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#Humedo

Fotos, gifs y packs de Humedo subidos por la comunidad.

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SSaboaleLv1· hace 31 dRelatos

Un gatito tenía hambre

Buena noche niñas 😊 regrese 🙊 no pude escribir nada en todo este tiempo pero aquí les dejo un pequeño relato a las niñas que les guste la zoo, si a alguna le gusta me puede escribir en privado 🙊 no muerdo, de verdad hablen me con confianza 🙈 Contaré algo que me paso hace algún tiempo, como ya saben las que han leído mis relatos pasados, tengo una vecina que es mayor que yo 🙊 pero sus boobs son asombrosas!! Están riquísimas, cuando se pone blusa de tirantes se le marcan esos hermoso pezones que tiene 🙊 ella tiene un gato y a mi me gustan los animales, así que cuando estaba en su casa de mi vecina nos quedábamos solas 🙈 pero ella tenía un gatito, era muy bonito, chuquito y muy cariñoso, cuando llegaba a su casa, el gato se me pegaba en mis pies acariciandome 😊 por eso yo lo cargaba y lo pegaba a mis boobs para apretarlo, creo que le gustaba por que quedaba muy pegado a mis boobs y no se quería quitar de ahí, en fin, yo cuidaba a ese gatito de mi vecina, ella me pedía que le diera de comer sus croquetas y algunas veces su leche 🙊 uno de esos días me tocaba darle de tomar leche al gatito y mi vecina se dormía por las tardes, así que nos quedábamos sólitos los dos, le serví su leche en su traste y el gatito comenzó a tomarla, yo siempre ando de caliento 🙈 y mientras el tomaba yo me acariciaba mi vagina 🤤 traía un short pequeño, casi siempre ando de tanga para poder acariciarme cuando pueda 🙊 así que me quede sentada, hice a un lado mi tanga y comencé a acariciarme viendo al gatito, luego lleve mi mano a una de mis boobs por debajo de mi blusa y comencé a jalar suabemente mi pezon derecho 🤤 se sentía muy rico, me quedé pensando en que se sentiría que me chuparan mis pezones, la calentura se me subió de inmediato y vi al gatito tomando leche, así que lo cargue acariciandolo y me baje mi blusa y mi bra al mismo tiempo, mis boobs quedaron al aire 🤤 me pegue al gatito a mié pequeños pezones pero no los lamia, solo sentía su pelo pegado en mis pequeños pezones que se comenzaban a poner duritos al sentirlo pegado a mi, mi calentura me llevó a tomar la leche de su traste y con la punta de mi dedo lo moje de leche y puse un poco en mis pezones, la leche estaba tibia y escurrian de leche mis boobs, el gatito comenzó a lamer los de pronto, su lengua rasposa empezó a despertar a mis pezones que se ponían más duritos en cada lamida 🤤 yo seguía poniéndome leche para que no dejara de lamerlos, mientras comía yo lo acariciaba como si fuera mi bebé, sentía sus pequeños dientes mordiendo suabemente, como si supiera que eso me da plaser 🤤🤤 luego escuche que la vecina se estaba despertando, así que baje al gatito para que dejara de comer pero me Jalo un poco con sus dientitos mi pezon por que no se quería soltar 🤤 me subí rápido la blusa y mi bra para que no me viera la vecina lo que le estaba haciendo a su gato 🙊 ella me preguntó si ya le había dado de comer, a lo que le respondí que si, ella tomó al minino y lo cargo, pero como tenía una blusa que marcaba sus pezones de mi vecina el gatito comenzó a buscar sus pezones para morderlos 🙈 me dio pena que me fuera a preguntar por que el gato estaba haciendo eso, pero ella solo se dejó que el gatito mordisqueara un poco sus pezones y dijo que tenía hambre el gato 🙊 que le diera bien de comer, pero me dijo la señora que buscaba mamar un pezon por que el gato estaba algo pequeño, así que me dijo que no me fuera a espantar por lo que iba a hacer, ella se bajó la blusa cdejando ver su enorme bra negro, luego lo bajó y dejó al descubierto su enorme pezon 🤤 era tan rico que yo quería también chuparselo, el gatito busco rápido su pezon y comenzó a chuparlo un poco desesperado, lo comenzó a acariciar y dijo que se sentía rico que el gatito le chupar a 🙊 le dije algo perdida -yo: ¿si? Y me dijo que si le quería dar de comer igual que ella, para que me acostumbrar a cuando tubiera bebés 🙊 así que en mi calentura le dije que si Con algo de pega lo tome cuando me lo dio y el gatito metía su cabeza entre mis boobs, la señora me dijo que no tuviera pena en bajarme el bra 🙊 que ella sabía que todas tenemos lo mismo, así que me baje el bra y la blusa en frente de ella y le di a probar al gatito de nuevo mis pezones 🤤 el gatito los lamia y jalaba un poco, su lengua era algo rasposa, me dijo que lo cargará para que anduviera tranquilo su gato, me sorprendió que me dijera eso, aunque sabía que ella también le gusta hacer cositas pervertidas 🙊 me lo lleve a la sala, me senté en un sofá con el gatito lamiendo mis pequeños pezones que estaban duritos y mientras no me veía la vecina, volví a meter mi mano a mi vagina para acariciarme mientras el gatito comía, me exitava mucho sentir como me los lamia, yo me ponía más leche para que me lamiera, pero me escurria a mi abdomen 🤤, mis deditos se comenzaron a poner húmedos por mis fluidos, entre más me lamia ese gatito, más mojada quedaba 🤤 Mi vecina me preguntó si todo estaba bien, saque rápido mi mano y le respondí que si, ella llegó y me vio con mis boobs de fuera dándole leche al gato 🤤 comenzó a acariciar la cabeza del gatito y lentamente llegó a mi boob, no dije nada por que tenía ganas que una madura tocará mis tiernos pezones, así que ella comenzó a jalar mi pequeño pezon mientras el gatito me lamia el otro, luego la vecina apretaba mi boob mientras comenzó a acariciar su vagina 🤤 eso me gustó mucho, saber que éxito a alguien y quiere manosearme, por lo que yo comencé a acariciar mi vagina abriendo lentamente mis piernas 🤤 la vecina tomó mi mano, la puso en su estómago y lentamente la llevó directo a que tocará su vagina 🤤 por lo que la mire a los ojos y mi dedo precion entre sus pliegues 🤤🤤🤤 Ya estaba húmeda la señora, me dijo que esperara, traería algo de la cocina, cuando regresó me dijo que me bajara el shor, yo accedí por mi calentura y me hice a un lado la tanga, de pronto vi que sacó una lata de atún 🙊 el gatito la olio y comenzó a pedír, así que la señora me bajó la tanga y dijo que tenía que darle de comer a su gato 🤤 con una cuchara tomó un poco de atún y lo unto en mi vagina depilada 🤤 se sentía frío pero de inmediato el gato bajó a lamerla 🤤🤤 solo apreté el sofá en donde estaba sentada con las piernas abiertas y la señora empezó a acariciar mis piernas, cada que se terminaba el gato el atún de mi vagina la vecina me ponía otro poco 🤤 yo comencé a lubricarme y el atún se estaba terminando, pero el gato olía el olor de mi vagina y le atraía por que seguía lamiendome cuando ya se había terminado su atún 🤤 yo me deje lamer por el y la vecina con su dedo comenzó a jugar mi vagina sin quitar al gato, yo seguía apretando el sofá en donde estaba por lo exitada que me ponía, así que mía fluidos comenzaron a resbalar por mis pompis y el gatito seguía lamiendolo 🤤 abrí con mis manos un poco mis pompis por que me corría y resvalaba todo ahí, así que el gatito comenzó a lamer mi ano 🤤 yo lo acariciaba de su cabeza disfrutando su pelaje, la vecina me preguntó si eso me gustaba y solo mivi la cabeza diciendo que si 🤤 con mucha pena dije que si, entonces ella se sentó a un lado del sofá, ya tenía su blusa y su bra abajo, así que me aserco sus pechos a mi cara y con su mano empujó mi cabeza para que se los lamiera mientras el gato me comía 🤤 yo accedí y comencé a chuparte sus pezones, los apretaba y jalaba a chupetones mientras su gato seguía comiendome 🤤🤤🤤 sus pezones eran grandes, mi lengua los lamia escurriendo mi saliba sobre ella y bueno 🙊 después les seguiré contando que más paso 🙊 espero les guste este relato niñas 🙈 hablen me en privado, cambiamos fotos a las que quieran 🙈 solo niñas, nada de nepes por favor, no quiero ver miserias 🤭 solo niñas 🙊 Sueñen con mi relato niñas, espero que les gusten los gatito Pará la pregunta de hoy niñas, cuéntenme, ¿ a alguien le gustan las maduras? ¿Por qué si y por qué no? Respondan solo en privado 🙊 adiós!!!

