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#Melos

Fotos, gifs y packs de Melos subidos por la comunidad.

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DDulcewhiteLv1· hace 5 hRelatos

Mi Jefeby yo después de cenar

Mi jefe me invitó a una cena de trabajo cuando sucios Yo estaba muy feliz pues había que algo habría de esa noche algo tendría que salir de ese lugar y no me equivoqué. Aquel día me avisó que debía irme temprano del trabajo para que fuera a cambiarme y arreglarme para la ocasión así que así lo hice llegué a mi casa me bañé me depile todita como es de costumbre y me puse una tanguita negra calada y de tela muy fina transparente de color negro se veía muy bien un vestidito negro de noche que a los laterales era traslúcido esto lo solucione poniéndome una especie de licra y con esta logré tapar desde mi cadera hacia abajo y de cadera hacia arriba se veía sexy así que no tendría problema de que se viera mi cuerpo. Pues bien resulta qué cenamos y como tal no era una reunión de trabajo pues hablaban y se divertían como amigos tomaron demasiado y todo reíamos a carcajadas como si fuera una fiesta de amigos después de esto mi jefe ya estaba algo Ebrio a lo que le pregunté si se sentía bien y él me respondió que sí que me tranquilizara que no pasaba nada puso su mano en ese momento en mi pierna y comenzó a acariciarla subiendo poco a poco hasta que llegó a sentir mi licra con esto yo me empecé a mojar demasiado y no sé qué es lo que sucedió Yo creo que la situación en la que estaba pero me mojé demasiado tanto que me jugó salieron y traspasaron la tanga y la lycra y el pudo sentirlo, vi como humano salió de debajo de mi vestido algo húmeda Y discretamente el lamió sus dedos sonriéndome eso me prendió muchísimo justo en ese momento él dijo que nos teníamos que ir que yo tenía que estar temprano o relativamente temprano en mi casa nos despedimos de ellos en el camino empezamos a juguetear a reírnos de todo lo que haya pasado en la reunión. En el camino comenzó a decirme que me via hermosa y que lo volvía loco, y nos empezamos a besar muchísimo como dos amantes desenfrenados. Yo ya no aguante más y baje mi licra para que el pudiera tocar más a fondo y así lo hizo, empezó a jugar con mi clitoris empapado y yo me retorcía d placer, el se desabrochó su pantalón y se sacó esa verga algo grande, muy venosa y eso si gruesa y muy rica, esta muuuuy mojada, se le salían los juguitos a su verga, así que me agache y mientras el jugaba conmi clitoris yo le empecé a mamar su verga era deliciosa, el sabor se su líquido era maravilloso sabia a hombre a rico. El empezó a mover la verga y me la metió de golpe a la garganta, de pronto empezó a cogerme con mucha rapidez la boquita, parecía una escena porno, pues la saliva se me salía escultura por el tronco de su verga y por sus huevotes, se me salía por la nariz y de tan profundo que llegaba, mis ojos lloraban y se me corrió el maquillaje. Yo saboreaba esa verga - Ah tremenda puta que eres ehhhh la mamas delicioso -me fascina tu verga es deliciosa no se que tiene pero sabe riquísima - cometela puta, desde que te vi sabía que te gustaba la verga. - ahhhh papi que rica verga -ooooh puta chupamela, así así, los huevos mamamelos -si papi, te beso estos pinches huevotes? -si mamamelos -mmmmmmm papi que ricos están donde deliciosos, riquísima verga la que te cargas papi De pronto los dedos que estaban jugando en mi puchita los llevo a su boca y los lamió diciéndome que mis jugos sabía a gloria que eran deliciosos y los saboreaba, que macho más rico, ver como se tomaba mis jugos..... me saco la verga de la boca y me metió los dedos a la boca con agresividad, los lleno de saliva y los saco, y volvió a meterme su rica verga a la boca, el llevo su mano hacia mi colita, hizo a un ladito mi tanguita y haciendo circulitos me lleno de saliva mi culito rosado, yo estaba tan excitada que el culo se me dilató rapidísimo sentía muy rico, el metió un dedito y me arrancó un gemido y yo gemir como toda una puta haciéndole saber que quería más, empezó a meter y sacar su dedo t de pronto metió otro dentro de mi, mi culo los engullia, los devoraba, era delicioso sentir sus dedotes jugando en mi ano. -ahhhhhh papi que ricooooo, me encanta que me metas los deditos en mi culito - si puta? Sabia que eras así de puta que tu culo está hambriento de una buena verga - hhhhmmmmmm papi que rico que ricl que rico así papi así así así asiiiiiiiii ahhhhhhhhh mi colita papi - si mami, que tiene tu colita? Tiene hambre quiere verga? - si papiiiiii quiere tu verga hasta adentro, le das de comer papi? - si zorrita vamos a darle de comer. El me levanto, yo con mi licra me limpié la saliva de la boca y mentón, el comenzo a manejar mientras yo lo masturbaba muy rico, llegamos a un hotel, al entrar íbamos jugando, nos dábamos besos y el me daba nalgadas. Al entrar el lugar era lindo había jacuzzi y una pequeña alberca era muy lindo. -oye hermosa me dejarías sacarte unas fotos para divertirme después? - mmmmm si papinpero con mi celular y yo te las paso okey? -esta bien mami Estas perfecta mamasita, justo en ese momento el beso mi panochita. -mmmmm papi deliciosos tus jugos mami están riquísimos uuuuf que rico -ah papi que rico -ponte ahí mami Ahora en la cama mami, quiero recordarte así -uuuuf hermoso culo, ahora yo voy a ser tu macho, soy yo quien se va a coger ese culo rosado, y tu panochita, entendido gringa putita? -si papi soy tuya, me encanta que seas mi jefe, pero y tu esposa? -ella que mami tu estas divina ella es una mujer que ni siquiera me complace, en cambio tu mi cielo tienes un cuerpazo que muchos se quisieran coger.... Fue entonces cuando me acordé de ustedes jeje y le pedí que me sacar más fotos En fin este fue mi fin de semana, si quieren saber como me cogio en este hotel dejen sus puntos y comentarios diciéndome que quieren parte dos y les cuento a detalle cada palabra y cada lugar que el me relleno con su hermosa verga. Los amo papis, ah y si quieres fotitos exclusivas mías en este lugar díganme algo muy rico por el chat, pues me gusta fantasear con ustedes y con gusto les mando una fotito exclusiva. No se olviden de leer esto, yo quiero contarles como me cogio pero quiero saber si ustedes quieren. Me despido amores son los mejores.

