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#Justa

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RRosroxLv1· hace 1 dRelatos

El secreto en la montaña de mi maridito

Salta tiene bellos paisajes, parajes pintorescos que guardan ecos de aventuras espontaneas y muchas veces prohibidas. Con Julian, mi amigo, nos encontrarnos una tarde para hacer trekking en uno los picos que rodean a La Linda. Empezamos el asenso al Cerro Elefante hablando de muchos temas, contandonos anecdotas y chistes, de a ratos caminaba detras suyo para apreciar sus fuertes y macizas piernas de macho que culminaban en un par de nalgas de generosas carnes ocultadas por ese pantalon deportivo que se ajustaba a cada movimiento suyo. Su cara de niño grande, blanco, sonriente, agradable y su barba poblada despertaban mi imaginación y mi deseo. Mil ratones en mi mente empezaban a idear maneras de coaccionarlo para aventurarnos a hacer algo que alivie mi tension sexual. La respiracion agitada por la travesia me sonaba a jadeos, su remera transpirada enmarcando su pecho velludo y el vaiven de sus brazos gruesos me llevaron como hipnotizado a proponerle apartarnos del sendero con la excusa de buscar un lugar alejado para orinar. Nos perdimos en la arboleda. Era el momento. Como en acto reflejo mientras yo lo hacia, de entres sus ropas saca una pija blanca y venosa de cabeza rosada, los chorros empezaron a caer, nos mirabamos de reojo... Al concluir empiezo a sacudirla empuñandola firme y lento. Mi ereccion no tardo en hacerse notoria y al girar veo tambien su dureza. Las palabras no eran necesarias. Camine hacia el pija en mano. No se movio un milimetro. Tambien lo deseaba. Cuando estuve de frente tome su mano y la acerque hacia mi, a lo que respondio con un movimiento de ordeñe que hizo que se me hinchara aun mas. Puse mis manos en sus hombros para bajarlo, accedio; en cuclillas me hizo sentir la tibieza de su boca, su lengua hacia maravillas sobre mi glande y mi tronco lo cual agradecia acariciando su nuca. Los sonidos de la naturaleza camuflaban los nuestros. Al incorporarse lo puse de espaldas para bajar sus pantalones, necesitaba ver y apretar esas nalgas peludas. La penetracion era inminente, mi piel morena contrastaba con la suya y solo atine a mojarme con saliva y apuntar con mi pija en direccion a su zona mas caliente. Mientras lo agachaba entraba en el abriendo sus carnes de a poco. El bombeo nos arranco suspiros intensos. Estabamos en la cima. Despues de unos minutos de moverme dentro suyo nos quitamos parte de la ropa, el objetivo era probar otras poses. No importaba nada, nos revolcamos como animales en la tierra comiendonos vivos hasta explotar. Sus jugos de macho me salpicaron la cara y los mios inundaron su interior, el bombeo se prolongo unos minutos mas. Al sacarla esperabamos ver caer mi leche, cosa que no sucedio, era la primera vez que preñaba un culo. Lo senti muy mio. Me senti muy suyo. El regreso a la realidad estuvo matizado por mas risas y charlas contandonos fantasias y dejando abierta la posibilidad de nuevas aventuras. Fue sin duda una tarde memorable. Un encuentro muy placentero

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Recordando a mí putita

Mi mente quería sentir lo perverso en carne propia, así que tuve una idea algo alocada esperando aceptará mi propuesta la putita que me había enseñado a disfrutar de una mamadita... pero también tenía trabajo y se me ocurrió que sería buena idea citarla en la oficina, la llamé por teléfono dias antes, hablamos mil cosas y terminamos recordando los días en que era mi puta y mamaba mi verga frotando sus labios una y otra vez, me susurraba que quería entre sus piernas mis pelotas, que no esperaba que le bajara la luna o el sol pero si el calzón para que le diera con mi cabezón. Imaginaba sus pezones creciendo a gran velocidad y su mirada perdida en mi verga comiéndome como puta profesional. Termine colgando y no me confirmo la visita... Los días pasaron y no había vuelto ha llamar, cuando un día me sorprendió a la entrada de la oficina que llamaba caja de zapatos. Está recargada sobre la pared con la espalda recta, hombros enderezado, casi de puntillas y una pierna adelantada, mostrando sus muslos con unos jean ajustados, blusa a rayas ajustada sin mangas, delineador obscuro que resaltaba sus ojos, lápiz labial tenue y brillante. Se acercó diciendo arquitecto lo estaba esperando y como era costumbre nos dimos una abrazo efusivo escuchando su dulce y suave voz diciendo a mi oído "llegó tu puta para tener sexo pasional sobre tu escritorio". En seguida sentí mi virilidad fluir, me hacía pensar en bajar los tirantes que llevaba puestos para descubrir esos pezones que imaginaba días antes... Me despertó un "me invita a pasar?", sus pasos eran marcados en sus caderas, la sonrisa en su rostro mostraba su intensión morbosa, lujuriosa, tenía claro que era una juerguista. El pasillo interminable nos hizo llegar a tan esperado escrito, botandome en dos segundos a él, sin soltar mi mano que llevaba despacio hacia su boca y con su voz tenue decía, "tiene unos dedos bonitos que deberían estar dentro de mí, chupandolos como una puta profesional hizo saltar mi verga motivando a comenzar la faena con una gran succión de su boca en mi falo caliente y duro como bat, es una experta mamadora que casi me llevaba en u momento a correrme, mi mira llegó en medio de sus piernas que tenían sus dedos entrando a ese bosque frondoso poniendo nervioso y deseoso de picarla en estampida con verdadera devoción. Chupa mi verga como un niña hambrienta buscando leche, pero era mi puta y tenía que obedecer lo que yo deseaba, así que baje con esfuerzo ese jean puesto, saltando en una corvatura su agujero negro que invitaba a la penetración así comenzó a cabalgar sobre mi, permitiendome mirar su espalda tersa, lustrado mi polla que llaga a su final...

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Mminina_loreLv1· hace 66 dOff-topic

Otra vez hice cornudo a mi esposo 🦌😍

Hola poringueros, se que soy muy afortunada porque mi esposo me deja tirarme a quien yo quiera, asi puedo probar todo tipo de tamaños, colores y sabores de penes. En esta ocasion me folle a un single muy dotado, la verdad desde que vi su miembro me emocione y mi esposo se dio cuenta de eso. Lo bueno es que el disfruta ver como me tiro a otro hombre. Y yo que no quiero jajaja 😋🔥no puedo desaprovechar la ocasion🔥🔥🔥. Ahi van las fotos.... Empece mamando ese enorme trozo que a las justas entraba en mi boca ... Aqui lo miro y sonrio al ver que tendre un pene ajeno dentro mio pronto... Este single si sabe como follarme rico, me tiro a la cama y me hizo poner los ojos blancos... Al sentirla bien al fondo todo mi cuerpo explotaba de placer y lo unico que hacia era gemir como la minina en celo que soy... La perrita infaltable.. Eso es dame duro delante del cornudo.... Llego mi turno. Me gusta montar a mis amantes asi yo llevo el ritmo... Follandome al single y mirando a mi esposo. En el fondo sabe cuanto me gusta las vergas nuevas y ajenas Para que mi esposo 😍recuerde lo cornudo que es le hice la seña que se merecia. Fue un encuentro super exitante, mi single exploto dentro mio y yo quede satisfecha pero con ganas de mas, asi que le propuse un trio nuevamente, pero esta vez con otro single. Ahora necesito dos machos dandome duro. Gracias por su apoyo espero que compartan para subir videos del encuentro. Besos a todos

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MMartinGnzLv1· hace 70 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

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Ccount_of_warwickLv1· hace 70 dRelatos

"La Cuarentena, Mi Melliza y Yo" Capítulo 9

IMPORTANTE ANUNCIO! LOS CAPÍTULOS DE LA HISTORIA SE PUBLICARÁN TODOS LOS JUEVES. AQUELLOS QUE ME AYUDEN CON CAFECITOS PODRAN LEERLOS DOS DIAS ANTES DE SU PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA.  (La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:  Capítulo 8: Durante al menos dos horas hicimos fotos con todos los conjuntos que Karina había traído, en mil poses y en todas las habitaciones del departamento. La pequeña tenía muchas ideas por lo visto. Yo hacía de fotógrafo y Mimi de iluminadora, las fotos casi parecían profesionales.  Teniendo a dos mujeres con la hermosura de mis hermanas a una totalmente desnuda y a otra solo con una tanga no hizo más que calentarme, ellas lo habían notado casi desde el primer momento, Kari se puso colorada y Mimi solo sonreía, encima a veces, para provocarme, me rozaba la cola o me la apoyaba sin disimulo.  - Sacate el short Chito, te va a hacer mal si no. - me dijo Mica directamente frotando su palma en toda mi verga. Era verdad en parte, ese short era ajustado y sumado al boxer sentía que en cualquier momento iba a romper la tela... O me iba a fracturar la verga. - ¿Seguras? - pregunté mirando a Karina, ella en ese momento estaba con las piernas abiertas sobre la mesada de la cocina, la tanga era tan chica que apenas cubría su conchita, hinchada de excitación. - ¡Sí! Dale. - respondieron ambas casi sincronizadas. Las miré y me bajé el short y el boxer a la vez, mi verga salió disparada, moviéndose hacia arriba y abajo como un trampolín. Los ojos de Kari se abrieron muchísimo y Mica se mordió el labio. Kari se bajó de la mesada y ambas se acercaron a mí. Mica empezó a besarme y con su mano acariciaba mi pecho, para mi sorpresa mi hermanita menor llegó hasta mí en 4, con sus manitos recorría mis piernas hasta llegar a mi pija y con sus labios me besaba el pubis y la cintura. Mis manos estaban una en la cola de Mica y la otra en la cabeza de Kari, necesitaba cojer o me explotaría el glande. Sentí la humedad de la boca de Karina, como su lengua recorría toda la extensión de mi verga al mismo tiempo que yo metía mis dedos en la concha de Mimi, nuestras lenguas seguían entrelazadas y nuestra respiración agitada iba en sincronía con nuestros latidos. Todo era demasiado perfecto... Hasta que sonó el teléfono de mi hermana menor. Era, nuevamente, mi madre. Yo atendí diciendo que ella estaba en el baño, me dijo que le dijera a Karina que debía volver pronto, que ya era tarde y que mañana temprano tenía una clase muy importante. Ella escuchó todo, teniendo aún la verga en su boca me hizo señas de que le pasara el celular. - Sí ma... ¿Era mañana? Me había olvidado - una lamida. - Uh, bueno ¿Me pedís un Uber? - otra lamida - No coman que ya voy. Bueno, les mando saludos. - cortó y se metió mi pija lo más adentro que pudo. - No me voy a poder quedar, mañana tengo una prueba y tengo que tener los apuntes sí o sí... - dijo casi con cara de tristeza. Todo era demasiado perfecto como para que durara más tiempo.  Kari se levantó, me besó y me pidió perdón. También abrazó a Mimi y se disculpó. Juntando sus cosas volvió al baño y salió ya vestida, tomó la computadora y, para mí sorpresa, Mimi se ofreció a acompañarla, fue a la pieza y se puso una remera grande, un pantalón jogging y unos Crocs, aún así estaba hermosa. Karina me abrazó de nuevo fuerte. - La próxima me tomo toda tu leche hermanito. - me dijo al oído y me apretó la verga que aún la tenía al aire.  Ambas salieron y yo me quedé preparando la cena, pensando en todo lo que pudo ser...  * /Nacho no lo supo hasta mucho más adelante pero Mica bajó con su hermana por la sencilla razón de que quería probar a Karina. Hacia rato venía fantaseando con ella y verla hoy tan suelta con las fotos, e incluso agachada chupándosela a su hermano mientras hablaba con sus padres no había hecho más que alimentar el morbo y el deseo para con la menor de la familia. Apenas llegaron al primer descanso de la escalera y mientras hablaban de temas intrascendentes, Mimi se quedó parada, cuando Kari se dió vuelta para mirarla, extrañada por no seguir caminando, la mayor la tomó de la cara, besándola profundamente, metiendo casi toda su lengua dentro de la boca de su hermanita menor. Karina correspondió y la tomó por la cintura atrayéndola hacia sí, había quedado demasiado caliente y la idea de volver con todas las ganas encima no le atraían para nada. "dichosa de vos que podés cojerte a Nacho" pensó mientras metía sus manos dentro del jogging y apretaba su cola. Mica no perdía el tiempo y metía sus manos dentro de la campera y debajo del buso de Kari, apretando las tetas de ésta por unos segundos, sin dudarlo bajó su mano derecha hasta meterla dentro de su calza la concha de la menor estaba muy mojada y sus gemidos eran acallados por los besos que ambas seguían dándose. Escucharon que alguien subía las escaleras y separaron sus bocas, escucharon atentamente, eran una mujer y un niño, la madre lo regañaba por subir corriendo y él solo la imitaba burlándose. Para fortuna de ambas hermanas los inquilinos se detuvieron un piso más abajo para entrar en uno de los departamentos. Cuando escucharon la puerta cerrarse ambas se miraron, el deseo se veía en sus ojos.  - Apurate... - le dijo Karina a su hermana, sabía lo que quería hacerle y debían apurarse, el tiempo les jugaba en contra. Mimi la puso de cara a la pared, se arrodilló y le bajó la calza y la tanga a la vez, abrió su cola y enterró su cara en medio chupando su cola y metiendo la lengua dentro de la concha de Kari. Era la primera vez que hacía algo así, actuaba por instinto pero logró arrancarle un orgasmo intenso a la pequeña. Mimi sacó la cara de en medio de la cola de su hermana, se paró y le acomodó la ropa. Kari se dió vuelta y volvieron a besarse, ahora con el gusto del flujo de ésta última.  - Dios, ¡Que mal que no puedo quedarme! - dijo la menor con ganas de más.  El celular vibró avisando que el Uber había llegado. Se apuraron en bajar las escaleras y ambas se despidieron normalmente, había testigos cerca, les hubiera encantado despedirse con un besito. Mimi se aseguró que su hermana subió al auto y volvió al departamento. / * Mimi subió muy caliente, se me tiró encima y apenas me dejó apagar la cocina. Nos tiramos en la cama del comedor, la que usaba para dormir antes de pasar todas las noches con mi hermana. Ella se bajó el pantalón y se clavó mi pija sin problemas, estaba demasiado mojada, no hubo tiempo para preguntarle qué había pasado entre ella y Kari cuando bajaron. Puso sus manos en mis hombros y empezó a cabalgarme con ganas, como si estuviera poseída. Mis manos en sus nalgas la abrían y cada tanto se me escapaba una nalgada que sonaba en todo el comedor. Junté algo de sus jugos y los pasé por su cola. - ¿Puedo? - me animé a preguntar suponiendo que ella entendería. - Sí, pero despacio. - me dijo, así era nuestra conexión.  Pasé de nuevo los dedos por su cola y de a poco presioné. La falange del índice entró apenas, ella gimió pero sabía que quería más. La metí entera, mientras mi pija seguía entrando y saliendo de su concha. Empecé a sacar y meter la falange hasta que el ano de mi hermana se dilató un poco más, pude meter con dificultad un segundo dedo mientras ella gemía aún más. Tal como dije, teníamos una gran conexión con Mimi, tanta que acabamos juntos, le llené la concha de leche caliente mientras su concha se contraía apresando mi verga y exprimiéndola hasta la última gota. Ella, exhausta se dejó caer, con la cabeza en mi hombro.  - ¿Me vas a contar lo que pasó con Kari? - le dije al oído... - Otro día, hoy no doy más. Llevame la comida a la cama por favor. - dijo ella saliendo de encima mío con algo de esfuerzo.  Minutos después y cuando Karina me avisó que había llegado bien, yo hacía lo que Mimi me pidió, le llevaba un plato de guiso de arroz a la cama. Comimos mirando una película a la que apenas le pusimos atención y dormimos como bebés.  * Al otro día, para variar, seguía lloviendo, Mimi tenía que prepararse para unos exámenes y yo me dediqué a armarle una cuenta a Kari para que vendiera su material pero por separado, tratando de que no se relacionara a una con la otra. Mi hermana menor me mandó un mensaje diciendo que por suerte pudo dar el examen y que esperaba la nota en unos días. Salí a tomar algo de fresco porque necesitaba comprar algunas cosas y de paso me puse a pensar en todo lo que había cambiado el mundo y principalmente mi mundo, como se había dado todo de forma tan sorpresiva que parecía increíble. Pasé de estar soltero con un trabajo estable y tener una relación distante con mi hermana melliza a ser una especie de proxeneta virtual de mis dos hermanas y cojía casi a diario con una de ellas. Lucas, mi hermano mayor, me cortó los pensamientos cuando me preguntó cómo iba todo por acá, le conté que las cosas de a poco se iban abriendo y que parecía que terminaría pronto. Él me dijo que no me ilusionara, en Europa estaba empezando la segunda ola y volvían a restringir todo, por fortuna él tenía un cargo importante en una empresa de ventas por internet por lo que no se preocupaba mucho, los envíos se seguían haciendo y el dinero no dejaba de llegar. Me preguntó cómo iba mi trabajo y si lo afectó el asunto de la cuarentena, le dije que de momento todo iba bien pero que tenía miedo de que me echaran, él se ofreció a ayudarme en lo que necesitara, ya sea enviando dinero o hablando por mi con algunos de sus contactos. Le agradecí y le dije que de momento estaba bien, él se despidió y me dijo que saludara a Mimi de su parte, prometí hacerlo y le dije que se cuidara también.  Al volver traía todo lo necesario para hacer una sopa abundante y completa, ideal para ese clima. Justo cuando estaba por cerrar la puerta me detuvo un hombre, me preguntó un departamento del edificio en el que vivía, departamento que resultó ser el mío, le dije que vivía yo ahí, me pidió mis datos, me hizo firmar y me entregó un paquete. Cuando entré al departamento Mica me esperaba tomando mates en la cocina, le pregunté si sabía qué había llegado y me respondió simplemente - Abrilo, te va a gustar seguramente... - con una sonrisa pícara y la bombilla apoyada en su labio inferior lo que la hacía ver muy juguetona.  Lo hice, rompí el envoltorio y saqué una caja, dentro tenía un juego de juguetes sexuales apuntados al placer anal junto con una botellita de gel lubricante. Mis ojos brillaron y Mimi se acercó, me abrazó de atrás y, apoyándome las tetas en la espalda, lo que me hizo erizar la piel, me susurró bien cerca de la oreja: - ¿Te parece si lo probamos hoy a la noche?  Continuará... 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AAnahistoriasLv1· hace 70 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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MMartinGnzLv1· hace 78 dRelatos

