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#Miradas

Fotos, gifs y packs de Miradas subidos por la comunidad.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Miradas

Hay miradas que te hipnotizan haciendo que te pierdas en ellas y besos que te reinician devolviéndote a la vida como si antes de no existiera vida puede ser algo serio o no pero a veces es necesario sentirse vivo y no me refiero a respirar y caminar pues muchos vivos están más muertos que otros ya enterrados...   Me llamo Valeria tengo veintisiete años una vida social un tanto activa novios cero pretendientes algunos y no tan interesantes, soy algo difícil para eso del amor no cualquiera llena mis expectativas y es valido o sea no es que yo quiera el hombre perfecto pero tampoco me gustan los hombres vagos sin metas, no me gustan los hombres pequeños pues para petisa me pinto sola, no tolero al hombre machista, celoso ni controlador. Soy más de tenerlo todo bajo control exageradamente independiente trabajo desde los dieciséis y vivo sola desde los dieciocho dígase cada cosa en su lugar.   Ya pueden ver por que no tengo pareja! jajaja apuesto que no soy la única gracias al cielo no soy una tóxica y tal vez esa es otra de las razones por las que sigo soltera, todos desean alguien que los controle en cuerpo y alma más no es un requisito para mí, en el único lugar donde me gusta que me dominen es en la cama, no me considero la mejor mujer del mundo digamos que estoy algo jodida y ciertamente todos lo estamos de una u otra manera.   Vivo sola con mí perro lucero, es el animalito más adorable que he tenido en la vida mí familia y mis amigos dicen que lo trato como un ser humano jajaj y aquí entre nos lo quiero más que a muchas de las personas que me rodean. Casi nunca estoy sola pues por mí trabajo debo lidiar con muchas personas y cuando tengo tiempo libre lo paso haciendo diligencias con mí mejor amigo y si pues como verán no tengo auto y gasto dinero como una psicópata entonces aprovecho que mí mejor amigo tiene un carro y lo ayudo con la gasolina así el me transporta de un lugar a otro sin problemas, mí amigo no se ve nada mal hasta tiene cara de que sabe coger como los dioses pero ignoremos eso por ahora.   Keiler tiene una novia a la cual no le agrado mucho y la entiendo pues se dicen tantas cosas de mí que si la mitad fueran ciertas yo a estas alturas pudiera morir en paz, ella y yo nos vemos poco y es que también paso más tiempo con su novio que ella misma pero vamos que el es taxista y yo soy un cliente más. Keiler es un hombre atrevido que sabe hacerse desear y aunque no estoy enamorada ni mucho menos me siento algo atraída por el, que conste que no he hecho nada yo respeto mucho su relación pero el no tanto. De vez en cuando nos damos besos aunque nada importante solo por botar el estrés y ultimamente siento que esto va más allá que una atracción mutua pues el ha dicho en varias ocasiones que soy su novia como si su boca predicara algo y su mente no lo asimilara, vamos no hay que ser tan inteligentes el es un mujeriego y yo bueno no tengo muchas emociones en mí vida excepto cuando el me besa! es algo extraño de explicar pues no es que una anda besando a cualquiera y sintiendo que el mundo se detiene por un beso, hasta ahora nos hemos besado de beso beso con lengua tres veces, la primera fue el año pasado Keiler iva conduciendo justo cruzando una intercesión, me dijo que me acercara para quitarme algo de la cara me dijo cierra los ojos y antes de que me diera cuenta estaba sintiendo su respiración mezclada con la mía, fue como si el mundo se desconectara por unos segundos para luego seguir su curso como si nada.   Hace unas semanas en casa de mí hermana Keiler se recostó por que se sentía mal y sí tenía algo de fiebre mi hermana le hizo una sopa mientras yo le ponía paños de agua fría para bajar la calentura, yo estaba sentada a su lado y el tomó mí mano deslizandome sobre el, en ese momento me miró a los ojos fijamente por unos segundos y me besó, no sé que tienen sus besos pero otra vez se detuvo el tiempo como si no existiera nadie más yo luego de responder su beso salí de la habitación sin decir nada hace unos salimos hacer varias cosas y me dijo que estaba mas linda que todos los días lo que me parece extraño por que casi siempre estoy igual, hizo referencia de llevarme a un hotel y yo como que wtf que te pasa estás loco eso no va a suceder por dos razones una tienes novia dos solo somos amigos y tres no nos gustamos y menos para eso. Pero a quien engañamos es como si nos amaramos en silencio la diferencia es que no lo amo o sea me gusta y sexualmente me atrae bastante pero no tanto para ceder y más si yo se que despues de coger la relación puede cambiar, siempre he dicho que no cambio una bonita amistad por un revolcón y aunque lo estoy considerando mí fuerza de voluntad es más grande que yo.   Estuvimos hablando de la conexión que tienen algunas personas que hasta con la mirada sacan chispas, el se desbordó y lo dejé ser ya que nunca lo había escuchado hablando así como si estuviera enamorado, me dijo muchas cosa yo me quedé sin palabras y le dije que no pensé que el era capaz de sentir algo así, no es que el no sienta pero para mí el sentía nada por nadie y es gracioso llevamos años de amistad y siempre nos han ligado aunque nunca había pasado nada hasta ahora y no creo que un beso sea la gran cosa pero de un simple beso inofensivo a sentir cosas bueno eso cambia un poco la situación, el me dijo que estaba aburrido y que necesitaba salir un poco de la realidad le dije -Eres igual que yo! por que si es así dime y ahora mismo te saco de esa monotonía pero el muy bobo me dijo que no podía por que tenía que trabajar y me dijo que podemos escaparnos sábado o domingo y adivinen que? hoy es viernes y el me invitó para una villa el y yo solos, ya hemos estado solos pero no con tanta tensión sexual, hace rato cuando salimos de la piscina me quité la parte de arriba del vestido de baño me vió los senos jaja me causó gracia su cara pero nada pasó pero no coman ancias que en el próximo relato les estaré contando que pasará chao los leeré luego ahora voy a cenar con mí mejor amigo...

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí vecina

Me llamo Olga, tengo 40 años en la actualidad, a punto de cumplir 41 este naciente año 2021. Desde que hace ahora, ya más de siete años, conocí a mi nuevo vecino, me gustó mucho. No era nuevo, se había mudado aquí con su nueva esposa después de divorciarse. Había vivido allí en su juventud, pero yo no me acordaba, o era tan pequeña que no lo recordaba. Mis padres me pusieron en antecedentes cuando les pregunté, de manera natural, por aquella pareja. Llevo prácticamente enamorada de José Miguel, desde 2013. ¿Me tomo las cosas con calma, verdad? Somos una familia humilde de clase media. Mi padre ya está jubilado, y se entretiene en algún que otro hobby. Mi madre, desde siempre en casa. Somos una familia normal. Diré que trabajo sin decir en qué, por si este relato es publicado. Soy rubia, delgada y bajita. Sin dejar de ser conservadora, soy progresista. No es una contradicción, En eso coincido con José Miguel, y no es en lo único. Somos almas gemelas. Me gusta la ecología, y miro mucho por el medio ambiente. Le vi serio desde el principio, a distancia tiene gesto algo hosco, aunque cuando empezamos a hablar, le empecé a ver más interesante. En las distancias cortas es agradable, divertido y un buen conversador. Me gustó todo de él. De saludos de cortesía, empezó poco a poco a preguntarme cosas. Soy bastante tímida. Hablando de sexo, aunque en el fondo soy liberal, en la práctica, con mis puntuales parejas sexuales, había sido bastante tradicional. Creo que necesitaba algo más que una relación clásica, y por ello a mi edad, aún no había desarrollado un proyecto de vida sentimental definitivo con nadie. Necesitaba a alguien especial, y con él llegaría a desear tenerlo, aunque jamás creí que se iba a desarrollar de aquella manera. Cuando, después de pasar varios años, en que nos veíamos de vez en cuando en el ascensor, en la calle, en el barrio, o por nuestra pequeña ciudad de provincias, me decidí a mirarle de esa forma especial…, con deseo, entonces me daría cuenta, al devolverme sus especiales miradas, de que le tendría para mí el resto de mi vida, aunque con ciertas matizaciones. Él es muy prudente, aunque con ojos de latino interesante y conquistador. El primer paso lo di yo. Un día introduje un anónimo en su buzón. Le decía que me gustaba mucho y que estaba dispuesta a todo por acostarme con él, que aceptaría todas sus condiciones. El primer paso lo dio su mujer, Verónica. Un día hablamos subiendo el ascensor, y me invitó a tomar un café o una infusión en su casa. Luego me dirían, que supieron desde el primer segundo que el anónimo era mío, pero que deseaban darme cuerda, para generar el máximo incremento de deseo por ambas partes. Él también me deseó desde el principio, según me confesaría días después en la cama. Me quedé de piedra cuando me lo dijeron. Mi rostro enrojeció de inmediato, pero su calidez humana me hizo relajarme hasta límites insospechados. Son tan naturales, que no puedo hablar de ellos nada más que cosas buenas. En unos minutos estábamos los tres hablando como viejos amigos. Los ojos de José Miguel, me miraban con deseo, sin duda. Los míos a él, también. Hablamos con absoluta sinceridad desde el primer segundo. Verónica, enseguida contribuyó a la total relajación del momento. Me cogió de la mano y me llevó a su dormitorio. Era precioso, lleno de detalles decorativos, mariposas en las paredes, cuadros de todo tipo, puntos de luz. Una foto de ambos en el centro de la pared a todo color, flanqueada por dos individuales en blanco y negro. Pusieron música. Encendieron velas y una barrita de incienso. Yo estaba en una nube. Sin saber cómo, estábamos los tres desnudos en la cama. Nunca me he sentido bisexual, pero no me importaba cómo Verónica me empezaba a besar. Yo le devolvía idénticos besos pasionales, aunque tímidamente. Cerré los ojos, cuando José Miguel se aproximaba. Estaba nerviosa ante la inminente sensación de sentirme unida a él. Una tiene esas falsas creencias de penetración rápida y satisfacción vulgar. Ellos eran diferentes. Con ternura me acariciaban, me besaban en todo mi cuerpo, incluso en sitios insospechados... Estaba en una nube de deseo, deseando disfrutar de todo. Pasaron horas antes de sentir cómo mi sexo, fue penetrado con ternura y delicadeza. Aquel enorme pene entró en mí, sintiendo que entraba en mi alma. Hubiese deseado gritar de placer, pero soy muy tímida. Sentirme llena, sentir la tremenda polla de mi vecino dentro de mí, llenaba mi corazón, alma y cuerpo, de un gozo único. Jamás me había sentido así. Mis orgasmos, a cual más intenso, se sucedían, uno tras otro. Cuando sentí en mi interior aquel líquido entrar a presión, y rebotar en el fondo de mi vagina, no pude dejar de sentir golpetazo a golpetazo, los orgasmos más profundos de mi vida. Él lo sintió. Me besó y me abrazó, con una ternura sin igual. Lloré de agradecimiento y placer. Volveríamos a hacer mucho más sexo. Son incansables. Yo también. José Miguel, nos follaba a ambas sin parar, cuando se agotaba, seguía con cientos de juguetes que tenían. Nos hacía correr al unísono, utilizando sus dedos o juguetes a la misma vez. Nos besábamos los tres al mismo tiempo. Nuestras lenguas se cruzaban y disfrutaban. Verónica, hacia el final de aquella e increíble sesión, para dar un descanso al rey de la cama, sacó su último regalo, su succionador, y jugamos con él un buen rato. No parábamos de tener orgasmos sucesivamente, por turnos. Él sonreía al vernos. Yo soy incansable, me he descubierto incansable junto a ellos. Al menos, aquella primera de muchas sesiones, me sentí incansable. Verónica, incluso mucho más. He de reconocerlo. Cuando después de tantas horas de placer, extasiados, estábamos unidos los tres por nuestras manos, sentí cómo Verónica murmuraba en mi oído: -          ¿Querrás ser nuestra amante más veces? -          Sí (Me limité a decir). -          Si quieres, podrás traer a cuantos amigos desees, siempre que sean discretos y que tengan una buena polla. -          ¿Cómo? -          Cuando te apetezca venir sola, podrás venir sola, y si algún día te apetece traer a alguien, lo podrás hacer libremente. Ya lo he comentado con él, deseamos seguir viéndote sola o acompañada. Queremos que seas nuestra amante para siempre, al menos, mientras tú lo desees. Estamos encantados contigo, quizás ambos, enamorados de ti, desde que te vimos por primera vez. Me quedé muda. No sabía que contestar. En ese momento supe, que siempre había querido tener una relación así, una relación precisamente, con ellos dos. Desde aquel maravilloso día, estuvimos juntos para siempre. Las sesiones de sexo se han sucedido con intensidad, cada vez lo pasamos mejor los tres. Ante la insistencia de Verónica, en ocasiones he ido acompañada de algún puntual amante que me he echado, pues ella también tenía derecho a disfrutar. Nuestro amor no está limitado a nosotros tres, aunque somos el eje básico del mismo. Alguna noche me he quedado a dormir con ellos. Él se despierta temprano y empieza a comer nuestros coños, por turnos. A veces hemos estado en la cama todo el día, haciendo un increíble sexo sin parar. Somos incansables los tres. Mi vida está bien como está. Me siento feliz como vivo. Mi vida continúa... Mi trabajo, mi familia y mis amantes, esos vecinos, Él, ambos, me han hecho descubrir mi verdadero proyecto de vida. Queridos amigos, he de terminar. Solo decirles que, lamentablemente, este relato es ficticio, aunque ojalá fuese real. Creo que redactaré un anónimo y se lo meteré a mis vecinos en el buzón. (Ojalá lo hagas Olga, ellos lo están deseando). FIN. Espero que lo hayan disfrutado. Escríbanme. Contestaré a todos los que deseen contarme cualquier cosa, a través de mi correo electrónico. Me encanta compartir de todo, con todo tipo de personas, incluso detalles sobre vida en general, gustos y aficiones, sin que sea que ser necesariamente sobre sexo. Les cuento que uno de mis próximos proyectos, hay varios más, sin más pretensiones que el de hacer disfrutar a los lectores, es un libro que tengo en marcha de título provisional: “Historias reales de cornudos complacientes”. Quiero contarles diez historias reales noveladas con escenas de sexo morboso. Llevo actualmente redactadas en borrador, ocho historias y aún puedo integrar dos historias más si alguno de ustedes, quiere que su experiencia como cornudo o cornuda quedé para la posteridad..., cambiando obviamente nombres y ciudades. Hasta muy pronto.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Agentes

