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#Lucie

Fotos, gifs y packs de Lucie subidos por la comunidad.

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WWwedou2017Lv1· hace 10 dRelatos

La casa de las argentinas

Todas entraron a la casa con muchas expectativas. NANCY Duplaa, ROXY Vázquez, FLOR PEÑA, y CINTHIA Fernández, llevaban puesto un top engomado con el logo de nuestro amigo WWEdou2017 y un puti short rojo. VIVIANA Canosa, MARIANA Fabbiani y ANDREA Rincón llevaban vestidos cortos con unas medias cancan. DELFINA Chaves y SOL Pérez lucían sus bikinis y no aguantaban las ganas de ir al jacuzzi. AMALIA Granata estaba con una camisa y unos jean muy apretados, WANDA nara, LALI y FLOR VIGNA estaban en ropa de noche porque se fueron a una larga noche de fiestas y cuernos y no pudieron dormir ni cambiarse. Lo que preocupaba al ambiente es que LAURITA Fernández y PAMELA David no habían llegado. Lo ultimo que se sabia de ellas era una historia de ins de Andrea en la fiesta que organizó la producción.  [Entrevista a LALI: entramos todas a la casa, empezamos a contar, y arrancan "che, falta Pamela" y "che, falta Laurita"] [Entrevista a NANCY: miro en mi instagram y lo último que hay es una foto de la Rincón con ellas dos en la fiesta] Nos quedaba por presentar a la ultima invitada, OFELIA Fernández. Ni bien entró se tiró en un sillón diciendo "este es mio" mientras se sacaba la remera y mostraba sus tetas colgando. Viviana se pone rabiosa al ver sus axilas con vello y le reprocha. [Entrevista a VIVIANA: la veo a Ofelia sin depilar y se me baja la presión, es algo asqueroso ]VIVIANA: Al menos podrías depilarte, no? OFELIA: Mi cuerpo es mi decisión, no jodas VIVIANA: que puta facil que sos pendejita OFELIA: Disfruto de mi sexualidad vieja concha seca VIVIANA: Con hombres claramente no la disfrutas mugrosa NANCY: Dejalas disfrutar como quieran a las pibas,  VIVIANA: nadie te dió vela en este entierro NANCY: Ofelia tiene razón, si vamos a estar acá es para andar desnudas, si tanto te molestan los pelos andate del concurso VIVIANA: ni loca me voy por un par de histéricas chupamedias del presidente OFELIA: prefiero ser chupamedias y no una señora despreciable como vos Viviana toma a Ofelia del brazo y se lo levanta mostrando los pelos VIVIANA:algún día te voy a depilar ese sobaco de negra ordinaria OFELIA: qué me tocas? Te gusto?Mientras decía esto, Ofelia llevó tres dedos a la entrepierna de Viviana y empezó a frotar.La periodista le dió un empujón, tirandola al suelo. Al ver el impacto, Nancy, Flor Peña, Lali Y Delfina chaves fueron a ayudar a Ofelia, mientras que  Amalia granata ,Roxy vazquez y Cinthia fernandez fueron a bardearla, llamándola maleducada. En ese momento se abrió la puerta de la Casa, y un hombre con bata apareció, seguido por Laurita y Pamela. EMILIO: buenas noches, me llamo Emilio y soy el presentador de La Casa De Las Argentinas. Esto que acaba de suceder es una pequeña muestra de lo que se viene los siguientes días. Veo que todas nuestras famosas están listas, pero hay un detalle que tienen