Pedazo de carne para ellas
Pedazo de carne para ellas — relato en Morboseo, la comunidad del morbo. Te lo comes? 😘😈
Fotos, gifs y packs de Pedazo De Carne subidos por la comunidad.
Pedazo de carne para ellas — relato en Morboseo, la comunidad del morbo. Te lo comes? 😘😈
Hola cómo estás? Yo bien caliente como siempre. Bueno les quería contar algo que pasó anoche en un bar, la cosa es que yo fui con mi familia a comer algo. Entre charlas risas y cervezas me dieron ganas de ir al baño, habíamos terminado de comer y pedimos la cuenta yo encare al baño que está al fondo bastante alejado de dónde estábamos sentados, cuando entro veo que hay solo 2 mingitorios y al lado un baño con puerta. Un hombre tal vez de unos 30 y pico de años, más alto que yo y de espalda ancha orinando en uno de ellos, siempre me dio vergüenza orinar al lado de alguien pero me mande, el tipo me miró de arriba normal, nada raro y saque mi pene para orinar, no pude evitar mirar de reojo aquel pedazo de carne que sostenía mi compañero y que a comparación del mío me sentía pequeño, entonces en una de las relojeadas veo que se estaba masajeando la verga mientras orinaba, me quedé mirando de reojo y sin darme cuenta veo que me estaba mirando, entonces sin pensarlo le agarre la verga con una mano y empecé a masturbarlo, se sentía gomosa y caliente, el no dijo nada, solo miraba hacía la puerta. Se la sacudí un poco para que salieran las últimas gotitas y lo solté, el tipo solo dijo "vení" lo seguí al baño que tenía inodoro y puerta, era bastante chico, me empujó de los hombros hacia abajo y comenzé a chuparle la verga gomosa y venosa, una delicia, tenía un poquito de sabor a orina lo que me calentó más. Me la tragaba entera ya que todavía no estaba dura pero no tardó mucho, sentí como se iba agrandando y endureciendo en mi boca poco a poco. El solo gemía en susurros para no hacer ruido, después comenzé a pajearlo mientras le chupaba unas bolas depiladas y grandes, volví hacía la cabezota que tenía viendo como salía el precum y dirigí mis ojos a los suyos con carita de puta golosa para ver su cara de placer, estaba en la gloria. Cuando volví a intentar tragar esa pija me di cuenta de lo grande que era tal vez 20 cm, nunca había tenido tanta carne para mí por lo cual llegaba hasta la mitad de esa hermosa verga y ya sonaban unas buenas arcadas, lo cual encendió más al macho que tenía en frente, se la chupe desesperadamente y masturbandolo con las dos manos. De repente se escucha a un par de chicos que entran al baño pero yo sigo chupando como si nada ya que estaba saboreando la mejor pija de mi vida, se escuchan que charlan de un partido mientras orinan. Luego entra un tercero derecho al baño donde estábamos nosotros, intenta abrir la puerta y me golpea la nuca, mi macho dice "está ocupado" y el intruso "perdón". Quedamos esperando a que se fueran unos minutos eternos y cuando se van me toma de las manos, que estaban en su pija y las levanta apretandolas contra la puerta para dejar mi boca libre, en ese momento sentí miedo mezclado con morbo y placer. Comenzo a meter su enorme verga en mi boca más de lo que podía tragar, por lo cual las arcadas eran muy intensas y ruidosas, me faltaban unos pocos centímetros para tener toda esa pija en mi interior, sentía como llenaba mi garganta y bombeaba con fuerza, siempre con la sensación de vomitar y muchísima saliva. De repente siento como del estómago sale todo lo que había comido y tomado esa noche ensuciando todo el baño, nunca me había pasado y de afuera se escucha "estás bien?" a lo cual mi compañero responde, "si tomé demasiado pero me siento mejor gracias" lo cual era normal, así que se libero del preocupado y aún más caliente bufando en silencio siguió bombeando mi garganta golpeando mi cabeza contra la puerta hasta que su verga se hincho y dentro de mi boca comenzó a soltar con mucha presión una leche espesa y riquísima, parecía una manguera, me lleno la boquita de leche y cuando la saco seguía soltando chorros en mi cara. Por supuesto trague toda esa leche y le limpie bien la pija mientras seguía semi parada, le pregunté "como te llamas?" En un susurro, el no dijo nada solo me hizo a un lado, salió del baño, se miró al espejo se lavo la cara y salió. Yo quedé arrodillado con olor a vomito y leche en la boca y ardor en la garganta, con la pija durísima. Sali del baño me lave un poco, me enjuague la boca y volví a la mesa donde estábamos pero ya no había nadie. Al otro día me dijeron que pensaron que me había ido a la casa de mi novia a lo cual respondí "claro que sí". Esa noche me masturbe como 3 o cuatro veces con un pene de goma en el culo pensando en esa verga hermosa.
