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CCarlita_transLv1· hace 1988 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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DDdominadorrLv1· hace 1989 dRelatos

Encuentro sin su marido

Y bueno después de tremenda salida seguimos en contacto y tuvimos un par de encuentros más A la semana de haber tenido el encuentro me escribieron en el grupo de wp que les gustaría seguir con los juegos de dominación. Los calentó mucho y querían ir un poco más allá. A mi juego me han llamado por lo que les di un listado de accesorios para comprar...  Jaula de castidad masculina, fusta, choker, cadena y cola de zorra. Cuando vieron todos los accesorios que hay además de los que les hice comprar se entusiasmaron y querían comprar todo pero como me gusta ir paso a paso no deje que los compren. Estuvieron toda la semana escribiendo y contactando para que les diga que íbamos a ser, cual era mi plan y cuando lo íbamos a estrenar. Por supuesto que no les conte ni una palabra y cada vez que preguntaban de mas les ponía penitencia. Todo esto de la dominación realmente me gusta y es lo que mas me calienta pero  nos había quedado pendiente tarea del encuentro anterior. La formación de una hotwife es facil pero requiere dedicación.  Le escribí por separado a ella y le dije que él no se tenía que enterar. Tuvimos una charla inicial de media hora, lo que le propuse era simple. Si vas a engañar a tu marido tenes que hacerlo bien… tengamos encuentros sin que él sepa… Le encantó desde un principio, hay cierto morbo que muchas hotwife guardan y es que aunque tienen toda la libertad del mundo de cogerse a otros hombres y poder  contarselo al marido no quieren hacerlo, de alguna manera se sienten mas putas si lo guardan en secreto. A la siguiente semana ella se tomó un día libre en el trabajo y arreglamos para encontrarnos. Por supuesto que para que él no sospeche y  humillarlo (que a ella le encanta) le pidió que la lleve hasta el trabajo. Alquile un hotel tipo campo para pasar el día, fui a buscarla hasta el trabajo y comenzamos el viaje hacia el hotel. Cuando subió al auto se inclinó hacia mi boca para besarme, me recliné hacia atrás y le pregunté qué haces putita?. Ella - Te quería saludar Yo - Solo yo puedo besarte en la boca, vos a mi solo cuando te lo pido. Ella - Perdón señor Yo - Desde ahora cuando nos veamos me vas a pedir permiso para saludarme y si yo te doy el ok me vas a saludar pero chupandome la pija Ella - Ok señor… Yo - … que estas esperando para preguntarme? Ella - Puedo saludarlo? Yo - Si putita, desabrochame el cinturón y el boton del pantalon, bajame el cierre y chumpame la pija, todo bien despacio. Claramente la hice chuparme la pija durante todo el viaje mientras yo manejaba. A 20 minutos antes de llegar el hotel frene en un bar, le dije vamos a desayunar pero antes quiero que sepas algo. Si en algún momento del día te sentis desorientada mira tu celular... Nos sentamos, pedimos dos café con medialunas y desayunamos…  Lleve una vibrador bluetooth que había comprado. Le dije que antes de llegar al hotel lo ponga en la cartera y que la deje abierta para que se viera desde afuera. Lo puso en un bolsillo frontal que tenía la cartera y dejó el cierre abierto, se veía a diez metros. Le di indicaciones de que cuando llegara al mostrador del hotel apoye la cartera arriba para que el/la recepcionista viera el vibrador. Estuvimos casi una hora, yo tenía un plan pero no estaba sucediendo lo que yo necesitaba.  Yo - Queres ir al baño antes de salir? Ella - Es lejos? Yo - Si Ella - Bueno voy Se levantó, caminó hacia el baño y en cuanto entró deje dinero suficiente en la mesa para pagar la cuenta y que se pudiera pedir algo mas y me fui... Emprendí viaje hacia el hotel, al cabo de quince/veinte minutos me llamó… Ella -Dónde estás? Yo - Te fijaste tu celular? Ella - Ay no!, perdòn… Yo - Estas castigada Y corte… Le había mandando un mensaje que decía: Si queres ser una zorra, vas a llegar al hotel como tal… Te voy a mandar un Cabify para que te pase a buscar y te lleve al hotel, una vez que llegues presentate en la recepción y decile que tenes una reserva en la habitación A332, que el señor “XXX” te esta esperando. Me contesto el mensaje diciendo ok. Llegue al hotel, fui hasta el mostrador y le hablé a un muchacho que estaba de recepcionista.. Yo - Tengo una reserva al nombre de “XXX”. El - Perfecto señor Se fija en el sistema... El - Señor veo que usted ya esta ingresado en el sistema, quiere verificar sus datos? Yo - No, gracias El - Perfecto, ya le entrego su tarjeta. Pasaron 5  minutos y me hace entrega de la tarjeta... Yo - Nene quiero pedirte un favor, estoy esperando una dama de compañia y quiero la mayor discreción… podrás entregarle esto cuando llegue y acompañarla hasta la puerta de la habitación? Dale una tarjeta para que entre y me avisas a mi cuando lo hayas hecho, yo voy a estar afuera en el bar. Le di una propina y medio dudando accedio… El - Perfecto señor, desea algo mas? Yo - No gracias. Lo que le entregue al muchacho era un vestido de sirvienta que habia comprado junto con el vibrador, tenia una percha y  me asegure de que el nylon negro que lo recubria quede mas corto de lo que era el disfraz para que se viera. Fui rápido a la habitación, me puse una maya y una musculosa, le pedí un cabify y le mande un mensaje con captura de pantalla de que auto la iba a buscar. Como la aplicación te deja ver el recorrido, cuando estaba llegando baje a la recepción y me escondí sentado en unos sillones detrás de unas plantas. Ella entra, se acerca al mostrador y me doy cuenta de que cometí un error… como hay distancia social ella no podía acercarse al mostrador lo suficiente para apoyar la cartera… Por otro lado la estaba atendiendo una chica que era la compañera del muchacho al que yo le había hablado. A punto de improvisar un plan b , veo que el muchacho se acerca, le dice algo a la compañera y empieza a atender a el a mi putita. Le da la tarjeta, le entrega el vestido en la mano y la acompaña hacia el ascensor. En ese momento la cara de mi putita no podía creer lo que estaba pasando. Aunque la idea original era hacerlo cuando tenga la cartera arriba del mostrador, ates de que llegue el ascensor se me ocurre prender el vibrador con la aplicación del celular (tuve que acercarme un poco porque no conectaba). Si mi putita estaba avergonzada cuando le dio el vestido, en ese momento quería que se la tragara la tierra. Deje que la acompañe hasta mi habitación, yo me fui al bar y espere que el muchacho venga a avisarme de que la putita había llegado. Al cabo de diez minutos maximo tenia al muchacho avisandome y a ella llamándome al celular. Ella - Ya estoy en la habitación Yo - Te pregunte? Ella - Perdón señor Yo - Esperame en cuatro patas como una gata al lado de la cama hasta que llegue. Corte... El muchacho - Señor ya está la señorita en su habitación Yo - Está buena? El muchacho - Desconcertado… S..S..Si señor Yo - Queres usarla después? El muchacho - Sonríe… no señor muchas gracias Terminè de tomarme mi cerveza que recien la habia pedido y subì. Estaba ella ya fastidiada de estar en cuatro patas pero trato de sonreir igualmente.  Ella - Señor lo puedo saludar? Yo - Otra vez putita? como te gusta la pija… dale veni, pero hacelo en cuatro patas como la gata que sos. Se acercó muy sensual , meneando ese culo hermoso que tiene, llego hasta mis pies, se sentó de rodillas y muy despacito me desabrocho el cinturon y el boton del pantalon, me bajo el cierre y se puso la pija en la boca con una suavidad como chupando el helado mas sabroso del planeta. Tenia preparado mi cinturon para usarlo de collar sado para ella, la noche anterior le habia hecho una serie de aguejos para que ajuste justo el ancho de un cuello… Me calento tanto la situación que enseguida quise sodomizarla. Me saque el cinturon, se lo ajuste al cuello y tome el otro  extremo… Le di dos vueltas a mi muñeca y me quedo la mano en su nuca. Con fuerza comence a meterme el miembro bien dentro de su boca hasta la garganta pero todavia quedaba algo fuera. Salivando me miro a los ojos y trato de decirme que no podía…  Yo - Putita ahora sos mía y te voy a hacer lo que yo quiera. El que decide que podes y que no soy yo. Retome el control y le meti la verga un poco mas. Nunca llegue a metersela completa en la boca pero era muy temprano para que me vomite los pantalones. Haciendo uso del cinturon la lleve hasta la cama como paseando a una perra en celo y la hice acostar en la cama, poniendo los dos pies en el piso y los brazos estirados hacia adelante. Yo - Zorrita vos querias dominación? te voy a azotar con el mismo cinturon que tenes en el cuello. Y le di una nalgada con la mano abierta que sono en toda la habitación…. Pego un grito como el gemido del primer encuentro cuando le manotie el orto y se retorció para un lado y para el otro. Yo - te ardio putita? Ella - S… s… si señor, me dolio Yo - Queres mas? Ella - Nooo.. Pafff, otra nalgada… Ella - Ayyy! Yo - Recién estamos empezando, que decepción… Ella - No aguanto, me duele… Yo - No te pregunte Le pedi que se de vuelta y quede con la boca en el borde de la cama Yo - Abrí la boca lo mas que puedas putita Muy obediente ella abrió la boca y se la cogi como si fuera la mejor concha del universo. Viendola desorientada por la cogida de boca que le pegue le pedi que se sentara arriba mio y me cogiera. Esa posición es una de las mas copadas para mi , puedo durar el tiempo que quiera sin acabar. Yo - Putita cabalga pero no vayas a acabar eh… No pasaron mas de 10 minutos que ella no aguantaba y quería acabar. Por lo que volví a tirarla arriba de la cama, boca abajo, con los pies en el piso y los brazos extendidos. Le saque el cinturon que todavia lo tenia puesto en el cuello y le di un cinturonazo (suave) Ella - AYSSSSS… suspiro hacia adentro Yo - Te gusto putita? Ella - Un poco Yo - Pafff, otro cinturonazo tambien suavecito Ella - SSSS. Asi si… Yo - No te pregunte Ella - Perdon Señor Yo - Queres acabar? Ella - Si por favor Yo - Tenes que aguantarte que te azote mientras tanto… pafff y esta vez fue un poco fuerte… Ella - Ayyyyyy! La lleve hasta el borde del orgazmo varias veces y le hice el mismo juego, le saque la pija justo antes y la azote.  Ella - No aguanto mas! cagame a palos pero haceme acabar! Yo - Era lo que estaba esperando putita…  La puse nuevamente con los pies en el suelo y las manos en la cama, le arrime la pija a la concha y le dije al oido…  Yo - Cada vez que te muevas yo te voy a dar con el cinturón Ella - No me importa… Ella se movia para meterse mi pija en la concha y yo pafff Ella Ayyyy!, se movía de vuelta y yo pafff… Así estuvimos varios minutos hasta que la cosa fue tomando ritmo y ya el Ayyyy! se transformaba en un Ayyymmmmm, y despues en un aajjhhhhhh, y a lo ultimo en un gggmmmm… Siii… Siii. dame… dameeee. aaaaaaahhhh!!!!, hasta que explotó en orgazmo… A penas acabo giro hacia un costado exhausta, retorciéndose del dolor que sentía en las nalgas. Yo - Putita que haces? yo no acabe… veni y chupame la pija Ella muy obediente pero dolorida se acercó y lo hizo. Acabe en menos de 2 minutos y le tire toda la leche en la cara y el pelo.  Yo - No descanses mucho putita que todavía te queda mucho trabajo por delante. La deje asimilar todo durante 15 minutos, en ese tiempo me dijo que era un hijo de puta que jamas la habia tratado asi pero que le gusto. Me senté contra el respaldo de la cama y le dije, dale zorrita empieza a chuparme la pija de vuelta y tocate.  Empezo a chuparme la verga casi sin ganas pero con el pasar de las chupadas y de que se clavara los dedos fue tomando ritmo. Cuando mi pija estaba erecta otra vez, me senté en el sillón y le pedí que se tocara hasta acabar frente mio. Le costó muchísimo acabar, me levante dos veces para que me chupara la pija y eso la ponía cachonda pero en cuanto me alejaba le volvía a costar. Por lo que me acerque y le dije que se tocara y me chupe la pija al mismo tiempo hasta acabar. La muy puta lo hizo y acabó enseguida. Nuevamente se tiró hacia un costado, agitada y rendida.  Yo - Putilda… que haces descansando Ella - Para que no puedo mas! Yo - Cuanto te falta putita.... Hubo