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Clubbb

Soñando 2° Decididamente quería quedarme. Se lo hice saber a mi compañero, y dejamos nuestras pertenencias en una taquilla. Llegando a la puerta que daba a los reservados, mis nervios y el calentón resurgió de nuevo. El calor subía por la cara, notaba mi cara ardiendo y los mofletes rojos en una mezcla de pudor y deseo. Abriendo la puerta la luz se atenuó un poco más, iluminando solo las puertas de los reservados con un candil . La pared de la izquierda que adentraba a una sala, tenía varios agujeros sorteados, podía hacerme a la idea de lo que era sin necesidad de ver la polla que salía por uno de ellos, una polla gorda y venosa apuntando al techo. Se veía tan rica, latente, el capullo rojo pidiendo una chupada. Mi compañero todavía empalmado y con ganas desde antes bajó sus pantalones y metió su miembro también dentro de unos orificios, me miraba travieso, y me dijo que notaba aliento en su polla, que había alguien soplando su cipote, y el no saber si al otro lado era hombre o mujer le excitaba más aún. Me miraba fijamente y relataba lo que estaba sintiendo. - Estoy notando algo húmedo,creo que una lengua esta saboreando mi pol... Ooohhh... No pudo seguir dando detalles, su cabeza se tiró hacia atrás, gimiendo fuerte. -Ooohh como se la está tragando.... Con la cintura penetraba follando el agujero, y cada vez que salía de golpe se sentía el ruido de la boca succionando, y el apretaba las manos contra la pared muriendo de placer. Yo lo observaba atenta a sus movimientos, me excitaba verlo disfrutar así. Las venas de los brazos y del cuello estaban hinchadas, con la mano me indicó que me acercara, cogió mi pelo y obligando a hincar las rodillas saco el pene del boquete y lo metió en mi boca mezclando fluidos con saliva de a saber quien. Yo me la comía entera sabia lo que quería, y quería correrse ya. De un empujón se la metió hasta el fondo derramando semen en mi garganta y agitando su cintura la sacó dejando un hilito caer al suelo, me levanté ahogada , con la pintura corrida y sudando por los empellones y para terminar con el juego le pasé un poco de corrida suya a su propia boca. Teníamos tanto calor que volvimos a la barra para pedir alguna botella de agua para refrescarnos durante la noche y seguir con el juego. Comentando y con risas volvimos al pasillo de los juegos. Seguíamos teniendo ese regustillo de querer seguir. De haber que nos encontramos después. Esta vez entramos a la sala de la derecha. Era una sala muy grande con sillones del relax ocupando toda la habitación, y como no una cama en medio, aunque lo mejor sin duda era una pequeña escalerita que bajaba a una piscina de agua templada, no era muy grande pero en uno de los extremos había un pequeño rincón jacuzzi con asientos reclinados. Nos miramos y sin pensarlo, quitamos muestra ropa dejándola en un sillón de por ahí, nos dimos un enjuague en una ducha camuflada detrás de un biombo, para poder ir a la zona de baño. En la Sala había 2 sillones ocupados, una pareja en cada una dándose amor, dando placer, produciéndose gemidos que hacían eco en la habitación. Encendieron nuestros cuerpos, la polla de mi amigo ya recuperada apuntaba al techo. Y de mi coño parecía que iba a salir gotitas en breve porque estaba derretida de excitación y morbo. Mi amigo y yo nos sentamos en la zona del jacuzzi, de frente mirando los Juegos de los demás, que al darse cuenta cambiaron sus posiciones para poder disfrutar más del espectáculo. Mis tetas y mis pezones sobresalían con el movimiento de las pompitas, pasó una mano por mi cintura para acomodar ni cuerpo hasta la cintura sobre su pecho. Mis piernas prácticamente flotando por la superficie ligeramente abiertas. El agua caliente, de su boca salen murmullos diciéndome cosas calientes. Con los ojos cerrados me dejo llevar por él. Sus manos en los pechos, pellizcando pezones, escalofríos recorren mi cuello y gimo. Vuelvo a mirar y todos los presentes me observaban. Les sonreí, estaba pasándolo bien, me gustaba sentir el morbo de tener espectadores. -¿Te gusta lo que ves? Moví la cabeza, si quería -¿Te pone cachonda que vean como te retuerces? Asiento entre gemidos. - ¿ Quieres que abra tu coñito para que vean como brilla con el agua? Volví a mover la cabeza. - Pídelo, habla, grita lo que quieres. - Quiero que me masturbes por favor, toca mi coño. Mordiendo mi oreja, baja la mano y agarrando a mano llena mi monte. Apretaba, moviendo para hacer restregar su pene duro con la entrada a mi vagina. Mi cuerpo se retorcía buscando calmar mi calor a pesar de estar en el agua. Con las manos hacia atrás sujetando la cabeza para que no parase de morder mi cuello, de mi boca salían guarradas provocando su paciencia, provocar acabar con ese control que tenia. ¡por fin! Sus dedos dentro de mi coño. Mi gemido ahogado por el placer. - ¿Quieres más perrita? Dilo, dilo si no paro. Giraba dentro de mi, movía mi vagina llenando y ocupando mi vagina. Mi cuerpo saltaba encima suya. Suspiraba en mi oído cada vez que casi entraba el pene. - Follame ya ¡por favor! Dicho y hecho, así tal cual cogió mis rodillas por detrás y abriendo mis piernas de par en par, me folló. Me folló fuerte, empujando hacia arriba con las caderas dirigiendo mi cuerpo con los brazos, bendita agua.... Las parejas follaban mirando hacia nosotros. Las tres parejas locas follando sin limite, dando duro. Gimiendo duro. Las caras desencajadas por empujón. Mi vagina se empezaba a contraer en cada bajada, en cada grito de ellas. Mis gritos aumentaban. Su polla duele al llegar al final, me gustaba tanto que me dolía.....dolía tanto que empezaron a explotar fuegos artificiales en mi cabeza. Me estaba corriendo tan intensamente que era incapaz de callarme, y estar quieta ... En algún momento de la sesión se había acercado una pareja que nos miraba en el otro lado de la piscina. Ella se acercó a mi, cuando estaba volviendo del trance de la corrida y le dijo a mi compañero que no me soltara. - Dame su coño.....