que saber. Este reality se transmite por Morboseo, y eso significa que la gente viene a ver acción sexual. Para darles una buena imágen, tendrán que quedarse en ropa interior, o desnudas, como ustedes deseen. VIVIANA: yo solo voy a desnudarme cuando pueda coger con un hombre FLOR PEÑA: a mi me parece tremenda idea para conocernos mejor OFELIA: te re banco Flor VIVIANA: mucho menos me desnudo enfrente de esta perra ordinaria EMILIO: Lar reglas del concurso son asi: si no estan en ropa interior dentro de 20 minutos, se van del concurso VIVIANA: Okey, pero me llega a mirar la torta de Ofelia y se va enterar. EMILIO: genial! Ya tenemos tres equipos. Está el equipo Canosa: VIVIANA, ROXY, AMALIA y CINTHIA; el equipo Ofelia: NANCY, FLOR PEÑA, LALI, DELFINA y la misma OFELIA; y por otra parte las que solo quieren fiesta y pasarla bien: WANDA, ANDREA, LAURITA, FLOR VIGNA, PAMELA, MARIANA y SOL. Las invito a la pileta  VIVIANA se sacó la ropa, quedando únicamente con un conjunto de encaje blanco muy sensual SOL ya estaba en bikini, así que caminó directamente a la pileta igual que  ROXY fue desvistiendose de a poco, mostrando un conjunto negro con tanga AMALIA tenía un corpiño de algodón a rayas, y un culotte con el mismo estampado CINTHIA se dejó el top que tenía puesto, pero se bajó el short mostrando una tanga tipo hilo dental OFELIA, a modo de protesta, se sacó toda la ropa luciendo su entrepierna peluda y su culo tambien peludo NANCY propuso que todas las del equipo Ofelia se queden desnudas, y acto seguido dejó salir sus tetotas al aire FLOR PEÑA y LALI hicieron lo mismo, y rieron gritando "choque de tetas" DELFINA se quedó en silencio, pero se desnudó totalmente mostrándole a la envidiosa Viviana que estaba perfectamente depilada [Entrevista con ANDREA: llega el señor ese, Emilio, y me dice que tengo que quedarme en bolas. A mi juego me llamaron] ANDREA prácticamente arrancó su ropa, quedando completamente desnuda, y dió un grito LAURITA y FLOR VIGNA se miraron confundidas [Entrevista con FLOR VIGNA: miro al costado, veo a Lauri desvestirse, y las dos agarramos la misma ropa interior!] LAURITA: dejá, vos mostra el conjunto, yo me desnudo Y acto seguido se quitó la ropa interior de encaje azul, mostrando sus turgentes pechos y depilada vagina WANDA: perdón Mauro, vengo a jugar yo Dijo mientras se sacaba la pollera mostrando su cuerpo desnuada [Entrevista con MARIANA: ustedes se piensan que yo voy a desnudarme? Noo chicos, están locos]  MARIANA se bajó el vestido, mostrando un conjunto muy sexy con portaligas incluído. Abrió su bolso colocandose una maya roja estaba lista PAMELA vio la pileta y dijo "ya fue" mientras se levantaba el vestido, quedando desnuda, y corría al agua.  EMILIO: las habitaciones en ésta casa van a asignarse en el próximo episodio, por hoy pueden dormir como ellas gusten. Este primer episodio termina acá, pero la otra mitad de famosas está esperando en la otra casa. Quieren saber cómo están? Descubranlo mañana en el próximo episodio de La Casa De Las Argentinas. Muchas gracias por vernos, chau!

