#Nieto
Fotos, gifs y packs de Nieto subidos por la comunidad.
el primer encuentro
Hola, a continuación voy a contarles unaanectoda que me sucedió no hace mucho tiempo. Soy un tipo común, de 55 años, trabajo enotra ciudad diferente a la mía y viajo todos los días. Por el malditoestacionamiento medido (por una cuestión de costos por dejar el auto paradodurante ocho horas), busqué un lugar fuera del circuito del estacionamiento,tratando de buscar algún árbol que le diera sombra al auto, más en época deverano, donde el sol calienta mucho. Todos los días, entre las 11 y las 12 delmediodía, salía de la oficina para dar una “vuelta”, como escusa, pero locierto era que iba hasta el auto a fumarme un cigarrillo y distenderme de laoficina. El lugar elegido, es a la entrada de unacasa, donde a la mañana, cada vez que estacionaba, estaba una “señora” de edadparecida a la mía, o eso creía yo. De vernos todos los días, comencé asaludarla con el típico “buenos días”. Siempre llegaba con tiempo para caminarlas cuatro cuadras que me separaban desde el estacionamiento hasta la oficina,pero no con el tiempo suficiente como para poder entablar una conversación conella. Ella, Eva, una mujer de pelo rubio que le llega hasta los hombros, de buencuerpo, ni gorda ni flaca, rellenita, buenas tetas, un culo que se vé firme, senota que hace algo de ejercicios, y por sobre todo muy simpática, siempre laveía con unas calzas ajustadas o un buzo, con remera, algo pegadas al cuerpo,lo que le hacía resaltar más sus hermosas tetas y ni hablar de su cola. Siemprebarriendo, regando o limpiando el frente de su casa. Como todo hombre, ya estaba mirando a la“señora”, con otros ojos. Miraba su culo ( me pescó dos veces), y se le notaba comosu cola se tragaba la (no sé como se llaman) bombacha tipo tanga. Cada vez eramás la tentación de mirarla y deleitar mis ojos con ese panorama tan temprano. Un día, por tema de tráfico en la ruta, se mehizo muy tarde, llegaba tarde al trabajo, estaciono y ella ya no estaba comosiempre. Del apuro, me olvido de subir el vidrio de la ventanilla del lado delconductor. Como todos los días, tipo 12 me voy a caminar y a fumar uncigarrillo al auto. Grande fue mi sorpresa, verla a ella parada al lado delauto. Nunca la había visto a esa hora, solo a la mañana temprano. Hasta llegarhasta donde estaba el auto, fui pensando en sacarle algún tema de conversaciónpara entrar en confianza con ella. Cuando llego me dice: Eva: buen día, llegó tarde hoy y se olvidó laventanilla abierta, así que hice de guardían toda la mañana. Yo: huyyy, que decuidado, la verdad por eltráfico hoy se me complicó la llegada. Me extrañó no verla temprano. Leagradezco su preocupación. Eva: terminé de regar y me fui a tomar unosmates. Ví por la ventana que ud. llegó, se bajó y se fue tan rápido que noalcancé a avisarle lo de los vidrios. Cuando salí, ya iba casi por la esquina. Yo: nuevamente le agradezco, espero no hayasido un inconveniente el tener que cuidarme el auto. Mientras abría el auto y sacaba uncigarrillo, aproveché para estirar la conversación. Solo estuvimos hablando decosas triviales, el laburo, los viajes, la ruta hasta que empezé a preguntarlepor ella. Me contó que era separada, que tenía un hijoy dos nietos de 5 y 3 años, que “vivía sola”, durante la semana generalmenteestaba sola y que su hijo la llamaba todos los días, pero que se veían solo losfines de semana. Para esto, yo arranqué con el segundo cigarrillo, y ella mepide uno, “ya que estamos me fumo un cigarrito y me voy a cocinar”. Seguimos la charla hasta terminar elcigarrillo y después cada uno seguimos con nuestras obligaciones. Al momento dedespedirnos, cada uno con