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Mí cuñada☺️

MI CUÑADA MONICA II Me encontraba recostado sobre la cama, mientras Mónica me la está chupando. Estaba disfrutando como un loco justo en el momento que me iba a correr, Abrí los ojos dándome cuenta que me había despertado. Patricia estaba tumbada a mi lado completamente desnuda. Se estaba riendo mientras me miraba. -         ¿De qué te ríes? – Le pregunte. -         ¿Qué estabas soñando? – Me preguntó en tanto me agarraba fuertemente la polla completamente erecta. -         Tú eres la única que me pone así. Patricia se colocó Sobe mí, metiéndose mi polla completamente empalmada en su cálido y húmedo coño. -         ¡Huy! Parece que yo también estoy cachonda. – Me dijo mientras me cabalgaba. -         ¡Podrías despertarme así todos los días! -         ¡CALLATE! – dijo entre gemidos. Nos dimos la vuelta y le agarre las tetas mientras le se la metía fuertemente y rápido mientras me decía. -         ¡Córrete cariño! ¡Córrete ya! El Semen extendió en el interior de Patricia mientras ambos suspirábamos de placer. *** Al cabo de un rato baje a desayunar Patricia había bajado un poco antes y me la encontré desayunando con su hermana. Las estaban con las tetas al aire tomando café y tostadas. -         No os podéis tapar un poco. – Dije extrañado sirviéndome un café. -         Anda no seas mojigato. – dijo Patricia Mosqueada. – Como si nunca hubieras visto tetas. -         No pero… – dije mientras ponía sobre la mesa la erección que me sobre salía del pijama. Le comenzó a dar la risa floja que poco a poco fue convirtiéndose es carcajadas tanto que incluso a una de las dos le salió el café por la nariz. -         Está bien me tapo – Dijo Mónica mientras se levantaba limpiándose la boca. Patricia comenzó a tocarse los mientras me sacaba al lengua sensualmente. -         Me voy porque si no al final vamos a acabar muy mal. Cuando Salía de la cocina me cruce con Mónica ya vestida, cuya mirada se cruzaba con la mía y continúo de reojo hasta que ella entro en la cocina. Dejándome con un calentó brutal con aquella mirada que derretía el hielo. Apunto de sentarme a ver la tele como la mayor parte de los días me dije a mi mismo. “voy seguir hablando con ellas. Cuando volví a entrar en la cocina, seguían hablando de sus cosas y tranquilamente pararon y me dirigieron la mirada extrañadas. Me senté junto a ellas que estaban sentadas una frente a la otra. -         ¿No te ibas? – Pregunto Patricia. -         Se ve que no estaba tan a disgusto. Me puse de pie dejando que se viera mi erección en toda su gloria. -         Mirar lo a disgusto que estoy. A Mónica sorprendida le dio la risa floja de lo que había hecho. Fue entonces cuando Patricia me dijo con voz cálida: -          Acércate. Me acerque y patricia se metió mi polla en la boca, haciéndome una impresionante mamada dejándome sin aliento ante los ojos atónitos de su Hermana Mónica. -         ¿Estas mejor ahora? – Pregunto Patricia, parando un momento. -         ¡Joder no pares! – Dije ansioso. Mientras Patricia volvió a lo suyo, Mónica se levantó y nos comentó acercándose a la puerta. -         Si molesto me voy. -         No solo será un segundo no te vayas. – le dijo Patricia volviendo a parar. Con un leve gesto de mi cadera le volví a introducir la polla en la boca casi sin dejarle terminar la frase. Y continúo chupándomela. -         ¿Te importa que se una tu hermana? – Le pregunte a patricia. Patricia me miro sonriendo a la vez que se sacaba la polla de la boca para después mirar a Mónica e indicarle con la mano que se acercara. Mónica aceptando la invitación se quita la ropa mientras yo le apuntaba con mi Polla. Patricia me llevo al suelo de la cocina y me acerco su chochito a la boca, al cabo de un momento pude sentir como la Boca de Mónica se encaramaba a mi Polla. Tumbe a Patricia sobre la mesa penetrando su cálida y húmeda vagina Mientras Mónica me besaba en la y podía notar como se pasaba los dedos por el coño. Apunto estuve de correrme en el interior de Patricias cuando paro sacándose de golpe mi polla y dijo mirando a Mónica. -         Ahora te toca a ti. Mónica apoyo las manos sobre la mesa poniendo el culo en pompa. Se la metí dándome cuenta que también estaba muy húmeda y caliente. Patricia se sentó en la silla tocando se mientras miraba lo que le estaba haciendo a su hermana. El coño de Mónica parecía absorberme en cada embestida que cada vez repetía un poco más deprisa. -         Podríamos probar algo nuevo. – Propuso patricia. -         ¿Qué propones? – Le pregunte. Patricia se colocó en la misma postura que su hermana separándose las nalgas, Mónica y yo comenzamos a pasarle al lengua por el ojete para lubricándoselos a la vez que le íbamos introduciendo los dedos de vez en cuando. -         Es el Momento. – Me dijo Mónica al oído. Me coloque detrás de ella colocando mi polla en la entrada de la cueva, para después introducirle toda mi polla con fuerza. Sonó un leve sonido como un bostezo que sala de los labios de Patricia. Mónica se sentó en la silla para vernos Follar como antes lo había hecho su hermana mientras le penetraba una y otra vez no podía dejar de mirar a Mónica mientras se tocaba tímidamente. Mónica se levantó después de un rato y nos interrumpió y no dedico unas palabras diciendo -         Creo que me toca a mí. Cuando se la saque el agujero del culo parecía un túnel. Patricia se apartó dolorida y Mónica se tumbó sobre la mesa con las piernas abiertas. Cuando la penetre vi como Patricia se acercaba para ofrecerme sus tetas mientras se la metía a su hermana. -         Me corro chicas, Me corro – grite excitado. No me dio ni tiempo a terminar cuando Mónica se encontró rellena de Esperma. -         ¿Te lo has pasado bien? – preguntaron al unísono. Abrí los ojos me encontraba Completamente extrañado y tumbado sobre la cama, Mónicame estaba haciendo un felacion. “Que extraño sueño” pensé. mientras disfrutaba de aquello.

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TTiagoMexLv1· hace 60 dRelatos

