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#Hilos

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Mí abogada personal

La tarde había caído rápidamente sin apenas darme cuenta. De reojo, comprobé que mi reloj marcaba ya las seis de la tarde. La creciente obscuridad del despacho profesional, apenas me permitía ver con claridad, los informes que releía desde primeras horas de este día gris de invierno. Encendí la lámpara de sobremesa y dirigí su luz hacia los documentos. Yolanda, mi secretaria, llamó a la puerta para recordarme las citas del día siguiente, entregarme los documentos que había redactado y despedirse hasta mañana. Se despidió como últimamente lo hacía, de una manera fría e inquietante, su intuición femenina le estaba advirtiendo que nuestra relación laboral había sufrido una transformación de alguna manera. Con la interrupción de Yolanda, y al comprobar que el cansancio hacía las primeras mellas en mi cuerpo, decidí tomar unos minutos de descanso, tomar un café y fumar un cigarrillo. Al volver al despacho, instintivamente me acerqué a la ventana para bajar la persiana, noté en mi cara la sensación de frío que el cristal expedía, y observé cómo la fina lluvia que empezaba a caer, formaba unos pequeños hilos de agua en el cristal, que caían por su propio peso, formando pequeñas figuras a todo lo largo de la ventana. La abstracción que me hicieron sentir aquellas imágenes de agua junto al pensamiento sobre mi secretaria, me hicieron perder durante unos segundos la sensación de realidad, mientras mi mente se evadía. Los recuerdos de todos los acontecimientos que ocurrieron hace apenas un mes, acudieron súbitamente a mi memoria. Para una mujer de mi edad, cumplidos ya los treinta y cinco años, con una carrera profesional ampliamente elogiada por muchos compañeros, abogados de profesión, con unos ingresos que me permitían mantener un nivel de vida medio alto, en una ciudad relativamente pequeña como Elche, mi vida y mi futuro no deberían plantearme ninguna incógnita. Pero no era así. Desde aquel día, a primeros de noviembre, no era la misma, no lo había comentado con nadie por temor a que pensasen que había enloquecido o que sufriera alucinaciones. Aquel día como tantos otros, abandoné el despacho cuando era de noche, era viernes y no volvería a él hasta el siguiente lunes. No había hecho ningún plan especial. La semana había sido larga, habíamos terminado de preparar una complicada demanda de separación para un cliente, y pensaba pasar todo el fin de semana descansando, leyendo, oyendo música y viendo viejas películas subtituladas, que era mi principal afición en el espléndido chalet de mi propiedad que acababa de redecorar. En el aparcamiento, la obscuridad y el silencio, me sobrecogieron de una forma muy especial, sentí como mi espalda fue recorrida por una sensación de escalofrío, sensación que achaqué al cambio de temperatura que acababa de experimentar, al pasar del calor del despacho al frío de la cochera. Abrí la cerradura de mi Mercedes 190, color blanco, que apenas contaba con tres mil kilómetros después de tenerlo casi tres años, me acomodé, lo puse en marcha, me dirigí hacia la puerta, la abrí con el mando a distancia, salí, y me dispuse a coger la ronda de la ciudad para dirigirme hacia mi casa. El día era como hoy, gris y lluvioso, tenía que dar al limpiaparabrisas de vez en cuando, para evitar que las pequeñísimas gotas de agua, me impidieran ver con claridad a través del cristal. Por un instante, pensé en acercarme al centro de la ciudad para tomar una copa, o para intentar ver a alguien con quien pasar la velada, pero al final recordé el cansancio que tenía mi cuerpo, que solo me pedía llegar a casa y relajarme. Al llegar al chalet, metí el coche en la cochera, pasé por el acceso interior a la cocina y me dispuse, sin más dilación, a meterme en la ducha. Me desvestí, puse el agua a la temperatura idónea, y durante muchos minutos, dejé que el agua recorriese todo mi cuerpo. El agua posee realmente, un efecto reconfortante y relajante sobre un cuerpo cansado. Aproximadamente, hacia la media noche, me encontraba en mi habitación dispuesta a dormir, aunque la larga semana de trabajo, y la tensión que me había provocado, no me dejaba conciliar el suelo, decidí tomar una infusión relajante de salvia y poner una película que había visto en innumerables ocasiones: Casablanca. