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#Caras

Fotos, gifs y packs de Caras subidos por la comunidad.

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AAleDunsLv1· hace 19 dRelatos

La gerenta brasileña...

despues de tenia que volver a la ciudad. Volver a la rutina.. y eso hice. La relación con mi novia iba en picada. En el trabajo estábamos sufriendo varios cambios. La empresa se preparaba para salir en bolsa, y con ello cambió de oficina. Pasamos de estar en oficinas subdivididas a una planta libre en el último piso de un edificio vidriado. Con esos cambios llegaron caras nuevas. La única cara que realmente importó fue cuando llegó directamente de Sao Pablo una chica para hacerse cargo de una de las gerencias. Era un bombonazo, tenía locos a todos en la oficina. Rubia de ojos claros, una cintura de avispa y un cuerpo hermoso. Obviamente yo era un admirador más de su belleza. Antes del cambio de oficina se hizo un festejo en un bar y fuimos algunos de la oficina. Esa noche me senté al lado de ella, y automáticamente se hizo una especie de burbuja donde solo estábamos ella y yo. Ahí me enteré que era casada y varias cosas más. En un principio pensé que se había acabado mi suerte, pero estaba bastante equivocado... coqueteamos toda la noche, miradas, sonrisas, un par de caricias. claramente había algo, se fueron yendo uno a uno.. nosotros nos quedábamos. Fue ahí cuando me dijo “queres que te lleve a tu casa”. No dude un segundo en decir que si. Fuimos en su auto charlando, rozando nuestras manos, y cuando llegamos a la puerta de mi casa le di un beso en la mejilla, y me quede ahí dando un par de besos hacer dándome a su boca. Cuando llegue a su comisura.. Sono su celular, me hizo el gesto de silencio, y atendió “Hola amor, estoy yendo a casa... no te hagas problema en 5 estoy por ahí” Corto y me dijo “me tengo que ir”. Me baje y entre a casa. En ese momento mi relación estaba terminada. Ya no tenía sentido seguir. Y así fue. En la nueva oficina, nos cruzábamos todo el tiempo. Muchas veces en la cocina o baños que eran espacios comunes. Más de una vez nos tentábamos de más.. Fue en ese momento que me llego un mail que decía “Tengo ganas de más”. Nos pusimos de acuerdo para salir de la ofi juntos e irnos a mi casa. Ella me volvió a llevar en su BMW a mi casa pero esta vez entro. Le ofrecí algo para tomar, nos pusimos a hablar. Ella estaba sentada en una banqueta mirando hacia mí con las piernas ligeramente abiertas. Tenía puesto unos tacos, pantalón de vestir, una remera pegada al cuerpo y un saco. Me fui acercando y nos terminamos besando. Nuestras bocas no paraban de buscarse. Fue una fiesta de legua y labios. Nos besabamos y yo agarraba su cara con mis dos manos. Íbamos muy bien, hasta que se separó un segundo de mi, me miro, se paro me agarro de la mano y nos fuimos a la cama. Nos fuimos desnudando.. le saque el saco. Ella me desabrocho el cinturón. Le quite la remera, ella me desabrochaba la camisa. Me desabrocho el pantalón yo hice lo mismo con el de ella. En ese momento quedamos los dos en ropa interior. Ella estaba con un conjunto hermoso, toda blanca. La cintura y panza era de revista. No podría creer que la gerenta brasileña que tenía 6 años mas que yo estuviera en mi cama. Ahí fue cuando ella fue directo a mi abdomen, me empezó a besar y a bajar mi bóxer. Mi pija estaba durísima. Y me la empezó a chupar. Yo mientras con mis manos me iba en búsqueda de su concha que estaba muy mojada. La tocaba, ella no paraba de gemir con mi pija en la boca. Estaba en la gloria. Fue ahí cuando la hice parar la di vuelta y empecé a besarle la nuca mientes mi pija estaba entre sus nalgas. La rozaba, ella tiraba la cola para atrás. Y en ese momento le corrí la bombacha para un lado y empece a metérsela. Estuvimos un rato así, después ella se puso arriba mío. Estábamos muy bien. Le empezó a sonar su celular y no lo atendió. Pero empezó a apurar la cosa y terminamos acabado. Nos seguimos besando y disfrutando un poco. Pero al toque devolvió la llamada. Le decía a su marido que ya iba a casa, mientras estaba desnuda al lado mío. Nos despedimos esa noche.. pero fue el principio de muchas aventuras juntos.. ella probó todos mis límites.. en la próxima le seguiré contado de nuestras aventuras y de otras más.. después de todo ella era casada y yo era un nuevo soltero que estaba descubriendo la mejor forma de disfrutar del sexo...

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SSurhot33Lv1· hace 21 dRelatos

Cogi con muchos y sin mi marido...