Mi hermana pequeña 4

Habían pasado unos días, desde nuestro último trio, mis padres estos días habían estado por casa y no habíamos tenido tanta libertad. Eva y Edu se habrán buscado otro sitio para follar al no tener la casa libre. Al mediodía, nos juntamos mis padres, mi hermana y yo para comer. En medio de la comida les dijo Eva a mis padres que le había dicho su novio Edu que si quería pasar unos días de vacaciones en la casa que tenían sus padres en la playa. A mis padres la idea no les gustó, en un principio pusieron muchas pegas, porque se pensaban que iban a estar ellos dos solos. Nuestros padres nos dejan libertad, pero mi hermana con 18 años recién cumplidos no veían del todo bien que se fuese unos días con su novio a la playa. Aunque cuando Eva les dijo que también irían unas primas de Edu y que me había invitado a mí, la idea les pareció un poco mejor. Yo no sabía nada de las vacaciones esas, pero en un segundo vinieron a mi mente imágenes del sexo que podíamos tener en esa casa esos días, y mi cara cambió. -“Es verdad mamá, Edu me ha dicho que vaya, no te preocupes, si está cerca, es un sitio muy tranquilo, y además ya sabes que nosotros no somos de salir mucho de fiesta” Mis padres dijeron que se lo pensarían, pero vamos que al final seguro que nos decían que sí, saben que somos responsables, aunque si supieran lo que hacemos cuando estamos solos quizá cambiasen de opinión. Terminamos de comer, ayudamos a recoger la mesa y me fui a mi cuarto, al rato entró Eva. -“Muchas gracias por echarme un cable Hugo, no sabes lo que te lo agradezco. Además es cierto, bueno una parte lo de las primas no, vamos no creo, pero que Edu quiere que pasemos los tres unos días en su casa de vacaciones eso sí es seguro” -“No te preocupes Eva, ya seguro que me lo compensas de alguna manera, jajajaja. Que sepas que yo por mí me voy encantado. Cuenta conmigo.” -“Vale hermanito, muchas gracias”, dijo Eva acercando sus labios a los míos y poniendo cara de viciosa al salir de la puerta. Que cachondo me ponía mi hermana. Pues ojalá nuestros padres nos dejasen irnos, por lo menos un finde. Mi polla se puso dura de nuevo solo de pensar lo que podría pasar en esa casa de la playa. Por la noche durante la cena, nuestros padres nos dijeron que vale, que confiaban en nosotros y que al ir los dos juntos que se quedaban algo más tranquilos. Además ellos así pues también se podrían ir de vacaciones sin estar pendientes de nosotros. Mi hermana les dio las gracias a los dos y enseguida cogió el móvil para avisar a Edu. Después de cenar, mis padres salieron a dar un paseo. Yo aproveche para ver un poco la tele. Eva estaba hablando con Edu por el móvil. Había veces que se podían tirar hablando una hora seguida. La tele me aburría ya. Me fui a darme una ducha. Eva seguía con el móvil. Como estábamos los dos solos en la casa, me quité toda la ropa en mi cuarto y me fui desnudo al baño. Mi polla estaba un poco morcillona, llevaba unos días sin hacerme una paja, iba andando por el pasillo y mi verga se balanceaba como un péndulo de un lado a otro. Me dio una ducha fresquita y relajada. No quería hacerme una paja, por lo que no me entretuve mucho con mi polla. Salí de la ducha, me sequé un poco y me fui de nuevo a mi cuarto con la toalla anudada a la cintura. Llegué al cuarto y junté un poco la puerta, me daba igual que me viese mi hermana desnudo si pasaba, después de lo que llevamos estos días, no creo que se moleste. Terminé de secarme, tiré la toalla al suelo y fui a por el bote de desodorante y un poco de crema que me gusta ponerme en las piernas sobre todo después de la ducha. En ese momento Eva desde la puerta dijo: “Menudo espectáculo tienes aquí. ¿Me dejas pasar?” -“Si ya estas dentro, ¿para que preguntas?, jajajaja” -“Ven aquí, que quiero compensarte por ayudarme con lo del viaje”. En ese momento Eva acercó sus labios a los míos y nos dimos un buen beso. No fue muy largo, a los pocos segundos me empujó hacia mi cama. Eva se arrodilló, cogió mi polla con su mano y empezó a sobarla. Mi glande salió al momento, mi verga iba creciendo poco a poco, estaba ya casi dura. Acercó su boca a mi polla y se la metió de golpe. Dentro de su boca se puso ya gorda y dura por completo. Mi hermana cada vez me hacía mejores mamadas.  Inclinaba su cabeza y se metía todo mi rabo dentro, sacándolo de golpe, una y otra vez. De vez en cuando su lengua jugaba con mi glande, lamiendo con su lengua la parte posterior. Yo seguía tumbado, había cerrado los ojos y disfrutaba de la mamada de mi hermana sin hacer ningún movimiento. Paró por un momento, hasta que de pronto noté su mano acercado mi polla a sus tetas. Apretó sus grandes y duras tetas contra mi polla y empezó a hacerme una cubana. Nunca antes me lo había hecho ella, pero se notaba delicioso. Mi polla le llegaba hasta la garganta. Ella apretaba sus tetas con fuerza. Yo me incliné un poco para ver aquella estampa de cerca. Que caliente me estaba poniendo. Estaba disfrutando mucho. Mas después de llevar unos cuantos días sin correrme. Estaba cargado de leche. De pronto oímos como la puerta se abría, Eva cogió su camiseta y su sujetador y salió corriendo de mi cuarto. Yo me levanté rápido a ponerme la toalla otra vez sobra la cintura y cerré la puerta. Casi nos pillan nuestros padres. El susto hizo que mi polla se deshinchase en un momento. Me puse un bóxer y un pantalón corto y me fui a la cocina a beber agua. Si ya de por sí, que casi siempre estoy caliente, le sumas que llevo varios días sin descargar y que me había quedado a medias, estaba deseando de hacerme un pajote. Pero con mis padres despiertos no podría hacerlo. Me fui a mi cuarto a esperar que se fuesen a dormir mis padres, pero por lo que se ve no tenían mucha prisa. Por lo que mi pajote debía esperar hasta mañana o arriesgarme a que me pudiesen pillar con el rabo en la mano. El sueño se apoderó de mí, por lo que decidí irme a dormir con la polla dura y con unas ganas de correrme de miedo. Pero en fin, en otro momento será. Me fui a dormir con la esperanza de poder follarme a mi hermana aunque fuese en sueños… …. Por fin habían pasado ya los quince días de espera para que llegasen nuestras vacaciones. Nuestros padres se despidieron de nosotros. A final hasta nos habían dejado que nos llevásemos uno de los coches de la familia. Nos dijeron todas las típicas cosas que se suelen decir al salir de viaje, que tuviésemos cuidado, que no bebiésemos mucho y demás. Eva y yo fuimos a la casa de Edu, que ya nos estaba esperando en la puerta, metió su maleta en el coche y se subió en la parte trasera. Al pasar dio un beso en la boca a Eva y a mí me pasó la mano por el hombro. Iniciamos nuestro viaje, tras parar a comer y descansar un poco retomamos el camino. 2 horas después estábamos en nuestro destino. Cogimos las maletas del coche y nos fuimos directos a la casa de los padres de Edu. Era un chalet bastante acogedor, no muy grande, tenía unas pocas escaleras para subir, en la parte derecha de la puerta de entrada tenía una pequeña terraza que se comunicaba con el salón. Entramos y tenía un salón con varios sofás y cocina americana. Un cuarto de baño y al fondo dos habitaciones con una cama de matrimonio cada una.  Estas dos habitaciones las ventabas daban a otra terraza algo mayor. Desde esa terraza subiendo unas escaleras se comunicaba con una piscina comunitaria, para los 5 o 6 chalets que había ahí. No era muy grande, pero para la gente que ahí viviría era más que suficiente. Tras dar una vuelta de reconocimiento por la casa, decidimos ponernos el bañador y darnos un baño antes de comer para refrescarnos del viaje. Estuvimos los tres junto con otros dos matrimonios dándonos un baño. Al rato decidimos bajarnos a comer. Al ser el primer día nos habíamos llevado algo de comida de casa. Por lo que comimos rápido, recogimos y nos fuimos al sofá. Pusimos el aire acondicionado y nos fuimos hasta el salón. Después del viaje y la comida se agradecía estar un rato en el sofá descansando. Edu y yo nos sentamos en el sofá grande, que estaba en uno de los laterales. Eva se fue a la habitación. Estábamos muy cómodos en el sofá y muy fresquitos con el aire acondicionado. En pocos minutos llegó Eva, se había quitado la ropa y venía con un bikini blanco bastante pequeño. Y se sentó en el sofá enfrente de nosotros. Nada más sentarse se abrió de piernas y empezó a sobarse las tetas. Edu y yo nos miramos, Eva seguía jugando con sus tetas, de vez en cuando pasaba su mano por encima de la braga del bikini. Paró de sobarse las tetas y nos dijo: -“Chicos, tengo muchas ganas de jugar. Si se quieren unir, tienen que hacer lo que yo les diga. ¿Les parece bien?”. Ni Edu ni yo dijimos ninguna palabra, asentimos con la cabeza y nos reímos. -“Bueno pues lo primero que van a hacer va a ser desnudarse el uno al otro, cuando lo hagan yo me quito el sujetador”. Yo estaba deseando ver a mi hermana desnuda, bueno y a Edu también, no vamos a engañarnos ahora. Me puse de pie, Edu seguía sentado sobre el sofá, me acerqué a él y le subí la camiseta, él puso de su parte y tras quitarle la camiseta se levantó y le bajé el bañador. Su polla bastante grande, pero sin estar dura por completo, quedó libre. Ahora era su turno, me quitó la camiseta y cuando fue a desabrocharme el cordón del bañador, mi polla ya estaba como una piedra. Tiró de la goma del bañador para bajarlo. Tras quedar los dos desnudos nos sentamos de nuevo en el sofá. Nada más sentarnos, Eva puso sus manos en la espalda y desabrochó el sujetador. Sus preciosas tetas quedaron al aire. Daban ganas de lanzarse a comérselas. -“Si quieren ver más, ahora se tienen que pajear, uno al otro”. Edu y yo nos acercamos, nos sentamos cerca uno de otro. Yo estiré mi mano izquierda hasta alcanzar su polla, estaba casi dura. El hizo lo mismo con su mano derecha. Mi polla por el contrario ya llevaba dura bastante tiempo. Poco a poco nos empezamos a pajear, llevábamos el mismo ritmo. La polla de Edu ya estaba en todo su esplendor. Cuanto la había echado de menos.  Tener ese gran trozo de carne entre mis manos me producía casi más placer que la paja que me estaba haciendo Edu. Tras llevar un rato pajeándonos. Eva subió sus piernas, se agarró la braga del bikini y dejó al aire su raja. Como siempre estaba totalmente depilada. Nada más quedarse desnuda cerró sus piernas. -“Para seguir jugando, tienen que chuparse las pollas. Primero Edu. Quiero que te estrenes comiendo rabos con el pollón de mi hermano”. Edu miraba un poco contrariado a su novia, pero no le quedaba más remedio si quería que esto no se acabase. Poco a poco se fue tumbando para quedar con su cara a pocos centímetros de mi polla. La sujetó con su mano derecha y se la metió en su boca. En ese instante, Eva chupó uno de sus dedos y automáticamente los bajó para jugar con su clítoris. Edu parecía que les estaba gustando tener mi rabo en su boca. Se le notaba más suelto cada vez. Jugaba con su lengua con mi glande, yo aprovechaba para jugar con su pelo, pasaba mi mano por su torso, y estirándome pude alcanzar su polla para pasar al menos mis dedos por su glande, que estaba muy húmedo. -“Cambio de postura, Hugo, ahora te toca a ti comerle el rabo a Edu”. No terminó de decir la frase y yo ya estaba con su polla en la boca. Desde que se la comí en la ducha no la había deseado tanto. ¡¡Que rica!! ¡¡Que sabor más fabuloso desprendía ese rabo!! Estaba entretenido con la polla de Edu y no podía ver a mi hermana, pero cada vez gemía más fuerte. -“Parece que han pasado la prueba, vamos al dormitorio que tenemos que estrenar la cama”. A pesar de decir Eva eso, yo seguí chupando un rato más el rabo de Edu, hasta que ya me decidí a soltarlo. Edu y yo nos levantamos y con nuestras pollas bien duras seguimos a Eva. Llegamos a la habitación y ya tenía Eva los condones en la mano, cuando se puso el bikini debe ser que ya los había sacado de la maleta. Eva nos dio uno a cada uno, pero antes de que nos diese tiempo a abrirlos, se arrodilló, sujetó nuestras pollas c

