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#Grueso

Fotos, gifs y packs de Grueso subidos por la comunidad.

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NNuevoPutitoUwULv1· hace 2 hRelatos

Llegando más profundo

Hola de nuevo! Si no leíste mi post anterior, te recomiendo revisarlo, ya que este relato es una secuela del anterior. Después de la experiencia que conté anteriormente, quería más, quería seguir probando de este nuevo placer, así que busqué algunas sex shops en mi ciudad y me decidí por la que me pareció más conveniente y discreta. En ella compré un dildo, de 18 cm de largo y 2,7 cm de diámetro, color rosa pastel y con forma de bala. Quiero decir que soy estudiante universitario y realizó algunos trabajos en mi tiempo libre para tener dinero para mis gastos, y vaya que este era un buen gasto, ahora sigamos. Cuando compré el dildo estaba muy nervioso, parecía tan grande en mis pequeñas manos, pero esos nervios solo ocultaban una gran emoción, la noche había llegado, todo en silencio, era el momento. Acostado en mi cama, con mi celular en las manos y el dildo a mi lado me dispuse a buscar algo que nunca pensé que buscaría "Porno gay", ví varios vídeos pero el que más me atrapó tenía como protagonistas a un pequeño joven, de hombros pequeños, nalgas redondas y pene pequeño, me recordó a mí, y a un hombre alto y musculoso, con brazos llenos de venas y con un pene largo y grueso, no sería descabellado decir que su pene era casi del tamaño de mi antebrazo. Al ver a ese gran hombre arremeter contra el pequeño joven, mi boca empezó a salivar mucho, cuando lo sujetaba contra la cama y le metía el pene hasta el fondo en su pequeño culo, yo jugaba con el dildo en mis manos y sin darme cuenta empecé a lamerlo y chuparlo. Mientras el vídeo avanzaba me sentía hipnotizado, hasta que no aguanté más, quería sentir algo largo y duro dentro de mi, deslicé el dildo lleno de mi saliva entre mis nalgas, y poco a poco lo fuí metiendo por mi ano, el ardor había vuelto, ese hermoso ardor que daba paso al placer. Al principio solo metí la puntita mientras me acostumbraba, luego lo metí hasta la mitad, lo metía y sacaba en intervalos irregulares rápidos y lentos, era una sensación increíble, mientras lo hacía veía el vídeo e imaginaba que yo era ese pequeño joven y amaba imaginarlo. Cada vez que metía de nuevo el dildo, lo metía más profundo y lo dejaba unos segundos adentro, hasta que llegué a metermelo completamente, dejé el celular de lado y empecé a masturbar mi pene, hasta que llegué al clímax, pero aún después de acabar dejé el dildo metido en mi culo, se sentía tan bien, volví a ver mi celular y terminar de ver el vídeo. Fue una experiencia hermosa y seguramente la repetiré más de un vez. ¡Hasta aquí la anécdota de hoy! Espero que les este gustando y muchas gracias por su apoyo y comentarios. Con respecto a subir fotos mías, aún no estoy seguro, pero quizás en algún momento. ¡Un saludo y muchos besos! ❤️ <3<3

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AAderidoLv1· hace 6 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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LLalocadelarmarioLv1· hace 18 dOff-topic

Mejor pásame el pepino

Hola Poringuer@s... pues me ganó la calentura... mi panocha está peludita y creo me gusta el look, asi que decidí masturbarme ... Decidí agarrar una zanahoria, tenia ganas de una verga delgada pero cogelona Me froté el clitoris... se sentía tan rico Lo metí y saqué tan rapido que empecé a chorrear cremita ...🙊 Pero yo aun tenía unas ganas de un rica verga ... gorda y dura... Me asomé y vi este pepino... Estaba tan grande que sin pensarlo me lo metí... poco a poco sentía como se iba abriendo mi conchita... estaba tan gorda pero tan rica... Que me hizo venir tan rico... sentir algo tan grueso rellenar mi panochita fue algo tan delicioso.... y acabé

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DDulcewhiteLv1· hace 18 dRelatos

Un compañero del trabajo es mi nuevo amigo

Holaaa, que creen, un chico de aquí de mi trabajo empezó a hablarme y bueno nos hicimos amigos. Recién entré a este trabajo, y llevo al menos 4 meses en el, nadie me hablaba más que un chico llamado Manuel que era súper pesado, me invitaba a cenar a comer o a ir a algún otro lugar y nunca le acepté pero seguía molestando, me decía que yo era muy linda y que quería conocerme más, a lo que un día llegó Ramón y le dijo que no me molestara, un chico ejecutivo de la empresa súper tranquilo y relajado. Desde aquel día yo comencé a hablarle un poco más, me decía que por que trabajaba ahí y que si me gustaba el trabajo a lo que yo le respondí que sí. Ramón siempre era respetuoso y de pronto empezó a tener detalles conmigo, me traía café, o me traía algunas cosas para comer. Cierto día mi auto que dejé en el estacionamiento de la empresa no arrancaba así que me dispuse a caminar hacia la parada de autobuses, de pronto un auto muy lindo, negro, me silbó, yo pensaba que era algún hombre molestandome pero no, era el buen Ramón y me pregunto que si quería un aventón a lo cual por la hora yo accedí, subí al auto y Ramon empezó a platicar conmigo, yo le iba diciendo por donde ir y el obedecía amablemente. Yo le decía que era un chico súper lindo y el me decía que era hermosa y que por que estaba soltera, yo le expliqué mis motivos y el me decía que una mujer como yo no merecía estar sola, yo empecé a sentirme deseada y linda y le dije que no era para tanto, así que el me dijo claro que lo es, y de pronto me robó un beso, yo me quité y me dijo " que pasa te molestó? A lo que yo le dije que no que para nada me había molestado pero no estaba bien, el era co o tal mi jefe, volvió a besarme pero esta vez yo no puse resistencia y comencé a besarle muy rico, su lengua entró a mi boca y junto con la mía jugamos muy rico, nos besamos muy delicioso..... y yo empecé a prenderle mucho, sentía muy calientito en mi lugarcito, el lo noto y llevo mi mano hacia su pene pero yo la quité de ese lugar, el volvió a tocarla con fuerza y la volvió a poner en mi pene, esta vez no puse resistencia y comencé a tocarle mucho por encima del pantalón, se sentía una cosota, casi se sale del pantalón, el tocaba mis pechos, desabrocho mi blusa y comenzó a besarlos a chuparlos y yo me retorcía de placer. Yo le di otro besito, me abroche la blusa y seguimos el trayecto hasta llegar a casa y el me dijo, oye podremos salir algún día y divertirnos de una mejor manera, a lo que yo le respondí y le dije que si que yo quería salir con el desde hace mucho tiempo. La verdad en ese momento yo le miré con muchísimo deseo y lo que pasó me sorprendió, Ramón se sacó su pene y woooow era un pene muy rico y algo grande pero más que nada grueso. Muy lindo yo entre de nuevo al auto y decidí hacer sufrir a Ramon así que solo me agache y le di un besito justo en la cabecita de su pene fue muy rico Eso pasó hace unos días, así que les platicare como va todo con mi nuevo amiguito les mando un besito y en una fotito para que no se les haga aburrido el post Les gusta mi colita? No dejen de mandarme mensajes les mando besitos

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LlasextasombraLv1· hace 19 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

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SSan34Lv1· hace 21 dRelatos

Pili, millonaria y entrega el culito

Les dejo el link a la primera parte, lectura recomendada, pero no obligatoria:  Pili es una rubia hermosa, 1,60m, de pelo lacio, de cuerpo nada exuberante, un cuerpo balanceado, bien de tetas, bien de culo, flaca, divina. Hija única de una pareja recontra millonarios que vivían viajando, ella tenía 19 años, yo 24. La primera vez que estuvimos está contada en el link, después salimos algunas veces terminando en telos y un par de veces yo había ido a la mansión de sus viejos, pero ese culito se hacía desear cada vez más. Nuevamente sus padres de viaje, nuevamente agarré la autopista con el 147, llené el tanque de GNC y me fui a su casa, esta vez más de noche, ambos teníamos compromisos para la cena. Esta vez me llevé una cajita con algunos juguetes sexuales. Llegué y ella me esperaba directamente en la entrada, ya estaba media borrachita, nos dimos un beso y entramos, era una noche hermosa, fuimos a una pequeña terraza que tiene en su habitación, abrimos un champagne y con unas Red Bull empezamos a tomar y a emborracharnos a la luz de la luna. Pusimos música, bailamos, seguíamos tomando y tomando mientras nos besábamos, nos tocábamos y de a poco nos íbamos quitando la ropa hasta que Pili, que estaba solo con una tanguita me llevó a la cama, me acostó y me terminó de desnudar yendo directamente con su boca hacia mi pija, directo a metérsela en la boca, chuparla y succionarla con toda su energía. La hice girar para que quedemos en un 69 corriéndole la tanguita descubrí que para esta vez estaba depilada al 100%, no pude aguantarme y zambullí mis labios y lengua contra esa conchita hermosa y deliciosa. Pili se incorporó y así, de espaldas y con la tanguita corrida empezó a cogerme como loca hasta que acabó y se tiró boca abajo a mi lado. Fui a buscar mis juguetes, le saqué la tanguita y con las piernas abiertas empecé a meterle un plug chiquito en la concha y pasarle la lengua por el ano, ese culito hoy iba a ser disfrutado por mi y obviamente por ella. Una vez que su respiración se fue agitando empecé a cogérmela y con el plug chiquito comencé a dilatarle de a poquito el culo, una vez que fue cediendo lo cambié por uno un poco más grueso, Pili ya estaba disfrutando de tener algo metido en el culo, pero todavía no era mi pija, agarré un consolador y rápidamente lo metí en su conchita reemplazándome la pija. Ella gemía cada vez más fuerte, yo la estaba cogiendo con los 2 juguetes. Pili entre gemidos me dijo: Probá ahora Santy, antes que me hagas acabar otra vez. Le retiré el plug y despacito fui metiéndole la pija en el culo, apoyándola, casi sin hacer fuerza, ella levantó un poco las caderas para facilitarme el ingreso y pasó su mano por debajo para agarrar el consolador y moverlo ella misma. Despacito, despacito pero sin pausa le metí la pija entera en el culo, la dejé así por unos segundos y lentamente ella solita empezó a moverse y disfrutarlo. Seguimos así por un ratito, hasta que quiso cambiar, la acomodé al borde de la cama con sus piernas sobre mis hombros y seguí haciéndole el culito en esa posición mientras ella se tocaba la conchita se colaba un par de dedos. Pili volvió a acabar y a los pocos segundos acabé yo tirándole toda la leche sobre el vientre y las tetas. Nos vimos algunas veces más, incluso conocí al padre, la tengo en redes, está cada día más fuerte, se fue a vivir a Europa y está en pareja.

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BBrian2791Lv1· hace 21 dRelatos

