#Blancas
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IMG · 20 fotosMi mama y el bully (ilustrado)
( Relato fantasía) Nunca falta el tipo que te hace la vida imposible durante la universidad, en mi caso era alguien llamado Ricardo. Como se solucionaría todo? de la manera que nunca creía, todo se dio cuando el vio a mi madre por primera ves, y lo motivo a hacerme una propuesta: Mira, si logro seducir, y cojerme a tu mami, tu y yo estaremos bien Le dije que no lo lograría, pero me dio tanto morbo que accedí al trato, le dije que aceptaba, pero que nunca podría seducirla. Solo me pidió su numero de teléfono, y me dijo que esperara un poco, que si lograría seducirla. Pasaron dos meses cuando me dijo que todo estaba listo, que se la iba a cojer, mientras un amigo la grababa, (me aclaro que el solo iba a grabar, no participar) y que si yo quería podía ver. Así que me dijo que llegara a la casa a las 3pm, y que esperara en la cocina, ya que todo sucedería en la sala. Cuando llegue entre por la puerta trasera y fui a esconderme a la cocina, la cual puedes ver hacia la sala sin que te descubran, cuando me asomo veo a mi madre parada enfrente del sillón, haciéndole un streap tease a Ricardo. Ella estaba tomando sus pantalones de lado a lado con sus manos, mientras los bajaba lentamente de forma algo forzada, debido a las grandes nalgas que tiene, mientras dejaba ver un pequeño hilo dental blanco, que no podía evitar esconderse en ese gran culo. Cuando iba a la altura de los muslos, se inclino por completo, para poder terminar de bajar su pantalón, con las piernas algo separadas, lo que permitió una vista inigualable de su culo. En ese momento Ricardo no pudo evitar acercarse un poco, y darle una buena nalgada, que creo hasta los vecinos escucharon. Por fin mi mama se quito el pantalón, acomodándose un poco su tanga, ya que la parte de adelante no era suficiente para cubrir sus labios rosas, que ya estaban algo hinchados. Obviamente le estaba gustando el momento. A continuación, se acerco a unos pocos centímetros de Ricardo, mientras Juan, muy atento grababa todo con cuidado. Ahora querían verle sus tetas, así que Ricardo, de arriba hacia abajo comenzó a desabotonarle la blusa. No tenia brassier, y en unos segundos se dio cuenta, algo tímida, que un par de universitarios le estaban viendo sus grandes tetas blancas, con sus pezones rosas erectos. Ricardo le pidió a juan que enfocara bien, ya que quería que se grabara bien la siguiente escena, en la que tomo a mi madre de las caderas, la volteo de de forma algo brusca, para que este de espaldas a la cámara, y comenzó a bajarle lentamente el hilo que traía puesto, dejándola justo en medio de la sala, completamente desnuda, expuesta y tímida, ante la mirada de dos jóvenes llenos de fuerza y lujuria. Pero lo mejor ya venia, el espectáculo apenas comenzaba, Ricardo no lo pensó ni un solo momento, simplemente desabrocho su pantalón, saco su verga ( a la que mi mama no pudo evitar voltear a ver) y se recargo en el sillón. Era obvio lo que quería decir, y lo que tenia que suceder. Mi madre lo entendió de inmediato, así que se hinco, tomo con su mano la verga de su nuevo amante, acomodo su cabello, acerco su cara, y beso justo la punta de la verga de Ricardo, para a continuación progresivamente chupar un poco mas, hasta que llego un momento en el que no sacaba la verga de su boca. Ricardo le acomodaba el cabello, también la tomaba de la nuca en otras ocasiones, mientras que mi madre, le hacia el mejor sexo oral que se halla visto. Metía y sacaba de su boca toda la verga de su amante, la besaba, algunas veces la lamia por los lados, incluso en un momento, bajo un poco mas, y comenzó a mamarle los huevos, lo que volvió loco a Ricardo Juan se puso atrás de mi madre, ya que quería grabar lo que se venia, y es que ella se levanto, y sin decir ni una sola palabra, empezó a acomodarse para montar a Ricardo, parecía hipnotizada, no podía ocultar que quería tener adentro la verga de su nuevo amante. Tomo el pene de Ricardo para dirigirlo mientras se sentaba en el, y la cámara grababa el momento preciso en el que la verga de Ricardo penetraba la concha de mi madre. Se dejo caer de sentón, hasta que desapareció la verga de Ricardo, lo que la hizo sacar un inevitable gemido y quejido, delatando lo mucho que