Despues de un par de pajas para descargar la calentura de ayer, les sigo contando lo de mi sobrina. La wacha se sentó en la pija de su amigo dando un largo suspiro cuando le entró hasta el tronco. Ahi se quedó un ratito sintiendo cómo la abría semejante chota, pero no duró mucho, despacio empezó a cabalgarla quejándose como una putita en celo. Yo los mirb sin siquiera tocarme las bolas porque estaba a punto de explotar. Mily subía y bajaba por ese pedazo de carne y sus tetas acompañaban tan bien que era una delicia ver esos pezones endurecidos bambolearse con los quejidos de la pendeja. El amigo desde atrás empezó a amasarle esas hermosas tetas y la pendeja gozaba más todavía. - Te voy a acabar en la pija... boludo, no doy mas... La pendeja estaba re caliente y aceló el ritmo. El flaco también empezó a moverse más rápido.. yo contenía la respiración... no quería largar la leche porque intuía que eso era solo el principio. Mily se quejaba como loca... - aaayyy hijo de puta... ayyyy... me haces mierda... aaayyy... El amigo le estaba pegando una cogida tremenda. La pendeja arqueaba su cuerpito y se venía la acabada. Mily se sacó la pija de la concha y saltaron dos hermosos chorros... ahí se quedó un rato... tratando de recuperarse. - Me estaá haciendo mierda, tio... - See.. pero te gusta... - Obvio, boludo... mirá lo que es esa pija! Mily se fue hacia un costado y se puso en cuatro. - Vení mi amor, cogeme así que al tio lo vuelve loco El flaco se acercó y le dijo algo al oido. Mily se rió... - no se.. pero despacio.. el amigo volvió a susurrarle, mi sobrina miraba a cámara y se reía. El flaco empezó a besarle el culo y abrirle las nalgas metiendole lengua. Se venía lo mejor.. sin dudas. Sale paja, dejo fotito de mi sobri
Hola, me llamo Daniel, tengo 37 años y soy casado. Hace unos días me animé a encontrarme con Mariano (27), un chico con el cual fuimos hablando mucho pero nunca pasó nada, puro histeriqueo por mi parte. Debo decirles que siempre quise probar estar con otro hombre pero no me animaba. Siempre viendo pijas, tocandome e imaginandome tener una para mi algún día. Era Sábado por la mañana cuando salí de mi trabajo, tenía algo de tiempo y decidí encontrarme con él después que me había pasado unas fotos muy calientes de su pija bien al palo así que la verdad que me interesaba conocerlo después de semejante exhibición. Me paso a buscar cerca de mi trabajo y me pregunto si quería ir a un telo con él. Le dije bueno vamos. En el trayecto al hotel íbamos hablando de todo un poco cuando me propuso ver su pija y le dije que si que quería verla tal cual me la había mostrado en fotos. Ahí nomas en el auto saco su verga y me pregunto si le gustaba lo que estaba viendo, por un momento me quede sin palabras, la tenía gorda y ya bastante dura. Me dijo si quería tocarla y ver que onda y yo sin dudarlo empecé a tocarsela viendo como le iba parando cada vez más ese pedazo de carne. Antes de llegar al hotel paramos en una calle y no me aguanté más, empecé a calentarme tanto que terminé poniendo su pija en mi boca y a jugar con mi lengua. Me encantó la verdad y a Mariano ni les cuento, tanto que me pregunto si era mi primer vez que lo hacía. Fuimos derecho al hotel, y cuando entramos en la habitación se sacó toda la ropa y me dejó todo desnudo a mi también. Me dijo, a ver putita que me estabas haciendo en el auto y se sentó al pie de la cama y yo me rendí ante esa verga dura y gruesa que tenía y empecé a chuparsela de nuevo, cada vez más putita. Después de mamarsela un buen rato, me recoste dándole la espalda y dejándome que me apoyara y fue ahí que empezó a querer meter su pija en mi cola. Al principio costó bastante y me dolía mucho pero fue bien despacito y bastante lubricado todo hasta que me la metió entera y empecé a gritar de placer y le decía que no pare, que me la de toda. Me puse solito en 4 con la cola bien parada y mi cabeza en la almohada y el empezó a cabalgar dentro de mi culito. Me sentía toda una puta bien cogida, así unos 10 minutos dándome pija por atrás hasta que me dijo dónde la quería y yo le dije que me acabe en las nalgas, y así fue que me dejó toda lu lechita , abundante, bien espesa y caliente en medio de mi cola...... En la prox les cuento como terminó todo!!! Comenten
Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno
Voy a contar un nuevo relato acerca de lo que sucedió en una fiesta de mi cumpleaños. Bueno, era mi cumpleaños había organizado una pequeña fiesta en casa, y había invitado a algunos amigos los cuales no fueron todos, en fin, aunque no habían do todos si había ido la chica que me gustaba y yo estaba feliz de que ella estuviera ahí, les cuento como es ella, mide como 1.65, morena, cabello negro, ojos hermosos, unas tetas pequeñas pero con buena forma, y un trasero divino, que a más de uno podría volver loco. Ella iba con otros amigos, así que el ambiente era bastante agradable, estuvimos bebiendo, bailando, hasta que me di cuenta que mi amiga estaba bailando reggaetón, se veía muy sexy, pues llevaba puesto un legging negro que hacía que se le marcara muy rico todo su culo, un amigo de ella se acercó a bailar con ella y ella bailaba aún más sensual, le ponía el culo muy cerca de su verga, y el la acariciaba mientras ella se seguía moviendo, así estuvieron mientras duró la canción, siguió pasando la noche y después me di cuenta que ella no estaba, así que subí a los cuartos a revisar si estaba ahí, pasé cerca de la puerta de uno de los cuartos y escuche ruido, fui despacio a ver de qué se trataba, abrí un poco la puerta y cuál fue mi sorpresa al verla adentro con su amigo, no podía creer lo que veía, ella estaba hincada frente a él y tenía la verga de su amigo adentro de su boca, ella le estaba dando una tremenda mamada y él lo gozaba de manera increíble, veía como ella se tragaba ese pedazo de carne sin ningún problema, después de hacerle ese rico oral ella se levantó quitándose el leggin y pude ver su hermosa cola, con una tanga negra de encaje y unas nalgas divinas, mientras él se terminó por sacar el pantalón, ella lo empujó hacia la cama mientras ella se subía sobre él, una vez que estuvo arriba agarro la verga de su amigo y la guió hasta la entrada de su vagina, y fue sentándose poco a poco hasta que la tuvo toda adentro, y empezó a cabalgar como una verdadera puta, se movía riquísimo, y gemía también muy rico, escuchaba que él le decía: sii que rico coges, que rico culo tienes, si, que rico. Y ella solo decía: si, así, que rico, me gusta tu verga, sii, ah ah ah. Después ella se puso en posición de ranita y así ella empezó a saltar sobre esa verga, gimiendo cada vez que se la metía toda, se veía muy rica cogiendo de esa manera. El le dio vuelta y la puso de perrito, ella levanto ese culo de ensueño como buena perrita, mientras él le pasaba la verga por toda su culo, y ella decía: ya métela, quiero tu verga, dámela toda. Y acercaba su culo para que ya se la metieran, su amigo le hizo caso y se la metió de un solo golpe que incluso ella pego un grito fuerte. Ella: ahhh que rico, si así, dame más, si asi ahhh ahh ahh. Él le seguía metiendo la verga hasta que ya se iba a venir, ella se acercó rápidamente a esa verga y se la metió en la boca, solo pude escuchar como él dio tremendo gemido cuando termino en la boca de mi amiga, ella dijo: mmm que rico. – se había tragado toda su leche, era una verdadera golosa. Vi que le dio una pequeña mamada a esa verga y después se empezaron a vestir. Yo salí de ahí rápidamente y me regrese a donde estaban los demás invitados, cuando vi ellos regresaron como si nada y ella se veía muy feliz.
Putito pasivo, 25 años, con ganas de un buen pedazo de carne y mucha milk