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#Moto

Fotos, gifs y packs de Moto subidos por la comunidad.

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Mmaxi1325iuuLv1· hace 1987 dRelatos

Relato de cazzu

Bueno soy Mauricio y todo comenzo antes de ir a ver a cazzu en vivo. Me prepare 2 horas antes del show ya que vivia un poco lejos y yo tardo mucho en prepararme. En la ducha me masturbe pensando que iba a ver ese culo en vivo. Saque mi moto y emprendi rumbo. Mientras iba en camino se largo a llover y me comencé a poner nervioso pensando en si se iba a suspender el show. Llegue al predio donde se iba a hacer el show justo a tiempo. Entre, busque mi asiento y comenzo el show. Ver a cazzu moviendo el culo me ponia al palo. Despues de que termino el show toda la gente se comenzo a ir y yo me quede un rato mas sentado esperando a que la lluvia pare un poco para irme. Mientras espero a que la lluvia pare veo para un costado y me doy cuenta de que hay una puerta entre abierta. Yo me acerque pensando que era una salida y me mande por ahi, y me doy cuenta de que es el pasillo de los camerinos. En eso la veo a cazzu caminando ya por irse y le grito M: ¡CAZZUUUUU! -ella se da vuelta y se frena- C:Hola ¿que haces aca? M:disculpa pense que era una salida y me mande ¿nos podemos sacar una foto? C: sisi obvio En eso aprovecho y le toco el culo "sin querer" M: uyy disculpa C: no pasa nada tranquilo Me saco la foto todo bien y le pregunto. M: ¿ahora donde vas? ¿Tenes otro show? C: no, ahora me voy a mi depto ¿y vos? M: estoy esperando a que para un poco la lluvia para irme . C: vivis lejos? M: si. C: ¿queres que te lleve? M: no tranquila no quiero ser una molestia. C: no para nada no sos molestia, dale veni M: bueno La comienzo a seguir viendo como ese culo se movia de un lado para el otro. Solo ver esa imagen me puso la pija dura. Durante el camino a mi casa ibamos escuchando musica y charlando, en un momento cuando frenamos en una semaforo me di cuenta como cazzu me fichaba el bulto, pero no hice ningun comentario sobre eso. Al llegar a mi depto. Le ofrezco pasar. M: queres pasar a tomar algo? C: mmm. Bueno Abro la puerta del edificio, y yo como queria verle el culo me hice el caballero y la deje pasar primero. Yo vivo en un quinto piso y para verle el culo mas tiempo le dije que el ascensor no andaba. Asi que tuvimos que subir por las escaleras ella iba primero y yo atrás fichandole el ojete, ella de vez en cuando se gira y me veia como le miraba el orto y se reia la putita. M: aca es. Ella se frena , le abro la puerta la dejo pasar, paso yo atras y nos sentamos en el sillon. Le ofrecí algo de tomar y nos pusimos a tomar y charlar. Ella un poco pasadita de alcohol me comenzo a besar y yo por supuesto no me resisti ya que era algo que habia soñado desde hace mucho. Beso va beso viene y se me paro el pingo y ella se da cuenta y me lo agarra encima del patalon y me dice. C: linda pija que tenes. M: te gusta putita? C: me encanta (con cara de puta) Despues de ese diálogo me saco la pija y me comenzo a pajear de una manera.... parecia que estaba en el cielo. Entonces le digo. M: chupala putita Y le agarro la cabeza y la hago que me chupe el pingo. Ella solita se lo metia hasta el fondo y yo la agarraba para que se ahoge despues de diez minutos de chuparme la pija no aguantaba mas entonces la agarre la puse en cuatro y le meti toda la pija de una y solto un gemido que seguro lo escucho el vecino. C: hijo de puta despacio!!! Ahhhh! M: que despacio trolita ahora sos mi putita!! C: ay ay ay Mientras le daba en cuatro le pega nalgadas hasta dejarle el orto rojo de tantas nalgadas. M: trolita. Alguna vez te rompieron el orto?? C: no M: entonces hoy es tu dia de suerte putit te voy a dejar sin poder caminar C: ayy enserio me lo vas a romper? M: si puta Entonces comienzo a lubricarle el culo con mi lengua y le meto un dedo para dilatar. Pero no me pude resistir entonces le meti el pingo de una. C: AYYYY HIJO DE MIL PUTA!!!!!!! M: te dije que ibas a ser mi putita jaja. Le comence a romper el orto de manera muy dura, despues de media hora haciendole el orto estoy por acabar, entonces le saco la pija de ojete y le pongo la pija en la boca, para acabarle ahi. La muy puta me comenzo a chupar la pija de una manera muy rapida que casi me saca la cabeza del pingo. Despues de un ratito le acabo en la boca y ella me muestra la lengua mostrando que se la trago toda, despues con su lengua me limpio toda la leche de la punta de la pija y tambien se la tragó. Despues ella se vistio y se fue pero antes de irse me dejo su tanguita para que la recuerde. Al otro dia fui a buscar mi moto al predio y ya no estaba, me la robaron pero valio la pena por cojerme a esa puta de cazzu. Bueno gente este fue mi primer relato espero que me dejen puntos culiados no sean ratones.

