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#Hospital

Fotos, gifs y packs de Hospital subidos por la comunidad.

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GgfesanchezLv1· hace 1 hRelatos

Cogiendome a Fanny la sobrina de mi esposa

La verdad nunca pensé que algún día me cogería a mi sobrina, yo siempre me lleve muy bien con ella siempre bromeábamos y a pesar de que aun le falta por desarrollarse ya tiene un cuerpo muy atractivo aunque nunca la mire con morbo hasta ese día que paso todo, Fanny tiene unas hermosas piernas largas y torneadas ya que practica atletismo y un busto de tamaño mediano pero muy firme es morena cabello rizado la verdad muy linda. Todo paso un día en que mi esposa le había tocado cubrir a una compañera en el Hospital, yo me encontraba en el super comprando cervezas y botanas para ver un partido en la tv tranquilamente sin que mi esposa me dijera que quería ver otra cosa. Cuando recibí llamada de mi esposa me decía que si podía quedarme en casa de mi cuñada acompañando a mis sobrinos ya que tenían que salir fuera por un compromiso de trabajo y no querían dejarlos solos ya que semanas antes se habían metido a robar cuando no había nadie en casa y tenia miedo de que se fueran a meter estando mis sobrinos solos, por lo que a regañadientes procedí a ir a darme un baño a casa termine la ducha y me puse un pantalón corto (short) y una playera ligera ya que hacia algo de calor y me marche rumbo a casa de mi cuñada en el camino le hable a Fanny les dije que si querían algo de cenar a lo ella comento que le gustaría cenar pizza, llegue a casa de mis cuñada, me abrió la puerta mi sobrino Víctor me recibió muy contento y me dijo tío después de la cena podemos jugar videojuegos un rato contestándole que si cenamos y subí a la planta alta a jugar videojuegos Fanny dijo en vista de que ustedes estarán jugando yo veré pelis en la sala. Jugamos por cerca de dos horas pasado ese tiempo Víctor comento que tenia sueño que se iría a dormir yo le dije creo que hare lo mismo y baje a la sala ya que era mi lugar de descanso dormiría en el sofá, pero Fanny seguía viendo Pelis y le dije muy bien señorita es hora de dormir a lo que ella respondió por fa Tío acabo de poner esta Peli déjame verla y ya me retiro a dormir me senté en el sillón y le dije no ya es hora de descansar a lo que ella abrazándome y con unos ojos de ternura me dijo si tío ándale, al final termino por convencerme y accedí. Pasado un rato ella dijo que si se podía recostar en mis piernas le dije que si mejor podía irse a dormir a su recamara pero ella dijo que aun no tenia sueño solo quería ver la película recostada, yo le dije que estaba bien entonces ella se recostó y continuamos con la película yo empezó a dormitar pero de repente empezó a sentir caricias de mi rodilla hacia la entrepierna pensé que soñaba pero entreabrí los ojos y vi que no soñaba mi sobrina hacia eso yo estaba como en shock quería reaccionar pero no podía lo que si respondió fue mi pene que poco a poco comenzó a ponerse erecto. Ella comenzó poco a poco a mover sutilmente mi bóxer tratando de que mi pene saliera por un costado pero lo hacia lentamente pensando tal vez que yo dormía y no quería despertarme sin saber que yo estaba empezando a disfrutar eso, poco a poco mi pene quedo al descubierto y ella aun recostada estiraba su lengua para jugar con mi glande quería ahí mismo sacarme mi verga y metérsela toda en su boquita pero tenia miedo que se asustara y dejara de hacer lo que hacia. continuo así por un rato mas después empezó a darme besos en la punta de el glande y ya no resistí y le dije si quieres me la puedo sacar para que la chupes bien ella abrió los ojos lo mas que pudo asombrada de que estuviera despierto y me dijo perdón tío y se quiso levantar pero yo la tome de el brazo y le dije no vamos a sacarte cualquier curiosidad que puedas tener y le dije de verdad no te gustaría chupar mi verga para que que te quites las ganas y dudas de que se siente y ella con un poco de duda asintió me baje el short dejando por completo al descubierto mi miembro que mide aprox 18 cms y es de grosor mediano y le empecé a explicar como usar sus labios y lengua para que no me lastimara con sus dientes y así empezó poco a poco o a chuparme la verga primero solo se metía el glande después se la metía hasta la mitad era riquísimo sentir la humedad de su boquita en mi verga. Después de unos minutos de que me la estuviera mamando la hice parar y comencé a quitarle su blusa desabroche su sujetador y deje al descubierto sus hermosos senos redonditos de tamaño mediano con unos hermosos pezones de de color café comencé a recorrerlos con mi boca chupando sus pezones jugueteando con ellos con mi lengua y después dándoles pequeños mordiscos ella gemía de placer mientras seguía jugando con sus senos mi mano se deslizo por debajo de su pantalón y sus pantaletas comenzando a hacer circulos con mis dedos en su clítoris. ella gemía de placer mmm aaahhh siiii tío me gusta mucho lo que me haces sentir desabotone su pantalón y se lo fui retirando lentamente junto con sus pantaletas la recosté en el sillón y empezó a hurgar en su velludita vagina la recorría de arriba abajo con mi lengua, luego comencé a hacer circulos con ella en su clítoris ella tapo su cara con un cojín para evitar que sus gemidos se escucharan muy fuerte y despertar a su hermano yo seguía chupando y lamiendo su hermosa conchita virgen me la quería devorar completa empecé a hurgar con mi lengua en su cavidad ella ya no aguantaba mas estaba super húmeda. y comenzó a decirme con voz agitada tío quiero que me cojas quiero saber que se siente yo deje de lamer su coño y coloque sus piernas sobre mis hombros y la punta de mi verga en la entrada y le pregunte de verdad la quieres Fanny ella dijo si Tío la quiero y poco a poco fue empujando mi verga y entrando centímetro a centímetro en su vaginita, ella mordía el cojín para evitar gritar de placer yo solo se la metí hasta la mitad para dejar que se acostumbrara un poco a ella. Cuando sentí que su vagina se había acostumbrado empecé a bombearla con mi verga era delicioso sentir como su vagina virgen oprimía mi verga y ella apretando con sus manos fuertemente el cojín tratando de no gemir con fuerza yo acariciaba sus senos jugando con sus pezones mientras la penetraba rápidamente ella comenzó a decir que rico tío me encanta como me lo haces me gusta como me coges así dame duro eso me calentaba mas, me detuve y le dije ven ahora quiero que me montes, me senté en el sillón y le dije que se subiera encima de mi coloque mi verga en su entrada y ella se dejo caer de golpe soltando un pequeño gemido ohhh la tome por sus nalgas que estaban duritas y bien torneadas por el atletismo que practica, yo llevaba el ritmo de la penetración primero suave y lento luego rápido y duro haciéndola gemir como loca mientras devoraba sus senos eso hizo que de repente empezara a estremecerse y que jalara con fuera mi cabello mientras soltaba un gran gemido mientras sentía como su apretada vagina se contraía apretando deliciosamente mi verga no había duda estaba teniendo un orgasmo yo también estaba apunto de correrme así que la levante y le dije ponte de rodillas y alista tu boquita quiero correrme en ella y que te tragues mi semen me la jale un poco y empecé a soltar chorros de semen en la boquita de mi sobrina ella lo trago rápidamente y le dije chúpamela quiero que me la dejes limpiecita me la chupo por unos minutos hasta que le dije ya es hora que durmamos ella me beso en la boca y me dijo gracias por todo tío me encanto ojala y otro día te vuelvas a quedar cuidándonos.