Mi primera doble

Hace un par de años, en un chat telefonico, enganche a un tipo que vivia cerca de mi dpto. No era el mas agraciado, no tenia la mejor pija del mundo. no se le paraba del todo... Pero tenia 2 cosas a su favor: le ponia mucha onda, y es encargado de edificio (altisimo morbo). Despues de esa primera vez, el me comento que tenia otro encargado de la cuadra con el que se juntaban a pajearse cada tanto y se cogian algun que otro putito, pero siempre por separado. Me pregunto si no me cabia la onda de estar con los 2. Obviamente que ni lo pense. Sin siquiera preguntarle ni como era ni la edad ni nada, le dije que si de una. Quedamos que pronto, despues de sacar la basura, me llamaba para ir y estar con los 2. Por suerte ese momento no se hizo esperar. A los 3 o 4 dias me escribio, que estaba con su amigo, que si no queria pasar. Habia quedado que en 2 horas me veia con una amiga como a 5 barrios de distancia. Pero no me queria perder esa oportunidad unica. Les dije que si de una, me prepare y me fui a la batalla. Gratisima sorpresa fue ver al otro portero: facherisimo por donde se lo mire! Alto, de barba, buen cuerpo, linda sonrisa, lindos ojos. Apenas entre, me pidio que "inspeccione la mercaderia"... Y ya por encima del pantalon, y gomosa, se notaba un muy buen pedazo!. No tarde mucho en arrodillarme y empezar a mamar primero al dueño de casa, pero cuando pelo su compañero.... QUE PORONGA TAN HERMOSA POR DIOS! Larga, gruesa, venosa, con la cabeza justa. Enseguida me la meti en la boca. Empece a mamarlos a los 2, pero era obvio que le estaba dedicando mas a la nueva. Ellos empezaron a besarse entre ellos, y a tocarme los pezones. Al poco tiempo subi a chapar con ellos. Ahi ambos aprovecharon para dedearme. Toda la escena me estaba ya abriendo el hoyo, algo que al nuevo lo volvio loco y me empezo a mandar lengua a full. Yo segui franeleando y mamando al dueño de casa. Fue un rato de lenguetazo duro y parejo en la argolla que ya no aguantamos mas y fuimos los 3 a la cama. Un poco de franeleada entre los 3, y el dueño me empezo a puertear. Por encima de su hombro, el nuevo me ofrecio su pija para mamar. No parabamos de mirarnos. Era obvio que nos estabamos comiendo con la mirada! El dueño de casa me dio pija un buen rato, hasta que el nuevo pidio su turno. Me puso en 4, mientras el otro se puso abajo nuestro para chuparme la pija a mi, y los huevos a el. Por Dios que buena pija! Y como me serruchaba!! Me dio con todo un buen rato. Me tuve que aguantar el lechazo mas de una vez porque el dueño de casa hacia muy bien su trabajo oral. En medio de la tremenda garchada que me estaba pegando, el nuevo me empezo a meter, a la par de su pija, algunos dedos. Los colaba casi sin resistencia. Y ahi pense que esa era LA oportunidad de cumplir algo que nunca habia hecho, pero me moria de ganas: que me hagan la doble. Se los propuse, y se volvieron locos los 2! El invitado se acosto boca arriba, yo me sente encima de esa poronga monumental, y atras se empezo a acoplar el dueño. Costaba. En eso el que estaba abajo, que ya nos deciamos cosas moviendo los labios y mirandonos, me dice que me pegue mas a el, para que ayude en el angulo de entrada al que se estaba queriendo sumar. Despacito, con paciencia, pero tambien mientras nos besabamos y nos mirabamos con el que tenia de frente, el dueño de casa finalmente entro. Que linda sensacion! Y mucho mejor cuando los 2 se empezaron a mover! No se si eran maestros del garche, pero eso se sintio mejor que el mejor garche que haya tenido hasta ese momento! Sentia el lechazo todo el tiempo en la punta, pero no terminaba de explotar. Me tenian ahi todo el tiempo. Hasta que el dueño de casa me empieza a dar con furia, agarrandome bien de la cintura. Pego un grito y se re sintio como esa pija descargo todo! Se salio casi enseguida. Pero fue como una suerte de destrabe. Porque enseguida el que empezo a mandar lechazos a full fue el pijon. Y casi al unisono, con mis manos y las de ellos muy lejos de mi pija, pero con la pija del invitado muy dentro mio latiendo waskaso tras waskaso, me revento la chota en un lechazo que le pego en el menton al pijon! Y asi 4 o 5 mas, fue fueron a su pecho... No podia creer lo que acababa de pasar. Me habian pegado la garchada de mi vida, sin comerlo ni beberlo. Mientras el dueño se fue a higienizar, el amigo me encerro en la habitacion y me empezo a besar con furia, diciendome que le parecia hermoso y que me queria garchar seguido, a solas. Y yo me tenia que ir, sino de una que me re quedaba! Costo sacarmelo de encima, porque la verdad no queria irme! Pero me termine yendo a las corridas. A lo de mi amiga llegue como 1 hora tarde. Pero re valio la pena!

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DDo5Lv1· hace 78 dRelatos

Mi suegra me pregunta sobre sus pies

Hola gente .. estaba preparando el post de cuando me coji a mi suegra .. Ex suegra .. y me llego justamente un whatsapp de ella .. si como andaba yo .. si iba a volver con la hija .. y le conteste que no , que estaba dificil la situacion , etc . A lo que me dice que si que estaba haciendo .. si podiamos ir a tomar un cafe o algo para hablar.. y ver el temita de la hija .. a lo que le dije que si .. seguramente quiere cojer de nuevo .. asi que ya tendre dos historias mas .. la de la primera vez ya esta casi lista y si la cojo de nuevo .. post seguro . Ahora bien .. entre charla y charla se puso hot la conversacion pero no zarpada .. solo recordando la vez que cojimos .. a lo que ella me dice y decime vos tenes algo con los pies ? Y aqui abro un parentesis.... Soy medio fetichista de los pies de mujeres me encantan y me exitan entre otras cosas .. soy muy pajero y me gusta todo .. pero los pies es lo primero que me exita .. ...sigamos ... a lo que le digo eso .. y me dice mira vos .. con razon siempre me mirabas los pies .. y yo entre "jajja" le dije si .. a lo que me agarra y me dice algo como queres verlos ahora ? .. a lo que le digo obvio .. y me mando una foto .. Creo que la foto es lo suficientemente anonima asi que la subire .. y de paso ven un poquito mas de mi suegra .. la muy hija de puta me mando esto .. ya me clave una .. asi que bueno . Dejen sus puntos que me animan a seguir .. y siganme para estar atentos al proximo post yaayayyayaya casi lo termino .. salud amigos .. buenas pajas ! Bye.

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MMc_CannonLv1· hace 79 dRelatos

Mi amiga cree que es lesbiana

Hace ya varios años, cuando estaba en la preparatoria, salía con una chica Alexa, no éramos novios pero estábamos todos los días juntos, por supuesto teníamos sexo pero esas son otras historias, la de hoy es cuando conocí a su amiga Sofía, una chica pequeña, alrededor de 1.50, de piel muy blanca, ojos verdes, cabello castaño claro, unas piernas grandes al igual que sus caderas, super nalgona y chichona, lo único que no me había gustado era su nariz pero era lo de menos, justo como me gustan, yo ya la había visto antes al caminando por la colonia pero Alexa no me la había querido presentar, no éramos novios pero era muy celosa, accedió a presentarmela por qué estaba interesada en un chavo y aunque ya habíamos hablado de seguir cogiendo a pesar de tener novi@ debíamos estar en igual de circunstancias. Llegó el día de la fiesta, me presento a la chica, muy bien todo, divertida, graciosa, coqueta, pero algo no me cuadraba, no paraba de ver a mi amiga Alexa, llegó el punto en qué me incómodo, de hecho pensé que le estaba molestando mi presencia por lo que decidí dejarlo, ella se reunió con otras chicas de la fiesta y yo igual fui a conocer gente y a platicar con algunos conocidos, se hizo tarde y mi amiga Alexa me avisó que se iba con su conquista, igual decidí irme y ya cuando estaba fuera de la casa escuché que me llamaban, la verdad hice como que no había escuchado y seguí mi camino hacia mi carro, ya cuando estaba abriendo la puerta llegó Sofía, me preguntó por qué no le había dicho que me iba y por qué la había ignorado durante el resto de la fiesta, le di una excusa tonta y pidió mi número, una hora o dos más tarde me escribió en un SMS que le parecía un chico lindo y que le llamaba la atención, pero quería que la ayudara con alguien que le gustaba, la sorpresa fue que ella quería con mi amiga Alexa, en esos años no estaba la situación tan abierta como ahora, para no hacerles el cuento largo, mi amiga la rechazó y obvio ella despechada acudió a mi, platicamos y la consolé como un amigo, sin tirarle la onda, ella me confesó que jamás había estado con un hombre, ni siquiera había besado alguno y le pregunté cómo sabía entonces que le gustaban las mujeres y no los hombres, pues resulta que su primera experiencia sexual fue sexo oral que le hizo una chica, pero ella lloraba por qué Alexa había sido cruel con ella, le dijo que como era una pendeja, que lo mejor del sexo era sentir la verga hasta dentro era lo más delicioso. Fue entonces cuando debí aprovechar, le sugerí maliciosamente que debía probar para saber que le gustaba más, al principio ella se negaba, decía estar segura de su preferencia, pero su cuerpo decía lo contrario, cada vez estaba más cerca de mi, sus manos con mayor frecuencia tocaba mi pierna, incluso la deslizaba hacia mi entrepierna, y mi pene reaccionó, se notaba atravesó de mi pantalón, ella lo miraba y no decía nada pero se notaba su curiosidad y su calentura, se levantó y fue al sanitario, tardo unos instantes y regreso fresca, con menos botones ajustados de su blusa, su pantalón se notaba más azul en su entrepierna, lo note e inmediatamente me pregunté si estaba húmeda o si se había masturbado, tenía ese brillo depredador en sus ojos, ni bien se acercó al sofá se colocó sobre mi y comenzó a besarme, la plática y el vino la habían desinhibido, me besaba con desesperación, comenzó a besar mi cuello y mi oreja, por supuesto mi pene estaba como mástil y necesitaba acción, ya no me quería detener pero no quería hacer algo que ella después se arrepintiera, pero de estar segura me iba a esforzar por qué lo disfrutará y quisiera más.... CONTINUARA

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Ccount_of_warwickLv1· hace 79 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 8