su barbijo por el tema de la pandemia, ella en lugarde estirar el brazo para despedirnos con el típico golpe de puños, se baja elbarbijo y dice “nada puños, un buen beso para sellar este encuentro”. Me bajoel barbijo y nos damos un beso en la mejilla, tirando casi a la comisura de loslabios. Ese momento de acercamiento, de rozar su piel con mis labios y sentirel aroma de perfume, el cual me quedó impreganado, me volvió loco, me descolocó su actitud delbeso y me fui hasta la oficina tramando los pasos a seguir. Por supuesto, esteepisodio, cambió nuestra relación. Ya no solo eran los “buenos días”habituales, ya trataba de llegar más temprano para poder hablar con ella. Con el paso de los días, ya la notaba a lamañana con otro ánimo. Un día, de muchísimo calor, creo que llegó a los 40º,cuando estaciono el auto ya deberían estar por los 25º, nos saludamos y me dice“si tenés mucho calor cuando vengas por el cigarrillo, avísame y fumamos dentrode casa con el aire prendido”, a lo que por supuesto no rechazé semejanteoferta. No por el calor, sino por ver hasta donde podría llegar con ella. Tipo12, me voy a fumar mi cigarrillo y ella estaba esperando en la puerta. “Venípasá, hace un calor de locos, vení que está fresquito acá adentro”. Mientrasprendía el cigarrillo, veo que está con un vestido blanco, no muy ajustado, quele llegaba por encima de las rodillas, con un escote no muy pronunciado, peropor los que sobresalían sus hermosas tetas. Cuando se da vuelta para entrar enla casa la sigo, le miro el culo y no veo que no se le marca la ropa interior.Esto me puso un poco caliente. Entramos a la casa y tiene el living comunicadocon la cocina comedor, y sobre el fondo, pegado a la cocina, una puertaventana, que comunica con el patio. Me ofrece algo fresco para tomar y se vapara el fondo. El vestido se traslucía todo, pude verla casi desnuda a travésdel vestido. Cuando vuelve con el vaso de agua, noto que sus pezones estánduros, esto hizo que se me ponga la pija “morcillona”. Le digo “parece que acáestá muy fresco” señalándole los pezones. Ella se ruboriza un poco y me dice“solo por frio se pueden poner así?” Se arrima estirando el brazo paraalcanzarme el vaso, la tomo de la mano y la tiro para traerla más a mi lado, ymirándola a los ojos, le digo “si no es por el frio vamos a tener que haceralgo para bajar esa dureza” y le doy un beso al que ella responde. Me abrazopor el cuello y comienza a comerme la boca, nuestras lenguas empezaron a intercambiarsaliva, comenzé a besarle y a lamerle la oreja, bajé a su cuello, le dabapequeños mordiscos que le sacaban uno que otro suspiro, su respiracióncomenzaba a agitarse, le bajo el bretel del vestido y dejo al descubierto esepar de tetas que estaban sin corpiño y que me estaban matando. Le comienzo acomer las tetas, mientras le chupaba una, le apretaba el pezón de la otra, estohacía que ella gimiera cada vez más fuerte. Ella estiraba la mano y me sobabala pija por arriba del pantalón. Esa escena me puso a mil. Busqué su concha, yestaba muy mojada, la arrimé a la mesada de la cocina, la subí y empezé acomerle la concha mientras sobaba sus tetas. Esa concha rosadita, con unoslabios bien carnosos, despedían jugos a más no poder. Ella me suplicó que no sela chupe más, que estaba por acabar. No le hice caso, seguí con mi lenguarecorriendo cada centímetro de su concha, su clítoris estaba cada vez más duroy cada vez más grande, para evitar que acabar, empezé a besale el lado internode los muslos y de tanto en tanto le lamía el clítoris, lo que provocaba quediera saltos, la recosté sobre la mesada, le levanté las piernas y comenzé acomerle el culo. Al principio ella me decía