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#Pase

Fotos, gifs y packs de Pase subidos por la comunidad.

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CCarlita_transLv1· hace 1 dRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 1 dRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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PPijagruexxxaLv1· hace 1 dRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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JJosemanuelS11Lv1· hace 2 dRelatos

En la fiesta de cumpleaños

Voy a contar un nuevo relato acerca de lo que sucedió en una fiesta de mi cumpleaños. Bueno, era mi cumpleaños había organizado una pequeña fiesta en casa, y había invitado a algunos amigos los cuales no fueron todos, en fin, aunque no habían do todos si había ido la chica que me gustaba y yo estaba feliz de que ella estuviera ahí, les cuento como es ella, mide como 1.65, morena, cabello negro, ojos hermosos, unas tetas pequeñas pero con buena forma, y un trasero divino, que a más de uno podría volver loco. Ella iba con otros amigos, así que el ambiente era bastante agradable, estuvimos bebiendo, bailando, hasta que me di cuenta que mi amiga estaba bailando reggaetón, se veía muy sexy, pues llevaba puesto un legging negro que hacía que se le marcara muy rico todo su culo, un amigo de ella se acercó a bailar con ella y ella bailaba aún más sensual, le ponía el culo muy cerca de su verga, y el la acariciaba mientras ella se seguía moviendo, así estuvieron mientras duró la canción, siguió pasando la noche y después me di cuenta que ella no estaba, así que subí a los cuartos a revisar si estaba ahí, pasé cerca de la puerta de uno de los cuartos y escuche ruido, fui despacio a ver de qué se trataba, abrí un poco la puerta y cuál fue mi sorpresa al verla adentro con su amigo, no podía creer lo que veía, ella estaba hincada frente a él y tenía la verga de su amigo adentro de su boca, ella le estaba dando una tremenda mamada y él lo gozaba de manera increíble, veía como ella se tragaba ese pedazo de carne sin ningún problema, después de hacerle ese rico oral ella se levantó quitándose el leggin y pude ver su hermosa cola, con una tanga negra de encaje y unas nalgas divinas, mientras él se terminó por sacar el pantalón, ella lo empujó hacia la cama mientras ella se subía sobre él, una vez que estuvo arriba agarro la verga de su amigo y la guió hasta la entrada de su vagina, y fue sentándose poco a poco hasta que la tuvo toda adentro, y empezó a cabalgar como una verdadera puta, se movía riquísimo, y gemía también muy rico, escuchaba que él le decía: sii que rico coges, que rico culo tienes, si, que rico. Y ella solo decía: si, así, que rico, me gusta tu verga, sii, ah ah ah. Después ella se puso en posición de ranita y así ella empezó a saltar sobre esa verga, gimiendo cada vez que se la metía toda, se veía muy rica cogiendo de esa manera. El le dio vuelta y la puso de perrito, ella levanto ese culo de ensueño como buena perrita, mientras él le pasaba la verga por toda su culo, y ella decía: ya métela, quiero tu verga, dámela toda. Y acercaba su culo para que ya se la metieran, su amigo le hizo caso y se la metió de un solo golpe que incluso ella pego un grito fuerte. Ella: ahhh que rico, si así, dame más, si asi ahhh ahh ahh. Él le seguía metiendo la verga hasta que ya se iba a venir, ella se acercó rápidamente a esa verga y se la metió en la boca, solo pude escuchar como él dio tremendo gemido cuando termino en la boca de mi amiga, ella dijo: mmm que rico. – se había tragado toda su leche, era una verdadera golosa. Vi que le dio una pequeña mamada a esa verga y después se empezaron a vestir. Yo salí de ahí rápidamente y me regrese a donde estaban los demás invitados, cuando vi ellos regresaron como si nada y ella se veía muy feliz.

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LLalocadelarmarioLv1· hace 30 dOff-topic

Nuevo look de panochita, Me lames???

Hola poringuer@s , pues pasé de tener mi panochita con pelito a este nuevo look... mientras me depilaba, pensaba en si les iba a gustar o no... La verdad es que sus comentarios en mis posts me ponen bien caliente... asi que para estrenar mi nuevo look me puse leerlos y a tocarme... Me gusta fantasear con que estoy con uno de ustedes... Y me mojo todita.. Que lo que primero que vean sea mi conchita bien abierta para ustedes... lista para que la empiecen a lamer.. mordisquear... dedear Empece a frotar mi clitoris y se me hinchó bien rico Empecé a meterme unos deditos y ufff mi panochita desea una verga bien durita... Me encanta leer todo lo que escriben... tanto que hasta me metí un dedito en el culito Me encanta que me den por el culito, mi panochita se mojó mucho mas... Quieres?? Me mojé tanto que mis dedos parecían que habia nadado por horas Me pregunto quien de ustedes ha fantaseado con mi panochita... Gracias por hacerme venir 😉 Si les gustó , comparte y deja tus puntitos.. Me das ánimos de seguir posteando fotitos!!! Los leo poringuer@s!! 💦💦💦💦

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SSurhot33Lv1· hace 30 dRelatos

Mi cara me delata....

Eso dijistes.... Tu cara te delata nena, tremenda cara de puta me la juego que te gusta la pija y coges sin importar quien sea..... Vos que te pensas????. Me di vueltas y agarrastes mi pelo tirandolo hacia atras y enseguida tu otra mano apretando mi garganta. Que te pensas puta!!! Que me vas a provocar y nada mas?! Asi en esa posicion soltastes mi pelo a agarraste mi culo. Vos pensas que yo soy puto!! Tu mano bajo mi calza metiendose entre mis cachetes luego corrio la tanga y acaricio mi vulva Vos te pensas que no me doy cuenta que sos putita !! Que andas meneando el orto buscando pija. Para!! Hijo de puta!!! Te dije mientras me llevastes hasta el lavadero y sacastes tu pija dura apretando mi pezon , hermosa pija curva y con algunas venas marcadas, aggarrastes mi cabello de nuevo agachandome hasta caer de rodilla pusistes la pija en mi boca que chupe con ganas mienstras empujabas hasta ahogarme con ella me parastes habristes mi cola con tus manos y asi sin lubricar tu pija ni mi cola empezastes a poner la pija en mi culo,se sentia poderosa me ardia pero me gustaba, cuando entro la cabeza me tapastes la boca y yo aprete con mis dientes tu mano. Solta hija de puta!!! Me dijistes mientras te dolia apretastes mi pezon tan fuerte que deje de morderte y casi me orino. Algunas gotitas salieron de la conchita pero aun tu pija estaba con la cabeza adentro mi culito. Me abrazastes por el cuello girando mi cabeza me besastes me mordistes me chupaastes la boca y mi lengua tu otro brazo rodeo mi cintura con tu mano clavada en mi conchita y empujastes hasta entrar todo el tronco de tu pija. Hijo de putaaaaa ahhhhhhhhh!!! Tu pelvis hizo conctacto con mi cola, me ardia, me dolia, me encantaba!!! Bombeastes mientras me insultabas Pendeja , putita del orto!!! Te voy a romper el culo, vas a sangrar de ese culo hermoso de puta. Me taladrabas tan bien mi culito , me hicistes inclinar sobre el lavarropas , sacastes tu pija abristes mi culito con tus manos y escupistes alli y volvistes a entrar con fuerza varias veces me temblaban las piernas ,me dejastes la cola colorada y las manos macadas por los chirlos , me insultastes, me humillante sacastes la pija de mi cola de un solo envion, salio un poco manchada habristes mi colita xon tus manos y dos golpes fuertes en mis cachetes , dos gritos fuertes salieron de mi garganta apretastes mi cuello . Que haces puta!!!. Me ensuciastes la pija pendeja!!! Y entro tu sra ,mi amiga pego un grito tapandose la boca con ambas manos y la mirastes . Que miras boluda , veni aca. Ella parada aun alli mirandome a mi con la ropa abajo y tu pija al aire aun dura y un poco sucia quedo alli sin decir nada. La agarrastes de la mano . Veni aca te dije!!! Arrodillate!!. La hicistes arrodillar frente a ti y a mi, me ordenastes darme vuelta y apoyarme contra el lavaropas . Que haces hijo de putaaa!!!. Te grito ella y senti un golpe una cachetada y un cuerpo pegado a mi culo acolorado de los chirlos era la cara de mi amiga. Abri ese culo y chupalo, dale que sos tan puta como tu amiga. Comenze a sentir la lengua de ella en mi cola y de golpe al instante la pija en mi conchita desde atras. Asi, esoooo asi putas, move el culo pendeja y vos chupa el culo y mi pija, dale dale.. asi nos tubo me cogio un rato , luego paro a su mujer la puso en mi lugar y se la cogio mientras me ordeno a lamer sus huevos y su culo. Tambien el culo de ella y su pija, la sacaba me hacia chuparla y volvia a meterla en la concha de mi amiga, luego ordeno que le chupe el clitoris a mi amiga y el le empezó a coger el culito, ella gemia cada vez mas, . Papi acabo, estoy por acabar, papiiiii acaboooo Te gusta puta!!! verdad? Si papi!!! Me gusta me gusta!!! Y vos putona?? Te gusta la concha de mi mujer verdad??. Estas chupando como una cerda.!! Contestame pendeja !!! y me dio una bofetada. Si me encanta,!! Sabia que las dos son putas y lesbianas!! Acabale a tu amiga en la boca dale puta llenale de leche a tu amiga.! Ella empezo a acabar en mi boca , un nectar dulce y espeso , gritaba y temblaba con mi lengua y la pija en la cola asi, ella dejo sus ultimas fotas en mi boca ,el salio de la xola sin acabar me puso de pie y la giro a ella. A besarse putas vamos!! Comenzamos a besarnos y a tocarnos mientras el nos decia cosas. Y mami??? Era puta tu amiga no?? Te dije que era puta verdad?? Si papi me dijistes mmmm Y ahora le coy a romper el culo por puta, sabes??? Te gustaria??? Si papi. Mmm si hacele el culo por puta come marido . Mmmm Y ahi el nos llevo a la habitacion de ellos. Me cogieron el por la cola y ella con unos jguetes por la concha, me humillaron le ordenaba que me dijeras cosas y nos daba chirlos en el culito y en la Conchita igual. A los dias me llevo a un telo, mi amiga me llamo para salir y que la pase a buscar. Pero al llegar a su casa me hizo chuparle la conchita a mi amiga hasta hacerla acabar y luego me llevo a un telo....donde me cogio sin piedad, un tiempo largo hasta que se fue de pase, era militar. Esa soy yo . No con el ,pero si con otro sr . Espero lea les gustes, y recuerden hombres , todoloque contamos es real. contestos a todos, me encantan las pijas que me mandan y solo converso por aca.....