Agente SALMA preséntese inmediatamente en mi despacho - se escuchó por los altavoces de la comisaría. Mi nombre es SALMA y soy policía. Soy alta, morena, de pechos grandes y piernas largas. Era mi superior, mi jefe DIEGO que me llamaba. Caminé por los pasillos pensando que coño querría. Diego era un poli duro y estricto en su trabajo, que no se abría mucho a los demás. Nadie conocía su vida fuera del cuerpo. Al entrar todo estaba muy oscuro. Escuché su voz que me ordenó que cerrara la puerta. Estaba sentado en un sillón, fumando y sirviéndose una copa de algo que parecía whisky con mucho hielo. - Señorita Salma tenemos que hablar de su trabajo como guardia nocturna. Nos han llegado comentarios de que usted y dos reclusos tienen encuentros subidos de tono en sus horas de guardia. Me tomé la molestia de revisar su taquilla y encontré material Pornográfico. Sé que lo comparte con los reclusos. Por no hablar de los juguetes sexuales, condones, etc, etc, etc - Repetía mientras hacía chocar los cubitos de hielo de su vaso. Pensé que lo mejor para salir de este lío era “Follarme a mi Superior” y así asunto zanjado. Cada cual seguiría su camino y no me molestaría más por lo que hiciese con los reclusos. Creo que eso era lo que él estaba buscando, así que decidí comenzar el juego y quedándome de pie frente a él le dije en voz alta. - Esta policía tiene muy claro de qué manera tratar a los reclusos y a los Compañeros del Cuerpo, sobre todo si tienen una buena pistola. – Dije, acercándome suavemente. Muchas veces las mujeres saben que para conseguir algo no hay nada como darle a los hombres lo que más desean. Y eso, evidentemente, no es otra cosa que SEXO. Parecía que mis palabras no le habían convencido. Se puso en pie y dijo: El amor y el sexo son cosa de dos. -Pervierte a los reclusos poniéndose delante de sus celdas, lo he visto en las cámaras y disfruta con su papel de policía cachonda. Debo darte un castigo ejemplar, esto no se puede tolerar - Me dijo poniendo sus manos en mi cintura y acariciándome la espalda. Bajó sus manos y me acarició las nalgas por encima del vestido. Me tocaba con mucha excitación y me deje llevar por el momento. De pronto tomo unas esposas y con fuerza me cogió las manos y me esposó a una cadena que colgaba del techo. Después de colocarme las esposas quedé sin poder tocarme ni moverme. Empezó a bajar la cremallera de mi traje azul y a decirme que tenia derecho a no guardar silencio y a decir todas las guarradas quisiera y que cualquier cosa que me diera placer sería utilizada a mi favor. -El amor es cosa de dos, pero nunca falta la maldita zorra que no sabe contar.- Dijo en voz alta. Se encendieron dos luces más a los extremos de la habitación y pude ver a los 2 reclusos con los cuales había tenido algún que otro encuentro. Diego llamó a los demás . ¡ Venid vamos a corrernos una buena juerga con esta zorrita. -Eres una zorra policía con muy poca autoridad. Intenté que no se acercaran pero era muy difícil ya que Diego era un hombre bastante fuerte y me sujetada con firmeza. La tensión me produjo excitación. Empezaron a tocarme y a arrancarme la ropa quedándome sólo con las botas y pantys, sujetador y tanga. Diego me bajó el tanga de una manera algo brusca y yo me limité a abrir las piernas y dejar que me comieran el coño con sus lenguas y me chuparan entera. Mi sujetador color blanco no tardó en ser desabrochado por las manos hábiles de uno de los reclusos. Este escondía mi par de tetas grandes, De pezones sonrosados y ahora duros por la excitación. Mi clítoris temblaba en medio del empuje de esos dedos experimentados. Despacio primero y luego con decisión. Un dedo completamente aceitoso comenzó a introducirse en mi culo. Las manos decidieron que la poca ropa que quedaba en mi cuerpo estaba sobrando y pidieron ayuda a otras manos para, entre las cuatro, dejar mi cuerpo al descubierto. El jefe Diego siguió su trabajo con la punta de su polla haciendo que sintiera una mezcla de dolor y placer, de anhelo y rechazo. Empezó a follarme sin tapujos, una embestida tras otra, y yo cada vez levantaba más el culo para sentir cómo me llegaba ese pedazo de polla erecta hasta el final de coño. Mientras me penetraba, otro recluso me penetraba lentamente por el culo con sus dedos. - Quiero follarte bien el culo, eres una zorra puta, es mi deseo desde que te asignaron a mi cargo. - ah ah ah sigue siiii ah ah ah. Mis pechos estaban mojados en saliva, con los pezones erguidos y absorbidos por dos bocas que se entretenían en chupar, morder y volver a chupar. De pronto me descolgaron los brazos, que empezaban a estar un poco adormecidos. No importó porque había seis brazos dispuestos a cogerme y acariciarme. Pasándome de unos a otros sin apenas tocar el suelo. Así empezó un masaje, en el que ni un solo centímetro de mi cuerpo quedó desatendido, Por detrás unas manos rudas manoseaban mi culo y lo escupían. Estaba completamente anulada en medio de la orgía de sensaciones todo me parecía poco. Antes de que pudiera orientarme en la nueva situación, y con culito todavía buscando respiro, uno de los reclusos con una polla enorme y con fuertes venas marcadas en ella, me penetró con decisión, entrando y saliendo a un ritmo pausado pero implacable. - Eres una policía implacable pero en el sexo eres mas bien sumisa, además de Zorra. Me dejé caer tocando con mis tetas mojadas un pecho masculino sudoroso que inmediatamente se puso a chupar y mordisquear mis pezones. Apenas habían pasado diez segundos y una segunda polla se empeñaba en meterse en mi culo. Era una Zorra en manos de mis acompañantes que no respondía al salvaje castigo al que estaba siendo sometida. Diego me insultaba y me agarraba de los pelos hacia atrás con fuerza levantando mi cabeza. - Follame follame follame ¡¡me corro me corro!!! -Joder!! Debe dolerte el coño con lo que te estoy dando, y tu sigues ahí pidiendo más como las perras de la calle -. Mis jadeos no cesaban. Yo necesitaba más polla, y cada vez chorreaba más y más jugos. Se cambió con el otro recluso y este empezó a meter su enorme rabo poco a poco en el culo. Me penetró con todo una y otra vez, y otra vez, yo gritaba de dolor y gemía de placer. - Sabes qué, Agente Salma? que si tanta falta de rabo tienes esta noche deberíamos de romperte ese culo sin parar. Humedeció todo mi culo, con el jugo que sacaba de mi coño, quedando completamente empapado. Listo para que metieran sus pollas poco a poco, primero uno, luego otro… luego a la vez. Tenía dos pollas en mi culo y yo seguía gimiendo, y pidiendo más. Eso les excitaba aún más, les volvía locos. Me trataban como su zorra particular, como si fuera sólo de ellos y seguían diciéndome obscenidades. - ¡Zorra veo que te está gustando,! Seguro que tu marido nunca te ha follado así, verdad?, y tampoco tus compañeros del cuerpo, ni siquiera estos dos reclusos a los que te follas!. Respecto a mí, he de decir que estaba que no podía más. Necesitaba follar... - Si por favor… dadme más… estoy realmente cachonda, seguid dándome rabo,, dadme más porque estoy que estallo de placer. Uno de los reclusos grito: - Menuda Zorra está hecha, Agente Salma … pero te has oído hablar? Joder! -Me estás reventando la polla, por supuesto que te voy a dar lo que te mereces. El placer era indescriptible, nunca imaginé que me pudiera pasar algo así, además sus cuerpos, sus miradas y el lenguaje soez y vulgar que empleaban conmigo me excitaban de sobremanera. - Ah sí? Te gusta?, A que esperas para abrirme ese culo, eh? Ábretelo con las dos manos –.Y obedecí. Volvió a ponerme el rabo sobre mi culito pero a pesar de mi excitación no conseguía entrar, sólo la punta iba haciendo hueco. La tenía exageradamente grande para mí. Se enfadó aún más de lo que ya estaba y me volvió a escupir. -Esto es lo que te gusta? es esto? no?… Ya sé lo que te hace falta a ti.. el empujoncito final. Este gesto hizo que inmediatamente se abriera el culo como nunca. Me metió su polla más adentro y me dio una enorme embestida, brutal, profunda, que me hizo gemir de placer. Empezó a encularme salvajemente. Yo estaba tan excitada que seguí poniendo el culo en pompa para que me lo reventara bien. El gemía, incluso gritaba mientras me seguía diciendo guarradas y dándome cada vez más fuerte. Así perra, déjate joder, pero qué rico culo tienes, te gusta eh? te gusta? Sus embestidas seguían y seguía. Me agarraba del pelo, me obligaba a mantener otra polla en la boca. Estaba a punto de correrme. El se corrió primero… dejó caer su cuerpo sobre el mío y no me sacó la polla, seguía dándome por el culo y yo conseguí un extraordinario orgasmo. Estaba tan excitada que no podía parar. De mi boca salió - Dame más y tu cómeme las tetas. Me hizo limpiar su polla llena de mis jugos de arriba abajo mientras me decía que si me portaba bien y obedecía tendría más rabo y más leche - Y yo con el calentón que tenía, pedía más. Siguieron en ronda corriéndose en mi cara también se vaciaron sobre mis tetas. Con su mano me agarró de los pelos, me tiró la cabeza hacia atrás y aprovechó que abrí la boca para soltar mi gemido de placer para meterme el rabo hasta el fondo de la boca. - Te has corrido demasiado pronto y no me has dado suficiente placer, deberás de esforzarte por esta falta. Esto aún no ha acabado. Diego cogió la porra de policía y me la metió por el culo. Seguía introduciendo la porra, paró hasta la mitad y empezó a sacarla y a meterla con un ritmo rápido. Yo gritaba y gemía, él lo chupaba, lo saboreaba, pasaba la lengua y succionaba. Me hacía que saboreara la porra recién salida de mi culo abierto y lleno de semen. Volvía a introducirlo con un ritmo frenético y no pude más, en ese momento, me volví a correr con el culo. Cuando una mujer está tan condenadamente cachonda se convierte en algo incomprensiblemente salvaje y placentero. - Le gusta Agente Salma? - Si… me encanta…sigue por favor, sigue. - Te gusta Zorra? Esos gemidos no los dan sino las Zorras sabes? Tienes un culazo digno de reventar y de esta noche no te escaparas. Nuevamente, puso su rabo sobre mi culo y luego de unos veinte minutos de follarme bien por el culo, ya no aguantó más y me puso de rodillas frente a el y me derramó todo su semen por la cara, entrando en mi boca. Mientras seguía introduciendo sus dedos en mi culo, dilatándolo aún más. No podía más. Diego miraba con lascivia la escena y de vez en cuando dirigía alguna orden nueva. Comienzan a penetrarme sin parar por todos lados. Uno de ellos faltaba por correrse y los otros dos parecía que querían repetir. Dos se corrieron sobre mi prácticamente a la vez. Chupé sus corridas, mientras el otro recluso me follaba sin parar, alternando mi culito y mi coño, yo tenía orgasmos constantemente, no tenía fin...hasta que no pudo más y se corrió en mi culito. Ellos me seguían acariciando todo mi cuerpo y yo lamía sus miembros. Sólo con sus manos me proporcionaron por fin, un orgasmo tan profundo y prolongado que volví a mearme sin remedio. - Tenía que haber traído a más hombres para que te abrieran bien el culo. Te gustó perra? cada vez que te quiera follar el culo tendrás que venir a verme, este culo es mío, y tu eres mi Zorra, así que ya puedes irte dejando de follar por otros, a no ser que yo te lo pida. Reconozco que de todas las veces que me han enculado, esta había sido la que más me gustó y no sé qué es lo que tiene ese hombre que me pone tan condenadamente excitada. Espero otro encuentro con la ley. Tenemos la intención de cumplir la fantasía,espero que pronto lo hagamos realidad. Pasamos la velada hablando de lo que podría pasar. La situación en casa se volvió de lo más caliente y follabamos como locos pensando en cuando llegaría el momento. ya les contare