que no, que no le lamiera el culo,pero estaba tan rico, con algunos pelos decorando ese hermoso ojete, que no mepude contener, le lamia desde el culo hasta el clítoris un par de veces hastaque no aguantó más, comenzó a contraer las piernas, a contorsionar su cuerpo,al tiempo que largaba chorros de jugo blanco por la concha. Seguí chupándoselame corría el jugo de su acabada por la pera, me agarró de los pelos, me sacó desu entrepierna y me empezó a comer laboca. Esto no puede quedar sí, me dijo mientras meapretaba la pija, se bajó de la mesada, me sacó los pantalones y el calzoncillode un solo tirón, se arrodilló y me empezó a chupar la pija, yo ya estaba apunto caramelo, no se si podía aguantar mucho, se dedicó a chuparme los huevos,recorría el tronco de la pija con la lengua hasta que llegaba a la cabeza y conun solo movimiento se la tragó toda. Se la sacaba, me la escupía y se la volvíaa tragar entera. Me avisé que no duraría mucho más, que estaba por acabar y medijo “damela toda, hace tanto que no tengo el sabor de la leche en mi boca, quequiero que me la des toda”. Creo que no teminó la frase, cuando empezé a largarchorros de leche llenándole la boca, hacía tiempo que no acababa de esa forma.Ella se dedicó a limpiarme la pija con su boca hasta dejarla bien limpia. Selevantó me comió la boca, sentía la saliva media espesa y el sabor de mi pijaen su beso. Esto me volvió a calentar, no había terminado de bajarse mi pija,que ya estaba de nuevo para seguir. Cuando miro el reloj, habían pasado ya unahora y media desde que había salido, así que me fui al baño para lavarme unpoco y volver al trabajo. Cuando salgo, ella ya se había puesto el vestido, meacompañó a la puerta, y antes de salir, me dá vuelto me besa y me dice “que serepita, hace 5 años que no sentía lo que me hicistes sentir vos”. Hasta acá llegué, el próximo encuentro esotro capítulo, si tiene buena repercusión este relato, subo la segunda parte.. Gracias a todos
Mi Nuera C5
Javier se había ido y Nuria estaba nerviosa esperando recibir las fotos que éste había hecho durante la sesión de fotos. ¿Cómo serían? Ufff, tenía miedo, sabía que había sido demasiado osada, recordaba verle fotografiar partes de su cuerpo que nunca hubiese imaginado que alguien llegaría a ver. ¡Y se había masturbado delante de él! ¿Cómo iba a poder mirarle a la cara el próximo día? Estaba avergonzada. En ese momento sonó el móvil, uno, dos tres,..., no paraban de entrar mensajes, echó un vistazo y vio que al whatsapp estaban llegando todas las fotos, las descargó pero era incapaz de abrirlas. ¿Qué iba a encontrarse? Finalmente se decidió y miró la primera, era un primer plano de su vulva y el dedo de él tocándola, la segunda reflejaba un primer plano de su esfínter anal, en la tercera se veía el dedo penetrando su esfínter -¡Que vergüenza! Pensó, pero al mismo tiempo sintió como una ola de calor recorría su sexo, ya no sabía que pensar, miró la siguiente y era un plano de ella masturbándose -¡Joder, que cabrón!- Pero miro la foto con detenimiento y vio su cara gozando mientras se acariciaba. ¡Como había disfrutado! Se estaba excitando solo con verlas. De repente sonó el teléfono, miró quien era y vio que estaba llamándola su suegro, no sabía si contestar o no. -¡Que vergüenza! ¿Qué le digo?- Finalmente decidió contestar. JAVIER.- Hola Nuria. ¿Has visto las fotos? NURIA.- Si, las estoy viendo. JAVIER.- ¿Qué te parecen? NURIA.- ¡Joder! ¿No tenías otras peores que éstas? JAVIER.- ¿Por qué, no te gustan? A mí me parecen muy buenas. NURIA.- ¿Buenas? Parezco una actriz porno, me da vergüenza hasta hablar contigo. JAVIER.