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#Hogar

Fotos, gifs y packs de Hogar subidos por la comunidad.

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CcasadajovenLv1· hace 878 dRelatos

los juegos con mi jefe

Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina  l  mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1133 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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JJmdp4Lv1· hace 1981 dRelatos

Trago leche en cerveceria (parte 2)

Cuando llegue a casa no podía dejar de pensar en esa pija, en como me manejo. Tuvimos un sexo increíble con mi novia, ya que me encontraba super caliente. Pasaron unos días y me llego un wasap, putita hoy paso a ver que ropita tenes, quiero verte vestida de nena y dejarte algunas instrucciones. Y me adjunto una foto de mi carita con su pija en mi boca. Le pedi por favor que no venga, pero ante su respuesta cortante y autoritaria, solo pude decirle a que hora iba a estar solito en la casa. Cuando llego paso directamente a la habitación y me pregunto donde tenia las cosas “sexys” de mi novia. Al indicarle donde estaban fue directamente a agarrar la cajita y desparramarla por la cama. Separo las tanguitas, los bodys y las medias. Mientras iba mirando me ordeno desnudarme. Yo seguía pidiéndole por favor que se vaya, que no siga pero lo canse y me ordeno: -Puta cállate, tenes prohibido seguir hablando y solo vas a poder contestarme si yo te hago una pregunta. QUEDA CLARO? -Si, perdón. Y agache la cabeza. Me quede a un costado desnudo y con la cabeza gacha, esperando. Varios minutos después, eligió el primer conjunto que quería que me pruebe y me lo dio. Luego otro y otro, hasta probar toda la ropita. Con el ultimo conjunto puesto todavía saco su pija y me ordeno arrodillarme. Me puso la pija adelante y me pregunto - ¿a ver puta, que queres hacer ahora? -Quiero chuparle la pija señor. ¿Por favor, me deja? Me agarro la nuca y me enterró la pija hasta el fondo de mi garganta, provocándome arcadas. Empezó a cogerme la boca, se me caían las lágrimas de las arcadas pero no la sacaba y cada vez iba más rápido y era mas violento. Sentí que iba a acabar y quise soltarme, mala idea ya que me agarro más fuerte de la nuca y me acabo directamente en la garganta. Lo trague instintivamente para no ahogarme. Se vistió y se fue sin decirme nada. Me puse a ordenar todo y cuando estaba terminando me di cuenta que seguía con el ultimo conjunto puesto, y mi pija muy dura. Me hice una hermosa paja y termine de ordenar. A los dos días me llega otro mensaje de wasap. “Puta hoy tenes una tarea: Te vas a volver a vestir como el otro día. Vas a agarrar ese dildo que tenias en la caja y te lo vas a meter en la cola. Cuando logres meterlo entero, lo vas a meter y sacar haciéndote la paja hasta acabar. Y de eso, quiero un video. Ni se te ocurra decirme que no, MIRA” y adjunta una foto en la que me veía vestida de nena chupándole la pija en mi pieza. Espere un rato a quedarme solito, me vestí y me acosté en la cama a cumplir la tarea que mi amo me había encomendado. Cuando termine, le mande el video por wasap. “Muy bien putita, repetis tres dias más la tarea cambiando de ropita” Un día voy saliendo de casa con mi novia y estaba sentado en la vereda, casi me muero. Me hice el que no lo conocia y segui caminando. Al ratito me manda wasap “Que linda cara pusiste, me parece muy bien que sepas que soy yo quien decide si tenes problemas o no. Decile a la cornuda que tenes que pasar por el shopping a buscar algo en una hora, te espero ”. Inventé una excusa medio mala y fui, me aviso que estaba en el baño, entre y ya estaba por acabar, me descargo una cantidad enorme de leche en la boca, me miro mientras lo tragaba y me pidió mostrarle mi boquita vacía. Me fui corriendo, compre algo para tomar y segui camino. Ese mismo día me invitó a un Partido de futbol que se jugaría al dia siguiente. Me pareció super extraño pero no me podía negar… fui a la cancha a la hora citada y habia un turno jugando. Cuando salen, estaba mi nuevo amo, que sale ultimo, el resto del equipo ya estaba yendo al vestuario. Me señala la puerta y me empuja un poquito. Cuando entro, me encuentro los 5 jugadores en bolas parados en ronda, me señala con la mano el centro de la ronda, y no hizo falta que me diga nada mas. Fui directamente al centro y me arrodille. Abri mi boca y esperé. El que tenia en frente se acerco y metio su pija en mi boca, luego dos mas se acercaron para que los toque con mis manos. Fueron intercambiando lugares, hasta que todos tuvieron su pija en mi boca. Me empujaron, haciendome caer hacia adelante, y quedando de perrito. Sin decirme nada, uno de ellos acerco su pija a mi cola y la enterro hasta el fondo. Por suerte había puesto su mano en mi boca, xq el grito que pegue por el dolor se hubiera escuchado en el quincho de la entrada. Uno a uno me fueron cogiendo todos, hasta que el primero empezó a acabar en mi cara, lo que motivo al resto a dejarme toda llena de lechita la cara. No me dejaron bañarme, pero si usar mi ropa interior para limpiarme un poco. Así volví a mi casa. Y como ya era costumbre, al ratito me llego por wasap el video grabado esa noche.

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Jjosepp17Lv1· hace 1989 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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MmowshaLv1· hace 1991 dRelatos

Engañe a mi esposo con su padre y con mi hijo

Engañe a mi esposo con su padre y ahora mi nuevo amante es mi hijo Siempre e sido una chica desde joven muy carismática y bella desde joven, desde que tengo uso de rozan a mis 13 tuve pretendientes mayores mucho antes de hacerme de compromiso. me llamo rubiela tengo 38 y no me considero vieja al contrario aun levanto no solo pasiones sino me e acostado con chavos y sseñores que me han doblado la edad. A mis 13 tuve muchos pretendientes me acoste con unos 6 chavos sino mal recuerdo, 4 de ellos fueron pretendiente tanto de mi mama como mi hermana mayor, inclusive a mis 15 llegue a salir un ex de mi mama y con el fue que tuve una relacion no solo de 2 años sino se convirtio en el padre de mis hijos. actualmente tengo 3 hijos, camilo de 23 fruto de mi relacion con quien fue ex marido de mi mama y ex marido mio y danna de 21 que fue que que tuve en una relacion incestuosa, me diran que soy una psicopata enferma pues mi hija danna no solo es mi hija sino mi media hermana ya que a mis 16 mantuve una relacion muy cercana con mi papa, fui su mujer dondre procreamos a nuestra hija. y una nena con mi actual esposo maria elena de 15 quien me saca canas verdes me case a los 22 con alguien que fue mi tercer esposo sin importarle mi pasado, tenemos nuestra unica hija maria elena pero conoci a su papa a mi suegro, un tipo muy atractivo tal cual como el hijo, padre e hijo eran dos hermosos papi chulos que me volvian loco, mi esposo era un hombre muy atractivo y muuy rico en todo sentido era alto un cuerpo wuao era fisiciculturista pues me excitaba sus pectorales y su manera de hacer el amor era muy rica. pero le puse el ojo a mi suegro, pues sabia que yo le atraia pues era notorio y mas que obvio pues me hacia regalos y era muy allegada a el, mas que nuera era su mas fiel amiga pues llegue a tener mas que salidas copn mi suegro, salidas casuales donde habia mas que una reunion sino a hoteles donde comence a serle infiel a mi esposo con su propio padre. mi suegro se llama ivan tiene 65 pero el al igual que mi esposo, su hijo en su juventud se ve que fue un galan y mujeriego ya que fue fisiciculturista y se maneja tambien su cuerpaso, estaba conciente que me acostaba con padre e hijo e ivan era un tigre en la cama , wuao!! que manera de hacerme el amor, a el no le importaba compartirme con su hijo pues el y yo nunca mezclamos amor nuestras salidas era solo sexo. con decir que llegue acostarme con mi suegro, en pocas ocaciones en la misma casa donde vivia con mi esposo y manteniamos relaciones sexuales peligrosas con el peligro que nos pillen, llegue a tener relaciones con mi suegro mientras mi esposo en pocas ocaciones llegaba ebrio y dormia como un bebe mientras yo mantenia relaciones con su padre. esa fue mi vida con mi suegro mis hijos nunca supieron de ello pues ellos tenian su vida con excepcion de mi ultima hija maria elena que vive conmigo, los mayores se casaron y tienen sus respectivos hogares. mi ultima hija me saca canas verdes pues tiene un problema, y yo creo que el karma se me devuelve pues ella tiene un gusto por los hombres mayores. le permiti que tenga novio a los 13 pero me jugo un karma muy perturbador cuando me entere que salia con un ex que fue novio de mi mama y mio hace mucho tiempo, un tipo que le doblaba la edad, no soy un ejemplo de madre para decir que eso esta mal, cuando yo me acoste con varios pretendientes de mi mama cuando tuve la misma edad. eso me deprimio mucho que busque cariño, amor y afecto en mi hijo camilo ya que desde que era pequeño fue mi concentido, incluso hasta me senti abandonada por lado de mi suegro pues ya no me buscaba como antes pues me reemplazo el muy mujeriego. mi hijo fue mi consuelo mas que salidas con el me meti en la vida personal de mi hijo, frecuentaba su hogar donde vivia con su esposa, hasta que llego el dia que mi hijo se encontraba solo en casa pues no tenian y no tienen hijos aun, la esposa de mi hijo no se encontraba en casa pues estaba de viaje su tierra por el feriado, y lo visite para prepararle su comida favorita pues el no fue al dichoso viaje por su trabajo pues por ese lado es responsable. pasamos una velada y varios dias en su casa donde viando una pelicula y entre la luz de una lampara y la oscuridad de la noche lo unico que se cruzaron fue nuestros labios pues nos dimos un beso pues yo me recoste en su regazo y mas que un beso fue caricias en mi cuello y mis pechos pues nos olvidamos que eramos madre e hijo y esa noche con la conciencia bien puesta mantuvimos relaciones. hicimos el amor toda la noche, y mientras duro el viaje de mi nuera, fui amante de mi hijo por casi una semana. mama eres tan hermosa mientras siempre que tenia relaciones con mi hijo se me ponia encimo mio y me ponia su enorme pieza en mi raja y tan lentamente me la introducia yo solo le gemia de placer pues la pieza de mi hijo es enorme y me exciataba tanto cundo se la chupaba y m la tragaba toda, en vaiven de baba y olor a sexo le hacia sexo oral a mi hijo. tomala toda mamita, cada pulgada de mi verga es para ti me decia mi hijo mientras se la chupaba con una fuerza descomunal enm mi boca pues era tan rica y sabrosa esde que que soy amante de mi hijo, el sexo oral tanto de mi hacia el o viceversa es muy comun ues su lengua siempre la siento bien adentro cada que el juega con mi clitoris. eres un hijo bueno, envidio a tu esposa, hijo siempre le exclamaba cuando mi hijo me penetraba con una fuerza de poseerme pues habia veces que yo lo cabalgaba a el y lo dejaba tendido y sentia como su verga entraba hasta el fondo esto es tan increible ! . sentia como mis nalgas sonaban en sus caderas que se movian detras de mi cada que mi hijo me hacia sexo anal, se sentia tan doloroso pero tan rico! estaba conciente entre mi que esta misma pose la e hecho con mi esposo, mi suegro y mi hijo, siempre me a gustado el sexo anal que me apreten y me abrazen por detras y me besen con fuerza el cuello como si de una perra se tratase, pues en mi conciencia esta que desde que desde hace unos meses mi hijo es mi amante.

