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LlasextasombraLv1· hace 1996 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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JJackwildjrLv1· hace 1998 dRelatos

Mi abuela, la vecina y mi mejor amigo, parte 30

Desperté desnudo solo en la cama, me levante y mientras meaba leí un mensaje de mi abuela que decía que en 3 días tenía que volver a su casa, por lo que había ido al super a comprar algunas cosas. Mi mejor amigo me habló para preguntarme x mi tía y me dijo que venía a la noche. Luego de una hora llego mi abuela, vestía una calza bien metida y un brasier deportivo. Le conté que más tarde venía mi amigo a lo que me respondió que entonces aprovechemos el tiempo, rápidamente comencé a tocar sus tetas,mientras ella me pajeaba. Ella se desnudo y la subí a la mesada, comencé a hacerle un oral hasta que entré gemidos me pidió que le metiera la pija. Comencé a penetrsrla fuerte hasta que me dijo que se venía, por lo que nos vinimos juntos, luego me la chupo por un rato y me dijo que le diera la leche en la boca. Mientras ella preparaba todo para viajar, yo fui en el auto a buscar a mi amigo. Me dijo que le habían dejado mudarse conmigo, por lo que estábamos contentos. Mientras paramos en un semáforo, mi amigo se quitó las zapatillas y dirigió sus pies hacia mi pija, no querés pararte allá? Dijo señalando una plaza. Estacione en la plaza yy rápido se quito el pantalón, quedando en una tanga que apenas sostenía su pija y abierta por detrás. El rápidamente saco mi pija y con sus pies empezó a pajearme, cuando mi pija estaba bien dura, se la trago y con su lengua comenzó a jugar. Luego lo empujé hacia atrás, quedando de espaldas a su ventana, comencé a chupar su pija, mientras le hundía un dedo en el culo. Me dijo que se estaba por venir, por lo que rápidamente continúe hasta sentir su leche caliente en mi boca. Luego me la chupo un poco más y se sentó sobre mi, hundiendo mi verga en su culo. Luego de unos 10 minutos le llene de leche la cola. Nos vestimos rápidamente y mientras nos reíamos me dijo que me tenía una sorpresa para el dia que se mudara a mi casa. Llegamos a casa y mi abuela ya tenía la comida lista, luego de limpiar mi abue se fue al cuarto que era de mi tía, por lo que cuando mi amigo fue al baño me levante rápidamente y fui a ver a mi abuela. Cuando abrí la puerta mi abuela se estaba colando los dedos y se pegó un susto, creí que me veía tu amigo dijo ente risas. Me acosté entre sus piernas, y mientras le chupabs la conchita húmeda ella se metía dos dedos. En menos de 5 minutos me despedí y volví a mi cuarto a esperar a mi amigo. Mi amigo volvió del baño y me preguntó si íbamos a dormir con llave en la puerta, le dije que si e inmediatamente se quito el pantalón y la remera quedando en tanga. Se acostó encima mío y comenzó a besarme, luego lentamente fue lamiendo mi cuerpo hasta llegar a mi pija y meterse la en la boca, luego de un rato me vine en su boca, me subí sobre el y comencé a rozar mis cachetes del culo con su pija, y cuando me dijo que se venía, lo dejé que acabara en mis pies. Desnudos nos acostamos a dormir. Mientras desayunabamos al otro día no podía evitar mirar los pezones de mi abuela, estaban duros y de marcaban en su remera blanca. Luego, mi abuela se fue a la farmacia y aunque sabía que el tiempo no era mucho, mi amigo me dijo que le diera leche.