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22003zorroblancoLv1· hace 4 hRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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Eelprincipito2014Lv1· hace 18 dRelatos

un viaje para cerrar 2020 2

Siguiendo la historia al otro día fui el primero en levantarme, estaba relajado, por primera vez en meses había tocado otro cuerpo y encima me habían hecho acabar, pero quería mas. Fui a la cocina y me puse a preparar el desayuno para el resto del grupo. Me estaba acomodando en el parque para disfrutar del desayuno y el lindo día cuando apareció mateo, todo cambiado y con un bolso en su hombro   Y: ¡eu! ¿Que paso se van? M: no, yo tengo que volver el medico que estaba cubriéndome dio positivo así que me toca volver, ¿te jode si Barbi vuelve con Uds.? Y: no para nada, hay lugar de sobra en la camioneta por suerte M: ¡genial! Te robo dos tostadas para el viaje disfruten por mi Y: tranqui buen viaje, voy a tratar de que las chicas disfruten – no voy a mentir mientras decía eso solo pensaba en tener en la cama a Barbi – no te preocupes que yo las cuido M: gracias, Lau nos vemos   En el momento que el coche de mateo estaba estaba saliendo del terreno apareció mi prima   A: ¿se fueron los chicos? ¿Que paso boludo? Y: no, se fue Mateo, tiene que volver al hospital A: que paja, y Barbi? Y: supongo que en el cuarto A: ahora vengo voy a verla debe estar de pésimo humor   No voy a negarlo, no pude evitar darme vuelta y mirar el culito de mi prima, y recordar lo que paso la noche anterior, no veía la hora de que llegue la noche y poder meterme en el cuarto de Barbi o meterla en el mío. Estaba en eso cuando aparecieron las dos chicas, Barbi llevaba el mismo pijama que la noche anterior, y no pude evitar ver que tenia marcada una mancha que claramente era mi semen. Se me escapo una risa que fue correspondida por una mirada cómplice. El resto de la mañana la pasamos charlando, hablando de la vida y mayormente despotricando las chicas contra sus novios. Cuando nos quisimos dar cuenta el día espectacular se había arruinado estaba completamente nublado.   A: chicos, yo voy a ir a correr que desde que llegamos no hice nada de la rutina, alguno quiere acompañarme Y: prima, te quiero, pero sabes que yo no corro ni al bondi A: ¡dale! No me dejes sola Y: no posta, voy a ver si me ocupo del almuerzo, que dicen si les preparo un asado? A: bueno esta bien, barb vos? B: no negra gracias, voy a hacer mi rutina de yoga no te jode? A: uhhh que antis que son bueno esta bien me voy sola   Aldana se levanto y se fue para dentro a cambiarse mientras nosotros seguimos desayunando, Barbi se dio vuelta como para comprobar que mi prima hubiera entrado y dos segundos después puso su mano izquierda sobre mi pija   B: no se si vas a hacer asado o no, pero te aviso que mi rutina de yoga va a ser sentarme arriba de esa pija esta claro? Y: menos mal que lo dijiste porque mi idea de quedarme acá era cogerte como no pude anoche   Justo dos segundos después apareció mi prima ya cambiada con un top deportivo y una calza que dejaba muy poco a la imaginación y se puso a darme charla y programar su ruina en el celular, no se en que momento se había levantado Barbi pero unos segundos después apareció también con una calza negra que no solo no dejaba nada a la imaginación sino que resaltaba aun mas su cola, un corpiño deportivo y el pelo recogido sobre uno de sus hombros con una colita, bajo su brazo traía el mat para entrenar   A: bueno los dejo, primo porque no le pedís a Barbi que te enseñe un par de cosas te va a hacer bien esta bueno B: ¡dale! Hace mucho que no doy clases Y: jajajaja no se anda prima disfruta del correr, avísame cuando estés volviendo así arranco con la parrilla – chamuyo era para saber el momento exacto que debía dejar de cogerla a Barbi – A: ¡dale! – me dio un beso casi en los labios – chau!   Mientras Barbi ya estaba en el mat haciendo unas poses en 4 que me estaban volviendo loco, mi prima salió del terreno lo cual también era una imagen interesante, espere unos minutos y me acerque por detrás de Barbi y lleve mis manos a esa cola hermosa   B: ¡al fin que estabas esperando! Y: asegurarme que estemos solos   Sin mediar palabra alguna bajé por completo la calza junto con la tanga y empecé a chupar esa conchita y el culito que estaban preciosos. Por suerte el terreno estaba bastante retirado de las casas aledañas y tenia una vegetación tupida que evitaba que los vecinos nos vieran. No se cuanto tiempo estuve chupando esa conchita, pero si se cuantas veces acabo, 4 veces entre gemidos   B: ¡por dios necesitaba esto Lau! Pero quiero que me cojas por favor – mientras se incorporaba en rodillas y se daba vuelta mirándome – sácate esto dale, mira lo que es esa pija por favor cógeme Lau Y: ¿no tengo forros no importa? B: no dale yo me cuido cógeme por favor   Barbi volvió a ponerse en cuatro y yo apunte mi pija a esa conchita, estaba tan mojada que se resbalo completamente dentro de ella mientras de su boca escapaba un largo gemido y para mi sorpresa le robaba el 5 orgasmo   B: ay por dios no puedo explicarte lo que necesitaba esta pija, de haber sabido te hubiera cogido hace años por dios Y: y de haber sabido que eras tan putita yo lo hubiera hecho hace mucho tmb B: muy putita, pero esta putita necesita un macho, ¿vos vas a ser mi macho? Y: obvio putita, te voy a coger todos los días hasta que volvamos, y prepárate porque cuando volvamos te voy a seguir cogiendo no se como B: mmmm si papi, dale cógete a esta putita dale toda la leche   No se cuanto tiempo paso, y esta vez si perdí el conteo de los orgasmos, pero el culo de Barbi ya estaba rojo de los chirlos que le había dado y mis piernas no aguantaban mas, pero todavía no acababa   B: ¿papi te puedo montar? Y: obvio putita veni   Me acosté en el mat boca arriba y Barbi se puso en cuclillas sobre mi pija, no se apoyo simplemente con una mano frotaba su clítoris y con la otra tomaba mi pija y rosaba la punta entre sus labios, empezó a gemir cada vez mas rápido y una vez mas vino el orgasmo, podía ver como chorreaba su concha sobre mi pija, y entonces se dejo caer, la imagen de sus ojos desorbitados y sus tetitas rebotando fueron demasiado para mi   Y: Barbi acabo no aguanto mas B: si papi dale lléname Y: ¡sentila! B: ¡¡¡si!!!   Barbi se dejo caer podía sentir los latidos de mi pija en su interior y los chorros de leche que la llenaban y en ese momento un nuevo orgasmo de ella llego. Se inclino a besarme y se levanto y en un movimiento tan veloz que no me dejo pensar se dio vuelta metiéndose toda mi pija sensible en su boca y colocando su conchita llena de mi leche en la mía, era la primera vez que hacia algo así, no se si fue la calentura o que, pero ni lo dudé y empecé a chupar. El sabor de su conchita junto a mi semen era algo que jamás había probado y para mi sorpresa me gustaba, y su boca jugando en mi pija estaba haciendo maravillas, mis dedos empezaron a jugar en esa colita, primero no después dos, finalmente 3. Cuando me quise dar cuenta mi pija seguía durísima y otra vez en un momento ágil Barbi estaba otra vez sobre mi pija, esta vez dándome la espalda fueron dos movimientos y la saco   B: la quiero en la cola papi Y: no se que estas esperando B: ¡que me digas que te caliento y que me vas a coger todos los días! Y: me calentas muchísimo putita y te voy a coger todos los días   Ni bien terminé de decirlo Barbi se sentó sobre mi pija y se la introdujo toda de un solo movimiento hasta el fondo, pensé que iba a dolerle y gritar, pero no, solo un gemido ahogado. Se quedo unos segundos sentada y se dio vuelta me miro con una cara de pervertida que creo jamás había visto en una mujer y empezó a moverse. Mis manos instintivamente fueron a su cola y le marcaban el ritmo, pero no pude aguantar mucho y volví a acabar llenando toda su cola con la poca leche que quedaba en mi pija.   Barbi salió de encima mío y se dio vuelta acostándose sobre mi y besándome, con una ternura que no se comparaba con todo lo que había pasado recién   B: gracias, no sabes como necesitaba esto, perdón si me zarpe Y: para nada barb, yo también lo necesitaba y me encanto B: ¿de verdad me vas a coger todos los días y cuando volvamos? Y: obvio que si, es mas esta noche espérame en tu cuarto B: ¿pero tu prima? Y: con un poco de suerte tiene su juguete B: jajajaja cierto, pobre lastima que es tu prima lo que se pierde   Se levanto le dio un pico a mi pija y se empezó a vestir, justo en ese momento llego un WhatsApp de mi prima que ya estaba volviendo, habíamos estado cogiendo dos horas, ni yo podía creerlo. Así que me levanté le di un ultimo chirlo y un beso y me fui a hacer el asado.   Para cuando llego mi prima no sospecho nada, la rutina seguía normal

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BBrian2791Lv1· hace 21 dRelatos

