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#Con Ropa

Fotos, gifs y packs de Con Ropa subidos por la comunidad.

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PPijagruexxxaLv1· hace 23 hRelatos

Rica primera experiencia con trans.

Todo lo que relato es verdad, ni una palabra de más ni de menos. Desde temprana edad soy muy degeneradito y calenton... Soy muy abierto sexualmente, me gusta probar cosas nuevas siempre. Esta vez les voy a contar mi primera vez con un trans con el cual la pase de 10. Ya había tenido sexo con trans pero no pasaba de una chupada de pija y hacerle la cola y listo. Todo esto en el famoso tanque de agua de Pilar. Ya que vivo por la zona. Esta trans fue distinta, la contacte por Internet, anote su número mande whatsapp intercambiamos fotos y acordamos una cita. Esto era en un edificio de Capital Federal sobre la calle 9 de julio. Llegué al edificio , me atendió un portero que me pregunto donde iba al decirle que iba al piso 22 se sonrio levemente , me tomo los datos, me lndico el ascensor y me dijo pasela bien. Jaja ya conocia la movida. Subi el ascensor, nervioso ya que era mi primera vez con una trans con la cual habiamos acordado que quería sentir una pija en mi cola, pero que no me duela ya que era virgen y mas del dedo de mi mujer no me había entrado nada más. Llego a la puerta 22 , toco timbre y me atiende... Un camión de mujer con ropa interior de encaje negro y una bata transparente la cuál dejaba ver todo. Unas tetas enormes, un vientre plano, y una tanguita bien chiquita. Me saludo muy dulcemente me hizo pasar que me ponga cómodo en la cama que ella ya venía... Agarre me saque todo quedandome en boxer, cuando ella vuelve , se da vuelta dandome la espalda y veo un tremendo culo entangado el cual me puso a mil, se acerca hasta una mesa de luz y saca 2 forros del cajón. Se acerca frente a mi y me dice: A ver que tenes aca?? Y me baja el boxer cuando me ve la pija dice: Mmmmmm gruesa y cabezona como me gusta a mi.!! En ese momento la empezó a besar y pasarle la lengua muy tiernamente hasta meterse parte de mi pija en la bpca ya que toda no le entro de una, fue una chupada de pija exquisita. En un momento para y me dice: Asi que sos virgen de cola y nunca chupaste una pija..? A ver que te parece esta. En ese momento se levanto y sacándose la tanga me mostro la pija, era más chica que la mia pero linda a la vista. Entonces me dice: Agarrala estoda tuya... Muy timidamente se la agarre y la empece a pajear, cuando se puso bien dura acerque mi boca y le pase la lengua, tenia olor a limpio , cuando me di cuenta se la estaba chupando metiendo y sacandomela de la boca. Despues de un rato me dice: A ver! Dejame verte como esta tu cola, ponete de perrito y disfrutalo, si algo de lo que voy a hacer no te gusta me avisas... Me puse de perrito y me sentía raro, en ese momento sentí como me empezó a acariciar la cola y a abrir los cachetes con las dos manos. Y me dice: Mmmmm que linda cola y encima depilada para mi... En un momento siento como me pasaba la lengua por mi agujerito, sentia como me penetraba con la lengua eso me re calento por que mientras lo hacia me empezo a pajear con una mano. Lo estaba dosfrutando tanto que en un momento siento entrar algo por mi cola y no era su lengua senti como la cabeza de su pija entraba en mi cola y eso me gustaba. Después de un rato me estaba cojiendo metiendo y sacándo su pija de mi cola...SI QUIEREN QUE SIGA EL RELATO COMENTEN, SE VIENE LO MÁS RICO CON LUJO DE DETALLES. Desde ese día busco un trans que me trate así como lo hizo ella. Me gusta sentir pijas en la cola.

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MmartinfcdLv1· hace 60 dRelatos

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.

Amor intenso: pasado, revancha y futuro.     El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...?   El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza.    En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos.   ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña..  y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella...  Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente...   Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla...   Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente.   Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad...  no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja...   Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven.   Lo peor de todo es que se fué con un amigo...    Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví.   "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..."  Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás.   Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos.    Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo...    Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa.   Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado.  Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento.   Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo.   Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse.   En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento.   La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos.  Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna.   - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí.   La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada...   Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé,  y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva.    Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'.     "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente.    De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen.       "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije.    "Me encanta", me respondió.   Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..."    A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá...   Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio.    Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!"          .. Gracias por leer.    A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión:   Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio.   Dejarme un comentario, bueno o malo.   Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:

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AAxelCornudoLv1· hace 79 dRelatos

