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#Numero 18

Fotos, gifs y packs de Numero 18 subidos por la comunidad.

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Ccount_of_warwickLv1· hace 28 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 5

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Le respondí a Magic Mike que Mimi (o Co-Bitch 19 tal su nombre de modelo erótica) aceptaba la propuesta, sin dudarlo el tipo mandó el dinero a la cuenta y dijo que esperaba por el video, que por favor no se demorara mucho. Siempre con mucho respeto, lo cual valoramos muchísimo. Mimi fue a buscar a su habitación un antifaz que también había comprado previsoriamente. La pija la tenía lista desde el principio, desde que ella me dijo que sí se animaba. Sentado como estaba me bajé el pantalón y ella se arrodilló frente a mí, se relamió al ver las gotas de líquido preseminal que adornaban la punta de mi glande y le dije  - Cuando digas empiezo a grabar... - ella tomó mi verga por la base y se la quedó mirando unos segundos, como si fuera la primera que veía en su vida, o tal vez preguntándose cómo haría para comerse todo eso (no es por presumir pero la vida me había bendecido con una verga de poco más de 20 centímetros de largo por 5 de ancho).  - Ahora... - dijo ella. Apreté el botón y comenzó la función. Empezó con besos a todo el tronco mientras me pajeaba despacio, luego subió y besó mi glande, lamió las gotas de aquel líquido espeso y de a poco se la metía en la boca. Miraba a la cámara, mientras acomodaba un mechón detrás de su oreja, tragó un poco más haciéndome ver las estrellas. Lentamente fue subiendo la velocidad hasta que pocos segundos después ya prácticamente se cojía la boca ella solita haciendo los típicos ruidos de arcadas. Algo para lo que no me preparó fue para tragarla entera toda entera y con la lengua lamer mis huevos, casi me desmayo pero llegué a capturar ese momento. Ahora las penetraciones a su garganta eran espaciadas y profundas, la metía entera, volvía a sacarla, tomaba aire y nuevamente adentro. Sus ojos ya estaban llorosos y mi pija cubierta de saliva espesa, de seguir así no duraría mucho más. Por último sacó sus tetas del corpiño que llevaba y metió mi miembro entre ellas. Aprovechando lo lubricado que estaba subió y bajó sus tetas hasta que no pude más, la tomé de la cara y mi pulgar fue directo a su boca, ella lo lamió y apretó con sus labios, ahí no pude más y le llené de leche los labios, la carita y parte cayó en sus pechos. Ella juntó algo del semen y lo llevó a su boca. Sonrió, tiró un beso y dimos por terminado el video...  - ¿Y decís que soy buena haciendo petes? - dijo ella sonriendo, orgullosa de sus habilidades. - Fue como dijiste vos, ¡El mejor orgasmo de mi vida! - y no mentía, era la primera vez que me la chupaban así de bien. Ella se levantó con su eterna sonrisa y fue a bañarse, yo me recuperé y le mandé a Magic Mike el video que había comprado, cuya devolución fue que era perfecto y lamentaba no ser él a quien se la chupaban. Le dije que cuando quisiera más nos avisara y dijo que pronto tendríamos noticias suyas. Cuando Mica salió del baño llamamos a mis padres y luego cenamos. * El día del cumpleaños número 18 de Karina había llegado. Con Mica nos encargamos de saludarla apenas se hicieron las doce de la noche. Le mandamos un video deseándole lo mejor y lamentando no poder estar allí, prometiendo que lo antes posible nos veríamos todos juntos, hablamos un rato con la cumpleañera y nos dormimos abrazados.  La mañana de ese mismo día me encargué de preparar los pedidos que irían a la casa de mis padres así como un regalo para Kari y otro para Mica, aprovechando que mi hermana menor me había pedido un conjunto de ropa interior compré dos para ella y también dos para Mimi, bien chiquitos y reveladores. Además, como si fuera poco el mismo lugar vendía también juguetes eróticos, hice una buena inversión comprando un vibrador del tipo bala y un consolador de 15x3. Pedí que manden para la casa de mis padres los dos conjuntos y para mi departamento el paquete con los juguetes y los otros dos conjuntos más sexys.  *  Por la tarde hicimos la llamada, le cantamos el feliz cumpleaños y compartimos unas horas de charla, risas y torta de chocolate con mates. Casi al anochecer llegó el paquete con la ropa para Mimi y llegó el de Karina según me dijo. Bajé a recibirlo y subí con una caja, entré y llamé a Mimi al mismo tiempo que sentía que me vibraba el teléfono, eran varios mensajes. Mica vino, abrimos la caja y encontramos una gran sorpresa: nos habían traído los conjuntos que eran para Karina y solamente el consolador, lo que me hacía suponer que los otros conjuntos y el vibrador estarían en casa de mis padres, esperando ser abiertos por mi hermana menor. Obviamente Mica no sabía nada de todo aquello, ella solo me agradeció por los conjuntos, aunque algo "grandes" para lo que usaba ella (eran dos vedettinas de algodón con sus respectivos corpiños) y por el juguete, dijo que sería un buen accesorio para usar en lo nuevo que vayamos a hacer.  - De nada, seguro nos va a servir... - balbuceé pensando y deseando que Karina abriera el paquete estando sola.  Fui al baño y los mensajes eran justamente de mi hermana menor, agradeciéndome por los regalos, diciendo que pese a que no eran los que me había pedido eran hermosos igual. Y con respecto al juguete dijo que no sabía lo que era, yo solo menti diciendo que seguramente iba de parte del local, que me parecía, era un masajeador. Bromeando le dije que me mostrara cómo le quedaban los conjuntos. Ella me dijo que lo haría, pero que más tarde. No sabía que responder y justo Mimi golpeó la puerta diciéndome que ya estaba la comida.  * Más tarde supe que Karina buscó información sobre lo que era aquel extraño aparatito y no solo eso, lo estuvo probando luego de hablar conmigo. Ella misma me contó que mi madre casi la descubre usándolo, por suerte la encontró de espaldas, lo malo es que la llamaron a comer y se llevó el vibrador prendido (metido en su bombachita) a la mesa. Riéndose me contó que mis padres preguntaban si escuchaban un zumbido, ella, como pudo y sudando por el placer y el nerviosismo comió lo más rápido que pudo y se fue diciendo que debía estudiar. Me confesó que esa noche perdió la cuenta de las veces que acabó usando el vibrador. Definitivamente la nena de la casa había crecido. * El finde siguiente lo dedicamos a sacar fotos con los nuevos conjuntos y hacer videos con el consolador, en uno de ellos ella parecía provocarme, miraba muy intensamente a la cámara, tanto que no daba más de calentura. Empezó a montar el juguete y a gemir con fuerza, se había corrido la bombachita a un lado y se veía su conchita depilada hacía unos instantes mojarse más y más.  - Acercate... - me dijo entre suspiros. Sorpresivamente tiró hacia abajo mi pantalón dejando mi verga libre. Puse en pausa la grabación y le pregunté si quería seguir, no era necesario si no lo habían pedido, no estaba "obligada" a hacerlo. Ella solo me hizo callar y empezó a chupármela entera, nuevamente estaba en el paraíso. Pero algo me volvió a la realidad, alguien había tocado el timbre del departamento. Dejé todo lo que estaba haciendo y fui a atender, solo era el encargado, para decirme que había un caso positivo en el edificio, unos pisos más abajo por lo que ahora solo se permitía usar las escaleras únicamente. La atención que le di fue inversamente proporcional a la exagerada protección que llevaba el hombre. Al volver a la habitación encuentro que Mimi seguía con lo suyo, en 4, subiendo y bajando, metiendo y sacando el consolador de su concha. Ni siquiera preguntó quien era, al acercarme me hizo bajarme el pantalón de nuevo y me la chupó hasta que acabó. Yo, ahora, con más confianza, la tomé del pelo y le cojí la boca con fuerza hasta llenarle la garganta de leche.  - ¡Que bueno estuvo Chito! ¿Grabaste todo? - me preguntó cuando terminó de tragar todo. - No, me olvidé - respondí, lo cual era verdad, la cámara había quedado a un costado olvidada. - Uh, ahora tendremos que hacerlo de nuevo... - me dijo sonriendo. Tendría que cojerle la boca y llenarle la garganta de semen otra vez, ¿En qué momento perdimos tanto el control? No lo sabía y tampoco me importaba. Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:

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Ccount_of_warwickLv1· hace 38 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 4

