#Solcito
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Mi Sobrino, Mi esposo
Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo
Maria Sol Perez Relato 2
Como están gente? Esta vez les traigo la segunda parte de este relato con la trola de moda Solcito Perez. Gracias a todos por los puntos que dejaron en el anterior post. Si el relato les gusta o no o si tienen alguna sugerencia por favor déjenlo en los comentarios que siempre ayudan. Para esta semana también voy a traerles la 4ta parte de "conviviendo con Pamela Y Monica", seguramente antes del viernes. Disfrutenlo. Ya habían pasado 6 meses desde el primer encuentro en las duchas. Mucha era la confianza y la experiencia que David había ganado en ese lapso de tiempo, además de que Sol era insaciable y siempre lo exigía al máximo en lo sexual y en lo atlético. Tan duro era el entrenamiento que el se sentía y veía como una persona nueva: había bajado mucho de peso, sus músculos empezaban a tomar forma y poco a poco su “pánico” a las personas s iba curando. Todo se lo debía a su hermosa personal trainer que no le tenía piedad ni en el gimnasio ni en la cama. Al pasar los meses David se iba dando cuenta del apetito sexual imparable de Sol y además de la locura que tenía. Tenía una locura un tanto especial que al chico le empezaba a gustar: le encantaba hacerlo en lugares públicos de noche y hasta a veces de día, en el auto casi en frente a la casa de David, cuando se encontraban en el depto. De Sol siempre ella gritaba a los 4 vientos para que todos la escuchen, etc. Esto último le explico ella que lo hacía para molestar a todas las viejas que Vivian en el edificio y que se quejaban. El gimnasio era su principal lugar de encuentro, además del depto., y no solo lo hacían en las duchas sino también en el piso y encima de las máquinas de ejercicio. Aunque no habían podido concretar en la casa del chico, a pesar de las continuas exigencias de ella que lo veía como una experiencia muy morbosa. - Te quiero coger en tu camita mientras tus papis duermen decía Sol mientras pajeaba al chico en la parte trasera de su auto estacionado a 1 casa de donde el vivía. - Mis viejos se van a dar cuenta y me van a matar. Mi vieja tiene el sueño re ligero y escucha todo le explicaba David casi a punto de acabar. - No voy a gritar papi te prometo, por fa le retrucaba ella mientras metía el pene de su amante en medio de sus enormes tetas. - No podemos, disculpa le decía al tiempo que acababa en las tetas y en la cara de Sol. Los 2 se vistieron y el chico bajo del auto y se dirigió a su casa. Le preocupaba que ella se veía enojada cuando se fue. Ya era sábado y el empezó a mandarle mensajes a Sol. Acostumbraban, hace unos meses, a que él iba su depto. Para pasarse toda la tarde cogiendo a full. Pero sus planes se vieron frustrados cuando ella le respondía que que iba a pasar la tarde con un amigo y que a la noche se iría a bailar. Una enorme tristeza invadió todo el cuerpo de David, sabía que ellos no eran novios y que podían acostarse con cualquiera pero los sábados eran suyos desde hace rato. Se sintió reemplazado. David dio vueltas por toda la casa como un zombi todo el día. Nada le levantaba el ánimo ni lo distraía, ni siquiera su computadora. Todo el tiempo se imaginaba a ese hombre misterioso pasando la tarde con su querida Sol. Las imágenes mentales lo persiguieron y torturaron toda la tarde hasta que cayó la noche. Incluso pensó en mandarle un mensaje disculpándose por negarle su fantasía. Durante la noche el chico se fue a dormir entre lágrimas esperando que el próximo día fuera mejor. Pero no tuvo que esperar tanto. Sol lo persiguió hasta en sus sueños, su cuerpo, su olor, su belleza. En medio de la noche empezó a escuchar una voz familiar en sus sueños, sentía unos cálidos besos y un poco de presión en la entrepierna. Despertó y casi soltó un grito al abrir los ojos y ver que alguien estaba en su cama. La misteriosa figura le tapó la boca rápidamente con un beso. David no entendía nada, todavía estaba un poco adormilado pero poco a poco