estaba disfrutando la verga adentro, provocando que recibiera una buena nalgada, que le dejo, debido a su piel blanca una marca roja. Ella movía sus caderas, abrazaba a Ricardo rodeándole el cuello con sus brazos, mientras por su parte, el la nalgueaba o pellizcaba, le mamaba las tetas, incluso llego un momento, en que comenzó a meter el dedo índice y el de en medio en el culito de mi madre. Después de estar así por unos minutos, Ricardo con su movimiento, dio a entender que era hora de cambiar de posición. Mi madre se levanto, y sin darse cuenta, ya estaba acostada en el borde del sillón, boca arriba, con las piernas completamente separadas, y Ricardo con su verga lista para penetrarla. Puso su verga en la entrada de la concha de mi madre, y ahí comenzó a jugar, amenazando con penetrarla, hasta que de pronto, cuando vio que mi madre ya no podía mas, y quería que la cojieran, el de un empujón metió toda su verga, provocando que mi madre se encorvara un poco, y sacara un gemido increíble. Ricardo empezó un mete y saca, poniendo sus manos en los muslos de mi madre, presionando un poco, hasta que ella no pudo mas, puso la mano en el abdomen de Ricardo, como tratando de decirle que pare, pero mientras continuaba el mete y saca, mi madre se retorció un poco, levanto su espalda, y cruzo sus piernas, obviamente estaba teniendo un gran orgasmo. Ricardo le agarraba sus tetas, mientras mi madre se recuperaba un poco, hasta que volvió a penetrarla, esta ves incluso era un poco mas brusco, y es que faltaba poco cuando se aproximaba su turno, ya no lo podía evitar, dejo adentro su verga y lleno completamente de leche la concha de mi madre. El momento era justo, no era parte del trato, pero parecía que no se podía evitar; mi madre seguía con las piernas abiertas y bien separadas, tentando, cuando Juan dejo la cámara acomodada en la mesa de centro, bajo su pantalón, saco su verga, se acerco a mi madre, y comenzó a penetrarla. No podía creer que ahora una nueva verga se estuviera cojiendo a mi madre, era increíble la escena, no paraba de gemir, y es que no lo podía evitar, Juan le daba unas embestidas tremendas, como desesperado, hasta que no pudo mas, y descargo su leche también dentro de su concha. Mi madre se inclino, le dio unas mamadas para limpiarle la leche que había quedado, y le dio un beso a la segunda verga que tanto placer le había dado. Mientras se cambiaban, Ricardo le dijo a mi madre que no se limpiara la leche, que quería que estuviera llena todo el día, así que se puso su tanga nuevamente y su pantalón, con la concha completamente llena por dos vergas Espere a que se fueran, e hice como si apenas hubiera llegado a la casa. Salude a a mi madre, sabia lo que acababa de pasar, ella estaba completamente feliz, no paraba de hablar, incluso fue a prepararme algo de comer, lo cual me encanto; mientras la veía cocinar, sabia que su concha estaba completamente llena de leche que le escurría hasta sus muslos. "Haber si algún día me presentas a tus amigos, no los conozco" me dijo ella mientras comíamos.
Mi prima mi , mi primo y yo
Soy Eva y les voy a relatar lo que me sucedió con mi hermano y una prima. Como saben, yo hago el amor con mi hermano y hace unos dias le propuse que si queria tener a dos mujeres con las que hacerlo. Al principio a el le extraño el ofrecimiento pero, al decirle de que esa otra chica era nuestra prima Monica, a el se le ilumino la cara… -Te gusta el trato, Juanje? -Si ya lo creo Eva…mmm…dos mujeres para mi. A mi tambien me gusto la idea y no estaba nada preocupada a fin a cabo, la otra mujer era nuestra prima. Un sabado por la mañana lo preparamos todo. Ella vino por la tarde, estuvimos cenando y luego nos pusimos a ver la tele. Entonces le giñe un ojo a mi hermano para que supiese de que era el momento de iniciar el » juego » Nos fuimos al dormitorio del ordenador y empezamos a mirar paginas. Al princio, solo fueron paginas normales pero poco a poco, comenzamos a ver paginas de sexo. Mire a mi prima y creia que ella iba a salir de alli, pero no, se quedo mirandolas y incluso nos pidio que les enseñaramos mas. Al cabo de un rato, tanto mi hermano como yo, comenzamos a ponernos calientes. Miramos a nuestra prima y vimos como de vez en cuando, ella tambien se tocaba entre las piernas y las tetas. Viendo que ella estaba