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#Reales

Fotos, gifs y packs de Reales subidos por la comunidad.

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FFerneteandoLv1· hace 30 dRelatos

El trio perfecto para la milf

Gastón tenía 19 años cuando conoció el mundo del porno, antes deeso era el mejor alumno de la clase, se la pasaba todo el díaestudiando. Todo eso, hasta que ingresó a la universidad, allíconoció a nuevas personas que lo invitaban a salir, tomar algo yempezó a gustarle esa vida. Cuando llegaba a su casa y viendo elcelular se hacía el desentendido y terminaba mirando una películaporno. Primero fue una película cuando llegaba de salir con losamigos, después una película durante el día cuando se quedaba soloen su casa, después a cada hora. Se registró en varias redessociales y comenzó a jugar cada vez más con su cuerpo, le gustabamostrarse. En las redes siguió conociendo nuevas personas y otrosplaceres. Ya no solo se masturbaba si no que empezaba a tocarse todoel cuerpo y a grabarse para que otros lo miren. Primero empezóviendo hermosas mujeres con grandes senos, después pasó a trans congrandes senos y después ya estaba viendo enormes vergas. Si locuento de manera muy lineal es porque es verdad, en menos de un añohizo todo un proceso de cambio. No era muy buenosocialmente, de hecho no se le acercaba a ninguna mujer que no fuerasu hermana o su madre. Pero comenzaba a cambiar... Un día se reuniótoda la familia, además también estaban invitados los suegros de suhermano. Era la primera vez que se hacía una cena tan numerosa y erala primera vez que iban a conocer a los suegros de German, suhermano. Cuando ingresaron a la casa no les prestó mucha atenciónpero al cabo de unos minutos, vió a la suegra de German, con unvestido muy apretado y donde la cola se le marcaba a mas no poder,las tetas sobresalían de ese vestido, parecían que iban a explotar.Grisel era una mujer muy coqueta, se pintaba hasta para salir alkiosco de la esquina y se vestía muy sensual. Caminaba como si ambaspiernas bailaran sobre sí mismas. De pelo lacio, muy largo, conzapatos altos, era la mujer que sobresalía de la gala, era objeto decharlas entre los parientes, sobre todo de los hombres pero tambiénde alguna otra mujer. Gastón vio suoportunidad en un momento que quedó sola sin la compañía de sumarido que le hacía casi marca personal. Era su momento y se mandó,comenzó a hablarle, a hacerle un chiste, no era él o por lo menosno era normal en él esa charla. Grisel se reía y lo miraba fijo, élseguía haciendo chistes, hasta que Grisel se acercó y le habló aloído. Grisel: Me podríasdar una visita por tu casa así la conozco? Gastón: Porsupuesto. Fueron habitaciónpor habitación, baños, living, cochera, por todos lados. Gastónesperaba que Grisel se le abalanzara como había visto en tantaspelículas, pero no. Llegaron al patio, se sentaron y Grisel comenzóa llorar. Gastón: Eh pero quépasa? Grisel: Nada, ya vaa pasar. Gastón: Insistoquiero saber qué sucede. Grisel: No le vas acontar a nadie no? Gastón: No, claroque no. Grisel: Desde haceun año tengo algo que contar pero no se lo puedo decir a nadie.Estoy muy contenta y feliz pero no puedo decírselo a nadie. Gastón: No tengasproblemas en contármelo. Grisel: Hace un añoque me estoy viendo con un chico de unos 30 años, es hermoso, meagarra y me coge con mucha fuerza, la pasamos muy bien. A veces vivoen su departamento y lo hacemos a cada hora, todo el día hasta lanoche, no paramos. Y estoy tan feliz de eso pero obviamente no se lopuedo contar a nadie, nadie tiene que enterarse de esto. Gastón: Qué locono poder contarselo a nadie, se te ve muy bien y feliz, eso esimportante. Grisel: Si, claroque sí. Me saqué un peso de encima, perdón. Necesitaba hablar. Gastón: Por favor,para lo que quieras. Gastón no perdíalas esperanzas y más que ahora se había enterado que Grisel se veíacon otro chabon. Pero eso no iba a suceder, al menos no esa noche. Gastón no se olvidónunca de Grisel, la buscaba por las redes sociales y