+ Crear postIngresarRegistrate

#Pura

Fotos, gifs y packs de Pura subidos por la comunidad.

0
SsleepmasterLv1· hace 2 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

0 comentariosCompartir
0
Ccachito10063Lv1· hace 30 dRelatos

TEF (10): mi tía embarazada me saca la cremita (GIFs)

Un verano, cuando estaba en tercer o cuarto año, no fuimos a la costa como hacíamos habitualmente porque papá tuvo que quedarse a trabajar para resolver un tema muy importante en el estudio de contadores donde trabaja. Yo pensé que el verano se iba a transformar en un bodrio, hasta que mi mami Yanina tuvo la idea de mandarme a pasar unos días a la casa de su hermana Karina (mi tía), que vive en el interior. Ahí confirmé (pensé yo en ese momento...) que el verano iba a ser un bodrio. Que equivocado estaba...   Mi tía Karina tenía en ese momento 32 o 33 añitos, es la hermana menor de mi mami Yanina. A diferencia de ella, no tiene nada de tetas (mi mami tampoco tenía, hasta que se puso unos implantes que le quedaron divinos), pero lo compensa con un culito muy firme y paradito. Además de un culito infernal y pocas tetas, mi tía Karina tenia una terrible pancita, porque estaba embarazada de 7 meses... En la ciudad no había mucho para hacer, o tal vez si, pero yo prefería quedarme con mi tía. La casa tenía un jardín grande y en el medio, una pileta, que usábamos mucho por el calor que hacía. Como mi tío se iba por las mañanas a trabajar y no volvía hasta media tarde, yo le hacía compañía a tía Karina en la pileta por las tardes. Karina no iba mucho al agua, prefería tomar algo de sol y después descansar leyendo algo o con su celular. A mi me atraía terriblemente la pancita que tenía, con siete meses de embarazo, estaba infernal. Las tetitas se le habían hinchado y ahora tenía un par de gomas divino. Encima mi tía Karina, como estábamos en el jardín, usaba unas tangas diminutas, con un hilo que se perdía entre sus cachetes y un corpiño que apenas tapaba sus aureolas, que se me imaginaban enormes. Yo pasaba las tardes con ella, tomando sol, pero sobre todo mirándola y sacándole fotos y haciendo videos, tenía una colección infernal de material que me ayudaba en mis pajas nocturnas. Casi todas las tardes tenía erecciones muy firmes que trataba de tapar con mi short de baño. Lo mismo me pasaba con mi colección de fotos y videos de mami, que ya me había deslechado ( ). Una de esas noches escuché gemidos y gritos desde el cuarto de mi tía. Imaginé que mi tío se la estaría cogiendo, tal como haría todas las noches alguien con una hembra como ella. Excitado, me acerqué a la puerta de su cuarto que estaba entreabierta. Escuché a mi tío que le pedía a tía Karina que le chupe la verga, que se la trague entera. No escuché su respuesta, sólo empecé a sentir los gemidos de mi tío, por lo que supuse que mi tía Karina debía chupar pijas muy bien. En la penumbra distinguí la cabeza de mi tía que se movía rítmicamente, con la verga en la boca. Obviamente que yo tenía mi verga totalmente dura. Ví como Karina se montaba en la verga de mi tío, de espaldas a el, por lo que yo podía verle la pancita y sus tetas que se movían mientras ella se ensartaba en el caño de mi tío. Era un infierno ver a mi tía Karina cogiendo, noté que se ensartaba cada vez más fuerte mientras pedía que se la ponga más adentro. Yo empecé a acariciarme la pija sobre el slip, los gemidos de mi tía me excitaban muchísimo. Al cabo de un rato de cogerla así, mi tío le pidió que se ponga en cuatro, porque quería hacerle el orto, yo al escuchar eso, aceleré las caricias. Mi tía Karina se puso en cuatro, yo la podía ver de frente con sus tetas que se movían deliciosas. Mi tío se puso atrás de ella y la montó. Escuché los gemidos de Karina cuando le entró la pija por el ojete, le pedía más adentro, mi tío se la clavó más aun y empezó a bombear enloquecido en el culito de mi tía. Yo ya me la había sacado afuera y me la estaba sobando. Karina pedía que la culee más fuerte. Me dí cuenta que era una hembra caliente, y que el embarazo le había revolucionado las hormonas, mi tío le seguía bombeando en el culo, parecía una peli porno, yo había visto muchas actrices porno, inclusive adolescentes, a las que les rompían el culo en cámara, pero nunca imaginé que mi tía Karina, tan tierna que parecía, tuviera el culo abierto y perforado. Mi tío seguía bombeando sin parar en el infernal orto de mi tía, hasta que, a los pocos minutos, se descargó en el culo de Karina, le dió dos estocadas muy fuertes por el ojete y le acabó en el orto, un infierno anal era eso. Yo casi me deslecho ahí cuando escucho a Karina que le dice a mi tío: -sacámela del culo y dámela ahora en la boca que me encanta sentir el sabor de la leche mezclada con los saborcitos de mi ojete...  Mi tío se la dió en la boca a Karina, que le hizo una mamada completa, yo escuchaba los ruidos de la mamada y no podía creer que mi tierna tía Karina fuera una prostituta en la cama. Me puse la verga inflamada en el slip y me fui para mi cuarto, al escuchar que Karina había terminado de chuparle el caño a mi tío y estaba por salir. Pero ella salió más rápido y me encontró en el pasillo, yo sólo en slip y con la verga por explotar. Casi me salta la leche ahí al verla. Karina se había puesto sólo una batita corta anudada en la cintura, que apenas le cubría el culo. La pancita le dejaba casi abierto el pecho y se veían sus tetas enormes. Ella se sorprendió y me dijo: - que haces amor acá a esta hora? - iba al baño tía, pero ya voy a mi cuarto... Ella me miró el bulto, obvio que se dio cuenta que yo había visto como se la culeaban. - amor, es hora que vayas a la