#Santa
Fotos, gifs y packs de Santa subidos por la comunidad.
En tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana
Vos estás en tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana mientras preparas la merienda con tan solo una camisa blanca sin nada debajo preparas café y tostadas. Mueves tus caderas al compás de la música cerras tus ojos y mueves tu cabeza de un lado a otro levantas tus brazos muy alto con tus dedos extendidos mientas dejas tu mente volar con la música. Y yo aparezco detrás tuyo sigiloso apenas apoyo las yemas de mis dedos en tu vientre contraes tu cuerpo sonriendo sabes que soy yo, acerco mis labios a tu cuello susurrante hola bonita estuve todo el día soñándote, imaginándote, Mis labios recorren tu cuello bajando desde la oreja hasta tus hombros mientras las yemas de mis dedos rozan tu pancita tus caderas vos tiras tus brazos asía atrás y tomas mi cabeza susurrando y yo acá estoy esperando este momento sublime, Tu cuerpo se estremece mi cuerpo se pega al tuyo mientras trato de abarcar entre mis manos mis brazos mis piernas mi cara mi piel el máximo posible de la piel de tu cuerpo convirtiéndonos en un ovillo de sensualidad y calor, Nuestras manos recorren nuestros cuerpos enteros transmitiendo ese calor nuestros labios no dejan lugar sin acudir a su cita, Te pongo delante mío de espalda a mí y te apoyas sobre la mesa mientras yo beso tu espalda y las yemas de mis dedos te recorren haciendo que tu piel se erice bajando hasta tus nalgas mis labios las recorren sin prisa con mis dos manos las separo y beso tu cola muy suavemente para que sientas el calor de mis labios en esa zona tan sensible, Mientras sentís mis labios calentitos mi lengua te lame la cola muy suave muy lentamente te desesperas y quieres más me susurras así así dame más y mi lengua te lame desde el clítoris hasta tu cola penetrándote despacito te penetro con mi lengua calentita pasando por tu clítoris por tu vagina y tu cola vos haces todo tu esfuerzo por parar más y más tu cola, Cuando siento que tu cola está bien calentita húmeda por mis besos y dilatada por tu excitación me incorporo y mientras acaricio tu espalda tus caderas te apoyo la cabeza de mi pene calentito y húmeda cuando vos lo sentís empujas despacito para sentirla como te penetra y la disfrutas Giras la cabeza me miras a la cara y me susurras sentila sentila como resbala dentro de mí así así dame mas y con mis manos en tus caderas comienzo a entrar y salir de tu cuerpo de tu cola mientras suspiro tirando mi cabeza así atrás y cerrando mis ojos al placer absoluto de sentirme dentro tuyo Vos gemís y pedís más mientras yo te respondo así te gusta que te la entregue toda y me respondes si si así cógeme así que te entrego toda mi lechita y mientras gemís me entregas todo tu cola y acabas desesperadamente me miras a los ojos con placer susurrándome hay mi vida fue hermoso Pero quiero mas!!!!
En tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana
Vos estás en tu cocina escuchando Smooth ft. Rob Thomas De Santana mientras preparas la merienda con tan solo una camisa blanca sin nada debajo preparas café y tostadas. Mueves tus caderas al compás de la música cerras tus ojos y mueves tu cabeza de un lado a otro levantas tus brazos muy alto con tus dedos extendidos mientas dejas tu mente volar con la música. Y yo aparezco detrás tuyo sigiloso apenas apoyo las yemas de mis dedos en tu vientre contraes tu cuerpo sonriendo sabes que soy yo, acerco mis labios a tu cuello susurrante hola bonita estuve todo el día soñándote, imaginándote, Mis labios recorren tu cuello bajando desde la oreja hasta tus hombros mientras las yemas de mis dedos rozan tu pancita tus caderas vos tiras tus brazos asía atrás y tomas mi cabeza susurrando y yo acá estoy esperando este momento sublime, Tu cuerpo se estremece mi cuerpo se pega al tuyo mientras trato de abarcar entre mis manos mis brazos mis piernas mi cara mi piel el máximo posible de la piel de tu cuerpo convirtiéndonos en un ovillo de sensualidad y calor, Nuestras manos recorren nuestros cuerpos enteros transmitiendo ese calor nuestros labios no dejan lugar sin acudir a su cita, Te pongo delante mío de espalda a mí y te apoyas sobre la mesa mientras yo beso tu espalda y las yemas de mis dedos te recorren haciendo que tu piel se erice bajando hasta tus nalgas mis labios las recorren sin prisa con mis dos manos las separo y beso tu cola muy suavemente para que sientas el calor de mis labios en esa zona tan sensible, Mientras sentís mis labios calentitos mi lengua te lame la cola muy suave muy lentamente te desesperas y quieres más me susurras así así dame más y mi lengua te lame desde el clítoris hasta tu cola penetrándote despacito te penetro con mi lengua calentita pasando por tu clítoris por tu vagina y tu cola vos haces todo tu esfuerzo por parar más y más tu cola, Cuando siento que tu cola está bien calentita húmeda por mis besos y dilatada por tu excitación me incorporo y mientras acaricio tu espalda tus caderas te apoyo la cabeza de mi pene calentito y húmeda cuando vos lo sentís empujas despacito para sentirla como te penetra y la disfrutas Giras la cabeza me miras a la cara y me susurras sentila sentila como resbala dentro de mí así así dame mas y con mis manos en tus caderas comienzo a entrar y salir de tu cuerpo de tu cola mientras suspiro tirando mi cabeza así atrás y cerrando mis ojos al placer absoluto de sentirme dentro tuyo Vos gemís y pedís más mientras yo te respondo así te gusta que te la entregue toda y me respondes si si así cógeme así que te entrego toda mi lechita y mientras gemís me entregas todo tu cola y acabas desesperadamente me miras a los ojos con placer susurrándome hay mi vida fue hermoso Pero quiero mas!!!!
Amor intenso: pasado, revancha y futuro.
Amor intenso: pasado, revancha y futuro. El impacto que me generó verla, de repente, parada ahí en la esquina a punto de cruzar la calle, me resulta difícil de explicar. Más que nada por pudor. Habían pasado casi 20 años desde la última vez que la había visto. Y aunque en mi mente, su visita se repetía eventualmente, nunca me hubiera imaginado que pudiera conservar su belleza tan intacta como en aquellos años. ¿O es que acaso está hoy más fuerte de lo que recordaba...? El jean ajustado a presión, marcando sus torneadas piernas y esa cola preciosa, que fuerza la tela, resaltando inmediatamente... Los tobillos, que el pantalón no llega a cubrir, brillan, desnudos y es inevitable que la vista se deslice hasta sus pies, de cuidada perfección, que, calzados en unas sandalias ínfimas de tiras color piel, dan la sensación de verla caminar descalza. En el vaivén de su andar y junto a la danza de sus largos cabellos negros, llama la atención, aún más que el meneo de su cadera y su cintura, el movimiento de sus pechos que, compactos, se agitan al unísono bajo una ajustada musculosa blanca que no llega a cubrir el ombligo, pero que enmarca muy bien el surco que se forma, entre esos pechos generosos. ¡Que imbécil me siento! Mirándola a la distancia, viéndola sonreír a un anciano, ayudándolo a cruzar, haciendo uso y abuso de su gracia, de esa fina gracia de la que siempre fue dueña.. y yo... con la cara desencajada, tratando de