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#Delgada

Fotos, gifs y packs de Delgada subidos por la comunidad.

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JJL3092Lv1· hace 642 dRelatos

Mi Compañera Caliente

Esta pequeña historia data muchisimo. Todo empezo el primer dia de mi trabajo en el cual desde que llegue senti que la gente me miraba raro, venia de trabajar para un banco, a terminar a un restaurante con la mitad de recursos que tenia en el banco. Me dispuse a laborar tranquilamente pero habia alguien que no dejaba de verme, que su mirada era bien penetrante y que movimiento que hacia ella me seguia, era una mujer delgada pechos no tan grandes pero con un culo inmensamente delicioso. Con el pasar de los dias fue acercandose mas y mas a mi hasta que llego al punto de preguntar mi nombre y de donde era, jajaja pero eso no era todo empezo a lanzar indirectas indiscretas jajaja como si se me estuviera ofreciendo a que me la comiera. Intercambiamos numeros e hicimos match en muchas cosas sobre todo en la morbosidad que ambos sentiamos. empezaron los chat hots donde intercambiamos miles de fotos y videos mientras se daba la oportunidad de hacerla mia. Un dia no llevo almuerzo y me ofreci a llevarla con una condicion, que me la chupara en el vehiculo, ella accedio, nos montamos al vehiculo y no fue cerrar su puerta ya estaba bajando mi zipper y mi pantalon para darme una chupada espectacular donde ensalibaba, subia y bajaba lentamente y se metia todo mi pene en su boca. procedio a detenerse un momento, se bajo del vehiculo a comprar su comida y volvio para terminar lo que habia empezado, succionar y succionar hasta el punto que me hizo venirme con el hermoso premio que se trago todo mi semen y posterior me beso la boca. pasaron algunas semanas y coordinamos vernos para penetrarla como se debia. fue un dia de locura el cual solo de acordarme me pone duro mi pene. adjunto unas fotos del encuentro y los mantendre informados.

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AAderidoLv1· hace 1979 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Jjosepp17Lv1· hace 1989 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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LLalocadelarmarioLv1· hace 1992 dOff-topic

Mejor pásame el pepino

Hola Poringuer@s... pues me ganó la calentura... mi panocha está peludita y creo me gusta el look, asi que decidí masturbarme ... Decidí agarrar una zanahoria, tenia ganas de una verga delgada pero cogelona Me froté el clitoris... se sentía tan rico Lo metí y saqué tan rapido que empecé a chorrear cremita ...🙊 Pero yo aun tenía unas ganas de un rica verga ... gorda y dura... Me asomé y vi este pepino... Estaba tan grande que sin pensarlo me lo metí... poco a poco sentía como se iba abriendo mi conchita... estaba tan gorda pero tan rica... Que me hizo venir tan rico... sentir algo tan grueso rellenar mi panochita fue algo tan delicioso.... y acabé

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AACHO2009Lv1· hace 1992 dRelatos

Por inexperto me perdí hacerle la cola

Hola a toda la comunidad, voy a contar una vieja experiencia de mi adolescencia. Una hermosa época de soltería en la cual se salían todas las noches. Un fin de semana en el boliche, veo una chica delgada, colita parada, poco busto y al parecer muy simpática. Me acerco a ella la invito a bailar, ella accede, nos divertimos nos reímos, una cosa lleva la otra y nos encontrábamos matándonos a besos en la pista. Lengua hasta el fondo, mis manos recorrían todo su cuerpo y mi pija bien dura frotondola contra su vientre. Todo indicaba que esto seguíaria en otro lado, pero no fue así. Nos pasamos los contactos y quedamos en volver a vernos. Al siguiente fin de semana ya habíamos concretado una cita una cena en la zona de Palermo, luego de muchas risas terminamos en un Telo. Arrancamos los dos desesperadamente de besarnos nos manoseamos, nos sacamos la ropa, se arrodillo en el piso y me comió la pija, una experta en arte del sexo oral. Luego de una larga mamada, la acosté y fue mi turno de comerme su clitoris, sus labios vaginales, recorrer todo con la lengua y hacerla explotar de placer, al punto que me pida a gritos que la penetre. Colocamos el preservativo y luego de una linda bombeada se nos fue el primer polvo. Seguimos a los besos, de a poco se fueencendiendo nuevmente la mecha. Y en ese momento se pone de espaldas y me dice haceme la cola, nooooooooooooo, en ese momento era el sueño del pibe, tocaba el cielo con la manos. No tenia experiencia ni idea de como hacerlo, la cancherie, me puse el preservativo, lubrique su cola y me metí de una. Mamaaaaaaaa, el grito que pego esa mujer, quedo en la cama toda dolorida, yo con los ojos bien abiertos y paralizado. Ella me re putio, yo me disculpe y le pedí si podíamos volver a intentarlo, el NO fue rotundo. Me sacaron la roja y me quede con las ganas. Gente, disfruten del sexo, aprendan a hacer la cola así todos lo disfrutan. Salu

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LlasextasombraLv1· hace 1996 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Mi novia y su culo irresistible 😏

