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#Osos

Fotos, gifs y packs de Osos subidos por la comunidad.

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SsleepmasterLv1· hace 2 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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JJosemanuelS11Lv1· hace 2 dRelatos

En la fiesta de cumpleaños

Voy a contar un nuevo relato acerca de lo que sucedió en una fiesta de mi cumpleaños. Bueno, era mi cumpleaños había organizado una pequeña fiesta en casa, y había invitado a algunos amigos los cuales no fueron todos, en fin, aunque no habían do todos si había ido la chica que me gustaba y yo estaba feliz de que ella estuviera ahí, les cuento como es ella, mide como 1.65, morena, cabello negro, ojos hermosos, unas tetas pequeñas pero con buena forma, y un trasero divino, que a más de uno podría volver loco. Ella iba con otros amigos, así que el ambiente era bastante agradable, estuvimos bebiendo, bailando, hasta que me di cuenta que mi amiga estaba bailando reggaetón, se veía muy sexy, pues llevaba puesto un legging negro que hacía que se le marcara muy rico todo su culo, un amigo de ella se acercó a bailar con ella y ella bailaba aún más sensual, le ponía el culo muy cerca de su verga, y el la acariciaba mientras ella se seguía moviendo, así estuvieron mientras duró la canción, siguió pasando la noche y después me di cuenta que ella no estaba, así que subí a los cuartos a revisar si estaba ahí, pasé cerca de la puerta de uno de los cuartos y escuche ruido, fui despacio a ver de qué se trataba, abrí un poco la puerta y cuál fue mi sorpresa al verla adentro con su amigo, no podía creer lo que veía, ella estaba hincada frente a él y tenía la verga de su amigo adentro de su boca, ella le estaba dando una tremenda mamada y él lo gozaba de manera increíble, veía como ella se tragaba ese pedazo de carne sin ningún problema, después de hacerle ese rico oral ella se levantó quitándose el leggin y pude ver su hermosa cola, con una tanga negra de encaje y unas nalgas divinas, mientras él se terminó por sacar el pantalón, ella lo empujó hacia la cama mientras ella se subía sobre él, una vez que estuvo arriba agarro la verga de su amigo y la guió hasta la entrada de su vagina, y fue sentándose poco a poco hasta que la tuvo toda adentro, y empezó a cabalgar como una verdadera puta, se movía riquísimo, y gemía también muy rico, escuchaba que él le decía: sii que rico coges, que rico culo tienes, si, que rico. Y ella solo decía: si, así, que rico, me gusta tu verga, sii, ah ah ah. Después ella se puso en posición de ranita y así ella empezó a saltar sobre esa verga, gimiendo cada vez que se la metía toda, se veía muy rica cogiendo de esa manera. El le dio vuelta y la puso de perrito, ella levanto ese culo de ensueño como buena perrita, mientras él le pasaba la verga por toda su culo, y ella decía: ya métela, quiero tu verga, dámela toda. Y acercaba su culo para que ya se la metieran, su amigo le hizo caso y se la metió de un solo golpe que incluso ella pego un grito fuerte. Ella: ahhh que rico, si así, dame más, si asi ahhh ahh ahh. Él le seguía metiendo la verga hasta que ya se iba a venir, ella se acercó rápidamente a esa verga y se la metió en la boca, solo pude escuchar como él dio tremendo gemido cuando termino en la boca de mi amiga, ella dijo: mmm que rico. – se había tragado toda su leche, era una verdadera golosa. Vi que le dio una pequeña mamada a esa verga y después se empezaron a vestir. Yo salí de ahí rápidamente y me regrese a donde estaban los demás invitados, cuando vi ellos regresaron como si nada y ella se veía muy feliz.