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TTiagoMexLv1· hace 18 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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EEdipo14_Lv1· hace 21 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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VvinlansagaLv1· hace 23 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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AAnahistoriasLv1· hace 24 dRelatos

Cumpliendo sus deseos sexuales fantacia muy hot

No me podia imaginar en brazos de otro hombre , por mas que daba vueltas ala idea , no lo asimilaba…pero debo admitir que esta idea me exitaba demasiado, era tanta la insistencia de mi marido pero a la vez me parecía algo loco que el quisiera verme en la cama garcgando con otro, pero siempre que cogíamos hablaba de eso y traía películas donde una mujer era cojida por varios hombres y era tanto el placer que me jeneraba que empece a imaginar lo interesante que seria vivir una experiencia similar. Al final acepte probar y me dio la opción de elegir quien seria el afortunado, opte por un compañero de la facultad quien siempre era muy agradable con migo y ademas era casado, yo no quería complicarme la vida con un soltero, ya que seria simplemente una experiencia nueva sin ataduras ni compromisos, solo sexo por diversión. Fue hermoso estar en los brazos de otro hombre en una cama, delante de mi marido, un pene diferente en sabor, textura, tamaño, rendimiento, no digo que fue mejor o peor, solo diferente y ahí estaba el morbo de lo que estaba haciendo. Me gusto tanto que lo repetimos cuantas veces pudimos ya que el era casado no habia ningun problema…. y luego empece a probar a otros…hasta que un día se dio la oportunidad de estar con tres al mismo tiempo, un amigo de mi marido había organizado el encuentro, me cogieron de todas las formas posibles, me hicieron doble penetración y hasta tuve dos penes en mi vagina, no se cuantos orgasmos tuve ni cuantas veces acabaron los tres dentro de mi… Hubo de todo…caricias, baile, bebidas hasta que terminaron despojandome de mi ropa y pase por cada uno de ellos…estaba tan exitada que lo unico que me importaba era satisfacerme a mi misma, me hicieron sentir una autentica puta. Poco a poco me volvi una adicta al sexo…esperba todos los fines de semana, para salir a algun bar, luciendo mi silueta, con ropa provocativa, depilaba mi zona vaginal, mis piernas para estar suave y sedosa…al principio mi marido era mi acompañante…pero despues por cuestiones de trabajo, me dejaba sola, y era cuando daba rienda sulta a mis instintos…simplemente me dejaba llevar por esa pasion y por ese fuego…con uno o con otro, pero siempre terminaba con alguien en la cama…apagando mi fuego, ese fuego que habia despertado en mi, el, mi propio marido, y cuando llegaba de sus viajes, me sumergia en sus caricias…contandole mis experiencias y de lo mucho que habian hecho gozar todos esos hombres…atormentandolo con mis caricias, exitandolo y enloqueciendolo con mis palabras, torturandolo con mi cuerpo, un cuerpo que ya no era exclusivo de el, un cuerpo al que ahora pertenecia a varios…porque el asi lo habia deseado…fundiendonos en uno solo sellando nuestro sexo con nuestro propio jugo y apaciguando ese fuego que llevavamos por dentro…y sobre todo cumpliendo su DESEO…! Espero que les aya gustado mis queridos lectores Les mando un beso a cada uno 😘😘😘 bye

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HHolasoyJuan22Lv1· hace 31 dRelatos

Anto la ex de un amigo