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22003zorroblancoLv1· hace 8 hRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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AallcripLv1· hace 19 dRelatos

La puta de internet

Nunca conocí a una chica tan puta como lo es ella, y mejoraún, tan orgullosa de serlo. La conocí aquí, en Morboseo, y resultó ser el mejorcontacto que podría tener, su nombre… la llamaremos María, resultó ser unaputita deseosa de verga, con las mayores perversiones que te puedas imaginar yun deseo extremo de ser la sumisa y uno o varios hombres al mismo tiempo, conun cuerpo delicioso, unas tetas que dan ganas de morderlas sin piedad y hacerlasufrir mientras le metes los dedos en la panocha, esta última es tambiénhermosa y dan ganas de penetrarla entre dos o tres vergas al mismo tiempo, y séque lo disfrutaría la muy zorra, pero sin duda alguna la joya de la corona esese culo, con unas grandiosas nalgas y un anito súper apretado listo para serroto. Cuando finalmente la conocí en persona, no tardé ni dossegundos, una vez entramos a la habitación del motel, en tirarla al suelo aljalarla del pelo, me saqué la verga e instantáneamente se la metí en la boca,sin darle oportunidad a guardar aire, la comencé a coger sin piedad por ahí,provocándole arcadas muy marcadas y amenazándola al mismo tiempo. - Más te vale no ensuciarme la verga escuchaste estúpida? –ella solo asentía como podía mientras la seguía obligando a recibir toda laverga por la boca sin piedad. Cuando me harté, se la saqué, ella solo calló alsuelo tosiendo y soltando lágrimas, lagrimas que yo sabía que más que de dolor,era de puro placer, placer al finalmente sentirse el juguete sexual que siemprequiso ser. Después de un momento, la agarré de su tanga, y desde el suelo, laobligué a levantarse al jalarla desde ella haciendo que los hilillos de latanga se le metieran lo más al fondo posible y sintiera como le raspaban lapanocha y el anito, la obligué a ponerse en la cama boca abajo, con el culobien levantado y la cara contra la almohada, en ese momento comenzó a rogarporque parará, pero al mismo tiempo la zorra se abría las nalgas y movía elculo desesperada por sentir mi verga bien adentro suyo, en ese momento le hicea un lado el hilo de la tanga, y sin previo aviso le metí la verga por el ano,abriéndoselo sin piedad y haciéndola sufrir un intenso dolor, ella solo ahogabasus gritos de dolor con la almohada y movía el culo tratando de escapar, peroal mismo tiempo buscando sentirla más y más adentro. Sin pensar en su sentir,comencé con el mete y saca sin parar, dejándome caer con todo mi peso para quelo sintiera bien adentro y hacerla soltar los mejores gemidos posibles, despuéscomencé a metérsela también en la panocha, para no dejar ni un solo agujerosuyo sin saborear. Finalmente, cuando sentí que voya terminar le di una última y muy profunda metida de verga en el ano,vaciándome en este, y en esa posición, sin dejarla levantar, le metí los dedosen el ya roto y adolorido ano, le saqué toda la leche posible con mis dedos yla obligué a limpiármelos con la boca, al igual que mi verga. Ella terminósudada, adolorida, apestando a semen y a sus jugos, pero bien satisfecho ydeseando repetir la experiencia con más hombres al mismo tiempo. Espero les haya gustado gente, chao.

