yo seguía saltando sentado sobre la cama. —Dale, así… -decía ella. Así, bien… Mmm… cómo la siento… Y yo dale que te dale, ayudándola a subir y bajarse ese pedazo de pija. —Mi amor, me canso… —Seguí, cornudito… por favor seguí que lo estás haciendo bárbaro… Sí que lo estaba haciendo bien. Servio solo se apoyaba en Abi, y ella no hacía ningún esfuerzo por subir o bajar. Todo lo hacía yo. Me sentía útil, por un lado, cansado por otro y definitivamente muy usado por Servio. Aunque sabía que se la había estado garchando por horas y horas y debía estar muerto, no pude menos que sentir algo de bronca por estar muriéndome de agitación para que él sintiera toda la conchita de mi mujer en su pija mientras yo hacía meses que nada. El cansancio hizo que yo perdiera ritmo. —Un poquito más, mi amor… Un poquito más… -me rogaba Abi yendo hacia atrás y adelante mientras jadeaba. —Seguí, Cuerno. No me aflojés ahora que le quiero echar el último polvo a tu mujer. La indignación por la humillación me dio un poco más de energía y logré mantener el ritmo un ratito más. Pero estaba exhausto. Podía ver cómo mi Abi se mordía el labio con cada estocada que yo ayudaba a que se clave. Le temblaba el brazo y tenía la cola en piel de gallina. Me di cuenta que el turro de Servio le iba a arrancar otro orgasmo, algo que yo nunca había logrado. Aunque de alguna forma me sentía partícipe de esta inminente acabada. —Seguí, cornudo, no pares… seguí que ya estoy… -decía mi Abi con los ojos cerrados. Agarró fuerte las sábanas, arrugándolas con violencia. —Venite, putita -terció Servio. —Mostrale al Cuerno cómo gozás con una buena pija. Abi tenía el cabello todo pegado a la cara, yo se lo corrí en un gesto instintivo de ternura hacia ella. Pero el movimiento me desestabilizó y se perdió el ritmo. —¡No! No pares ahora, no pares, mi amor… Pero yo no podía más. Me puse de pié, sin soltar a mi mujer, la tomé de los hombros, la incorporé un poco y comencé a moverla hacia Servio. —¡Bien, Cuerno! Empujala con fuerza que se la mando hasta los huevos. Abi me agarró de la ropa, del cuello, de donde podía. Parecía que se estaba desarmando. —Sí, mi amor, clavame contra su pija… clavame, mi amor… sí, sí… Y yo la seguía empujando contra Servio. Con los ojos cerrados, a veces abriéndolos, ella me gritaba “cornudo, aprendé” o “mi amor, así”, dependiendo de la oleada de morbo que sentía. Cuando le empezó a venir el orgasmo me agarró fuerte de los brazos y empezó a gemir y gritar como una puta. Servio comenzó a darle chirlos en la cola, un poco fuertes. —¡Así, Cuerno! Así hay que cogerse a tu mujer -y la seguía bombeando mientras le pedía: —Puta, mostrale cómo te gusta mi pija… Pero Abi estaba en una nube. Pronto abrió los ojos y mientras yo la seguía empujando, ya más suave, buscó mis labios y me besó en la boca con una pasión de enamorada. —Mi amor, -me decía —qué buen polvo me echaron… -y luego en mi oído. —Me hacés la mujer más feliz del mundo, cornudo… Servio se desplomó en la cama. Abi lo vio, sonrió y me dedicó un beso dulcísimo. Yo tenía una erección tremenda, estaba para cualquier cosa. —Quiero hacerte el amor -le supliqué desesperado. —Ay, mi amor, no seas egoísta -dijo sonriéndome con maldad. —Me están cogiendo desde hace seis horas, esto

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SSantiagoVerdascoLv1· hace 2014 dRelatos

Encuentro cuckold de sabado por la noche.