cama, mientras me tomaba de la mano y me llevaba a mi cuarto. Entramos a mi habitación, mi tía Karina se sentó en mi cama, se cruzó de piernas, mientras yo permanecía parado frente a ella. Noté que me miraba el bulto mientras me decía: - chiquito, me parece que estás un poquito alterado, eso te pasa por mirar cosas que no debes... - no tía, no vi nada, solo iba al baño - esta bien amor, es normal que tengas curiosidad a esta edad sobre esos temas, y por lo que veo estás muy curioso... Yo estaba colorado de la vergüenza, encima Karina no dejaba de mirarme la entrepierna, mientras me decía: - nene, que tenes ahí?? tu mami Yanina no me comentó que tuvieras ese cosote. Y agregó: - puedo mirar amor? Yo asentí con la cabeza, mientras Karina me bajaba lentamente el slip. Mi verga hinchada saltó como un resorte del slip y casi le pega en la cara. - impresionante nene!!! no sabía que tenías esta cosita... - te gusta tía? - nene, es un manjar esto... Tía Karina me bajó aún más el slip, hasta la rodilla, para apreciar mejor mi estaca cárnica. Mi excitación hacía que estuviera totalmente al palo, encima Karina, estaba cruzada de piernas y la bata se le había abierto, por lo que podía ver que estaba en bolas y sus tetas a la vista, con esa pancita infernal que le estaba por explotar. Mi tía me miraba los huevos ahora, yo los tenía super gordos porque no me había pajeado en los últimos días.    - chiquito, acá me parece que uno que conozco necesita descargarse un poco, esas bolsitas están muy cargadas, ya no sos un nene amor, tía Karina te conoce desde bebé, te he bañado muchas veces, te vi desnudito, pero nunca imaginé que esa cosita pequeña se iba a transformar en esta delicia... - te gusta tía, es grande? - amor, con esta barra de carne vas a enloquecer a las chicas... Yo estaba ya por reventar, mi pija estaba durísima, mi tía entendió que yo no daba más y me dijo: - chiquito, tu tía va a sacarte la cremita, veo que estás muy necesitado, queres? Yo esperaba que me dijera eso, estaba enloquecido por sacarme la leche como fuera, con Karina casi en bolas, mirándome la pija pero sin siquiera tocarla.    Tía Karina entonces me agarró suavemente la pija con su mano y empezó a masturbarme lentamente, yo no podía creer que mi tía me estuviese haciendo una paja!!!. Luego la soltó, se pasó la lengua por la palma de esa mano para lubricarla y me la agarró nuevamente para continuar la paja, yo estaba por explotar de la calentura.  Mientras, Karina, con su otra mano, empezó a acariciarme los huevos, mientras me decía: - chiquito, tenés terribles bolsitas bebe, además te cuento un secretito, la tenes más larga y gruesa que tu tío... Karina seguía pajeándome suavemente, yo iba a explotar en cualquier momento, pero mi tía se ve que quería disfrutar de mi verga por lo que no apuraba el ritmo. Yo entre el manoseo de bolas que me daba y el pajeo estaba enloquecido, encima la muy trola para calentarse más me pregunta sin dejar de masturbarme: - te gusta nene este jueguito que te hace tu tía? decime amor cada cuanto te masturbas y con que lo haces... Evidentemente mi tía estaba muy caliente, el embarazo le había alterado las hormonas porque no paraba de calentarme con lo que hacía y decía. - me pajeo cada dos o tres días tía, y las últimas veces lo hice viendo video porno de embarazadas... Karina me miró, y mientras me soltaba un segundo la pija para desabrocharse la batita y dejarme bien a la vista la terrible pancita que tenía y sus tetas llenas de leche, me decía: - sos un nene travieso, te calientan las embarazadas... aprovecha entonces a disfrutar del cuerpito de tu tía que tiene 7 meses de embarazo... Yo no le sacaba los ojos de esa pancita redonda y enorme, me super paraba la pija, además de sus tetas que se movían al ritmo del pajeo. Con la mano que me acariciaba las bolas Karina hacía maravillas, muy suave y mandando mano bien hasta el fondo, casi hasta el agujero de mi culo, yo estaba por desmayarme por el tratamiento que me hacía Karina, por lo que le dije que estaba por explotar. Karina me dijo entonces que me pajeara en su boca mientras la acercaba bien abierta a mi pija. Yo pensé que mi tía debía haber sido una prostituta anteriormente, no podía ser tan puta. Pero igual me agarré la pija y me la sacudí hasta vaciarme las bolas enteras en la boca de la puta de mi tía Karina. Le llené la boca de leche espesa y Karina se relamía los labios para no desperdiciar ni una gota. La puta de mi tía Karina me miró traviesa con la leche en la boca, hizo unos jueguitos con la cremita en la garganta y se la tragó toda. Después me dio un chupón suave en la cabeza sólo para limpiarle unas gotitas de leche, me subió el slip, ya con mi verga morcillona, se levantó y se cerró la batita.   Antes de irse me dio un beso en los labios, muy maternal, mientras me decía: - nene deslechado ya puede dormir tranquilito... Y se fue a su cuarto. Yo por supuesto no pude pegar un ojo en la noche pensando en todo lo que había pasado. Me dí cuenta que Karina, además de mi tía, era una puta matriculada, y eso me excitó por demás. A la mañana siguiente, me levanté a desayunar. Karina y mi tío estaban ya en la cocina. Karina me saludó con un beso maternal en la mejilla mientras me decía: - amor, te preparo la leche. - gracias tía. Y mientras me servía una taza humeante, me miró a los ojos con esa cara de prostituta certificada que le había visto mientras me pajeaba y me dijo: - nene, más tarde cuando tu tío se vaya a trabajar, voy a tomar otro poco de leche, me lo recomendó el médico, podrás traérmela vos amor?, la puedo tomar directo del envase, y me gusta más bien tibia...