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Ttortuga7890Lv1· hace 19 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 2

Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia  primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo  posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.

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22003zorroblancoLv1· hace 28 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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Rrob75argLv1· hace 38 dRelatos

Primer vez con otra pareja, parte 2

Si tienen ganas, pueden leer el comienzo aqui: Luego de esa noche loca, donde dimos aun sin haber sido muy programado nuestro primer paso en el intercambio de pareja, nos encontrabamos con Cintia aun descansando e intercambiando experiencias de nuestra noche anterior, afortunadamente ambos estabamos satisfechos y entusiasmados. La mañana se pasó casi sin notarlo, pasado mediodía nos levantamos y encontramos a nacho preparando mate y Erica sentada en el parque, Cintia enseguida se fue con ella, parecia que las cosas entre ambas iban bien, y esa distancia inicial impuesta por mi esposa quedaba en el pasado. El día fue como cualquiera en plan de descanso y amigos, no hubo mas acción sexual hasta las primeras horas de la noche, donde se repitió mas o menos lo de la noche anterior, o sea nuestras esposas con el otro en habitaciones separadas. Gocé nuevamente de la bella Erica, que de rodillas sobre mi cara frotaba toda su conchita por mi boca a la vez que estiraba una mano hacia atras para masturbarme. Luego se tumbó en la cama y separando ampliamente sus piernas abrió los labios de la concha con los dedos y pidió "aca robert dame dame mucha pija " , me acomode entre sus piernas y ahora era mi momento de llevar el ritmo y el control. Cuando estaba ya pensando en acabar , Erica me detuvo de golpe y sugirio "por que no vamos a espiar lo que hacen?" la idea me pareció buena pero me fastidió un poco que no me deje acabar. Caminamos esos metros que nos separaban de la otra habitación, la puerta estaba cerrada y ella la abrió sigilosamente. Con la luz tenue de un velador pude ver enseguida a nacho tirado boca arriba en la cama, y entre sus piernas mi sra apoyada sobre sus codos y rodillas concentrada chupando su pija. El notó enseguida nuestra presencia, no así Cintia que estaba justo de espaldas, de culo mejor dicho!, esa imagen que tantas veces habia visto, de sus piernas semi separadas dejando a la vista su divina conchita y culo no dejaba de excitarme. Erica entró decidida a la habitación, pasó junto a mi sra y se detuvo un momento a observarla en su labor de mamar a nacho, recién ahi Cintia se dio cuenta de nuestra presencia y se detuvo un momento mirando a la otra con cara de incognita.. " que orto tenes flaca parece dibujado " le dijo a modo creo de cumplido Erica, Cintia respondió con un guiño de ojo y volvió a lo suyo. Erica se acercó a nacho y se besaron acto seguido paso una de sus piernas por encima de el para ofrecerle su concha en la cara, quedó así de rodilla sobre el, observando a Cintia. Yo, no me iba a quedar fuera de esa escena! y la imagen de mi señora en esa posición invitaba a cojerla , cosa que enseguida empecé a hacer. Los gemidos de ambas mujeres eran algo alucinante, Cintia movia su cintura alrededor de mi pija de una forma deliciosa, Erica hacia lo mismo sobre la boca de nacho, jugaba con sus tetas se las estiraba y apretaba. Desde el comienzo fue Erica la que llevaba más o menos el control de las cosas (y lo hacía muy bien), y en este caso también! tomó con ambas manos a Cin de la cara y la levantó de la pija de