Ya desde hacia algunos meses Natalia, mi mujer,  venia chateando con hombres por internet. Muchas noches yo me iba a dormir sabiendo que ella estaba chateando con otros hombres, incluso algunas noches levantándome a la madrugada la veía posar frente a la notebook enseñandole su cuerpo a sus amigos mientras ellos le enseñaban a ella como se ordeñaban la verga para ella. Eso me excitaba muchisimo, varias veces yo me sumaba al juego, la terminaba penetrando mientras veíamos como del otro lado un hombre desconocido para mi se masturbaba con el show. Otras noches ella me despertaba caliente con ganas de cojer, se sentaba encima mío y conmigo adentro mientras me contaba sobre amigos virtuales cosas como que tenían la pija mucho mas grande que yo y como se los iba a cojer mientras yo los miraba , me aceleraba el corazón y ella se estimulaba el clítoris mientras yo le decía que era una puta y ambos acabábamos en el mas profundo morbo Con Natalia llevábamos unos años practicando cuckold, en un principio ella tuvo un amante fijo pero al cabo de un año nos sumergimos en la aventura de conocer gente nueva. Si bien la forma mas directa de conocer a alguien era en boliches, a Natalia nunca le gusto ir directo al grano desde un bar o boliche con alguien que conoció en una noche. Normalmente se tomaba su tiempo para conocer al hombre y ver si realmente le gustaba y como se sentía ella con el tipo, si había onda, piel y detalles como la educación e higiene del bull ocasional. Chatear por internet y usar aplicaciones como tinder fue la solución. Por supuesto que muchos no entendían la onda, simplemente buscando un hueco donde ponerla pero de a poco ella se fue haciendo de un circulo de amigos con los cuales se sentía bien y con los que chateaba, se mostraba y muchas veces organizábamos encuentros. Un sábado ella me aviso que había organizado un encuentro para esa noche, como siempre ocurre en esa situación el corazón se me acelero a mil, la adrenalina y el morbo nos empieza a invadir. Comienzan los juegos verla sabiendo que posiblemente esa noche iba a estar con otro hombre me excita... la busco en la siesta  para tocarla... cojerla... pero ella me lo niega, hoy no me toca... hoy es de otro hombre. Minifalda de cuerina , un top colorado... zapatos negros con tacos... me pregunta como le queda la ropa y yo al verla y saber que vamos a vernos con otro tipo me provoca que quiera tocarla... ella me saca y yo me comienzo a pajear. Ella me dice que soy patético y tiene razón , me siento el tipo mas básico del mundo pero la calentura me puede.  Vamos... me dice... deja de pavear que si llegamos muy tarde se va a ir...  Vamos al bar , llegamos temprano. La veo cruzada de piernas nerviosa, yo con mucha adrenalina por saber que va a pasar esa noche. No seria la primer noche que después de unos tragos Natalia decida volverse a casa sin concretar nada con la supuesta cita... incluso no seria la primer noche que la supuesta cita no se presentase... ya desde hacia unos meses habíamos tenido una mala racha de encuentros con hombres que en internet decían animarse a todo y cuando concretamos una cita no se presentaron o pusieron excusas de ultima hora. Llegando al bar buscamos una mesa al fondo donde tuviésemos un poco de privacidad entre tanto ruido y pedimos una cerveza para matar la ansiedad y comenzar a relajar la noche. -Como se llama tu amigo ? - Se llama Andrés... respondió - y... vos decís que va a venir ? -si, creo que si... - te lo vas a cojer ? - jaja no se... o sea con Andrés es diferente, tenemos otro tipo de onda. Ya lo vas a conocer es re piola. A mi sinceramente no me importaba que tan piola sea el amigo de mi mujer, yo lo que quería era ver esa noche a mi mujer garchada por otro flaco. Cuando finalmente llego Andrés al bar entendí a que se refería Natalia con respecto a que era diferente. Para decirlo amablemente Andrés no era la clásica imagen de un