explicarme, incredulamente, cómo puede ser que a pesar del tiempo que pasó, aún se me remuevan todas las tripas al pensar en ella... Reviviendo en mi cabeza situaciones vividas. Rememorando en mis labios la tibieza de ese cuerpo que alguna vez disfruté con gentileza... El sutil aroma de su piel que me embriagaba inexorablemente... Pensar que fui su primer hombre. El primero que besó esos pechos, el primero al que se entregó... El primero que logró penetrarla... Lo pienso ahora y no lo puedo creer. Tremenda mujer que una vez fue mía. ¡Que injustas son las cosas a veces! Nunca entendí por qué la perdí. Si la traté como el mejor. La respeté. Fui paciente con ella. Esperé sus tiempos. Siempre estuve pendiente. Desde la vereda de enfrente el anciano le agradece la ayuda y ella le acaricia tiernamente la mejilla y le regala otra sonrisa. Recuerdo esas sonrisas... Desnudos en la cama, después de haber cedido al deseo... Siempre fué igual. Suave. Tierna. Sonriente... Y tal vez, ahora que la veo, pienso que eso, es lo único que quizá pueda reprocharle. No haber podido explorar un poco más allá de esas formas dulces al amar. No haber llegado a verla romper, aunque sea un poco, esa fineza, esa formalidad... no haberla visto realmente desaforada, sacada de sí por la calentura... no haber podido disfrutar de lo hermosa que debe ser cuando en el límite del éxtasis y la locura, su belleza se resquebraja... Tal vez la cuidé de más. Éra demasiado joven. Lo peor de todo es que se fué con un amigo... Pero todo eso, ahora, es historia vieja. Una vida entera transcurrió desde la última vez que la ví. "... Escuché que te casaste y tuvieron dos hijos. Yo hice mi vida y no me quejo. También tuve mujer, hijos, casa, auto... Ahora estoy separado. Los chicos son grandes y hacen su vida. Mi ex... de vez en cuando nos vemos... Es mejor así, a veces, ..." Sentados en un café, admirando los mínimos detalles que delatan el paso del tiempo en su piel, impresionado por las formas de su cuerpo que superan aún al mejor de mis recuerdos, nos ponemos al día. Frente a su inquisitiva y franca mirada no puedo evitar sentirme el mismo inmaduro que la perdió 20 años atrás. Por momentos me parece que todo está igual, como si nada hubiese cambiado a pesar de los años transcurridos. Voy recuperandola a cada gesto que reaparece del olvido, a cada giro verbal que se desempolva, a cada movimiento de sus manos, de sus ojos, de su boca, de su pelo... Después de un rato, con una intimidad recuperada, ella, relajada, gesticulando alegremente, me cuenta que sigue con él. Que la cosa después de tantos años está masomenos. Que piensa, por la escasez de intimidad juntos, que él tal vez la engaña con otra cada tanto. Se ríe sonoramente al decirme que ella tampoco fue una santa todo este tiempo... Me dice que se acuerda bien de mí. Que a veces sueña con ese departamentito casi desmoblado que compartimos, donde nuestra cama era un colchón en el piso. Ahí donde nada de eso nos importaba porque teníamos la piel entera del otro, para recorrerla, como explorando un mundo entero, un universo. Me dice, con una mirada ardiente, que le gusta acordarse de aquellos días. De lo simple que eran las cosas todavía. Se agacha un poco y baja el tono de la voz para confesármelo, mi vista se pierde en el túnel que me introduce a sus pechos y mi lengua despierta del letargo de un sueño de 20 años... Ella lo nota, pero a pesar que hace una mueca, no logra ocultar su sonrisa. Siento que, de alguna manera, un inesperado aire de revancha me alimenta y me alienta a seguir la cosa en otro lado. Con una excusa tonta, al irnos caminando, logro hacerla entrar a mi departamento. Después, todo es cuestión de ver cómo se dan las cosas. Unos tragos, muchas risas, eso siempre rompe el hielo. Para cuando quiero darme cuenta, ya la estoy apoyando contra una pared y le busco la boca. Ella accede un poco, pero cuando nuestras lenguas se tocan y le apoyo el bulto de mi pija, ya dura, parece arrepentirse. En ese instante no sé qué me pasó. Estaba loco. No pude contenerme. Recordé lo nuestro como si hubiera terminado ayer. Recordé la rabia que sentí al perderla con mi mejor amigo. Recordé todo lo que la respeté. Y no pude dejar pasar la oportunidad de dar el paso que no fui capaz de dar en su momento. La besé con más intensidad a pesar de su resistencia. Con el cuerpo la arrinconaba mientras mis manos liberaban sus pechos. Pellizque sus pezones hasta que se pusieron tensos. Ella me mordía un poco, defendiéndose y eso me calentaba más. Le apoyé fuerte la verga dura, así con ropa y todo, frotando su entrepierna. - ¿Te acordás como me gustaba que me la chuparas...? - le dije, forzándola a agacharse hasta dejar su cara a la altura de mi bulto.