nacho.. "flaca prestamelos a los dos un ratito no seas mala" ... mi mujer accedió al pedido, se movió hacia adelante haciendome salir de su conchita y luego se paró.. " que vas a hacer perra ? " preguntó con una voz muy complice, la respuesta de la otra fue obvia " relajate y disfrutalo flaca despues te toca a vos " .. Erica siguió en su rol de organizadora, se dio vuelta y apoyó su conchita sobre la pija de nacho que de tan mojada por la saliva de Cin practicamente en un solo movimiento se perdió dentro de ella...se acostó sobre el .... y estiró ambas manos para separarse las nalgas... me sorprendió la interevención de mi sra, "yo te ayudo" dicho eso colocó sus manos sobre el culo de Eri ocupandose de mantenerla abierta, me acerqué caminando sobre mis rodillas, nos mirabamos con una sonrisa cómplice con mi señora mientras fui cojiendo suave pero decido el culito de la otra. Coordinamos un poco nuestros movimientos con nacho y los gemidos de la colo no tardaron en convertirse en gritos de placer. Ciertamente, además del placer que yo habia experimenado antes con su cola, ahora la presión que hacía la pija del marido desde su concha multiplicaba el goce. Cintia mientras la mantenía abierta jugaba con los dedos. Nacho fue el primero en dejarle su leche en lo profundo de la concha, poco después fui yo quien hizo lo propio en su culito. Cin no perdía detalle de lo que sucedía, cuando yo salí se quedó observando y apenas asomó un poco de leche pasó su dedo indice haciendo circulos alrededor... mi esposa tocando el culo de otra mujer! si señores!! estaba sucediendo y justo delante mío! el pedido de Erica fue lleno de sensualidad en su voz " y dale flaca metelo no te quedes con las ganas" Cintia accedio y al instante su dedo recorría el interior de ese culito, en una masturbacion anal que encendió nuevamente las sensaciones y los gemidos de la amiga. Lo siguiente fue, creo, el momento que con nacho esperabamos desde el comienzo. Muy decidida como siempre Erica agarró a Cintia de la cintura y la besó en el cuello, como no encontró resistencia enseguida esos besos llegaron a las tetas y vientre. Mi sra se quedó en una actitud extrañamente pasiva, solo reaccionó cuando la boca hábil de la colo envolvió su conchita y la acariciaba con una lengua que parecia larguisima. Con nacho eramos simples espectadores, en ese momento no había lugar para nosotros. Cintia desencajaba por momentos su expresión en clara señal de estar recibiendo mucho placer. Los juegos sexuales de Erica se extendieron por un rato hasta que Cin empezó a levantar su cintura, hasta quedar apoyada solo sobre sus pies y tener casi toda la espalda levantada, Erica hizo mas intenso el orgasmo penetrandola con los dedos. Finalizaron besandose y rozando sus tetas un rato.. Un poco mas tarde ya la madrugada nos encontró nuevamente a los 4 en acción, no entraré en detalles de ese encuentro porque basicamente fue ambas parejas practicando nuevamente los intercambios, con el agregado que ahora se sumaban besos y caricias entre las chicas cuando quedaban cerca. El dia siguiente fue poco el tiempo, ya habia que emprender el viaje de vuelta para ambos matrimonios, mientras con nacho preparabamos las cosas en los autos las chicas tuvieron un útimo rato de despedida compartiendo una ducha donde no faltaron los momentos de placer. Y nos despedimos, fue como experiencia nueva fabulosa, algo había sin dudas surgido entre ambas parejas ese fin de semana y quedamos en repetirlo con mas tiempo y tranquilidad. luego les estaré contando esa semana de playa y diversión con nuestros nuevos amigos. Gracias por leer ! y me despido por el momento Saludos comunidad!!!