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MmowshaLv1· hace 2009 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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CcristhianpauloLv1· hace 2020 dRelatos

Dame duro hijo C2

Una tarde en la que estábamos todos en la sala viendo una película en la TV, era domingo en la tarde, a veces los domingos que podemos nos juntamos a ver películas pero esta vez solo estábamos mi papa mi mama y yo, mi hermana había salido, la película era por TV abierta y en un momento en el que estaban los anuncios pasaron un comercial de esos que son en los que pasan vendiendo Leggings (calzas, mallones o lycras) y a una de las chicas que modelaban se le veía muy parado el culo con esa ropa, de hecho los anunciaban con ese motivo de que les levantaban las nalgas a las chicas, eran Push-Up......mi padre al verla dijo:  -Mamacita que rica se ve   A veces cuando pasaban mujeres eso era lo que decía, mi madre ya lo conocía así que no le decía nada más que....hombre ya deja de alucinar, no puedes con lo que tienes en casa y quieres más?..    A mí siempre me daba riza cuando los escuchaba.   A lo que mi papa contesta; bueno que quieres uno es hombre y le ponen a mujeres así es como no!  -jaja si pero tu abusas!! Mira a tu hijo como es discreto  -jaja pues el tal vez no lo diga pero si piensa lo mismo mujer, O no hijo? Apoco no esta buena??    Yo me quede mirándolos algo nervioso, no sabía que contestar y mi madre observándome, parecía que quería escuchar que tenía que decir.  -bueno este....pues...si, se ve bien creo....  -jaja tu también hijo! No sabia que eras libidinoso igual que tu padre!! Jajaja  -Oooh mujer todos los hombres somos así, nos gusta ver un buen culo entallado....o no Dany?? Jajaja  -jaja pues sii...   Solo atine a decir esto, aunque en mi casa somos abiertos respecto al sexo y temas así, aquella conversación si me puso nervioso...    -jaja mira nada más con el niño!!    Mejor no me pondré de esos porque eres capaz de hasta verme las nalgas a mi jaja    -jaja claro que no Ma!! Aunque tu estas mejor que esas modelos  Esto lo decía como en broma o no sé pero todos nos reímos, mi padre tampoco lo tomo enserio y rió, mi mama reía pero me miraba con un brillo en los ojos muy "especial" y como pensando algo....    _____  Después pasaron otros comerciales y luego otro en el que promocionaban la nueva portada de una revista para hombres, en la portada estaba una famosa en tanga negra con unas como medias largas hasta la mitad de las piernas rayadas en blanco y negro, no traía sostén y se cubría las tetas con las manos (típica pose), mi padre volvió hacer la misma expresión que con el otro comercial y mi madre volteo a mirarme y me dice,  -Hey!! No te guardes las palabras! Jaja di lo que piensas o me dirás que no te gusta?  -jajaja eh.. Si esta "buena"....era la primera ves que se me salía esa palabra frente a ella.  -jaja solo buena? Dijo mi papa.....si está bien rica y más con esas medias rayaditas   -jaja también te gustan de esas Dany o a ti no?? Dijo ella.  -Ahh si, se ve bien con esas medias puestas..   -Vaya, vaya parece que de tal palo tal astilla,.. Bueno, ahora ya se lo que te gusta...    Y volvimos a reír todos, pero mi madre y yo nos mirábamos...sus palabras tenían algo "interesante".    Al día siguiente era Lunes, yo me iba levantando de la cama en la mañana y escuche que había música a todo volumen abajo en la sala y baje con el short con el que siempre dormía, cruce a la sala y estaba mi nalgona madre en leggings negros y atuendo deportivo, sobre la caminadora que tenía ella, estaba trotando....su culo se bamboleaba exquisitamente, sus carnes parecían que aplaudían con ese movimiento...mis ojos se quedaron fijos en ese trasero respingón y no me di cuenta de que me hablaba;   -Hijooo!!! Despierta!!  -Aah lo siento Ma es que estaba pensando algo  -jajaja si claro ya me di cuenta como "pensabas"      Maldita sea, se dio cuenta de cómo le comía el culo con la mirada, me puse rojo supongo, porque me dijo;  -ya no te preocupes..  -este...y bueno...que me decías?  -pues te decía que ya te prepare el desayuno que está en la mesa de la cocina  -gracias Ma, me senté en la mesa y esta da hacia la sala así que sentado donde estaba podía seguirla viendo como continuo trotando ahí, ella sabía que la veía porque de vez en cuando volteaba a verme y me sonreía, yo también le sonreía.....su culazo se movía de maravilla, las nalgas le rebotaban a cada trote, se me empezó a poner duro el pene pero no se notaba bajo la mesa. Termine de comer y me dirigía a ordenar todo para irme a la Universidad cuando mi madre me dice;  -Oye, hijo espera  -que paso?  -Hoy sales más temprano verdad?  -si Ma como a las 3pm porque?  -Es que quiero que me acompañes al centro a comprar algo que necesito, no quiero ir sola  -Está bien Ma, cuando regrese nos vamos  Tome mis cosas me bañe y me fui. Regrese a las 3:10pm y me estaba esperando afuera como desesperada.  -Apúrate amor, porque te tardaste?  -Tranquila Ma solo me tarde 10 minutos  -Bueno deja tus cosas y vámonos   Subimos al coche, yo iba manejando y ella de copiloto, de a ratos volteaba a verla disimuladamente, ese día traía puesto un jeans azul claro, pegadito como a ella le gustan y como a todos los que le ven el culo les gusta....sus piernas y sus caderas se veían sabrosas, llevaba zapatillas negras y una blusa negra semi escotada, el pelo recogido y los labios pintados, no llevaba mucho maquillaje y así es como me encantan las mujeres,..de momento me dice;  -bueno ya pon atención a la carretera que vamos a chocar, jaja  -Sii...si Ma lo siento  Ella era más astuta de lo que pensé, siempre se daba cuenta cuando yo la miraba.. Llegamos al centro comercial e íbamos caminando juntos, ella me tomo del brazo y yo alcanzaba a oler su perfume.....los hombres se la comían con la mirada, yo sabía que le miraban...LAS NALGOTAS......alguna que otra mujer la veía con cara de zorra envidiosa, de repente un cabron pasa a nuestro lado y le dice; mamita que buena estas!!...a mi me dio coraje y me paré para voltear a encararlo, ella me toma del brazo y me dice;  -tranquilo mi amor, no hagas caso, ya sabes cómo son   -Pues, le tengo que enseñar a respetar  -Ya déjalo mi rey, por eso quise que vinieras para que me cuidaras....diciendo esto me tomo del brazo y se pegó a mi cariñosamente, sentía como pegaba sus tetas en mi brazo que quedo entre ellas   Yo la tome de la cintura y le dije bueno vamos....que vas a comprar?  -bueno, espérame amor es que tengo que ir al baño  -Ok, te espero, la deje ir y me quede ahí viendo como caminaba, la verdad si se veía muy buena con esas caderas que sobresalían todo el tiempo, esos jeans a la cadera se sacaban más el culo y hacían rico contraste con las zapatillas que llevaba, disimuladamente me agarre el pene, que me apretaba, a los de 7 min regreso...  -Bueno vamos mi vida... hay que lindo eres al venir conmigo, tu padre debería aprender un poquito de ti  Bueno para eso estoy yo, para suplirlo cuando no este Ma...  Dije esto con toda la noción de lo que podía significar y ella lo noto enseguida, dándome un beso en la mejilla me abrazo y continuamos caminando.    Llegamos a una tienda, donde había ropa para todas la personas...la verdad a mí me dio flojera tener que estar ahí con ella porque ya sabrán que es horrible acompañar a las mujeres de comprar y menos de ropa porque todo les gusta y de repente nada les gusta.   Entonces le dije que yo me daría una vuelta por ahí mientras ella compraba, me dijo que si que no se tardaría que solo iba por dos cosas pero que me veía ahí en media hora. Transcurrido ese tiempo regrese la vi y le pedí las bolsas para que no cargara aunque solo eran dos  -Gracias mi vida eres todo un caballero!    -Bien y que te compraste?...dije esto tratando de ver en las bolsas  -Epá epá!! No amor, no puedes ver lo que compre hasta que lleguemos a casa      Todo el trayecto me la pase imaginando que era lo que había comprado, me pasaban miles de imágenes sucias viendo a mi madre modelándome la lencería más erótica jamás vista, imaginaba su culazo decorado con una tanga y un liguero negro empinada sobre la cama con mi verga ensartada en su agujero y ella con ambas manos separándose las nalgas para poder entrar más, yo dándole embestidas durísimas y......  -Hijoooo!!  -Que, que pasa..  Me saco del trance otra vez y no había puesto atención a lo que me hablaba.  -Caray en que tanto piensas eeh?? Últimamente estas muy distraído bebe  -Ahh, es que....son cosas de la Universidad   -Si como no...hay alguna niña por ahí?  -No Mama, ninguna  -Porque? No tienes novia corazón?  -Ehm.. no Mama, ya ves cómo son ahora las mujeres, no caen tan fácil  -Pues si yo fuera una amiga tuya y me trataras como hoy me trataste cuidándome de otros y acompañándome de compras y cargando mis bolsas yo si caía ante ti jaja  Sus palabras llevaban un tono distinto y un ligero toque de complicidad.  -Uf..lástima....Solo pude decir eso  -Pues si....lastima......pero haber dime como te gustan las chicas? Y no me salgas como esos que dicen que quieren que sus parejas se parezcan a sus madres eh  -Eh, aunque no me creas te diré que si  -De verdad?  -Bueno Mama, solo digo que se pareciera a ti en tus sentimientos y así como eres de amable, amoroso y risueña     Guardo silencio un momentito y dijo;  -Y físicamente?? También parecida a mí?    Creía saber a qué llevaba esto así que le seguí el juego.  -Bueno, quieres que te diga la verdad?  -Si amor, dime,...bueno ya se lo que dirás, seguro que sea mejor que yo, porque yo ya soy una vieja y no tengas las cosas en su lugar como las muchachitas de tu edad   -Jaja no mami, como dices eso.. al contrario, si estuviera la mitad de lo que tú tienes seria genial.  -Ay mi vida eres un amor...me lo dijo mientras me acariciaba el cabello, yo trataba de no perder la concentración ya que iba manejando...  -Pero que es lo que te gusta de las chicas? Los traseros o las pechugas? Jaja  -Jaja pues ya te habrás dado cuenta de lo que me gusta desde la ves que vimos aquel comercial de Leggings o no??  -Ya decía yo que también te vuelven loco las nalgonas, Uy perdón digo las de trasero grande    -Si, creo que es mi debilidad al igual que papá   Volvió a quedarse un instante callada como pensando algo y dijo:  -Pues déjame decirte que no hay nalgas como las mías eh jaja, bueno eso dice tu padre     De solo escucharla hablar así ya me estaba poniendo duro, no supe contestar nada, aparte de que ya estábamos llegando a la casa, estacione el coche y bajamos.    -Ábreme la cajuela Dany para sacar las cosas....(aunque solo eran 2 bolsas, las metió ahí no se porque)   Le abri la cajuela, Sali del coche y fuimos atrás del auto....ella estaba frente a mi y yo detrás de ella a escasos 30 centimetros, se inclino hacia adelante para tomar las bolsas que con el movimiento del carro estaban hasta adentro de la cajuela, se metio lo suficiente para que se le levantara la blusa por atrás y dejara verle su espalda baja, su jeans a la cadera se le estiro y dejo entrever ligera línea negra de encaje al contorno de su cintura, se veía muy poquito pero asi como estaba se le veía delicioso el culazo como para agarrala con fuerza, bajarle el pantalón con todo y panties y lamerle el culo y la concha...mmmm!! Me lo estaba imaginando todo eso cuando me dice; -Mi vida jálame porque no me puedo salir (claro que si podía pero no se que pretendia) La tome de las caderas asi como estaba, imaginen abrir entre sus manos un espacio como de 40 o 50 cms,  así mas o menos era el tamaño de sus caderas, era casi delirante ver como yo iba jalándola hacia mi pero yo no me movia de mi lugar, la jale y pegaron sus nalgas en mi vientre -mmmm!! Ya hijo gracias!! -si mami....fue todo lo que me salió.   Entramos a la casa, en ningún momento podía apartar la mirada de ese tesoro que detrás. Yo me quede en el sofá de la sala y ella subió a su recamara -Voy a dejar las cosas que compre hijo, ahorita bajo para que comamos -Si mami no tardes, ya muero de hambre      Se fue y tardo cerca de 20 minutos, cuando se paro frente a mi casi me da un infarto!! Se había comprado los Leggings qe hace unos días vimos en aquel anuncio de la TV!! Madre mia como le