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero debí de dormirme enseguida. Soñaba que estaba en la oficina trabajando, en mi despacho, y que sonaba el timbre de la puerta. Sonaba y sonaba, pero nadie abría. Seguía soñando y nadie abría la puerta. Irritada, me dispuse a abrir la puerta, pero me desperté entonces. No era la oficina. La llamada a la puerta era en mi casa. Instintivamente, miré el radiodespertador, y éste señalaba las dos de la madrugada. ¿Quién coño sería a estas horas? Sobresaltada, pensé que sería alguna mala noticia familiar. Mis padres eran ya mayores. Corrí hacia la puerta mientras encendía las luces a mi paso. -          Ya voy…, un momento. -          Ya va…, (seguí diciendo, mientras me acercaba a la puerta). Al llegar a la puerta, me serené y volví a preguntar quién era. -          ¿Quién es? Una voz, serena y natural, contestó al otro lado de la puerta. -          Soy yo. No reconocí la voz, pero no me alarmé, miré por la mirilla y le vi. Era un hombre alto, con cara madura, aunque joven, con pelo castaño, que vestía una cazadora de piel. Su pelo lacio, echado hacia atrás, se mecía al viento suavemente. Sus ojos inspiraban una confianza total. No solía ser muy confiada con extraños, pero aquella vez era diferente, pues no temía absolutamente nada malo de aquella persona. -          Un momento, por favor… Me abroché el batín que me había puesto al salir de la cama, y sencillamente, abrí la puerta. -          Hola. (Me limité a decir). -          Hola. (Me contestó él). En ese primer instante, solo notaba el fresco que acariciaba mi rostro. No sé cómo, ni cuando, pero la siguiente sensación que sentí, fue que me cogía de la mano y me introducía hacia dentro de la casa. No era capaz de articular palabra, solo tenía sensaciones…, agradables y maravillosas sensaciones de un sosiego excepcional. Su olor, era un aroma que me reconfortaba. Me inspiraba paz y tranquilidad. Sin saber cómo, nos encontrábamos en el dormitorio y estábamos besándonos apasionadamente. No era capaz de decir nada, solo tenía ganas de amar y de ser amada. Quería ser amada profundamente. Quería ser amada, como jamás había sido capaz de imaginar. Me besaba despacio, mi boca, mis ojos, mi nariz, mi mentón, mis cabellos. Al mismo tiempo, acariciaba mi cuello, mis hombros y mis pechos, que habían quedado al descubierto, sin darme cuenta. Me besaba y acariciaba constantemente, sin hablar ni una sola palabra. Solo con la poca iluminación del salón, pude comprobar que él también se había desnudado y que, arrodillado a mi lado de la cama, me besaba mi torso, mientras acariciaba tiernamente mi vientre. Volvía a tocar mis pechos nuevamente, con una dulzura sin igual. Pechos que notaba endurecidos, así como los pezones, absolutamente erizados y tersos. Con su mano izquierda, mano que tenía totalmente cálida, noté cómo me acariciaba mi sexo con absoluta delicadeza e incluso ternura. Se inclinó hacia él. Me echó ligeramente hacia atrás, hasta hacerme delicadamente, caer sobre la cama, para inclinarse sobre mi ardiente y deseosa entrepierna. Noté cómo, suavemente, su lengua y su boca, e incluso sus dientes, lamían al tiempo que besaban, e incluso cómo mordisqueaba mi sexo, pletórico de pasión. Creía volverme, por momentos, loca de placer. Conseguí tener varios orgasmos seguidos, antes de notar, cómo su cálido, grueso y enorme miembro erguido y duro, me penetraba sin resistencia, suavemente, despacio, muy despacio. Solo notaba placer, placer y más placer. Todo era placer. Solo sentía, en aquellos momentos, las palpitaciones de mis sienes, fruto de los latidos acelerados de mi corazón, al sentirme unida a ese hombre, a través de nuestros sexos, extasiándose ambos, segundo