Hola comunidad capas piensen que soy un sin códigos un mal amigo por lo que hice en este relato pero acá va  Esto pasó cuando tenía 19 años yo tenía un amigo en ese tiempo colo le decíamos que tenía una novia Todos los del grupo lo jodiamos xq su novia estaba re fuerte y el como siempre se enojaba jaja  Pero el era bastante hijo de puta porque cada vez que podía la gorriaba ( le ponía los cuernos) y todos sabíamos pero como éramos amigos no le decíamos nada  La describo a ella rubia bajita un culo hermoso y bastante tetas  Un día me llega un mensaje al facebook de ella  Anto: hola cómo estás?  Yo: eh Anto todo bien vos? Anto: bien bien  Yo: que paso necesitabas algo? Anto: no solo quería hablar con vos no puedo?  Yo: por mi todo bien pero nose que va a decir el colo  Anto: no todo bien no pasa nada  Estuvimos hablado un rato muy buena charla hasta que me pone Anto: me encantó hablar con vos algún día podés venir a mi casa y charlamos á Yo: si cuando valla el colo voy Anto: no vení vos solo Yo: para que voy a ir solo?  Anto: y si capas charlando nos llevamos mejor  Yo: mira Anto todo bien estuvo buena la charla y todo pero sos la novia de un amigo y más se charlar no va a pasar Anto: de verdad me lo decís ? Que soy fea para vos?  Yo: si Anto de verdad te digo  Y no. no sos fea estás re fuerte perdón que te lo diga así pero sos la novia de un amigo Anto: ahora yo te tengo que decir algo Yo: si decime  Anto: acá estoy con tu amigo mirando todo el me pidió que aga esto para ver qué hacías perdón yo no quise  No le contesté más xq me había re calentado el otro hijo de puta haciendo que su no aga esas cosas más desconfiado cuando el le ponía los cuernos cada vez que podía  Paso una semana y no lo ví al colo ni a Anto  Hasta que un finde hicimos comida todos los pibes como se dice  Llegue saludé a todos normal y el colo me dice vamos. A compra y charlamos lo de la otra vuelta  Colo: eh man disculpa lo del otro día  Yo: todo bien loco pero nada que ver te la mandaste eeh . Colo: es que creo que Anto me está cagando y capas con unos de los pibes  Yo: y xq yo boludo nada que ver si están bien que tu novia este re fuerte pero no Colo: ya se por eso te pido perdón Yo: además si te está cagando te lo mereces xq vos la cagas siempre que podés  Colo: eh amigo pero eso queda entre nosotros Yo: si siempre pero no da para que desconfíes y menos de mi . Colo: listo todo bien Yo: si man todo bien Colo: para que veas que soy amigo el viernes que viene tengo casa sola hasta el sábado asique comemos algo al medio día y pasamos todo el día y a la noche salimos  Yo: bue amigo re sevado jaja  Colo: anda Anto tiene una amiga que vino de vacaciones que está re linda igual . Yo: bueno dale . Paso la noche todo joda tranqui entre pibes hablando de minas y las cosas de nosotros  Llegó el viernes y me manda mensaje Colo: dale amigo venite que ya estoy con las chicas faltas vos  Llegue a la casa y estaba Anto con calzas luciendo su cola hermosa y su amiguita se llamaba Dani una morocha hermosa un culito hermoso   Llegue saludé y empezamos a charla pegamos buena onda comimos unas pizzas y tomamos unas cervezas Dani: cuántos años tenes? Yo: 19 y vos?. Dani: 18 añitos . Yo: justo lo que me receto el médico jajaja Dani: jaja que pavo Siguió eso de las 3 de la tarde el colo se fue a comprar puchos y hielo xq no nos quedaba y teníamos vino y Fernet  Yo me quedé con Anto y Dani. En eso se me hacerca Anto y me dice bajo Anto: que entregada que es esa Dani seguro hoy te la cojes  Yo: y que estás celosa o que?  Anto: no pero es más rápida y me da bronca Yo; vamos ver qué pasa total yo estoy soltero y ella nose pero bueno  Anto: y si tiene novio igual te la cojes? Yo: y si. Si su novio no es mi amigo  Anto: así que si el colo no sería tu amigo Ami igual me cojes?  Nose si era el alcohol pero le dije  Yo: Anto a vos te rompo el culo . Anto: que atrevido sos pibe  Yo: vos preguntaste La tarde siguió ya con Dani andábamos abrazado para todo lados de la casa ya le había dado un par de beso pero tranqui  En una salgo afuera a fumar y Dani sale atrás mío ya estábamos medio borrachos todos  Dani: nos vamos a quedar todo el día acá?  Yo: y si a la noche comemos algo y salimos al boliche Dani: ah qué lastima Yo: porque tenías que ver a alguien?  Dani: quería estar en un lugar los 2 solos  Yo pensé tenía razón Anto está quiere pija y rapidita es Yo: y vamos a la pieza de invitados  Dani: vos decís? No se va a enojar el colo?  Yo: no ahora cuando entre le pregunto Lo llame al colo y le pregunté Yo: eh como puedo usar la pieza de invitados? Colo: sabía que te la ibas a cojer. dale todo bien yo me voy a mi pieza con Anto Yo: dale de una de paso dormimos un poco para la noche que va a ser larga jaja Le dije a Dani fuimos a la pieza y Anto nose porque me miró con cara de orto mal no le di importancia Apenas entramos Dani me agarró y me dió un beso terrible  Yo: ah qué pasó estamos calentita?  