casi preparada, mi hermano saco un juego en una pagina y nos dijo… -Oye chicas, ¿quereis jugar a este juego…? Yo ya sabia cual era pues el y yo ya habiamos jugado varias veces pero, mi prima lo desconocia asi que le dijo… – ¿De que se trata? – pregunto – Es un juego que me han dicho es muy divertido – contestó – ¡ es el strip-poker ! Hubo unos segundos de silencio….. – ¿que es eso? – preguntó intrigada mi prima – ¡Muy fácil! – respondió eufórico Juanje. Es un juego de cartas…tu no has oido hablar de el, Monica? -Si, si se que es el poker… -Pues eso prima, es igual que el poker pero, con la diferencia que si se pierde hay que quitarse un prenda… -Desnudarse…? -Eso es.Cuando se pierde pues la chica del ordenador se quita una prenda… Yo para calentar mas el ambiente, le dije a mi hermano que yo estaba de acuerdo. Otro silencio….. – ¿Tú estas loco? – le dijo mi prima. – Estas de broma, ¿verdad? – le dijo de nuevo. – Y ¿por qué no? , ya nos conocemos hace tiempo como para asustarnos, creo yo. – contestó muy convencido. -Si Monica, ademas es solo un juego… -Ya lo se Eva…pero es que… – Mira, Monica, pra que veas, yo os dejo ser las » jefas » y cuando lo deseis, paramos el juego y no se hable más, pero creo que podríamos intentarlo, puede ser divertido. Despues de un rato… -De acuerdo, vamos a jugar… -Muy bien, prima…jugamos aqui en el ordenador o nosotros tres solos…? Y cuando creia que iba a decir alli mismo, mi prima le dijo… -No Juanje, vamos a jugar los tres solos, con cartas de verdad… -Muy bien…asi sera mas divertido… Pusimos unas mantas en el suelo, unos cojines y nos pusimos a jugar. El juego empezó sin mayor transcendencia y fue yo la primera que perdi. Sonreí, me puse en pie y me quité uno de las sandalias de tacón que llevaba, mientras la hacia girar en mi mano cantando el ¡tariro, tariro!. La cosa era divertida, mucho más que una partida de trivial. A todos nos producia aquello una risa nerviosa. El juego se puso más interesante cuando Monica se tuvo que quitar una prenda a elegir entre sus jeans ajustados o su camiseta blanca de tirantes. Optó por ésta última, se puso en pie y sacó lentamente sobre su cabeza aquella camiseta. Sus tetas se movieron al compás de sacar los brazos. Se quedó en pantalones y en un sujetador color rosa palo que le sujetaba mínimamente sus enormes pechos. Parecía que ella y todos nos íbamos animando con aquel juego. Luego Juanje perdio y se despojó de su camiseta. Su torso es musculoso, bien depilado, pues practica natación, tiene una enorme espalda, unos brazos fuertes y ademas es muy guapo, vamos, imaginaos como esta mi hermano…buenisimo. Otra partida y fue cuando me tocó a mi quitarme el vestido que llevaba. Aquel vestido me sentaba realmente bien. Me puse en pie y me fui quitando uno a uno los botones, mientras meneaba las caderas con un ritmo muy insinuante. A Juanje, le encantaban aquellos movimientos, se le salían los ojos de las órbitas. Despues de soltarme todos los botones y continuando con aquel baile, me puse de espaldas y me fui bajando el vestido que fue cayendo por mi espalda, hasta dejarlo caer al suelo. Mi ropa interior era blanca y ajustadita. Me dí la vuelta y Juanje se quedó con la boca abierta. Posiblemente esté mal que yo lo diga, pero estoy bastante bien, al menos el cuerpo me gusta cuidarlo y resaltarlo. Me tumbé recostada con cierta sensualidad y continuamos jugando. Siguiente jugada y de nuevo, perdio mi hermano, asi que se quito los apntalones.Se fue bajando la cremallera de la bragueta poco a poco, y dándose la vuelta y sacando el culete se despojó de los pantalones. Llevaba unos calzoncillos de raso que yo le regalé de tipo boxeador, negro ajustado, modernillo, y que tenía debajo un paquete enorme. Yo creo que estaba empalmado. Miré hacia mi prima Monica y le sonreí. Después me perdi yo de nuevo y tenia que quitarme otra prenda y solo tenía dos opciones: quitarme las braguitas o el sostén, y fue por este último por el que me decidí. Siguiendo el ritmo me llevé las manos a la espalda, solté el broche y me saqué el sujetador de los brazos aguntandolo sobre mis pechos. Todos querían verme las tetas y levanté de golpe mis brazos, cayendo el sostén al suelo y dejándose ver mis tetas botando. No son excesivamente grandes, pero si bien puestas. Yo se que a mi hermano le encantan, le