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AallcripLv1· hace 60 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

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TTiziOeste666Lv1· hace 60 dRelatos

Bailando y más...

Como todos mis relatos estan basados en mis fantasías Estaba bailando con mi novio cuando un hombre me agarró una nalga por encima del vestido y la apretó fuerte con la mano entera, me tomó de las nalgas con ambas manos, apretujándolas y manoseándolas a su gusto con una desfachatez potenciada por el alcohol. - Puta, debes tener la concha bien mojada ¿ó me equivoco? Mi novio me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno a la situación o eso creia yo. El hombre seguia en lo suyo y pronto se apretujó contra mi cuerpo. Podía notar su bulto a través de mi vestido, sus manos fueron subiendo de mi culo, pasaron por mi cintura y subiendo comenzó a tocar por los costados mis pechos. Empujó metiendo las manos de a poco hasta llegar a tomar mis pechos, uno en cada mano, aquél desconocido manoseaba mis pechos, jugaba con los pezones por sobre la tela y los pellizcaba de vez en cuando. Mi novio se percató de lo que pasaba, me agarro bien fuerte y mirando al hombre movio la cabeza afirmando. -Verás que cogida te voy a pegar puta, tengo la verga como una piedra. Tan lleno de gente estaba aquel lugar que nadie se percataba del manoseo al que estaba siendo sometida. Una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido, y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos, lo noté metiendo un dedo entre mi ropa interior, me la corrio mientras sus amigos parecían divertirse con la situación. Yo estaba bastante asustada, me metio todos sus dedos en mi concha. -Mmm, que linda concha que tenés Yo cerraba los ojos. -Mi amor, por favor, vámonos -le supliqué a mi novio. A pesar de mi insistencia, no me hacía caso. Estaba destinada a caer en las manos de un desconocido. De repente dejó de tocarme, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así. Estaba hablando con sus amigos, me asusté mucho cuando sus amigos se me arrimaron. Levantó la parte de atrás de mi vestido y noté como algo muy gordo, tibio y húmedo se metía entre mis muslos, era bastante grande y gorda. -Quiero metértela puta, quiero cogerte, vas a ver como entra mi vergota caliente en tu conchita. Mi novio me masturbo asiendome retorcer, cosa que el hombre aprovecho para metermela por la concha de una haciendome doler. Durante las fuertes embestidas apretujaba y me pellizcaba con fuerza mis tetas. Luego de un rato largo acabo, dejandome la concha dolida y rota, uno de sus amigos ocupo su lugar y me cojio de igual manera, todo con el permiso de mi novio, -Que lindo es coger a esta puta Bombeaba rápidamente, sentí un ardor insoportable, la sacaba y la volvía a meter bruscamente, bombeando muy rápido un buen rato hasta que acabo. - Que buena puta, que pase el que sigue Yo ya sin fuerzas, dolorida, debil, asi durante toda la noche fui cojida por los amigos del hombre y todo aquel que quisiera a la vista de mi novio

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AAlexiusparLv1· hace 71 dRelatos

La almacenera del barrio

Frente a mi casa, sobre la esquina, estaba el almacén de doña Laura, una viuda de unos cincuenta y pico de años, bastante gorda, muy charlatana y que se destacaba por sus inmensas tetas aprisionadas bajo la chaqueta celeste que usaba para atender. Doña Laura me conocía de chico y ahora que mis padres se habían mudado a un departamento dejándome la casa por un tiempo, me recomendaba que me comportase y no anduviese llevando mujeres todas las noches para que nadie comentara. Lo cierto es que yo tenía 19 años y estaba en el Servicio Militar, por lo que mis hormonas estaban a full y la vieja lo sabía. Un viernes por la noche luego de llegar el ejército, pasé a comprar fiambre y queso para hacerme unos sandwichs ... doña Laura estaba cerrando el local. -" ... pasá rápido .. dale.. que si ven que tengo abierto van a venir a comprar y estoy cansada ..." dijo la vieja cerrando la puerta con traba después que estuve dentro. Se sacó el delantal celeste y fijé mi vista en sus tetas ... imposible no mirarlas ! ... tenía un vestido floreado, algo gastado ... los botones no podían sostener tanto pecho, parecía estallar... Obviamente doña Laura se había dado cuenta que la miraba, y acomodándoselas como al pasar, me pidió que la ayudase a colgar un cartel de cigarrillos sobre una de las estanterías. El lugar no era amplio y los dos cabíamos bastante apretados, por lo que al acomodar la silla para que yo subiera, mi boca rozó sus pechos. Mi pija estaba a full ... a mis 19 años no le importaban el peso ni la edad de su dueña, y menos después de 1 semana de encierro en el cuartel. Subí como pude y la vieja acarició mi bulto ni bien lo tuvo cerca. Yo estaba inmovilizado, con el cartel en mis manos y subido a una silla que se podía romper en cualquier momento. - "... fumás nene ?..." preguntó doña Laura mientras acariciaba sin parar mi pija -" ... eh ... no doña ... no fumo ..." respondí  Doña Laura desprendió el pantalón y sacó mi verga. La observó un rato y acercándosela a su boca comenzó a lamerla ... primero despacio, después mas intensamente hasta metérsela por completo en la boca. El ruido que hacía al chuparla me calentaba al extremo. Tiré el cartel y subí mi remera para que tuviera más espacio ... con mis manos me apoyé en sus hombros para no caerme -" ... me vas a dar la lechita bebé ?? ... mirá que esta viejita hace años que no tiene una así como la tuya ..." ... decía mientras chupaba y babeaba todo el tronco hasta los huevos. -" ... quiero acabar entre sus tetas doña Laura ..." apenas pude decir entre jadeos. La vieja me ayudó a bajar y luego de desprenderse los botones del frente dejó caer su vestido, ofreciéndome las tetas más grandes que había visto en mi vida. Se sentó en la silla y agarrando fuerte mi pija y llenándola de saliva, la puso entre sus tetas y empezó a pajearme. 2 minutos habré durado .. la leche explotó en sus tetas y parte de su cuello. Doña Laura la llevó a la boca y la terminó de limpiar con sus labios. Después de terminar la faena, le dió un sonoro beso en la cabeza y levantándose me preguntó: -" .. te quedás a cenar no ? ..." Sirvió la mesa y cenamos uno enfrente del otro. La parte superior del vestido estaba en su cintura, por lo que sus tetas estuvieron siempre al aire, expuestas, haciendo que al poco tiempo las desee nuevamente. Dejé el plato de lado y bajé mis pantalones tirándolos a un costado... la vieja miraba gozando el momento. Fui hasta su lado y puse mi pija en su boca ... doña Laura lamía desde los huevos hasta el pliegue de mi cabeza, provocándome escalofríos cada vez que jugaba con mi frenillo. -" ... me vas a dejar toda esa lechita en mi concha ahora ?? ... quiero que me cojas bien fuerte bebé, que me llenes la cueva ..."... decía sin dejar de lamer y chupar Nos levantamos y nos dirigimos al dormitorio. La empujé para que cayera de espaldas ... sus tetas rebalsaban hacia los costados, su concha tenía pelos pero bastante prolijos, como que se había cortado y emparejado. Me incliné sobre ella y agarrando con mis manos sus tetas, comencé a chuparlas y a morder sus pezones  La vieja estiró su mano y agarrándome la pija la calzó en su entrada ... donde entró sin obstáculo hasta el fondo húmedo. Pasó sus piernas sobre mi cintura y agarrándome del culo, marcaba el ritmo que quería que la cogiese. Estuve bombeando varios minutos ... doña Laura gritaba y mordía la almohada cada vez que tenía un orgasmo. Yo acabé maravillosamente, dejando mi leche dentro de su cueva como la había pedido. Esa noche dormí allí A la mañana temprano me despertó un sacudón ...  -" ... levantate bebé ...tenés que irte antes que alguien te vea salir ... rápido Por supuesto a esa edad la pija siempre amanecía dura y doña Laura no sacaba los ojos de ahí. La tomé de la nuca obligándola a agacharse ... intentó decir algo pero enseguida comenzó a chuparla -" ... no me voy a ir doña Laura ... y la voy a coger a cada rato .. mientras no entren clientes yo voy a estar en la pieza de atrás del mostrador, con la pija lista para metérsela. La vieja seguía chupando y asentía con la cabeza .... hasta que se tomó todo lo que largué, hasta la última gota. Ella se cambió y se fue al local. Yo después de darme una ducha llevé una almohada y la dejé sobre una mesa pequeña que estaba en una especie de cuarto de depósito detrás del mostrador ... desde allí podía observar todo el movimiento del local comercial. Una hora después, aproximadamente, noté que la clientela había menguado ... me asomé a la puerta que unía los dos ambientes y sacudiendo la pija le pedí que se acercara. La vieja miró para un lado y el otro y vino hacia mí. La hice girar y quedó apoyada con sus brazos sobre la mesita ... levanté el delantal y parte del vestido y rompiendo su bombacha, se la puse hasta el fondo. Doña Laura gemía y pedía que no me detuviera ... mi dedo pulgar estaba clavado en su culo, hurgando y dilatando. Saqué de golpe la pija y escupiendo sobre la cabeza, la arrimé a la entrada de su hoyo. Empecé a empujar y escuchaba a ella decir que "por ahí no", pero ya había dilatado bastante, por lo que después que calzó la cabeza empujé hasta los huevos. La vieja gritó fuerte y se movió como para zafar, pero estaba totalmente ensartada - "... sacala ... puede venir alguien !!..." gritaba mientras giraba la cabeza y me miraba suplicando. Yo aceleraba el ritmo y mi pija entraba y salía como un percutor. Mordió la almohada que había llevado y abriendo con mis manos sus nalgas, embestí sin pausa hasta acabar. Desde ese día, todos los fines de semana después de salir del cuartel, me quedaba en casa de doña Laura, donde además de descargar mi leche, amasar esas tetas y que me lavaran la ropa, tenía comida y algo de plata. Duró un año y algo más esa vida... durante ese tiempo a ella nunca le faltó pija y leche, y a mí nunca comida y donde descargar.

