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#Buenos Dias

Fotos, gifs y packs de Buenos Dias subidos por la comunidad.

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WWwedou2017Lv1· hace 71 dRelatos

La casa de las argentinos capitulo 1

El grupo dos estaba mucho más tranquilo pero con ganas de mucha fiesta. ORI de mier, MAITE lanata ,MORE beltrán y ANGELA torres habían llegado juntas y estaban con camisas y jeans. VIOLETA Urtizberea, CARINA Zampini, JULIETA Nair Calvo y PAMPITA estaban charlando sobre lo que iban a hacer en la casa y las ganas de coger que tenían [Entrevista con VIOLETA] Yo estoy dispuesta a absolutamente todo por ganar, si me dicen que tengo que comerme 1000 pijas y 1000 conchas me las como con tal de ganar LETI Siciliani y SOFÍA Pachano estaban hablando de que acá no se podian cagar entre ellas, aca se van a ayudar mucho, LUISANA Lopilato, EVA De Dominici y EUGENIA Rito conversaban acerca de que ni locas comerían una concha,pero el primer pene que vean saben que se lo comen [Entrevista con LUISANA: me sorprendió como Michel se lo tomó tan bien lo del torneo, es un rey] Las que se notaba distanciadas eran a NATI Jota que charlaba con MICA Viciconte, y a IVANA Nadal que estaba con un hilo dental mirando el celular y conversando con MAJO Martino. En ese momento baja Emilio de la escalera y dice  EMILIO: Buenos días hermosas concursantes, soy el creador del juego. Y para hacer la cosa más emocionante yo voy a asignar las habitaciones [Entrevista con NATI: estoy segura que el hdp me va a poner con ivana por joder nada mas] [Entrevista con IVANA: si me toca con nati me vuelvo loca, es un desastre] EMILIO: Las habitaciones seran asi: 1) ORI, EVA, PAMPITA y EUGENIA 2) LETI, SOFIA, MICA y MAJO  3) MAITE, MORE, CARINA y ANGELA   4) NATI, IVANA y VIOLETA JULIETA: Y yo donde? EMILIO:Vos venis para mi habitación  JULIETA: Okey (dudosa) [Entrevista a JULIETA: en ese momento pienso que carajo me hará este tipo?] EMILIO: No pierdan tiempo y desempaque que hoy tendrán la primer fiestita, vos juli seguime.  En ese momento todas caminaron hacia su cuarto felices salvo ivana y nati Violeta sabia que tenia que poner paños helados.Porque si no una pelea se iba a venir En el otro lado de la casa esta julieta sentada en una silla de madera esperando a emilio Cuando se abre la puerta y esta Emilio con la verga de 22 cm colgando las venas muy marcadas y sin afeitar,  JULIETA: que haces en bolas? EMILIO: Te voy a romper el orto JULIETA: Sere puta pero eligo con quien  EMILIO: Hoy no vas a elegir (se acerca lentamente con el pene erectadisimo)  JULIETA: Vamos a ver cuanto aguantas EMILIO: jaja tranquila por eso no te preocupes Al instante se le tira encima rompiendole el vestido y le chupa las tetas JULIETA: qué haces estupido? Avísame primero EMILIO: sos mia nenita, sos mia  Juli, nerviosa, empieza a relajarse cuando Emilio le chupa y mordisquea las tetas EMILIO: me das la colita Juli? JULIETA: no seas tan duro, soy re estrecha por ahí Empiezan un anal intenso, donde Juli goza bastante. Emilio toma la cámara y filma para el reality Emilio: me voy a venir en tu cara perrita EMILIO: Te dije que la ibas a pasar bien nena JULIETA: mas o menos, fue un poco precoz EMILIO: Prepárate porque todas las mañanas vas a despertar chupando mi pija Volviendo al otro lado de la casa, IVANA y NATI comparten una misma habitación.  NATI dice que se va a bañar e IVANA le dice que necesita bañarse primero, comienzan a discutir y VIOLETA intenta que no se peleen NATI: Qué carajo no entendes que dije que yo voy primera IVANA: Callate estupida necesito ir yo VIOLETA: chicas no peleen venimos a pasarla bien aca. IVANA: Callate violeta nadie te hablo NATI: eso callate boluda IVANA: me voy a sacar la ropa y me baño NATI: lo llegas a hacer y vas a ver [Entrevista a VIOLETA: Intento frenarlas y terminó ligando más yo] Ivana se saca rápidamente la ropa e instantáneamente natalia la agarra del pelo diciendo que va ella primera VIOLETA: chicas basta parecen nenas, no se hagan las estúpidas NATI: no rompas los ovarios Violeta, es entre ella y yo IVANA: si seguís jodiendo ya vas a ver [Entrevista a VIOLETA: parezco boluda, pero cuando las dos se ponen de acuerdo para bardear pensé "esta es mi chance"] VIOLETA: (riendo) que vas a hacerme? Tirarme amor? NATI: JAJAJAJAJ te cerró el orto IVANA: (la toma del cuello) agarrame que la mato NATI: eu yo también quiero pegarle IVANA: salí pelotuda, hasta en esto me jodes? NATI: eu ivi, nos descargamos con Violeta y después seguimos en lo nuestro, pero ya me rompió las pelotas que no tengo IVANA: al final no sos tan pelotudita como pensé EMILIO: qué le harán a Violeta? Descubranlo mañana en el próximo episodio de La Casa De Las Argentinas. Muchas gracias por vernos, chau!