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:   Mica estaba despierta cuando volví de acompañar a Karina y me preguntó adónde había ido. Le conté la situación de que ella había venido sola, que la ayudé con algo de la PC y se fue. Ella me dijo que escuchó ruidos entre sueños y la voz de una mujer pero creyó que era justamente un sueño, lo peor fue cuando le conté que Kari me preguntó por la marca en el hombro, más precisamente cerca del cuello (trapecio creo que se llama ese músculo, sí, la anatomía no era lo mío). Su cara se puso blanca del susto, casi rompe en llanto diciendo que estaba todo perdido y que seguro le diría a nuestros padres. La tranquilicé diciéndole que Kari sabía guardar secretos muy bien (obviamente no le conté de los regalos que le hice y que le iba a hacer) así que no debía preocuparse. Me dijo que no estaba segura, que quería hablar con ella, le dije que no, que si lo hacía sería sospechoso, que me dejara actuar a mí. Agachó la cabeza y lo entendió. Esta vez le traje yo el desayuno a la cama, ya un poco más tranquila se puso a estudiar y yo a manejar el negocio. "Quiero saber en qué andan ustedes, sabes que podés confiar en mí" me mandó Karina, como para convencerme de esto último me envió una foto de su cola en primer plano.  "Te lo voy a decir, pero todavía no, la próxima que vengas lo hablamos los 3, te pido paciencia y tolerancia nomás." Fue mi respuesta, no sabía cómo iba a tomar todo esto y no quería pensar en ello, un escalofrío recorrió mi espalda. Estaba muy nervioso a pesar de saber que Karina era confiable. Magic Mike me dijo que el video fue genial, como siempre e incluso nos mandó un regalo de 3 cifras verdes a nuestra cuenta. El negocio estaba yendo más que bien. * Algunos días después cuando todo iba ya más tranquilo y mientras a Mimi se le terminaba el período, justo después de cortar la videollamada con mis padres Karina me mandó un mensaje preguntando que cuando podría recibir alguno de los regalos que me pidió. Para matar dos pájaros de un tiro fui a mi pieza y encontré a Mica en el escritorio, rodeada de libros, apuntes y fotocopias. Se estiró hacia atrás y con sus manos tocó mi cuerpo, se sobresaltó y miró hacia atrás, el pelo despeinado y la blusa desalineada le daba un encanto peculiar.  - Estaba pensando en comprarte algunas cosas, ropa interior, tal vez algún juguete más o algo así, ¿Qué opinas? - le dije agachándome para abrazarla, ella correspondió y descansó su cabeza en uno de mis brazos.  - ¡Dale! Quiero un vibrador y conjuntos bien sexys, esos que me trajiste la otra vez parecían para Karina. - "Si supieras" pensé yo... - Ok, ya mismo me pongo a ver y pido algo para la cena. - salí de la habitación y me puse a buscar algunas cosas en la página donde compré anteriormente, gasté bastante pero compré un vibrador y un consolador, uno para cada una de mis hermanas y dos conjuntos iguales para ambas. Esta vez aclarando bien para donde iba cada cosa y asegurándome que no ocurriera lo de la última vez. Para la cena pedí algo ligero y un kilo de helado.  Fui a la pieza nuevamente luego de traer la comida. Mimi seguía estudiando, nuevamente me acerqué por atrás, ésta vez no la abracé, solo me quedé mirando como uno de sus pezones se había escapado de la blusa de tirantes y el frío lo había endurecido. Ya tenía la verga al palo y llevábamos al menos 4 días sin cojer. - Mimi llegó la comida... - al voltearse me vio a su lado, con la pija apuntando a su cara.  - Ya era hora... Tengo un hambre...- me dijo acariciándome la verga por encima del pantalón. - Creo que voy a comer otra cosa antes. - me bajó el pantalón y se puso a chupármela ahí mismo, su boca tibia y su lengua juguetona me sacaban suspiros. Llevé una de mis manos a sus tetas, bajé la blusa liberando ambos pechos y me puse a jugar con ellos mientras con la otra mano guiaba su cabeza.  - Si no estuviera así todavía te diría que me cojas toda Chito... - me dijo cuando sacó la pija llena de saliva de su boca.  - Pero podemos probar por atrás si querés... - la desafié en broma. - Ni ahí boludo, dejala así que está bien. - respondió sonriendo.  - Te voy a comprar un rosario anal, así la vas entrenando. - tomé su cabeza con ambas manos y empecé a cojerle la boca, sabía que eso la calentaba mucho. - Así te quiero cojer la cola Mimi, bien cojida vas a quedar pendeja. - ella tenía arcadas y las lágrimas bajaban por sus mejillas.  - Me la vas a cojer hijo de puta, pero todavía no, ¡Ahora llename de leche! - me dijo cuando se tomó un respiro. Y volvió a metérsela toda en la boquita. - Ahí te lleno toda putita! - terminé de hablar y empecé a eyacular. Todo a su garganta. Ella tragaba lo que podía y lo demás se escapaba por sus comisuras. Siguió chupando hasta dejarme toda la verga limpia y como era habitual me dió un beso aún con el sabor de mi leche en su boca. Aproveché para apretarle la cola con ambas manos. - Que lindo va a estar estrenar esta cola. - le di una palmadita y ella sonrió.  Comimos sin sobresaltos y terminamos la noche con helado y una película. Durmiendo abrazados. * Al otro día el paquete llegó temprano, justo cuando estábamos desayunando. De nuevo bajé yo y volví con un paquete más grande que la vez anterior. El contenido ahora sí era el que había pedido, lo mejor fue que mientras subía las escaleras Kari me decía que en la casa de mis padres también había llegado su regalo y que estaba muy contenta. Luego me mandaría fotos y videos usando lo que le mandé. De más está decir que subí con una erección más que notable. Mimi me trajo el alcohol y una remera para cambiarme, yo me saqué la que llevaba y después de desinfectar mis manos fui directo hacia ella, le comí la boca. La miré como preguntando si ya se podía, ella me entendió y asintió. Ahí mismo, sobre la mesa de la cocina la cojí corriéndole la tanga a un costado, abriendo su cola, pasando mi verga por ahí y presionando un poco para dilatarla. Ella gemía a más no poder, se agarraba de los bordes de la mesa para no caerse y ésta se movía, haciendo el típico ruido de la madera sobre la cerámica. Los vecinos de abajo tal vez vendrían a quejarse. Preferí no pensar en eso y concentrarme en reventarle la concha a pijazos a mi hermanita gemela. De repente tuve una idea. - ¿Te gustaría que me la coja así a Kari? - le decía mientras le daba nalgadas sin dejar de penetrarla a fondo.  - La vas a romper toda, es muy chiquita ella. Uffff... Me imagino que le acabas en esa carita de inocente que tiene y yo después la limpio toda. - contestó de la mejor forma, la calentura le nublaba la razón.  - Cuando venga la cojemos entre los dos, ¿Dale? - estaba por acabar, no iba a aguantar mucho, a mi también me calentaba la imagen de mi hermanita menor con la carita llena de leche caliente.  - Sí, ¡Seguro tiene una conchita chiquita y rica! Llename la cola de leche Chito, ¡Me encanta! - me pidió casi a los gritos. Como el buen hermano que soy hice lo que me pidió. La saqué chorreando de su concha y la apoyé en la entrada de su cola, los chorros chocaban contra su ano y salían en varias direcciones, mayormente caían sobre los cachetes de su cola, algunos me salpicaban cayendo sobre mi abdomen. Sin dudarlo Mimi se agachó y empezó a lamer los restos de semen que habían caído sobre mí.  Prácticamente pasamos todo el día cojiendo. Los regalos quedaron olvidados en la mesada de la cocina.  A la noche, cuando ya estábamos en la cama y después de un buen polvo ella me preguntó - ¿De verdad querés cojerte a Kari? - me preguntó con sinceridad, mirándome fijamente. - Es hermosa la pendeja, me encantaría pero si pasa que sea como con vos, no quiero forzar nada. - respondí también de forma sincera. Forzar las cosas era arriesgado y peligroso.  - Bueno, pero me voy poner un poquito celosa... - me dijo ella haciendo un puchero. - No seas boba, sabes que te quiero más que a nadie. - la besé en la frente para tranquilizarla y se durmió.  * Recién en la madrugada, como ya era costumbre, me puse a revisar los mensajes. Karina me había mandado varias fotos, casi 20, desde distintos ángulos, con y sin la ropa interior nueva y por último, como frutilla del postre un video con el consolador. Casi 5 mins en los que la ví disfrutando, saltando sobre aquel pene de goma pegado al suelo del baño. Ella se tapaba la boca con las manos para aguantar los gemidos, verla acabar entre convulsiones y con sus ojitos claros en blanco fue de las cosas más excitantes que ví. Definitivamente tenía a las mejores hermanas del mundo. La mejor respuesta que se me ocurrió fue mandarle un video acabando seguido del texto "Apenas puedas vení, quiero que hablemos los tres". Y me fui a acostar.  * Al otro día hicimos varios sets de fotos y videos con los nuevos conjuntos y los nuevos juguetes. Magic Mike compró todo lo que le pusimos delante pero dijo que de momento no pediría nada, me agradecía por poder disfrutar de la tremenda mujer que era mi hermana y dijo que pronto se comunicaría con ambos.  Ambos decidimos que por unos días o semanas no haríamos nuevo material, teníamos suficiente como para un mes o dos, a lo sumo haríamos material personalizado si lo solicitaban, pero nada más. Estábamos bien de momento.  * Pasaron al menos dos semanas desde la vez que Karina había venido a visitarnos (visitarme mejor dicho), cuando mi madre me llamó una tarde lluviosa y me dijo que nuevamente tenía problemas con la computadora, que si Kari podía traerla nuevamente, la respuesta fue un enorme sí, me había tomado por sorpresa porque mi hermanita me dijo que no sabía cuando podía volver. Eso me había desanimado pero por lo visto no fue más que una treta, al terminar de hablar con mi madre, Kari me dijo que bajara a abrirle porque ya había llegado. Con el invierno ya instalado y los días más cortos y fríos, mi hermanita bajaba del coche que inesperadamente partió al ella salir del vehículo. Me quedé confundido y ella lo vio en mi mirada. - Tranquilo, le dije que vuelva más tarde...- me dijo luego de saludarme con un beso en la mejilla, gesto que ahora se veía raro si tenías un barbijo puesto.  Eran casi las seis de la tarde, mientras subimos ella me explicó su plan, me dijo que la compu estaba perfecta, que ella le dijo a mi madre que funcionaba mal para, nuevamente, venir a visitarme.  Cuando entramos al departamento la vimos a Mimi yendo a la cocina en tanga y con las tetas al aire. Nos alcanzó el alcohol y ropa para cambiarnos. Una vez sanitizados fuimos todos a sentarnos mirando al ventanal que daba hacia afuera. - Bueno, la cosa es así Kari, a mí me despidieron hace ya casi dos meses. Estuve sin trabajo por algunas semanas y por obvias razones no le conté nada a los viejos - ambas escuchaban atentamente, aunque Mimi ya sabía la historia - . Estaba bastante descolocado y sin saber qué hacer, con Mimi nos estábamos llevando mejor casi a la fuerza y le sugerí hacer y vender fotos suyas, haciendo yo de fotógrafo, dividiendo las ganancias que al fin y al cabo usamos para sobrevivir y comprar algunas cosas. A todo esto aparece un tipo que nos empieza a pedir contenido personalizado más y más caliente primero fue un pete y después quería vernos cojiendo. Y bueno, después de muchas idas y vueltas lo hicimos pero por una buena razón. No quiero que pienses que lo hicimos de puro vicio, vos sabés que antes de esto con Mimi apenas cruzábamos palabra. Y nada, creo que eso es todo. Espero nos entiendas y puedas guardar el secreto. - Terminé mi relato y tomé un mate que me alcanzó Mimi. La cara de sorpresa en la cara de Kari fue tal que por un momento pensé que no respiraba. - Bueno, me toman por sorpresa, no me esperaba algo así pero algo sospechaba, sobretodo cuando me mandaste el vibrador y esas tangas. - Mimi me miró sorprendida, se dió cuenta de que cuando dijo que esos conjuntos parecían para Karina

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Ttortuga7890Lv1· hace 79 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 2