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MMondar4kLv1· hace 80 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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MmarcedibairesLv1· hace 81 dRelatos

Sexo con ex compañera de trabajo

Hace un tiempo que venia con ganas de contar una experiencia personal y no encontraba el ámbito de confianza para hacerlo. Indudablemente el momento ha llegado por varias razones que no vienen al caso y aquí voy. Diariamente trabajo en una oficina en el centro, con compañeras y compañeros de todas las características que se les ocurran, y con mis compañeros varones, a la hora de almorzar hacíamos los típicos comentarios de a quien te cojerías, o tal o cual debían ser buenas cojedoras; en fin, creo que es el nivel clásico de chusmerio entre varones en el trabajo. Cierto dia, una compañera (la cual no tenia en la mira) va a trabajar sin corpiño, vale la aclaración que sus pechos eran mas bien pequeños; en un momento se pone en una posición (entiendo que sin querer) en la cual el escote de su remera deja ver (para mi posición) sus hermosas y pequeñas lolas; debo confesar que tuve una erección, y que a partir de ese momento no podía sacármela de la cabeza, las ganas de cojerla fueron increíbles, pero dada mi posición y “educación” una vez mas reprimí los impulsos y los logre contener, soltándolos fugazmente cuando, estando solo me tocaba para imaginarme entre sus piernas o besando sus hermosas tetis. Cierto día, otra compañera, me dice al pasar, -tene cuidado con fulana que te quiere dar. Ahí me calenté del todo y ya con ganas de querer manifestarle mis ganas de estar con ella. Quiso el destino que al poco tiempo, se fuera del trabajo, cosa que a fin de ser sincero no me significo ningún estado de animo, solo quedo en las ganas de tener sexo con una compañera que se había ido y punto, al fin de cuentas había mas y mucho mejores, y vale aclarar aquí, en este relato que yo seguía en pareja y muy bien. Al tiempo, en un día como cualquiera, pensé en ella y le escribí un mensaje cortito para saludarla y ver como andaba, me contesto muy amablemente y diciéndome que estaba muy contenta porque le había escrito, ese día no paso mas de ahí, hasta que un par de días después, me escribe ella y me dice que había soñado conmigo, (típico cuento, pero que no iba a dejar pasar), a lo que le contesto, -espero que haya sido un buen sueño; y a lo que me responde sin mediar ninguna introducción, que si, que había soñado que nos encontrábamos y nos cojiamos todo!, a lo que luego me pregunta si los sueños se podían hacer realidad. Debo confesar que volví a esquivar el tema pero ya no lo podía sostener mas, me excitaba de solo pensar en ella. Pasó el tiempo, separación mía mediante, le escribo y le digo que quería pasar a saludarla por su nuevo trabajo, (era una fabrica reciclada donde había diseño de indumentaria y esas cosas); me dice que si, que le encantaría así nos veíamos luego de casi un año. Debo admitir que estaba nervioso, realmente muy nervioso, pero tome coraje y fui a su encuentro, me estaba esperando en la recepción, cuando me acerco, le voy a dar un beso en el cachete, como acostumbraba, pero ella me gana de mano y me abraza, (estaba sin corpiños), yo estaba de traje sin saco, al abrazarme sentí sus pechos tan libres y sus pezones, que estaban duros (se notaban) me rozaron a través de mi camisa que era muy fina, en esos microsegundos, me exité tanto que no la quería soltar, y con la excusa del tiempo que hacia que no nos veíamos seguimos abrazándonos y ella presionaba contra mi miembro que estaba cada vez mas duro; yo agarrándola desde la base de la espalda, allí donde comienza la cola y apretándola también; ninguno de los dos quería soltarse. Nos soltamos, pero los dos sabiendo que era cuestión de tiempo estar desnudos en una misma cama, a esta altura en el aire se respiraba sexo y del bueno. Charlamos de todo y nos despedimos, a la noche le escribo y le digo que la verdad que me había excitado y quería que cojieramos, a lo que me dice que si, que esta supercaliente, y ahí comenzamos a intercambiar fotos y a tocarnos a full sexting dirían, y nos vimos los cuerpos desnudos por primera vez cosa que fue increíblemente excitante. Y quedamos en encontrarnos en su trabajo ya que a partir de una hora no había nadie según me dijo. Así fue, una tarde le escribo y me dice, dale venite, voy, nos saludamos nuevamente con un abrazo y me dice que vayamos al primer piso que estaba mas “tranquilo”, subimos y ni bien salimos del descanso de la escalera, da vueltas y me da un beso, ahí la agarro de la cola y nos trenzamos en un descomunal beso donde los labios y las lenguas se movían excitadas en ese mundo húmedo de la baba que precede al sexo. Mientras le metía mi mano por la base de la cola (por la raya, para ser mas claro), ella me comenzó a acariciar mi verga a la vez que me miraba y me decía, -que ganas de garcharte tenia por dios, y yo mientras le recorría toda la cola húmeda con mis dedos le pedía por favor te quiero penetrar. Y asi fue, la senté arriba de una “mesa de corte” y le saque la remera verde que tenia y quedaron sus hermosa lolas en todo su esplendor y sus pezones rosados apuntándome hinchados y duros, a los cuales no me pude resistir. A esa altura me había quitado mi camisa y bajado los pantalones, y con sus delicadas manos me había agarrado el tronco de mi pija que a esta altura estaba como un hierro y comenzó a pajearme suavemente en la medida que mi liquido preseminal se lo permitiera, ya que se le resbalaba y lo aprovechaba para acariciarme los huevos. En un momento me dice, -por favor cojeme ya!, pero le digo que todavía no, que antes le queria chupar la concha hermosa, que entre toqueteo y toqueteo se la había rozado y estaba infernalmente caliente y toda mojada. Le abro las piernas (ella estaba acostada boca arriba en esa mesa gigante, y realmente no me acuerdo en que momento le baje las calzas) y le empiezo a besar los muslos y a recorrer esa piel extremadamente suave hasta llegar a su concha que estaba tremendamente sabrosa. Mientras se la chupaba, ella con una mano se chupaba los dedos y con la otra me agarraba los pelos a un nivel, diría de dolor (para mi) y eso me duplicaba el nivel de placer. Luego de algunos minutos me dice, -basta, métemela ya; me subo a la mesa y de tantos fluidos que había en las zonas sexuales, mi pija le entro de una, suave, caliente, y muy húmeda; ahí nos miramos a los ojos y nos volvimos a besar con las tremendas, calientes y mojadas lenguas a mas no poder. Mientras yo se la metia, ella me agarra de los cachetes de mi cola y empezó a jugar con mi cola, (admito que otras oportunidades me hubiera negado por vaya a saber quien por que, pero aquí no), y comienza a meter uno de sus dedos mientras, mi pija la cojia y ella me cojia con su lengua y su dedo, que en un momento fueron dos. El nivel de placer que estaba teniendo no lo había experimentado antes, obvio que porque era con ella. Luego de unos minutos cambiamos de posición, me puso de espaldas y se sentó arriba, y me dice, déjame que te la chupe así acabas, claro ella había acabado un par de veces. Me abre las piernas y mientras me miraba con sus grandes ojos negros, me empieza a pajear mientras me masajeaba nuevamente mi culo que pedia agritos que le entrara algún dedo!. Se pone la cabeza de mi pija en la boca (tremenda boca) y me empieza a pajear con su boca, mientras me introducía un dedo que previamente me había metido a mi en la boca para que le de saliva; al segundo dedo no aguante mas y le dije -cuidado que acabo, y apurando los movimientos de su mano tomando el tronco de mi pija, y con sus dedos hasta la base de su mano dentro de mi culo, empecé a acabar, digo empecé porque fue un chorro inimaginable que, si bien no tragó, puso su boca para que fuera allí, luego siguió chupando mi pija con toda la leche haciendo de lubricante, y luego subiendo con sus tetas pegadas a mi cuerpo y todas cubiertas de leche, se acerco a mi boca y me clavo un beso como en mi vida me habían dado. Boludeamos un poco mas, nos secamos con unas toallas que vaya a saber de quien eran y nos fuimos, al día de hoy cada cual sigue con su vida, pero cada tanto nos damos una revolcada, que ha ido creciendo en nivel y sofisticación, que ya contare por aqui, y estando ahora en la búsqueda de un tercer@!!.   Espero les haya gustado y recuerden tener cuidado con lo que desean, se puede hacer realidad. Besis y sean felices.