a segundo, dispuestos a alcanzar unidos, un maravilloso clímax compartido y simbiótico. Decir que obtuve el orgasmo vaginal más satisfactorio de toda mi vida, parece exagerado, pero fue realmente así. Exageradamente satisfactorio. Instante álgido al sentir cómo su fluido caliente entraba dentro de mí, mediante varias convulsiones increíbles. Cuando, después de alcanzar tanta plenitud, la relajación empezó a alcanzarme, noté cómo, abrazado a mí, se acomodaba en la almohada. Miré al reloj, y éste marcaba las cinco de la mañana. Me dormí plácidamente. Al notar la sensación de despertarme a la mañana siguiente, y en esas décimas de segundo que van desde que una se remueve en la cama hasta que abre los ojos, sentí la sensación agradable que se tiene cuando recuerdas un sueño erótico, y pensé que había sido eso, solo un sueño. Un instante después, al descubrir que estaba desnuda, me sobresalté. Olí la almohada, y supe que no había sido un sueño. Olía a él. Supe que no había sido un sueño. Había sido real. Estaba sobresaltada, pero tranquila, al mismo tiempo. Salté de la cama y fui hacia la cocina. Allí estaba preparando algo de comer, desnudo, solo cubierto por una pequeña toalla, alrededor de sus caderas. Me miró, y con su mirada me señaló la silla para que me sentase. Fui incapaz de articular palabra, solo me limité a comer una ensalada, una rica ensalada de atún, que me había preparado. La ensalada de atún más apetecible que me había tomado nunca. Mientras terminaba de comer, él se había colocado detrás, y sus manos me estaban dando un ligero, sensual, y agradable masaje de cuello y hombros. Se inclinó y me susurró al oído: -          ¿Te gustó…? Balbuceante, solo pude decir. -          Sí…, sí…, mucho. Inmediatamente después de comer, salimos abrazados hacia la terraza. No sé cómo, pero me encontraba en la terraza con él, abrazados y besándonos de nuevo. Solo notaba un ligero frescor en todo mi cuerpo, fruto de la ligera brisa que corría esa tarde del sábado. En la terraza, él detrás de mí, ambos desnudos… Estábamos haciendo otra vez, apasionadamente, el amor allí mismo. Sus manos recorrían mi espalda, abrazaban mis pechos, tocaban mis pezones, y sin saber cómo, ya estaba nuevamente penetrada, y a punto de tener un maravilloso y deseado nuevo orgasmo. Noté cómo sus convulsiones, marcaban su nueva salida de semen dentro de mi interior, y tuve el mío en ese preciso momento. Otro gran clímax, que me hizo ruborizarme cuando me miraba, antes de fundirnos en un beso apasionado. Después de unos segundos, mientras su respiración entrecortada disminuía, dado que su enorme sexo aún seguía dentro de mí inusualmente duro, volvió a friccionar rítmicamente, hasta que unos minutos después, volvíamos a tener un orgasmo gemelar. Era increíble, había encontrado mi alma gemela, nuestros sendos y parejos orgasmos increíbles, se acompasaban permanentemente. Después de ducharnos y de jugar, mientras nos enjabonábamos las espaldas, hicimos el amor otra vez en la ducha. Era la tercera vez esa mañana, y no sería la última. Posteriormente, ya en el dormitorio volvimos a amarnos pausadamente. Despacio, muy despacio. Había anochecido y seguíamos amándonos con ritmos que cambiaban de lento a rápido. No puedo calcular cuánto tiempo estaríamos así antes de dormirme, pero si recuerdo lo extasiada y cansada que me notaba antes de cerrar los ojos aquella madrugada, El domingo por la mañana me desperté, ya sabía que lo ocurrido el día anterior y la madrugada anterior no había sido un sueño, lo apreciaba en las agujetas que tenía en todo mi cuerpo y la sensación de exceso de actividad en mi vagina agradecida. De un salto me incorporé de la cama, me dirigí hacia la cocina pensando en degustar otro buen almuerzo, pero allí no había ninguna actividad. Recorrí rápidamente toda la casa, pero no hallé a nadie. Tomé un café y una ducha rápida para despejarme, y me senté a esperar. Nadie apareció durante toda la jornada restante del domingo. Mi pensamiento luchaba con constantes contradicciones. ¿Había sido realme