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Eecocharly75Lv1· hace 2 dRelatos

Cuckold

Al fin convencerla, acordar un encuentro con un ex compañero de trabajo que según ella siempre le gustó, dejarlos solo en la habitación e irme al lado , dejarlos para que se conozcan , para que ella pierda los miedos ... Ella estrena ropa sexy Y poco a poco se desnuda para él mostrando su sensualidad, su cuerpo, sus desnudes por la puerta entreabierta observo desde la otra habitación, veo como lo desnudas poco a poco, le divierte saber la los observo , juega con su miembro, lo besa, lo pone en su boca, la excita sentir como crece y se endurece mientras su lengua lo acaricia, lo recorre, lo besa, lo abraza con sus labios, veo como brilla por la saliva, veo como ella sonríe... Luego se acuesta en la cama, sus piernas abierta dejan ver sus labios rosados, hermosos, mojados El la pone en cuatro, ella obedece, sumisa, pareciera que se conocen , que ya lo han hecho antes, me calienta, siente mi pene duro , a punto de explotar. El se acerca, su miembro erecto, bien duro , juega con ella, frota su pene por su cola, hurga entre los labios , ella respira agitada, caliente, le pide que la coja, gime y ruega. El glande roza su orificio, está en posición pero allí queda, apenas presiona... Al fín, Carolina siente como entra, la penetra despacio, cuando está todo adentro se detiene, ella espera pero él no hace nada, entonces Caro empieza a moverse, se coge, se mueve hacia adelante y atras , empezó despacio pero ahora se mueve rápido, gime, goza, no se detiene... Siento sus gemidos, el golpe de sus nalgas, se muerde las labios, se impulsa hacia adelante y hacia atrás, a veces se detiene y mueve su cadera en pequeños círculos, presiona su sexo contra el cuerpo marcado de su amante, él la deja tener el control un rato. Yo observo , me toco, disfruto de toda esa película, si participar , solo observo. Al fin, él la toma de la cintura, la controla, ella arquea su cuerpo, apoya sus hombros en la cama, empieza a cogerla, veo como la penetra, entra y sale de ella de forma rítmica, sus manos firmes no la dejan moverse, sus penetraciones son profundas, Caro respira con la boca abierta, gime , a veces con más fuerza, sus manos aprietan la sábana, se muerde lo labios, disfruta como nunca... Los gemidos, ver como la coge, ver como ella goza, como él la posee , todo me calienta, me excita, me vuela la cabeza. La coge y la coge, la penetra una y otra vez, ambos disfrutan, se entienden, gozan uno del otro. Hasta que al fin se corre, un poco adentro, un poco afuera y el resto en la boca, ella me mira feliz, un chorro de semen en su rostro , un poco correando de su boca, felices... lo tres...