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CCondorb85Lv1· hace 1989 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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MMartinGnzLv1· hace 1992 dRelatos

Yo te voy a enseñar a respetarme

Por una pagina de levante me empece a hablar con un tipo cuya foto de perfil era solo su pecho (peludito apenas, marcadito apenas y un tatuaje en uno de sus pectorales). Solo esa imagen ya me re calentaba. Y por mensajes prometia bastante. Quedamos en encontrarnos en una esquina una tarde para vernos y ver si salia algo. Tardo en aparecer, pero llego con un auto impecable y lujoso (ni idea de marcas), el de traje sin corbata, y fisicamente mejor que en mis mejores fantasias! Lo bueno es que el tipo (un abogado cuarenton casado) tuvo onda conmigo enseguida, y fuimos de una a un telo. En el camino, aparte de las preguntas de rigor de que me gustaba, etc, me pregunto si me cabia la onda role play "padre-hijo". Me encendio los ratones a full! Obvio que le dije que si, y desde ahi empezo a tratarme de "hijo" y me exigio que lo trate de "papa". Que me iba a hacer un regalito pero yo me tenia que portar muy bien y ser cariñoso con el porque era mi padre y me iba a enseñar y a educar. Pero que si me portaba mal me iba a castigar. Llegamos y me come la boca a full apenas cruzamos la puerta! Besaba muy bien, muy fogosamente. Me pidio que me ponga inmediatamente en bolas, y asi lo hice. Me pidio que a el lo desvista yo, de a poco, sin apuro, que teniamos tiempo. Le fui sacando el saco, le desabroche la camisa (quedando al descubierto ese hermoso pecho que mostraba en la foto) y le afloje el cinto y el boton del pantalon. Asi hasta dejarlo en boxer, blanco, impecable, que le marcaba un bulto hermoso. Quise mandar mano, y me agarro fuerte de la muñeca "como vas a tocar a tu padre asi? que clase de hijo tengo? un hijo putito? y degenerado? yo te voy a enseñar a respetar, pendejo maleducado!", y me encaja flor de cachetazo. Me dio vuelta la cara! No me dio tiempo ni a reaccionar que me agarro la cara con las dos manos y me volvio a encajar un beso, un poco mas tierno. "Perdoname hijo, lo hago por tu bien. Quiero enseñarte a ser un hombrecito. Veni, recostate sobre mi pecho"... y asi estuve, sobre su pecho, un buen rato, mientras el me abrazaba y me acariciaba, mientras escuchaba latir su corazon (medio acelerado) y me decia que le encantaba tener un hijo tan lindo y obediente y cariñoso, que queria que yo sea su orgullo. Yo ya casi no me atrevia a tocarlo. Hasta que me agarra una de las manos y me la posa despacito sobre su chota. "Dale hijito, acariciame. Mostrale a papa cuanto lo queres. Yo te doy permiso", y le empece a sobar la chota de a poquito. "Acariciame el pecho hijo, todo el pecho y anda bajando, despacito, sin apuro". Y asi, poquito a poco, fui repasando suavemente con mis manos todo ese torso, ese abdomen... Cuando llegue ahi abajo, quise bajarle el boxer para comerle la chota, y me agarro de los pelos "que haces pendejo? quien de dio permiso para bajarme el boxer? pedile perdon a papa... PEDILE PERDON PENDEJO!"... Apenas su pude balbucear ese perdon, que de un saque revoleo el boxer, quedando con la pija al aire, y con la otra que aun me tenia de los pelos me hunde en su entrepierna. "Dale, tanto la querias putito, ahi la tenes. Mostrale a papa cuanto lo queres. DALE, MOSTRAME!". Como pude me la meti en la boca. Ademas de lo brusco de la situacion, era una pija grande! De esas que cuestan de una. Pero hermosa, y muy al palo. Se la empece a mamar lo mejor que pude, porque me calentaba mucho todo. En algun momento se la debi rozar con los dientes o algo porque me dice "NO ME LA MUERDAS!", me la saca y me vuelve a encajar un cachetazo. "Yo te voy a enseñar como se chupa una pija, ni eso sabes hacer! Verguenza me das!", con lo cual me agarra y me tira boca arriba en la cama y me traga la chota de una, impecablemente. Me la mama un buen rato. "Te gusta hijito? Viste que papa te quiere? Por que vos no me queres asi?". Casi me hace acabar de lo bien que me la chupaba, al tiempo que me tocaba las tetillas. De repente sube, me agarra de la nuca y me dice "abri la boca", lo cual hago y me encaja la pija de una, y me empieza a coger la boca desaforadamente. Me caian las lagrimas y me daban arcadas. "Dale puto, no aprendiste nada recien? Comeme la pija, sin chistar o ya sabes como te va a ir". Me la comi como pude, pero era muy brusco. Ahi si, sin querer, cerre un poco la boca y se la mordi. "QUE HACES? Que te dije de portarte mal? Ahora te voy a enseñar, ya vas a ver" me dice, mientras se baja de la cama y veo como que busca algo en la ropa. "Ponete boca abajo y tapate la cabeza con la almohada, YA". No sabia bien lo que se venia, si era que estaba buscando un consolador, o el forro para cogerme. Hasta que senti el primer cintazo. Grite. Hundio su mano sobre la almohada que cubria mi cabeza "NO GRITES! Bancatela. Te lo mereces por maleducado Te dije que te iba a enseñar, para eso soy tu padre" y otro cintazo. Y otro. Y otro. Los primeros dolieron, me retorcia, pero con el correr del tiempo ya no solo no me dolian tanto, si no que empezaba a disfrutarlos. El claramente lo noto, y casi inmediatamente despues de un nuevo latigazo me enterro la chota en el orto de una. Y como entro! Ni se cuando dilate, ni siquiera me habia dedeado! Pero me ensarto sin piedad, y ya despues de los cintazos, nada dolia. "Asi me gusta hijito, que te portes bien, que pongas contento a tu papa", y me empezo a culear duro y parejo. Me saco la almohada de la cabeza y pude ver en los espejos a ese tremendo macho serruchandome en cuatro sobre la cama. Era un griterio de placer de parte de ambos. Me pidio que me pajeara y que acabe, que queria sentir sentir en su pija como lo gozaba. De tan caliente que me puso todo, no fueron mas de 10 pajeadas que largue leche como para todo un merendero. Y cuando el sintio mi culo apretarle la pija con mis lechazos, empezo a gemir a los gritos. "Toma puto, toma, como te estoy preñando pendejo! Tomaaaaaa!!". Yo pense que todo habia terminado ahi. Pero no habia ni empezado a recuperarme que me agarra con uno de sus brazos por debajo de mi pecho, me la saca de una y me lleva a la ducha. "Arrodillate". No entendia nada, si ya habia acabado! Se iba a pajear y me iba a lechear la cara? Tan rapido podia largar un segundo polvo? "Cerra los ojos y abri la boca". No era un segundo round precisamente. Apenas abro la boca, me empieza a mear. Inmediatamente cerre la boca y corri la cara, pero me la vuelve a su sitio agarrandome de los pelos "Que haces? TE DIJE QUE ABRAS LA BOCA. Abrila y MIRAME" Asi lo hice, Y asi me baño en meo, largandome bastante, pero no todo, adentro de la boca, el cual trataba de no tragar. "No te hagas el vivo, traga. TRAGA o ya sabes como te puede ir". No lo dude y empece a tragar... Cuando termino, me levanto, y me abrazo tiernamente. "Disculpame si fui medio bruto, pero me re calienta marcar a mis hijos, con el cinto y con mi orina. Te portaste re bien. Quiero que nos veamos otra vez. Ahora te voy a bañar porque te lo mereces". Y en la ducha me enjabono y me lavo todo el cuerpo suave y meticulosamente, y despues me seco. Antes de salir, me pide mi numero (hasta ese momento solo habiamos hablado por la pagina), me da un presente que al principio rechace pero que como buen padre no permitio que lo rechazara, porque seguro me iba a hacer falta, y me llevo hasta el punto donde nos encontramos. Repetimos varias veces mas, y fue uno de los mejores machos que he tenido en mi vida.