se fue dando cuenta de quién era la visitante. - Te desperté papi? Le decía Sol riéndose. - Que que haces acá? No estabas bailando le decía el sin entender nada. Creyó que estaba durmiendo todavía. - Me aburrí y me dieron ganas de garchar le explicaba entre besos. La rubia se sentó en la cama y le mostro el hermoso vestido negro súper escotado que había llevado al boliche. El chico se sorprendió ante la semejante mujer que tenía a pocos metros. - Te gusta? Le decía ella apretándose las tetas que parecía que se iban a escapar de ese diminuto escote. - Me encanta pero no podes estar acá. - Vine hasta acá y casi me caigo subiendo hasta tu ventana, así que ahora no me voy sin cogerte papi. Sin perder tiempo ella empezó a sacarse la ropa. Ya desnuda empezó a besar con fervor a David mientras acariciaba su entrepierna. La cabeza del chico le decía que no pero su cuerpo y su corazón querían seguir hasta el final. La rubia le saco la remera al chico y empezó a bajar lentamente hasta el pene de David que estaba casi erecto. Se detuvo en su bóxer y empezó a morder su bulto con delicadeza hasta que ya no aguanto más y empezó a chupar el enorme pene. David sentía una mezcla de excitación y miedo. Ella mientras tanto chupaba el pene del chico con maestría, le comía los huevos y le mordía la punta con delicadeza. - Me guardaste la lechita papi? Decía mientras mordía el pene de David. - ¿Qué haces? Preguntaba el un poco extrañado por las mordidas de Sol. - Te gusta no cierto pajerito? - Se siente raro pero rico le decía el riéndose. Sol subió de nuevo y se empezaron a besar con pasión. A David le encantaba sentir la suave piel de la rubia contra la suya, sus enormes senos en su pecho y sus lenguas chocándose con rapidez. Ella se acomodó encima de él y empezó a montarlo lentamente. Al chico casi se le escapa un gemido pero Sol ahogo el ruido con un beso. - Sssshhhh le decía ella mordiéndole la oreja. - Que loca estas - Es tu culpa por cogerme tan rico papi. La cama se movía por los rápidos movimientos de la rubia que saltaba sin parar encima de David. Sus tetas se movían arriba y abajo cerca de la cara de David que aprovecho y las chupo con fuerza para tapar sus gemidos. Sol por su lado tenía morder la almohada del chico para no gritar. 10 minutos después ella acabo y el chico tuvo que besarla fuertemente para que no se escucharan sus gemidos. - ¿Me extrañaste papi? - Pensé que estabas enojada conmigo. - Mucho pero después de esto ya se me paso. Sol se acostó en la cama y abrió sus piernas para que el chico la penetrara. El dudo por un segundo pero ya era demasiado tarde, la excitación lo había dominado. La rubia cruzo sus piernas por detrás del chico para no dejarlo escapar y el bombeo comenzó. Los 2 hacían un esfuerzo sobrehumano por tratar de no gemir. David le pellizcaba y chupaba las tetas a la rubia que volvió a morder la almohada para tapar su enorme placer. Aparto la almohada del hermoso rostro de su amada y la beso con cariño. Sus cuerpos se fundían en uno solo en la oscura pieza. Una vez más la rubia acabo y el chico le tapó la boca con una mano mientras le mordía las tetas y no paraba de penetrarla. Al terminar se subió encima de la rubia y puso su pene entre sus tetas. Ambos estaban extasiados, ciegos de placer. Sol apretaba el pene de David con sus tetas y le chupaba la punta del pene que sobresalía. Al rato el chico acabo y bañó las tetas de Sol de semen. La cantidad de semen fue tal que un chorro cayó en la cara de la rubia y el otro fue a parar al respaldo de la cama. - Que rico me garchas papi le decía ella mientras chupaba sus tetas llenas de la leche de David. - Sos muy puta y me encanta le decía el riéndose. Los 2 quedaron acostados en la cama acariciándose y besándose con locura. Se estaban preparando para el segundo round. - Me tenes que romper el culo todavía. - Si pero te lo voy a romper en el baño. - Estas seguro? Le decía ella mirándolo con sorpresa. - Si me importa un carajo le dijo el besándola. - Así me gusta. Se levantaron y David abrió la puerta de su pieza lentamente