Mi esposa me hace cornudo con su exnovio

Hola amigos, el día de hoy les contare como mi hermosa Candyme hizo cornudo con su ex, como ya saben cambiare los nombres para másseguridad, en este relato lo llamaremos Alfredo.   Todo era un día normal en el trabajo, después de nuestroprimer trio hmh yo quería experimentar más y más cosas con Candy en esta ocasiónalgo con lo que ella disfrutara sola. Ya anteriormente usábamos la fantasía de que viera a su ex yesa idea nos excitaba mucho (hasta la fecha es un buen tema de excitación). Asíque esa tarde yo en el trabajo le escribo y le pregunto a Candy si Alfredo nole había mandado mensajes o algo a lo que ella me responde que no, conanterioridad se habían mandado fotos y así pero que ya no se habían escrito porlo que yo le dije que ella le escribiera. Cuando llego a casa me dice que habían estado platicando yella le dijo que tenía ganas de estar con él en eso recibe una llamada deAlfredo diciéndole que estaba libre que si podía venir a casa, a lo que yo ledije que no, que mejor se fueran a otro lugar, se pusieron de acuerdo y yoestaba tan caliente que mientras se metió a bañar yo me la empecé a jalar… Cuando sale de bañarse me pregunta que que se ponía, a lo queyo le dije que algo que le gustara a el cuándo la veo toda depiladita para suex me puse más excitado que nunca, total que se puso una tanga negra que se le veíatan sexi que yo ya quería cogerla ahí, pero no, esa vagina estaba esperando laverga de Alfredo, ella no dejaba de preguntarme si en verdad estaba seguro dedejar que ella se fuera un rato con Alfredo, yo nervioso y excitado no quisearrepentirme asi que le dije que si, que confiaba en ella. Ahí fue cuando me dijo que con el nunca uso condón, que noles gustaba usar, a lo que me entro un poco de miedo y curiosidad junto con aunmás excitación, le pregunte si confiaba en el a lo que me dijo que si, queacababa de terminar su periodo así que no podría quedar embarazada, así que siamigos, le di permiso de coger sin condón con su ex, con la única condición deque llegara con la vagina llena de semen de su ex… eso era algo completamentenuevo para mi, jamás pensé en que lo haría pero lo hice, cuando llego Alfredole llamo ya que estaban afuera, le dijo que yo había salido con amigos así que tendríanun tiempo a solas, sale a la calle, yo me asomo por la ventana y veo lacamioneta de Alfredo afuera según veo desde que se subió lo beso y se fueron. Yo súper excitado me puse a ver porno de cuckold y swingers De aquí en adelante les cuento todo, según me conto ella Se supone que estuvieron platicando en el camino de si ellaestaba segura de hacerlo y que recordara que estaba casada y ella lo convencióde que si. Total que llegan al hotel y ella desde que entraron a la habitaciónempezó a besarlo y tocar su pene aun con ropa notando que él ya estaba muyexcitado así estuvieron, con ropa hasta que comenzó a bajar sacar su pene ydarle un buen oral, el, la levanto y empezó a desnudarla, la tumbo sobre lacama y empezó a besar y lamer los hermosos y rosaditos pechos de Candy(leencanta que lo hagan) mientras la masturbaba, cuando él le empezó a dar oral empezóa tener los primeros orgasmos, la tenía con las piernas bien abiertas lamiendosu clítoris y masturbándola, cuando se dio cuenta ya estaba tan mojada que solosintió cuando entro el pene de Alfredo, la puso de perrito y comenzó a nalguear(cosa que me consta por que llegocon las nalgas muuuy rojas)  asíestuvieron hasta que ella lo monto a él con esos movimientos que me encanta quehaga, fue así como tuvo su segundo orgasmo, se bajó y Alfredo la volvió a abrirde pernas para penetrarla tan duro que llego con dolor de pierna, ahí tuvo otroorgasmo más y fue con Alfredo logro venirse dentro de mi esposa. Se metieron abañar y de regreso a casa pasaron por una farmacia por una post day(para evitarsorpresas) Al llegar a casa me escribe que están afuera y me manda unafoto donde le está dando oral, lo que me volvió a calentar mas en cuantoescucho la puerta bajo a abrirle y la veo con una sonrisa pícara y coqueta, loprimero que hice fue besarla y meter mi mano en su vagina, solo para sentir queestaba tan mojada llena de semen de su ex novio subimos a nuestra habitación ladesnudo y efectivamente aun tenia semen así que la abrí y metí mi pene en esavagina mojadita y escurrida, debo admitir que no dure mucho ya que traía mucha excitaciónacumulada, en cuanto me vine volteo a ver su vagina y ya estaba escurriendo más,era una vagina rosadita escurriendo semen de dos hombres, una escena tanexcitante que creo que pocos conocerán, la bese y ella estaba que no creía loque había hecho, aún estaba excitada y quería seguir cogiendo a lo que solo merecupere y seguimos, hasta ahora seguimos fantaseando con esa imagen y queremosrepetir, pero Alfredo no a tenido tiempo…   Amigos esta fue otra de mis historias como cornudo…. Espero lesguste y comenten que les pareció… ¿Alguno de ustedes a experimentado algosimilar?   Saludos…