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DdulcesplaceresLv1· hace 66 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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DDulcewhiteLv1· hace 78 dRelatos

Mi jefe me asciende jiji

He notado que muchos chicos en el trabajo se me quedan viendo, sean de la edad que sean desde chicos de 24 hasta señores de 50 y eso me encanta saben, es muy lindo sentir las miradas y ver como se vuelven locos los hombres cuando paso cerca de ellos y como se quedan disfrutando del aroma de mi perfume. El día de hoy me fui a trabajar así amigos, para consentir a mis compañeritos y obvio a ustedes amores El día de hoy estaba en mi área de trabajo cuando escuché que decían mi nombre así que me levanté y vi que era mi jefe, estaba hablando con un chico encargado de un área importante de la empresa, yo de forma astuta me cole hasta llegar cerca de ellos y escuchar su platica. Mi jefe le decía a este chico cosas sobre mi y este le contestaba, escuché a mi jefe decir " es hermosa además ya viste sus piernotas" a lo que el chico le respondió "uuuf si jefe es una hermosura como me gustaría tocarlas sentir que tan suaves son" mi jefe le dijo " te imaginas? Debe hasta depilarse su panochita y todo, no debe tener un solo bello" a lo que yo me reí pues como ustedes han visto me encanta estar sin ningún bello me encanta estar suavecita de todas partes. Mi jefe siguió hablando de mi y escuché como dijo " va a terminar montada en mi verga ya verás" de pronto la platica terminó y cada quien se fue a su área de trabajo, yo me sentí como una loca pues ahora sabía que atraía a los hombres de la alta esfera de la empresa y me encantaba por que además de ser unos picaros conmigo eran hombres casados. Fui al baño y me subí un poquito más mi vestidito Me sentía como una perrita..... Bien de pronto mientras me encontraba haciendo un trabajo mi jefe me llamó a su oficina así que fui muy rápido, entré, el estaba tomando una taza de café, mi jefe ss un hombre alto como de 1.80 y con aproximadamente 48 o 50 años, un hombre con mucho porte, y me encantaba que yo le gustase. El me dijo "hola dulce, toma asiento, necesito hablar contigo" yo me senté y le dije "dígame para que soy buena" el sonrío y me dijo "para muchas cosas de eso no tengo duda" y reímos juntos, me dijo "hay una vacante para subir un poco más del puesto en el que estás, no se si estés lista para subir de nivel, tu que opinas, quisieras el trabajo?" Yo le dije "claro que si, sería una gran oportunidad" el dijo " mira el trabajo es sencillo tendrás que organizar los trabajos que tu antes hacías, y aparte cuando yo te llamé y necesite algo vendrás, como una especia de secretaria pero un poco más personal, si no hay inconveniente de tu parte" yo sabía por donde iba el asunto así que sonreí y le dije " por supuesto que no lo hay, acepto el trabajo jefe" el me dio la mano y yo le di las gracias y al ver que miraba mi colita salí moviendo mi culito de su oficina y voltee a verlo, lo descubrí viéndome el trasero y el volteo rápido hacia mi cara y yo le sonreí de una forma muy putita. Ustedes que creen? Creen que pase algo entre mi jefecito y yo? Creen que si me pongo más y más putita el me suba mucho de nivel y quien sabe tal vez me suba a un lugar de el. Estoy ansiosa por ver el desenlace de esto, siento que cada vez me convierto en más traviesa y em encanta papis de hecho ese mismo día mi jefe iba hacia su auto y yo al mío, tiré las llaves al propósito y me agache para que viera mi tanguita azul como el color de mis tacones. Así..... Creen que le haya gustado? Me encanta leerlos no dejen de escribirme y dejen sus puntos, me encantan papis

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YYalazJLv1· hace 78 dRelatos

La nalgona reculiable

Poringueros tengo que confesarme,trabajo en una tortillería cerca de plaza Francisco I madero. En Torreón Coahuila. Y casi todos los días,va una clienta de tremendo culazo que causa miradas descaradas y pensamientos lascivos. Yo creo que ella lo sabe por qué menea más rico esas poderosas nalgas. Y pues para disfrute de todos y tortura a la vez nos quedamos como perros mirando el escaparate de semejantes carnes que se carga la susodicha. Total que de aquí pa el real mi mujer paga las consecuencias de traerle hartas ganas a la clienta que te cuento. Y ya se hizo costumbre que llegando del trabajo,como a las 6 de la tarde,como y mientras los niños juegan en el patio le arrimo mi verga a mi mujer que ha de pensar que así me tiene ella,tan duro y tan caliente. Mirando de reojo que nada nos interrumpa le bajó los calzones,y comienzo a dedear el orificio de mi mujercita. Que mordiendo sus labios intenta acallar lo rico que siente. Yo sintiendo que mi pene tiene alas,lo saco de mis pantalones y comienzo a separar los pliegues de mi esposa. Y pues como la necesidad es mucha pues a darle mole de olla y en un rato nos aventamos un buen capirucho. Obviamente al ser tan corto el momento y siguiendo pensando en las nalgas de la Ivonne( así se llama la clienta) Pues en la noche es de volver a arrimar el camarón en la zanja de mi vieja. Y follar como desesperado, intentando vaciar mi sobreproducción de leche... Por la mañana parezco potrillo recién parido de tanto coger,pero se me quita rápido por qué se que voy a volver a mirar aquel monumento en algún momento de la mañana y seguir babeando por ese exquisito par de nalgas que se marca la chamaca... Que es muy joven a lo mucho unos 26 años pero ya carga con 3 hijos ( entre ellos un par de gemelas) Y que bueno que esos embarazos no le arruinaron el cuerpo,al contrario según me cuentan embarnecio y se puso más potable la chamaca...🤤 Tanta a sido mi emoción por esas prodigiosas nalgas que le conté al del Oxxo y este resulto fan también de ella. Y pues ya compadritos de afición por la güera. Me pasó unas imágenes que guardo en mi cel y es motivo de encomendarme con Manuela.. Ahhh que bonito lo bonito... Ojalá algún día pueda intimar con ella y hacerme de perdis su amigo,todo sea válido por seguir admirando secretamente a mi nalgona...

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EezequielsumdLv1· hace 79 dRelatos

Cornudo con Cecilia por primera vez (08 Sorpresa 2)