Fuimos a una reunión de amigos especiales, asi me dijo mi marido, la tarjeta valia un lindo dinero ,habian cerca de 30 personas y habia que ingresar con antifaz. Llegamos al lugar nos recibio el organizador junto con su esposa. Ingresamos mirando un poco todo , saludamos a todo el mundo que se cruzaba. Fuimos a la barra que habia alli y pedimos un trago conversamos con algunas chicas y muchachos, hasta que al tiempo, los organizadores hablaron a todos los presentes y sobre todo haciendo mencion a determinadas reglas. Luego de la bienvenida y las palabras la musica se apodero del lugar hubo juegos fue muy divertido. En cierto momento me diriji a la barra a pedir un trago y dos muchachos se hacercan a mi saludandome alagandome por la ropa que llevaba puesta , tenia una pollerita muy corta con volados medias de encaje ligas , portaligas , tanguita muy chiquita y una camisa transparrnte con un solo boton sin corpiño. Conversamos uno de ellos me tenia de la cintura sentia como una pequeña caricia el otro muchacho me hablaba al oido diciendome que tenia un aroma excitante y me dio un beso en el cuello, la luz del lugar era tenue vi a mi marido conversando con una mujer mientras los dos hombres estaban conmigo, uno de ellos mw invita a unos sillones y fuimos alli, me sente entre medio de ambos. Tomamos champagne y sus manos me tocaban las piernas senti como mis pezones se comenzaban a ponerse duros sus carician en mis muslos me generaban una cierta electricidad , les dije que volvia enseguida me pare y fui al baño, al salir uno de ellos carlos estaba en el pasillo cuando lo cruze me agarro de la cintura y me dio un beso en el cuello yo apoyada en la pared senti su mano buscar mi cola acaricio mis cachetes nos abrazamos y sus dos manos agarraban mi colita por debajo la pollera mi excitacion empezo a fluir nos besamos y al instante siento a pablo detras mio besando mi nuca y sus manos acariciando mi cintura y mis pechos...yo habri mis piernas un poco para facilitar el masaje que buscaba carlos en mi conchita ahi senti sus dedos recorrer mi cuevita tenia mi cuerpo entregado a dos hombres mi conchita estaba humeda senti un bulto que se apoyaba en mi cola mis tetitas manoseadas, mi conchita , mi cuello besado. Vamos bebe...me dice carlos y me tomo de la mano y fuimos a una habitacion al ingresar habia un hombre en la cama con dos mujeres , el hombre estaba de rodillas sobre la cama y las dos mujeres le estaban chupando la pija, los mire mientras carlos se apodero de mis tetas con su boca y pablo manoseaba mi cola y corria mi tanguita para acariciar con sus desos mi conchita humeda e hinchada y mi esfinter que latia. Yo estaba muy excitada mirando a este señor con las dos mujeres y el trato que mi cuerpo recibía, el hombre de la cama me miraba y me sonreia por momento, comenze a sentir la lengua en mi cola y unos desos de carlos en mi concha y si boca aun en mis pezones, las mujeres que chupaban la pija del hombre se meneaban y entre ellas se tocaban la cola y espaldas. El hombre me hace seña con su mano para que me acerque y lentamente me diriji a el me arrodille sobre la cama mientras que carlos me acariciaba la espalda y tambien llevo su mano al culo de una de las mujeres y pablo separo mis piernas para comerme la conchita. El hombre saco a una de las chicas de su pija y le indico que lamiera a la otra mujer y agarrandome del cabello me llevo hasta su pija que empeze a chupar, estaba caliente y muy dura llena de saliba la mujer me miraba agarrando esa pija que era grande mientras yo la chupaba me decia al oido... Es rica la pija de mi papi verdad???.... y me besaba la comisura de los labios. Mientras me retorcia del placer con la lengua de pablo en mi Conchita y culo, por momentos la sacaba de mi boca y la chica la chupaba mirandome a los ojos y me invitaba a chuparla tambien junto a ella y asi lo hice....al rato comenze a acabar en la boca de pablo mientras el saboreaba mis jugos y me apretaba el culo.... en eso la chica se monta al hombre comenzo a cabalgarlo y el me dice que le ponga la conchita en la cara...me pongo de xuclillas sobre su cara y el agarrandome de los cachete comenzo a meter lengua dentro mi cuevita caliente y dentro del culito , la nujer comenzo a tocarme las tetitas y beso mi cuello y busco mi boca y comenzamos a besarnos mientras el hombre me chupaba y mordisqueba mi clitoris y ponia un dedo en mi culo yo me movia en circulos ya tenia un deso en la cola y un dedo en la concha mientras el chupaba, asi estubimos hasta que la mujer comwnzo a acabar en la pija del hombre y al terminar se salio de alli y yo busque chuparle la pija en un 69 hermoso..su pija llena de flujos de la joven mujer me la ponia hasta la garganta era curva esa pija y entraba hasta la garganta al punto que sentia como me daba chirlos en la cola y me dijo que lo monte, le di unos languetazos mas y me acomode encima para ponermela toda en la conchita, pero el queria mi culo... Montame con ese culo mami. Me dijo y mientras me apretaba los pezones senti unos dedos en mi culito lenos de saliba y era la otra mujer que agarro la pija y ensalibo mi culo llevando la pija del hombre a mi eafinter..baje un poco y enseguida entro la cabeza sentia como la lengua de la mujer pasaba por mi cola y seguramente por el tronco de esa pija caliente me movia suave , las manos del hombre me sujetaban de mis chachetes , la mujer se paro delante mio ofreciendome una conchita muy hinchada y rosadita con algunos bellos colorados agarro mi cabeza y me hizo chuparle la Conchita pase mi lengua por sus labios habia olor a pija y leche, lamia esa conchita de nena de adolecente y salia lechita de alli que tambien lami con ganas hasta que ella apoyada de mis hombros empujo fuerte hacia abajo haciendo que la pija del sr entrara de un solo envion en mi culito, senti como sus huevos pegaron en mis cachetes y esa pija que quemaba mis tripas..... Te gusta la pija de mi papito verdad?? Me decia mientras