mirando sucelular se tocaba mirando sus fotos. Se la imaginaba todo el tiempo,se pajeaba a cada rato cuando se acordaba de ella. Cuando iba lanovia de su hermano a comer a su casa, él trataba de hacer chistespero que eran reales sobre Grisel. Insistía tanto con que fueraGrisel a comer a su casa que la terminaron invitando para darle elgusto pero ella no fue. De a poco la fueolvidando y otros placeres comenzaron a aparecer. Comenzó a verporno gay, le gustaba el estilo de esas películas, de a poco se fueinteresando, de a poco también, se le paraba cada vez que veía unapelícula de ese estilo. Un tiempo después sequedó solo en la casa, era verano y él tenía que rendir losfinales que le quedaron colgados. Lo que menos hizo fue estudiar,probó de todo, comenzó a pajearse más seguido, vivía desnudo ensu casa, se había comprado un consolador y con él jugaba día ynoche. Le gustaba experimentar, estaba abierto a todo. Uno de esos días seexcito demasiado, ese día fue al lavadero de su casa y mientrasponía la ropa sucia en el lavarropas vio una tanga de su madre, sela guardó y fue a su cuarto. Encerrado, se probó la tanga y su pijase puso tan dura que no podía más de enorme. Se sacó muchas fotosque compartió en sus redes y mientras los otros lo miraba, él seseguía excitando, a tal punto que sin tocarse comenzó acabar. Unchorro de semen caliente manchó toda la tanga de su madre y eso loexcitó aún más, ese día consiguió muchos seguidores y una granacabada pero también se dio cuenta de lo que quería. Pasaron los días,su familia volvió de viaje y el seguía con las tangas de su madre,vivía con las tangas puestas. No quería comprarse unas para él,quería las de su mamá y las usaba todo el tiempo. Su madre no sedaba cuenta. Su hermano habíallevado a su novia de viaje y como agradecimiento, Grisel y su maridoinvitaron a toda la familia de Gastón a comer a su casa. Gastónpensaba en todo momento, esta es mi oportunidad pero Grisel no leprestaba atención, así que solo fue a conocer la casa, el patiopero nunca Grisel se le apareció. Después de algunas cervezas fue albaño pero estaba ocupado y entonces Grisel le dice que fuera al dearriba. Gastón subió las escaleras y entró al baño y mientrasorinaba, vio una tanga, no podía ser de la novia de su hermanoporque ese no era su baño y la otra mujer que habitaba esa casa eraGrisel. Lo dio por descontado, se la escondió en los calzoncillos yse la llevó, estaba totalmente excitado que llegó a su casa, fue asu cuarto, se puso la tanga de Grisel y empezó a masturbarse y agrabarse, subió el video a las redes. Pasaron unos días,cuando entró un mensaje extraño en el dm, era de una cuenta anónimapero decía “Te queda hermoso Gastón”. Obviamente que entró aponerse muy nervioso, no sabía qué hacer, qué pensar, nunca habíapuesto su nombre, ni su mail, ni nada que lo comprometiera, nomostraba su cara, nada. Decidió responder con mucho miedo y muchocuidado, “Hola, quien sos? Como estas?”, algunos minutos después“Hola Gastón, ya me conoces”, a lo que responde con una pregunta“No se quien sos. Sos hombre o mujer?”, “Soy mujer”. Gastónse puso a pensar y a recordar, a hacer memoria pero nadie se le veníaa la cabeza. “No se quien sos”, “No lo creo, me conoces muybien. Me gusta mucho esa tanga”. “Decime como te llamas, damealguna pista”, el tiempo se había hecho muy largo, la tensión muyalta y entonces responde, “Esa tanga es una de mis preferidas”.Gastón se dio cuenta y entonces dice “Grisel?”, a lo queresponde “Así es”. Gastón no sabía qué decir, qué hacer, norespondió más. Al otro día cuandose despertó, miró su celular y tenía varios mensajes de ella.