Llegaron Los Hombres De La Basura…

Para mí era algo que nunca había pensado me pudiera suceder, si me gustaba el sexo, pero sin exagerar, pero desde el mismo momento en que Roberto fue hospitalizado, comencé a sentirme más excitada, que de costumbre, ante cualquier situación, por tonta que pareciera. Viendo las novelas de Tv nada más de ver a las actrices y actores besándose en la pantalla del televisor, me calentaba tremendamente. Y mientras estuve sola en casa, hubo días en que mientras veía la novela no dejaba de tocar mi vulva, en ocasiones hasta alcanzar un delirante orgasmo. Pero eso no se limitaba tan solo a las novelas, si iba en mi auto y veía a una pareja, dándose un simple beso de despedida, prácticamente mi sangre hervía por el deseo de tener sexo, pero lográndome comportar como es debido. Es más en una ocasión, tras llegar a casa de mi trabajo, vi al entrar a la urbanización a muchos perros de tras de la perra de uno de nuestros vecinos, eso bastó para que yo apenas entrase a casa, corriera para el baño, supuestamente a ducharme. Pero la realidad es que como ya mi marido estaba en casa, y en esos momentos no me podía satisfacer todavía, apenas me quité la ropa, dentro de la ducha comencé a introducir de manera desesperada casi por completo una de mis manos dentro de mi coño, hasta que después de un sin número de orgasmos, quedé bastante agotada. Cosa que me asustó tanto, al punto que fui a ver a mi terapeuta. Cuando más o menos le hable de lo que me sucedía, ella me dijo que era algo normal, que eso me sucediera, que siguiera descargando mis energías de la forma en que lo estaba haciendo, que una vez que mi marido volviera a la normalidad, yo también lo haría. Lo cierto que esa respuesta en nada me agradó, ya que apenas mi esposo recién salía del hospital y comenzaba a verse con su urólogo. Mientras que yo ya sentía, que eso de autosatisfacerme a misma, como que realmente no funcionaba del todo, porque siempre quedaba con muchas ganas, y hasta que no quedaba completamente molida, no dejaba de introducirme salvajemente, mis dedos, mis manos o algún objeto o juguete sexual, incluso en varias ocasiones me introduje una botella, dentro de mi coño, hasta calmar mis deseos. Pero una tarde en que tanto Roberto como yo recién habíamos regresado de trabajar, de inmediato me fui a dar una fría ducha, para bajar mis calenturas, mientras que mi marido se acordó en último momento, de que debía sacar la basura, y ya se le estaba haciendo tarde para ir a su cita médica, así que me pidió de favor que después de que me terminase de ducharme, le hiciera el favor de sacar la basura, ya que después de la cita, iría a ver a mi suegra, por lo que de seguro regresaría algo tarde, y el camión de la basura ya habría pasado. A medida que el agua fría caía por sobre todo mi cuerpo, y luchaba con migo misma por no comenzar acariciar mi vulva, le respondí que de inmediato, me encargaría de eso y que saludase a mi suegra de mi parte. Así que con el fin de distraer mi mente, salí de la ducha, me puse mi bata de baño, y me dirigí a la cocina para sacar la basura. Realmente no era una sola bolsa de basura, eran tres. Ya que Roberto tiene un hobby entre reparar cosas viejas y aeromodelismo. Me encontraba sacando la primera bolsa de basura, cuando llegó el camión, apenas había sacado la primera bolsa de la casa, y comenzaba a arrastrarla hasta el lugar donde sería recogida, cuando uno de los basureros, caminando hasta donde me encontraba, me dijo. Señora permita que le ayude. De inmediato le respondí que estaba encantada de que me ayudase, y tras tirar la primera bolsa dentro del camión, le dije que dentro de la casa tenía otras dos. Me sonrió, y mientras me seguía en dirección a la casa, de momento se me ocurrió pensar que de seguro me estaba observando las caderas, a medida que yo caminaba, no sé por qué precisamente instante, se me ocurrió hacer una pequeña travesura y comencé a caminar de manera algo más sensual y provocativa, contoneando mis nalgas de manera sensual, hasta que ambos entramos a la cocina. Él sin quitarme la vista de encima, tomó la segunda bolsa al tiempo que de manera algo descarada, se agarró su miembro por encima del pantalón, se lo acomodó o por lo menos eso me pareció a mí, y de inmediato salió de la cocina diciéndome que ya regresaba por la tercera bolsa, momento en que yo aproveché para preguntarle si deseaba tomarse un regreso o un jugo. Me respondió que con un refresco le bastaba, pero apenas el hombre de la basura salió con la bolsa por la puerta de mi cocina, yo salí corriendo para mi dormitorio, apenas salí de mi cocina en el pasillo que conduce a la sala, me quité mi bata de baño y apenas entré a mi dormitorio, rápidamente me puse un negligé negro, aunque bastante transparente, sin más nada de bajo, además me calcé mis zapatos de tacos bien altos y de inmediato regresé a la cocina. Me sentía como loca, de momento en mi mente me visualizaba ofreciéndome al tipo ese de la manera más descarada posible, y que él sin dudarlo ni un segundo se me tiraba encima, me penetraba y no dejaba de besarme y acariciarme por todas partes. Cuando él regresó, ya yo me encontraba parada frente a la puerta abierta de la nevera, con mis piernas ligeramente abiertas, de espalda a él, terminando de servirle el refresco, la luz que salía de la nevera claramente dejaba ver todo mi cuerpo bajo la tela del negligé. Al sentir su presencia, yo voltee para mirarlo y me di cuenta de inmediato que al él verme, sus ojos parecían que se fueran a salir de sus cuencas, haciéndome la desentendida, aunque con un tono de voz seductor, le pregunté de la manera más sensual y sexualizada que pude ¿Aparte del refresco, si vez o deseas algo? ten a bien tomarlo, con toda confianza. Por dentro deseaba que me tomase en sus brazos, y sin pérdida de tiempo me hiciera suya. Pero al mismo tiempo me decía a mi misma, como era posible que me comportase como toda una puta, prácticamente me le estaba ofreciendo a ese desconocido, en bandeja de plata. Además el que desease serle infiel, a mi amante esposo, era algo que por unos instantes me estuvo torturando. Era tanta mi excitación, que de pensar en que estaba a unos segundos de definitivamente serle infiel a Roberto, mientras él iba al médico. Sentí repentinamente como en un momento, toda mi vulva se humedeció. En mi mente mantenía esa lucha, hasta que sentí sus manos sobre mis hombros. Todo aquello en lo que pensaba previamente, desapareció de mi mente, al tiempo que él se colocó frente a mí, y dándome un tremendo de lengua, hizo que prácticamente yo me deshiciera entre sus gruesos brazos. Cerré mis ojos mientras que sus brazos y sucias manos, introduciéndose bajo la tela del negligé, comenzaron abrazarme y acariciaron todo mi cuerpo. Completamente entregada, sin oponer resistencia alguna, dejé caer al suelo de mi cocina el negligé, quedando completamente desnuda ante ese hombre de la basura. De inmediato sentí el calor de todo su cuerpo contra el mío, la rigidez de su miembro, por debajo de la tela su sucio pantalón, contra mi plano vientre, y el olor de su fuerte sudor que me embriagaba. Por un buen rato nos estuvimos besando, acariciando, agarrándonos mutuamente, hasta que en un respiro que tomamos, yo me escapé de sus brazos y caminando moviendo mis caderas, llegué hasta la mesa de comedor que tengo en la cocina, seductoramente sin dejar de verlo, me recosté encima de la mesa, separando y levantando mis piernas, sin decir palabra le ofrecía por completo todo mi coño, invitándolo con mi mirada a que me penetrase. Él dio un par de pasos y colocándose frente a mí, soltó la correa del pantalón, desabrochó luego el botón, y bajando la cremallera al tiempo que se bajaba los pantalones, dejó ante mis ojos su miembro, el que de inmediato sin querer, mentalmente lo comparé con el de mi marido, prácticamente lo doblaba en todo, tamaño, grosor, y pensándolo bien hasta en erección, que definitivamente era mucho mayor, que la de mi esposo en sus mejores momentos. El hombre de la basura, mantuvo mis rodillas bien separadas y atrayendo mi cuerpo hacía el de él, lentamente comenzó a penetrarme, al principio no podía despegar mis ojos, de su miembro, de cómo se fue abriendo paso lentamente dentro de mi lubricada vulva. Al comenzar a sentir el calor de toda su verga, dentro de mi coño, puse mis ojos en blanco del placer que sentía, y dejé caer mi cuerpo sobre la mesa. Sus manos me sujetaban firmemente por las caderas, pegándome una y otra vez contra él, mientras que yo en un desenfreno de placer movía o restregaba más bien mi coño contra su cuerpo. Sentía deliciosamente, como todo su miembro llenaba todo el espacio dentro de mí mojado coño, quizás por lo morbosa y excitante de la situación, me imaginé el rostro de mi esposo viéndonos con asombro, cosa que lejos de enfriarme me calentó mucho más todavía. Yo no dejaba de moverme, y cuando él con su gruesa y ronca voz me comenzó a decir, lo sabroso que se sentía mi coño, lo caliente que yo era y lo bien que me movía, me sentí mucho mejor todavía. Incluso cuando comenzó a decirme, que yo era la puta de sus sueños, no me sentí mal. Sus manos se movieron sobre mis tetas, las que deliciosamente me apretaba, chupaba y lamía a la vez con su tremenda lengua. Hasta que me dejé llevar por el placer, de disfrutar de un verdadero orgasmo, sin que él todavía hubiera acabado. Por lo que como si yo fuera una muñeca de trapo, sacó su verga de mi coño, me dio media vuelta, por lo que mi vientre quedó sobre la mesa, y nuevamente recibí dentro de mí su incansable verga. Yo no dejaba de mover mis caderas, de gritar por el placer que sentía, de gemir profundamente de placer, tras cada empujón que él me daba, incrustando su miembro completamente dentro de mí vagina. Para mí era algo de locura, cerraba mis ojos y me relamía los labios, con los dedos de una de mis propias manos, yo misma me apretaba intensamente mi clítoris, cada vez que sentía su poderoso miembro, más y más adentro de mí. Después de un buen rato, a medida que él continuaba clavándome su verga, abrí los ojos, para encontrarme que ambos estábamos siendo observados fijamente, por sus tres compañeros. Los que se comunicaban entre sí a baja voz, como para que yo no me diese cuenta de su presencia, cosa que pasó cuando que abrí mis ojos. Al ver a esos otros tres hombres, no sentí vergüenza alguna, es más hasta me calentó mucho más el que me vieran completamente desnuda, dejando que su compañero me clavase toda su verga. Yo me sentía insaciable, y de momento hasta desee que ellos tres también tuvieran sexo conmigo, por lo que le hice señas al mayor del grupo, de que se me acercase. Sin dejar de recibir los embates del primero, con mi mano izquierda busqué su miembro, aunque de manera algo torpe, finalmente lo extraje del pantalón y agarrándolo con mi mano, me lo fui acercando a la boca, hasta que me puse a mamárselo. De inmediato no se hicieron esperar los comentarios de los otros dos, y mientras yo continuaba mamando, los escuché decir que yo estaba bien buena, caliente y birrionda, aunque eso último no lo entendí. Pero poco me importó, ya que cuando se me acercaron y comenzaron bajo la supervisión del primero a tocar mis tetas, yo me sentí de lo mejor. Al que yo le estaba mamando su verga, a los pocos instantes se vino por completo dentro de mi boca, sin que eso me produjera desagrado alguno, por lo contrario se la seguí chupando hasta que finalmente el mismo tipo retiró su verga de dentro de mis labios. Justo en el momento en que mi hombre de la basura apretándome fuertemente contra su cuerpo, se detuvo y sacando su verga de mí caliente coño, derramó toda su leche sobre mis nalgas y espalda. Yo aun estaba bien deseosa de continuar, por lo que me erguí y agarrando un paño de cocina, me limpié mis nalgas y espalda. Estaba tan y tan deseosa de continuar que de inmediato no sé cómo pude preguntarles a los otros dos si deseaban acostarse conmigo ahí mismo, en el piso de la cocina. Su respuesta fue inmediata,

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AandrejazminLv1· hace 21 dRelatos

Ganas de carne

Me pasa algo hoy siento algo, siento cosas, hay una parte de mi cuerpo que necesita algo, algo duro y a la vez blando. Algo largo pero también un poco corto algo grueso pero no tanto. Me acuerdo de mi primera vez volviendo a casa después de tomar unas cuantas cervezas, re caliente, con la pija bien inflada, pero tenia otro interés.  Giraba en mi cabeza la idea de chupar una buena verga, yo quería y necesitaba sentir en mi culo esa carne caliente, quería profundamente que eso sucediera. Estaba tan caliente y se me volvió tan habitual usar esa aplicación para buscar relaciones que decidí concretar algo, y lo logre, me fui hasta su casa y sin muchas vueltas y palabras nos desnudamos y empezamos. fue así, fue rápido, fue de estar empedo en casa a estar arrollidado frente a unas bolas, frente a experimentar mi primer chupada de verga. Toqué esas bola y esa verga y algo en mi explotó, algo en mi se abrió algo empezaba a dilatarse y algo empezaba a quemar. Descubrí que no estaba tan errado en lo que sentía y quería seguir y seguir Tenía una pija en mi boca, que era como cumplir uno de mis mejores sueños, aunque mi sueño es bañarme de semen y que me llenen el culo de leche. Se la chupe un rato, me pareció aburridísimo porque tenia el forro puesto supongo, asi que me paré me di vuelta y dejé que me la meta. Primero se puso lubricante en el dedo y me lo metió hasta el fondo después me agarro de la cintura, acomodo su pija en mi culo y me la fue metiendo despacio. Sentía su verga muy dura y muy grande, no lo parecía, empezó a cogerme mas rápido, me dolía un poco pero no quería que parara Me cojió bien fuerte un buen rato y acabó en mi culo, pero yo sentía y pensaba que tal sería si forro como correría por mi culo esa leche caliente y espesa. fue solo eso, lo recuerdo así, la borrachera habrá borrado detalles. Ahora siento que quiero eso necesito una cojida necesito chupar vergas y necesito semen en mi boca,  pero hoy parece no ser el día.

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AAnahistoriasLv1· hace 21 dRelatos