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MMartinGnzLv1· hace 1996 dRelatos

Sin palabras

Fui a hacer unos tramites en Flores despues del laburo. Cuando me libere, recorde que en la epoca que vivia por la zona Carabobo era alta tetera. Asi que me decidi a pegarme una vuelta a ver que onda. Y si! La tetera esta que hervia! Habia un pibe rubiecito en el mingitorio mas externo, un tipo morrudo de barba candado onda obrero en el otro, y un chabon con pinta Pachamama en uno de los boxes. Me meti en el que quedaba vacio. El rubiecito era mi objetivo, pero el obrero era una excelente opcion tambien. El rubio me relojeo desde que entre, pero por esas cosas de la tetera, entre y sale de gente, el pibe se termino yendo despues de 2 o 3 que pasaron sin pena ni gloria quedamos el obrero y el altiplano. No les caze la onda a ninguno de los dos. Me puse en el mingitorio, les mostre la chota, quise versela al obrero pero medio que la escondia... Pero era obvio que los dos estaban de tetera. Nunca intercambiamos dialogo alguno. Me canse de intentar decodificarlos y me fui. Al poco tiempo que bajo al anden, baja el obrero tambien. Y no me saca la mirada de encima. Se sube al vagon conmigo y se para frente a mi. Empece a sobarme el bulto y el tipo se relamia sin disimulo. Entonces segui ese juego el resto del viaje, hasta que llegue a mi estacion. El bajo atras mio. Venia caminando sigilosamente un par de pasos atras mio hasta que llegue a mi edificio. Abri la puerta, se paro al lado mio, y justo bajo una vecina. "Buenas tardes", la salude. La deje salir y entre, dejandolo pasar a el tambien, pero para adentro. Subimos al ascensor, y ahi si me manoteo la chota de una y me empezo a chapar. Le saque la mano y lo aparte un poco. No hacia falta gastarse todos los cartuchos de una en el viaje en ascensor. Entramos. Volvio a la carga con los besos, pero esta vez no me agarro la pija, si no que intentaba tocarme el culo y abrazarme para franelear. Le saque los brazos de atras mio, y tomandolo de la muñeca, le pongo la mano en mi chota. Me empezo a desabrochar el cinto y el cierre, mientras me seguia besando, cosa a lo que yo respondia sin mucho entusiasmo. En cuanto me libero la verga, lo tome de los hombros y lo hice bajar. En primera instancia lo deje que me la chupe 2 segundos, para que la pruebe y se haga amigo. A la vez, el con sus manos me buscaba dedear el hoyo. Y yo pensando en esas relamidas que se pegaba, en las ganas de comer pija que me demostraba tener, me dije "ahora no te las vengas a dar de activo que bien que te morias de ganas de atragantarte con mi chota". Asi que al segundo 3, lo agarre de la nuca y se la mande hasta el esofago, empezando a garchale bien la garganta. Con furia. Se la re bancaba. Calentita, humeda y sin dientes la mamada. Lo bombee unas cuantas veces sin soltarlo, hasta que me cayo un manto de piedad, y me dije "cuando yo chupo pija, la re disfruto, pero cuando me atraganto ya no tanto" y lo solte, para que respire un poco. Pero no, lo solte y seguia garganteando duro y parejo, siguiendo el ritmo que yo le marcaba cuando lo tenia de la nuca. Entonces le segui garchando la traquea un rato mas. Cada tanto se quejaba como queriendo parar pero no le daba bola. Si tanto me queria chupar la pija que se la banque. Ahi lo empece a dedear yo, y empezo a tirar gemiditos. Solo le dije "shh" muy despacito, y le segui tapando las cuerdas vocales con pija. Ese orto pedia guerra... Lo pare, me quiso besar otra vez, pero lo di vuelta y lo empece a puertear. Le mande un toque la cabeza, pero queria hacer las cosas bien. Me sente en el sofa con las piernas abiertas y tomandolo del cuello le volvi a indicar el camino. Ahi, mientras combinaba chupada de pija con garche de garganta, manotee un forro de mi bolso que quedo tirado en el sofa. Lo deje chupar pija un rato mas, y despues si, lo pare, lo puse contra la pared dandome la espalda, me calce el forro y se la mande, de una. El obrero empezo a gemir, pero no queria escucharle nada, asi como el no escucho mas que el "buenas tardes" que le dije a la vecina de mi edificio. Asi que le tape la boca, primero con la palma de mi mano, y despues metiendole los dedos en la boca para que se calme chupando. Seguimos asi un rato, pero se la queria meter mas a fondo. Asi lo hice ponerse en 4 en el sofa, y ahi si, entre el bombeo y que el se abria el hoyo, a pleno! Toda adentro, hasta los huevos! Lo bombeaba a full, y el seguia queriendo gemir y yo seguia tapandole la boca. Cada tanto se queria pajear, pero le sacaba la mano. Esta vez, el unico que iba a gozar a pleno aca era yo. En eso pensaba mientras me lo garchaba, si lo bombeaba un rato largo y tendido aguantando las acabadas, o si a la primer alarma le llenaba el forro de una... Y opte por la segunda opcion. Apenas me vino el lechazo, no hice ni el amague de aguantarlo. Lo deje avanzar hasta que estalle bien adentro de ese culo cerradito, grande y lampiño. Fue el unico momento en el que me permiti emitir sonido, para gemir como la ocasion el goce que estaba sintiendo lo ameritaban. No espere ni un segundo mas. Se la saque, me saque el forro, lo tire, me subi los pantalones y me acomode, y me puse al lado de la puerta. El me queria seguir besando, pero para ser mas claro, directamente le abri. Baje, le abri la puerta de salida, y lo deje que se vaya. Sin decirle ni hola en todo el proceso. Sin emitir ni una sola palabra.

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MMondar4kLv1· hace 1999 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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BBrian2791Lv1· hace 2002 dRelatos