“Hola Gastón, te fuiste?” “Gastón me gusta mucho tu video”“Hola Gastón, volvé” “Gastón mira lo que tengo para vos”Le había enviado un video con una de las mejores tangas que tenía yen el medio del video mostraba su concha toda depilada y bienhumedecida, se metía los dedos sin parar y gemía pidiendo la pijade Gastón. No lo podía creer, se fue sin ver esa hermosura todadesnuda pidiendo su pija. Pero no terminóahí, siguieron hablando e intercambiando videos, ella le mostrabacuando cogía con su amante, él cuando se pajeaba pensando en ella yasí siguieron hasta que ella le pidió que fuera a la casa a verlacoger con su amante. Ella le pidió que fuera con su tanga. Esa noche fue a lacasa de Grisel, estaba su amante, Ramiro. Estaban los tres sentadosen el sofá del living cuando Grisel comenzó a tocarse con Ramiro.Gastón estaba de frente a ellos en otro sillón y mientras miraba,su pija empezaba a pararse, a ponerse dura. Grisel y Ramirocomenzaron a besarse y tocarse cada vez más fuerte. Grisel comenzóa desnudarse, Ramiro se paró, se sacó el jean y el calzoncillo y sepuso en frente de Grisel, quien agarró la pija de Ramiro y la empezóa chupar, muy suave. En un momento paró todo y llamó a Gastón asentarse al lado de ella. Grisel agarró las manos de Gastón y lallevaba por todo su cuerpo, por sus tetas, por sus piernas, por suconcha, cola y después por las piernas de Ramiro, por la cola, laespalda, hasta las bolas. Gastón siguió tocando aunque ya no estabamás acompañado por Grisel que seguía chupando la enorme pija deRamiro. Gastón ya muy excitado comenzó a tocar la ver de Ramiro y amasturbarlo mientras la punta estaba dentro de la boca de Grisel.Ramiro también estaba muy excitado pero Gastón de a poco comenzaba asoltarse y empezó a desnudarse pero se quedó en tanga, se sentó,se recostó en el sillón y automáticamente Grisel comenzó a tocarloy sacó para un costado la verga bien dura de Gastón y se la empezóa chupar. Ramiro que estaba parado, se arrodilló y también se laempezó a chupar. Gastón no entendía nada pero disfrutaba,disfrutaba mucho. Grisel paró, mientras Ramiro seguía chupando, “Tegusta Gastón?”, “Me encanta”, “Ahora te toca a vos”. Ramirose levantó, dejó su pija dura frente a Gastón y este comenzó achupársela, como podía, no sabía pero Grisel le enseñaba. Eratanta la excitación de los tres que decidieron acelerar un poco,Grisel sacó unos preservativos y distintas cremas y aceites. Grisel se puso encuatro y mientras se la chupaba a Gastón, la enorme verga de Ramirola penetraba de atrás. Después intercambiaron y así cada ciertotiempo. Hasta que todo cambio cuando fue Ramiro quien se puso encuatro, le empezó a chupar la concha a Grisel y se dejó coger porGastón quien para ese momento ya la tenía tan dura y grande queRamiro sintió el empujón y le gustó, tal es así que empezó agemir de placer y a pedir más, a lo que Gastón respondía con másfuerza. Grisel veía tododesde lugar sentada en el sillón, veía a Gastón disfrutando y esola excitaba pero quería más. “Gastón salí”, Gastón hacíacaso a todas las directivas que le daban. “Vení, agáchate ychúpamela”, Gastón se puso en cuatro, sabía lo que se venía y nole importaba. Ramiro comenzó a chuparle el ano, se lo abrió de talforma que su pija entró muy suave y lento sin dolor. Gastón comenzóa disfrutar mientras que la concha de Grisel se ponía cada vez máshúmeda. Ramiro no se guardó nada, los cogió bien fuerte, con muchasfuerzas mientras lo masturbaba. Grisel no queríadejar pasar el momento. Se levantó, los dejó a ambos que comenzarona coger entre sí, se puso crema en el ano y llamó a los dosmuchachos, uno por la concha y otro por el culo, era un bien momentopara la doble penetración. Los dos comenzaron a tomar velocidad,cada vez más, ella disfrutaba, se retorcía de placer en el piso delliving. Gastón no daba másy le dice a Grisel que quiere acabar, Ramiro le dice que espere unosminutos pero no le hizo caso y termino acabando adentro de Grisel.Ramiro la siguió cogiendo por el culo hasta que no aguantó más, separó, Grisel se sentó en el piso y llamó a Gastón para que sepusiera a su lado y desde arriba Ramiro dejó salir un gran chorro desemen que baño la cara de Grisel y de Gastón. Después vino unasegunda parte, pero mejor para otra ocasión.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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AAleDunsLv1· hace 81 dRelatos

De novio tranquilo a...