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WwannabcuckoLv1· hace 1993 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 4 FINAL)

Una vez que estábamos desnudos, el placer y la lujuria se apodero de la casa, yo no podía quitarle la vista de encima a mi mujer, como le chupaba la verga a Ricardo, le daba unas buenas lamidas por todo el glande, luego bajaba hasta su tronco y sus bolas, mi compadre, le sostenía el cabello para que yo pudiera disfrutar todo el espectáculo, mientras, Conchita se encontraba rozando su vagina con mi pene, que estaba tan erecto que la volvía como loca, el momento era tan excitante que no tardamos mucho tanto Ricardo como yo en acabar, a Conchita se lo tire todo encima de sus nalgas, mientras Geral saboreo el semen de su compañero y jugueteaba con el haciéndolo caer sobre sus tetas, luego escupio lo que quedaba en su boca y se masturbaba con el, metiéndose los dedos en la vagina y su culo. Mientras seguíamos besándonos conchita y yo, Geraldine y Ricardo se fueron al baño, moría de pensar lo que estaban haciendo, pero si fueron por privacidad no quería interrumpirles, no tarde mucho en reponerme, pasarían apenas 6 minutos y ya tenia una nueva erección lista para la acción, limpie un poco el semen de las nalgas de Conchita y comencé a darle lamidas a su vagina, la tenia el el sillón con las piernas hacia arriba y mi cara entre su vulva, realmente lo disfrute tanto como lo hago con mi esposa, esta vez con el añadido de que mi esposa estaba recibiendo de otro, lo que intensificaba el momento, Conchita se agarraba los senos, humedecía sus dedos y jugaba con sus pezones, Ella tiene unas tetas deliciosas, por lo que no pude resistir y en un momento me acerque a lamerlas, mi pene quedo entre junto a su vulva, por lo que ella lo tomo, lo coloco en la entrada, y con un empujón hacia mi se penetro ella misma, mi pene estaba invadido de sus flujos y mi saliva, no tenia escapatoria y realmente lo estábamos disfrutando ambos. En el baño paro el sonido de la ducha, el silencio de una música ausente y tan solo escuchaba los gemidos de mi mujer y los chasquidos característicos de dos cuerpos chocando uno con otro. "le deben estar dando por detrás" Pensé. Conchita se excitaba con cada hundimiento de mi pene, mientras me encontraba besando su cuello y jugando con sus senos. Baje lentamente hasta tocar sus nalgas, busque poco a poco la entrada de su culo y comencé a rozarlo con mi dedo, esa mujer estaba por enloquecer, hasta que le metí un dedo, lentamente, allí se detuvo un instante, se me quedo mirando y yo pensé que no le agradaba, que estaba algo incomoda y con la mirada puesta en sus ojos permanecí unos segundos, no saque mi dedo, pero tampoco lo hundía mas, esperaba una reacción de su parte, hasta que me dijo: Si vas a meter algo ahí, que sea tu pene. Seguí cogiéndola un poco mas por su vagina, mientras nos besábamos apasionadamente, luego la tome la puse en 4 apoyándola sobre el sillón, escupi un poco de saliva sobre mi pene, aunque estaba tan lleno de sus fluidos que ni siquiera fue tan necesario, humedecí un poco su ano, y lentamente la fui penetrando, su grito era de dolor con placer, no sabia que le estaba sucediendo, tal fue el chillido que tanto Geral como Ricardo detuvieron su faena para ver que estaba sucediendo, al verlos llegar desnudos mis pensamientos volaron, recordé que no solo estábamos Conchita y yo como un par de animales lujuriosos, si no que ellos también, volteamos a verlos y Conchita les dijo: "Nos adelantamos un poco, pero ustedes no están muy atrás que se diga". Ricardo le agarro las nalgas a Geral, la beso y luego la cargo, de un brinco mi esposa estaba rodeando con sus piernas a mi compadre, este tomo su pene y se lo metió hasta el fondo, Geral gemía y me veía, era toda una delicia como ambas parejas disfrutaban lo que hacían mientras observaban detalladamente a la otra. Entre una cosa y otra llegamos a la habitacion, y en la cama estabamos los 4, yo tenia a Conchita chupando mi verga, Ricardo la estaba cogiendo desde atras y Geral lo besaba. Conchita pidió intentar la Doble penetración, y todos estuvimos de acuerdo, aprovechando que me encontraba acostado, ella se acerco a mi, le meti el pene en su vagina y Ricardo se acero a su ano, lo fue metiendo poco a poco y la cara de Conchita fue variando de dolor a placer en solo segundos, mi esposa que estaba aun lado, se abrio de piernas y me puso su sexo en mi cara, el placer no me dejaba lugar a pensar y comencé a lamer incluso sin dudar, aun sabiendo que hace algunos momentos Ricardo la estaba cogiendo y que posiblemente quedaban restos de sus fluidos dentro, no me importo, esto era placer. Conchita nos sorprendió a todos, mientras veía como le lamia la vagina a mi mujer, me dijo: "Quiero probar, ¿puedo hacerlo?" Si Gera quiere no tengo problema, ella medio incomoda accedió, sin embargo la incomodidad se borro en instantes estaba disfrutando de 2 lenguas en su vagina, y conchita de 2 vergas dentro de ella. No esta de mas mencionar que a este punto todos habíamos logrado alcanzar unos cuantos orgasmos en general, pero las ganas, el alcohol y el momento no dejaba lugar al descanso, no queríamos detenernos y continuábamos, yo notaba a mi compadre algo cansado, pero cuando me veía con mi verga dentro de su mujer se encendía rápidamente y del mismo modo al contrario. Fue una orgia verdaderamente fantástica. Llegado el momento, mi esposa dijo: "Ok, es mi momento de devorarme sus dos miembros" nos levantamos y ella arrodillada se pudo a mamarnos a los dos, ebria la boca tan grande que la primera doble penetración de ella fue oral, y cuando se canso de chupar nos pidió que la cogiéramos, mi esposa estaba enloquecida de pasión, conchita se masturbaba a cierta distancia, lo disfrutaba todo pero quería mantenerse allá, en par de oportunidades la invitamos a acercarse, pero prefería quedarse allí. Geral levanto una pierna, me abrazo y mientras nos besábamos le metí el pene en la vagina, lentamente Ricardo hizo lo propio en su culo, Geral lanzaba gemidos, cada vez mas fuertes, estos eran de autentico placer y satisfacción, le pregunte si estaba bien y me dijo: -"Estoy mejor que nunca, estoy como quiero estar, tengo 2 penes dentro, ¿Qué mas puedo pedir?" -¿Quizás otro pene? - Le respondí -Si, muchos quiero gozar de muchos penes, soy puta, soy una puta que estaba reprimida y ahora quiero disfrutar. Ricardo la tomaba de los senos, yo la besaba mientras tomaba sus nalgas, todo eso era de pie y sus piernas tambaleaban del placer, tuvo un orgasmo y le saque el pene, Ricardo la tiro sobre la cama y siguió cogiéndola, no había notado que había llegado, se lo dije y ella le pidió que no se detuviera, que continuara, eso me excito, me quede parado a un lado de la cama mientras mi mujer mordía una almohada, se aferraba de las sabanas mientras mi compadre le rompía el culo. En un momento Ricardo acabo, le echo todo el semen en su espalda y se fue a sentar con su esposa, quien lo recibió con un gran beso, Geral se repuso y me pidió que me acostara, luego se monto encima de mi, dándome la espalda, con sus piernas bien abiertas hacia donde se encontraban nuestros amigos, se metió mi pene en su ano y comenzó a cabalgar como toda una actriz porno, yo estaba exhausto pero prendido, mi pene aun lograba mantenerse erecto, y esta escena volvió a encender a Conchita, que se acerco a donde estábamos y comenzó a lamer nuestros genitales, empezó con mis bolas y luego la vagina de mi mujer, Ricardo tras tomarse la mitad del vaso con el trago que habíamos servido minutos antes se reincorporo a la orgia cogiendo a su mujer. Finalmente, mi mujer le pidió a Ricardo que la cogiera mientras estaba en esa posición (recordemos que estaba cabalgándome al contrario, con la espalda hacia mi), el tenia visión perfecta de la vagina abierta de mi esposa, solo debía tomar su pene y cogerla. En esta posición pude sentir como el culo de Gera se cerraba mientras Ricardo deslizaba dentro de ella su miembro, estábamos extasiados de placer, mientras Geral volteo a ver a Conchita y le dijo que quería devolverle el favor, que le acercara la vagina para comérsela. Uff ese momento en el que mi mujer estaba devorando el coño de Conchita me éxito demasiado, definitivamente mi esposa había cambiado, y no volvería a ser la misma, Ricardo le abrió las nalgas y comenzó a mamarle el culo a su esposa, y una que otra vez las lenguas de mi esposa y la de el se encontraban y eso aumentaba el morbo del momento. En esta posición permanecimos hasta que Gerald alcanzo el orgasmo perfecto, sentí como su culo se cerraba queriendo arrancar mi pene, lo que hizo que eyaculara un gran chorro dentro de ella, Ricardo y Conchita se retiraron de encima de nosotros, el la tomo de una pierna mientras la otra la apoyaba en el piso y de pie nos devolvió el honor de tener la visión de como se cogían mutuamente, y tras un breve momento y unas cuantas tocadas de Conchita en su vulva alcanzaron ambos el orgasmo. Tras todo este desborde de lujuria, nos dimos una ducha particularmente cada quien con su pareja, exhaustos y satisfechos, pero disfrutando de ese Post sexo con nuestras respectivas esposas. Nos relajamos y al amanecer Conchita y Ricardo se fueron a su hogar. Aun mantenemos contacto, la amistad no se termino si no que se fortaleció, de vez en cuando nos reunimos y hacemos una que otra locura, pero ninguna como aquella vez. Hemos pensado en hacer intercambios de fin de semana, o incluso que una de nuestras esposas vaya a quedarse la noche con la otra pareja. Si hacemos algo nuevo, les estaré contando los detalles, asi como también de otras experiencias cornudas que sucedieron después entre mi mujer y yo.