Dos Han pasado casi dos semanas y no he tenido chance de poder volver a tocar nuevamente el celu de Tito, a lo que desesperado en varias ocasiones se me ocurrió encararlo para así preguntarle que mierda estaba pasando que mi madre le enviaba fotos en bolas a él. Pero consciente de que ese sería un muy mal paso, me callo en tanto escucho a mi progenitora gritar – bajen la comida esta lista. Con desgana hago caso de su alarido y saliendo de mi cuarto me dirijo directamente hasta el comedor donde una mesa con todo en si lugar, nos espera para el gran almuerzo familiar que tenemos todos los domingos. Una vez que me acomodo en mi respectivo lugar, hace acto de presencia Mara mi hermanita de tan solo 5 años y sentándose a un costado mío. Grita a la cocina – que comeremos hoy? Haciendo acto de presencia  primero aparece mi madre que llevando una bandeja en las manos, le contesta al pasar – empanadas de pollo. Sabiendo lo poco que le gusta el pollo a Mara veo que suelta un pequeño puchero, pero no quejándose decide callarse mientras que segundos después viene mi padre que acomodándose a un costado de su esposa leda un pequeño beso en la boca que ella corresponde con agrado. Desde que tengo uso de razón ellos han sido así de melosos, por lo que no entiendo bien que estaba pasando allí. Mis padres siempre se han amado y eso con el tiempo no parecía haber cambiado, por lo que misdudas sobre lo que estaba pasando me estaba volviendo loco. He estado vigilando bastante a mi madre y en el tiempo que llevo de hacer esto, nada parece haber cambiado en su vida y nada me hace sospechar que ella este engañando a mi padre con mi mejor amigo. Por lo que no sabiendo que hacer me quedo unos segundos pensativo, actitud que se corta cuando escucho a mi madre preguntarme con cariño – que pasa Romi, acaso no tienes hambre? Volviendo a la realidad veo mi plato vacío y no sabiendo bien que responder, tomo un par de empanas y cuando estoy a punto de comer. Advierto como el teléfono de mi madre suena, a lo que viéndola levantarse noto que se acerca al aparato y prendiéndolo percibo que lee el mensaje que le a llegado. Curioso quería saber quien le había escrito, pero el misterio se resolvió cuando ella misma nos dijo – Laura quiere que está tarde vaya a su casa. Una parte de mi creyó y pensó que era un mensaje de Tito y que ella dijo lo de mi tía para así poder despistarnos, pero mis sospechas se detuvieron cuando ella misma le entregó el celu a mi padre y viendo que este leía el mensaje. Dijo apenas termino – la pucha, ni en domingo esta mujer te deja descansar tranquila, no es cierto? Mi madre dándole la razón le dio un pequeño beso, pero notando que no dejaba de sonreír. Continuó almorzando como si nada. Tito Estoy en mi cama acostado e intentando recuperar las fuerzas y el aliento que había perdido hacia poco tiempo, cuando de repente rememoró como empezó esa tarde maratónica de sexo. En realidad había comenzado en la mañana temprano cuando Susana casi de madrugada me envío un par de imágenes las cuales me habían volado la cabeza, la primera al parecer estaba hecha dentro de su auto ya que notaba con claridad los asientos que tenía en su detrás. Pero dejando eso de lado me concentre en lo que me había enviado y era una perfecta imagen de sus melones los cuales estaban totalmente expuestos, por fuera de una camisa de seda blanca que ella usaba usualmente para ir al trabajo. Se notaba la sonrisa de felicidad que llevaba encima y se notaba lo caliente que estaba, pero sabiendo que esos días no podíamos encontrarnos se había hecho la foto para mandármela y así dejarme caliente. La otra foto era una donde ella posaba casi en bolas cerca de una ventana, su armonioso cuerpo se marcaba a la perfección y de solo saber que ella ese día quería guerra, le mande un mensaje el cual decía – ven esta tarde a casa y te daré lo que tanto deseas. Con un par de emoujis ella respondió y sabiendo que vendría me contuve de masturbarme con las imágenes, puesto que quería estar al máximo para cuando ella llegará. Almorzando solo ese domingo contaba las horas a la espera de su mensaje y respondiéndome que llegaría sobre las cinco, comí rápido para luego darme una rápida ducha. A la hora pactada sonó la puerta de mi casa y casi corriendo me acerqué a abrir la misma, revelando en su detrás a una madura tan caliente que no con teniéndome me acerqué a besarle. Para mi suerte ella respondió a mi beso y metiéndome ami casa, cerró la puerta con su pie a la vez que me decía – rápido, estoy recaliente y no tenemos mucho tiempo. Sin esperar mi respuesta me bajo el deportivo que llevaba y dejando a la vista la erección que llevaba por ella, acaricio la misma con su cara a la vez que soltaba – que caliente y dura que está. Con esta afirmación me bajo rápido la ropa interior que portaba y notando como mi amiguito salía con fuerza de su prisión, se dispuso a Chupármela allí mismo. Comenzó por la cabeza que pasando su lengua con maestría, logro que mi cuerpo se moviera gracias a los espasmos que lograba robarme.Pero no quedándose con ello bajo su lengua por todo mi falo y llegando hasta donde se hallaban mis huevos, comenzó a chuparlos como si de una fruta exquisita se tratará. A esas alturas yo solo podía tomarme la cabeza mientras que mi amante dando todo lo que tenía, lograba sacarme algunos gemidos que la verdad resonaban en todo el departamento. Pero continuando con el juego veo que toma mi falo con una de sus manos y a la vez que me masturba con él, no deja de lamer mis huevos. La sensación era tan placentera que no pude dejar dedecirle – me vengo – a lo que ella percatándose de ello, subió la apuesta y metiendo mi pene en su boca. Termino de masturbarme con tal maestría, que me fue inevitable el no correrme dentro de su boca. Chorros de semen cayeron directamente sobre su lengua y paladar, a lo que mostrándome lo que había logrado. Con su lengua barrio el semen que había quedado fuera de su boca. Cegado por el deseo que sentía, la tome de los hombro se incorporándole me hice de su campera y sacándosela de encima. Dejo al descubierto una camiseta tan ajustada que marcaban sus grandes pechos a la perfección. No pudiendo mas sentí como mi pene de a poco comenzaba a reaccionar nuevamente y tomando los pliegues de su camiseta, conseguí liberarme de ella dejando expuestas sus mamas las cuales estaban contenidas por un corpiño que era bastante erótico. El mismo era marrón, pero tenía un pequeño detalle que lo hacia sobresaltar ya que era tan transparente que hacia notar sus pechos y pezones a la perfección. Estas increíblemente hermosa, lo sabes? – solté sin pensarlo, a lo que Susana intentando sonar pícara me dijo con su típica sonrisa– es un regalo solo para ti. Saber que su marido nunca había visto algo como esto calentó mas mi sangre y aferrándome a su mano, la guíe con prisa a mi cuarto. Ya juntos dentro del mismo termine de desvestirme e imitándome ella quedó casi en pelotas como yo, a lo que queriendo mas juegos le solté con cierta autoridad – vamos ponte en cuatro sobre la cama, que está tarde te voy a coger tanto, que no desearas a tú marido por mucho tiempo. Sin perder la sonrisa la madre de mi mejor amigo me obedece y montándose sobre la cama separa sus piernas a la vez que deja expuesta tanto su almeja, como el hoyo que formaba su culo. Para mi satisfacción se dejó el corpiño transparente puesto, por lo que exudando erotismo, me pongo en su detrás. Pero antes de poder hacer algo ella coloca su mano sobre su almeja y masajeandose la misma, consiguen que está se moje de tal manera. Que sus jugos vaginales, empiezan a caer por sus piernas. Loco de deseo no aguanto mas y como un auténtico poseído, primero juego pasándolo mi pene por su tajo. Para que luego y una vez que mi pene está bañado totalmente por sus jugos, la penetre con bastante facilidad. Sintiendo el calor que despide su concha de a poco me voy subiendo sobre la cama y no dejando de cogermela, me muevo con más intensidad haciendo que nuestros cuerpos y la cama se muevan de manera desenfrenada. Al compás de mi arremetida intentaba tomar su pelo y una vez que conseguí hacer un rodete con este, jaló bruscamente su cabeza para atrás a la vez que tomo  posesión de sus labios. Con esta acción el beso se pone mas candente, por lo que no pudiendo mas veo que ella se corre primero ya que sus paredes vaginales se cierran sobre mi falo que respondiendo a este estímulo. Comienza a soltar mi primera tanda de leche la cual cae directamente dentro de su cuerpo. Cansado de nuestra primera batalla caigo a un costado y mientras intento tomar algo de aire, ella acomodándose el cabello me soltó bastante satisfecha – cielos, cuanto te necesitaba. Respondiendo a sus palabras la como la boca y comenzando nuevamente, le hago el amor de tantas maneras que al final quedo tan agotado que parezco estar en un estado de total relajación. Con esto pasa el tiempo y ella sin soltar palabra alguna y desnuda como esta se va directamente al baño y luego de escuchar como se pega una corta ducha, advierto que suena la secadora de pelo que le pertenece a mi madre. Creyendo que por hoy habíamos terminado me llega de repente un mensaje a mi celular y abriendo el mismo, noto que es una imagen de ella pero sólo llevaba su tanga y está vez estaba sin su corpiño transparente. A lo que sonriendo me levanto y recuperando mi libido me dirijo rápidamente al baño y solo salimos de allí, cuando casi esta anocheciendo.

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BBillyTheKiddoLv1· hace 81 dOff-topic

🔥Pija poringuera entre polvos 🍆

Hola poringuer@s, el fin de semana fui con mi novia al hotel para sacarnos la mierda. Mientras ella descansaba de tantos orgasmos, temprano por la mañana, aproveché en sacarme unas fotos antes de despertarla a pijasos. Pude disfrutar de los primeros rayos del sol. Use ese momento en probar el anillo vibrador Durex solo y jugar un poco mientras mi hembra dormía. Es rico sentir su vibración, pero me ajusta mucho. Lo pueden usar enganchando las bolas también. Al rato despertó y sin dejarla ni ir al baño la agarré con todo y anillo en pija. Si les gustó el post, valoro sus likes, comentarios y mp para seguir subiendo más seguido. Cuéntenme qué les gustaría ver en el sgte. post: sexo duro, lencería, fetichismo de pies, algo de sadomasoquismo y amarres? Los leo, hice de todo con esa conchita.🔥 ¡Buenas pajas, poringuer@s!

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RRosroxLv1· hace 81 dRelatos

Picardía en el super

Tenía el papel con su número guardado en mi carpeta. Ni siquiera lo había agendado en mi celu. Pasaron los días y dejé de verla en clases, me extrañaba que haya desaparecido de repente, hasta que un día haciendo compras con mi mujer, nos cruzamos en el supermercado.Ella también estaba con el que interpreto,sería su marido pero no nos hablamos, solo intercambiamos miradas cómplices. Recuerdo que mi mujer me hablaba de los productos que debíamos comprar, de cuál era más barato y cuál más caro. Comparaba precios, marcas etc etc. Pero yo ya no podía concentrarme en semejantes pequeñeces, mi atención estaba puesta en mi compañerita, que recorría las góndolas y cada tanto me miraba de reojo. Intenté llevar a mi mujer hacia donde iba ella para no perderla de vista. Su calza apretada de Spandex me había dejado hipnotizado, era impresionante ver ese culo marcado y esas piernas largas ir y venir. Arriba llevaba puesta una remera deportiva ajustada que resaltaba sus tetas, y parecía que no tenía puesto nada abajo porque los pezones duros sobresalían de la tela. Seguimos con ese juego de idas y venidas y miradas hasta que en un momento le dijo algo a su marido al oído, me miró y comenzó a caminar hacia la salida. No podía quedarme con la duda si aquella mirada era una invitación a algo, a no se que, en un mercado lleno de gente y con nuestras parejas encima. Decidí quitarme la duda así que le dije a mi mujer - Me siento un poco descompuesto, ahora vuelvo - , -¿Otra vez?- me respondió y no terminó de decir la frase que yo ya estaba detrás de mi presa. Como esa vez en el pasillo del instituto la buscaba entre la gente que entraba y salía hasta que la vi dirigirse hacia en el estacionamiento. Corrí y de repente me encontré con ella detrás de una columna. - ¿Dónde está tu auto? - me preguntó - Allá, allá - Me agarró de la mano y me llevó sin decir más palabras -¿qué haces?- le dije, -¿estás loca?-, -Si, loca por que me cojas toda- Y nos metimos en el asiento trasero. Rápidamente comenzamos a besarnos descontroladamente. Yo quería ver esas tetas que tanto me enloquecían, quería manosear ese orto precioso. Ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar, hacía muchos años que no sentía una lengua de esa manera en la cabeza de mi pija, subía y bajaba. -¡Que rica pija tenes hijo de puta! - me dijo, y eso me calentó más, se me puso durísima, roja, mojada, ya no daba más, quería largarle toda la leche en la boca. Mientras me la chupaba yo sentía sus tetas duras, eran muy grandes y mi otra mano acariciaba su culo por debajo de su calza. Empecé a buscarle el agujero del orto con mi dedo y cuando se lo empecé a meter se retorció de placer. Me miró y me dijo - Quiero que me hagas el culo, pero acá no, quiero disfrutarte todo - y ahí mismo se dio cuenta que le iba a largar toda la leche. - si, damela amor. damela - Y en ese instante me hizo acabar como hacía rato no acababa, con tanto placer, con tanta calentura. Sus manos desbordaban de semen y me dijo - ¿cómo podés acabar tanto? ¡Que rico papi! - Sacó de su bolso una toallita y me limpió la pija de una manera que hasta me provocó ternura. Nos quedamos unos minutos abrazados asi como estabamos y caímos en la cuenta de que nuestras parejas estarían esperándonos. Nos acomodamos la ropa y volvimos a entrar al supermercado, cada uno por su camino y no volveríamos a vernos hasta esa noche a a salida del instituto Al entrar al auto con mi mujer me dijo - Hay un olor raro acá adentro-, - No se, yo no siento nada- contesté. Y es que yo solo podía sentir el sabor de los besos de mi compañerita de clase.

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TthomasshelbyLv1· hace 81 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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Pporingabi69Lv1· hace 81 dRelatos

Mi primera experiencia con mi hermana

Una noche me encontraba hasta tarde en casa viendo televisión, era sábado por la noche y mi hermana Andrea había salido con su grupo de amigas a algún bar de la ciudad. Todo normal, ella es muy sociable por lo que es de salir seguido con sus amigas mientras que yo salgo poco y soy más de quedarme en casa, mi hermana Andrea tiene 21 años siendo la mayor y yo el segundo hijo con 19. Andrea es una chica muy bonita, piel clara, castaña, de una figura muy delgada, pechos pequeños (32B) y un culo demasiado hermoso, muy redondo y parado. Esa noche mientras veía televisión escuché ruido de fuera de la casa pero no le tome importancia, sabía que era Andrea. Pasaron al rededor de 30 minutos y Andrea no entraba, eso me comenzó a preocupar así que decidí salir a dar un vistazo, salgo y me encuentro con un carro donde alcanzaba ver cómo un tipo y mi hermana se besaban muy apasionadamente lo cual hizo que me pusiera un poco celoso pero no podía hacer nada así que decidí esperarla dentro. Debo mencionar que mi hermana sólo ha tenido un par de novios en toda su vida, no es tanto de andar teniendo novios si no que se concentra más en sus estudios, creo que eso se debe a que nuestros padres siempre han sido muy estrictos con nosotros así que ella cada que conseguía permiso para salir supongo que lo aprovechaba al máximo. A los pocos minutos Andrea entró a la casa, ella se encontraba en mal estado, estaba ebria pero aún consciente, solo se le veía mareada y con algunos problemas para caminar derecho. Me acerqué a ella para ver qué todo estuviera bien y ella solo me hizo una seña de silencio y señalando hacia el segundo piso, entendí lo que me quiso decir, no quería hacer ruido para que no la descubrieran nuestros padres en ese estado. Tome su bolsa y le ofrecí mi brazo para que ella se tomara de el y así lo hizo, entonces me dispuse a ayudarla a llevarla a su habitación, caminamos hacia las escaleras pero al momento de comenzar a subir ella casi tropieza haciendo un poco de ruido, no iba a poder subir aunque estuviera apoyándose en mi, así que tuve la idea de tomarla por la cintura, aunque sin alguna mala intención. Así lo hice, me coloqué de atrás de ella tomándola con ambas manos de la cintura mientras ella subía y yo la ayudaba empujándola un poco. Ahí por primera vez no pude evitar ver a mi hermana, lo bien que se veía, ella llevaba un vestido corto de color negro el cual se ajustaba perfecto a su delgado cuerpo y hacía lucirle una figura llena de curvas entre su cintura y su cadera pero lo que más resaltaba era su culo, parecía una esfera gigante y no les miento las ganas que me dieron en ese momento de apretarlo y morderlo. Entramos a su habitación y yo cerrando la puerta detrás de nosotros para evitar ser vistos en caso de que alguno de mis padres llegara a despertar, Andrea se sentó en el borde de su cama y me señaló a sus pies los cuales traían puestos unos zapatos de tacón, entendí lo que me pedía así que me incline hacia ella y comencé a ayudarle a quitarle los zapatos cuando levante un poco la cabeza y me encontré con una imagen de mi hermana abierta de piernas frente a mi, al estar yo de rodillas frente a ella y ella con vestido me dejaba ver su entre pierna por debajo del vestido, alcanzaba a ver la tela de su ropa interior la cual era negra haciendo combinación con su vestido. Ella tenía la mirada hacia el techo mientras me disponía a quitarle los zapatos así que decidí ver más, y clave mi mirada en ella sin disimulo, era inevitable no ver. Le quite un zapato y comenzaba a quitarle el segundo cuando escucho que me pregunta qué qué tanto veo, por reacción y rápidamente solo conteste que nada, me había apenado bastante así que me concentre en terminarle de quitarle el zapato restante, ahí fue cuando pensé que me había tardado tanto en quitarle unos zapatos que ni siquiera se tenían que desabrochar por estarla viendo y al final ella terminó descubriéndome. Me puse de pie frente a ella un poco nervioso y aún muy apenado, entonces ella me pregunta: Andrea - no te duele? Yo - que cosa? -no entendía a qué se refería con eso Andrea - que si no te duele andar así Ella señalando a mi entrepierna donde se marcaba una erección consecuencia por haberla estado viendo descaradamente. Me puse aún más nervioso y solo conteste que si dolía un poco entonces ella me hizo el comentario de que si dolía era porque lo tenía grande. No sabía que hacer en ese momento, estaba caliente pero a la vez nervioso y muy apenado de que me haya descubierto viéndola y que se ella dado cuenta de mi erección. Creí que lo mejor era irme de ahí pero entonces ella me detuvo pidiéndome un último favor, ella me pidió si le enseñaba mi verga porque le había dado mucha curiosidad el saber si en verdad era grande, entonces respiré ondo y sin darle mucha vueltas fui a cerrar la puerta con seguro y me baje el pantalón de pijama que llevaba puesto dejando al descubierto mi verga la cual ya estaba más que dura. Mi hermana sentada en el borde de la cama y yo parado frente a ella con mi verga apuntando hacia ella. Ella no le quitaba la mirada de encima, yo la veía a ella y parecía incrédula de que su hermano estuviera con la verga de fuera frente a ella. Ella sin decir nada estiro un brazo y sujeto mi verga con su mano, la veía desde todos los ángulos y comenzaba a susurrarme que en verdad era grande, ella come o a jugar con ella de una manera un poco tierna, la acariciaba de arriba a abajo pero sin llegar al punto de masturbarme. Que morbo era ver a mi hermana así en esa situación, algo que nunca me pasó por la cabeza. Andrea se calentaba más conforme pasaba el tiempo y lo notaba en sus caricias, las cuales cada vez se hacían más intensas hasta que llegó el punto en que tenia mi verga envuelta con su mano y me masturbaba, que placer era sentir la mano de mi hermana haciendo eso y el verla haciendo eso. Yo aún nervioso aunque más caliente que nervioso coloque una mano en su cabeza sintiendo un poco su cabello y luego baje a su hermosa cara la cual acaricie un poco y la observe a los ojos, ya no había vuelta atrás, baje mi mano hasta su pierna y comencé a acariciar, ella seguía concentrada en mi verga así que decidí comenzar a subir por su pierna, subí un poco esperando aprobación pero ella parecía no importarle así que seguí subiendo, acariciando cada centímetro de su pierna y su suave piel hasta que la punta de mis dedos sintió el contacto de chocar con algo, era la tela de su tanga, la cual estaba empapada, Andrea estaba toda mojada. Acaricié un poco sobre la tela húmeda pero no aguante más, el sentir como estaba mi hermana de mojada hizo que explotara, me corrí dejándole a Andrea mi leche en su mano y parte de su brazo, yo gemia de placer, todo lo que había pasado y lo rico que Andrea me hizo terminar. Me separe un poco viendo como la había dejado y luego comencé a sentirme un poco culpable pero luego ella también se observó en cómo me había hecho acabar y soltó una pequeña risa, de puso de pie y con su mano libre comenzó a quitarse la tanga, la paso por su mano y su brazo limpiándose mi corrida y luego extendió su brazo hacia mi ofreciéndomela, la tome e hizo lo mismo, limpie con ella los rastros de semen que habían quedado. Estábamos en una situación muy excitante cuando ella volvió a ver la mano que se había limpiado la cual aún tenía rastros de mi leche que no alcanzó a limpiar, la puso frente a su cara y la comenzó a lamer y metiendo los dedos en su boca para terminar de limpiarla. Que caliente situación y que morbo verla así, ya estaba otra vez con una enorme erección pero esta vez ella solo se acercó a mi dándome un pequeño beso en los labios y me pidió que me fuera, me subí el pantalón y salí de su habitación dirigiéndome hacia la mía aún muy duro pero con la tanga de mi hermana en mano. Esa noche me toque como loco toda la noche con la tanga de mi hermana recordando todo lo que había pasado y esas imágenes que nunca olvidare. Esa fue nuestra primera experiencia juntos y el comienzo de una relación entre hermanos.