Hoy les voy a relatar una de las historias que nos ha pasado no hace mucho tiempo y que nos pone muy calientes solo con recordarla. Por suerte nunca había tenido problemas con los autos que tuve. Es cierto que nunca fui de usarlos mucho y que los cambiaba con pocos kilómetros, así que no sabía lo que era llevarlos al mecánico, solo a los Services oficiales. Pero como en todo, siempre hay una primera vez. Un sábado por la mañana habíamos decidido ir a visitar a unos familiares que viven a unos 100 kilómetros de distancia. Pero tuvimos que suspenderlo, el auto no quiso arrancar. Nunca imaginamos que la amargura y bronca de ese momento, iba a terminar en una de las situaciones más excitantes que hemos vivido. Mientras mi esposa telefoneaba a los familiares para explicarle lo sucedido yo salí en busca de alguien que nos pudiera solucionar el problema. Hacía unos meses se había instalado un taller a unas 3 cuadras de casa. No tenía ninguna referencia de ellos pero la verdad que tampoco conocía otro lugar, así que me dirigí allí en busca de ayuda. Al llegar me sorprendió ver lo grande que era y la cantidad de autos. Ocupaba una superficie enorme y había como 10 personas trabajando entre la parte de mecánica y de chapa y pintura. Apenas crucé la puerta de entrada del taller un muchacho me recibió: – Mi nombre es Carlos, ¿en que puedo ayudarlo señor? me preguntó muy amablemente. Carlos tendría alrededor de 35 años, de tez morena, de contextura delgada pero bastante musculosa. Estaba vestido con una camiseta sin mangas color blanca y un pantalón gris, ambos llenos de manchas de grasa, lo que le daba un aspecto bastante desagradable. – Hola, mi nombre es Jorge y desearía hablar con el encargado, dije. – Sígame por favor. Atravesamos todo el local hasta llegar a una pequeña oficina que se encontraba al fondo. – Tome asiento que ya le aviso al patrón. Le agradecí y me senté en una silla que estaba detrás de un escritorio lleno de papeles, revistas de mecánica y algunas herramientas. La oficina era típica de un taller. Estaba “decorada” con pósters de autos y principalmente de mujeres desnudas en poses muy sexys. Me detuve en una morocha que estaba de espaldas sacando el culo para afuera. Imaginé cuantas pajas se habrían hecho los mecánicos con ese póster y automáticamente se me apareció la imagen de mi esposa en esa posición parada delante de los mecánicos. Un terrible escalofrío recorrió toda mi espalda a tal punto que tuve una erección inmediata.  ¿Que pedazo de culo eh?, escuche detrás de mí. – Como pude recuperé el aliento y gire la cabeza para ver quien era. – Hola como le va, soy Oscar, el encargado del taller, me dijo mientras me tendía la mano. – Jorge, mucho gusto. Oscar era un tipo rústico de unos 50 años, muy fornido, cabello bastante largo y como Carlos, tenía las ropas llenas de grasa. – Y, que me dice, tremendo culo, ¿no le parece? – Si claro, dije yo, sin poder sacar a mi mujer de la cabeza. – Me encantan las morochas, son todas putas, rió Apenas sonreí. Que mal momento le haría pasar si como respuesta le dijera que mi esposa es morocha, pensé y volví a sonreír. – Bueno, ¿que puedo hacer por usted?, prosiguió – Mire Oscar, vivo acá a tres cuadras y hace un rato intente arrancar el auto pero no pude, quería preguntarle si es posible que fuera alguien a ver de que se trata el desperfecto. – Sabe que pasa los sábados cerramos a las 2 de la tarde y estamos tapados de trabajo, lo vamos a tener que dejar para el lunes, me dijo. – Que macana quedarme todo el fin de semana sin el auto. Bueno pero si no hay remedio, paso el lunes, gracias igual, le dije mientras le tendía la mano. – A ver, me puede esperar un momento que le entrego el auto a un cliente y como favor se lo veo yo. – Le agradecería mucho. Mientras esperaba volví a observar el póster y nuevamente imaginé a Marce en esa foto exhibiendo su hermosa cola y yo ahí disfrutando como la deseaban. – ¿Veo que lo pone loco ese culo?, escuche detrás de mí. Era Oscar que había regresado y me hacía volver a la realidad. – Me voy a poner celoso, es mi culo preferido, rió, mientras le daba un beso al póster. – Sonreí. – Como me gustará esta puta que acá tengo dos pósters iguales, dijo. – Tome le regalo uno, prosiguió, mientras me entregaba una lámina enrollada. – No, esta bien, gracias – Tome hombre, es un regalo de la casa. – Bueno, gracias. – Si le parece vamos a ver su coche, me dijo mientras tomaba un maletín lleno de herramientas. En el camino a casa no hizo otra cosa que contarme lo que le gustaban las morochas y afirmarme lo puta que eran. Narró algunas historias con unas vecinas del barrio que yo no conocía por lo que solo me limité a escuchar sin hacer ningún comentario. Al llegar al garaje de casa, me solicito que abriera el capó y que le diera marcha al auto. Así lo hice. – Está bien, suficiente, me dijo. – Tengo poca luz acá, si no le parece mal lo empujamos hacia la calle. – No hay problema, le respondí. – Aguarde que llame a mi esposa así ella lo guía mientras nosotros empujamos, continué. No creo que fuera necesario que Marce nos ayudara, solo fue una excusa para que Oscar la conociera. Me calentaba la idea que la viera después de lo que habíamos conversado. – Marce, ¿podes venir un minuto?, le grite. Bastó que ella apareciera por la puerta, para que Oscar le clavara la mirada y mostrara en su cara una expresión de vergüenza mezclada con deseo. No era para menos, por un lado me había hablado de lo putas que eran las morochas y por el otro estaba viendo una morocha que estaba vestida solo con una remera y unas calzas de algodón color gris que le marcaban su fabulosa cola. Te presento a Oscar, es el mecánico, le dije. – Mucho gusto dijo Oscar, todavía perturbado. – Igualmente dijo ella, extendiéndole la mano. – Necesitamos sacar el auto, podrías conducir mientras empujamos. Marce subió al auto y con Oscar fuimos a la parte trasera. – Perdóneme lo que le dije de las morochas, no sabía, me dijo. – Quédese tranquilo, no hay problema le contesté. – Además yo creo lo mismo, continué, mientras reía. Oscar solo me miro y sonrió, tratando de entender lo que había escuchado. Sacamos el auto a la calle y cuando Marce se bajo, Oscar no pudo evitar clavarle los ojos en el culo, sin importarle que yo estuviese delante, acción que hizo que comenzara a excitarme.  Ya le traigo algo de tomar, le dije, mientras Oscar ponía manos a la obra. – No se moleste, me dijo. – No es molestia, es a cambio de su regalo le dije riéndome. – ¿Que regalo?, preguntó Marcela. – Nada, un póster que me regaló Oscar, dije. Oscar asomo su cabeza por detrás del capó y me miro sorprendido. – Donde está, quiero verlo, dijo ella, seguro es una foto de una chica desnuda, típica de taller, continuó. Oscar seguía mirándome y no decía palabra. – Así es y es parecida a vos le dije riéndome. – A verla, quiero verla, dijo. Oscar sonrió nerviosamente mientras le daba arranque al auto y este arrancaba. Yo ya estaba caliente y el juego ese me estaba gustando. – ¿Ya está?, que rápido lo arregló, dije. – Era una pavada, contestó el. – Venga Oscar ya que terminó, vayamos adentro a tomar algo y mientras le muestro el póster a mi mujer. Note que la mirada de Oscar se había transformando de sorpresa a la de desconcierto. La agarre de la mano a Marce y entramos a casa. Oscar venia detrás y apostaba que le estaba comiendo con los ojos la cola a mi esposa. No solo yo estaba seguro, ella también se había dado cuenta y, como es su costumbre cuando esto pasa, arqueo mas la espalda para parar mas el culo, mientras me apretaba la mano y me lanzaba una mirada cómplice. – Marce, acompañalo al living al señor que voy a buscarle algo de tomar, le dije. Oscar ya a esta altura no pronunciaba palabra, solo asentía con la cabeza. – ¿Y el póster?, preguntó ella. Lo saqué de mi campera y se lo di. Así los vi alejarse camino al living, ella delante con el póster en la mano y el detrás visiblemente exaltado y con la mirada clavada en el culo de Marce. Yo corrí hacia la cocina, llene 2 vasos con jugo y fui tras sus pasos. Al atravesar el pasillo que da al living, me detuve antes de llegar. Quería espiar lo que estaba pasando. La escena era de lo más caliente. Todo estaba en silencio. Oscar estaba sentado en un sillón doble y mi esposa había desenrollado el póster y parada de espaldas a el estaba observando la foto de ese terrible culo. La vista que ella le estaba dando era fabulosa. Oscar podía ver a la morocha y a su vez su cola que, se notaba, había parado a propósito. – La verdad tengo que reconocer que tiene una linda cola, dijo ella. – Su marido quedo embobado cuando la vio, por eso le regale el póster, dijo el. – ¿En serio?, preguntó ella. – Si, y la verdad que no entiendo porqué, usted tiene una cola preciosa, dijo un poco tímido. – Gracias, respondió ella, sacándola más para afuera. – Es más me animaría a decir que es mas linda que esa, siguió Oscar, ya un poco mas seguro. – ¿Le parece?, respondió ella, acercándole un poco el culo y ya claramente excitada. Ver a mi esposa poner la cola parada a un metro de la cara de un desconocido me puso como loco. En ese momento decidí entrar, quería mirar eso más de cerca.  Aquí están lo jugos, dije y le extendí uno a cada uno. – Gracias, dijo el, con la voz medio entrecortada. Mi esposa seguía en la misma posición. Yo pensaba la gran templanza que tenía Oscar para no extender la mano y acariciar esas calzas metidas en la cola de mi mujer. – ¿Así que te quedaste embobado con esta cola?, dijo Marce en un tono simulando estar enojada, mientras me mostraba el póster y abandonaba su postura para irse a sentar en un sillón frente a Oscar. – No mi amor, lo que pasa es que, como ya te dije, me pareció que esa cola era parecida a la tuya, le respondí. – Acá el señor dice que la mía es mas linda, ¿no?, preguntó mientras volvió a pararse a mostrarle la cola. Si, contesto Oscar. Se notaba en su cara que la situación lo incomodaba, pero que lo había puesto muy caliente. – En realidad mucho no puedo comparar porque usted esta vestida, dijo un poco tímido. – ¿Y que quiere, que mi mujer se desnude? , le dije con cara de enojado. – No, por favor, no lo tome a mal, solo decía, contesto todo ruborizado. – En realidad el señor tiene razón, así vestida no puede cotejar si mi cola es mas linda que esa, dijo ella, señalando el póster. – Sabes que me encanta que me elogien la cola, ¿me dejas que se la muestre al señor, así puede decirme que le parece?, continuó ya totalmente excitada. Oscar me miro no entendiendo nada. Yo tenía una erección que ya no podía disimular. – Bueno, pero solo la cola eh, le dije, para poner un límite y evitar que todo se desmadrara. Marce, de espaldas a Oscar, metió dos dedos al costado de las calzas y se las bajó hasta las rodillas. Tomó el póster y lo puso al lado de ella, tratando de imitar la pose de la foto. – ¿Y ahora que me dice señor? Le preguntó con cara de puta. Ahí estaba mi esposa, como otras tantas veces, mostrándole el culo a un desconocido, solo cubierto por una tanguita rosa que se perdía entre sus nalgas.  Si, si es muy linda, es, es mejor su cola, tartamudeó Oscar, mientras se acomodaba en el sillón. – Bueno ya es suficiente, súbete las calzas, dije Marce se subió muy sensualmente sus calzas y volvió a sentarse. – Podría ser usted la del póster, la verdad, no tiene nada que envidiarle a esa chica, rompió el silencio Oscar. – Gracias, a mi me encantaría estar en un póster pegado en un taller y que todos se exciten con mi cola, es mi fantasía, dijo ella, mirándolo a los ojos. – ¿Y a usted no le molestaría ver a su señora calentar hombres?, me preguntó. – No, al contrario, me excita mucho que la deseen, respondí. – Si no lo toma a mal puedo llamar a los muchachos del taller, dijo Oscar. – ¿Para que?, pregunté haciéndome el ingenuo. – Para que su señora se muestre delante de nosotros como si fuera una foto y le cumplimos su fantasía, me respondió Oscar, ya totalmente lanzado. – ¿Lo dejas amor que llame a los señore