Llegaron Los Hombres De La Basura…

Para mí era algo que nunca había pensado me pudiera suceder, si me gustaba el sexo, pero sin exagerar, pero desde el mismo momento en que Roberto fue hospitalizado, comencé a sentirme más excitada, que de costumbre, ante cualquier situación, por tonta que pareciera. Viendo las novelas de Tv nada más de ver a las actrices y actores besándose en la pantalla del televisor, me calentaba tremendamente. Y mientras estuve sola en casa, hubo días en que mientras veía la novela no dejaba de tocar mi vulva, en ocasiones hasta alcanzar un delirante orgasmo. Pero eso no se limitaba tan solo a las novelas, si iba en mi auto y veía a una pareja, dándose un simple beso de despedida, prácticamente mi sangre hervía por el deseo de tener sexo, pero lográndome comportar como es debido. Es más en una ocasión, tras llegar a casa de mi trabajo, vi al entrar a la urbanización a muchos perros de tras de la perra de uno de nuestros vecinos, eso bastó para que yo apenas entrase a casa, corriera para el baño, supuestamente a ducharme. Pero la realidad es que como ya mi marido estaba en casa, y en esos momentos no me podía satisfacer todavía, apenas me quité la ropa, dentro de la ducha comencé a introducir de manera desesperada casi por completo una de mis manos dentro de mi coño, hasta que después de un sin número de orgasmos, quedé bastante agotada. Cosa que me asustó tanto, al punto que fui a ver a mi terapeuta. Cuando más o menos le hable de lo que me sucedía, ella me dijo que era algo normal, que eso me sucediera, que siguiera descargando mis energías de la forma en que lo estaba haciendo, que una vez que mi marido volviera a la normalidad, yo también lo haría. Lo cierto que esa respuesta en nada me agradó, ya que apenas mi esposo recién salía del hospital y comenzaba a verse con su urólogo. Mientras que yo ya sentía, que eso de autosatisfacerme a misma, como que realmente no funcionaba del todo, porque siempre quedaba con muchas ganas, y hasta que no quedaba completamente molida, no dejaba de introducirme salvajemente, mis dedos, mis manos o algún objeto o juguete sexual, incluso en varias ocasiones me introduje una botella, dentro de mi coño, hasta calmar mis deseos. Pero una tarde en que tanto Roberto como yo recién habíamos regresado de trabajar, de inmediato me fui a dar una fría ducha, para bajar mis calenturas, mientras que mi marido se acordó en último momento, de que debía sacar la basura, y ya se le estaba haciendo tarde para ir a su cita médica, así que me pidió de favor que después de que me terminase de ducharme, le hiciera el favor de sacar la basura, ya que después de la cita, iría a ver a mi suegra, por lo que de seguro regresaría algo tarde, y el camión de la basura ya habría pasado. A medida que el agua fría caía por sobre todo mi cuerpo, y luchaba con migo misma por no comenzar acariciar mi vulva, le respondí que de inmediato, me encargaría de eso y que saludase a mi suegra de mi parte. Así que con el fin de distraer mi mente, salí de la ducha, me puse mi bata de baño, y me dirigí a la cocina para sacar la basura. Realmente no era una sola bolsa de basura, eran tres. Ya que Roberto tiene un hobby entre reparar cosas viejas y aeromodelismo. Me encontraba sacando la primera bolsa de basura, cuando llegó el camión, apenas había sacado la primera bolsa de la casa, y comenzaba a arrastrarla hasta el lugar donde sería recogida, cuando uno de los basureros, caminando hasta donde me encontraba, me dijo. Señora permita que le ayude. De inmediato le respondí que estaba encantada de que me ayudase, y tras tirar la primera bolsa dentro del camión, le dije que dentro de la casa tenía otras dos. Me sonrió, y mientras me seguía en dirección a la casa, de momento se me ocurrió pensar que de seguro me estaba observando las caderas, a medida que yo caminaba, no sé por qué precisamente instante, se me ocurrió hacer una pequeña travesura y comencé a caminar de manera algo más sensual y provocativa, contoneando mis nalgas de manera sensual, hasta que ambos entramos a la cocina. Él sin quitarme la vista de encima, tomó la segunda bolsa al tiempo que de manera algo descarada, se agarró su miembro por encima del pantalón, se lo acomodó o por lo menos eso me pareció a mí, y de inmediato salió de la cocina diciéndome que ya regresaba por la tercera bolsa, momento en que yo aproveché para preguntarle si deseaba tomarse un regreso o un jugo. Me respondió que con un refresco le bastaba, pero apenas el hombre de la basura salió con la bolsa por la puerta de mi cocina, yo salí corriendo para mi dormitorio, apenas salí de mi cocina en el pasillo que conduce a la sala, me quité mi bata de baño y apenas entré a mi dormitorio, rápidamente me puse un negligé negro, aunque bastante transparente, sin más nada de bajo, además me calcé mis zapatos de tacos bien altos y de inmediato regresé a la cocina. Me sentía como loca, de momento en mi mente me visualizaba ofreciéndome al tipo ese de la manera más descarada posible, y que él sin dudarlo ni un segundo se me tiraba encima, me penetraba y no dejaba de besarme y acariciarme por todas partes. Cuando él regresó, ya yo me encontraba parada frente a la puerta abierta de la nevera, con mis piernas ligeramente abiertas, de espalda a él, terminando de servirle el refresco, la luz que salía de la nevera claramente dejaba ver todo mi cuerpo bajo la tela del negligé. Al sentir su presencia, yo voltee para mirarlo y me di cuenta de inmediato que al él verme, sus ojos parecían que se fueran a salir de sus cuencas, haciéndome la desentendida, aunque con un tono de voz seductor, le pregunté de la manera más sensual y sexualizada que pude ¿Aparte del refresco, si vez o deseas algo? ten a bien tomarlo, con toda confianza. Por dentro deseaba que me tomase en sus brazos, y sin pérdida de tiempo me hiciera suya. Pero al mismo tiempo me decía a mi misma, como era posible que me comportase como toda una puta, prácticamente me le estaba ofreciendo a ese desconocido, en bandeja