entusiasman, no había más que verle la cara. Seguimos jugando y esta vez perdio mi prima.Nosotros dos, queriamos saber si mi prima continuaria con el juego o simplemente se rendia pero no, decidio seguir el juego.Se quitó muy despacio su ajustado pantalón, y enseñando sus bonitas piernas, ya que Monica es muy hermosa, con una cara muy dulce, pelo largo rubio, labios carnosos, grandes tetas, cinturita, buenas caderas y espectaculares piernas. Mi hermano no le quitaba ojo, y no era de extrañar y aunque algunas veces la había visto en ropa interior nunca habia tenido la oportunidad de verla tan cerca y eso, lo calentó mucho. Nos hizo a los dos un baile erótico en el centro de las mantas y se quedó solo con su ropita interior rosa. Otra jugada y de nuevo perdi yo…si, es que no soy muy buena jugando. Bueno, ya solo quedaba quitarme la única prenda que llevaba: mis braguitas blancas, que ya se empezaban a humedecer con aquel ambiente. Me puse en el centro, y girando sobre mi misma, me fui bajando las bragas lentamente, enseñando mi culito, mis caderas, dejándolas bajar por mis muslos, por mis rodillas y…. ¡zas! me las saque. – ¡ guau ! – dijo mi hermano Juanje Mi cuerpo que yo cuidaba a base de mucha gimnasia estaba muy bien proporcionado, y aun continúa estándolo, me cuido mucho y me gusta lucirme, un pelo moreno, largo y liso, boca muy sensual, tengo bonitas tetas, bonitas piernas y culo redondo y respingón. Mi hermano y mi prima disfrutaron de mi desnudez. Me volví a mi cojín y me senté de lado dejándo a la vista mi sexo con las piernas ligeramente entreabiertas. Noté como a Juanje le crecía su ya dilatado paquete bajo el slip negro. A mi me encantaba ponerle cachondo. A continuacion mi hermano Juanje fue el siguiente en despojarse de su única prenda el calzoncillo, que se bajó también lentamente ante la mirada de todos y al hacerlo saltó su pene supererecto, botando sobre aquel calzoncillo, se le notaba muy excitado, quizás por mi baile ó por el de mi prima. Monica me miró sonriente , se iba animando paso a paso y se le veía muchísimo más caliente. Solo había que ver como se dejaban ver sus erectos pezones tras el diminuto sostén. Juanje tenía su miembro como una estaca , deseoso de ser devorado. -Joder Juanje…como estas ! ¿eh Monica…? – dije. -Si prima…joder…ya lo veo… Yo vi como los ojos de mi prima se clavaban en la verga de mi hermano.Despues, el me besó ardientemente en los labios y ocupó su lugar. Aquello a mi prima, le sosprendio muchisimo de que mi hermano me besara en los labios pero como ya los tres estabamos casi desnudos, no dijo nada y seguimos jugando Total, que Juanje y yo quedamos despelotados, ya solo quedaba mi prima por quitarse sus braguitas y el sujetador. Y eso ocurrio Perdio ella, se puso de pie, lanzó una dulce sonrisa a nosotros dos y en el centro de la sala se quito lentamente el sujetador rosita, dejando al aire sus hermosas y grandes tetas. Juanje se ponía vizco, mirando aquellas tetas. Pero lo bueno es que ella siguio desnudandose sin importarle ya el juego, asi que siguio con su particular » strip-tease «. A mi hermano, Juanje, se le ponía su verga como a un toro mientras la sensualidad de Monica nos electrizaba a los dos. Tras unos pases por delante de cada uno de nosotros, prácticamente se arrancó las bragas dejando ver a todos a una preciosa mujer completamente desnuda. -Preciosa…Tia buena ! – le gritó mi hermano. Que guapa estaba, con una carita tan dulce, con aquel cuerpo moreno, tan cuidado, sus bonitas tetas, sus largas piernas, su vientre liso y con el vello del pubis bien recortadito. No era de extrañar que mi hermano estuvieran como un lobo. Despues de quedarnos en pelotas los tres dijo mi prima… – ¿Y ahora que…? Entonces, me eche sobre mi hermano y comenzamos a besarnos y a manosearnos los cuerpos. Mi prima al ver aquello, se quedo alucinada pero luego, se unio. Alli en las mantas estabamos tres cuerpos desnudos revolcandose, tocandose, besandose en fin una orgia sin control. De pronto, mi hermano le dijo a mi prima… -Monica, ¿quieres hacerme una cosa…?…es que lo estoy deseando -Bueno…primo… Hubo unos segundos de silencio y al fin dijo – ¿Que quieres…? -preguntamos las dos. Y mirando con ardiente deseo a Monica le dijo: -¡Que me hagas una buena mamada ! – ¿Queee? – saltó Monica asustada mirándo su empinada verga. – Pues que quiero que me la chupes, eso es lo que quiero.