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: - Eso, hacer y vender fotos tuyas, se gana bien haciendo prácticamente nada. Vos haces de modelo, yo de fotógrafo y administro el negocio, dividimos las ganancias y ya. - la idea me entusiasmaba muchísimo, aparte de ser una buena excusa para tenerla desnuda y cerca mío.  - Mmmm... No sé, decís que se venderán? - dijo ella dubitativa, estaba a punto de decirle que hasta yo le ofrecería plata si no viviera conmigo y fuera mi hermana, pero ella me interrumpió antes de que dijera nada - Igual te confieso que en Instagram ya varios me preguntaban si vendía y hasta me ofrecieron plata por fotos más jugadas.  - Lo suponía, seguro vieron las fotos de las vacaciones y se enamoraron de tu orto - le dije ya sin pelos en la lengua, esas fotos eran en la playa y ella no había disimulado para nada al llevar tangas diminutas y corpiños que parecía que estaban a punto de estallar.  - Bueno, dejame pensarlo... - dijo y volvió a poner play a la película retornando a su posición.  La calza se le había subido y con el corazón ya acelerado por verle la cola nuevamente, me animé a tomar la tela y bajarla dejando todo ese monumental orto al aire. Ya poca atención le ponía a la película, me concentraba más en pajearme mirándole la cola a Mimi.  En un momento volteó a mirar por qué retorcía tanto los pies y me vio pajeándome con los ojos fijos en su cola.  - Te ayudo así dejas de mover la cama, me desconcentras. - para mí sorpresa llevó las manos a su cola, tomó la fina tela de la tanga y abrió los cachetes. Me estaba dejando verle la concha y el orto mientras me pajeaba al lado suyo. - ¿Te falta mucho? - preguntó clavando sus ojos en los míos. - Un poco - dije sin dejar de mover mi mano.  - Subite encima mío, frotame la pija en la concha. Así acabas y sigo mirando la peli tranquila. - soltó sus nalgas y volvió la vista a la película.  Yo hice lo que me pidió, me apoyé con una mano al lado de su cuerpo y me subí encima, con mi mano libre de a poco le pasaba la pija desde la cola hasta la punta del clítoris. Eso la hacía suspirar. Sentía como se iba mojando poco a poco y mis ganas de penetrarla subían conforme sus suspiros se hacían más intensos.  - Metela un poquito, solo un poco, así acabo. - me imploró casi suplicando. Metí solo el glande y con movimientos cortos la cojía. Ella apretaba las sábanas por el placer. Estaba cerca de acabar. El destino, la mala o buena suerte provocaron lo que venía deseando, mis fuerzas me fallaron y caí con todo el peso encima suyo, de más está decir que mi pija se enterró completa en su concha, sentí sus contracciones y su intenso orgasmo que casi me hace acabar a mi también. Asustado la saqué y la dejé entre sus nalgas. El glande brillaba por la cantidad de flujo con la que salió mi verga de dentro suyo. Mimi seguía suspirando con el control en una mano y apretando la sábana con la otra.  - Fue el mejor orgasmo de mi vida... - dijo cuando recupero el aliento.  Aún seguía encima suyo, su flujo era un gran lubricante. Segundos más tarde acababa llenándole la cola de leche. Algunas gotas bajaron hasta su concha mojando la tela de su tanga.  Acto seguido retomé mi posición y continuamos con la maratón hasta bien entrada la tarde, comimos algo rápido y seguimos con las pelis. No dijimos una palabra de lo sucedido pero no faltaron las miradas cómplices y las sonrisas por lo bajo mientras tomábamos mates y mirábamos la última de las pelis. A la noche cociné yo y ella lavaba, esa noche dormimos abrazados pero no pasó mucho más que roces y apoyadas. La relación con mi melliza iba mejor de lo esperado.  * Durante toda esa semana yo me dediqué a ver en qué gastar la plata para administrarla bien, la liquidación era grande porque llevaba ya más de 5 años trabajando en esa empresa. Me angustiaba pensar qué sería de nosotros si lo de las fotos no funcionaba o si yo seguía toda la cuarentena sin trabajo. Trataba de no maquinarme mucho, había pasado ya un mes y medio del inicio de la bendita cuarentena y no se vislumbraba un final para ésta, en la calle y en la tele se veía la depresión de la gente al intentar acostumbrarse a este asunto del encierro. Lo único que me levantaba el ánimo era cada noche que dormía junto a mi melliza. El otoño se había instalado del todo y las noches eran frías, el calor de ella era todo lo que necesitaba para poder descansar bien. * El viernes de esa semana cobré la indemnización, cuantiosa y que nos permitiría vivir al menos un mes o dos cómodamente y sin preocuparnos mucho. Ya había hecho cálculos y si se administraba bien podríamos incluso llegar a junio sin contratiempos.  