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#Mortal

Fotos, gifs y packs de Mortal subidos por la comunidad.

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TtigregesellLv1· hace 19 dRelatos

Mi mujer quiere un colombiano

Buenos dias gente linda. Ayer le dije a mi esposa de irnos unos dias a un spa, que estemos en la pileta, que le hagan masajes. A lo que ella me respondio: " vos vas a dejar que me hagan masajes?" yo: porque no? ella: y si viene un morocho grandote? yo: perdon? eso queres? ella: si un morocho, grandote, con manos grandes. yo: pero si tiene manos grandes, va a tener grande otra cosa Ella: y bueno eso lo veremos despues yo: a si? y como es eso? ella: y bueno yo me acuesto en la camilla, y que el morocho me haga masajes. Que me amase todo, la espalda, las piernas, el culo. Eso quiero que me amase el culo. Con esas manos grandotas me amasa el culo bien rico, me lo estruja todo. y con aceite por ahi se le escapa algun dedito. y yo le digo " no no no, segui haciendome masajes" y el sigue, me afloja el cuello, la espalda, las piernas, los pies. Siento sus manos en todo mi cuerpo Despues me hace dar vueltas y lo veo, es muy lindo, grandote, brazos fuertes y con ese tono hermoso que tienen los colombianos me dice " señora quiero que tenga un servicio completo" y le digo " si por favor" me masajea las tetas, la panzita, las piernas.  Y empieza a acercar su mano a la entrepierna, ya estoy mojada.  Mete un dedito en mi conchita y me estremezco. le digo "para llama a mi marido para que vea" en eso entras vos y te digo que te sientes a mirar, nada mas, hoy vas a ver a tu mujer gozar como nunca. El tiene dos dedos en mi conchita, la otra mano juega con mis pezones y me besa, por favor que hombre tan caliente y fogoso. Sus besos hacen que me excite mas " segui segui seguiiiiiiiiiii haaaaaaahhhhhhhhhhh" acabo en sus dedos y el sigue, ahora mientras sus dedos me penetran, esos dedos grandes, me lame el clitoris. Que lengua hermosa y caliente Ya no se cuantas veces acabe y vos mirando como gozo, te miro con cara de putita. Ya quiero que me de pija, asi que lo agarro y se la masajeo yo. Lo hago acostar en la camilla y ahora soy yo quien lo masajea.  Se saca el pantalon y te digo " mi amor tenias razon mira lo que tiene" Vos no lo crees, es enorme. Lo empiezo a masajear con aceite y despues paso a besarlo, le como la boca, mucha lengua mientas le manoseo los huevos. Esta muy caliente, entonces se la chupo, me obliga a comerla toda, no me entra, me ahogo y en ese momento me acaba, hdp, cuanta leche. Me la trago toda y vos me miras como perdido, no entendes nada. Ahora viene lo mejor, la vuelve a tener dura y presiento que esto va a ponerse feo.  Me hace poner en 4 contra la camilla y asi como esta me penetra " hayyyy hdp despacito" el: " que despacito si te gusta putita" ella: tenes razon dame con todo, que mi marido vea como la parten a su esposa. Me coje de una manera descomunal, bufa, siento que me va a romper toda con esa pija. Me hace acabar no se cuantas veces, no puedo mas. Se agacha y empieza a lamerme el culito, me lo chupa, me penetra con la lengua, mete un dedo, luego dos. Me esta violando con la lengua, es mortal. Vos me miras con la pija re dura pero no podes hacer nada y ahi empieza a querer entrar esa pija grandota Ella: despacito bb, por favor el: si mamita tranquila Ella: hay por dios como entra una vez que entro y mi colita se acostumbro, empieza a cojerme despacito pero va acelerando. Me duele la cola, grito, gimo, me toco la conchita para acabar Te digo " mi amor me esta rompiendo la cola" el: te gusta? ella: me encanta Seguimos cojiendo, acabo, y el acaba adentro de mi cola, tengo la colita llena de leche y rota por este colombiano grandote. Voy hasta vos, sacas la pija y me das tu lechita en mi boca. Quedo destruida. Ella: veni vamos a la pileta asi me relajo, mañana voy a necesitar otra sesion de masajes. El colombiano me da un beso de lengua y nos dice que nos espera mañana.  Gracias por sus comentarios, gracias por leernos siempre.  Asi contra la camilla

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CcristhianpauloLv1· hace 38 dRelatos