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LLaurenBigLv1· hace 1998 dRelatos

Confesiones de seguidores 1😈

simpre que estamos en la playa intento quitarle el biquini para que luzca esos pechos tan apetitosos que tiene, a ella le da mucha verguenza por que tiene los pezones totalmente planos y cuando se le encogen se quedan totalmente invertidos, a mi me encanta exhibirla. Este verano pasado estabamos en un barco con amigos y habiamos bebido mucho, decidirmos bañarnos y dentro del agua yo no paraba de sobarle las tetas, le movia el biquini ( tipo triangulo ) de un lado al otro, con la intencion de despistarla. Asi sucedio, en el momento de subirnos al barco ella no se dio cuenta que una de sus tetas estaba completamente fuera de su biquini, como estabamos contentos no se dio cuenta, se subio al barco y estubo alrededor de 15" con la teta fuera, todos se la vieron e incluso nos juntamos para hacernos todos una foto y hay salio ella en la foto con su teta fuera, yo si me habia dado cuenta pero como me excitaba mucho no le dije nada, llego una amiga y le dijo tapate que se te ve la teta, en ese momento me miro y se hecho a reir. Despues de bajar del barco nos fuimos a un chiringuto a seguir con la fiesta , ella se puso una camiseta tipo vestido pero de ganchillo ancho , se veia todo el cuerpo ya que era muy ancho el hilo. yo segui manuseandola y ella menos se enteraba ya que volvi a meterle la mano a la teta y movi el biquini hacia el lado . A mi me ponia super cachondo saber que se le veia toda la teta y de nuevo no se enteraba . Tras pasar bastante tiempo una amiga junto a su novio le dijo que esta muy delgada y ella contesto que si que habia perdido algun kg y sin pensarselo alzo su camiseta tipo vestido hacia arriba para enseñar la parte abdominal con la mala suerte que lo levanto por encima del pecho y dejo ver su tetita, su amiga le dijo el biquini y ella se lo coloco en su sitio mientras era observada por el novio de su amiga y otros dos chicos

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SsaritahotsexLv1· hace 2002 dRelatos

El Chico de la tienda 1

Continuación del relato del instalador del internet 3. Después de darles los regalos para deleitar los visualmente, me fuí a mi casa, le entregué lo que me pidió mi papá y subí a mi cuarto, me quite todo, saqué mi dildo y me penetre pensando en esas miradas, pensando en que me harían Después de tener un delicioso orgasmo me metí a bañar, dónde me fue imposible no meterme los dedos en mi vagina por la excitación. Al salir en toalla, me puse un short y una playera muy delgada sin brasier, para estar cómoda, me puse a ver una película, al estar viendo la película, se escucha el timbre, entonces bajo a ver quien es, abro la puerta y es el chico moreno, fornido de la tienda, a lo que yo le digo, cómo diste con mi dirección y el me ve de arriba hacia abajo con lujuria y me dice "que rico has de chupar verga, no quieres leche" agarrando su parte, dió el paso y me agarro de las nalgas jalando mi cuerpo hacia el, me excitó pero a la vez me moleste. Algo así, al sentir eso me aparte y le dije que no, entonces el me dijo "ándale putita, te va a gustar, te voy a dejar bien abierta". La verdad eso me excitó muchísimo pero contesté no y cerré la puerta. Continuará....

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Pporingabi69Lv1· hace 2003 dRelatos

Mi primera experiencia con mi hermana

Una noche me encontraba hasta tarde en casa viendo televisión, era sábado por la noche y mi hermana Andrea había salido con su grupo de amigas a algún bar de la ciudad. Todo normal, ella es muy sociable por lo que es de salir seguido con sus amigas mientras que yo salgo poco y soy más de quedarme en casa, mi hermana Andrea tiene 21 años siendo la mayor y yo el segundo hijo con 19. Andrea es una chica muy bonita, piel clara, castaña, de una figura muy delgada, pechos pequeños (32B) y un culo demasiado hermoso, muy redondo y parado. Esa noche mientras veía televisión escuché ruido de fuera de la casa pero no le tome importancia, sabía que era Andrea. Pasaron al rededor de 30 minutos y Andrea no entraba, eso me comenzó a preocupar así que decidí salir a dar un vistazo, salgo y me encuentro con un carro donde alcanzaba ver cómo un tipo y mi hermana se besaban muy apasionadamente lo cual hizo que me pusiera un poco celoso pero no podía hacer nada así que decidí esperarla dentro. Debo mencionar que mi hermana sólo ha tenido un par de novios en toda su vida, no es tanto de andar teniendo novios si no que se concentra más en sus estudios, creo que eso se debe a que nuestros padres siempre han sido muy estrictos con nosotros así que ella cada que conseguía permiso para salir supongo que lo aprovechaba al máximo. A los pocos minutos Andrea entró a la casa, ella se encontraba en mal estado, estaba ebria pero aún consciente, solo se le veía mareada y con algunos problemas para caminar derecho. Me acerqué a ella para ver qué todo estuviera bien y ella solo me hizo una seña de silencio y señalando hacia el segundo piso, entendí lo que me quiso decir, no quería hacer ruido para que no la descubrieran nuestros padres en ese estado. Tome su bolsa y le ofrecí mi brazo para que ella se tomara de el y así lo hizo, entonces me dispuse a ayudarla a llevarla a su habitación, caminamos hacia las escaleras pero al momento de comenzar a subir ella casi tropieza haciendo un poco de ruido, no iba a poder subir aunque estuviera apoyándose en mi, así que tuve la idea de tomarla por la cintura, aunque sin alguna mala intención. Así lo hice, me coloqué de atrás de ella tomándola con ambas manos de la cintura mientras ella subía y yo la ayudaba empujándola un poco. Ahí por primera vez no pude evitar ver a mi hermana, lo bien que se veía, ella llevaba un vestido corto de color negro el cual se ajustaba perfecto a su delgado cuerpo y hacía lucirle una figura llena de curvas entre su cintura y su cadera pero lo que más resaltaba era su culo, parecía una esfera gigante y no les miento las ganas que me dieron en ese momento de apretarlo y morderlo. Entramos a su habitación y yo cerrando la puerta detrás de nosotros para evitar ser vistos en caso de que alguno de mis padres llegara a despertar, Andrea se sentó en el borde de su cama y me señaló a sus pies los cuales traían puestos unos zapatos de tacón, entendí lo que me pedía así que me incline hacia ella y comencé a ayudarle a quitarle los zapatos cuando levante un poco la cabeza y me encontré con una imagen de mi hermana abierta de piernas frente a mi, al estar yo de rodillas frente a ella y ella con vestido me dejaba ver su entre pierna por debajo del vestido, alcanzaba a ver la tela de su ropa interior la cual era negra haciendo combinación con su vestido. Ella tenía la mirada hacia el techo mientras me disponía a quitarle los zapatos así que decidí ver más, y clave mi mirada en ella sin disimulo, era inevitable no ver. Le quite un zapato y comenzaba a quitarle el segundo cuando escucho que me pregunta qué qué tanto veo, por reacción y rápidamente solo conteste que nada, me había apenado bastante así que me concentre en terminarle de quitarle el zapato restante, ahí fue cuando pensé que me había tardado tanto en quitarle unos zapatos que ni siquiera se tenían que desabrochar por estarla viendo y al final ella terminó descubriéndome. Me puse de pie frente a ella un poco nervioso y aún muy apenado, entonces ella me pregunta: Andrea - no te duele? Yo - que cosa? -no entendía a qué se refería con eso Andrea - que si no te duele andar así Ella señalando a mi entrepierna donde se marcaba una erección consecuencia por haberla estado viendo descaradamente. Me puse aún más nervioso y solo conteste que si dolía un poco entonces ella me hizo el comentario de que si dolía era porque lo tenía grande. No sabía que hacer en ese momento, estaba caliente pero a la vez nervioso y muy apenado de que me haya descubierto viéndola y que se ella dado cuenta de mi erección. Creí que lo mejor era irme de ahí pero entonces ella me detuvo pidiéndome un último favor, ella me pidió si le enseñaba mi verga porque le había dado mucha curiosidad el saber si en verdad era grande, entonces respiré ondo y sin darle mucha vueltas fui a cerrar la puerta con seguro y me baje el pantalón de pijama que llevaba puesto dejando al descubierto mi verga la cual ya estaba más que dura. Mi hermana sentada en el borde de la cama y yo parado frente a ella con mi verga apuntando hacia ella. Ella no le quitaba la mirada de encima, yo la veía a ella y parecía incrédula de que su hermano estuviera con la verga de fuera frente a ella. Ella sin decir nada estiro un brazo y sujeto mi verga con su mano, la veía desde todos los ángulos y comenzaba a susurrarme que en verdad era grande, ella come o a jugar con ella de una manera un poco tierna, la acariciaba de arriba a abajo pero sin llegar al punto de masturbarme. Que morbo era ver a mi hermana así en esa situación, algo que nunca me pasó por la cabeza. Andrea se calentaba más conforme pasaba el tiempo y lo notaba en sus caricias, las cuales cada vez se hacían más intensas hasta que llegó el punto en que tenia mi verga envuelta con su mano y me masturbaba, que placer era sentir la mano de mi hermana haciendo eso y el verla haciendo eso. Yo aún nervioso aunque más caliente que nervioso coloque una mano en su cabeza sintiendo un poco su cabello y luego baje a su hermosa cara la cual acaricie un poco y la observe a los ojos, ya no había vuelta atrás, baje mi mano hasta su pierna y comencé a acariciar, ella seguía concentrada en mi verga así que decidí comenzar a subir por su pierna, subí un poco esperando aprobación pero ella parecía no importarle así que seguí subiendo, acariciando cada centímetro de su pierna y su suave piel hasta que la punta de mis dedos sintió el contacto de chocar con algo, era la tela de su tanga, la cual estaba empapada, Andrea estaba toda mojada. Acaricié un poco sobre la tela húmeda pero no aguante más, el sentir como estaba mi hermana de mojada hizo que explotara, me corrí dejándole a Andrea mi leche en su mano y parte de su brazo, yo gemia de placer, todo lo que había pasado y lo rico que Andrea me hizo terminar. Me separe un poco viendo como la había dejado y luego comencé a sentirme un poco culpable pero luego ella también se observó en cómo me había hecho acabar y soltó una pequeña risa, de puso de pie y con su mano libre comenzó a quitarse la tanga, la paso por su mano y su brazo limpiándose mi corrida y luego extendió su brazo hacia mi ofreciéndomela, la tome e hizo lo mismo, limpie con ella los rastros de semen que habían quedado. Estábamos en una situación muy excitante cuando ella volvió a ver la mano que se había limpiado la cual aún tenía rastros de mi leche que no alcanzó a limpiar, la puso frente a su cara y la comenzó a lamer y metiendo los dedos en su boca para terminar de limpiarla. Que caliente situación y que morbo verla así, ya estaba otra vez con una enorme erección pero esta vez ella solo se acercó a mi dándome un pequeño beso en los labios y me pidió que me fuera, me subí el pantalón y salí de su habitación dirigiéndome hacia la mía aún muy duro pero con la tanga de mi hermana en mano. Esa noche me toque como loco toda la noche con la tanga de mi hermana recordando todo lo que había pasado y esas imágenes que nunca olvidare. Esa fue nuestra primera experiencia juntos y el comienzo de una relación entre hermanos.

