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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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CCarlita_transLv1· hace 22 hRelatos

El portero de la calle Helguera 2 (trans)

Gracias por los comentarios y los puntos, prosigo entonces con mi historia: Después de haberle hecho la paja al portero, volví a mi casa, y aprovechando que no estaban mis viejos, entré a su habitación a buscar la revista porno que guardaban debajo de la cama. Aunque ya la había visto varias veces, volví a hojearla con renovado interés. Ya había sentido entre mis dedos una pija de verdad, por lo que las fotos adquirían una nueva dimensión frente a mis ojos. Pero cuánto más miraba, más me lamentaba, ya que veía como las bocas de las mujeres se comían esos terribles chotazos, y aunque yo había tenido ganas de hacer lo mismo, no me había atrevido. Quizás si él me lo hubiese pedido, pero no me lo pidió. ¿Acaso no le gustaría? Me pasé todo ese día y el siguiente comiéndome la cabeza, lamentándome una y otra vez por no animarme a dar ese paso. Unos días después volví al edificio, a la misma hora, a las ocho de la mañana. Él estaba barriendo la vereda, pero al verme, me hizo un gesto para que lo siguiera, y entramos, volviendo a recorrer el mismo camino que aquel primer día. Ésta vez, sabiendo ya lo que iba a ocurrir, sentía como un millar de mariposas en el estómago. -Sabía que ibas a volver- me dice ya en el pasillo, tomándome de la cintura, como lo haría cualquier hombre con una chica. Eso me encantó. Entramos al mismo cuarto, me convida un mate, y mientras me lo tomo,  comienza a desprenderse el pantalón. -Empezá vos y y después si me animo también te la hago- me dice. Pero antes de que pueda agregar nada más, se la saco afuera yo mismo, e hincándome de rodillas, como lo hacían las modelos de la revista, me la meto en la boca. Eso sí que lo sorprendió, pero superado el estupor inicial, puso las manos en la cintura, dispuesto a disfrutar de lo que vendría a continuación.  Era la primera vez que hacía algo así, que tenía una parte importante de un hombre dentro mío, solo sabía lo que había visto en la dichosa revista de mis padres, pero por alguna inspiración divina, se la empecé a chupar como si mis labios ya tuviesen un amplio entrenamiento al respecto. Por como lo gozaba el tipo, entre exaltados suspiros, la cara como en trance, lo estaba haciendo más que bien. Será que cuándo hacés algo que te gusta, no hay forma de hacerlo mal. Yo seguía chupando y chupando, sin saber cómo continuar de ahí en más. Por suerte, él decidió por mí. Me levantó de un tirón, arrebatándome tan delicioso pedazo, y tras mirarme brevemente a los ojos, me besó en la boca. Pero no con un pico, sino con un chupón intenso, profundo, como en las películas. ¡Mejor que en las películas!, porqué era yo el que lo disfrutaba. Mientras nos besábamos, me baja el pantalón, el calzoncillo, y pegando su pija a la mía, agarra las dos juntas, y las masturba en bloque. ¡Que delicia por Dios! Sentir su lengua entrelazada a la mía, y su sexo junto al mío, creí nada podría superar eso, pero estaba muy equivocado. Me vuelve a mirar en esa forma en qué nadie me había mirado jamás, y dándome la vuelta, me reclina sobre la mesa. Me acaricia las nalgas, deslizando sus dedos por toda la raya, haciéndome estremecer. Giro la cabeza y lo veo parado tras de mí, la pija combada hacia arriba de tan dura que la tiene. Primero me mete los dedos en el culo, para dilatarme, tras lo cuál se escupe un par de veces en la mano, extendiendo toda esa saliva en torno a la punta de la pija. Cuando siento que me la apoya, creo que voy a morirme.  -¿La querés? Pensalo bien, porque una vez que empiece no voy a poder parar- me dice, dándome unas cabeceaditas que me vuelven loco. Lo veo a él, tan excitado, le veo la pija, tan bellamente enhiesta, ¿cómo podría decirle que no? -¡Sí, la quiero...!- le aseguro con todas mis ganas, estirando una mano para acariciarlo. ¡Ay, cuando lo siento por entre los cachetes de la cola! No me olvido nunca de esa sensación. Cómo me acomoda la pija y presiona hacia dentro, con fuerza, tratando de vulnerar ese orificio todavía virgen de mi cuerpo. Obvio que me duele, pero me la aguanto, no vaya a ser que se arrepienta y me la saque. -¡Ahh... Ahhhh... Ahhhhh...!