Mi Nuera C6

Nuria se quedó sorprendida pero al mismo tiempo excitada. Pensó – Si graba un video me pedirá que haga algo con ella- Casi sin darse cuenta había comenzado a mover su mano y estaba pajeando a su suegro mientras él grababa.  Javier miraba atento a través del móvil, no quería perderse ni un detalle, entonces se aproximó un poco dejando su verga junto a la boca de su nuera, ahora quería que fuese ella quien tomase la iniciativa.  Nuria levantó la vista y miró a Javier, esperaba que diese su autorización pero no decía nada, mientras, ella seguía pajeándole cada vez con más rapidez, su mano subía y bajaba a lo largo de la polla y veía como el glande hinchado casi golpeaba su boca, fruto de la desesperación y de la calentura que tenia, la abrió y metió la verga entre sus labios. –Da igual lo que piense, necesito tenerlo en la boca ya, pensó- comenzó a pasar su lengua al tiempo que con los labios presionaba el glande succionándolo. Entonces notó como unas gotas de líquido preseminal salían por el pequeño orificio e impregnaban su lengua.-  -Ummm, no sabe tan mal, pensó- Las pocas veces que le había hecho un mamada a su ex nunca se había tragado el semen, siempre había pensado que era asqueroso, pero ahora ansiaba saborearlo, deseaba que su suegro descargarse en su boca toda la leche que esa gruesa verga iba a soltar.  En ese momento notó como Javier la cogía por la coleta y empujaba su cabeza hacia adelante al tiempo que hundía su polla en su garganta. Al instante, se afanó con más interés para darle la mejor mamada de su vida, hacia mucho que no tenía una verga a su disposición y no quería defraudar a su suegro, cuando acabase de chupársela quería conseguir su aprobación, su cabeza se movía adelante y atrás tragándose una y otra vez la polla, de vez en cuando paraba y pasaba la lengua a lo largo del tronco hasta los huevos y aprovechaba para mirar hacia arriba y ver la cara de su suegro, necesitaba comprobar que estaba disfrutando. Javier de momento se limitaba a coger con fuerza la coleta de su nuera evitando que ella alejara la cabeza de su polla, quería que se la chupara sin parar y quería ver como lo hacía, la tenía de rodillas ante él y podía ver como su rabo desaparecía repetidamente dentro de esa boca en la que ansiaba correrse, es lo que más deseaba, soltar toda su leche en la boca de su nuera, aunque dudaba que ella quisiera hacerlo y no quería molestarla, no era conveniente forzar la situación, bastante había conseguido con que ella le hiciese una mamada. Al tiempo que pensaba esto seguía grabando con el móvil, la escena de su nuera chupándole la polla iba a verla muchísimas veces, de eso no tenía ninguna duda. Sentía que estaba a punto de correrse y no sabía qué hacer. ¿Sujetaba la cabeza de su nuera y la obligaba a tragar toda su leche o se retiraba y se corría fuera? J.- Voy a correrme mi niña. Nuria levantó la vista y miró a su suegro pensando. – Si dejo que se corra en mi boca pensará que soy una guarrilla, pero me encantaría sentir su semen caliente en mi boca. ¿Qué hago?- Continuó chupando la polla esperando qué decidiera él, de repente notó como Javier tiraba de la coleta hacia atrás y sacaba la verga de su boca, ella comenzó a pajearle sacudiendo la polla frente a su cara.  Entonces vio como de ese capullo rojo e hinchado salía un chorro de semen que salpicaba su cara y cuello, rápidamente miró hacia arriba para ver la cara de su suegro, éste no perdía detalle y seguía grabando la cara salpicada de su nuera. Nuria notó como unas gotas de semen descendían por sus labios y de forma instintiva sacó la lengua recogiéndolo y llevándolo a su boca. –Ummm. No sabe tan mal como esperaba. Pensó. Debería haberse corrido en mi boca-.  Javier, al ver como ella recogía su semen, volvió a cogerla por la coleta y acercó la polla a su boca, ella obediente la abrió y rodeó el glande con sus labios succionando y pasando la lengua reiteradamente por el capullo absorbiendo las últimas gotas que salían de la verga. Cuando Javier soltó la coleta, ella, aun de rodillas, le miró sonriendo y esperando su aprobación. Éste la miró y aprovechó la ocasión para sacar una foto de la carita sonriente de su nuera cubierta de semen. N.- ¿Te ha gustado? ¿Lo he hecho bien? ¿Sigo siendo tu niña viciosilla? J.- Muy bien, es la mejor mamada que me han hecho en mi vida, eres una autentica niña viciosa. Ella se levantó sonriente y se dirigió al baño para limpiarse, al regresar su suegro estaba esperándola de rodillas junto al sofá. J.- Túmbate aquí. A continuación él pidió que se quitara las braguitas y abriera las piernas, ella lo hizo de inmediato. –Ahora separa los labios con tus dedos y muéstrame tu vulva abierta.- Nuria los abrió por completo exhibiendo su coño húmedo a la vista de su suegro, ya no la importaba hacerlo y la encantaba su papel de niña sumisa, entonces vio como él hacia algunas fotos, esto la excitaba muchísimo y notaba como de su sexo manaban sus flujos empapando sus labios y deslizándose por el interior de sus piernas.  – ¡Tócame por Dios, tócame ya, necesito sentir tus dedos en mi coño! Pensaba.- Pero él solo fotografiaba su coño expuesto sin demostrar intención de tocarla. J.- ¡Tócate mi niña! Ella no lo dudó ni un segundo y mojó los dedos en sus labios para a continuación llevarlos al clítoris empezando un movimiento circular muy suave, la encantaba ver como su suegro aproximaba la cámara y grababa sus movimientos, sentía una enorme placer al sentirse observada por él.  Entonces vio como él dejaba el móvil, se inclinaba hacia adelante y aproximaba la lengua a su coño. -¡Joder! Mi marido no lo hizo nunca- Tenía miedo de hacer algo que pudiese molestar a su suegro o incluso de que a ella no le gustase lo que él iba a comenzar, no sabía cómo comportarse, tenía tan poca experiencia en el sexo, desde luego su exmarido no fue el mejor maestro- Mientras pensaba esto notó como la lengua de Javier recorría el canal de su vulva y se paraba en el clítoris acariciándolo circularmente una y otra vez con la punta, notó como el vello se le erizaba y sentía descargas de placer que nunca había sentido. –Ufff. ¡Dios! ¡Que rico! Me encanta, me encanta.