Dani: no sabes cómo si ví como me miraba el culo cada vez que podías  Yo: y con terrible culo como no mirarlo Empezamos entre besos y manoseada le saque la remera y el corpiño le empeze a comer las tetas  Dani: hijo de puta que bien chupas las tetas como me calienta  Yo: aver como estás por acá  Le mandé la mano a su conchita  Dios que rico toda mojadita sin un pelo la desvesti entera yo me quedé en boxer se notaba lo dura que tenía la pija  Y le empeze a chupar la conchita  Dani: ayy mi amor que rico como me comes la conchita  Yo: que rica esta tu conchita mi amor  Dani: dale papi seguí ayy dale que ya acabo papi dale chupa que rico  Y me acabo en la boca  Yo: a ver bonita te toca a vos  Dani: a ver qué tenemos acá  En eso me saca el boxer y salta la pija de 19cm bien cabezón y gorda.( Para serle sincero el lo único bueno que tengo jaja ) Dani: mmm papi nose si me va a entrar toda en la boquita  Yo: tranquila bebé yo te ayudo  Empezó a darle besitos en la cabeza de la pija mordía un poquito la puta como me calentó eso nunca me la habían echo y empezó a chupar  Yo: dale putita seguí que rico la chupas dale . Dani: mmm que rica pija me voy a comer hoy Yo: aver bebé como te la tragas entera Dani: no voy a poder papi  Yo; yo te ayudo bebé  Se la quiso tragar de una entera y no pudo entonces la agarre de la cabeza y le coji la boca hasta que se la metí hasta la garganta hizo arcadas tenía los ojos llenos de lágrimas pero le entró toda Yo: viste bebé que podías. Dani: hijo de puta casi me ahogas  Yo; si te gusta putita  Dani: dale cojeme que no aguanto más  La empeze a cojer solo me dejo por su conchita no quiso entregar la cola Yo: Dani mi amor que apretadita estás  Dani: ayyy papi que pija tenes que rico dale más Que rico bebé como me cojes  Yo: te gusta no putita Le empeze a dar más fuerte como que no nos importo que en la otra pieza estaba el colo con Anto por la forma en la que gritaba de placer Dani   Cuando estaba por acabar le acabe en la cara y tetas  Ella se fue a lavar y su volvió a acostar y nos dormimos como hasta las 10 de la noche  Nos levantamos hicimos algo a la parrilla  Dani le pidió al colo si la podía llevar a buscar ropa asique fueron Yo me quedé con Anto que me miraba con cara de mala o enojada  Yo: eh que te pasa a vos de hoy me estás mirando así  Anto: y todavía me lo preguntas  Yo: y si no entiendo que pasó!? Anto: traigo a mi amiga y te la cojes como es? Yo: para un toque no somos nada más que amigos que te pasa?. Anto me miró como pensando y se sentó en el sillón y fui con ella . Anto: la verdad tenes razón nose que me pasó . Yo: si no entiendo Anto: capas son celos y más cuando los escuché Yo: nos escuchaste?. Anto; si no te vengas a hacer el pelotudo te la re cojiste  Yo: si estuvo bueno no te enojes Anto; lo que no entiendo si es muy gritona o la tenes grande vos Yo: gritona es pero lo otro nose la verdad Anto: como no va a saber boludo aver mostrame Yo: que te pasa boluda . Anto: solo quiero verla pero dura eeh  Yo: bueno te la muestro pero como querés que se ponga dura  Anto: yo te ayudo  Se puso en 4 se bajó la calza y me mostró su colita bien entangada  Anto; y se te paso  Yo ya estaba duro pero quería aprovechar. Yo: no todavía no Anto: y con esto Se corrió la tanguita y me dejó ver su conchita bien depilada y el culito bien cerradito ahí se me puso la pija como piedra Yo: bueno mira vos ahora  Anto de da vuelta y abre los ojos grande Anto: a la mierda con razón grito tanto mi amiga mira que pesado. Yo: bueno listo nada que ver lo que hicimos ya fue Anto: espera la puedo tocar   Yo: que deja de joder está bien que estés buena pero sos la novia de mi amigo Anto : dale te la tocó y fue Yo: dale que hincha pelotas eeh  Ella estiro la mano y me agarró bien la pija que rico se sentía pero tenía que disimular  Anto: ahora sí estoy más celosa todavía que mi amiga se coma todo eso y yo nada . Yo: bueno listo fue lo dejamos acá sino la cagamos  Me levanté y me fui  Esa fue el primer gran hacercamiento con Anto en el otro relato sigo contando cuando me la coji que ya no era la novia del colo  Gracias por leer y perdonen las falta de ortografía