Llegaron Los Hombres De La Basura…

Para mí era algo que nunca había pensado me pudiera suceder, si me gustaba el sexo, pero sin exagerar, pero desde el mismo momento en que Roberto fue hospitalizado, comencé a sentirme más excitada, que de costumbre, ante cualquier situación, por tonta que pareciera. Viendo las novelas de Tv nada más de ver a las actrices y actores besándose en la pantalla del televisor, me calentaba tremendamente. Y mientras estuve sola en casa, hubo días en que mientras veía la novela no dejaba de tocar mi vulva, en ocasiones hasta alcanzar un delirante orgasmo. Pero eso no se limitaba tan solo a las novelas, si iba en mi auto y veía a una pareja, dándose un simple beso de despedida, prácticamente mi sangre hervía por el deseo de tener sexo, pero lográndome comportar como es debido. Es más en una ocasión, tras llegar a casa de mi trabajo, vi al entrar a la urbanización a muchos perros de tras de la perra de uno de nuestros vecinos, eso bastó para que yo apenas entrase a casa, corriera para el baño, supuestamente a ducharme. Pero la realidad es que como ya mi marido estaba en casa, y en esos momentos no me podía satisfacer todavía, apenas me quité la ropa, dentro de la ducha comencé a introducir de manera desesperada casi por completo una de mis manos dentro de mi coño, hasta que después de un sin número de orgasmos, quedé bastante agotada. Cosa que me asustó tanto, al punto que fui a ver a mi terapeuta. Cuando más o menos le hable de lo que me sucedía, ella me dijo que era algo normal, que eso me sucediera, que siguiera descargando mis energías de la forma en que lo estaba haciendo, que una vez que mi marido volviera a la normalidad, yo también lo haría. Lo cierto que esa respuesta en nada me agradó, ya que apenas mi esposo recién salía del hospital y comenzaba a verse con su urólogo. Mientras que yo ya sentía, que eso de autosatisfacerme a misma, como que realmente no funcionaba del todo, porque siempre quedaba con muchas ganas, y hasta que no quedaba completamente molida, no dejaba de introducirme salvajemente, mis dedos, mis manos o algún objeto o juguete sexual, incluso en varias ocasiones me introduje una botella, dentro de mi coño, hasta calmar mis deseos. Pero una tarde en que tanto Roberto como yo recién habíamos regresado de trabajar, de inmediato me fui a dar una fría ducha, para bajar mis calenturas, mientras que mi marido se acordó en último momento, de que debía sacar la basura, y ya se le estaba haciendo tarde para ir a su cita médica, así que me pidió de favor que después de que me terminase de ducharme, le hiciera el favor de sacar la basura, ya que después de la cita, iría a ver a mi suegra, por lo que de seguro regresaría algo tarde, y el camión de la basura ya habría pasado. A medida que el agua fría caía por sobre todo mi cuerpo, y luchaba con migo misma por no comenzar acariciar mi vulva, le respondí que de inmediato, me encargaría de eso y que saludase a mi suegra de mi parte. Así que con el fin de distraer mi mente, salí de la ducha, me puse mi bata de baño, y me dirigí a la cocina para sacar la basura. Realmente no era una sola bolsa de basura, eran tres. Ya que Roberto tiene un hobby entre reparar cosas viejas y aeromodelismo. Me encontraba sacando la primera bolsa de basura, cuando llegó el camión, apenas había sacado la primera bolsa de la casa, y comenzaba a arrastrarla hasta el lugar donde sería recogida, cuando uno de los basureros, caminando hasta donde me encontraba, me dijo. Señora permita que le ayude. De inmediato le respondí que estaba encantada de que me ayudase, y tras tirar la primera bolsa dentro del camión, le dije que dentro de la casa tenía otras dos. Me sonrió, y mientras me seguía en dirección a la casa, de momento se me ocurrió pensar que de seguro me estaba observando las caderas, a medida que yo caminaba, no sé por qué precisamente instante, se me ocurrió hacer una pequeña travesura y comencé a caminar de manera algo más sensual y provocativa, contoneando mis nalgas de manera sensual, hasta que ambos entramos a la cocina. Él sin quitarme la vista de encima, tomó la segunda bolsa al tiempo que de manera algo descarada, se agarró su miembro por encima del pantalón, se lo acomodó o por lo menos eso me pareció a mí, y de inmediato salió de la cocina diciéndome que ya regresaba por la tercera bolsa, momento en que yo aproveché para preguntarle si deseaba tomarse un regreso o un jugo. Me respondió que con un refresco le bastaba, pero apenas el hombre de la basura salió con la bolsa por la puerta de mi cocina, yo salí corriendo para mi dormitorio, apenas salí de mi cocina en el pasillo que conduce a la sala, me quité mi bata de baño y apenas entré a mi dormitorio, rápidamente me puse un negligé negro, aunque bastante transparente, sin más nada de bajo, además me calcé mis zapatos de tacos bien altos y de inmediato regresé a la cocina. Me sentía como loca, de momento en mi mente me visualizaba ofreciéndome al tipo ese de la manera más descarada posible, y que él sin dudarlo ni un segundo se me tiraba encima, me penetraba y no dejaba de besarme y acariciarme por todas partes. Cuando él regresó, ya yo me encontraba parada frente a la puerta abierta de la nevera, con mis piernas ligeramente abiertas, de espalda a él, terminando de servirle el refresco, la luz que salía de la nevera claramente dejaba ver todo mi cuerpo bajo la tela del negligé. Al sentir su presencia, yo voltee para mirarlo y me di cuenta de inmediato que al él verme, sus ojos parecían que se fueran a salir de sus cuencas, haciéndome la desentendida, aunque con un tono de voz seductor, le pregunté de la manera más sensual y sexualizada que pude ¿Aparte del refresco, si vez o deseas algo? ten a bien tomarlo, con toda confianza. Por dentro deseaba que me tomase en sus brazos, y sin pérdida de tiempo me hiciera suya. Pero al mismo tiempo me decía a mi misma, como era posible que me comportase como toda una puta, prácticamente me le estaba ofreciendo a ese desconocido, en bandeja de plata. Además el que desease serle infiel, a mi amante esposo, era algo que por unos instantes me estuvo torturando. Era tanta mi excitación, que de pensar en que estaba a unos segundos de definitivamente serle infiel a Roberto, mientras él iba al médico. Sentí repentinamente como en un momento, toda mi vulva se humedeció. En mi mente mantenía esa lucha, hasta que sentí sus manos sobre mis hombros. Todo aquello en lo que pensaba previamente, desapareció de mi mente, al tiempo que él se colocó frente a mí, y dándome un tremendo de lengua, hizo que prácticamente yo me deshiciera entre sus gruesos brazos. Cerré mis ojos mientras que sus brazos y sucias manos, introduciéndose bajo la tela del negligé, comenzaron abrazarme y acariciaron todo mi cuerpo. Completamente entregada, sin oponer resistencia alguna, dejé caer al suelo de mi cocina el negligé, quedando completamente desnuda ante ese hombre de la basura. De inmediato sentí el calor de todo su cuerpo contra el mío, la rigidez de su miembro, por debajo de la tela su sucio pantalón, contra mi plano vientre, y el olor de su fuerte sudor que me embriagaba. Por un buen rato nos estuvimos besando, acariciando, agarrándonos mutuamente, hasta que en un respiro que tomamos, yo me escapé de sus brazos y caminando moviendo mis caderas, llegué hasta la mesa de comedor que tengo en la cocina, seductoramente sin dejar de verlo, me recosté encima de la mesa, separando y levantando mis piernas, sin decir palabra le ofrecía por completo todo mi coño, invitándolo con mi mirada a que me penetrase. Él dio un par de pasos y colocándose frente a mí, soltó la correa del pantalón, desabrochó luego el botón, y bajando la cremallera al tiempo que se bajaba los pantalones, dejó ante mis ojos su miembro, el que de inmediato sin querer, mentalmente lo comparé con el de mi marido, prácticamente lo doblaba en todo, tamaño, grosor, y pensándolo bien hasta en erección, que definitivamente era mucho mayor, que la de mi esposo en sus mejores momentos. El hombre de la basura, mantuvo mis rodillas bien separadas y atrayendo mi cuerpo hacía el de él, lentamente comenzó a penetrarme, al principio no podía despegar mis ojos, de su miembro, de cómo se fue abriendo paso lentamente dentro de mi lubricada vulva. Al comenzar a sentir el calor de toda su verga, dentro de mi coño, puse mis ojos en blanco del placer que sentía, y dejé caer mi cuerpo sobre la mesa. Sus manos me sujetaban firmemente por las caderas, pegándome una y otra vez contra él, mientras que yo en un desenfreno de placer movía o restregaba más bien mi coño contra su cuerpo. Sentía deliciosamente, como todo su miembro llenaba todo el espacio dentro de mí mojado coño, quizás por lo morbosa y excitante de la situación, me imaginé el rostro de mi esposo viéndonos con asombro, cosa que lejos de enfriarme me calentó mucho más todavía. Yo no dejaba de moverme, y cuando él con su gruesa y ronca voz me comenzó a decir, lo sabroso que se sentía mi coño, lo caliente que yo era y lo bien que me movía, me sentí mucho mejor todavía. Incluso cuando comenzó a decirme, que yo era la puta de sus sueños, no me sentí mal. Sus manos se movieron sobre mis tetas, las que deliciosamente me apretaba, chupaba y lamía a la vez con su tremenda lengua. Hasta que me dejé llevar por el placer, de disfrutar de un verdadero orgasmo, sin que él todavía hubiera acabado. Por lo que como si yo fuera una muñeca de trapo, sacó su verga de mi coño, me dio media vuelta, por lo que mi vientre quedó sobre la mesa, y nuevamente recibí dentro de mí su incansable verga. Yo no dejaba de mover mis caderas, de gritar por el placer que sentía, de gemir profundamente de placer, tras cada empujón que él me daba, incrustando su miembro completamente dentro de mí vagina. Para mí era algo de locura, cerraba mis ojos y me relamía los labios, con los dedos de una de mis propias manos, yo misma me apretaba intensamente mi clítoris, cada vez que sentía su poderoso miembro, más y más adentro de mí. Después de un buen rato, a medida que él continuaba clavándome su verga, abrí los ojos, para encontrarme que ambos estábamos siendo observados fijamente, por sus tres compañeros. Los que se comunicaban entre sí a baja voz, como para que yo no me diese cuenta de su presencia, cosa que pasó cuando que abrí mis ojos. Al ver a esos otros tres hombres, no sentí vergüenza alguna, es más hasta me calentó mucho más el que me vieran completamente desnuda, dejando que su compañero me clavase toda su verga. Yo me sentía insaciable, y de momento hasta desee que ellos tres también tuvieran sexo conmigo, por lo que le hice señas al mayor del grupo, de que se me acercase. Sin dejar de recibir los embates del primero, con mi mano izquierda busqué su miembro, aunque de manera algo torpe, finalmente lo extraje del pantalón y agarrándolo con mi mano, me lo fui acercando a la boca, hasta que me puse a mamárselo. De inmediato no se hicieron esperar los comentarios de los otros dos, y mientras yo continuaba mamando, los escuché decir que yo estaba bien buena, caliente y birrionda, aunque eso último no lo entendí. Pero poco me importó, ya que cuando se me acercaron y comenzaron bajo la supervisión del primero a tocar mis tetas, yo me sentí de lo mejor. Al que yo le estaba mamando su verga, a los pocos instantes se vino por completo dentro de mi boca, sin que eso me produjera desagrado alguno, por lo contrario se la seguí chupando hasta que finalmente el mismo tipo retiró su verga de dentro de mis labios. Justo en el momento en que mi hombre de la basura apretándome fuertemente contra su cuerpo, se detuvo y sacando su verga de mí caliente coño, derramó toda su leche sobre mis nalgas y espalda. Yo aun estaba bien deseosa de continuar, por lo que me erguí y agarrando un paño de cocina, me limpié mis nalgas y espalda. Estaba tan y tan deseosa de continuar que de inmediato no sé cómo pude preguntarles a los otros dos si deseaban acostarse conmigo ahí mismo, en el piso de la cocina. Su respuesta fue inmediata,

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SSurhot33Lv1· hace 2003 dRelatos

Cogi con muchos y sin mi marido...