agarraba mis pelos y se frotaba la concha en mi boca, comenze a cabalgarlo con fuerzas gemia y chupaba esa conchita llena de semen, bajo ella a besarme y mi cuevita quedo a merced del señor que lamia y limpiaba esa conchita ...salio de alli al rato el hombre me hizo poner en cuatro patas y se acomodo detras mio a cogerme la cola ellas dos tambien estaban en cuatro siendo cogidas por carlos y pablo, en un momento pablo se paro al lado nuestro y comenzo a tirar leche sobre nuestras caras yo sacando la lengua para tener lechita al terminar manotee la pija de el y la comenze a chupar dejando limpia, comenze a gritar de dolor por las embestidas del hombre esa pija entraba profundo y al ser curva parecia que iva a perforar mi estomago me agarro del pelo tirandolo hacia atras comenzo a acabarme en enl culo, cuando do dejo la ultima gota de leche el se puso enfrente mio para que la limpie y las dos chicas fueron a mi cola que con sus manos habrian bien mi culito abierto y comenzaron a chuparlo metiwndo lengua adentro y con chirlos en mis cachetes pidiendome ambas que dejara caer la leche de su papi, haciendo esfuerzo para hacerlo comenzaron a lamer hasta obtener leche que salia de mi adolorido culo...quede un momento alli ellos se fueron del la habitacion pablo lamio mi conchita y carlos puso su pija en mi boca, comencé a chuparlo y pablo subio mis piernas poniendo su pija en mi cuevita, comenzó a cogerme lento, profundo sentia elgolpedesu ingle con mi cola, luego que la pija que chupaba estubo dura pablo se acosto en la cama boca arriba lo monte y carlos me la puso en la cola que aun estaba sensible. Me cogieron con buen ritmo, varios minutos hasta que comenze a acabar junto con carlos que me lleno la cola de lechita, sin sacarla y moviendose al ritmo de pablo y el mio que era la mezcla de la acabada y y lo que sentia en la concha....cuando al fin llego la leche en mi cuevita...nos quedamos un ratito alli, besandonos tocandonos , lami un rato las dos pijas les di un besito , me vestí y sali en busca de un trago, no vi a mi marido llegue a la barra pedi un gancia quede alli un rato, pasaron media hora aproxi y se hacerco un hombre a la barra conversamos un rato estaba vestido todo en cuero con tachas y cadenas. Pasaron varios minutos y estando alli bajo su mano a mi conchita toco y metio un dedito y se lo llevo a la boca... Tenes sabor a putita!!. Me dijo se puso detras mio me habño al oido y agarro mis manos poniendolas en mi espaldas...senti un frio en las muñecas, habia colocado unas esposas, me agarro del cuello me beso, me dio un trago de gancia que estsba tomando, me dio un beso y su mano apreto mis labios vaginales acaricio mi clitoris se hacerco a mi oido nuevamente, Las putitas como vos son las que me gustan... Asi??? Le respindi, te bancas a una puta como yo??? El esbozó una sonrisa y apreto fuerte un pezon y metio un dedo en mi culito, lo saco chupo su dedo. Lo puso en mi vaso de gancia y lo volvio a meter en mi cola...luego esposada me agarro del brazo y me llevo a un cuarto distinto al que estube antes. Me beso agarro un panuflo que tenia en su muñeca y vendo mis ojos....sentia como me saco la camisa no tenia mi tanguita puesta me recosto en la cama , ató mis pues a cada punta de la cama yo boca abajo. Saco luego las espisas y me ato las msnos en la csma igual que mis pies, paso un brazo pir debajo mi abdomen y puso unas almohadas quedando mi culo elevado , senti que me acariciaba la espalda , luego otras manos la cola otras los pies eran varias manos en mi cuerpo...comenzaron a chuparme él cuello la espalda la Conchita hinchada dedos en mi cotorrita lengua en el culito luego dedos dentro de la concha y el culo tambien, al poco tiempo una pija entrando en ls conchita comenzo a cogerme, sentia otras pijas en mi cuerpo me agarraron del pelo tirando mi cabeza hacia atras y tenia dos pijas alli para lamer cosa que hice mientrasmf cogian , al rato salio de la conchita y la puso en la cola, comenze a sentir como se cambiaban para entrar en mis dos agujeros, creo que fueron cuatro pijas dintintas estuve mucho tiempo recibiendo pija en ambos lados atada a la cama , me cogian con fuerza y me llenaron de palabras sucias, me golpeaban en la cola tres veces me acabaron en mi culo casi sin sensibilidad eran embestidas fuertes sin compacion y yo aun asi gozaba, suplicaba y puteaba, dos veces mi acabaron en la conchita y tres veces en mi boca, no se el tiempo que estuve siendo cogida, luego mf desataron y sin sacarme la venda de los ojos, me pusieron en cuatro patas y volvi a ser penetrada por la cola, mientras me ponian las pijas en la boca, al final me cogio una pija no larga pero era muy gruesa. Me cogio por varios minutos , me ardia la cola , era como si se fuera a romper ya que la sentia estirarse al punto de rajarse, era infernal, por max que pedia por favof que pare mas fuerte lo hacia y lod hombres festejaban y reian, ademas de seguir diciendo , puta, conchuda, trola, y sin fin de cosas, ya a lo ultimo senti esa piha llenarme el culo de leche , me temblaron las piernas me ardia la cola, allí quede un rato, luego me cambie, ya sin tanga las medias con resto de leche, la pollera igual manchada, me acomode pase al baño, me moje la cara acomodo miz cabellos todos revoltosos y con resto de leche, me puse el antifaz y sali pedi una gaseosa, y al rato veo a mi marido me abracé el tomamos algo , conversamos tenia un olor a concha terrible en su boca y cuello., nos contamos algo, ya al momentos que irnos viene las dos chicas con las que estuve al principio. Me dan un beso en la boca y a juan tambien aunque mas prolongados, nos despedimos de algunos y al salir de alli los veo a los muchachos que me cogieron a lo ultimo... que eran compañeros de mi marido del trabajo.... Bueno. Mis amores.....esto paso hace unos añitos . Una noche que la pasamos super bien y algunos de ello aun mantenemos relaciones sexuales.. .besos y espero que me digan si les gusto.....