0 comentariosCompartir
0
AAnt55Lv1· hace 31 dRelatos

Alejandra recien separada 7 - El masajista 1

Después de la charla con Gracia , realmente me dejo pensando esto de estar cerca de una mina que vive garchando con cualquiera, era algo que nunca me lo hubiera permitido antes, por momentos me daba vergüenza pensar las cosas que había hecho con ella y no se, me decepcione conmigo misma, por eso empecé a tomar distancia de Gracia. Definitivamente somos distintas, ella es mas liberal y anda haciendo cualquier locura, pero yo no quiero eso; la última que me contó con los camioneros creo que me la pinto totalmente, en el fondo me da mucha pena que una mujer joven y linda tenga que entrar en esa para estar bien, me imagino conociéndola que van a envolverla, cojerla y después dejarla en banda como siempre. Bueno les cuento sobre mi, a veces estoy triste y extraño a mi pareja, pero por momentos me pongo el traje de fuerte y trato de vivir mi vida de otra manera, tengo otras amigas menos trolas con las que a veces charlamos o salimos a tomar algo, una de ellas Patricia me contó que ella paso por esto y que al final se quedo mas sola que nunca, espero no me pase a mi. Me recomendó que vaya a al masajista al que ella va frecuentemente , que me va a ayudar a disipar las tensiones de esta etapa y además el tipo es un rebuena onda y sabe guiarte para que salgas de estos transes.Me paso el número para que llame a la secretaria y le pida un turno. El miércoles a la tarde termine full y cuando llegue a casa veo un mensajito de Patri, el numero del masajista es 02915645XXX , apúrate que no tiene muchos turnos disponibles esta semana. Al toque hablo y me atiende una mujer, era su secretaria y le conté que era recomendada de Patricia y necesitaba un turno para descontracturar, la mujer me dijo que estaba todo ocupado hasta la otra semana , y si era muy urgente?, no se por que le dije que si que estaba muy dolorida, bueno en ese caso le puedo dar el último turno del viernes a las 20 hs. Si me parecía bien que me mandaba el cbu para que deposite el arancel y luego me vuelve a llamar para las instrucciones de la sesión, etc. etc. bueno le dije , me mando el importe $ 1200 y le hice una transferencia, le avise a la mina del consultorio y ella me dijo que fuera a las 1950 hs el viernes próximo, con poca ingesta de líquidos, ropa suelta y en lo posible con zapatos bajos, bueno pensé esto para una sesión de masajes jaja Bueno el viernes termine en la oficina a las tres de la tarde, me fui a casa a mirar tv hasta la hora de los masajes, me bañe y me puse un vestido medio largo, bombacha suelta y chatitas como me dijo la mina. Cuando llegue al consultorio en la calle Fitz Roy me atendió la mina con la que había hablado, ella me pidió que aguarde que aún ténia unos minutos de espera, que se retiraba y que ahora era mi turno. Pasaron mas de 15 minutos y se abrió la puerta del gabinete salió una mujer mas o menos de mi edad, con lentes y sin mirarme se fue, al toque sale un muchacho de unos 40 años, con una túnica hasta la rodilla y me llama por mi nombre, Alejandra?, si yo soy , adelante pase por favor. Al ingresar al gabinete bastante amplio con una ventana a un patio,  el encendio un saumerio, cerro el cortinado , se dio vuelta y me pregunto que me pasaba, por que necesitaba la consulta?, le explique que estaba pasando por un momento difícil; recién separada con algunas situaciones emocionales, companias no muy buenas y muy estrésada, con dolor de espalda, brazos, a veces la cabeza y con mucha ansiedad.. El me escucho y me dijo que era normal la carga de emociones fuertes que repercutían en el cuerpo, que había que hacer unas sesiones para reactivar mi circulación, libera endorfinas, alivia los dolores y las migrañas y bla bla.  