Continuamos despues de varios meses con nuestra historia.... -Eze, como estas?, hoy es sabado y hay planes....quedé con Claudio, vamos a un telo. -Mi amor, habiamos quedado que hoy saliamos juntos.... -Si Eze y vamos a salir juntos: hablé con Claudio y se banca que estés presente, asi que venite para casa a buscarme, pasa a las 21 por acá -Ceci no dá es tu compañero, me da verguenza -Daleeee preparate jaja, ya esta todo arreglado, es casado, queda todo acá. Arreglamos un encuentro especial, te pido por favor que no interfieras a no ser que yo te lo pido. Me cambié pensando que un nuevo capitulo se aproximaba, y cuando pensaba que nada podia superar lo anterior, o nada seria distinto, zas....me volví a sorprender. Claudio paso a las 21 hs en punto, me saludó con la mano timidamente, casi sin cruzar miradas. Subí atrás y ella adelante con el, y fuimos a un telo que está a pocas cuadras de su dpto. Ciertamente me pregunté porque a un hotel teniendo el dpto pero Ceci no me dejó lugar a muchas preguntas. Estaba radiante. Pelo planchado prolijamente, perfume en cantidad, y mucho maquillaje (prolijo pero bien marcado). Llegamos a la habitación y Ceci con tono firme y serio me dijo: -Está todo preparado cornudito, vos sentate allá en esa silla que pedimos y solamente dedicate a mirar, otra cosa igual con el CB no vas a poder hacer jaja -se sonrió humillandome- Se corrió el tapado que llevaba y para sorpresa mia, debajo solamente estaba en ropa interior. Un conjunto erotico nuevo color rojo, de encaje, que unia las dos piezas a la altura del abdomen , la tanga tenia un agujero horizontal en la parte mas intima. Lo miró insinuante y dejando caer el tapado le dijo: -Te gusta el conjuntito? -Me vuelve loco -contestó claudio acercandose a ella y acercandola con sus manos desde la espalda- Se besaron rapidamente y el de un tirón arrancó el conjunto, rompiendolo y dejando al descubierto sus tetas. Las chupaba apasionada y lentamente mientras Ceci gemia y le esbozaba que siguiera haciendolo de esa forma. Estuvieron asi unos cuantos minutos y ella gemia cada vez mas intensamente, no voy a entrar en comparaciones largas, pero claramente nunca le hice sentir eso a ella de esa forma. -Hay que ganas de que me cojas. -Shhhh te lo tenes que ganar eso....arrodillate Ceci se arrodilló y comprobé lo que me habia dicho al ver el pene erecto al descubierto de Claudio. Un tamaño descomunal. -Ahora mirame Cecilia, vamos a perfeccionar lo del otro dia, escuchame y hacé lo que te diga tal como acordamos a la tarde. Quiero que aprendas, convertirte en la mejor chupa pijas de todas. -Si Claudio dale -respondió sumisa y a la vez nerviosa- -Atate el pelo y empezá a chupar lentamente todo, desde mis huevos hasta mi pija, todo completo, quiero ver todo brilloso. Ceci acataba y lamia todas sus partes lentamente, desde sus huevos hasta su cabeza. -No, no la agarres, sin manos hacelo -ordenaba Claudio- Bien, ahora empezá a chuparla con ritmo medio. Dale así, chupala y no pares de hacerlo, asi. Vamos a bautizar esa carita. Sacó su pija con liquidos preseminales visibles y empezó a refregarla por su cara. No podia creer lo que veia. Ella cerraba los ojos y el fregó su pija por todos lados literalmente: por sus pomulos, sus orejas, por su nariz, se detuvo hasta en los agujeros de la nariz, un hijo de puta. Realmente era una humillacion para mi mujer pero no podia meterme, se lo prometí y si ella no frenaba no podia interferir. Su rostro cubierto de semen, algo despeinada porque hasta la frente le frotó y dejó al descubierto algunos pelitos de sus bellos rulos. -Muy bien abrí los ojos y mirame ahora, empezá a chuparla nuevamente y no dejes de mirarme - ella acataba lo que oia - No no, sin manos, seguí seguí y no dejes de mirar. Me gusta ver como se corre ese maquillaje rojo de tus labios, como te vas desalineando haciendo tu trabajo. Te gusta? -Si me gusta, a vos te gusta? -Mucho, se nota que antes eras una chupa pijas aburrida. Bueno a ver, pajeame con la mano izquierda. Ceci empezó a pajearlo e inmediatamente le pidió que abriera la boca y le metió la pija hasta el fondo lo que provocó una arcada. -No me gusta como me pajeás te lo merecias jaja. -Ayy que hijo de puta -Vení a ver ahora con la derecha -hizo lo pedido- -Bueno te merecés algo mas leve, sos mejor pajeadora con la derecha, así que de ahora en más siempre con la derecha, pero..... Una nueva embestida y una nueva arcada de Ceci. Con los ojos medio llorosos e intentando recuperarse, volvió a mirarlo. -Vení chupala sin manos - le dijo al tiempo que la miraba penetrante y la tomó de su cabeza con ambas manos y empezó a cogerle la boca- No conté el tiempo pero no menos de 2 minutos metió y sacó su pija a un ritmo rapido y parejo de la boca de Ceci. Mientras tanto el gemia intensamente y ella empezó a babear, cuando atinó a querer frenar para limpiar, el le corrió las manos y continuó sin permitirselo. La saliva corria por los costados de su boca y sus ojos cerrados mostraban el sometimiento al que estaba expuesta. Por mi lado sentia la humillacion a flor de piel como nunca la habia sentido y me preguntaba si realmente esto a Ceci le gustaba. Hasta ese momento pareciera que se habia olvidado de mi presencia, ni me miraba -Bueno descansá unos segundos Ceci Uffff- le dijo al tiempo que se refregaba nuevamente en su cara y ya la saliva enchastraba todo su rostro y desmejoraba el maquillaje- Ahora vamos de nuevo. Conté no más de 10 segundos y nuevamente se la metió y ya el ritmo era mucho mas rapido y profundo. Enseguida vino una nueva arcada y casi ni dejando recuperarla nuevamente se la metió en la boca y empezó nuevamente. Le empujaba la cabeza algunos pocos segundos suaves y despues dos o tres embestidas fuertes hasta el fondo provocaban la nueva arcada inevitable. Los ojos de Ceci cada vez mas llorosos ya mostraban su delineador corrido totalmente, respiración cansada y arcadas cada vez mas frecuentes. -Pará pará, dame un segundo - En ese momento me llamó y mi corazon empezó a latir fuertemente- vení acá Eze me decia con voz agitada y cansada- arrodillate junto a mi Me arrodillé junto a ella, y con su cara llena de liquidos preseminales y saliva me tomó de mi cabeza y me besó metiendome la lengua y manteniendo ese beso por algunos segundos. Apasionada, morbosa, sabia que no me agradaba pero que no la rechazaría nunca. Sentí olor a "todo lo que pasaba" junto, claro esta que al ver toda la secuencia ya estar ahí todo era mas intenso y reciente. Ordenó que me sentara nuevamente y le dijo que siguiera. -No, te voy a coger -Entonces esperá, vení Ezequiel, chupamela, igual estoy toda mojada. Efectivamente ella se recostó en la cama y cuando me acerqué a su concha descubrí que estaba mojada como pocas veces. Me acerqué y me empujó la cabeza y presionó sintiendo mi lengua que lamia con gusto y velocidad al escuchar los gemidos fuertes. -Ayyyy si Eze chupame la concha, dejala preparada cornudito que esa pija me la va a coger como nunca. Mirá ves -me dijo agarrandome del pelo y mostrandome a Claudio que se ponia el foro- ni el forro le entra casi, esa pija me vuelve loco cornudito, seguí chupando dale. Continué unos instantes y, cuando Claudio se acercó, me corrió y me odenó que vuelva al rincón. El la empezó a coger y Cecilia gemia fuertemente, a los pocos instantes acabó una vez y gritó como nunca la habia escuchado: -Ahhhhhhhhh que hijo de puta, vale la pena el sometimiento, cogeme por favor cogeme más. Realmente su compañero era admirable, la cogia velozmente casi sin dar tregua a sus gemidos que cada vez eran mas cortos y agudos....nuevamente acabó y Claudio le dijo que queria cogerla en 4. En ese momento, Ceci, me pidió que me sentará de frente a la cama a unos pocos metros y la mirara. -Despacio Claudio que la siento mucho así El empezó a metersela despacio y se movia lentamente, ella se estremecia y acostaba contra la cama a medida que iba entrando. Una vez que ingresó toda empezó a moverse más rapido y ahí ella con muecas de placer se estremecia y me miraba desfigurada: -Ves como me coge, así me siento con una pija como esta, es unicaaaa. Si cogeme cogeme cogeme cogeme no pares no pareeeeees - gritaba y gemia con fuerza- Rapidamente acabó una vez y seguida a esa otra vez más. El no solo era dotado, sino que tenia un cuerpo atletico y mucho estado fisico. -Vení arrodillate, no doy más Ceci. Ella se arrodilló exhausta y cansada y lo miró: -Otra vez?-exclamó cansada y agotada- -Si vení ya sabés cuales son las reglas....te quiero coger esa boca que tenés y llenarte de leche. A esta altura Ceci estaba toda despeinada, con su maquillaje y delineador corridos totalmente y mostraba un agotamiento propio de un "maraton" sexual importante. Empezó a cogerle la boca nuevamente y, previas dos arcadas y ahogo, que practicamente no lo hicieron frenar le ordenó: -Decime que querés la leche dale que te voy a acabar.... Ella interrumpió y sacandose la pija de la boca acató. -No no, decilo sin sacarte la pija de la boca -No puedo Claudio -Si que podés dale -ordenó al tiempo que presionaba mientras escuchaba la voz trabada y poco clara- Dale con la boca llena de pija, te quiero escuchar a ver decime: me gusta la leche caliente tuya -Ahrhrhme gruusta ldaa ldechee caaalsiente tuya Seguido a eso se la metió hasta la garganta logrando una gran arcada, y nuevamente: -Dale, decime: quiero tu leche, la quiero toda -Quierro tua Loeche da quierro troda -Ayyyyy sisi voy a acabar putita. En ese momento giró hacia mi Ceci: -Vení acá cornudito, arrodillate y mirá mis tetas,te quiero bien cerca. Sisi Claudio acabame en las tetas- le decia mientras se las juntaba y lo miraba con cara de puta. Claudio acabó un gran chorro de leche y cubrió sus pezones rapidamente, no dejaba de acabar y yo presenciaba "el espectaculo" a poca distancia. Mientras el se seguia pajeando y largaba resto de su gran acabada, mi mujer se dirigió a mi: -Mmmm porque esa carita?, sabés lo que se viene cornudito no?, tenés hambre? vení chupame las tetas limpialas todas. Resignado y ya sometido a su deseo me acerqué y empezé a lamer timidamente sus pezones. -Ayyyy si jaja lamé todo cornudito, alimentate, dale que se fué mucho para abajo y es poquito. Al mismo tiempo, Claudio se acercó y le acerco la pija a su boca para que la chupara en esos instantes post orgasmo de placer que todo hombre disfruta. Ella "limpió" su miembro prolijamente: -Vení abrí la boca - me dijo como quien contiene liquido al hablar- -No Ceci, esperá -Abrí la boca cornudito Abrí mi boca pestaneando y escupió burdamente una mezcla de saliva y leche que impactó en mi boca y restos por fuera que ella misma se encargó de empujar con sus dedos hacia mi boca. -Tragá todo cornudito, dale, chupá mis dedos, todo limpito como buen cornudo que sos. CONTINUARA Eso es todo. Si tienen comentarios o preguntas para Ceci o Eze las iremos respondiendo!

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Pparaguaya28Lv1· hace 79 dRelatos

sere demasiado yegua

habiamos echo remodelaciones en mi casa y habia bastantes bolsas para sacar y tirar , estaba en casa tranquila y justo pasaron para buscarlas  me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azul de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar las bolsas , pero en cuanto llegué, vi que había como 5 bolsas grandes   mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover algunos escombros y cosas que habia ahi  y no podía por lo pesado que estaba, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás). Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo arrastrando  la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces él tomó la bolsa y le dije voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa. De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer  -todavía faltan muchas bolsas? me preguntan  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande. -entonces le ayudamos a sacarlas. -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas. -ok, vamos por ellas. Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo: -no se preocupe, yo le ayudo! Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros -lo siento, fue sin querer, perdón -no se preocupe, no pasa nada. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short... Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito,  Mientras arrastraba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla. -yo le ayudo Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo -cuidado! cuidado! No se vaya caer. Mientras me pegaba  a él y empujaba su cadera contra mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente. El otro se llevó la bolsa y me dijo: -a ver me ayuda con el tambo, usted agárrelo de este lado. Me pare donde me dijo y se puso detrás de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentirlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia él y todo al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero. Me quito de frente al tambor y él se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor. Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo porque son de una pieza, solo traían una camiseta  se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empecé a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron. -no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos? -sí, respondí con voz algo desesperada. Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estaba, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemí un poco, dijo: -entró! Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desapareciendo y empecé a gozar súper rico, ni 5 minutos de estar cogiendo y llegó el chófer. Yo estaba tan caliente y gozando,  y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su bóxer, no tarde en ponerlo súper duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo. -me vengo!! Aaah!! Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía que me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo. -me toca cogerte -dijo el chofer. Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estaba inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi. Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y  aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca. Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sus comentarios.

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AAleDunsLv1· hace 80 dRelatos

La gerenta brasileña...