a mis 25 años siempre creí en las relaciones sanas, disfrutaba mi sexualidad, pero con parejas estables. Hasta esa edad tuve una que otra aventura fugaz, pero la mayoría de mi tiempo estuve de novio. Hoy tengo 28 y mi forma de ver la sexualidad cambio bastante... Todas las historias que voy a contar son reales y me pasaron a mi. Hoy voy a empezar por el principio. Yo soy de una ciudad chica de argentina, pero vivo en una de las capitales de Sudamérica. Me fui de mi casa a los 23 años una vez que me recibí en la universidad. Al poco tiempo de llegar a mi nueva ciudad me puse de novio con una chica muy linda. Visitaba a mi familia 1 vez al mes aproximadamente. En esas visitas, muchas veces hacíamos asados y juntadas con mis hermanos, amigos, amigas, primos, primas, etc. Sabia que había una amiga de mi hermana que yo le gustaba. Ella es una morocha argentina, sexy, con curvas, boca seductora, muy linda cola y cintura. Siempre jugábamos a seducirnos, pero cada uno estaba en relaciones más o menos estables. Más o menos larga y más o menos feliz. Así que no pasaba más nada que un juego de seducción. Un día nos fuimos en grupo a festejar el cumpleaños ,de alguien, en las afueras de la ciudad. Ella estaba con un vestido blanco hermoso, hacía calor y yo ya tenía ganas que pasara algo. Esa noche jugamos al mismo juego que siempre, música, algo de alcohol y mucho humor nos fuimos acercando y quedando medios solos. Se empezó a tensar el aire, y fue el momento que decidí no dejarla pasar. Me tire y le comí la boca, ella obviamente respondió con un hermoso, largo y caliente beso. Al toque nos dimos cuenta que nos moríamos de ganas de hacer esto hace mucho tiempo. Las manos se fueron para todos lados. Fue muy intenso, sin embargo escuchamos ruidos, nos asustamos y nos alejamos. Los dos con una calentura zarpada. Sin embargo empezó a llegar gente.. la cosa se fue enfriando, pero los dos nos mirábamos con ganas de más... Si queríamos que nadie se entere no podíamos hacer mucho más esa noche.. y cada uno tuvo que volver a su casa solo.. Esa noche no pude parar de pensar en ella, pero no tenia su teléfono para ver cómo estaba ella y si quería seguir con nuestro encuentro tanto como yo... Fue cuando me anime a robarle el celular a mi hermana para sacarle el número y llamarla. Le mande un mensaje y empezamos a planificar un encuentro, sin que nadie sepa. Decidimos que la iba a pasar a buscar en el auto por su casa, y ahí veníamos que hacíamos. Más que nada para que no nos vean... pueblo chico, infierno grande... Esa noche la pasé a buscar por su casa, ella salió hermosa, con un short de jean y una remera blanca. Se subió al auto con un beso en el cachete y le pregunté: -“Qué te gustaría hacer?” Ella respondió, -“hay una plaza tranqui acá a la vuelta” Y nos fuimos para allá en el auto, efectivamente no había nadie. Yo llevaba unas cosas para tomar y picar. Agarre las cosas, fui a abrir la puerta del auto... y sentí un tirón en mi mano que me dejo sentado. “Espero poder seguir contado esta historia.. pronto. Avisen si les gusto...