- No digas eso mi niña, estás hermosísima, eres una mujer bella, con un cuerpo espectacular y lo único que has hecho es disfrutar con naturalidad de él. NURIA.- Si, pero delante de ti, delante de mi suegro. ¿Qué pensarás ahora de mí? JAVIER.- ¿Qué voy a pensar? Lo mismo que antes, que eres una mujer adorable y bellísima y que me encanta estar contigo, ahora mismo no puedo pensar en nadie mejor con quien pasar mi tiempo libre, ya sea para salir de compras, cenar o por supuesto hacer sesiones de fotos. NURIA.- Sobre todo esto último ¿No? – al decirlo sonrió levemente- No lo podrás creer, pero eres el primer hombre que acaricia mi "agujerito" trasero, en toda mi vida solo he estado con un hombre, con tu hijo, y nuestras relaciones siempre fueron bastante moderadas, yo tuve una educación muy conservadora y siempre que me pedía algo extraño me negaba, quizás por eso me dejó por otra, si supiera lo que he hecho hoy contigo seguro que me mataba. JAVIER.- Olvídate de él, piensa solo en ti. ¿Has disfrutado haciendo las fotos? ¿Te ha gustado que yo te viera? NURIA.- Ufff, es que me da vergüenza contestar. JAVIER.- Se sincera, cuando te estabas masturbando y abrías por completo las piernas mostrando como movías la mano en tu sexo, me lo estabas ofreciendo a mí, querías que yo lo disfrutase como tú, y cuando grababa tu cara viendo como te corrías, gemías más fuerte para que yo lo oyese. Dime que no es cierto. NURIA.- No puedo. JAVIER.- ¿Cómo que no puedes? NURIA.- No, no puedo decir que no es cierto, porque cuando me estabas haciendo fotos me encantaba que las hicieras, me excitaba muchísimo verte con la cámara enfocando mi sexo, y cuando acariciabas mi vulva o mi orifico anal me daban escalofríos y deseaba que los penetrases, por eso te dije que me habías dejado a medias, desde que hemos empezado con este juego no paro de pensar en ello, estoy toda la semana esperando que llegue el viernes. Me da vergüenza decírtelo, pero esta semana me he masturbado varias veces viendo las fotos que me hiciste el viernes pasado, esto antes no lo hacía, llevó casi un año sin sexo, desde que me enteré que Iván me había sido infiel, y a pesar de ello no tenía necesidad de sexo, has sido tú quien ha despertado en mi este gusto por el exhibicionismo y la necesidad de masturbarme, el problema es que tu eres mi suegro y nieto de mi hijo, así que no podemos ir más allá, como mucho tocarnos, no debemos cruzar ciertos límites. JAVIER.- No te preocupes, si tú no quieres no lo haremos, pero con eso no querrás decir que anulamos nuestra sesión del viernes próximo. NURIA.- Jajaja. Noooo, ¡Estoy contando los días! Jajaja. JAVIER.- Para tu tranquilidad, te diré que esta semana yo también me he masturbado varias veces viendo tus fotos. ¿Quién no lo haría viendo ese escultural cuerpazo? NURIA.- Ahhh. ¡Que callado lo tenías! Me gusta que me lo hayas dicho, y también me gusta que lo hagas. JAVIER.- ¿Qué es lo que te gusta que haga? Dímelo por favor, quiero escucharlo de nuevo. NURIA.- Me gusta saber que te masturbas mirando mi cuerpo. ¡Me encanta! Y me gustaría ver como lo haces. JAVIER.- Bueno, acabo de hacerlo viendo el video que he grabado hoy. NURIA.- ¿Video? ¿Has grabado un video? ¿Por qué no me lo has dicho? ¿Por qué no me lo has enviado? JAVIER.- Pensé que te molestaría, iba a decírtelo el viernes. ¿Quieres que te lo envíe ahora? NURIA.