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EEfectosexoLv1· hace 30 dRelatos

Capitán de Navió II ( 2 )

Llegué a Puerto Belgrano en un tren con otros dos mil conscriptos de entre 18 y 20 años, venidos de todos los rincónes del país; pendejos virgos en su mayoría con todo el esplendor físico y toda la testosterona a flor de piel. Yo, gay "tapado" encajaba entre todo sin que ellos sospecharan de mis gustos sexuales Con "carpa" aprovechaba pa ver y estudiar a cada uno de eso hombrecitos desnudos y exhibidos en todo su esplendor. La cosa es que "gay" y todo estaba conscripto en un lugar donde la hombría estaba expuesta a cada paso... donde los "hombres se hacian machos". Y era tanto el tiempo que pasabas con tus compañeros qué toda sugerencia sexual se volvía un desafío y al cabo de cierto tiempo y con mucha destreza podías lograr qye hasta "el mas macho" se entregara al placer del sexo entre hombres... Al cabo de los primeros tres meses de aislamiento, todos y cada uno entraba en un periodo de calentura irremediable. Los "pendejos" mas alfa o dominantes paseaban su desnudez sin prejuicios frente a los otros buscando algún otro pibe que le ayudara a bajar el nivel de calentura. Muchos se paseaban desnudos y exitados paseando por las noches con la verga al palo entre las camas buscando exhibir su hombría y en busca de una boca o mano amiga dispuesta a complacer sus orgasmos. Muchachitos calientes de todo el país ofreciendo su virilidad por un rato de placer...

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AAnt55Lv1· hace 31 dRelatos

Alejandra recien separada 7 - El masajista 1

Después de la charla con Gracia , realmente me dejo pensando esto de estar cerca de una mina que vive garchando con cualquiera, era algo que nunca me lo hubiera permitido antes, por momentos me daba vergüenza pensar las cosas que había hecho con ella y no se, me decepcione conmigo misma, por eso empecé a tomar distancia de Gracia. Definitivamente somos distintas, ella es mas liberal y anda haciendo cualquier locura, pero yo no quiero eso; la última que me contó con los camioneros creo que me la pinto totalmente, en el fondo me da mucha pena que una mujer joven y linda tenga que entrar en esa para estar bien, me imagino conociéndola que van a envolverla, cojerla y después dejarla en banda como siempre. Bueno les cuento sobre mi, a veces estoy triste y extraño a mi pareja, pero por momentos me pongo el traje de fuerte y trato de vivir mi vida de otra manera, tengo otras amigas menos trolas con las que a veces charlamos o salimos a tomar algo, una de ellas Patricia me contó que ella paso por esto y que al final se quedo mas sola que nunca, espero no me pase a mi. Me recomendó que vaya a al masajista al que ella va frecuentemente , que me va a ayudar a disipar las tensiones de esta etapa y además el tipo es un rebuena onda y sabe guiarte para que salgas de estos transes.Me paso el número para que llame a la secretaria y le pida un turno. El miércoles a la tarde termine full y cuando llegue a casa veo un mensajito de Patri, el numero del masajista es 02915645XXX , apúrate que no tiene muchos turnos disponibles esta semana. Al toque hablo y me atiende una mujer, era su secretaria y le conté que era recomendada de Patricia y necesitaba un turno para descontracturar, la mujer me dijo que estaba todo ocupado hasta la otra semana , y si era muy urgente?, no se por que le dije que si que estaba muy dolorida, bueno en ese caso le puedo dar el último turno del viernes a las 20 hs. Si me parecía bien que me mandaba el cbu para que deposite el arancel y luego me vuelve a llamar para las instrucciones de la sesión, etc. etc. bueno le dije , me mando el importe $ 1200 y le hice una transferencia, le avise a la mina del consultorio y ella me dijo que fuera a las 1950 hs el viernes próximo, con poca ingesta de líquidos, ropa suelta y en lo posible con zapatos bajos, bueno pensé esto para una sesión de masajes jaja Bueno el viernes termine en la oficina a las tres de la tarde, me fui a casa a mirar tv hasta la hora de los masajes, me bañe y me puse un vestido medio largo, bombacha suelta y chatitas como me dijo la mina. Cuando llegue al consultorio en la calle Fitz Roy me atendió la mina con la que había hablado, ella me pidió que aguarde que aún ténia unos minutos de espera, que se retiraba y que ahora era mi turno. Pasaron mas de 15 minutos y se abrió la puerta del gabinete salió una mujer mas o menos de mi edad, con lentes y sin mirarme se fue, al toque sale un muchacho de unos 40 años, con una túnica hasta la rodilla y me llama por mi nombre, Alejandra?, si yo soy , adelante pase por favor. Al ingresar al gabinete bastante amplio con una ventana a un patio,  el encendio un saumerio, cerro el cortinado , se dio vuelta y me pregunto que me pasaba, por que necesitaba la consulta?, le explique que estaba pasando por un momento difícil; recién separada con algunas situaciones emocionales, companias no muy buenas y muy estrésada, con dolor de espalda, brazos, a veces la cabeza y con mucha ansiedad.. El me escucho y me dijo que era normal la carga de emociones fuertes que repercutían en el cuerpo, que había que hacer unas sesiones para reactivar mi circulación, libera endorfinas, alivia los dolores y las migrañas y bla bla.  La cosa que el tipo me pidió que me quitara el vestido y me acostara en la camilla , me quede en bombacha violeta media sueltita que me había puesto y un corpiño deportivo suelto, lo que después de los primeros masajes en la espalda también me pidió me quite, me dio mucha vergüenza pero de a poco me saque todo y la deje en la silla, me acosté otra vez en la camilla boca abajo, el se acercó nuevamente y me acomodo las piernas mas separadas, de pronto sentí algo frio en la espalda, era un gel o algo asi que me puso, y despacio comenzó a pasarme las manos de arriba hacia abajo, y asi otra vez , varias veces, llegaba hasta mis glúteos, cada vez mas abajo, desde los hombros hasta los muslos, asi casi 15 minutos creo, después me pidio que me diera vuelta y quedara boca arriba; toda desnuda, con las tetas y la chucha expuestas, el nuevamente se acercó y ahora pude ver que era un líquido que me desparramaba por todo el cuerpo, y otra vez comenzó a circular sus manos por todo el cuerpo, primero los hombros, después los laterales de los pechos, después la pelvis, y de ahí a los muslos hasta las pantorrillas. El me hablaba no se que cosas y que debía relajarme,  en un momento me empecé a aflojar toda, me pidió que cerrara los ojos y pude notar que levemente me hizo abrir las piernas , suavemente me pasaba la mano por el abdomen, llegaba hasta la pelvis, bajaba por los muslos hasta los pies donde sentía una suave presión sobre la planta y otra vez volvía a subir hasta los pechos, después otra vez abajo,  me gusto eran muy suaves sus manos, asi siguió un rato y yo me empece a calentar con los masajes que en realidad eran caricias, el seguía cada vez un poquito mas, cerré los ojos y en un momento sentí que me rozaba levemente la vagina , pasaba uno de sus dedos muy cerca de los labios , como estoy totalmente depilada podía sentir cada movimiento que hacia sobre mi pelvis y mis muslos, pasando despacio sobre mi intimidad, en una reacción casi involuntaria levante mi pelvis para encontrarme con su mano que me acaricio los labios de mi vagina, ahi me di cuenta que estaba mojada, el solo me tocada suavemente los labios y yo no podía mas terminé abriendo mas las piernas y subiendo mas las caderas para alcanzar su mano, me siguió tocando despacio, yo seguía con los ojos cerrados disfrutando esa sensación. Indudablemente el tipo la tenia muy clara, me siguió tocando despacio, con la otra mano me acariciaba interiormente los muslos, el se volvió a colocar ese gel en la mano que tenia sobre mi vagina y muy suave a masajeare la zona, se ve que estaba re exitada, y yo hacia movimientos casi sin querer hacia arriba, ahi sentí la verdadera sensación de acabar toda, me rozaba el clítorís con el dedo pulgar mientras que con los otros dos me acariciaba los labios. En un momento suena el teléfono o el timbre no se que era, el se sobresalto creo y me dice bueno por hoy estamos bien ya desanudamos algunos temas , deberías seguir por lo menos dos sesiones mas… De esta manera se retiro de al lado mío y fue al celular que tenia sobre el escritorio, solo oí decir ya termine amor, en diez minutos pásame a buscar.. Me sentí muy mal, bue no se por que, en realidad no se que estaba pensando en ese momento, asi me baje de la camilla, me vestí como pude y el me acompaño hasta la puerta,diciendome que hablara con la secretaria para coordinar la próxima sesión.. y allí mirándome a los ojos y con una sonrisa me dice “ la próxima empezamos donde dejamos hoy y vas a notar una gran mejoría…” , nos despedimos con la mano y me fui caminando a casa que queda a cuatro cuadras.. Cuando llegue estaba sola, mi hija se había ido a la casa de la abuela, no pude contenerme cerré la puerta con llave y la deje en la cerradura y aunque no lo hago muy frecuentemente, fui a la habitación a oscuras,  me saque la ropa, me tire en la cama y me masturbé mucho tiempo hasta acabar otra vez, estaba todavía con restos de gel y flujos en la conchita, lo mas loco era que pensaba que estaba garchando con el masajista mientras me metía los dedos, que en definitiva no me había hecho nada , ni tampoco dicho algo fuera de lugar; era raro lo que paso,  era gay o era una técnica para recalentar a una mina y después cojérsela bien, el tipo esta muy bueno, no se volveré a pedir un turno para última hora y me saco la duda…