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

Me tuve que coger a la tía de mi novia

Hola amigos resulta que llevaba mucho sin póstear un relato y desde la última vez han pasado muchas cosas que me gustaría compartir. Resulta que mi novia esta trabajando en otra ciudad de donde yo vivo, no puedo pasar mucho tiempo con ella solo nos vemos los fines de semana, hace un mes una tía de ella regreso de un viaje y no tenía donde quedarse una semana así que le tuve que ofrecer un cuarto en mi casa, ella pues llegó y le mostré donde se iba a quedar después del cuarto principal donde duerme hay un pasillo que sigue y al final hay otro cuarto exactamente ahí se quedaría ella, como solo vivo con mi novia y últimamente solo acostumbro a caminar en bóxer o a veces hasta desnudo, la tía de mi novia tiene 45 años y si marido esta en España, ella es una flaca muy atractiva, resulta que una noche se me olvida que ella se estaba quedando en la casa así que deje la puerta abierta y puse el canal de porno y me puse a masturbarme (para salir y bajar a la sala ella tenía que pasar frente a la puerta de lo cuarto) de repente veo que ella esta en la puerta y me estaba mirando grito mi nombre y dijo: que haces, y salio corriendo a su cuarto, tenia mucha vergüenza y estaba tratando de como hacer para ir a pedir perdón, pero tenia mucha vergüenza y decidí ir en la mañana y me acosté, más tarde esa misma noche abrieron la puerta de mi cuarto y era ella, me levante rápidamente y le pedí disculpas por lo que había visto, de repente ella puso su mano izquierda en mi boca y con su mano derecha tomó mi paquete por encima del bóxer, yo en mi mente estaba que diablos y el corazón se me puso a mil y ella dijo: Hace 5 años no tengo un pene en mis manos, mi boca y mi vagina, vi como te masturbabas y se que esta mal pero no puedo dejar de pensar en eso, ella me beso saco mi pene del boxer y me empezó a masturbar y decía que rico se siente (yo estaba paralizado) luego se puso de rodias siguio masturbandome y me empezó a besar y chupar los testículos (yo ya estaba muy prendido pero quería ver hasta donde llegaba) luego con su lengua recorrió todo mi pene desde el tronco hasta la punta, estando en la punta la metió muy suave en su boca hasta adentro, se la saco y dijo otra vez: que rico ya se me había olvidado el sabor de una buena verga pero ya no podía aguantar más y al verte fue mi limite, siguió chupando mi pene bien rico, lo hacía con una experiencia como ninguna, luego se levantó se fue a mi cama se puso en 4 y me dijo: quitame estas ganas que tengo desde hace mucho hazme sentir como una perra, inmediatamente fui y así en 4 le mame su concha por un buen rato y hasta el culo y gemia de placer, luego la tomé del pelo y le dije eres una perra muy caliente y te voy a coger como a una y la empeze a penetrar bien duro mientras le pegaba nalgadas a esa flaca, luego de darle un rato dijo que sentía que se venía así que me dijo que me acostara que quería venirse cabalgando y me acosté ella se puso encima de mi y le empezó a montar bien rico inmediatamente comenzó a temblar y empezó a venirse en chorros sobre mi fue algo muy excitante ver como me mojaba con sus fluidos, al sentir sus espasmos vagines como se contraía su vagina hizo que me dirán ganas de venirme yo así que le dije que lo iba hacer afuera y ella se empezó a mover más rápido y me apretó con sus piernas y me dijo no puedo tener hijos no te preocupes acaba dentro de mi, llena mi concha de tu leche que la quiero sentir, quiero sentir esa leche bien tibia dentro de mi, no me pude contener más y lo tuve que hacer, luego sin decir más se quito se bajó de la cama y dijo: que hice me acosté con el novio de mi sobrina y se fue corriendo al cuarto, le fui a tocar la puerta y me dijo: perdóname no e porque lo hice y por favor no le digas nada a mi sobrina, me fui acostar muy preocupado por ella pesando en ir hablar con ella en la mañana. Gracias por leer mis relatos, son 100% reales y muy propios si quieren saber más de lo que pasó al día siguiente con la tía de mi sobrina por favor comenten si les gusto y relato la segunda parte.