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Amarte en secreto

RelatoErotismo y AmorUSUARIO TEXTO:   -     + Toda mi vida te amé en secreto. Las mujeres iban y venían, pero los sentimientos por vos nunca cambiaron. Muchas veces intenté no verlo o enterrarlo en lo más profundo de mi ser porque no podía, no debía amarte. Pero cuando el sentimiento es fuerte, poco se puede hacer al respecto. Lamento tanto que nos hayamos conocido de la forma en que lo hicimos, pero a veces el destino es caprichoso y no podemos más que resignarnos a la realidad. Y mi realidad es que amo a la mujer de otro, amo a la mujer de mi mejor amigo. Tantas veces sentí envidia y celos por verte con él, pero lo cierto es que si no fuera por él, no te habría conocido. Tantas veces traté de contentarme solo con verte y que fueras mi amiga, pero lo único que lograba era tener que repetirme una y otra vez, es la novia de mi amigo, es la novia de mi amigo. Y acá estamos hoy, en el funeral de mi mejor amigo. Yo estoy destrozado y vos no encontrás la forma de contener tu dolor, pero soy tan basura que no dejo de pensar que ahora sos libre, que yo soy libre para amarte sin sentir culpa. Me acerco a vos y con toda la sinceridad te digo que entiendo tu dolor, que voy a estar ahí para ayudarte en lo que necesites. Y como siempre, respondes con dulzura, me agradeces y me abrazas rompiendo en llanto. No sé si sufro más por no volver a ver a mi amigo o por tu sufrimiento. El funeral termina y nos despedimos. Te repito que cuentes conmigo para lo que sea, incluso si es solo para hablar; soy sincero en mi palabras, pero no quiero perderte y aunque te enamores de otro quiero seguir estando a tu lado. Con pesar me volves a agradecer y te vas. Los días pasan y como no quiero ser pesado te doy un espacio y no te molesto. La pérdida de mi amigo me sigue pesando, pero entiendo que así es la vida y trato de seguir adelante. Sigo sin comunicarme con vos, no quiero perderte, pero tampoco sé qué decirte y no quiero estar revolviendo una herida, así que considero mejor darte un poco más de tiempo. Hasta que un sábado me llega un mensaje tuyo. Mi corazón salta de felicidad. Me pedís de venir a mi casa para charlar. Cuando llegas noto que tu pesar no ha cesado. Aunque no estás llorando, un poco tratás de disimularlo, pero te conozco, seguís destrozada. Te pregunto cómo estás y me decís que mejor, que de a poco estás volviendo al trabajo, que necesitas despejarte, salir de tu casa y que por eso habías venido. Me alegra tanto saber que de todos tus seres queridos recurriste a mí. Pero temo que nunca dejes de verme como un amigo. Continuamos hablando y sin pensarlo mucho comienzo a contarte una anécdota graciosa de antes de que mi amigo fuera tu novio. Logro hacerte reír, al menos un poco, pero luego caes en silencio y comenzás a llorar. Soy un idiota, cómo podría eso hacerte sentir mejor si lo que buscabas era despejar tu mente. Me siento a tu lado y te pido perdón mientras te abrazo. Me devolvés el abrazo y rompes en llanto. Me decís que no podés dejar de extrañarlo, aunque sabés que él habría querido que sigas adelante, pero sentís que no vas a lograrlo. Trato de consolarte diciendo que vas a lograrlo, que sos fuerte y no estás sola. Me suelto de tu abrazo y te miro a los ojos. A pesar de tus ojos llorosos e hinchados te veo tan hermosa y vulnerable que siento que no quiero dejarte ir, que no voy a poder contenerme. Pongo mi mano en tu cara y seco tu mejilla con mi pulgar. Trato de consolarte para poder seguir mirándote así de cerca y hacerte sentir mejor. No decís nada y desviás tu mirada hacia otro lado. Tus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y no logro controlarme, tengo que hacerte sentir mejor. Te beso en la mejilla y me miras sin comprender. Ya no me importa. Con mucho cariño pongo mis manos en tu cara atrayéndote hacia mí y muy despacio te beso. No decís nada, pero tampoco me respondés el beso. Sigo besándote, no puedo contenerme, no quiero contenerme. Separo mi cara de la tuya y te