- respondió. Monica no podía creerlo y yo tampoco, ya que no nos lo esperábamos tan pronto.Ella se quedo sin palabras con la proposicion de mi hermano.Yo, la verdad, es que sí deseaba que se la chupase a mi hermano, quería verle disfrutar con mi prima, con su hermosura y con sus labios. -Joder Juanje, primo…tu sabes lo que me estas pidiendo…? -Pues claro que lo se…ademas tengo unas ganas Entonces, yo para calmar a mi prima, la abraze y le dije que tranquila que no pasaba nada y que ademas se le veia en la cara que lo estaba deseando de como le miraba a mi hermano su verga. Monica no podía creer lo que estaba ocurriendo pero, se levantó, acercandose hasta mi hermano, se arrodilló frente a él, se abalanzó sobre la erguida verga y la cogió con su mano suavemente.Monica me dirigió una mirada a modo de aprobación y yo que estaba muy cachonda asentí. Se retiró su rubio pelo hacia atrás y comenzo a chupar los huevos de mi hermano con frenesí, mientras con su mano subía y bajaba aquel nabo tieso. A continuación y cogiéndolo por la base, empezó a besar y a chupar por todo lo largo de aquel poste, para luego dar pequeños besitos en el glande, mientras con su otra mano acariciaba el pecho de Juanje y él acariciaba el cabello de ella. Monica siguió besando el capullo mientras le sonreía con cierta picardía, y sacó su lengua para chupar con mayores ganas. En ese momento yo sentía entre celos, rabia, excitación, de ver aquella escena en la que mi prima le comía le chupaba la verga a mi hermano, algo que nunca me había sucedido. De repente Monica bordeó con sus carnosos labios la punta de aquel nabo y empezo a subir y a bajarlos suavemente hasta que llegó el momento de metérsela hasta dentro. Él daba grititos de placer a modo de aullidos, y ella seguía con aquella operación que desarrollaba con mucho estilo; sacaba y metía aquel falo en su boca mientras Juanje resoplaba… -Eso es…Monica…aaauuuhhh…chupalaaa -Que verga tienes…mmm…primo… Monica sacó la polla de su boca, agarrandola con la mano, levantó la cabeza y se incorporó de rodillas con
Caluroso Verano
Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t
Yoga especial
Dado el recibimiento de mi historia anterior les traigo una segunda. Era un sábado por la mañana, generalmente mi madre no trabaja los sábados, pero ese día era diferente. Me había dicho el día anterior que venía un paciente y que no tenía otro día donde ubicarlo (dado que por suerte tiene mucho trabajo). Cuando la ví casi no pude esconder la erección tenía unas calzas blancas muy apretadas, que hacian resaltar el gran culo que tiene. En ese instante por suerte sonó el timbre, ella va a abrir la puerta y yo dejo entre abierta la ventana para poder ver, ya que desde la última vez quede muy caliente. Me asome a verla al pasillo y ya en la puerta el tipo le comió la boca bien fuerte, y ella le manoteo la chota. Yo ya no daba mas me escondí y ellos entraron al consultorio, ella hacia las poses básicas del yoga. Pero todo se fue a la mierda con la postura del gato. El tipo se puso atrás de ella y empezó a comerle el orto desde afuera de la calza, mientras le tocaba la concha. Ella gemia mordiendo la colchoneta ya que sabía que yo andaba por la casa, y no quería que escuche. Todo era en vano, al fin al cabo se lo que hace mi madre en su consultorio. Espero que les haya gustado. Escriban acá abajo que les parece Y si quieren mas historias. Un Saludo
trio con mi hermano y su amigo en viaje que hice a paraguay
El pueblo era precioso, rodeado de montañas y bosques, mi hermano abrio su propio restaurante en paraguay . Desde que llegue eran todo atenciones conmigo, un dia estabamos es su reataurante y Después de bastantes cervezas con tequila, despedíamos a los clientes y al personal del restaurante quedándonos solos los tres en una mesa con tres vasos y una botella de tequila, Tom el amigo de mi hermano me preguntaba sobre como era vivir en argentina y como estaba mi esposo y mis hijas , , mi marido no viajo ya que esta medio complicado por el covid al igual que mis hijas s, le contaba y entre las cervezas y los tequilas, los tequilas y las cervezas, la conversación iba subiendo de tono, tanto que me retaron a que les demostrase que una mujer podía poner tan