#Perversion
Fotos, gifs y packs de Perversion subidos por la comunidad.
La puta de internet
Nunca conocí a una chica tan puta como lo es ella, y mejoraún, tan orgullosa de serlo. La conocí aquí, en Morboseo, y resultó ser el mejorcontacto que podría tener, su nombre… la llamaremos María, resultó ser unaputita deseosa de verga, con las mayores perversiones que te puedas imaginar yun deseo extremo de ser la sumisa y uno o varios hombres al mismo tiempo, conun cuerpo delicioso, unas tetas que dan ganas de morderlas sin piedad y hacerlasufrir mientras le metes los dedos en la panocha, esta última es tambiénhermosa y dan ganas de penetrarla entre dos o tres vergas al mismo tiempo, y séque lo disfrutaría la muy zorra, pero sin duda alguna la joya de la corona esese culo, con unas grandiosas nalgas y un anito súper apretado listo para serroto. Cuando finalmente la conocí en persona, no tardé ni dossegundos, una vez entramos a la habitación del motel, en tirarla al suelo aljalarla del pelo, me saqué la verga e instantáneamente se la metí en la boca,sin darle oportunidad a guardar aire, la comencé a coger sin piedad por ahí,provocándole arcadas muy marcadas y amenazándola al mismo tiempo. - Más te vale no ensuciarme la verga escuchaste estúpida? –ella solo asentía como podía mientras la seguía obligando a recibir toda laverga por la boca sin piedad. Cuando me harté, se la saqué, ella solo calló alsuelo tosiendo y soltando lágrimas, lagrimas que yo sabía que más que de dolor,era de puro placer, placer al finalmente sentirse el juguete sexual que siemprequiso ser. Después de un momento, la agarré de su tanga, y desde el suelo, laobligué a levantarse al jalarla desde ella haciendo que los hilillos de latanga se le metieran lo más al fondo posible y sintiera como le raspaban lapanocha y el anito, la obligué a ponerse en la cama boca abajo, con el culobien levantado y la cara contra la almohada, en ese momento comenzó a rogarporque parará, pero al mismo tiempo la zorra se abría las nalgas y movía elculo desesperada por sentir mi verga bien adentro suyo, en ese momento le hicea un lado el hilo de la tanga, y sin previo aviso le metí la verga por el ano,abriéndoselo sin piedad y haciéndola sufrir un intenso dolor, ella solo ahogabasus gritos de dolor con la almohada y movía el culo tratando de escapar, peroal mismo tiempo buscando sentirla más y más adentro. Sin pensar en su sentir,comencé con el mete y saca sin parar, dejándome caer con todo mi peso para quelo sintiera bien adentro y hacerla soltar los mejores gemidos posibles, despuéscomencé a metérsela también en la panocha, para no dejar ni un solo agujerosuyo sin saborear. Finalmente, cuando sentí que voya terminar le di una última y muy profunda metida de verga en el ano,vaciándome en este, y en esa posición, sin dejarla levantar, le metí los dedosen el ya roto y adolorido ano, le saqué toda la leche posible con mis dedos yla obligué a limpiármelos con la boca, al igual que mi verga. Ella terminósudada, adolorida, apestando a semen y a sus jugos, pero bien satisfecho ydeseando repetir la experiencia con más hombres al mismo tiempo. Espero les haya gustado gente, chao.