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Ddlecua96Lv1· hace 31 dRelatos

Me rompen el culo en Montañita - Día 1

Hola a todos, soy nuevo aún en el foro, tengo 24 años, soy de Ecuador, esta historia sucedió antes de la pandemia. Viaje hacia Montañita, una playa en mi país reconocida por sus excesos y las fiestas, decidí viajar solo, quería relajarme y conseguir buen sexo, desde mi ciudad son más o menos 8 horas de viaje. Era febrero y el clima era espectacular. Yo llegué el día Jueves, me acomode en un buen hotel y salí de cacería. Existe una parte de la playa en donde hay se concentra la población gay, demás estaría decir que este lugar se caracteriza por ser gay friendly. Al estar sólo me decidí por usar grindr, en donde conocí a Mike, un cubano de 42 años con una verga gigante de más o menos 22 cm, él también se encontraba de vacaciones en la ciudad, el vivía en Quito, así que decidimos encontrarnos después de chatear y enviar fotos hot, me prepare, me depile todo, me hice una limpieza total, me puse una tanga y salí a su encuentro. Nos vimos en un bar a eso de las 22h00, conversamos y empezamos a beber, cocteles iban y venían, hasta que bailamos, el me agarro de la cintura y me rozó con su paquete, lo que prendió mucho, lo bese, no suelo hacerlo y menos aun con alguien que acabo de conocer, pero el morbo y el alcohol pudieron más, estuvimos así hasta las 2 de la mañana, a esa hora salimos a caminar por la playa, nos alejamos tanto, el morbo y toqueteo fue tal, que me hizo que se la chupe, fue algo increíble, era muy, muy grande, casi no la podía tragar. Se la guardó y me llevo a su departamento, el cual era grande y solo para él, pasamos por un tequila y entramos, en seguida los dos nos quedamos en ropa interior, el con un slip que marcaba su monstruosa verga y yo en mi tanga negra, empezamos a comernos la boca y shots de tequila iban y venían. Soy de tez clara lo que lo volvía loco, él era un moreno color caramelo, con su verga muy socura. Me dijo -"Vamo al cuarto que te voy a romper el culo" Llegamos a la habitación, el se acostó y me llamó para que se la chupara, me costaba hacerlo pero me gustaba, incluso me asfixiaba y lagrimaba y no entraba ni la mitad de aquel miembro gigante, esto me excitaba mucho y me causó una gran erección. estuvimos así unos 15 minutos hasta que se paro, me puso en 4 al filo de la cama y me empezó a besar la cola, me hizo el mejor beso negro de la vida, su lengua era grande y lo hacía de manera excepcional, me empezó a meter sus dedos, que rica sensación, muy caliente, sentí como mi culo se abría y estuvimos así hasta que logro meter 3 dedos, yo sabía lo que venía. El me dijo si podía a pelo, la excitación que llevaba me hizo aceptar. Se dio vuelta y de un cajón sacó un aceite lubricante, se la paso por sus 22 cm y también en mi cola, que ya estaba lista, apoyó su cabeza, que grande era, costó que pase Le dije -metela toda- esto lo excito y me la mandó toda, pegue un grito desgarrador, se queo así por unos 40 segundos antes de empezar con el mete y saca, sentía que me llenaba todo, nunca hasta este momento había tenido esas sensaciones, me estaba partiendo al medio. Yo gritaba -"Papi que rico, metela toda, rompeme el culo", a lo que el incrementaba la fuerza de sus envestidas, me cogió en esa pose cerca de media hora, yo ya me deje llevar mi cuerpo se aflojo, y mi cara estaba contra la cama y mi culo bien parado y abierto con su anaconda metida hasta el fondo, me vine sin tocarme, me toco todo el punto g. Esto lo excito, me dio la vuelta, me beso en la boca de forma desenfrenada, se puso mis piernas en sus hombro y me metió todo, entró sin problemas, estaba ya muy abierto, me cogió en esta posición por unos 10 minutos hasta que intensificó sus penetradas y me dejo toda la leche adentro. Que sensación increíble, caímos exhaustos en la cama por unos minutos, cuando recuperamos fuerzas, seguimos con el tequila y las cervezas, a mi me goteaba su semen pues fue una descarga muy potente y abundante, cuando su verga se paro otra vez me volvió a coger esta vez en el misionero y yo arriba, cabalgué muy bien y cuando se iba a venir, me quito porque quería acabar en mi boca, por lo que me arrodille, el se puso de pie se la chupe un poco se masturbo y me lleno la boca y la cara con otra intensa corrida. Mi cuerpo me pesaba me sentía rendido, me limpie la cara y me dormí con él, al día siguiente tenía la cola un poco adolorida y me sentía abierto, me bañe y salimos a desayunar, al terminar me dio un beso y me dijo que el fin de semana es largo y nos volveremos a ver, le dije que cuando quiera, y regrese a mi hotel para seguir con mi putiviaje, quería a alguien más, pero primero necesitaba dormir, lo que pasó los días siguiente ya lo contaré. Espero les haya gustado Saludos

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DDmn24XXXLv1· hace 31 dRelatos

Mi primer trio con una madura (relato)