- ¡Clarooo! Mándamelo ya. Nuria recibió inmediatamente el video, al abrirlo pudo ver su imagen acariciándose el clítoris y gimiendo frente a la cámara al tiempo que movía aceleradamente sus dedos penetrando una y otra vez su coño abierto y húmedo. ¡Dios! Parecía una autentica actriz porno. Visionó el vídeo un par de veces y sin esperar más metió la mano bajo la braga y comenzó a tocarse despacio. Se había comportado como una autentica guarrilla delante de su suegro, pero le encantaba, estaba tremendamente excitada sabiendo que él la había visto y después se había hecho una paja viendo el video. Ya sin control sus dedos invadieron otra vez su vagina mientras pensaba que la próxima vez tendría que ser Javier quien lo hiciera, había visto la foto de su dedo penetrando su ano y ahora quería que ese mismo dedo penetrase su vagina hasta llevarla al orgasmo. – Siii, quiero que me folle con sus dedos, quiero que se adentren en mi sexo hasta que me haga chillar de placer- Sus caderas se movían de forma descontrolada y era incapaz de controlarse, iba a correrse por segunda vez esa noche y le gustaría que Javier estuviese allí para verlo, rápidamente hizo una video llamada y al otro lado apareció su suegro, sin decirle nada colocó la cámara entre sus piernas abiertas y siguió masturbándose sin parar, sus dedos empapados en sus flujos penetraban el coño una y otra vez, entonces subió la cámara para enfocar su cara. NURIA.- ¿Te gusta? Dime que te gusta.- Su cara era de auténtico placer- ¿Quieres ver cómo me corro? Esperó la respuesta de él, pero en lugar de ello vio como Javier sacaba su pene y comenzaba a pajearse. Por fin podía ver su verga, había imaginado como era al notar el gran bulto bajo el pantalón, la había rozado por encima de éste, pero ahora tenía la oportunidad de verla, como desearía tenerla al lado y poder tocarla, o que se la metiera bien adentro, pero no, eso no podía ser, había limites que no debían pasar. NURIA.- Siii, me gusta verte, me gusta tu polla, no sabes cuanto deseo tocarla. Bajó la cámara de nuevo entre sus piernas y continuó penetrando su coño con los dedos. JAVIER.- Siii, tócate, tócate para mí. NURIA.- Ummm ¿Te gusta como lo hago? ¿Me ves bien? JAVIER.- Siiii, veo tu coño bien abierto, estoy a punto de correrme. Nuria subió el móvil para verlo mejor, Javier sacudía su polla con rapidez y sus jadeos iban en aumento, de repente gimió con fuerza y de su verga salió una descarga de semen hacia la cámara del móvil. Ella instintivamente lo acercó a sus labios. ¡Como le gustaría haberla recibido en su boca! –Estoy loca pensó, si a mi marido nunca le deje correrse en mi boca- pero no importaba, ahora se la hubiese tragado toda, estaba dispuesta a lo que fuera, notó como su sexo se lubricaba aún más y sus flujos deslizaban por sus labios vaginales y aceleró el movimiento de sus dedos, bajó de nuevo la cámara para enfocar su coño. JAVIER.- No mi niña, quiero ver tu cara, quiero ver como te corres. Ella enfocó su rostro y comenzó a jadear frente a la cámara, mordía sus labios de placer y sonreía para él repitiendo una y otra vez. NURIA.- Mírame bien, voy a correrme para ti, mírame, mírame, ya, ya. Uffff, Dios, me corro, me corro. Se relajó un momento y a continuación preguntó a su suegro que le había parecido. JAVIER.- Ha sido estupendo, me encanta ver la cara de viciosilla que pones al correrte. NURIA.- Y a mí me gusta que me mires, me encanta exhibirme para ti, si tu quieres seré tu niña viciosa. Jajaja. JAVIER.- Si, eso me gusta, que seas mi niña viciosa. NURIA.