Pobrecita... pero como lo disfruto. (con fotos)
Pobrecita... pero como lo disfruto. Llevamos varios meses de relación con Flor, muy intensos meses en donde nos amamos un montón y cojemos sin cansarnos noche y día... aparte de eso tenemos también nuestras sesiones de bdsm, en este relato de hoy les voy a contar lo que pasó hace unas noches atrás que la pasamos increible con mi putita obediente y sumisa... Día miércoles, quedamos de encontrarnos en Palermo 19hs, la vi, hermosa como siempre con su look tan especial, me acerqué, nos dimos un beso y empezamos a caminar... en un par de cuadras le digo que frenemos un toque, saco algo de la mochila y le digo que cierre los ojos y ponga una mano para arriba, acto siguiente deposito en su mano lo que había comprado ese día para que juguemos, un plug anal tamaño large, que si bien no es gigante la verdad que es grande... Ella abre los ojos y me mira, asi en el medio de la calle, le había puesto en la mano una bolsita negra tipo terciopelo con un gel anal y el plug, cuando me mira le digo "esto te los vas a poner en cualquier momento de la noche cuando yo te diga" Ustedes no van a poder ver jamás su cara, pero esa mezcla de miedo y excitación que pone me vuela la cabeza, saber que teme ese momento pero que también la excita muchísimo, de hecho no llegamos a hacer ni una cuadra más que ya metí mano por abajo de su pollera para tantear y estaba toda mojada... una cosa hermosa, ya los dos estábamos bastante calientes... Resumo un poco así no la hago tan larga, buscamos un bar con terraza porque era lo que quería mi bebota y mientras caminábamos y dábamos vueltas de a ratos en el oído le decía "acordate que en cualquier momento, cuando yo quiera, te vas a meter ese plug en el culo escuchaste putita?". Llegamos al bar, no sin antes meterla en la entrada de un edificio y meterle un dedo en la cola y otro en la conchita, sacarlos, hacerla que los huela y que los limpie con su lengua y seguir caminando. Ya sentados en el bar, nos pedimos una pintas, ella siempre cerveza negra, yo me tomé una roja, charlamos de manera hermosa de un montón de cosas y en un momento saco de la mochila la correa, se la muestro y le digo "sabés que traje esto porque estaba seguro que te ibas a poner un choker" (el choker es una especie de collar de paseo para personas) después de eso dejo la cadena arriba de la mesa y le digo "después te voy a poner la correa y te saco a pasear un ratito queres" y ella responde "no papi por favor, no seas malo" con ese tono de putita tan hermoso... "Bueno beba, llegó el momento, andá al baño a ponerte el plug". Me mira con la cara estupefacta que por más que sabía que ese momento iba a llegar todavía le costaba creer que lo iba a tener q hacer, se quejó un poquito, agarró las cosas y fue al baño, le di mi celu para que se lo llevara y sacara fotos para yo estar seguro que estaba con el plug en la cola... Mientras yo esperaba, xq tardó unos minutos, pensaba en mil cosas, una adrenalina corriendo por adentro mío, me encanta sodomizarla y se que ella lo disfruta muchísimo y se vuelve todo en un mar de excitación y perversión que nos inunda de una manera sublime... La veo subir la escalera muy despacio, dando pasos raros y con la cara roja, desencajada, como queriendo reirse pero sin poder, nos miramos con cara de perversos y estuvo un ratito parada xq tenía miedo de sentarse en la banqueta y clavarse el plug hasta el fondo, pero la obligue a sentarse igual, le dije que si se portaba bien sólo lo iba a tener puesto 15 minutos, pero como ella siempre es rebelde no quiso agradecerme por el gesto hermoso de mi parte, de comprarle ese plug y hacerla que se siente frente a mi a tomar una cerveza y disfrutar de sentir su culo abierto y apretado, asi que se ganó media hora del plug, en el intermedio en que ella volaba de placer y dolor, ya estaba casi mojando la banqueta de lo excitada, le puse la correa en el choker antes que venga el camarero a traernos la segunda tanda de pintas, en ese momento su cara se puso rojisima de que el chico viniera a traer las cervezas y la viera a ella con la correa puesta, me miraba con una cara de resignación hermosa, siempre me dice que soy muy sádico... Cuando le doy permiso a que vaya a sacárselo, se levanta muy despacio, me pido el gel, que no se lo doy, me pide la bolsita y le digo "lavalo y traelo en la mano" y sale caminando como renga casi... Cuando vuelve roja de vuelta pero ya con cara de paz y tranquiiidad, le pongo la correa de vuelta y ya no se la saco... nos quedamos charlando un rato, pido la cuenta, pagamos y le digo pedí un auto pero a 3 cuadras, esas cuadras vas a ir un metro atrás mio caminando con la correa puesta" y me mira con la cara roja, me pide por favor que no con esa expresión clara de que si quiere hacerlo pero la verguenza se le hace insoportable... asi caminamos esas 3 cuadras en pleno plaza serrano con montón de gente viendo como llevaba a mi gatita paseando, aparte ella es super llamativa asi que nadie deja de verla, menos siendo llevada con una correa... fue algo tremendo, super excitante, cada vez q se acercaba a mi le decía "a un metro de distancia atrás mio te dije". Bueno se hizo muy largo, si les gusta me lo hacen saber asi escribo la segunda parte que es la más explicita... Y les dejo un regalito de una sesión Con cariño, don braulio.