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AAleDunsLv1· hace 81 dRelatos

La amiga de mi hermana...

Esta historia tiene un principio, la pueden leer aquí Al sentir el tirón en mi mano. Gire y a pesar de la oscuridad pude ver los ojos de la amiga de mi hermana. Sus ojos oscuros lograron que el aire se volviera a poner tenso (como en la noche anterior). Ambos sabíamos que no había vuelta atrás y que el deseo le iba a ganar a la culpa. Nos besamos apasionadamente. Cada movimiento de nuestras bocas era más intenso. Los labios, las lenguas se cruzaban. Se sentía en el auto un calor que incrementaba. Fui yendo desde la boca al cuello, besándola, mientras mis manos la agarraban de la otra parte del cuello. Ella se retorcía.. eso me hizo calentar más y empecé a usar mi lengua en su cuello. Mientras una de mis manos se apoyaba en su pierna, la acariciaba por el borde interno de la pierna y con cada beso mi mano subía un poco más por su larga pierna. La punta de mis dedos se encontraron con el borde del short de jean y de a poco me fui metiendo. Donde me encontré con el borde de su bombacha. Ya se sentía bastante caliente y húmedo. Empecé a hacerme espacio para sentirla a ella. Por su lado ella gemía, con los ojos cerrados empezó a buscar mi pija por arriba de mi pantalón. A esa altura yo estaba durísimo. Me tocaba, empezó a meter la mano en mi pantalón.. yo estaba en las nubes. Tocándola a ella y ella a mi. Se escucha un ruido y se prende una luz. En ese segundo nos dimos cuenta que había llegado otro auto al lado de nosotros y nos cortó el momento... Nos acomodamos un poco y yo le dije - “vamos a otro lado?”. Ella respondió “conozco un lugar que puede andar” Prendí el auto y ella me empezó a guiar.. por el camino que hacíamos pensé que nos íbamos a un descampado. Pero su plan era otro.... En el medio de la nada aparece un edificio y ella me dice “entra por ahí” en ese momento me di cuenta que estábamos entrando a un motel. Me volvió loco su actitud. Nada importaba, ni su novio, ni la mía. Solo ir a concretar todo ese deseo. Entramos al dormitorio y no bastó decir nada. Nos empezamos a besar. Le saqué la remera, baje por su firme abdomen besándola, me arrodille y le saque el short. Pude ver su bombacha negra, estaba hermosa. Le pase la lengua por su ingle, y de a poco mi lengua se metió y tocaba su clitoris, eso fue el botón para desarmarla totalmente. Ella se desnudó sola. Yo la chupaba entera. Se empezó a acomodar en un 69. Me desabrocho el pantalón y libero mi pene. Los dos nos estábamos degustando. No parábamos de disfrutar. Hasta que ella me dijo “ listo hijo de puta, no me hagas desear más y mátemela” Esas palabras fueron espectaculares. Y eso fue lo que hice. Empezamos a coger hermoso. Yo arriba de ella, después ella de costado y yo por detrás, hasta que se puso arriba mío. Y en ese momento mientras ella me montaba yo podía tocarla entera.. fue en esa posición que encontramos el ritmo perfecto. Los dos gozamos muchísimo, ella apretaba mi pecho, yo su cola. Fue en ese momento que pase mi mano por su concha y con su humedad empecé a jugar con su cola.. mi dedos acariciaban su ano y de a poco se iba metiendo. En momento no dimos más y los dos acabamos casi al mismo tiempo. Se tiro en mi pecho, la calentita bajaba y la culpa subía. Sin decir mucho los dos sabíamos (o pensábamos) que hasta ahí habíamos llegado. La mire y le dije “que queres hacer?” Ella respondió “llévame a mi casa”. Nos empezamos a vestir para irnos. Nos subimos al auto, casi sin decir palabras llegamos a su casa. Se iba a bajar del auto, y cuando se va a despedir, le comí la boca de nuevo. Empezamos a calentarnos nuevamente y ella me dijo “que sea nuestra despedida” nos fuimos al asiento atrás del auto. Ella se bajo la bombacha y se puso en 4. Yo amague a meterla la pija en la concha y ella me dijo “no, metemela en la cola y sin forro” me exploto la cabeza, yo hasta ese día nunca había hecho un culo. Y mientras le besaba la nuca empecé a meter mi pija en su cola. Era hermosa la sensación. Los dos no paramos.. esta vez no importaba si pasaban autos por afuera. Ella gemía mucho, mientras la penetraba por la cola le tocaba con mi mano ella concha. Claramente le encantaba por la cola. Ella acabo y a los 30 segundos acabe yo adentro de ella. Rápidamente se puso su ropa. Me dio un beso en la boca y me dijo “que lindo llevarme tu leche a casa”. Al otro día yo volvía a la ciudad donde trabajaba y me esperaba mi novia. Yo empece a sospechar mi tiempo de novio tranquilo ya tenía tiempo de vencimiento. La amiga de mi hermana se peleo con el novio, poco después de nuestro encuentro. Pero luego se volvieron a juntar para casarse... Yo por mi lado, volví a mi rutina, hasta que un día en el trabajo llego una gerenta brasileña. Un bombón.... Pero bueno, esto ya se hizo muy largo, la historia con la brasileña la contaré la próxima... Espero que disfruten de mis historias. Como ya las disfruté en su momento, y como la disfruto ahora escribiéndolas y recordándolas.