Hola, mi nombre es Damián tengo 24 años, y quería contarles una experiencia que tuve con una mujer madura hace ya 3 años. La historia comienza cuando descargue una app de citas y empecé a mandar mensaje al azar a cada mina linda que veía sin importarte la edad por que con 21 años yo solo quería voltearme a la primer mina que le interesara , en un momento me llega mensaje de una mina hablamos lo mas bien, sin desubicarme, los mensajes empezaron a subir de tono, cambiamos números de teléfono todo y empezaron los audios x WhatsApp, como que linda que estas, o ella me decía mi amor y que queria estar conmigo, a todo eso le pregunto si esta soltera a lo que me responde que no, que su marido esta ahí con ella y yo me puse colorado x que no sabia como reacciónar, ella me dice que el marido queria hablar conmigo, le digo que si, a lo que el marido me dice si queria hacer un trio con ellos, le digo que lo iba a pensar xk en mi vida habia hecho un trio y el marido me empieza a mandar fotos de su mujer osea la mina con la que me hablaba, la mina era una gordibuena de 32 años grandes tetas y un buen culo bien puesto, esas fotos me calentaron y le dije que si iba hacer el trio, obvio nosotros no nos ibamos a tocar ni nada solo nos ibamos a coger a su mujer, arreglamos para el fin de semana y fui, tuve como 2hs de viaje pero no me importo x que iba cojer, apenas llego saludo al tipo un chabon de 35 años x ahí, en fisico parecido a mi flaco pero lo normal y mas petizo que yo, su mujer también de su estatura, estana vestida con una bluza con mucho escote y calza ahí nomas le pllante un re beso y me miro sorprendida, en el ascensor llendo a su piso xk viven en un edificio el ultimo piso, hablamos del viaje que hice, de donde era y si conocía el lugar, cosas no importantes, apenas entramos a su dpto la agarro a la mina y la empiezo a besar y manosear toda(lo habiamos arreglando con el cornudo), le toque todo el orto x debajo de la calza y le tocaba las tetas mientras la besaba, asi como 4, 5 minutos y paramos, tomamos algo y nos sentamos en la cama, ahí nomas el marido apagó la luz y la empezamos a sacar la ropa primero la calza yo la besaba y el marido de atrás la apoyaba toda, yo me saco toda la ropa me acomodo a lado de ella y le empiezo a pasar mi pija x toda la concha mientras me besaba agarro mi verga y se la metio solita, ahí la empecé a coger mete y saca, la mina gemia como loca xk la estábamos cogiendo x delante y x detrás tuvimos asi como 20 minutos cuando acabe, nunca habia acabado tanto en ese tiempo con ese dia, después de coger paramos a comer un rato y media hora después de la cena volvimos, esta ves ella me monto a mi mientras el cornudo se hacia la paja, la mina saltaba sobre mi pija gritaba mirntras yo le agarraba una teta y le chupaba la otra, le pedí que se acostara y yo arriba, se la meti de golpe mientras ella pego un grito y me dijo despacito, la cogia a ritmo pausado hasta que ella me dijo si no podia y yo le dije que estaba incómodo con el marido ahí, el cornudo dijo espero en el comedor, apenas salió del cuarto cerre la puerta con llave y volvi a la cama con la mina le dije que se ponga en cuatro, lo hizo, me acomode detrás y se la meti x el culo, pego un grito que el marido quiso entrar y no podia, golpeaba la puerta todo, yo la agarre a la mina da las caderas y me la empecé a coger con fuerza y rapido x el culo, gemia y gritaba del dolor mientras le pegaba nalgadas en ese culazo asi hasta como 10 min hasta que acabe y le deje todo el culo lleno de leche, alla se acostó no daba mas, le dije que me la chupara y asi estubo como 5 minutos hasta que mi pija se empezó a parar de vuelta y me subí encima de ella le puse las piernas al hombro y la empecé a coger ptra ves, ella gemía y me pedia mas mientras el cornudo de ves en cuando golpeaba la puerta, a los 15min maso acabe de nuevo en su concha, esta ves menos cantidad, le di una nalgeada y me pare y abri la puerta, lo mire al cornudo sonriendo y me fui al baño.  Asi pase mi primer y unico trio, despues nos dormimos con ella abrázame y besandome como hasta la madrugada, mi primer trio con una mina mas grande que yo al otro dia pasaron mas cosas y despues me fui. Si les gustó, tengo otras historias que mas adelante les voy a contar, es mi primer relato, acepto consejos en los comentarios, un saludo!

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Mmorte94Lv1· hace 31 dRelatos