- me empiezo a quejar cuando consigue meter la puntita del glande. ¡Que placer, por favor! No me había metido casi nada y yo ya estaba que me meaba del gusto. Por supuesto que sigue empujando, con más firmeza cada vez, abriéndome, calzándome todo ese paquete, pedazo por pedazo. -¡Pará, pará...!- le digo en un momento, cuándo me va metiendo apenas poco menos de la mitad. Sentía que me iba a reventar las tripas de tanta carne que me metía. Eran un montón de sensaciones mezcladas, confusas, algunas más intensas que las otras.  Por un lado quería que me la saque, para que ya no me lastime más, pero por el otro, la quería más adentro todavía. -¿Te duele?- me pregunta con un dejo de preocupación, aunque sin retroceder ni siquiera lo mínimo. -Un poco...- le digo, tratando de dilatar el esfinter, para que ese primer impacto fuera lo menos traumático posible. -Pero seguí que me gusta...- lo aliento de inmediato, no vaya a ser que por compasión se retire y me deje con las ganas. Por suerte no resultó ser de los compasivos, por qué ahí mismo me agarró bien fuerte de la cadera, y con un empujón que de verdad me hizo ver las estrellas, me metió todo el resto. Me mordí el labio inferior para no gritar, hasta me lo lastimé, de eso me di cuenta después, sintiendo un ardor irresistible en toda esa zona. Más allá del dolor, que de a poco iba menguando, me volvía loco sentir sus huevos y pelos contra mi cola.  Ese hombre estaba dentro mío, me lo repetía una y otra vez, y me parecía irreal, algo que le pasaba a otro y no a mí. -Ahora me voy a empezar a mover..., decime si te duele...- me avisa con una dulzura que era miel para mis oídos. -¡Mmmmhhhh...!- asiento, incapaz de pronunciar ni siquiera un monosílabo. No creía que me pudiera doler más, pero cuando empieza a moverse, el ardor se intensifica, se vuelve apenas soportable, pero eso es lo que quiero, lo que busco, lo que empecé a anhelar apenas descubrí esa revista porno debajo de la cama de mis padres. Que una de esas pijas me rompiera bien el culo. Ni me di cuenta cuándo ese terrible escozor que sentía comienza a diluirse, volviéndose apenas perceptible. Sigue doliendo, claro, pero no tiene ni comparación con el placer que me proporciona, entrando y saliendo, haciendo un ruido que se mezcla sutilmente con mis suspiros. Por supuesto que él tampoco se queda callado, gruñe, jadea, resopla, sin detenerse, fluyendo ahora sí con relativa comodidad por mi convulsionado interior. Me sostengo de los bordes de la mesa y cierro los ojos, disfrutando de esa primera cogida, tratando de guardar en mi memoria corporal cada una de esas sensaciones que estoy gozando por primera vez. El placer que siento es demasiado, un tumulto de emociones que explotan e impactan con mayor intensidad cada vez. En eso siento que me la saca, hasta me parece advertir el ¡PLOP! que hace mi culito al vaciarse, y enseguida algo tibio y espeso derramándose por mis nalgas. Me acabó en la cola y les aseguro que enloquecí del gusto. Mientras él se repone del impacto, me doy la vuelta, me echó a sus pies y se la vuelvo a chupar, saboreando ahora, por primera vez, la leche de un hombre. -Sí fueras una chica me caso con vos- me dice luego del sexo, levantándose ya el pantalón. Me encanta ver cómo se lo sube y se lo abrocha. -¿Y con tu mujer que hacés?- le pregunto subiéndome el mío. -La dejo- responde sin el menor asomo de duda -Nunca cogí con ella como te acabo de coger a vos- Con eso me enamoró. Volví a mi casa creo que sin pisar el suelo, iba como flotando, con una sonrisa de oreja a oreja. Me acababan de romper el culo, y yo feliz, chocho de la vida. Sin embargo había un pero... Lo que me dijo, "si fuera una chica...", se quedó dando vueltas por mi cabeza todo ese día. Yo, más allá de haber nacido hombre, me sentía mujer, y más aún estando con él, actuaba como si fuera una chica, pero por lo que había dicho, él no me veía así. Por eso decidí que para la próxima, (porqué sí habría una próxima), le iba a preparar una sorpresa. Algo que desde hacía rato tenía ganas de hacer.

