#Muy Ricas
Fotos, gifs y packs de Muy Ricas subidos por la comunidad.
Están muy ricas la de lentes es una nalgona muy buena, algu
IMG · 12 fotosBorracha en mi habitación
Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr
Mi novia y su tío 😯
Le pido prestado el celular a mi novia , y se me da por entrar al WhatsApp y que encuentro ?, Un chat del tío y el le decía que rica estas nena mostrame esas tetas y ella le decía gracias tío, mmm mis tetitas no se me da vergüenza , que va a pensar la tía El ponía no ve nada ella tranquila vos pásamela quiero verlas sos una nena hermosa ... Bueno tío confío en vos , espera ahí va... Ahi esta tío que vergüenza te gustan ? Mmmmm mi nena son enormes amor , el tío te la quiere acariciar son hermosas y muy ricas Awwww gracias tío , el tío me mostrarias tu verga quiero ver todo lo que se como la tía 🥵 Mmm estás caliente bebé , la querés a toda mi verga entre esas tetas enormes y esos pezones ricos Mmmm tío es hermosa tu pija, soy una nena mala y me porte muy mal no me das con eso en la cara o te gustaría más acá 🤭🤭🤭🤭
estás me sacaron la leche hoy gordas y tetonas muy ricas
IMG · 19 fotosLa vez que me coji a una madura desconocida.
No soy muy bueno haciendo este tipo de post, pero aquí va una historia de la vez que me coji a una madura muy rica... Un día mi madre me había encargado ir a comprar algo al súper mercado, y al momento de pagar enfrente de mi estaba una madura muy buena, llevaba unos leggins que le resaltaban esas nalgotas, ella hizo su pago y todo y yo pagué y fui atrás de ella, y en eso mire que llevaba muchas bolsas y decidí ayudarla, y acepto y no estaba tan lejos su casa, cuando llegamos entramos a su casa, me ofreció un vaso con agua y acepte, luego me preguntó sobre mi edad y mi nombre, y luego le saque plática, y en eso le pregunté si tenía hijos, y me dijo que no, y en eso me empezó a decir que su ex marido le había sido infiel y que tenía 3 semanas que se había separado de el, y así, platicamos por unos 10 minutos, luego me ofreció de comer, y acepte, y después entro a su cuarto a cambiarse, yo no me resiste y me asome por una ventana que tenía, y le mire sus nalgotas, tenía también buenas tetas pero sus nalgas estaban muy ricas, paradas y tenían buen tamaño, luego sentí que se dio cuenta que la observaba pero no me dijo nada, ya después me empezaba a excitar, se agachaba según a recojer algo y me ponía las nalgas enfrente de mi, no me resiste y se las agarre, la abrace y le pasaba mi pene (yo tenía pantalón) en sus nalgas y en eso que se ríe y le dije, está muy rica, no le importa si la agarró, y me dijo que no y que le gustaba, en eso nos comenzamos a besar y estaba bien caliente, tenía la verga bien dura y bien parada, en eso se empezó a desnudar y se agachó y me dio unas mamadas bien ricas, y luego cuando me la empecé a cojer ella se puso en cuatro y yo le empecé a dar bien fuerte, ella gemía super rico, me excitaban sus gemidos, me pedía más y más, y yo estaba dándole como toro, en eso me vine(por suerte me había puesto condón) y después seguimos cojiendo más, en diferentes posiciones, ella no paraba de pedirme más hasta que se vino a chorros, gimió super rico que me hizo venir igual a mi, estábamos disfrutando mucho el momento, y cojimos hasta que ya era algo tarde, después de terminar de cojer me pasó su número de teléfono, y aveces le marco o ella me marca, y cojemos super rico, si puedo le tomaré una foto, no se me había ocurrido pero ahora ya para poder subirlas aquí, en esta página, esa es mi historia, espero les guste.