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AallcripLv1· hace 60 dRelatos

Maestrita abusada

Apenas había entrado a trabajar a esa escuela como conserje,nada fuera de lo normal, ir conociendo a la gente, convivir levemente con losmaestros y soportar a los niños y desastres. Sin embargo, comencé a tratar auna maestra un poco más que a cualquiera, por el simple hecho de que ella solíaquedarse al último en la escuela, al punto de que, si no fuera porque yo teníaque quedarme a limpiar, ella sería la que cerrara a escuela todos los días.Sinceramente no me interesaba el porqué de sus horarios de salida, tampoco escomo que me incumbiera, a pesar de ello, ella se disculpaba por incomodar consu presencia, ante lo que yo le decía que no había ningún problema, solíaexcusarse con “es que me siento más tranquila en la escuela para revisar lastareas” o “es que tengo que preparar mi clase de mañana”, total que yo seguía alo mío, teniendo conversaciones amenas con ella mientras limpiaba su salón, yhasta a veces ella me seguía un rato. En este punto debo describirla, ella era una chica joven, deun metro cincuenta y cinco como mucho, con un muy buen culo, en el que se solíamarcar la tanga, unas tetas moderadas, pero bien firmes y una cara inocente quedaban ganas de verla cubierta de leche, o mejor aun haciendo muecas de placermientras tenía un orgasmo. Sin embargo, todos estos deseos se veían muylejanos, ya que había escuchado, por conversaciones de los maestros, que yamuchos la habían intentado meter a sus camas, pero ella simplemente no parecíainteresada en ningún coqueteo. Yo había notado una cosa rara en su salón siempre que nosquedábamos solos, y eso era que se sentía un olor, muy tenue pero que meresultaba familiar, olor que no estaba ni a principios ni a mediados del díaescolar, por alguna razón ese olor me causaba una leve erección, pero aun nolograba identificarlo. Todo relativamente normal hasta que cierto día llegué unpoco más rápido a su salón, ya que, milagrosamente, los otros salones se habíanmantenido limpios, por lo que llegué, como siempre, esperando verla sentadadetrás de su escritorio, pero esta vez vi algo que cambiaría por completonuestra rutina. Ahí estaba ella, sentada sobre su escritorio, con el pantalónhasta los tobillos, y la tanga más debajo de las rodillas y las piernas lo másabiertas que esta posición le permitía metiéndose tres dedos en su panocha conalgunos pelitos y con dificultad metiéndose uno más en su arrugado anito, sucabeza estaba torcida hacia atrás en éxtasis, motivo por el cual no notó mipresencia, así que decidí hacerme levemente para atrás y esconderme detrás deun muro. No les voy a mentir, la situación me excitaba sobremanera, pero no meatrevía a hacer ningún movimiento, al menos hasta que comencé a escuchar entresus gemidos y el húmedo movimiento de sus dedos: - Sí!, ¡soy una putita, dame duro! En ese momento, un demonio se apoderó de mí, comencé aconectar los hilos, sus horarios tardíos, sus sudores al encontrarla en susalón, el extraño olor que notaba, ese olor era el de una panocha, la panochade una zorrita deseosa de verga, amante del exhibicionismo y de la sumisión.Algo hizo clic, y sin dudarlo me acerqué a ella, que aún seguía en éxtasis, peroreaccionó casi como un látigo cuando sintió mis dedos entrando junto a lossuyos en su ya húmeda panocha, sus piernas se cerraron y sus paredes vaginalesapretaron. En ese momento, ella trató de decir algo pero ni tardo ni perezoso,le puse mi otra mano en la boca, sofocando toda queja o intento de pedir ayuda,acto seguido, comencé a manosearla con mi mano libre, se la saque de la panochay comencé a acariciar su abdomen, llegue a sus tetas con unos pezones oscurosque me estaban enloqueciendo, y comencé a pellizcárselos y después a mordérselos,mientras tanto seguía explorando su cuerpo con esa misma mano hasta que lleguéa su punto débil, tocando ese pequeño y apretado agujerito suyo, ese anitosemivirgen, una vez comencé a acariciarlo con un dedo, ella comenzó a temblar ysu piel a erizarse. - Mira nada más putita, resulta que quieres que te rompa elculito – - N-no…- me susurró como pudo – por favor no me hagas nada – - Nunca pedí tu opinión zorrita – en ese momento terminé deperder los estribos, le solté una cachetada y la obligué a darse la vuelta, yrecargar su cuerpo contra su escritorio y dejarme su culo a mi total poder, enese momento me agaché y le separé las nalgas para comerle un rato el culo, esohizo que dejara de resistirse, al menos hasta que sintió que enfilaba mi vergaen la entrada de su culo. - No, por favor, nunca me lo han usad… - no la dejé terminarcuando se la metí entera sin piedad, obligándola a ahogar su grito de dolor,mientras ella movía el culo desesperadamente tratando de zafarse, yo comencé adisfrutar de ese apretado agujero. Comencé el bombeo sin importarme su obviosufrimiento, y me centré únicamente en mi entero placer, la insultaba y le metíadedos en la panocha para luego metérselos en la boca para que probara suspropios jugos de zorra en celo, en un momento la agarré del cuello desde atrás,la obligué a voltear, y al ver esa hermosa cara inocente con lágrimas y siendo mancillada,no aguanté y le solté un profundo beso de lengua haciéndola saborear al mismotiempo el sabor de su ano, así seguí hasta que me aburrí y sin previo aviso sela cambie a la panocha ante lo que ella soltó un gemido que ya no era de dolor,si no de placer puro. - Dime que eres- le ordené entre jadeos - Tu putita – - ¿Qué dijiste? – - ¡Soy tu putita, me encanta que me trates como la zorritasumisa que soy! – gritó en éxtasis. Esas palabras fueron suficientes, le saqué la verga de lapanocha, la volteé y se la metí en la boca y se la cogí un rato, provocándole arcadas,hasta que sentí que me venía y finalmente pude cumplir esa fantasía de ver esacarita inocente cubierta de leche calientita, y mejor aún ella misma juntó todala leche con un dedo y se la tragó entera. Después de todo lo pasado, ella solo se levantóy, una vez vestida, se fue caminando con dificultad. Quedé con ciertapreocupación ya que pensé que a lo mejor me había pasado, al menos esa era miidea hasta al día siguiente, cuando todos ya se habían ido, cuando llegué a susalón y la vi sentada detrás de su escritorio y me recibió con una sonrisa,pero esta vez no fue una sonrisa amable, sino una sonrisa sumisa y picara.

