#Minifalda
Fotos, gifs y packs de Minifalda subidos por la comunidad.
El colectivo y ella
Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...
La puta de mi novio
Como todos los relatos estan basadas en fantasias Fui con mi novio a un cine porno, nos sentamos al final de la sala y se acercan cinco hombres, todos de 50 para arriba. Todo se sientan en las butacas y mei novio me agarra y me hace arrodilar frente a uno que se baja el cierre del pantalón y saca la pija dura y de una me la mete en la boca. - Que bien la chupa, parece puta de verdad, hay que llenarla de leche a esta puta -MMM segui putita, tragate toda mi pija. Apenas me entraba de lo larga y gruesa que era. Otro se pone al costado mio, arrodillado en el piso y empieza a tocarme, otro se pone del otro costado me baja un poco la remerita y deja las tetas al aire. Me levantan la minifalda, se sacan sus vergas y se turnaban para chuparselas a los 3. - Te gusta putita, solo es el comienzo Mi novio solo se quedaba mirando, me habia entregado a estos tipos. Uno me empezo a coger fuertemente por la concha, me estaba partiendo en dos ya que era larga y gruesa, las otras cuatro eran igual. Luego otro más tambien me la metio por ahi, asi estuve un buen rato hasta que acabaron. Otro se acuesta en el piso y me sube sobre él y me la mete por la concha, otro se pone adelante y también me la mete por ahí - Siii puta de mierda te lo vamos a romper toda - Que linda concha mojadita que tenes puta Se mueven cada vez más rapido y me llenan la concha de semen. Mi novio estaba caliente y me empezo a manosear las tetas, me apretaba los pezones bien fuerte, me la mete en la boca mientras el que faltaba me la mete por la concha, luego mi novio saca su pija de mi boca y me la mete por la concha tambien, luego acaban. Luego vuelven a repetir la doble vaginal, yo ya destruida y sin fuerzas por la salvaje cojida. Esta vez acabaron en mi boca. Me desvaneci y ellos se fueron, los demás hombres que habían visto la enfiestada no se querían quedar atrás y también me cojieron de igual manera, eso me enteré después cuando desperté justo en el momento en el que los trabajan ahí se aprovechaban de mi, siempre en presencia de mi novio. Esta era la primera de muchas en la que mi novio me prostituiria
me case y le fui infiel...
Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso. Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató
Experiencia cornuda con mi esposa (2da Parte)
Quienes leyeron mi anterior relato, sabrán que había ofrecido algo a mi esposa (hablar con mi compadre), sin embargo me invadió la inseguridad, el miedo, el temor a lo que pudiera pensar Ricardo acerca de esta propuesta que le estaba ofreciendo. Al día siguiente y en cuanto tuve la oportunidad, interrogue a mi Geraldine, para saber si eso había sido algo del momento o si aun sentía la curiosidad por probar estar con otra persona: -Quería preguntarte: ¿Eso que me dijiste anoche fue de momento o aun lo quieres? -... (Silencio, mientras su cara denotaba un poco de decepción) -Solo, estoy preguntando, es decir antes de cometer una locura de la cual nos podamos arrepentir (le aclare) dejarnos llevar por ese deseo de una fantasía, y que además confesamos en un momento de pasión, sin antes conversarlo mas calmados no me parece lo ideal. Lo mejor es charlarlo mientras estamos sobrios de placer para determinar en realidad el deseo. - No te voy a negar que siento mucho nervio al pensar en estar con otro hombre, pero la excitación que me produce supera eso, el morbo de saber que te estoy poniendo los cuernos, me pone muy caliente, pero claro, todo esto fue luego de que me confesaste que te gustaría, antes no. Así que creo que también es como si algo fuera despertado, quizás también me enloquece el hecho de pensar que te produce mucho morbo y que fantaseas con eso. ¿Acaso eres tu el que cambio de parecer? - Para nada, no te mentí en ese momento, aun fantaseo con eso, pero la verdad si me da un poco de pena comentarle esto a Ricardo. Tu sabes que el es mi amigo, y no quiero que piense mal de mi. - Yo nunca me había sentido atraída por Ricardo, pero desde que tuve ese sueño, he tenido mucha pasión, un fuego