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FFerneteandoLv1· hace 30 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

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DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

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GgfesanchezLv1· hace 60 dRelatos

Marisela cojida por sus Jefes

Marisela era una chica de 23 años que trabajaba como jefa de cobranza en una financiera llevaba dos años ahí y tenia tiempo solicitando un aumento ya que ella consideraba que había entregado buenos números en el tiempo que tenia ahí, pero sus jefes se lo negaban en gran parte por que hace tiempo uno de ellos le hizo insinuaciones de que le aflojara las nalgas y Marisela se había negado rotundamente, ella era una mujer atractiva senos grandes copa 36C no muchas nalgas pero si buenas caderas y eso al estar en un trabajo rodeado de hombres le había acarreado preposiciones de distintos compañeros incluso gestores que estaban a su cargo algunos que al pasarse de la raya había terminado siendo despedidos. Era un día Sábado cuando Manuel Gerente de la sucursal que era un tipo alto y gordo de aproximadamente  1.90 le dijo que si se podía quedar unas horas mas para revisar unos reportes y hablar acerca de su posible aumento a lo cual ella accedió, se dio la hora de salida y todos comenzaron a partir rumbo a sus casas mientras que ella se quedo en su lugar trabajando en espera de la Reunión paso cerca de media hora Marisela comenzaba a desesperarse cuando en eso el Gerente le hablo , le dijo que si podía ir a su oficina a lo que ella rápidamente fue estuvieron revisando reportes por un tiempo y cuando llego el momento de hablar de el aumento el Gerente se para de su lugar y comenzó decir necesito contar con su total disposición para poder arreglar el aumento mientras se dirigía hacia ella.  - Ella comento yo siempre estoy a disposición de la empresa, me quedo cuando hay que quedarse etc. - El le dijo colocándose detrás de la silla donde se encontraba ella y masajeándole los hombros, a ese tipo de disposición no me refiero Licenciada, - Ella se levanto inmediatamente y le dijo yo no me presto para esas cosas y dio un paso hacia atras topando en el escritorio. El se le acerco y intento darle un beso algo que ella rechazo e intento alejarlo de ella pero el peso y tamaño de el no se lo permitía, El apoyo sus manos en el escritorio quedando ella en medio impidiéndole el poder huir y le dijo vamos Licenciada haga esto mas fácil para todos usted me da lo que quiero y yo le doy lo que usted quiere , la tomo por la cintura mientras comenzaba a besar su cuello a lo que ella respondía con un no Licenciado no haga esto pero esta vez el tono sonó diferente al parecer le gustaban los besos en el cuello, el siguió dándole besos en el cuello mientras poco a poco a poco comenzaba a desabotonar su blusa el le dio un beso en la boca y ella correspondió, El comenzó a acariciar sus senos por encima de el sostén mientras seguía besándola, después continuo besándola en el cuello mientras desabrochaba su sostén dejando al descubierto esos enormes pechos bien formados con una aureola mediana y unos hermosos pezones color café el rápidamente comenzó a jugar con ellos hacia circulos en sus pezones y después poco a poco empezaba a succionarlos ella gemía de placer con sus manos empezó a desabrocharle el cinturón y el pantalón dejándolo caer quedando el licenciado en solo bóxer pero se notaba un abultado paquete ella se puso de rodillas bajo su bóxer y se dejo ver una polla de aproximadamente 18 cms pero demasiado gruesa tan gruesa que ella pensaba que no cabria en su boca, empezó a jugar con s lengua en el glande de el mientras con sus manos acariciaba sus huevos poco a poco empezó a recorrerla con su lengua desde la punta hasta la base el le decía ya ve licenciada que le cuesta comportarse así se ve que es toda una zorra. Ahora quiero que te la tragues y ella empezó poco a poco a introducirla en su boca hasta tenerla toda en su boca y justo cuando ella se la iba sacar el sujeto con fuerza su cabeza dejándola con la verga totalmente dentro de su garganta por unos segundos a lo que ella trataba de zafarse pero no podía lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos el la soltó saliendo la verga totalmente escurriendo de saliva. El la levanto y la despojo de su pantalón y su cachetero empinándola sobre el escritorio dejando ver un hermoso trasero era delicioso ver aquellas caderas abiertas totalmente a su disposición el coloco la punta de su verga justo en la entrada de su concha pero en lugar de metérsela comenzó a recorrer de arriba a abajo su vulva ella gemía mas y mas y comenzó a decirle - ya dámela quiero sentir su verga licenciado quiero que me la meta - y el le decía de verdad ya la quieres , quieres que te coja como a una puta -si cójame soy su puta licenciado el comenzó poco a poco a meter su verga en la vagina de ella era delicioso verla como lo estaba disfrutando no paraba de gritar diciendo cójame así mas duro licenciado quiero sentir su verga hasta el fondo el no paraba el va y ven sus huevos rebitaban una y otra vez contra las nalgas de Marisela ella parecía una verdadera perra en celo aullando de placer -aaahhh mmmmm aaahhhhh ella comenzó a tener un descomunal orgasmos comenzando a gritar como toda una puta - así cójame licenciado cójame mas duro que quiero mas ohhh ummmm siiii El licenciado disfrutaba como loco embistiendo la concha de Marisela mientras ella se retorcía de placer sobre el escritorio entonces el un poco exhausto de bombear a Marisela en esa posición se sentó en una silla y le dijo ve mamacita quiero que me montes. ella le dio la espalda y comenzó a a clavarse poco a poco la verga de el y comenzó a contonearse con un rico va y ven rebotando sus nalgas en las piernas de el, ella comenzó a hacer circulos con su cadera mientras que el le acariciaba sus senos en especial sus pezones mientras ella gemía de placer cuando en eso se abrió abruptamente la puerta de la oficina era Vicente el Subgerente de la Sucursal. ...........continuara