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AAnahistoriasLv1· hace 85 dRelatos

Cumpliendo sus deseos sexuales fantacia muy hot

No me podia imaginar en brazos de otro hombre , por mas que daba vueltas ala idea , no lo asimilaba…pero debo admitir que esta idea me exitaba demasiado, era tanta la insistencia de mi marido pero a la vez me parecía algo loco que el quisiera verme en la cama garcgando con otro, pero siempre que cogíamos hablaba de eso y traía películas donde una mujer era cojida por varios hombres y era tanto el placer que me jeneraba que empece a imaginar lo interesante que seria vivir una experiencia similar. Al final acepte probar y me dio la opción de elegir quien seria el afortunado, opte por un compañero de la facultad quien siempre era muy agradable con migo y ademas era casado, yo no quería complicarme la vida con un soltero, ya que seria simplemente una experiencia nueva sin ataduras ni compromisos, solo sexo por diversión. Fue hermoso estar en los brazos de otro hombre en una cama, delante de mi marido, un pene diferente en sabor, textura, tamaño, rendimiento, no digo que fue mejor o peor, solo diferente y ahí estaba el morbo de lo que estaba haciendo. Me gusto tanto que lo repetimos cuantas veces pudimos ya que el era casado no habia ningun problema…. y luego empece a probar a otros…hasta que un día se dio la oportunidad de estar con tres al mismo tiempo, un amigo de mi marido había organizado el encuentro, me cogieron de todas las formas posibles, me hicieron doble penetración y hasta tuve dos penes en mi vagina, no se cuantos orgasmos tuve ni cuantas veces acabaron los tres dentro de mi… Hubo de todo…caricias, baile, bebidas hasta que terminaron despojandome de mi ropa y pase por cada uno de ellos…estaba tan exitada que lo unico que me importaba era satisfacerme a mi misma, me hicieron sentir una autentica puta. Poco a poco me volvi una adicta al sexo…esperba todos los fines de semana, para salir a algun bar, luciendo mi silueta, con ropa provocativa, depilaba mi zona vaginal, mis piernas para estar suave y sedosa…al principio mi marido era mi acompañante…pero despues por cuestiones de trabajo, me dejaba sola, y era cuando daba rienda sulta a mis instintos…simplemente me dejaba llevar por esa pasion y por ese fuego…con uno o con otro, pero siempre terminaba con alguien en la cama…apagando mi fuego, ese fuego que habia despertado en mi, el, mi propio marido, y cuando llegaba de sus viajes, me sumergia en sus caricias…contandole mis experiencias y de lo mucho que habian hecho gozar todos esos hombres…atormentandolo con mis caricias, exitandolo y enloqueciendolo con mis palabras, torturandolo con mi cuerpo, un cuerpo que ya no era exclusivo de el, un cuerpo al que ahora pertenecia a varios…porque el asi lo habia deseado…fundiendonos en uno solo sellando nuestro sexo con nuestro propio jugo y apaciguando ese fuego que llevavamos por dentro…y sobre todo cumpliendo su DESEO…! Espero que les aya gustado mis queridos lectores Les mando un beso a cada uno 😘😘😘 bye

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22003zorroblancoLv1· hace 89 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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SSissy_slut_02Lv1· hace 100 dRelatos

Mi presentación y mi problema sexual

Hola,que tal? Soy magda (mi nombre femenino) actualmente soy un chico, no me considero femenino ni nada por el estilo aunque en varias ocasiones me plantee en querer verme más femenino. Tengo 21 años y soy de argentina . Tuve alguna que otra experiencia siendo un chico sumiso y obediente, es algo excitante el sentir esa sensación pero varias veces me dije a mi mismo que estas cosas estaban mal y al final terminé dejando todo esto,no solo eso, sino que también elimine todas mis fotos que tenia como una "chica". ya pasaron varios meses, por no decir casi 1 año ,desde la última vez que me vestí con ropa de mujer. Nunca estuve con un hombre o también conocidos como MACHOS , si estuve con trans activas, 2 para ser más especifico jeje (más adelante les contaré como fue mi experiencia con ellas). Mis preferencias siempre van a ser trans, aunque no me molestaría conocer a una mujer dominante que quiera jugar conmigo. Actualmente mi vida sexual es nula, mis únicas 2 experiencias sexual es pasaron hace casi más de 1 año y ahora estoy muy seco. En este año que estuve distante de todo ese mundo, no supe que camino tomar hablando de lo sexual,si olvidarme de lo de las sissys y ser un hombre o si intentar volver al camino de las sissys que tanto eh visto. Esto solamente lo pienso en lo sexual, ya que es el ámbito que tengo una gran duda existencial. Si leen esto, me gustaría que me dieran su opinión y el por qué, eso me ayudaría a razonarlo y tomar el mejo camino.

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