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MmowshaLv1· hace 21 dRelatos

Vi como les rompieron el Culo a mi Mamá y mi Hermana

Les contare esta historia que me sucedió hace apenas 3 meses, si la cuento es para liberarme un poco de lo impactante que fue.  Vivo en una ciudad del sur de Estados Unidos con mis padres y mi hermana Martita ,yo tengo 19 años y ella 18,mi padre sale seguido fuera de la ciudad por su trabajo y mi madre tiene un trabajo de medio turno como vendedora de bienes raíces, recién cumplió 50 años, ella es rubia, de ojos azules y de muy buen cuerpo gracias al gimnasio, su cuerpo es del estilo de Jennifer López, aunque 2 de mis amigos mas cercanos suelen molestarme en broma los muy macarras diciendo que se parece a una famosa milf pornstar.(y debo reconocer que si,es muy parecida en cara y cuerpo)  En el vecindario hay unos vagos negros, son 5 tipos sin oficio ni beneficio de entre 20 y 24 años,liderados por un mamón de sangre pesada llamado Max ,que se la pasaban molestando a mi hermanita,muchas veces les quise reclamar pero máma me lo prohibia,decia que no me metiera en problemas.  Una tarde mi hermana llego muy asustada a la casa, yo acababa de bañarme y me estaba vistiendo en el piso de arriba y escuché a  Martita decir "esos vagos ya no los soporto"  "ignora a esos idiotas" respondió máma que acababa de llegar del trabajo y parecía había tenido un mal día y no estaba de humor.  "pero es que cada vez son mas groseros y leperos"-respondió mi hermana.  "ya estuvo bien, es hora de ponerles un alto a esos tipos,acompañame" dijo en tono molesto máma y acto seguido salieron de la casa, yo no le di mucha importancia al principio,pero luego reaccioné y pensé: será mejor que las acompañe, no vayan a ponerse pesados esos imbéciles.  Ellos viven en una casa al final del callejón, por donde tenemos que pasar nosotros, por eso son inevitables sus groserías a mi hermana, cuando salí ya no alcance a ver a máma y Martita y me dirigí a la casa de estos tipos ,la entrada principal esta al final del callejón, pero antes hay una reja que da a su puerta trasera y al pasar por ahi decidí meterme por atrás, son como 10 metros de patio y luego hay un enorme ventanal sin vidrio y con cortina de un solo lado, me acerque sigilosamente,de ahi se aprecia la sala de la casa perfectamente,oí voces y me escondí en la cortina, mama y Martita ya llevarían ahi algunos 3 minutos y escuche a máma decir:  "Espero que entiendan, lo que les dije,no voy a permitirles una falta de respeto mas" ¿entendieron? máma uso una voz enérgica y su rostro mostraba su enojo,asi como su expresión corporal que imponía respeto tanto así que esos imbéciles estaban todos azorrillados.  "No es para tanto señora" dijo uno de los vagos,  "¡Cual no es para tanto ni que nada! ¡ a esta niña me la respetan! seguía hablando máma con autoridad mientras los mamones la miraban con caras de pendejos asustados,  ¡ Me senti orgulloso de mi madre !  al ver como estaba poniendo en su lugar a esa bola de cabrones,se veía imponente, incluso hice un esfuerzo por aguantarme la risa de ver las carotas de pendejos que ponían los vaguetes,pero entonces se levanto Max el lider,un negro de unos 24 años y dijo con burla el idiota:  "Ya señora,tranquilicese,se me hace que su marido no le ha dado mantenimiento y por eso esta así"  ja,ja,ja, rieron los demás, provocando el enojo de mi madre quien contesto:  ¿como te atreves a decir esas estupideces?  "pues es lo que parece, pero no se preocupe si quiere aqui le damos su tratamiento"  eso hizo enfurecer a máma quien le contesto:  "CALLATE PINCHE NEGRO DE MIERDA"  Palabras que hasta a mi me sorprendieron porque máma rara vez usa ese tipo de lenguaje y jamás la había escuchado decir un comentario racista,no cabia duda que la pobre había tenido un muy mal día en la oficina.  Pero estas palabras detonaron la furia de los vagos, tanto que hasta la irradiaban por los ojos.  "Max se levanto y tomo del cabello a máma y le dijo:  "Eso si no te lo voy a permitir maldita puta,esa ofensa ¡La pagass!!  Rápidamente pensé en intervenir pero me quede paralizado.  "Suéltame infeliz" no se amedrento máma y se zafó de Max pero este la volvió a tomar del cabello y la hinco,mama se volvió a parar pero el desgraciado la volvió a hincar ahora con mas fuerza de las greñas, y se empezó a bajar el panty que llevaba, dejando al descubierto su verga y la acerco a la boca de máma diciendo:"ahora veras como te callo tu pinche bocota, puta altaneraa!!  "Suéltame Cabrooggg"  No termino de decir la frase máma porque le metio la polla en la boca, pero ella luchaba por impedirlo,los gritos de Martita ya desde hace rato hacían mas dramática la escena y Max les dijo a sus compinches "callenme a esa putita" los tipos se dirigieron a Martita y dos le pusieron las manos en la boca mientras los demás la sujetaban , mientras máma trataba de zafarse de Max pero este con mas fuerza le estiraba el cabello y le metia la verga en la boca, era tan grande la verga del cabrón que le desfiguraba el rostro a mi pobre madre inflándole los cachetes.  Intente reaccionar y apenas pude moverme , buscando algo, una pala,un bat o que se yo para enfrentar a esos cabrones pero no halle nada, al volver hacia adentro otra vez, me quede paralizado sin poder moverme,no entiendo que me paso, para ese entonces ya eran dos cabrones los que le metian la verga a máma en la boca al mismo tiempo inflándole ambos mofletes,  ¡Pero algo raro estaba pasando! máma ya no oponia tanta resistencia e incluso creo que veía las vergas con deseo,para ese entonces los otros vagos ya habían amarrado a Martita en una silla ,quien estaba desmayada de la impresión, Max los llamó y les dijo:  "Vengan todos al festín, esta puta nos la va a mamar a todos"  ni tardos ni perezosos llegaron y rodearon a máma que seguía hincada en un viejo colchón que estaba en el piso en el centro de la sala y empezaron a restregarle las vergas por toda la cara ,máma a esas alturas ya las veía con avidez,la cual confirme al mirar como las devoraba con frenética pasión. Max la levanto de los cabellos y la puso de pie y luego la empino así parada y levanto su falda y bajó sus bragas metiendo su carota entre las nalgas de mi madre,parecia como si entrara en una cámara fotográfica de las antiguas, con gran desesperación amasaba las nalgas de máma y pasaba su lengua por la raya de las mismas, mientras máma chupaba las vergas de los amigos de Max.  "Parece que esta puta esta empezando a gozar"  dijo Max, en eso máma abandono por un momento su glotonería, levanto la cara y reparo en que allí estaba Martita amarrada y desmayada y pregunto:  ¿Que le paso a mi hija?  "nada ,es solo un desmayo,pero yo se como se recuperara"  dijo el mamonzete de Max y se dirigió hacia ella y le acerco su enorme vergota venosa a la boca " esto la hará volver en si"  "No a ella no le hagan nada, ella es muy pequeña" dijo mi madre.  "Pero si la madre resulto una puta de seguro ella también, además ella también tendrá su merecido por ir de rajona" respondió Max  y prosiguió restregándole la verga a Martita ,hasta que ella empezó a reaccionar sacando la lengua y al sentir algo en su boca abrió los ojos ,y al ver la enorme verga de Max se asusto y grito,  "Calma ,nenita, se buena y no pasara nada" le dijo Max, Martita torpemente empezó a mamarle la verga y Max invito a uno de sus amigos, "ven, Sam vamos a ver como luce la carita de esta putita con dos vergas adentro"  Le metieron las dos enormes barras de carne y al igual que a máma le inflaron los mofletes con sus vergotas,luego el mamón les dijo a sus compañeros "vengan chicos a darle polla a esta nena"  estos obedecieron y al poco rato ya estaba mi pobrecita hermanita rodeada de todas las vergas y al igual que a mi madre se las restregaron por toda la cara,incluso el cabrón de Max la agarraba de sus coletitas y la obligaba a tragarse entera esa descomunal anaconda,lo hacia con tanta brusquedad que hasta casi la hace vomitar,provocando que las lágrimas de mi hermana aparecieran, pero al igual que mi madre al poco rato Martita sola buscaba las pollas por su propia iniciativa, rotaba los turnos para mamar verga con singular alegría, mientras máma contemplaba la escena con una mezcla de sorpresa y lujuria.  ¿QUE HABIA PASADO ? ¡ mi madre y mi hermana estaban convertidas en unas zorras devora pollas!  Luego Max volvió con mi madre y la llevo a un sillón donde le empezó a chupar las tetas como un bébe hambriento, mi madre tenia una sonrisa de satisfacción y yo solo contemplaba la escena humillado sin poder hacer nada,enseguida Max se sentó y llamo a máma:  Venga señora , venga y móntese en mi verga para que vea lo que es bueno"  Mi madre obedeció se paro en el sillón y lentamente fue bajando hasta quedar bien ensartada en la verga de ese negro de mierda, quedo de espaldas hacia mi y pude ver como esa descomunal riata se perdía entre sus pompas,poco falto para desmayarme pero seguí en pie.  Ahi estaban las nalgotas de mama rebotando en el vergonón de ese culero, Después llevó a màma hacia el sofá que estaba al lado, la puso de perrito con sus codos descansando sobre el brazo del mueble y empezó a cogérsela, máma sin duda lo gozaba.  -vamos cabròn mèteme toda la verga,fòllame como la puta que soy-  así estuvo como tres minutos para después acercar su cara al trasero de mi madre y con las manos le separo las nalgas y empezó a darle de lengüetazos en el ano para después introducirle un dedo,al cabo de unos segundos le metio dos dedos, un sudor frío empezó a recorrer mi rostro,presentí que ese era el preludio de lo que vendría:  ¡¡Ese cabrón le iba a dar por el culo a mi sacro santa madre!!  Max tomo su enorme verga y la dirigió hacia el culito de máma,quien al apenas sentir el roce volteo inmediatamente y pregunto-¿qqque vas a hacer?- ¿pues como que que voy a hacer? te la voy a meter por el culo-  el rostro de mi madre cambio de placer a preocupación. -no,por favor ,es nuevo-  ¿quee ,tu esposo nunca te ha dado por el culo?  -no- respondió màma. -pues vaya que es un pendejo,como es posible que teniendo este culazo en casa nunca lo haya usado-  -alguna vez me lo pidió pero mi educación no me lo permite-  -pues a mi tu educación me importa una chingada y te la voy a meter por el culo perra- máma agacho la cabeza y se mordió una mano con rostro de verdadera preocupación,Max volvió a separar las nalgas de máma quedando su culo a merced de el, todavía màma en un ultimo intento por disuadirlo volteo a verlo e ilusamente con ojos implorantes y mordiéndose los labios le dijo:  -no,por favor tu verga es demasiado grande,no,no va a entrar-  ¡¡POR MIS HUEVOSSS QUE ENTRAA!!  y acto seguido de certera y letal estocada le metio toda la vergota por el culo de un solo golpe hasta los huevos,máma levantó la cara rápidamente y abrió tremendos ojotes, de forma tan desorbitada que hasta còmica se vio (si yo hubiera visto esa escena en una película porno,obviamente con otra mujer que no fuera mi madre me habría cagado de risa y festejado con un aplauso)  ¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hijo de tu putaaaaaaa madreeeee me reventaste el fundillooo!!  estas palabras me desgarraron el alma,todo lo contrario al culero de Max,para el eran un trofeo y lo motivaban a arremeter con mas furia y velocidad contra el inerme ojete de mi pobrecita madre.  -Ja,Ja,Ja,vaya que te revente el fundillo ,estaba bien cerradito-dijo con gran satisfacción el cabrón y siguio aniquilando el ojete de máma.  ¡Vaya clase de enculada que le estaba propinando ese cabrón a máma!  No cabía duda que máma estaba pagando muy caro su osadía y el culero de Max estaba gozando de lo lindo la lección que le estaba dando a mi madre, se le veía en la sonrisota de oreja a oreja con su cara de lujurioso desquiciado.  yo veía en primer plano como la enorme verga de ese gorilón entraba y salia completa del culo de mi madre solo los huevotes detenían la penetración, que por cierto hacían un gran ruido al chocar con las nalgas de máma era una sensación que no les puedo describir,de las peores cosas que puede haber en la vida sin duda,esa