9.Ahora nos toca visitar a Chloé II

Toca continuar con la segunda parte de esta historia. Justo como imaginé esa noche no pude dormir prácticamente nada. No nos fuimos muy tarde a dormir pero claro... Chloé y Eva abrazadas a mí, entre el calor que me daban y lo adorables que se veían, seguramente tardé dos horas en dormirme... tampoco ayudó mucho el que Eva se levantara temprano para ir al baño y al ver que me babeó encima mientras ella dormía... pues eso, que al intentar limpiarme para que no me enterara terminó despertándome.  Miré a mi izquierda y vi como Eva intentaba limpiarme con las sabanas, no tenía ni idea de que hacía hasta que más tarde me lo explicó, al mirar a la derecha vi a Chloé a mi lado, ya no estaba pegada a mi, estaba boca arriba, tenía uno de sus brazos sobre mí y el otro se le caía por un lado de la cama. Me acerqué todo lo que pude a Eva para susurrarle sin despertar a Chloé. - Eva... necesito que me ayudes con una cosita que te encantará... - ¿Tiene algo que ver con el sexo? - No... es solo molestar a Chloé. - Perfecto me apunto - Dijo Eva guiñándome un ojo. - Ok... solo tienes que hacer una cosita de nada. Contaré con la mano hasta tres, cuando cierre el puño tú le darás un beso en el oído derecho y yo en el izquierdo, cien por cien que se queda sorda y la despertamos. Eva puso un sonrisa que más bien parecía que estuviera abriendo un maletín lleno de dinero. Eva paró de limpiarme y empezó a rodear la cama completamente desnuda, de puntillas sin hacer nada de ruido y muy despacio, se puso junto a Chloé y acercó sus labios a su oreja, puse mi mano lo más que pude y donde Eva pudiera verlo mejor, imité a Eva acercándome a Chloé y empecé la cuenta atrás, tres segundos más tarde Eva y yo le dimos a Chloé un beso que jamás olvidará. Tras los besos Chloé se incorporó casi al instante, involuntariamente me propinó un golpe con su codo en toda mi cara. Chloé miró a ambos lados con ambas manos sobre sus orejas, al vernos y sumar dos más dos empezó a maldecirnos de todas las formas habidas y por haber, tanto en español como en francés y en un volumen exageradamente alto y no la culpo... literalmente la dejamos sorda un rato. Eva ignoró por completo a Chloé y se tiró a la cama de la risa que le estaba dando. Ya con los tres totalmente despiertos descarté el poder dormirme de nuevo, Chloé decidió irse al baño, no sé si a lavarse los dientes, lavarse un poco en general, mear o puede que masturbarse, ni idea... la verdad es que nunca me lo dijo, pero tardó un rato... rato que Eva decidió aprovechar bien. Me quedé mirando fijamente el culo de Chloé camino a la puerta y cuando salió me fije en que Eva estaba completamente embobada mirando en mi dirección, más concretamente un enorme bulto que se veía en las sabanas, obviamente ese bulto estaba en una zona muy concreta. Eva tiró de golpe de las sabanas y dio un salto de alegría, se lanzó a la cama quedándose tumbada boca abajo con la espalda erguida -Creo que hoy seré yo la primera en desayunar, un buen churro y dos huevitos para mí sola - dijo Eva y acto seguido comenzó a lamerme los huevos mientras me masturbaba muy despacio. Ya había olvidado lo bien que la chupaba Eva, mientras ella seguía yo la miraba a la cara, eso al principio pero luego aparté un poco la mirada y vi el precioso culito de Eva - ¿Te gustan mis pies? no sabía que fueras un fetichista hermanito, si quieres luego te dejo jugar con ellos... o los usaré para jugar con otra cosita si quieres... - Eva tenía las rodillas dobladas y balanceaba sus pies, pensó que en lugar de mirar su culo le estaría mirando sus pies, ya que estaban casi en el mismo sitio al que estaba mirando y no quise sacarla de su error... Al poco rato Eva empezó a moverse y se levantó para ponerse de rodillas alado de la cama, empezó a dar golpecitos en el borde de la cama para que me sentara donde ella decía - Quiero que me mires a mi carita y no a mi pies o donde sea que mires ¿si? y cuando estés listo me avisas - le hice caso y en realidad fue buena idea que decidiera cambiar de posición, de seguir así no aguantaría mucho mas, no gané mucho tiempo más y tras avisar a Eva de que me correría dejó de chupármela y solo me masturbó, terminé corriéndome por todo su pecho y ombligo, Eva sonrió y me miró muy fijamente como si tramara algo. - Ya verás lo que tengo pensado... - dijo Eva. - No sé yo... ¿no me gustará verdad? - No se... creo que te encantara... Chloé!!! corre ven!!! - Ya voy... ¿Qué quieres? - Pues nada... que le digo a mi hermanito que quiero desayunar y me dice: Pues toma la leche!!! y mira como me dejó... yo solo quería una tostadita y un zumo... no esto... ¿lo quieres tu? - Ya claro... y cuando me acerque a ti dirás que ahora si lo quieres... - No, no. Te lo prometo... si digo eso solo dile a Ángel que nunca me toque ni le dejé hacer nada... - Ok... - Chloé se acercó a Eva, alargó la mano y cuando estuvo a punto de tocarla Eva le di un bofetón en la mano a Chloé. - No no no!!! Tendrás que usar la lengua, vieja zorrita... - ¿Lo dices en serio? mocosa... - Bueno... tú decides, empiezas a limpiarme o me lo quito todo dándome una duchita... Chloé empezó a darle lametones a Eva sin parar, cuando vio que lo dejó todo impecable siguió con chupetones... los cuales le dejaron algunas marcas, Eva se dio cuenta de lo que hacía y apartó a Chloé de un pequeño empujón. Chloé me dirigió la mirada con los ojos entrecerrados, tenía aspecto de estar enfadada... se dio la vuelta y sacó a Eva del dormitorio, cerró la puerta y le puso el seguro, no sabía ni que existiera, seguro que se arrepintió de no ponerlo la noche anterior... Chloé se lanzo encima mío y empezó a chuparme la polla sin decir nada... Después del espectáculo que me brindaron Eva y Chloé no necesitaba ningún estimulo para prepararme. - Chloé, yo encantado de hacer esto pero... ¿no me dejarías descansar...? solo un poquito. - Silencio, después de anoche ¿me pides que pare? ni de broma y si te duele te aguantas como yo anoche. - Fue idea de Eva, yo no tenía nada que ver... - Silencio o en lugar de usar la lengua uso los dientes y no usarás a tu amiguito en meses... Dejé que Chloé siguiera, en parte porque no lo estaba haciendo nada mal y no me molestaba... Chloé lo estaba haciendo aun mejor que la ultima vez, parece que no le sentó muy bien lo de que Eva fuera mejor que ella... Cuanto más tiempo pasaba más calor hacía, tanto Chloé como yo empezamos a sudar y ella más aun ya que tenía el pijama aun puesto   - Quiero tu leche ya... ¿a que esperas para dármela? - No es mi culpa... para la próxima adelántate a Eva y aun así... ¿en teoría es como si me la hubieras chupado tu antes? - No, no fue suficiente, quiero mas... dame un segundo - Chloé empezó a quitarse el pijama y solo se quedó con unas braguitas rosas que le quedaban muy apretadas. - Ok... creo que así mejor... no sé si así terminare antes, pero me gusta más estas vistas. Chloé seguía con lo suyo y por mí ninguna queja, mientras tanto Eva se puso aporrear la puerta sin parar y todo eso acompañado de increíbles comentarios dirigidos a Chloé con mucho amor y cariño (los cuales se escuchaban muy flojos)al estilo de:   -Vieja bruja deja de abusar de un crio-  -Aprovéchalo mientras puedas que con esas arrugas no cataras más jóvenes - - ¿Necesitas condones? aaaaa no, que ya se te pasó el arroz ¿no? - entre otros muchos... Con el tiempo Chloé consiguió lo que quería y terminé en su boca. Chloé se levantó para abrir la puerta, lo primero que se vio fue a Eva - serás zorra tía!! - dijo Eva, desde mi punto de vista no pude ver nada ya que me dio la espalda, pero Chloé le saco la lengua y luego se trago todo frente a Eva.  - Serás hija de puta!!! - dijo Chloé desde el salón. - ¿Qué pasa? ¿Qué hiciste ahora? - le pregunté a Eva. - No nada... que me apetecía ir desnuda por casa y que todos lo hiciéramos también y subí la calefacción un poquito... o puede que mucho. - Con razón estoy sudando... ¿Y se cabreó así... solo por eso? ¿No te dejas nada sin contarme? - Bueno... puede que le quitara la ruedecita del termostato para que no pueda bajarlo... y también puede que la "perdiera" El resto de la mañana fue un poco caótica, Chloé y Eva se pelearon por el calor pero por mí parte no me importó mucho... ver a Eva completamente desnuda por todas partes y a Chloé con unas braguitas que prácticamente se las podía quitar ya que se le notaba todo. Comer así fue un poco extraño y al terminar Eva se puso a buscar los condones que escondió Chloe, desgraciadamente sin éxito. - ¿Vieja donde los metiste? necesito que mi hermano me folle YAAAA. - Nunca los encontrarás y te los daré cuando yo quiera, no cuando tú lo digas. - Ok... ¿y si lo hacemos sin? así no te necesitamos - Si quieres ser madre... ya verás lo bien que le sentará a tus padres... - Bueno... yo no dije que lo hiciéramos por ese sitio... - ¿Enserio? Ángel... ¿recuerdas cuando lo hicimos por detrás?  - Si... - Te hice ponerte un condón ¿no? digo yo que por algo sería... ¿no crees? - Imagino... ¿para no mancharme? - Puede ser... pero no me apetece llevarte al hospital... - ¿Lo dices enserio? - Puede... o puede que no... juégatela ¿no? Toda la tarde fue calurosa y para dormir Eva decidió poner la temperatura como debía ser, esa noche Chloé se anticipo y ahora si que cerraría la puerta con seguro incluido. Me metí a mi cama y acto seguido Eva entra a la habitación y en lugar de entrar en su cama se  metió en la mía con total naturalidad. - Ángel... porfi porfa porfiiii... puedes hacer que me corra. Lo necesito para dormir, usa tu boquita para darle besitos a tu queridísima hermanita en su conejito. - Supongamos que hacemos lo que tú quieres... ¿Te correrás en mi cara y me dejarás empapado no? - Puede ser... ¿pero... da igual no? - Pues no me apetece ducharme todas las noches y más aun que me duche hoy por tu gracia de poner la calefacción alta... - ¿Y si solo lo haces un ratito... no sé como cinco o diez minutitos y luego solo me masturbas? te prometo que te lo compensaré en el futuro ¿Qué dices? - Tú ganas... pero como sigas poniendo esas caritas para hacerme chantaje psicológico...  Eva se puso de rodillas sobre mi cara mientras susurraba - Yo gano... - saqué mi lengua y empecé a metérsela un poquito en su coñito, Eva puso sus manos sobre mi pelo y empezó a moverse por su cuenta, viendo el ritmo que llevaba terminé sacando por completo mi lengua e intentar llegar lo más profundo posible, Eva hacía todo lo posible por aguantar sus gemidos. No paraba de mover sus caderas, más bien parecía que Eva se follaba mi boca y no yo a ella... la dejé seguir pero al rato, cuando sus gemidos yo no eran para nada controlables saqué mi lengua, cerré la boca y paré de golpe. - ¿Por que paras? ¿Dónde tienes el botón de encendido? necesito darle para que sigas... - Si... bueno, déjame adivinar... ¿Te queda casi nada para correrte? y como no... en mi cara. - Ya entiendo... me bajo de tu cara ¿no? Pasé mis manos por debajo de las piernas de Eva y de golpe tiré de ella dirección a los pies de la cama, con Eva boca arriba y yo encima de ella, puse mi codo izquierdo sobre su hombro derecho y con la mano agarré su otro hombro, con mi brazo en esa posición y mi peso... Eva estaba completamente inmovilizada, puse mi mano derecha sobre su coño el cual ya estaba mojadísimo y empecé a masturbarla lo más rápido que pude y justo como esperaba... en menos de un minuto Eva empezó a soltar pequeñas patadas al aire seguido de unos pequeños espasmos entre los gemidos que más bien parecían gritos. Encendí la luz y vi como mi mano estaba completamente empapada por Eva y como cuatro o cinco líneas casi perfectas que quedaron dibujadas en las sabanas, ¿la dirección? del coño de Eva a la almohada directamente - Genial... ahora dejaste mi cama inutilizable... - Le dije a Eva, no le importó mucho ya que me agarró la mano derecha y empezó a limpiar su corrida con la lengua, pasé de tener la mano mojada por su coño a tenerla empapada de su saliva...  - ¿No pensarás que te dejaré ir a dormir con eso