La cosa que el tipo me pidió que me quitara el vestido y me acostara en la camilla , me quede en bombacha violeta media sueltita que me había puesto y un corpiño deportivo suelto, lo que después de los primeros masajes en la espalda también me pidió me quite, me dio mucha vergüenza pero de a poco me saque todo y la deje en la silla, me acosté otra vez en la camilla boca abajo, el se acercó nuevamente y me acomodo las piernas mas separadas, de pronto sentí algo frio en la espalda, era un gel o algo asi que me puso, y despacio comenzó a pasarme las manos de arriba hacia abajo, y asi otra vez , varias veces, llegaba hasta mis glúteos, cada vez mas abajo, desde los hombros hasta los muslos, asi casi 15 minutos creo, después me pidio que me diera vuelta y quedara boca arriba; toda desnuda, con las tetas y la chucha expuestas, el nuevamente se acercó y ahora pude ver que era un líquido que me desparramaba por todo el cuerpo, y otra vez comenzó a circular sus manos por todo el cuerpo, primero los hombros, después los laterales de los pechos, después la pelvis, y de ahí a los muslos hasta las pantorrillas. El me hablaba no se que cosas y que debía relajarme,  en un momento me empecé a aflojar toda, me pidió que cerrara los ojos y pude notar que levemente me hizo abrir las piernas , suavemente me pasaba la mano por el abdomen, llegaba hasta la pelvis, bajaba por los muslos hasta los pies donde sentía una suave presión sobre la planta y otra vez volvía a subir hasta los pechos, después otra vez abajo,  me gusto eran muy suaves sus manos, asi siguió un rato y yo me empece a calentar con los masajes que en realidad eran caricias, el seguía cada vez un poquito mas, cerré los ojos y en un momento sentí que me rozaba levemente la vagina , pasaba uno de sus dedos muy cerca de los labios , como estoy totalmente depilada podía sentir cada movimiento que hacia sobre mi pelvis y mis muslos, pasando despacio sobre mi intimidad, en una reacción casi involuntaria levante mi pelvis para encontrarme con su mano que me acaricio los labios de mi vagina, ahi me di cuenta que estaba mojada, el solo me tocada suavemente los labios y yo no podía mas terminé abriendo mas las piernas y subiendo mas las caderas para alcanzar su mano, me siguió tocando despacio, yo seguía con los ojos cerrados disfrutando esa sensación. Indudablemente el tipo la tenia muy clara, me siguió tocando despacio, con la otra mano me acariciaba interiormente los muslos, el se volvió a colocar ese gel en la mano que tenia sobre mi vagina y muy suave a masajeare la zona, se ve que estaba re exitada, y yo hacia movimientos casi sin querer hacia arriba, ahi sentí la verdadera sensación de acabar toda, me rozaba el clítorís con el dedo pulgar mientras que con los otros dos me acariciaba los labios. En un momento suena el teléfono o el timbre no se que era, el se sobresalto creo y me dice bueno por hoy estamos bien ya desanudamos algunos temas , deberías seguir por lo menos dos sesiones mas… De esta manera se retiro de al lado mío y fue al celular que tenia sobre el escritorio, solo oí decir ya termine amor, en diez minutos pásame a buscar.. Me sentí muy mal, bue no se por que, en realidad no se que estaba pensando en ese momento, asi me baje de la camilla, me vestí como pude y el me acompaño hasta la puerta,diciendome que hablara con la secretaria para coordinar la próxima sesión.. y allí mirándome a los ojos y con una sonrisa me dice “ la próxima empezamos donde dejamos hoy y vas a notar una gran mejoría…” , nos despedimos con la mano y me fui caminando a casa que queda a cuatro cuadras.. Cuando llegue estaba sola, mi hija se había ido a la casa de la abuela, no pude contenerme cerré la puerta con llave y la deje en la cerradura y aunque no lo hago muy frecuentemente, fui a la habitación a oscuras,  me saque la ropa, me tire en la cama y me masturbé mucho tiempo hasta acabar otra vez, estaba todavía con restos de gel y flujos en la conchita, lo mas loco era que pensaba que estaba garchando con el masajista mientras me metía los dedos, que en definitiva no me había hecho nada , ni tampoco dicho algo fuera de lugar; era raro lo que paso,  era gay o era una técnica para recalentar a una mina y después cojérsela bien, el tipo esta muy bueno, no se volveré a pedir un turno para última hora y me saco la duda…

0 comentariosCompartir
0
DdamaycornudoLv1· hace 60 dRelatos

Los inicios 3

Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi

0 comentariosCompartir
0
DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

0 comentariosCompartir
0
MMartinGnzLv1· hace 71 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

0 comentariosCompartir
0
Ppejor_4Lv1· hace 71 dRelatos

Cogido por 2 camioneros!!!