Fuimos a una reunión de amigos especiales, asi me dijo mi marido, la tarjeta valia un lindo dinero ,habian cerca de 30 personas y habia que ingresar con antifaz. Llegamos al lugar nos recibio el organizador junto con su esposa. Ingresamos mirando un poco todo , saludamos a todo el mundo que se cruzaba. Fuimos a la barra que habia alli y pedimos un trago conversamos con algunas chicas y muchachos, hasta que al tiempo, los organizadores hablaron a todos los presentes y sobre todo haciendo mencion a determinadas reglas. Luego de la bienvenida y las palabras la musica se apodero del lugar hubo juegos fue muy divertido. En cierto momento me diriji a la barra a pedir un trago y dos muchachos se hacercan a mi saludandome alagandome por la ropa que llevaba puesta , tenia una pollerita muy corta con volados medias de encaje ligas , portaligas , tanguita muy chiquita y una camisa transparrnte con un solo boton sin corpiño. Conversamos uno de ellos me tenia de la cintura sentia como una pequeña caricia el otro muchacho me hablaba al oido diciendome que tenia un aroma excitante y me dio un beso en el cuello, la luz del lugar era tenue vi a mi marido conversando con una mujer mientras los dos hombres estaban conmigo, uno de ellos mw invita a unos sillones y fuimos alli, me sente entre medio de ambos. Tomamos champagne y sus manos me tocaban las piernas senti como mis pezones se comenzaban a ponerse duros sus carician en mis muslos me generaban una cierta electricidad , les dije que volvia enseguida me pare y fui al baño, al salir uno de ellos carlos estaba en el pasillo cuando lo cruze me agarro de la cintura y me dio un beso en el cuello yo apoyada en la pared senti su mano buscar mi cola acaricio mis cachetes nos abrazamos y sus dos manos agarraban mi colita por debajo la pollera mi excitacion empezo a fluir nos besamos y al instante siento a pablo detras mio besando mi nuca y sus manos acariciando mi cintura y mis pechos...yo habri mis piernas un poco para facilitar el masaje que buscaba carlos en mi conchita ahi senti sus dedos recorrer mi cuevita tenia mi cuerpo entregado a dos hombres mi conchita estaba humeda senti un bulto que se apoyaba en mi cola mis tetitas manoseadas, mi conchita , mi cuello besado. Vamos bebe...me dice carlos y me tomo de la mano y fuimos a una habitacion al ingresar habia un hombre en la cama con dos mujeres , el hombre estaba de rodillas sobre la cama y las dos mujeres le estaban chupando la pija, los mire mientras carlos se apodero de mis tetas con su boca y pablo manoseaba mi cola y corria mi tanguita para acariciar con sus desos mi conchita humeda e hinchada y mi esfinter que latia. Yo estaba muy excitada mirando a este señor con las dos mujeres y el trato que mi cuerpo recibía, el hombre de la cama me miraba y me sonreia por momento, comenze a sentir la lengua en mi cola y unos desos de carlos en mi concha y si boca aun en mis pezones, las mujeres que chupaban la pija del hombre se meneaban y entre ellas se tocaban la cola y espaldas. El hombre me hace seña con su mano para que me acerque y lentamente me diriji a el me arrodille sobre la cama mientras que carlos me acariciaba la espalda y tambien llevo su mano al culo de una de las mujeres y pablo separo mis piernas para comerme la conchita. El hombre saco a una de las chicas de su pija y le indico que lamiera a la otra mujer y agarrandome del cabello me llevo hasta su pija que empeze a chupar, estaba caliente y muy dura llena de saliba la mujer me miraba agarrando esa pija que era grande mientras yo la chupaba me decia al oido... Es rica la pija de mi papi verdad???.... y me besaba la comisura de los labios. Mientras me retorcia del placer con la lengua de pablo en mi Conchita y culo, por momentos la sacaba de mi boca y la chica la chupaba mirandome a los ojos y me invitaba a chuparla tambien junto a ella y asi lo hice....al rato comenze a acabar en la boca de pablo mientras el saboreaba mis jugos y me apretaba el culo.... en eso la chica se monta al hombre comenzo a cabalgarlo y el me dice que le ponga la conchita en la cara...me pongo de xuclillas sobre su cara y el agarrandome de los cachete comenzo a meter lengua dentro mi cuevita caliente y dentro del culito , la nujer comenzo a tocarme las tetitas y beso mi cuello y busco mi boca y comenzamos a besarnos mientras el hombre me chupaba y mordisqueba mi clitoris y ponia un dedo en mi culo yo me movia en circulos ya tenia un deso en la cola y un dedo en la concha mientras el chupaba, asi estubimos hasta que la mujer comwnzo a acabar en la pija del hombre y al terminar se salio de alli y yo busque chuparle la pija en un 69 hermoso..su pija llena de flujos de la joven mujer me la ponia hasta la garganta era curva esa pija y entraba hasta la garganta al punto que sentia como me daba chirlos en la cola y me dijo que lo monte, le di unos languetazos mas y me acomode encima para ponermela toda en la conchita, pero el queria mi culo... Montame con ese culo mami. Me dijo y mientras me apretaba los pezones senti unos dedos en mi culito lenos de saliba y era la otra mujer que agarro la pija y ensalibo mi culo llevando la pija del hombre a mi eafinter..baje un poco y enseguida entro la cabeza sentia como la lengua de la mujer pasaba por mi cola y seguramente por el tronco de esa pija caliente me movia suave , las manos del hombre me sujetaban de mis chachetes , la mujer se paro delante mio ofreciendome una conchita muy hinchada y rosadita con algunos bellos colorados agarro mi cabeza y me hizo chuparle la Conchita pase mi lengua por sus labios habia olor a pija y leche, lamia esa conchita de nena de adolecente y salia lechita de alli que tambien lami con ganas hasta que ella apoyada de mis hombros empujo fuerte hacia abajo haciendo que la pija del sr entrara de un solo envion en mi culito, senti como sus huevos pegaron en mis cachetes y esa pija que quemaba mis tripas..... Te gusta la pija de mi papito verdad?? Me decia mientras agarraba mis pelos y se frotaba la concha en mi boca, comenze a cabalgarlo con fuerzas gemia y chupaba esa conchita llena de semen, bajo ella a besarme y mi cuevita quedo a merced del señor que lamia y limpiaba esa conchita ...salio de alli al rato el hombre me hizo poner en cuatro patas y se acomodo detras mio a cogerme la cola ellas dos tambien estaban en cuatro siendo cogidas por carlos y pablo, en un momento pablo se paro al lado nuestro y comenzo a tirar leche sobre nuestras caras yo sacando la lengua para tener lechita al terminar manotee la pija de el y la comenze a chupar dejando limpia, comenze a gritar de dolor por las embestidas del hombre esa pija entraba profundo y al ser curva parecia que iva a perforar mi estomago me agarro del pelo tirandolo hacia atras comenzo a acabarme en enl culo, cuando do dejo la ultima gota de leche el se puso enfrente mio para que la limpie y las dos chicas fueron a mi cola que con sus manos habrian bien mi culito abierto y comenzaron a chuparlo metiwndo lengua adentro y con chirlos en mis cachetes pidiendome ambas que dejara caer la leche de su papi, haciendo esfuerzo para hacerlo comenzaron a lamer hasta obtener leche que salia de mi adolorido culo...quede un momento alli ellos se fueron del la habitacion pablo lamio mi conchita y carlos puso su pija en mi boca, comencé a chuparlo y pablo subio mis piernas poniendo su pija en mi cuevita, comenzó a cogerme lento, profundo sentia elgolpedesu ingle con mi cola, luego que la pija que chupaba estubo dura pablo se acosto en la cama boca arriba lo monte y carlos me la puso en la cola que aun estaba sensible. Me cogieron con buen ritmo, varios minutos hasta que comenze a acabar junto con carlos que me lleno la cola de lechita, sin sacarla y moviendose al ritmo de pablo y el mio que era la mezcla de la acabada y y lo que sentia en la concha....cuando al fin llego la leche en mi cuevita...nos quedamos un ratito alli, besandonos tocandonos , lami un rato las dos pijas les di un besito , me vestí y sali en busca de un trago, no vi a mi marido llegue a la barra pedi un gancia quede alli un rato, pasaron media hora aproxi y se hacerco un hombre a la barra conversamos un rato estaba vestido todo en cuero con tachas y cadenas. Pasaron varios minutos y estando alli bajo su mano a mi conchita toco y metio un dedito y se lo llevo a la boca... Tenes sabor a putita!!. Me dijo se puso detras mio me habño al oido y agarro mis manos poniendolas en mi espaldas...senti un frio en las muñecas, habia colocado unas esposas, me agarro del cuello me beso, me dio un trago de gancia que estsba tomando, me dio un beso y su mano apreto mis labios vaginales acaricio mi clitoris se hacerco a mi oido nuevamente, Las putitas como vos son las que me gustan... Asi??? Le respindi, te bancas a una puta como yo??? El esbozó una sonrisa y apreto fuerte un pezon y metio un dedo en mi culito, lo saco chupo su dedo. Lo puso en mi vaso de gancia y lo volvio a meter en mi cola...luego esposada me agarro del brazo y me llevo a un cuarto distinto al que estube antes. Me beso agarro un panuflo que tenia en su muñeca y vendo mis ojos....sentia como me saco la camisa no tenia mi tanguita puesta me recosto en la cama , ató mis pues a cada punta de la cama yo boca abajo. Saco luego las espisas y me ato las msnos en la csma igual que mis pies, paso un brazo pir debajo mi abdomen y puso unas almohadas quedando mi culo elevado , senti que me acariciaba la espalda , luego otras manos la cola otras los pies eran varias manos en mi cuerpo...comenzaron a chuparme él cuello la espalda la Conchita hinchada dedos en mi cotorrita lengua en el culito luego dedos dentro de la concha y el culo tambien, al poco tiempo una pija entrando en ls conchita comenzo a cogerme, sentia otras pijas en mi cuerpo me agarraron del pelo tirando mi cabeza hacia atras y tenia dos pijas alli para lamer cosa que hice mientrasmf cogian , al rato salio de la conchita y la puso en la cola, comenze a sentir como se cambiaban para entrar en mis dos agujeros, creo que fueron cuatro pijas dintintas estuve mucho tiempo recibiendo pija en ambos lados atada a la cama , me cogian con fuerza y me llenaron de palabras sucias, me golpeaban en la cola tres veces me acabaron en mi culo casi sin sensibilidad eran embestidas fuertes sin compacion y yo aun asi gozaba, suplicaba y puteaba, dos veces mi acabaron en la conchita y tres veces en mi boca, no se el tiempo que estuve siendo cogida, luego mf desataron y sin sacarme la venda de los ojos, me pusieron en cuatro patas y volvi a ser penetrada por la cola, mientras me ponian las pijas en la boca, al final me cogio una pija no larga pero era muy gruesa. Me cogio por varios minutos , me ardia la cola , era como si se fuera a romper ya que la sentia estirarse al punto de rajarse, era infernal, por max que pedia por favof que pare mas fuerte lo hacia y lod hombres festejaban y reian, ademas de seguir diciendo , puta, conchuda, trola, y sin fin de cosas, ya a lo ultimo senti esa piha llenarme el culo de leche , me temblaron las piernas me ardia la cola, allí quede un rato, luego me cambie, ya sin tanga las medias con resto de leche, la pollera igual manchada, me acomode pase al baño, me moje la cara acomodo miz cabellos todos revoltosos y con resto de leche, me puse el antifaz y sali pedi una gaseosa, y al rato veo a mi marido me abracé el tomamos algo , conversamos tenia un olor a concha terrible en su boca y cuello., nos contamos algo, ya al momentos que irnos viene las dos chicas con las que estuve al principio. Me dan un beso en la boca y a juan tambien aunque mas prolongados, nos despedimos de algunos y al salir de alli los veo a los muchachos que me cogieron a lo ultimo... que eran compañeros de mi marido del trabajo.... Bueno. Mis amores.....esto paso hace unos añitos . Una noche que la pasamos super bien y algunos de ello aun mantenemos relaciones sexuales.. .besos y espero que me digan si les gusto.....