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Clubbb

Soñando 2° Decididamente quería quedarme. Se lo hice saber a mi compañero, y dejamos nuestras pertenencias en una taquilla. Llegando a la puerta que daba a los reservados, mis nervios y el calentón resurgió de nuevo. El calor subía por la cara, notaba mi cara ardiendo y los mofletes rojos en una mezcla de pudor y deseo. Abriendo la puerta la luz se atenuó un poco más, iluminando solo las puertas de los reservados con un candil . La pared de la izquierda que adentraba a una sala, tenía varios agujeros sorteados, podía hacerme a la idea de lo que era sin necesidad de ver la polla que salía por uno de ellos, una polla gorda y venosa apuntando al techo. Se veía tan rica, latente, el capullo rojo pidiendo una chupada. Mi compañero todavía empalmado y con ganas desde antes bajó sus pantalones y metió su miembro también dentro de unos orificios, me miraba travieso, y me dijo que notaba aliento en su polla, que había alguien soplando su cipote, y el no saber si al otro lado era hombre o mujer le excitaba más aún. Me miraba fijamente y relataba lo que estaba sintiendo. - Estoy notando algo húmedo,creo que una lengua esta saboreando mi pol... Ooohhh... No pudo seguir dando detalles, su cabeza se tiró hacia atrás, gimiendo fuerte. -Ooohh como se la está tragando.... Con la cintura penetraba follando el agujero, y cada vez que salía de golpe se sentía el ruido de la boca succionando, y el apretaba las manos contra la pared muriendo de placer. Yo lo observaba atenta a sus movimientos, me excitaba verlo disfrutar así. Las venas de los brazos y del cuello estaban hinchadas, con la mano me indicó que me acercara, cogió mi pelo y obligando a hincar las rodillas saco el pene del boquete y lo metió en mi boca mezclando fluidos con saliva de a saber quien. Yo me la comía entera sabia lo que quería, y quería correrse ya. De un empujón se la metió hasta el fondo derramando semen en mi garganta y agitando su cintura la sacó dejando un hilito caer al suelo, me levanté ahogada , con la pintura corrida y sudando por los empellones y para terminar con el juego le pasé un poco de corrida suya a su propia boca. Teníamos tanto calor que volvimos a la barra para pedir alguna botella de agua para refrescarnos durante la noche y seguir con el juego. Comentando y con risas volvimos al pasillo de los juegos. Seguíamos teniendo ese regustillo de querer seguir. De haber que nos encontramos después. Esta vez entramos a la sala de la derecha. Era una sala muy grande con sillones del relax ocupando toda la habitación, y como no una cama en medio, aunque lo mejor sin duda era una pequeña escalerita que bajaba a una piscina de agua templada, no era muy grande pero en uno de los extremos había un pequeño rincón jacuzzi con asientos reclinados. Nos miramos y sin pensarlo, quitamos muestra ropa dejándola en un sillón de por ahí, nos dimos un enjuague en una ducha camuflada detrás de un biombo, para poder ir a la zona de baño. En la Sala había 2 sillones ocupados, una pareja en cada una dándose amor, dando placer, produciéndose gemidos que hacían eco en la habitación. Encendieron nuestros cuerpos, la polla de mi amigo ya recuperada apuntaba al techo. Y de mi coño parecía que iba a salir gotitas en breve porque estaba derretida de excitación y morbo. Mi amigo y yo nos sentamos en la zona del jacuzzi, de frente mirando los Juegos de los demás, que al darse cuenta cambiaron sus posiciones para poder disfrutar más del espectáculo. Mis tetas y mis pezones sobresalían con el movimiento de las pompitas, pasó una mano por mi cintura para acomodar ni cuerpo hasta la cintura sobre su pecho. Mis piernas prácticamente flotando por la superficie ligeramente abiertas. El agua caliente, de su boca salen murmullos diciéndome cosas calientes. Con los ojos cerrados me dejo llevar por él. Sus manos en los pechos, pellizcando pezones, escalofríos recorren mi cuello y gimo. Vuelvo a mirar y todos los presentes me observaban. Les sonreí, estaba pasándolo bien, me gustaba sentir el morbo de tener espectadores. -¿Te gusta lo que ves? Moví la cabeza, si quería -¿Te pone cachonda que vean como te retuerces? Asiento entre gemidos. - ¿ Quieres que abra tu coñito para que vean como brilla con el agua? Volví a mover la cabeza. - Pídelo, habla, grita lo que quieres. - Quiero que me masturbes por favor, toca mi coño. Mordiendo mi oreja, baja la mano y agarrando a mano llena mi monte. Apretaba, moviendo para hacer restregar su pene duro con la entrada a mi vagina. Mi cuerpo se retorcía buscando calmar mi calor a pesar de estar en el agua. Con las manos hacia atrás sujetando la cabeza para que no parase de morder mi cuello, de mi boca salían guarradas provocando su paciencia, provocar acabar con ese control que tenia. ¡por fin! Sus dedos dentro de mi coño. Mi gemido ahogado por el placer. - ¿Quieres más perrita? Dilo, dilo si no paro. Giraba dentro de mi, movía mi vagina llenando y ocupando mi vagina. Mi cuerpo saltaba encima suya. Suspiraba en mi oído cada vez que casi entraba el pene. - Follame ya ¡por favor! Dicho y hecho, así tal cual cogió mis rodillas por detrás y abriendo mis piernas de par en par, me folló. Me folló fuerte, empujando hacia arriba con las caderas dirigiendo mi cuerpo con los brazos, bendita agua.... Las parejas follaban mirando hacia nosotros. Las tres parejas locas follando sin limite, dando duro. Gimiendo duro. Las caras desencajadas por empujón. Mi vagina se empezaba a contraer en cada bajada, en cada grito de ellas. Mis gritos aumentaban. Su polla duele al llegar al final, me gustaba tanto que me dolía.....dolía tanto que empezaron a explotar fuegos artificiales en mi cabeza. Me estaba corriendo tan intensamente que era incapaz de callarme, y estar quieta ... En algún momento de la sesión se había acercado una pareja que nos miraba en el otro lado de la piscina. Ella se acercó a mi, cuando estaba volviendo del trance de la corrida y le dijo a mi compañero que no me soltara. - Dame su coño.....

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí vida

Llevo años casado y buscando salir de la monotonía encontré una web de anuncios porno  Me puso caliente leer algunos de los anuncios y decidí poner alguno por puro morbo. Me apetecía encontrar algo relacionado con cornudos; siempre me ha dado morbo el tema de cornear a otros, ver como se humillan ante sus mujeres y desean más la polla de otro tío que las tetas de su mujer Así que puse un anuncio: “Busco cornudo; enséñame fotos de tu mujer y pídeme polla” No tardaron mucho en contestar varios y fantasear un poco por mail, pero hubo uno que se llamaba Benja que me escribió para quedar y enseñarme las fotos mientras me comía la polla... Pase varios días dándole vueltas al anuncio hasta que por fin decidí que por qué no Me da morbo emputecer a un tío que viene a enseñarme a su mujer Así que quedamos una noche en un aparcamiento de la universidad, que estaba cerca de ambos Yo estaba nervioso y empalmado solo de imaginarme lo que venía Me llevé pantalón corto y camiseta, era verano Llevaba 5 minutos aparcado cuando veo que llega otro coche y aparca enfrente  Para el motor y sale un hombre con pantalón largo marrón y una camisa de cuadros. Parecía de unos 50 años, con barba no muy larga y pelo castaño. Toca mi ventanilla y me dice: soy benja, me abres? Veo que viene con el móvil en la mano y le abro la puerta. Joder me estaba dando mucho morbo Yo siempre me he considerado hetero pero me estaba poniendo cachondo pensar que ese tío venía buscando comerse mi rabo Le pregunto si ha traído fotos y nervioso me dice que si, que las ha elegido su mujer Eso me deja descolocado...perdona? Que has dicho? Mi mujer manda en nuestra relación y yo disfruto con lo que ella ordena y de vez en cuando me deja como premio elegir una polla que comerme Según me hablaba tímidamente me estaba excitando más pensando en su mujer sometiéndole y obligándole a ser cornudo Le pido que me enseñe una foto primero de los dos para saber que lo que voy a ver es real Y lo hace, ambos vestidos de fiesta para una boda o similar Su mujer morena con media melena, unos 50 años también. Buenas tetas y algo extradita en carnes Sin yo decirle nada pasa a la siguiente foto, que sale su mujer en lencería transparente...y en la siguiente sacando una teta del sujetador En ese momento benja apoya su mano en mi muslo y empieza a subirla hacia mi paquete Yo estaba bien cachondo ya Otra foto, su mujer enseñando el culazo con un tanga minúsculo  Y otra más metiendose un dedo con las tetas fuera Para entonces benja ya estaba sacando mi polla del pantalón corto  Mi polla babeaba y Benja me dio el móvil y empezó a pasar su lengua por mi polla mojada Sigo viendo fotos y aparece benja follado por su mujer con un arnés... Me pongo a mil La siguiente Benja bebiendo semen de un rabo que sujeta su mujer Estoy cachondisimo y cuando miro un momento por la ventana veo a un tío con la polla en la mano mirando como mama benja  Joder primero me asusté con la imagen pero al decírselo a benja me pidió que le abriese Según quito los seguros benja baja del coche y empieza a chupar la otra polla y me pide que me acerque Insisto, nunca había tenido ninguna experiencia con hombres pero estaba cachondisimo Benja cogió las dos pollas, las empezó a juntar y se las metió en la boca juntas Joder el otro tío era un chaval de unos 28 con buen cuerpo y buena polla, gorda y un poco más grande que la mia Mientras nos mamaba benja me cogió la mano y la puso en su culo desnudo y me pidió entre gemidos que le metiese un dedo Joeee que cachondo me estaba poniendo Le metí el dedo, primero el índice y luego el corazón  Empezó a gemirme en la cara: así así metemelo asi Benja no paraba de mamar Y el chaval cada vez más cerca de mi oído saco la lengua y me empezó a comer la boca Que puta sensación  Le dije que me iba a correr y el tío se agachó con benja a recibir semen Me corri muchisimo Se peleaban por rebañar mi polla El chaval se puso en pie y me beso de nuevo con mi semen aún por sus labios Y me dijo: ahora yo Joder sin pensármelo esta vez me agaché yo con benja a comer polla Y me volvió loco notar ese rabo caliente en mi boca Benja quería la corrida pero le aparté y me la metí en mi boca para que me lefase el chaval Se corrió y noté su leche por mi boca Se la escupí a benja que no dudó En rebañarla Luego el chaval se fue y benja recogió su móvil Antes de dirigirse a su coche me dijo que la semana que viene contactásemos De nuevo... que iba a contarle esto a su mujer y le iba a encantar..