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Ttortuga7890Lv1· hace 2028 dRelatos

El secreto de mama 7

Siete Narrado desde el punto de vista de Daniel El resto de ese día no tuve oportunidad de abordar a mi madre en ningún momento,ya que la mayoría de el tiempo o se la pasaba con mi padre o jugando con mi pequeña hermana mientras que      mi hermano se la pasaba encerrado en su mundo. Como se lo había prometido tampoco intente nada delante de mí familia, aunque debía admitir que ganas no me faltaban. Lo que si me frustró  bastante, es que recién tuve la chance de poder estar con ella cuando anocheció. Ya era bastante tarde cuando mis hermanos se fueron a dormir, seguido de mi padre que viéndose bastante agotado se fue directamente a la cama. Mi madre no obstante se hallaba en la cocina terminando de lavar algunas cosas que habíamos usamos para la cena, cuando no pudiendo contenerme más fui a buscarla. Al verla de espaldas me deslice con suma cautela y logrando posicionarme en su detrás apoye de forma descarada mi cuerpo sobre el suyo y colando mi cabeza sobre su hombro, le susurre suavemente al oído – te deseo tanto, que me estoy volviendo loco. Pensando que haría algo por alejarme espere su reacción, pero me sorprendió terriblemente cuando ella se recosto sobre mi cuerpo y apoyando su culo sobre mi aparato que a esa altura ya estaba mas que parado, me dijo con voz melosa – estoy Igual, pero por el bien de todos debemos contenernos. Escuchar esa confesión me puso loco, así que mandando todo por el caño agarre los pliegues del vestido veraniego que portaba y metiéndole mano por debajo del mismo, conseguí levantar los pliegues de su prenda dejando su culo en pompapara mi total satisfacción. Desesperado tome su tanga y se la baje hasta conseguir que quedará en sus pies y haciéndolo mismo con mi ropa deje mi reluciente pene a la vista de cualquiera, luego tome sin perder tiempo su cintura y logrando poner la cabeza de mi pene directamente sobre la entrada de su concha. La ensarte de tal manera, que empecé a cogérmela con mucha desesperación. Ese polvo carecía de cariño alguno, puesto que en ese momento lo único que quería era deshacerme del deseo que sentía por ella y lograr marcar a su vez su cuerpo para así hacerle saber que de ahora en mas ella era de mi propiedad. Por lo que cogiendo como animales, arremetía contra ella mientras bufaba como un auténtico toro. Mientras que ni madre a su vez recibía mis acometidas con agrado, en tanto soltaba varios gemidos que intentaba contener. No se cuantos minutos estuvimos acoplados, solo se que cuando logre correrme lo hice de tal manera que me asegure de llenarle la concha de semen.   Más calmado me fui saliendo de ella y apenas extraje mi miembro, note como de su cueva empezaba a salir parte del semen que le había regalado. Contento con ello vi que estaba bastante agitada, a lo que deseando hacerle mimos me acerqué a su cuello y dándole varios pequeños besos le susurre al mismo con anhelo –escapemos mañana. Una vez que logró tranquilizarse giro su cuello y viéndome con cierta curiosidad,me pregunto – como lo haremos? Mientras me ponía a pensar tomaba la ropa que había arrojado al suelo y colocándomela,vi de reojo como mi madre tomaba su tanga. Pero en vez de ponérsela de vuelta,se llevo la prenda a su entrepierna y sorprendiéndome, ella se puso a limpiar parte de los fluidos que le corrían por las piernas con su tanga. Verla tan desinhibida en mi delante comenzó a excitarme otra vez, pero sabiendo del peligro que corríamos si volvíamos a la acción me aguante como pude. Luego trague el nudo que tenia atrapado en mi garganta y pensando como haríamos mañana para tener cierta libertad, me quedé en silencio. Pasaron varios segundos y no encontraba una solución a nuestro problema, pensé que estábamos verdaderamente atrapados. Ese pensamiento hizo que pusiera una  cara de total desilusión, no obstante esta meduro poco. Ya que de la nada mi madre soltó al aire – creo tener una solución. Contento con sus palabras la