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LlasextasombraLv1· hace 79 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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TtigregesellLv1· hace 80 dRelatos

Mi mujer quiere un colombiano

Buenos dias gente linda. Ayer le dije a mi esposa de irnos unos dias a un spa, que estemos en la pileta, que le hagan masajes. A lo que ella me respondio: " vos vas a dejar que me hagan masajes?" yo: porque no? ella: y si viene un morocho grandote? yo: perdon? eso queres? ella: si un morocho, grandote, con manos grandes. yo: pero si tiene manos grandes, va a tener grande otra cosa Ella: y bueno eso lo veremos despues yo: a si? y como es eso? ella: y bueno yo me acuesto en la camilla, y que el morocho me haga masajes. Que me amase todo, la espalda, las piernas, el culo. Eso quiero que me amase el culo. Con esas manos grandotas me amasa el culo bien rico, me lo estruja todo. y con aceite por ahi se le escapa algun dedito. y yo le digo " no no no, segui haciendome masajes" y el sigue, me afloja el cuello, la espalda, las piernas, los pies. Siento sus manos en todo mi cuerpo Despues me hace dar vueltas y lo veo, es muy lindo, grandote, brazos fuertes y con ese tono hermoso que tienen los colombianos me dice " señora quiero que tenga un servicio completo" y le digo " si por favor" me masajea las tetas, la panzita, las piernas.  Y empieza a acercar su mano a la entrepierna, ya estoy mojada.  Mete un dedito en mi conchita y me estremezco. le digo "para llama a mi marido para que vea" en eso entras vos y te digo que te sientes a mirar, nada mas, hoy vas a ver a tu mujer gozar como nunca. El tiene dos dedos en mi conchita, la otra mano juega con mis pezones y me besa, por favor que hombre tan caliente y fogoso. Sus besos hacen que me excite mas " segui segui seguiiiiiiiiiii haaaaaaahhhhhhhhhhh" acabo en sus dedos y el sigue, ahora mientras sus dedos me penetran, esos dedos grandes, me lame el clitoris. Que lengua hermosa y caliente Ya no se cuantas veces acabe y vos mirando como gozo, te miro con cara de putita. Ya quiero que me de pija, asi que lo agarro y se la masajeo yo. Lo hago acostar en la camilla y ahora soy yo quien lo masajea.  Se saca el pantalon y te digo " mi amor tenias razon mira lo que tiene" Vos no lo crees, es enorme. Lo empiezo a masajear con aceite y despues paso a besarlo, le como la boca, mucha lengua mientas le manoseo los huevos. Esta muy caliente, entonces se la chupo, me obliga a comerla toda, no me entra, me ahogo y en ese momento me acaba, hdp, cuanta leche. Me la trago toda y vos me miras como perdido, no entendes nada. Ahora viene lo mejor, la vuelve a tener dura y presiento que esto va a ponerse feo.  Me hace poner en 4 contra la camilla y asi como esta me penetra " hayyyy hdp despacito" el: " que despacito si te gusta putita" ella: tenes razon dame con todo, que mi marido vea como la parten a su esposa. Me coje de una manera descomunal, bufa, siento que me va a romper toda con esa pija. Me hace acabar no se cuantas veces, no puedo mas. Se agacha y empieza a lamerme el culito, me lo chupa, me penetra con la lengua, mete un dedo, luego dos. Me esta violando con la lengua, es mortal. Vos me miras con la pija re dura pero no podes hacer nada y ahi empieza a querer entrar esa pija grandota Ella: despacito bb, por favor el: si mamita tranquila Ella: hay por dios como entra una vez que entro y mi colita se acostumbro, empieza a cojerme despacito pero va acelerando. Me duele la cola, grito, gimo, me toco la conchita para acabar Te digo " mi amor me esta rompiendo la cola" el: te gusta? ella: me encanta Seguimos cojiendo, acabo, y el acaba adentro de mi cola, tengo la colita llena de leche y rota por este colombiano grandote. Voy hasta vos, sacas la pija y me das tu lechita en mi boca. Quedo destruida. Ella: veni vamos a la pileta asi me relajo, mañana voy a necesitar otra sesion de masajes. El colombiano me da un beso de lengua y nos dice que nos espera mañana.  Gracias por sus comentarios, gracias por leernos siempre.  Asi contra la camilla