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SSophia202Lv1· hace 99 dRelatos

El taxista y su amigo se aprovechan de mi situación

Mis historias son todas reales, no necesito que nadie se las crea o no, no es mi objetivo. Mi objetivo es desahogarme, excitar, y alegrarle el rato a más de una persona. Esta página me ha dado muy buenos momentos y me ha ayudado a conocer gente con la que me lo he pasado muy bien, muchas personas con las que tengo contacto por correo. Esta historia sucedio hace ya un año: "El del Taxi y su amigo" Mi vida acababa de dar un giro de 360º cuando mi novio encontró las fotos que demostraban mis infidelidades en mi computadora. Cuando salí de bañarme y lo vi sentado en mi silla, llorando, y mirando a la pantalla, sabía que algo no iba bien. El nunca se ponía a utilizar mi laptop y solo le bastaron 10 minutos para ver mis últimos años en imágenes. Se fue de casa a la media hora de esto, con una mochila que apenas llevaba todas sus cosas y con la certeza de que no iba a volver a estar con el. (Fotos como estas) Llamé a una amiga de mi círculo más cercano, con la que más confianza tenía. Le conté la historia, toda, ella también se quedó de piedra pues nadie tenía ni idea de que yo había estado haciendo estas cosas. Dicen que los amigos aparecen en estos momentos, y la verdad que lo puedo asegurar. Hay gente que se cuenta con los dedos de una mano y me estoy dando cuenta últimamente. Pues bien, tras hablar con mi amiga y decirle que necesitaba ir a su casa a contarle mejor la situación, y sobre todo porque me negaba a estar sola el resto de la noche por mi propia salud mental, me vestí y salí de casa para pedir un Uber o un taxi. Estaba cerca de un Puente cuando apoyada en la barandilla buscaba un Uber con mi teléfono. No tenía la cuenta vinculada y tenía que completar un registro nuevo porque tampoco me acordaba de la contraseña. Total, tras un par de minutos de darle vueltas al tema, un taxi se paró delante mío y le hice un gesto para entrar en él. El hombre aceptó y entré en el vehículo. Eran sobre las 8 pm y en estas fechas ya está muy oscuro a esa hora. Le di al taxista la dirección de mi amigo, que estaba en el otro lado de la ciudad y comenzó el trayecto. Las luces de las farolas, el silencio del taxi y las vueltas que mi cabeza estaba dando me pusieron muy, muy triste. Me acordé de muchos errores del pasado, de viajes y cosas que he pasado genial con mi novio, en definitiva, me arrepentí de perderlo. Empecé a llorar. No pasaron mucho hasta que el propio taxista se dió cuenta y, al parar en un semáforo, miró por el espejo retrovisor central y me lo preguntó. - ¿Qué le sucede señorita? + Nada, cosas, un día bastante malo. - ¿Pero estás bien? Cuentamé lo que quieras que los taxistas somos como los de los bares, psicólogos. + Bueno, no suelo abrirme con estas cosas, pero me acaba de dejar mi novio. Me daba igual contarle la historia. El señor tendría unos 50 años, con bigote, y una barba canosa. Seguramente no le iban a importar las historias de jóvenes que rompen sus relaciones por los comportamientos de hoy en día, así que use ese momento en el taxi como una oportunidad para desahogarme. Total, iba a la casa de mi amiga a lo mismo, a hablar con alguien e intentar poner en orden mi futuro. - Uf, los hombres, que putada. ¿Y por qué terminaron? ¿Eran novios mucho tiempo? + Si ya un tiempo, Pues porque ha descubierto que le he sido infiel. Me lo merezco en realidad... - Ala. Si, conozco historias de estas. Ahora viene el arrepentimiento y darle vueltas a la cabeza. No te preocupes nena, que eres muy joven, seguro que en unos meses ni te acuerdas de esto. + Ya veremos, espero no quedarme muy mal.. - Ya verás como no. Y que, ¿le pusiste los cuernos con un amigo suyo o algo? ¿Y se lo ha dicho? Lo siento si pregunto demasiado, tu me lo dices y ya está eh. + No te preocupes, prefiero hablarlo la verdad. Lo he engañado con una chico que me gustaba desde hace tiempo, y el cabron se fue de la lengua con un amigo, y ese amigo se lo ha dicho a mi