caliente a un hombre en cuestión de pocos minutos hasta que este perdiera la razón… Salí a la pista de baile junto a la mesa, llevaba un vestido corto azul marino con flores blancas, un vestido de gasa muy cómodo que se anudaba a mi cuello con dos cintas dejando mi espalda desnuda, empezaba a mover las caderas delante de ellos haciendo que mi vestido bailara conmigo en cada movimiento, agachándome y subiéndome abriéndome de piernas y subiéndome un poco mi vestido con las manos, pero sin dejarles ver nada la imaginación en ellos tendría que hacer el resto, me sentía mareada y desinhibida a causa de tanto alcohol, pero el show debía continuar, así como mis continuas visitas a la mesa para beber el vaso de tequila que me acababan de llenar. En ocasiones para excitarles más vertía el contenido del vaso por debajo de mi cuello y el tequila caía en dirección a mis pechos Tom estaba ya muy caliente, tocándose con la mano su entrepierna, se le notaba bastante el bulto que le había crecido por debajo de su pantalón y hacía tiempo que me estaba grabando con su cámara, mi hermano, mi hermano parecía no querer mirarme con lo que suponía que estaba igual o más excitado y caliente que Tom. Mis manos empezaron a bajar por mi cuerpo serpenteante, pasando primero otra vez en mi pelo alborotándolo nuevamente con mis dedos para bajar muy despacio por mi cuello hasta llegar a mis senos, acariciándome los pezones y apretándome un pecho contra el otro, poco a poco muy despacio las palmas de las manos extendidas acariciar mis caderas , esos momentos me notaba yo también tremendamente excita, mojadas, mirando a Tom fijamente, casi invitándole a que se me acercara y dándome la vuelta de espaldas a él, me levantaba el vestido hasta la cintura flexionando medio cuerpo para con las piernas totalmente estiradas , abriéndome un poco de piernas para que viera mi mi tanga negro moviéndole las nalgas de un lado a otro.. yo estaba muy caliente y borracha Al darme la vuelta Tom ya no estaba, se había ido no sabía a donde, pero el que si estaba mirándome fijamente era mi hermano y los vasos de tequila que estaban llenos encima de la mesa, me tome primero unos y luego el otro y así continuar con mi baile serpenteante delante de mi hermano, mostrándole nuevamente mi vulva, me sentía ya un poco borracha al igual que mi hermano que en ese momento aprovecho para ponerme sus manos en mis nalgas al pasar por delante se las quite, pero no me fui de allí, me di la vuelta y empecé a mover mis caderas delante de él, sabía que el movimiento de mis caderas y baile de mi vestido de un lado a otro le estaban poniendo demasiado excitado, tan excitado y borracho como yo me empecé a subir el vestido moviendo ahora mis caderas hacia delante y hacia atrás prácticamente a la altura de su boca al haberme puesto con una pierna encima de su silla. Mi concha casi le rozaba, casi sentándome sobre mi hermano, notando la tremenda erección que tenía y sabiendo que me estaba deseando, bajando mi pierna de la silla me gire nuevamente dándole la espalda, demasiado borracha, demasiado caliente cuando me senté encima de él restregando mi vulva con pasión contra el bulto que tenía en el pantalón, sus manos me abrazaron y apretaban mis pechos, en ese momento perdí el control y no sabía si era mi hermano, si era Tom solo quería darme la vuelta y besarle, sentir su pija sobre mi sexo, acariciar su cuerpo y el mío, el juego había terminado y había ganado, los había excitado, en muy poco tiempo tenía a los dos comiendo de mis manos, pero no contaba con el tequila que seguía bebiendo, no contaba con que yo también me excitara tanto, tanto que ahora solo quería coger Me senté en la silla sobre él, nos empezamos a besar apasionadamente, mordiéndonos los labios, un baile de pasión que empezó dentro de mi boca con sabor a tequila, sus manos por detrás de mi cuello desabrochaban la cintas de mi vestido anudadas a él y hacían caer la parte de arriba de mi vestido hasta tener mis pechos en sus manos y su boca sobre mis areolas saboreando mis pezones, jugando con su lengua con ellos, mi cabeza se echaba para atrás Mi hermano levantándome un poco saco su pija a la vez que yo apartaba un poco el tanga de la entrada de mi vagina para que me la fuera metiendo muy despacio hasta sentirla tan dentro de mí como fuera