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre III

Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam

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Eeah1961Lv1· hace 91 dRelatos

el primer encuentro

Hola, a continuación voy a contarles unaanectoda que me sucedió no hace mucho tiempo. Soy un tipo común, de 55 años, trabajo enotra ciudad diferente a la mía y viajo todos los días. Por el malditoestacionamiento medido (por una cuestión de costos por dejar el auto paradodurante ocho horas), busqué un lugar fuera del circuito del estacionamiento,tratando de buscar algún árbol que le diera sombra al auto, más en época deverano, donde el sol calienta mucho. Todos los días, entre las 11 y las 12 delmediodía, salía de la oficina para dar una “vuelta”, como escusa, pero locierto era que iba hasta el auto a fumarme un cigarrillo y distenderme de laoficina.  El lugar elegido, es a la entrada de unacasa, donde a la mañana, cada vez que estacionaba, estaba una “señora” de edadparecida a la mía, o eso creía yo. De vernos todos los días, comencé asaludarla con el típico “buenos días”. Siempre llegaba con tiempo para caminarlas cuatro cuadras que me separaban desde el estacionamiento hasta la oficina,pero no con el tiempo suficiente como para poder entablar una conversación conella. Ella, Eva, una mujer de pelo rubio  que le llega hasta los hombros, de buencuerpo, ni gorda ni flaca, rellenita, buenas tetas, un culo que se vé firme, senota que hace algo de ejercicios, y por sobre todo muy simpática, siempre laveía con unas calzas ajustadas o un buzo, con remera, algo pegadas al cuerpo,lo que le hacía resaltar más sus hermosas tetas y ni hablar de su cola. Siemprebarriendo, regando o limpiando el frente de su casa. Como todo hombre, ya estaba mirando a la“señora”, con otros ojos. Miraba su culo ( me pescó dos veces), y se le notaba comosu cola se tragaba la (no sé como se llaman) bombacha tipo tanga. Cada vez eramás la tentación de mirarla y deleitar mis ojos con ese panorama tan temprano. Un día, por tema de tráfico en la ruta, se mehizo muy tarde, llegaba tarde al trabajo, estaciono y ella ya no estaba comosiempre. Del apuro, me olvido de subir el vidrio de la ventanilla del lado delconductor. Como todos los días, tipo 12 me voy a caminar y a fumar uncigarrillo al auto. Grande fue mi sorpresa, verla a ella parada al lado delauto. Nunca la había visto a esa hora, solo a la mañana temprano. Hasta llegarhasta donde estaba el auto, fui pensando en sacarle algún tema de conversaciónpara entrar en confianza con ella. Cuando llego me dice: Eva: buen día, llegó tarde hoy y se olvidó laventanilla abierta, así que hice de guardían toda la mañana. Yo: huyyy, que decuidado, la verdad por eltráfico hoy se me complicó la llegada. Me extrañó no verla temprano. Leagradezco su preocupación. Eva: terminé de regar y me fui a tomar unosmates. Ví por la ventana que ud. llegó, se bajó y se fue tan rápido que noalcancé a avisarle lo de los vidrios. Cuando salí, ya iba casi por la esquina. Yo: nuevamente le agradezco, espero no hayasido un inconveniente el tener que cuidarme el auto. Mientras abría el auto y sacaba