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Ttortuga7890Lv1· hace 38 dRelatos

El secreto de mama 7

Siete Narrado desde el punto de vista de Daniel El resto de ese día no tuve oportunidad de abordar a mi madre en ningún momento,ya que la mayoría de el tiempo o se la pasaba con mi padre o jugando con mi pequeña hermana mientras que      mi hermano se la pasaba encerrado en su mundo. Como se lo había prometido tampoco intente nada delante de mí familia, aunque debía admitir que ganas no me faltaban. Lo que si me frustró  bastante, es que recién tuve la chance de poder estar con ella cuando anocheció. Ya era bastante tarde cuando mis hermanos se fueron a dormir, seguido de mi padre que viéndose bastante agotado se fue directamente a la cama. Mi madre no obstante se hallaba en la cocina terminando de lavar algunas cosas que habíamos usamos para la cena, cuando no pudiendo contenerme más fui a buscarla. Al verla de espaldas me deslice con suma cautela y logrando posicionarme en su detrás apoye de forma descarada mi cuerpo sobre el suyo y colando mi cabeza sobre su hombro, le susurre suavemente al oído – te deseo tanto, que me estoy volviendo loco. Pensando que haría algo por alejarme espere su reacción, pero me sorprendió terriblemente cuando ella se recosto sobre mi cuerpo y apoyando su culo sobre mi aparato que a esa altura ya estaba mas que parado, me dijo con voz melosa – estoy Igual, pero por el bien de todos debemos contenernos. Escuchar esa confesión me puso loco, así que mandando todo por el caño agarre los pliegues del vestido veraniego que portaba y metiéndole mano por debajo del mismo, conseguí levantar los pliegues de su prenda dejando su culo en pompapara mi total satisfacción. Desesperado tome su tanga y se la baje hasta conseguir que quedará en sus pies y haciéndolo mismo con mi ropa deje mi reluciente pene a la vista de cualquiera, luego tome sin perder tiempo su cintura y logrando poner la cabeza de mi pene directamente sobre la entrada de su concha. La ensarte de tal manera, que empecé a cogérmela con mucha desesperación. Ese polvo carecía de cariño alguno, puesto que en ese momento lo único que quería era deshacerme del deseo que sentía por ella y lograr marcar a su vez su cuerpo para así hacerle saber que de ahora en mas ella era de mi propiedad. Por lo que cogiendo como animales, arremetía contra ella mientras bufaba como un auténtico toro. Mientras que ni madre a su vez recibía mis acometidas con agrado, en tanto soltaba varios gemidos que intentaba contener. No se cuantos minutos estuvimos acoplados, solo se que cuando logre correrme lo hice de tal manera que me asegure de llenarle la concha de semen.   Más calmado me fui saliendo de ella y apenas extraje mi miembro, note como de su cueva empezaba a salir parte del semen que le había regalado. Contento con ello vi que estaba bastante agitada, a lo que deseando hacerle mimos me acerqué a su cuello y dándole varios pequeños besos le susurre al mismo con anhelo –escapemos mañana. Una vez que logró tranquilizarse giro su cuello y viéndome con cierta curiosidad,me pregunto – como lo haremos? Mientras me ponía a pensar tomaba la ropa que había arrojado al suelo y colocándomela,vi de reojo como mi madre tomaba su tanga. Pero en vez de ponérsela de vuelta,se llevo la prenda a su entrepierna y sorprendiéndome, ella se puso a limpiar parte de los fluidos que le corrían por las piernas con su tanga. Verla tan desinhibida en mi delante comenzó a excitarme otra vez, pero sabiendo del peligro que corríamos si volvíamos a la acción me aguante como pude. Luego trague el nudo que tenia atrapado en mi garganta y pensando como haríamos mañana para tener cierta libertad, me quedé en silencio. Pasaron varios segundos y no encontraba una solución a nuestro problema, pensé que estábamos verdaderamente atrapados. Ese pensamiento hizo que pusiera una  cara de total desilusión, no obstante esta meduro poco. Ya que de la nada mi madre soltó al aire – creo tener una