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MmowshaLv1· hace 83 dRelatos

Sexo con Nati Jota

Martin tiene 18 años recien cumplido,es morocho y mide 1,80, vive en caballito y arranco el gimnasio a 2 cuadras de si casa hace un par de semanas , fisicamente esta bien, pero el queria verse musculoso y se propuso eso Una noche despues del entrenamiento de Martin que hace todas las semana en un club de buenos aires 23:57hs se dirige al vestuario a darse una ducha rapida ya que el club sierra 00 hs , cuando va para la duchas lo frena el encargado y dice que no puede ir porque esta por cerrar, luego de una corta discucion aparece el dueño del club que se estaba yendo y le dice al encargado que lo deje pasar porque le dejo a cargo a una amiga para que cierre el club ,despues de que los dos se fueron martin pasa al vestuario y entra a bañarse, termina y se va a sentar al banco para secarse y cambiarse Cuando se esta ya secando entra al vestuario una rubia hermosa,con buen cuerpo, unas calzas que se le nota perfectamente la curva de su culo y un top que se le veian las enormes tetas que tenia, martin se tapa rapido , aunque la rubia ya lo habia visto N(nati)- Uh perdona ,pense que no habia nadie (girando la cabeza para no ver) M(martin)- No pasa nada, ya esta ya me tape N - te pido perdon , como el dueño es mi amigo me dijo que se iba me dio las llaves y supuse que a esta hora no habia nadie ya M - Sisi me dijo eso y por eso me dejo pasar a bañarme N - Ah joya, bueno voy a bañarme al vestuario de chicas, pasa que estaba cerrado y las llaves tengo que buscarlas arriba, por eso vine a este pensando que no habia nadie M - Pasa tranquila a las duchas, yo ya me voy N - Seguro? De ultima espero eh M - Nono pasa tranquila N - Bueno dale La rubia deja el bolso en un banco y pasa a las duchas, martin mientras se secaba sintio como el pene se le erectaba poco a poco pensando en la rubia bañandose, intento dejar de pensar en eso pero no podia cada vez se le erectaba mas y mas, tenia un poco de miedo a que la rubia lo vea, mas haya de que las duchas y el cambiador este separado por una pared y no se ve nada . Poco despuesla rubia le dice desde la duchas N - Che y vos como te llamas? M - Martin N - Martin cuanto? M- Martin Gutiérrez, porque ? N - Nada me parecias conocido, pero nada que ver M - Ah y vos como te llamas? N - Natalia M - Natalia cuanto? (En forma de chiste) N - jaja, Natalia Jersonsky M - Natalia quee? Que apellido mas complicado N - Viste, decime Nati Jota , todos me dicen asi M - Y si , mucho mas facil jaja Luego de ese dialogo Martin nota como se exitaba mas y ya estaba al palo, decidio cambiarse e irse lo mas rapido posible, se termina de secar , se pone el boxer y cuando se sienta para ponerse el pantalon ,ya sentado sale Nati medio trotando diciendole - no mires que me olvide la toalla- Cuando dice eso martin por instinto mira y la ve completamente desnuda con el brazo tapandose las gomas y el otro tapandose la vagina N - No mires te dije ( de forma amistosa) M - Perdon perdon fue sin querer (medio riendose mientras se da vuelta) Nati va al bolso, agarra la toalla y se tapa agarrando la toalla en el pecho Martin mientras mira hacia el costado se acuerda que tenia la pija mas dura que una piedra y le hacia tremenda carpa en el boxer que nati se iba a dar cuente, intenta taparse con las manos lo mas que puede pero aun asi se notaban N - Ya esta, me habia olvidado la toalla M - jajaj que bolu N - Me viste toda que verguenza M - Na quedate tranqui, tampoco es algo que nunca vi N - Si tenes razon , pero bueno Nati empieza a buscar en su bolso sus cosas y martin no podia mas de exitacion y verguenza, se tapa la pija con su mochila y hace que esta buscando algo A nati se le habia quedado enganchado el bolso al banco y no podia levantarlo a lo que le pide ayuda a martin, martin no sabia donde meterse si se paraba se iba a dar cuenta que la tenia parada, se empieza a hacer el boludo pero nati no podia y le insista a que la ayude , pero martin seguia intentando salvarse N - Esta bien no me ayudes eh, no te cuesta nada boludo ( medio enojada) M - ... ( No sabia que decirle ya) N - Me estas jodiendo? ( Ya enojada le pregunta) Martin sin saber que hacer, decide pararse, que vea y bueno que sea lo que dios quiera. Al pararse ve que nati lo mira, baja la mirada y se da cuenta poniendo cara de sorprendida sin decir nada , despues de ayudarla sin emitir un sonido, martin se sienta para ponerse el pantalon y ve a nati que miraba de reojo N - Quedate tranquilo, no tengo drama, es normal M - ... N - Se te viene algo a la cabeza y bueno pasa M - Si pero no se, fue de la nada N - Me imagino M - Encima estoy hace 5 minutos asi, no se baja N - 5 minutos?? M - Si , no se que pasa Martin estaba muy avegonzado, cuando se empieza a poner el pantalon ve que nati empieza a guardar en el bolso la ropa que habia sacado y se va a acercando a martin lentamente y con una carita muy sensual N - Si queres yo te puedo ayudar( con una vos muy de puta) M - (sorprendidio) como? N - Yy bueno, dejame mostrarte