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LLalocadelarmarioLv1· hace 30 dOff-topic

Nuevo look de panochita, Me lames???

Hola poringuer@s , pues pasé de tener mi panochita con pelito a este nuevo look... mientras me depilaba, pensaba en si les iba a gustar o no... La verdad es que sus comentarios en mis posts me ponen bien caliente... asi que para estrenar mi nuevo look me puse leerlos y a tocarme... Me gusta fantasear con que estoy con uno de ustedes... Y me mojo todita.. Que lo que primero que vean sea mi conchita bien abierta para ustedes... lista para que la empiecen a lamer.. mordisquear... dedear Empece a frotar mi clitoris y se me hinchó bien rico Empecé a meterme unos deditos y ufff mi panochita desea una verga bien durita... Me encanta leer todo lo que escriben... tanto que hasta me metí un dedito en el culito Me encanta que me den por el culito, mi panochita se mojó mucho mas... Quieres?? Me mojé tanto que mis dedos parecían que habia nadado por horas Me pregunto quien de ustedes ha fantaseado con mi panochita... Gracias por hacerme venir 😉 Si les gustó , comparte y deja tus puntitos.. Me das ánimos de seguir posteando fotitos!!! Los leo poringuer@s!! 💦💦💦💦

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Eenanitos1962Lv1· hace 30 dOff-topic

Te vas conmigo siempre

Buenas acá nuevamente subiendo gracias por el recibimiento del post anterior nos ayudaron a seguir subiendo ahora esperamos les guste besos dónde más le guste a todos .. Ahora las certificadas!!! Esperamos q le guste y nos digan q más quieren q subamos desde ya gracias por los comentarios y puntos q nos gratifican a seguir adelante besos!!!

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DDmn24XXXLv1· hace 30 dRelatos

Mi primer trio con una madura (relato)