uncigarrillo, aproveché para estirar la conversación. Solo estuvimos hablando decosas triviales, el laburo, los viajes, la ruta hasta que empezé a preguntarlepor ella. Me contó que era separada, que tenía un hijoy dos nietos de 5 y 3 años, que “vivía sola”, durante la semana generalmenteestaba sola y que su hijo la llamaba todos los días, pero que se veían solo losfines de semana. Para esto, yo arranqué con el segundo cigarrillo, y ella mepide uno, “ya que estamos me fumo un cigarrito y me voy a cocinar”. Seguimos la charla hasta terminar elcigarrillo y después cada uno seguimos con nuestras obligaciones. Al momento dedespedirnos, cada uno con su barbijo por el tema de la pandemia, ella en lugarde estirar el brazo para despedirnos con el típico golpe de puños, se baja elbarbijo y dice “nada puños, un buen beso para sellar este encuentro”. Me bajoel barbijo y nos damos un beso en la mejilla, tirando casi a la comisura de loslabios. Ese momento de acercamiento, de rozar su piel con mis labios y sentirel aroma de perfume, el cual me quedó impreganado,  me volvió loco, me descolocó su actitud delbeso y me fui hasta la oficina tramando los pasos a seguir. Por supuesto, esteepisodio, cambió nuestra relación. Ya no solo eran los “buenos días”habituales, ya trataba de llegar más temprano para poder hablar con ella.   Con el paso de los días, ya la notaba a lamañana con otro ánimo. Un día, de muchísimo calor, creo que llegó a los 40º,cuando estaciono el auto ya deberían estar por los 25º, nos saludamos y me dice“si tenés mucho calor cuando vengas por el cigarrillo, avísame y fumamos dentrode casa con el aire prendido”, a lo que por supuesto no rechazé semejanteoferta. No por el calor, sino por ver hasta donde podría llegar con ella. Tipo12, me voy a fumar mi cigarrillo y ella estaba esperando en la puerta. “Venípasá, hace un calor de locos, vení que está fresquito acá adentro”. Mientrasprendía el cigarrillo, veo que está con un vestido blanco, no muy ajustado, quele llegaba por encima de las rodillas, con un escote no muy pronunciado, peropor los que sobresalían sus hermosas tetas. Cuando se da vuelta para entrar enla casa la sigo, le miro el culo y no veo que no se le marca la ropa interior.Esto me puso un poco caliente. Entramos a la casa y tiene el living comunicadocon la cocina comedor, y sobre el fondo, pegado a la cocina, una puertaventana, que comunica con el patio. Me ofrece algo fresco para tomar y se vapara el fondo. El vestido se traslucía todo, pude verla casi desnuda a travésdel vestido. Cuando vuelve con el vaso de agua, noto que sus pezones estánduros, esto hizo que se me ponga la pija “morcillona”. Le digo “parece que acáestá muy fresco” señalándole los pezones. Ella se ruboriza un poco y me dice“solo por frio se pueden poner así?” Se arrima estirando el brazo paraalcanzarme el vaso, la tomo de la mano y la tiro para traerla más a mi lado, ymirándola a los ojos, le digo “si no es por el frio vamos a tener que haceralgo para bajar esa dureza” y le doy un beso al que ella responde. Me abrazopor el cuello y comienza a comerme la boca, nuestras lenguas empezaron a intercambiarsaliva, comenzé a besarle y a