miro a los ojos. Ya no estás llorando, pero no sé cómo interpretar tu mirada y tu silencio. Cierro mis ojos, me acerco más a vos para besarte de nuevo. Te alejas un poco de mí, pero no decís nada. Te miro sin soltarte, siento que pasan horas, una eternidad y de pronto pones tus manos sobre las mías y me besas. Tengo miedo, miedo de estar soñando, miedo de que esto sea mentira, que no esté pasando. Trato de controlar mis manos, mis impulsos, no quiero lastimarte por la emoción que siento. Me muevo con suavidad, toco tu pelo y siento como mis manos tiemblan. Nos seguimos besando y te abrazo. Si pudiera decirte todas las veces que soñé con este momento, que pensaba en vos y te deseaba en silencio. Pero no digo nada, temo asustarte. Comienzo a acariciarte la espalda. Necesito más de vos, me siento embriagado y no puedo detenerme. Pongo mi mano en tu pierna y eso te asusta. Te separas mirándome a los ojos. Tomo tu cabeza con ternura, aún temblando y por fin, después de tanto tiempo puedo decirte: ── te amo, te amo, no voy a hacer nada que no quieras ──. Dudas por un instante y volvés a besarme. Mi corazón va a explotar, la felicidad que siento es enorme y sigo besándote. Siento que voy perdiendo el control y mis besos son cada vez más apasionados. Vuelvo a tocarte la pierna y esta vez no reaccionas de la misma forma, sino que tocas mi cara y mi mano sobre tu pierna, apenas te separas y mirándome a los ojos me pedís que por favor te haga olvidar al menos por un rato. A pesar de que siento dolor al escuchar esas palabras, te miro, te entiendo y no me importa porque te amo y haría cualquier cosa para ayudarte, para estar a tu lado. Asiento con la cabeza y vuelvo a besarte. Ahora me doy cuenta que tus besos no son tan apasionados como los míos, pero ya no puedo controlarlo. Años pensando en vos, controlando mis palabras, mis acciones. Todo este tiempo me sentía atado y amordazado cuando estaba a tu lado. Y ahora que puedo ser libre ya no puedo volver atrás, aunque vos no me aceptes de la misma forma no me importa. Si necesitas usarme para poder salir adelante y sentirte mejor, por favor hacelo, porque quiero verte sonreír de vuelta. Acaricio tu pierna, cada vez más arriba, mientras te sigo besando. Vos comenzas a acariciarme la espalda y metes tu mano debajo de mi remera. Tu mano caliente se siente como una brasa gentil y amable que me quema, pero me satisface. Mi respiración comienza a acelerarse. Mi mano pasa de tu pierna a tu cola y de tu cola subo por tu cintura, sigo subiendo y me detengo en uno de tus pechos. Tu respiración también comienza a acelerarse. Tus manos acarician mi espalda y lentamente comenzás a acariciarme el pecho y luego bajas a mí cola. Acaricio tu pezón con suavidad y un leve gemido tuyo hace que me excite más. Sigo pensando que esto tiene que ser un sueño así que abro mis ojos y ahí estás vos, besandome. Te abrazo con fuerza, te pego contra mi pecho, no quiero dejarte ir. Sigo acariciandote la espalda, las piernas, tus pechos, todo de vos me encanta y no puedo evitarlo. Paso mi mano por debajo de tu remera y tu piel es suave, por favor que esto no se termine. Amago a sacarte la ropa y como no decís nada sigo adelante. Vos me sacas la remera también. Te observo semidesnuda delante mío y quisiera decirte algo, pero me aguanto. Sin que te lo pida te sacas el corpiño y miras para otro lado. Me causa ternura que sientas vergüenza y vuelvo a besarte mientras con una mano toco tu pecho desnudo y con la otra te traigo hacia mi cuerpo. Quiero sentir tu piel contra la mía. Te recuesto en el sillón tendiendome encima y pegando mi cuerpo al tuyo te beso y te acaricio y aunque todavía tenemos puestos los pantalones apoyo mi pene contra tu pelvis. Haces un leve gemido que me encanta. Pego mi frente contra la tuya y con mi mano acerco tu cabeza, quiero decirte cuanto te deseo y las veces que soñé con hacerte el amor en ese mismo lugar, pero me contengo y te beso con pasión. Seguís acariciándome, tus manos van de mi espalda a mi cabeza y a mi cola. Aprieto