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Jjosepp17Lv1· hace 70 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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WWwedou2017Lv1· hace 70 dRelatos

La casa de las argentinas

Todas entraron a la casa con muchas expectativas. NANCY Duplaa, ROXY Vázquez, FLOR PEÑA, y CINTHIA Fernández, llevaban puesto un top engomado con el logo de nuestro amigo WWEdou2017 y un puti short rojo. VIVIANA Canosa, MARIANA Fabbiani y ANDREA Rincón llevaban vestidos cortos con unas medias cancan. DELFINA Chaves y SOL Pérez lucían sus bikinis y no aguantaban las ganas de ir al jacuzzi. AMALIA Granata estaba con una camisa y unos jean muy apretados, WANDA nara, LALI y FLOR VIGNA estaban en ropa de noche porque se fueron a una larga noche de fiestas y cuernos y no pudieron dormir ni cambiarse. Lo que preocupaba al ambiente es que LAURITA Fernández y PAMELA David no habían llegado. Lo ultimo que se sabia de ellas era una historia de ins de Andrea en la fiesta que organizó la producción.  [Entrevista a LALI: entramos todas a la casa, empezamos a contar, y arrancan "che, falta Pamela" y "che, falta Laurita"] [Entrevista a NANCY: miro en mi instagram y lo último que hay es una foto de la Rincón con ellas dos en la fiesta] Nos quedaba por presentar a la ultima invitada, OFELIA Fernández. Ni bien entró se tiró en un sillón diciendo "este es mio" mientras se sacaba la remera y mostraba sus tetas colgando. Viviana se pone rabiosa al ver sus axilas con vello y le reprocha. [Entrevista a VIVIANA: la veo a Ofelia sin depilar y se me baja la presión, es algo asqueroso ]VIVIANA: Al menos podrías depilarte, no? OFELIA: Mi cuerpo es mi decisión, no jodas VIVIANA: que puta facil que sos pendejita OFELIA: Disfruto de mi sexualidad vieja concha seca VIVIANA: Con hombres claramente no la disfrutas mugrosa NANCY: Dejalas disfrutar como quieran a las pibas,  VIVIANA: nadie te dió vela en este entierro NANCY: Ofelia tiene razón, si vamos a estar acá es para andar desnudas, si tanto te molestan los pelos andate del concurso VIVIANA: ni loca me voy por un par de histéricas chupamedias del presidente OFELIA: prefiero ser chupamedias y no una señora despreciable como vos Viviana toma a Ofelia del brazo y se lo levanta mostrando los pelos VIVIANA:algún día te voy a depilar ese sobaco de negra ordinaria OFELIA: qué me tocas? Te gusto?Mientras decía esto, Ofelia llevó tres dedos a la entrepierna de Viviana y empezó a frotar.La periodista le dió un empujón, tirandola al suelo. Al ver el impacto, Nancy, Flor Peña, Lali Y Delfina chaves fueron a ayudar a Ofelia, mientras que  Amalia granata ,Roxy vazquez y Cinthia fernandez fueron a bardearla, llamándola maleducada. En ese momento se abrió la puerta de la Casa, y un hombre con bata apareció, seguido por Laurita y Pamela. EMILIO: buenas noches, me llamo Emilio y soy el presentador de La Casa De Las Argentinas. Esto que acaba de suceder es una pequeña muestra de lo que se viene los siguientes días. Veo que todas nuestras famosas están listas, pero hay un detalle que tienen que saber. Este reality se transmite por Morboseo, y eso significa que la gente viene a ver acción sexual. Para darles una buena imágen, tendrán que quedarse en ropa interior, o desnudas, como ustedes deseen. VIVIANA: yo solo voy a desnudarme cuando pueda coger con un hombre FLOR PEÑA: a mi me parece tremenda idea para conocernos mejor OFELIA: te re banco Flor VIVIANA: mucho menos me desnudo enfrente de esta perra ordinaria EMILIO: Lar reglas del concurso son asi: si no estan en ropa interior dentro de 20 minutos, se van del concurso VIVIANA: Okey, pero me llega a mirar la torta de Ofelia y se va enterar. EMILIO: genial! Ya tenemos tres equipos. Está el equipo Canosa: VIVIANA, ROXY, AMALIA y CINTHIA; el equipo Ofelia: NANCY, FLOR PEÑA, LALI, DELFINA y la misma OFELIA; y por otra parte las que solo quieren fiesta y pasarla bien: WANDA, ANDREA, LAURITA, FLOR VIGNA, PAMELA, MARIANA y SOL. Las invito a la pileta  VIVIANA se sacó la ropa, quedando únicamente con un conjunto de encaje blanco muy sensual SOL ya estaba en bikini, así que caminó directamente a la pileta igual que  ROXY fue desvistiendose de a poco, mostrando un conjunto negro con tanga AMALIA tenía un corpiño de algodón a rayas, y un culotte con el mismo estampado CINTHIA se dejó el top que tenía puesto, pero se bajó el short mostrando una tanga tipo hilo dental OFELIA, a modo de protesta, se sacó toda la ropa luciendo su entrepierna peluda y su culo tambien peludo NANCY propuso que todas las del equipo Ofelia se queden desnudas, y acto seguido dejó salir sus tetotas al aire FLOR PEÑA y LALI hicieron lo mismo, y rieron gritando "choque de tetas" DELFINA se quedó en silencio, pero se desnudó totalmente mostrándole a la envidiosa Viviana que estaba perfectamente depilada [Entrevista con ANDREA: llega el señor ese, Emilio, y me dice que tengo que quedarme en bolas. A mi juego me llamaron] ANDREA prácticamente arrancó su ropa, quedando completamente desnuda, y dió un grito LAURITA y FLOR VIGNA se miraron confundidas [Entrevista con FLOR VIGNA: miro al costado, veo a Lauri desvestirse, y las dos agarramos la misma ropa interior!] LAURITA: dejá, vos mostra el conjunto, yo me desnudo Y acto seguido se quitó la ropa interior de encaje azul, mostrando sus turgentes pechos y depilada vagina WANDA: perdón Mauro, vengo a jugar yo Dijo mientras se sacaba la pollera mostrando su cuerpo desnuada [Entrevista con MARIANA: ustedes se piensan que yo voy a desnudarme? Noo chicos, están locos]  MARIANA se bajó el vestido, mostrando un conjunto muy sexy con portaligas incluído. Abrió su bolso colocandose una maya roja estaba lista PAMELA vio la pileta y dijo "ya fue" mientras se levantaba el vestido, quedando desnuda, y corría al agua.  EMILIO: las habitaciones en ésta casa van a asignarse en el próximo episodio, por hoy pueden dormir como ellas gusten. Este primer episodio termina acá, pero la otra mitad de famosas está esperando en la otra casa. Quieren saber cómo están? Descubranlo mañana en el próximo episodio de La Casa De Las Argentinas. Muchas gracias por vernos, chau!

