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#Ebria

Fotos, gifs y packs de Ebria subidos por la comunidad.

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MMaridocornudoLv1· hace 1592 dRelatos

Ana despierta pasiones.

Como les platicaba... Estaba a punto de llegar a mi auto cuando una mano me agarró del brazo y su propietario me dijo, cabrón, te acabas de coger a mamá! Por muy cabrón que se considere una persona el hecho de que te descubran y encaren en una situación por demás incómoda, te deja mudo. Me le quede mirando sin atinar una respuesta coherente, lo más seguro es que nos vio desde la reja, pero analizando, por qué no hizo un escándalo en ese instante? Quizá pensaba chantajearme? Aparte la presión de su mano en mi brazo no representaba amenaza en sí, así que tras esforzarme por serenarme le dije que abordará y que fuéramos a platicar, en el camino me reveló que encontrar a su madre en esas circunstancias lo descolocó bastante, pero que su padre siempre la maltrata y de alguna manera debería encontrar alivio, que tampoco se imagino que yo fuera la salida para las frustraciones que ella tenía... Pero que también le daba mucho morbo y que muchas de sus pajas juveniles fueron a costa de las nalgas maternas, así que fui lo más directo posible preguntando si aún deseaba follar con su madre, se quedó callado unos instantes, para al final reconocer que le encantaría metérsela y dejarla llena de esperma, que muchas veces pensó en abusar de ella cuando se encontraba borracha perdida, más aún, que en sus arranques de ebria, casi siempre se quitaba parte de la ropa lo que aumentaba en deseo por su cuerpo, le dije que yo le ayudaría a concretar su fantasía, unos días después, me habló por móvil para decirme que su padre saldría una semana del pueblo, a cerrar negocios pendientes, el día siguiente a la ausencia del padre y justo el día que Erika descansa, salí con el pretexto de hacer un viaje, había quedado con Ana para follarmela, llegué al negocio y entre por la puerta trasera, en el camino le envié mensaje a Ramiro (su hijo) que estuviera atento y que más tarde le avisaría para que entrara, mientras tanto a solas con ella la desvesti por completo, le comí las tetas, la vulva, el ano y me la cogí por sus tres agujeros, esto sin correrme, algo muy difícil pues imaginar que su hijo se la cogería también me ponía al 100. Mientras recuperabamos el aliento le servi un trago bien cargado y le dije que tenía ganas de jugar, ella pregunto de qué manera y le dije que si alguna vez le habían vendado los ojos y amarrado las manos, Ana respondió que no, pero que le parecía bien, le servi otros dos tragos igual de cargados y los signos de embriaguez se hicieron presentes, vende sus ojos mientras le metía mano, le puse la blusa, con los botones sin cerrar y coloque su falda, la verga se me puso dura de nuevo con esa visión, la zorra se veía muy sexy y además estaba indefensa, por último amarre sus manos tras su cuerpo y le envié el mensaje a Ramiro, fui a abrir la puerta, Ramiro entro y le hice señas para que se desnudara, al ver su verga se me quitó la congoja al ver qué en tamaño era casi idéntica a la mía, así que su madre apenas notaría la diferencia, supongo que la excitación tan grande de Ramiro hacia que las venas del pene se vieran tan marcadas y el glande tan hinchado, por mensaje le dije que esperara un poco para que viera como le gustaba tener sexo a su tierna y dulce progenitora, fui hacia ella, apreté sus tetas y jale su pezón, Ana gimió gustosa, le dije que se pusiera de rodilla y apunte mi verga a su boca, al tiempo que le ordenaba tragar, se la envié hasta la campañilla jalando sus cabellos y dejando mi pene unos segundos al fondo haciendo cosquillas con mis pelos en su naríz, tras uno o dos minutos haciendo eso, deje que Ramiro ocupará mi lugar, el chamaco, (tiene 24 años) había lubricado su verga con bastante saliva, le agarro de los pelos a su madre y le hizo levantar el rostro para pasar el miembro por todo su rostro, Ana abría la boca para engullir la verga, que en pocos instantes entro también al fondo, aghhhh aghhhhhh ....ahhhhh así cabrón, folla mi boca, yo estaba de pie junto a Ramiro y le decía, ohhhh que bien tragas puta, eso es, traga hasta el fondo perra, así! El chamaco la jalaba con cierta saña el cabello hundiendo una y otra vez su miembro en la boquita que muchas veces lo había ofendido por defender a su macho y ahora estaba ahí, de rodillas siendo humillada sin saberlo por el resultado de su semilla, el rostro de Ramiro se congestionó y empujó más la verga en la boca de su madre, así puta, dije yo, traga todo y que no salga nada, ahhhhh putaaaaaaa, en ese momento también me corrí sin tocarme siquiera, el morbo estaba por las nubes, así que mis palabras no fueron fingidas, Ana presa de un orgasmo también psicológico, mojó el piso bajo ella, de la boca escurría solamente baba, la muy zorra se había tragado toda la leche de su hijo, en mis planes estaba mostrar a Ramiro como cogerse a su madre, pero se me adelantó, la hizo acostarse sobre el piso y se lanzó a comerle las tetas y pezones, los que mordía y chupaba con frenesí, su mano bajo para meter dos y tres dedos en la jugosa fruta, haciendo que la loba se corriera más veces, luego levanto sus piernas y apunto a la hendidura, metiendo de una su mástil, seguí la comedia al decirle cosas obscenas a la putita mientras su hijo acribillaba la concha que no paraba de soltar jugos, mientras Ana soltaba improperios por la boca, rompe mi concha, así cabrón, dame verga, ahhhhh siiiii cógeme puto, siiiii, después de un rato de intensas embestidas, la volteó para pegar su rostro al frío piso y con las enormes nalgas bien paradas, se las abrió con ambas manos paso la lengua por todo el canal haciendo a su madre suspirar, ahhhhh que rica lengua, después me comes, dame verga de nuevo, Ramiro se acomodo entre las grandes nalgas mientras yo le decía a Ana, te voy a romper el culo puta, su hijo entendió a la perfección, pues se puso a darle sonoras nalgadas mientras insertaba un dedo en el arrugado anillo, aghhhhhh hijo de puta, con cuidadooooo dijo Ana tras la furiosa embestida, Ramiro no le hizo caso y saco el ariete para empujarlo de nuevo por completo, aghhhhhh noooooo, decía ella, pero no hacía por quitarse en ningún momento, pronto agarro un ritmo bestial que sacudía los enormes cachetes a cada golpe de cadera, tras dos corridas el aguante del chamaco subió bastante y le machacaba el ano con fuerza, hasta que tomándola de la cintura, pego su pelvis y dejó salir la tercera carga de leche, Ana estaba desfallecida, bajo ella un charco de jugos y leche filial manchaba el piso, Ramiro seguía pegado a su madre haciendo esfuerzos por no hablar y decirle que era la mejor puta que se había tirado jamás, antes de perder la erección, entro por la concha de su madre y de vuelta por el ano, para asegurar que ambos hoyos hicieran contacto con su madre y para culminar la humillación, la acostó boca arriba y metió su casi dormido pene en la boquita para que lo limpiará, en completo silencio se vistió y antes de retirarse, volvió a comerle las tetitas como gesto de agradecimiento, la dejé ahí un rato, mientras yo recuperaba fuerza, le puse otro vaso bien cargado en los labios que bebió hasta la última gota, creo que es hora de ir a descansar, me dijo ella.... Estoy destrozada, anda, libera mis manos, no le hice caso, le hice dar vuelta parando su culo y follando el dilatado agujero una vez más, hasta soltar mi carga en su intestino, ahora sí zorra, ve a bañarte y nos vemos después.