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RRosroxLv1· hace 2003 dRelatos

Una fantasía cumplida

Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno

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WwannabcuckoLv1· hace 2007 dRelatos

Experiencia cornuda con mi esposa (2da Parte)

Quienes leyeron mi anterior relato, sabrán que había ofrecido algo a mi esposa (hablar con mi compadre), sin embargo me invadió la inseguridad, el miedo, el temor a lo que pudiera pensar Ricardo acerca de esta propuesta que le estaba ofreciendo. Al día siguiente y en cuanto tuve la oportunidad, interrogue a mi Geraldine, para saber si eso había sido algo del momento o si aun sentía la curiosidad por probar estar con otra persona: -Quería preguntarte: ¿Eso que me dijiste anoche fue de momento o aun lo quieres? -... (Silencio, mientras su cara denotaba un poco de decepción) -Solo, estoy preguntando, es decir antes de cometer una locura de la cual nos podamos arrepentir (le aclare) dejarnos llevar por ese deseo de una fantasía, y que además confesamos en un momento de pasión, sin antes conversarlo mas calmados no me parece lo ideal. Lo mejor es charlarlo mientras estamos sobrios de placer para determinar en realidad el deseo. - No te voy a negar que siento mucho nervio al pensar en estar con otro hombre, pero la excitación que me produce supera eso, el morbo de saber que te estoy poniendo los cuernos, me pone muy caliente, pero claro, todo esto fue luego de que me confesaste que te gustaría, antes no. Así que creo que también es como si algo fuera despertado, quizás también me enloquece el hecho de pensar que te produce mucho morbo y que fantaseas con eso. ¿Acaso eres tu el que cambio de parecer? - Para nada, no te mentí en ese momento, aun fantaseo con eso, pero la verdad si me da un poco de pena comentarle esto a Ricardo. Tu sabes que el es mi amigo, y no quiero que piense mal de mi. - Yo nunca me había sentido atraída por Ricardo, pero desde que tuve ese sueño, he tenido mucha pasión, un fuego dentro que me quema, al principio pensé que seria pasajero, pero lo revivo a cada momento, y eso me inquieta. Yo prefiero evitar y dejar esos pensamientos de lujuria y desenfreno, no se con que cara seria capaz de verlo, no se si quiero que su respuesta sea positiva o negativa. Además no puedo hacerle eso a Conchita (la esposa de Ricardo y muy amiga de Geraldine). En este momento la observe confundida, sus ojos se pusieron vidriosos como a punto de romper en llanto, no podía dejar que la oportunidad se escapara, prefería que si ella estaba con otro hombre fuera con Ricardo, para que disfrutara y saciara eso que sentía, quien mejor que alguien de confianza, por lo tanto la interrumpí. -No, espera, la intención es solo sexo, Conchita no tiene porque saberlo, no habría ningún sentimiento mas que los carnales, sexo puro y duro. Eso no debe afectar nuestra relacion ni mucho menos la de ellos. -... (mientras estaba en silencio su cara se repuso) Tienes razón, además puede que solo sea algo de una vez, solo para apagar mi fuego y cumplir tu fantasía -Exacto (Casi se me escapaba la oportunidad) -¿Y como piensas decirle a Ricardo? Debes ser sutil, no puedes simplemente llegar y ofrecerle un trio con nosotros. -No, tendré que buscar la oportunidad. -¿Quieres que le diga yo? ¡¡WAO!!, nunca pensé que mi mujer se ofreciera para esto, definitivamente mi mujer había cambiado desde ese sueño, no era ella, esta mujer estaba fogosa, caliente y dispuesta a preguntarle a mi compadre si quería tener sexo con ella. -¿Estarías dispuesta? - Me da algo de nervios, pero puedo idearme la forma de preguntarle (me dijo dirigiéndome una mirada seductora que nunca le había visto) - Bueno, ¿Qué se te ocurre? -Le voy a pedir que venga mañana a ayudarme con algo, no se, quizás con el lavavajillas (Mi compadre es fontanero de profesión, y también realiza varios trabajos de reparaciones en el hogar, lo hace a domicilio). Para que no sospeche y no venga predispuesto, porque si lo invito a tomar algo, sospecharía, si lo invito a comer viene con conchita, y si le digo que quiero hablarle de algo tendría en mente otra cosa. Quiero agarrarlo desprevenido, que no se imagine lo que le propondré. -Esta bien mi amor. Le di un beso y le agarre una nalga, ella me rodeo con su brazos y me siguió besando con pasión, me ti mi mano entre su ropa interior para tocar su vagina, que estaba húmeda a mas no poder, su panti estaba empapada. Esto fue solo con ella imaginarse el evento, en el momento no me imaginaba como seria cuando sucediera. Luego de esto, hicimos el amor muy apasionadamente, pero sin charlas sobre el tema mientras lo hacíamos, fue algo bastante normal, pero muy intenso. Al día siguiente me levante para salir al trabajo y mientras ella preparaba el desayuno le pregunte si había llamado a Ricardo, y me dijo que si, que vendría al mediodía. En un destello de pensamientos los imagine cogiendo en nuestra cama, ella mamandole la verga, el chupando su vagina, ella en cuatro mientras el la penetraba, y mucho mas. Pensé también: "Si Ricardo accede, no van a aguantar y van a coger, y yo no estaré" lejos de sentir celos me sentí muy excitado, eso va a pasar, eso sucederá y no puedo ni quiero evitarlo. Pero quería verlo, quería ser testigo del momento en que mi esposa cogía fuerte con otro, lamentablemente me arriesgaba a que no sucediera si solicitaba estar presente, en realidad seria lo mejor, que ellos intimaran primero para que la vergüenza y la timidez se fueran y que estén dispuestos a todo cuando estemos los tres. Solo atine a decirle: "Si puedes, cógelo, cógelo duro, y si te grabas para verlo luego mucho mejor. Te amo" Sali de casa, llegue al trabajo y no podía dejar de mirar el reloj, mis pensamientos estaban copados de lo que haría mi esposa con Ricardo, tuve que ir al baño un par de veces durante el día para masturbarme imaginando aquella escena en la que mi mujer finalmente me ponía los cuernos. Aproximadamente a las 13:00h recibí un texto de mi esposa diciéndome "Ya Ricardo esta aquí, te cuento luego", sentí que mi corazón se aceleraba, iba a suceder, estaba ocurriendo en ese momento mientras yo trabajaba, no podía concentrarme, pensé incluso en detener todo, llamar y decirle que parara, me sentí confundido, sin embargo deje que siguiera adelante. Mi mente se calmo durante el resto de la jornada, continúe en mis labores normalmente hasta la hora de salida y me fui a mi hogar. Llegue y salude a mi esposa como lo hago normalmente, su cara se veía rozagante, sus ojos con un brillo de ilusión, por lo visto todo había ido bien, me quite la ropa y me di una ducha, al salir fue a la habitación y ella estaba ahí, me invito a acostarme y comenzó a decirme: -Ricardo llego, justo al momento en que te escribí. -Continua. (Mi corazón palpitaba) -Yo tenia puesto el blusón casi transparente que tanto te gusta, no tenia brasier, por lo cual mis senos se podían observar si ponía atención, pensé colocarme una minifalda o un short corto, pero opte por un pantalón licra ajustado, sin pantis, que hacia que mi vagina se viera bien abultada. -Que divina