para cerciorarse de que no había nadie despierto. Se acercó a la pieza de sus papas para ver si seguían durmiendo y se tranquilizó al no escuchar nada más que los ronquidos de su viejo. Volvió a su pieza pero no encontró a Sol. Rápidamente la busco por la casa y la encontró en la cocina viendo que había en la heladera. - ¿Qué haces? - Tengo sed le dijo mientras agarraba una botella de agua fría. Al saciarse le paso la botella a David. ¿Me vas a romper la colita bebe? Le decía apretando sus tetas en el pecho del chico. Sabía que eso le encantaba, sentir sus duros pezones en su pecho. - ¿No vas a gritar? - Vas a tener que taparme o comerme la boca porque tu verga es demasiado grande le decía mientras le hacia una paja lenta con sus 2 manos. - Vamos ya no aguanto más. Entraron lentamente al baño y se besaron contra la puerta del mismo. El chico empezó a amasar la enorme cola de Sol. La situación era de lo más morbosa sabiendo que el baño estaba a menos de 10 pasos de la pieza de los papas de David. La rubia le indico que se siente en el inodoro y empezó a petearlo con esa boquita hermosa. Le comía las bolas y le mordía la punta con una destreza envidiable. Todo el placer de David se esfumo cuando escucho unos pasos en el pasillo y una voz que le aterro el alma. - ¿Qué haces levantado a esta hora David? Escuche ruidos. El terror lo invadió y no sabía que responder, se quedó mudo. No sabía que hacer. Mientras tanto Sol seguía entre las piernas del chico chupándole la pija. Esto lo único que hizo fue excitarla más y más. - Tengo dolor de estómago ma. Algo me cayó mal le respondió finalmente David mientras le hacía señas a la rubia para que parase pero ella solo acelero su trabajo. - Eso es por la porquería de dulces que comes. Queres una pastilla? Estas bien? - Estoy bien ma no pasa nada decía tratando de disimular el placer que la rubia le estaba dando poniendo su pene entre sus tetas gigantes. - Avísame si necesitas algo. - Si ma no pasa nada. Su madre se fue a su pieza de nuevo. El chico sintió que le volvía el alma al cuerpo mientras tanto la rubia hacia esfuerzos enormes para no morirse de risa. David la miro enojado pero Sol solo reía y lo besaba. - No es gracioso boluda, mira si entraba. - Ajajaja tenías que ver tu cara papi. Me vas a romper la colita todavía no cierto? - Obvio le retruco el mientras se levantaba y ponía a la rubia contra la pared. David comenzó a contemplar el hermoso orto que Sol había forjado con tantas horas de gimnasio. Empezó a pasar su lengua por la conchita y la cola de la rubia, alternando entre ambos y metiéndole además un dedo en su cola. Sol hacia lo posible para no gemir ante la lengua del chico que le daba un intenso placer. Tuvo que agarrar una de las toallas del lavamanos y la mordió para no gritar. Mientras tanto David seguía su trabajo preparando la cola de la rubia tal y como ella se lo había enseñado. Metía su cara en medio de las enormes y duras nalgas de Sol y chupaba su ano que ya estaba dilatado. - ¿Queres que te rompa el culo putita? Le decía David al oído mientras pasaba la punta de su pene por la cola de la rubia para excitarla más. - Rompeme todo papi no aguanto más le decía ella besándolo. Poco a poco David empezó a meterse dentro de ella, mientras le mordía el cuello y le agarraba las tetas con ambas manos. La carita de Sol se puso toda colorada cuando todo el enorme pedazo de David entro en su colita. Lentamente el chico empezó a moverse disfrutando el apretado culito de la rubia. Las manos del chico pellizcaban los pezones de Sol que mordía con furia la toalla para no gritar. En un momento ella se dio vuelta y lo miro a los ojos a David con la toalla en su boca, lo que provoco que ambos se rían. La rubia soltó la toalla y ahogó sus gemidos en la boca de David que empezaba a moverse más rápido. - Que culo que tenes por Dios. - Todo tuyo papi, rómpeme el orto pendejo hermoso. Una de las manos del chico bajo hasta la conchita de la rubia y empezó a tocarla mientras que lo otra estaba en la boquita de ella que la chupaba como s