macho bull... o sea no era el clásico chongo de 1,85 con las abdominales marcadas que las mujeres normalmente buscarían. Por el contrario Andrés no media mas que mis 1,74... era morocho y como mínimo puedo decirle que tenia una panza prominente. Se podría decir que un gordito simpático y lejos estaba del target físico de mi mujer, si puedo decir que estaba impecablemente vestido con una camisa negra, un buen jean y unos zapatos espectaculares y tenia un perfume de esos que quedan en tu nariz después de que una persona pasa caminando a tu lado . Desde que llego rápidamente Andrés entro en confianza, Natalia nos presento y el arranco con un ... te felicito por la mujer que tenes es un monumento, te la deben querer culiar todos jaja... Yo sinceramente estaba un poco desilusionado por que claramente Andrés no entraba en los canones de belleza de Natalia . Claramente iba a ser otra noche perdida sin embargo ya habíamos salido y estaba bueno salir y tomar algo.  En pocos minutos descubrí por que Natalia y Andres habían pegado química en internet, Andres era muy divertido y se la pasaba contando anécdotas  que la hacían reír, era muy sociable y trataba con confianza a las chicas que atendían en el bar. Básicamente era todo lo contrario a lo que yo soy que encajo mas con un perfil introvertido socialmente. Entre chiste y chiste Andrés tocaba las piernas de Natalia, le tomaba las manos... hacia las cosas bien pero dentro mío sabia que tal vez Natalia solo estaba siendo amable con el permitiéndole esas caricias. Las horas pasaron rápido entre la birra y el fernet con coca y los chistes y anécdotas de Andrés y llegando a las 4 el se levanto para ir al baño. - Ya me vengo... cuando vuelva díganme si quieren que vayamos a otro lado o seguimos tomando algo... como quieran... dijo - Bueno... es re piola Andrés ...le dije... le digo que tomemos otro fernet ? - Ya es tarde, dijo Natalia... vamos... - Vos decís... ? pero mañana no trabajamos, nos podemos quedar un rato mas... - No dale... vamos al telo de aca cerca...  Yo quede descolocado... o sea nunca me imagine que Natalia iba a querer cojer con Andrés... - estas segura ? con el ? -si tengo ganas... es piola... vamos... vos no queres? - si por mi dale... pensé que a lo mejor no te iba a gustar... Andrés volvió del baño y entonces yo decidí ir al baño teniendo en cuenta que nuestras noche se iba a hacer larga. Cuando volví ella estaban besandose, ella encima de el , Andrés le comía el cuello y a mi mujer mientras ella le sobaba la verga por debajo de la panza encima del jean.  - que culiada te voy a pegar le decía Andrés... - si dale bebe vamos... estoy re caliente le decía ella... Andrés se ofreció a pagar la cuenta pero Natalia le dijo que pagaba el cornudo, el insistió pero no lo deje pagar. Fuimos a un hotel que estaba a dos cuadras del bar... en realidad para nosotros el bar era un punto estratégico por que sabíamos que a dos cuadras había 2 o 3 hoteles por turno en donde nos permitían entrar de a 3. Por supuesto que en mi rol de cornudo yo pagaba el telo y un champagne que consumimos dentro.  Apenas entramos a la habitación se empezaron a besar, Natalia se acostó en la cama y Andrés se arrodillo a chuparle la concha. Le corrio la tanga y empezó a comerle el chocho a mi mujer... - estas toda mojada putita... venís re caliente... - me tenes re caliente hijo de puta... quiero que me cojas toda respondió ella. - que rica concha tiene tu mujer, me dijo...no sabes como te la voy a dejar toda abierta... mientras chupaba le metía dos dedos y Natalia gemía. Natalia se levanto y empezó a sobarlo por encima del bóxer... luego se arrodillo y bajo el bóxer blanco de Andrés... - ufff que gorda que es ... me encanta dijo Nati... Ahí me termino de caer la ficha sobre el interés de Natalia por Andrés y como habíamos llegado tan lejos. Todo en Andres era bastante proporcional y así como el era gordito y morocho tenia una pija gorda y venosa como una lata de cerveza... si bien no hablamos de una pija larga larga de 20 cms si hablamos de unos respetables 16 cms y gorda... gorda...  