Historia totalmente real!!!! me escribo WhatsApp con un pibe camionero, el cual cada tanto, cuando pasa me avisa me coje, y sigue viaje descargadito! Pero lo que les voy a contar viene con un plus!! una hora y pico antes de pasar x la entrada de Chascomús, Gaston (el camionero) me avisa que estaba por pasar, así que me prepare, me perfume, agarre mi auto y me fui a la entrada de la ciudad a esperar mi macho. luego de un ratito de espera, veo que empieza a frenar un camión, un terrible Scannia color blanco! Si! Era mi macho! Se estacionó a un costado de la ruta, me baje de mi auto y me subí al camión. ni bien estoy arriba, nos saludamos, alguna que otra broma, mientras cerraba las cortinas de la cabina, me empiezo a sacar la ropa, me quedo solamente en bóxer, Gaston solamente tenía un short y el torso desnudo! Tiene un cuerpo hermoso!! Bien morrudo, con brazos musculosos, tatuado! 29 años, morocho, pelo cortito, Un verdadero macho... en un momento riéndose me dice “tengo una sorpresa para vos” lo miro intrigado, y me dice que un amigo de él viene viajando en otro camión y que si yo quería se sumaba, pero la cuestión es que su amigo es vergonzoso y no quería que supiese quien era! la sorpresa era muy tentadora, excitante y morbosa! Obviamente que le dije que si!! Gaston la llamo a la mujer para decirle que se iba acostar a dormir un rato que estaba cansado, luego llamo al Satelital para confirmar que iba a dormir, mientras él hablaba con la mujer yo ya tenía la verga de Gaston en mi boca! La estaba degustando de una manera increible! Me calienta mucho tener una pija muerta en la boca y sentir que se llena de sangre exponiendo todo lo ancho y largo en la boca.!!! Se pegue terrible chupada de pija, hasta que en un momento me hace poner en 4 sobre la cucheta y el desde atrás apuntó su pija en mi agujerito, sientiendo cm a cm como la cabeza de la pija iba abriendo mi culito caliente, una vez que la tenía toda la verga adentro, me pego un empujonsito para que termine de hacer tope, golpeando los huevos de el contra mi cola, y empezó a darme empujones, ese entra y sale que me hace estremecer, me hizo poner el bóxer que tenía puesto en la cara, sintiendo el olor a huevo y pija, sentir ese olor a macho en mi nariz mientras por detrás me daba verga! Hasta que en un momento me la saca! Le pido por favor que me la vuelva a meter! Se sentó en la cucheta y me hizo sentar arriba de él! Mirándolo yo con mi piernas abiertas, la verga de Gaston ensartada en mi cola, lo empecé a cabalgar, el con los brazos levantados y agarrado por arriba de su cabeza dejaba totalmente descubierto sus axilas con pelos, que olía, besaba y chupaba cada axila, sintiendo el gusto a macho, un caballo cómo me cogia!! Hasta que en luego de un rato de cabalgarlo, me acabo toda su leche adentro mío! Juro que sentía cada lechazo salir de su verga cómo pegaba dentro de mis entrañas!!! Me empecé a pajear, me agarra mi mano, y me dice “no, vos todavía no vas acabar” “yo te voy a decir cuando” cuando me dijo eso mas me calento! Esa orden morbosa que me había dado me hizo estallar de calentura!! Yo seguía teniendo la pija de Gaston adentro mío la cual taponaba la leche que me había largado, Gaston agarra su teléfono, busca un contacto, y llama a alguien.... yo repito que seguía sentado arriba de él bien ensartado! alguien lo atiende, y Gaston le dice “por donde venís negro” escucho que del otro lado del teléfono le dice “llegando boludon “, a lo que Gaston le dice “negro subí por el lado derecho, ya está todo listo, ya te lo deje abierto al culito para vos” del otro lado escucho reírse y cortan la llamada! yo estaba caliente!!! No se imaginan! Terrible cogida previa y ahora otro camionero mas!!!! Era la vida misma!!! me dice Gaston, “bueno ahora espera un ratito, te