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WwannabcuckoLv1· hace 1993 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 4 FINAL)

Una vez que estábamos desnudos, el placer y la lujuria se apodero de la casa, yo no podía quitarle la vista de encima a mi mujer, como le chupaba la verga a Ricardo, le daba unas buenas lamidas por todo el glande, luego bajaba hasta su tronco y sus bolas, mi compadre, le sostenía el cabello para que yo pudiera disfrutar todo el espectáculo, mientras, Conchita se encontraba rozando su vagina con mi pene, que estaba tan erecto que la volvía como loca, el momento era tan excitante que no tardamos mucho tanto Ricardo como yo en acabar, a Conchita se lo tire todo encima de sus nalgas, mientras Geral saboreo el semen de su compañero y jugueteaba con el haciéndolo caer sobre sus tetas, luego escupio lo que quedaba en su boca y se masturbaba con el, metiéndose los dedos en la vagina y su culo. Mientras seguíamos besándonos conchita y yo, Geraldine y Ricardo se fueron al baño, moría de pensar lo que estaban haciendo, pero si fueron por privacidad no quería interrumpirles, no tarde mucho en reponerme, pasarían apenas 6 minutos y ya tenia una nueva erección lista para la acción, limpie un poco el semen de las nalgas de Conchita y comencé a darle lamidas a su vagina, la tenia el el sillón con las piernas hacia arriba y mi cara entre su vulva, realmente lo disfrute tanto como lo hago con mi esposa, esta vez con el añadido de que mi esposa estaba recibiendo de otro, lo que intensificaba el momento, Conchita se agarraba los senos, humedecía sus dedos y jugaba con sus pezones, Ella tiene unas tetas deliciosas, por lo que no pude resistir y en un momento me acerque a lamerlas, mi pene quedo entre junto a su vulva, por lo que ella lo tomo, lo coloco en la entrada, y con un empujón hacia mi se penetro ella misma, mi pene estaba invadido de sus flujos y mi saliva, no tenia escapatoria y realmente lo estábamos disfrutando ambos. En el baño paro el sonido de la ducha, el silencio de una música ausente y tan solo escuchaba los gemidos de mi mujer y los chasquidos característicos de dos cuerpos chocando uno con otro. "le deben estar dando por detrás" Pensé. Conchita se excitaba con cada hundimiento de mi pene, mientras me encontraba besando su cuello y jugando con sus senos. Baje lentamente hasta tocar sus nalgas, busque poco a poco la entrada de su culo y comencé a rozarlo con mi dedo, esa mujer estaba por enloquecer, hasta que le metí un dedo, lentamente, allí se detuvo un instante, se me quedo mirando y yo pensé que no le agradaba, que estaba algo incomoda y con la mirada puesta en sus ojos permanecí unos segundos, no saque mi dedo, pero tampoco lo hundía mas, esperaba una reacción de su parte, hasta que me dijo: Si vas a meter algo ahí, que sea tu pene. Seguí cogiéndola un poco mas por su vagina, mientras nos besábamos apasionadamente, luego la tome la puse en 4 apoyándola sobre el sillón, escupi un poco de saliva sobre mi pene, aunque estaba tan lleno de sus fluidos que ni siquiera fue tan necesario, humedecí un poco su ano, y lentamente la fui penetrando, su grito era de dolor con placer, no sabia que le estaba sucediendo, tal fue el chillido que tanto Geral como Ricardo detuvieron su faena para ver que estaba sucediendo, al verlos llegar desnudos mis pensamientos volaron, recordé que no solo estábamos Conchita y yo como un par de animales lujuriosos, si no que ellos también, volteamos a verlos y Conchita les dijo: "Nos adelantamos un poco, pero ustedes no están muy atrás que se diga". Ricardo le agarro las nalgas a Geral, la beso y luego la cargo, de un brinco mi esposa estaba rodeando con sus piernas a mi compadre, este tomo su pene y se lo metió hasta el fondo, Geral gemía y me veía, era toda una delicia como ambas parejas disfrutaban lo que hacían mientras observaban detalladamente a la otra. Entre una cosa y otra llegamos a la habitacion, y en la cama estabamos los 4, yo tenia a Conchita chupando mi verga, Ricardo la estaba cogiendo desde atras y Geral lo besaba. Conchita pidió intentar la Doble penetración, y todos estuvimos de acuerdo, aprovechando que me encontraba acostado, ella se acerco a mi, le meti el pene en su vagina y Ricardo se acero a su ano, lo fue metiendo poco a poco y la cara de Conchita fue variando de dolor a placer en solo segundos, mi esposa que estaba aun lado, se abrio de piernas y me puso su sexo en mi cara, el placer no me dejaba lugar a pensar y comencé a lamer incluso sin dudar, aun sabiendo que hace algunos momentos Ricardo la estaba cogiendo y que posiblemente quedaban restos de sus fluidos dentro, no me importo, esto era placer. Conchita nos sorprendió a todos, mientras veía como le lamia la vagina a mi mujer, me dijo: "Quiero probar, ¿puedo hacerlo?" Si Gera quiere no tengo problema, ella medio incomoda