despues de tenia que volver a la ciudad. Volver a la rutina.. y eso hice. La relación con mi novia iba en picada. En el trabajo estábamos sufriendo varios cambios. La empresa se preparaba para salir en bolsa, y con ello cambió de oficina. Pasamos de estar en oficinas subdivididas a una planta libre en el último piso de un edificio vidriado. Con esos cambios llegaron caras nuevas. La única cara que realmente importó fue cuando llegó directamente de Sao Pablo una chica para hacerse cargo de una de las gerencias. Era un bombonazo, tenía locos a todos en la oficina. Rubia de ojos claros, una cintura de avispa y un cuerpo hermoso. Obviamente yo era un admirador más de su belleza. Antes del cambio de oficina se hizo un festejo en un bar y fuimos algunos de la oficina. Esa noche me senté al lado de ella, y automáticamente se hizo una especie de burbuja donde solo estábamos ella y yo. Ahí me enteré que era casada y varias cosas más. En un principio pensé que se había acabado mi suerte, pero estaba bastante equivocado... coqueteamos toda la noche, miradas, sonrisas, un par de caricias. claramente había algo, se fueron yendo uno a uno.. nosotros nos quedábamos. Fue ahí cuando me dijo “queres que te lleve a tu casa”. No dude un segundo en decir que si. Fuimos en su auto charlando, rozando nuestras manos, y cuando llegamos a la puerta de mi casa le di un beso en la mejilla, y me quede ahí dando un par de besos hacer dándome a su boca. Cuando llegue a su comisura.. Sono su celular, me hizo el gesto de silencio, y atendió “Hola amor, estoy yendo a casa... no te hagas problema en 5 estoy por ahí” Corto y me dijo “me tengo que ir”. Me baje y entre a casa. En ese momento mi relación estaba terminada. Ya no tenía sentido seguir. Y así fue. En la nueva oficina, nos cruzábamos todo el tiempo. Muchas veces en la cocina o baños que eran espacios comunes. Más de una vez nos tentábamos de más.. Fue en ese momento que me llego un mail que decía “Tengo ganas de más”. Nos pusimos de acuerdo para salir de la ofi juntos e irnos a mi casa. Ella me volvió a llevar en su BMW a mi casa pero esta vez entro. Le ofrecí algo para tomar, nos pusimos a hablar. Ella estaba sentada en una banqueta mirando hacia mí con las piernas ligeramente abiertas. Tenía puesto unos tacos, pantalón de vestir, una remera pegada al cuerpo y un saco. Me fui acercando y nos terminamos besando. Nuestras bocas no paraban de buscarse. Fue una fiesta de legua y labios. Nos besabamos y yo agarraba su cara con mis dos manos. Íbamos muy bien, hasta que se separó un segundo de mi, me miro, se paro me agarro de la mano y nos fuimos a la cama. Nos fuimos desnudando.. le saque el saco. Ella me desabrocho el cinturón. Le quite la remera, ella me desabrochaba la camisa. Me desabrocho el pantalón yo hice lo mismo con el de ella. En ese momento quedamos los dos en ropa interior. Ella estaba con un conjunto hermoso, toda blanca. La cintura y panza era de revista. No podría creer que la gerenta brasileña que tenía 6 años mas que yo estuviera en mi cama. Ahí fue cuando ella fue directo a mi abdomen, me empezó a besar y a bajar mi bóxer. Mi pija estaba durísima. Y me la empezó a chupar. Yo mientras con mis manos me iba en búsqueda de su concha que estaba muy mojada. La tocaba, ella no paraba de gemir con mi pija en la boca. Estaba en la gloria. Fue ahí cuando la hice parar la di vuelta y empecé a besarle la nuca mientes mi pija estaba entre sus nalgas. La rozaba, ella tiraba la cola para atrás. Y en ese momento le corrí la bombacha para un lado y empece a metérsela. Estuvimos un rato así, después ella se puso arriba mío. Estábamos muy bien. Le empezó a sonar su celular y no lo atendió. Pero empezó a apurar la cosa y terminamos acabado. Nos seguimos besando y disfrutando un poco. Pero al toque devolvió la llamada. Le decía a su marido que ya iba a casa, mientras estaba desnuda al lado mío. Nos despedimos esa noche.. pero fue el principio de muchas aventuras juntos.. ella probó todos mis límites.. en la próxima le seguiré contado de nuestras aventuras y de otras más.. después de todo ella era casada y yo era un nuevo soltero que estaba descubriendo la mejor forma de disfrutar del sexo...

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WwannabcuckoLv1· hace 81 dRelatos

Experiencia Cornuda con mi Esposa (Parte 3)

Tratare de hacer este relato lo mas corto posible, porque el anterior me quedo bastante largo, es que no quería que perdieran detalles calientes de todo lo que mi esposa me conto. Pues bien, habrían pasado aproximadamente 2 semanas desde la vez que mi esposa y mi compadre tuvieron su encuentro intimo, yo moría del deseo cada vez que los imaginaba a los 2 juntos, teniendo sexo salvaje. En ese tiempo no hable con Ricardo, pero mi esposa y el si que tenían muy buena comunicación, Geraldine me mostraba lo que se escribían, las fotos que le enviaba para calentarlo, y las perversidades que querían hacerse el uno al otro, yo miraba a mi esposa muy entusiasmada y con muchas ganas, y siempre le propuse que se fuera con el a un hotel, pero era mi compadre el que se negaba, hasta que un día fueron de visita a la casa Conchita y Ricardo, llevaron algo para comer, y beber, la conversación estuvo muy amena, y la tarde se convirtió en noche, las botellas del licor que estábamos bebiendo se terminaban de una en una, y se reflejaba en nuestro estado de ebriedad. En un momento mi esposa dice sentir calor, y yo ni corto le digo: "pero quítate algo de ropa, después de todo estamos en confianza", ella sin pensarlo se quito la blusa que llevaba puesta y dejo sobre si un brasier de encaje semitransparente, Ricardo no pudo ocultar su deseo a mi esposa, la vio fijamente y se saboreo los labios. Conchita de inmediato lo vio, y solo sonrió con picardía, ¿Le habría contado acerca de su momento intimo con Gera? fue lo que pregunte en mi mente al instante, poco después, Conchita acompaño a mi esposa y se quito su top, sin duda alguna los senos de mi comadre son bastante buenos. No pude dejar de mirar, ya que el brasier que llevaba era diminuto a comparación de sus enormes senos, y de vez en cuando ella los movía en forma provocativa, asomando tímidamente sus pezones, en una de esas me pillo mironeandola y cuando nos vimos a los ojos me hizo un guiño travieso y se mordió el labio. "OK, esto se esta poniendo mejor de lo que esperaba" Fue lo que pensé, pero al mismo tiempo me dije: Yo le presto mi mujer a Ricardo, pero no se si el este dispuesto a prestarme la suya. Mientras mas bebíamos, los efectos del alcohol eran evidentes en nosotros, nuestras esposas estaban semidesnudas y calientes, algo ebrias, ellas cantaban y nosotros nos deleitábamos viéndolas, mi compadre y yo charlábamos del trabajo, de deportes, de economía, en fin de los temas que normalmente hablábamos, pero en un giro me atreví y le dije: -Geraldine no deja de verte, seguramente quiere que le cumplas lo que le prometiste. -..... El se quedo en silencio un rato y me respondió: "A eso vine compadre, ya no me aguanto mas". (Entendió muy bien que yo estaba enterado de toda, que no sentía celos, odio o rencor) - Pero ¿Cómo vamos a hacer con Conchita? Si quieres yo la distraigo un poco mientras ustedes van a la habitación, yo luego veo como los acompaño. - Es que precisamente quiero pedirte un favor. - Dime Ricardo, lo que quieras, después de todo nos haces un favor a mi esposa y a mi. - No queremos hacer solo un trio, queremos un intercambio completo de parejas. Me quede atónito, no sabia que responderle, mi comadre esta muy buena, pero no sabia que pensaría Gera de esto. -¿Que? ¿Ella quiere eso? ¿Tu quieres eso? -Compadre tengo que confesarte algo: Ese día que tu esposa y yo cogimos (lo sabia si cogieron y Geral no me lo había dicho todo), llegue a la casa y tuve que confesarle a mi esposa todo lo que hicimos, no podía verle a la cara luego de lo ocurrido, tuvimos una fuerte discusión, llego incluso a pedirme el divorcio, recogí todas mis cosas en una maleta y antes de salir me pidió una ultima vez de despedida, te admito que me sorprendió mucho pero con todo lo caliente que había quedado con tu mujer, le di una cogida a la mía, la puse tal cual le había hecho a Gera, le hice de todo y mas de lo que nunca habíamos hecho, ella disfruto al máximo y al terminar me abrazo y me pidió que no me fuera, que me perdonaba, le dije que nunca lo volvería a hacer y me miro, solo me dijo estas palabras "en realidad quiero que se lo vuelvas a hacer, pero quiero estar presente". Le explique que le había ofrecido un trio, y ella me dijo, yo también lo quiero. Me inundo el celo, me vi enceguecido y le dije que no rotundamente, ella se enojo, se vistió y salió de la habitación. Y continuo: Tuvimos muy poca conversación el resto del día, mi maleta estaba aun junto a la puerta, yo estaba molesto por lo que me pidió, pensaba que seguramente se sentía insatisfecha, o que simplemente quería vengarse, pero poco a poco la idea me fue sonando, en un momento hasta tuve una erección pensando en nosotros 2 cogiendo con mi mujer, te imagine comiéndole la vagina mientras tu mujer me comía la verga y me masturbe pensándolo. Mauricio, ahora te entiendo, luego de esos pensamientos cornudos no hay vuelta atrás, ahora solo deseo verte con mi mujer. Mientras nosotros hablábamos, nuestras esposas no nos escuchaban, pero había un cierto ambiente de lujuria, las canciones de fondo eran cada vez mas sensuales, nuestras esposas ya habían llegado a estar completamente en ropa interior, mi esposa tenia un hilo blanco que hacia juego con su brasier, pero Conchita, tenia un seductor liguero, y una tanga hilo rojo, con una abertura en el medio que dejaba ver su vagina completamente, ambas estaban sentadas a cierta distancia de nosotros, y se dirigían miradas de cómplices, ellas también estaban preparando el ambiente para el intercambio, ya se lo habían dicho y mi Geraldine estaba completamente de acuerdo. Hubo un momento de tensión, nos vimos a la cara todos, ya sabíamos lo que iba a suceder y nadie podía evitarlo, el deseo era máximo, el alcohol nos había desinhibido por completo y lo que nos sobraba era ropa y ganas. Empezó a sonar una música erótica, y Gera se acerco lentamente a Ricardo, le extendió la mano y lo invito a bailar, comenzaron a danzar suavemente, acercando sus rostros hasta casi besarse, Ricardo tenia sus manos sobre el culo de mi esposa, agarrándole las nalgas. Conchita se acerco, yo estaba sentado y ella se abrió de piernas y se me monto encima, la tome de la cintura y empezó a bailar de forma muy sensual, rozando su vagina sobre mi pene, tenia una mega erección en ese momento, y como si de forma sincronizada nuestras mujeres comenzaron a quitarnos los pantalones, mi compadre no tenia ropa interior por lo que su pene golpeo la cara de mi esposa mientras se los bajaba. Conchita hizo lo mismo y metió su mano dentro de mi bóxer para comprobar lo que estaba por comerse. Terminamos de desnudarnos y comenzó la verdadera acción... "En la parte final daré detalles de lo que hicimos los cuatro, los besos que nos dimos, las palabras sucias que nos dijimos, las posiciones que hicimos. Este relato si será sexual un 100% desde el principio ya que iniciara justo donde este quedo"

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RRosroxLv1· hace 81 dRelatos

Picardía en el super

Tenía el papel con su número guardado en mi carpeta. Ni siquiera lo había agendado en mi celu. Pasaron los días y dejé de verla en clases, me extrañaba que haya desaparecido de repente, hasta que un día haciendo compras con mi mujer, nos cruzamos en el supermercado.Ella también estaba con el que interpreto,sería su marido pero no nos hablamos, solo intercambiamos miradas cómplices. Recuerdo que mi mujer me hablaba de los productos que debíamos comprar, de cuál era más barato y cuál más caro. Comparaba precios, marcas etc etc. Pero yo ya no podía concentrarme en semejantes pequeñeces, mi atención estaba puesta en mi compañerita, que recorría las góndolas y cada tanto me miraba de reojo. Intenté llevar a mi mujer hacia donde iba ella para no perderla de vista. Su calza apretada de Spandex me había dejado hipnotizado, era impresionante ver ese culo marcado y esas piernas largas ir y venir. Arriba llevaba puesta una remera deportiva ajustada que resaltaba sus tetas, y parecía que no tenía puesto nada abajo porque los pezones duros sobresalían de la tela. Seguimos con ese juego de idas y venidas y miradas hasta que en un momento le dijo algo a su marido al oído, me miró y comenzó a caminar hacia la salida. No podía quedarme con la duda si aquella mirada era una invitación a algo, a no se que, en un mercado lleno de gente y con nuestras parejas encima. Decidí quitarme la duda así que le dije a mi mujer - Me siento un poco descompuesto, ahora vuelvo - , -¿Otra vez?- me respondió y no terminó de decir la frase que yo ya estaba detrás de mi presa. Como esa vez en el pasillo del instituto la buscaba entre la gente que entraba y salía hasta que la vi dirigirse hacia en el estacionamiento. Corrí y de repente me encontré con ella detrás de una columna. - ¿Dónde está tu auto? - me preguntó - Allá, allá - Me agarró de la mano y me llevó sin decir más palabras -¿qué haces?- le dije, -¿estás loca?-, -Si, loca por que me cojas toda- Y nos metimos en el asiento trasero. Rápidamente comenzamos a besarnos descontroladamente. Yo quería ver esas tetas que tanto me enloquecían, quería manosear ese orto precioso. Ella me bajó el pantalón y me la empezó a chupar, hacía muchos años que no sentía una lengua de esa manera en la cabeza de mi pija, subía y bajaba. -¡Que rica pija tenes hijo de puta! - me dijo, y eso me calentó más, se me puso durísima, roja, mojada, ya no daba más, quería largarle toda la leche en la boca. Mientras me la chupaba yo sentía sus tetas duras, eran muy grandes y mi otra mano acariciaba su culo por debajo de su calza. Empecé a buscarle el agujero del orto con mi dedo y cuando se lo empecé a meter se retorció de placer. Me miró y me dijo - Quiero que me hagas el culo, pero acá no, quiero disfrutarte todo - y ahí mismo se dio cuenta que le iba a largar toda la leche. - si, damela amor. damela - Y en ese instante me hizo acabar como hacía rato no acababa, con tanto placer, con tanta calentura. Sus manos desbordaban de semen y me dijo - ¿cómo podés acabar tanto? ¡Que rico papi! - Sacó de su bolso una toallita y me limpió la pija de una manera que hasta me provocó ternura. Nos quedamos unos minutos abrazados asi como estabamos y caímos en la cuenta de que nuestras parejas estarían esperándonos. Nos acomodamos la ropa y volvimos a entrar al supermercado, cada uno por su camino y no volveríamos a vernos hasta esa noche a a salida del instituto Al entrar al auto con mi mujer me dijo - Hay un olor raro acá adentro-, - No se, yo no siento nada- contesté. Y es que yo solo podía sentir el sabor de los besos de mi compañerita de clase.