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TTiagoMexLv1· hace 60 dRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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Jjosepp17Lv1· hace 60 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana 2

Después de haber encontrado el pack de mi hermana, de pensarlo y ayudándome de sus consejos esto fue lo que pasó. En día de ayer llegué a casa un poco más calmado, ya habiendo pensado un poco más las cosas y con los consejos que algunos de ustedes me dieron. Antes de dirigirme hacia casa, pase a un local de lencería, con un poco de pena me pare frente al mostrador de ropa para mujer, mire algunas tangas e imaginando que talla debería ser mi hermana tome seis piezas que a mi gusto eran bonitas, dos eran en color blanco, uno color durazno, gris, negro y un rosa. Al llegar a casa mi madre estaba arreglando el pequeño huerto que tenemos, mi hermana me dijo. Ya está la comida, si quieres ve a dejar tus cosas y ya te sirvo de comer. Me asome a mi madre, volteé hacia a mi hermana y le dije. Ven Mientras caminaba hacia mi habitación. Heche mi mochila en mi cama y mientras sacaba la bolsa donde llevaba las tangas le dije. Tiras esa chingadera que ayer tenías puesta, que tú no eres ninguna puta como para que cualquier wey te esté regalando calzones y mucho menos tangas. Ella me quedo mirando. Sabes que no estoy en contra de que uses la ropa que tú quieras usar, pero como te acabo de decir, tu no eres ninguna puta para que te estén regalando calzones, o si lo eres. No. me contesto ella con voz baja. Dime, por qué lo hiciste. solo se quedó agachado sin decir nada. me senté en la cama y tomándola de la cintura hice que se sentará en mi pierna derecha. Mira, yo entiendo que ya no eres una niña, ya eres una mujercita que cómo es normal, ya estás en edad de empezar a querer macho, es completamente normal, por qué crees que hay muchas que ni siquiera terminan las escuela o salen embarazadas, pero tú no eres como cualquiera ¿o si? Moviendo la cabeza dijo, no. De cualquier cosa, sabes que puedes confiar en mí, sabes que yo no te voy a regañar por nada, al contrario, te voy a dar un consejo o te voy a ayudar a encontrar una solución a tus dudas, pero necesito que me tengas la confianza y me digas esas dudas. Después de insistir con el tema, por fin dijo. Esta bien, te voy a decir. Es que, si me he sentido curiosa con esas cosas. ¿Pero por qué?  le pregunté. Es que... No se, me entró curiosidad de saber cómo se siente tener sexo, es que unas de mis amigas ya lo hicieron con sus novios y una de ellas ya se fue a vivir con su novio y pues me he sentido muy mojada, creo que si quiero macho. Ya lo esperaba, solo necesitaba esa confirmación, lo tome como algo natural, tome su mano, en ese momento escuchamos a mi madre entrar, y le dije a mi hermana, ahorita seguimos hablando y nos fuimos a comer. por la tarde-noche entre a su habitación mientras que mi madre preparaba una pequeña fogata para poner a calentar agua para bañarnos. Bueno, quedamos en que me decías que quieres macho. La solución que tengo por el momento es que te comprare un consolador, así te relajaras y calmarse tu apetito sexual, igual si quieres te compro un vibrador pero quiero, necesito que me tengas confíanza, no puedes exponerte a qué te suceda algo por estar publicando fotografías desnuda, ni que fueras una prostituta mostrando tu cuerpo para ver quién te compra. ¿Me entiendes que así como me he encargado de que no les falte para comer y vestir también me hago cargo de tu seguridad, pero también de otras necesidades? Con la cabeza asintió. Bueno, entonces mañana saliendo del trabajo me acompañas a qué te compres eso, así compramos uno que a ti te guste y después vemos que sucede. Al día siguiente fuimos a una sexshop y compramos el consolador, después fuimos a un motel para ayudarla a desvirgarse sin temor a que dejará manchas en sus sábanas y mi madre se diera cuenta. La verdad es que está primera vez le tuve que ayudar ya que temia lastimarse con aquel pene de silicona en forma de pene de 19 centímetros y con formas de testículos es su base.

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PParejaParanaLv1· hace 60 dRelatos