solución. Contento con sus palabras la tome de vuelta entre mis brazos y como si de una amorosa pareja nos tratásemos, le di un beso en la mejilla en tanto le decía  - Cuéntame. He visto que hay caminos para hacer senderismo que parten de diferentes lugares dela casa – comento – así que pensé que ir a caminar temprano por la mañana no,nos caería mas, que te parece? Sorprendido que tuviese semejante idea, solté en repuesta – eres una genia mamá, los sabes? Orgullosa por mis palabras se zafo de mis brazos y dando media vuelta, me soltó en tanto me miraba – bien ya que tenemos solución a nuestro problema, creo que deberíamos ir a dormir si queremos salir temprano mañana. Realmente no quería dejarla ir, pero sabiendo que no podía hacer otra cosa. La deje pasar, no obstante cuando estaba pasando por mi costado de forma repentina le di una pequeña nalgada que la tomo por sorpresa. Al principio pensé que me había excedido un poco y que de seguro se enojaría, pero no sucediendo eso y haciendo todo lo contrario. Ella me regaló una pequeña sonrisa y dándome a entender que le había gustado, se despidió diciéndome – nos vemos mañana temprano. Ya en mi cuarto me recosté en mi cama y pensando en todo lo que había sucedido ese día, intente dormirme. Pero no consiguiéndolo por la ansiedad que me invadía, esa noche casi no pude cerrar mis ojos. Había cabeceado en varias ocasiones, pero no pude dormir como debía. Así que sin darme cuenta amaneció y mi ansiedad solo aumento cuando de la nada, alguien toco mi puerta. Sabiendo quien era me levanté con excesiva prisa y abriendo la puerta con desesperación,me topé con mi madre que a diferencia mía. Se notaba mas fresca que una lechuga. Llevaba encima solo un short vaquero, unas zapatillas deportivas y una remera corta que mostraba gran parte de su firme vientre. Por lo que embelesado, solo pude escuchar que me decía – no estas listo aún? Como un autómata moví mi cabeza de forma negativa, mientras ella desesperada agregaba – deja de mirarme y apúrate, que todavía nadie esta despierto. Haciéndole caso con rapidez me coloque una remera, un pantalón corto y una zapatillas. A lo que listo la seguia en tanto notaba como movía su culo a cada paso que daba,no obstante cuando estaba a punto de darle un pellizco a tan perfecto trasero,de la nada una voz nos pregunto – a donde van? Kevin mi hermano apareció de repente con un vaso de agua en su mano, mientras que mi madre completamente nerviosa no supo que responder. A lo que intentando verme lo más normal posible, le contesté enseguida – vimos algunos senderos por ahí y decidimos ir a dar una larga caminata – mi madre loca por los palabras me dio una mirada asesina, a lo que ignorando la le pregunté – quieres venir? Kevin nos miro por algunos segundos y decidiendo no ir, soltó al pasar – no gracias. Diciendo esto volvió a su cuarto y mientras mi mamá suspiraba con cierto alivio, me dijo con enojo – estas loco. Lo tenía calculado – me excuse añadiendo – Kevin es bastante flojo para los deportes, así que deduje que si lo invitaba lo más seguro es que no vendría. Sorprendida mi mamá no agrego mas y poniéndose en camino, me dijo – vamos antes de que se despierte alguien mas. Segundos después ya estábamos afuera y tomando la primera senda que vimos, nos escabullimos por allí y notando como mi corazón me latía con fuerza a medida que avanzábamos. No podía quitar los ojos del esbelto cuerpo de mi madre. No se cuanto tiempo anduvimos, solo se que no pudiendo aguantar mas me arroje sobre ella y tomando su mano la jale hasta lograr meterla en un espacio que habia entre varios árboles, que a su vez nos daba bastante intimidad. Ya allí empecé a besarle con desenfreno y solo deje de empujarla, cuando su cuerpo choco contra un grueso tronco de uno de los árboles. Loco de deseo metí mis manos por debajo de su camiseta y llevándola directamente hasta sus pechos,intente tomarlas con su fino corpiño puesto. Esto le robo un suspiro, cosa que me calentó mucho más a si que continuando tome su camiseta y sacándosela de encima. Le deje únicamente con el corpiño puesto. Se veía increíblemente sensual, no obstante deseaba algo más que