posible, empezando tener un gemido tras otro, pero en el momento que la empecé a notar que se iba deslizando dentro de mí un gemido sordo con mi boca abierta mirándole fijamente hasta que la saco y la volvió a meter, entonces el gemido dejo de ser sordo para salir de mi interior convertido en un pequeño grito de placer y no fue el último, mi cuerpo empezó a moverse arriba y abajo, metiendo y sacando la pija de mi hermano de mi vagina, los dos mirándonos fijamente cuando no estábamos besándonos, los dos sintiéndonos, mis manos sobre su cuello y las suyas en mi cintura levantándome despacio para dejarme caer después. Tom ya había vuelto mi hermano y yo estábamos echando, primero lento y luego más rápido hasta que mi hermano se levantó de la silla y cogiéndome de las nalgas sin sacármela me tumbo encima de la mesa y rompiéndome el tanga libero más mi sexo, metiéndomela con fuerza, notándola más al fondo y haciéndome sentir y gritar aún más, apretaba mis muslos sobre él, apretaba mi vagina sobre su pija dentro de mí, el roce de nuestros sexos era sensacional, mi vagina tremendamente mojada le hacía mucho más fácil llegar hasta donde él quisiera, donde yo deseaba y luego apretaba para que no me la sacara. No paraba de gritar de placer allí tumbada en la mesa hasta que Tom metió su pija en mi boca, empecé a chupar, a lamer, a succionar, él movía sus caderas adelante y atrás y yo tragaba y tragaba mientras iba grabando como lo hacía, mientras grababa como la pija de mi hermano en un primer plano se metía en mi vagina, deslizándose dentro de ella hasta desaparecer, los gemidos de los tres era la nueva banda sonora del local, mi hermano me la metía tan dentro que no pude aguantar más y mi cuerpo empezó a temblar a gritar y al cabo de unos segundos más tarde mi hermano iba a empezar a eyacular en mi vagina. Se apartó rápidamente y se corrió entre mis labios y en mis tetas mi hermano agarro su pija a y me pasaba el glande como si fuera un pincel entre mis labios arrastrando su semen y metiéndomela un poquito en mi vagina, en ese momento Tom agarro la botella de tequila y la echo sobre mis pechos para que así los dos pudieran lamerlos y beber de ello. Tom con su boca en uno de mis pezones y mi hermano entre mis piernas dejándome nuevamente su pija metida en mi vagina se animaba a lamerme el otro pezón, disfrutando los dos de mis pechos de tequila, bebiendo de ellos el tequila que iban vertiendo sobre ellos y yo gritando de placer una vez más por tenerlos a los dos lamiendo mis pezones y sintiendo sus pijas entrando y saliendo de mí, de mi vagina y de mi boca, Tom se empezaba a correr dentro de ella, empecé a sentir como me golpeaban los chorros que salían tragándome y saboreando su leche. , realmente estábamos tan borrachos que no sabía cómo habíamos llegado a casa sw mi hermano . continuara . besos
Me follé a la recepcionista del centro médico
No puedo darles su nombre real, por lo que la llamaremos simplemente Natalia. Ella tiene 41 años, y trabaja en el centro médico de mi colonia. Es usual que la vea, por lo menos unas 2 veces por semana. Yo tengo que acudir a unas consultas con el psicólogo de ahí. Pues bien, cada que ingreso la saludo y a su compañera (que no es tan bien parecida como ella). Me tomó casi cuatro semanas concretar una amistad solida y la suficiente confianza como para que ella aceptara tener una salida conmigo. Natalia es divertida y un poco despistada. Durante nuestra cita, charlamos sobre cualquier ocurrencia, nada en concreto. Temas dispersos. El único tema esencial fue cuando tocamos nuestra diferencia de edad. Reímos. No percatamos de la situación y nos dio un poco de pena. Ella con 41 años y yo con 23. Seguimos platicando, la conversación avanzó con cierta naturalidad, ocasionalmente ella desviaba el tema con algo vago y algunas otras veces lo hacía yo. Luego de casi 2 horas nos decidimos, fue al reciproco y que salió a flote solo. Nuestra propia naturaleza e instinto nos decía que teníamos que tener sexo ese día. ¿Saben a lo que me refiero no? No es tipo de cosas que se hablan directamente, sino que simplemente se dan. Es una comunicación no verbal, y aún así ambas partes se logran entender. Fuimos a su casa, un lugar un poco retirado. Yo iba con miedo, para ser honesto con ustedes. Era la primera vez que iba a tener con una