debiste verte. -Cuando entro, lo salude normalmente pero lo bese muy cerca de su boca, creo que eso lo puso nervioso, aunque aun así no dejaba de verme completa. -¿Que hiciste luego? -El pregunto, cual era el problema con el lavavajillas, yo le dije que no había ninguno, que en realidad lo había citado para otra cosa, lo invite a sentarse y yo me senté frente a el, en su cara se notaba la confusión y comencé a decirle: Ricardo, tu eres el amigo y compadre de mi esposo, y por esto lo que voy a comentarte lo hago precisamente por el y para evitar malos entendidos, hace unos días tuve un sueño erótico, en el que tu estabas presente. MIERDA, mi esposa se lo dijo sin mas, estaba contándole todo su sueño, tan detalladamente como me lo conto a mi, su nivel de lujuria estaba incrementando y su boca se hacia agua queriendo mamarle la verga a mi compadre, mi compadre tenia una erección que se notaba a pesar de sus jeans de trabajo. Luego que Geraldine termino de hablar el le pregunto: -¿Mauricio sabe de ese sueño? -Si, yo se lo dije y mientras se lo relataba hacíamos el amor. -Pero, ¿No sintió celos? es decir a mi me fuese puesto muy incomodo saber que mi esposa deseaba a otro hombre. -Para nada, incluso me dijo que si yo quería podía hacer realidad mi sueño. -...(Trago saliva) -Y yo me muero de ganas por hacerlo realidad (le dijo mientras subía los pies a la silla y abría las piernas, dejando notar entre su pantalón licra su vagina bien humedecida) -La verdad no se que decirte, hemos sido amigos durante casi toda una vida, estuve en tu boda, y ustedes en la mía, esto esta mal, no puedo hacerle esto a Conchita. -No te estoy pidiendo nada mas que sexo, solo sexo, puro y duro para saciar mis ansias, en realidad desde ese día no he podido calmar este ardor que me quema por dentro, este deseo sexual que me produces (le dijo mientras se levantaba de la silla y se sentó rodeándole con las piernas y sujetando su cuello con las manos) Luego se acercaron y se besaron, Geraldine me dijo que Ricardo poco a poco fue tocándola, inicio con su espalda, luego a sus nalgas, ella podía sentir su pene erecto mientras lo rozaba con su vagina, luego de esto Geraldine se bajo se puso de rodillas, desajusto el Jean de Ricardo para sacarle el pene, que se lo comenzó a mamar como si no hubiera un mañana. Mi compadre no podía evitarlo, sucumbió a los encantos de mi esposa, a esa fogosidad que tenia. Ella me relato todo con detalles: Comencé escupiendo un poco mi mano para poder masturbarlo mejor, Ricardo tiene un gran pene, luego deslice mi lengua sobre su glande, lo rodeaba completo, saboreándolo todo, luego inicie la felación completa metiéndome todo su pene que me llego hasta la garganta, el muy amablemente tenia su mano sujetando mi cabello para que no interrumpiera la mamada, cuando necesitaba parar para respirar sacaba mi lengua y lamia desde el tallo hasta sus bolas, le chupe sus bolas, laborando el momento y luego volvía a meterme ese delicioso pene en mi boca, así seguí por un rato hasta que Ricardo me detuvo, pensé que quería parar, no quería continuar, pero por el contrario me acostó en el sofá y comenzó a besarme mientras me tocaba los senos, luego me quito la blusa y comenzó a lamer mi pecho, yo estaba muerta de placer porque con una mano me sostenía de la espalda y con la otra ya estaba jugando con mi clítoris, ya estaba apunto de tener un orgasmo cuando me bajo el pantalón solo un poco mas abajo de los muslos, lo suficiente como para que quedara mi vagina y mi culo al descubierto, yo estaba acostada, con las piernas arriba y el las licras casi a las rodillas, como si estuviera amarrada y a merced de lo que Ricardo quisiera hacerme, sentí la necesidad de que me penetrara, y se lo dije: méteme esa verga gruesa en mi vagina, cógeme duro. El acerco su pene y lo froto un rato sobre mi vagina, pero justo cuando estaba por penetrarme bajo y comenzó a lamer mi vagina desaforadamente. Mientras Geraldine me comentaba todo esto yo estaba super excitado, yo me masturbaba escuchando sus palabras y ella también se estaba tocando bajo las sabanas, quería que continuara, quería que me dijera que si, que al fin había cogido con Ricardo. y continuo: Mientras lamia mi vulva me metía sus dedos, estaba tocando tan profundo que sentía iba a explotar, me retuve para no acabar en ese momento, pero cuando me introdujo otro de sus dedos en mi culo no hubo vuelta atrás. Expulse un orgasmo a todo lo que daba, mis piernas comenzaron a temblar y solté un fuerte gemido de placer. El se quito, se limpio la boca y comenzó a masturbarse mientras veía mi vagina, la tocaba y acercaba su pene con discreción, como queriendo cogerme, y yo a pesar de que ya había acabado también quería sentir esa verga dentro, finalmente Ricardo se corrió y eyaculo todo sobre mi vagina, su semen chorreo desde mi clítoris hasta mi culo, en descontrol y con una pasión que me invadía tome todo su semen y lo unte por donde pude, incluso por puro morbo me lo metí en la vagina para tener un poco de Ricardo dentro. Se levanto y fue al baño, trajo un poco de papel higiénico y me lo ofreció pidiéndome disculpas, que estaba muy avergonzado por la situación, y

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FFruttiiLv1· hace 2017 dRelatos

Me encanta chupar vergass

Sinceramente me encanta chupar pijas, empecé desde chico jugando y experimentando con un amigo. La primera vez fue rara, era tener algo duro y caliente en la boca pero sentir la suavidad de la piel en contacto con mi lengua era maravilloso. Aprovechabamos cualquier oportunidad que teniamos para llevarme su pene a la boca y después el me pedía que lo penetrara. Como vivimos a una distancia considerable no podíamos hacerlo muy seguido pero durante años fueron muchas mamadas la que me llevaron a volverme un apasionado por las vergas, pero eso tampoco era una limitación para comerme a toda vagina que se me cruzara en el camino, pero esa es otra historia. A pesar de ser bisexuales al crecer nos fuimos distanciando cada vez más en el aspecto sexual aunque hasta hoy nos juntamos de vez en cuando ya no tenemos ese tipo de relación. Pero por mi parte yo seguí teniendo relaciones de ese tipo con otros amigos, los cuales me daban verga cada vez que nos juntabamos, era tan excitante algunas veces que yo quería seguir chupando incluso después de que ya habían acabado y yo me habia tragado todo, incluso recuerdo un día en el que fuimos con unos amigos a nadar a un río y el hermano de uno de ellos estaba tan caliente que pude estar como media hora con esa delisiosa verga en mi boca y como no podiamos tardarnos más me puso a cuatro patas y me dio bien rico hasta llenarme el culo de leche. En la actualidad estoy viviendo en la provincia de Buenos Aires muy alejado de mi antiguo hogar en el cual hace un par de años que no he tenido el placer de chupar una buena pija aunque por suerte tengo amigas con las cuales puedo disfrutar del buen sexo casi al 100% pero todavía tengo un vacío en la garganta que ellas no lo pueden llenar 😉

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RRosroxLv1· hace 2019 dRelatos