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Ppejor_4Lv1· hace 70 dRelatos

Cogido por 2 camioneros!!!

Historia totalmente real!!!! me escribo WhatsApp con un pibe camionero, el cual cada tanto, cuando pasa me avisa me coje, y sigue viaje descargadito! Pero lo que les voy a contar viene con un plus!! una hora y pico antes de pasar x la entrada de Chascomús, Gaston (el camionero) me avisa que estaba por pasar, así que me prepare, me perfume, agarre mi auto y me fui a la entrada de la ciudad a esperar mi macho. luego de un ratito de espera, veo que empieza a frenar un camión, un terrible Scannia color blanco! Si! Era mi macho! Se estacionó a un costado de la ruta, me baje de mi auto y me subí al camión. ni bien estoy arriba, nos saludamos, alguna que otra broma, mientras cerraba las cortinas de la cabina, me empiezo a sacar la ropa, me quedo solamente en bóxer, Gaston solamente tenía un short y el torso desnudo! Tiene un cuerpo hermoso!! Bien morrudo, con brazos musculosos, tatuado! 29 años, morocho, pelo cortito, Un verdadero macho... en un momento riéndose me dice “tengo una sorpresa para vos” lo miro intrigado, y me dice que un amigo de él viene viajando en otro camión y que si yo quería se sumaba, pero la cuestión es que su amigo es vergonzoso y no quería que supiese quien era! la sorpresa era muy tentadora, excitante y morbosa! Obviamente que le dije que si!! Gaston la llamo a la mujer para decirle que se iba acostar a dormir un rato que estaba cansado, luego llamo al Satelital para confirmar que iba a dormir, mientras él hablaba con la mujer yo ya tenía la verga de Gaston en mi boca! La estaba degustando de una manera increible! Me calienta mucho tener una pija muerta en la boca y sentir que se llena de sangre exponiendo todo lo ancho y largo en la boca.!!! Se pegue terrible chupada de pija, hasta que en un momento me hace poner en 4 sobre la cucheta y el desde atrás apuntó su pija en mi agujerito, sientiendo cm a cm como la cabeza de la pija iba abriendo mi culito caliente, una vez que la tenía toda la verga adentro, me pego un empujonsito para que termine de hacer tope, golpeando los huevos de el contra mi cola, y empezó a darme empujones, ese entra y sale que me hace estremecer, me hizo poner el bóxer que tenía puesto en la cara, sintiendo el olor a huevo y pija, sentir ese olor a macho en mi nariz mientras por detrás me daba verga! Hasta que en un momento me la saca! Le pido por favor que me la vuelva a meter! Se sentó en la cucheta y me hizo sentar arriba de él! Mirándolo yo con mi piernas abiertas, la verga de Gaston ensartada en mi cola, lo empecé a cabalgar, el con los brazos levantados y agarrado por arriba de su cabeza dejaba totalmente descubierto sus axilas con pelos, que olía, besaba y chupaba cada axila, sintiendo el gusto a macho, un caballo cómo me cogia!! Hasta que en luego de un rato de cabalgarlo, me acabo toda su leche adentro mío! Juro que sentía cada lechazo salir de su verga cómo pegaba dentro de mis entrañas!!! Me empecé a pajear, me agarra mi mano, y me dice “no, vos todavía no vas acabar” “yo te voy a decir cuando” cuando me dijo eso mas me calento! Esa orden morbosa que me había dado me hizo estallar de calentura!! Yo seguía teniendo la pija de Gaston adentro mío la cual taponaba la leche que me había largado, Gaston agarra su teléfono, busca un contacto, y llama a alguien.... yo repito que seguía sentado arriba de él bien ensartado! alguien lo atiende, y Gaston le dice “por donde venís negro” escucho que del otro lado del teléfono le dice “llegando boludon “, a lo que Gaston le dice “negro subí por el lado derecho, ya está todo listo, ya te lo deje abierto al culito para vos” del otro lado escucho reírse y cortan la llamada! yo estaba caliente!!! No se imaginan! Terrible cogida previa y ahora otro camionero mas!!!! Era la vida