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CCondorb85Lv1· hace 1989 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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TTiagoMexLv1· hace 1990 dRelatos

La vecina de enfrente

Dentro de mis experiencias, siempre me ha gustado destacar la que me ocurrió con la vecina de enfrente del edificio donde vivo. Notaba en su mirada que desde hacía tiempo yo le gustaba, y ni corto ni perezoso, un día en el ascensor le pedí su número de teléfono. Aquello era el inicio de una aventura. Hacia unos cuantos meses que había roto con mi novia, con la cual llegue a estar saliendo cerca de cinco años. Una relación con altibajos que un día, tras una discusión, decidí dar por terminada. Tenía 24 años, una sola chica conocida en mis experiencias sexuales y mucho por descubrir. Así pues, volví a ponerme a rodar en el mercado del amor y el sexo, del cual solo había tenido experiencia con mi ex. Durante esos cinco años llegamos a hacer de todo dentro de lo que se entiende por “normal” en una relación heterosexual: besos, sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, etc… Siempre consideré esta relación amorosa como bastante buena dentro del entorno sexual pese al inconveniente relativo que suponía el grosor de mi pene, el cual le producía cierto dolor en las primeras embestidas y el cual la dejaba el coño bastante escocido tras el acto.  Como iba diciendo, tras esto, me tire cerca de unos cuantos meses sin probar “cacho”. Muchas veces quedaba con mi ex para ver que tal nos iba y terminábamos follando como locos hasta que ya un día me dijo “nunca más”. Mis ansias de sexo, que siempre fueron muchas, me tuvieron masturbándome todos los días durante meses dado que nunca he sido bueno ligando ni tampoco tenía a nadie detrás con quien quemar mis ansias de coño caliente. Pero todo esto cambió el día que conocí a la hija de la vecina de enfrente. Vivo en una ciudad pequeña, en un edificio al que me trasladé hace unos años y donde el contacto con los vecinos era más bien poco porque siempre he ido a lo mío. A la hija de la vecina de enfrente la había visto muy poco y más bien de refilón. En otras palabras… que nunca me había fijado en ella hasta que un día llamó a mi puerta su madre. Esta iba acompañada de la susodicha carpeta y bolígrafo en mano: - Hola Romeo ¿qué tal estas? ¿Estás muy ocupado? - me soltó. - No, que va.- Con cara desinteresada total. Es una vecina que realmente nunca me ha caído bien porque siempre me ha parecido muy cotilla y pesada.- Dime ¿Qué querías? - Veras, esta es mi hija, Verónica. Mmm, Verónica, eh. Ahora sí que pude contemplarla de arriba a abajo.  Morena de piel, cabello largo y castaño, ojos marrones, sonrisa traviesa,  un poco rellenita sin llegar a estar gorda… y la joya de la corona: unos pechos enormes. Me preguntaba si entrarían en la palma de mi mano. Ésta vestía como la típica chica de 21 años salida de una discoteca y con pendientes de aro. No obstante, la chica era guapa y me empezó a dar morbo. - Ah hola, yo soy Romeo.- me acerqué a ella y nos dimos dos besos. Ella sonrió y me espeto un “hola” un tanto avergonzada. - Veras, Romeo. Mi hija está estudiando enfermería y le han mandado hacer un trabajo que consiste en recolectar datos en la zona donde vive para saber el índice de diabéticos que hay por aquí. Es un test muy sencillo… Ella no se atrevía a llamar a la gente y la estoy animando, y como tú eres muy simpático, seguro que no te niegas a contestar ¿a qué no? Mi cara era un poco incrédula, pues daba por hecho que una chica de esa edad ya debería valerse por ella misma para salir de esta clase de apuros… pero se lo perdone, ya que estaba buena y me interesaba conocerla un poco más. - Claro que no, sin problema. - A, pues muy bien. Gracias Romeo. Yo me tengo que ir. Aquí te dejo con ella. - Ok, vale. No se preocupe.- La madre cogió el ascensor y se largó, dejándonos a los dos solos delante de la puerta de mi casa, entreabierta. - Bueno Verónica, pues tú me dirás.