El arquero de mi vida

Esto paso hace unos meses... Me despierto después de una noche tranquila ya que tenía juego y el día estaba espectacular, un sábado soleado y hermoso. Me baño y preparo el bolso para ir al club con todas las ganas de hacer mi mejor partido y poder disfrutar el día entero con mis compañeras y ver los partidos de las reservas de fútbol ya que mi hermano jugaba. Su equipo se enfrentaba al Racing Club de Avellaneda. Yo estaba feliz por él, siempre fue su sueño ser jugador de San Lorenzo de Almagro, el equipo de su alma. Y nosotras también jugábamos con Racing más temprano en las canchas auxiliares de ciudad deportiva. Me pasaron a buscar y nos fuimos. Llegamos al club, nos preparamos y salimos a calentar. Había mucha gente de ambos equipos. En la parte visitante estaban unos 15 chicos con el conjunto de Racing que nos gritaban cosas y eso a mí me empezaba a gustar. Seguí calentando y de reojo miraba para ver quiénes eran los que decían cosas y justo enganche a un morocho que justamente me hablaba a mi... decía... (¡hermosa! en esa cola me entierro!, ¡vení a la fiesta! y trae los globos!). Lo miré y me reí, esas palabras despertaron mi lujuria y lo puta que era. No podía concentrarme en el pre-calentamiento. (¡5, que bomba tenés! ¿Jugamos al golf? ¡yo pongo el palo y vos el hoyo!) Empecé a reírme de nuevo y no paraba de pensar en ese morocho que me decía cosas desde la tribuna. Nos fuimos a preparar para empezar a jugar. Entro de titular, juego de medio half (5). El partido era duro y friccionado. En eso la número 8 de Racing avanza y le cruzo el palo pero fue tan hábil que evadió su palo y sus piernas quedaron entre mi palo, no lo solté, lo levante y cometí infracción. Se levanta y me increpa, me escupe y la empujo. Me iban a sacar amarilla, pero me echaron, era mi primera expulsión... me fui enojada al vestuario... Tiro todo y abro mi locker, agarro del bolso un toallón, una tanga y me voy a la ducha... Abro la ducha, me saco la ropa de hockey y me meto... de repente escucho ruidos y una voz que dice: (encontré el hoyo donde poner mi palo y mis pelotas...) Me limpio la cara para ver y sin dar vuelta el cuerpo, solo la cara, veo al morocho de Racing que me decía cosas desde la tribuna... Yo estaba desnuda, apoye mis manos en la pared dejando caer el agua por mi espalda. Mi cola recibía toda esa agua hasta que siento sus enormes manos meterse entre mis piernas y tocando toda mi dura colita. Estaba casi desnudo, tenía sólo un bóxer blanco. Me apoyó y sentí su enorme pija en mi cola parada. Su gran poronga iba creciendo y se ponía cada vez más dura... Cierro la canilla y me doy vuelta. Ufff, era el arquero, morocho marcado, musculoso y alto, yo petisa, mi cara quedaba por debajo de su pecho: mido 1,52 y este monstruo, medía como 2 m. jajaja. Pasé mi lengua por su pecho y me enganché en su cuello para bajarlo y llegar a su boca, pero entre mi fuerza y la suya, ayudada de sus brazos que agarraban mi cola, me levantó y me subió a su cintura. Me lo transé y le dije que me había gustado lo que me dijo, que quiero sentir su palo en mis agujeros. Me baja y me arrodillo, pero esa monstruosidad que se notaba abajo del bóxer me quedaba sobre la cabeza. No me importó y pasé mi lengua por debajo de sus bolas y empecé a bajarle el calzón. Fui viendo como salía hasta que ese pedazo me pego en la frente. Quede paralizada, era enorme y todavía no le había salido la cabeza de la piel, empecé a lamer sus pelotas y a masturbarlo suavemente, se agachó un poquito para que pueda lamerle la pija y así pude pasar mi lengua por esa gran, fascinante, deliciosa y poderosa pijota. ¡No me entraba en la boca!!! Era muy gruesa, la cabeza era grande y el tronco más grueso. Lo lamí entero e intente metérmela toda hasta que logre que llegue a mi garganta, la mantuve y la llene de saliva... Me levanto después de un rato de chuparla y me doy vuelta, él se agacha y empieza a chuparme la conchita toda depilada y pasaba su lengua por mi culito, metía sus dedos en mi húmeda concha y los movía tan rápido que me hizo acabar. Mis piernas temblaban y sentí como esos dedos se metieron en mi colita. Me la abrió un buen rato y se levantó. Me dio vuelta otra vez y me subió a su cintura y me agarré del cuello. Su pija apenas tocaba mi conchita, me la fue metiendo y me deje caer agarrándome de donde podía, ¡su pijota entró en mi concha y me abrió como una flor!!! Empecé a saltar y esa poronga entraba y no salía, era muy grande... Después de tener esa pija por un rato en mi concha, me saca y así como estaba empieza a darme vuelta, en el aire como pude me agarré del cuello y tenía mi espalda en su pecho y mi cola en su panza... Me apoyo la pija en el orificio de mi culo y me fue soltando de a poco. Mi culo estaba abierto y entregado, pero necesitaba saliva. Me solté una mano y metí mis dedos en la boca hasta la garganta, los dejé un rato y mi saliva era mucha, la agarre y la pase por su pija. Ahora sí, me dejé caer y sentí como se me abría con su cabezota. Me movía en círculos, de arriba a abajo y metí esa pija en mi culito, llegó hasta la mitad y agarrándome de la cola me subía y bajaba. Me cogió el culo y me lo abrió tanto que mi orto dejo entrar toda la pija, tanto que la sentí hasta mi panza. Empecé a saltar más y más y con mi cabeza hacia atrás me comía su lengua y mis tetas saltaban con fuerza. Acabé de nuevo, esa súper pija me rompió toda. No quería que la saque pero quería probar esa leche que seguro, después de hacer su hoyo en uno, iba a llegar. Le pregunté... (¿Querés darme de tomar la leche?) Después de tanto abrirme el culo y meterme esa enorme pija, mis fluidos anales seguro estaban por toda esa pija. Me siguió culeando y me dijo que acababa. ¡Llename la cola de leche le dije! Acabo muy fuerte y una cantidad espectacular... Me arrodillé, comencé a lamer desde los huevos, tenía la pija sucia. Succione todo lo que había denteo y fuera. Mientras con mis dedos me abría la cola y dejaba caer su acabada. Hice fuerza y salió bastante, quedó sobre el piso que ya estaba casi seco. Me trague lo que soltó en mi boca y saboree toda la pija sucia y se la limpié... Después me agache a buscar lo que salió de mi cola. Lamí el piso y succioné toda esa lechita, ¡riquísima!!!!! Me levanté, abrí la ducha, me enjuagué un poco la boca. Me di vuelta y le dije: (ojalá pierdas el partido. Jajaja) (No importa el partido porque ya gané rompiéndote el orto. Sos muy sucia y muy puta...) Me beso y me dejo bañarme tranquila... Perdió el partido, pero gano mi cuerpo. ¿Se volverá a repetir esa cogida hermosa? No recuerdo el nombre, pero espero volver a verlo... Fue mi primera vez en el club, hay más historias que pasaron en ese lugar, ya les iré contando... Besitoos Ana

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CCornudocbbaLv1· hace 21 dRelatos

Primera vez de mi novia con otro hombre cuckold

Hoy les relataré de cómo convencí a mi novia actual de que me haga cornudo. A ella solo me refiriré como "mi novia" y a mí como "yo", ustedes entienden la discreción en esto. Lo que los voy a relatar es al 100% real que pasó con mi novia desde 2018 a finales aproximadamente. Empiezo a describirla a ella: para entonces ella tenía 21 años, un cuerpo muy esbelta, de estatura promedio, sus pechos no son muy voluminosas pero son hermosas, una sonrisa tierna, cabello lacio, piernas bien torneadas, caderas simétricos, un rostro muy de niña buena y lo que más le resalta es su colita que nunca pasa desapercibida, uff es redonda y paradita de buen tamaño, amo su colita. Ya había pasado más de 1 año de nuestra relación y todo fluía bien, cogíamos cuando queríamos, hacía que me lo chupe en las plazas, lo hacíamos en la calle después de salir de fiestas y así. No éramos para nada monótonos, aclarar que ella no era muy activa a principios pero me encargué de a poco hasta que ya me pedía más. Teníamos una confianza de la puta, era como conocerse de siempre. Pasaba el tiempo y una día le pregunté sobre su anterior pareja y me contó que no había sido como ella quería y estaba claro que no quería hablar del tema y le entendía en ese entonces. Pero en ese momento yo me preguntaba en mi mente ¿Cómo habrá sido con su ex? ¿qué cosas habrán hecho? decía que afortunado: su ex fue el que le quitó su virginidad a sus 18 añitos. Eso ya me lo había contado cuando apenas estábamos empezando en una de las muchas charlas que teníamos a menudo. Entonces fue como que recién cobraba sentido y algo de morbo saber cómo habrá sido con su ex, las cosas que habían y todo lo demás, de a poco me di cuenta que me estaba empezando a llamar la atención y no era por inseguridad por mi parte aunque muchas veces le dejó con muchas ganas. Era otra sensación que en ese momento no sabía que era.... pasaban días. Seguía pensando sobre ellos como pareja, entonces empecé a investigar sobre eso. Empiezo a mirar porno, lo hago regularmente y de repente pongo en el buscador tipo "dejar a mi novia con otro" y me salen un chingo videos y yo nunca había visto ese tipo de videos, ni sabía que existían jajaj. Empiezo a reproducir algunos videos y la verdad estaba perdido pensando en que cualquiera de ellas fuera mi novia, imaginaba a mi hermosa novia que alguien le esté dando placer, mucho placer. Con eso quería saber más de su anterior relación. ufff. y trataba de hablar sobre eso muchas pero ella no entendía al punto que iba o simplemente no le interesaba, así, un finde ella va iba al mercado y en esa se encontró con su ex, todo eso me cuenta en la noche por llamada. Que se saludaron de lo más normal, se preguntaron de cómo estaban, como les estaba yendo y que le había invitado a tomar jugo. Mi novia aceptó, entonces ahí continúan su charla, él le preguntó sobre su relación conmigo porque era obvio que sabía al respecto y le respondió que le iba bien. Yo para entonces escuchaba con mucha atención, esperando a que le haya dicho o propuesto algo indecente y nada.....pero con eso estaba más ansioso de preguntar sobre cómo eran antes sexualmente. Casi consiente de que había descubierto que me gusta el cuckold me animé a preguntarla, ella: Mi novia: ¿porqué quieres saber? Yo: Curiosidad y me empezó a contar y yo la interrumpía a cada rato para que me cuente a más detalle según a lo que iba avanzando, esta excitado. Al otro día por llamada, igual le seguía preguntando más a detalle y le pregunto si volvería con su ex: Mi novia: No, jamás. Yo: bueno. le sigo preguntando Yo: Te gustaría estar con otro, algo casual? Mi novia: No y le dije que tengo una fantasía Mi novia: Cuál, cuéntame? Yo: No te vas a molestar? Mi novia: para nada cariño Yo: no pienses mal por favor, consiente de que se iba a sorprender Mi novia: si cariño, ya dime. Estaba ansiosa creo. Yo: bueno. Me gustaría que estés con otro, que experimentes. (Para eso yo ya había investigado sobre el cuckold y todo me agradaba, solo había que hablar con mi novia de mis fantasías. Eso era lo más difícil, también me daba un poco de miedo saber cómo iba a reaccionar.) Mi novia: queeeeé? Yo: buscar un tercero que no sea un conocido nuestro Mi novia: no puedo creer lo que me estas diciendo, ella sorprendida. Yo: mi amor, yo estaría contigo a tu lado, y así hablamos por un buen rato. Al final me dijo que lo iba a pensar.... pasó días y tocamos el tema y dijo que NO. Yo seguía dando detalles de como sería esa fantasía, hacerla entender. De a poco entendió bien y lo hablamos en persona, yo con vergüenza pero con muchas agallas y así de a poco aceptó. Ahora la pregunta era con quién? Yo le dije que lo escogeremos ambos, que será alguien que a ti te guste. Y decidimos crear una cuenta de Facebook para buscar singles y así pasaron semanas y meses. A ella de vez en no le gustaba la idea, estaba insegura. Y yo siempre apoyando para que no se desanime. Encontramos a muchos y comenzamos a responder los mensajes, lo hacíamos cuando estábamos juntos. Pusimos rango de edades y tamaño de miembro, todo exigentes Je. Al final elegimos a uno de su agrado. Le pasamos fotos de mi novia y él no podía creer, y hasta que hablaron por llamada (compramos un chip y nos dimos en alta en WhatsApp). Entonces quedamos en 2 semanas, mi novia estaba incómoda, yo trataba de hacerla entender de que solo es una fantasía y que lo iba a disfrutar. Decir que me costaba hacerla terminar, yo quería que sienta esa sensación, sino podía yo, que lo haga otro decía en mi mente. Ya estaba próximo el día, y ella se desanimó, no quería hacerlo, me pidió más tiempo para que asimile y yo estaba triste. Pero la entendí. Dejamos el tema por un tiempo, luego de nuevo la recordé y esta vez dijo que sí. De nuevo quedamos con el mismo que habíamos elegido y esta vez se concretó. Llegó el día, yo quería que esté muy arreglada para ese día. Se le comenté. Compramos unas antifaces para ambos y al tercero que le llamaremos por su inicial "JJ" igual le dijimos que se compre antifaz y todo listo. Quedamos en un alojamiento para no levantar sospechar (obviamente que estábamos nerviosos). Llegamos temprano al aloja y él tenía que entrar como un huésped más al alojamiento donde estábamos, todo para no levantar sospechar y cuando esté en su pieza ponernos en contacto para ver que número de pieza estaba y avisarle para que venga donde nosotros estábamos. Nosotros ya habíamos comprado vino y para que no estemos muy nerviosos nos bebimos algunas copitas y le digo que lo disfrutaremos a mi novia. La animé por última vez antes del encuentro. Ella estaba con una calza (leggin) y un croptop, una tanga rosada de encaje que me gustaba. Muy sexy mi novia, sus colita resaltaba mejor con su calza y con unos tacos, pues perfecta. Entonces le avisamos el número de pieza para que JJ venga a la habitación, en eso toca la puerta. Le abrí: JJ: hola, cómo están? nos saludos con la mano y luego la presentó a mi novia, se saludan con beso en la mejía. Y sí JJ cumplía con las fotos que nos había enviado. Bebimos más vino, mi novia es débil para el vino, ya se le subió un poquito el alcohol. Y seguíamos hablando y bebiendo... Mi novia y yo estábamos sentados al borde de la cama, JJ en una silla al frente de nosotros. Entonces yo comienzo a besarla a mi novia y hago que se pare y obviamente al pararse mi novia le da la espalda a JJ, claro hice a propósito eso para podamos empezar, la sigo besando hasta que la empujo más a donde estaba JJ y JJ no pierde el tiempo y empieza a tomar de su cintura. Mi novia se encontraba rodeada entre 2 hombres, así el la sigue acariciando su colita por encima de calza, se apega más a ella, y yo empiezo a quitarla la chamarra que llevaba puesta mi novia, luego hago que se de vuelta mi novia al lado de JJ y se abrazan con caricias, de a poco yo me alejo. JJ comienza acariciarla más y más, empieza besarla su cuello y hace que se acueste en la cama, no antes sin decirla que estaba muy sexy. JJ empieza a quitarle sus tacos y continúa acariciando, yo estaba disfrutando lo que veía, JJ empieza a quitale su croptop y mi novia estaba solo con su brazier arriba. JJ comienza acariciar su vagina por encima de su calza y a mi novia le gusta, suspira. Masajea sus pechos, ya dije que no la tiene enormes pero son hermosas. JJ se dispone a quitarle su calza, entonces mi novia solo estaba con su brazier arriba y con su tanguita rosada de encaja abajo, JJ besa todo su cuerpo y ella estaba ya excitada. Luego JJ se quita el pantalón y su bóxer, y sí la tenía grande según sus fotos, pero también grueso. Luego continúa acariciando y besando a mi novia, se sube encima, su pene encima de su vagina con tanguita de mi novia, después empieza a quitarle su brazier y empieza a besarla más para luego quitarle su tanguita rosado de encaje. JJ se pone el condón y antes de que la penetre la excita más a mi novia con sus manos, hace que se moje más. Después la acomoda en la cama, mi novia acostada boca arriba, su pene estaba en la entrada de su vagina de mi novia y se lo mete de una hasta el fondo, ella se percató con gesto. Uff que placer, muy erótico todo el placer que me estaban dando. Entonces empieza a penetrarla de menos a más, mi novia empieza a gemir fuerte como nunca. Ahí me acerco a su oído y le pregunto si estaba bien, me dijo que sí. JJ la lleva al borde de la cama y empieza a ponerse sus piernas de mi novia a su hombro, ahí la penetra más duro, mi novia empieza a gritar y gemir más fuerte. Me lo estaba haciendo gritar a mi novia, yo nunca le había hecho gritar. Así la cogió por un buen rato en esa pose, mi novia no sabía de donde agarrarse, muy excitada. Luego otra pose, JJ la lleva al centro de la cama y levanta uno de sus piernas y empieza a penetrarla de nuevo por un buen rato, JJ demostraba que tenía buen aguante y luego la pone de perrito y empieza penetrarla pero mi chica se queja, le dice que no porque le duele, entonces después de un rato de penetrarla de perrito hace que mi novia se eche en la cama y de nuevo levanta su pierna y la sigue penetrando.. hasta que JJ se corre. Luego JJ se va de la habitación. Yo la abrazo y le pregunto como estuvo, que si le gustó, ella me dice que sí. Y empieza a ponerse triste, me dice que no me siento muy bien. Yo le digo que no diga eso, que estoy con ella. La pregunte si podía ahora yo penetrarla, no quería, pero la convencía y la penetre un ratito y terminé porque estaba muy excitado de lo que había apreciado de como se lo cogía JJ a mi novia. Luego amaneció y nos fuimos. Al día siguiente día nadie decía nada. hacíamos como si nada hubiese pasado, por mi parte estaba avergonzado, algo de remordimiento. Pensaba que dejé que se lo coja a mi novia un desconocido. No hablamos del tema por un buen tiempo, yo no quería más, imagino que ella menos. Pasaron meses y por fin volvimos a tocar el tema... pero eso ya será otro relato. Espero que lo hayan disfrutado, es mi primer relato. Disculpen mi novatada. Sean felices y disfruten sus fantasías más oscuras. Saludos y gracias por leer.