Sola en su departamento
En ese entonces yo estaba todavía en launiversidad, acababa de entrar. Inicié estudiando Diseño industrial, peroposteriormente me cambié a la carrera de arquitectura, Por suerte me cambié ala segunda semana de haber iniciado las clases. En fin, cuando llegué al salónel primer día en diseño industrial fue cuando la conocí, su nombre era Andrea,una chica linda como de 1.66 metros de estatura, buen cuerpo, el pantalón seajustaba a su cadera sexi y mostraba unas nalgas bien formadas, y estas atraíanlas miradas de todos como si fueran dos imanes. Yo me la pasaba viéndola todo el día, de hecho,me sentaba siempre en la silla atrás de ella. En algunas clases los salones teníanrestiradores y bancos para dibujar, no había butacas, así es de que ella sesentaba delante de mí, dándome la espalda, sentada en el banco que no teníarespaldo, posando sus enormes nalgas que salían de la superficie del asientopor lo grandes que eran. Cada vez al observar esa tremenda vista se me ponía laverga tan dura que solo rezaba porque no me tuviera que levantar a ningún lado.De lo contrario se me marcaría todo en mi pantalón. Pasando los días le empecé a hablar, y meenteré que venía de otra ciudad que estaba a 1 hora de la escuela, por lotanto, ella rentaba un departamento a tan solo una cuadra de la universidad.Así es, vivía sola. Al escuchar eso, inmediatamente se me vino a la mente todoel desmadre que ella podría hacer, o quizá que ya estuviera haciendo. En algunas ocasiones, como yo me sentaba atrásde ella, logré tomar algunas fotos de su tremendo culo, mientras ella estabaparada a un lado de su restirador o sentada en su banco. Recuerdo que preparabala cámara de mi celular, le bajaba todo el brillo posible y lo colocaba debajode la mesa, entonces empezaba a disparar ráfagas de fotos. Sus nalgas salíanperfectas, todas para mí. Solo me las imaginaba dándome sentones uno tras otro. A los días siguientes fue cuando decidícambiarme de carrera, afortunadamente arquitectura estaba en el mismo edificiode diseño industrial, así es que podía seguir viendo a Andrea en los cambios declases, en los pasillos del edificio. Seguí manteniendo la comunicación con ella, yahí fue donde todo empezó. Al parecer yo también le caí bien desde que nosconocimos, entonces me empezó a invitar a fiestas a casas de sus amigos. En síeran pedas, solo para ir a beber alcohol. Tomábamos lo que fuera, cerveza,tequila, vodka, y demás. Recuerdo que solo terminaban las clases y nos íbamosde inmediato a pasarla bien. Con el paso del tiempo y las salidas me puse apensar que ya tenía que decirle a Andrea que me atraía o algo por el estilo,porque si no, caería en la friendzone. Pero tampoco quería una relación, soloquería cogérmela hasta llenarla toda de leche y sentir sus nalgas rebotar enmí. En una de estas pedas, en la casa de un amigo,le dije que me atraía, que se me hacía muy guapa. Ella ya estaba algo mareada,ya llevábamos como 4 horas ahí tomando. Andrea solo me dio un beso y nada más.Al final del día me dijo que si la podía llevar a su casa, y así fue. Nossubimos a mi carro y ahí solo fuimos platicando en el camino. En mi mentedecía: “cállate y desnúdate”. Pero no me atreví a decírselo. Cuando llegamos a su departamento, estacioné elcarro, ya eran como las 11:30 de la noche. Ella se bajó del auto y yo también.Quise verme como un caballero y acompañarla a la puerta. Entonces ella solodijo: - ¿Quieres pasar? Cuando terminó de decirme esa pregunta, en mimente solo agradecía al universo por esta oportunidad. Aunque le respondí decierto modo para no verme muy urgido. - ¿No se enoja la dueña del departamento? Lepregunté. Andrea me había comentado que en el edificio dedepartamentos donde ella vivía, en la planta baja en la entrada vivía la dueñadel edificio, y como esta dueña solo les rentaba a mujeres pues, teníaprohibida la entrada a hombres después de las 11pm. Yo me saqué de onda conesas reglas estúpidas. Ni que la señora fuera su mamá. -No, yo vigilo y tú te pasas. Me dijo Así es como llegué a su departamento. Era undepartamento pequeño, pero tenía lo necesario para vivir, o para coger cadanoche. Empezamos a platicar mientras Andrea sacaba unabotella de vodka de su closet. Me empezó a contar que esa botella se la habíaregalado su exnovio. Yo no le estaba poniendo atención, yo solo veía sus tetas,muy ricas y de buen tamaño, por cierto. En ese momento yo ya