misma!!! me dice Gaston, “bueno ahora espera un ratito, te aclaro que mi amigo tiene terrible verga, la tiene re grande!!!” .... se imaginan que al decirme eso! Yo movía mi cola con la verga de Gaston adentro, que si bien no la tenía dura del todo, estaba media gomosa, pero adentro mío!! Lo único que se me paso por la cabeza fue preguntarle a Gaston si su amigo estaba sano y si podía confiar en su amigo, me dijo que si, que me quedara súper tranquilo que su amigo estaba sano, me dio seguridad, confió mucho en Gaston, asiq mi cabeza ya empezó a volar pensando que iba a estar preñado por 2 machos camioneros. al ratito, escuchamos frenar un camión, el cual por el ruido nos damos cuenta que había estacionado por delante del camión de Gaston... escuchamos cerrar un puerta y luego de unos instante la puerta del lado de acompañante se abre! Cuando el amigo de Gaston se estaba subiendo, Gaston me pone el bóxer de él en mi cara, todo para que yo no lo vea, me pego al pecho de Gaston, con su bóxer en mi nariz, el Negro se ríe y dice “tenias razón hdp, que bien culo tiene!!!” Me saluda con un hola, lo saludo, siento que se empieza a sacar la ropa, yo estaba a espaldas del “negro”, y en un momento me dice, dame la mano loquito, le doy la mano derecha y me pone la pija en mi mano, todavía la tenía media muerta pero ya me daba cuenta que verdaderamente era pitudo! sin más palabras, Gaston saca la pija de mi culo, siento cómo su lechita había empezado a licuarse y salir de mi agujerito, cuando siento la cabeza de la pija del negro empieza a lubricarse con la leche de Gaston, yo tenia el culo re dilatado, el negro empezó a cabecear la pija, empujando hacia adentro Mío, despacito, despacito! Ya me di cuenta que era más gruesa la verga que la de Gaston, tardó en mandarme toda la pija como 2 minutos! Yo disfrutada cada segundo y cada cm de verga que me iba entrando del desconocido.... Gaston me abrazaba, yo me apoya en su pecho, olía sus axilas, y el desconocido entrándome!!! una vez que me puso cada cm de verga, yo calculo que la tenía de unos 22, 23 cm x 7, me empezó a ponerla y sacarla suavemente, me hizo sentir y estremecer como nunca había sentido! Esta pija enorme que se lubricaba con la leche de mi macho camionero! El negro me cogia, y me daba mordisquitos en la nuca! Era un sueño hecho realidad... luego de un buen rato! Empiezo a sentir que el negro estaba teniendo una especie de espasmos, apurando la cadencia de empujadas me acabo adentro, mezclándose la leche de mis dos camioneros!!! Una vez q me acabo de siguió cogiendo un ratito para asegurase de darme hasta la última gota de semen adentro mío! Yo tenía la empresa La Serenidima adentro mío!!! el negro me saco la verga, cuando en ese momento Gaston me vuelve a taponar mi agujero con su pija que ya la tenía parada de nuevo!!! Gaston le da el bóxer que yo olía, a su amigo para que se limpie, y una vez que el negro se limpió las pija le devolvió el bóxer a Gaston, el cual me lo dio para que yo sintiera la humedad y olor a macho también en el mismo bóxer! El negro se despidió! Me dio las gracias y se bajó del camión!!!!! Nunca pude verle la cara, solo me quedo con su voz, con su leche adentro mío, y con la mezcla de olor a machos en el bóxer de Gaston!!! una vez que el negro se fue, Gaston saco la pija de mi culito, me hizo arrodillar entre los asientos y el sentado en la cucheta, me hizo hacerle un pete, a lo que les aclaro que la verga de Gaston tenía leche de su amigo....!!! Lo petie! Acabo en mi boca! Obviamente me la trague, me pegue terrible pajiada que acaba de una forma descomunal,!!! Me limpié con el bóxer de Gaston, nos acostamos, haciendo cucharita, hasta que el despertador sonó a las 5am! Lo desperté, me empecé a vestir y me baje! Mi macho camionero puso la bestia en marcha y se fue!! volve Gaston! Volve negro desconocido !!!!