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

Maria Sol Perez Relato 1

Como están gente? Tanto tiempo. Volví de entre los muertos y esta vez voy a ser mas regular que antes. Les traje esta pequeña fantasía con la zorra de moda de Maria Sol Perez. Espero les guste. Voy a tratar de traerles antes del domingo la tercera parte de Monica Farro y Pamela David pero mientras disfruten de este pequeño largo relato. Si les gusta y quieren una segunda parte díganme que tengo un par de ideas mas para esta historia. David caminaba las últimas 3 cuadras, antes de llegar a su destino de forma lenta y pausada. Era su primer día de gimnasio y estaba nervioso, muy nervioso. Era la primera vez en sus 18 años de vida que iba hacer actividad física. No quería ir, pero su hermano le había insistido tanto que decidió darle el gusto para que dejara de molestarlo de una vez. A decir verdad en el fondo sabía que él tenía razón, estaba un poco pasadito de peso y su baja estatura no le ayudaba a disimular. El lugar en cuestión quedaba a unas cuantas cuadras de donde él vivía. Había pasado en frente un par veces y lo poco que había visto no le gustaba para nada: había personas, muchas personas. David no era muy social que digamos, más bien le tenía terror a la gente; hablar con ellos o si quiera intentar socializar le era muy difícil, hasta casi una tortura. Este efecto se duplicaba aún más con las mujeres, a las que trataba de evitar siempre que pudiera. Se quedó mirando la entrada dubitativo al otro lado de la calle. Se lo pensó unos minutos y decidió entrar sin más excusa. Pensó que si podía tirarse 1vs4 con vayne al minuto 45 en una partida del LOL y salir airoso casi siempre, ¿por qué no podría hacer esto? Pensó dentro suyo y rio. David dedicaba horas y horas al lol entre otros juegos online, y esa era la razón de su deplorable estado. Hasta tenía el perfil de todo main Vayne: gordo, pelo grasoso y autista. Volvió a reír dentro suyo y entro al lugar. El gimnasio no estaba tan lleno como pensó pero si le sorprendió que casi todos los presentes eran hombres, por no decir todos, a excepción de una rubia espectacular que estaba detrás de un banquito en la entrada. La rubia lo saludo muy amablemente pasándole la mano. -Hola soy María pero todos me dicen Sol le dijo. -Yo soy Da- David dijo tartamudeando El chico quedo estupefacto con la belleza de la chica: unas piernas trabajadas en horas y horas de gimnasio encerradas en una calza rosada; una cintura muy chiquita, con abdominales marcados, que sostenían un par de enormes y hermosas tetas; y para terminar una muy linda carita que parecía la de un ángel. Se preguntó si lucirían así los ángeles en ese lugar al que llamaban paraíso, pero descarto en seguida esa posibilidad ya que de ser así que bien se la pasaban en el cielo se dijo y se rio. -¿De qué te reis? Le dijo la rubia riendo un poco también. -No, no nada, disculpa dijo David un poco avergonzado. – Quiero empezar el gimnasio por favor le dijo muy cortésmente. -¿Ya habías hecho esto antes? Le pregunto María nada más que por pura cortesía, sabía muy bien que el máximo ejercicio que David hacia era ir a buscar el pan al kiosco de su barrio. -No no nunca hice esto. La rubia asintió en silencio y le indico que la siga. David hizo todos sus esfuerzos para no mirar la hermosa cola que la rubia tenia mientras la seguía. Nunca había visto algo igual. María le explico que iban a empezar con algunas cosas básicas primero para que el se vaya acostumbrando. David asintió y se puso manos a la obra. Pasada media hora de su ejercicio estaba casi exhausto, no recordaba haberse sentido tan cansado nunca en su vida. Pensó en ir al baño a lavarse la cara para refrescarse. Entro en el baño y se lavó la cara como pudo mientras le venía a la mente el cuerpo que tenía Sol, pensaba que todo en ello era perfecto. Sin darse cuenta comenzó a tener una gran erección por las imágenes mentales de la rubia. Si había algo que la genética le había dado a David era un pene gigantesco, el cual todavía no había podido usar; nunca se lo había medido pero sabía que era muy grande al compararlo con el de los actores de los videos porno que solía mirar en la soledad de su pieza. El chico empezó a desesperarse ya que semejante bulto se notaría al salir del baño. Entonces se acercó al inodoro con la esperanza de que al orinar se le bajaría la excitación. Estuvo un rato intentando hasta darse cuenta que no podía. En ese momento María abre la puerta del baño y ambos se quedan mirando. David no sabía que hacer, estaba en shock. María por otro lado quedo impresionada por unos segundos mirando el enorme pene de David, no lo podía creer. Todo quedo en silencio hasta que la rubia se acordó de por qué estaba ahí. -Disculpa pensé que no había nadie, traje papel higiénico porque me dijeron que no habíamos dijo mientras dejaba el rollo encima de una mesita y cerraba la puerta fuertemente. David no sabía qué hacer, jamás se sintió más avergonzado, hasta tenía ganas de llorar. Lo pensó y decidió volver y hacer de cuenta que no pasó nada. Era lo único que podía hacer. Siguió haciendo sus ejercicios y tratando de evitar mirar a María. Se apuró y trato de terminar lo más rápido posible para irse. Pero se dio cuenta de que para irse tendría que ir a ver a María para pagarle la primera cuota del mes. Se sentía aterrado y hasta trataba de encontrar la manera de irse así nomas sin pagar y no volver más. Pero se armó de valor una vez más y fue a ver a la rubia. -Disculpa cuanto es la cuota por mes le pregunto tratando de no mirarle a los ojos. -Eh podes quedarte un ratito más así te explico algunas rutinas y ahí t cobro. O estas apurado? Le dijo mirándole fijo con esos hermosos que tenía. -Eh eh bueno si un ratito le dijo dudándolo. Quería irse a su casa ya. David se quedó sentado en un banquillo mirando su celular. Uno a uno todos empezaron a irse hasta que la rubia y el chico quedaron solos. David no se dio cuenta de esto hasta que María le dijo que lo siguiera. A David le pareció raro porque la rubia lo estaba guiando a la parte de atrás del gimnasio, a las duchas. Entraron en las duchas y María abrió una de las regaderas, fue abriendo y cerrando las canillas hasta dejar el agua en caliente-tibio. David se quedó en la puerta sin entender nada. Sol se dio vuelta y se acercó lentamente hacia el chico. David no sabía que pasaba e incluso retrocedió unos pasos. -Bueno bueno no me tengas miedo, solo quiero proponerte algo, una forma de pago nada más, vos me decís si te gusta o no la idea le dijo poniéndose en frente de el y mirándolo de pies a cabeza. David asintió por puro instinto, no le salían las palabras, no entendía que pasaba. -Estoy pasando por un momento de mierda, te cuento: descubrí que mi novio es puto y que me engañaba con mi hermano, y encima quiero sacarme las ganas y todos estos pelotudos pito corto no saben ni coger. Muy trabados muy musculosos todo pero tienen una minoca en las piernas. El negro Ariel viste el que es alto y todo trabado, la pija es más chiquita que mi pulgar le decía mientras le mostraba el dedito de ella. David no pudo evitar reírse. -Te parece graciosa mi vida de mierda le dijo mientras reía y le pegaba un golpe en el pecho en tono juguetón. Al hacerlo agarro al chico de la remera y lo acerco a ella. Lo que te propongo es enseñarte a usar este reverendo pedazo de pija que tenes acá le decía mientras con la otra mano le apretaba el bulto a David. Vos venís y usas el Gym siempre que quieras pero a cambio quiero que al final te quedes y me re contra cojas pajerito. Te parece? Le decía la rubia poniéndole todo tipo de caras provocativas. David no sabía que decir, no le salían las palabras, pensó que estaba soñando o que se había muerto mientras volvía a la casa. Al final decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza. El chico se inclinó y le comió la boca la rubia. Ella tomo el beso como un sí y empezó a morarle la boca con todo su experiencia, mandándole lengua hasta el estómago, estaba muy caliente. La rubia termino el beso mordiéndole el labio al chico. Le hizo una seña para que le ayudara a traer un banco hacia la ducha que estaba abierta y chorreando agua tibia. Al terminar David se acercó y volvió a besar a María, ella lo volvió a violar con su lengua. David aprovecho y puso sus manos en la cola de la rubia, sentía toda la dureza de sus nalgas enormes. María empezó a desnudarse dejando al descubierto su escultural cuerpo, y metió bajo el agua caliente que dejaba relucir toda su belleza. El chico estaba con la boca abierta, ni si quiera las actrices porno tenían semejante figura. Una cola paradita y unas tetas que parecían aún más grandes, toda esta imagen amplificada por el agua que caía en todo su cuerpo y la hacía brillar. María lo miro y le dijo que se bañaran juntos. El chico se sacó la remera que tenía llena de sudor y la tiro al piso pero dudo en sacarse el pantalón. Era su primera vez desnudo frente a una mujer y tenía un gran pudor, sin contar además de que era virgen y que no sabía si lo iba a hacer bien. La rubia se le acerco, lo beso fuertemente y metió su mano en su pantalón. Sintió el enorme bulto de David y se éxito aún más. David se decidió y se sacó el pantalón y se metió bajo la ducha con María. Los 2 se besaban con ganas. David trataba de tocar todo lo que podía, empezó de nuevo por la cola y después subió a las enormes tetas de Sol. Mientras tanto la rubia le acariciaba el rostro con una mano y con la otra le hacia una paja lenta y pausada. Se dio cuenta que su manito apenas podía rodear por completo el grueso pene del chico. -Son tus primeros besos no cierto? Le pregunto Mario mientras pegaba sus tetas al pecho del chico y le acariciaba el pelo. -Si era lo único que David muy avergonzado pudo decir. -No pasa nada hermoso yo te voy a enseñar todo lo que necesitas saber le dijo mientras le besaba los labios con cariño. Saca la lengua lo mas que puedas le ordeno. David hizo lo que la rubia le pidió haciendo un gesto gracioso. -Bueno ahora cuando me beses tu lengua tiene que chocar con la mia. Como si estuvieran peleando le dijo María riéndose. Entendiste? Le pregunto mientras lo empezaba a besar de nuevo dejando que David hiciera lo que le había explicado. El chico entendió muy bien lo que su maestra le había dicho, sus lenguas se cruzaban ferozmente y David intentaba hacerlo lo mejor que podía. Le había divertido mucho el pensar que sus lenguas estaban “peleándose” así que intento ganar ese trade lo mejor que puedo. Pero perdió por bastante ante la experiencia de la rubia. El chico se consolaba teniendo en sus manos los 2 senos de la rubia entre sus manos, acariciaba y pellizcaba sus pezones tratando de emular lo que había visto en algunos videos. La rubia gemía entre besos en respuesta a los toques que su alumno le hacía. Le encantaba eso, estaba hirviendo de calentura. María decidió apagar el grifo de la ducha para que el agua caliente no los terminara mareando. Tomo el pene del chico con sus manos y se dio cuenta que necesitaría una tercera para abarcar el largo completo del trozo de David. -Te voy a pegar una chupada de pija que no te vas a olvidar nunca le decía al oído la rubia. Si estas por acabar avísame asi me tomo toda la lechita, no hay problema que acabes le dijo mientras le mordía el cuello. Seguro vas a tener ganas de sobra para una segunda le decía mientras lo besaba. María empezó a descender poco a poco. Empezó mordiendo su pecho lentamente, mientras lo miraba fijamente. Cuando estuvo frente al enorme pedazo de David pensó que parecía aún más grande. Se quedó mirando fijo el tronco del chico pensando0: Esta cosa es enorme ¿Cómo me voy meter esto en la boca?. Levanto la mirada y le dijo que era lo más grande que nunca había visto mientras se mordía el labio provocándolo. Decidió empezar a pajearlo lentamente tratando de que no hacer acabar su alumno, hasta que no aguanto más y empezó a chupar lentamente la cabeza del pene de David. El chico gemía y estallaba de placer, no podía creer lo que estaba viendo: María estaba entre sus piernas engullendo

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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AAnahistoriasLv1· hace 28 dRelatos