Mientras Natalia hacia el esfuerzo para comerse la pija de Andrés con la boca se sobaba la concha , mientras tanto yo era un fantasma en el cuarto tocándome la pija mirando el show... - te la voy a abrir toda a la flaca me decía.... ahora te la vas a comer toda le decía a Nati. Natalia después de chuparla un rato y escupirle la pija le dijo ... - dale... vamos... quiero que me la metas... Natalia se puso en 4 patas en la orilla de la cama y el parado se puso en posición y empezó a hundirse en la concha de mi mujer... -uuuuy para hijo de puta... me estas abriendo toda... dijo Natalia... despacio me va a arder... Andrés se detuvo, la saco unos cms y la metio unos cms y empezó a bombear despacio hasta que a la tercer bombeada empujo fuerte hasta al fondo y Natalia grito y se cayo sobre la cama, acto seguido por el impulso Andres cayo sobre ella...  - uy me clavaste toda hijo de puta... le siento toda... que hijo de puta decía Natalia. Andrés la tomo de la cintura y la ayudo a incorporarse en 4 patas sin sacar la pija de la concha de mi mujer...  - no la saques por favor... dijo Natalia... Andrés empezó a bombear lentamente , una , dos , tres veces... a la cuarta empezó a bombearla con fuerza... - te gustan las pijas  gorda puta... - te la voy a dejar abierta puta... Decía Andrés mientras le daba con fuerza cachetadas en la cola... - movete puta... dale mostrale a tu marido como me culeas puta... Natalia gemía , lo miraba a el y le decía que la tenia muy puta y que iba a acabar pronto... me miraba y me decía que Andrés la tenia muy gorda que la sentía toda dentro. Al cabo de unos minutos Natalia comenzó a gritar... voy a acabar... voy a acabar y se desplomo sobre la cama... Andrés nuevamente se cayo sobre ella y siguió bombeando pero a los segundos grito te voy a llenar de leche y tomándola nuevamente de la cintura se puso de pie y levanto a mi mujer tomándola de la cintura y hundió su pija para acabarle dentro. Natalia estaba exhausta... acostada boca arriba... su piel brillaba con la transpiración de la faena... ya Andrés no tenia el rico perfume con el que había llegado, el también estaba muy transpirado  y con cierto olor mas bien rancio su pija mas pequeña de largo pero gorda mojada con los jugos de mi mujer. Yo me había descubierto desnudo, agitado y transpirado después de haber eyaculado un par de veces seguidas con el show que me habían dado. - uff amor veni, me dijo... veni a ver como me dejo... Me acerque a ver los labios vaginales hinchados y  dilatados de mi mujer... brillantes por los jugos propios del sexo... - me abrió toda... que hijo de puta...me decía Nati mientras abría sus labios con los dedos... mira como estoy me dijo... yo me mordí los labios y la bese... nuevamente la pija se me volvió a poner dura... - chupame... me dijo... dale chupame... yo estaba nuevamente caliente me sumergí a lamer la concha dilatada de mi mujer... mientras ella me decía chupame putito... chupame... al cabo de unos minutos ella volvió a acabar en mi boca. yo seguramente me comí cuando la chupe los jugos de Andrés pero les juro que me daba lo mismo que fuesen los jugos de Andrés o de mi mujer, ese néctar salado para mi era el elixir de los dioses . Al pie de la cama Andrés se reía a carcajadas... están re locos ustedes...  El se fue a duchar y luego nos dejo la habitación y un resto de champagne para nosotros...todos la habíamos pasado muy bien...  en los minutos del turno que  nos quedaba yo intente por todos los medios montar a mi mujer pero la pija de Andrés la había dejado ardida en sus zonas intimas... vos ahora solamente me podes hacer mimitos dijo ella... igual después de Andrés a la tuya ni la voy a sentir... the end...

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