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CchavezjrcLv1· hace 2004 dRelatos

Mi padre me follo por vestirme como una puta

Hola , soy morena con melena negra y lisa mido 1,68m delgada mis tetas son de tamaño medio quizás pequeñas para algunos y culo redondo bien puesto. vivo con mi padre y mi hermana pequeña. Mi madre nos abandonó hace ya 3 años y desde entonces mi padre se volvió super protector con nosotras. Debido a esto e tenido muchas discusiones y peleas con mi padre. No le gusta que salga con mis amigas y mucho menos con chicos. Por lo que más discutimos es por cómo voy vestida, suele decirme que no me vista como una puta. Un dia de verano en el que mi hermana no estaba porque se fue en un viaje con las amigas, yo había quedado con unas amigas iba a salir y al pasar por el salón estaba mi padre como siempre enfadado. – ¿a dónde crees que vas? – Quede con mis amigas papa. – ¿Y vas a ir asi vestida? -dijo señalando mi ropa. Yo llevaba una camisa de tirantes blanca y un short debido al gran calor que hacía. – No empieces. – ¿Qué no empiece? Si apenas llevas ropa. – Joder papa hace calor. – Y ¿por eso te viste como una puta? – Déjame ya anda. -le dije mientras me dirigía a la puerta. Entonces él se interpuso. – ¿tu saves lo que les pasa a las chicas que van a la calle como putas? -vete a la mierda. Le intentaba empujar asi un lado para apartarlo, pero debido a su corpulencia fue inútil. El me dio un bofetón tan fuerte que me hizo girar la cabeza. Me sorprendió ya que fue la primera vez que me pegaba. – ya me hartaste hija de puta. – te voy a enseñar lo que les pasan a las que visten como putas. Entonces me besa yo estaba que no me lo podría creer entonces una de las manos me la puso en mis tetas apretándolos. Yo forcejeaba intentando quitármelo de encima, pero lo único que logre fue otro bofetón aún más fuerte. -deja de forcejear puta -papa por favor perdóname. -Decía entre sollozos y lagrimas -hija esto es tu culpa por vestir como puta ya te lo había advertido. Seguía manoseándome las tetas entonces me quito la camiseta muy violentamente y de igual forma el sujetador. -menudas tetas tienes hijita. -dijo al verlas entonces me la agaro de nuevo y se centro en mis pezones que ya estaban bastante duro. Yo no lo podía creer solo podía lloraba ya que temía que si me quejaba o forcejeara me pegara de nuevo. Mi padre entonces bajo la cabeza y me empezó a chupar una de las tetas mientras manoseaba la otro de vez en cuando le daba un pequeño mordisco a mi pezón o pellizcaba el otro en esos momentos yo no podía evitar soltar algún gemido. A pesar de la situación no podía evitar calentarme poco a poco me gustaba lo que mi padre hacia con mis tetas y creo que él lo noto porque de repente paro se incorporo y puso una de sus manos en mi coño por encima del pantalón mirándome a los ojos me dijo. -esta húmeda verdad hija? asi que te vestías como puta porque lo eras. Entonces me desabrocho y quito el short dejándome solo con el tanga y volvió a poner la mano en mi coño por encima del tanga notando por completo lo mojada que estaba por lo que sonrió. Me manoseo el cómo bastante mientras con la otra mano manoseaba las tetas. Yo estaba super excitada en ese punto y no podía evitar gemir cosa que hacía que mi padre disfrutara más. Entonces metió la mano dentro del tanga masturbando directamente el coño, me pellizcaba la vulva asiendo que un gran gemido saliera de mi boca. -Mira como disfruta mi hija puta. sí hasta tienes el coño depilado ¿lo deseabas verdad puta? Me pellizcó bien fuerte tanto mi vulva como uno de mis pezones asiendo que diera un gran grito. Mi padre entonces me metió 2 dedos que debido a la humedad entraron con facilidad y me empezó a masturbarme rápido y fuerte asiendo que tras varios segundos no pudiera evitar tener un gran orgasmo que hizo que soltara un gran choro de fluidos. Debido al orgasmo sentí tanta fatiga sobretodo en mis piernas por lo que caí de rodillas al suelo. -parece que te gusta que te halla tratado como la puta que eres. Dijo con una gran sonrisa mientras se desabrochaba el pantalón y sacaba de su calzoncillo su polla, al verla me sorprendida ya que eras bastante grande, pero sobretodo era muy gorda la tenía bastante cerca de mi cara por lo que podía oler fu fuerte olor. -vamos hija ya saves que hacer ¿no? -por favor papa ya basta déjame ir. -Le dije entre sollozos, pero estos sollozos eran más por cansancio que de lloro. – solo has disfrutado tu ahora es mi turno puta. Me agaro la cabeza y me la acercó a su dura polla. Pensé en negarme y no abrir la boca, pero recordé que si me negaba seguro me pegaba asique sin remedio abrí la boca y me metí la polla de mi padre en ella. Instantáneamente noté el sabor amargo de la polla empecé a mamársela a mi padre. Mi padre me sujetó la cabeza y poco a poco fue metiéndome cada ves mas la polla hasta casi metérmela entera, pero yo no aguantaba asi que fuertemente para evitar la resistencia de mi padre tiré hacia atrás sacándomela, nada más sacar la polla no pude evitar toser dejando caer muchas babas. – que buena mamada me has hecho hija. Aunque aun no te la puedes tragar toda. Me coje de un brazo y tira de mi para que me levante -por favor por favor papa no más, perdóname. Le suplique a mi padre que solamente me sonrió -si esto apenas empieza puta. Me tiro al sofá asiendo que callera de espalda me quito el tanga muy violentamente. Yo ya savia lo que me esperaba, pero entre el temor y el cansancio simplemente me resigné. Mi padre se acomodó me abrió las piernas puso su polla en mi coño y empezó a metérmela debido a lo gorda que era no podía evitar gritar y gemir. -valla coño mas apretadito tienes hija. Como voy a disfrutar follártelo Me empezó a follar con un ritmo algo rápido que me hacía disfrutar no podía evitar gemir. Poco a poco fue acelerando el ritmo haciéndome disfrutar cada vez más. Tras un rato me llego un gran orgasmo superior al anterior y a cualquiera que halla tenido antes – Mira como disfrutas hija sabia que querías esto. Me lo pedias a gritos vistiéndote de esa forma. -dijo entre risas -Pero aún no me he corrido. me siguió follando, yo estaba exhausta pero aun asi disfrutaba de la gran follada que me estaba dando mi padre, Tras un rato más. – Me corro me voy a correr – Dentó no sácala no te corras dentro Pero el sin escucharme se corrió dentro llenando mi coño de su caliente y espeso semen parecía que no paraba de correrse al acabar me la saca y se marcha dejándome tirada en el sofá cayendo el semen de mi coño.