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22085martaLv1· hace 81 dRelatos

No podía sacar la basura yo sola.

Hola de nuevo! Espero que hayan disfrutado mis experiencias anteriores, por que yo sí. Esta vez les voy a contar algo que pasó, de nuevo cuando mi esposo salió, pero esta vez se fue desde muy temprano. Bueno comencemos.  La noche anterior mi esposo me dijo que saldría a ver un carro a una ciudad que está no tan retirada de donde vivimos, como a una hora de camino, dos horas de ida y vuelta más o menos, pero que tendría que irse muy temprano por que al cliente le urgía el carro para ese mismo día, bueno no los quiero aburrir con eso. Pero cuando me dijo que se iría temprano, le dije que no se fuera a ir sin sacar el tambor y las bolsas d ella basura, por que al otro día iba a pasar el camión a recogerlas, claro que me dijo que sí, que él las sacaría antes de irse.  Pues bien, al otro día yo ni siquiera me di cuenta cuando él se fue, por que aun estaba durmiendo, la noche anterior nos habíamos desvelado, ya saben tocó algo de acción esa noche. En fin que mientras dormía, entre sueños escuchaba unas voces, desperté y me quedé esperando un momento a ver si solo había sido un sueño o en verdad hablaban, cosa que era raro por que como se iba a ir muy temprano, esta vez dejaría el taller cerrado. Pero entonces escuché un *señora! La basura!!  Entonces pensé, ash! se le olvidó sacar la basura!  Yo estába desnuda, ya no me vestí después del sexo con mi esposo y así me dormí. Entonces de nuevo gritaron, así que me paré corriendo y como estaba desnuda solo asomé mi cara por la ventana y le dije al señor  -sí! Permitanme un momento ahorita la sacó!!  *ok, la espero. Regresé a mi cuarto, me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azúl de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar la basura, pero en cuanto llegué, vi que el tambor estaba muy lleno y había como 5 bolsas grandes de basura, mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover el tambor y no podía por lo pesado que estába, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás).  Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo jalando la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces el tomó la bolsa y le dije ahorita voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa.  De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer y pregunto  +por qué tardan... Y me vio, ya no terminó la pregunta y yo dije  -perdón, es que mi esposo se fue temprano y no sacó la basura y está hasta el patio, pero ahorita la saco.  Y de nuevo me fui a traer la siguiente bolsa, y la misma acción, pero cuando salí y tomaron la bolsa, me dice el señor  *todavía faltan muchas bolsas?  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande.  *entonces le ayudamos a sacarlas.  -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas.  *ok, vamos por ellas.  Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo * no se preocupe, yo le ayudo!  Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros *lo siento, fue sin querer, perdón  -no se preocupe, no pasa nada.  *sí sí pasó mire como se pusieron.  -jeje si verdad! le dije, mientras intentaba tapar mis pechos como fuera. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short...  #Perdon señora, fue sin querer! Pero están suavecitas jeje -jejej ok jeje #bueno voy a llevarme esto.  Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito, y comencé a recordar lo que había pasado con los clientes de mi esposo, pero a la vez me daba algo de cosa, por que ellos eran los de la basura. Mientras jalaba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla  *yo le ayudo  Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo *cuidado! cuidado! No se vaya caer.  Mientras me repegaba a él y empujaba su cadera contre mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente  -jeje casi me caígo , gracias.  * no se preocupe, no pasa nada. Wey, llévate la bolsa, voy a tratar de sacar el tambo.  El otro se llevó la bolsa y me dijo *a ver me ayuda con el tambo, usted agarrelo de este lado.  Me pare donde me dijo y se puso detras de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentírlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia el y to al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero  # y yo qué?  Me quito de frente al tambor y el se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina, (de tan caliente que estaba no pensaba que eran los del camión de la basura, sin ofender claro, pero no era lo más higiénico, estarán de acuerdo pero era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor.  Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo por que son de una pieza, solo traían una camiseta y sua trusas, se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empece a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron  *no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos?   -sí, respondí con voz algo desesperada.  #entonces vente para acá.  Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estába, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemi un poco, dijo *entró!  Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desaparenciendo y empecé a gozar super rico, ni 5 minutos de estár cogiendo y llegó el chófer =miren que cabrones!!  Yo estaba tan caliente y gozando, aunque con un poco de dolor, y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su boxer, no tarde en ponerlo super duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo # me vengo!! Aaah!!  Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía qu me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo =me toca cogerte, dijo el chofer.  Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estába inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi =también limpialo bien. Y ustedes ya saquen el tambor!  Con el pene aún un poco duro lo metió de nuevo hasta que se fue bajando por completo.  =espero se pueda repetir otro día.  -no cuenten nada y si se puede otra ocasión, claro que sí. (le decía mientras le acariciaba su pene ya flacido). Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y vagina, aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca.  Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sis comentarios. Y si no les gusta también háganmelo saber. Espe3 pronto poder escribirles de nuevo.

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SsaritahotsexLv1· hace 81 dRelatos

El Chico de la tienda 1

Continuación del relato del instalador del internet 3. Después de darles los regalos para deleitar los visualmente, me fuí a mi casa, le entregué lo que me pidió mi papá y subí a mi cuarto, me quite todo, saqué mi dildo y me penetre pensando en esas miradas, pensando en que me harían Después de tener un delicioso orgasmo me metí a bañar, dónde me fue imposible no meterme los dedos en mi vagina por la excitación. Al salir en toalla, me puse un short y una playera muy delgada sin brasier, para estar cómoda, me puse a ver una película, al estar viendo la película, se escucha el timbre, entonces bajo a ver quien es, abro la puerta y es el chico moreno, fornido de la tienda, a lo que yo le digo, cómo diste con mi dirección y el me ve de arriba hacia abajo con lujuria y me dice "que rico has de chupar verga, no quieres leche" agarrando su parte, dió el paso y me agarro de las nalgas jalando mi cuerpo hacia el, me excitó pero a la vez me moleste. Algo así, al sentir eso me aparte y le dije que no, entonces el me dijo "ándale putita, te va a gustar, te voy a dejar bien abierta". La verdad eso me excitó muchísimo pero contesté no y cerré la puerta. Continuará....

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TthomasshelbyLv1· hace 81 dRelatos