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TTiagoMexLv1· hace 70 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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AAnahistoriasLv1· hace 70 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

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EElpolla96Lv1· hace 78 dRelatos

Mi novia y su trio

Tengo 26 años y mi novia tiene 22 llevamos ya 4 años de novios. Esto pasó hace un año en junio de 2018, todo comenzo asi… la hermana de mi novia estaba organizando un viaje a la playa y mi novia y yo nos apuntamos a ir, fuimos a comprar mi ropa y sus bikinis juntos y siempre salía el tema de con quien dormiría cada uno y concluímos en que yo tendría una habitación para mi sólo y ella dormiría con su hermana. Se llegó el día del viaje en el que para mi desagrado iban muchos amigos de mi cuñada, algunos más grandes que nosotros, de unos 27 años iban algunas chicas y nosotros dos. Al llegar a el hotel entramos a la recepción y nos dieron nuestras habitaciónes nos vestimos y fuimos a las albercas y a desallunar. Así paso el día como hasta las 6 de la tarde cuando nos fuimos a poner algo más formal para ir cenar a un restaurante y tal vez a un antro más tarde. Cuando me estaba vistiendo tocaron mi puerta, fui a abrir y era mi novia, con su piel blanca cabello, castaño de 1.55 de estatura con unas nalgas paraditas y grandes, sus tetitas 32 B Pequeñas pero es su sitio y sus pezones rosas. Estaba pijama la pase adentro y comenze a besarla, no tarde mucho en quitarle la ropa y comenzar a lamerle el coñito depilado para después cojer como por una hora. Después de el sexo que nos dimos ella fue a vestirse para ir a cenar.   En la cena estábamos jugando mucho y riendo demasiado pues esbamos haciéndonos bromas y diciendo estupideces, en una de esas bromas me pregunta mi novia… ¿ Cual de las muchachas te gusta? (Y yo ya sabía que se tramaba, la respuesta que yo dijera le iba a parecer mal y se iba a hacer la enojada.) Y respondi: la rubia que tiene el tatto de una rosa en la pierna. – y te gusta o que? Me pregunta molesta – no para nada, pero tu me preguntaste cual esta mejor. – pues a mi me gusta Luis… Pero la rubia esa también esta guapa(Luis es un moreno cari lindo amigo de su hermana) Ahí quedquedo la cena ya con el ambiente un poco tenso. Más tarde fuimos a sentarnos en la playa y platicar un rato estábamos muy felices, en eso le doy un beso y le digo… Vamos a mi cuarto a pasar un rato -quieres cojer. me pregunta – no estaría mal -hay que hacer un trio. me sugirió ella en tono de broma y se río a carcajadas. – con la rubia si acepto. le dije. – a nooo mira que cómodo para ti. Mejor con un wey. me dice ella. Le dije que ni loco y así estuvimos hablando del tema un rato todo el tiempo en plan de broma pero lo hablamos tanto que yo me imagino que se guardó en su mente, y en la mía también porque yo siempre he visto porno de cuckold y talkies de cornudos me exita un poco el tema y cuando le coquetean a mi novia o se le proponen sexualmente via facebook, Ella me lo cuenta y a mi se me pone dura como piedra, pero pasar de la fantasía a realmente compartir a la mujer que amo. La verdad me muero de celos. Así nos fuimos a dormir sin sexo ni nada. Al día siguiente todo paso mas o menos igual, con la diferencia de que esta vez nos pusimos a tomar vodka desde temprano y ese día estaba planeada una noche de antro. Yo no estaba borracho solamente muy desinhibido, pero mi novia Claudia estaba ya algo borracha. A las 8 de la noche nos arreglamos para ir a el antro, yo me puse camisa blanegraantalón y zapatos y ella se puso en una falda roja y una camisaoblanca unos tacones un poco altos Y así nos fuimos. Ya en el antro nos pusimos a tomar más y me di cuenta que mi novia andaba de coqueta con algunos chicos y yo para no quedarme atrás me puse a platicar con la rubia de la habíamos hablado antes. Cosa que por sus ojos note que le molesto mucho, tanto que se fue a sentar conmigo y dejó a un lado a las personas con las que bailaba su hermana y sus amigos y amigas. Se quedó conmigo hasta que incómodo a la rubia, que se fue a bailar un poco después. En eso ella con ganas de molestarme me dice. -te la quieres cojer? -no pero como estabas con tus amigos yo me vine a platicar también. le brillaron los ojos de corage y me dice… Si ves que me están coqueteando, nadamas es que yo quiera y me enrredo con cualquiera. -Me dio corage escuchar esto y le dije pues haz lo que quieras, nadamas no te pases de lista. Y me respondió… me voy a cojer