Nuestro primer trio

Esta es la historia de nuestro primer trio. ¿Cómo loencaramos?, Nos llevó tiempo, mucho tiempo para animarnos. Ofertas sobraban,solos hay millones dispuestos a cojerse a la mujer de otro, sobre todo a la míaque es una mujer muy muy hot, muy deseable, seguro lo verán en nuestros post. La cosa era animarse, habíamos hablado con parejas lascuales por más buena onda era difícil acomodar los horarios y los gustos… ganassiempre había… nos superaban los nervios y la ansiedad. También cuestión degustos… Nunca sabías si las parejas eran verdaderas… más de una vez los hombresquerían cortarse solos pero ni ahí era lo que buscábamos. Recuerdo un vago deuna pareja que me pidió que le pase el teléfono de ella (un salame total) Después de eso frenamos. Nos molestó que sea así la cosa. Lafantasía seguía latente pero la búsqueda se calmó un poco. Un día vemos unperfil de un solo que nos gustó su texto, su dialéctica y lo contactamos. Hablamosbastante con él hasta sentirnos cómodos…nos mostraba ser un caballero…y lo fue.Nos pidió fotos sociales y nos animamos. Montonazo de consejos de cómo movernosen el ambiente y realmente nos sirvió. Nos dio una clase magistral de cómoencarar a una pareja. Fecha cercana al 14 de febrero…Día de los enamorados… dabajusto como para que sea un regalo para ambos… iba a ser tarde… salimos de casacon todos los nervios. Ella en su bolso llevaba la lencería que se iba a poner(le gusta cambiarse varias veces para sentirse deseada y verse bien). Pactamos un lugar, 12 de la noche, él dejaba su auto eíbamos a un motel en el nuestro. Mientras esperábamos yo veía que ella estabatranquila. No sabría decir si deseosa de que al fin se diera nuestro encuentroo  era genial para disimular sus miedos einseguridades. Yo no quería que él llegara… o sí, no sé…sensacionesencontradas… todos los autos creíamos que era él… mirábamos para todos lados,el mensaje no llegaba... doce pasaditas: “estoy demorado unos minutos”…bueno…avisa, quiere decir que viene. Esperamos… nervios y más nervios… “Llegando”… vemos que baja de un auto en la vereda deenfrente y se acerca…. Re natural… como si fuéramos amigos de hacetiempo…subió, nos saludamos… ningún actor de telenovelas, tampoco desagradablea la vista de cualquier persona… hablamos nada y encaramos al motel… Entramos y dada la ocasión pedimos una habitación de lasmejores. Se las describimos así… daba para mínimo 6 parejas el lugar… sillonesgigantes sobre uno de los costados, enseguida una barra con mini bar, todo muybien ambientado. Al medio entre la barra y la cama que era Doble doble plaza…hermosa, con espejos arriba, bueno, entre medio estaba el caño para bailar, asu costado subías unas pequeñas escaleras y tras un vidrio inmenso esmeriladoestaba el Jacuzzi, al lado del Jacuzzi un baño turco!!! Con un todo de pequeñoscerámicos. Pero bueno, no los aburrimos más con detalles. Vamos a lonuestro. Previa de unos tragos, él sólo gaseosa, mucha charla, de lavida, de cómo nos gustó la idea de otra persona, bla bla. Mucha sorpresa paraél saber que era nuestro primer trío con un hombre y tal cual nos dijo se pusoa disposición para que la pasemos todos bien. Nos dijo: “Uds. jueguen,arranquen tranquilos, yo me acomodo y cuando me digan participo”. Comenzamos a besarnosdelante de él, ella estaba muy caliente, se nos daba esa fantasía. Comenzamos a desvestirnos, estábamos muy  calientes. Apenas me bajé los pantalones ellase acercó a mi verga y comenzó a chupármela muy rico, despacio, me pasaba lalengua y me miraba, sus labios de rojo intenso iban desde la cabeza a loshuevos. Nuestro amigo ya desvestido nos miraba desde la cama, ya tenía la pijadura. Con un gesto le pedimos que se acerque. Ella se la iba a chupar, a losdos en realidad. No tenía la pija inmensa, era poco más de una medida normal,gorda y bien parada. Ella lo pajeo un poco y comenzó la acción. Me calentabaver como se la comía, le chupaba la cabeza, le pasaba la lengua, después eltronco, le acariciaba los huevos. Se metía la dos en la boca para que le sacarafotos. ¡Como me calentaba! Nunca pensé que me iba a gustar tanto verla así.Después de divertirse con nuestras pijas un ratito se fue al baño. Venía lahora de la lencería. Pollerita corta sin bombacha. Tiradores que le tapaban sololos pezones. Toda mojada y brillante su conchita. Estaba para darle y mucho.Primero yo, ella en cuatro en la cama, entraba y salía y gemía mientras lechupaba la verga a él. Ahora ella quería que se la meta nuestro amigo. Y Comotercero obediente se acercó de atrás y se la abrió con su verga gorda. Quéhermoso verla gozar así. La bombeaba con ganas y le daba muy rico. Ella gozabacomo mi buena y obediente esposa. Se la metía hasta el fondo mientras yo lemetía mi verga en la boca… Nunca imaginé que íbamos a gozar tanto… ella memiraba todo el tiempo para que me caliente (y dejarme tranquilo que esto queestaba pasando era para nosotros dos como la pareja consolidada que somos) yeso me ponía al palo. Llegó la hora de la colita, primero yo, para abrirla unpoco. La lubriqué bien y como a ella le gusta se la metí despacito. Un poconomás, como para dilatarla. Obvio que también quería la otra verga. Y ahí se lametieron… “me cogen la colita me decía” mientras mi verga se me ponía a full deverla en cuatro gozando como loca.  Ahí fue cuando medijo ella. “Te voy a mostrar algo que te va a gustar”. Lo agarró de la mano yse fue con él al caño para bailar. Yo tirado en la cama expectante. Se agarródel caño con sus tacos altos que la dejaban muy puta… le agarró la verga y sela metió para que la coja desde atrás. Me miraba y me decía “¿te gusta así?… Mela mete por todos lados”, dándome a entender que iba de la concha al culo todoel tiempo… Qué imagen hermosa ver como la cogían… siempre me acuerdo de eso yle he dedicado muchas pajas. Una imagen que no se me va a borrar más de la cabeza. Después pasamos a la barra, ella sentada en una banqueta consu hermosa cola aceitada bien hacia atrás, yo delante de ella, la acariciaba yla besaba, le tocaba las tetas hermosas que tiene, él detrás se la metía portodas partes mientras ella me miraba y me preguntaba si me gustaba ¡¡¡Obvio queme gustaba!!!, me volvía loco. “¿Te coje la cola?” le decía yo y ella sin poderresponder de como disfrutaba ponía esa cara de placer que toda mujer ponecuando disfruta realmente de una verga y gemía tratando de decirme que sí. Pasado esto tomamos rápido unos tragos y cambiarse de nuevola lencería. Cuando volvió, estaba con su porta ligas y una remerita que ledejaba sus tetas afuera. La llevé a la cama y le dije que se le sentara en laverga, que se la comiera toda… y ella muy obediente se la metió. Desde atrás yola miraba, como se le abría y le entraba hasta que los huevos le golpeaban lacola. Se paró y se puso en cuatro en la cama, se la metía yo.Alternaba entre la cola y su conchita bien abierta por nuestro amigo.  Se la metía un poco yo y lo dejaba a él, unosbombazos cada uno. “Cojele la cola le dije” y él obedeció. Ella gozaba y leencantaba. Se la cogía fuerte mientras yo le decía a ella: “Te gusta la pijaque te conseguí, no es como los juguetitos (consoladores) que son fríos…”Recuerdo cómo gemía y me vuelvo loco. Luego se la llevó contra una pared de espejos, bajamos lasluces y siguió dándole desde atrás. Parada con las piernas abiertas y sus manosarriba sosteniéndose mientras ella fantaseaba diciéndole que se sentía queestaba en un boliche y le decía que pase otro. Jugaron así un buen rato, yo losmiraba y me encantaba. Ella con su mirada fija en mí. Ambos más que contentos ysatisfechos de lo que estábamos haciendo. Después a la cama, yo abajo, besándola y acariciándola, ellaarriba mío en cuatro, él atrás de ella metiéndole la verga en el culo, fuerte,bien fuerte hasta acabarla. Le sacó la pija y sacó el forro para desparramar susemen sobre las sábanas. Fue una experiencia maravillosa… Como les dijimos alprincipio, nos llevó tiempo tomar la decisión pero para nada nos arrepentimos…Nos unió mucho como pareja tanto emocional como sexualmente. Esperamos que les haya gustado nuestra experiencia y quienesaún no se han animado no dejen de hacerlo. Si les gusta seguirán como lo hicimosnosotros, si no es así tómenlo con calma que es solo sexo, no es amor. Acá nohay cornudos ni cornudas, es común acuerdo y experiencias que nos da la vida. Besos a todos y todas de ambos, le dejamos algunas imágenes de ese día.

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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TTiziOeste666Lv1· hace 60 dRelatos

Bailando y más...

Como todos mis relatos estan basados en mis fantasías Estaba bailando con mi novio cuando un hombre me agarró una nalga por encima del vestido y la apretó fuerte con la mano entera, me tomó de las nalgas con ambas manos, apretujándolas y manoseándolas a su gusto con una desfachatez potenciada por el alcohol. - Puta, debes tener la concha bien mojada ¿ó me equivoco? Mi novio me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno a la situación o eso creia yo. El hombre seguia en lo suyo y pronto se apretujó contra mi cuerpo. Podía notar su bulto a través de mi vestido, sus manos fueron subiendo de mi culo, pasaron por mi cintura y subiendo comenzó a tocar por los costados mis pechos. Empujó metiendo las manos de a poco hasta llegar a tomar mis pechos, uno en cada mano, aquél desconocido manoseaba mis pechos, jugaba con los pezones por sobre la tela y los pellizcaba de vez en cuando. Mi novio se percató de lo que pasaba, me agarro bien fuerte y mirando al hombre movio la cabeza afirmando. -Verás que cogida te voy a pegar puta, tengo la verga como una piedra. Tan lleno de gente estaba aquel lugar que nadie se percataba del manoseo al que estaba siendo sometida. Una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido, y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos, lo noté metiendo un dedo entre mi ropa interior, me la corrio mientras sus amigos parecían divertirse con la situación. Yo estaba bastante asustada, me metio todos sus dedos en mi concha. -Mmm, que linda concha que tenés Yo cerraba los ojos. -Mi amor, por favor, vámonos -le supliqué a mi novio. A pesar de mi insistencia, no me hacía caso. Estaba destinada a caer en las manos de un desconocido. De repente dejó de tocarme, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así. Estaba hablando con sus amigos, me asusté mucho cuando sus amigos se me arrimaron. Levantó la parte de atrás de mi vestido y noté como algo muy gordo, tibio y húmedo se metía entre mis muslos, era bastante grande y gorda. -Quiero metértela puta, quiero cogerte, vas a ver como entra mi vergota caliente en tu conchita. Mi novio me masturbo asiendome retorcer, cosa que el hombre aprovecho para metermela por la concha de una haciendome doler. Durante las fuertes embestidas apretujaba y me pellizcaba con fuerza mis tetas. Luego de un rato largo acabo, dejandome la concha dolida y rota, uno de sus amigos ocupo su lugar y me cojio de igual manera, todo con el permiso de mi novio, -Que lindo es coger a esta puta Bombeaba rápidamente, sentí un ardor insoportable, la sacaba y la volvía a meter bruscamente, bombeando muy rápido un buen rato hasta que acabo. - Que buena puta, que pase el que sigue Yo ya sin fuerzas, dolorida, debil, asi durante toda la noche fui cojida por los amigos del hombre y todo aquel que quisiera a la vista de mi novio

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JJuany90Lv1· hace 60 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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