de plata. Además el que desease serle infiel, a mi amante esposo, era algo que por unos instantes me estuvo torturando. Era tanta mi excitación, que de pensar en que estaba a unos segundos de definitivamente serle infiel a Roberto, mientras él iba al médico. Sentí repentinamente como en un momento, toda mi vulva se humedeció. En mi mente mantenía esa lucha, hasta que sentí sus manos sobre mis hombros. Todo aquello en lo que pensaba previamente, desapareció de mi mente, al tiempo que él se colocó frente a mí, y dándome un tremendo de lengua, hizo que prácticamente yo me deshiciera entre sus gruesos brazos. Cerré mis ojos mientras que sus brazos y sucias manos, introduciéndose bajo la tela del negligé, comenzaron abrazarme y acariciaron todo mi cuerpo. Completamente entregada, sin oponer resistencia alguna, dejé caer al suelo de mi cocina el negligé, quedando completamente desnuda ante ese hombre de la basura. De inmediato sentí el calor de todo su cuerpo contra el mío, la rigidez de su miembro, por debajo de la tela su sucio pantalón, contra mi plano vientre, y el olor de su fuerte sudor que me embriagaba. Por un buen rato nos estuvimos besando, acariciando, agarrándonos mutuamente, hasta que en un respiro que tomamos, yo me escapé de sus brazos y caminando moviendo mis caderas, llegué hasta la mesa de comedor que tengo en la cocina, seductoramente sin dejar de verlo, me recosté encima de la mesa, separando y levantando mis piernas, sin decir palabra le ofrecía por completo todo mi coño, invitándolo con mi mirada a que me penetrase. Él dio un par de pasos y colocándose frente a mí, soltó la correa del pantalón, desabrochó luego el botón, y bajando la cremallera al tiempo que se bajaba los pantalones, dejó ante mis ojos su miembro, el que de inmediato sin querer, mentalmente lo comparé con el de mi marido, prácticamente lo doblaba en todo, tamaño, grosor, y pensándolo bien hasta en erección, que definitivamente era mucho mayor, que la de mi esposo en sus mejores momentos. El hombre de la basura, mantuvo mis rodillas bien separadas y atrayendo mi cuerpo hacía el de él, lentamente comenzó a penetrarme, al principio no podía despegar mis ojos, de su miembro, de cómo se fue abriendo paso lentamente dentro de mi lubricada vulva. Al comenzar a sentir el calor de toda su verga, dentro de mi coño, puse mis ojos en blanco del placer que sentía, y dejé caer mi cuerpo sobre la mesa. Sus manos me sujetaban firmemente por las caderas, pegándome una y otra vez contra él, mientras que yo en un desenfreno de placer movía o restregaba más bien mi coño contra su cuerpo. Sentía deliciosamente, como todo su miembro llenaba todo el espacio dentro de mí mojado coño, quizás por lo morbosa y excitante de la situación, me imaginé el rostro de mi esposo viéndonos con asombro, cosa que lejos de enfriarme me calentó mucho más todavía. Yo no dejaba de moverme, y cuando él con su gruesa y ronca voz me comenzó a decir, lo sabroso que se sentía mi coño, lo caliente que yo era y lo bien que me movía, me sentí mucho mejor todavía. Incluso cuando comenzó a decirme, que yo era la puta de sus sueños, no me sentí mal. Sus manos se movieron sobre mis tetas, las que deliciosamente me apretaba, chupaba y lamía a la vez con su tremenda lengua. Hasta que me dejé llevar por el placer, de disfrutar de un verdadero orgasmo, sin que él todavía hubiera acabado. Por lo que como si yo fuera una muñeca de trapo, sacó su verga de mi coño, me dio media vuelta, por lo que mi vientre quedó sobre la mesa, y nuevamente recibí dentro de mí su incansable verga. Yo no dejaba de mover mis caderas, de gritar por el placer que sentía, de gemir profundamente de placer, tras cada empujón que él me daba, incrustando su miembro completamente dentro de mí vagina. Para mí era algo de locura, cerraba mis ojos y me relamía los labios, con los dedos de una de mis propias manos, yo misma me apretaba intensamente mi clítoris, cada vez que sentía su poderoso miembro, más y más adentro de mí. Después de un buen rato, a medida que él continuaba clavándome su verga, abrí los ojos, para encontrarme que ambos estábamos siendo observados fijamente, por sus tres compañeros. Los que se comunicaban entre sí a baja voz, como para que yo no me diese cuenta de su presencia, cosa que pasó cuando que abrí mis ojos. Al ver a esos otros tres hombres, no sentí vergüenza alguna, es más hasta me calentó mucho más el que me vieran completamente desnuda, dejando que su compañero me clavase toda su verga. Yo me sentía insaciable, y de momento hasta desee que ellos tres también tuvieran sexo conmigo, por lo que le hice señas al mayor del grupo, de que se me acercase. Sin dejar de recibir los embates del primero, con mi mano izquierda busqué su miembro, aunque de manera algo torpe, finalmente lo extraje del pantalón y agarrándolo con mi mano, me lo fui acercando a la boca, hasta que me puse a mamárselo. De inmediato no se hicieron esperar los comentarios de los otros dos, y mientras yo continuaba mamando, los escuché decir que yo estaba bien buena, caliente y birrionda, aunque eso último no lo entendí. Pero poco me importó, ya que cuando se me acercaron y comenzaron bajo la supervisión del primero a tocar mis tetas, yo me sentí de lo mejor. Al que yo le estaba mamando su verga, a los pocos instantes se vino por completo dentro de mi boca, sin que eso me produjera desagrado alguno, por lo contrario se la seguí chupando hasta que finalmente el mismo tipo retiró su verga de dentro de mis labios. Justo en el momento en que mi hombre de la basura apretándome fuertemente contra su cuerpo, se detuvo y sacando su verga de mí caliente coño, derramó toda su leche sobre mis nalgas y espalda. Yo aun estaba bien deseosa de continuar, por lo que me erguí y agarrando un paño de cocina, me limpié mis nalgas y espalda. Estaba tan y tan deseosa de continuar que de inmediato no sé cómo pude preguntarles a los otros dos si deseaban acostarse conmigo ahí mismo, en el piso de la cocina. Su respuesta fue inmediata,