accedió, sin embargo la incomodidad se borro en instantes estaba disfrutando de 2 lenguas en su vagina, y conchita de 2 vergas dentro de ella. No esta de mas mencionar que a este punto todos habíamos logrado alcanzar unos cuantos orgasmos en general, pero las ganas, el alcohol y el momento no dejaba lugar al descanso, no queríamos detenernos y continuábamos, yo notaba a mi compadre algo cansado, pero cuando me veía con mi verga dentro de su mujer se encendía rápidamente y del mismo modo al contrario. Fue una orgia verdaderamente fantástica. Llegado el momento, mi esposa dijo: "Ok, es mi momento de devorarme sus dos miembros" nos levantamos y ella arrodillada se pudo a mamarnos a los dos, ebria la boca tan grande que la primera doble penetración de ella fue oral, y cuando se canso de chupar nos pidió que la cogiéramos, mi esposa estaba enloquecida de pasión, conchita se masturbaba a cierta distancia, lo disfrutaba todo pero quería mantenerse allá, en par de oportunidades la invitamos a acercarse, pero prefería quedarse allí. Geral levanto una pierna, me abrazo y mientras nos besábamos le metí el pene en la vagina, lentamente Ricardo hizo lo propio en su culo, Geral lanzaba gemidos, cada vez mas fuertes, estos eran de autentico placer y satisfacción, le pregunte si estaba bien y me dijo: -"Estoy mejor que nunca, estoy como quiero estar, tengo 2 penes dentro, ¿Qué mas puedo pedir?" -¿Quizás otro pene? - Le respondí -Si, muchos quiero gozar de muchos penes, soy puta, soy una puta que estaba reprimida y ahora quiero disfrutar. Ricardo la tomaba de los senos, yo la besaba mientras tomaba sus nalgas, todo eso era de pie y sus piernas tambaleaban del placer, tuvo un orgasmo y le saque el pene, Ricardo la tiro sobre la cama y siguió cogiéndola, no había notado que había llegado, se lo dije y ella le pidió que no se detuviera, que continuara, eso me excito, me quede parado a un lado de la cama mientras mi mujer mordía una almohada, se aferraba de las sabanas mientras mi compadre le rompía el culo. En un momento Ricardo acabo, le echo todo el semen en su espalda y se fue a sentar con su esposa, quien lo recibió con un gran beso, Geral se repuso y me pidió que me acostara, luego se monto encima de mi, dándome la espalda, con sus piernas bien abiertas hacia donde se encontraban nuestros amigos, se metió mi pene en su ano y comenzó a cabalgar como toda una actriz porno, yo estaba exhausto pero prendido, mi pene aun lograba mantenerse erecto, y esta escena volvió a encender a Conchita, que se acerco a donde estábamos y comenzó a lamer nuestros genitales, empezó con mis bolas y luego la vagina de mi mujer, Ricardo tras tomarse la mitad del vaso con el trago que habíamos servido minutos antes se reincorporo a la orgia cogiendo a su mujer. Finalmente, mi mujer le pidió a Ricardo que la cogiera mientras estaba en esa posición (recordemos que estaba cabalgándome al contrario, con la espalda hacia mi), el tenia visión perfecta de la vagina abierta de mi esposa, solo debía tomar su pene y cogerla. En esta posición pude sentir como el culo de Gera se cerraba mientras Ricardo deslizaba dentro de ella su miembro, estábamos extasiados de placer, mientras Geral volteo a ver a Conchita y le dijo que quería devolverle el favor, que le acercara la vagina para comérsela. Uff ese momento en el que mi mujer estaba devorando el coño de Conchita me éxito demasiado, definitivamente mi esposa había cambiado, y no volvería a ser la misma, Ricardo le abrió las nalgas y comenzó a mamarle el culo a su esposa, y una que otra vez las lenguas de mi esposa y la de el se encontraban y eso aumentaba el morbo del momento. En esta posición permanecimos hasta que Gerald alcanzo el orgasmo perfecto, sentí como su culo se cerraba queriendo arrancar mi pene, lo que hizo que eyaculara un gran chorro dentro de ella, Ricardo y Conchita se retiraron de encima de nosotros, el la tomo de una pierna mientras la otra la apoyaba en el piso y de pie nos devolvió el honor de tener la visión de como se cogían mutuamente, y tras un breve momento y unas cuantas tocadas de Conchita en su vulva alcanzaron ambos el orgasmo. Tras todo este desborde de lujuria, nos dimos una ducha particularmente cada quien con su pareja, exhaustos y satisfechos, pero disfrutando de ese Post sexo con nuestras respectivas esposas. Nos relajamos y al amanecer Conchita y Ricardo se fueron a su hogar. Aun mantenemos contacto, la amistad no se termino si no que se fortaleció, de vez en cuando nos reunimos y hacemos una que otra locura, pero ninguna como aquella vez. Hemos pensado en hacer intercambios de fin de semana, o incluso que una de nuestras esposas vaya a quedarse la noche con la otra pareja. Si hacemos algo nuevo, les estaré contando los detalles, asi como también de otras experiencias cornudas que sucedieron después entre mi mujer y yo.