novio. Por joder, básicamente. Y me han jodido bien. - Y no has podido convencerlo? O decirle que era mentira? Quiero decir, si son años, si antes todo ha ido bien debería creerte a ti si no hay pruebas. + Lo peor es que si había pruebas... es que mira, yo he tenido encuentros con hombres muchisimas veces, y en plan broma a veces tomábamos fotos y me las guardaba. Pues total... que las ha encontrado. Entonces no solo se ha creido la historia de su amigo, sino que además ha visto como me daban por el culo otras veces, o como se la chupaba a hombres yo. Vamos, que se le ha caído el mundo encima a el y después a mi. - No me lo puedo creer, va, ahora sí que es la historia más rara que me han contando en este taxi. + Para que veas... pues así estoy. - dije mientras volvía a apoyar la cara en el cristal y las lágrimas seguían escurriendo por mis ojos. - Osea, que se ha enterado de que eres una zorra? + Ya no se lo que pensará, yo no soy tan asi, No me gustan todos los chicos , pero claro, encontrarte fotos como las que el ha visto, pues justificarme mucho no puedo... - Okey, ¿que te gusta el sexo con hombres pero no eres tan fácil? + Algo así, sí. Pero bueno, ya no se ni lo que me gusta. Lo único que quiero es que pase el tiempo y ver como me planteo mi vida ahora. El hombre comenzó a mirar de vez en cuando por el retrovisor del coche, a mirarme la cara. La conversación parece que se quedó un minuto en punto muerto, el coche estaba en silencio. Estábamos a mitad del trayecto, y yo veía como el conductor me miraba la cara, y volvía a mirar a la carretera. Después de un breve rato me dijo lo siguiente, y las cosas volvieron a torcerse, como tantas veces, que me han terminado llevando hasta donde estoy ahora... - Oye pues... para que te sientas mejor, yo tampoco perfecto, estoy casado, pero he tenido encuentros con mujeres otras veces. Es común sabes? + Sí, lo se, es más común de lo que mucha gente cree. Te sorprendería la cantidad de veces que he conocido a chavos con novia y cojen con otras. - Lo mismo te digo. Muchas muchas veces. Hasta amigos míos. + La calle es "Gustavo D", no? - Sí, la que te he dicho antes. + Oye mira, si no quieres no pasa nada. Terminaré el turno después de dejarte, para cenar y luego seguiré. Quieres que nos acerquemos a un sitio que conozco ahora, que está cerca de donde vamos, y nos relajamos un poco? - Como que nos relajamos? Tengo que ir a ver a mi amiga ahora, dejamé en su calle por favor, que no estoy para tonterías... + Vale vale, perdona. Yo decía por si querías... ya sabes, consuelo. No sabes lo que te puedo alegrar el rato nena. Todas las sensaciones del pasado volvían. Y en el peor momento. El taxi, la noche, esa situación de irme con un desconocido... Me ha pasado tantas veces que mi vagina ya estaba reaccionando sola, a pesar de que mis ojos siguieran totalmente húmedos de las lágrimas. El pensamiento de tener un rato con ese señor cada vez se hacía más grande y real, y al final mis instintos más basicos hablaron por mi, a pesar de que mi cabeza y mi corazón, los dos a la vez, me decían que no era el momento ni el lugar. - Pfff... mire señor, va, vamos a donde quieras... Si es que me da igual la vida ya. + No sabes lo que me alegra oír eso, pero no estés triste, es un rato para pasarlo bien, ya verás como luego te sientes mucho mejor. Además eres joven, guapa, seguro que encuentras a otro chico pronto. Me has parecido una chica genial desde que te has montado en el coche y por eso tenía que preguntarte por qué llorabas... - Gracias por las palabras. Por cierto, ¿como te llamas? + Pedro. Me llamo Pedro, ¿y tú? - Sophia. + Un gusto Sophia, bueno, ya verás lo bien que lo vas a pasar en un momento. Voy a dar la vuelta en esa rotonda para acercarnos a un campo que conozco, nunca hay nadie y menos de noche. Te da igual? - Adelante. + Perfecto, bueno, vamos a echarnos por aquí... y ahora nos metemos por aquí. Llegamos a un sitio desierto, que la verdad nunca había visto antes y eso que vivo por aquí hace años. Era como una especie de valdio con tres