- Entonces no pudo evitarlo y cogió la cabeza de su suegro empujándola con fuerza contra su coño. N.- ¡No pares, no pares! Sigue, que bueno, sigue. Javier al oírla aumentó el movimiento de su lengua pasando del clítoris a la vulva recorriéndola a lo largo y llegando al perineo, ella instintivamente arqueo su espalda subiendo las caderas, sin quererlo, facilitó el acceso de la lengua al anillo marrón de su ano. No podía creerlo. -¿Será capaz de chupármelo? Nunca lo han hecho- Por un lado sentía vergüenza, pero por otro estaba deseando que lo hiciera. -¿Qué se sentirá?- Javier puso sus manos en las nalgas de Nuria y subió sus caderas, entonces llevó su lengua al esfínter anal de su nuera y comenzó a chuparlo de forma circular una y otra vez, vio como ella se encogía pero al mismo tiempo seguía apretando su cabeza con las manos impidiendo que se separase de su ano, estaba claro que le gustaba, así que empujó con fuerza su lengua intentado penetrar el esfínter rugoso y apretado que tenia frente a él. N.- ¡Me gusta! ¡Me gusta! Sigue por favor. Javier en ese momento acercó el móvil a su nuera y pidió que lo grabase, ella lo cogió y enfocó tomando un primer plano de su suegro lamiendo su culo virgen. Después Javier se retiró un poco y metió dos de sus dedos en el coño para lubricarlos, a continuación presionó con su dedo medio el esfínter anal de Nuria y vio como éste cedía permitiendo una completa penetración, su dedo estaba totalmente enterrado en le culo de su nuera y esta jadeaba sin parar al tiempo que grababa la escena con el móvil. Javier metió entonces el dedo índice en el coño, ahora estaba sometiéndola a una doble penetración con sus dedos, ambos estaban enterrados profundamente en sus dos orificios y ella jadeaba de forma cada vez mas acelerada, acercó su lengua al clítoris y comenzó a chuparlo, Nuria ya no podía resistirlo, movía sus caderas arriba y abajo sin parar y empujaba para que los dedos penetrasen más adentro. Javier comenzó a follar sus orificios con fuerza, casi con violencia, su mano empujaba con ímpetu y los dedos entraban y salían a una velocidad endiablada, cuando los tenia dentro apretaba con fuerza para clavarlos hasta el fondo, quería que los sintiera bien adentro. N.- Sigue así, sigue así, por Dios, no pares, me gusta. Nuria sentía como la estaban penetrando anal y vaginalmente y la encantaba, nunca había sentido un placer comparable al que su suegro la estaba dando ahora. ¡Como la hubiese gustado que en lugar de los dedos la penetrase su polla! Pero no podía pedírselo, iría contra lo que ella había dicho de mantener los limites. -¿Por qué habré hablado? Pensaba. Si no fuera por eso quizás ahora él  estaría follándosela allí en el sofá. ¡Y cuanto deseaba tener una polla dentro!- Notaba como sus caderas se movían buscando los dedos invasores y no podía hacer nada por evitarlo, su cuerpo se movía de forma descontrolada. - ¡Fóllame por Dios, fóllame!- No paraba de pensar en ello.  Entonces vio como su suegro se incorporaba y subía sobre ella hasta tener los labios junto a los suyos. Ella separó los labios y él comenzó a besarla. –Uffff, habían quedado en no besarse, pero no podía evitarlo, necesitaba besarle, no iba a resistirse.- Al recibir la lengua de su suegro en su boca notó el sabor de sus flujos, estaba empapado de ellos, toda su boca sabia a sus flujos vaginales, la encantaba esa sensación, no sabían bien, pero la excitaba compartirlos con él.- Entonces se dio cuenta que su suegro estaba entre sus piernas y su polla erecta rozaba su pelvis, se movió un poco y notó como la pija se desplazaba y se frotaba contra la parte superior de su vulva. -¿Y si él empujaba y se la metía en el coño? Siii, como le gustaría sentirla dentro Pero él no hacía nada por penetrarla. -¡Joder! La quiero dentro!- Decidió moverse de nuevo y esta vez subió un poco las caderas para a continuación bajarlas. - ¡Ahora si!- Notaba la verga en contacto con su vulva.- Empuja por Dios!- Pensaba, pero él seguía sin hacerlo, se limitaba a besarla. Fuera de sí empujó sus caderas hacia abajó y notó como el capullo penetraba en su húmeda vagina, ahora podía sentirlo, el glande de esa deseada polla estaba dentro de ella, solo faltaba que su suegro pusiera algo de su parte y se la clavara hasta el fondo de su coño. Mientras pensaba esto no paraba de mover suavemente sus caderas notando como el glande se deslizaba dentro de su apretada vagina pero sin llegar a penetrarla. Javier estaba besando a su nuera, quería que ella saborease también sus propios flujos, los que él había estado probando y que habían inundado su boca, mientras la besaba había notado como Nuria movía sus caderas una y otra vez hasta el punto que ahora su verga estaba en contacto con la vulva de su nuera, tenía la sensación de que la punta estaba en el interior de la vagina de ella y notaba el calor y la humedad de ésta en contacto con su glande. -¡Como desearía dar un golpe de cadera y clavársela hasta el fondo!- Le encantaría follársela de forma salvaje, penetrarla sin parar hasta hacerla gritar de placer, pero no debía hacerlo, ella le había dejado claro que no debían rebasar unos límites y así sería, no quería perder esta relación por precipitarse y hacer algo que pudiera molestarla. Decidió acabar con este suplicio y descendió de nuevo hasta situarse en la posición anterior, lubricó dos dedos en el coño de su nuera y volvió a presionar el esfínter anal con ambos hasta lograr romper la presión del estrecho orifico y penetrarlo clavándoselos lo más profundo que pudo, al mismo tiempo empezó a acariciar el clítoris con la otra mano logrando rápidamente que de la boca de su nuera salieran unos fuertes y largos gemidos. Ella separaba las piernas todo lo posible y lo grababa con el móvil para no perder ningún detalle, quería inmortalizar esa follada de culo que la estaba dando su