sexo en ese momento. Deseaba dominar la por completo, así que con cierta autoritaria le dije – chupa mela. Sorprendida ella me pregunto – que? Quiero que me la chupes y no continuaré hasta que hagas lo que te pido – sabia que mela estaba jugando, estaba consciente de que si ese juego a mi madre no le gustaba. Mandaría todo al diablo y regresaríamos a casa, como si nada de lo que estábamos pasando sucediera. Pero insolentemente mi jugada al parecer funcionó ya que sin dejar de mirarme mi madre se agachó y arrodillándose en mi delante, con cuidado tomo mi Bermuda y bajándome primero esta prenda. Dejó al aire mi erección la cual estaba atrapada en mi ropa interior. Realmente parecía una carpa de circo de lo parado que estaba, a lo que intentando sacarme el malestar que tenía  quise acomodar mi visible erección. Pero mi madre impidiéndomelo,  empezó a acariciar mi pene por sobre la tela de mi bóxer y sacándome un gemido con sus movimientos pego mi pene a su cara y frotándose el mismo sobre su mejilla  me dijo – esta tan caliente, que me quema la cara. Desesperado deseaba que Continuara y para mi felicidad lo hizo, ya que tomó la cintura de mi ropa interior y bajándomelo. Logro liberar mi miembro que a esa altura estaba en todo su esplendor y dando algunos saltitos. Sin que le dijera nada se metió parte de este a la boca y mientras comenzaba a chupármela con maestría, yo de a poco tomaba su cabeza por detrás e intentaba marcar el ritmo que deseaba de esa felación. Cerraba los ojos mientras me dejaba llevar por la emoción, de vez en cuando lograba abrirlos  y veía la cabeza de mi madre que subía y bajaba con autentica desesperación. Completamente excitado deje que ella me diera placer con su boca, hasta el punto que no pudiendo mas. Me corrí inevitablemente dentro de la misma, soltando tres chorros que salieron directamente disparados hacia su garganta. Cosa que provoco que tuviese que tragarse la corrida, para que así no tuviese que ahogarse con la misma. Mientras que yo a pesar de haberme corrido conservaba cierta erección que para mi suerte no había bajado, una vez que salí del extacis en el cual me había sumergido vi a mi madre que se incorporándose y no dejaba de sonreír y mientras lo hacia llevaba sus manos a su espalda solo para que segundos después viera como su corpiño volaba y caía directamente sobre la tierra del en la cual nos hablábamos. Ya con las tetas al aire jugo un rato con ellas para mi total deleite, primero hizo que sus pezones se chocaran para luego sin tapujo algunos se las amasara  para hacerme ver el par de manjares que de seguro devoraría. Por lo que no haciéndola esperar por más tiempo me reuní con ella y tomando sus mamas, las devore en tanto las manoseaba con total deleite. A esas alturas sus pezones están tan erectos que rayaban las Palmas de mis manos,a lo que no desaprovechando la oportunidad me hice de ellos y estirándoles concierta fuerza. Conseguí que arrojará verdaderos alaridos de placer. Realmente estaba perdida de placer y eso lo note mas cuando me agache esta vez yo y bajándole los shorts vaqueros que llevaba, me lleve una grata sorpresa al ver que su tanga estaba mas que humedecida por lo excitada que estaba. Murmurando una plegaria por lo bajo tome su fina tanga y deshaciéndome de la penúltima prenda que portaba, deje a la vista su concha la cual estaba enchastrada por sus propios jugos vaginales. Deleitándome con semejante manjar me fue inevitable el no probar su fruto prohibido y acercando mi cara a su ostra, comencé a comérmela de tal manera que mi madre no conteniéndose arrojaba gemidos que sonaban por todos lados. Mientras que usaba sus manos para empujar mas fuertemente a su entrepierna y así poder lamer mas perfectamente su concha. Me estaba quedando sin aire, pero no me importaba ya que iba a ser un auténtico placer morir de esa manera. No obstante cuando pensé que me ahogaba definitivamente,mi madre me soltó y mientras caía de culo al piso vi como

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CcasadajovenLv1· hace 39 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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