había perdido la nocióndel tiempo, al igual que ella. Así que sin pensarlo me dijo: -Quédate a dormir conmigo. -No puedo. Le contesté. Aparte no hay espaciodonde quedarme. En su recámara tenía una litera, una cama sobreotra. La cama de arriba estaba llena de muchos cartones, papeles, basura, entreotras cosas. -Quédate aquí en la cama de abajo conmigo. Medijo. -No, como crees, si quieres me quedo en la camade arriba. Le dije. -No se puede, está llena de cosas. Merespondió. -Bueno, me puedo quedar en el piso. Le dije. -No seas tonto, anda, ven. Me decía con unaexpresión sensual y erótica. De un momento a otro, sin darme cuenta, ya sehabía quitado el pantalón y se había puesto un pequeño short para dormir queenmarcaba bien sus ricas nalgas. De hecho, era tan corto que se le veía medioculo. También ya tenía puesta una playera sin sostén, la cual, dibujaba sushermosos pezones, duros, redondos y pequeños. De repente se me empezó a ponermuy dura la verga, y simplemente la acompañé a acostarme con ella. Apenas me había acostado boca arriba en la camacuando, sin previo aviso, con su brazo me giró hacia ella y me empezó a besar.La empecé a tocar, no lo pensé dos veces. Frotaba con mi mano su mojada vagina.Metí mi mano bajo su short y comencé a masajear sobre su calzoncito.Rápidamente se mojaba más y más, cada vez se excitaba con mayor placer, cosaque me comunicaba con sus gemidos. Yo tenía miedo de que la dueña de los departamentosnos escuchara. La puse boca arriba y yo sobre ella, le empecéa chupar sus tetas haciendo círculos con mi lengua en cada uno de sus pezones.Mientras chupaba un pezón, con una mano le tocaba el otro, se lo apretabasuavemente y tiraba de él. Poco a poco me deslicé hacia abajo, con besos ychupadas pasando por su abdomen, con el objetivo de llegar a sus jugosvaginales. Tenía un abdomen hermoso. Esta chica hacía ejercicio. No le chupé la vagina inmediatamente, jugué unpoco son sus ganas y emociones, besaba su entrepierna izquierda y pasaba miboca sobre su vagina sin tocarla, haciéndole creer que si lo haría, solo parallegar a su otra entrepierna. Yo sentía como se excitaba. -Chúpamela. Me rogaba. Entonces le bajé de un tirón su calzoncito yposé mi lengua sobre su clítoris, dándole masajes en forma de círculos. Subía ybajaba mi lengua, y Andrea solo gemía cada vez más fuerte. Al mismo tiempometía mis dedos en su hoyo, tocando si punto G. De repente, toda excitada… Me dijo. - ¿Traes condón? Me preguntó. ¡Yo no traía condón! ¡Y no quería que estoterminara! No sabía que decirle, con el miedo de que, si le decía que no, talvez ella pararía, se detendría, dejando pasar esta oportunidad. -No, no traje condón. Le dije, mientrasesperaba su respuesta. -No te preocupes, yo tengo uno aquí. Merespondió. Qué clase de chica es esta. ¿A cuántos hatraído a su departamento? Me dije a mí mismo. No le di mucha importancia. Ella fue a suclóset nuevamente y me dio el condón en la mano, y sin perder más el tiempo, melo puse. Mientras yo me lo colocaba ella se desnudó completamente. -Cógeme. Me dijo. Quiero que me lo metas muyduro. Soy tuya. Andrea se colocó nuevamente boca arriba y abriósus piernas, dejando ver una vista perfecta y excitante. Me aproximé hacia ellay se lo empecé a meter. Hasta el fondo. Ella gemía con cada embestida que ledaba. -Que rico lo haces, no pares. Me decía Al mismo tiempo le chupaba sus tetas, suspezones. Ella gritaba muy fuerte de placer. La agarré y la coloqué “de cucharita” ambosacostados de lado. En ese cambio de posición me quité el condón.Quería sentirla directamente. Quería que mi pene sintiera su vagina y susfluidos. Se la seguí metiendo. Ella no se percató de queya era sin condón. Tal vez porque estaba muy excitada o borracha. Entonces la tomé de los hombros mientras ellaseguía dándome la espalda, le estaba dando unas embestidas más fuertes, hastaque me dijo… -Voy a acabar. Voy a terminar muy rico. Nopares. Seguí cogiéndomela hasta que soltó el grito yel gemido final de placer. Ella estaba teniendo un orgasmo impresionante.Rápidamente yo también quise terminar, así es que saqué mi pene de su vagina yempecé a soltar todo el semen que tenía, mientras le pintaba todo el culo decosa blanca. ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………… Si te gustó este relato y quieres más contenido,puedes apoyarme directamente en PayPal con lo que gustes. Así, seguiré subiendomás historias.