tus pechos y noto que eso te gusta, por lo que no dejo de hacerlo controlando mi fuerza para no lastimarte, mientras beso y lamo tu cuello. La respiración de ambos comienza a entrecortarse. Me acerco a tu oído y entre susurros te digo que me gusta mucho tu olor, esto te sobresalta y tu piel se eriza, sonrío y te doy una pequeña mordida en la oreja a lo que respondes con un leve gemido. Me doy cuenta que levemente te estás dejando llevar y me pongo feliz por eso. Vuelvo a besarte el cuello y muy despacio voy bajando hasta tus pechos. Los tomo a ambos con mis manos, los beso y los lamo por completo. Noto que tu respiración se acelera un poco más, cada tanto gemis y tus pezones se endurecen aún más, haciendo que no pueda evitar juguetear con ellos y lamerlos. De a poco vas gimiendo cada vez más. Por mi parte ya me siento bastante excitado, pero no quiero que esto termine todavía, así que comienzo a besarte y lamerte la panza hasta llegar a tu pelvis. Abro el botón de tu pantalón y lentamente bajo el cierre. Sin pensarlo mucho y sin mi ayuda te sacas por completo el pantalón y la ropa interior, así que te imito y también me desnudo por completo mientras vos seguís recostada y me observas fijamente. Tiendo mi cuerpo desnudo sobre el tuyo y te beso acariciando tus piernas mientras apoyo mi pene en tu entrepierna. Tu piel se siente muy suave y cálida y tu entrepierna ya se siente húmeda, pero aún así prefiero esperar y me dirijo a tu pelvis. Comienzo acariciándote suavemente con mi dedo pulgar tanto en tus labios como en tu clítoris observando tu cara de placer y escuchando unos leves gemidos. Pero como quiero que sientas más placer, me arrodillo, tomo con mis manos tu cadera que levemente levanto, me acerco a tu entrepierna y comienzo a lamerte. No necesito mirarte para saber que lo estás disfrutando, solo con escucharte gemir me doy cuenta. Tus gemidos ya no son tan leves y con tus manos acaricias y agarras mi pelo, lo que hace que me excite todavía más. Continúo lamiéndote y chupandote y lo disfruto tanto que yo mismo me sorprendo al escucharme dar leves gemidos de tanto en tanto. Tus caderas comienzan a moverse levemente, tus gemidos son más fuertes y rodeas mi cuello y mi espalda con tus piernas, las cuales empiezo a acariciar y me doy cuenta que no es el momento para detenerme. Tu nivel de excitación es tan grande que me decís que no pare, que siga y siento como tu humedad aumenta y me parece delicioso. Comenzas a jadear y a gemir más rápido, lo que me hace sentir realmente tan excitado que comienzo a tener un deseo muy grande por estar dentro tuyo, pero aún así te espero y te dejo terminar tranquila. Cuando terminas, me miras a los ojos y me agradeces diciendo que lo estabas necesitando. En ese momento no supe responder de otra forma que no fuera con un abrazo y un gentil y apasionado beso. Sin dejar de abrazarte me separo levemente, te miro y te pregunto si tu idea era dejarlo ahí y al escuchar tu respuesta me siento aliviado porque por el leve instante que reíste y sonreíste me dí cuenta que volvías a ser la de siempre, que tarde o temprano aunque fuese con otro podrías salir adelante. Me decís que no, que pretendes ir hasta el final, pero que tuviste la necesidad de agradecerme. Entonces vuelvo a besarte con mucha pasión mientras comenzás a acariciarme la espalda hasta bajar a mi cintura y a mi pene. Te separas de mí y esta vez sos vos la que baja hasta mi entrepierna y comenzás a lamerme y chuparme y yo el que gime de tanto en tanto. Pero no quiero que esto se acabe todavía, así que te tomo con delicadeza del brazo, te traigo hacia mí, rodamos haciendo que yo quede encima tuyo y te beso mientras acaricio uno de tus pechos. Ya estoy en mi límite y no quiero ser muy brusco, así que me incorporo, te acaricio las piernas hasta llegar a tu entrepierna y sin dejar de mirarte te toco con mis dedos y un leve gemido tuyo me hace dar cuenta que no puedo seguir esperando. Me levanto por completo de un salto y mirándome me preguntas si voy por un preservativo, t