La veterana de riesgo compañera de mi marido

Todo comenzó en este tiempo de Pandemia, ella mujer madura mayor, compañera de trabajo, al ser paciente de riesgo por su edad le recomendaron del dpto. de RRHH que se quedara en su hogar hasta nuevo aviso. Le mando por primera vez un mensaje para saber como se encontraba pero sin querer nada del otro mundo, solo saber su estado por el aislamiento. Asi fuimos mensajeándonos, todo empezó a ser de forma diaria y continua. Ella mencionaba su falta de compañía y aburrimiento producto del aislamiento impuesto por el gobierno con respecto al COVID-19. Hasta determinado momento en que las charlas se tornaron mas calientes sin pensarlo al menos desde mi lado, asi que dimos rienda suelta a la imaginación. De mensajes muy subido de todo pasaron a mensajes con fotos y deseos de tenerse uno al otro, las calenturas eran incontrolables. Asi se pasaron varios meses , entre charlas y fotos de parte de los dos. Hasta que en determinado momento dejamos el aislamiento de lado y me invita a su casa. Voy con rumbo a su hogar, estaciono el auto a pocos metros de su casa y sube diciendome que su nieta se encuentra con ella, y que salió con una excusa por un momento, era tal la calentura que había en el aire que me robo un beso sin casi mediar palabra, y nuestras manos ya sabían que hacer por si solas. Las mias se perdieron debajo de su pantalón y pasaron por debajo de bombachita, encontrando una pequenta manta de vello pubico…, mis dedos ya en su interior notaban lo muy mojada y caliente que estaba, su respiración aumentaba y sus gemidos denotaban el placer que iba sintiendo, sus manos frotaban mi bulto por sobre el pantalón, hasta que en cierto momento desabrocho el cinturón y se abalanza entre mis piernas sacando mi pija fuera del boxer e introduciéndola dentro de su boca…, bridándome un sexo oral exquisito , lo hacia con locura y deseo habida de pija , el placer esa sublime, una mujer de su edad demostraba la experiencia al hacerlo, hasta que en el momento indicado le digo que estoy por acabar y es cuando mas frenética se puso y hacia notar que deseaba toda la leche en su boca, asi que fue de esa manera mi leche inundo todo su interior y ella sin dejar caer una gota la degusto por completo …., diciéndome te gusto como te la chupo la abuelita…., fue una sencacion única y la primera de varias

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EEfrainn94Lv1· hace 2025 dRelatos

Mi cuñada y su mirada

Todo comenzó cuando me mude a la casa de mi novia, ella cordialmente me invitó a quedarme con ella por problemas familiares, no dudo en abrirme las puertas de su casa junto a sus padres y su exquisita hermana, Todo iba de muy buena forma, yo rápidamente me adaptaba a su hogar, los horarios de ducha, a que hora se acostaba, pero como era de esperar en una casa donde prácticamente son 3 mujer y un hombre ( sin incluirme) ellas tienen sus hábitos, como salida de la ducha con toallas, oh andar con polera sin su sostén al levantar de por la mañana, cosas cotidianas... Pará ir avanzando en mi historia rápidamente yo intentaba pasar lo mas desapercibido dentro del hogar, si mi cuñada pasaba al baño a bañarse, yo me iba a mi habitación para no tener que verla cuando salga, inevitablemente teníamos encontrones, o quizás lo buscaba dentro de mí más profundo ser, esas ganas de ver ese cuerpo de mi cuñada, sus tetas tan ricas, parecidas a las de mi novia, pero mejor, esa cintura con ese culo tan parásito y redondito, y esos ojos azulados, con una mirada profunda, sentia que me recorria todo ni cuerpo con su mirada... A lo largo del tiempo buscaba excusas para verla salir del baño, ella de apoco se fue dando cuenta, y así mismo salía más tapada, con el tiempo no salía en toalla, ya salía vestida, hasta que un día al llegar del trabajo, ella tenía puesto un vestido sin tirantes, esos que se afirmas de los pechos. Y estaba en el livin, sus padres habían salido y mi novia estaba arreglandose para ir a comprar conmigo, lo cual yo al ver tan linda vista frente a mi, no dude en sentarme en el sofá, ella me vio y se dio cuenta de mi mirada, como si nad a pasara ella siguió limpiando, y haciendo cosas mientras ese vestido bajaba más y más hasta el tope que se afirmaba de sus pesones.. Yo tan exitado que se me comenzó a notar un bulto en mi pantalón, con mi suerte mi novia sale justo de su habitación y me dice que vayamos a comprar, lo cual al no poder pararme de mi asiento por mi pene casi asomándose, le dije que me sentia mal. Como mareado, le pedí unas pastillas para que mi mentira fuera más creíble, y al final salió sola, me dijo que no me molestara... Nose como, le agradezco al universo pero fue un momento que tanto esperaba, ambos solos, con una clara calentura, nuestras caras, esa mirada penetrante en mi pantalón, yo en sus pechos deseos de besarlo.. Pero el nervio ganaba, ningúno daba el primer paso, solo eran deseos, el aire, todo pedía que nos acercarmos, lo cual fue mi valentía lo que me empujo a ponerme de pie, y decirle que si me podía acompañar a la cama que no podía caminar, por mi "mareo" ella amablemente me ayudó sin antes darse cuenta de mi plan, al pararme, resalta mi bulto y ella con una cara coqueta y rojisa a la vez me dice.. - wow viste 5 minutos a mk hermana y te dejo asi?.. Lo cual le respondo, no fue tu hermana, fue tu vestido y ella sonrojar, llegando a la cama me ayuda a sentarse y según ella se resfalo, lo cual cae encima de mi, y apriete todo mi pene con su abdome, lentam chocamos una mirada, con tantas ganas que no se pudo evitar, nos besamos bien rico, no podíamos dejar de hacerlo, de apoco ella bajaba su mano a mi bulto y yo a sus pechos, no lo podía creer estaba siendo infiel con mi cuñada en su casa en la cama donde lo hacía con su hermana.. Pero nada me paraba hasta que ella bajó y me dijo, no tenemos mucho tiempo, esto será lo primero que te haré y veamos como se da, me planta la mejor puta chupada de mi vida, nose como que hacia pero en menos de dos minutos ya me quería ir, queria reventarle la boca con mi leche, jamás ni su hermana me la chupaba tan rico, fua tanto mi placer que ella se dio cuenta y me dijo, quieres irte en mi boca, yo le respondí que ni su hermana me dejaba, y ella solo atinó a decir pues, yo soy mejor que ella, y me seguiras conociendo, y saaas se mete toda pero toda mi verga en su boca y me hace acabar... Rapidame se limpia y se va a lavar, yo también, nos miramos y dijimos que no podíamos hablar de eso, pero que se podía repetir.. Nos besamos nuevamente y cada uno se fue a su lugar, mi novia llegó a los 10 minutos aproximadamente y solo me vio durmiendo como. Un bb.. Pensó que era por mi mareo pero no sabía que su linda y exquisita hermana me dejó así...

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SSophia202Lv1· hace 2025 dRelatos