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AAnahistoriasLv1· hace 81 dRelatos

El arquero de mi vida

Esto paso hace unos meses... Me despierto después de una noche tranquila ya que tenía juego y el día estaba espectacular, un sábado soleado y hermoso. Me baño y preparo el bolso para ir al club con todas las ganas de hacer mi mejor partido y poder disfrutar el día entero con mis compañeras y ver los partidos de las reservas de fútbol ya que mi hermano jugaba. Su equipo se enfrentaba al Racing Club de Avellaneda. Yo estaba feliz por él, siempre fue su sueño ser jugador de San Lorenzo de Almagro, el equipo de su alma. Y nosotras también jugábamos con Racing más temprano en las canchas auxiliares de ciudad deportiva. Me pasaron a buscar y nos fuimos. Llegamos al club, nos preparamos y salimos a calentar. Había mucha gente de ambos equipos. En la parte visitante estaban unos 15 chicos con el conjunto de Racing que nos gritaban cosas y eso a mí me empezaba a gustar. Seguí calentando y de reojo miraba para ver quiénes eran los que decían cosas y justo enganche a un morocho que justamente me hablaba a mi... decía... (¡hermosa! en esa cola me entierro!, ¡vení a la fiesta! y trae los globos!). Lo miré y me reí, esas palabras despertaron mi lujuria y lo puta que era. No podía concentrarme en el pre-calentamiento. (¡5, que bomba tenés! ¿Jugamos al golf? ¡yo pongo el palo y vos el hoyo!) Empecé a reírme de nuevo y no paraba de pensar en ese morocho que me decía cosas desde la tribuna. Nos fuimos a preparar para empezar a jugar. Entro de titular, juego de medio half (5). El partido era duro y friccionado. En eso la número 8 de Racing avanza y le cruzo el palo pero fue tan hábil que evadió su palo y sus piernas quedaron entre mi palo, no lo solté, lo levante y cometí infracción. Se levanta y me increpa, me escupe y la empujo. Me iban a sacar amarilla, pero me echaron, era mi primera expulsión... me fui enojada al vestuario... Tiro todo y abro mi locker, agarro del bolso un toallón, una tanga y me voy a la ducha... Abro la ducha, me saco la ropa de hockey y me meto... de repente escucho ruidos y una voz que dice: (encontré el hoyo donde poner mi palo y mis pelotas...) Me limpio la cara para ver y sin dar vuelta el cuerpo, solo la cara, veo al morocho de Racing que me decía cosas desde la tribuna... Yo estaba desnuda, apoye mis manos en la pared dejando caer el agua por mi espalda. Mi cola recibía toda esa agua hasta que siento sus enormes manos meterse entre mis piernas y tocando toda mi dura colita. Estaba casi desnudo, tenía sólo un bóxer blanco. Me apoyó y sentí su enorme pija en mi cola parada. Su gran poronga iba creciendo y se ponía cada vez más dura... Cierro la canilla y me doy vuelta. Ufff, era el arquero, morocho marcado, musculoso y alto, yo petisa, mi cara quedaba por debajo de su pecho: mido 1,52 y este monstruo, medía como 2 m. jajaja. Pasé mi lengua por su pecho y me enganché en su cuello para bajarlo y llegar a su boca, pero entre mi fuerza y la suya, ayudada de sus brazos que agarraban mi cola, me levantó y me subió a su cintura. Me lo transé y le dije que me había gustado lo que me dijo, que quiero sentir su palo en mis agujeros. Me baja y me arrodillo, pero esa monstruosidad que se notaba abajo del bóxer me quedaba sobre la cabeza. No me importó y pasé mi lengua por debajo de sus bolas y empecé a bajarle el calzón. Fui viendo como salía hasta que ese pedazo me pego en la frente. Quede paralizada, era enorme y todavía no le había salido la cabeza de la piel, empecé a lamer sus pelotas y a masturbarlo suavemente, se agachó un poquito para que pueda lamerle la pija y así pude pasar mi lengua por esa gran, fascinante, deliciosa y poderosa pijota. ¡No me entraba en la boca!!! Era muy gruesa, la cabeza era grande y el tronco más grueso. Lo lamí entero e intente metérmela toda hasta que logre que llegue a mi garganta, la mantuve y la llene de saliva... Me levanto después de un rato de chuparla y me doy vuelta, él se agacha y empieza a chuparme la conchita toda depilada y pasaba su lengua por mi culito, metía sus dedos en mi húmeda concha y los movía tan rápido que me hizo acabar. Mis piernas temblaban y sentí como esos dedos se metieron en mi colita. Me la abrió un buen rato y se levantó. Me dio vuelta otra vez y me subió a su cintura y me agarré del cuello. Su pija apenas tocaba mi conchita, me la fue metiendo y me deje caer agarrándome de donde podía, ¡su pijota entró en mi concha y me abrió como una flor!!! Empecé a saltar y esa poronga entraba y no salía, era muy grande... Después de tener esa pija por un rato en mi concha, me saca y así como estaba empieza a darme vuelta, en el aire como pude me agarré del cuello y tenía mi espalda en su pecho y mi cola en su panza... Me apoyo la pija en el orificio de mi culo y me fue soltando de a poco. Mi culo estaba abierto y entregado, pero necesitaba saliva. Me solté una mano y metí mis dedos en la boca hasta la garganta, los dejé un rato y mi saliva era mucha, la agarre y la pase por su pija. Ahora sí, me dejé caer y sentí como se me abría con su cabezota. Me movía en círculos, de arriba a abajo y metí esa pija en mi culito, llegó hasta la mitad y agarrándome de la cola me subía y bajaba. Me cogió el culo y me lo abrió tanto que mi orto dejo entrar toda la pija, tanto que la sentí hasta mi panza. Empecé a saltar más y más y con mi cabeza hacia atrás me comía su lengua y mis tetas saltaban con fuerza. Acabé de nuevo, esa súper pija me rompió toda. No quería que la saque pero quería probar esa leche que seguro, después de hacer su hoyo en uno, iba a llegar. Le pregunté... (¿Querés darme de tomar la leche?) Después de tanto abrirme el culo y meterme esa enorme pija, mis fluidos anales seguro estaban por toda esa pija. Me siguió culeando y me dijo que acababa. ¡Llename la cola de leche le dije! Acabo muy fuerte y una cantidad espectacular... Me arrodillé, comencé a lamer desde los huevos, tenía la pija sucia. Succione todo lo que había denteo y fuera. Mientras con mis dedos me abría la cola y dejaba caer su acabada. Hice fuerza y salió bastante, quedó sobre el piso que ya estaba casi seco. Me trague lo que soltó en mi boca y saboree toda la pija sucia y se la limpié... Después me agache a buscar lo que salió de mi cola. Lamí el piso y succioné toda esa lechita, ¡riquísima!!!!! Me levanté, abrí la ducha, me enjuagué un poco la boca. Me di vuelta y le dije: (ojalá pierdas el partido. Jajaja) (No importa el partido porque ya gané rompiéndote el orto. Sos muy sucia y muy puta...) Me beso y me dejo bañarme tranquila... Perdió el partido, pero gano mi cuerpo. ¿Se volverá a repetir esa cogida hermosa? No recuerdo el nombre, pero espero volver a verlo... Fue mi primera vez en el club, hay más historias que pasaron en ese lugar, ya les iré contando... Besitoos Ana

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CCisco_1234Lv1· hace 83 dRelatos

Treking Grupo WhatsApp Largo pero real

Grupo de Whatsap Trekking Este relato sucedio mas o menos asi, acompañe a mi pareja a subir un cerro, ella es apasionada por la montaña. Es un grupo de mas o menos 15 personas, 6 mujeres 9 hombre, solteroas, separados y en pareja mas o menos de distintas edades mas la Profe y su pareja quien llevan adelante la actividad y negocio. El grupo entrena entre semana y se realizan las salidas los fines de semana o feriados. Las caminatas son extensas de 6 a 10 horas y con dificultades varias dependiendo del cerro a subi, por eso es que entrena. El cerro que subimos espectacular la naturaleza y el paisaje fue una caminata de 7 horas y llegamos a los 3200msnm (Metros sobre el nivel del mar). Un grupo divertido, zarpado, heterogeneo y tramposo entre ellos y ellas (incluyo a mi pareja). No entendieron bien quien era ya que soy bastante callado y nos dividieron en 2 grupos mi pareja quedo en el mas rapido / avanzado y yo en el mas lento / princiiantes. Con quien me toco eran 3 vagos, 2 chicas, separados a medida que fuimos subiendo, caminando se iban soltando y contando vivenciaas de sus compañeros compañeras. Me daba vergueza preguntar por como era mi pareja asi que no dije nada pero contaron algo y que tenian un grupo de Whatsapp picante me pidieron el numero les di el laboral. El grupo es de hombres y 2 chicas, me agregaron me dieron la bienvenida pero ninguno pregunto nada asi que con el pasar de los dias subian cosas de la montaña, fotos, caminatas todo referido a su actividad, poco aportaba pero se iban soltando hasta que uno de los chicos hizo el comentario sobre una chica y su sobre nombre Barby Wanda, pregunte a quien le decian asi, me entere que a mi pareja PLOP !!!!, porque le decian asi porque le encanta chupar la pija. Para mi sorpresa y haciedome el sonzo que si estaba rica o era linda, si tenian fotos o si alguno habia tenido suerte asi fue lo que contaron: *Barby Wanda es porque le gusta hacer pete, que al principio muy seria en los entrenamientos y salidas a la montaña, hasta que conocio el grupo y ahi se solto jajajajaja. hicieron una juntada en una noche de viernes Pizzas, cervezas para ponerse de acuerdo para subir un cerro, faltaba uno de los instructores El CEBOLLA de sobrenombre, ella pregunto porque el Cebolla se rieron y le dijeron que si la pela (PIJA) te hace llorar a lo que se rio. Llego el Cebolla y ella no le sacaba los ojos de encima. Y ahi le dijo a uno de los inttegrantes del Grupo de WSP, Cebolla contalo vos jajajajaja y ahi conto lo siguiente. Cebolla: Que bocones pero si es retrola parece que el novio no se la coge seguido, esa noche me miraba como que queria algo me hice el dolobu ya que estoy saliendo con alguien mas del grupo pero se habia ido riquisima (bermuda clara ajustada y una remera discreta de color rosa que decia Barby) la verdad que una cola y pechos espectaculares. Ella estaba en el grupo de wsp, me envia un wsp privado con la foto de las pizzas que estabamos comiendo y despues me dice disculpame me equivoque el clasico, con quien estoy saliendo estab entretenida con las pizzas asi que conteste el wsp diciendo que no habia problema que la agendaba y que estaba muy linda. Barby le contesta que gracias pero que el esta acompañado ...... le dije que no era algo formal pero si queria algo que le avisara y ella le pregunto porque Le decian Cebolla (ahi entendi todo) le dije que tenia 20cm de pija que si queria verla a lo que dijo no solo verla ...... se armo como un baile Gabriela con quien estoy saliendo seguia con las amigas charloteando la fui a buscar para bailar pero no quiso asi que fui con el resto de grupo a abilar en el patio que era chico asi que estabamos juntos, alguien tuvo la idea de ponerle a la lampara una bolsa de color asi que estaba en penumbras, con el trago en la mano tiraba unos pasos y la vi que se acerco poco a poco si mediar muchas palabras empezo el trencito y aproveche a agarrarla de la cintura apoyandosela ella en un momento me la agarro sobre el pantalon, estaba recaliente...... me dijo si podiamos ir a la parte de atras del patio que queria verificar si la tenia asi de grande, le dije al dueño de casa donde podia ir hasta el garage me hizo un guiño y le pidio a Gabriela que fueran a buscar mas bebidas a unos 10 minutos de ahi, lo cual asi sucedio. Le dije Barby veni vamos al garage ni lerda ni perezosa fuimos al garage me beso desenfrenadamente tenia gusto a mojito y borracha que estaba me bajo el cierre del pantalon me manoteo la pija, se arrodillo y la empezo a chupar como toda una profesional, me acariciaba lo huevos, me miraba fijo y me decia que si el apodo era el correcto que queria toda la leche en la boca, tragarse y saborearla dejo de hablar e hizo lo que dijo, la chupaba y la engullia hasta la garganta acariciandome los huevos hasta que le dije que estaba por acabar acelero el tramite y se trago todo me limpieba la cabeza de la pija..... Termine y me dijo que se quedo con las ganas que la proxima ya veriamos ...... y esa es otra histori. *Se me cayo la cara al leer esto pero no dije nada ..... to be continued ....