Hola, mi nombre es Damián tengo 24 años, y quería contarles una experiencia que tuve con una mujer madura hace ya 3 años. La historia comienza cuando descargue una app de citas y empecé a mandar mensaje al azar a cada mina linda que veía sin importarte la edad por que con 21 años yo solo quería voltearme a la primer mina que le interesara , en un momento me llega mensaje de una mina hablamos lo mas bien, sin desubicarme, los mensajes empezaron a subir de tono, cambiamos números de teléfono todo y empezaron los audios x WhatsApp, como que linda que estas, o ella me decía mi amor y que queria estar conmigo, a todo eso le pregunto si esta soltera a lo que me responde que no, que su marido esta ahí con ella y yo me puse colorado x que no sabia como reacciónar, ella me dice que el marido queria hablar conmigo, le digo que si, a lo que el marido me dice si queria hacer un trio con ellos, le digo que lo iba a pensar xk en mi vida habia hecho un trio y el marido me empieza a mandar fotos de su mujer osea la mina con la que me hablaba, la mina era una gordibuena de 32 años grandes tetas y un buen culo bien puesto, esas fotos me calentaron y le dije que si iba hacer el trio, obvio nosotros no nos ibamos a tocar ni nada solo nos ibamos a coger a su mujer, arreglamos para el fin de semana y fui, tuve como 2hs de viaje pero no me importo x que iba cojer, apenas llego saludo al tipo un chabon de 35 años x ahí, en fisico parecido a mi flaco pero lo normal y mas petizo que yo, su mujer también de su estatura, estana vestida con una bluza con mucho escote y calza ahí nomas le pllante un re beso y me miro sorprendida, en el ascensor llendo a su piso xk viven en un edificio el ultimo piso, hablamos del viaje que hice, de donde era y si conocía el lugar, cosas no importantes, apenas entramos a su dpto la agarro a la mina y la empiezo a besar y manosear toda(lo habiamos arreglando con el cornudo), le toque todo el orto x debajo de la calza y le tocaba las tetas mientras la besaba, asi como 4, 5 minutos y paramos, tomamos algo y nos sentamos en la cama, ahí nomas el marido apagó la luz y la empezamos a sacar la ropa primero la calza yo la besaba y el marido de atrás la apoyaba toda, yo me saco toda la ropa me acomodo a lado de ella y le empiezo a pasar mi pija x toda la concha mientras me besaba agarro mi verga y se la metio solita, ahí la empecé a coger mete y saca, la mina gemia como loca xk la estábamos cogiendo x delante y x detrás tuvimos asi como 20 minutos cuando acabe, nunca habia acabado tanto en ese tiempo con ese dia, después de coger paramos a comer un rato y media hora después de la cena volvimos, esta ves ella me monto a mi mientras el cornudo se hacia la paja, la mina saltaba sobre mi pija gritaba mirntras yo le agarraba una teta y le chupaba la otra, le pedí que se acostara y yo arriba, se la meti de golpe mientras ella pego un grito y me dijo despacito, la cogia a ritmo pausado hasta que ella me dijo si no podia y yo le dije que estaba incómodo con el marido ahí, el cornudo dijo espero en el comedor, apenas salió del cuarto cerre la puerta con llave y volvi a la cama con la mina le dije que se ponga en cuatro, lo hizo, me acomode detrás y se la meti x el culo, pego un grito que el marido quiso entrar y no podia, golpeaba la puerta todo, yo la agarre a la mina da las caderas y me la empecé a coger con fuerza y rapido x el culo, gemia y gritaba del dolor mientras le pegaba nalgadas en ese culazo asi hasta como 10 min hasta que acabe y le deje todo el culo lleno de leche, alla se acostó no daba mas, le dije que me la chupara y asi estubo como 5 minutos hasta que mi pija se empezó a parar de vuelta y me subí encima de ella le puse las piernas al hombro y la empecé a coger ptra ves, ella gemía y me pedia mas mientras el cornudo de ves en cuando golpeaba la puerta, a los 15min maso acabe de nuevo en su concha, esta ves menos cantidad, le di una nalgeada y me pare y abri la puerta, lo mire al cornudo sonriendo y me fui al baño.  Asi pase mi primer y unico trio, despues nos dormimos con ella abrázame y besandome como hasta la madrugada, mi primer trio con una mina mas grande que yo al otro dia pasaron mas cosas y despues me fui. Si les gustó, tengo otras historias que mas adelante les voy a contar, es mi primer relato, acepto consejos en los comentarios, un saludo!

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Mmorte94Lv1· hace 30 dRelatos