- lanzándole una sonrisa de complicidad. - Ya lo siento. Es que me daba un poco de vergüenza. - Nada, mujer. No te preocupes, venga dime. Verónica comenzó a lanzarme una ristra de preguntas comunes sobre mi edad, donde había nacido, donde vivía,  donde trabajaba, etc… - Ey, ahora ya sabes muchas cosas de mí, eh. Jajajaja.- reíamos los dos. - Pues ya, jajaja. Con esto ya está hecho. Espero que no te haya molestado mucho.- mientras su mirada se clavaba profundamente en la mía sin dejar de sonreír, como una chica traviesa. Es ahí cuando empecé a pensar que le había gustado. - Sin problema. No te apures, jejeje. Oye, ¿llevas mucho viviendo aquí? - Si, hace unas semanas. Antes vivía con mi padre, pero ahora me he venido aquí. - Ahhh, así que te veía tan poco. Bueno, ahora ya se algo de ti, jajaja. - Si, jajaja. - Oye, pues nada, a ver si coincidimos más por aquí. - Jajaja, vale, vale. Sin más, nos despedimos con dos besos y cerré la puerta. Me había fijado en cómo me había mirado y me dio una corazonada. O era una chica maja, o sencillamente tenía ganas de conocerme más a fondo. La chica me había atraído, estaba bastante bien, y hacía meses que no tenía nada con nadie. Tal vez esta era con la que volver a descargar el potencial guardado tras la ruptura con mi ex. Los días iban pasando y alguna que otra vez coincidíamos en el portal o en el ascensor del edificio. Siempre nos saludábamos con una sonrisa de complicidad y una mirada de querer comernos el uno al otro. Como no las tenía todas conmigo, pues soy precavido y algo vergonzoso, nunca me lanzaba a algo más, hasta que un día dejé mi moto aparcada en frente del portal. Estaba tomándome un café y asomado a la ventana donde pude ver como Verónica se acercaba con una barra de pan camino de su casa. Al pasar al lado de mi motocicleta, esta se quedó mirándola embobada. Sabía que era mía, y comprobé como acercaba una mano para acariciarla. Pensé que a esta chica no había duda de que le atraía y corto ni perezoso salí de casa y me metí en el ascensor con intención de cruzarme con ella. Y así fue. Cuando se abrieron las puertas me topé con Verónica: - Ey, ¿qué tal? - le dije sonriendo. - ¡Ah, hola! Que susto, jajaja. Bien, bien, jeje, aquí me ves, que vengo de coger el pan. - Je, ya hay hambre, eh. - Pues sí, a ver si comemos de una vez, que he desayunado pronto y no aguanto más ¿tú que te cuentas? - Pues nada, lo mismo que tú. Que iba derecho a coger el pan. Por cierto, te veo muy guapa, eh.- mientras le giñaba un ojo. - Como se nota que estamos ya en verano. Ese moreno de piel te queda genial. Verónica se puso roja, pero no dejo de sonreír e incluso más todavía en cuanto oyó el cumplido. - Gracias. Pero tú sí que estas guapo, eh, jiji. - Nada, anda, no exageres. Por cierto… a ver si me pasas tu número de móvil y quedamos un día a tomar un café ¿no? Me caes bien y seguro que nos echamos unas risas, jeje.- aquí le había lanzado el arsenal sin pensármelo. El que arriesga triunfa, y si no, al menos sale de dudas. - Ah, pues si… ¿Por qué no? jiji. -Wow, no me lo podía creer. Había picado.- Apunta, es el 696… - Ok, apuntado queda, jeje. Una tarde quedamos y nos tomamos unas cañas ¿vale? - Jeje, vale. Cuando quieras. –mientras me guiñaba un ojo y me lanzaba una sonrisa cómplice. Lo cierto es que me había resultado más fácil de lo esperado. Por mi cabeza habían rondado veinte mil posibilidades al hacerle esa pregunta, pero al final salió la buena, la que deseaban oír mis oídos. Esta era la mía. Pasaron los días y yo me encontraba un tanto nervioso por la situación. No quería cagarla, tenía ganas de que pasase algo con Verónica, y los nervios en el estómago me hundían la valentía. Un día, tras salir a descansar en el curro, se me pasó por la cabeza llamarla. Me encontraba muy seguro de mí mismo y esa tarde podía ser idea para quedar con ella. Así que cogí el móvil y le llame. Después de unos cuantos sonidos de espera, por fin cogió el móvil: - ¿Si? - Hola, Verónica. Soy Romeo, ¿Qué tal? - Ah, Romeo, jeje. Bien, muy bien  ¿Y tú? ¿Qué tal estas? - Pues aquí ando, en el curro, descansando un poco. Estaba aquí pensando en mis cosas y me he