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Día de lluvia

Ese día llovía y decidí quedar con una amiga que hacía tiempo no veía; debíamos de ponernos al día de nuestras vidas y es tarde era maravillosa para estar en casa, tomar algo caliente y charlar. Llegué a su casa a media tarde y tras los besos de rigor, comenzamos a contarnos cosas: se había enamorado hacía poco de un lindo muchacho, como ella decía, y estaba muy ilusionada. Charlamos, reimos, nos contamos cosas y de pronto, en esa tarde de lluvia, suena su teléfono: "Estoy en la puerta de tu casa, mojado y quisiera subir para verte y secarme" Dicho y hecho; subió y tras las presentaciones, se fue al baño para secarse. Que te parece, me preguntó Muy guapo, le dije. Que edad tiene? 56 años, como yo. Es un maduro muy interesante Al poco salió, seco y se sentó a nuestro lado. Sus labios carnosos y sus canas de gris perla me fascinaban. Charlamos y poco a poco entramos en más intimidades. Susana me ha dicho que sois muy amigos Si, es cierto, dije yo Es mi mejor amigo, dijo ella Espero contar con esa amistad y que podamos ser excelentes amigos los tres, dijo él. Se que eres gay, me confesó mirándome a los ojos Si, lo soy, nunca lo he ocultado Creo que con la edad vamos borrando fronteras y somos un poco de todo, o tú no lo crees así? me preguntó Si, quizás, si. No se, yo no me veo con una chica en una relación sexual si no hay un chico, dije yo A mi me pasa igual, si no hay una chica, tampoco me veo, pero, vaya, debemos de probar a ver que son esas cosas que no hacemos. Su sonrisa me fascinaba, nos estaba seduciendo a los dos. Ampliamos la conversación con hipotéticos deseos de romper fronteras sexuales, con experiencias y más sonrisas. Se notaba que los tres estábamos muy cómodos y había gran desenvoltura en la conversación. Optamos por abrir una botella de vino y beber y brindar. Entre el calor de la casa, las sonrisas, la conversación y el vino, decidimos poner música y bailar, y bailamos, yo con mi amiga, mi amiga con su novio, su novio conmigo.... los tres a la vez. Poco a poco me iba excitando y tenía miedo que se notara la erección, pero en un apretón de "acércate más" mi amiga me noto la dureza y puso su mano en ella; yo me puso rojo, avergonzado y la voz dulce del novio llegó a mis oidos "no pasa nada, el sexo es natural y todo aquello que nos excita, debemos vivirlo de forma natural y placentera". Nos acercamos más y comenzamos a besarnos, a tocarnos, a acariciar, a buscar.... Al rato nos fuimos quitando ropa y cuando solo quedaba la ropa interior, Susana planteó irnos a la cama. Aceptamos. Allá, seguimos con los besos, las caricias, las manos tocando y buscando partes del cuerpo, lamiendo y nos quitamos la ropa interior. Aquello me excitó mucho, nunca había tenido la posibilidad de un coño tan cercano ni un pene heterosexual. Estaba muy excitado y me bajé a lamerle la polla; me fascinaba chupársela a un hetero. Él me aparó y me besó los labios y puso mi cabeza para chupar el sexo de ella mientras él me hacía una mamada. Me exctaba sobre manera todo aquello, saber que un heterosexual estaba dándome placer y entregarme a él, me gustaba mucho. Chupamos, besamos, tocamos, lamimos, creo que no quedó una sola parte del cuerpo que no la pasáramos con la lengua: no solo los sexos y los anos, también las espaldas, los glúteos, las nucas, los pies... La excitación era grande y de pronto, Raúl, el novio, se sitúo detrás de mi empujando para que penetrara a su chica, era la primera vez que penetraba a una mujer, y de pronto, noto como su polla entra dentro de mi ano, abriendo y llegando hasta el fondo. Su boca mordía mi nuca y yo besaba a su chica y ambos penetrábamos; yo a su novia y él a mi. Sentirme penetrado por un hetero me fascinaba. Y seguimos, seguimos hasta que al fin nos corrimos. Notaba el calor de su semen en mi culo y notaba la corrida que yo había tenido en el coño, la suavidad del clítoris me fascinó porque hacía que el masaje fuese sedoso y muy placentero. Una vez que los tres nos habíamos corrido, en la cama, tocándonos, charlamos de la experiencia. Maravillosa y bonita y placentera Para repetir Debemos explorar más posibilidades Tenemos mucho para investigar Palabras que permitieron que esas fronteras desaparecieran, que la confianza fluyera, que el placer fuera amplio y satisfactorio y estaba claro, era el inicio de una excelente amistad, como el tiempo ha demostrado. Esa fué mi primera vez bi Alfpeen

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AaguuspalotesLv1· hace 31 dRelatos