- ¿Te acordás el gusto de mi pija...?- mientras me bajaba el cierre y la sacaba me pareció verla decir que sí. La tenía dura y húmeda como hacía un tiempo largo no me pasaba. Ella sola se la llevó a la boca. La saboreaba engolosinada... Ahí fui yo el que se sonrió, me había olvidado de los gemidos que hacía cuando me la chupaba. Gemidos inconcientes, como de actriz porno, que seguramente buscaban estimular más de lo que realmente estaba disfrutando. ¡Hay cosas que no cambian! Pensé, y entonces entendí que era hora de hacer algo que nunca había hecho: le cogí la boca. Con mis manos envolví sus pelos hacia su nuca y con fuerza le sostuve la cabeza. Empecé suave, le metía media pija adentro y se la sacaba. Se la sacaba del todo y esperaba. Cuando veía su lengua buscándome, embestía denuevo, pero ya un poco más adentro. Se la sacaba y esperaba a que me buscara, entonces arremetía nuevamente. Después de cuatro o cinco intentos había logrado meterle la pija entera. Sentía su lengua tocándome los huevos y su respiración agitada y caliente en mi ombligo. Los ojos se le ponían rojos y llorosos. Mi pija estaba brillante de saliva. Una vez más... adentro. Esta vez le apreté la nariz para que no pudiera respirar. La garganta se le hinchaba, sentía como mi cabeza le rascaba la garganta. Le solté la naríz, mí pija salió expulsada en una arcada, ella respiró y largó una baba espesa que le quedó colgando del mentón. Con suavidad la junté, embadurné la poronga y le pedí que se sacara el jean. "Mostrame el culo" le ordené. Ese culo que siempre le había respetado porque 'le dolía por ahí'. "Sacate todo, ponete en cuatro sobre el sofá, abrite el orto y mostrámelo..." Con las mejillas coloradas y la respiración todavía agitada, me miró desconociéndome, pero obedeció inmediatamente. De pronto, 20 años después, tenía para mí, ese culo hermoso que tanto había deseado. Ella se abría los cachetes y me lo mostraba. Se notaba que no era virgen. "Parece que ahora te gusta que te cojan por ahí..." le dije. "Me encanta", me respondió. Pero no lo había terminado de decir que ya, sin juego previo, se la había metido, de una, entera, hasta el fondo. Ahí sí gimió de verdad. La embestía con bronca, pensando que finalmente estaba disfrutando ese culo, "si me viera el cornudo de mi amigo ahora..." A la par de mis embestidas ella se metía los dedos por la concha, la esperé hasta que acabó. Después le llevé la pija a la boca. "Hoy te vas a acordar del gusto de mi leche" le dije. Ella lamía con desesperación. Pero antes de acabar, me pregunté quién era esta mina, no era ni el resabio de la inocente hermosura que tenía de ella en mi memoria. Viéndola lamerme la pija como nunca la había imaginado. Con la cara sucia y el rostro desencajado. Engañando a su pareja como alguna vez me engañó a mí. Pensé que no se merecía, que no era justo que la premiara dándole mi leche en la boca. A punto de explotar, se la saqué y largué todo sobre el cuero del sofá... Sus ojitos me miraban con expectación. Tras el espasmo, más relajado, entendí que no podía seguir siendo rencoroso después de tanto tiempo. "Ya podes tomarlo", le dije. Y ella se abalanzó sobre el sofá, lamiendo cada gota derramada, hasta dejarlo limpio. Cuando la acerqué a la casa sabía que no iba a querer verla denuevo, pensé que, a veces, es mejor así. Al despedirnos me dijo algo que ya había entendido un rato antes: "¡Que injustas son las cosas! ¡Por qué no fuiste así 20 años atrás...!" .. Gracias por leer. A cada historia le dedico varias de trabajo, ahora vos podes expresar tu opinión: Puntuar mi labor de 1 a 10 según tu criterio. Dejarme un comentario, bueno o malo. Seguirme si te gustó la historia. (Subo material propio todas las semanas) Otras historias: Más en:
El portero de la calle Helguera (trans)
En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes. Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.