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WwannabcuckoLv1· hace 2000 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 3)

Tratare de hacer este relato lo mas corto posible, porque el anterior me quedo bastante largo, es que no quería que perdieran detalles calientes de todo lo que mi esposa me conto. Pues bien, habrían pasado aproximadamente 2 semanas desde la vez que mi esposa y mi compadre tuvieron su encuentro intimo, yo moría del deseo cada vez que los imaginaba a los 2 juntos, teniendo sexo salvaje. En ese tiempo no hable con Ricardo, pero mi esposa y el si que tenían muy buena comunicación, Geraldine me mostraba lo que se escribían, las fotos que le enviaba para calentarlo, y las perversidades que querían hacerse el uno al otro, yo miraba a mi esposa muy entusiasmada y con muchas ganas, y siempre le propuse que se fuera con el a un hotel, pero era mi compadre el que se negaba, hasta que un día fueron de visita a la casa Conchita y Ricardo, llevaron algo para comer, y beber, la conversación estuvo muy amena, y la tarde se convirtió en noche, las botellas del licor que estábamos bebiendo se terminaban de una en una, y se reflejaba en nuestro estado de ebriedad. En un momento mi esposa dice sentir calor, y yo ni corto le digo: "pero quítate algo de ropa, después de todo estamos en confianza", ella sin pensarlo se quito la blusa que llevaba puesta y dejo sobre si un brasier de encaje semitransparente, Ricardo no pudo ocultar su deseo a mi esposa, la vio fijamente y se saboreo los labios. Conchita de inmediato lo vio, y solo sonrió con picardía, ¿Le habría contado acerca de su momento intimo con Gera? fue lo que pregunte en mi mente al instante, poco después, Conchita acompaño a mi esposa y se quito su top, sin duda alguna los senos de mi comadre son bastante buenos. No pude dejar de mirar, ya que el brasier que llevaba era diminuto a comparación de sus enormes senos, y de vez en cuando ella los movía en forma provocativa, asomando tímidamente sus pezones, en una de esas me pillo mironeandola y cuando nos vimos a los ojos me hizo un guiño travieso y se mordió el labio. "OK, esto se esta poniendo mejor de lo que esperaba" Fue lo que pensé, pero al mismo tiempo me dije: Yo le presto mi mujer a Ricardo, pero no se si el este dispuesto a prestarme la suya. Mientras mas bebíamos, los efectos del alcohol eran evidentes en nosotros, nuestras esposas estaban semidesnudas y calientes, algo ebrias, ellas cantaban y nosotros nos deleitábamos viéndolas, mi compadre y yo charlábamos del trabajo, de deportes, de economía, en fin de los temas que normalmente hablábamos, pero en un giro me atreví y le dije: -Geraldine no deja de verte, seguramente quiere que le cumplas lo que le prometiste. -..... El se quedo en silencio un rato y me respondió: "A eso vine compadre, ya no me aguanto mas". (Entendió muy bien que yo estaba enterado de toda, que no sentía celos, odio o rencor) - Pero ¿Cómo vamos a hacer con Conchita? Si quieres yo la distraigo un poco mientras ustedes van a la habitación, yo luego veo como los acompaño. - Es que precisamente quiero pedirte un favor. - Dime Ricardo, lo que quieras, después de todo nos haces un favor a mi esposa y a mi. - No queremos hacer solo un trio, queremos un intercambio completo de parejas. Me quede atónito, no sabia que responderle, mi comadre esta muy buena, pero no sabia que pensaría Gera de esto. -¿Que? ¿Ella quiere eso? ¿Tu quieres eso? -Compadre tengo que confesarte algo: Ese día que tu esposa y yo cogimos (lo sabia si cogieron y Geral no me lo había dicho todo), llegue a la casa y tuve que confesarle a mi esposa todo lo que hicimos, no podía verle a la cara luego de lo ocurrido, tuvimos una fuerte discusión, llego incluso a pedirme el divorcio, recogí todas mis cosas en una maleta y antes de salir me pidió una ultima vez de despedida, te admito que me sorprendió mucho pero con todo lo caliente que había quedado con tu mujer, le di una cogida a la mía, la puse tal cual le había hecho a Gera, le hice de todo y mas de lo que nunca habíamos hecho, ella disfruto al máximo y al terminar me abrazo y me pidió que no me fuera, que me perdonaba, le dije que nunca lo volvería a hacer y me miro, solo me dijo estas palabras "en realidad quiero que se lo vuelvas a hacer, pero quiero estar presente". Le explique que le había ofrecido un trio, y ella me dijo, yo también lo quiero. Me inundo el celo, me vi enceguecido y le dije que no rotundamente, ella se enojo, se vistió y salió de la habitación. Y continuo: Tuvimos muy poca conversación el resto del día, mi maleta estaba aun junto a la puerta, yo estaba molesto por lo que me pidió, pensaba que seguramente se sentía insatisfecha, o que simplemente quería vengarse, pero poco a poco la idea me fue sonando, en un momento hasta tuve una erección pensando en nosotros 2 cogiendo con mi mujer, te imagine comiéndole la vagina mientras tu mujer me comía la verga y me masturbe pensándolo. Mauricio, ahora te entiendo, luego de esos pensamientos cornudos no hay vuelta atrás, ahora solo deseo verte con mi mujer. Mientras nosotros hablábamos, nuestras esposas no nos escuchaban, pero había un cierto ambiente de lujuria, las canciones de fondo eran cada vez mas sensuales, nuestras esposas ya habían llegado a estar completamente en ropa interior, mi esposa tenia un hilo blanco que hacia juego con su brasier, pero Conchita, tenia un seductor liguero, y una tanga hilo rojo, con una abertura en el medio que dejaba ver su vagina completamente, ambas estaban sentadas a cierta distancia de nosotros, y se dirigían miradas de cómplices, ellas también estaban preparando el ambiente para el intercambio, ya se lo habían dicho y mi Geraldine estaba completamente de acuerdo. Hubo un momento de tensión, nos vimos a la cara todos, ya sabíamos lo que iba a suceder y nadie podía evitarlo, el deseo era máximo, el alcohol nos había desinhibido por completo y lo que nos sobraba era ropa y ganas. Empezó a sonar una música erótica, y Gera se acerco lentamente a Ricardo, le extendió la mano y lo invito a bailar, comenzaron a danzar suavemente, acercando sus rostros hasta casi besarse, Ricardo tenia sus manos sobre el culo de mi esposa, agarrándole las nalgas. Conchita se acerco, yo estaba sentado y ella se abrió de piernas y se me monto encima, la tome de la cintura y empezó a bailar de forma muy sensual, rozando su vagina sobre mi pene, tenia una mega erección en ese momento, y como si de forma sincronizada nuestras mujeres comenzaron a quitarnos los pantalones, mi compadre no tenia ropa interior por lo que su pene golpeo la cara de mi esposa mientras se los bajaba. Conchita hizo lo mismo y metió su mano dentro de mi bóxer para comprobar lo que estaba por comerse. Terminamos de desnudarnos y comenzó la verdadera acción... "En la parte final daré detalles de lo que hicimos los cuatro, los besos que nos dimos, las palabras sucias que nos dijimos, las posiciones que hicimos. Este relato si será sexual un 100% desde el principio ya que iniciara justo donde este quedo"

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Pporingabi69Lv1· hace 2003 dRelatos