mujer mayor. Había tenido experiencias sólo con chicas de mi edad o que rondaran unos dos - tres años menor que yo. lo primero que pensé fue que debía ser una mujer casada, pero inmediatamente abandoné la idea pues era ilógico que una mujer casada llevara a un chico a coger a su casa. Me equivoqué. Natalia era una mujer casada. Tan pronto como entré a su casa vi fotografías dónde salía con su esposo, y también con su hija. Tan pronto como entramos ella me tranquilizó, me dijo que su esposo no estaría en casa hasta las siete de la noche que era cuando salía de trabajar. Eso no me tranquilizó ni un poco. Natalia entonces me ofreció agua, café y refresco. Yo rechacé todo. Tomé asiento en los sillones de su sala, quizá debía tomar asiento en el punto exacto donde su esposo se echaba a descansar. Ella tiró su bolso de mano a lado de uno de los sofás y luego sin previo aviso comenzó a desabrochar los botones de su camisa (de su uniforme del centro médico). Cuando terminó por quitárselo, sus pechos sólo quedaron cubiertos por un brassier negro. Me sonrió nerviosamente, yo hice lo mismo todavía más nervioso. Volteé hacia la entrada de su casa esperando que no entrara su esposo con algún arma. No entró. Natalia se acercó a mí y se hincó, se colocó entre mis piernas y puso sus pechos (todavía con el brassier) encima de mi miembro (todavía dentro del pantalón). Entonces me dijo que quería verlo, me imploró que lo sacara. Yo le dije que me ayudara un poco más pues todavía no estaba a tope. Natalia entonces se quitó el brassier y fue cuando pude ver sus perfectas, blancas y rosadas tetas. Natalia jugó un poco con ellas y luego de notar una erección en mí, uso su boca para chuparmela por encima del pantalón. Sentí la calidez de su boca en mi miembro. No lo soporté más. Con cierta complicación me quité el pantalón, ella me ayudó un poco. Le pedí que si quería chuparla lo hiciera lento, y que siguiera cada instrucción que le dijera. Esto pareció gustarle, me comentó vulgarmente que ese día ella era mi puta y que la tratara como se me viniera en gana. Total, le permití chuparmela, y ella comenzó. Le sujeté de su cabello con cierta fuerza. Ocasionalmente le daba una pequeña palmada o un golpecito en su cara con mi propio pene erecto. Esto me parecia divertido y excitante. Mientras Natalia me seguía haciendo sexo oral yo miraba las fotografía donde salía con esposo. Cada vez le permitía que me la chupara más rápido hasta el punto en que me puse de pie y le pedí que lamiera mis testiculos también. Ella se alternaba, lamía mis testiculos unos veinte segundos y luego mi pene otros veinte. En dos ocasiones Natalia se sintió asfixiada al tener mi pene mi dentro de su boca. Pude notar su cara un poco roja y los ojos llorosos. Decidí detenerme. Luego le pedí que se quitara la falda y se pusiera en cuatro sobre el sofá, sin quitarte el calzón. Eso lo quería hacer yo. Y así se hizo. Ella siguió cada petición mía, hizo caso a todo porque ese día ella era totalmente mía. Era mi puta personal. Me acerqué por detrás y antes de penetrarla le di un par de nalgadas lo bastante fuerte como para dejarle mi marca personal. Mi huella. Entonces, sin avisarle, me deslicé dentro de ella. Natalia soltó un pequeño gemido y noté como su mano derecha apretaba la tela del sofá. La penetré decenas de veces, por ratos me detenía y le pedía me chupara los testículos de nuevo, luego la volvía a poner cuatro o en misionero y me la seguía cogiendo. Sólo en una ocasión me senté en e sofá y ella se sentí sobre mi. La realidad es que todo el acto fue poco más de 1 hora, algo torpe y lento, pero a fin de cuentas bastante excitante. Me había cogido a una mujer casada en su propia casa. Al final de todo, le pregunté que si podía eyacular en su cara, ella me dijo que no. Era lo único a lo que se negó, me dijo que prefería que terminara en sus tetas o dentro de boca. Yo le dije que estaba de acuerdo, pero al final sin avisarle terminé en su rostro. Y además de eso le pedí que limpiara el resto de semen de mi pene con su boca. Así lo hizo.
la vecina de antaño
Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo
la vecina de antaño
Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo
Conchas Negras vs Conchas Blancas! Cual prefieren? P2
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