y vemos si funciona Nati deja caer la toalla y queda en pelotas, martin ve a nati con la cara de puta que ponia, esas enormes gomas al aire , la curva de la cintura hermosa, se volvio loco Nati se arodilla se acomoda el pelo lo mira con toda la cara de putita que pone y le dice - vos callate y disfruta bombon- Nati tira una sonrisa y le empieza a pasar la lengua por todo el tronco subi hasta la cabeza le metia un beso y volvia a bajar asi continuamente, martin estaba exitadisimos asi que le agarro la cabeza y le metio la pija en toda la boca, la rubia empezo a chuparle la pija muy rapido se notaba que le encantaba mientras martin le tiraba comentarios como - que rico la chupas rubia- No paraba de chuparle la pija , martin le agarraba la cabeza y se la metia hasta al fondo N - No me entra toda M - Si dale cometela toda Martin la ayudaba empujandola y dejandola un rato ahi mientras ella tenia todos los ojos rojo y medio llorosos, en la boca se le veian los hilos de saliba cuando subia y se la golpeaba contra la cara mientras le decia N - Me encanta , la quiero comer toda M - Te gusta puta , la queres siempre para vos? N - Siii quiero que sea toda mia, chuparla cuando quiera M- La vas a tener cuando quieras pendeja hermosa N - Quiero que me la metas porfavor Martin se levanta y la pone en cuatro arriba del banco mientra le chupa toda la concha antes de metersela, nati no oaraba de gemir y gritar, decia que le encantaba y que queria que de la meta no aguantaba mas Martin se para y poco a poco le empieza a meter la pija y cada vez le daba mas fuerta, ella gemia mucho , se escuchaba en todo el club maso menos, por suerte no habia nadie El le estaba dando fuertisimo ya , era una maquina que entraba y salia rapidamente , se escuchaba los ruidos que hacian cuando martin chocaba contra el ojete de nati jota , el "clap clap clap" cada ves era mas rapido y mas fuerte, al igual que los gritos de ella N - Ay como me estas cojiendo pendejo de mierda M - Te voy a hacer mierda N - Ay si rompeme toda bebe Martin la acosto sobre el banco boca abajo, se puso arriba de ella y le empezo a dar como nunca N - Ay sisisisisisi me encanta hdp me estas matando El ya medio cansado le dijo que cambiara de pose se sento en el banco y le dijo veni vos ahora , nati se sento arriba de el y poco a poco fue bajando sintiendo toda la verga , se empezo a mover muy despacio y sensual, lo miraba a martin con cara de puta y mordiendose los labios tirando una sonrisita con toda las tetas en la cara que le empezo a chupar,le mordia y le pasaba la lengua por todo el pezon,desues nati le comio la boca y mientras se empezo a mover mas rapido , la muy zorra le empezo a saltar como loca arriba de el M - Que rica que estas N - Voy a ser tu putita a partir de ahora M - Me vas a cojer siempre N - Si me voy a meter esa flor de pija siempre, la quiero siempre adentro mia M - Que wacha hermosa sos N - Que buena pija, ay ay la siento toda adentro, voy a acabar ay ay sisisi Nati largo un orgasmo fuertisimo y queria que el acabe ya Martin queria ver como se metia toda la pija con ese culo hermoso que tenia antes de acabar, asi que se acosto en el banco y la dio vuelta dejandole el culo para que lo vea el Nati empezo a moverse cada ves mas fuerte y se daba vuelta para verle la cara de martin como disfrutaba , martin le pegaba cachetazos en las nalgas N - Ay porque me pegas ?( con vos de puta) M - Te portas mal puta N -Me voy a empezar a portar mejor M - Si? ( Cada vez mas fuerte le pegaba) N - Aay me duele... Pegame mas...aaay si pendejo te gusta verme el ojete M - Me encanta... Martin le queria hacer el orto y le pregunto, nati se nego pero el seguia insistiendo le decia que le encantaba eso y que porfavor lo dejara, ella estaba negada, siguieron garchando un tiempo mas hasta que martin agarra saca la pija y se la intenta meter por el culo, pero nati lo saco tirando la cola para adelante -mas adelante me vas a poder romper el orto,por ahora no quiero- Nati se arrodillo y le volvio a chupar la pija asi acababa N - Me vas a dar la lechita pendejo M- La queres putita? N- La quiero toda en la boca M -Te la voy a dar toda Nati le empezo a pajear y chupar cabeza de la pija como loca, la escupia y le seguia pidiendo la leche, bajo a chuparle los huevos un rato y cuando martin ya estaba por acabar ,saco la lengua se acerco y la espero mientras lo pajeaba . No pasaron 30 segundo que martin largo tres chorros de leche que terminaron en la cara y en la boca de nati Nati se junto todo el semen que tenia en la cara se lo metio en la boca, le mostro toda la leche en la boca y se trago todo hasta le limpio la chota a martin que le quedaban gotitas M - te gusto la leche? N- Me encanto forro M - La vas a tener que tomar mas seguido N - Sii la quiero siempre, despues de entrenar M - voy a tener que venir todos los dias al gym jajaj Despues los dos se fueron a dar otra ducha se cambiaron y fueron hasta la puerta se pasaron el wpp y quedaron en hablarse, se despidieron con una chape y se fueron, david fue caminando a su casa y nati se tomo un uber