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

Maria Sol Perez Relato 1

Como están gente? Tanto tiempo. Volví de entre los muertos y esta vez voy a ser mas regular que antes. Les traje esta pequeña fantasía con la zorra de moda de Maria Sol Perez. Espero les guste. Voy a tratar de traerles antes del domingo la tercera parte de Monica Farro y Pamela David pero mientras disfruten de este pequeño largo relato. Si les gusta y quieren una segunda parte díganme que tengo un par de ideas mas para esta historia. David caminaba las últimas 3 cuadras, antes de llegar a su destino de forma lenta y pausada. Era su primer día de gimnasio y estaba nervioso, muy nervioso. Era la primera vez en sus 18 años de vida que iba hacer actividad física. No quería ir, pero su hermano le había insistido tanto que decidió darle el gusto para que dejara de molestarlo de una vez. A decir verdad en el fondo sabía que él tenía razón, estaba un poco pasadito de peso y su baja estatura no le ayudaba a disimular. El lugar en cuestión quedaba a unas cuantas cuadras de donde él vivía. Había pasado en frente un par veces y lo poco que había visto no le gustaba para nada: había personas, muchas personas. David no era muy social que digamos, más bien le tenía terror a la gente; hablar con ellos o si quiera intentar socializar le era muy difícil, hasta casi una tortura. Este efecto se duplicaba aún más con las mujeres, a las que trataba de evitar siempre que pudiera. Se quedó mirando la entrada dubitativo al otro lado de la calle. Se lo pensó unos minutos y decidió entrar sin más excusa. Pensó que si podía tirarse 1vs4 con vayne al minuto 45 en una partida del LOL y salir airoso casi siempre, ¿por qué no podría hacer esto? Pensó dentro suyo y rio. David dedicaba horas y horas al lol entre otros juegos online, y esa era la razón de su deplorable estado. Hasta tenía el perfil de todo main Vayne: gordo, pelo grasoso y autista. Volvió a reír dentro suyo y entro al lugar. El gimnasio no estaba tan lleno como pensó pero si le sorprendió que casi todos los presentes eran hombres, por no decir todos, a excepción de una rubia espectacular que estaba detrás de un banquito en la entrada. La rubia lo saludo muy amablemente pasándole la mano. -Hola soy María pero todos me dicen Sol le dijo. -Yo soy Da- David dijo tartamudeando El chico quedo estupefacto con la belleza de la chica: unas piernas trabajadas en horas y horas de gimnasio encerradas en una calza rosada; una cintura muy chiquita, con abdominales marcados, que sostenían un par de enormes y hermosas tetas; y para terminar una muy linda carita que parecía la de un ángel. Se preguntó si lucirían así los ángeles en ese lugar al que llamaban paraíso, pero descarto en seguida esa posibilidad ya que de ser así que bien se la pasaban en el cielo se dijo y se rio. -¿De qué te reis? Le dijo la rubia riendo un poco también. -No, no nada, disculpa dijo David un poco avergonzado. – Quiero empezar el gimnasio por favor le dijo muy cortésmente. -¿Ya habías hecho esto antes? Le pregunto María nada más que por pura cortesía, sabía muy bien que el máximo ejercicio que David hacia era ir a buscar el pan al kiosco de su barrio. -No no nunca hice esto. La rubia asintió en silencio y le indico que la siga. David hizo todos sus esfuerzos para no mirar la hermosa cola que la rubia tenia mientras la seguía. Nunca había visto algo igual. María le explico que iban a empezar con algunas cosas básicas primero para que el se vaya acostumbrando. David asintió y se puso manos a la obra. Pasada media hora de su ejercicio estaba casi exhausto, no recordaba haberse sentido tan cansado nunca en su vida. Pensó en ir al baño a lavarse la cara para refrescarse. Entro en el baño y se lavó la cara como pudo mientras le venía a la mente el cuerpo que tenía Sol, pensaba que todo en ello era perfecto. Sin darse cuenta comenzó a tener una gran erección por las imágenes mentales de la rubia. Si había algo que la genética le había dado a David era un pene gigantesco, el cual todavía no había podido usar; nunca se lo había medido pero sabía que era muy grande al compararlo con el de los actores de los videos porno que solía mirar en la soledad de su pieza. El chico empezó a desesperarse ya que semejante bulto se notaría al salir del baño. Entonces se acercó al inodoro con la esperanza de que al orinar se le bajaría la excitación. Estuvo un rato intentando hasta darse cuenta que no podía. En ese momento María abre la puerta del baño y ambos se quedan mirando. David no sabía que hacer, estaba en shock. María por otro lado quedo impresionada por unos segundos mirando el enorme pene de David, no lo podía creer. Todo quedo en silencio hasta que la rubia se acordó de por qué estaba ahí. -Disculpa pensé que no había nadie, traje papel higiénico porque me dijeron que no habíamos dijo mientras dejaba el rollo encima de una mesita y cerraba la puerta fuertemente. David no sabía qué hacer, jamás se sintió más avergonzado, hasta tenía ganas de llorar. Lo pensó y decidió volver y hacer de cuenta que no pasó nada. Era lo único que podía hacer. Siguió haciendo sus ejercicios y tratando de evitar mirar a María. Se apuró y trato de terminar lo más rápido posible para irse. Pero se dio cuenta de que para irse tendría que ir a ver a María para pagarle la primera cuota del mes. Se sentía aterrado y hasta trataba de encontrar la manera de irse así nomas sin pagar y no volver más. Pero se armó de valor una vez más y fue a ver a la rubia. -Disculpa cuanto es la cuota por mes le pregunto tratando de no mirarle a los ojos. -Eh podes quedarte un ratito más así te explico algunas rutinas y ahí t cobro. O estas apurado? Le dijo mirándole fijo con esos hermosos que tenía. -Eh eh bueno si un ratito le dijo dudándolo. Quería irse a su casa ya. David se quedó sentado en un banquillo mirando su celular. Uno a uno todos empezaron a irse hasta que la rubia y el chico quedaron solos. David no se dio cuenta de esto hasta que María le dijo que lo siguiera. A David le pareció raro porque la rubia lo estaba guiando a la parte de atrás del gimnasio, a las duchas. Entraron en las duchas y María abrió una de las regaderas, fue abriendo y cerrando las canillas hasta dejar el agua en caliente-tibio. David se quedó en la puerta sin entender nada. Sol se dio vuelta y se acercó lentamente hacia el chico. David no sabía que pasaba e incluso retrocedió unos pasos. -Bueno bueno no me tengas miedo, solo quiero proponerte algo, una forma de pago nada más, vos me decís si te gusta o no la idea le dijo poniéndose en frente de el y mirándolo de pies a cabeza. David asintió por puro instinto, no le salían las palabras, no entendía que pasaba. -Estoy pasando por un momento de mierda, te cuento: descubrí que mi novio es puto y que me engañaba con mi hermano, y encima quiero sacarme las ganas y todos estos pelotudos pito corto no saben ni coger. Muy trabados muy musculosos todo pero tienen una minoca en las piernas. El negro Ariel viste el que es alto y todo trabado, la pija es más chiquita que mi pulgar le decía mientras le mostraba el dedito de ella. David no pudo evitar reírse. -Te parece graciosa mi vida de mierda le dijo mientras reía y le pegaba un golpe en el pecho en tono juguetón. Al hacerlo agarro al chico de la remera y lo acerco a ella. Lo que te propongo es enseñarte a usar este reverendo pedazo de pija que tenes acá le decía mientras con la otra mano le apretaba el bulto a David. Vos venís y usas el Gym siempre que quieras pero a cambio quiero que al final te quedes y me re contra cojas pajerito. Te parece? Le decía la rubia poniéndole todo tipo de caras provocativas. David no sabía que decir, no le salían las palabras, pensó que estaba soñando o que se había muerto mientras volvía a la casa. Al final decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza. El chico se inclinó y le comió la boca la rubia. Ella tomo el beso como un sí y empezó a morarle la boca con todo su experiencia, mandándole lengua hasta el estómago, estaba muy caliente. La rubia termino el beso mordiéndole el labio al chico. Le hizo una seña para que le ayudara a traer un banco hacia la ducha que estaba abierta y chorreando agua tibia. Al terminar David se acercó y volvió a besar a María, ella lo volvió a violar con su lengua. David aprovecho y puso sus manos en la cola de la rubia, sentía toda la dureza de sus nalgas enormes. María empezó a desnudarse dejando al descubierto su escultural cuerpo, y metió bajo el agua caliente que dejaba relucir toda su belleza. El chico estaba con la boca abierta, ni si quiera las actrices porno tenían semejante figura. Una cola paradita y unas tetas que parecían aún más grandes, toda esta imagen amplificada por el agua que caía en todo su cuerpo y la hacía brillar. María lo miro y le dijo que se bañaran juntos. El chico se sacó la remera que tenía llena de sudor y la tiro al piso pero dudo en sacarse el pantalón. Era su primera vez desnudo frente a una mujer y tenía un gran pudor, sin contar además de que era virgen y que no sabía si lo iba a hacer bien. La rubia se le acerco, lo beso fuertemente y metió su mano en su pantalón. Sintió el enorme bulto de David y se éxito aún más. David se decidió y se sacó el pantalón y se metió bajo la ducha con María. Los 2 se besaban con ganas. David trataba de tocar todo lo que podía, empezó de nuevo por la cola y después subió a las enormes tetas de Sol. Mientras tanto la rubia le acariciaba el rostro con una mano y con la otra le hacia una paja lenta y pausada. Se dio cuenta que su manito apenas podía rodear por completo el grueso pene del chico. -Son tus primeros besos no cierto? Le pregunto Mario mientras pegaba sus tetas al pecho del chico y le acariciaba el pelo. -Si era lo único que David muy avergonzado pudo decir. -No pasa nada hermoso yo te voy a enseñar todo lo que necesitas saber le dijo mientras le besaba los labios con cariño. Saca la lengua lo mas que puedas le ordeno. David hizo lo que la rubia le pidió haciendo un gesto gracioso. -Bueno ahora cuando me beses tu lengua tiene que chocar con la mia. Como si estuvieran peleando le dijo María riéndose. Entendiste? Le pregunto mientras lo empezaba a besar de nuevo dejando que David hiciera lo que le había explicado. El chico entendió muy bien lo que su maestra le había dicho, sus lenguas se cruzaban ferozmente y David intentaba hacerlo lo mejor que podía. Le había divertido mucho el pensar que sus lenguas estaban “peleándose” así que intento ganar ese trade lo mejor que puedo. Pero perdió por bastante ante la experiencia de la rubia. El chico se consolaba teniendo en sus manos los 2 senos de la rubia entre sus manos, acariciaba y pellizcaba sus pezones tratando de emular lo que había visto en algunos videos. La rubia gemía entre besos en respuesta a los toques que su alumno le hacía. Le encantaba eso, estaba hirviendo de calentura. María decidió apagar el grifo de la ducha para que el agua caliente no los terminara mareando. Tomo el pene del chico con sus manos y se dio cuenta que necesitaría una tercera para abarcar el largo completo del trozo de David. -Te voy a pegar una chupada de pija que no te vas a olvidar nunca le decía al oído la rubia. Si estas por acabar avísame asi me tomo toda la lechita, no hay problema que acabes le dijo mientras le mordía el cuello. Seguro vas a tener ganas de sobra para una segunda le decía mientras lo besaba. María empezó a descender poco a poco. Empezó mordiendo su pecho lentamente, mientras lo miraba fijamente. Cuando estuvo frente al enorme pedazo de David pensó que parecía aún más grande. Se quedó mirando fijo el tronco del chico pensando0: Esta cosa es enorme ¿Cómo me voy meter esto en la boca?. Levanto la mirada y le dijo que era lo más grande que nunca había visto mientras se mordía el labio provocándolo. Decidió empezar a pajearlo lentamente tratando de que no hacer acabar su alumno, hasta que no aguanto más y empezó a chupar lentamente la cabeza del pene de David. El chico gemía y estallaba de placer, no podía creer lo que estaba viendo: María estaba entre sus piernas engullendo