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669aloLv1· hace 83 dRelatos

Mi mejor masaje relajante

Había sido un día pesado en el trabajo, el también tuvo un día difícil, pero había llegado a casa antes que yo, así q él ya se había puesto cómodo solo traía puesto un bóxer ajustadito que marcaba muy bien su rico bulto, me mira y me dice cansada? Yo solo muevo la cabeza diciendo q si, me dice te gustarialate un masajito, yo sonrió y en seguida le diue o q suei, q solo deuejee q m de una ducha rápido ya que vengo de la calle y el por lo visto ya se ducho. Salgo del baño solo con una toalla en la cabeza y una bata de baño, me dice ven recuestate, el sigue solo con ese bóxer que me deja ver sus atributos. Me despojo de la bata y m acuesto boca abajo, con la cabeza donde se supone van los pies en la cama, el me vacía un poco de aceite aromático para masaje comienza en mi cuello, para esto tengo muy cerca su miembro, que delicia me va quitando lo tenso de los hombros siento como recorren sus manos calasidad toda mi espalda , de ahí va bajando poco a poco a mis glúteos rosando ligeramente mi labios vaginales continúa con mis piernas y ahí m dice ufff estas piernas me vuelven loco me fascinan, continúa con mis pies jugando a momentos un poco con ellos luego vuelve a subir masajeando mis piernas cada vez lo siento más cerca se quita el bóxer y a propósito mientras masajea mi espalda y cuello hace que su pene toque mis glúteos, para este punto ya llego sentir q se esta poniendo duro toma su pene con sus manos y lo rosa ligeramente en mi sexo, Mmmm eso se siente tan bien y justo cuando creo q lo va a introducir en e i m dice date vuelta, todavía no termino el masaje y sonríe picaraente  . se acomoda se arrodilla cerca de mis glúteos y con una mano roza su pene en mis labios vaginales me mira y dice mmm estas toda mojadita y para elevar mi deseo aun más la introduce solo un poco y lo vuelve a sacar vuelve a rosarlo al rededor de mi vagina y así lo hace otras 3 veces hasta q por fin siento como de a poco va entrando en mi puedo sentir como me va abriendo por dentro, como se va abriendo camino para estar totalmente dentro de mi, ya estando todo adentro de mi siento como lo deja ahí para q sienta como le palpita del deseo, sube mis piernas a sus hombro y comienza a mover sus caderas mis gemidos hacen que lo haga más duro siento como sus testículos chocan en mis glúteos y entre más grito de placer más rápido y duro se mueve estaba yo tan exitada y lo hace justo como quiero que me hace venirme a chorros y el sin darme tregua al ver que estoy toda mojada saca sibpene y baja a beber mi miel sentir su lengua hace que grita y gima de placer ahhh!!! Lo que hace con su lengua y boca es delicioso, me davuelta m poner en 4 y vuelve a meterme su pene esta vez lo hacebde golpe y esta mas duro , mueve sus caderas y me suelta un par de nalgadas, y me dice q cola tan más rica, siento como estoy chorreando hasta las piernas de lo Exitada q estoy, me dice estas lista y no me deja ni responder cuando sientonque mueve sus caderas sin parar ufff mis piernas se doblan y al ver q no aguanto más lo hace hasta hacerme venir de nuevo, terminó doblando las piernas y recostada bajo la cama, el me da vuelta y se viene en mis pechos ufff siento su cálido néctar en mi con una mano tomonun poco de su néctar en mis dedos y lo pruebo el a ver esto me acerca subpene a mi boca para que termine de beber y saborearlo. Absorbió y limpio con mi lengua lo más que puedo. Después se recuesta el enbla cama agotado y m dice, te gustó el masaje y yo le digo el mejor que me han dado en mi vida.

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WwannabcuckoLv1· hace 83 dRelatos

Experiencia cornuda con mi esposa (2da Parte)

Quienes leyeron mi anterior relato, sabrán que había ofrecido algo a mi esposa (hablar con mi compadre), sin embargo me invadió la inseguridad, el miedo, el temor a lo que pudiera pensar Ricardo acerca de esta propuesta que le estaba ofreciendo. Al día siguiente y en cuanto tuve la oportunidad, interrogue a mi Geraldine, para saber si eso había sido algo del momento o si aun sentía la curiosidad por probar estar con otra persona: -Quería preguntarte: ¿Eso que me dijiste anoche fue de momento o aun lo quieres? -... (Silencio, mientras su cara denotaba un poco de decepción) -Solo, estoy preguntando, es decir antes de cometer una locura de la cual nos podamos arrepentir (le aclare) dejarnos llevar por ese deseo de una fantasía, y que además confesamos en un momento de pasión, sin antes conversarlo mas calmados no me parece lo ideal. Lo mejor es charlarlo mientras estamos sobrios de placer para determinar en realidad el deseo. - No te voy a negar que siento mucho nervio al pensar en estar con otro hombre, pero la excitación que me produce supera eso, el morbo de saber que te estoy poniendo los cuernos, me pone muy caliente, pero claro, todo esto fue luego de que me confesaste que te gustaría, antes no. Así que creo que también es como si algo fuera despertado, quizás también me enloquece el hecho de pensar que te produce mucho morbo y que fantaseas con eso. ¿Acaso eres tu el que cambio de parecer? - Para nada, no te mentí en ese momento, aun fantaseo con eso, pero la verdad si me da un poco de pena comentarle esto a Ricardo. Tu sabes que el es mi amigo, y no quiero que piense mal de mi. - Yo nunca me había sentido atraída por Ricardo, pero desde que tuve ese sueño, he tenido mucha pasión, un fuego dentro que me quema, al principio pensé que seria pasajero, pero lo revivo a cada momento, y eso me inquieta. Yo prefiero evitar y dejar esos pensamientos de lujuria y desenfreno, no se con que cara seria capaz de verlo, no se si quiero que su respuesta sea positiva o negativa. Además no puedo hacerle eso a Conchita (la esposa de Ricardo y muy amiga de Geraldine). En este momento la observe confundida, sus ojos se pusieron vidriosos como a punto de romper en llanto, no podía dejar que la oportunidad se escapara, prefería que si ella estaba con otro hombre fuera con Ricardo, para que disfrutara y saciara eso que sentía, quien mejor que alguien de confianza, por lo tanto la interrumpí. -No, espera, la intención es solo sexo, Conchita no tiene porque saberlo, no habría ningún sentimiento mas que los carnales, sexo puro y duro. Eso no debe afectar nuestra relacion ni mucho menos la de ellos. -... (mientras estaba en silencio su cara se repuso) Tienes razón, además puede que solo sea algo de una vez, solo para apagar mi fuego y cumplir tu fantasía -Exacto (Casi se me escapaba la oportunidad) -¿Y como piensas decirle a Ricardo? Debes ser sutil, no puedes simplemente llegar y ofrecerle un trio con nosotros. -No, tendré que buscar la oportunidad. -¿Quieres que le diga yo? ¡¡WAO!!, nunca pensé que mi mujer se ofreciera para esto, definitivamente mi mujer había cambiado desde ese sueño, no era ella, esta mujer estaba fogosa, caliente y dispuesta a preguntarle a mi compadre si quería tener sexo con ella. -¿Estarías dispuesta? - Me da algo de nervios, pero puedo idearme la forma de preguntarle (me dijo dirigiéndome una mirada seductora que nunca le había visto) - Bueno, ¿Qué se te ocurre? -Le voy a pedir que venga mañana a ayudarme con algo, no se, quizás con el lavavajillas (Mi compadre es fontanero de profesión, y también realiza varios trabajos de reparaciones en el hogar, lo hace a domicilio). Para que no sospeche y no venga predispuesto, porque si lo invito a tomar algo, sospecharía, si lo invito a comer viene con conchita, y si le digo que quiero hablarle de algo tendría en mente otra cosa. Quiero agarrarlo desprevenido, que no se imagine lo que le propondré. -Esta bien mi amor. Le di un beso y le agarre una nalga, ella me rodeo con su brazos y me siguió besando con pasión, me ti mi mano entre su ropa interior para tocar su vagina, que estaba húmeda a mas no poder, su panti estaba empapada. Esto fue solo con ella imaginarse el evento, en el momento no me imaginaba como seria cuando sucediera. Luego de esto, hicimos el amor muy apasionadamente, pero sin charlas sobre el tema mientras lo hacíamos, fue algo bastante normal, pero muy intenso. Al día siguiente me levante para salir al trabajo y mientras ella preparaba el desayuno le pregunte si había llamado a Ricardo, y me dijo que si, que vendría al mediodía. En un destello de pensamientos los imagine cogiendo en nuestra cama, ella mamandole la verga, el chupando su vagina, ella en cuatro mientras el la penetraba, y mucho mas. Pensé también: "Si Ricardo accede, no van a aguantar y van a coger, y yo no estaré" lejos de sentir celos me sentí muy excitado, eso va a pasar, eso sucederá y no puedo ni quiero evitarlo. Pero quería verlo, quería ser testigo del momento en que mi esposa cogía fuerte con otro, lamentablemente me arriesgaba a que no sucediera si solicitaba estar presente, en realidad seria lo mejor, que ellos intimaran primero para que la vergüenza y la timidez se fueran y que estén dispuestos a todo cuando estemos los tres. Solo atine a decirle: "Si puedes, cógelo, cógelo duro, y si te grabas para verlo luego mucho mejor. Te amo" Sali de casa, llegue al trabajo y no podía dejar de mirar el reloj, mis pensamientos estaban copados de lo que haría mi esposa con Ricardo, tuve que ir al baño un par de veces durante el día para masturbarme imaginando aquella escena en la que mi mujer finalmente me ponía los cuernos. Aproximadamente a las 13:00h recibí un texto de mi esposa diciéndome "Ya Ricardo esta aquí, te cuento luego", sentí que mi corazón se aceleraba, iba a suceder, estaba ocurriendo en ese momento mientras yo trabajaba, no podía concentrarme, pensé incluso en detener todo, llamar y decirle que parara, me sentí confundido, sin embargo deje que siguiera adelante. Mi mente se calmo durante el resto de la jornada, continúe en mis labores normalmente hasta la hora de salida y me fui a mi hogar. Llegue y salude a mi esposa como lo hago normalmente, su cara se veía rozagante, sus ojos con un brillo de ilusión, por lo visto todo había ido bien, me quite la ropa y me di una ducha, al salir fue a la habitación y ella estaba ahí, me invito a acostarme y comenzó a decirme: -Ricardo llego, justo al momento en que te escribí. -Continua. (Mi corazón palpitaba) -Yo tenia puesto el blusón casi transparente que tanto te gusta, no tenia brasier, por lo cual mis senos se podían observar si ponía atención, pensé colocarme una minifalda o un short corto, pero opte por un pantalón licra ajustado, sin pantis, que hacia que mi vagina se viera bien abultada. -Que divina debiste verte. -Cuando entro, lo salude normalmente pero lo bese muy cerca de su boca, creo que eso lo puso nervioso, aunque aun así no dejaba de verme completa. -¿Que hiciste luego? -El pregunto, cual era el problema con el lavavajillas, yo le dije que no había ninguno, que en realidad lo había citado para otra cosa, lo invite a sentarse y yo me senté frente a el, en su cara se notaba la confusión y comencé a decirle: Ricardo, tu eres el amigo y compadre de mi esposo, y por esto lo que voy a comentarte lo hago precisamente por el y para evitar malos entendidos, hace unos días tuve un sueño erótico, en el que tu estabas presente. MIERDA, mi esposa se lo dijo sin mas, estaba contándole todo su sueño, tan detalladamente como me lo conto a mi, su nivel de lujuria estaba incrementando y su boca se hacia agua queriendo mamarle la verga a mi compadre, mi compadre tenia una erección que se notaba a pesar de sus jeans de trabajo. Luego que Geraldine termino de hablar el le pregunto: -¿Mauricio sabe de ese sueño? -Si, yo se lo dije y mientras se lo relataba hacíamos el amor. -Pero, ¿No sintió celos? es decir a mi me fuese puesto muy incomodo saber que mi esposa deseaba a otro hombre. -Para nada, incluso me dijo que si yo quería podía hacer realidad mi sueño. -...(Trago saliva) -Y yo me muero de ganas por hacerlo realidad (le dijo mientras subía los pies a la silla y abría las piernas, dejando notar entre su pantalón licra su vagina bien humedecida) -La verdad no se que decirte, hemos sido amigos durante casi toda una vida, estuve en tu boda, y ustedes en la mía, esto esta mal, no puedo hacerle esto a Conchita. -No te estoy pidiendo nada mas que sexo, solo sexo, puro y duro para saciar mis ansias, en realidad desde ese día no he podido calmar este ardor que me quema por dentro, este deseo sexual que me produces (le dijo mientras se levantaba de la silla y se sentó rodeándole con las piernas y sujetando su cuello con las manos) Luego se acercaron y se besaron, Geraldine me dijo que Ricardo poco a poco fue tocándola, inicio con su espalda, luego a sus nalgas, ella podía sentir su pene erecto mientras lo rozaba con su vagina, luego de esto Geraldine se bajo se puso de rodillas, desajusto el Jean de Ricardo para sacarle el pene, que se lo comenzó a mamar como si no hubiera un mañana. Mi compadre no podía evitarlo, sucumbió a los encantos de mi esposa, a esa fogosidad que tenia. Ella me relato todo con detalles: Comencé escupiendo un poco mi mano para poder masturbarlo mejor, Ricardo tiene un gran pene, luego deslice mi lengua sobre su glande, lo rodeaba completo, saboreándolo todo, luego inicie la felación completa metiéndome todo su pene que me llego hasta la garganta, el muy amablemente tenia su mano sujetando mi cabello para que no interrumpiera la mamada, cuando necesitaba parar para respirar sacaba mi lengua y lamia desde el tallo hasta sus bolas, le chupe sus bolas, laborando el momento y luego volvía a meterme ese delicioso pene en mi boca, así seguí por un rato hasta que Ricardo me detuvo, pensé que quería parar, no quería continuar, pero por el contrario me acostó en el sofá y comenzó a besarme mientras me tocaba los senos, luego me quito la blusa y comenzó a lamer mi pecho, yo estaba muerta de placer porque con una mano me sostenía de la espalda y con la otra ya estaba jugando con mi clítoris, ya estaba apunto de tener un orgasmo cuando me bajo el pantalón solo un poco mas abajo de los muslos, lo suficiente como para que quedara mi vagina y mi culo al descubierto, yo estaba acostada, con las piernas arriba y el las licras casi a las rodillas, como si estuviera amarrada y a merced de lo que Ricardo quisiera hacerme, sentí la necesidad de que me penetrara, y se lo dije: méteme esa verga gruesa en mi vagina, cógeme duro. El acerco su pene y lo froto un rato sobre mi vagina, pero justo cuando estaba por penetrarme bajo y comenzó a lamer mi vagina desaforadamente. Mientras Geraldine me comentaba todo esto yo estaba super excitado, yo me masturbaba escuchando sus palabras y ella también se estaba tocando bajo las sabanas, quería que continuara, quería que me dijera que si, que al fin había cogido con Ricardo. y continuo: Mientras lamia mi vulva me metía sus dedos, estaba tocando tan profundo que sentía iba a explotar, me retuve para no acabar en ese momento, pero cuando me introdujo otro de sus dedos en mi culo no hubo vuelta atrás. Expulse un orgasmo a todo lo que daba, mis piernas comenzaron a temblar y solté un fuerte gemido de placer. El se quito, se limpio la boca y comenzó a masturbarse mientras veía mi vagina, la tocaba y acercaba su pene con discreción, como queriendo cogerme, y yo a pesar de que ya había acabado también quería sentir esa verga dentro, finalmente Ricardo se corrió y eyaculo todo sobre mi vagina, su semen chorreo desde mi clítoris hasta mi culo, en descontrol y con una pasión que me invadía tome todo su semen y lo unte por donde pude, incluso por puro morbo me lo metí en la vagina para tener un poco de Ricardo dentro. Se levanto y fue al baño, trajo un poco de papel higiénico y me lo ofreció pidiéndome disculpas, que estaba muy avergonzado por la situación, y