dentro que me quema, al principio pensé que seria pasajero, pero lo revivo a cada momento, y eso me inquieta. Yo prefiero evitar y dejar esos pensamientos de lujuria y desenfreno, no se con que cara seria capaz de verlo, no se si quiero que su respuesta sea positiva o negativa. Además no puedo hacerle eso a Conchita (la esposa de Ricardo y muy amiga de Geraldine). En este momento la observe confundida, sus ojos se pusieron vidriosos como a punto de romper en llanto, no podía dejar que la oportunidad se escapara, prefería que si ella estaba con otro hombre fuera con Ricardo, para que disfrutara y saciara eso que sentía, quien mejor que alguien de confianza, por lo tanto la interrumpí. -No, espera, la intención es solo sexo, Conchita no tiene porque saberlo, no habría ningún sentimiento mas que los carnales, sexo puro y duro. Eso no debe afectar nuestra relacion ni mucho menos la de ellos. -... (mientras estaba en silencio su cara se repuso) Tienes razón, además puede que solo sea algo de una vez, solo para apagar mi fuego y cumplir tu fantasía -Exacto (Casi se me escapaba la oportunidad) -¿Y como piensas decirle a Ricardo? Debes ser sutil, no puedes simplemente llegar y ofrecerle un trio con nosotros. -No, tendré que buscar la oportunidad. -¿Quieres que le diga yo? ¡¡WAO!!, nunca pensé que mi mujer se ofreciera para esto, definitivamente mi mujer había cambiado desde ese sueño, no era ella, esta mujer estaba fogosa, caliente y dispuesta a preguntarle a mi compadre si quería tener sexo con ella. -¿Estarías dispuesta? - Me da algo de nervios, pero puedo idearme la forma de preguntarle (me dijo dirigiéndome una mirada seductora que nunca le había visto) - Bueno, ¿Qué se te ocurre? -Le voy a pedir que venga mañana a ayudarme con algo, no se, quizás con el lavavajillas (Mi compadre es fontanero de profesión, y también realiza varios trabajos de reparaciones en el hogar, lo hace a domicilio). Para que no sospeche y no venga predispuesto, porque si lo invito a tomar algo, sospecharía, si lo invito a comer viene con conchita, y si le digo que quiero hablarle de algo tendría en mente otra cosa. Quiero agarrarlo desprevenido, que no se imagine lo que le propondré. -Esta bien mi amor. Le di un beso y le agarre una nalga, ella me rodeo con su brazos y me siguió besando con pasión, me ti mi mano entre su ropa interior para tocar su vagina, que estaba húmeda a mas no poder, su panti estaba empapada. Esto fue solo con ella imaginarse el evento, en el momento no me imaginaba como seria cuando sucediera. Luego de esto, hicimos el amor muy apasionadamente, pero sin charlas sobre el tema mientras lo hacíamos, fue algo bastante normal, pero muy intenso. Al día siguiente me levante para salir al trabajo y mientras ella preparaba el desayuno le pregunte si había llamado a Ricardo, y me dijo que si, que vendría al mediodía. En un destello de pensamientos los imagine cogiendo en nuestra cama, ella mamandole la verga, el chupando su vagina, ella en cuatro mientras el la penetraba, y mucho mas. Pensé también: "Si Ricardo accede, no van a aguantar y van a coger, y yo no estaré" lejos de sentir celos me sentí muy excitado, eso va a pasar, eso sucederá y no puedo ni quiero evitarlo. Pero quería verlo, quería ser testigo del momento en que mi esposa cogía fuerte con otro, lamentablemente me arriesgaba a que no sucediera si solicitaba estar presente, en realidad seria lo mejor, que ellos intimaran primero para que la vergüenza y la timidez se fueran y que estén dispuestos a todo cuando estemos los tres. Solo atine a decirle: "Si puedes, cógelo, cógelo duro, y si te grabas para verlo luego mucho mejor. Te amo" Sali de casa, llegue al trabajo y no podía dejar de mirar el reloj, mis pensamientos estaban copados de lo que haría mi esposa con Ricardo, tuve que ir al baño un par de veces durante el día para masturbarme imaginando aquella escena en la que mi mujer finalmente me ponía los cuernos. Aproximadamente a las 13:00h recibí un texto de mi esposa diciéndome "Ya Ricardo esta aquí, te cuento luego", sentí que mi corazón se aceleraba, iba a suceder, estaba ocurriendo en ese momento mientras yo trabajaba, no podía concentrarme, pensé