Mi primera experiencia con mi hermana

Una noche me encontraba hasta tarde en casa viendo televisión, era sábado por la noche y mi hermana Andrea había salido con su grupo de amigas a algún bar de la ciudad. Todo normal, ella es muy sociable por lo que es de salir seguido con sus amigas mientras que yo salgo poco y soy más de quedarme en casa, mi hermana Andrea tiene 21 años siendo la mayor y yo el segundo hijo con 19. Andrea es una chica muy bonita, piel clara, castaña, de una figura muy delgada, pechos pequeños (32B) y un culo demasiado hermoso, muy redondo y parado. Esa noche mientras veía televisión escuché ruido de fuera de la casa pero no le tome importancia, sabía que era Andrea. Pasaron al rededor de 30 minutos y Andrea no entraba, eso me comenzó a preocupar así que decidí salir a dar un vistazo, salgo y me encuentro con un carro donde alcanzaba ver cómo un tipo y mi hermana se besaban muy apasionadamente lo cual hizo que me pusiera un poco celoso pero no podía hacer nada así que decidí esperarla dentro. Debo mencionar que mi hermana sólo ha tenido un par de novios en toda su vida, no es tanto de andar teniendo novios si no que se concentra más en sus estudios, creo que eso se debe a que nuestros padres siempre han sido muy estrictos con nosotros así que ella cada que conseguía permiso para salir supongo que lo aprovechaba al máximo. A los pocos minutos Andrea entró a la casa, ella se encontraba en mal estado, estaba ebria pero aún consciente, solo se le veía mareada y con algunos problemas para caminar derecho. Me acerqué a ella para ver qué todo estuviera bien y ella solo me hizo una seña de silencio y señalando hacia el segundo piso, entendí lo que me quiso decir, no quería hacer ruido para que no la descubrieran nuestros padres en ese estado. Tome su bolsa y le ofrecí mi brazo para que ella se tomara de el y así lo hizo, entonces me dispuse a ayudarla a llevarla a su habitación, caminamos hacia las escaleras pero al momento de comenzar a subir ella casi tropieza haciendo un poco de ruido, no iba a poder subir aunque estuviera apoyándose en mi, así que tuve la idea de tomarla por la cintura, aunque sin alguna mala intención. Así lo hice, me coloqué de atrás de ella tomándola con ambas manos de la cintura mientras ella subía y yo la ayudaba empujándola un poco. Ahí por primera vez no pude evitar ver a mi hermana, lo bien que se veía, ella llevaba un vestido corto de color negro el cual se ajustaba perfecto a su delgado cuerpo y hacía lucirle una figura llena de curvas entre su cintura y su cadera pero lo que más resaltaba era su culo, parecía una esfera gigante y no les miento las ganas que me dieron en ese momento de apretarlo y morderlo. Entramos a su habitación y yo cerrando la puerta detrás de nosotros para evitar ser vistos en caso de que alguno de mis padres llegara a despertar, Andrea se sentó en el borde de su cama y me señaló a sus pies los cuales traían puestos unos zapatos de tacón, entendí lo que me pedía así que me incline hacia ella y comencé a ayudarle a quitarle los zapatos cuando levante un poco la cabeza y me encontré con una imagen de mi hermana abierta de piernas frente a mi, al estar yo de rodillas frente a ella y ella con vestido me dejaba ver su entre pierna por debajo del vestido, alcanzaba a ver la tela de su ropa interior la cual era negra haciendo combinación con su vestido. Ella tenía la mirada hacia el techo mientras me disponía a quitarle los zapatos así que decidí ver más, y clave mi mirada en ella sin disimulo, era inevitable no ver. Le quite un zapato y comenzaba a quitarle el segundo cuando escucho que me pregunta qué qué tanto veo, por reacción y rápidamente solo conteste que nada, me había apenado bastante así que me concentre en terminarle de quitarle el zapato restante, ahí fue cuando pensé que me había tardado tanto en quitarle unos zapatos que ni siquiera se tenían que desabrochar por estarla viendo y al final ella terminó descubriéndome. Me puse de pie frente a ella un poco nervioso y aún muy apenado, entonces