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OOscar5893Lv1· hace 99 dRelatos

El papá del amigo de mi hermano

Una noche estaba esperando el colectivo parairme a mi casa, eran eso de las 22 hs. estuve un rato esperando y nada. En eso frena un taxi justo en el semaforo, yo lo estaba mirando y el chabon me mira y se me queda mirando tbn, nos conocimos, era el padre de un amigo de mi hermano, nos vimos un par de veces, jugamos a la pelota y tomamos un par de cervezas, hablamos poco y nada pero de vista nos conociamos je. El-eeh, q haces capo, todo bien? Yo-hola, todo bien y vos? El-bien, me estoyllendo para capital a laburar (era tachero). Para donde vas? Te alcanzo Yo-seguro? No quiero molestarte El- no me molestas, subi, dale. Abriendome la puerta Subi, empezamos a hablar de boludeces, me conto q se habia separado hacia unos meses, q habia empezado a ir al gym, etc La verdad es un chabos fachero, deve tener unos 45 años, por ahi. Tenia una camisa ajustada y se le marcaban los brazos trabajados y los hombros (me vuelven loca cuando se les marcan asi) Buenouna cosa lleva a la otra y le digo - ahora debes estar a full con las minas no? Jaja El-te digo la verdad? Todo bicho q camina va a parar al asador jajajaja Yo-posta? Jajaja esta bien, ahi q disfruar mientras se pueda ( esta es mi oportunidad de q me cojan pense) El-y vos q onda? Yo-mas o menos tbn jajajaja El- contame, estuviste con un hombre alguna vez? Yo- jajaja, si pero a diferencia de vos, yo seria el pasivo jajaa. Pero una vez sola se la chupe a un amigo (medio beboteando, mordiendome el labio inferior y mirandole a los ojos) El-aah! Mira vos, no pareces el clasico putito chupa pijas jajajaja Yo lanse una carcajada exajerada y falsa pero con la escusa de poner mi mano sobre si pierna El me mira, me agarra del mentom ye dice -q lindo q sos guacho! Yo- ay gracias! Vos tbnsos lindo, va, a decir verdad estas re bueno. Ya mi mano de fue deslizando hacia su pija q ya estaba dura, la sentia larga y dura El- me gustaria sentir esa boquits hermosa q tenes, esos labios carnosos tan lindos. Yo- bueno le dije. Ahi nomas le empece a desabrochar el pantalon, le corri el boxer y deje salir esa pijs hermosa. No me equivocaba, era larga. La agarre con una mano yle sacudia, me encanta sacudirla, el empezo a gemir muy suavemente. Baje y se la empecea chupar, le pasaba la lengua por todo el largo del tronco, sentia las venas en mi lengua, me encanta, era la gloria El- mmm! Q rico bebe! ¿Te gusta? Yo- mmmm!!, si, me encanta papi. Q buena pija! Le empece a hacer garganta profunda, me ls metis en la bocs todo lo q podia, hasta mi garganta, la dejaba unos segundos hasta q me daban arcadas y la sacaba con unos hilos de saliba, la escupia toda en la cabeza y me la volvia a meter hasta el fondo, asi un par de veces. Hasta q el me dijo q estabamos por llegar. El- dale q llegamos casi Yo- bueno, dame toda la lechita El-aah si? Queres la leche putito? Te la voy a dar toda Yo- siiiii por favor. Empece a acelerar el ritmo de mi mamada...ahg aahg aahg aahg aahg. Se escuchaba. El solto una dr sus manos del volante y la apoyo sobre mi cabeza empujandome cada vez mas rapido y cada vez mas profundo hasta llegar a lo mas profundo de mi boca. A mi ya me lloraban los ojos y habis bastante saliba portoda su ingle. El- ahi te va la leche putito!! -aaaaaah! Mmmmm! Sssseeeee! Empezo a gemir como un loco, mufaba como un toro y comenzo a acabar toda su leche dentfo de mi boca. Era bastante, la mantube en mi boca, saboreandola. Era bien espeza como me gusta a mi, jugaba con mi lengua saboreandola lo mas q podia. El recuperando el aliento me dice El- a ver la leche Le abri la boca y le mostre toda la leche q inundaba mi boquita El-mmm bebe, q lindo. A ver como te la trgas toda La saborie una ultima vez y me la trague toda, relamiendome los labios y poniendo cara de puta. El- me encanto bebe, te quiero cojer Yo- ahora no se puede pero dame tu numero y arreglamos otro dia. A mi tbn me encanto Intercambiamos numeros, le dije q me deje unas cuadras antes de mi casa, nos despedimos con un beso en la mejilla por si habia algun vecino chismoso mirando. Me baje,no sin antes mirarme en el espejo, tenia los ojos rojos por las lagrimas Yo-mira lo q me hiciste jajaja El- yo no te hice nada,vos solito te atragantaste con mi pija jajaja. Ahora si te ve tu hno se a a enterar q sos terrible chupa pijas jajaja Yo- jajajaja no me importa. Bueno papi. Estamos hablndo. Chau. Me bese la mano y se la pase por arriba del pantalon en su pija. Bueno eso es todo. Despues contare el encuentro. Gracias por leer. Se agradecen puntos, comentario y lo q quieran. Un besito a todes. Bay.