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VvinlansagaLv1· hace 2006 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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JJFGPOLICELv1· hace 2008 dRelatos

Mi tía de visita 1

Hace unos meses mi tía vino de visita a casa, yo no sabía mi mamá me avisó de momento, yo estaba algo emocionado de verla pues mi tía es de esas que se llevan como amigos con sus sobrinos así que yo aprovecho para hacerle algunas insinuaciones. Ella es una mujer muy guapa con unas nalgas maravillosas bueno miren ustedes mismos Les contaré algo que sucedió para que la imaginen como yo lo hago, ella vino de visita con su hijo, el cual es menor que yo, cierto día mi mamá dijo que iría a traer cosas para la comida así que escuché en la cocina que le dijo a mi tía que la acompañara a lo que está le respondió que no podía debido a que se tenía que bañar, así que mi mamá me dijo a mi, yo estaba viendo una película así que también le dije que no, mi primo, por otro lado le dijo a mi mamá que el quería ir, así que mi mamá lo llevó con ella, y yo me quedé en casa con mi tía, mi mamá me ordenó que le ayudara en todo lo que me pidiera que no fuera descortés a lo que yo respondí que sí, en fin, mi mamá salió con mi primo y se fueron, y mi tía bajó la escalera de mi casa con un short algo corto que dejaba ver sus piernotas hermosas, y una blusa delgada, yo me quedé impresionado y hasta podría decir que abrí la boca por un momento (amo la suerte que tengo de tener mujeres hermosas a mi alrededor) ella me sonrió y me dijo "voy a meterme a bañar okey?" A lo que respondí "claro tía adelante" y me dijo que si podía enseñarle cual era el agua caliente y así fue, le enseñé y salí del baño y cerré la puerta, y seguí viendo ki película, al poco rato mi tía gritó mi nombre a lo que yo pensé que algo le pasaba, así que fui y le dije que que sucedía, ella me dijo " olvide mi toalla para sacarme, podrías pasarmela por favor?" Yo subí a la recámara donde estaban sus cosas, tomé la toalla y bajé deprisa, toqué la puerta del baño para asegurarme de que podía pasar, por que aunque tenía muchas ganas de verla desnuda no podia ser nada irrespetuoso jajaja así que toqué y me dijo que pasara, al entrar había mucho valor en el baño y fue ahí donde la verga se me puso durísima, la cortina del baño era un poco trasparente y podía ver lo maravilloso de su silueta, desnudita, pero lo mejor estaba por venir al pasarle la toalla yo pensé que ella la tomaría con cuidado pero no se asomó y me dejó ver sus hermosas tetas, sus pezones perfectos, Dios que deliciosos eran esos pechos y vio mi cara de asombro ella sonrió y me dijo " es que acaso no has visto algunos?" Yo le dije "claro que si pero no los suyos" y reímos, salí del baño y volví a sentarme a ver la película pero no podía sacarme de la mente esa imagen, en ese momento mi tía abrió la puerta del baño, no se si lo hizo al propósito pero salió solo con su toalla enredada alrededor de su cuerpo, y me dijo mientras cerraba la puerta " y que? Te gustaron?" A lo que yo respondí " jaja la verdad si tía, son muy lindas, mis respetos" ella volvió a reír y subió las escaleras moviendo ese hermoso culo redondo cuando subió la escalera no se si su mismo culo al subir las escaleras fue subiendo la toalla pero a la mitad de esta vi una tanga de hilo azul metidisima en su colo hermoso, no pude más entre al baño y me masturbe hasta venirme........ Aquí una probada de lo que me ha enseñado Pronto les contaré más jaja saludos

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MmowshaLv1· hace 2008 dRelatos

El culo de mi suegra

Me casé a los 27 años. Mi esposa tenía 20 años. Ella venía de una decepción amorosa grave y cuando empezamos estaba claro que quería formalizar y tener algo serio. Sentí que era mi momento, nos casamos, a los pocos meses quedó embarazada. Pero el tema no es ese. Un mes antes de que ella diera a luz, mi suegra, que vive en Tarapoto, vino a Lima, a apoyarnos en esos días tan complicados. Mi esposa es su primera hija y también la tuvo muy joven, antes de los 20 años. Cuando ella fue a quedarse con nosotros debe haber tenido unos 40 años y para ser sincero, nunca le había prestado ninguna atención. La había visto en las visitas a Tarapoto, alguna vez que llegó a Lima con mi suegro. Los días de la boda y poco más. Pero esta vez fue distinto. Llegó para quedarse con nosotros. Me pareció súper bien pues mi esposa era muy joven y estaba muy nerviosa con el parto. Cuando llegó, a fines del mes de marzo, aún hacía calor en Lima, incluso por las noches. Desde la primera noche, pude ver a mi suegra en una pijama demasiado sexy, incluso más que las que usaba mi esposa. Un pequeño short y un polo pequeño que me dejaban ver su figura delgada pero bien formada. Lo peor, para mi, que siempre la usaba sin ropa interior, ni tanga ni brasiere, lo que la hacía aún más excitante. No imagine nada más, pero vaya que la deseaba. Al tercer o cuarto día que llegó, al volver del trabajo, vi que había lavado su ropa y pude ver sus tangas colgadas en el tendedero. Me quede tieso pues eran de fina lencería y súper sensuales. No hubiese imaginado que ella usaba algo así. Al acostarme intenté tener sexo con mi esposa, pero ella no estaba dispuesta. A la mañana siguiente, desperté temprano. Desayune. El tendedero estaba a un lado de la cocina y podía ver sus tangas colgadas. Me calenté demasiado y me comencé a correr. No me di cuenta en que momento mi suegra ingreso y me vio haciéndolo. Me perturbe mucho y ella sólo se rio. Y me dijo, pasa siempre antes de los partos, nosotras no queremos hacer nada. Como que me tranquilicé y me fui a trabajar. Al regresar por la tarde todo normal y me sentí tranquilo. Mi esposa se fue a dormir y me quedé en la sala viendo un partido de tenis. Mi suegra se sentó a mi lado y me preguntó si seguía con ganas. Le dije que sí pero que todo bien, que entendía como se sentía mi esposa. Ella me dijo "no está bien que te reprimas y no quiero que engañes a mi hija, ella te ama mucho". Si quieres yo te puedo ayudar. En ese momento me bloqueé y no entendía que me estaba proponiendo. Quise responder y no supe que decir. Pero ella fue más rápida y ya tenía sus manos sobre mi verga. Y me dejé estar y ella empezó a correrme la paja. Me excite mucho por la situación. Mi esposa durmiendo y su madre corriéndomela. Pero tampoco me animaba a más. Pronto ella dejó sus manos y empezó a usar su boca. Vaya mamada, impresionante, deliciosa, que experta recorriendo mi verga y mis huevos con sus labios y su lengua. Estaba a mil y sin ningún control eyaculé hasta la última gota en su boca, se la tragó. Me sonrió y me dijo, ahora estarás tranquilito. Me dio un beso en la mejilla y se fue a su cuarto a dormir.