acordado de ti. - ¿Ah, sí? ¿Y eso? - Pues ya ves… que hace días que no nos cruzamos por el portal y me ha picado la curiosidad por saber que era de ti. - Ah, jajaja. Pues aquí ando, guapo, jaja, estudiando un poco. - Bueno, eso está genial. Hay que labrarse un futuro. - Ni que lo jures. A ver si término de una vez, que menudo agobio tengo encima. - Ah, pues mira. Si quieres despejarte un poco ¿Qué te parece si quedamos cuando salga de trabajar y nos tomamos algo? Así desconectas, que seguro que falta te hace. - Mmm, bueno, pues no estaría mal… Vale, por mi bien. ¿Cómo quedamos? - Jeje, bien, pues podemos quedar en la cafetería que está en la costa del aeropuerto ¿sabes dónde te digo, no? - Si, si, claro ¿a qué hora quedamos si tal? - Pues a mí me vendría bien a eso de las 19:30 ¿Qué te parece? - Genial. A esa hora me paso por allí. - Ok, pues allí nos vemos, jeje. - Ok, pues lo dicho. Luego nos vemos. Besos. - Venga, besos. –y colgó. La cosa estaba yendo genial, en parte no me lo podía creer, pero si… aquello era real. Esa tía estaba interesada en quedar y quien sabe cómo podía quedar la cosa. Entre otra vez dentro de la oficina y me dispuse a terminar el trabajo que tenía entre manos. No dejaba de dar vueltas al asunto. En cuanto saliese de allí me iba a encontrar con Verónica, mi vecina, la chica guapa de las tetas grandes. Me daba bastante morbo la situación ¿Qué podría pasar? Miraba el reloj nervioso una y otra vez, hasta que por fin dieron las 19:00 para salir de allí escopetado. Los compañeros de trabajo no sabían que me pasaba ni por qué me había ido corriendo como el viento sin apenas despedirme de nadie. Fui andando a paso acelerado entre callejuelas hasta que por fin me subí al coche, arranque y desaparecí dirección la costa, en la cafetería donde habíamos quedado. Una vez llegué, coincidencia o no, aparque y al lado mío llego otro coche aparcando a la par: era ella. Salimos a la vez de nuestros respectivos coches y nos saludamos: - Ey, hola. Jajaja, hemos llegado a la vez.- le comente. - Ya, jaja, que casualidad. Somos puntuales, eh, jajaja. - Ya te digo. Pues nada, ya estamos aquí ¿Vamos dentro y pedimos algo? - Claro. Vamos. Verónica se presentó con un vestido de verano blanco, holgado, con tirantes que tenía una falda muy corta que dejaba entre ver unas magníficas piernas torneadas al sol. Sus pechos, ya grandes de por sí, parecía que iban a estallar en cualquier momento, pues a la chiquilla le encantaba que el escote quedase bien apretado. Como dicen por aquí, no eran tetas, si no berzas. Estábamos en pleno julio y el tiempo acompañaba. Nos metimos dentro de la cafetería y el barman nos atendió. Un café con leche para ella. Una caña para mí. Una vez servidor, agarramos nuestras consumiciones y salimos a la terraza. Esta está rodeada de árboles de un parque próximo y tiene la peculiaridad de estar al lado del mar y tener vistas al aeropuerto por uno de sus lados. Nos sentamos y comenzamos a charlar un poco sobre nosotros. - Y dime, Vero ¿Cuánto llevas estudiando lo de enfermería? - Pues un tiempo. En realidad es un módulo profesional. - Ah, pensé que era una carrera o algo. Jajaja, como ando. - No, que va, jeje. Es un módulo y ya le estoy terminando. A ver si empiezo el siguiente curso las practicas. Tengo unas ganas de trabajar que no veas. - Pues sí, no me extraña. Teniendo curro te independizas y a vivir la vida. Yo sigo con mis padres, pero en cuanto tenga ahorrado algo, me marcho. - Si, eso sería lo ideal. Vivir sola sin que nadie este incordiándome. No aguanto a mi madre. Es muy pesada. - Si, supongo que como todas. Jajaja. Seguimos hablando de banalidades, conociéndonos un poco, nuestros gustos, etc… Lo cierto es que no teníamos nada que ver. Mientras ella era la típica chica que se pasaba el día viendo la televisión y sus programas tontos, a mí me interesaban otras cosas más culturales. No le di más importancia porque mi objetivo era acabar fallándomela de alguna manera. Me ponía cardiaco, sobre todo cada vez que me sonreía. Además era de esas tías que en seguida te cogen del brazo,