a uno o hacemos el trio tu elijes. Estaba súper borracha y a mi se me había puesto dura la verga con esas palabras. La intente tranquilizar un poco pero era en vano. Así que le dije a quien te quieres cojer pues. Y señaló a un amigo de su hermana que era de otra ciudad. Un muchacho moreno de 1.80no muy musculoso pero algo marcado. Le dije que estaba mal que mejor ya nos fuéramos, y ella sin hacerme caso se fue a bailar y comenzó a ponerse junto al tipo este, de nombre Carlos. Se contaban bromas y se reían mucho y mi novia ya a duras penas podía bailar bien, tenía la mirada pérdida y seguía bebiendo más. En eso veo que el tal Carlos y ella van al baño, y yo los sigo. No entraron juntos pero aprovecharon que nadie los veía y bailaron súper pegados hasta que veo que el Carlos le agarra con toda la mano el culo a mi novia y le dice cosas al oído, mi novia se ríe y comienza a refregar sin enormes nalgas en la entrepierna del tipo, mientras Carlos le soba el abdomen y con una mano se soba una teta. Se separan y Carlos entro al baño aproveche para acercarme a mi novia y decirle molesto… -Te estas pasando de verga culera, ya vámonos mejor. -VETE TU SI QUIERES YO AQUI ME QUEDO!!!. Me dijo súper molesta. – VAMONOS YA -respiro y me dice más tranquila. Okay vámonos pero Carlos se va con nosotros. Se me helo toda la sangre del cuerpo porque yo sabía lo que iba a pasar y también sabía que no me la podía llevar a la fuerza y también sabía que estaba muy borracha como para entender y hacerme caso. Así que le dije. ESTA BIEN PUTA MADRE. VAMOS A HACER TU PUTADA DE TRIO PERO QUE SEA LA UNICA PUTA VEZ Y QUE NADIE SE ENTERE!!!!. -me sonrrio con carra de juguetona y me dice sin mas… Va, ahorita le diga a Carlos. Me aleje un poco y cuando sale Carlos del baño ella lo abraza y le dice algo al oído con lo que Carlos me volta a ver y se ríe. Nos despedimos por separado. Nosotros dijimos que teníamos sueño y Carlos se despidió después. Llegamos primero al hotel y mi novia y yo hablamos en mi habitación, me puse a llorar un poco por lo descarada que se estaba portando. Se me paso un poco pero estaba muy nervioso. En eso tocan la puerta, era Carlos nos saluda y se dirije con ella y le dice Entonces…. Y ella dice dame un masaje primero, se dirije conmigo y me pide que le quite la ropa. Y así lo hago le doy unos besos y le quitó la falda y la acuesta en la cama boca abajo y Carlos se sube en ella y le empieza a masajear el cuerpo blanca como la nieve.  Le comienza a besar la espalda hasta llegar a sus nalgas. Después de eso ella dice… Están bien pendejos mejor saquense la verga. Carlos sin dudarlos se saca el miembro de unos 23 centímetros. A mi novia le brillaron los ojos y comienza masturbarlo vigorosamente yo también me desnude pero a mi ni me hacia caso… Hasta que me dijo. Tu mejor sientate, me senté en una silla y me comencé a masturbar muy lento porque estaba a tope de excitación y celos. En eso mi novia empieza a mamar a carlos y a decirle… Cojeme cojeme. Carlos la tira boca arriba, le levanta las piernas bien abiertas y le comienza a chupar el coño. Claudia bufaba de placer. Carlos subió hasta besarla en la boca y en un rápido movimiento se acostó el y se la puso encima. Claudia agarró la verga de Carlos y se la metió un poco en el coño. Y poco a poco se la fue metiendo hasta que le entró toda. Se quitó el sostén y comenzó a cabalgarlo acostada en su pecho pero mucha con fuerza. Sus nalgas rebotaban y hacian sonido como aplausos y su vagina con la verga de carlos entrando y saliendo sonaba como un perro tomando agua… Yo no me imaginaba lo bien que se veía el culo de mi novia desde atrás, parecía una actriz porno profesional. Después de un rato Carlos la volteo y se comenzó a cojer de misionero a máxima velocidad, a estas alturas Claudia ya gemía y no respiraba bien, sudaba como si estuviera en el gym. Yo sólo podía ver los pequeños pies de ella moviéndose al ritmo de las arremetidas. Después la puso de perrito hacia mi. Sus tetitas rebotaban y ella no me miraba a la cara. Después Carlos comenzo ó hacer sonidos de orgasmo y volteo a mi novia para meterle la verga en la boca se masturbó un segundo y le echo toda la leche en la boca, cosa que yo nunca había echó. Descansaron un momento y siguieron cogiendo dos veces más yo termine varias veces también. Al día siguiente lo repitieron pero esta ve, me dejaron cojerla por el culo y el Carlos se la cogía cuando quería. Al final del viaje se despidieron y le suplicamos que no le dijera a nadie. Ahora mi novia insiste siempre en hacer tríos