Mi Sobrino, Mi esposo

Con el tiempo comprendí que mis sentimientos hacia él no eran de tía ni de hermana comencé a sentir por él extrañas sensaciones, mi cuerpo vibrara al verlo, me estremecía cuando su piel rozaba la mía y ni que hablar cuando nos saludábamos con un beso en la mejilla y sentía celos cuando Diego salía con alguna chica, pero todo eso terminaba cuando él estaba a mi lado. En soledad pensaba sobre mis sentimientos por él no podían ser, que debía olvidarme de mi sobrino. que debía buscarme otro hombre…y así miles de cosas, pensaba que debía alejarme, irme a vivir sola, alquilar un departamento, distanciarme para poder olvidarlo…pero todos esos pensamientos se derrumbaban como un castillo de naipes cuando al otro día me cruzaba con él. Cuando terminó sus estudios en la fiesta de egresados pidió que mi hermana y yo le entregásemos la medalla, y en el momento que nos sacamos la foto y nos tomó a ambas de la cintura, mi cuerpo se estremeció y en ese momento comprendí que nunca podría dejar de desear a Diego…nunca una mano en mi cintura me hizo estremecer tanto, y ese deseo  se potenció más aún luego de lo que descubrí unos pocos días después. Un domingo al llegar a casa Diego estaba solo en el living mirando futbol por TV, mi hermana y su esposo no estaban en casa ya que se habían ido a visitar a unos amigos, lo saludé, lo noté un tanto nervioso, charlamos un rato, yo estaba cansada  así que decidí acostarme un rato y ducharme. Cuando salí  de la ducha abrí el placard y mi ropa interior estaba algo revuelta, yo soy muy prolija y eso no estaba como lo había puesto, ahí comprendí el nerviosismo de Diego, él debió haber entrado en mi habitación y estuvo husmeando mi ropa interior, tangas, corpiños, baby doll, me sorprendió eso pero lejos de enojarme me sentí dichosa porque eso significaba que le gustaba como mujer. Me recosté en la cama e un tanto excitada, y no podía dejar de pensar en ello, en que ropa le había gustado con cual le gustaría verme, si se había masturbado con esa ropita, no podía dejar de pensar en ello, y me iba tocando pensando que era su mano la que acariciaba mi cuerpo me excité tanto que tuve el mejor orgasmo de mi vida, no era la primera vez que me masturbaba pensando en él, pero ese día fue  maravilloso nunca había sentido tanto placer… Cuando bajé a la casa vi a Diego sentado en el living, me fui acercando a él casi provocativamente, me senté a su lado apoyé mi cabeza en su hombro tomé su mano entrelacé sus dedos con los míos, hablé con él muy dulcemente y lleve nuestras manos al borde de mii pollera y sentí mi cuerpo estremecer cuando sentí su piel sobre una de mis piernas, pero todo terminó abruptamente, cuando escuché las voces de mi hermana y mi cuñado solté su mano, y me quede quieta, al rato subí a mi habitación y volví a masturbarme, nunca había estado tan excitada. Luego bajé para cenar, miramos los 4 una película, pero no recuerdo cual era. Yo no podía dejar de pensar en lo que había descubierto en mi habitación, no podía dejar de pensar en Diego, luego todos nos fuimos a dormir Diego había conseguido un trabajo y se levantaba muy temprano, así que apenas terminó la película se fue a dormir, se despidió como siempre con un beso en la mejilla pero  cuando lo hizo, mi boca casi besó la comisura de sus labios nunca me había atrevido a tanto… Pasamos las fiestas de Navidad y Año Nuevo con la familia de mi cuñado que vivían en Córdoba y que vinieron a nuestra casa, en esos días nunca pudimos estar a solas, pero mis deseos por Diego iban en aumento. El 3 de enero mi hermana y mi cuñado durante la cena dijeron que decidieron tener una segunda luna de miel ya que se irían de viaje a Bariloche al mismo hotel  donde estuvieron cuando se casaron. Ahí estaría 10 días  y los otros 10 lo destinaría a recorrer el sur y detenerse e n todos los lugares que les gustasen, por lo tanto volverían a fin de mes… eso para mis oídos fue maravilloso porque estaría a solas con Diego por 25 días si él  me deseaba como yo, nosotros también podríamos tener nuestra luna de miel, porque yo no trabajaba porque hasta fin de mes porque estaba la feria. Fui a mi cama, deseando que llegase ese viernes en que los 2 estaríamos completamente solos y así poder dar rienda sueltas a todos mis deseos. Si lo pensaba fríamente todo era una locura, pero no estaba para pensarlo así, mi calentura y mis deseos por Diego no permitían que lo pensase de esa manera. Lo que restaba de esa semana acompañe a mi hermana a hacer compras para el viaje, y disimuladamente empecé a coquetear a Diego y a mostrarme más provocativa con mi cortas polleras, ropa ajustada y escotes insinuantes, y delante de él ya no me cuidaba al cruzarme de piernas y eso hizo mella en Diego noté sus miradas penetrantes como intentando desnudarme con sus miradas Los días parecían eternos, parecía que ese viernes no llegaría nunca, cuando salíamos de compras con mi hermana lo primero que hacia cuando llegaba era ir a mi habitación a ver mi placard, mi ropa estaba más ordenada pero no en la misma posición que yo las había dejado, evidentemente Diego entraba en ella cuando yo no estaba en casa. Y así día a día mis deseos por él iban en aumento y ese deseo solo podía calmarlo masturbándome. Así llego el tan ansiado viernes a la mañana fuimos a llevarlos al Aeroparque, el día era sumamente caluroso a las 8 de la mañana hacía ya casi 30°, yo llevaba puesto un pantalón negro muy ajustado y una remera a tiritas también ajustada que marcaba mis senos e insinuaba levemente lo paradito de mis pezones ya que no llevaba corpiño, y  unas sandalias abiertas de taco bajo Iba manejando el auto con Diego sentado a mi lado y mi cuerpo era pura adrenalina, nunca había sentido tanta excitación, ese deseo por lo prohibido me ponía así, más lo miraba y más lo deseaba. Estuvimos algo más de una hora en la sala de espera, hasta que ellos subieron al avión, era normal que Diego me tomase de la mano, pero cuando el avión despegó la apreté fuertemente empecé a sentirme mucho más excitada, los 30 minutos del viaje parecieron eternos, quería llegar a casa y entregarme a Diego si todo salía como lo pensaba no quería desperdiciar un solo momento. Llegamos a casa, entré el auto al garaje, en el camino compramos helado, ya eran la 13:30, preparamos unos sándwich y eso junto con el helado fue nuestro almuerzo y  dije: C- Hace mucho calor… ya vengo me voy a poner algo más liviano D- Si yo también Entré a mi habitación y estrené el conjunto playero que me había comprado para ese momento, me cambié, me maquillé y di los últimos toques, llevaba mi cabello negro largo y suelto, ojos maquillados, mis labios en un rojo carmín, piel trigueña, unos aros en mis orejas. La parte superior de la bikini era de color rosa, los breteles se sujetaban por detrás de mi cuello, mis senos de buen tamaño estaban muy expuestos un pequeño triangulito que ocultaban mis pezones y una parte de mis senos debajo de ellos y una tirita que unía ambas tazas, llevaba una pulserita en mi muñeca que vino con el conjunto del mismo color y un solcito de jean color blanco de tiro bajo y muy ajustado por detrás asomaban levemente mis nalgas y llevaba chinelas rosas. Soy alta 1,72 mt, y mis medidas son 95-65-98, cuando bajé mi sobrino clavó mis ojos en mí, él estaba sentado en  el sillón con el control remoto viendo fútbol, yo me senté en el piso apoyada contra el sofá, tomé mi libro pero no pude  leer un solo renglón. Diego solo tenía puesto un short azul con vivos rojos. Lo miraba de reojo yo estaba sumamente excitada deseaba a Diego más que a nada en el mundo, sabía que mis sentimientos por él no eran lógicos pero no podía contenerme más, lo amaba, y deseaba sobremanera que él se adueñase de mi cuerpo, estaría sola con él durante 25 días y nadie podía interrumpir eso. Alguna vez tuve pensamientos incestuosos con Diego pero intente sacarlos de mi mente pero volvieron a reflotar cuando descubrí  que él entraba en mi habitación y revisaba mi ropa interior eso volvió a ocupar mi mente y a potenciar mis deseos. Diego es muy bonito de cara, de rasgo suave, cabello castaño levemente larguito, 1,82 de altura, delgado pero musculoso, de piel blanca, dorada por el sol, ojitos marrones, una boca seductora y carnosa. Luego de sentarme en el piso tomé mi libro de lectura  pero en realidad lo que menos hice fue leerlo mi mirada se desvía hacia él, miraba su torso desnudo, sus pectorales, su carita de ángel, sus brazos musculosos e imaginaba mi cuerpo envuelto por ellos y su boca besando mis labios, notaba que su mirada se desviaba  hacia mi casi disimuladamente, era evidente que yo le gustaba…pero por lo visto no iba a hacer más que mirarme, si quería cambiar la historia debía hacer algo pero no sabía que… y en un rapto de frustración por lo que estaba sucediendo tomé un almohadón del sillón y se lo arrojé con algo de bronca como diciendo “que esperas para hacerme tuya…”, él me lo devolvió arrojándomelo, y así comenzó esa guerra de almohadones, yo le arroje uno que impacto de lleno en su cara y que provocó una carcajada en mi… Él se incorporó y vino hacia mi llevando el almohadón en sus manos cuando quise darme cuenta el almohadón estaba sobre mi cara yo intente quitármelo pero Diego me lo impedía su fuerza era superior a la mía de tal forma que quede acostada en el piso, los dos reíamos a carcajadas. En el forcejeo él quedo prácticamente sobre mí, y yo me revolcaba en el piso intentando salir de esa situación, pero hubo un momento en el cual una de mis piernas quedo ubicada entre las suyas, en ese momento noté una leve erección en su pene eso me enloqueció y excitó aún más me seguí revolcado en el piso pero movía mi pierna de manera de obtener una mayor erección de su pene, poco a poco noté como mi objetivo se iba cumpliendo hasta notar una erección infernal el tamaño de su pene era mayor del que yo imaginaba lo cual hizo aumentar sobremanera mis deseos, entonces decidí no perder esa oportunidad estaba totalmente dispuesta a poseer ese maravilloso pene en mi cuerpo, no sé de donde saque fuerzas pero en ese movimiento continuo que tenían nuestros cuerpos en el forcejeo pasé yo a quedar sobre él, en ese momento noté que mi bikini dejaba ver la aureola de mi seno izquierdo, yo estaba completamente agitada, excitada y caliente podía sentir la dureza inconmensurable de su pene, extendí los brazos de Diego tomándolos de las muñecas acerqué mi cara a la suya y con voz agitada y entrecortada dije: C- Ya no estamos para jugar estos juegos, se te paró, estás excitado por mí, y yo también lo estoy por vos desde que descubrí que vas a mi habitación a revisar mi ropa interior, eso me excitó en demasía…te deseo tanto, quiero ser tuya…… Diego quedo un tanto paralizado por mi confesión, deje de presionar sus muñecas, me acosté sobre su cuerpo y le di dos o tres pequeños picos sobre su boca, recién ahí reaccionó sus manos se depositaron sobre mi cola y mis piernas ahí nos dimos el primer beso con un comienzo suave y tierno hasta convertirse en un beso por demás violento lleno de pasión enloquecedor y con nuestras lenguas unidas que se prolongó por más de diez minutos. Entonces nuestras bocas se separaron, y con voz agitada dije: C- Te amo y te deseo D- Yo también Claudia Me incorporé un tanto llevé mis manos  hacia atrás, desprendí el corpiño de mi bikini hasta retirarlo de mi cuerpo de manera que pudiese ver en todo su esplendor mis senos redondos y mis pezones rosados y erguidos; en su carita quedó reflejado todo el placer que mis senos le provocaban al verlos desnudos, entonces me pegué a su cuerpo como para que pudiese tomar contacto con ellos su boca emitió al igual que la mía un leve gemido, entonces mis senos se fueron deslizando por su pecho durante algunos segundos, una indescriptible sensación se apoderó de mi cuerpo. el placer como nunca se  había apoderado de mí y mis pezones al tomar contacto con su piel se habían hinchado y parado como jamás antes me había sucedido. C- Sentí mis pechos, te gustan, mi amor D- Si, todo en vo

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MmowshaLv1· hace 81 dRelatos