Amantes por siempre

Hola soy Vale, Rafa ya les contó la historia de cómo comenzó nuestra historia; ahora yo les contaré cómo fue nuestro primer encuentro, luego de haber jugado varias noches e imaginarme cómo sería sentir su cuerpo encima del mío. Cuando regresó de viaje, decidimos ponerle fecha a nuestro encuentro, ni él ni yo aguantábamos las ganas de cumplir todo lo que habíamos conversado, así que todo empezó una tarde de sábado, yo estaba muy nerviosa pues era la primera vez que iba a ver a aquel hombre que sólo con hablarme de una fantasía me hizo temblar, nunca me había pasado algo similar, supuse que sería una gran experiencia. Decidimos ir a un motel, y nos encontramos en un punto neutral, cuándo lo vi, quedé encantada, es el estereotipo de hombre que nos gusta a las mujeres, alto, fuerte, sexy y sobre todo tiene unos ojos que me atraparon, es de esos hombres que uno ve y dices “si papi soy tuya”. Subí al carro e íbamos conversando, en el trayecto sentía cómo mi conchita vibraba y pedía a gritos ser penetrada, mi ropa interior estaba mojada, pero lo disimulaba muy bien, cuándo llegamos al motel los dos estábamos nerviosos, pero él mostraba más seguridad, se acercó a mí y me dio el primer beso, fue el beso más rico y apasionado que había recibido desde hace mucho tiempo. Poco a poco empecé a sentir como su mano bajaba por mi cuerpo lentamente hasta llegar a mi culo, dónde inmediatamente sentí como lo agarraba con sus manos fuertes, en ese momento estaba muy excitada y nos empezamos a desvestir mientras nos acariciábamos, una vez que quedé desnuda frente a él, se acercó a mi pecho y empezó a besarme y a chupar mis grandes tetas, inmediatamente mis pezones se pusieron muy duros y deseaba a gritos que introduzca su verga en mi concha, pero no era el momento. Él disfrutaba de cada parte de mi cuerpo, sentía sus besos, caricias y cada vez mi deseo aumentaba más, luego decidí tomar su verga y acariciarla despacio, sentía cómo estaba mojada y decidí agacharme y meterla en mi boca, estaba tan dura que empecé a pasar mi lengua en ella, mientras acariciaba sus bolas duras y grandes, sin duda era la mejor verga que había probado y no me imaginaba que después me volvería adicta a ella. Mientras mi lengua jugaba con su verga, mis ojos se volvieron a él, quería ver su cara de placer y que él viera cómo yo disfrutaba de ella, al mismo tiempo pasaba por mi mente que en cualquier momento él iba a explotar en mi boca y que tendría toda su leche para tragármela; así pasó un par de minutos y no sucedió, luego él me paró, se colocó el preservativo y me puso en 4 sobre la cama, inmediatamente sentí cómo entraba su verga en mi conchita mojada, él empezó a moverse sin parar y yo no podía dejar de gemir del placer que sentía, me tomaba de la cintura mientras me embestía una y otra vez, era tanto el placer que terminé de inmediato, pero él seguía dándome verga sin interrupción, me dio la vuelta se puso encima mío, abrió mis piernas y volvió a introducir su verga, sentía cómo chocaba en las paredes de mi concha y lo dura que estaba, mientras mis grandes tetas se movía a su ritmo, yo las agarré y le pedí que las chupara, estaba tan caliente que quería que las devorara, pero no puedo negar que estaba sorprendida, él no era como el típico hombre que terminaba rápido no, él disfrutaba de cada cosa y se demoraba para explotar, en ese entonces yo ya había perdido la cuenta de las veces que me hizo venir y de los orgasmos que ocasionó en mí, no podía creer que existiera un hombre así. Era la primera vez que estaba con alguien que me hizo probar cosas diferentes, posiciones que no sabía que existían, después de estar encima mío , se levantó y se puso de espaldas a mí, no sabía qué iba a hacer, quizás un 69 pero no, abrió mis piernas nuevamente e introdujo su verga, mientras su culo estaba casi en mi cara, en ese momento se lo agarré y empecé a besarlo, eran las nalgas más ricas que había visto y por mi mente cruzaba las ganas de querer jugar con mi lengua, pero me detuve porque no sabría cuál sería su reacción. Minutos después nos paramos y me puso contra un sillón que se encontraba frente a un espejo, empezó a acariciar mis tetas mientras me penetraba, me decía que era una mujer deliciosa, yo lo miraba fijamente a través del espejo, y le pedía que siga así, que me encantaba su verga, que era deliciosa, me gustaba admirar su cara mientras me cogía, y que mis tetas brincaran de las embestidas que me daba, era tanto mi deseo que le pedía que me diera leche, pero él contestaba que aún no era hora. Después de un largo tiempo de cogerme empezó a moverse rápido y ahí supe que me iba a dar lo que tanto deseaba, entonces, terminó, los dos quedamos desnudos uno al lado del otro exhaustos, yo estaba confundida, pensaba que yo no era de su completo agrado o que no lo satisfice lo suficiente y que por eso se demoró en terminar, pero no podía decir nada ya que era la primera vez que lo hacíamos y no sabía que pasaba por su mente. Esa cogida sería el inicio de esta gran historia, poco a poco y a través de nuestros relatos, van a entender el por qué

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