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TthomasshelbyLv1· hace 2003 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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LliberadordemecosLv1· hace 2008 dRelatos

Isela vacío los huevos de mi padre por amor

Hola me presentó. .. me llamo José Emmanuel. .. soy el mayor de 2 hermanos .. tengo 20 años... vivo aún en casa de mi madre junto a mi hermana Melanie de 18 Hace 4 años mi papá José Pilar dejo a mamá por problemas de relación, esta bien no me afectó y pues mi hermana tampoco lo tomo mal de hecho melanie pues se volvió.como.tipo emo. .. algo así  ... hace días me.enteré que papá estaba en Estados Unidos que se casó allá para obtener la nacionalidad algo así el punto es que se junto con una vieja de allá y pues el condenado de mi viejo tuvo  dos niños con la gringa pero parece que lo descubrieron   q andaba de mojado y lo mandaron para acá a México ... hace dos dias si ... exactamente dos días que papá llego a Reynosa y ahí se quedó a dormir en casa de mi prima Isela  para mi prima Isela osea ella  para ella sigo siendo un niño chiquito ❤ ella tiene 27 años es 7 años más grande que yo jejeje apesar que es sobrina de sangre DE mi mama siempre estuvo muy apegada  a mi papá por eso la primera opción para llegar a  México fue ella porque se que ella quiere muchísimo  a mi papá  En la central José Pilar  mi papa llega a México y vio el paisaje como antes ... su hermoso México estaba frente a sus pies pero ... se acordó de sus hijos varoncitos en Estados Unidos y se puso a llorar. .. el sentimiento invadió a papá en eso...  Isela llega y le habla Isela- tío Pilar!!! Hola!!!! papá voltea y ve a Isela. .. jamás la olvidó pero... ahora ... - staba más buenota. .. y vestida muy indecente ... como una auténtica puta frente a mi papá. .. - a perdón esque fui muy olvidadizo !!! mi prima Isela tiene dos años sola en Reynosa trabajando de bailarina exótica.  Papa- (impactado) ah cabron! Isela? !!! eres tu?? Isela - con carita de puchero y voz chillona y chiflada ) "TÍO MALO!" Papa- (viendo a Isela de arriba a abajo con morbo) Porque me dices tío malo chiquita?  Isela - me dejo sholita en mi cacha con mi mami !!! she fue a Estados Unidos con otra vieja ffea!!!!  papa- (con carita de antojo mirando la panocha DE Isela ) oooh chiquita preciosa Perdóname todo fue por tener la nacionalidad americana bebecita perdón!  Isela - Ay Dios! tío!!!! capas que hasta hijos tuvo con esa puta verdad!  Papa- dos niños mija perdón  Isela- VES TÍO!!!! ERES MALO!! tío malo anduviste de canijo alla!!!! estoy `nojadita' contigo tío! Papa- Poque esta 'nojadita ' conmigo? !!! papa- iselita princesita linda! porque andas vestida asi muñeca?  todos se te quedan viendo el 'cuquito' Isela- jajaja ay tío trabajo en el salón de dos cuadras más para allá mi show apenas estaba por empezar  Papa- aaaah condenada !!! no pues has de juntar bastantes mirones en ese salón verdad Isela- tío venga a verme !! quiere una cerveza?  Papa- me caería de maravilla una corona bien fría Isela- vamos yo le digo al mesero que le sirva lo que guste ! pero porfa mirame bailar tío Pilar!  Papa-  si tu pagas las cervezas como negarme mamacita rato después papá miraba a Isela menear el culote en la pista. ..  Isela se vestía erótica como provocando a mi papá  Papa -(pensando entre si) Si Isela supiera que aparte de los dos niños que tengo con la gringa embarace a la niñera y por eso me vine para acá antes que me demande mi esposa gringa !!! jajaja total ya la libre ... pero bueno ... que buenota esta Iselita !!! Isela - Tío Pilar. .. venga ... acompañame  Papa- que pasó iselita ? Isela- aquí yo estoy para servirle en lo que desee tío Pilar. .. y pues... sería una negligencia laboral que mi tío favorito se fuera DE aquí sin recibir el lema principal de este salón  Papa -mirando a isela) ah si? y cual es ese lema principal?  Isela- las chicas de aquí inventamos un lema y es que nuestros clientes no pueden irse con sus huevos llenos  Papa- ahora soy tu cliente Isela?  Isela - si gustas tío  Papa- esque... tengo un mes que no vacío mi lechita iselita!  Isela - eso tiene solución José Pilar... venga... vamos a ordeñar esa leche...  papa- Mira como ando iselita Isela contempla la enorme pija de papá que tanto deseaba ella de joven ahora estaba a su merced! lista para ser comida Isela- que rico estas Papito!  papa- ando bien llenito iselita ! ayúdame a sacar todo esto! ya no aguanto más  mientras yo inocente en mi casa platicando con mi mamá  Yo- Oye mamá quiero irme a Reynosa a ver a mi papá ya Mama- Pos yo no quiero saber de el Yo- mama entiende el hizo todo por nuestro bien Mama- te apuesto que esa gringa con la que se casó no dormía separado de ella si bien que la debió aprvechar el condenado! !!  Yo- mamá ya... dejemos ese tema. . Mama- tiene dos chamacos con ella se revolco con ella mí hijo tu papá es un caliente! !! y eso qu  haya llegado con mi sobrina la pinche putona de Reynosa me da mala espina!!! Yo- porque mamá? Yo se lo. que te digo  Yo- ay mamá Isela ve a mi papá como un padre ella ... ella sería incapaz de algo promiscuo con mi papá  Isela con mi papá en ese momento mientras tanto⬇⬇ Yo - Ojalá papa este bien. .. que se sienta muy acogido aquí.... Mi papá  en ese instante  papá- AAAAAAAAHHHH!!! ISELA - TIOOOOOOO !!!!! Una semana después papá se alejó de ISELA en cuanto me contacto. .. la abandonó sin decirle nada... hoy un mes atrás isela siente mareos ascos y desmayos. .. esta preñada de papá pero no sabe donde está el...  mientras papá está conmigo conviviendo como d ebe ser... extrañe tanto a mi padre... un hombre tan recto tan respetuoso y tan detecho...

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MmowshaLv1· hace 2009 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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AAldi_tunenaLv1· hace 2024 dRelatos

Domingo casa de campo (1RA PARTE)

Hola a tod@s!  Voy a continuar contándoles algunas de mis experiencias, siendo lo más detallada posible. En el relato anterior les hable de mi primera experiencia con Tinder y de la química que tuve con Dani aquel momento Jijiji quiero que sepan que continué viéndome con aquel señor y también usando la app. Así es! La verdad es que fue muy fuerte lo que me pasó con Daniel en ese momento y pegamos muy buena onda. Me gusto la experiencia con Tinder y continué usándolo para chatear con gente. Un domingo (muy domingo), de esos días que no hay nada para hacer cuando parece que todo el mundo está durmiendo la siesta. Aburridísima en casa, me tiré a chatear con desconocidos que estaban en la misma situación que yo. Hacía muuucho calor, afuera como 40° a la sombra y yo sin ganas de tomar sol. NO TENGO AIRE!!!! pero si un ventilador que da un poquito de aire fresco si le enchufas una botella congelada en la parte de atrás jajaja un invento algo rustico pero que da buenos resultados. Mi celular suena, alguien me está llamando. Me acerco y en la pantalla estaba su nombre: "Daniel". Si el mismo maduro del relato anterior, conversamos un poco y me invito a su casa para pasar la tarde. Estaba aburrida y no tenía planes, además ya había una confianza entre los dos. D-Te paso a buscar nena, estoy con el auto cerca. me dijo A-Mmmm, bueno esta bien! Pero esperáme 2 minutos así me preparo. (YO) D- Por mi no traigas nada puesto! Jajjaja beso. Me decía y se reía burlonamente. Por mi parte me di una pequeña ducha refrescante y me puse algo cómodo y lindo para ir a ver a mi daddy. Escucho su bocina y salgo de mi depto. "ESTOY AFUERA MUÑECA" dice un mensaje de whatsapp. Baje super tranquila por las escaleras, mientras arreglaba mi ropa: llevaba puesto un short negro de Michey jaja y una remera cortita tipo top negro, super cómoda. Me llega un whatsapp. Daniel: "Dale apurate que estoy en doble fila. Además tengo la verga re parada y te tenes que ganar el viaje jaja" Un hijo de puta (pensaba), a veces hacía chistes algo groseros. Me subí a la camioneta para decirle y cuando lo miro estaba con sus pantalones en las rodillas agarrandose la pija. SUBI DALE me dijo y nos fuimos. Deje mi mochila en la parte de atrás y nos fuimos rumbo a otra dirección. -PARA DONDE VAMOS?- -ES UNA SORPRESA. IGUAL TENEMOS UNOS 30 MINUTOS DE VIAJE ASI QUE ME PODES DAR UNA MANO SI QUERES- Me dijo con una gran sonrisa en su rostro. Tire una pequeña risa y até mi pelo. Pase mi lengua por mi mano izquierda y agarre su verga, comencé a masajearla cubriendo todo el glande con la miel que salía por la punta. Podía ver como comenzaba a calentarse cada vez más. Con su mano me tomó de la nuca y me llevo a la altura del volante. Empecé a pasar toda mi lengua por la punta y después a chuparla toda. Me acuerdo que no quería ensuciar nada, así que me tragaba todo líquido que llegaba a mi boca. El tenía una mano en el volante y otra en mi espalda. Me decía cosas como: TE ENCANTA PUTITA y yo gemía como tal. Seguí con toda su verga en mi boca, sin sacármela ni un segundo pero con el ritmo cada vez en aumento. Tenía toda su panza transpirada tocando mi cara y luego empezó a hundir mi cara haciendo que su pija llegue casi a mi garganta. Su movimientos eras bruscos y no podía sacar mi cara. Llegaba al punto de hacer arcadas. Entonces, fue cuando comenzó a eyacula. Con mi mano agarré su pija y lentamente comencé a pajearlo para que sacara toooodo! Trague mucho semen y su pija seguía largando. Se la seguí chupando hasta que no quedó una gota y me volví a sentar. SOS UNA BEBOTA, CUANDO LLEGUEMOS TE VA A ENCANTAR. Me decía mientras yo me acomodaba un poco y buscaba algún chicle jajaja. Pasaron unos 15 minutos y llegamos a una chacra. La casa era de un amigo de Dani que se fue un fin de semana y se la dejo. Teníamos todo el día para disfrutar de la pile, de lo verde y además había un minibar donde podíamos tomar alguna bebida si quisiéramos. CONTINUA EN EL PROXIMO!