aclaro que mi amigo tiene terrible verga, la tiene re grande!!!” .... se imaginan que al decirme eso! Yo movía mi cola con la verga de Gaston adentro, que si bien no la tenía dura del todo, estaba media gomosa, pero adentro mío!! Lo único que se me paso por la cabeza fue preguntarle a Gaston si su amigo estaba sano y si podía confiar en su amigo, me dijo que si, que me quedara súper tranquilo que su amigo estaba sano, me dio seguridad, confió mucho en Gaston, asiq mi cabeza ya empezó a volar pensando que iba a estar preñado por 2 machos camioneros. al ratito, escuchamos frenar un camión, el cual por el ruido nos damos cuenta que había estacionado por delante del camión de Gaston... escuchamos cerrar un puerta y luego de unos instante la puerta del lado de acompañante se abre! Cuando el amigo de Gaston se estaba subiendo, Gaston me pone el bóxer de él en mi cara, todo para que yo no lo vea, me pego al pecho de Gaston, con su bóxer en mi nariz, el Negro se ríe y dice “tenias razón hdp, que bien culo tiene!!!” Me saluda con un hola, lo saludo, siento que se empieza a sacar la ropa, yo estaba a espaldas del “negro”, y en un momento me dice, dame la mano loquito, le doy la mano derecha y me pone la pija en mi mano, todavía la tenía media muerta pero ya me daba cuenta que verdaderamente era pitudo! sin más palabras, Gaston saca la pija de mi culo, siento cómo su lechita había empezado a licuarse y salir de mi agujerito, cuando siento la cabeza de la pija del negro empieza a lubricarse con la leche de Gaston, yo tenia el culo re dilatado, el negro empezó a cabecear la pija, empujando hacia adentro Mío, despacito, despacito! Ya me di cuenta que era más gruesa la verga que la de Gaston, tardó en mandarme toda la pija como 2 minutos! Yo disfrutada cada segundo y cada cm de verga que me iba entrando del desconocido.... Gaston me abrazaba, yo me apoya en su pecho, olía sus axilas, y el desconocido entrándome!!! una vez que me puso cada cm de verga, yo calculo que la tenía de unos 22, 23 cm x 7, me empezó a ponerla y sacarla suavemente, me hizo sentir y estremecer como nunca había sentido! Esta pija enorme que se lubricaba con la leche de mi macho camionero! El negro me cogia, y me daba mordisquitos en la nuca! Era un sueño hecho realidad... luego de un buen rato! Empiezo a sentir que el negro estaba teniendo una especie de espasmos, apurando la cadencia de empujadas me acabo adentro, mezclándose la leche de mis dos camioneros!!! Una vez q me acabo de siguió cogiendo un ratito para asegurase de darme hasta la última gota de semen adentro mío! Yo tenía la empresa La Serenidima adentro mío!!! el negro me saco la verga, cuando en ese momento Gaston me vuelve a taponar mi agujero con su pija que ya la tenía parada de nuevo!!! Gaston le da el bóxer que yo olía, a su amigo para que se limpie, y una vez que el negro se limpió las pija le devolvió el bóxer a Gaston, el cual me lo dio para que yo sintiera la humedad y olor a macho también en el mismo bóxer! El negro se despidió! Me dio las gracias y se bajó del camión!!!!! Nunca pude verle la cara, solo me quedo con su voz, con su leche adentro mío, y con la mezcla de olor a machos en el bóxer de Gaston!!! una vez que el negro se fue, Gaston saco la pija de mi culito, me hizo arrodillar entre los asientos y el sentado en la cucheta, me hizo hacerle un pete, a lo que les aclaro que la verga de Gaston tenía leche de su amigo....!!! Lo petie! Acabo en mi boca! Obviamente me la trague, me pegue terrible pajiada que acaba de una forma descomunal,!!! Me limpié con el bóxer de Gaston, nos acostamos, haciendo cucharita, hasta que el despertador sonó a las 5am! Lo desperté, me empecé a vestir y me baje! Mi macho camionero puso la bestia en marcha y se fue!! volve Gaston! Volve negro desconocido !!!!