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RRosroxLv1· hace 2003 dRelatos

Una fantasía cumplida

Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno

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TthomasshelbyLv1· hace 2003 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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22003zorroblancoLv1· hace 2014 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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Mmaury_solo_yoLv1· hace 2018 dRelatos

Beatriz. rosarina infiel y vengativa. con fotos.

hola amig@s de Morboseo.net.  quiero agradecer a tod@s mi lectores, por la infinidad de mensajes y pedidos de nuevos posts.  hoy les cuento una historia que nos trajo pasión sexo y dolores de cabeza .  esto paso hace 3 años atrás .  pero conozco a Beatriz hace muchos años.  debuto con migo en el viaje de egresado de secundaria.  como muchos jóvenes.  nos encontramos ahí por casualidad,  ya que no íbamos a la misma escuela, ni siquiera éramos de la misma provincia.  nos hicimos amigos y algo mas.  pero esa es otra historia.  después de nuestra aventura .  tuvimos una relación de amistad a larga distancia.  por cartas y llamadas telefónicas . hasta que después se corto y nunca mas .  pero por milagro de la tecnología ,ella me volvió a encontrar gracias a facebook. nos reconocimos de inmediato a pesar de los años pasados .  como cuando éramos mas jóvenes.  comenzamos con mensajes donde hablamos de nuestras vidas .  pero lo mas interesante era su pésimo matrimonio. que ocupaba gran pate de la conversación .   estaba casada, con un tipo mucho mayor que ella. y eso se notaba mucho al parecer.  no muy buen amanté , celoso y posesivo.  la controlaba a cada segundo y las intimidades eran mas que interesante.  el sexo para el, no le llevaba mas de 15 minutos. y según ella era de lo mas aburrido .  pero ella le tenia cariño a el y su enorme bolsillo .  me conto, que el estaba en el negocio de las inmobiliaria.  y ella con su peluquería de damas con todos los lujos.  por eso con ella nos comunicábamos cuando el no estaba.   solo éramos amigos y nunca pensamos en volvernos a ver.    pero el tipo se entero y le armo un escandalo.  hasta el muy boludo me escribió para amenazarme.  eso nos despertó a los dos las ganas de vernos y adornarle bien la frente al viejo pelotudo.  y así los dos lo fuimos planeando. Beatriz:     tendría que ser un día de semana el trabaja.  y yo puedo estar si vigilancia un par de horas que te parece ?? yo:  tanto viaje, para un par de horas ? que buen plan.  Beatriz no seas tonto Maury.  te quedas unos días y nos vemos tanto como podemos .  dale no seas malo quiero verte.  hacemos así te venís unos días y yo te consigo lugar donde quedarte .  en uno de los departamentos que tenemos desocupados.  la verdad a mi no me inspiraba un viaje tan largo por un simple polvo.  pero estaba invitado a un moto encuentro en Entre ríos, que esta casi a mitad de camino.  así acordamos  . ira un miércoles y el sábado  de mañana me iría. teníamos un mes para organizar todo y poder vernos tranquilos.  ella estaba tan ansiosa que contaba los dias .  y incluso ya tenia las llaves del departamento .  tratando de que nuestro encuentro sea perfecto.  el gran día llego .   el sol todavía no salía. tomando unos mates mientras yo preparaba mi moto para el viaje .  acomode las alforjas y mi bolso cuando estaba todo listo .  saque una foto de la moto y la puse en facebook .  esa era la forma de avisarle que estaba en camino.  que ella no tardo en poner me gusta. salí con el amanecer a mi espalda. disfrutando los paisajes y el aroma de los campos.  un poco antes de llegar miro mi celular.  Beatriz:   hola bonito que tengas un lindo viaje.  me esta matando la ansiedad .    ese fue el primer mensaje de varios que mando. su ansiedad era notable.  Beatriz:   Maury. te deje la llaves en mi peluquería.  pregunta por Fernanda ella te la dará. cuando pueda contesta el mensaje.  para quedarme tranquila.  yo:     hola hermosa, ya estoy a un par de kilómetros.  en un rato llego . cargo nafta y voy para allá . vos no estas en la peluquería?. Beatriz:    no seria un riesgo que nos vean juntos.  