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11amasputitALv1· hace 2025 dRelatos

Mi madre y yo, las putas de la familia.

Historia ficticia con personajes basado en mi familia y esto de verdad me gustaría que pasara. Hola, mi nombre es Cassandra (soy trans)y les voy a contar como yo y mi madre nos convertimos en un par de putitas. Esto paso en el cumpleaños 38 de mi mama, ella es chaparrita (1,60) piel morena, algo gordita aunque con muy buen trasero pero tetas pequeñas, en ese entonces yo tenia 19 yo mido 1,70, soy gordita, tengo buen culo incluso antes de tomar hormonas y ya había pasado por mi tratamiento de cambio de sexo, que por cierto la mayoría de mi familia se tomo bastante bien a excepción de mi abuela materna, de la que por la misma razón nos habíamos distanciado un poco. como dije antes, esto ocurrió en el cumpleaños 38 de mi madre, ella no quería nada extravagante , solo una comida normal con mis tios paternos que es con quien mejor nos llevamos, y asi fue, llegó el dia de la comida y todo transcurrió normalmente, mis tios preparando la comida, yo tomandome algunas fotos como hago siempre. Dieron las 8 de la noche y aun nadie tenía intención de marcharse de la fiesta, al contrario, los veía muy calmados pero de cierta forma nerviosos, total que mi padre me hace una seña para ir hacia el, estando junto a el me susurra que tenia que ir a comprar un poco mas de alcohol al supermercado que por cierto esta bastante lejos de casa de mi tio ya que el siempre prefirió el campo, asi que decidio irse a vivir fuera de la ciudad. total, que mi padre (ya muy ebrio) aviso que íbamos a ir a comprar algo de alcohol aunque yo no queria ya que habia bebido algo y me sentia mareada, por esa misma razon yo y mi padre empezamos a discutir en el carro asi que no pasaron ni cinco minutos cuando fuertemente me grita que me saliera del auto y me regresara caminando a casa de mi tio. finalmente llegue a la casa, toque la puerta varias veces pero nadie respondió así que tuve que trepar por un pequeño hueco que había cerca de la puerta, cai y me lastime un poco el tobillo pera nada preocupante, mientras iba al jardin trasero que era donde supuestamente estaba mi madre note que no habia nadie por lo que pense que tal vez habian ido a alcanzarnos a mi y a mi padre pero se habian ido por otro camino. busque en la planta baja algo de hielo para mi tobillo, cuando iba a sentarme en el sofa para descansar un poco escucho en el piso de arriba como si algo hubiera caido, no le di importancia hasta que unos minutos después me parecio haber escuchado una cachetada asi que decidi subir, ahora que estoy escribiendo esto no se si fue la mejor o peor decision de mi vida, era mi madre siendo cojida por mis tios!! Quien pensaba que era una santa tenia dos vergas en la vagina y una en la boca. Yo, que iba en cuclillas no supe que hacer y me quede totalmente paralizada viendo como mi madre estaba siendo brutal mente cojida mientras mis tios le gritaban cosas como: ¡vamos perra sigue mamando mi verga! ¡Te gusta como te rompemos el anu zorra!? ¡Que buena perra eres!, ¿que diria tu hija si te viera? Sin saber que era exactamente lo que estaba haciendo, fue cuando mi tio ricardo ( el de la verga mas grande) voltea hacia mi, tenia una cara de sorpresa pero al mismo tiempo una gran sonrisa, fue cuando ricardo jala del cabello a la zorra de mi madre y ella aun babeando me ve, al verme parada viendola como se la cojen se levanto y me dijo “ven hija” hace unas semanas lei tu diario y se que te va a encantar, hace mucho que pienso igual que tu” me quede pasmada al recordar todas las historias de mi mama y yo siendo cojidas por mi papá en mi diario, aunque nunca imagine que seria por varios de mis tios a los que mas quiero. mil cosas pasaron por mi cabeza en ese instante, aunque me parecía asquerosa esa escena algo dentro de mi queria hacerlo sin darme cuenta, mi madre tomo mi mano y la puso en sus pequeñas tetas, en ese momento estaba totalmente excitada, tanto que mi pequeños pene de trans empezó a chorrear, me dice “desnudate para tus tios hija” y empeze a hacerlo, mis tios sin decir nada me jalaron el cabello y me pusieron de rodillas, mi tio ricardo pone su GRAN y GORDA VERGA frente a mi para que la chupara, no podia creer lo bestial que era, mi madre se sento a un lado mio y dijo ”no temas preciosa, yo te ayudaré” y asi fue, yo y mi madre estabamos chupando el gigante pito de mi tio, mi tio gonzalo fue por detras mio y empezó a pasar su lengua por todo mi culo, yo solte un grito, la verga de mi tio Ricardo parecia una roca, mi tio Gonzalo tomo mi cintura y me empujo hacia el, rápidamente metio su vergota negra en mi pequeño culo trans, mi madre empezo a ser cojida por mis otros dos tios mientras chupaba mi pequeño pene inservible, yo estaba casi desmayada por la gran cojida que me estaban dando mis propios tios, Gonzalo no dejaba de meter y sacar su gruesa verga, después de unos 15 minutos de estar siendo cojidas mi tio ricardo dijo algo que me erizo la piel, “van a ser mis putas personales a partir de ahora” senti un nivel de excitación que nunca habria imaginado, ahí estábamos, mi madre y yo siendo usadas como muñecas por verdaderos machos, mi tio Manuel va por detras mio y sin previo aviso mete su verga en mi culo, dos de mis tios cojiendome por el culo al mismo tiempo fue lo más excitante que me ha pasado, estuvimos siendo folladas cerca de dos horas, mi culo estaba rojo y palpitante, cuando pense que no tendria fin, ricardo nos toma de las tetas a mi madre y a mi. Nos pone frente a su vergota y empieza a masturbarse hasta que se corre, soltaba cientos de chorros de semen junto a mis otros tios, yo y mi mama no pudimos atrapar todos ya que eran demasiados, despues mi tio manuel nos junta a mi y a mi madre para que nos besemos y como las putas obedientes que somos lo hicimos, pareciamos donas glaceadas pero con semen jajaja, mi tio nos ordena que vallamos a ducharnos ya que pronto llegará papi, después de la ducha mi madre me empezo a contar lo mucho que había soñado ese momento, y que ahora, como dijo ricardo, tendremos que ser las putas de ellos, cuando y donde quieran, y que nos reuniremos una vez al mes para que nos cojan, sin que papa se entere claro. bajamos juntas al jardin como si no hubiera pasado nada, a diferencia que todos mis tios me vein con ojos de lujuria, y nos tocaban el culo cuando quisieran, después de un rato llego mi papá con el tequila, sin saber que hace unos minutos su esposa y su hija trans se habían convertido en las zorras de sus hermanos y que sus culos estarían disponibles para ellos cuando quisieran. Hola! Este es mi primer relato, soy una chica gordita trans de 20 años con fantasías muy perversas jijiji, si te gusto el post comenta y da puntos para seguir escribiendo, asi como también me puedes comentar cosas en las que me haya equivocado o que debería mejorar, tambien subiere fotos mias.

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KKoferideLv1· hace 2025 dRelatos