Solo en santa fe
Solo en santa fe — relato en Morboseo, la comunidad del morbo. Busco mujeres en santa fe para pasarla lindo
Vi como les rompieron el Culo a mi Mamá y mi Hermana
Les contare esta historia que me sucedió hace apenas 3 meses, si la cuento es para liberarme un poco de lo impactante que fue. Vivo en una ciudad del sur de Estados Unidos con mis padres y mi hermana Martita ,yo tengo 19 años y ella 18,mi padre sale seguido fuera de la ciudad por su trabajo y mi madre tiene un trabajo de medio turno como vendedora de bienes raíces, recién cumplió 50 años, ella es rubia, de ojos azules y de muy buen cuerpo gracias al gimnasio, su cuerpo es del estilo de Jennifer López, aunque 2 de mis amigos mas cercanos suelen molestarme en broma los muy macarras diciendo que se parece a una famosa milf pornstar.(y debo reconocer que si,es muy parecida en cara y cuerpo) En el vecindario hay unos vagos negros, son 5 tipos sin oficio ni beneficio de entre 20 y 24 años,liderados por un mamón de sangre pesada llamado Max ,que se la pasaban molestando a mi hermanita,muchas veces les quise reclamar pero máma me lo prohibia,decia que no me metiera en problemas. Una tarde mi hermana llego muy asustada a la casa, yo acababa de bañarme y me estaba vistiendo en el piso de arriba y escuché a Martita decir "esos vagos ya no los soporto" "ignora a esos idiotas" respondió máma que acababa de llegar del trabajo y parecía había tenido un mal día y no estaba de humor. "pero es que cada vez son mas groseros y leperos"-respondió mi hermana. "ya estuvo bien, es hora de ponerles un alto a esos tipos,acompañame" dijo en tono molesto máma y acto seguido salieron de la casa, yo no le di mucha importancia al principio,pero luego reaccioné y pensé: será mejor que las acompañe, no vayan a ponerse pesados esos imbéciles. Ellos viven en una casa al final del callejón, por donde tenemos que pasar nosotros, por eso son inevitables sus groserías a mi hermana, cuando salí ya no alcance a ver a máma y Martita y me dirigí a la casa de estos tipos ,la entrada principal esta al final del callejón, pero antes hay una reja que da a su puerta trasera y al pasar por ahi decidí meterme por atrás, son como 10 metros de patio y luego hay un enorme ventanal sin vidrio y con cortina de un solo lado, me acerque sigilosamente,de ahi se aprecia la sala de la casa perfectamente,oí voces y me escondí en la cortina, mama y Martita ya llevarían ahi algunos 3 minutos y escuche a máma decir: "Espero que entiendan, lo que les dije,no voy a permitirles una falta de respeto mas" ¿entendieron? máma uso una voz enérgica y su rostro mostraba su enojo,asi como su expresión corporal que imponía respeto tanto así que esos imbéciles estaban todos azorrillados. "No es para tanto señora" dijo uno de los vagos, "¡Cual no es para tanto ni que nada! ¡ a esta niña me la respetan! seguía hablando máma con autoridad mientras los mamones la miraban con caras de pendejos asustados, ¡ Me senti orgulloso de mi madre ! al ver como estaba poniendo en su lugar a esa bola de cabrones,se veía imponente, incluso hice un esfuerzo por aguantarme la risa de ver las carotas de pendejos que ponían los vaguetes,pero entonces se levanto Max el lider,un negro de unos 24 años y dijo con burla el idiota: "Ya señora,tranquilicese,se me hace que su marido no le ha dado mantenimiento y por eso esta así" ja,ja,ja, rieron los demás, provocando el enojo de mi madre quien contesto: ¿como te atreves a decir esas estupideces? "pues es lo que parece, pero no se preocupe si quiere aqui le damos su tratamiento" eso hizo enfurecer a máma quien le contesto: "CALLATE PINCHE NEGRO DE MIERDA" Palabras que hasta a mi me sorprendieron porque máma rara vez usa ese tipo de lenguaje y jamás la había escuchado decir un comentario racista,no cabia duda que la pobre había tenido un muy mal día en la oficina. Pero estas palabras detonaron la furia de los vagos, tanto que hasta la irradiaban por los ojos. "Max se levanto y tomo del cabello a máma y le dijo: "Eso si no te lo voy a permitir