Madre e hija cojidas por el mismo hombre

Lo que voy a contar jamás lo contaría personalmente a nadie, ni a mi mejor amiga y ni siquiera a un psicólogo, por eso tome la decisión de escribirlo porque no puedo vivir con esto sin contárselo a alguien. Mi amante Desvirgo a mi hija – fue el hombre que la hizo mujer. Fue el hombre que me rompió la cola. - Esta es mi historia Mi nombre es Silvia tengo 40 años me casé embarazada a los diecisiete, y a los dieciocho ya era madre de una niña - dos años después nacieron mis gemelas. Después de varios años de matrimonio nos separamos – jamás fui infiel mientras estuve casada. – mi ex marido intento en varias ocasiones sodomizarme pero jamás se lo permití cuando me pedía tener sexo anal le decía que eso era para las putas. Soy mexicana de piel blanca, de cadera ancha – siempre me la pase haciendo dietas y ejercicios cuidando la figura – tratando de hacer feliz a mi marido. – Después del divorcio me refugie en mi negocio, rechace cualquier intento de acercamiento de un hombre me sentía herida, lastimada – pase unos meses sin salir de casa hasta que mi amiga Susana me invito a salir y poco a poco fui saliendo de mi encierro por medio de mi amiga conocí a Brandon un afroamericanos de 30 años –amante de la música del jazz y fotógrafo profesional al principio le mentí le dije que era una mujer casada y que no era fácil de llevar a la cama – intentando alejarlo de mi vida. – como muchas veces lo evadía mi amiga Susana era la chaperona para invitarme a salir y me decía necesitas un hombre que te sacuda con algo grande y Brandon lo tiene “estás loca siempre le contestaba “en una ocasión me mostró unas fotografías de Brandon desnudo y llegue a pensar que esas fotografías eran un truco por el tamaño del miembro. - poco a poco me sentí mas en confianza mas desinhibida --Comenzó a pedirme que estuviéramos a solas – yo lo ignoraba – no quería ser una más en su lista pero siempre terminábamos platicando de sexo y yo misma me sorprendía cuando le contestaba -- ¡ay que cochino eres eso no se le hace a una mujer! - – ¡Estás loco como crees es antinatural hacerlo por ahí –antihigiénico –además a de doler bastante! -¡Ay no que asco ha de saber horrible! Llego el día en que nos besamos – quise oponerme – no lo logre pues en el fondo lo deseaba – sentir sus labios me hizo estremecerme - reaccione cuando alzo mi vestido y le pedí de favor saca el dedo de ahí no te da asco y además me lastimas me duele – ya te dije que nunca he hecho el amor por ahí ni con mi marido ni con ningún otro – me estremecí al escuchar sus palabras – tengo un deseo enorme por hacerte la cola tienes unas nalgas preciosas que no me cansaría de morderlas y chuparlas. Me olvidé de todo y comenzamos a salir como pareja por dentro tenía el morbo de ver su pene y comprobar si era verdad el tamaño pero no quería verme como una ofrecida. --Brandon fue el primer hombre en mi vida que me hizo el sexo anal – muchos lo intentaron pero nunca se los permití – entre ellos mi ex marido. - fue mi amiga Susana quien me invito a una fiesta en una finca cuando fui estrenada en el sexo anal - Era la primera vez en muchos años que conocía a mi amiga que aceptaba ir a una de sus fiestas – sabia que en esas fiestas todo estaba permitido – la gran mayoría asistía por placer - Me fui en busca de Brandon y me senté en sus piernas comencé a tallar mi trasero en su pelvis –pero en el fondo estaba preocupada por que se le pudiese ocurrir meterme su pene en la cola a ningún hombre le había permitido hacerlo, pero si se trataba de el estaba dispuesta a dejar que me lo hiciera en ese momento. -alce mi vista solo para encontrarme con la mirada de mi ex marido – quien me miraba fijamente a los ojos no dando crédito a que estuviera en las piernas de otro hombre tallándole el trasero delante de la gente. - –Me tome unas copas de vino y unas cervezas - me levante para ir a la recamara al regresar pase frente a mi ex marido y menee las nalgas con mas cadencia Sentí las manos de Brandon en mis nalgas – de reojo mire a mi ex marido y quise vengarme. -me sentía excitada pero igual me sentía cohibida de que mi ex marido me observara, me di valor, me sirve una copa más y decidí romper la barrera de lo prohibido. --Perdí la moral no me importo en lo mas mínimo que los demás hombres me miraran –Lo escuche decirme – te voy a estrenar la cola y dar el placer que tu cuerpo pide a gritos – me olvide de todos mis miedos - me abrase con fuerza a su cuello – lo bese - y le dije al oído – hazlo tomo uno de sus dedos y lo metió en mi boca – ensalívalo me dijo y después – sentí su dedo hurgar en mi intimidad anal. -mi mente era un caos de sensaciones – sabia que me iba a doler pero lo quería intentar – lo bese con fuerza y le pedí que nos fuéramos a una habitación yo misma me desconocía de mis actos – el vino y las cervezas que había ingerido no me dejaban pensar con claridad. Lo escuche preguntar por vaselina y en ese momento sentí todas las miradas estuve a punto de arrepentirme y salir corriendo pero el me tomo de la cintura y me abrazo, así abrazados nos fuimos a la recamara me sentía entre excitada y sonámbula pero Camine decida a darle mi virginidad anal. Estaba nerviosa debo admitirlo sabia que seria mi primera vez y tenia, miedo, excitación y deseos por probar el sexo anal Me sentía incrédula – no podría creer que estuviera a minutos de ser iniciada en el sexo anal comencé a tallar mis caderas buscando que el reaccionara - me tomo de la cintura y comenzó a acariciarme las nalgas a separarlas buscando mi pequeño orificio. Nos desnudamos lentamente, me coloco boca bajo, sentí sus manos separar mis nalgas y dejo mi ano ante su lengua me lo chupo una y otra vez, hasta dilatarlo, tenia los ojos cerrados y tumbada en cuatro patas sobre la cama con mi trasero al aire y Brandon detrás de mi dándome lengua a mi hoyo sin parar. Fue hacia mi bolsa y busco la vaselina se unto en uno de sus dedos y comenzó a meterlos suavemente buscando no lastimarme - relájate me decía – afloja el cuerpo – tengo que dilatarte no quiero lastimarte y tú me tienes q ayudar. Coloco su cara en mi sexo y comenzó a chupar fue como si recibiera una descarga comencé a moverme a gritar, que por la fuerza como me agite saque el dedo que me tenia clavado en mi cola Comenzó a meterlo nuevamente a moverlo de una lado a otro sintiendo lo estrecho y caliente de mi recto. Ah ya no sigas por favor detente ya no puedo mas - Házmelo o me voy arrepentir de haber venido – tomo la vaselina y se embarro su miembro por completo --despacio – házmelo despacio por favor le dije - lo intento una y otra vez sin lograr vencer la resistencia de mi agujero lo regrese a ver y le mire el pene hinchado que me pareció imposible que lograra entrar sin lastimarme Lo note desesperado, ansioso por estar dentro de mi cola —Tome su camisa y la mordí lo regrese a ver y me tumbe sobre la cama – “hazlo le dije no te detengas solo hazlo si grito - lloro no te detengas solo tómame o me voy a arrepentir de haber venido.” Se puso más vaselina y me afianzo de mis caderas sentí la presión en mi pequeño orificio Cerré mis ojos para ser sincera lance un quejido cuando la cabeza de su pene comenzó a penetrar a vencer la resistencia que ofrecía mi anillo se afianzo de mi cintura con fuerza evitando que me zafara de su pene. Me mordí los labios evitando gritar -llorar - Quiso levantarme – y me afianzo con fuerza - abrí mis ojos y sin decir palabra le hice señas inclinando mi cabeza de que me dolía que me estaba lastimando – salte dame unos segundos le balbuce - – me dio unos segundos me deje caer sobre el colchón respirando con dificultad -me coloque apoyada sobre la cama boca abajo con los pies en el piso completamente doblada en cuatro patas con los senos y mi cara boca abajo - -- le dije que me pusiera mas crema - él se acerco separando mis nalgas me aplico la crema – mordí la camisa con mas fuerza y le dije hazlo – no importa que me lastimes solo hazlo. --se coloco detrás de mi y comenzó a empujar, poco a poco comenzó a penetrarme y por fin logro afianzar la punta en mi abertura anal --arañe el colchón sacudí la cabeza – Comencé a quejarme – tenia los ojos llorosos por el esfuerzo de no gritar – de reprimir el dolor - – hasta que no aguante más y comencé a gritar con fuerza cuando Brandon comenzó a meterme el resto de su pene – me doble por completo – intente levantarme para evitar que me siguiera penetrando sin conseguirlo - me mantuvo firme pegada a su pene. -- se mantuvo quieto, dentro de mi cola no dándome oportunidad de moverme. -- comenzó despacio a moverse, a penetrarme poco a poco comencé a gemir, a rotar las caderas, a menear mi cola al encuentro de su pene – lo hacia suavemente - , fue el momento que el aprovecho para penetrarme por completo. Grite y mordí las sabanas se me rompió una uña por el esfuerzo de sujetar la sabana con fuerza al sentirme completamente penetrada – me doblegue por completo – comencé a decirle ya salte – termina me estas lastimando – por favor salte – siento que me partes – - comenzó con su vaivén de entrar y salir con fuerza, afianzado a mis caderas. -cada vez que me penetraba me empujaba contra el colchón. Lo sentía hasta lo mas hondo de mis intestinos – me saco excremento pero no le importo se limpio con la sabana y siguió penetrándome - Me sentía desfallecida – con mi trasero -desflorado. --perdí el tiempo de cuanto duro pero fue bastante tiempo antes de bañar mis intestinos con su semen para rodarse a un lado bufando agitado sudoroso. -- me puse de pie me temblaban las piernas y el cuarto olía a excremento mire las sabanas manchadas, sucias. – Estuvimos juntos mas de tres horas – intente detenerlo y le dije ya no me lo hagas me lastimas por favor me duele, no logre evitar que lo hiciera y me volvió a penetrar de la cola por segunda vez en mi vida – cuantas veces me lo hizo perdí la cuenta termine con el cola llena semen. --entre los muslos de mis piernas y en las sabanas había excremento apenas podía Caminar – me trajo papel y jabón para que me limpiara – cuando cruzamos el patio sentí las miradas de morbo de varios hombres. Al otro día no podía levantarme de la cama por el dolor que sentía en mi cadera y en mis piernas me dolía horrible mi ano compre una pomada de vitacilina y me puse fomentos de agua caliente para mitigar un poco el ardor y el dolor que sentía cuando iba al baño. Esa primera vez jamás la olvide quedo grabada en mi mente fue un nuevo despertar en mi vida sexual. Sabía que había sido una experiencia que sería difícil de olvidar. cuando descubrí la relación con mi hija reaccione con violencia, le grite lo corrí de la casa lo arañe – me sentí traicionada y me deje caer nuevamente abatida pensé que – había cometido un error al permitirle el paso a mi propia casa - pero cuando mi hija me confesó que se sentía atraída por el – que mis gritos y mis gemidos cuando él me hacía el amor habían despertado en ella el deseo por el sexo por sentirse mujer - me escandalice al escuchar a mi propia hija decirme que deseaba entregarse a Brandon que deseaba que él fuera su primer hombre - pensé que esto no podía estar pasando pero mire en sus ojos el deseo y la decisión por sentirse mujer con él y la apoye – ese es nuestro secreto que jamás me atrevería revelar – la desfloro oral –vaginal y anal tal y como lo hizo conmigo He violado una regla fundamental, he cometido tal vez un gran pecado que quizás sea algo imperdonable pero no me arrepiento y volvería a darle mi apoyo para hacerlo. Pero esa es otra historia.

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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Pparaguaya28Lv1· hace 83 dRelatos

mi cuña y yo , dos yeguas calientes

mi cuñada me llama a mi celular y me dice que estaba en tal lugar, cerca de donde yo trabajaba , que podía juntarse conmigo . Le responde que sí, que me esperara unos minutos y nos poníamos de acuerdo. Nos juntamos, fuimos a comer algo, bebimos un poco y conversamos, no hablamos de temas sexuales ni acerca de nosotras hasta el momento en que veníamos en el transporte público. Ella me mira y me dice que estaba muy sexi … Yo sonrío y le digo que ella tambien y nos fuimos para mi casa , llegamos a mi casa y nos besamos, no dudamos ni esperamos, creo que nuestras miradas al encontrase en la puerta, hablaron por si solas. Llegamos a mi habitación besándonos, respiración agitada por parte de ambas, nos logramos acostar en la cama y comenzamos a quitarnos la ropa de una forma desesperada. Cómo describir lo que sentía en ese momento… Podía sentir como mis latidos se aceleraban a medida que nos quitábamos la ropa. Ya desnudas las dos, ella arriba mío, comienza a bajar besando mi cuello, luego besando mis pechos, mientras yo cada vez más excitada esperaba el momento en donde ella se iba a detener, en ese lugar. Mientras besaba mi cuerpo, nos mirábamos y sonreíamos, hasta que llegó abajo… Tocaba mis pechos y con sus dedos acariciaba mis pezones. Yo ya estaba completamente entregada. mi cuñada , al igual que esa vez, comienza a besar mis muslos y luego se dirige directo a mi húmeda vagina. Comienza a pasar su lengua por mi clítoris, mientras este, palpitaba al mismo tiempo. No podía parar de gemir, mientras más miraba como movía su boca en mi vagina, mi calentura aumentaba. Luego comenzó a chupar mi clítoris e introdujo sus dedos… Moviéndolos suavemente dentro de mí, no podía aguantar más, el primer orgasmo me hizo apretar las sabanas con mis manos y pegar un grito de placer, mientras ella seguía jugando con mi clítoris. Se acerca a mi y me besa, yo la coloco de espalda, al igual como estaba yo, era mi turno de darle place r.gloria se deja, comienzo besando sus pechos, tenía unos pechos grandes y hermosos. Pasé mi lengua en uno de sus pezones, estaba bastante duro. Ella me dice, muérdelos… Yo sin dudar lo hice, claro, con delicadeza, mordí y chupé su pezón derecho mientras que con mi mano izquierda apretaba su otro pezón, eso la hizo gemir. Sin mucho preámbulo, bajé directo a su vagina y comencé a besar su clítoris, no era de extrañarse que lo tuviera duro. De la misma forma que pasaba mi lengua por sus pezones, lo hice en su clítoris. Con mi dedo índice y pulgar abrí sus labios y comencé a lamer y besar, en tanto ella, agarraba mi cabeza y gemía. Su vagina estaba muy mojada, corría liquido por sus labios hasta llegar a su ano, meter mis dedos no costó nada, solo se deslizaban hacia adentro. Cuando ella sintió mis dedos dentro, me dice que lo haga rápido sin parar… La comienzo a masturbar con mis dedos, ella gemía al ritmo en que yo introducía y sacaba mis dedos. Me seguía dando instrucciones, ahora quería que le chupara el clítoris mientras metía mis dedos. La hice acabar, mi boca estaba empapada de su líquido, las sabanas igual, en ese momento, nos miramos y nos cruzamos de piernas y comenzamos a rozar nuestras vaginas, tal como fue esa vez, ahora, podíamos sentir los gemidos de ambas. Sentía como los labios de mi vagina se juntaban a los suyos, nuestros clítoris chocaban uno contra otro. No aguanté mucho y me vine de nuevo, ella lo sintió. Nos quedamos un instante las dos de espalda, nuestra respiración agitada y algo sudadas, ella me pregunta si aguanto otra corrida más… Yo respondo que no sabía. mi cuña me toma y me pone a cuatro patas, quedé con medio cuerpo levantado, estaba entregada a que gloria hiciera lo que quisiera. Comienza a pasar sus dedos por mi vagina, de arriba hacia abajo, mientras yo, en esa posición, solo me quedaba cerrar mis ojos y disfrutar. Siento de nuevo su lengua en mi vagina, pero esta vez, la pasa de arriba hacia abajo, en repetidas ocasiones, más de alguna de esas ocasiones, pasó su lengua por mi ano, se sentía extraño pero excitante. En un momento ella mete sus dedos y comienza a moverlos dentro de mí, movimientos en círculo, luego hacia delante y atrás. Cada vez con más rapidez, podía escuchar lo mojada que estaba mi vagina cuando ella movía sus dedos dentro mío, hasta el punto en que comencé a sentir que el orgasmo se acercaba más y más. Al momento de llegar, mi cuñada pone su boca y le acabé en la boca… Estaba tan satisfecha, agotada, el orgasmo había sido tan espectacular

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