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DDanielpasivo10Lv1· hace 99 dRelatos

Relato de mi primera vez probando leche. Real

Mayormente los fines de semana yo me quedaba a dormir a la casa de mis tíos. Porque mis padres trabajan organizado eventos.  Acompañaba a mis primos a los partidos de fútbol que se hacían en el barrio, yo nunca jugué pero calentaba mucho ver esos hombres sudados y ver cómo se les marcaban sus miembros, mirar la masculinidad en todo su esplendor.  Una tarde, se armó un partido tíos, contra primos. Terminado este partido uno de mis primos y su primo. O sea primo de mi primo nos quedamos a dormir en la misma habitación en casa de mis tíos.  Es noche aproveche para hacer preguntas a través de juegos referidas a cuestiones sexuales, ellos se mostraron muy interesados. Entramos más en confianza y nos disponemos a subir la apuesta a través de retos o apuestas. El primo de mi primo se notaba un poco más tímido con los juegos pero mi primo no, todo lo contrario. Uno de los retos era mirar un vídeo para adultos y al que se le pareba la pija primero perdía. Ninguno quería perder porque el que perdía tenía que hacerse la paja y acabar.  El primo de mi primo y mi primo se empezaron a poner duros, y yo me puse igual cuando ví como sus pantalones deportivos y cortos dejaban en evidencia la firmeza de sus erecciones.  En ese momento tomé todo el coraje que tenía y me acerque a los dos y con mis manos toque por primera vez no toque una si no dos pijas a través de sus pantalones cortos, mis manos ocupadas al mismo tipo, no lo podía creer quería más. Estaba dispuesto a todo esa noche.  Empecé a pajearlos con el pantanlones puestos. Hasta que mi primo me corrió la mano y se bajó el solo el pantalón para que lo siga pajeando, en ese momento mi corazón no paraba de palpitar estaba tan exitado, mi nivel de calentura era tal que me mojaba cada vez más. Quería chuparlo todo. Su pija era una piedra, dura , firme y con las venas marcadas. Cuando tomaba más coraje para agacharme y empezar a chuparsela, el primo de mi primo también se baja los pantalones y fue aún más la gloria, su cabeza empezaba a chorrear hilos de baba y su forma era más arqueada.  No aguante más y empecé a chuparle la pija a el primero. No pare de chuparlas primero una después la otra. Me la metía toda en la boca y los jadeos de ambos más me exitan hasta que mi primo me acabo en la boca primero y probé por primera vez el sabor del sexo...  Si les interesa mi relato dejen sus comentarios. Está historia continúa . No termino ahí la noche.  (Historia real)

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