los juegos con mi jefe
Como les conté en relatos anteriores, soy una mujer casada de 30 años hace poco de la mano de esposo nos sumergimos en el mundo del cuckold, no somos expertos en el tema pero estamos aprendiendo a disfrutar de nuestra sexualidad, ambos disfrutamos el que yo me acueste con otros hombres, claro con el consentimiento de mi esposo. Para los que no han leído mis relatos anteriores, les cuento rápido: me acosté con mi jefe, el señor Arturo 20 años mayor que yo y fue una experiencia gratificante pues me hizo disfrutar mucho. Algunos días después de nuestro primer encuentro , estando en la oficina l mi jefe, me pedía que le llevara las facturas de un contrato que había pedido poner en orden. Contenta me dirigí hasta su oficina, al tocar, el me esperaba en la puerta, la abrió y al verme en seguida me invito a entrar, era fin de semana un viernes que recuerdo muy bien, yo llevaba puesto un vestido holgado por abajo pero ceñido por la parte del busto que hacía que el vestido se me pegara al cuerpo desde mi ombligo hasta mis pechos, debajo un brazzier y una tanga de hilo de color negro. En seguida que pase a su oficina, mi jefe tomo la carpeta de facturas que le llevaba y los puso sobre una mesa, me saludo como siempre, con un abrazo llevando sus manos a mi trasero los cuales apretó fuerte, dirigió su boca hacía mi cuello y me dio un pequeño mordisco, se separó regresando a la puerta asegurándose haberla cerrado con llave, me tomo de la mano y me llevo hasta su escritorio - “Te tengo una sorpresa, mi amor, no digas nada solo déjate llevar” - me puse roja de la excitación y me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo, mi jefe provocaba esa sensación en mi, sabía en el fondo que lo que pasaría en seguida sería una más de sus locuras y de algo estaba segura, lo disfrutaría mucho. Mi jefe, a pesar de ser una persona mayor tiene la mente abierta en cuanto a temas del sexo se refiere, es un hombre muy caliente y pervertido, este último lado de él me ponía hot haciendo que deseara estar más con él. Me llevo al sillón de su escritorio, se sentó y dejándome de pie abrió su cajón y tomo algo de ahí, me pidió inclinarme hacía el escritorio, lo hice postrando las palmas de mis manos sobre el cristal frio de su escritorio que adornaba su oficina, me alzo el vestido poniendo sus manos sobre mi par de nalgas, mismas que apretaba marcando sus manos en cada una de ellas. Afuera podían escucharse los sonidos de las conversaciones de los demás trabajadores con los pasos del pasillo, yo me estaba calentando que mi vagina se empezó a lubricar con mis jugos. Mi jefe tomo mi tanga negra y la hizo a un lado, ahogó su cara en mi trasero estimulando mi ano con su lengua, movía su lengua de arriba hacia abajo sobre la comisura de mi ano, podía sentir sus labios mordiendo muy cerca de mi puerta trasera, todo mi cuerpo respondía a tal suculenta mamada de mi jefe, lo estaba disfrutando tanto que mi cuerpo cayó sobre el escritorio con mi cara sobre el frío cristal del escritorio, mi jefe estuvo así unos minutos haciendo que mi ano se dilatara cada vez más, con los dedos en mi coño metiéndolos y sacándolos tuve que llevar mi mano hacía mi boca para ahogar los gemidos que salían de mi boca, de pronto sentí algo frio recorriendo el botoncito de mi clítoris hasta la cavidad de mi ano, eso me hizo estremecer, de repente sentí que eso mismo que sentía frío entraba por mi ano, esa sensación friolenta entrando por mi