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Eelprincipito2014Lv1· hace 78 dRelatos

un viaje para cerrar 2020 2

Siguiendo la historia al otro día fui el primero en levantarme, estaba relajado, por primera vez en meses había tocado otro cuerpo y encima me habían hecho acabar, pero quería mas. Fui a la cocina y me puse a preparar el desayuno para el resto del grupo. Me estaba acomodando en el parque para disfrutar del desayuno y el lindo día cuando apareció mateo, todo cambiado y con un bolso en su hombro   Y: ¡eu! ¿Que paso se van? M: no, yo tengo que volver el medico que estaba cubriéndome dio positivo así que me toca volver, ¿te jode si Barbi vuelve con Uds.? Y: no para nada, hay lugar de sobra en la camioneta por suerte M: ¡genial! Te robo dos tostadas para el viaje disfruten por mi Y: tranqui buen viaje, voy a tratar de que las chicas disfruten – no voy a mentir mientras decía eso solo pensaba en tener en la cama a Barbi – no te preocupes que yo las cuido M: gracias, Lau nos vemos   En el momento que el coche de mateo estaba estaba saliendo del terreno apareció mi prima   A: ¿se fueron los chicos? ¿Que paso boludo? Y: no, se fue Mateo, tiene que volver al hospital A: que paja, y Barbi? Y: supongo que en el cuarto A: ahora vengo voy a verla debe estar de pésimo humor   No voy a negarlo, no pude evitar darme vuelta y mirar el culito de mi prima, y recordar lo que paso la noche anterior, no veía la hora de que llegue la noche y poder meterme en el cuarto de Barbi o meterla en el mío. Estaba en eso cuando aparecieron las dos chicas, Barbi llevaba el mismo pijama que la noche anterior, y no pude evitar ver que tenia marcada una mancha que claramente era mi semen. Se me escapo una risa que fue correspondida por una mirada cómplice. El resto de la mañana la pasamos charlando, hablando de la vida y mayormente despotricando las chicas contra sus novios. Cuando nos quisimos dar cuenta el día espectacular se había arruinado estaba completamente nublado.   A: chicos, yo voy a ir a correr que desde que llegamos no hice nada de la rutina, alguno quiere acompañarme Y: prima, te quiero, pero sabes que yo no corro ni al bondi A: ¡dale! No me dejes sola Y: no posta, voy a ver si me ocupo del almuerzo, que dicen si les preparo un asado? A: bueno esta bien, barb vos? B: no negra gracias, voy a hacer mi rutina de yoga no te jode? A: uhhh que antis que son bueno esta bien me voy sola   Aldana se levanto y se fue para dentro a cambiarse mientras nosotros seguimos desayunando, Barbi se dio vuelta como para comprobar que mi prima hubiera entrado y dos segundos después puso su mano izquierda sobre mi pija   B: no se si vas a hacer asado o no, pero te aviso que mi rutina de yoga va a ser sentarme arriba de esa pija esta claro? Y: menos mal que lo dijiste porque mi idea de quedarme acá era cogerte como no pude anoche   Justo dos segundos después apareció mi prima ya cambiada con un top deportivo y una calza que dejaba muy poco a la imaginación y se puso a darme charla y programar su ruina en el celular, no se en que momento se había levantado Barbi pero unos segundos después apareció también con una calza negra que no solo no dejaba nada a la imaginación sino que resaltaba aun mas su cola, un corpiño deportivo y el pelo recogido sobre uno de sus hombros con una colita, bajo su brazo traía el mat para entrenar   A: bueno los dejo, primo porque no le pedís a Barbi que te enseñe un par de cosas te va a hacer bien esta bueno B: ¡dale! Hace mucho que no doy clases Y: jajajaja no se anda prima disfruta del correr, avísame cuando estés volviendo así arranco con la parrilla – chamuyo era para saber el momento exacto que debía dejar de cogerla a Barbi – A: ¡dale! – me dio un beso casi en los labios – chau!   