9.Ahora nos toca visitar a Chloé II

Toca continuar con la segunda parte de esta historia. Justo como imaginé esa noche no pude dormir prácticamente nada. No nos fuimos muy tarde a dormir pero claro... Chloé y Eva abrazadas a mí, entre el calor que me daban y lo adorables que se veían, seguramente tardé dos horas en dormirme... tampoco ayudó mucho el que Eva se levantara temprano para ir al baño y al ver que me babeó encima mientras ella dormía... pues eso, que al intentar limpiarme para que no me enterara terminó despertándome.  Miré a mi izquierda y vi como Eva intentaba limpiarme con las sabanas, no tenía ni idea de que hacía hasta que más tarde me lo explicó, al mirar a la derecha vi a Chloé a mi lado, ya no estaba pegada a mi, estaba boca arriba, tenía uno de sus brazos sobre mí y el otro se le caía por un lado de la cama. Me acerqué todo lo que pude a Eva para susurrarle sin despertar a Chloé. - Eva... necesito que me ayudes con una cosita que te encantará... - ¿Tiene algo que ver con el sexo? - No... es solo molestar a Chloé. - Perfecto me apunto - Dijo Eva guiñándome un ojo. - Ok... solo tienes que hacer una cosita de nada. Contaré con la mano hasta tres, cuando cierre el puño tú le darás un beso en el oído derecho y yo en el izquierdo, cien por cien que se queda sorda y la despertamos. Eva puso un sonrisa que más bien parecía que estuviera abriendo un maletín lleno de dinero. Eva paró de limpiarme y empezó a rodear la cama completamente desnuda, de puntillas sin hacer nada de ruido y muy despacio, se puso junto a Chloé y acercó sus labios a su oreja, puse mi mano lo más que pude y donde Eva pudiera verlo mejor, imité a Eva acercándome a Chloé y empecé la cuenta atrás, tres segundos más tarde Eva y yo le dimos a Chloé un beso que jamás olvidará. Tras los besos Chloé se incorporó casi al instante, involuntariamente me propinó un golpe con su codo en toda mi cara. Chloé miró a ambos lados con ambas manos sobre sus orejas, al vernos y sumar dos más dos empezó a maldecirnos de todas las formas habidas y por haber, tanto en español como en francés y en un volumen exageradamente alto y no la culpo... literalmente la dejamos sorda un rato. Eva ignoró por completo a Chloé y se tiró a la cama de la risa que le estaba dando. Ya con los tres totalmente despiertos descarté el poder dormirme de nuevo, Chloé decidió irse al baño, no sé si a lavarse los dientes, lavarse un poco en general, mear o puede que masturbarse, ni idea... la verdad es que nunca me lo dijo, pero tardó un rato... rato que Eva decidió aprovechar bien. Me quedé mirando fijamente el culo de Chloé camino a la puerta y cuando salió me fije en que Eva estaba completamente embobada mirando en mi dirección, más concretamente un enorme bulto que se veía en las sabanas, obviamente ese bulto estaba en una zona muy concreta. Eva tiró de golpe de las sabanas y dio un salto de alegría, se lanzó a la cama quedándose tumbada boca abajo con la espalda erguida -Creo que hoy seré yo la primera en desayunar, un buen churro y dos huevitos para mí sola - dijo Eva y acto seguido comenzó a lamerme los huevos mientras me masturbaba muy despacio. Ya había olvidado lo bien que la chupaba Eva, mientras ella seguía yo la miraba a la cara, eso al principio pero luego aparté un poco la mirada y vi el precioso culito de Eva - ¿Te gustan mis pies? no sabía que fueras un fetichista hermanito, si quieres luego te dejo jugar con ellos... o los usaré para jugar con otra cosita si quieres... - Eva tenía las rodillas dobladas y balanceaba sus pies, pensó que en lugar de mirar su culo le estaría mirando sus pies, ya que estaban casi en el mismo sitio al que estaba mirando y no quise sacarla de su error... Al poco rato Eva empezó a moverse y se levantó para ponerse de rodillas alado de la cama, empezó a dar golpecitos en el borde de la cama para que me sentara donde ella decía - Quiero que me mires a mi carita y no a mi pies o donde sea que mires ¿si? y cuando estés listo me avisas - le hice caso y en realidad fue buena idea que decidiera