incluso en detener todo, llamar y decirle que parara, me sentí confundido, sin embargo deje que siguiera adelante. Mi mente se calmo durante el resto de la jornada, continúe en mis labores normalmente hasta la hora de salida y me fui a mi hogar. Llegue y salude a mi esposa como lo hago normalmente, su cara se veía rozagante, sus ojos con un brillo de ilusión, por lo visto todo había ido bien, me quite la ropa y me di una ducha, al salir fue a la habitación y ella estaba ahí, me invito a acostarme y comenzó a decirme: -Ricardo llego, justo al momento en que te escribí. -Continua. (Mi corazón palpitaba) -Yo tenia puesto el blusón casi transparente que tanto te gusta, no tenia brasier, por lo cual mis senos se podían observar si ponía atención, pensé colocarme una minifalda o un short corto, pero opte por un pantalón licra ajustado, sin pantis, que hacia que mi vagina se viera bien abultada. -Que divina debiste verte. -Cuando entro, lo salude normalmente pero lo bese muy cerca de su boca, creo que eso lo puso nervioso, aunque aun así no dejaba de verme completa. -¿Que hiciste luego? -El pregunto, cual era el problema con el lavavajillas, yo le dije que no había ninguno, que en realidad lo había citado para otra cosa, lo invite a sentarse y yo me senté frente a el, en su cara se notaba la confusión y comencé a decirle: Ricardo, tu eres el amigo y compadre de mi esposo, y por esto lo que voy a comentarte lo hago precisamente por el y para evitar malos entendidos, hace unos días tuve un sueño erótico, en el que tu estabas presente. MIERDA, mi esposa se lo dijo sin mas, estaba contándole todo su sueño, tan detalladamente como me lo conto a mi, su nivel de lujuria estaba incrementando y su boca se hacia agua queriendo mamarle la verga a mi compadre, mi compadre tenia una erección que se notaba a pesar de sus jeans de trabajo. Luego que Geraldine termino de hablar el le pregunto: -¿Mauricio sabe de ese sueño? -Si, yo se lo dije y mientras se lo relataba hacíamos el amor. -Pero, ¿No sintió celos? es decir a mi me fuese puesto muy incomodo saber que mi esposa deseaba a otro hombre. -Para nada, incluso me dijo que si yo quería podía hacer realidad mi sueño. -...(Trago saliva) -Y yo me muero de ganas por hacerlo realidad (le dijo mientras subía los pies a la silla y abría las piernas, dejando notar entre su pantalón licra su vagina bien humedecida) -La verdad no se que decirte, hemos sido amigos durante casi toda una vida, estuve en tu boda, y ustedes en la mía, esto esta mal, no puedo hacerle esto a Conchita. -No te estoy pidiendo nada mas que sexo, solo sexo, puro y duro para saciar mis ansias, en realidad desde ese día no he podido calmar este ardor que me quema por dentro, este deseo sexual que me produces (le dijo mientras se levantaba de la silla y se sentó rodeándole con las piernas y sujetando su cuello con las manos) Luego se acercaron y se besaron, Geraldine me dijo que Ricardo poco a poco fue tocándola, inicio con su espalda, luego a sus nalgas, ella podía sentir su pene erecto mientras lo rozaba con su vagina, luego de esto Geraldine se bajo se puso de rodillas, desajusto el Jean de Ricardo para sacarle el pene, que se lo comenzó a mamar como si no hubiera un mañana. Mi compadre no podía evitarlo, sucumbió a los encantos de mi esposa, a esa fogosidad que tenia. Ella me relato todo con detalles: Comencé escupiendo un poco mi mano para poder masturbarlo mejor, Ricardo tiene un gran pene, luego deslice mi lengua sobre su glande, lo rodeaba completo, saboreándolo todo, luego inicie la felación completa metiéndome todo su pene que me llego hasta la garganta, el muy amablemente tenia su mano sujetando mi cabello para que no interrumpiera la mamada, cuando necesitaba parar para respirar sacaba mi lengua y lamia desde el tallo hasta sus bolas, le chupe sus bolas, laborando el momento y luego volvía a meterme ese delicioso pene en mi boca, así seguí por un rato hasta que Ricardo me detuvo, pensé que quería parar, no quería continuar, pero por el contrario me acostó en el sofá y comenzó a besarme mientras me tocaba los senos, luego me quito la blusa y comenzó a lamer mi pecho, yo estaba muerta de placer porque con