ella me pregunta: Andrea - no te duele? Yo - que cosa? -no entendía a qué se refería con eso Andrea - que si no te duele andar así Ella señalando a mi entrepierna donde se marcaba una erección consecuencia por haberla estado viendo descaradamente. Me puse aún más nervioso y solo conteste que si dolía un poco entonces ella me hizo el comentario de que si dolía era porque lo tenía grande. No sabía que hacer en ese momento, estaba caliente pero a la vez nervioso y muy apenado de que me haya descubierto viéndola y que se ella dado cuenta de mi erección. Creí que lo mejor era irme de ahí pero entonces ella me detuvo pidiéndome un último favor, ella me pidió si le enseñaba mi verga porque le había dado mucha curiosidad el saber si en verdad era grande, entonces respiré ondo y sin darle mucha vueltas fui a cerrar la puerta con seguro y me baje el pantalón de pijama que llevaba puesto dejando al descubierto mi verga la cual ya estaba más que dura. Mi hermana sentada en el borde de la cama y yo parado frente a ella con mi verga apuntando hacia ella. Ella no le quitaba la mirada de encima, yo la veía a ella y parecía incrédula de que su hermano estuviera con la verga de fuera frente a ella. Ella sin decir nada estiro un brazo y sujeto mi verga con su mano, la veía desde todos los ángulos y comenzaba a susurrarme que en verdad era grande, ella come o a jugar con ella de una manera un poco tierna, la acariciaba de arriba a abajo pero sin llegar al punto de masturbarme. Que morbo era ver a mi hermana así en esa situación, algo que nunca me pasó por la cabeza. Andrea se calentaba más conforme pasaba el tiempo y lo notaba en sus caricias, las cuales cada vez se hacían más intensas hasta que llegó el punto en que tenia mi verga envuelta con su mano y me masturbaba, que placer era sentir la mano de mi hermana haciendo eso y el verla haciendo eso. Yo aún nervioso aunque más caliente que nervioso coloque una mano en su cabeza sintiendo un poco su cabello y luego baje a su hermosa cara la cual acaricie un poco y la observe a los ojos, ya no había vuelta atrás, baje mi mano hasta su pierna y comencé a acariciar, ella seguía concentrada en mi verga así que decidí comenzar a subir por su pierna, subí un poco esperando aprobación pero ella parecía no importarle así que seguí subiendo, acariciando cada centímetro de su pierna y su suave piel hasta que la punta de mis dedos sintió el contacto de chocar con algo, era la tela de su tanga, la cual estaba empapada, Andrea estaba toda mojada. Acaricié un poco sobre la tela húmeda pero no aguante más, el sentir como estaba mi hermana de mojada hizo que explotara, me corrí dejándole a Andrea mi leche en su mano y parte de su brazo, yo gemia de placer, todo lo que había pasado y lo rico que Andrea me hizo terminar. Me separe un poco viendo como la había dejado y luego comencé a sentirme un poco culpable pero luego ella también se observó en cómo me había hecho acabar y soltó una pequeña risa, de puso de pie y con su mano libre comenzó a quitarse la tanga, la paso por su mano y su brazo limpiándose mi corrida y luego extendió su brazo hacia mi ofreciéndomela, la tome e hizo lo mismo, limpie con ella los rastros de semen que habían quedado. Estábamos en una situación muy excitante cuando ella volvió a ver la mano que se había limpiado la cual aún tenía rastros de mi leche que no alcanzó a limpiar, la puso frente a su cara y la comenzó a lamer y metiendo los dedos en su boca para terminar de limpiarla. Que caliente situación y que morbo verla así, ya estaba otra vez con una enorme erección pero esta vez ella solo se acercó a mi dándome un pequeño beso en los labios y me pidió que me fuera, me subí el pantalón y salí de su habitación dirigiéndome hacia la mía aún muy duro pero con la tanga de mi hermana en mano. Esa noche me toque como loco toda la noche con la tanga de mi hermana recordando todo lo que había pasado y esas imágenes que nunca olvidare. Esa fue nuestra primera experiencia juntos y el comienzo de una relación entre hermanos.