0 comentariosCompartir
0
Ccount_of_warwickLv1· hace 71 dRelatos

"La Cuarentena, Mi Melliza y Yo" Capítulo 9

IMPORTANTE ANUNCIO! LOS CAPÍTULOS DE LA HISTORIA SE PUBLICARÁN TODOS LOS JUEVES. AQUELLOS QUE ME AYUDEN CON CAFECITOS PODRAN LEERLOS DOS DIAS ANTES DE SU PUBLICACIÓN EN LA PÁGINA.  (La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Capítulo 5: Capítulo 6: Capítulo 7:  Capítulo 8: Durante al menos dos horas hicimos fotos con todos los conjuntos que Karina había traído, en mil poses y en todas las habitaciones del departamento. La pequeña tenía muchas ideas por lo visto. Yo hacía de fotógrafo y Mimi de iluminadora, las fotos casi parecían profesionales.  Teniendo a dos mujeres con la hermosura de mis hermanas a una totalmente desnuda y a otra solo con una tanga no hizo más que calentarme, ellas lo habían notado casi desde el primer momento, Kari se puso colorada y Mimi solo sonreía, encima a veces, para provocarme, me rozaba la cola o me la apoyaba sin disimulo.  - Sacate el short Chito, te va a hacer mal si no. - me dijo Mica directamente frotando su palma en toda mi verga. Era verdad en parte, ese short era ajustado y sumado al boxer sentía que en cualquier momento iba a romper la tela... O me iba a fracturar la verga. - ¿Seguras? - pregunté mirando a Karina, ella en ese momento estaba con las piernas abiertas sobre la mesada de la cocina, la tanga era tan chica que apenas cubría su conchita, hinchada de excitación. - ¡Sí! Dale. - respondieron ambas casi sincronizadas. Las miré y me bajé el short y el boxer a la vez, mi verga salió disparada, moviéndose hacia arriba y abajo como un trampolín. Los ojos de Kari se abrieron muchísimo y Mica se mordió el labio. Kari se bajó de la mesada y ambas se acercaron a mí. Mica empezó a besarme y con su mano acariciaba mi pecho, para mi sorpresa mi hermanita menor llegó hasta mí en 4, con sus manitos recorría mis piernas hasta llegar a mi pija y con sus labios me besaba el pubis y la cintura. Mis manos estaban una en la cola de Mica y la otra en la cabeza de Kari, necesitaba cojer o me explotaría el glande. Sentí la humedad de la boca de Karina, como su lengua recorría toda la extensión de mi verga al mismo tiempo que yo metía mis dedos en la concha de Mimi, nuestras lenguas seguían entrelazadas y nuestra respiración agitada iba en sincronía con nuestros latidos. Todo era demasiado perfecto... Hasta que sonó el teléfono de mi hermana menor. Era, nuevamente, mi madre. Yo atendí diciendo que ella estaba en el baño, me dijo que le dijera a Karina que debía volver pronto, que ya era tarde y que mañana temprano tenía una clase muy importante. Ella escuchó todo, teniendo aún la verga en su boca me hizo señas de que le pasara el celular. - Sí ma... ¿Era mañana? Me había olvidado - una lamida. - Uh, bueno ¿Me pedís un Uber? - otra lamida - No coman que ya voy. Bueno, les mando saludos. - cortó y se metió mi pija lo más adentro que pudo. - No me voy a poder quedar, mañana tengo una prueba y tengo que tener los apuntes sí o sí... - dijo casi con cara de tristeza. Todo era demasiado perfecto como para que durara más tiempo.  Kari se levantó, me besó y me pidió perdón. También abrazó a Mimi y se disculpó. Juntando sus cosas volvió al baño y salió ya vestida, tomó la computadora y, para mí sorpresa, Mimi se ofreció a acompañarla, fue a la pieza y se puso una remera grande, un pantalón jogging y unos Crocs, aún así estaba hermosa. Karina me abrazó de nuevo fuerte. - La próxima me tomo toda tu leche hermanito. - me dijo al oído y me apretó la verga que aún la tenía al aire.  Ambas salieron y yo me quedé preparando la cena, pensando en todo lo que pudo ser...  * /Nacho no lo supo hasta mucho más adelante pero Mica bajó con su hermana por la sencilla razón de que quería probar a Karina. Hacia rato venía fantaseando con ella y verla hoy tan suelta con las fotos, e incluso agachada chupándosela a su hermano mientras hablaba con sus padres no había hecho más que alimentar el morbo y el deseo para con la menor de la familia. Apenas llegaron al primer descanso de la escalera y mientras hablaban de temas intrascendentes, Mimi se quedó parada, cuando Kari se dió vuelta para mirarla, extrañada por no seguir caminando, la mayor la tomó de la cara, besándola profundamente, metiendo casi toda su lengua dentro de la boca de su hermanita menor. Karina correspondió y la tomó por la cintura atrayéndola hacia sí, había quedado demasiado caliente y la idea de volver con todas las ganas encima no le atraían para nada. "dichosa de vos que podés cojerte a Nacho" pensó mientras metía sus manos dentro del jogging y apretaba su cola. Mica no perdía el tiempo y metía sus manos dentro de la campera y debajo del buso de Kari, apretando las tetas de ésta por unos segundos, sin dudarlo bajó su mano derecha hasta meterla dentro de su calza la concha de la menor estaba muy mojada y sus gemidos eran acallados por los besos que ambas seguían dándose. Escucharon que alguien subía las escaleras y separaron sus bocas, escucharon atentamente, eran una mujer y un niño, la madre lo regañaba por subir corriendo y él solo la imitaba burlándose. Para fortuna de ambas hermanas los inquilinos se detuvieron un piso más abajo para entrar en uno de los departamentos. Cuando escucharon la puerta cerrarse ambas se miraron, el deseo se veía en sus ojos.  - Apurate... - le dijo Karina a su hermana, sabía lo que quería hacerle y debían apurarse, el tiempo les jugaba en contra. Mimi la puso de cara a la pared, se arrodilló y le bajó la calza y la tanga a la vez, abrió su cola y enterró su cara en medio chupando su cola y metiendo la lengua dentro de la concha de Kari. Era la primera vez que hacía algo así, actuaba por instinto pero logró arrancarle un orgasmo intenso a la pequeña. Mimi sacó la cara de en medio de la cola de su hermana, se paró y le acomodó la ropa. Kari se dió vuelta y volvieron a besarse, ahora con el gusto del flujo de ésta última.  - Dios, ¡Que mal que no puedo quedarme! - dijo la menor con ganas de más.  El celular vibró avisando que el Uber había llegado. Se apuraron en bajar las escaleras y ambas se despidieron normalmente, había testigos cerca, les hubiera encantado despedirse con un besito. Mimi se aseguró que su hermana subió al auto y volvió al departamento. / * Mimi subió muy caliente, se me tiró encima y apenas me dejó apagar la cocina. Nos tiramos en la cama del comedor, la que usaba para dormir antes de pasar todas las noches con mi hermana. Ella se bajó el pantalón y se clavó mi pija sin problemas, estaba demasiado mojada, no hubo tiempo para preguntarle qué había pasado entre ella y Kari cuando bajaron. Puso sus manos en mis hombros y empezó a cabalgarme con ganas, como si estuviera poseída. Mis manos en sus nalgas la abrían y cada tanto se me escapaba una nalgada que sonaba en todo el comedor. Junté algo de sus jugos y los pasé por su cola. - ¿Puedo? - me animé a preguntar suponiendo que ella entendería. - Sí, pero despacio. - me dijo, así era nuestra conexión.  Pasé de nuevo los dedos por su cola y de a poco presioné. La falange del índice entró apenas, ella gimió pero sabía que quería más. La metí entera, mientras mi pija seguía entrando y saliendo de su concha. Empecé a sacar y meter la falange hasta que el ano de mi hermana se dilató un poco más, pude meter con dificultad un segundo dedo mientras ella gemía aún más. Tal como dije, teníamos una gran conexión con Mimi, tanta que acabamos juntos, le llené la concha de leche caliente mientras su concha se contraía apresando mi verga y exprimiéndola hasta la última gota. Ella, exhausta se dejó caer, con la cabeza en mi hombro.  - ¿Me vas a contar lo que pasó con Kari? - le dije al oído... - Otro día, hoy no doy más. Llevame la comida a la cama por favor. - dijo ella saliendo de encima mío con algo de esfuerzo.  Minutos después y cuando Karina me avisó que había llegado bien, yo hacía lo que Mimi me pidió, le llevaba un plato de guiso de arroz a la cama. Comimos mirando una película a la que apenas le pusimos atención y dormimos como bebés.  * Al otro día, para variar, seguía lloviendo, Mimi tenía que prepararse para unos exámenes y yo me dediqué a armarle una cuenta a Kari para que vendiera su material pero por separado, tratando de que no se relacionara a una con la otra. Mi hermana menor me mandó un mensaje diciendo que por suerte pudo dar el examen y que esperaba la nota en unos días. Salí a tomar algo de fresco porque necesitaba comprar algunas cosas y de paso me puse a pensar en todo lo que había cambiado el mundo y principalmente mi mundo, como se había dado todo de forma tan sorpresiva que parecía increíble. Pasé de estar soltero con un trabajo estable y tener una relación distante con mi hermana melliza a ser una especie de proxeneta virtual de mis dos hermanas y cojía casi a diario con una de ellas. Lucas, mi hermano mayor, me cortó los pensamientos cuando me preguntó cómo iba todo por acá, le conté que las cosas de a poco se iban abriendo y que parecía que terminaría pronto. Él me dijo que no me ilusionara, en Europa estaba empezando la segunda ola y volvían a restringir todo, por fortuna él tenía un cargo importante en una empresa de ventas por internet por lo que no se preocupaba mucho, los envíos se seguían haciendo y el dinero no dejaba de llegar. Me preguntó cómo iba mi trabajo y si lo afectó el asunto de la cuarentena, le dije que de momento todo iba bien pero que tenía miedo de que me echaran, él se ofreció a ayudarme en lo que necesitara, ya sea enviando dinero o hablando por mi con algunos de sus contactos. Le agradecí y le dije que de momento estaba bien, él se despidió y me dijo que saludara a Mimi de su parte, prometí hacerlo y le dije que se cuidara también.  Al volver traía todo lo necesario para hacer una sopa abundante y completa, ideal para ese clima. Justo cuando estaba por cerrar la puerta me detuvo un hombre, me preguntó un departamento del edificio en el que vivía, departamento que resultó ser el mío, le dije que vivía yo ahí, me pidió mis datos, me hizo firmar y me entregó un paquete. Cuando entré al departamento Mica me esperaba tomando mates en la cocina, le pregunté si sabía qué había llegado y me respondió simplemente - Abrilo, te va a gustar seguramente... - con una sonrisa pícara y la bombilla apoyada en su labio inferior lo que la hacía ver muy juguetona.  Lo hice, rompí el envoltorio y saqué una caja, dentro tenía un juego de juguetes sexuales apuntados al placer anal junto con una botellita de gel lubricante. Mis ojos brillaron y Mimi se acercó, me abrazó de atrás y, apoyándome las tetas en la espalda, lo que me hizo erizar la piel, me susurró bien cerca de la oreja: - ¿Te parece si lo probamos hoy a la noche?  Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:

0 comentariosCompartir
0
AAnahistoriasLv1· hace 71 dRelatos

El colectivo y ella

Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...

0 comentariosCompartir