- Estoy deseando que llegue el viernes, ahora tengo que dormir, ciao. Javier y Nuria se habían visto el lunes y el miércoles cuando él llevaba el niño a casa después de la guardería, pero ninguno había hecho comentario alguno referente a lo ocurrido el viernes anterior, ambos lo deseaban, pero ninguno se atrevió, esperaban impacientes la llegada del viernes para volver a tener una sesión fotográfica. _______________ El viernes antes de ir, Javier fue a una tienda de V. Secret y compró un Picardías de malla y encaje de chantilly y una braguita de encaje, al llegar a casa, y una vez que el niño estaba durmiendo, colocó la ropa encima de la cama de Nuria y fue a prepara la cena, una buena botella de vino y solo algo de picoteo, ya que lo importante era el postre. Poco después llegó Nuria, le dio dos besos y le dijo que iba a ducharse y volvía de inmediato, al entrar en su habitación vio la lencería extendida encima de la cama, solo con verla sintió que una ola de calor subía por su cuerpo. ¡Que ilusión! Le había regalado algo nuevo para esta ocasión, su suegro era un detallista, si hubiera sido su exmarido ni se hubiera molestado, cogió la ropa y vio que era muy atrevida. ¡Como le gustaba! Era transparente y podría lucir sus curvas para él, y al no llevar sujetador sus grandes senos estarían expuestos por completo a su vista, estaba deseando ponérsela. Se duchó rápidamente, se puso la braguita y el picardías y fue al salón. N.- ¿Cómo me queda? A mi me parece precioso, y creo que resalta mucho mis encantos –dijo acariciándose los senos- ¿O no? Jajaja. J.- Sigues siendo una Diosa, pero ¿Podrías hacerme un favor? Nuria le miró sorprendida pensando que no estaba atractiva. J.- Recógete el pelo en una coleta por favor. Ella sonrió y fue a su cuarto a peinarse, poco después regresó, se sentó en el sofá, tomó la copa que le ofrecía su suegro y brindaron por la sesión fotográfica que les esperaba. Javier hizo una señal y ella enseguida entendió lo que quería, al instante se reclinó hacia atrás separando las piernas y mostrando la braguita a su suegro, él asintió y siguieron bebiendo y picoteando. Nuria veía como Javier no paraba de mirar el interior de sus piernas y sus enormes pechos, esto le agradaba y hacia que ella se moviese de vez en cuando abriendo más las piernas para facilitar que él pudiera ver con más facilidad su braguita, que ya estaba empapada. ¡Como le gustaba ser observada! Pero quería empezar ya, necesitaba posar para él y mostrarle todas su zonas intimas, quería que viese su sexo húmedo, sus pezones erectos, y también su culo, si, parecía imposible que ella pensara eso, pero quería que su suegro viese de nuevo su orifico anal, ese que nunca antes había tocado nadie. –Uffff ¡Que caliente estoy! ¿Y si hoy quiere volver a penetrar mi culo? ¿Qué debo hacer? Nunca he probado eso, la verdad es que nunca he probado nada, no tengo experiencia y él lo va a notar -Pensó- La posibilidad de no estar a la altura la tenía muy nerviosa e insegura. Después de la cena Javier sirvió un par de copas, puso música y pidió que bailase con él, esto hizo que Nuria se relajase, comenzaron a bailar y ella abrazó con fuerza a Javier apretando sus senos contra el pecho de éste, sentía su calor y le daba confianza, ahora sabía que no iba a tener problema, haría todo lo que él deseara. Mientras bailaban Javier puso las manos en su espalda, después fue bajándolas hasta llegar a sus nalgas, subió el picardías y co
Mi Nuera C2
La semana había transcurrido sin novedad para Javier, lunes y miércoles había recogido a su nieto en la guardería y lo había llevado a casa de su nuera, ésta se había comportado con naturalidad y no le había comentado nada de las fotos, el miércoles al marcharse le dijo que el viernes tenían pendiente una cena, así que parecía que todo iba bien y ella no había dado marcha atrás. En el trabajo no podía concentrarse, solo pensaba en ella y no paraba de mirar las fotos del móvil, eso le había costado tener que ir al aseo a masturbarse en un par de ocasiones. Ahora su plan era conseguir que el viernes la cena fuese por los mismos derroteros que la anterior, para ello llevaría