ya te paso la ubicación de la peluquería y del departamento. y así fue. pase,  por la peluquería y su amiga me dio el sobre con las llaves adentro .  le avise a ella que la tenia las llaves y me fui para el departamento.  el edificio era un lujo.  baje las cosas de la moto y la deje en el estacionamiento.  subí por el ascensor y me dirigí al 4to piso . mientras mandaba mensaje .  el departamento un lujo. esta listo para mudarse. debe valer fortuna. mucho para un bulo jaja.  acomode un poco mis cosas y me metí en la ducha .  para sacarme la mugre del viaje.   cuando salí de la ducha . ella ya avía llegado .  su perfume dulce y caro envolvía la habitación. salí solo con la toalla envuelta en la cintura .  pero ella solo llevaba su tanga puesta .   Beatriz:   hola amor... como estuvo el viaje?.   yo:   hola mi vida.  largo pero el mejor paisaje , es el volver a verte.  ella se levanto y nos encontramos a mitad de camino entre la puerta del baño y la cama .  nos abrazamos con un largo beso .  mucha lengua y caricias de los dos .  mi toalla callo al piso y ella tocaba mi pija .    la lleve contra la pared . y con un fuerte apretón de su hermoso culo la puse a upa . ella rodio mis caderas con sus piernas y sintió como mi poronga la empalaba . mi verga entraba como la primera vez .  apretada, justa, empapada en sus jugos y sacando gemidos , de los mas ricos.  Beatriz: uyyyy . como te extrañe.  esta es la pija que me hizo mujer. la que me hiso gozar tanto en Bariloche.  me siento en la adolescencia otra vez.  yo:   si me acuerdo ... y estas igual de buena o mas.... fue mucho sexo en pocos días , espero que se repita como en aquellos días.  Beatriz:    si quiero lo mismo amor..... pero disfrutemos esto y después vemos.  mmm ha ha ha. mmm.....  sin pausas mi pija bombeaba sin detenerse en nuestra conversación.  haciendo que ella hablara y gimiera a la vez.  un gran orgasmo retumbo en la sala .  mojando mi poronga . Beatriz:     uy.... dios .... cuanto hacia que no acababa así .  tu pija hace estragos en mi conchita mm.......  te siento en todo lados y en mi piel mas.  vamos a la cama .   no puedo creer que estés acá .  pero me encanta que pudiste venir.   me acosté junto a ella.  nos seguimos besando y acariciando. ella tocaba mi pija mientras me besaba.  me fue besando por todo el cuerpo .  hasta llegar a mi poronga.  la tomo suavemente con su mano .  pajeaba muy rico.  comenzó con besos en la cabeza de mi verga.  a lo primero chiquitos.  luego mas grandes hasta empezar a jugar con su lengua .  cuando empezó a chupar.  fue la gloria.  lo hacia de apoco y muy suave, pero sus succión era intensa usando su boca y lengua . el chuick chuick  de su mamada eran música para mis oídos .  chupaba y se saboreaba dándome placer .  podía sentir en mi verga sus labios húmedos y calientes .  y ella parecía disfrutarlo darme placer.  Beatriz:    mmm que rica esta .mm... se siente muy bien en mi boca mmm.  y también en mi hambrienta conchita .  yo:    sos perfecta corazón .  me encanta hacerte feliz y darte placer como vos me lo das a mi .  ella me sonrió sin decir nada .  y se monto sobre mi .  tomando mi verga con la mano.  froto un poco la cabeza de mi verga por sus labios vaginales y de apoco se fue sentando muy suave y despacio.  Beatriz:   uyy..... bien venido a Rosario amor...... mi verga entro hasta el fondo . mientras yo disfrutaba de sus gemidos y el suave movimiento de cadera .   sus orgasmos uno tras otro. empapaban mi pija.  que acompañaban sus movimientos. cambiando , de posición .   Beatriz:    tu energía es maravillosa.  estas bien? queres acabar ? yo:   acabar? recién empezamos amor... todavía aguanto un poco mas .    Beatriz:      hace horas que estamos cogiendo....  pensé que tenias ganas .  la verdad me sorprendes...  mmmm que rico es esto mm-..... lastima que estamos tan lejos .. me encantaría poder tenerte como amante....  y que me cojas así todos los días...  mmm dios solo de pensarlo voy a tener otro orgasmo....... ha ha dios cógeme así amor.... no pares uf..... si mmm... dios mío.......... báñame en leche quiero tu leche de crema corporal .  