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Ttortuga7890Lv1· hace 38 dRelatos

El secreto de mama 7

Siete Narrado desde el punto de vista de Daniel El resto de ese día no tuve oportunidad de abordar a mi madre en ningún momento,ya que la mayoría de el tiempo o se la pasaba con mi padre o jugando con mi pequeña hermana mientras que      mi hermano se la pasaba encerrado en su mundo. Como se lo había prometido tampoco intente nada delante de mí familia, aunque debía admitir que ganas no me faltaban. Lo que si me frustró  bastante, es que recién tuve la chance de poder estar con ella cuando anocheció. Ya era bastante tarde cuando mis hermanos se fueron a dormir, seguido de mi padre que viéndose bastante agotado se fue directamente a la cama. Mi madre no obstante se hallaba en la cocina terminando de lavar algunas cosas que habíamos usamos para la cena, cuando no pudiendo contenerme más fui a buscarla. Al verla de espaldas me deslice con suma cautela y logrando posicionarme en su detrás apoye de forma descarada mi cuerpo sobre el suyo y colando mi cabeza sobre su hombro, le susurre suavemente al oído – te deseo tanto, que me estoy volviendo loco. Pensando que haría algo por alejarme espere su reacción, pero me sorprendió terriblemente cuando ella se recosto sobre mi cuerpo y apoyando su culo sobre mi aparato que a esa altura ya estaba mas que parado, me dijo con voz melosa – estoy Igual, pero por el bien de todos debemos contenernos. Escuchar esa confesión me puso loco, así que mandando todo por el caño agarre los pliegues del vestido veraniego que portaba y metiéndole mano por debajo del mismo, conseguí levantar los pliegues de su prenda dejando su culo en pompapara mi total satisfacción. Desesperado tome su tanga y se la baje hasta conseguir que quedará en sus pies y haciéndolo mismo con mi ropa deje mi reluciente pene a la vista de cualquiera, luego tome sin perder tiempo su cintura y logrando poner la cabeza de mi pene directamente sobre la entrada de su concha. La ensarte de tal manera, que empecé a cogérmela con mucha desesperación. Ese polvo carecía de cariño alguno, puesto que en ese momento lo único que quería era deshacerme del deseo que sentía por ella y lograr marcar a su vez su cuerpo para así hacerle saber que de ahora en mas ella era de mi propiedad. Por lo que cogiendo como animales, arremetía contra ella mientras bufaba como un auténtico toro. Mientras que ni madre a su vez recibía mis acometidas con agrado, en tanto soltaba varios gemidos que intentaba contener. No se cuantos minutos estuvimos acoplados, solo se que cuando logre correrme lo hice de tal manera que me asegure de llenarle la concha de semen.   Más calmado me fui saliendo de ella y apenas extraje mi miembro, note como de su cueva empezaba a salir parte del semen que le había regalado. Contento con ello vi que estaba bastante agitada, a lo que deseando hacerle mimos me acerqué a su cuello y dándole varios pequeños besos le susurre al mismo con anhelo –escapemos mañana. Una vez que logró tranquilizarse giro su cuello y viéndome con cierta curiosidad,me pregunto – como lo haremos? Mientras me ponía a pensar tomaba la ropa que había arrojado al suelo y colocándomela,vi de reojo como mi madre tomaba su tanga. Pero en vez de ponérsela de vuelta,se llevo la prenda a su entrepierna y sorprendiéndome, ella se puso a limpiar parte de los fluidos que le corrían por las piernas con su tanga. Verla tan desinhibida en mi delante comenzó a excitarme otra vez, pero sabiendo del peligro que corríamos si volvíamos a la acción me aguante como pude. Luego trague el nudo que tenia atrapado en mi garganta y pensando como haríamos mañana para tener cierta libertad, me quedé en silencio. Pasaron varios segundos y no encontraba una solución a nuestro problema, pensé que estábamos verdaderamente atrapados. Ese pensamiento hizo que pusiera una  cara de total desilusión, no obstante esta meduro poco. Ya que de la nada mi madre soltó al aire – creo tener una solución. Contento con sus palabras la tome de vuelta entre mis