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre III

Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam

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WWeddsonLv1· hace 83 dRelatos

@sofimon25 en angel de mis sueños

Que placer es poder soñar con un ángel, en esta ocasión este ángel se llama @sofimon25 Te veía en mi sueño acostada sobre una cama y yo llegaba de pronto y comenzaba a acariciar tu espalda y bajaba lentamente acariciando tus nalgas y tus piernas y pensé en darte un masaje así que con mucho cariño comencé a frotar su espalda desabrochando su brasier y quitándole también tu tanga ella se entragaba ya que sabía que lo venia seria bueno, así que con un rico aceite comencé a frotar sus piernas y poco a poco subía y ella comenzaba a abrir poco a poco sus piernas, cuando llegué a la altura de sus nalgas comencé a jugar con mis dedos y de a poco tanteaba y comenzaba a frotar sus labios vaginales haciendo que se excite más y más, bueno está demás decir la belleza se se podía apreciar al abrir esas nalgas y ver todo ese paisaje húmedo y rosado así que yo todo excitado comencé a acariciar y a estimular su clitoris mientras ella gemia de placer después de un rato jugando así se dio vuelta y la comencé a masturbar mientras ella sacaba mi pene del pantalón y comenzaba a darme un rico sexo oral mientras que a su vez yo jugaba con sus senos y esos pezones hermosos y rosados yo ya no aguantaba mas y comencé a comerme toda esa vagina rica y jugosa mientras ella gemia y precionaba mi cabeza contra su vagina pidiéndome que no pare mientras sentía como ella se venía en mi boca dejándome ese delicioso sabor así que en ese momento me levante la di vuelta, la puse a lo perrito le abrí las nalgas y la comencé a penetrar bien rico, ella gritaba de placer y sus piernas temblaban así que la levante un poco para tomar sus senos mientras la Penetraba y ella misma abría sus nalgas para sentir cada vez más adentro mi pene...Luego de hacer demaciada posiciones por toda la noche caímos en la cama sin poder hacer mucho más,pero lo único malo de toda esta situación fue que sólo fue un sueño

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RRosroxLv1· hace 84 dRelatos

Mi marido quiere una abogada asi

hace 2 años tuvimos una situación rara con mi familia con un tema de una sucesión, necesitabamos un abogado/a y ahí es donde mi hermano dice "le podemos decir a Laura"...grande fue mi sorpresa, no sabia que era abogada, no hubo ningún drama en la familia entonces decidimos que ella venga a la casa de mis padres un domingo a comer y hablabamos del tema (era conocida de mis viejos tambien porque ellos colaboraban de vez en cuando con el grupo de autoayuda) cuando la vi después de tanto tiempo nos pusimos hablar como si hubiésemos sido grandes amigos en alguna época, siempre tuvimos buena onda pero nunca fuimos amigos. Estaba muy linda, siempre tuvo una cola bien cachetona y el paso del tiempo no cambió ese hermoso culo. Muy simpatica como siempre y de golpe le suena el celu, era el marido, nos pregunta si puede venir a comer él tambien y mis viejos dieron el ok. Muy buena onda tambien él. Hablamos del tema que nos interesaba con toda la familia y ella se hizo cargo del tema de la sucesión. Pasaron los meses y cada tanto tenia novedad de ella y hasta nos mandabamos mensajes, un dia, a principio de éste año, estoy por La Plata (ellos viven ahi) y justo me cae un mensaje de ella, le digo que estoy por su ciudad y me dice de encontrarnos, me dio la direccion de la casa y hasta allá fui (estaba a 10 minutos) llego para la hora de la merienda pero con cerveza, ja (ellos birreros como yo) muy buena onda entre los 3 ( laura su esposo y yo) me invitaron a cenar, les dije que no podia, tenia cosas que hacer a la noche pero antes de irme le dije que tenían que conocer mi casa, pongamos fecha que los invitaba a cenar, enseguida coordinamos fecha y me fui, muy lindo encuentro, ambos muy agradables. Les avisé cuando llegue a mi casa y le di las gracias por la agradable tarde. Pasaron las semanas (3 semanas) y me llega mensaje de ella que el sabado venian a casa (ya me habia olvidado) le digo que no hay drama, que no tienen que traer nada, solo que me digan que quieren cenar que yo me arreglo, llega el sabado y al mediodia me manda mensaje que el esposo no podia ir y que haciamos, si lo dejamos para otro dia? o si podía venir ella sola?, me sorprendió y empece a hacerme la pelicula, le dije que como ella quería, si venia sola no habia drama, ya iba haber otra oportunidad para que vengan juntos, ella acepto a venir sola y desde ese momento tenia la certeza de que ibamos a cojer, se me revolucionaron todos los ratones. Llego a las 8 puntual en un uber, asi podia tomar cerveza tranquila dijo despues, saludo cordial como siempre, le hice recorrer la casa sin poder dejar de mirarle el culo (estaba con jeans y camisa) tetas las tenia chiquitas pero muy lindas, es una linda mujer, terminamos yendo a comer afuera a 5 cuadras de mi casa, estaba linda la noche y decidí invitarla a cenar afuera, muy linda la cena, alguna charla picante y miradas cruzadas despues de las cervezas, terminamos de comer y le digo "vamos a comprar helado y llevamos el postre a casa" dio el ok y cuando llegamos a casa ya sabia que no se escapaba, besos al entrar, manotazos mutuos y empece a sacarle la camisa para empezar a besar esos pechitos hermosos, ella agarrandome la pija que ya estaba al palo, la llevo hasta la habitación, yo en boxer y ella solo con jeans, besos y le pongo la pija en la boca, mientras me peteaba le empiezo a desabrochar el jeans, le saco la pija y le digo que se de vuelta, se pone boca abajo en la cama y empiezo despacio a sacarle el jeans, era impresionante mi vista cuando veo la tanga que tenia puesta, ese culo era mejor de lo que lo soñé, muchos besos a esos cachetes, chupones, la doy vuelta y empiezo a chuparle los labios humedos, enseguida acaba, estaba muy caliente ella, yo en llamas, enseguida empezamos a cojer, yo llevaba la iniciativa, ella muy gauchita, acabamos juntos, voy a buscar el helado y me pongo un poco en la pija, sonrie, empieza a chuparme la pija, le encanta y me encanta, extasis total, hacemos un lindo 69 y empezamos a cojer de vuelta, yo iba preparando su culo, meta dedo, le digo que la quiero en 4, se pone en 4 y empiezo a taladrar dandole nalgadas, ella está a full y me pone mas a full a mi, me dice que quiere leche en la cola, es muy viciosa, le llené el culito de leche y ya no podia mas, ella acabo cuando le termine de hacer un rico oral, bebí un poquito de sus jugos. Quedamos satisfechos en la cama, nos pusimos la ropa interior y nos pusimos una media hora aprox a hablar, me confesó que con la pareja son swingers y que vino sola a casa a propósito, el esposo me la entregó, él sabia que ibamos a cojer y ella no estaba tan segura, cuando me hizo esa confesión enseguida se me paró otra vez y se lo hice saber, empezamos a los besos y enseguida 69, empiezo a jugar con sus cachetes hermosos y ella con los mios, cosa que me encanta, se dio cuenta de eso y empezo a besarme el culo y con la mano me hacia la paja, me enloqueció "sos chanchito vos tambien eh" me dijo, ja, cuando estaba por acabar me dijo que queria leche en la conchita, asi fue, acabamos juntos. Hablamos de volver a repetir pero ésta vez los 3. Salgo del baño y veo que estaba hablando por telefono, corta y me dice "te manda saludos mi marido, algo ya le conté"...en 5 minutos llegaba el uber, quedamos en repetir

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