Yolanda y su mama

Hola a todos este es un relato que iva a ser exculisivo para mi blospot pero decidi publicarlo aca ahora espero que lo dizfruten y dejen abajo sus comentarios que estare leyendo muy intrigada beso 😘 Me llamo Yolanda y les voy a contar la vez que descubrí a mi mamá teniendo sexo con el profesor de fútbol de mi hermana menor, mi mamá se llama Hilda y tiene 45 años es de estatura 1.68 tiene unas tetas bastante grandes y de rostro es muy hermosa, el profesor se llama Ernesto tiene 24 años tiene un cuerpo atlético la verdad está de muy buen ver y más ahora que le vi su paquete más me gusta. Bueno esto pasó hace más de 3 años era un sábado que llegue de una fiesta a la casa de mis papas (yo tenía un año que no vivía con ellos me había ido a un depa) entre y cuando me voy a la casa de atrás donde es la casa de las visitas escucho gemidos y pujidos cuál fue mi sorpresa cuando por la ventana veo a mi mamá desnuda y montada en el pene de Ernesto veo cómo el le toca las tetas que suben y bajan y veo a mi mamá disfrutando al máximo, me quede sin moverme no sabía que hacer si entrar y armar un escándalo o quedarme a disfrutar el espectáculo que mi madre me estaba dando, no se si fue por qué venía con algunos tragos pero empecé a sentir mi vagina caliente y empecé a frotarla por encima de mi jeans el espectáculo dentro de la sala continuaba Ernesto se puso de pie y cargando a mi mamá la puso en el sofá y siguió penetrándola yo ya estaba súper caliente y empecé a tocarme mi vagina por abaja de mi tanga me excitaba ver a mi mamá con otro hombre que no era mi papá en eso Ernesto le saca el pene y la verdad se le veía súper rico grueso y grande mi mamá empezó a chupárselo mientras Ernesto le tocaba las tetas la levanto y la puso de perrito y de una se la dejo ir ella gemía cerraba sus ojos y le decía que lo amaba que jamás imagino sentir amor por un hombre más joven que ella, el la empezó a bombear súper fuerte en eso se detuvo se sentó en el sofá mi mamá se montó y empezó a cabalgarlo con mucha fuerza y en eso mi mamá pegó un grito y se retorcía del placer de haber llegado al orgasmo el la beso y le dijo te amo y dos bombeadas más y el termino dentro de ella abrazados se dieron un súper beso y me doy cuenta que yo sin notarlo tengo toda mi mano mojada y estoy temblando de placer me eh venido viendo a la puta de mi mamá coger con su amante, me levanto el jeans y veo cómo ellos se están cambiando y mi mamá le dice que mañana quiere ir al motel se dan un beso en eso me voy y le marco a mi mamá para avisarle que si me puedo quedar en su casa…

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CcristhianpauloLv1· hace 38 dRelatos

Mi Nuera C7

El sábado Nuria no paró de ver una y otra vez las fotos y videos que su suegro había grabado la noche anterior, el primer plano de ella mirando a su suegro con cara de niña sonriente y con el rostro cubierto de esperma la había sorprendido y acalorado muchísimo. ¿Qué pensaría él al ver esa foto, le gustaría y se pondría tan caliente como ella, o simplemente pensaría que es una chica facilona?  – Espero que le guste, Pensaba. A mí me excita verme cubierta por su semen Después miró el video en el que le hacia la mamada y se sorprendía a si misma al ver como la polla de su suegro entraba y salía de su boca sin parar. Nunca antes había disfrutado haciendo una mamada, a su exmarido se las hacía por obligación, pero esta vez lo había disfrutado ella, había sentido una sensación extraña y placentera al ver como su suegro se dejaba hacer y al mismo tiempo sujetaba su coleta con fuerza para que no se retirase.-Eso es porque le gustaba como se la chupaba- pensaba satisfecha. Y cuando tuvo el glande de él en la entrada de su vagina. ¡Dios! ¡Daría cualquier cosa por tenerlo otra vez ahí! Sentir esa cabeza gorda y dura rozando sus paredes vaginales al moverse.  Solo de pensarlo sentía como su sexo se lubricaba, notaba como el flujo descendía y empapaba sus braguitas. N.- ¡Dios! No puedo más, necesito tocarme. Metió la mano bajo la braguita y sus dedos comenzaron un febril movimiento. Rápidamente miró otro video, éste era el que grabó ella cuando Javier penetraba su ano y su vagina con los dedos. -¡Uff que placer! Nunca hubiera imaginado que pudiera sentir tanto placer. ¡Y eso que eran dos dedos! ¿Qué podría sentir si en lugar de dos dedos la hubiesen penetrado dos pollas? Prefería no pensarlo, eso era antinatural. ¡Pero había sentido tanto placer! - Mientras pensaba esto sus dedos estaban follando su coño violentamente. -Como le gustaría tener a Javier allí para que volviese a tocarla, siiii, sus dedos eran más gruesos que los de ella, se ajustaban más a sus paredes vaginales y a su esfínter anal-  Al pensar esto tuvo un acto reflejo y llevó uno de sus dedos a la entrada de su ano. -¿Me dolerá? Pensó- Pero sin dudarlo apoyó la yema del dedo sobre el esfínter anal y presionó despacio, vio como este cedía y la punta del dedo desaparecía dentro, entonces siguió presionando hasta que el dedo desapareció en su totalidad dentro de su ano, sentía la presión del esfínter sobre su dedo.-¿Sería esto lo que sentía su suegro? ¿Qué sentiría si fuese una verga? – Ufff, estaba muy caliente, su dedo penetraba con fuerza el ano mientras con la otra mano acariciaba el clítoris.- ¡Joder, voy a correrme ya! Pensaba. Sin capacidad para controlarse aceleró el movimiento de sus dedos y apretó con fuerza sus piernas cerrándolas intentado evitar que sus dedos saliesen de ese bendito lugar que le daba tanto placer. N.- Siiii, Uffffff. ¡Que bueno! Se dejó caer relajada y pensando en el viaje que le había prometido Javier. Iba a decirle que se olvidase de lo que le comentó el viernes en lo referente a los límites, necesitaba sentirle dentro y si él no lo intentaba se lo pediría ella, quería que se la follase si o si, lo deseaba más que nada. El martes Javier quedó con ella para comprar la ropa, fueron a un centro comercial y en esta ocasión fue él quien llevó la iniciativa, eligió un montón de ropa sin dejar que ella opinase. Nuria estaba emocionada, hacía mucho tiempo que no se compraba tanta ropa.  Él la acompañó al probador y se quedó fuera. N.- ¡Pasa dentro tonto! – Le dijo sonriendo. Javier entró y se sentó en la silla del probador, ella comenzó a desnudarse, al hacerlo Javier no podía quitar la vista de ese monumental cuerpazo, sus pechos erguidos con los pezones en punta, su culo respingón, sus caderas anchas y torneadas. -¿Cómo podía tener la suerte de tener a esa pedazo de mujer delante? Se preguntaba.- Nuria reía al verle y movía sus caderas de forma picarona.   N.- Deja de babear. ¡Tonto! Jajaja. Nuria comenzó a probarse la ropa, se ponía un conjunto y miraba esperando su aprobación, cuando él decía que si ella lo apartaba y repetía la operación, al final había seleccionado un vestido de gasa ligero cortito de color blanco, un vestido rojo largo y ajustado con un gran escote en uve, unos shorts vaqueros, una blusa negra transparente, una camiseta blanca ceñida, dos bikinis con braguita brasileña, un tanga y un juego de lencería erótica negro. N.- Ufff, esta es mucha ropa. J.- No importa, te la mereces, además, nadie la va a lucir mejor que tu. Ella se acercó y le besó en los labios, después se puso de rodillas y comenzó a desabrocharle el pantalón. Javier intentó pararla, pero ella no lo permitió. J.- No, no te compro la ropa para que hagas esto. N.- Shhhh- dijo ella llevándose el dedo a los labios- Yo tampoco lo hago porque me la compres, lo hago porque lo deseo. Dicho esto, bajó el pantalón y el bóxer y rodeó la verga con la mano sacudiéndola hasta conseguir su máxima erección, a continuación se la metió en la boca y comenzó a chuparla sin parar, en su boca entraba y salía la polla de Javier una y otra vez, en ocasiones paraba, pasaba la lengua a lo largo del tronco hasta llegar a los huevos y allí se detenía chupándolos despacio y metiéndolos en la boca, después volvía a pasar la lengua hasta llegar al capullo y se lo tragaba desapareciendo entre sus labios. N.- ¿No vas a grabarlo? Javier sacó el móvil y comenzó a grabar la monumental mamada que le estaba dando su nuera. Seguía sin poder creerlo, ahí tenia a esa belleza de rodillas moviendo su cabeza adelante y atrás mientras devoraba su polla sin parar. Ella mientras, chupaba y de vez en cuando miraba hacia arriba sonriendo para comprobar que seguía grabado. Entonces Nuria cogió la mano de Javier y la llevó a su pelo, quería que cogiera la coleta como había hecho la noche del viernes. Él así lo hizo, cogió la coleta de su nuera y tiró con fuerza sujetando su cabeza mientras empujaba con las caderas hacia adelante y clavaba la polla en su boca. Esto excitó a Nuria y aceleró su mamada, sus labios envolvían la polla de Javier mientras su lengua jugaba con el glande.  Él notó que iba a correrse e intentó retirarse para hacerlo fuera, Nuria sacudió la cabeza negativamente y siguió chupando sin parar, estaba deseando sentir como el líquido espeso y caliente de su suegro inundaba su boca, quería probar su sabor, entonces llegó la primera descarga y notó como un chorro de rico esperma salía con fuerza del pene golpeando su paladar e inundando su boca, al recibirlo siguió sacudiendo la verga con la mano hasta obtener una nueva descarga. – Siiiii, Ummmm, ¡Que rica!- Pensó- ¡Que ganas tenía de recibirla en mi boca!- Nuria siguió chupando hasta extraer el poco semen que aún seguía saliendo, después miró hacia arriba sonriendo y pasando la lengua por el glande recogiendo las últimas gotas. N.- Ohh me encanta el sabor de tu leche...te gusto? J.- No tengo palabras, ha sido espectacular. Recogieron la ropa y se marcharon, ahora había que preparar las maletas para el viaje. ________________________________ El miércoles por la mañana Javier pasó a recoger a Nuria y se fueron al aeropuerto, ella llevaba un short pequeño muy ajustado que definía perfectamente sus curvas, una camiseta blanca muy ceñida con un gran escote que marcaba claramente las redondas y voluminosas tetas y el pelo recogido en una coleta, como a él le gustaba. Todo el mundo la miraba al pasar y ella se sentía orgullosa, hacía mucho tiempo que no se sentía tan deseada. J.- Estás causando sensación, alguno se va a romper el cuello al volverse para mirarte. Ella le cogió del brazo diciendo. N.- Si, ellos pueden mirar, pero el único que va a tocarme eres tú. Cuando llegaron a su destino, Nuria se llevó una grata satisfacción, el Hotel era de lujo y estaba frente al mar, en la recepción Javier pidió una habitación doble con dos camas, pero ella le rectificó y dijo que querían cama matrimonial. Javier la miró sorprendido y ella sonrió pícaramente augurándole las expectativas que se le presentaban. Subieron a la habitación, deshicieron las maletas y bajaron a la piscina, por la noche fueron a un restaurante próximo donde tomaron unos vinos y picotearon algo, después decidieron ir a dormir porque estaban cansados del viaje. Cuando llegaron a la habitación Javier vio como Nuria se desnudaba y se ponía el picardías transparente negro de encaje que él la había regalado hacia dos semanas, solo que en esta ocasión no usaba sujetador, liguero ni medias, solo el diminuto tanga que apenas tapaba su sexo. N.- ¿Así estoy bien? Javier la miraba absorto contemplando esos senos que el picardías era incapaz de tapar y que salían por el escote dejando ver parte de las areolas, sus largas y esbeltas piernas terminaban en un pequeño triangulo negro de tela que, al ser transparente, marcaba la vulva dejando adivinar unos labios hinchados. J.- Estas como siempre, espectacular. Al oírlo, Nuria sonrió y se quitó el tanga diciendo. –Creo que esto me va a sobrar- y a continuación se metió en la cama. Javier se puso un pijama corto y ancho que no podía ocultar la erección que tenía en ese momento y se metió en la cama igualmente. Nuria esperó alguna reacción de él, pero al ver que no hacía nada, se puso de espaldas y aproximó su trasero hasta rozar la mano de su suegro. Javier al notarlo comenzó a moverla casi imperceptiblemente acariciando las nalgas que tenía a su alcance. No sabía cómo actuar, siempre habían comenzado sus noches tomando fotografías y después todo surgía con naturalidad, pero ahora estaban en la cama y él no quería precipitarse, ella había dejado claro la noche anterior que no debían rebasar ciertos límites, así que estaba indeciso y eso le impedía actuar como lo hubiese hecho en otras circunstancias. Entonces ella cogió el brazo de su suegro y lo pasó por su cintura dejando la mano entre sus tetas, después movió sus caderas hasta dejar acoplado su culo a la pelvis de su suegro.  Ahora Javier tenía su pene pegado a las nalgas de Nuria y su mano estaba acariciando los senos de su nuera, la metió bajo el picardías y sus dedos empezaron a jugar con los pezones, primero acariciándolos con suavidad y después apretándolos ligeramente, ella reaccionó de inmediato con un leve jadeo, entonces los pellizcó con más fuerza, lo que hizo que su nuera volviese la cara para mirarle diciendo que le gustaba.- Sigue, me gusta como me tocas- Él continuo pellizcándolos al tiempo que colocaba el pene entre los glúteos de su nuera, ella se movió ligeramente hasta permitir que se acoplasen perfectamente y entonces comenzó a moverlos arriba y abajo haciendo que la verga se deslizase entre ellos una y otra vez. N.- ¿Te gusta mi amor? Era la primera vez que su nuera le llamaba así, Javier respondió que si y empujó sus caderas hacia adelante para frotar con más fuerza su pene contra ese maravilloso culo, notaba como su polla estaba completamente hinchada y necesitaba algo más, estaba bien que ella le masturbara con sus nalgas, pero necesitaba más, necesitaba meterla en lo más profundo de su sexo, deseaba follársela fuera como fuera, aunque ella no quisiera, necesitaba sentir en su polla el calor y la humedad del sexo de su nuera. Nuria mientras, movía sus caderas arriba y abajo notando como el pene de Javier se deslizaba entre sus glúteos, la gustaba sentir como esa polla hinchada se frotaba contra ella, pero eso no le valía, deseaba tenerla dentro, esperaba que él la cogiera por la fuerza si era necesario y la penetrara, había cometido la equivocación de ponerle limites, pero esperaba que su suegro no hiciese caso y la tomase a la fuerza, deseaba ser follada más que nada en el mundo, hacia tanto que no sentía una verga en su interior, la sensación del viernes al tener el glande en la entrada de su húmeda vagina había sido deliciosa, pero esta vez quería más, la quería entera dentro. -¡Cómo deseaba ser follada! ¡Anhelaba que la tomase de forma salvaje, violenta si fuera preciso!- No podía creerlo, siempre pensó en e

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JJulietAriana34Lv1· hace 38 dRelatos

Mi novio... Quiere que me acueste con su amigo.