brazos y como si de una amorosa pareja nos tratásemos, le di un beso en la mejilla en tanto le decía  - Cuéntame. He visto que hay caminos para hacer senderismo que parten de diferentes lugares dela casa – comento – así que pensé que ir a caminar temprano por la mañana no,nos caería mas, que te parece? Sorprendido que tuviese semejante idea, solté en repuesta – eres una genia mamá, los sabes? Orgullosa por mis palabras se zafo de mis brazos y dando media vuelta, me soltó en tanto me miraba – bien ya que tenemos solución a nuestro problema, creo que deberíamos ir a dormir si queremos salir temprano mañana. Realmente no quería dejarla ir, pero sabiendo que no podía hacer otra cosa. La deje pasar, no obstante cuando estaba pasando por mi costado de forma repentina le di una pequeña nalgada que la tomo por sorpresa. Al principio pensé que me había excedido un poco y que de seguro se enojaría, pero no sucediendo eso y haciendo todo lo contrario. Ella me regaló una pequeña sonrisa y dándome a entender que le había gustado, se despidió diciéndome – nos vemos mañana temprano. Ya en mi cuarto me recosté en mi cama y pensando en todo lo que había sucedido ese día, intente dormirme. Pero no consiguiéndolo por la ansiedad que me invadía, esa noche casi no pude cerrar mis ojos. Había cabeceado en varias ocasiones, pero no pude dormir como debía. Así que sin darme cuenta amaneció y mi ansiedad solo aumento cuando de la nada, alguien toco mi puerta. Sabiendo quien era me levanté con excesiva prisa y abriendo la puerta con desesperación,me topé con mi madre que a diferencia mía. Se notaba mas fresca que una lechuga. Llevaba encima solo un short vaquero, unas zapatillas deportivas y una remera corta que mostraba gran parte de su firme vientre. Por lo que embelesado, solo pude escuchar que me decía – no estas listo aún? Como un autómata moví mi cabeza de forma negativa, mientras ella desesperada agregaba – deja de mirarme y apúrate, que todavía nadie esta despierto. Haciéndole caso con rapidez me coloque una remera, un pantalón corto y una zapatillas. A lo que listo la seguia en tanto notaba como movía su culo a cada paso que daba,no obstante cuando estaba a punto de darle un pellizco a tan perfecto trasero,de la nada una voz nos pregunto – a donde van? Kevin mi hermano apareció de repente con un vaso de agua en su mano, mientras que mi madre completamente nerviosa no supo que responder. A lo que intentando verme lo más normal posible, le contesté enseguida – vimos algunos senderos por ahí y decidimos ir a dar una larga caminata – mi madre loca por los palabras me dio una mirada asesina, a lo que ignorando la le pregunté – quieres venir? Kevin nos miro por algunos segundos y decidiendo no ir, soltó al pasar – no gracias. Diciendo esto volvió a su cuarto y mientras mi mamá suspiraba con cierto alivio, me dijo con enojo – estas loco. Lo tenía calculado – me excuse añadiendo – Kevin es bastante flojo para los deportes, así que deduje que si lo invitaba lo más seguro es que no vendría. Sorprendida mi mamá no agrego mas y poniéndose en camino, me dijo – vamos antes de que se despierte alguien mas. Segundos después ya estábamos afuera y tomando la primera senda que vimos, nos escabullimos por allí y notando como mi corazón me latía con fuerza a medida que avanzábamos. No podía quitar los ojos del esbelto cuerpo de mi madre. No se cuanto tiempo anduvimos, solo se que no pudiendo aguantar mas me arroje sobre ella y tomando su mano la jale hasta lograr meterla en un espacio que habia entre varios árboles, que a su vez nos daba bastante intimidad. Ya allí empecé a besarle con desenfreno y solo deje de empujarla, cuando su cuerpo choco contra un grueso tronco de uno de los árboles. Loco de deseo metí mis manos por debajo de su camiseta y llevándola directamente hasta sus pechos,intente tomarlas con su fino corpiño puesto. Esto le robo un suspiro, cosa que me calentó mucho más a si que continuando tome su camiseta y sacándosela de encima. Le deje únicamente con el corpiño puesto. Se veía increíblemente sensual, no