porfa quiero un baño de leche amor...... mi pija buscaba sacar toda la leche para cumplir con su deseo .  mientras la cogía buscando acabar ella se retorcía de placer .  dándome mas de sus ricos orgasmos .  mi pija estaba lista para la descarga y ella lista para recibirla.  saque mi verga y comencé a masturbarme sobre ella.  un chorro caliente salió disparada hacia su boca y tetas .  hasta ella me miraba fijo viendo como mi leche salía.  ella gustosa.  pasaba mi leche como crema corporal .  chupando sus dedos con mi esperma.  disfrutando mucho de su premio.  yo deje que ella juegue y volví a meterla .  ella no lo esperaba pero , estaba dispuesta a seguir disfrutando .  y gozo mientras mi verga ya descargada seguía dándole placer.  quedo exhausta pero feliz .  mientras ella se relajaba. yo contemplaba su belleza.  me prendí un cigarrillo y ella se fue al baño.  Beatriz:     me pego una ducha y vuelvo . estoy toda pegoteada jajajaj.   uff... eso es mejor que ir al gym.... jajaja.  estoy agotada ... mal .  si me quedo acostada me duermo.  yo:   no es para tanto corazón.  lo importante es que la pases bien.  y jamás te dormirías con migo.  Beatriz:    jajaaj vos porque estas acostumbrado seguro.  hace años que no tengo sexo tan prolongado jaajaj.  mi conchita quedo sequita jajaaj.  necesito un amante como vos urgente...  ella entro a la ducha. pero nuestras conversación despertó mi erección otra vez .  apague el pucho y me fui al baño .  y volvimos a empezar . besos y una buena cogida .  las horas corrían como las agujas del reloj.  Beatriz:   uy amor me estas volviendo loca ....  pero ya es tarde y me tengo que ir... mmm dios....  salió de la ducha y se comenzó a secar. yo:   no te vallas. quédate un rato mas .... Beatriz:   no me pidas eso amor....  me muero de ganas de estar todo el día con vos. pero acá no se puede...  estamos en peligro si nos ven o yo desaparezco tanto tiempo ...  salí detrás de ella.  no me iba a quedar con la pija dura. Beatriz:   no amor espera..... ya me tengo que ir por favor.  sin escucharla la puse en cuatro sobre un banquito del baño .  Beatriz:    amor por favor me tengo que ir.. yo:   hasta que no acabe no te vas.  Beatriz:   bueno pero rápido amor me van a matar.  mi verga entro en su conchita. pero mis ojos en su culito. mientras ella recibía mis bombazos .  su culito recibía mi saliva y mis dedos juguetones. ella se dio cuenta. Beatriz:    no amor por el culo  hoy no ..  no tenemos tiempo.... hace años que no me coge el culo.  solo vos y el me lo hicieron ...  y hace un montón, que esta cerrado .    pero no me importo nada.  y sin vacilar lleve mi verga a su pequeño culito .  y antes que diga no .  mi poronga, se abría paso por sus músculos anales.  pego un grito y apretó su ano .  pero no había vuelta a tras. su culito recibía mi pija. Beatriz:    mmm dios duele pero como me gusta sentirte. ay.. mmm dios.... mm... dame la lechita amor ... me gusta tu pija en mi culito mmmm.... yo:   tranquila amor tu culito esta bien apretadito.  un poco mas y te lo lleno...  y con lo apretado que estaba. mi verga. aumento el ritmo .  sus gemidos fueron fuertes al incrementar los bombazo. mi pija exploto llenando su culito con leche. Beatriz:   amor sos maravilloso pero me tengo que ir.  me traes la ropa?.  mientras me limpio? yo:    ok amor dale.  le di su espacio y me fui a poner la pava para el mate.  me pidió la ropa y se cambio muy rápido.  nos dimos unos besos que ella parecía no quedarse ir pero el reloj.  la apuraba.  Beatriz:   amor. mas tarde paso un rato si puedo si? te deje comida en la heladera . me voy .  pero no quiero.... nos hablamos.  te amo.  cerrando la puerta .  volvió esa tarde como prometió. y volvimos a tener sexo.  el día siguiente también pero 3 veces.  el viernes ya se quedo con migo todo el día.  sin darnos cuenta. que todo cambiaria al día siguiente. el marido se dio cuenta.  y al hablar con uno de los inquilinos. supo bien lo que pasaba.  al llegar al moto encuentro el tipo, me amenazo. le saco el celular a su mujer.  y por mi culpa estaban separados.  no tuve noticias de ella por 4 días.  hasta que ella recupero su celular y estaba viajando para mi casa