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EEfectosexoLv1· hace 2009 dRelatos

Las vaginas del tio Raul.

El tio Raul es evangelista, Dios no se le cae de la boca, pero la " tentación" puede mas. En mi capricho de hacerlo caer " en pecado" le traje a mi amiga " La Polaquita", rubia y bien delgada con una conchita de ensueño para que mi tio " El Pastor" perdiera los estribos. La pendeja abrió las piernas como distraida y el chabón le clavó la vista en la conchita como hipnotizado, el vino y la calentura lo hicieron perder el pudor bien rápido. A mi amiga le gustaba mi tio y la idea de cojerseló bien rico y un buen rato. Estiró la mano y se puso los dedos de mi pariente en la raja que ya estaba toda flujeada. Mi tio me miraba asombrado pero complacido mientras yo le servía mas vino para corromperlo mas. Los labios de la conchita de mi amiga sudaban flujo salado y denso esperando que ese camionero la penetrara. Los dedos del tio Raul que se olvidó de tods su santidad le frotaban la vulva mientras yo.podía ver la dureza de su pija estrechando la tela de su pantalón corto. Al cabo de un rato se subió a la cama totalmente desnudo y caliente sin importarle nada. Se agarró la verga y deslizó la cabeza hasta la mitad del tronco de su pija, suspiró y acto seguido dejó caer su boca en el.pezón izquierdo de mi amiga que dió un alarido de placer sintiendo la lengua asperá y mojada del tipo rozandole el pecho mientras terminaba de enterrar la verga hasta el tope

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MmowshaLv1· hace 2009 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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Mmorte94Lv1· hace 2016 dRelatos