Buenop, ésta es la continuación de una experiencia que he vivido con mi pareja. Algunos me han preguntado si es real... Como dije en la primera parte, ésta historia es totalmente real; obviamente cambié el nombre de las personas para proteger su identidad. Acá podés leer la primera parte, por si querés entrar en contexto: Buenop, luego de hacerle sexo oral, le pregunté si ya estaba satisfecho con el tema, y me dijo que sí, me alivié, ya que pensé que logré satisfacer su fetiche, peeero me había equivocado. Nosotros éramos estudiantes, yo vivía con mi mamá y él con sus papás; se acercaba su cumpleaños, y también estaba por terminar las clases e iniciar las vacaciones para mí, pero él ya estaba en vacaciones; en esas vacaciones él ayudaba a su papá en el trabajo. Unos días después... Él trabajaba en un hotel con su papá, el cuál era jefe de mantenimiento. Cuando él (mi novio) y yo nos juntábamos yo le notaba medio decaído, con ojeras, le preguntaba qué le pasaba, pero me decía que no pasaba nada. Yo imaginaba que era algo que le venía molestando desde hace días, quizás había pasado algo, le seguí insistiendo durante días, y al final me dijo que esa imagen de mí chapando a su amigo no se iban de su cabeza; yo me lo imaginé, sabía que iba a ser eso y sabía que iba a pedir más, le pregunté qué era lo que quería, le dije que piense bien lo que él quiere, si me quiere a mí o sólo quiere verme acostarme con otro y me dijo que no lo sabía, que sólo le daba morbo la idea de mí haciendo eso; ahí fue cuando me cansé, no quería pensar y parece que él tampoco sabía. Le dije directamente que me diga qué quería, resumiendo un poco me dijo que quería que "lo haga" con otro hombre; era muy obvio que me pediría eso, pero realmente eso era... Otra cosa, no era como un chape o algo, era literalmente serle infiel. No sé si fue por lástima al verlo así, pero acepté; empezaba a entender lo que él quería. Se lo dije con 1 condición: yo elegiría a la persona. Aceptó, y me dijo que yo arregle todo el tema y que le avise; le jodía un poco diciéndole cosas como "todos estos dias estuviste trabajando, dejandome abandonada, no me imagino cuánto te vas a matar a pajas pensando cómo estoy con otro, ¿no?" le decía cosas así, y notaba cómo le crecía la erección, era divertido. Le mandé mensaje a un amigo con el que tenía sexo antes de ponerme de novia, me invitó a tomar unos teres (o tererés) en su casa, (un tereré es... Jugo o gaseosa en una jarra y... No sé, búsquenlo en google) básicamente me invitó a tomar algo en su casa. Le dije a mi novio, y le pregunté nuevamente si eso era lo que él quería, si estaba seguro, me dijo que sí, no necesité más; llegó el día y fui. Le mandé un mensaje cuando llegué, y me dijo que lo mantenga al tanto de todo. Apagué mi teléfono y entré, mi amigo era re buena onda, me invitó adentro y nos pusimos a mirar un programa malísimo en la tele, pero nos cagábamos de risa. Me preguntó si todavía fumaba (yo fumo ocasionalmente, empecé en secundaria con unos cigarrillos sin nicotina que me daban mis amigas, pero después fumaba unos "malboro" que vendían en los quioscos) le dije que sí, que no lo había hecho mucho últimamente pero acepté uno. Prendió uno para él y con el fuego del suyo me prendió el mío. Lo que más hicimos toda la tarde es hablar, fumamos 2 durante ése tiempo mientras nos poníamos al día de nuestras vidas; llegué al punto de comentarle el fetiche de mi novio, la razón por la que le contacté, se mostró sorprendido, me dijo que era rarísimo que un chico, teniendo una novia tan hermosa, quiera que otros estén con ella. Le dije que tampoco entendía, pero al final éso le hacía feliz, y le dije también que yo podía disfrutarlo, dentro de todo... Ahí empezó, nos empezamos a comer la boca, nos empezamos a tocar también; yo le tocaba el torso y él me empezó a tocar la nalga, paramos un momento, él fumó si cigarrillo y me besó, así con lengua, un buen beso; así el humo salía de nuestra boca y al final nos separamos y yo solté por mi boca el humo. No seguimos mucho ahí, le desprendí el pantalón y vi que era... Grueso, y grande también, no perdí mucho tiempo y empecé a hacerle sentir mejor. Ahí en el sillón le empecé a hacer sexo oral. ¡¡Imagen ilustrativa!! para que puedan imaginarse cómo fue. Les cuento detalladamente: le chupé la punta, y ahí estuve unos momentos mientras subía y bajaba la parte de abajo. (básicamente masturbándolo mientras saboreaba la punta) me sentí genial, sabía muy bien y era la primera vez en años que no saboreaba algo de mi novio, me gustó porque él me tocaba la cabeza para que bajara más y que la ponga cada vez más dentro en mi boca, era increíble escuchar sus gemidos, o cómo su respiración se agitaba, me hizo hacerle "garganta profunda" un rato, mientras le seguía haciendo sexo oral; Con el teléfono en mano, seguí... Lo diré vulgarmente, chupándole la pija, cuando le doy un vistazo a mi teléfono veo varios mensajes de mi novio y algunas llamadas perdidas, entré a los mensajes y le dejé en visto, y apagué mi celular para concentrarme completamente en lo que estaba haciendo. Al cabo de un rato, me dijo que ya sentía que venía, me dijo que me ponga de rodillas porque quería acabar en mis tetas. No objeté mucho, me saqué la "blusa" que tenía y ahí acabó, era una buena cantidad, algo cayó en mi boca y bue, lo lamí; realmente estaba demasiado caliente, no lo pude evitar. Resumiendo un poco, luego de eso me llevó a su pieza yyyy lo hicimos, apagué mi celu para que no suene. Seré explícita, me daba por detrás, nos pusimos en diferentes posiciones, como misionero o perrito, las normales. También de espaldas, cosas así, me sentía realmente bien, me puse encima de él y lo empecé a cabalgar, porque se sentía increíble, acabó alrededor de 3 veces ese día, la última ronda no pudo acabar, porque me tenía que ir, se estaba haciendo bastante tarde y los colectivos no iban a pasar, y realmente no quería pasar la noche ahí, mi mamá iba a preocuparse mucho. Me bañé, lo despedí con un beso en la boca y me preguntó si nos volveríamos a ver, le dije que muy probablemente sí, ya que yo sospechaba que eso no iba a saciar realmente el fetiche de mi novio. Volví a mi casa. Al día siguiente prendí mi celular y vi muchisimos mensajes de mi novio, preguntandome qué me pasó y cosas así. Le dije "voy a dormir a tu casa hoy, ahí te cuento". Fui, comenzamos a tener sexo y ahí yo le iba contando, para ponerlo más "caliente" le fui demasiado sincera, como que se sintió increíble, o que era muy gruesa, o que era más grande que la de él... Cosas así, no le dije que fumé porque él no sabía, pero cuando le dije que le hice sexo oral, (o sea, estábamos en medio de coger, así que se lo dije muy vulgarmente, le dije algo como "Se sintió genial cuando le hice una buena limpiada a esa pija") quedó loco, vi que su cara parecía muy sorprendida, pero unos momentos después de eso él acabó, parece que le excitaba mucho pensar que yo les hacía sexo oral, no sé, paramos luego de 1 ronda y nos acostamos, ya que él se sentía cansado; yo me sentí... Sinceramente, insatisfecha, me empecé a acordar de que con mi amigo había estado unas 3 rondas y lo disfruté mucho más, y encima él todavía podía seguir, no pude evitar pensar en eso. Aunque realmente... No era mi culpa, él me había pedido que lo haga, así que sentí que no debía sentirme culpable por pensar éso. Luego de eso pasaron más cosas, se acercaba su cumpleaños, pero... Supongo que eso es historia para otro post. Díganme qué opinan acerca de mi experiencia, ¿creen que debí de sentirme culpable en su momento por imaginarme eso?Otra cosa, ¿quieren que cuente cómo fue mi vida en el colegio y cómo nos conocimos mi novio y yo de manera más profunda? Pensé en contarlo, pero sentí que no les iba a interesar mucho. Por favor, dejen puntos y comenten, así me animo a contarles lo que pasó después de eso. ¡Suerte a todos y buena noche!

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EEfectosexoLv1· hace 38 dRelatos

&quot;El Carlitos&quot; ...

Cuando murió el padre de mi mejor amigo su madre quedó aparte de viuda, incapáz de vaciar la habitación donde dormía su difunto marido cuando se quedaba en la casa. Su único hijo varón " Carlitos " era mi compañero de escuela y amigo de juegos que fueron inocentes hasta ese dia; hasta el dia en que su mamá nos pidió que abrieramos y pusieramos en cajas las cosas que estaban en la habitación a la que ella no quería entrar. A disgusto de mi amigo comenzamos vaciando el placard, bajando la ropa... cuando llegámos al escritorio vacíamos el librero y revisando las cajas llegamos a encontrar una que nos dejó sin aliento. En muchas de las revistas que habia en la caja las fotos de sexo explícito dában a conocer la naturaleza de esas revistas importadas y ocultas, fotos viejas en sépia y otras a color de adultos teniendo sexo. Pitos gruesos y enormes de señores penetrando mujéres y muchas mas... Chicos y chicas, hombres y mujeres prodigandose placer, desnudos, montandose o penetrandose. Hembras sintiendo el rigor de esos " pitos " duros tratando de deslizarse hasta que los huevos del hombre quedaran al borde de la vulva henchida de sexo de hombre... Pero hubo otras que sin querer nos llamaron mas la atención porque nos descubrieron cosas que podíamos hacer sin necesidad de una hembra. No me costó mucho convencer a mi amigo de la necesidad de practicar lo que se veía en las fotos... Probar y que me dijera que sentía cuando su pene entraba en mi boca. " El Carlitos " muy inocente, estiró su pija virgen frente a mi cara, desconfiado al principio... Se estremeció cuando mis labios y mi lengua muy hábiles se deslizaron ensalivando toda la extensión de su órgano sexúal... desde ése dia por casi nueve meses no hubo un dia en que le diera sexo oral a mi mejor amigo...

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EEfectosexoLv1· hace 38 dRelatos

Kity Cat... El Millenial...

Su madre lo había consentido al punto que lo único que sabía hacer era dormir, comer, jugar con la play S y pajearse. Cuando cumplió los 19 un romance repentino de su madre soltéra hasta ahí lo cambió todo. De un dia para el otro quedó solo en su casa sin tener idéa de como llevar la vida. Su ventája era que de tanto navegar por las redes, el sexo y la sexualidad eran monédas de cambio que pagaban muy bien y, cómo un personaje del San Andreas decidió mostrar lo único que poseía y lo hacía un poco mas "poderoso" que otros varónes mortáles por lo ménos de su rango de edad. Un pene colosál, grueso, bien definido, cabezón y dispuésto a mostrarse... Una barra varónil de carne humana que despertaba las mil fantasías y morbos en bocas, conchas, culo y tetas de quien deseára sentirse lleno de pija. Ese tipo de hombrecito que queres sentir contundente y fibroso dandote un placer ultra caliente de sentir... Cuando se le ocurrió que su hombría era vendible acudió a " La tia Chechu" para un consejo y me tiró un par de fotos para que "le diera mi opinión"... El " Guille" se ofrecía solo para mujeres... Y me parecía perfecto teniendo en cuenta que existía mucha MILF ninfómana capáz de educar a este pendejo en el buen uso de esa pija descomunal. Cuenten mis hembritas amigas que sienten con una verga de este tamaño...