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RRelatosargentinaLv1· hace 83 dRelatos

Inercambio de pareja real

Tenemos 23 años yo y mi pareja 34. Romina así se llama ella. Yo Fernando. Yo estudiaba en La Plata. Ella era separada. A pesar de sus años, y de haber tenido 2 hijos se conservaba muy bien. Linda cola y muy buenas tetas. Teníamos muy buen sexo juntos. A pesar de la diferencia de edad, nos gustaba experimentar. Yo tenía la fantasía de verla a ella con otra mujer cosa que ella no le gustaba demasiado, ya que el juego significaría que yo participara también. Su ex pareja estaba en pareja nuevamente hacía tiempo. Y ella me confiesa que le daba mucho morbo verlo a él con otra. Que si a mí me parecía lo hablaría con él. Roberto se llama. Yo acepto. Ella habla con él y lo convence. El problema era convencerla a ella. Pasados unos días él nos avisa que ella acepta, pero que no iba a ver contacto con la otra pareja, pero que todo podía pasar. Yo no la conocía personalmente, Gisele se llamaba, tenía 28 años, pero había visto fotos y me volvía loco. Romina lo sabía y no le gustaba ni medio. Yo la provocaba diciéndole que cuando viera el tamaño de mi miembro se enloquecía. Quedamos en juntarnos en un bar, para que sea más distendido y que luego iríamos a la casa de ellos, ya que no tenían hijos. Romina se puso un vestido al cuerpo color rojo, con una ropa interior de encaje del mismo color. Sabía que me volvía loco verla vestida así. Yo me fui de jean justado color azul oscuro y camisa blanca. Cuando llegamos al bar, ellos ya estaban, Gisele bestia un minishort de jean y una camisa blanca atada al medio con una botas bucaneras. Él fue de jean y camisa como yo. Charlamos un rato, Romina no paraba de tocarme bajo la mesa, mientras tomábamos unas cervezas, Yo trataba de disimular, pero me ir imposible. Gisele estaba más tímida. Era Roberto el que la mimaba, ya que ella no terminaba de soltarse. En un momento cada pareja estábamos cada uno en la nuestra besándonos y mimándonos disimuladamente. Pasadas unas tres horas, pagamos la cuanta y nos dirigimos a la casa de Gisel. Al llegar nos invitan a sentarnos en el living y nos ofrecen algo de tomar. Pedimos unas cervezas. Se dirigen a la cocina. Inmediatamente Romina se sienta arriba mío y comienza besarme. Yo me sorprendo pero estaba demasiado caliente con la situación para dar muchas vueltas, le bajo los breteles del vestido y comienzo a comerle las tetas desesperadamente. Pasados unos minutos llegar Roberto y Gisele que se sorprenden ante la situación. Romina inmediatamente se sube el vestido y se acomoda al lado mío. Gisele se sonroja ante la situación incómoda. Al decir verdad ninguno habíamos pasado por una situación similar por lo que no sabíamos bien cómo actuar. Romina le pide a Gisele que la acompañe al baño Esta acepta y se va con ella. Quedamos Roberto y yo quien me pregunta si era mi primera experiencia así en público a lo que le digo que sí, Pero que me daba mucho morbo. Pasados unos minutos vuelven las chicas de la mano, Cosa que nos sorprende a Roberto y a mí. Frente a nosotros Romina besa suavemente en los labios a Gisele y comienza a sacarle la camisa. Gisele por su parte le baja el vestido quedando ambas en ropa interior. Roberto se levanta y se pone por detrás de Gisele. Yo me quedo quieto observando la escena. Claramente lo improvisaron juntas en el baño. Gisele dándole la espalda da vuelta la cabeza besando a Roberto. Este le desabrocha el jean y se lo baja. Gisele al mismo tiempo termina de desnudar a Romina y ella hace lo mismo. Romina se acerca a mí. Desabrochando mi pantalón que está a punto de reventar y comienza chuparme la pija como nunca. Gisele se arrodilla frente a Roberto que ya estaba desnudo y comienza a hacer lo mismo. Estuvimos así un rato, las tetas de Gisel se veían deliciosas y su cola la tenía muy dura. Romina me pide que desnude y que me acueste en el sillón. Esta se sienta sobre mi cara y hacemos un caliente 69. Mientras Roberto pone en cuatro sobre el sillón Gisele y le chupa la almeja unos minutos hasta que se para y le comienza a dar duro. Romina al ver esto detiene su chupada, y se sienta sobre mi pene dándome la espalda para observar la escena que le estaba dando su ex, Estaba descontrolada, cabalgaba fuertemente sobre mi pija y yo le apretaba fuertemente los pechos. Gemía como una puta en selo. Gisele era más tímida pero disfrutaba la embestida que le pegaba Roberto. Romina acaba pasados unos minutos con un fuerte orgasmo que moja mis piernas. Yo sigo bien a pesar de estar súper caliente. Se da vuelta y me pide al oído que me acerque a Gisele de frente y que le bese. Que si no me molestaba ella haría lo mismo con Roberto. Sorprendido acepto y me acerco a Gisele. Esta se sorprende al verme y corre la boca. Yo ni lerdo ni perezoso le beso el cuello y comienzo a acariciarle los pechos. Al comienzo se niega pero, pasados unos segundos toma mi pija con una mano y comienza masturbarme. Pide chuparla, por lo que le doy el gusto al instante. Roberto a esta altura ya está con Romina de frente a Romina que le está chupando la pija enloquecida. Gissele se detiene conmigo y al ver a su marido se dirige a él a chuparle la pija junto a romina. Yo observo unos segundos y me propongo a hacerme de ese culo hermoso que me estaba llamando. Me pongo detrás de Gisel y abro sus nalgas y comienzo a chuparle su agujerito que se veía hermoso. Romina al ver esto agarra mi cabeza y ensarta un beso profundo y me dice rómpele el culo que por lo que nunca probo el sexo anal. Yo me dispongo a chuparle bien el culito metiendo primero un dedo y después dos mientas con la otra mano acaricio su clítoris, a ella parece gustarle. Romina lleva a Roberto al sillón montándose de espalada a el observando mi tarea. Gisele está en cuatro patas en medio de la sala mientas yo le como el culito. Pasados unos minutos se da vuelta. Y me dice despacio que nuca lo he hecho. Dicho esto me ensalivo un poco la pija comienzo despacio a introducir mi pene en ese culito que tanto había deseado. Al principio me cuesta y ella le duele, pero le gusta y empiezo a acelerar mis embestidas. Ella me pide más y más. Me doy vuelta y Romina acaba junto a Roberto. Yo sigo con mi tarea de desflorar ese regalo que Gisel me estaba dando. Romina se acerca a la cara de romina y la besa. Abriéndose piernas frente a ella masturbándose. Yo no salía de mi asombro. Gisele ayuda con la tarea primero con sus manos y luego comienza a darle sexo oral. Yo no aguanto más y acabado dentro del culito de Gisele. Roberto permanece en el sillón fumando un cigarrillo. Me ofrece uno y me siento a observar a escena que siempre fantaseé. Gisele se levanta y se sienta sobre la cara de romina y culminan en un explosivo 69. Luego de 10 minutos acaban como 2 veces y se levantan observándonos a ambos con las pijas paradas nuevamente esperando ansiosas un poco más. Ambas sobre los penes que les corresponden haciéndonos acabar pasados unos minutos de puro placer.

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RRelatosargentinaLv1· hace 84 dRelatos