El taxista y su amigo se aprovechan de mi situación

Mis historias son todas reales, no necesito que nadie se las crea o no, no es mi objetivo. Mi objetivo es desahogarme, excitar, y alegrarle el rato a más de una persona. Esta página me ha dado muy buenos momentos y me ha ayudado a conocer gente con la que me lo he pasado muy bien, muchas personas con las que tengo contacto por correo. Esta historia sucedio hace ya un año: "El del Taxi y su amigo" Mi vida acababa de dar un giro de 360º cuando mi novio encontró las fotos que demostraban mis infidelidades en mi computadora. Cuando salí de bañarme y lo vi sentado en mi silla, llorando, y mirando a la pantalla, sabía que algo no iba bien. El nunca se ponía a utilizar mi laptop y solo le bastaron 10 minutos para ver mis últimos años en imágenes. Se fue de casa a la media hora de esto, con una mochila que apenas llevaba todas sus cosas y con la certeza de que no iba a volver a estar con el. (Fotos como estas) Llamé a una amiga de mi círculo más cercano, con la que más confianza tenía. Le conté la historia, toda, ella también se quedó de piedra pues nadie tenía ni idea de que yo había estado haciendo estas cosas. Dicen que los amigos aparecen en estos momentos, y la verdad que lo puedo asegurar. Hay gente que se cuenta con los dedos de una mano y me estoy dando cuenta últimamente. Pues bien, tras hablar con mi amiga y decirle que necesitaba ir a su casa a contarle mejor la situación, y sobre todo porque me negaba a estar sola el resto de la noche por mi propia salud mental, me vestí y salí de casa para pedir un Uber o un taxi. Estaba cerca de un Puente cuando apoyada en la barandilla buscaba un Uber con mi teléfono. No tenía la cuenta vinculada y tenía que completar un registro nuevo porque tampoco me acordaba de la contraseña. Total, tras un par de minutos de darle vueltas al tema, un taxi se paró delante mío y le hice un gesto para entrar en él. El hombre aceptó y entré en el vehículo. Eran sobre las 8 pm y en estas fechas ya está muy oscuro a esa hora. Le di al taxista la dirección de mi amigo, que estaba en el otro lado de la ciudad y comenzó el trayecto. Las luces de las farolas, el silencio del taxi y las vueltas que mi cabeza estaba dando me pusieron muy, muy triste. Me acordé de muchos errores del pasado, de viajes y cosas que he pasado genial con mi novio, en definitiva, me arrepentí de perderlo. Empecé a llorar. No pasaron mucho hasta que el propio taxista se dió cuenta y, al parar en un semáforo, miró por el espejo retrovisor central y me lo preguntó. - ¿Qué le sucede señorita? + Nada, cosas, un día bastante malo. - ¿Pero estás bien? Cuentamé lo que quieras que los taxistas somos como los de los bares, psicólogos. + Bueno, no suelo abrirme con estas cosas, pero me acaba de dejar mi novio. Me daba igual contarle la historia. El señor tendría unos 50 años, con bigote, y una barba canosa. Seguramente no le iban a importar las historias de jóvenes que rompen sus relaciones por los comportamientos de hoy en día, así que use ese momento en el taxi como una oportunidad para desahogarme. Total, iba a la casa de mi amiga a lo mismo, a hablar con alguien e intentar poner en orden mi futuro. - Uf, los hombres, que putada. ¿Y por qué terminaron? ¿Eran novios mucho tiempo? + Si ya un tiempo, Pues porque ha descubierto que le he sido infiel. Me lo merezco en realidad... - Ala. Si, conozco historias de estas. Ahora viene el arrepentimiento y darle vueltas a la cabeza. No te preocupes nena, que eres muy joven, seguro que en unos meses ni te acuerdas de esto. + Ya veremos, espero no quedarme muy mal.. - Ya verás como no. Y que, ¿le pusiste los cuernos con un amigo suyo o algo? ¿Y se lo ha dicho? Lo siento si pregunto demasiado, tu me lo dices y ya está eh. + No te preocupes, prefiero hablarlo la verdad. Lo he engañado con una chico que me gustaba desde hace tiempo, y el cabron se fue de la lengua con un amigo, y ese amigo se lo ha dicho a mi novio. Por joder, básicamente. Y me han jodido bien. - Y no has podido convencerlo? O decirle que era mentira? Quiero decir, si son años, si antes todo ha ido bien debería creerte a ti si no hay pruebas. + Lo peor es que si había pruebas... es que mira, yo he tenido encuentros con hombres muchisimas veces, y en plan broma a veces tomábamos fotos y me las guardaba. Pues total... que las ha encontrado. Entonces no solo se ha creido la historia de su amigo, sino que además ha visto como me daban por el culo otras veces, o como se la chupaba a hombres yo. Vamos, que se le ha caído el mundo encima a el y después a mi. - No me lo puedo creer, va, ahora sí que es la historia más rara que me han contando en este taxi. + Para que veas... pues así estoy. - dije mientras volvía a apoyar la cara en el cristal y las lágrimas seguían escurriendo por mis ojos. - Osea, que se ha enterado de que eres una zorra? + Ya no se lo que pensará, yo no soy tan asi, No me gustan todos los chicos , pero claro, encontrarte fotos como las que el ha visto, pues justificarme mucho no puedo... - Okey, ¿que te gusta el sexo con hombres pero no eres tan fácil? + Algo así, sí. Pero bueno, ya no se ni lo que me gusta. Lo único que quiero es que pase el tiempo y ver como me planteo mi vida ahora. El hombre comenzó a mirar de vez en cuando por el retrovisor del coche, a mirarme la cara. La conversación parece que se quedó un minuto en punto muerto, el coche estaba en silencio. Estábamos a mitad del trayecto, y yo veía como el conductor me miraba la cara, y volvía a mirar a la carretera. Después de un breve rato me dijo lo siguiente, y las cosas volvieron a torcerse, como tantas veces, que me han terminado llevando hasta donde estoy ahora... - Oye pues... para que te sientas mejor, yo tampoco perfecto, estoy casado, pero he tenido encuentros con mujeres otras veces. Es común sabes? + Sí, lo se, es más común de lo que mucha gente cree. Te sorprendería la cantidad de veces que he conocido a chavos con novia y cojen con otras. - Lo mismo te digo. Muchas muchas veces. Hasta amigos míos. + La calle es "Gustavo D", no? - Sí, la que te he dicho antes. + Oye mira, si no quieres no pasa nada. Terminaré el turno después de dejarte, para cenar y luego seguiré. Quieres que nos acerquemos a un sitio que conozco ahora, que está cerca de donde vamos, y nos relajamos un poco? - Como que nos relajamos? Tengo que ir a ver a mi amiga ahora, dejamé en su calle por favor, que no estoy para tonterías... + Vale vale, perdona. Yo decía por si querías... ya sabes, consuelo. No sabes lo que te puedo alegrar el rato nena. Todas las sensaciones del pasado volvían. Y en el peor momento. El taxi, la noche, esa situación de irme con un desconocido... Me ha pasado tantas veces que mi vagina ya estaba reaccionando sola, a pesar de que mis ojos siguieran totalmente húmedos de las lágrimas. El pensamiento de tener un rato con ese señor cada vez se hacía más grande y real, y al final mis instintos más basicos hablaron por mi, a pesar de que mi cabeza y mi corazón, los dos a la vez, me decían que no era el momento ni el lugar. - Pfff... mire señor, va, vamos a donde quieras... Si es que me da igual la vida ya. + No sabes lo que me alegra oír eso, pero no estés triste, es un rato para pasarlo bien, ya verás como luego te sientes mucho mejor. Además eres joven, guapa, seguro que encuentras a otro chico pronto. Me has parecido una chica genial desde que te has montado en el coche y por eso tenía que preguntarte por qué llorabas... - Gracias por las palabras. Por cierto, ¿como te llamas? + Pedro. Me llamo Pedro, ¿y tú? - Sophia. + Un gusto Sophia, bueno, ya verás lo bien que lo vas a pasar en un momento. Voy a dar la vuelta en esa rotonda para acercarnos a un campo que conozco, nunca hay nadie y menos de noche. Te da igual? - Adelante. + Perfecto, bueno, vamos a echarnos por aquí... y ahora nos metemos por aquí. Llegamos a un sitio desierto, que la verdad nunca había visto antes y eso que vivo por aquí hace años. Era como una especie de valdio con tres muros altos alrededor, no muy lejos de la calle de mi amiga. Dejó el taxi detrás de una pared y apagó el taxímetro. + Con lo que te voy a hacer no te voy a cobrar el precio del taxi, no te preocupes, que se que lo estás pasando mal. - Gracias. Yo cada vez estaba más triste. Verme a punto de cometer otro acto como los que me habían llevado a esta situación me ponía más y más triste. Apenas le contestaba a Pedro, solo con respuestas muy cortas, y él ya estaba saliendo del asiento del conductor y viniendo hacia los asientos de atrás con la linterna del celular. + Bueno voy para dentro. Si ves a alguien cerca no te preocupes, a veces vienen gente a cosas parecidas a esta +Está bien. . Si lo mismo no aparece nadie, además he apagado las luces del coche, casi ni se ve que estamo - Bueno está bien. Pedro se metió en el coche y se bajó los pantalones hasta los tobillos. Entonces me hizo una pregunta que la verdad me dejó pasmada porque hasta ahora no se había tocado este tema. + Entonces te gusta por el chiquito? - si me gusta. + Muy bien, entonces nos lo vamos a pasar bien. Anda ven y metetelá en la boca. - dijo mientras llevaba su mano a mi cabeza y me acercaba a su pene. La luz de la luna iluminaba un poco el interior del coche, y no me costó localizar la verga de Pedro. Todavía estaba triste, notaba la humedad de las lágrimas en mis ojos. Esto iba a ser una sensación que iba y venía a lo largo de la hora que duró todo aquello. Es difícil estar llorando todo el tiempo, sobre todo cuando estás sintiendo un placer intenso, pero a mi me ocurrió a veces. Acerqué la boca a la verga de Pedro y la abrí para metermela bien dentro. Él resopló del gusto y siguió haciendo presión con su mano en mi cabeza, para incrustarla bien hasta el final, y yo ya solo podía abrir totalmente la boca y sufrir un par de arcadas. + Arggg... eso es, traga traga Sophia - Grrggr... grgrrr... Mi coñito no tardó en reaccionar ante la excitación de la escena. Llevé mi mano derecha a ella y comencé a sobarla por encima del pantalón mientras mis labios seguían succionando el palo de Pedro, que cada vez gemía más y con más intensidad. El frío que me llegaba por la espalda me hizo darme cuenta que la ventana de detrás mío estaba ligeramente bajada, por lo que en caso de que nos fuéramos con los gritos, se iba a oír todo. - Ummm... Pedro... dejamé subir la ventana que se nos va a oír. + No no, dejalá así, que se ventile el ambiente. Además me gusta por si se acerca algún mirón y nos dice algo. El coche está cerrado no te preocupes. - Como quieras... La mamada cada vez tomaba más ritmo, llegó un punto en que estaba de rodillas en el suelo del asiento mientras que mis manos se agarraban a los muslos de Pedro por completo, y mi boca subía y bajaba de aquella verga para dejarla bien limpia y preparada. Pedro estaba con la cabeza hacia atrás, la boca abierta y haciendo fuerza con su estómago para no correrse. No iba a aguantar mucho más, se lo notaba. + Ugffffff... ufffff... sophi que me corro, que me voy a correr... para para, para que no aguanto más eh... de verdad... argggg... bueno, sigue sigue... aaaaaaaahhhhhhhhhhhhh.... dioooooooos... - Gluupp.. gluppp... grgrggg... Los huevos de Pedro se estaban vaciando en mi boca y yo solo me centraba en seguir succionando y succionando, como si quisiera tragarme su alma. Pensaba que la mierda de día que estaba llevando no me iba a impedir disfrutar de este polvo, pero me estaba volviendo más cerda de lo roto que tenía el corazón. Una buena dosis de lecha nunca viene mal, así que mientras Pedro se seguía retorciendo de gusto en el asiento y sus manos trataban de agarrar mi cabeza para meterme más adentro de él, comencé a tragar su nectar. + Traga traga, aaaaay... ayyy... dejalá bien limpia. - Uuuuummm... ummm... En este punto, donde ya no quedaba nada de semen ni en su capullo ni en su tronco, y yo lo había dejado todo bien limpio, mi coñito estaba a punto de explotar. Al no haberme bajado los pantalones, notaba como t