tome de vuelta entre mis brazos y como si de una amorosa pareja nos tratásemos, le di un beso en la mejilla en tanto le decía  - Cuéntame. He visto que hay caminos para hacer senderismo que parten de diferentes lugares dela casa – comento – así que pensé que ir a caminar temprano por la mañana no,nos caería mas, que te parece? Sorprendido que tuviese semejante idea, solté en repuesta – eres una genia mamá, los sabes? Orgullosa por mis palabras se zafo de mis brazos y dando media vuelta, me soltó en tanto me miraba – bien ya que tenemos solución a nuestro problema, creo que deberíamos ir a dormir si queremos salir temprano mañana. Realmente no quería dejarla ir, pero sabiendo que no podía hacer otra cosa. La deje pasar, no obstante cuando estaba pasando por mi costado de forma repentina le di una pequeña nalgada que la tomo por sorpresa. Al principio pensé que me había excedido un poco y que de seguro se enojaría, pero no sucediendo eso y haciendo todo lo contrario. Ella me regaló una pequeña sonrisa y dándome a entender que le había gustado, se despidió diciéndome – nos vemos mañana temprano. Ya en mi cuarto me recosté en mi cama y pensando en todo lo que había sucedido ese día, intente dormirme. Pero no consiguiéndolo por la ansiedad que me invadía, esa noche casi no pude cerrar mis ojos. Había cabeceado en varias ocasiones, pero no pude dormir como debía. Así que sin darme cuenta amaneció y mi ansiedad solo aumento cuando de la nada, alguien toco mi puerta. Sabiendo quien era me levanté con excesiva prisa y abriendo la puerta con desesperación,me topé con mi madre que a diferencia mía. Se notaba mas fresca que una lechuga. Llevaba encima solo un short vaquero, unas zapatillas deportivas y una remera corta que mostraba gran parte de su firme vientre. Por lo que embelesado, solo pude escuchar que me decía – no estas listo aún? Como un autómata moví mi cabeza de forma negativa, mientras ella desesperada agregaba – deja de mirarme y apúrate, que todavía nadie esta despierto. Haciéndole caso con rapidez me coloque una remera, un pantalón corto y una zapatillas. A lo que listo la seguia en tanto notaba como movía su culo a cada paso que daba,no obstante cuando estaba a punto de darle un pellizco a tan perfecto trasero,de la nada una voz nos pregunto – a donde van? Kevin mi hermano apareció de repente con un vaso de agua en su mano, mientras que mi madre completamente nerviosa no supo que responder. A lo que intentando verme lo más normal posible, le contesté enseguida – vimos algunos senderos por ahí y decidimos ir a dar una larga caminata – mi madre loca por los palabras me dio una mirada asesina, a lo que ignorando la le pregunté – quieres venir? Kevin nos miro por algunos segundos y decidiendo no ir, soltó al pasar – no gracias. Diciendo esto volvió a su cuarto y mientras mi mamá suspiraba con cierto alivio, me dijo con enojo – estas loco. Lo tenía calculado – me excuse añadiendo – Kevin es bastante flojo para los deportes, así que deduje que si lo invitaba lo más seguro es que no vendría. Sorprendida mi mamá no agrego mas y poniéndose en camino, me dijo – vamos antes de que se despierte alguien mas. Segundos después ya estábamos afuera y tomando la primera senda que vimos, nos escabullimos por allí y notando como mi corazón me latía con fuerza a medida que avanzábamos. No podía quitar los ojos del esbelto cuerpo de mi madre. No se cuanto tiempo anduvimos, solo se que no pudiendo aguantar mas me arroje sobre ella y tomando su mano la jale hasta lograr meterla en un espacio que habia entre varios árboles, que a su vez nos daba bastante intimidad. Ya allí empecé a besarle con desenfreno y solo deje de empujarla, cuando su cuerpo choco contra un grueso tronco de uno de los árboles. Loco de deseo metí mis manos por debajo de su camiseta y llevándola directamente hasta sus pechos,intente tomarlas con su fino corpiño puesto. Esto le robo un suspiro, cosa que me calentó mucho más a si que continuando tome su camiseta y sacándosela de encima. Le deje únicamente con el corpiño puesto. Se veía increíblemente