Mientras Barbi ya estaba en el mat haciendo unas poses en 4 que me estaban volviendo loco, mi prima salió del terreno lo cual también era una imagen interesante, espere unos minutos y me acerque por detrás de Barbi y lleve mis manos a esa cola hermosa   B: ¡al fin que estabas esperando! Y: asegurarme que estemos solos   Sin mediar palabra alguna bajé por completo la calza junto con la tanga y empecé a chupar esa conchita y el culito que estaban preciosos. Por suerte el terreno estaba bastante retirado de las casas aledañas y tenia una vegetación tupida que evitaba que los vecinos nos vieran. No se cuanto tiempo estuve chupando esa conchita, pero si se cuantas veces acabo, 4 veces entre gemidos   B: ¡por dios necesitaba esto Lau! Pero quiero que me cojas por favor – mientras se incorporaba en rodillas y se daba vuelta mirándome – sácate esto dale, mira lo que es esa pija por favor cógeme Lau Y: ¿no tengo forros no importa? B: no dale yo me cuido cógeme por favor   Barbi volvió a ponerse en cuatro y yo apunte mi pija a esa conchita, estaba tan mojada que se resbalo completamente dentro de ella mientras de su boca escapaba un largo gemido y para mi sorpresa le robaba el 5 orgasmo   B: ay por dios no puedo explicarte lo que necesitaba esta pija, de haber sabido te hubiera cogido hace años por dios Y: y de haber sabido que eras tan putita yo lo hubiera hecho hace mucho tmb B: muy putita, pero esta putita necesita un macho, ¿vos vas a ser mi macho? Y: obvio putita, te voy a coger todos los días hasta que volvamos, y prepárate porque cuando volvamos te voy a seguir cogiendo no se como B: mmmm si papi, dale cógete a esta putita dale toda la leche   No se cuanto tiempo paso, y esta vez si perdí el conteo de los orgasmos, pero el culo de Barbi ya estaba rojo de los chirlos que le había dado y mis piernas no aguantaban mas, pero todavía no acababa   B: ¿papi te puedo montar? Y: obvio putita veni   Me acosté en el mat boca arriba y Barbi se puso en cuclillas sobre mi pija, no se apoyo simplemente con una mano frotaba su clítoris y con la otra tomaba mi pija y rosaba la punta entre sus labios, empezó a gemir cada vez mas rápido y una vez mas vino el orgasmo, podía ver como chorreaba su concha sobre mi pija, y entonces se dejo caer, la imagen de sus ojos desorbitados y sus tetitas rebotando fueron demasiado para mi   Y: Barbi acabo no aguanto mas B: si papi dale lléname Y: ¡sentila! B: ¡¡¡si!!!   Barbi se dejo caer podía sentir los latidos de mi pija en su interior y los chorros de leche que la llenaban y en ese momento un nuevo orgasmo de ella llego. Se inclino a besarme y se levanto y en un movimiento tan veloz que no me dejo pensar se dio vuelta metiéndose toda mi pija sensible en su boca y colocando su conchita llena de mi leche en la mía, era la primera vez que hacia algo así, no se si fue la calentura o que, pero ni lo dudé y empecé a chupar. El sabor de su conchita junto a mi semen era algo que jamás había probado y para mi sorpresa me gustaba, y su boca jugando en mi pija estaba haciendo maravillas, mis dedos empezaron a jugar en esa colita, primero no después dos, finalmente 3. Cuando me quise dar cuenta mi pija seguía durísima y otra vez en un momento ágil Barbi estaba otra vez sobre mi pija, esta vez dándome la espalda fueron dos movimientos y la saco   B: la quiero en la cola papi Y: no se que estas esperando B: ¡que me digas que te caliento y que me vas a coger todos los días! Y: me calentas muchísimo putita y te voy a coger todos los días   Ni bien terminé de decirlo Barbi se sentó sobre mi pija y se la introdujo toda de un solo movimiento hasta el fondo, pensé que iba a dolerle y gritar, pero no, solo un gemido ahogado. Se quedo unos segundos sentada y se dio vuelta me miro con una cara de pervertida que creo jamás había visto en una mujer y empezó a moverse. Mis manos instintivamente fueron a su cola y le marcaban el ritmo, pero no pude aguantar mucho y volví a acabar llenando toda su cola con la poca leche que quedaba en mi pija.   Barbi salió de encima mío y se dio vuelta acostándose sobre mi y besándome, con una ternura que no se comparaba con todo lo que había pasado recién   B: gracias, no sabes como necesitaba esto, perdón si me zarpe Y: para nada barb, yo también lo necesitaba y me encanto B: ¿de verdad me vas a coger todos los días y cuando volvamos? Y: obvio que si, es mas esta noche espérame en tu cuarto B: ¿pero tu prima? Y: con un poco de suerte tiene su juguete B: jajajaja cierto, pobre lastima que es tu prima lo que se pierde   Se levanto le dio un pico a mi pija y se empezó a vestir, justo en ese momento llego un WhatsApp de mi prima que ya estaba volviendo, habíamos estado cogiendo dos horas, ni yo podía creerlo. Así que me levanté le di un ultimo chirlo y un beso y me fui a hacer el asado.   Para cuando llego mi prima no sospecho nada, la rutina seguía normal

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