Mi prima mi , mi primo y yo

Soy Eva y les voy a relatar lo que me sucedió con mi hermano y una prima. Como saben, yo hago el amor con mi hermano y hace unos dias le propuse que si queria tener a dos mujeres con las que hacerlo. Al principio a el le extraño el ofrecimiento pero, al decirle de que esa otra chica era nuestra prima Monica, a el se le ilumino la cara… -Te gusta el trato, Juanje? -Si ya lo creo Eva…mmm…dos mujeres para mi. A mi tambien me gusto la idea y no estaba nada preocupada a fin a cabo, la otra mujer era nuestra prima. Un sabado por la mañana lo preparamos todo. Ella vino por la tarde, estuvimos cenando y luego nos pusimos a ver la tele. Entonces le giñe un ojo a mi hermano para que supiese de que era el momento de iniciar el » juego » Nos fuimos al dormitorio del ordenador y empezamos a mirar paginas. Al princio, solo fueron paginas normales pero poco a poco, comenzamos a ver paginas de sexo. Mire a mi prima y creia que ella iba a salir de alli, pero no, se quedo mirandolas y incluso nos pidio que les enseñaramos mas. Al cabo de un rato, tanto mi hermano como yo, comenzamos a ponernos calientes. Miramos a nuestra prima y vimos como de vez en cuando, ella tambien se tocaba entre las piernas y las tetas. Viendo que ella estaba casi preparada, mi hermano saco un juego en una pagina y nos dijo… -Oye chicas, ¿quereis jugar a este juego…? Yo ya sabia cual era pues el y yo ya habiamos jugado varias veces pero, mi prima lo desconocia asi que le dijo… – ¿De que se trata? – pregunto – Es un juego que me han dicho es muy divertido – contestó – ¡ es el strip-poker ! Hubo unos segundos de silencio….. – ¿que es eso? – preguntó intrigada mi prima – ¡Muy fácil! – respondió eufórico Juanje. Es un juego de cartas…tu no has oido hablar de el, Monica? -Si, si se que es el poker… -Pues eso prima, es igual que el poker pero, con la diferencia que si se pierde hay que quitarse un prenda… -Desnudarse…? -Eso es.Cuando se pierde pues la chica del ordenador se quita una prenda… Yo para calentar mas el ambiente, le dije a mi hermano que yo estaba de acuerdo. Otro silencio….. – ¿Tú estas loco? – le dijo mi prima. – Estas de broma, ¿verdad? – le dijo de nuevo. – Y ¿por qué no? , ya nos conocemos hace tiempo como para asustarnos, creo yo. – contestó muy convencido. -Si Monica, ademas es solo un juego… -Ya lo se Eva…pero es que… – Mira, Monica, pra que veas, yo os dejo ser las » jefas » y cuando lo deseis, paramos el juego y no se hable más, pero creo que podríamos intentarlo, puede ser divertido. Despues de un rato… -De acuerdo, vamos a jugar… -Muy bien, prima…jugamos aqui en el ordenador o nosotros tres solos…? Y cuando creia que iba a decir alli mismo, mi prima le dijo… -No Juanje, vamos a jugar los tres solos, con cartas de verdad… -Muy bien…asi sera mas divertido… Pusimos unas mantas en el suelo, unos cojines y nos pusimos a jugar. El juego empezó sin mayor transcendencia y fue yo la primera que perdi. Sonreí, me puse en pie y me quité uno de las sandalias de tacón que llevaba, mientras la hacia girar en mi mano cantando el ¡tariro, tariro!. La cosa era divertida, mucho más que una partida de trivial. A todos nos producia aquello una risa nerviosa. El juego se puso más interesante cuando Monica se tuvo que quitar una prenda a elegir entre sus jeans ajustados o su camiseta blanca de tirantes. Optó por ésta última, se puso en pie y sacó lentamente sobre su cabeza aquella camiseta. Sus tetas se movieron al compás de sacar los brazos. Se quedó en pantalones y en un sujetador color rosa palo que le sujetaba mínimamente sus enormes pechos. Parecía que ella y todos nos íbamos animando con aquel juego. Luego Juanje perdio y se despojó de su camiseta. Su torso es musculoso, bien depilado, pues practica natación, tiene una enorme espalda, unos brazos fuertes y ademas es muy guapo, vamos, imaginaos como esta mi hermano…buenisimo. Otra partida y fue cuando me tocó a mi quitarme el vestido que llevaba. Aquel vestido me sentaba realmente bien. Me puse en pie y me fui quitando uno a uno los botones, mientras meneaba las caderas con un ritmo muy insinuante. A Juanje, le encantaban aquellos movimientos, se le salían los ojos de las órbitas. Despues de soltarme todos los botones y continuando con aquel baile, me puse de espaldas y me fui bajando el vestido que fue cayendo por mi espalda, hasta dejarlo caer al suelo. Mi ropa interior era blanca y ajustadita. Me dí la vuelta y Juanje se quedó con la boca abierta. Posiblemente esté mal que yo lo diga, pero estoy bastante bien, al menos el cuerpo me gusta cuidarlo y resaltarlo. Me tumbé recostada con cierta sensualidad y continuamos jugando. Siguiente jugada y de nuevo, perdio mi hermano, asi que se quito los apntalones.Se fue bajando la cremallera de la bragueta poco a poco, y dándose la vuelta y sacando el culete se despojó de los pantalones. Llevaba unos calzoncillos de raso que yo le regalé de tipo boxeador, negro ajustado, modernillo, y que tenía debajo un paquete enorme. Yo creo que estaba empalmado. Miré hacia mi prima Monica y le sonreí. Después me perdi yo de nuevo y tenia que quitarme otra prenda y solo tenía dos opciones: quitarme las braguitas o el sostén, y fue por este último por el que me decidí. Siguiendo el ritmo me llevé las manos a la espalda, solté el broche y me saqué el sujetador de los brazos aguntandolo sobre mis pechos. Todos querían verme las tetas y levanté de golpe mis brazos, cayendo el sostén al suelo y dejándose ver mis tetas botando. No son excesivamente grandes, pero si bien puestas. Yo se que a mi hermano le encantan, le entusiasman, no había más que verle la cara. Seguimos jugando y esta vez perdio mi prima.Nosotros dos, queriamos saber si mi prima continuaria con el juego o simplemente se rendia pero no, decidio seguir el juego.Se quitó muy despacio su ajustado pantalón, y enseñando sus bonitas piernas, ya que Monica es muy hermosa, con una cara muy dulce, pelo largo rubio, labios carnosos, grandes tetas, cinturita, buenas caderas y espectaculares piernas. Mi hermano no le quitaba ojo, y no era de extrañar y aunque algunas veces la había visto en ropa interior nunca habia tenido la oportunidad de verla tan cerca y eso, lo calentó mucho. Nos hizo a los dos un baile erótico en el centro de las mantas y se quedó solo con su ropita interior rosa. Otra jugada y de nuevo perdi yo…si, es que no soy muy buena jugando. Bueno, ya solo quedaba quitarme la única prenda que llevaba: mis braguitas blancas, que ya se empezaban a humedecer con aquel ambiente. Me puse en el centro, y girando sobre mi misma, me fui bajando las bragas lentamente, enseñando mi culito, mis caderas, dejándolas bajar por mis muslos, por mis rodillas y…. ¡zas! me las saque. – ¡ guau ! – dijo mi hermano Juanje Mi cuerpo que yo cuidaba a base de mucha gimnasia estaba muy bien proporcionado, y aun continúa estándolo, me cuido mucho y me gusta lucirme, un pelo moreno, largo y liso, boca muy sensual, tengo bonitas tetas, bonitas piernas y culo redondo y respingón. Mi hermano y mi prima disfrutaron de mi desnudez. Me volví a mi cojín y me senté de lado dejándo a la vista mi sexo con las piernas ligeramente entreabiertas. Noté como a Juanje le crecía su ya dilatado paquete bajo el slip negro. A mi me encantaba ponerle cachondo. A continuacion mi hermano Juanje fue el siguiente en despojarse de su única prenda el calzoncillo, que se bajó también lentamente ante la mirada de todos y al hacerlo saltó su pene supererecto, botando sobre aquel calzoncillo, se le notaba muy excitado, quizás por mi baile ó por el de mi prima. Monica me miró sonriente , se iba animando paso a paso y se le veía muchísimo más caliente. Solo había que ver como se dejaban ver sus erectos pezones tras el diminuto sostén. Juanje tenía su miembro como una estaca , deseoso de ser devorado. -Joder Juanje…como estas ! ¿eh Monica…? – dije. -Si prima…joder…ya lo veo… Yo vi como los ojos de mi prima se clavaban en la verga de mi hermano.Despues, el me besó ardientemente en los labios y ocupó su lugar. Aquello a mi prima, le sosprendio muchisimo de que mi hermano me besara en los labios pero como ya los tres estabamos casi desnudos, no dijo nada y seguimos jugando Total, que Juanje y yo quedamos despelotados, ya solo quedaba mi prima por quitarse sus braguitas y el sujetador. Y eso ocurrio Perdio ella, se puso de pie, lanzó una dulce sonrisa a nosotros dos y en el centro de la sala se quito lentamente el sujetador rosita, dejando al aire sus hermosas y grandes tetas. Juanje se ponía vizco, mirando aquellas tetas. Pero lo bueno es que ella siguio desnudandose sin importarle ya el juego, asi que siguio con su particular » strip-tease «. A mi hermano, Juanje, se le ponía su verga como a un toro mientras la sensualidad de Monica nos electrizaba a los dos. Tras unos pases por delante de cada uno de nosotros, prácticamente se arrancó las bragas dejando ver a todos a una preciosa mujer completamente desnuda. -Preciosa…Tia buena ! – le gritó mi hermano. Que guapa estaba, con una carita tan dulce, con aquel cuerpo moreno, tan cuidado, sus bonitas tetas, sus largas piernas, su vientre liso y con el vello del pubis bien recortadito. No era de extrañar que mi hermano estuvieran como un lobo. Despues de quedarnos en pelotas los tres dijo mi prima… – ¿Y ahora que…? Entonces, me eche sobre mi hermano y comenzamos a besarnos y a manosearnos los cuerpos. Mi prima al ver aquello, se quedo alucinada pero luego, se unio. Alli en las mantas estabamos tres cuerpos desnudos revolcandose, tocandose, besandose en fin una orgia sin control. De pronto, mi hermano le dijo a mi prima… -Monica, ¿quieres hacerme una cosa…?…es que lo estoy deseando -Bueno…primo… Hubo unos segundos de silencio y al fin dijo – ¿Que quieres…? -preguntamos las dos. Y mirando con ardiente deseo a Monica le dijo: -¡Que me hagas una buena mamada ! – ¿Queee? – saltó Monica asustada mirándo su empinada verga. – Pues que quiero que me la chupes, eso es lo que quiero.- respondió. Monica no podía creerlo y yo tampoco, ya que no nos lo esperábamos tan pronto.Ella se quedo sin palabras con la proposicion de mi hermano.Yo, la verdad, es que sí deseaba que se la chupase a mi hermano, quería verle disfrutar con mi prima, con su hermosura y con sus labios. -Joder Juanje, primo…tu sabes lo que me estas pidiendo…? -Pues claro que lo se…ademas tengo unas ganas Entonces, yo para calmar a mi prima, la abraze y le dije que tranquila que no pasaba nada y que ademas se le veia en la cara que lo estaba deseando de como le miraba a mi hermano su verga. Monica no podía creer lo que estaba ocurriendo pero, se levantó, acercandose hasta mi hermano, se arrodilló frente a él, se abalanzó sobre la erguida verga y la cogió con su mano suavemente.Monica me dirigió una mirada a modo de aprobación y yo que estaba muy cachonda asentí. Se retiró su rubio pelo hacia atrás y comenzo a chupar los huevos de mi hermano con frenesí, mientras con su mano subía y bajaba aquel nabo tieso. A continuación y cogiéndolo por la base, empezó a besar y a chupar por todo lo largo de aquel poste, para luego dar pequeños besitos en el glande, mientras con su otra mano acariciaba el pecho de Juanje y él acariciaba el cabello de ella. Monica siguió besando el capullo mientras le sonreía con cierta picardía, y sacó su lengua para chupar con mayores ganas. En ese momento yo sentía entre celos, rabia, excitación, de ver aquella escena en la que mi prima le comía le chupaba la verga a mi hermano, algo que nunca me había sucedido. De repente Monica bordeó con sus carnosos labios la punta de aquel nabo y empezo a subir y a bajarlos suavemente hasta que llegó el momento de metérsela hasta dentro. Él daba grititos de placer a modo de aullidos, y ella seguía con aquella operación que desarrollaba con mucho estilo; sacaba y metía aquel falo en su boca mientras Juanje resoplaba… -Eso es…Monica…aaauuuhhh…chupalaaa -Que verga tienes…mmm…primo… Monica sacó la polla de su boca, agarrandola con la mano, levantó la cabeza y se incorporó de rodillas con

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22003zorroblancoLv1· hace 89 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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Ccount_of_warwickLv1· hace 89 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 5

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Le respondí a Magic Mike que Mimi (o Co-Bitch 19 tal su nombre de modelo erótica) aceptaba la propuesta, sin dudarlo el tipo mandó el dinero a la cuenta y dijo que esperaba por el video, que por favor no se demorara mucho. Siempre con mucho respeto, lo cual valoramos muchísimo. Mimi fue a buscar a su habitación un antifaz que también había comprado previsoriamente. La pija la tenía lista desde el principio, desde que ella me dijo que sí se animaba. Sentado como estaba me bajé el pantalón y ella se arrodilló frente a mí, se relamió al ver las gotas de líquido preseminal que adornaban la punta de mi glande y le dije  - Cuando digas empiezo a grabar... - ella tomó mi verga por la base y se la quedó mirando unos segundos, como si fuera la primera que veía en su vida, o tal vez preguntándose cómo haría para comerse todo eso (no es por presumir pero la vida me había bendecido con una verga de poco más de 20 centímetros de largo por 5 de ancho).  - Ahora... - dijo ella. Apreté el botón y comenzó la función. Empezó con besos a todo el tronco mientras me pajeaba despacio, luego subió y besó mi glande, lamió las gotas de aquel líquido espeso y de a poco se la metía en la boca. Miraba a la cámara, mientras acomodaba un mechón detrás de su oreja, tragó un poco más haciéndome ver las estrellas. Lentamente fue subiendo la velocidad hasta que pocos segundos después ya prácticamente se cojía la boca ella solita haciendo los típicos ruidos de arcadas. Algo para lo que no me preparó fue para tragarla entera toda entera y con la lengua lamer mis huevos, casi me desmayo pero llegué a capturar ese momento. Ahora las penetraciones a su garganta eran espaciadas y profundas, la metía entera, volvía a sacarla, tomaba aire y nuevamente adentro. Sus ojos ya estaban llorosos y mi pija cubierta de saliva espesa, de seguir así no duraría mucho más. Por último sacó sus tetas del corpiño que llevaba y metió mi miembro entre ellas. Aprovechando lo lubricado que estaba subió y bajó sus tetas hasta que no pude más, la tomé de la cara y mi pulgar fue directo a su boca, ella lo lamió y apretó con sus labios, ahí no pude más y le llené de leche los labios, la carita y parte cayó en sus pechos. Ella juntó algo del semen y lo llevó a su boca. Sonrió, tiró un beso y dimos por terminado el video...  - ¿Y decís que soy buena haciendo petes? - dijo ella sonriendo, orgullosa de sus habilidades. - Fue como dijiste vos, ¡El mejor orgasmo de mi vida! - y no mentía, era la primera vez que me la chupaban así de bien. Ella se levantó con su eterna sonrisa y fue a bañarse, yo me recuperé y le mandé a Magic Mike el video que había comprado, cuya devolución fue que era perfecto y lamentaba no ser él a quien se la chupaban. Le dije que cuando quisiera más nos avisara y dijo que pronto tendríamos noticias suyas. Cuando Mica salió del baño llamamos a mis padres y luego cenamos. * El día del cumpleaños número 18 de Karina había llegado. Con Mica nos encargamos de saludarla apenas se hicieron las doce de la noche. Le mandamos un video deseándole lo mejor y lamentando no poder estar allí, prometiendo que lo antes posible nos veríamos todos juntos, hablamos un rato con la cumpleañera y nos dormimos abrazados.  La mañana de ese mismo día me encargué de preparar los pedidos que irían a la casa de mis padres así como un regalo para Kari y otro para Mica, aprovechando que mi hermana menor me había pedido un conjunto de ropa interior compré dos para ella y también dos para Mimi, bien chiquitos y reveladores. Además, como si fuera poco el mismo lugar vendía también juguetes eróticos, hice una buena inversión comprando un vibrador del tipo bala y un consolador de 15x3. Pedí que manden para la casa de mis padres los dos conjuntos y para mi departamento el paquete con los juguetes y los otros dos conjuntos más sexys.  *  Por la tarde hicimos la llamada, le cantamos el feliz cumpleaños y compartimos unas horas de charla, risas y torta de chocolate con mates. Casi al anochecer llegó el paquete con la ropa para Mimi y llegó el de Karina según me dijo. Bajé a recibirlo y subí con una caja, entré y llamé a Mimi al mismo tiempo que sentía que me vibraba el teléfono, eran varios mensajes. Mica vino, abrimos la caja y encontramos una gran sorpresa: nos habían traído los conjuntos que eran para Karina y solamente el consolador, lo que me hacía suponer que los otros conjuntos y el vibrador estarían en casa de mis padres, esperando ser abiertos por mi hermana menor. Obviamente Mica no sabía nada de todo aquello, ella solo me agradeció por los conjuntos, aunque algo "grandes" para lo que usaba ella (eran dos vedettinas de algodón con sus respectivos corpiños) y por el juguete, dijo que sería un buen accesorio para usar en lo nuevo que vayamos a hacer.  - De nada, seguro nos va a servir... - balbuceé pensando y deseando que Karina abriera el paquete estando sola.  Fui al baño y los mensajes eran justamente de mi hermana menor, agradeciéndome por los regalos, diciendo que pese a que no eran los que me había pedido eran hermosos igual. Y con respecto al juguete dijo que no sabía lo que era, yo solo menti diciendo que seguramente iba de parte del local, que me parecía, era un masajeador. Bromeando le dije que me mostrara cómo le quedaban los conjuntos. Ella me dijo que lo haría, pero que más tarde. No sabía que responder y justo Mimi golpeó la puerta diciéndome que ya estaba la comida.  * Más tarde supe que Karina buscó información sobre lo que era aquel extraño aparatito y no solo eso, lo estuvo probando luego de hablar conmigo. Ella misma me contó que mi madre casi la descubre usándolo, por suerte la encontró de espaldas, lo malo es que la llamaron a comer y se llevó el vibrador prendido (metido en su bombachita) a la mesa. Riéndose me contó que mis padres preguntaban si escuchaban un zumbido, ella, como pudo y sudando por el placer y el nerviosismo comió lo más rápido que pudo y se fue diciendo que debía estudiar. Me confesó que esa noche perdió la cuenta de las veces que acabó usando el vibrador. Definitivamente la nena de la casa había crecido. * El finde siguiente lo dedicamos a sacar fotos con los nuevos conjuntos y hacer videos con el consolador, en uno de ellos ella parecía provocarme, miraba muy intensamente a la cámara, tanto que no daba más de calentura. Empezó a montar el juguete y a gemir con fuerza, se había corrido la bombachita a un lado y se veía su conchita depilada hacía unos instantes mojarse más y más.  - Acercate... - me dijo entre suspiros. Sorpresivamente tiró hacia abajo mi pantalón dejando mi verga libre. Puse en pausa la grabación y le pregunté si quería seguir, no era necesario si no lo habían pedido, no estaba "obligada" a hacerlo. Ella solo me hizo callar y empezó a chupármela entera, nuevamente estaba en el paraíso. Pero algo me volvió a la realidad, alguien había tocado el timbre del departamento. Dejé todo lo que estaba haciendo y fui a atender, solo era el encargado, para decirme que había un caso positivo en el edificio, unos pisos más abajo por lo que ahora solo se permitía usar las escaleras únicamente. La atención que le di fue inversamente proporcional a la exagerada protección que llevaba el hombre. Al volver a la habitación encuentro que Mimi seguía con lo suyo, en 4, subiendo y bajando, metiendo y sacando el consolador de su concha. Ni siquiera preguntó quien era, al acercarme me hizo bajarme el pantalón de nuevo y me la chupó hasta que acabó. Yo, ahora, con más confianza, la tomé del pelo y le cojí la boca con fuerza hasta llenarle la garganta de leche.  - ¡Que bueno estuvo Chito! ¿Grabaste todo? - me preguntó cuando terminó de tragar todo. - No, me olvidé - respondí, lo cual era verdad, la cámara había quedado a un costado olvidada. - Uh, ahora tendremos que hacerlo de nuevo... - me dijo sonriendo. Tendría que cojerle la boca y llenarle la garganta de semen otra vez, ¿En qué momento perdimos tanto el control? No lo sabía y tampoco me importaba. Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:

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