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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Ppejor_4Lv1· hace 23 dRelatos

Cogido por un camionero

Antes me quiero presentar, mi nombre es Luis, vivo en la ciudad de Chascomús, pcia de Bs As, pero por cuestiones laborales estoy prácticamente radicado en otra ciudad, que se llama Castelli. Hace alrededor de un mes, mi hermano me había invitado a cenar a su casa, así que desde Castelli, siendo más o menos las 8 de la noche, salí con mi auto por la ruta 2, había hecho unos 5 km, paso a un camión, alcanzó a ver por el espejo del lado del conductor del camión, que el chofer iba con la lu del habitáculo prendida tomando mates, hago el giro de luces hacia la derecha, me posicione por delante del camión, y veo que me hizo señas de luces, ante lo cual le respondí con la balizas de mi auto... un par de señas más, y mi cabeza empezó a volar a mil!... antes de llegar a Lezama frene al costado de la ruta, me baje del auto y me puse al costado simulando estar meando, me baje un poco el short, es decir medio cachete del culo afuera y con la pija en la mano cómo si estuviese meando... esperando que pase el camión... al momento que el camión venía, puso luz larga, y me vio bien el chofer.... una vez qué pasó me hizo señas de luces con los guiñes!! Me subí a mi auto rápidamente... fui detrás del camión un par de kilómetros, Justo antes de pasar un radar qué hay, lo volví a pasar y seguí despacito por delante del camión nuevamente, y decidí volver a parar un poco más adelante del hospital UPA que está sobre la ruta. El camión se aproxima, pone las balizas y empezó a frenar! Mi corazón latía a mil por los nervios. Frena detrás del auto Mio, me bajo y veo que era un chabon de nomas de 30 años, robusto, tenía una musculosa negra que le quedaba espectacular!!! Se baja y me dice: -hola loco cómo andas? yo: bien pa, todo bárbaro, te paso algo? el: no, por qué? yo: cómo me hiciste señas de luces pensé que te pasaba algo. el: esto me pasa. (Agarrandose el bulto) yo: déjame que yo te ayudo el: veni, subi. obviamente me subi al camión, el se había acostado en la cucheta, se bajó el short que tenía puesto y sin más palabras le empecé a chupar la pija!! Dios!!! Era la vida chuparle la pija a ese chabon! No era larga... pero la tenía re gorda! Terrible verga! Mientras escribo se me para la pija! Luego de chuparle la verga y los huevos un buen rato, me dice “sácate todo”, obedecí en inmediato... me quede totalmente en bolas.... me hizo sacar un forro que tenía al lado del volante, se lo puse, saco un frasco de crema dove, y me senté arriba de su verga!! Me costo entrar, repito que la tenía gorda, pero con el nivel de calentura que yo tenía, en unos minutos estuve bien ensartado!!! Cabalgue un rato, me dio vuelta, y me siguió cogiendo en 4 hasta que acabó. Era un verdadero macho padrillo. Una vez que me acabo me saco la pija del culo, se volvió a poner boca arriba, me volví a sentar con su verga adentro, y me clave terrible paja con su verga adentro! Acabe sobre la pansa de el. Fue increíble!!! Me regalo el forro con su leche! Todavía lo tengo de recuerdo en el frezzer jajajaja!! Espero volver a repetirlo! Admito que el morbo por los camioneros es terrible!!!

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22003zorroblancoLv1· hace 28 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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Jjavim77Lv1· hace 38 dRelatos