5.El chantaje de mi hermana Eva I

Este relato forma parte de una continuación, los cuales pueden ver en mi perfil. Pasado casi un mes desde que mi tía Chloé se fue a su casa al terminar sus vacaciones. Tocó retomar la rutina diaria... solo que con algunos cambios... Chloé  trabajaba todo el día tras sus vacaciones, mi tío en cambio aun tenía un permiso el cual le duro medí mes mas, tras eso... estaría un largo periodo en un barco y mi tía sola en casa. A los pocos días de eso tenía a Chloé llamándome la las diez u once de la noche con el único propósito de de que la escuchara masturbarse, muy graciosa ella... ¿pero y por que no videos? O mejor! ¿Y una video llamada? Se lo pregunté pero me dijo - ni de coña, con lo que entiendes tu de tecnología (poco pero suficiente) serías capaz de gravar la llamada y quien sabe que podrías hacer con ese video o donde terminaría - sería responsable, pero claro... nunca se sabe si algún día podría perder el dispositivo de almacenamiento donde lo guardara, también podría verlo alguien por error de dejarlo en mi pc y que alguien husmeara sin mi permiso. Conclusión final... Chloé quería jugar a ser una calienta pollas gimiéndome al odio casi todos los días y yo sin poder hacer nada al tener a mi hermana Eva al otro lado de la pared. Como decía casi todo a la normalidad... retome mis días de ejercicio, el curso estaba a nada de empezar, en el cual por cierto me esperaba el pequeño rumor de que una compañera de clase; me vio besarme con una mujer mucho más mayor que yo y mi amigo Fran no se mordía la lengua... La verdad, no me molesto eso... se descartó una relación con cualquier chica de mi clase se... pero no me importo mucho, prefería a las chicas con unos años más. Los días pasaron, no muchos pero si los suficientes para que comenzara la primera semana de clases. Como imaginé todas las chicas de clase se enteraron del chismorreo, al darse cuenta Fran de ello decidió contárselo al resto de la clase, pero ahora sería una historia más completa y no un simple rumor de "vi a este darle un besito en este sitio" El cabrón no ahorro en detalles, claro esta que antes me pidió permiso... y pasaron a ser "el hijo de puta con suerte, se esta follando una milf tremenda y francesa" toda la clase le creyó y quien no... cuando el muy perro nos fotografió de espaldas al irme de su casa... mi cara se veía la de Chloé afortunadamente no. Al principio me preocupo un poco, pero por suerte no salió de mi clase y ni se enteraron los padres ni otras clases. Recuerdo que sería un día cualquiera de semana, en un día normal teníamos por costumbre que las tareas de la casa se repartieran semanalmente entre mi hermana y yo, esa semana yo tendría que fregar los platos sucios y a Eva le tocaría sacar la basura, barrer y fregar la casa. Y a la semana siguiente lo mismo pero cambiábamos.  Me encontraba fregando los platos después de comer, Eva entró a la cocina y me pidió que si podía ayudarle luego con una cosa en su ordenador, claro ningún problema... Se podría decir que la relaciona con Eva es la típica de dos hermanos que se odian prácticamente a muerte, si hacemos algo que no deberíamos y nos enteramos... no tardamos mucho en contárselo a nuestros padres y joder al otro con ello, pero si alguien se metía conmigo mi hermana Eva no dudaba ni un segundo en defenderme, siempre pensé que sería bipolar o algo así. Por otra parte, Eva físicamente se podría decir que es una chica muy atractiva, tenemos casi la misma altura, Eva rondara el metro setenta y pico, a diferencia de mi tía Chloé no esta tan delgada como ella pero tampoco gordita, pocas veces la vi morena... no suele tomar el sol mucho aun viviendo no muy lejos de la playa, pelo negro no muy largo y lo que más destaca de ella desde muy pequeña y todos los tíos que babean tras de ella lo dicen siempre... tiene unas buenas tetas, nunca me llamaron la atención ya que yo las prefiero más pequeñas, pero cuando tienes a un montón de tíos recordándotelo todo el tiempo es algo que nunca olvidas. Admito que no me hacía mucha gracia tener una hermana la cual todo el mundo considera un angelito que nunca rompe un plato, pero que por mi experiencia vivida con ella... es más un demonio que desea hacerme cada día un infierno. Y que alguien con ese físico este todo el día molestando y sin poderte hacer una buena paja... lo empeora mucho mas. Terminé de fregar y no me quedaba más remedio de subir a ayudar a Eva con su pc, se le rompió su viejo portátil hace unos meses y se compro otro nuevo, pero este tenía distinto sistema operativo sumado a que es una patosa... tenía que darle todo masticado. Entre a la habitación y vi que Eva estaba tumbada bocarriba con el móvil, su portátil estaba en el escritorio, abierto y encendido pero con la pantalla en negro. -Ya terminé ¿Qué querías? -Anda mírame el pc, no se que le ocurre y lo necesito para estudiar. -¿Pero que es lo que le pasa exactamente? -Te lo dejé todo listo, se queda la pantalla en negro le das a espacio y se queda así de raro... y no tengo ni idea de como pasa eso. -Ok. Me siento frente al portátil y haciéndole caso a Eva le doy al espacio. Me esperaba algo al estilo de un pantallazo azul pero no... La pantalla negra cambio de golpe y lo que veía era mi habitación más concretamente mi cama en horizontal y podía ver a Chloé de espaldas seguido de como se le caía el vestido se subía a la cama y desnudaba...  -Estoy jodido estoy jodido estoy jodido estoy jodido... - pensé mientras seguía mirando la pantalla. -Anda! ya alcanzaste el error ¿no? - dijo Eva con un toco sarcástico de sorpresa. -¿Y ahora que hago? - da igual lo que pensara o hiciera, ese video es de hace un mes tendría copias por si lo borraría. -Pues eso lo que te decía, que no tengo ni idea de como pasó eso... como un tontito como tu pudo hacer eso, también tengo la segunda parte donde Chloé se pone guapa para ti, un poco penoso la verdad. -Pero... ¿por que pusiste una cámara en mi habitación...? -Fue vuestra culpa retrasados. Si te pones un despertador, despiértate y no molestes, y cuando te despiertes no te pongas a hablar de usar solo un vestido para follar en cualquier parte, ni finjas cerrar un sofá cama... Pues esa misma tarde puse la cámara a grabar, lastima que no tenga audio... lo puse así para que tenga más espacio. -Ok... y tu razonamiento fue; como creo que están follando los grabare ¿no? -Mira... cierra el pico y deja de hacerte el ofendido ¿Entiendes lo que significa el que tenga esto? pues ya te lo explico yo... si no haces lo que yo te diga le mando esto al tío, estoy segura que no encontraremos tu cuerpo cuando te mate. -Ok... ¿y que quieres? -No... tranquilo, no quiero una cosa... de ahora en adelante obedecerás todo lo que te diga, no esperes que será por un día o un mes, de esto no esperes librarte en mucho tiempo. Si lo entendiste, un si señorita o si mi ama me sirve también. Claro que si no dices eso le mando estos videos al tío, tu decides. -Si señorita... -Hombre! te decidiste por señorita ¿aun conservas algo de dignidad? Bueno, no importa. Esta semana te tocan mis tareas y la siguiente y que digo.... TODAS las semanas. Si se me ocurre algo ya te llamaré perrito ¿ok? Y así es como terminé siendo el esclavo personal de mi hermana Eva... ¿sería capaz de mandar el video a mi tío? ni idea... se que mi tío no me tocaría un pelo, eso si...pero seguramente ni me dirigiera la palabra en lo que me quedase de vida. Por una parte entendía el chantaje perfectamente, nuestra relación siempre fue un poco difícil, pero por otra parte siempre me protegía si alguien se metía conmigo ya sea verbal o físicamente. Decidí no jugármela ya que de liarla caería yo pero también Chloé y puede que ganando tiempo eliminara todas las copias. Esa misma tarde limpie la casa, por orden de Eva tenía que hacerlo sin que mis padres lo vieran, trabajaban ambos casi todo el día y tenía tiempo más que de sobra, el resto del día no me pidió nada más y admito que esa noche me quitó un poco el sueño, igualmente me desperté a la misma hora que siempre ya que tenía que salir a correr. Cuando regrese me duche y al salir del baño vi a Eva salir de su habitación, me miró y me pidió que le hiciera el desayuno, pero antes que aireara su habitación para más tarde hacerle la cama. Por como empezaba el día de Eva ya se veía como funcionaria su chantaje, prácticamente Eva no haría nada y si algo suponía un mínimo esfuerzo lo tendría que hacer yo. Con el tiempo (poco) quería un masaje en los pies diario. Como según Eva no parecía molestarme masajearla - no te importara, total si ya estas en ello en hacerme la manicura y pedicura ¿no? ¿Qué molestia es pintarme las uñitas si ya me tocas los pies no? - dijo Eva. Perfectamente me pude tirar un mes entero haciendo eso sin ningún cambio, seguramente que Eva ya no tenía ni idea de que más pedirme. Eso no se parecía en lo más mínimo a la típica película porno donde terminan follando por un chantaje. Pensé en decírselo a Chloé pero mejor no, lo tenía todo más o menos controlado y mejor no preocuparla, ella seguía llamando por las noches cuando se aburría o mandaba mensajes para saber que tal estaba, pero poco mas. Lo soporte muy bien la verdad, simplemente tenía que hacer tareas comunes y nada humillantes y por suerte todo quedó entre ella y yo, todo lo que me pedía lo hacía sin que nadie lo viera, que si... que me jodía mi día a día, pue si... pero si Eva me veía estudiando no me exigía nada. El problema empezó al tercer mes, una día cualquiera Eva me estaba esperando en mi habitación, cosa que nunca hizo. -¿Qué haces aquí, necesitas algo Eva?  -Pues la verdad es que si, gracias por preguntar, necesito que mi perrito me haga una cosita. Veras te encendí tu pc para ayudarte con tu tarea, lo necesitaras. -Y... ¿con que quieres que te ayude? -Es muy fácil, metí los dos videos de tu romance con la tía en tu pc, por si los necesitas claro... puedes usar cualquier otro que tengas. La tarea es la siguiente desnúdate, siéntate frente a tu pc y mastúrbate. -¿Y para que quieres tu que haga eso? - Eva saco una cam con un pequeño trípode y la puso frente a la silla del pc- ¿y esa cámara? ¿Qué haces? -Para nada... simplemente por poder, como puedo hacer lo que quiera, lo hago. Puede que lo quiera para masturbarme luego yo, o puede que se lo regale a mis amigas, eso a ti no te incumbe. Y quítate la maldita ropa ya, no quiero perder toda la tarde contigo. Me quité la ropa frente a Eva lo cual no pareció interesarle en absoluto ya que se tumbo en mi cama saco el móvil y empezó a jugar con el. Ok... si me tenía que hacer una paja frente a mi hermana y no tenía otra opción pues lo dicho, no tenía otra opción. Abrí un cajón y saque una caja de pañuelos, saque dos para cuando terminara, Eva me miró de refilón soltó un suspiro y se levanto - ¿Desde cuando los perros usan pañuelos...? - me quitó la caja y los dos pañuelos, le dio a grabar y volvió a tumbarse en la cama para seguir por donde se quedó - ¿quieres empezar ya o que? no tengo todo el día. -  Sin más alternativa me tocaría masturbarme y si pañuelos, todo eso mientras una cam me grababa y mi hermana me ignoraba completamente. Busque por internet cualquier cosa para ver, no quería usar los videos. Al principio me costo un poco, se me hacía raro hacer eso frente a mi hermana, intente olvidarme que ella estaba tirada en mi cama y al poco rato empecé a masturbarme pasados unos minutos me corrí por todo el suelo. Eva se levanto sin decir nada, apago la cam y se la llevo - ahora limpia eso cerdo, vístete y cuando este todo, toma... sal y cómprame lo de la lista - Eva dejo dinero y una lista de la compra, la miré y todo chucherías y refrescos. Volvió a lo normal, me tocaba hacer tareas y cumplir sus caprichos. Lo limpie todo me vestí y fui rápido a comprar, por suerte la tienda estaba cerca y no perdería mucho tiempo. Regrese de comprar todo y se lo entregue a Eva estaba en su cama con un libro estudiando - Muchas gracias, puedes quedarte el cambio, para que compres tus galletitas de perrito -

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RRosroxLv1· hace 2019 dRelatos

El deseo bicicletero de mi marido

Me junté con mi amiga a organizar la salida del día sábado y me dice una amiga quiere venir, vive a 20 cuadras de tu casa pero tiene miedo de salir tan temprano sola, yo la busco dije! Al llegar casi me mato le pifie al cordón casi voy derecho al piso! Linda impresión....ella una morocha de unos cuarenta y tantos muy bien llevados, delgada, aprox 85 de lolas, 90 de cola! Unas piernas súper formadas de gym y bici, me presenté chocamos puños y salimos despacio, muy buena charla amena, nos juntamos con el grupo y se presentó etc etc hicimos 40 km paramos a descansar en eso reviso el celu y tenia un mensaje, a la noche comemos de mi prima... Ya volviendo me dice Silvio me acompañas por que tengo abrir la cochera y ya me robaron 2 bicis! Si vamos no hay drama, llegamos me quede afuera y entro rápido a abrir la cochera, entro su bici y me dice tomamos algo? Dale pero si tenes patio mejor o terraza (80 km con 32 grados...no hace falta decir mucho no?) La cacho y dijo vamos al patio, trajo dos cocas y una cosa llevo a la otra, pareja, vida social y pum! SEXO! Por otros motivos hace 7 meses que no tenia relaciones, hasta acá yo mudo, me dice me gusta mucho tocarme! La pija la tenía en la pera! Y me dice te animas a cojer? Pensé en el grupo, mi amiga y solo dije si alguien se entera se pudre todo! Soy casada y tengo hijos Silvio, soy grande! Me comio la boca, lo único que pude hacer que dejarme hacer, me desvistió, nos tiramos a la pileta me manotea la pija me rodea con sus piernas y se la clava hasta el fondo me tenia apretado contra el borde un ratito después salimos me sento en una silla de caño y otra vez arriba mío quería chuparle las tetas pero no me dejaba sacarle la remera, le apretaba el culo durisimoooooo una piedra! Les juro pensaba en cualquier cosa, respiraba profundo para no acabar! Ella tenía el control de todo yo no tenia chances de nada! Me cabalgaba profundo y cortito nose que tiempo pasó y empieza a acabar gruñía, apretaba los dientes, levantaba las piernas, le dije salí que te acabo! Se arrodilló y me la empezó a chupar....sublime mamada me pego le digo quiero acabar! Con la mirada dijo todo me empece a masturbar y le llené la remera ciclista de leche! Nos vestimos y dice el sábado organizate para no ir! Me despedí chocando puños en la puerta justo ante la llegada de su esposo que me agradeció que acompañara a su mujer...no saben los nervios que pase. Apreté los cantos contra el asiento y raje. Mi amiga la metió en el grupo de WhatsApp y por privado me dijo que el marido ni sospechó nada! Así que me tranquilicé y que el sábado si o si no vamos! Creo que me voy a meter en un quilombo....