El asalto a la casa de la modelo

Hace más de 8 años que Lucas y Martín se dedicaban exclusivamente a robar casas particulares, habían profesionalizado bastante su manera de actuar, estudiaban los movimientos de las casas, horarios de salida y entrada de sus ocupantes y robaban cuando no había nadie dentro. Generalmente cometían estos delitos en barrios de un alto nivel económico, para asegurarse un buen botín y no tener que robar tan seguido por el riesgo que esto conlleva. Luego de haber hecho los trabajos de investigación, averiguaron que el dueño de la casa era un abogado que tenía su propio despacho en el centro, seguramente ya había pasado los 60 años pero era evidente que amasó una buena fortuna, tenía su coche Mercedes y una mujer mucho menor que él, no pasaba de los 27 años, era la principal modelo de una agencia de modelaje, tenía una figura increíble, una mujer digna de sueños eróticos. Tanto Lucas como Martín comentaban que una parte del botín iban a ser las prendas interiores de la modelo, pero igualmente no se desconcentraban del verdadero objetivo del robo, es decir, las joyas y el dinero que habría dentro del chalet. Cada sábado a la mañana, el abogado y la modelo iban en el Mercedes rumbo al club de golf y no volvían hasta entrada la tarde, Lucas, que era el que tomaba las decisiones principales, decidió que el próximo sábado entrarían al chalet, ya que los fines de semana no había servicio de limpieza ni nada por el estilo, el chalet quedaba vacío. Martín estuvo de acuerdo y aguardaron los dos días que faltaban contemplando y revisando el plan, no debían tardar más de 30 o 40 minutos, aunque tenían tiempo de sobra, mientras más rápido lo podían hacer, mejor. Llegado el sábado, desde la esquina, esperaron que el Mercedes-Benz clase S color blanco abandonara la casa sobre las 7 de la mañana. Se metieron al jardín saltando la reja, se dirigieron con cuidado al ventanal que había al costado del chalet con las herramientas para forzar la cerradura, cosa que lograron sin problemas. Una vez adentro se relajaron al menos un poco, pero la adrenalina igualmente se sentía fuerte. Empezaron a inspeccionar la casa en busca de objetos de valor, Martín se dedicó a revisar el salón pero no encontró más que un dinero suelto y una colección de medallas que había en la biblioteca, se dirigió a la lavandería a buscar el botín secundario del robo, revisando el canasto de la ropa sucia encontró lo que buscaba, una tanga finita blanca y una colaless negra de encaje, se las llevó a la nariz y llenó su pecho con el olor a hembra que salían de esas prendas, su verga ganó tamaño y se la apretó por encima del pantalón pero no había tiempo que perder, las guardó en el bolsillo y salió de ahí. Mientras tanto Lucas estaba en el despacho del abogado, junto a las escaleras, donde supuso que estaba la caja de seguridad, pero no había más que una computadora y una colección de lapiceras, cada una en su estuche. Lucas le dijo a Martín -Subamos, en el despacho no hay caja fuerte -Seguro en el dormitorio tienen la guita -Respondió Martín Al llegar a la puerta del dormitorio se llevaron una sorpresa, un pequeño detalle se les había pasado. Al ver salir el coche no notaron que solo iba el abogado, por lo tanto la mujer estaba en la casa. Se encontraron con un imprevisto en sus planes, la dueña de la casa estaba dándose una ducha. Martín se empezó a poner algo nervioso y esto no lo dejaba pensar con claridad, Lucas lo notó y le indicó con señas que se quedara tras la puerta de la habitación, mientras él se quedaría junto a la puerta del baño esperando que la modelo salga. Ella salió de la ducha, envolvió su preciado cuerpo de modelo con una bata de seda color crema y se inclinó hacia adelante, dejando caer su cabellera rubia para envolverla con una toalla, luego posó frente al espejo con las manos en la cintura y con una sonrisa en la cara salió del baño hacia el dormitorio. En ese momento, Lucas se abalanzó sobre ella. La modelo sintió como un brazo la rodeaba fuerte por su pecho y una mano que se pegaba a su boca impidiéndole gritar. El susto que se llevó fue de infarto, no había sido capaz ni siquiera de oponer algo de resistencia, tenía el corazón latiendo de manera enloquecida en el pecho. -No te vamos a hacer daño, solamente tenes que colaborar ¿me entendiste? -Le dijo Lucas a la modelo Ella asintió rápidamente con la cabeza, nerviosa. Al escuchar a Lucas, su compañero salió de la habitación, la cargaron entre los dos con energía, arrastrando su cuerpo sin apenas esfuerzo, la metieron en el cuarto y la sentaron en una silla. Lucas le ató las manos por atrás del respaldo de la silla mientras que Martín se paró frente a ella, metió la mano en su bolsillo y sacó la tanga blanca que tomó del lavadero, esto la sorprendió, frunció el ceño, confundida, y al instante su cara se ruborizó completamente "¿por qué tienen mi tanga?" pensaba. Martín con una mano le apretó la cara por los cachetes haciendo que la modelo abra la boca y mientras ella se resistía sacudiendo la cabeza le puso la tanga en la boca a modo de mordaza. Lucas la tomó firmemente por los hombros desde atrás, se inclinó hacia ella acercándose a su oído y le aclaró -Solamente queremos que colabores, te sacamos la mordaza si nos decís donde están las joyas y la guita Ella, que miraba al otro delincuente a los oscuros ojos que se ocultaban tras el pasamontañas, asintió con la cabeza y dirigió su mirada al suelo, "si colaboro y no hago estupideces capaz no me hacen nada y se van rápido", pensó. Después de revelar la ubicación de la caja de seguridad y la clave, Lucas y Martín se apoderaron de las perlas, piedras preciosas, pulseras y una gran colección de relojes de lujo que eran del abogado. Después de los registros Martín se acercó a ella y dijo -Bueno, ahora nos divertimos un poco ¿qué te parece, socio? -No, por favor! ya lo tienen todo, no me hagan nada! -Suplicó la mujer del abogado -¿Quién dijo que esto era todo? -retrucó Lucas, esfumando los pensamientos de la modelo -Aparte esta yegua nos pudo haber arruinado todo el plan, algo tenemos que hacer ¿no? -Añadió Martín volviendo a poner la improvisada mordaza en la boca de la modelo La mujer del abogado nunca se había sentido tan sumisa y vulnerable a los deseos y acciones de los demás, menos aún de dos personas completamente desconocidas en el estado en el que se encontraba, maniatada en un silla, solo vestida con una bata de seda fina que apenas la cubría una palma de sus muslos por lo que tenía que estar con las piernas cerradas para no exponer su intimidad y encima amordazada por su propia tanga usada, sintiendo el sabor de sus fluidos impregnados en la tela. No sabía muy bien por qué pero había algo en todo este ambiente que la excitaba, cerró los ojos y llenó su pecho de aire, intentando ocultar su excitación, pero los pezones se endurecieron bajo la fina bata, delatándola, su rostro se ruborizó en parte por miedo a que lo noten y en otra parte por la inesperada calentura. Lucas desanudó el delicado cinto de la bata y abrió completamente la bata revelando el hermoso cuerpo desnudo de la modelo, ni un gramo de grasa, unos buenos pechos firmes coronados con dos lindos pezones erectos y se podía ver una fina línea de pelos rubios en su entrepierna. Ella seguía ocultando su sexo apretando los muslos -esto erotizaba más la figura de la rubia- y ahora ocultaba su colorado rostro agachando la cabeza. -Mira que tetas increíbles que tiene la rubia -le comentaba Martín a su compañero mientras las sacudía apretando los pezones -Seguro se las pagó el pollerudo del marido para que las disfrutemos mientras el pelotudo está jugando al golf -Respondió Lucas Mientras se reían, ella se excitaba por los manoseos de estos desconocidos, que por cada pellizco sentía una corriente eléctrica que disparaba su calentura. Lucas se paró frente a la modelo y aún con los pantalones puestos tomó la cabeza de la rubia para frotarle el miembro por la cara hasta que se le paró, le sacó la mordaza de la boca y se bajó los pantalones. Ante ella se encontraba una buena verga con un grosor considerable, se hubiera lanzado a devorarla, tenía un olor penetrante a sexo, en esos momentos deseaba ser poseída por ese miembro. Cerró los ojos. -¿Es grande, eh? abrí los ojos. Dale, comela -le ordenó Lucas Ella se inclinó sobre él y abriendo todo lo que pudo la boca fue tragándola toda, la notaba dura y ardiendo, generó saliva para que la fricción fuera menor y comenzó un sube-baja de cabeza que provocaba gemidos de su raptor, era evidente su experiencia en el sexo oral. Mientras esto sucedía, Martín desataba las muñecas de la rubia y la hacía pararse mientras seguía inclinada mamando la verga de su compañero, se paró atrás de ella deleitándose con las piernas de la modelo y la increíble cola firme en forma de manzana, le separó las piernas y pasó los dedos por los labios de la vagina, los tenía mojados. Al sentir esto el cuerpo de la modelo se estremeció, provocando un gemido. -Mira como le gusta. Está caliente y toda mojada la puta -dijo Martín De repente sintió vergüenza de sí misma ¿cómo podía estar excitada y disfrutando si la estaban violando? Pero Martín seguía acariciándole el clítoris y empezaba a entregarse. Solo quería tragarse todo el semen de aquel miembro mientras el otro la hacía llegar al orgasmo. Martín se arrodilló tras la modelo, separando las nalgas de la modelo con las manos provocando que se separen los labios mojados de la vagina, invitándolo a pasar la lengua por su rajita. Comenzó a devorar esa concha con rudeza y a meterle los dedos mientras le lamía la entrada del culo. Ella aumentó el ritmo de la mamada, le encantaba lo que sentía debajo, los dedos del delincuente entraban y salían sin parar de su caliente y húmeda vagina, estaba por tener un orgasmo siendo violada y estaba más excitada que nunca. Lucas ahogaba los gemidos de la rubia enterrando la verga lo más posible en su boca, sacó su miembro, la tomó de los pelos y tiró para atrás haciendo que levante la cabeza. La modelo tenía la cara fuera de sí, completamente roja al igual que sus labios debido a la felación, ahora gemía libremente por los estímulos que le causaba Martín. - Como te gusta trola, eh? Al final va a ser lo mejor que te pasó en tu puta vida -le dijo Lucas, pasándole el rabo ensalivado por la cara. -Dejame que me voy a cojer a esta como necesita - Ya la dejé lista, amigo -Le comentó Martín, que lamentó no ser el primero en cojerla. La mujer del abogado aprovechó estos instantes de cambios de lugar para reponerse de la posición incómoda en la que estaba, permaneció parada esperando las órdenes de estos delincuentes que estaban sometiéndola. Lucas dió un pequeño rodeo observando la mujer top model que tenían enfrente, desnuda, con las nalgas coloradas, agitada y con la melena rubia revuelta, ni en sueños hubiera pensado que esto fuera posible. Se paró a su costado, apoyando el miembro en su cadera. La tomó del cuello con una mano y le ordenó que separe las piernas. Comenzó a nalguearla fuertemente con la otra mano, a cada nalgada ella daba un pequeño salto apretando la mandíbula y cerrando los ojos. Nunca la habían tratado tan bruscamente, pero le gustaba, quizás era por la situación única e irrepetible... Lucas seguía tomándola del cuello y ahora palmeaba un poco menos fuerte la extensión de la vagina, que en cada golpe estimulaba el clítoris provocando una descarga eléctrica de placer en la rubia. -Cojeme, por favor -Murmuró la modelo -Aah, que putita resultaste -Respondió Lucas. -¿ahora pedís pija? te vamos a dar pija. Lucas se paró detrás de ella, la agarró con una mano de las muñecas por su espalda y la hizo inclinarse hacia adelante, hasta tener frente a su cara el miembro de Martín, que era un poco más chico que el de su compañero, pero más grueso. Tenía las piernas completamente estiradas y separadas, con el culo en pompa como una buena perra caliente. No tenía ningún punto de apoyo estable, si Lucas la soltaba caía hacía adela

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