Historias con mi cuñada vol. I

Después de muchos años leyendo relatos de otros, me he decidido por comenzar a relatar, las pequeñas y grandes fantasías que tengo con mi cuñada. Muchas noches he repasado situaciones vividas, y las he alterado imaginando como sería poder tener algún avance con ella, asi que aquí van. Intentaré darle un vuelco a las historias, para hacerlas sexuales. Espero sean de su agrado leerlas. Vamos a la presentación, me dicen Negro, y estoy casado con la hermana de Eliana, la musa de estas historias. Ella 2 años menos que yo, compartimos la vocación médica, dueña de una genética envidiable. Castaña, siempre bronceada, pecas, un par de tetas hermosas, una cintura planísima, y una cola que cuando usa calzas, es algo que no puedo dejar de mirar e imaginarme tocándola. Vive en una casa con parque en Olivos, y la verdad... es lo que podríamos llamar una chetita hermosa. Esta primera historia tiene su comienzo años atrás cuando con mi mujer tuvimos la posibilidad de organizar un viaje a Europa durante 1 mes. Justo mi cuñada habia conseguido una beca para ir a rotar a un hospital en nuestra segunda ciudad de destino. Entonces tendríamos la posibilidad de convivir los tres durante 4 días en esaciudad española. La noche previa a viajar nos quedamos con mi mujer en su casa, ya que ella nos llevaría al aeropuerto al día siguiente. Su vuelo salía dos días después que el nuestro. 23:35hs . Luego de la cena compartida y la emoción de todos por la aventura que se avecinaba, quedé charlando del viaje con Laura mi mujer, y Eliana. Mi mujer siempre fue de dormirse muy rápido y no fue la excepción. Quedé con mi cuñada en el piso de abajo de su casa... E: Negito me ayudás con este pasaje que no puedo comprar? - preguntó, casi histérica desde la mesa. N: Si Eli, lavo este plato y voy... - mi mente ya empezaba a imaginar como podía rozarla, tocarla, algo que satisfaciera un poco la calentura que arrastraba de años con ella. Me siento al lado... ella estaba vestida con una calza roja, violeta y lila, que le quedaba calcada, y una remera gris de esas que tienen un cuello redondo muy grande, que le quedaba muy suelta... y corta. Muy corta. Le dejaba ver tímidamente un top deportivo negro. Yo simplemente con un short de jean y mi clásica remera negra. N: decime Eli, en que te quedaste? E: no me deja pagar este pasaje de tren de Paris a Londres! - haciendo un puchero hermoso que le marcaba sus hoyuelos.... N: a ver dejame ver... pasame la tarjeta y probamos. E: Ay sos el mejor! Por eso te adoro tanto cuña! -me dijo mientras me agarraba la cara y me la movia de un lado a otro- Querés que tomemos algo? Aprovechemos que mi hermana se fue a dormir. Ya mi pija se había endurecido un poco bajo la presión del jean, bendito jean. Que le voy a hacer... me calienta desde siempre y esta noche siento que hay una química especial. Me ofreció el poco alcohol que tenía en su casa y opte por tomar unas birras juntos mientras hacia malabares con las páginas de trenes y sus tarjetas bancarias. Por suerte fue todo más rápido de lo que imagine, siempre tuve suerte con estos asuntos de viajes. Me encanta planificar y organizar viajes. E: Siii! Biennn corazón! Me salvaste! - grito entre risas y dándome un sonoro beso en la mejilla. Peligrosamente cerca de mi boca. N: para boluda vas a despertar a tu hermana!! -respondí acalorado mientras le tapaba la boca con mi mano derecha. E: Jijiji, tenés razón! - y bajando la voz me dijo: encima necesito más ayuda tuya con un ateneo que tengo que dar. Mientras se terminaba la primer lata y me miraba picara, coronó: querés ser mi profe esta noche? 😜 La calentura que acumulaba en ese momento me hizo tartamudear y responder torpe, pero valientemente: N: eh... si creo que puedo, aunque depende que querés que te enseñe. -codeandola amablemente mientras mi corazón galopaba ferozmente. E: ufff si te dijera lo que necesito esta noche se hace eterna. N: probáme y vemos. -tiré, abriendo la segunda lata y sabiendome totalmente desnudas mis intenciones. Me miró, se mordió el labio inferior sonriendo y se levantó de la mesa. Automáticamente me sentí un boludo y gil. 😑 No se cuantos minutos pasaron. Pero se hizo eterno. Salí con la lata semi vacia al parque y refresque los pensamientos. Aproveche para acomodarme un poco la verga que estaba bastante gomosa y me lave la cara con la manguera que estaba al lado de la pileta. Cuando volví no la encontré, pero noté que había más luces apagadas que antes. Quizá por el cansancio, y la mala memoria no le dí mas importancia y me senté frente a la computadora otra vez. Abri mi mail buscando unos pdf que podían ayudar a su ateneo y me puse con el celu a revisar otros documentos que tenia guardados. En eso senti ruido y vi que volvía, caminando un poco mas suelta, con una mano traia unas carpetas y con la otra se acomodaba el pelo. E: Lau duerme como tronco. Así que tenemos toda la noche, si querés, obvio - y se sentó pegada a mi, dejando las carpetas en la mesa y apoyando los codos sobre