una mano me sostenía de la espalda y con la otra ya estaba jugando con mi clítoris, ya estaba apunto de tener un orgasmo cuando me bajo el pantalón solo un poco mas abajo de los muslos, lo suficiente como para que quedara mi vagina y mi culo al descubierto, yo estaba acostada, con las piernas arriba y el las licras casi a las rodillas, como si estuviera amarrada y a merced de lo que Ricardo quisiera hacerme, sentí la necesidad de que me penetrara, y se lo dije: méteme esa verga gruesa en mi vagina, cógeme duro. El acerco su pene y lo froto un rato sobre mi vagina, pero justo cuando estaba por penetrarme bajo y comenzó a lamer mi vagina desaforadamente. Mientras Geraldine me comentaba todo esto yo estaba super excitado, yo me masturbaba escuchando sus palabras y ella también se estaba tocando bajo las sabanas, quería que continuara, quería que me dijera que si, que al fin había cogido con Ricardo. y continuo: Mientras lamia mi vulva me metía sus dedos, estaba tocando tan profundo que sentía iba a explotar, me retuve para no acabar en ese momento, pero cuando me introdujo otro de sus dedos en mi culo no hubo vuelta atrás. Expulse un orgasmo a todo lo que daba, mis piernas comenzaron a temblar y solté un fuerte gemido de placer. El se quito, se limpio la boca y comenzó a masturbarse mientras veía mi vagina, la tocaba y acercaba su pene con discreción, como queriendo cogerme, y yo a pesar de que ya había acabado también quería sentir esa verga dentro, finalmente Ricardo se corrió y eyaculo todo sobre mi vagina, su semen chorreo desde mi clítoris hasta mi culo, en descontrol y con una pasión que me invadía tome todo su semen y lo unte por donde pude, incluso por puro morbo me lo metí en la vagina para tener un poco de Ricardo dentro. Se levanto y fue al baño, trajo un poco de papel higiénico y me lo ofreció pidiéndome disculpas, que estaba muy avergonzado por la situación, y
Etrevista a una linda sissy ( Daiana)
Daiana es una linda sissy de nuestra Comunidad que esta empezando el camino para llegar a ser una sissy perfecta. Aun le quedan muchas cosas por probar pero tiene una buena disposición, animarla con vuestros comentarios para que llegue a ser una sissy putita perfecta 1-Nombre de sissy, y nacionalidad Daiana México 2-Que tipo de ropa te gusta usar? Liguero, vestido corto 3-te gusta maquillarte? No lo hago 4-tamaño del pene. Has usado jaula de castidad? 17 cm, no 5- cuanto mide tu consolador? 15 cm 6- Has salido a la calle vestida de nena? No 7- Has salido con un plugg anal? sueles usarlos? No, pero suena interesante jaja. 8-has participado en algún gang bang con varios hombres? No aun no. 9- Te gustaría probar la experiencia de trabajar de prostituta por un día? Jajaja si. 10- Te gusta el sexo duro o delicado Duro salvaje jaja. 11- En que postura te gusta que te follen? De cuatro y nalgadas. Jaaa. 12- Te gustaría participar en una película porno de protagonista? Si jejeje. 13- Te han puesto alguna vez collar y correa para tener sexo? No. Pero me encantaría 😍 14- elige: vestidito sexy o minifalda y top Vestiditoooo. 15-tu macho invita a unos amigos y te deja lencería y un disfraz de sirvienta sexy, que te pones? Lencería 😛 16- Te llevan a un local morboso, que prefieres: que te paseen en lencería con collar, correa y esposas o que te folle y te ofrezca a los demás hombres? Que me paseen 🤫😛 17-Alguna experiencia que aún no has realizado y que piensas hacer Un trio con dos maduros 😝 activos. 18- prefieres usar tanguita o braguitas de encaje Tanga. 19- nivel de puta Jajjaa no se. 8 20- estarías dispuesta a quedar con tus seguidores para ser su puta Claro que sip 😜😘🤫 Como veis Daiana tiene un cuerpo delicioso, un culo perfecto para ser follado y muy buena disposición. Aun con poca experiencia ideal para ser entrenada y llegar a ser una perfecta putita sissy Animarla con vuestros comentarios Podreis encontrar mas sissys como Daiana en la Comunidad sissy donde puedes apuntarte y participar Y este fin de semana el resultado de la votación en nuestro primer juego, si quieres ver las 64 fotos participante y votar aun estas a tiempo Gracias Daiana por la entrevista
Encuentro cuckold de sabado por la noche.