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EEma3120Lv1· hace 2019 dRelatos

Un día de campo distinto

Hola mi nombre es Jonatan Emanuel pero la mayoría me conoce como ema... Mi historia comienza en un dia muy normal en donde planeamos un dia de campo entre amigos... Entre esos amigos cuarto eran hombres dos mujeres y yo q me considero bicurioso xq me gustan tanto los hombres como las mujeres. En realidad nadie sabe qe gustan los hombres pero ya me han cogido un par de veces... El dia comenzó a las 09 de la mañana quedamos en encontrarnos en un camping con mis amigo y amiga yo hiba con mi novia en un vehículo alquilado . llegamos con mi novia al camping y ella al ver q estaba vacío se acerco a mi y nos empezamos a besar muy apasiondamente entre beso y caricias las cosas nos llevaron a tener sexo duro en el auto... Pero eso es para otro relato. Estabamos con mi novia esperando al resto y no llegaban Mi novia: Ya no van a venir los chicos ya pasaron dos horas y nada q aparecen Yo: No te preocupes ya lo yamo a uno de ellos y les pregunto.si vienen o no? Mi novia: Ok Yo: Hola Luis q onda loco vienen o no? Luis: Si ya estamos a 10 min de llegar nos demoramos x esperar a q Paola se arregle Pao: No le mientas y decile q vos y yo dormimos juntos y q vos no querías despegarte de mi. Yo: No me importa lo q hicieron o no. Solo queremos q lleguen... Ok? Luis y pao: Ok ya llegamos papá. Jajaja Al cortar la charla le dije a mi novia ya estan llegando pero sólo vienen Luis y Pao . Alfredo tal ves venga en moto y jose no pudo xq esta enfermo Bueno dijo mi novia aunq yo te dije q no invitaras a tu hermana sabes q no me cae bien. Yo: Es mi media hermana Paola no es mi hermana pero ella viene con luis Bueno entre charla terminaron de llegar todos preparamos algo para almorzar. Almorzamos y tomamos un par de cervesas . despues nos fuimos al río a refrescarnos un poco... Ya en el río mi novia estaba medio mareada y se puso cariñosa me empeso a tocar y queria coger Luis y Pao ya lo estaban haciendo disimuladamente. Haci q yo no perdi la oportunidad y empese a cogerme a mi novia pero yo no disimule nada la cogia fuerte con la tanga a un costado... Luis se acerco con Pao y se la empeso a coger fuerte delante mío y de mi novia eso me.calentó al máximo xq termine enseguida . mi novia se molesto xq ella quería mas y yo ya no queria coger. Luis duro 2 min mas q yo y también termino Pao tambien se molesto y se fue con mi hermana y Alfredo y se llevaron la moto de luis y se fueron Haci q quedamos luis y yo solos en el rio Nos salimos de ahí y nos fuimos a tomar mas cervezas entre charla y charla luis me contó q.Pao es una putita en la cama q la chupa como ninguna y coge muy rico pero hay un problema Cual le pregunto yo... El me dice el problema esq no quiere entregarme el culo y yo quiero romperselo todo... Yo le dije y como se lo pediste.? Le chupaste la cola? Le metiste deditos o la lengua en la cola.? Luis: No xq sólo me deja acariciarle la cola nada mas q eso... Yo le dije loq se pierde pao no tiene ni idea. Y vos como sabes q es loq se pierde.? Vos ya le rompiste el culo q tu pareja? Yo si ya se lo rompi se lo re chupe y le encanta es muy rico sentir una lengua en el culo... Te digo la verdad a mi ya me.cogieron y me lo chuparon todo pero mi novia ni mi familia lo saben. Me gusta la pija y al verte coger con Pao me di cuenta q tenes una buena pija... Me gustaria tocarla,probarla y sentirla completa. Me dejarias? Luis: tocarla si te dejo pero eso nada mas xq yo sólo cojo con mujeres pero te dejó tocarme la pija un rato Ok entonces se la empese a tocar encima del boxer la empese a acariciar con muchas ganas... Luis estaba mas mareado q yo y cerró los ojos yo al ver q disfrutaba la saque de su boxer y lo empese a pajear el al sentir mi mano en su pija me miro sonrio y cerro los ojos nuevamente como diciendo hace loq quieras con ella... Yo Haci lo entendí Haci q se la empese a chupar despacio el sólo disfrutaba y me encantaba verlo gozar q se la empese a mamar con mas ganas la chupaba toda me la tragaba entera me ahogaba con esa pija me comía sus huevos eso lo volvió loco tanto q me agarro de la cabeza y me empeso a coger la boca me sentía una puta llena de pija y el me lo decía te gusta mi pija putita? Sos igual q tu hermana chupa pija. Yo le decia me encanta Luis pero yo la chupo mejor q Pao o no? Si sos mucho mejor q ella en chupar pija . ok se la chupe mas rapido y con más ganas hasta q me lleno la boca de leche tibia y eso me prendio a mil q le pedí q me rompa la cola . cogeme rompeme el culo yo te doy loq tanto le pedís a Pao y no.quiere darte. Rompeme el culo Luis es todo tuyo. Lo penso unos minutos y despues acepto pero con la condición de q yo me pusiera una tanga xq a el le gustaba coger Haci ... Le hice caso me puse una de las tangas q dejó mi novia en el auto el se acercó me ensalivo la.cola con la mano le chupe la.pija y la.deje con saliva y me puse en cuatro en la mesada del camping el me corrio la tanga y me la metió de una y hasta el fondo me encantó sentirla adentro y empeso a cogerme como un perro me.daba duro y parejo en eso vimos una lus q nos alumbraba y era Pao Y mi novia atras nuestro en la moto ni las sentimos llegar pero al verlas nos quedamos duros el ensima mío y yo con su pija entera clabada en mi culo y con una de las tangas de mi novia de costado... Continuará...........

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