ano me hizo estremecer una vez más sacando un pequeño grito de mi boca que no pude ahogar. Mi jefe me estaba metiendo un dildo anal (plug) de esos que tienen una base circular, fue metiéndolo poco a poco para eso mi ano ya estaba estimulado y dilatado, mi jefe recorrió con la punta del dildo la comisura de mi ano y luego me la metió dejándola ahí, se sentía frio ese pedazo de metal. Mi jefe acomodo mi tanga dejando el pedazo de metal entre mi ano, bajó mi vestido y me ayudo a incorporarme. Con el dildo en mi ano, mi jefe me levanto poniéndome de pie, me tomo entre sus brazos y me pidió que no me lo sacara, que la diversión aún no terminaba, se me olvido por completo que estábamos en su privado, estaba tan extasiada que solo quería seguir gozando con las perversiones de mi jefe. Me tomo entre sus brazos, rodee con mis brazos su cuello y nos besamos, mi jefe movió la cabeza para comerme el cuello al tiempo que separaba el escote de mi vestido para tomar mis senos con sus manos. Me apretaba mis senos y jugaba con mis pezones por encima de mi ropa. Eso me prendió más, con cada movimiento que hacia sentía que dentro de mi ano se movía el pedazo de metal provocando más placer, estaba cachondísima, sentía hervir mi vagina la cual ya había empapado mi tanga con mis jugos. En seguida me arrodille a sus pies y baje su pantalón al igual que su bóxer para meterme su verga a la boca, ya estaba bien erecta, mi jefe se postro de espaldas al escritorio y con sus manos en mi cabeza me penetraba la boca con su verga, metía y sacaba su verga de mi boca dando lamidas a la punta de su verga gruesa, con mi mano masturbaba a mi amante mientras metía sus huevos a mi boca para succionarlos, me gustaba chupar su verga y a mi amante le encantaba que lo hiciera, pues con la mamada que le estaba dando veía su expresión de gozo intenso al sujetarme fuerte de la cabeza mientras me la metía hasta el fondo de mi garganta. De repente y pensando que alguien pudiera tocar a la puerta, seguí mamando la verga de mi jefe de forma descontrolada, empecé a masturbar su verga y con mis boca succionaba la cabeza de esa verga gruesa a un ritmo frenético que no tardo en que sentí salir una carga de semen caliente de su verga que fue a dar directo a mi garganta, se sentía espesa y no era desagradable, ya estaba acostumbrada a que mi jefe eyaculara en mi boca o en mis pechos, antes de levantarme me cerciore de limpiar muy bien la verga de mi hombre, acomode su bóxer y le asegure su pantalón, mi jefecito estaba tan feliz que al ponerme de pie volvió a ponerme contra la mesa levanto nuevamente mi falda, corrió mi tango hacía un lado y con el dildo aún en mi ano, me metió su verga en mi vagina. Empezó a embestirme provocándome una doble penetración su verga en mi vagina y el dildo en mi culo, fue tan intenso lo excitada que estaba que no pude evitar moverme a mi propio ritmo para comerme esa verga, no me di cuenta en que momento empecé a gemir que mi jefe me tuvo que poner su mano tapándome la boca para ahogar mis gemidos, no tarde más que unos minutos que me corrí en un rico orgasmo, fue tanto el líquido que expulse que la verga de mi hombre quedo como si luciera salido de una batidora por la mezcla de nuestros fluidos. Quedé acostada boca abajo sobre el escritorio, mi jefe saco el dildo de mi culo y enseguida lo metió a su estuche, sentía tanto mi ano como vagina aún dilatados, acomode mi ropa como pude y salí de su oficina a hacer mis deberes.