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TTalamontesLoriLv1· hace 2026 dRelatos

4. Itzel

Luego de lo sucedido con Cass, comenzó la cuarentena por la pandemia, lo que ocasionó que varias de las sucursales cerraran y algunas con entrega a domicilio, las clases las comencé a dar en línea y en el trabajo casi todo era desde casa. Todo esto generó que ya no pudiera salir, me quedé encerrado por al menso 4 meses, luego, el trabajo poco a poco se empezó a restablecer, a veces iba a algunas sucursales, otras veces a la oficina, pero todo era muy limitado. En una de esas ocasiones, me tocaba ir a la sucursal más cercana a la casa de Itzel, esa sucursales había estado cerrada durante esto tiempo, debía revisar los productos, limpiar y acondicionador, ya que estaba próxima a reabrir. Sin pensarlo, le escribí a Itzel, comentándole que iría a esa sucursal: - Hola Itzel, oye el día de mañana iré a la sucursal que está cerca de tu hogar - Hola Charly ¿Necesitas que te ayude con algo? - Sí, tengo algo con lo que me puedes ayudar - Dime qué es y si puedo, ya sabes que sí - Es algo que tengo, que está siendo apretado por el pantalón - ¿Es grande? ¿Grueso? - Pues sí, algo grande y grueso - ¿Y qué debí hacer con eso? - Puedes hacer varías cosas, lo que tú prefieras - Te enseño qué es y me dices si me puedes ayudar y cómo lo harías Le mandé una foto en la que tenía puesto un pantalón muy ajustado lo cuál hacía que se notara la erección que tenía - Muy bien Charly, mira, tengo varías opciones. Itzel envío primero un GIF en dónde introducía a su boca 3 dedos, lo hacía lentamente y los metía todos, al final se notaba un ligera arcada, luego envió una foto de su vagina y después una foto en la se estaba abriendo las nalgas y metido en su ano, un plumón - Tú eliges cuál y cuándo te ayudo - Bien Itzel, en estos día iré a la sucursal, te veo ahí para que me ayudes Así quedamos, el día acordado, llegué al sucursal, comencé con mis tareas, luego de un rato, Itzel llegó, apenas iba entrando cuando se abalanzó sobre mi y comenzó a besarme. Nos estábamos besando muy intensamente, de pronto la aparte, quería ver cómo iba vestida, llevaba una blusa holgada sin brasier, unas botas altas y un mini short blanco. Yo comencé a quitarle la ropa, la dejé sólo con las botas puestas. Luego, Itzel se hincó y comenzó a lamer mi miembro por encima del pantalón mientras bajaba la cremallera, luego metió su mano y saco mi verga, se notaba que la extrañaba, la miró por un instante y sin pensarlo de un sólo empujón metió casi toda a su boca, se quedó un rato ahí y luego de dar una arcada, la sacó, tomó aire y volvió hacer lo mismo, luego le dije: - Creo que necesitas ayuda Puse mi mano en la parte de atrás de su cabeza, ella tomó aire y yo la empujé contra mí, en un primer momento, sólo volvió a entrar igual que antes, sin embargo, yo empujé más fuerte y esta vez, sí le entró toda, así la mantuve, Itzel comenzó a querer hacerse para atrás, yo no la dejaba, entonces ella comenzó a empujarse con sus manos y fue ahí donde la solté, ella sólo me volteó a ver, con lágrimas en sus ojos y saliva escurriendo por su boca, respiraba rápidamente, entonces la tomé del cabello, la lleve contra una pared, misma posición, sin embargo esta vez hice que recargara su cabeza contra la pared, me agaché, lamí la saliva que le escurría y una lágrima, ella respiró, y de un sólo empujón, metí toda mi verga en su boca, de pronto ella sacó su lengua y comenzó a jugar con mis testículos, hasta que comenzó va faltarle el aire, ella sólo comenzó a aflojarse, cuando noté eso, saqué mi pene de su boca, Itzel respiraba lentamente, con lágrimas en sus ojos y mucha más saliva escurriendo de su boca. Entonces la tomé de los brazos, la levanté, yo me senté en una silla, ella estaba parada, a punto de desmayarse, entonces la acomodé, pusé mi verga en sus vagina y ella sólo se dejó ir para atrás, de un sólo movimiento quedó penetrada, Itzel sólo dió un gemido y luego recargó su cuerpo sobre el mío, yo comencé a masajear su clítoris mientras que con la otra mano, jugaba con sus pezones, así estuvo por un rato mientras se recuperaba, una vez que se recuperó, comenzó a moverse, de arriba a abajo, cada vez más fuerte, hasta que tuvo un orgasmo, hizo una pausa y luego comenzó de nuevo, está vez lo sentones que se daba eran muy fuerte, el sonido de sus nalgas rebotando en mi pelvis era tan fuerte que opacaba sus gemidos, de pronto mi verga se salió de su vagina, hicimos una pequeña pausa - Bésame cómo la putita que eres- le dije - Soy tu alumna la puta, házme tu puta Nos besamos y luego Itzel la tomó con su mano, la apunto a su ano y comenzó a empujarse, no la había estimulado, no había dilatado si ano, no uso saliva para lubricar, sólo sus fluidos vaginales que había en mi verga, cada vez se empujaba más fuerte, su ano poco a poco cedía, primero entró la cabeza, Itzel siguió haciendo presión, hasta que de golpe entró toda mi verga, en ese momento, ella tuvo un espasmo en el que se tensó y luego se relajó, luego comenzó a moverse lentamente, de arriba a abajo y comenzó va aumentar el ritmo como lo había hecho antes. Luego de un rato, cuando estaba por venirme, saqué mi verga y eyaculé en sus espalda. Terminamos, nos limpiamos y mientras yo continúe haciendo mis tareas en la sucursal, estuvimos platicando por un buen rato, ella me dijo que había extrañado los encuentros y quedamos que poco a poco los reanudaríamos

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Ttortuga7890Lv1· hace 2028 dRelatos