Una tarde, mientras veíamos el atardecer con mates de por medio Mimi me dijo algo que casi me hace escupir todo: - Hagamos lo de las fotos, ahora que estás sin laburo me da cosa que pagues todo, o sea ya me daba cosa antes. Pero ahora que no tenes trabajo es peor, no quiero abusar de tu generosidad tampoco... - dijo levantando ambas manos exagerando el gesto entre risas. Saqué la almohada que tenía en la espalda y se la tiré a la cara. Ambos reímos un rato, luego yo hablé. - Bueno, hice un estudio de mercado en cuanto a costos, el tipo de contenido y eso. - mi trabajo como ayudante de administrador de empresas me preparó para una situación así sin saberlo.  Luego de una "clase" sobre cómo iba el negocio de la venta de packs y asegurarme de que todo haya quedado claro acordamos empezar al otro día. Ya se hacía la hora de llamar a nuestros padres y luego de eso a cocinar. Por lo que la charla quedó ahí.  Cenamos mientras hablábamos con mis padres y con Karina, la semana próxima sería su cumpleaños y haríamos una cena con videollamada. Les haría llegar una torta para la cumpleañera y algunas cositas dulces para mis padres. Terminamos de hablar y Karina me mandó un mensaje diciéndome que quería hablar conmigo, sobre el regalo que quería para su cumpleaños número 18. Al hablarle me dijo que quería que le regalara un conjunto de ropa interior, debo admitir que en ese momento no lo ví sexy para nada por lo que me pareció adecuado para una chica de la edad de mi hermanita menor. Le dije que se lo compraría y me agradeció inmensamente. Mimi salió del baño con la toalla en la cabeza y en tanga, se metió en mi pieza y yo la seguí. Al entrar ella se estaba pajeando a oscuras, me acosté a su lado, sabía que no debía interrumpirla si quería disfrutar de verla así en la penumbra. Su cuerpo perlado aún con gotas de la ducha que brillaban a la luz de la luna, su abdomen plano y esas tetas hermosas que daban ganas de chuparlas por horas. A veces me costaba creer que aquella mujer tan sensual era mi propia hermana. Cuando acabó se sacó la tanga, se dió media vuelta y se preparó para dormir no sin antes decirme:  - ¿Y te vas a acostar o te vas a quedar ahí parado? - no había notado que me quedé de pie, mirándola todo ese tiempo. Entré a la cama y ya sin miramientos le apoyé toda la verga en la concha. Ella suspiró, aún seguía sensible por haber acabado, pero no quise ir más lejos, aún conservaba algo de mi cordura.  * Al día siguiente y luego de desayunar, hicimos la lista del súper. Nuevamente salí, compré y volví pero al entrar fue grande la sorpresa que me esperaba: Micaela estaba vestida con una de mis batas, luego de desinfectarme y dejar las compras ella se abrió la bata y me mostró el conjunto más sexy que tenía, era de encaje negro con detalles en rojo, el corpiño era transparente y la bombacha atrás era apenas un hilo de tela. Habíamos acordado hacer primero sets en ropa interior, probar como nos iba e ir subiendo el nivel de a poco. La cuenta estaba creada y solo esperaba que se subiera el contenido. Fuimos a mi habitación, ella se puso un barbijo que le había comprado y comenzamos la sesión, empezamos con posiciones básicas: ella en 4, haciendo una M con las piernas, juntando las tetas y otras más atrevidas, como primeros planos de la concha, de su orto abierto con ambas manos y una más tomándose el dorso de las rodillas con ambas manos. Llegué a notar una mancha de humedad en la tela. - ¿Estás caliente? - pregunté sabiendo la respuesta. - No sé, fijate. - me desafió. Corrí la tela y sí, un hilo de flujo escapaba de sus labios. Aproveché y tomé una foto de eso. Froté los labios con mi pulgar, no le había avisado pero estaba grabando. Acabó en mis dedos en pocos segundos. Llevé mi pulgar y mi índice a mi boca y probé sus jugos.  - Listo, ya tenemos material para empezar. - dije luego de lamer sus jugos.  * Durante varios días el material se vendió muy bien, muchos pedían más, algunos incluso pagaron por fotos específicas que sin dudarlo fui yo quien las tomó. Había un cliente en particular, fue uno de los últimos en suscribirse, su apodo era Magic Mike, luego de ver todo el contenido hizo una oferta que con Mimi no lo creímos: ofreció 150 dólares por un video de ella chupando una verga hasta hacer acabar al fotógrafo. La miré y le hice la pregunta cambiaría las cosas para siempre -¿Te animas? - sentí que el labio me temblaba, no sé si de nervios o de calentura por lo que estaba por pasar. - Obvio - fue su respuesta, mirándome fijamente, con un dejo de altanería en los ojos, tragué saliva, mi cara era un incendio y la adrenalina que corría por mi cuerpo apenas me dejaba respirar. Continuará... 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