sensual, no obstante deseaba algo más que sexo en ese momento. Deseaba dominar la por completo, así que con cierta autoritaria le dije – chupa mela. Sorprendida ella me pregunto – que? Quiero que me la chupes y no continuaré hasta que hagas lo que te pido – sabia que mela estaba jugando, estaba consciente de que si ese juego a mi madre no le gustaba. Mandaría todo al diablo y regresaríamos a casa, como si nada de lo que estábamos pasando sucediera. Pero insolentemente mi jugada al parecer funcionó ya que sin dejar de mirarme mi madre se agachó y arrodillándose en mi delante, con cuidado tomo mi Bermuda y bajándome primero esta prenda. Dejó al aire mi erección la cual estaba atrapada en mi ropa interior. Realmente parecía una carpa de circo de lo parado que estaba, a lo que intentando sacarme el malestar que tenía  quise acomodar mi visible erección. Pero mi madre impidiéndomelo,  empezó a acariciar mi pene por sobre la tela de mi bóxer y sacándome un gemido con sus movimientos pego mi pene a su cara y frotándose el mismo sobre su mejilla  me dijo – esta tan caliente, que me quema la cara. Desesperado deseaba que Continuara y para mi felicidad lo hizo, ya que tomó la cintura de mi ropa interior y bajándomelo. Logro liberar mi miembro que a esa altura estaba en todo su esplendor y dando algunos saltitos. Sin que le dijera nada se metió parte de este a la boca y mientras comenzaba a chupármela con maestría, yo de a poco tomaba su cabeza por detrás e intentaba marcar el ritmo que deseaba de esa felación. Cerraba los ojos mientras me dejaba llevar por la emoción, de vez en cuando lograba abrirlos  y veía la cabeza de mi madre que subía y bajaba con autentica desesperación. Completamente excitado deje que ella me diera placer con su boca, hasta el punto que no pudiendo mas. Me corrí inevitablemente dentro de la misma, soltando tres chorros que salieron directamente disparados hacia su garganta. Cosa que provoco que tuviese que tragarse la corrida, para que así no tuviese que ahogarse con la misma. Mientras que yo a pesar de haberme corrido conservaba cierta erección que para mi suerte no había bajado, una vez que salí del extacis en el cual me había sumergido vi a mi madre que se incorporándose y no dejaba de sonreír y mientras lo hacia llevaba sus manos a su espalda solo para que segundos después viera como su corpiño volaba y caía directamente sobre la tierra del en la cual nos hablábamos. Ya con las tetas al aire jugo un rato con ellas para mi total deleite, primero hizo que sus pezones se chocaran para luego sin tapujo algunos se las amasara  para hacerme ver el par de manjares que de seguro devoraría. Por lo que no haciéndola esperar por más tiempo me reuní con ella y tomando sus mamas, las devore en tanto las manoseaba con total deleite. A esas alturas sus pezones están tan erectos que rayaban las Palmas de mis manos,a lo que no desaprovechando la oportunidad me hice de ellos y estirándoles concierta fuerza. Conseguí que arrojará verdaderos alaridos de placer. Realmente estaba perdida de placer y eso lo note mas cuando me agache esta vez yo y bajándole los shorts vaqueros que llevaba, me lleve una grata sorpresa al ver que su tanga estaba mas que humedecida por lo excitada que estaba. Murmurando una plegaria por lo bajo tome su fina tanga y deshaciéndome de la penúltima prenda que portaba, deje a la vista su concha la cual estaba enchastrada por sus propios jugos vaginales. Deleitándome con semejante manjar me fue inevitable el no probar su fruto prohibido y acercando mi cara a su ostra, comencé a comérmela de tal manera que mi madre no conteniéndose arrojaba gemidos que sonaban por todos lados. Mientras que usaba sus manos para empujar mas fuertemente a su entrepierna y así poder lamer mas perfectamente su concha. Me estaba quedando sin aire, pero no me importaba ya que iba a ser un auténtico placer morir de esa manera. No obstante cuando pensé que me ahogaba definitivamente,mi madre me soltó y mientras caía de culo al piso vi como

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