Ya desde hacia algunos meses Natalia, mi mujer, venia chateando con hombres por internet. Muchas noches yo me iba a dormir sabiendo que ella estaba chateando con otros hombres, incluso algunas noches levantándome a la madrugada la veía posar frente a la notebook enseñandole su cuerpo a sus amigos mientras ellos le enseñaban a ella como se ordeñaban la verga para ella. Eso me excitaba muchisimo, varias veces yo me sumaba al juego, la terminaba penetrando mientras veíamos como del otro lado un hombre desconocido para mi se masturbaba con el show. Otras noches ella me despertaba caliente con ganas de cojer, se sentaba encima mío y conmigo adentro mientras me contaba sobre amigos virtuales cosas como que tenían la pija mucho mas grande que yo y como se los iba a cojer mientras yo los miraba , me aceleraba el corazón y ella se estimulaba el clítoris mientras yo le decía que era una puta y ambos acabábamos en el mas profundo morbo Con Natalia llevábamos unos años practicando cuckold, en un principio ella tuvo un amante fijo pero al cabo de un año nos sumergimos en la aventura de conocer gente nueva. Si bien la forma mas directa de conocer a alguien era en boliches, a Natalia nunca le gusto ir directo al grano desde un bar o boliche con alguien que conoció en una noche. Normalmente se tomaba su tiempo para conocer al hombre y ver si realmente le gustaba y como se sentía ella con el tipo, si había onda, piel y detalles como la educación e higiene del bull ocasional. Chatear por internet y usar aplicaciones como tinder fue la solución. Por supuesto que muchos no entendían la onda, simplemente buscando un hueco donde ponerla pero de a poco ella se fue haciendo de un circulo de amigos con los cuales se sentía bien y con los que chateaba, se mostraba y muchas veces organizábamos encuentros. Un sábado ella me aviso que había organizado un encuentro para esa noche, como siempre ocurre en esa situación el corazón se me acelero a mil, la adrenalina y el morbo nos empieza a invadir. Comienzan los juegos verla sabiendo que posiblemente esa noche iba a estar con otro hombre me excita... la busco en la siesta para tocarla... cojerla... pero ella me lo niega, hoy no me toca... hoy es de otro hombre. Minifalda de cuerina , un top colorado... zapatos negros con tacos... me pregunta como le queda la ropa y yo al verla y saber que vamos a vernos con otro tipo me provoca que quiera tocarla... ella me saca y yo me comienzo a pajear. Ella me dice que soy patético y tiene razón , me siento el tipo mas básico del mundo pero la calentura me puede. Vamos... me dice... deja de pavear que si llegamos muy tarde se va a ir... Vamos al bar , llegamos temprano. La veo cruzada de piernas nerviosa, yo con mucha adrenalina por saber que va a pasar esa noche. No seria la primer noche que después de unos tragos Natalia decida volverse a casa sin concretar nada con la supuesta cita... incluso no seria la primer noche que la supuesta cita no se presentase... ya desde hacia unos meses habíamos tenido una mala racha de encuentros con hombres que en internet decían animarse a todo y cuando concretamos una cita no se presentaron o pusieron excusas de ultima hora. Llegando al bar buscamos una mesa al fondo donde tuviésemos un poco de privacidad entre tanto ruido y pedimos una cerveza para matar la ansiedad y comenzar a relajar la noche. -Como se llama tu amigo ? - Se llama Andrés... respondió - y... vos decís que va a venir ? -si, creo que si... - te lo vas a cojer ? - jaja no se... o sea con Andrés es diferente, tenemos otro tipo de onda. Ya lo vas a conocer es re piola. A mi sinceramente no me importaba que tan piola sea el amigo de mi mujer, yo lo que quería era ver esa noche a mi mujer garchada por otro flaco. Cuando finalmente llego Andrés al bar entendí a que se refería Natalia con respecto a que era diferente. Para decirlo amablemente Andrés no era la clásica