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2008 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2025 dRelatos

Sola en su departamento

En ese entonces yo estaba todavía en launiversidad, acababa de entrar. Inicié estudiando Diseño industrial, peroposteriormente me cambié a la carrera de arquitectura, Por suerte me cambié ala segunda semana de haber iniciado las clases. En fin, cuando llegué al salónel primer día en diseño industrial fue cuando la conocí, su nombre era Andrea,una chica linda como de 1.66 metros de estatura, buen cuerpo, el pantalón seajustaba a su cadera sexi y mostraba unas nalgas bien formadas, y estas atraíanlas miradas de todos como si fueran dos imanes. Yo me la pasaba viéndola todo el día, de hecho,me sentaba siempre en la silla atrás de ella. En algunas clases los salones teníanrestiradores y bancos para dibujar, no había butacas, así es de que ella sesentaba delante de mí, dándome la espalda, sentada en el banco que no teníarespaldo, posando sus enormes nalgas que salían de la superficie del asientopor lo grandes que eran. Cada vez al observar esa tremenda vista se me ponía laverga tan dura que solo rezaba porque no me tuviera que levantar a ningún lado.De lo contrario se me marcaría todo en mi pantalón. Pasando los días le empecé a hablar, y meenteré que venía de otra ciudad que estaba a 1 hora de la escuela, por lotanto, ella rentaba un departamento a tan solo una cuadra de la universidad.Así es, vivía sola. Al escuchar eso, inmediatamente se me vino a la mente todoel desmadre que ella podría hacer, o quizá que ya estuviera haciendo. En algunas ocasiones, como yo me sentaba atrásde ella, logré tomar algunas fotos de su tremendo culo, mientras ella estabaparada a un lado de su restirador o sentada en su banco. Recuerdo que preparabala cámara de mi celular, le bajaba todo el brillo posible y lo colocaba debajode la mesa, entonces empezaba a disparar ráfagas de fotos. Sus nalgas salíanperfectas, todas para mí. Solo me las imaginaba dándome sentones uno tras otro. A los días siguientes fue cuando decidícambiarme de carrera, afortunadamente arquitectura estaba en el mismo edificiode diseño industrial, así es que podía seguir viendo a Andrea en los cambios declases, en los pasillos del edificio. Seguí manteniendo la comunicación con ella, yahí fue donde todo empezó. Al parecer yo también le caí bien desde que nosconocimos, entonces me empezó a invitar a fiestas a casas de sus amigos. En síeran pedas, solo para ir a beber alcohol. Tomábamos lo que fuera, cerveza,tequila, vodka, y demás. Recuerdo que solo terminaban las clases y nos íbamosde inmediato a pasarla bien. Con el paso del tiempo y las salidas me puse apensar que ya tenía que decirle a Andrea que me atraía o algo por el estilo,porque si no, caería en la friendzone. Pero tampoco quería una relación, soloquería cogérmela hasta llenarla toda de leche y sentir sus nalgas rebotar enmí. En una de estas pedas, en la casa de un amigo,le dije que me atraía, que se me hacía muy guapa. Ella ya estaba algo mareada,ya llevábamos como 4 horas ahí tomando. Andrea solo me dio un beso y nada más.Al final del día me dijo que si la podía llevar a su casa, y así fue. Nossubimos a mi carro y ahí solo fuimos platicando en el camino. En mi mentedecía: “cállate y desnúdate”. Pero no me atreví a decírselo. Cuando llegamos a su departamento, estacioné elcarro, ya eran como las 11:30 de la noche. Ella se bajó del auto y yo también.Quise verme como un caballero y acompañarla a la puerta. Entonces ella solodijo: - ¿Quieres pasar? Cuando terminó de decirme esa pregunta, en mimente solo agradecía al universo por esta oportunidad. Aunque le respondí decierto modo para no verme muy urgido. - ¿No se enoja la dueña del departamento? Lepregunté. Andrea me había comentado que en el edificio dedepartamentos donde ella vivía, en la planta baja en la entrada vivía la dueñadel edificio, y como esta dueña solo les rentaba a mujeres pues, teníaprohibida la entrada a hombres después de las 11pm. Yo me saqué de onda conesas reglas estúpidas. Ni que la señora fuera su mamá. -No, yo vigilo y tú te pasas. Me dijo Así es como llegué a su departamento. Era undepartamento pequeño, pero tenía lo necesario para vivir, o para coger cadanoche. Empezamos a platicar mientras Andrea sacaba unabotella de vodka de su closet. Me empezó a contar que esa botella se la habíaregalado su exnovio. Yo no le estaba poniendo atención, yo solo veía sus tetas,muy ricas y de buen tamaño, por