muros altos alrededor, no muy lejos de la calle de mi amiga. Dejó el taxi detrás de una pared y apagó el taxímetro. + Con lo que te voy a hacer no te voy a cobrar el precio del taxi, no te preocupes, que se que lo estás pasando mal. - Gracias. Yo cada vez estaba más triste. Verme a punto de cometer otro acto como los que me habían llevado a esta situación me ponía más y más triste. Apenas le contestaba a Pedro, solo con respuestas muy cortas, y él ya estaba saliendo del asiento del conductor y viniendo hacia los asientos de atrás con la linterna del celular. + Bueno voy para dentro. Si ves a alguien cerca no te preocupes, a veces vienen gente a cosas parecidas a esta +Está bien. . Si lo mismo no aparece nadie, además he apagado las luces del coche, casi ni se ve que estamo - Bueno está bien. Pedro se metió en el coche y se bajó los pantalones hasta los tobillos. Entonces me hizo una pregunta que la verdad me dejó pasmada porque hasta ahora no se había tocado este tema. + Entonces te gusta por el chiquito? - si me gusta. + Muy bien, entonces nos lo vamos a pasar bien. Anda ven y metetelá en la boca. - dijo mientras llevaba su mano a mi cabeza y me acercaba a su pene. La luz de la luna iluminaba un poco el interior del coche, y no me costó localizar la verga de Pedro. Todavía estaba triste, notaba la humedad de las lágrimas en mis ojos. Esto iba a ser una sensación que iba y venía a lo largo de la hora que duró todo aquello. Es difícil estar llorando todo el tiempo, sobre todo cuando estás sintiendo un placer intenso, pero a mi me ocurrió a veces. Acerqué la boca a la verga de Pedro y la abrí para metermela bien dentro. Él resopló del gusto y siguió haciendo presión con su mano en mi cabeza, para incrustarla bien hasta el final, y yo ya solo podía abrir totalmente la boca y sufrir un par de arcadas. + Arggg... eso es, traga traga Sophia - Grrggr... grgrrr... Mi coñito no tardó en reaccionar ante la excitación de la escena. Llevé mi mano derecha a ella y comencé a sobarla por encima del pantalón mientras mis labios seguían succionando el palo de Pedro, que cada vez gemía más y con más intensidad. El frío que me llegaba por la espalda me hizo darme cuenta que la ventana de detrás mío estaba ligeramente bajada, por lo que en caso de que nos fuéramos con los gritos, se iba a oír todo. - Ummm... Pedro... dejamé subir la ventana que se nos va a oír. + No no, dejalá así, que se ventile el ambiente. Además me gusta por si se acerca algún mirón y nos dice algo. El coche está cerrado no te preocupes. - Como quieras... La mamada cada vez tomaba más ritmo, llegó un punto en que estaba de rodillas en el suelo del asiento mientras que mis manos se agarraban a los muslos de Pedro por completo, y mi boca subía y bajaba de aquella verga para dejarla bien limpia y preparada. Pedro estaba con la cabeza hacia atrás, la boca abierta y haciendo fuerza con su estómago para no correrse. No iba a aguantar mucho más, se lo notaba. + Ugffffff... ufffff... sophi que me corro, que me voy a correr... para para, para que no aguanto más eh... de verdad... argggg... bueno, sigue sigue... aaaaaaaahhhhhhhhhhhhh.... dioooooooos... - Gluupp.. gluppp... grgrggg... Los huevos de Pedro se estaban vaciando en mi boca y yo solo me centraba en seguir succionando y succionando, como si quisiera tragarme su alma. Pensaba que la mierda de día que estaba llevando no me iba a impedir disfrutar de este polvo, pero me estaba volviendo más cerda de lo roto que tenía el corazón. Una buena dosis de lecha nunca viene mal, así que mientras Pedro se seguía retorciendo de gusto en el asiento y sus manos trataban de agarrar mi cabeza para meterme más adentro de él, comencé a tragar su nectar. + Traga traga, aaaaay... ayyy... dejalá bien limpia. - Uuuuummm... ummm... En este punto, donde ya no quedaba nada de semen ni en su capullo ni en su tronco, y yo lo había dejado todo bien limpio, mi coñito estaba a punto de explotar. Al no haberme bajado los pantalones, notaba como t

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