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MmartinfcdLv1· hace 38 dRelatos

La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.

Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos.   En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable.   Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él.   Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia.   Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados.   Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen.  Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida.   Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán.   Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería.   Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo...   Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y  responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas.   Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión.   Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome.   No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes.    Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas.   En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún.    Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de  chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo.   Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad.     Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos...   En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé.   A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible.   Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..."   No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum

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CcristhianpauloLv1· hace 38 dRelatos

Mi Nuera C2

La semana había transcurrido sin novedad para Javier, lunes y miércoles había recogido a su nieto en la guardería y lo había llevado a casa de su nuera, ésta se había comportado con naturalidad y no le había comentado nada de las fotos, el miércoles al marcharse le dijo que el viernes tenían pendiente una cena, así que parecía que todo iba bien y ella no había dado marcha atrás.  En el trabajo no podía concentrarse, solo pensaba en ella y no paraba de mirar las fotos del móvil, eso le había costado tener que ir al aseo a masturbarse en un par de ocasiones. Ahora su plan era conseguir que el viernes la cena fuese por los mismos derroteros que la anterior, para ello llevaría una buena botella de vino acompañado de buen jamón y buen queso, y por supuesto el móvil con la batería bien cargada, si ella le dejaba quería grabarla también en video, aunque no esperaba tener la oportunidad de repetir una noche como la anterior, su nuera era una mujer discreta y recatada y estaba seguro que no volvería a comportarse con el mismo descaro y sensualidad otra vez. Nuria esperaba con ansiedad la noche del viernes, todos los días miraba las fotos que le había hecho su suegro y al verlas se sentía atractiva y sexy, a pesar de haber tenido un hijo mantenía un cuerpo imponente capaz de atraer a cualquier hombre, solo había que ver el paquete de su suegro cuando la fotografiaba, al pensar esto imaginaba lo que podría hacer en la próxima cena, quería demostrar a Javier que su hijo había perdido una mujer realmente espectacular. ¿Pero qué podía hacer? Ya había posado en lencería para él, le había mostrado la humedad de su sexo, es más, parte de su vulva había quedado expuesta, ya solo le quedaba ofrecérselo entero, pero no, eso era una vulgaridad. ¿Que podría pensar de ella? Tenía que pensar algo, la cena era mañana y aún no tenía claro qué hacer. O quizá si, al salir hoy del trabajo iría a comprar lencería más provocativa y le pediría que hiciese nuevas fotos, después se le ocurriría algo sobre la marcha, o mejor, le llamaría ahora para que la acompañase a comprar ropa con la que fotografiarla mañana, antes de recoger al niño de la guardería tenía una hora, tenía que llamarle ya para quedar con él.  Inmediatamente llamó a Javier. NURIA.- Hola Javier, estaba pensando si esta tarde podrías acompañarme a comprar ropa, es que antes siempre iba con Iván para que me aconsejara, pero ahora no tengo a nadie, Tendríamos que ir cuando yo salga del trabajo porque después tengo que recoger al niño en la guardería. A Javier le pilló por sorpresa la propuesta, pero no lo dudó ni un segundo y respondió que sí, estaba deseando verla, aunque solo fuera para comprar ropa. A la hora indicada se encontraron en la puerta de un Centro comercial Dios! Cómo venía vestida....estaba deliciosa, traía puesto un leggings color beige que le hacía lucir el culo de manera infartante. Cada vez tenía mas ganas de enterrarle la verga dentro de ese ano que lo enloquecía. Javier preguntó si iban a la planta joven, pero ella respondió que no, tenía mucha ropa de vestir pero le faltaba ropa interior, así que le llevó directamente a la sección de lencería. Javier la acompañó y esperó a que ella eligiese las prendas, Nuria las miraba, decía que eran muy bonitas pero luego volvía a dejarlas, así lo hizo en varias ocasiones, entonces Javier extrañado preguntó por qué las dejaba si decía que le gustaban. Ella respondió que eran muy bonitas pero también muy caras y no podía permitírselas.  Javier contestó que no importaba, él las pagaba, le sobraba dinero para poder hacer un buen regalo a su nuera. Ella se acercó, le abrazó y le dio un beso, a continuación cogió dos prendas y se dirigió al probador, entonces vio que su suegro miraba con mucho interés un conjunto que tenía puesto un maniquí, así que paró y le dijo que como él era quien pagaba tenía derecho a elegir alguna de las prendas.  Javier se quedó pensativo y decidió que tenía que ser algo muy sugerente, si iba a dejar que la viese en ropa interior quería que fuese lo más erótica y provocativa posible. Se acercó a la dependienta y le pidió el conjunto del maniquí, que se componía de un picardías transparente, sujetador, liguero, medias y un tanga diminuto de encaje. Con todas las prendas en la mano Nuria entró en el probador, vio que Javier no entraba con ella, y por un momento pensó en decirle que pasase, pero después recapacitó y se dio cuenta que no era adecuado. Se puso el que había elegido ella, se trataba de un conjunto de culotte rosa y top blanco, abrió la puerta y se mostró ante Javier, éste se quedó boquiabierto, ante si tenía a su nuera posando semidesnuda y sonriéndole. NURIA.- ¿Qué te parece? JAVIER.- Estás esplendida, no puedo decir más. Nuria metió la mano dentro del sujetador y colocó sus tetas sacándolas un poco, una parte de la areola se veía claramente y los pezones prácticamente salían por arriba. NURIA.- ¿Mejor así? Sin darle tiempo a responder, giró sobre si misma dándole la espalda y levantó ligeramente el culo mostrándole el culotte. Javier no se lo podía creer, el culotte encajaba a la perfección en sus cachetes y evidenciaba el magnífico trasero que tenía. ¡Como le gustaría lanzarse sobre él y tenerlo entre sus manos! – ¡Era un auténtico culazo!- Pensó. NURIA.- Si te gusta me lo quedo, pero antes tengo que probarme el conjunto que tú has elegido Javier salió del vestuario para que ella se cambiase. Poco después ella volvió a abrir la puerta y le miró con una sonrisa de satisfacción. NURIA.- Este lo has elegido tu ¿No me digas que no te gusta? Javier la miró de arriba abajo sin capacidad de articular palabra, el picardías transparente dejaba ver el tanga, el sujetador y el liguero, pero las medias hacían que sus piernas pareciesen tremendamente atractivas, realmente estaba de escándalo. Nuria cogió con sus manos el borde del picardías y giro sobre si misma haciéndolo flotar, por lo que dejó a la vista el diminuto tanga y sus maravillosas nalgas. Al verla, su pene creció rápidamente bajo el pantalón. NURIA.- Bueno, di algo. JAVIER.- Eres una Diosa, no puedo decir más. Ella miró de reojo el bulto en el pantalón de su suegro y sonrió complacida, a continuación se tocó sin disimulo los pechos y dijo. NURIA.- ¿No te parece que el sujetador me queda grande? Quizá sería mejor una talla menos. Para Javier estaba perfecto, pero llamó a la dependienta y pidió una talla menor, cuando la trajo y se la entregó a su nuera hizo amago de salir y cerrar la puerta, pero ella le retuvo del brazo y  le dijo que pasase. NURIA.- Eres de la familia, no te vas a asustar por ver unos pechos. Entonces se sacó el picardías y desabrochó el sujetador dejando sus enormes tetas frente a Javier, éste era la primera vez que las veía y las tenía tan cerca, ahora podía apreciarlas con toda claridad, eran unos senos redondos, grandes, con una areola pequeña de color marrón y con unos pezones que apuntaban al exterior, en una sola palabra, eran perfectos. Nuria se puso el nuevo sujetador y amasó sus tetas para acomodarlas dentro, Javier no sabía cómo disimular su erección, con esta talla los senos prácticamente quedaban fuera, era incapaz de tapar las areolas y los pezones, ella miró hacia abajo, lo vio y dijo que éste era perfecto. NURIA.- A mí me gusta así, si tú estás de acuerdo me lo llevo. JAVIER.- Por supuesto, te queda clavado. Nuria le abrazó otra vez pegando las tetas a su pecho, él sin poder evitarlo la cogió por las caderas y deslizó un poco las manos hasta tocar su culo. ¡Ufff, lo tenía firme y duro! Nuria notó su erección y sonriendo le preguntó si eso era por ella, Javier avergonzado respondió que sí y la pidió perdón diciendo que esa reacción del cuerpo era incontrolable, ella sonriendo contestó que no importaba, al contrario, se sentía halagada. Después, con cara de picarona le dijo. NURIA.- Mañana tendrás que hacerme algunas fotos para que yo vea desde todos los ángulos mi nueva lencería, aquí no puedo valorar si realmente me queda bien. ¿Te importa? Continuará...