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22085martaLv1· hace 38 dRelatos

El taller de mi esposo

Hola, soy Marta. Ahora tengo 35 años, pero desde hace un par de años comencé lo que les voy a relatar. Antes que otra cosa voy a darles cierto datos de mí, soy una mujer casada, me casé poco antes de cumplir los 18, con mi novio que tenía desde los 15, así que no fui una chica que conociera a muchos chicos, mucho menos que hubiera "experimentado", ya saben a qué me refiero. Bueno, la verdad es que para mi edad, aún tengo un muy buen cuerpo, buenas nalgas y unos pechos también muy decentes. Soy de piel blanca y un pelo muy negro. Bien, como les dije soy una mujer casada, mi esposo un hombre no de mal físico, 3 años mayor que yo, tiene un taller mecánico en el patio frente a nuestra casa, y como es obvio van hombres al taller a llevar sus carros a que mi esposo los arregle, por esa razón siempre o casi siempre hay hombres en el taller. Como yo no tengo un trabajo, a lo único que me dedico es a los quehaceres de la casa, lavar, hacer de comer, etc. Y también vendo cosas por catálogo, principalmente lencería y zapatos. Pero casi siempre me la paso en mi casa. Lo interesante de mi vida pasa cuando tengo que salir a comprar para la comida a la tienda que está cruzando la calle, porque tengo que pasar por en medio del taller y como es de esperarse, los clientes de mi esposo siempre se me quedan viendo, obviamente disimuladamente porque ahí está mi esposo, pero siempre puedo verlos voltear hacia mí y casi siento sus miradas en mis nalgas. La verdad es algo que siempre me había parecido un tanto normal y no le prestaba atención, incluso a veces solía molestarme un poco. Y es que por su trabajo, hay ocasiones en que mi esposo tiene que salir a ver un carro fuera de la casa, por lo regular lo llaman se ranchos algo lejos de la casa para que vaya a arreglar sus carros o camionetas del trabajo. Entonces cuando eso pasa, no deja cerrado el taller, según el para que lo clientes no se enojen de ver cerrado, en fin, lo deja abierto. Como es de esperar, vienen algunos clientes a ver cómo van sus carros, si ya quedaron o si hace falta algo. Ahí es donde se pone un poco más pesado, porque al no estar mi esposo, cuando paso por el taller para salir a comprar, sus miradas son más descaradas, muy directas, en ocasiones los escucho murmurarse cosas sobre mis nalgas. Con el tiempo empezó a darme curiosidad, pensaba en qué era lo que decían cuando se ponían a platicar después de que yo pasaba, entonces empecé a imaginar cosas con los clientes de mi esposo. Una ocasión mi esposo salió, se fue desde muy temprano mientras aún estaba acostada, dejó el taller abierto como de costumbre y sus clientes empezaron a entrar. Me pare y los vi ahí como siempre entre los carros, salí a comprar y obvio se me quedaron viendo, yo traía unos leggings azul marino y una blusa naranja de tirantes, debajo traía un cachetero de encaje que se marcaba en el leggings, cuando regrese de la tienda lo mismo, sentí como me miraba y los escuché decir algo sobre lo rica que me veía. Adentro de la casa estaba haciendo mi aseo, mientras pensaba en ellos, en lo que pensaban y siendo honesta me ponía algo cachonda. Entonces me hablaron, me asomé y me pidieron ir a donde estaban ellos, llegué a donde estaban y me preguntaron que si mi esposo iba a tardar, les contesté que no sabía pero que le hablaría para preguntarle. Ya adentro le marqué a mi esposo y me dijo que había salido al rancho de don Paco, (ese era un rancho que estaba algo lejos de la casa, eran al menos unas 2 horas de camino solo de ida) pero me dijo que les dijera que no iba a tardar y que les ofreciera algo de tomar. Entonces preparé una jarra de agua, salí y les dije que no iba a tardar, me estaba dando la vuelta para regresar a la casa y uno me dice: no te vas a tomar un vaso de agua? te quedó bien rica. Entonces voltee y le dije que así estaba bien, pero otro insistió y con algo de nervios decidí quedarme, me sirvieron un vaso de agua y me lo dieron. Mientras tomaba el agua, uno me dijo, hace rato que pasaste, nos escuchaste verdad? Me hice la desentendida y les pregunté, de qué? Y dijo otro, de que estás bien rica. Solo sonreí y les dije, ah sí, algo escuché. Entonces otro dijo, bien rica como el agua, a lo que se nuevo les sonreí, terminé mi agua y les dije que iba a terminar mi aseo. Uno de ellos me tomó del brazo y me dijo, no te vayas, no te molesta que te digamos que estás rica o te gusta? Yo lo miré, le sonreí y le dije, pues no les creo, lo dicen nada más por decirlo, a lo que uno de ellos se acercó más a mí y me dijo, en serio estás bien rica, me encantan tus nalgotas, justo cuando lo decía, estiró la mano y me apretó mi nalga, me hice un poco hacía atrás al mismo tiempo que le decía: no, espérate, qué haces? Cuando me hice para atrás, choque con otro que se había parado justo detrás de mi, al hacerme hacía atrás mi culo chocó en con él y me dijo, tiene razón se sienten bien ricas y me las agarró también. De nuevo me giré y le dije: oye!! Y el primero me jaló hacia él y con una mano me apretó contra él y con la otra me agarró un pecho, sentí en mis nalgas su pene que ya estaba duro, eso y el apretón en mi pecho me hizo quedarme un momento ahí y moverme ligeramente hacía atrás para sentirlo mejor, justo iba a quitarme y el bajo su mano a mi entrepierna y eso me hizo cerrar los ojos y soltar un pequeño suspiro, y de nuevo apretar mis nalgas contra su pene. Ya con mucha más confianza, los otros dos se acercaron y se pelearon por mis pechos pero se inmediato eligieron uno cada quien para acariciar, empecé a sentir sus manos por mis piernas, mis pechos mis nalgas, mi abdomen, en mi vagina, las sentía en todo mi cuerpo mientras mi respiración se aceleraba. El de atrás frotaba mi vagina por encima de mi mayon, tratando de meter sus dedos en medio y lográndolo por momentos, mientras me empujaba su pene en mis nalgas. Entonces sentí como uno metió su mano bajo mi delgada blusa y la subió hacía mi pecho, bajo mi bra y me saco un pecho y comenzó a chuparlo y yo sentía más rico, el otro de inmediato hizo lo mismo, cada lengüetazo y cada succión a mis pechos me hacía soltar gemidos que trataba de contener, entonces el de atrás al ver que ya me tenía metió su mano en mi mayon y por fin metió su dedo con comodidad y empezó a masturbarme, yo estaba tan caliente, disfrutando que se me había olvidado que estaba en el taller, con el portón abierto. Ya muy caliente y con toda la confianza del mundo el de atrás tomo mi mayon por la parte atrás y lo bajo y empezó acariciar mis nalgas ya sin ropa de por medio, de repente me soltó, momento que aprovecharon los otros dos para tomar su turno con mis nalgas y mi vagina, el dedo de este estaba más grueso lo que me hizo gemir un poco más duro y fue entonces que quise sentir su penes y algo desesperada lo tocaba por encima de su pantalón, escuché un ruido de un cinturón y eso me hizo voltear levemente y ver qué el de atrás tenía su pene de fuera, se lo agarró me acercó hacia él y se preparaba para meterlo y lo detuve, y le dije, espera! Los otros también se detuvieron, pensando que yo no quería seguir, pero de inmediato les dije: vamos más atrás, por aquellas camionetas. Mi esposo tenía 2 camionetas grandes que no novia hace mucho, rápido nos fuimos hacia allá y en cuanto llegamos, bajaron más mi leggings y me subieron por completo mi blusa, los otros sacaron sus penes también y mientras ellos lo hacían, el de atrás me inclinó para entonces meterme su pene se un solo empujón y hablarme contra él, entonces por fin solté el gemido ya sin contenerme. Los otros dos se acercaron y me agacharon más para hacerme chupar sus penes que era lo que yo estaba deseando. Entonces ahí me tenían, tocando todo mi cuerpo mientras uno me cogía y al mismo tiempo les chupaba y masturbaba a los otros dos se cambiaban de turno, hasta que al que le tocaba atrás en ese momento dijo, me voy a venir! Solo alcancé a decirle: no te vengas adentro! Se salió de inmediato y pensé que se vendría en mi espalda, pero caminó hacia delante y me puso su pene en frente y lo metió en mi boca y se vino en ella, me tomó por sorpresa que me lo tragué. Mientras el caminaba hacia mi boca otro tomó su lugar y ya me estaba cogiendo, no me daban un respiro y me encantaba, chupaba el pene del el otro, mientras el que ya se había venido intentaba ponerse duro de nuevo mientras chupaba y acariciaba mis pechos. Entonces sentí como el de atrás escupió en culo y de inmediato sentí su dedo entrar en mi culo, tan fácil que me sorprendió un poco, pero olvidándolo muy rápido por lo rico que sentía, al momento sentí como metía otro dedo al mismo tiempo que me cogía y al poco rato también dijo que se iba a venir, sin que dijera nada está vez, se salió y corrió a darme su semen para que me lo tragara. El otro tomó su lugar y me cogía y así por un rato mientras los otros ya estaban poniéndose duros de nuevo en mi boca, yo tenía ese sabor a semen y me encantaba. El que me cogía tenía sus manos en mi cadera agarrando dándome muy duro, cuando dijo me voy a venir, en cuánto lo oí, tomé sus manos y lo jale, sin decirle nada porque estaba ocupada chupando dos penes, el entendió que quería que se viniera adentro y así lo hizo, sentí el montón de semen caliente entrar en mi vagina, solo dije no te detengas dame duro y entonces mis piernas temblaron y tuve un orgasmo tan rico que solté los penes y me agarre de mis rodillas, el de atrás me sujetó también, me tomo unos segundos y me puse de pie. Ellos querían seguir acariciando mi cuerpo metiendo sus dedos, se frotaban sus penes y tomaban mis manos para que lo hiciera yo. En cuanto recupere por completo el aliento, les dije: nadie debe saber de esto y si hay oportunidad se puede repetir, pero por ahora es todo, tengo cosas que hacer y es mejor que se vayan y vengan después. Yo entré a mi casa, me di un baño, pensando en todo momento lo que había hecho con esos señores en el taller de mi esposo. Salí de bañarme y unos 10 o 15 minutos después se fueron. Más tarde regresaron y mi esposo aún no llegaba. Yo salí de nuevo a la tienda y los miraba y ellos me sonreían y me hablaban para que fuera a dónde ellos, yo solo les sonreía. Le marqué de nuevo a mi esposo, diciéndole que se habían ido y ya habían vuelto y me dijo que ya no tardaba. Entonces salí a decirle eso a ellos y en cuanto me acerque rápido empezaron a acariciarme, le dije que ya no tardaba mi esposo, los dejé acariciarme y besar mis pechos un rato, sus penes estaban duros otra vez y los acaricié también, pero les dije que ya, porque podía llegar mi esposo y verme ahí, entonces me fui a la casa, no sin antes recibir apretones en mi nalgas. Eso es algo de lo que a veces pasa cuando mi esposo sale a hacer trabajos fuera de casa. Espero les haya gustado y espero poder escribirles y contarles más cosas después. Espero me dejen sus comentarios, besos.

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KKoferideLv1· hace 38 dRelatos