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EEfectosexoLv1· hace 38 dRelatos

Kity Cat... El Millenial...

Su madre lo había consentido al punto que lo único que sabía hacer era dormir, comer, jugar con la play S y pajearse. Cuando cumplió los 19 un romance repentino de su madre soltéra hasta ahí lo cambió todo. De un dia para el otro quedó solo en su casa sin tener idéa de como llevar la vida. Su ventája era que de tanto navegar por las redes, el sexo y la sexualidad eran monédas de cambio que pagaban muy bien y, cómo un personaje del San Andreas decidió mostrar lo único que poseía y lo hacía un poco mas "poderoso" que otros varónes mortáles por lo ménos de su rango de edad. Un pene colosál, grueso, bien definido, cabezón y dispuésto a mostrarse... Una barra varónil de carne humana que despertaba las mil fantasías y morbos en bocas, conchas, culo y tetas de quien deseára sentirse lleno de pija. Ese tipo de hombrecito que queres sentir contundente y fibroso dandote un placer ultra caliente de sentir... Cuando se le ocurrió que su hombría era vendible acudió a " La tia Chechu" para un consejo y me tiró un par de fotos para que "le diera mi opinión"... El " Guille" se ofrecía solo para mujeres... Y me parecía perfecto teniendo en cuenta que existía mucha MILF ninfómana capáz de educar a este pendejo en el buen uso de esa pija descomunal. Cuenten mis hembritas amigas que sienten con una verga de este tamaño...

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DdulcesplaceresLv1· hace 39 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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