obstante deseaba algo más que sexo en ese momento. Deseaba dominar la por completo, así que con cierta autoritaria le dije – chupa mela. Sorprendida ella me pregunto – que? Quiero que me la chupes y no continuaré hasta que hagas lo que te pido – sabia que mela estaba jugando, estaba consciente de que si ese juego a mi madre no le gustaba. Mandaría todo al diablo y regresaríamos a casa, como si nada de lo que estábamos pasando sucediera. Pero insolentemente mi jugada al parecer funcionó ya que sin dejar de mirarme mi madre se agachó y arrodillándose en mi delante, con cuidado tomo mi Bermuda y bajándome primero esta prenda. Dejó al aire mi erección la cual estaba atrapada en mi ropa interior. Realmente parecía una carpa de circo de lo parado que estaba, a lo que intentando sacarme el malestar que tenía  quise acomodar mi visible erección. Pero mi madre impidiéndomelo,  empezó a acariciar mi pene por sobre la tela de mi bóxer y sacándome un gemido con sus movimientos pego mi pene a su cara y frotándose el mismo sobre su mejilla  me dijo – esta tan caliente, que me quema la cara. Desesperado deseaba que Continuara y para mi felicidad lo hizo, ya que tomó la cintura de mi ropa interior y bajándomelo. Logro liberar mi miembro que a esa altura estaba en todo su esplendor y dando algunos saltitos. Sin que le dijera nada se metió parte de este a la boca y mientras comenzaba a chupármela con maestría, yo de a poco tomaba su cabeza por detrás e intentaba marcar el ritmo que deseaba de esa felación. Cerraba los ojos mientras me dejaba llevar por la emoción, de vez en cuando lograba abrirlos  y veía la cabeza de mi madre que subía y bajaba con autentica desesperación. Completamente excitado deje que ella me diera placer con su boca, hasta el punto que no pudiendo mas. Me corrí inevitablemente dentro de la misma, soltando tres chorros que salieron directamente disparados hacia su garganta. Cosa que provoco que tuviese que tragarse la corrida, para que así no tuviese que ahogarse con la misma. Mientras que yo a pesar de haberme corrido conservaba cierta erección que para mi suerte no había bajado, una vez que salí del extacis en el cual me había sumergido vi a mi madre que se incorporándose y no dejaba de sonreír y mientras lo hacia llevaba sus manos a su espalda solo para que segundos después viera como su corpiño volaba y caía directamente sobre la tierra del en la cual nos hablábamos. Ya con las tetas al aire jugo un rato con ellas para mi total deleite, primero hizo que sus pezones se chocaran para luego sin tapujo algunos se las amasara  para hacerme ver el par de manjares que de seguro devoraría. Por lo que no haciéndola esperar por más tiempo me reuní con ella y tomando sus mamas, las devore en tanto las manoseaba con total deleite. A esas alturas sus pezones están tan erectos que rayaban las Palmas de mis manos,a lo que no desaprovechando la oportunidad me hice de ellos y estirándoles concierta fuerza. Conseguí que arrojará verdaderos alaridos de placer. Realmente estaba perdida de placer y eso lo note mas cuando me agache esta vez yo y bajándole los shorts vaqueros que llevaba, me lleve una grata sorpresa al ver que su tanga estaba mas que humedecida por lo excitada que estaba. Murmurando una plegaria por lo bajo tome su fina tanga y deshaciéndome de la penúltima prenda que portaba, deje a la vista su concha la cual estaba enchastrada por sus propios jugos vaginales. Deleitándome con semejante manjar me fue inevitable el no probar su fruto prohibido y acercando mi cara a su ostra, comencé a comérmela de tal manera que mi madre no conteniéndose arrojaba gemidos que sonaban por todos lados. Mientras que usaba sus manos para empujar mas fuertemente a su entrepierna y así poder lamer mas perfectamente su concha. Me estaba quedando sin aire, pero no me importaba ya que iba a ser un auténtico placer morir de esa manera. No obstante cuando pensé que me ahogaba definitivamente,mi madre me soltó y mientras caía de culo al piso vi como

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