la mesa. Senti una puntada de derrota. Pero orgullosamente me dije a mi mismo que esa era mi noche. La noche que tanto habia fantaseado. La noche de las noches. La noche, en que Eli, mi cuñada, iba a saber que la deseaba. Ella se puso a abrir unos archivos en la compu, mientras me sacaba la 3er lata y le daba un largo sorbo. N: Obvio que quiero. Pero si seguís tomando así no creo que aguantes mucho, jaja! . mientras me tiraba para atrás en la silla. E: Jajaja que tarado! Sabés el aguante que tengo? N: Ni me imagino... mucho te la aguantas? E: No seas pervertido nenee!! - y se reía, ya más suelta por el alcohol... Yo aprovechando la visión desde donde estaba veía el borde de una tanga negra, un cm más arriba del borde de la calza. A esa altura la calentura me habia vuelto. El vientito que entraba del jardín, ayudaba a esa hermosa noche de verano. N: Bueno, es nunca estuvimos juntos tomando y la verdad que la estoy pasando bien... pese a que me rompes los huevos con tantas cosas jaja E: ayyy siii! Perdoname cuñaa, es que sé que vos me bancas en esto. Te voy a tener que dar una recompensa después! - guiñádome el ojo. N: Bueeeno... pero te advierto que conociéndome me voy a querer aprovechar - y totalmente jugado, sabiéndome el pájaro Caniggia en el 90 enganchando para afuera a Taffarel, le pase el dedo por su delicada y curva espalda. Desde el borde de la calza, adentrandome unos cm abajo de la remera que tenía. Ella se dió vuelta, me miró con una mirada de loba, y acercándose a mí, apoyó su mano izquierda en mi pierna y me dijo: E: Ah no te tenía asi de atrevido negrito... N: Yo tampoco, pero con vos me parece que quiero serlo. -mientras jugaba con su top abajo de la remera. E: mmmmm ay! no me digas eso que vas a hacer portarme mal. -me ronroneó al oído. N: Es lo que quiero hermosa, me vas a dejar jugar con vos ahora? E: Que ganas que te tengo cuña!!! Me vas a dejar asi de caliente? -jadeaba en mi pasando su mano por mi bulto, totalmente duro. Y la besé. Probé sus labios calientes mientras la acercaba a mí. El calor que salia de nuestros cuerpos era infernal. Apoyó su cuerpo sobre el mío mientras yo acariciaba toda su espalda y cintura con mis manos. Se alejó, colorada y despeinada. Me miró otra vez y me comió la boca...mordió mi labio inferior y se reincorporó. Se sacó la remera y me dijo: Vamos al sillón. Terminé la lata que quedó en la mesa, nos paramos y la abrace por atrás. Apoyé mi bulto entre sus cachetes y la apreté contra mi mientras le besaba el cuello. Ella empezó a frotar su cola en mí mientras jadeaba más y más. Así llegamos al sillón, me empujó y se sentó sobre mi abriendo sus piernas. No voy a olvidar ese movimiento frotando su pelvis hirviendo sobre mi bulto a punto de estallar. Estuvimos varios minutos besándonos así. Yo aprovechaba a manosear sobre el top esas tetas sueltas que tanto me calentaron siempre y su culo tan rico. E: ahhhh me estás matando. Quiero probar tu pija bebé! N: vas a probarla toda y te la vas a comer toda. E: siiii YAA! -se levantó y desabrocho con dificultad mi short...se arrodilló, me miró se sonrió y liberó mi verga totalmente dura y húmeda de mi boxer. Suspiró y sin esperar un segundo se la mandó hasta el fondo. Mi cuñada, totalmente emputecida, me estaba chupando la pija ferozmente. Se la mandaba, la succionaba, la sacaba y la lamía. Desde la base por todo el tronco. Fueron 10 minutos sin parar. Yo no podía aguantar mucho. Gracias al alcohol podía sostener semejante pete. E: Que linda pija tenés. Tanto tiempo queriédola probar... - mientras la seguía lamiendo. Quiero que me cogas cuña, cogéme toda. N: Primero quiero chuparte toda Eli. Le respondí acostándola y sacándole el top. Esas dos perfectas tetas quedaron a mi merced. Las miré un segundo y empecé a besarlas. Sus pezones eran hermosos. Le lamía uno y el otro, las juntaba y las chupaba... después una y la otra. Ella gemía con los ojos cerrados agitada. Entonces aproveche y le baje un poco la calza....acerqué mi mano derecha a su concha y note su tanga empapada....le pasé un dedo por fuera y se retorció. Aproveché para morderle suavemente un pezón y lentamente le corrí su empapada tanga....ahí estaba su suave y depilada conchita para mí. Empecé a rozarla con dos dedos y lentamente se los introduje. Ella agarró mi cabeza y se la apretó contra las tetas E: Seguíiii, asíii,,, siii cuña!! Y yo seguí pajeandola, ya con tres dedos totalmente dentro de ella. Ella me levanto la cabeza y me la llevo hasta su cara. Nos miramos. Calientes. Sudados y salvajes. Nos fundimos en un beso húmedo y profundo. Ella me separó con su mano en mi pecho y me ordenó: E: Metémela ya, no aguanto más!! La quiero toda adentro. Acto seguido me incorporé. Ella me tiró para atrás y se sacó su calza... se volvió a subir encima mío, corrió la fina tela que nos separaba y lentamente, mi pija fue entrando cm a cm en su totalmente mojada e hirviente concha. Espero que les haya gustado. Volveré pronto con otros momentos compartidos, y para mi desgracia, distorcionados.