El secreto de mama 7

Siete Narrado desde el punto de vista de Daniel El resto de ese día no tuve oportunidad de abordar a mi madre en ningún momento,ya que la mayoría de el tiempo o se la pasaba con mi padre o jugando con mi pequeña hermana mientras que      mi hermano se la pasaba encerrado en su mundo. Como se lo había prometido tampoco intente nada delante de mí familia, aunque debía admitir que ganas no me faltaban. Lo que si me frustró  bastante, es que recién tuve la chance de poder estar con ella cuando anocheció. Ya era bastante tarde cuando mis hermanos se fueron a dormir, seguido de mi padre que viéndose bastante agotado se fue directamente a la cama. Mi madre no obstante se hallaba en la cocina terminando de lavar algunas cosas que habíamos usamos para la cena, cuando no pudiendo contenerme más fui a buscarla. Al verla de espaldas me deslice con suma cautela y logrando posicionarme en su detrás apoye de forma descarada mi cuerpo sobre el suyo y colando mi cabeza sobre su hombro, le susurre suavemente al oído – te deseo tanto, que me estoy volviendo loco. Pensando que haría algo por alejarme espere su reacción, pero me sorprendió terriblemente cuando ella se recosto sobre mi cuerpo y apoyando su culo sobre mi aparato que a esa altura ya estaba mas que parado, me dijo con voz melosa – estoy Igual, pero por el bien de todos debemos contenernos. Escuchar esa confesión me puso loco, así que mandando todo por el caño agarre los pliegues del vestido veraniego que portaba y metiéndole mano por debajo del mismo, conseguí levantar los pliegues de su prenda dejando su culo en pompapara mi total satisfacción. Desesperado tome su tanga y se la baje hasta conseguir que quedará en sus pies y haciéndolo mismo con mi ropa deje mi reluciente pene a la vista de cualquiera, luego tome sin perder tiempo su cintura y logrando poner la cabeza de mi pene directamente sobre la entrada de su concha. La ensarte de tal manera, que empecé a cogérmela con mucha desesperación. Ese polvo carecía de cariño alguno, puesto que en ese momento lo único que quería era deshacerme del deseo que sentía por ella y lograr marcar a su vez su cuerpo para así hacerle saber que de ahora en mas ella era de mi propiedad. Por lo que cogiendo como animales, arremetía contra ella mientras bufaba como un auténtico toro. Mientras que ni madre a su vez recibía mis acometidas con agrado, en tanto soltaba varios gemidos que intentaba contener. No se cuantos minutos estuvimos acoplados, solo se que cuando logre correrme lo hice de tal manera que me asegure de llenarle la concha de semen.   Más calmado me fui saliendo de ella y apenas extraje mi miembro, note como de su cueva empezaba a salir parte del semen que le había regalado. Contento con ello vi que estaba bastante agitada, a lo que deseando hacerle mimos me acerqué a su cuello y dándole varios pequeños besos le susurre al mismo con anhelo –escapemos mañana. Una vez que logró tranquilizarse giro su cuello y viéndome con cierta curiosidad,me pregunto – como lo haremos? Mientras me ponía a pensar tomaba la ropa que había arrojado al suelo y colocándomela,vi de reojo como mi madre tomaba su tanga. Pero en vez de ponérsela de vuelta,se llevo la prenda a su entrepierna y sorprendiéndome, ella se puso a limpiar parte de los fluidos que le corrían por las piernas con su tanga. Verla tan desinhibida en mi delante comenzó a excitarme otra vez, pero sabiendo del peligro que corríamos si volvíamos a la acción me aguante como pude. Luego trague el nudo que tenia atrapado en mi garganta y pensando como haríamos mañana para tener cierta libertad, me quedé en silencio. Pasaron varios segundos y no encontraba una solución a nuestro problema, pensé que estábamos verdaderamente atrapados. Ese pensamiento hizo que pusiera una  cara de total desilusión, no obstante esta meduro poco. Ya que de la nada mi madre soltó al aire – creo tener una solución. Contento con sus palabras la tome de vuelta entre mis brazos y como si de una amorosa pareja nos tratásemos, le di un beso en la mejilla en tanto le decía  - Cuéntame. He visto que hay caminos para hacer senderismo que parten de diferentes lugares dela casa – comento – así que pensé que ir a caminar temprano por la mañana no,nos caería mas, que te parece? Sorprendido que tuviese semejante idea, solté en repuesta – eres una genia mamá, los sabes? Orgullosa por mis palabras se zafo de mis brazos y dando media vuelta, me soltó en tanto me miraba – bien ya que tenemos solución a nuestro problema, creo que deberíamos ir a dormir si queremos salir temprano mañana. Realmente no quería dejarla ir, pero sabiendo que no podía hacer otra cosa. La deje pasar, no obstante cuando estaba pasando por mi costado de forma repentina le di una pequeña nalgada que la tomo por sorpresa. Al principio pensé que me había excedido un poco y que de seguro se enojaría, pero no sucediendo eso y haciendo todo lo contrario. Ella me regaló una pequeña sonrisa y dándome a entender que le había gustado, se despidió diciéndome – nos vemos mañana temprano. Ya en mi cuarto me recosté en mi cama y pensando en todo lo que había sucedido ese día, intente dormirme. Pero no consiguiéndolo por la ansiedad que me invadía, esa noche casi no pude cerrar mis ojos. Había cabeceado en varias ocasiones, pero no pude dormir como debía. Así que sin darme cuenta amaneció y mi ansiedad solo aumento cuando de la nada, alguien toco mi puerta. Sabiendo quien era me levanté con excesiva prisa y abriendo la puerta con desesperación,me topé con mi madre que a diferencia mía. Se notaba mas fresca que una lechuga. Llevaba encima solo un short vaquero, unas zapatillas deportivas y una remera corta que mostraba gran parte de su firme vientre. Por lo que embelesado, solo pude escuchar que me decía – no estas listo aún? Como un autómata moví mi cabeza de forma negativa, mientras ella desesperada agregaba – deja de mirarme y apúrate, que todavía nadie esta despierto. Haciéndole caso con rapidez me coloque una remera, un pantalón corto y una zapatillas. A lo que listo la seguia en tanto notaba como movía su culo a cada paso que daba,no obstante cuando estaba a punto de darle un pellizco a tan perfecto trasero,de la nada una voz nos pregunto – a donde van? Kevin mi hermano apareció de repente con un vaso de agua en su mano, mientras que mi madre completamente nerviosa no supo que responder. A lo que intentando verme lo más normal posible, le contesté enseguida – vimos algunos senderos por ahí y decidimos ir a dar una larga caminata – mi madre loca por los palabras me dio una mirada asesina, a lo que ignorando la le pregunté – quieres venir? Kevin nos miro por algunos segundos y decidiendo no ir, soltó al pasar – no gracias. Diciendo esto volvió a su cuarto y mientras mi mamá suspiraba con cierto alivio, me dijo con enojo – estas loco. Lo tenía calculado – me excuse añadiendo – Kevin es bastante flojo para los deportes, así que deduje que si lo invitaba lo más seguro es que no vendría. Sorprendida mi mamá no agrego mas y poniéndose en camino, me dijo – vamos antes de que se despierte alguien mas. Segundos después ya estábamos afuera y tomando la primera senda que vimos, nos escabullimos por allí y notando como mi corazón me latía con fuerza a medida que avanzábamos. No podía quitar los ojos del esbelto cuerpo de mi madre. No se cuanto tiempo anduvimos, solo se que no pudiendo aguantar mas me arroje sobre ella y tomando su mano la jale hasta lograr meterla en un espacio que habia entre varios árboles, que a su vez nos daba bastante intimidad. Ya allí empecé a besarle con desenfreno y solo deje de empujarla, cuando su cuerpo choco contra un grueso tronco de uno de los árboles. Loco de deseo metí mis manos por debajo de su camiseta y llevándola directamente hasta sus pechos,intente tomarlas con su fino corpiño puesto. Esto le robo un suspiro, cosa que me calentó mucho más a si que continuando tome su camiseta y sacándosela de encima. Le deje únicamente con el corpiño puesto. Se veía increíblemente sensual, no obstante deseaba algo más que sexo en ese momento. Deseaba dominar la por completo, así que con cierta autoritaria le dije – chupa mela. Sorprendida ella me pregunto – que? Quiero que me la chupes y no continuaré hasta que hagas lo que te pido – sabia que mela estaba jugando, estaba consciente de que si ese juego a mi madre no le gustaba. Mandaría todo al diablo y regresaríamos a casa, como si nada de lo que estábamos pasando sucediera. Pero insolentemente mi jugada al parecer funcionó ya que sin dejar de mirarme mi madre se agachó y arrodillándose en mi delante, con cuidado tomo mi Bermuda y bajándome primero esta prenda. Dejó al aire mi erección la cual estaba atrapada en mi ropa interior. Realmente parecía una carpa de circo de lo parado que estaba, a lo que intentando sacarme el malestar que tenía  quise acomodar mi visible erección. Pero mi madre impidiéndomelo,  empezó a acariciar mi pene por sobre la tela de mi bóxer y sacándome un gemido con sus movimientos pego mi pene a su cara y frotándose el mismo sobre su mejilla  me dijo – esta tan caliente, que me quema la cara. Desesperado deseaba que Continuara y para mi felicidad lo hizo, ya que tomó la cintura de mi ropa interior y bajándomelo. Logro liberar mi miembro que a esa altura estaba en todo su esplendor y dando algunos saltitos. Sin que le dijera nada se metió parte de este a la boca y mientras comenzaba a chupármela con maestría, yo de a poco tomaba su cabeza por detrás e intentaba marcar el ritmo que deseaba de esa felación. Cerraba los ojos mientras me dejaba llevar por la emoción, de vez en cuando lograba abrirlos  y veía la cabeza de mi madre que subía y bajaba con autentica desesperación. Completamente excitado deje que ella me diera placer con su boca, hasta el punto que no pudiendo mas. Me corrí inevitablemente dentro de la misma, soltando tres chorros que salieron directamente disparados hacia su garganta. Cosa que provoco que tuviese que tragarse la corrida, para que así no tuviese que ahogarse con la misma. Mientras que yo a pesar de haberme corrido conservaba cierta erección que para mi suerte no había bajado, una vez que salí del extacis en el cual me había sumergido vi a mi madre que se incorporándose y no dejaba de sonreír y mientras lo hacia llevaba sus manos a su espalda solo para que segundos después viera como su corpiño volaba y caía directamente sobre la tierra del en la cual nos hablábamos. Ya con las tetas al aire jugo un rato con ellas para mi total deleite, primero hizo que sus pezones se chocaran para luego sin tapujo algunos se las amasara  para hacerme ver el par de manjares que de seguro devoraría. Por lo que no haciéndola esperar por más tiempo me reuní con ella y tomando sus mamas, las devore en tanto las manoseaba con total deleite. A esas alturas sus pezones están tan erectos que rayaban las Palmas de mis manos,a lo que no desaprovechando la oportunidad me hice de ellos y estirándoles concierta fuerza. Conseguí que arrojará verdaderos alaridos de placer. Realmente estaba perdida de placer y eso lo note mas cuando me agache esta vez yo y bajándole los shorts vaqueros que llevaba, me lleve una grata sorpresa al ver que su tanga estaba mas que humedecida por lo excitada que estaba. Murmurando una plegaria por lo bajo tome su fina tanga y deshaciéndome de la penúltima prenda que portaba, deje a la vista su concha la cual estaba enchastrada por sus propios jugos vaginales. Deleitándome con semejante manjar me fue inevitable el no probar su fruto prohibido y acercando mi cara a su ostra, comencé a comérmela de tal manera que mi madre no conteniéndose arrojaba gemidos que sonaban por todos lados. Mientras que usaba sus manos para empujar mas fuertemente a su entrepierna y así poder lamer mas perfectamente su concha. Me estaba quedando sin aire, pero no me importaba ya que iba a ser un auténtico placer morir de esa manera. No obstante cuando pensé que me ahogaba definitivamente,mi madre me soltó y mientras caía de culo al piso vi como

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