una buena botella de vino acompañado de buen jamón y buen queso, y por supuesto el móvil con la batería bien cargada, si ella le dejaba quería grabarla también en video, aunque no esperaba tener la oportunidad de repetir una noche como la anterior, su nuera era una mujer discreta y recatada y estaba seguro que no volvería a comportarse con el mismo descaro y sensualidad otra vez. Nuria esperaba con ansiedad la noche del viernes, todos los días miraba las fotos que le había hecho su suegro y al verlas se sentía atractiva y sexy, a pesar de haber tenido un hijo mantenía un cuerpo imponente capaz de atraer a cualquier hombre, solo había que ver el paquete de su suegro cuando la fotografiaba, al pensar esto imaginaba lo que podría hacer en la próxima cena, quería demostrar a Javier que su hijo había perdido una mujer realmente espectacular. ¿Pero qué podía hacer? Ya había posado en lencería para él, le había mostrado la humedad de su sexo, es más, parte de su vulva había quedado expuesta, ya solo le quedaba ofrecérselo entero, pero no, eso era una vulgaridad. ¿Que podría pensar de ella? Tenía que pensar algo, la cena era mañana y aún no tenía claro qué hacer. O quizá si, al salir hoy del trabajo iría a comprar lencería más provocativa y le pediría que hiciese nuevas fotos, después se le ocurriría algo sobre la marcha, o mejor, le llamaría ahora para que la acompañase a comprar ropa con la que fotografiarla mañana, antes de recoger al niño de la guardería tenía una hora, tenía que llamarle ya para quedar con él. Inmediatamente llamó a Javier. NURIA.- Hola Javier, estaba pensando si esta tarde podrías acompañarme a comprar ropa, es que antes siempre iba con Iván para que me aconsejara, pero ahora no tengo a nadie, Tendríamos que ir cuando yo salga del trabajo porque después tengo que recoger al niño en la guardería. A Javier le pilló por sorpresa la propuesta, pero no lo dudó ni un segundo y respondió que sí, estaba deseando verla, aunque solo fuera para comprar ropa. A la hora indicada se encontraron en la puerta de un Centro comercial Dios! Cómo venía vestida....estaba deliciosa, traía puesto un leggings color beige que le hacía lucir el culo de manera infartante. Cada vez tenía mas ganas de enterrarle la verga dentro de ese ano que lo enloquecía. Javier preguntó si iban a la planta joven, pero ella respondió que no, tenía mucha ropa de vestir pero le faltaba ropa interior, así que le llevó directamente a la sección de lencería. Javier la acompañó y esperó a que ella eligiese las prendas, Nuria las miraba, decía que eran muy bonitas pero luego volvía a dejarlas, así lo hizo en varias ocasiones, entonces Javier extrañado preguntó por qué las dejaba si decía que le gustaban. Ella respondió que eran muy bonitas pero también muy caras y no podía permitírselas. Javier contestó que no importaba, él las pagaba, le sobraba dinero para poder hacer un buen regalo a su nuera. Ella se acercó, le abrazó y le dio un beso, a continuación cogió dos prendas y se dirigió al probador, entonces vio que su suegro miraba con mucho interés un conjunto que tenía puesto un maniquí, así que paró y le dijo que como él era quien pagaba tenía derecho a elegir alguna de las prendas. Javier se quedó pensativo y decidió que tenía que ser algo muy sugerente, si iba a dejar que la viese en ropa interior quería que fuese lo más erótica y provocativa posible. Se acercó a la dependienta y le pidió el conjunto del maniquí, que se componía de un picardías transparente, sujetador, liguero, medias y un tanga diminuto de encaje. Con todas las prendas en la mano Nuria entró en el probador, vio que Javier no entraba con ella, y por un momento pensó en decirle que pasase, pero después recapacitó y se dio cuenta que no era adecuado. Se puso el que había elegido ella, se trataba de un conjunto de culotte rosa y top blanco, abrió la puerta y se mostró ante Javier, éste se quedó boquiabierto, ante si tenía a su nuera posando semidesnuda y sonriéndole. NURIA.