lamerle la oreja, bajé a su cuello, le dabapequeños mordiscos que le sacaban uno que otro suspiro, su respiracióncomenzaba a agitarse, le bajo el bretel del vestido y dejo al descubierto esepar de tetas que estaban sin corpiño y que me estaban matando. Le comienzo acomer las tetas, mientras le chupaba una, le apretaba el pezón de la otra, estohacía que ella gimiera cada vez más fuerte. Ella estiraba la mano y me sobabala pija por arriba del pantalón. Esa escena me puso a mil. Busqué su concha, yestaba muy mojada, la arrimé a la mesada de la cocina, la subí y empezé acomerle la concha mientras sobaba sus tetas. Esa concha rosadita, con unoslabios bien carnosos, despedían jugos a más no poder. Ella me suplicó que no sela chupe más, que estaba por acabar. No le hice caso, seguí con mi lenguarecorriendo cada centímetro de su concha, su clítoris estaba cada vez más duroy cada vez más grande, para evitar que acabar, empezé a besale el lado internode los muslos y de tanto en tanto le lamía el clítoris, lo que provocaba quediera saltos, la recosté sobre la mesada, le levanté las piernas y comenzé acomerle el culo. Al principio ella me decía que no, que no le lamiera el culo,pero estaba tan rico, con algunos pelos decorando ese hermoso ojete, que no mepude contener, le lamia desde el culo hasta el clítoris un par de veces hastaque no aguantó más, comenzó a contraer las piernas, a contorsionar su cuerpo,al tiempo que largaba chorros de jugo blanco por la concha. Seguí chupándoselame corría el jugo de su acabada por la pera, me agarró de los pelos, me sacó desu entrepierna y me  empezó a comer laboca. Esto no puede quedar sí, me dijo mientras meapretaba la pija, se bajó de la mesada, me sacó los pantalones y el calzoncillode un solo tirón, se arrodilló y me empezó a chupar la pija, yo ya estaba apunto caramelo, no se si podía aguantar mucho, se dedicó a chuparme los huevos,recorría el tronco de la pija con la lengua hasta que llegaba a la cabeza y conun solo movimiento se la tragó toda. Se la sacaba, me la escupía y se la volvíaa tragar entera. Me avisé que no duraría mucho más, que estaba por acabar y medijo “damela toda, hace tanto que no tengo el sabor de la leche en mi boca, quequiero que me la des toda”. Creo que no teminó la frase, cuando empezé a largarchorros de leche llenándole la boca, hacía tiempo que no acababa de esa forma.Ella se dedicó a limpiarme la pija con su boca hasta dejarla bien limpia. Selevantó me comió la boca, sentía la saliva media espesa y el sabor de mi pijaen su beso. Esto me volvió a calentar, no había terminado de bajarse mi pija,que ya estaba de nuevo para seguir. Cuando miro el reloj, habían pasado ya unahora y media desde que había salido, así que me fui al baño para lavarme unpoco y volver al trabajo. Cuando salgo, ella ya se había puesto el vestido, meacompañó a la puerta, y antes de salir, me dá vuelto me besa y me dice “que serepita, hace 5 años que no sentía lo que me hicistes sentir vos”. Hasta acá llegué, el próximo encuentro esotro capítulo, si tiene buena repercusión este relato, subo la segunda parte.. Gracias a todos

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