cambiar de posición, de seguir así no aguantaría mucho mas, no gané mucho tiempo más y tras avisar a Eva de que me correría dejó de chupármela y solo me masturbó, terminé corriéndome por todo su pecho y ombligo, Eva sonrió y me miró muy fijamente como si tramara algo. - Ya verás lo que tengo pensado... - dijo Eva. - No sé yo... ¿no me gustará verdad? - No se... creo que te encantara... Chloé!!! corre ven!!! - Ya voy... ¿Qué quieres? - Pues nada... que le digo a mi hermanito que quiero desayunar y me dice: Pues toma la leche!!! y mira como me dejó... yo solo quería una tostadita y un zumo... no esto... ¿lo quieres tu? - Ya claro... y cuando me acerque a ti dirás que ahora si lo quieres... - No, no. Te lo prometo... si digo eso solo dile a Ángel que nunca me toque ni le dejé hacer nada... - Ok... - Chloé se acercó a Eva, alargó la mano y cuando estuvo a punto de tocarla Eva le di un bofetón en la mano a Chloé. - No no no!!! Tendrás que usar la lengua, vieja zorrita... - ¿Lo dices en serio? mocosa... - Bueno... tú decides, empiezas a limpiarme o me lo quito todo dándome una duchita... Chloé empezó a darle lametones a Eva sin parar, cuando vio que lo dejó todo impecable siguió con chupetones... los cuales le dejaron algunas marcas, Eva se dio cuenta de lo que hacía y apartó a Chloé de un pequeño empujón. Chloé me dirigió la mirada con los ojos entrecerrados, tenía aspecto de estar enfadada... se dio la vuelta y sacó a Eva del dormitorio, cerró la puerta y le puso el seguro, no sabía ni que existiera, seguro que se arrepintió de no ponerlo la noche anterior... Chloé se lanzo encima mío y empezó a chuparme la polla sin decir nada... Después del espectáculo que me brindaron Eva y Chloé no necesitaba ningún estimulo para prepararme. - Chloé, yo encantado de hacer esto pero... ¿no me dejarías descansar...? solo un poquito. - Silencio, después de anoche ¿me pides que pare? ni de broma y si te duele te aguantas como yo anoche. - Fue idea de Eva, yo no tenía nada que ver... - Silencio o en lugar de usar la lengua uso los dientes y no usarás a tu amiguito en meses... Dejé que Chloé siguiera, en parte porque no lo estaba haciendo nada mal y no me molestaba... Chloé lo estaba haciendo aun mejor que la ultima vez, parece que no le sentó muy bien lo de que Eva fuera mejor que ella... Cuanto más tiempo pasaba más calor hacía, tanto Chloé como yo empezamos a sudar y ella más aun ya que tenía el pijama aun puesto   - Quiero tu leche ya... ¿a que esperas para dármela? - No es mi culpa... para la próxima adelántate a Eva y aun así... ¿en teoría es como si me la hubieras chupado tu antes? - No, no fue suficiente, quiero mas... dame un segundo - Chloé empezó a quitarse el pijama y solo se quedó con unas braguitas rosas que le quedaban muy apretadas. - Ok... creo que así mejor... no sé si así terminare antes, pero me gusta más estas vistas. Chloé seguía con lo suyo y por mí ninguna queja, mientras tanto Eva se puso aporrear la puerta sin parar y todo eso acompañado de increíbles comentarios dirigidos a Chloé con mucho amor y cariño (los cuales se escuchaban muy flojos)al estilo de:   -Vieja bruja deja de abusar de un crio-  -Aprovéchalo mientras puedas que con esas arrugas no cataras más jóvenes - - ¿Necesitas condones? aaaaa no, que ya se te pasó el arroz ¿no? - entre otros muchos... Con el tiempo Chloé consiguió lo que quería y terminé en su boca. Chloé se levantó para abrir la puerta, lo primero que se vio fue a Eva - serás zorra tía!! - dijo Eva, desde mi punto de vista no pude ver nada ya que me dio la espalda, pero Chloé le saco la lengua y luego se trago todo frente a Eva.  - Serás hija de puta!!! - dijo Chloé desde el salón. - ¿Qué pasa? ¿Qué hiciste ahora? - le pregunté a Eva. - No nada... que me apetecía ir desnuda por casa y que todos lo hiciéramos también y subí la calefacción un poquito... o puede que mucho. - Con razón estoy sudando... ¿Y se cabreó así... solo por eso? ¿No te dejas nada sin contarme? - Bueno... puede que le quitara la ruedecita del termostato para que no pueda bajarlo... y también puede que la "perdiera" El resto de la mañana fue un poco caótica, Chloé y Eva se pelearon por el calor pero por mí parte no me importó mucho... ver a Eva completamente desnuda por todas partes y a Chloé con unas braguitas que prácticamente se las podía quitar ya que se le notaba todo. Comer así fue un poco extraño y al terminar Eva se puso a buscar los condones que escondió Chloe, desgraciadamente sin éxito. - ¿Vieja donde los metiste? necesito que mi hermano me folle YAAAA. - Nunca los encontrarás y te los daré cuando yo quiera, no cuando tú lo digas. - Ok... ¿y si lo hacemos sin? así no te necesitamos - Si quieres ser madre... ya verás lo bien que le sentará a tus padres... - Bueno... yo no dije que lo hiciéramos por ese sitio... - ¿Enserio? Ángel... ¿recuerdas cuando lo hicimos por detrás?  - Si... - Te hice ponerte un condón ¿no? digo yo que por algo sería... ¿no crees? - Imagino... ¿para no mancharme? - Puede ser... pero no me apetece llevarte al hospital... - ¿Lo dices enserio? - Puede... o puede que no... juégatela ¿no? Toda la tarde fue calurosa y para dormir Eva decidió poner la temperatura como debía ser, esa noche Chloé se anticipo y ahora si que cerraría la puerta con seguro incluido. Me metí a mi cama y acto seguido Eva entra a la habitación y en lugar de entrar en su cama se  metió en la mía con total naturalidad. - Ángel... porfi porfa porfiiii... puedes hacer que me corra. Lo necesito para dormir, usa tu boquita para darle besitos a tu queridísima hermanita en su conejito. - Supongamos que hacemos lo que tú quieres... ¿Te correrás en mi cara y me dejarás empapado no? - Puede ser... ¿pero... da igual no? - Pues no me apetece ducharme todas las noches y más aun que me duche hoy por tu gracia de poner la calefacción alta... - ¿Y si solo lo haces un ratito... no sé como cinco o diez minutitos y luego solo me masturbas? te prometo que te lo compensaré en el futuro ¿Qué dices? - Tú ganas... pero como sigas poniendo esas caritas para hacerme chantaje psicológico...  Eva se puso de rodillas sobre mi cara mientras susurraba - Yo gano... - saqué mi lengua y empecé a metérsela un poquito en su coñito, Eva puso sus manos sobre mi pelo y empezó a moverse por su cuenta, viendo el ritmo que llevaba terminé sacando por completo mi lengua e intentar llegar lo más profundo posible, Eva hacía todo lo posible por aguantar sus gemidos. No paraba de mover sus caderas, más bien parecía que Eva se follaba mi boca y no yo a ella... la dejé seguir pero al rato, cuando sus gemidos yo no eran para nada controlables saqué mi lengua, cerré la boca y paré de golpe. - ¿Por que paras? ¿Dónde tienes el botón de encendido? necesito darle para que sigas... - Si... bueno, déjame adivinar... ¿Te queda casi nada para correrte? y como no... en mi cara. - Ya entiendo... me bajo de tu cara ¿no? Pasé mis manos por debajo de las piernas de Eva y de golpe tiré de ella dirección a los pies de la cama, con Eva boca arriba y yo encima de ella, puse mi codo izquierdo sobre su hombro derecho y con la mano agarré su otro hombro, con mi brazo en esa posición y mi peso... Eva estaba completamente inmovilizada, puse mi mano derecha sobre su coño el cual ya estaba mojadísimo y empecé a masturbarla lo más rápido que pude y justo como esperaba... en menos de un minuto Eva empezó a soltar pequeñas patadas al aire seguido de unos pequeños espasmos entre los gemidos que más bien parecían gritos. Encendí la luz y vi como mi mano estaba completamente empapada por Eva y como cuatro o cinco líneas casi perfectas que quedaron dibujadas en las sabanas, ¿la dirección? del coño de Eva a la almohada directamente - Genial... ahora dejaste mi cama inutilizable... - Le dije a Eva, no le importó mucho ya que me agarró la mano derecha y empezó a limpiar su corrida con la lengua, pasé de tener la mano mojada por su coño a tenerla empapada de su saliva...  - ¿No pensarás que te dejaré ir a dormir con eso

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

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