- ¿Qué te parece? JAVIER.- Estás esplendida, no puedo decir más. Nuria metió la mano dentro del sujetador y colocó sus tetas sacándolas un poco, una parte de la areola se veía claramente y los pezones prácticamente salían por arriba. NURIA.- ¿Mejor así? Sin darle tiempo a responder, giró sobre si misma dándole la espalda y levantó ligeramente el culo mostrándole el culotte. Javier no se lo podía creer, el culotte encajaba a la perfección en sus cachetes y evidenciaba el magnífico trasero que tenía. ¡Como le gustaría lanzarse sobre él y tenerlo entre sus manos! – ¡Era un auténtico culazo!- Pensó. NURIA.- Si te gusta me lo quedo, pero antes tengo que probarme el conjunto que tú has elegido Javier salió del vestuario para que ella se cambiase. Poco después ella volvió a abrir la puerta y le miró con una sonrisa de satisfacción. NURIA.- Este lo has elegido tu ¿No me digas que no te gusta? Javier la miró de arriba abajo sin capacidad de articular palabra, el picardías transparente dejaba ver el tanga, el sujetador y el liguero, pero las medias hacían que sus piernas pareciesen tremendamente atractivas, realmente estaba de escándalo. Nuria cogió con sus manos el borde del picardías y giro sobre si misma haciéndolo flotar, por lo que dejó a la vista el diminuto tanga y sus maravillosas nalgas. Al verla, su pene creció rápidamente bajo el pantalón. NURIA.- Bueno, di algo. JAVIER.- Eres una Diosa, no puedo decir más. Ella miró de reojo el bulto en el pantalón de su suegro y sonrió complacida, a continuación se tocó sin disimulo los pechos y dijo. NURIA.- ¿No te parece que el sujetador me queda grande? Quizá sería mejor una talla menos. Para Javier estaba perfecto, pero llamó a la dependienta y pidió una talla menor, cuando la trajo y se la entregó a su nuera hizo amago de salir y cerrar la puerta, pero ella le retuvo del brazo y le dijo que pasase. NURIA.- Eres de la familia, no te vas a asustar por ver unos pechos. Entonces se sacó el picardías y desabrochó el sujetador dejando sus enormes tetas frente a Javier, éste era la primera vez que las veía y las tenía tan cerca, ahora podía apreciarlas con toda claridad, eran unos senos redondos, grandes, con una areola pequeña de color marrón y con unos pezones que apuntaban al exterior, en una sola palabra, eran perfectos. Nuria se puso el nuevo sujetador y amasó sus tetas para acomodarlas dentro, Javier no sabía cómo disimular su erección, con esta talla los senos prácticamente quedaban fuera, era incapaz de tapar las areolas y los pezones, ella miró hacia abajo, lo vio y dijo que éste era perfecto. NURIA.- A mí me gusta así, si tú estás de acuerdo me lo llevo. JAVIER.- Por supuesto, te queda clavado. Nuria le abrazó otra vez pegando las tetas a su pecho, él sin poder evitarlo la cogió por las caderas y deslizó un poco las manos hasta tocar su culo. ¡Ufff, lo tenía firme y duro! Nuria notó su erección y sonriendo le preguntó si eso era por ella, Javier avergonzado respondió que sí y la pidió perdón diciendo que esa reacción del cuerpo era incontrolable, ella sonriendo contestó que no importaba, al contrario, se sentía halagada. Después, con cara de picarona le dijo. NURIA.- Mañana tendrás que hacerme algunas fotos para que yo vea desde todos los ángulos mi nueva lencería, aquí no puedo valorar si realmente me queda bien. ¿Te importa? Continuará...