imagen de un macho bull... o sea no era el clásico chongo de 1,85 con las abdominales marcadas que las mujeres normalmente buscarían. Por el contrario Andrés no media mas que mis 1,74... era morocho y como mínimo puedo decirle que tenia una panza prominente. Se podría decir que un gordito simpático y lejos estaba del target físico de mi mujer, si puedo decir que estaba impecablemente vestido con una camisa negra, un buen jean y unos zapatos espectaculares y tenia un perfume de esos que quedan en tu nariz después de que una persona pasa caminando a tu lado . Desde que llego rápidamente Andrés entro en confianza, Natalia nos presento y el arranco con un ... te felicito por la mujer que tenes es un monumento, te la deben querer culiar todos jaja... Yo sinceramente estaba un poco desilusionado por que claramente Andrés no entraba en los canones de belleza de Natalia . Claramente iba a ser otra noche perdida sin embargo ya habíamos salido y estaba bueno salir y tomar algo. En pocos minutos descubrí por que Natalia y Andres habían pegado química en internet, Andres era muy divertido y se la pasaba contando anécdotas que la hacían reír, era muy sociable y trataba con confianza a las chicas que atendían en el bar. Básicamente era todo lo contrario a lo que yo soy que encajo mas con un perfil introvertido socialmente. Entre chiste y chiste Andrés tocaba las piernas de Natalia, le tomaba las manos... hacia las cosas bien pero dentro mío sabia que tal vez Natalia solo estaba siendo amable con el permitiéndole esas caricias. Las horas pasaron rápido entre la birra y el fernet con coca y los chistes y anécdotas de Andrés y llegando a las 4 el se levanto para ir al baño. - Ya me vengo... cuando vuelva díganme si quieren que vayamos a otro lado o seguimos tomando algo... como quieran... dijo - Bueno... es re piola Andrés ...le dije... le digo que tomemos otro fernet ? - Ya es tarde, dijo Natalia... vamos... - Vos decís... ? pero mañana no trabajamos, nos podemos quedar un rato mas... - No dale... vamos al telo de aca cerca... Yo quede descolocado... o sea nunca me imagine que Natalia iba a querer cojer con Andrés... - estas segura ? con el ? -si tengo ganas... es piola... vamos... vos no queres? - si por mi dale... pensé que a lo mejor no te iba a gustar... Andrés volvió del baño y entonces yo decidí ir al baño teniendo en cuenta que nuestras noche se iba a hacer larga. Cuando volví ella estaban besandose, ella encima de el , Andrés le comía el cuello y a mi mujer mientras ella le sobaba la verga por debajo de la panza encima del jean. - que culiada te voy a pegar le decía Andrés... - si dale bebe vamos... estoy re caliente le decía ella... Andrés se ofreció a pagar la cuenta pero Natalia le dijo que pagaba el cornudo, el insistió pero no lo deje pagar. Fuimos a un hotel que estaba a dos cuadras del bar... en realidad para nosotros el bar era un punto estratégico por que sabíamos que a dos cuadras había 2 o 3 hoteles por turno en donde nos permitían entrar de a 3. Por supuesto que en mi rol de cornudo yo pagaba el telo y un champagne que consumimos dentro. Apenas entramos a la habitación se empezaron a besar, Natalia se acostó en la cama y Andrés se arrodillo a chuparle la concha. Le corrio la tanga y empezó a comerle el chocho a mi mujer... - estas toda mojada putita... venís re caliente... - me tenes re caliente hijo de puta... quiero que me cojas toda respondió ella. - que rica concha tiene tu mujer, me dijo...no sabes como te la voy a dejar toda abierta... mientras chupaba le metía dos dedos y Natalia gemía. Natalia se levanto y empezó a sobarlo por encima del bóxer... luego se arrodillo y bajo el bóxer blanco de Andrés... - ufff que gorda que es ... me encanta dijo Nati... Ahí me termino de caer la ficha sobre el interés de Natalia por Andrés y como habíamos llegado tan lejos. Todo en Andres era bastante proporcional y así como