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KKronnoXIILv1· hace 2020 dRelatos

El inicio de mi vida sexual (muy temprano)

Importante: Esto lo hago por que mi novio le gusto la idea, quiere que cuente mis experiencias sexuales en esta plataforma, y a mi me encanta hablar de sexo, siendo esta pequeña introducción para pasar rápido a lo que quieren leer, les contaré como soy; soy Colombiana, tengo 20 años e inicie mi vida sexual a los (omito la edad por riesgo a que me borren en post) *18* años, SPOILER (con 3 chicos al tiempo) ya llegaremos a eso, desde entonces mi despertar sexual empezó a subir y mis experiencias aumentaron mucho, tengo cabello negro, senos pequeños pero una cadera y culo prominentes, de esas que roban miradas por la calle, espero les guste mis relatos, y no duden en preguntar, intentare responder y hacer una linda y sexy comunidad. (la imagen de miniatura NO soy yo, en mi perfil si soy) Parte 1. Mi Primera vez. Agosto de 2013, esa semana en el colegio nos habían pedido que hiciéramos un trabajo en grupos de a cuatro personas, nos llevaron a la biblioteca del colegio para adelantar el trabajo, yo tenía mis amigas, pero estábamos un poco peleadas de tal manera que se hicieron cuatro en un grupo excluyéndome a mi, obviamente, por esa razón me agrupé con David, Andres y Julián, de aquí cabe destacar a Julián, que un chico que estaba repitiendo año, es un chico moreno y alto, no demasiado pero que destacaba en la clase, los otros dos eran amigos con los que yo ya había compartido antes, así que estaba muy cómoda con ellos pero me molestaba un poco que hiciéramos equipo con Julian. Ese día viernes, no terminamos el trabajo ya que ellos solo hablaban de juegos y no querían trabajar, yo por mi parte hice la primera parte del trabajo pero al rato decidí hablar con ellos, la verdad estaba agotada, ya era viernes y el cuerpo estaba en modo relajo. antes de salir del colegio les pedí que termináramos el trabajo ese mismo día para no dejar asuntos pendientes, la verdad todos vivimos un poco cerca, de echo andres es mi vecino, los convencí diciéndoles que en mi casa había almuerzo, (solo vivo con mi madre, y por lo general llegaba a las 7 de la noche, así que me la pasaba sola la mayoría del tiempo), Acordamos de vernos en mi casa a las 2 de la tarde, para que yo me pudiera cambiar el uniforme y organizar la casa, así que cuando llegue a mi casa lo primero que hice fue ordenar e irme a dormir. me despertaron unos golpes en la puerta, entendí que eran mis amigos asi que les abrí, aunque solo eran Andres Y David, así que los hice pasar y en la sala se sentaron, fui por jugo y nos pusimos a hablar un rato, Julian llego a los 15 minutos y también lo hice pasar y empezamos el trabajo, yo tenia un computador y avanzamos hasta las 3 de la tarde, ellos comieron rápido y a las 3:30 maso menos habíamos casi finalizado el trabajo, yo estaba agotada y un poco de calor con el uniforme, (era la única con uniforme) así que me dijeron que me cambiara, así que me fui a mi cuarto el cual se puede ver desde la sala, es importante decir que no tengo puerta, solo una sabana que cuelga. entre y cerre la cortina por llamarlo así, la verdad no pensé en nada malo, no pensaba en cosas sexuales en ese entonces entonces estaba tranquila, me quite el saco, camisa, camiseta y top, ya que soy planita y en ese tiempo, solo se me hinchaban mis pezones, me quité la falda y las medias largas, en eso escucho unas risas, me giré y los vi a los tres espiándome, les grite mientras cerraba la cortina y ellos se fueron riendo, me enojé un poco pero finalmente me puse una camisa (sin nada debajo) y un short. Apenas salí Julián dijo, Lindas tetitas, y yo aun enojada le conteste, mas grandes que tu pito si son. esa misma respuesta me dio mucha risa y a ellos también, y esto llevo la conversación por otro camino. Julián preguntó, ¿Cómo sabes que tus tetas son mas grandes que mi pene si no lo has visto?, a lo que le respondí, solo es una broma, nunca he visto uno, ¡que asco! Julián siguió con el tema el cual me hizo poner roja, y empezamos a hablar de nuestros cuerpos, ellos decían que frotarse se sentía rico y mas cosas, en eso solo escuchaba, Andres se me queda mirando y me pregunta, ¿tu no sientes rico cuando te frotas?, yo al ver que ellos me miraban esperando una respuesta decidí en contestar, pero antes de hablar Julian dijo, eres un tonto Andres, ellas no se frotan, ellas s meten los dedos en la vagina. Yo inmediatamente me sorprendí y dije que no, que no hacia eso, que yo me sentía bien cuando me frotaba con mi almohada, Julian dijo: ¿ósea que no te has metido nada?. yo respondí: Jámas, ¿por que haría tal cosa? ¡que asco! Julián: pero si a las mujeres les gusta, no han visto videos chicos? ellas se meten los dedos, después de todo ahí entran los penes. me sonroje toda, diciendo que era imposible que algo entrara por ahí, y le dije a Julián que no dijera esas cosas. Julián dijo; ¿quieres que te mostremos que lo que digo es verdad? yo estaba un poco acelerada, me daba pena y le dije que no. David dijo; tengo una idea, te vamos a mostrar como nosotros nos frotamos y tu también nos enseñas como lo haces, tengo curiosidad de como lo hacen las chicas. aunque tenia pena, también sentía algo raro en mi, y quería ver, es raro decirlo, pero así fue, ellos al escuchar que dije si, sacaron sus penes, a lo que me sorprendí, no por que fueran grandes o algo así,, solo era la primera vez que veía eso. me pidieron que hiciera lo mismo, así que me baje mi short y ropa interior, abrí mis piernas y mostré mi vagina, ellos se acercaron mucho a lo que me dio pena y cerré mis piernas, les pedí que no la vieran tan de cerca y que me mostraran como ellos lo hacían Julian tenia una verga grande, para ese entonces, destacaba por unos 4 cm de los otros dos, pero no me impresionaba, David tenia una verga que parecía que iba a explotar, era pequeña pero sus venas se marcaban mucho, y Andrés la tenia delgada y con su prepucio cubriendo el glande.. ellos veían como yo frotaba mis dedos en mis partes, Julián siendo un chico mas grande me dijo que le diera un beso en un dedo, y lo hice diciendo que tonto, y apenas lo hice me dijo, ahora en mi pene, a lo que lo mire y le dije que no, que que asco me daba eso, mas por que ya tenia la cabeza brillante, pero el me insistió diciendo que era lo mismo que le hice en el dedo, solo que ahora lo hacia en su pene, ante su insistencia lo hice, y cada vez me decía mas cosas como que le tocara con la legua su pene, ante eso ellos también me decían lo mismo, y yo cada vez cedía ante sus peticiones, Julián y David tenían cierto olor a orina, pero nada fuerte, mientras yo lamia sus penes, yo mojaba bastante, y Julián se dio cuenta, al ver eso lanzaría una propuesta a la que la curiosidad me hizo decir que si. Si les gusta comenten pronto subo la parte dos y final de este relato. Gracias.

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