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JJuanTortoneLv1· hace 38 dRelatos

Mi primera vez como corneador

Esta historia es totalmente real y me sucedió cuando tenía 30 años mi jefa una mujer casada de 50 y pico muy bien llevados. Siempre habíamos tenido en la oficina algunas miradas pícaras pero nunca nada más allá de eso. Un domingo ella volvía de una presentación en el exterior y me pidió que la pasé a buscar por el aeropuerto, porque debiamos preparar un informe para el día siguiente. Y así fue, la pasé a buscar y llegamos a su casa que está ubicada en un barrio privado en zona norte muy linda muy cómoda su marido nos estaba esperando con un rico asado, nos presentamos muy amable muy dispuesto y mientras él seguía con sus cosas en la parrilla ella me invitó a pasar y ya en el comedor desplegamos nuestras cosas de trabajo y me ofreció un trago al que accedí por supuesto. Me hizo pasar a conocer la casa me mostró la planta baja y subimos a los dormitorios fue entrar al matrimonial cuando me tomó por la espalda y me dijo quedate tranquilo está todo hablado, mi sorpresa fue gigante pues sí bien siempre la había deseado nunca había demostrado nada. Le pregunté,y tu marido? la respuesta fue mi marido está muy contento con esto y comenzamos con un franeleo intenso muy caliente todo fue besos húmedos la tomé por su espalda,le bese el cuello ella gemía de placer poco a poco nos fuimos quitando la ropa ella sobaba mi pija por encima del pantalón hasta que en un movimiento se agachó y se la introdujo todo en su boca parecía desesperada. Cómo disfrute eso. me la chupó hasta que le acabe. Cuando miro hacia la puerta el marido estaba ahí parado con la pija en la mano disfrutando de ver como su mujer chupaba esa pija y se tomaba la leche. seguimos franeleando fuimos a la cama le chupe las tetas bajé por su cuerpo introduje mi lengua en su vagina mientras le metí a dos dedos en el culo .vnunca vi una mujer gemir cómo esa. cogimos cogimos muy caliente tuve oportunidad de hacerlo por el culo donde le acabe su marido se acercó la besó y le dijo Te gustó mi amor ?y ella le dice disfruté muchísimo y todavía con un resto de leche en la boca le dio un beso y le dijo ven y ahora Chúpamela vos me retiré y el marido empezó a chupar la concha de de su mujer donde yo recién había acabado me pareció increíble pero una situación muy morbosa muy para disfrutar después fue un día normal trabajamos comemos ese rico asado el marido me trataba como un amigo de toda la vida Cuando recién nos habíamos conocido, y yo había disfrutado a su mujer no fue la única vez pero al poco tiempo me cambié de empresa y nos dejamos de ver fue una experiencia única y la primera de muchas otras . Les dejo un beso. Espero que les haya gustado mi relato

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