cierto. En ese momento yo ya había perdido la nocióndel tiempo, al igual que ella. Así que sin pensarlo me dijo: -Quédate a dormir conmigo. -No puedo. Le contesté. Aparte no hay espaciodonde quedarme. En su recámara tenía una litera, una cama sobreotra. La cama de arriba estaba llena de muchos cartones, papeles, basura, entreotras cosas. -Quédate aquí en la cama de abajo conmigo. Medijo. -No, como crees, si quieres me quedo en la camade arriba. Le dije. -No se puede, está llena de cosas. Merespondió. -Bueno, me puedo quedar en el piso. Le dije. -No seas tonto, anda, ven. Me decía con unaexpresión sensual y erótica. De un momento a otro, sin darme cuenta, ya sehabía quitado el pantalón y se había puesto un pequeño short para dormir queenmarcaba bien sus ricas nalgas. De hecho, era tan corto que se le veía medioculo. También ya tenía puesta una playera sin sostén, la cual, dibujaba sushermosos pezones, duros, redondos y pequeños. De repente se me empezó a ponermuy dura la verga, y simplemente la acompañé a acostarme con ella. Apenas me había acostado boca arriba en la camacuando, sin previo aviso, con su brazo me giró hacia ella y me empezó a besar.La empecé a tocar, no lo pensé dos veces. Frotaba con mi mano su mojada vagina.Metí mi mano bajo su short y comencé a masajear sobre su calzoncito.Rápidamente se mojaba más y más, cada vez se excitaba con mayor placer, cosaque me comunicaba con sus gemidos. Yo tenía miedo de que la dueña de los departamentosnos escuchara. La puse boca arriba y yo sobre ella, le empecéa chupar sus tetas haciendo círculos con mi lengua en cada uno de sus pezones.Mientras chupaba un pezón, con una mano le tocaba el otro, se lo apretabasuavemente y tiraba de él. Poco a poco me deslicé hacia abajo, con besos ychupadas pasando por su abdomen, con el objetivo de llegar a sus jugosvaginales. Tenía un abdomen hermoso. Esta chica hacía ejercicio. No le chupé la vagina inmediatamente, jugué unpoco son sus ganas y emociones, besaba su entrepierna izquierda y pasaba miboca sobre su vagina sin tocarla, haciéndole creer que si lo haría, solo parallegar a su otra entrepierna. Yo sentía como se excitaba. -Chúpamela. Me rogaba. Entonces le bajé de un tirón su calzoncito yposé mi lengua sobre su clítoris, dándole masajes en forma de círculos. Subía ybajaba mi lengua, y Andrea solo gemía cada vez más fuerte. Al mismo tiempometía mis dedos en su hoyo, tocando si punto G. De repente, toda excitada… Me dijo. - ¿Traes condón? Me preguntó. ¡Yo no traía condón! ¡Y no quería que estoterminara! No sabía que decirle, con el miedo de que, si le decía que no, talvez ella pararía, se detendría, dejando pasar esta oportunidad. -No, no traje condón. Le dije, mientrasesperaba su respuesta. -No te preocupes, yo tengo uno aquí. Merespondió. Qué clase de chica es esta. ¿A cuántos hatraído a su departamento? Me dije a mí mismo. No le di mucha importancia. Ella fue a suclóset nuevamente y me dio el condón en la mano, y sin perder más el tiempo, melo puse. Mientras yo me lo colocaba ella se desnudó completamente. -Cógeme. Me dijo. Quiero que me lo metas muyduro. Soy tuya. Andrea se colocó nuevamente boca arriba y abriósus piernas, dejando ver una vista perfecta y excitante. Me aproximé hacia ellay se lo empecé a meter. Hasta el fondo. Ella gemía con cada embestida que ledaba. -Que rico lo haces, no pares. Me decía Al mismo tiempo le chupaba sus tetas, suspezones. Ella gritaba muy fuerte de placer. La agarré y la coloqué “de cucharita” ambosacostados de lado. En ese cambio de posición me quité el condón.Quería sentirla directamente. Quería que mi pene sintiera su vagina y susfluidos. Se la seguí metiendo. Ella no se percató de queya era sin condón. Tal vez porque estaba muy excitada o borracha. Entonces la tomé de los hombros mientras ellaseguía dándome la espalda, le estaba dando unas embestidas más fuertes, hastaque me dijo… -Voy a acabar. Voy a terminar muy rico. Nopares. Seguí cogiéndomela hasta que soltó el grito yel gemido final de placer. Ella estaba teniendo un orgasmo impresionante.Rápidamente yo también quise terminar, así es que saqué mi pene de su vagina yempecé a soltar todo el semen que tenía, mientras le pintaba todo el culo decosa blanca.                 ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………… Si te gustó este relato y quieres más contenido,puedes apoyarme directamente en PayPal con lo que gustes. Así, seguiré subiendomás historias.

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