maldita puta,esa ofensa ¡La pagass!! Rápidamente pensé en intervenir pero me quede paralizado. "Suéltame infeliz" no se amedrento máma y se zafó de Max pero este la volvió a tomar del cabello y la hinco,mama se volvió a parar pero el desgraciado la volvió a hincar ahora con mas fuerza de las greñas, y se empezó a bajar el panty que llevaba, dejando al descubierto su verga y la acerco a la boca de máma diciendo:"ahora veras como te callo tu pinche bocota, puta altaneraa!! "Suéltame Cabrooggg" No termino de decir la frase máma porque le metio la polla en la boca, pero ella luchaba por impedirlo,los gritos de Martita ya desde hace rato hacían mas dramática la escena y Max les dijo a sus compinches "callenme a esa putita" los tipos se dirigieron a Martita y dos le pusieron las manos en la boca mientras los demás la sujetaban , mientras máma trataba de zafarse de Max pero este con mas fuerza le estiraba el cabello y le metia la verga en la boca, era tan grande la verga del cabrón que le desfiguraba el rostro a mi pobre madre inflándole los cachetes. Intente reaccionar y apenas pude moverme , buscando algo, una pala,un bat o que se yo para enfrentar a esos cabrones pero no halle nada, al volver hacia adentro otra vez, me quede paralizado sin poder moverme,no entiendo que me paso, para ese entonces ya eran dos cabrones los que le metian la verga a máma en la boca al mismo tiempo inflándole ambos mofletes, ¡Pero algo raro estaba pasando! máma ya no oponia tanta resistencia e incluso creo que veía las vergas con deseo,para ese entonces los otros vagos ya habían amarrado a Martita en una silla ,quien estaba desmayada de la impresión, Max los llamó y les dijo: "Vengan todos al festín, esta puta nos la va a mamar a todos" ni tardos ni perezosos llegaron y rodearon a máma que seguía hincada en un viejo colchón que estaba en el piso en el centro de la sala y empezaron a restregarle las vergas por toda la cara ,máma a esas alturas ya las veía con avidez,la cual confirme al mirar como las devoraba con frenética pasión. Max la levanto de los cabellos y la puso de pie y luego la empino así parada y levanto su falda y bajó sus bragas metiendo su carota entre las nalgas de mi madre,parecia como si entrara en una cámara fotográfica de las antiguas, con gran desesperación amasaba las nalgas de máma y pasaba su lengua por la raya de las mismas, mientras máma chupaba las vergas de los amigos de Max. "Parece que esta puta esta empezando a gozar" dijo Max, en eso máma abandono por un momento su glotonería, levanto la cara y reparo en que allí estaba Martita amarrada y desmayada y pregunto: ¿Que le paso a mi hija? "nada ,es solo un desmayo,pero yo se como se recuperara" dijo el mamonzete de Max y se dirigió hacia ella y le acerco su enorme vergota venosa a la boca " esto la hará volver en si" "No a ella no le hagan nada, ella es muy pequeña" dijo mi madre. "Pero si la madre resulto una puta de seguro ella también, además ella también tendrá su merecido por ir de rajona" respondió Max y prosiguió restregándole la verga a Martita ,hasta que ella empezó a reaccionar sacando la lengua y al sentir algo en su boca abrió los ojos ,y al ver la enorme verga de Max se asusto y grito, "Calma ,nenita, se buena y no pasara nada" le dijo Max, Martita torpemente empezó a mamarle la verga y Max invito a uno de sus amigos, "ven, Sam vamos a ver como luce la carita de esta putita con dos vergas adentro" Le metieron las dos enormes barras de carne y al igual que a máma le inflaron los mofletes con sus vergotas,luego el mamón les dijo a sus compañeros "vengan chicos a darle polla a esta nena" estos obedecieron y al poco rato ya estaba mi pobrecita hermanita rodeada de todas las vergas y al igual que a mi madre se las restregaron por toda la cara,incluso el cabrón de Max la agarraba de sus coletitas y la obligaba a tragarse entera esa descomunal anaconda,lo hacia con tanta brusquedad que hasta casi la hace vomitar,provocando que las lágrimas de mi hermana aparecieran, pero al igual que mi madre al poco rato