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Kkilikili203Lv1· hace 38 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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Kkilikili203Lv1· hace 38 dRelatos

la vecina de antaño

Ella tiene 32 y hacía 5 años que no la veía porque se fueron a vivir a Montevideo, al entrar a la Facultad y tener novio ni venía, pero hace unos días regando las plantas de afuera veo venir dos mujeres muy sexys y llamativas, de short, obviamente las miré con respeto y la rubia de pelo lacio me dice, hola Raúl, como vas tanto tiempo, me quedé cortado, tendré alzheimer? como me puedo olvidar de una hembra así?, jaja, y ella me dice soy tal (llamemosla, Luz) la nieta de tus vecinos, sonreí y le dije que muy bien, vos? divino, alquilamos acá a la vuelta, y como está ventoso en la playa vinimos con mi amiga a tomar sol en la piscina de los abuelos, bárbaro, les quedó preciosa, la veo desde mi cuarto, mi mujer también lo está haciendo antes de irse a trabajar, le mandó un beso y siguió camino, cuando terminé de regar, subí al cuarto nuestro del primer piso que se ve el fondo y la piscina del vecino, ya estaban las dos de bikini, con sus abuelos, tremendos cuerpos, mi mujer me ve y me dice que vaya con ella. Cuando mi mujer se va al laburo, yo subo y ellas tomaban sol tomando algo y no pude más que tocarme, me sentía joven, excitado. Creo que subí varias veces hasta que las vi pasar por frente de casa. Al otro día, yo estaba cortando el césped adelante, tranquilo, mi mujer ya se había ido a trabajar, y tocan bocina a mis espaldas, pensé que era un conocido, y no, era ella que venía por la calle de tanguita y top hacia lo de los abuelos, me saluda con una sonrisa y le dije, nos van a atropellar, los estás desconcentrando, se rió y se acercó a mí, y me dijo, siempre por agradecerte lo que hiciste por mis abuelos, cuando nos contaron vinimos en el aire, fue una vez que ellos volvían con su perra de la rambla y un perro callejero atacó a la perra, la entró a matar y ellos en el afan de salvarla el perro los mordió a ellos, yo salí con un palo logré que los soltara y luego de dos palos más se fue corriendo, lo vecinos al hospital y la perra se salvó luego de varias operaciones. Yo le agradecí el cumplido y me dijo, me voy a tomar sol un ratis, QUE CALOR! me dió un beso en la mejilla y siguió, UN INFIERNO su cuerpo, luego de terminar me tire a mi piscina y subía al cuarto, ella tomaba sol mirando mi ventana, mi corazón se me salía y me SALUDA!, yo a ella, traté de ser natural pero fue imposible, fui a recortar unas plantas contra la casa de ellos, en el frente, sus abuelos se van a un control médico juntos y ella los acompaña hasta el auto, yo solo de short, bronceado, me queda bien con el pelo platinado, se que para mi edad estoy bien físicamente, pero no para que Ella me de bola, pero me mira y me dice, Raúl, pasan los años y la verdad, que estás muy bien, realmente muy bien, con su bikini diminuto, le agradecí y le dije es que me cuido por mí, por mi salud, que le iba a decir?, y me dice, voy a tomar sol para que desaparezcan las marcas, aprovecho que los abus se fueron......, lo dijo sonriendo y cómplice, fue irse, seguí un par de minutos y subí nuevamente, no me importaba que me viera, me lo dijo para que lo hiciera, ella estaba parada, desnuda, pasandose broneador lentamente por sus partes blancas, mirando mi ventana y dándose vuelta, se acostó en una reposera de frente y yo desnudo pajeándome, enloquecido, hasta que ella se entra a toca un poco los pezones y luego baja a la entrepierna, no pude más, terminé la paja en un par de minutos, seguí mirando, ella se metía al agua y salía cual sirena, y volvía a lo mismo, se pone boca abajo y su cola perfecta brillaba, al rato me clavé otra paja, ya agitado decidí ir a mi piscina, en esa parte de los fondos hay muro, salí del agua y Luz hablaba con una amiga por celular, estoy solita desnuda, voy a tener que conseguirme un noviecito por acá porque estoy "como loquita", sabía que la escuchaba, cuando dejó de hablar,a los minutos jadeaba, solo la escuchaba, cada vez más fuerte, mi morbo explotaba, unas ganas de saltar, sabía que lo hacía para provocarme, no se si yo le calentaba pero si que la divertía y le debería generar morbo, hasta que se notó que tuvo un orgasmo, habrá sido pensando en mí? en su vecino mirón? .Al rato volvieron los vecinos y yo a mi normalidad, volvió mi mujer y esa noche le hice de todo, como hacía tiempo, bese y lamí cada parte de su cuerpo,la hice delirar, obvio que era por Luz, fue maravilloso, mi mujer feliz y me dijo, mañana repetimos, ahora me dejaste agotada!! Ya todos los días espero que ella venga a lo de sus abuelos, esperar dar un paso más, lo dará? yo no me animo solo, continuará?..........es lo que más deseo

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