el era gordito y morocho tenia una pija gorda y venosa como una lata de cerveza... si bien no hablamos de una pija larga larga de 20 cms si hablamos de unos respetables 16 cms y gorda... gorda... Mientras Natalia hacia el esfuerzo para comerse la pija de Andrés con la boca se sobaba la concha , mientras tanto yo era un fantasma en el cuarto tocándome la pija mirando el show... - te la voy a abrir toda a la flaca me decía.... ahora te la vas a comer toda le decía a Nati. Natalia después de chuparla un rato y escupirle la pija le dijo ... - dale... vamos... quiero que me la metas... Natalia se puso en 4 patas en la orilla de la cama y el parado se puso en posición y empezó a hundirse en la concha de mi mujer... -uuuuy para hijo de puta... me estas abriendo toda... dijo Natalia... despacio me va a arder... Andrés se detuvo, la saco unos cms y la metio unos cms y empezó a bombear despacio hasta que a la tercer bombeada empujo fuerte hasta al fondo y Natalia grito y se cayo sobre la cama, acto seguido por el impulso Andres cayo sobre ella... - uy me clavaste toda hijo de puta... le siento toda... que hijo de puta decía Natalia. Andrés la tomo de la cintura y la ayudo a incorporarse en 4 patas sin sacar la pija de la concha de mi mujer... - no la saques por favor... dijo Natalia... Andrés empezó a bombear lentamente , una , dos , tres veces... a la cuarta empezó a bombearla con fuerza... - te gustan las pijas gorda puta... - te la voy a dejar abierta puta... Decía Andrés mientras le daba con fuerza cachetadas en la cola... - movete puta... dale mostrale a tu marido como me culeas puta... Natalia gemía , lo miraba a el y le decía que la tenia muy puta y que iba a acabar pronto... me miraba y me decía que Andrés la tenia muy gorda que la sentía toda dentro. Al cabo de unos minutos Natalia comenzó a gritar... voy a acabar... voy a acabar y se desplomo sobre la cama... Andrés nuevamente se cayo sobre ella y siguió bombeando pero a los segundos grito te voy a llenar de leche y tomándola nuevamente de la cintura se puso de pie y levanto a mi mujer tomándola de la cintura y hundió su pija para acabarle dentro. Natalia estaba exhausta... acostada boca arriba... su piel brillaba con la transpiración de la faena... ya Andrés no tenia el rico perfume con el que había llegado, el también estaba muy transpirado y con cierto olor mas bien rancio su pija mas pequeña de largo pero gorda mojada con los jugos de mi mujer. Yo me había descubierto desnudo, agitado y transpirado después de haber eyaculado un par de veces seguidas con el show que me habían dado. - uff amor veni, me dijo... veni a ver como me dejo... Me acerque a ver los labios vaginales hinchados y dilatados de mi mujer... brillantes por los jugos propios del sexo... - me abrió toda... que hijo de puta...me decía Nati mientras abría sus labios con los dedos... mira como estoy me dijo... yo me mordí los labios y la bese... nuevamente la pija se me volvió a poner dura... - chupame... me dijo... dale chupame... yo estaba nuevamente caliente me sumergí a lamer la concha dilatada de mi mujer... mientras ella me decía chupame putito... chupame... al cabo de unos minutos ella volvió a acabar en mi boca. yo seguramente me comí cuando la chupe los jugos de Andrés pero les juro que me daba lo mismo que fuesen los jugos de Andrés o de mi mujer, ese néctar salado para mi era el elixir de los dioses . Al pie de la cama Andrés se reía a carcajadas... están re locos ustedes... El se fue a duchar y luego nos dejo la habitación y un resto de champagne para nosotros...todos la habíamos pasado muy bien... en los minutos del turno que nos quedaba yo intente por todos los medios montar a mi mujer pero la pija de Andrés la había dejado ardida en sus zonas intimas... vos ahora solamente me podes hacer mimitos dijo ella... igual después de Andrés a la tuya ni la voy a sentir... the end...