Martita sola buscaba las pollas por su propia iniciativa, rotaba los turnos para mamar verga con singular alegría, mientras máma contemplaba la escena con una mezcla de sorpresa y lujuria. ¿QUE HABIA PASADO ? ¡ mi madre y mi hermana estaban convertidas en unas zorras devora pollas! Luego Max volvió con mi madre y la llevo a un sillón donde le empezó a chupar las tetas como un bébe hambriento, mi madre tenia una sonrisa de satisfacción y yo solo contemplaba la escena humillado sin poder hacer nada,enseguida Max se sentó y llamo a máma: Venga señora , venga y móntese en mi verga para que vea lo que es bueno" Mi madre obedeció se paro en el sillón y lentamente fue bajando hasta quedar bien ensartada en la verga de ese negro de mierda, quedo de espaldas hacia mi y pude ver como esa descomunal riata se perdía entre sus pompas,poco falto para desmayarme pero seguí en pie. Ahi estaban las nalgotas de mama rebotando en el vergonón de ese culero, Después llevó a màma hacia el sofá que estaba al lado, la puso de perrito con sus codos descansando sobre el brazo del mueble y empezó a cogérsela, máma sin duda lo gozaba. -vamos cabròn mèteme toda la verga,fòllame como la puta que soy- así estuvo como tres minutos para después acercar su cara al trasero de mi madre y con las manos le separo las nalgas y empezó a darle de lengüetazos en el ano para después introducirle un dedo,al cabo de unos segundos le metio dos dedos, un sudor frío empezó a recorrer mi rostro,presentí que ese era el preludio de lo que vendría: ¡¡Ese cabrón le iba a dar por el culo a mi sacro santa madre!! Max tomo su enorme verga y la dirigió hacia el culito de máma,quien al apenas sentir el roce volteo inmediatamente y pregunto-¿qqque vas a hacer?- ¿pues como que que voy a hacer? te la voy a meter por el culo- el rostro de mi madre cambio de placer a preocupación. -no,por favor ,es nuevo- ¿quee ,tu esposo nunca te ha dado por el culo? -no- respondió màma. -pues vaya que es un pendejo,como es posible que teniendo este culazo en casa nunca lo haya usado- -alguna vez me lo pidió pero mi educación no me lo permite- -pues a mi tu educación me importa una chingada y te la voy a meter por el culo perra- máma agacho la cabeza y se mordió una mano con rostro de verdadera preocupación,Max volvió a separar las nalgas de máma quedando su culo a merced de el, todavía màma en un ultimo intento por disuadirlo volteo a verlo e ilusamente con ojos implorantes y mordiéndose los labios le dijo: -no,por favor tu verga es demasiado grande,no,no va a entrar- ¡¡POR MIS HUEVOSSS QUE ENTRAA!! y acto seguido de certera y letal estocada le metio toda la vergota por el culo de un solo golpe hasta los huevos,máma levantó la cara rápidamente y abrió tremendos ojotes, de forma tan desorbitada que hasta còmica se vio (si yo hubiera visto esa escena en una película porno,obviamente con otra mujer que no fuera mi madre me habría cagado de risa y festejado con un aplauso) ¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hijo de tu putaaaaaaa madreeeee me reventaste el fundillooo!! estas palabras me desgarraron el alma,todo lo contrario al culero de Max,para el eran un trofeo y lo motivaban a arremeter con mas furia y velocidad contra el inerme ojete de mi pobrecita madre. -Ja,Ja,Ja,vaya que te revente el fundillo ,estaba bien cerradito-dijo con gran satisfacción el cabrón y siguio aniquilando el ojete de máma. ¡Vaya clase de enculada que le estaba propinando ese cabrón a máma! No cabía duda que máma estaba pagando muy caro su osadía y el culero de Max estaba gozando de lo lindo la lección que le estaba dando a mi madre, se le veía en la sonrisota de oreja a oreja con su cara de lujurioso desquiciado. yo veía en primer plano como la enorme verga de ese gorilón entraba y salia completa del culo de mi madre solo los huevotes detenían la penetración, que por cierto hacían un gran ruido al chocar con las nalgas de máma era una sensación que no les puedo describir,de las peores cosas que puede haber en la vida sin duda,esa