El asalto a la casa de la modelo

Hace más de 8 años que Lucas y Martín se dedicaban exclusivamente a robar casas particulares, habían profesionalizado bastante su manera de actuar, estudiaban los movimientos de las casas, horarios de salida y entrada de sus ocupantes y robaban cuando no había nadie dentro. Generalmente cometían estos delitos en barrios de un alto nivel económico, para asegurarse un buen botín y no tener que robar tan seguido por el riesgo que esto conlleva. Luego de haber hecho los trabajos de investigación, averiguaron que el dueño de la casa era un abogado que tenía su propio despacho en el centro, seguramente ya había pasado los 60 años pero era evidente que amasó una buena fortuna, tenía su coche Mercedes y una mujer mucho menor que él, no pasaba de los 27 años, era la principal modelo de una agencia de modelaje, tenía una figura increíble, una mujer digna de sueños eróticos. Tanto Lucas como Martín comentaban que una parte del botín iban a ser las prendas interiores de la modelo, pero igualmente no se desconcentraban del verdadero objetivo del robo, es decir, las joyas y el dinero que habría dentro del chalet. Cada sábado a la mañana, el abogado y la modelo iban en el Mercedes rumbo al club de golf y no volvían hasta entrada la tarde, Lucas, que era el que tomaba las decisiones principales, decidió que el próximo sábado entrarían al chalet, ya que los fines de semana no había servicio de limpieza ni nada por el estilo, el chalet quedaba vacío. Martín estuvo de acuerdo y aguardaron los dos días que faltaban contemplando y revisando el plan, no debían tardar más de 30 o 40 minutos, aunque tenían tiempo de sobra, mientras más rápido lo podían hacer, mejor. Llegado el sábado, desde la esquina, esperaron que el Mercedes-Benz clase S color blanco abandonara la casa sobre las 7 de la mañana. Se metieron al jardín saltando la reja, se dirigieron con cuidado al ventanal que había al costado del chalet con las herramientas para forzar la cerradura, cosa que lograron sin problemas. Una vez adentro se relajaron al menos un poco, pero la adrenalina igualmente se sentía fuerte. Empezaron a inspeccionar la casa en busca de objetos de valor, Martín se dedicó a revisar el salón pero no encontró más que un dinero suelto y una colección de medallas que había en la biblioteca, se dirigió a la lavandería a buscar el botín secundario del robo, revisando el canasto de la ropa sucia encontró lo que buscaba, una tanga finita blanca y una colaless negra de encaje, se las llevó a la nariz y llenó su pecho con el olor a hembra que salían de esas prendas, su verga ganó tamaño y se la apretó por encima del pantalón pero no había tiempo que perder, las guardó en el bolsillo y salió de ahí. Mientras tanto Lucas estaba en el despacho del abogado, junto a las escaleras, donde supuso que estaba la caja de seguridad, pero no había más que una computadora y una colección de lapiceras, cada una en su estuche. Lucas le dijo a Martín -Subamos, en el despacho no hay caja fuerte -Seguro en el dormitorio tienen la guita -Respondió Martín Al llegar a la puerta del dormitorio se llevaron una sorpresa, un pequeño detalle se les había pasado. Al ver salir el coche no notaron que solo iba el abogado, por lo tanto la mujer estaba en la casa. Se encontraron con un imprevisto en sus planes, la dueña de la casa estaba dándose una ducha. Martín se empezó a poner algo nervioso y esto no lo dejaba pensar con claridad, Lucas lo notó y le indicó con señas que se quedara tras la puerta de la habitación, mientras él se quedaría junto a la puerta del baño esperando que la modelo salga. Ella salió de la ducha, envolvió su preciado cuerpo de modelo con una bata de seda color crema y se inclinó hacia adelante, dejando caer su cabellera rubia para envolverla con una toalla, luego posó frente al espejo con las manos en la cintura y con una sonrisa en la cara salió del baño hacia el dormitorio. En ese momento, Lucas se abalanzó sobre ella. La modelo sintió como un brazo la rodeaba fuerte por su pecho y una mano que se pegaba a su boca impidiéndole gritar. El susto que se llevó fue de infarto, no había sido capaz ni siquiera de oponer algo de resistencia, tenía el corazón latiendo de manera enloquecida en el pecho. -No te vamos a hacer daño, solamente tenes que colaborar ¿me entendiste? -Le dijo Lucas a la modelo Ella asintió rápidamente con la cabeza, nerviosa. Al escuchar a Lucas, su compañero salió de la habitación, la cargaron entre los dos con energía, arrastrando su cuerpo sin apenas esfuerzo, la metieron en el cuarto y la sentaron en una silla. Lucas le ató las manos por atrás del respaldo de la silla mientras que Martín se paró frente a ella, metió la mano en su bolsillo y sacó la tanga blanca que tomó del lavadero, esto la sorprendió, frunció el ceño, confundida, y al instante su cara se ruborizó completamente "¿por qué tienen mi tanga?" pensaba. Martín con una mano le apretó la cara por los cachetes haciendo que la modelo abra la boca y mientras ella se resistía sacudiendo la cabeza le puso la tanga en la boca a modo de mordaza. Lucas la tomó firmemente por los hombros desde atrás, se inclinó hacia ella acercándose a su oído y le aclaró -Solamente queremos que colabores, te sacamos la mordaza si nos decís donde están las joyas y la guita Ella, que miraba al otro delincuente a los oscuros ojos que se ocultaban tras el pasamontañas, asintió con la cabeza y dirigió su mirada al suelo, "si colaboro y no hago estupideces capaz no me hacen nada y se van rápido", pensó. Después de revelar la ubicación de la caja de seguridad y la clave, Lucas y Martín se apoderaron de las perlas, piedras preciosas, pulseras y una gran colección de relojes de lujo que eran del abogado. Después de los registros Martín se acercó a ella y dijo -Bueno, ahora nos divertimos un poco ¿qué te parece, socio? -No, por favor! ya lo tienen todo, no me hagan nada! -Suplicó la mujer del abogado -¿Quién dijo que esto era todo? -retrucó Lucas, esfumando los pensamientos de la modelo -Aparte esta yegua nos pudo haber arruinado todo el plan, algo tenemos que hacer ¿no? -Añadió Martín volviendo a poner la improvisada mordaza en la boca de la modelo La mujer del abogado nunca se había sentido tan sumisa y vulnerable a los deseos y acciones de los demás, menos aún de dos personas completamente desconocidas en el estado en el que se encontraba, maniatada en un silla, solo vestida con una bata de seda fina que apenas la cubría una palma de sus muslos por lo que tenía que estar con las piernas cerradas para no exponer su intimidad y encima amordazada por su propia tanga usada, sintiendo el sabor de sus fluidos impregnados en la tela. No sabía muy bien por qué pero había algo en todo este ambiente que la excitaba, cerró los ojos y llenó su pecho de aire, intentando ocultar su excitación, pero los pezones se endurecieron bajo la fina bata, delatándola, su rostro se ruborizó en parte por miedo a que lo noten y en otra parte por la inesperada calentura. Lucas desanudó el delicado cinto de la bata y abrió completamente la bata revelando el hermoso cuerpo desnudo de la modelo, ni un gramo de grasa, unos buenos pechos firmes coronados con dos lindos pezones erectos y se podía ver una fina línea de pelos rubios en su entrepierna. Ella seguía ocultando su sexo apretando los muslos -esto erotizaba más la figura de la rubia- y ahora ocultaba su colorado rostro agachando la cabeza. -Mira que tetas increíbles que tiene la rubia -le comentaba Martín a su compañero mientras las sacudía apretando los pezones -Seguro se las pagó el pollerudo del marido para que las disfrutemos mientras el pelotudo está jugando al golf -Respondió Lucas Mientras se reían, ella se excitaba por los manoseos de estos desconocidos, que por cada pellizco sentía una corriente eléctrica que disparaba su calentura. Lucas se paró frente a la modelo y aún con los pantalones puestos tomó la cabeza de la rubia para frotarle el miembro por la cara hasta que se le paró, le sacó la mordaza de la boca y se bajó los pantalones. Ante ella se encontraba una buena verga con un grosor considerable, se hubiera lanzado a devorarla, tenía un olor penetrante a sexo, en esos momentos deseaba ser poseída por ese miembro. Cerró los ojos. -¿Es grande, eh? abrí los ojos. Dale, comela -le ordenó Lucas Ella se inclinó sobre él y abriendo todo lo que pudo la boca fue tragándola toda, la notaba dura y ardiendo, generó saliva para que la fricción fuera menor y comenzó un sube-baja de cabeza que provocaba gemidos de su raptor, era evidente su experiencia en el sexo oral. Mientras esto sucedía, Martín desataba las muñecas de la rubia y la hacía pararse mientras seguía inclinada mamando la verga de su compañero, se paró atrás de ella deleitándose con las piernas de la modelo y la increíble cola firme en forma de manzana, le separó las piernas y pasó los dedos por los labios de la vagina, los tenía mojados. Al sentir esto el cuerpo de la modelo se estremeció, provocando un gemido. -Mira como le gusta. Está caliente y toda mojada la puta -dijo Martín De repente sintió vergüenza de sí misma ¿cómo podía estar excitada y disfrutando si la estaban violando? Pero Martín seguía acariciándole el clítoris y empezaba a entregarse. Solo quería tragarse todo el semen de aquel miembro mientras el otro la hacía llegar al orgasmo. Martín se arrodilló tras la modelo, separando las nalgas de la modelo con las manos provocando que se separen los labios mojados de la vagina, invitándolo a pasar la lengua por su rajita. Comenzó a devorar esa concha con rudeza y a meterle los dedos mientras le lamía la entrada del culo. Ella aumentó el ritmo de la mamada, le encantaba lo que sentía debajo, los dedos del delincuente entraban y salían sin parar de su caliente y húmeda vagina, estaba por tener un orgasmo siendo violada y estaba más excitada que nunca. Lucas ahogaba los gemidos de la rubia enterrando la verga lo más posible en su boca, sacó su miembro, la tomó de los pelos y tiró para atrás haciendo que levante la cabeza. La modelo tenía la cara fuera de sí, completamente roja al igual que sus labios debido a la felación, ahora gemía libremente por los estímulos que le causaba Martín. - Como te gusta trola, eh? Al final va a ser lo mejor que te pasó en tu puta vida -le dijo Lucas, pasándole el rabo ensalivado por la cara. -Dejame que me voy a cojer a esta como necesita - Ya la dejé lista, amigo -Le comentó Martín, que lamentó no ser el primero en cojerla. La mujer del abogado aprovechó estos instantes de cambios de lugar para reponerse de la posición incómoda en la que estaba, permaneció parada esperando las órdenes de estos delincuentes que estaban sometiéndola. Lucas dió un pequeño rodeo observando la mujer top model que tenían enfrente, desnuda, con las nalgas coloradas, agitada y con la melena rubia revuelta, ni en sueños hubiera pensado que esto fuera posible. Se paró a su costado, apoyando el miembro en su cadera. La tomó del cuello con una mano y le ordenó que separe las piernas. Comenzó a nalguearla fuertemente con la otra mano, a cada nalgada ella daba un pequeño salto apretando la mandíbula y cerrando los ojos. Nunca la habían tratado tan bruscamente, pero le gustaba, quizás era por la situación única e irrepetible... Lucas seguía tomándola del cuello y ahora palmeaba un poco menos fuerte la extensión de la vagina, que en cada golpe estimulaba el clítoris provocando una descarga eléctrica de placer en la rubia. -Cojeme, por favor -Murmuró la modelo -Aah, que putita resultaste -Respondió Lucas. -¿ahora pedís pija? te vamos a dar pija. Lucas se paró detrás de ella, la agarró con una mano de las muñecas por su espalda y la hizo inclinarse hacia adelante, hasta tener frente a su cara el miembro de Martín, que era un poco más chico que el de su compañero, pero más grueso. Tenía las piernas completamente estiradas y separadas, con el culo en pompa como una buena perra caliente. No tenía ningún punto de apoyo estable, si Lucas la soltaba caía hacía adela

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TTalamontesLoriLv1· hace 38 dRelatos

4. Itzel

Luego de lo sucedido con Cass, comenzó la cuarentena por la pandemia, lo que ocasionó que varias de las sucursales cerraran y algunas con entrega a domicilio, las clases las comencé a dar en línea y en el trabajo casi todo era desde casa. Todo esto generó que ya no pudiera salir, me quedé encerrado por al menso 4 meses, luego, el trabajo poco a poco se empezó a restablecer, a veces iba a algunas sucursales, otras veces a la oficina, pero todo era muy limitado. En una de esas ocasiones, me tocaba ir a la sucursal más cercana a la casa de Itzel, esa sucursales había estado cerrada durante esto tiempo, debía revisar los productos, limpiar y acondicionador, ya que estaba próxima a reabrir. Sin pensarlo, le escribí a Itzel, comentándole que iría a esa sucursal: - Hola Itzel, oye el día de mañana iré a la sucursal que está cerca de tu hogar - Hola Charly ¿Necesitas que te ayude con algo? - Sí, tengo algo con lo que me puedes ayudar - Dime qué es y si puedo, ya sabes que sí - Es algo que tengo, que está siendo apretado por el pantalón - ¿Es grande? ¿Grueso? - Pues sí, algo grande y grueso - ¿Y qué debí hacer con eso? - Puedes hacer varías cosas, lo que tú prefieras - Te enseño qué es y me dices si me puedes ayudar y cómo lo harías Le mandé una foto en la que tenía puesto un pantalón muy ajustado lo cuál hacía que se notara la erección que tenía - Muy bien Charly, mira, tengo varías opciones. Itzel envío primero un GIF en dónde introducía a su boca 3 dedos, lo hacía lentamente y los metía todos, al final se notaba un ligera arcada, luego envió una foto de su vagina y después una foto en la se estaba abriendo las nalgas y metido en su ano, un plumón - Tú eliges cuál y cuándo te ayudo - Bien Itzel, en estos día iré a la sucursal, te veo ahí para que me ayudes Así quedamos, el día acordado, llegué al sucursal, comencé con mis tareas, luego de un rato, Itzel llegó, apenas iba entrando cuando se abalanzó sobre mi y comenzó a besarme. Nos estábamos besando muy intensamente, de pronto la aparte, quería ver cómo iba vestida, llevaba una blusa holgada sin brasier, unas botas altas y un mini short blanco. Yo comencé a quitarle la ropa, la dejé sólo con las botas puestas. Luego, Itzel se hincó y comenzó a lamer mi miembro por encima del pantalón mientras bajaba la cremallera, luego metió su mano y saco mi verga, se notaba que la extrañaba, la miró por un instante y sin pensarlo de un sólo empujón metió casi toda a su boca, se quedó un rato ahí y luego de dar una arcada, la sacó, tomó aire y volvió hacer lo mismo, luego le dije: - Creo que necesitas ayuda Puse mi mano en la parte de atrás de su cabeza, ella tomó aire y yo la empujé contra mí, en un primer momento, sólo volvió a entrar igual que antes, sin embargo, yo empujé más fuerte y esta vez, sí le entró toda, así la mantuve, Itzel comenzó a querer hacerse para atrás, yo no la dejaba, entonces ella comenzó a empujarse con sus manos y fue ahí donde la solté, ella sólo me volteó a ver, con lágrimas en sus ojos y saliva escurriendo por su boca, respiraba rápidamente, entonces la tomé del cabello, la lleve contra una pared, misma posición, sin embargo esta vez hice que recargara su cabeza contra la pared, me agaché, lamí la saliva que le escurría y una lágrima, ella respiró, y de un sólo empujón, metí toda mi verga en su boca, de pronto ella sacó su lengua y comenzó a jugar con mis testículos, hasta que comenzó va faltarle el aire, ella sólo comenzó a aflojarse, cuando noté eso, saqué mi pene de su boca, Itzel respiraba lentamente, con lágrimas en sus ojos y mucha más saliva escurriendo de su boca. Entonces la tomé de los brazos, la levanté, yo me senté en una silla, ella estaba parada, a punto de desmayarse, entonces la acomodé, pusé mi verga en sus vagina y ella sólo se dejó ir para atrás, de un sólo movimiento quedó penetrada, Itzel sólo dió un gemido y luego recargó su cuerpo sobre el mío, yo comencé a masajear su clítoris mientras que con la otra mano, jugaba con sus pezones, así estuvo por un rato mientras se recuperaba, una vez que se recuperó, comenzó a moverse, de arriba a abajo, cada vez más fuerte, hasta que tuvo un orgasmo, hizo una pausa y luego comenzó de nuevo, está vez lo sentones que se daba eran muy fuerte, el sonido de sus nalgas rebotando en mi pelvis era tan fuerte que opacaba sus gemidos, de pronto mi verga se salió de su vagina, hicimos una pequeña pausa - Bésame cómo la putita que eres- le dije - Soy tu alumna la puta, házme tu puta Nos besamos y luego Itzel la tomó con su mano, la apunto a su ano y comenzó a empujarse, no la había estimulado, no había dilatado si ano, no uso saliva para lubricar, sólo sus fluidos vaginales que había en mi verga, cada vez se empujaba más fuerte, su ano poco a poco cedía, primero entró la cabeza, Itzel siguió haciendo presión, hasta que de golpe entró toda mi verga, en ese momento, ella tuvo un espasmo en el que se tensó y luego se relajó, luego comenzó a moverse lentamente, de arriba a abajo y comenzó va aumentar el ritmo como lo había hecho antes. Luego de un rato, cuando estaba por venirme, saqué mi verga y eyaculé en sus espalda. Terminamos, nos limpiamos y mientras yo continúe haciendo mis tareas en la sucursal, estuvimos platicando por un buen rato, ella me dijo que había extrañado los encuentros y quedamos que poco a poco los reanudaríamos

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Ttortuga7890Lv1· hace 38 dRelatos

El secreto de mama 7

Siete Narrado desde el punto de vista de Daniel El resto de ese día no tuve oportunidad de abordar a mi madre en ningún momento,ya que la mayoría de el tiempo o se la pasaba con mi padre o jugando con mi pequeña hermana mientras que      mi hermano se la pasaba encerrado en su mundo. Como se lo había prometido tampoco intente nada delante de mí familia, aunque debía admitir que ganas no me faltaban. Lo que si me frustró  bastante, es que recién tuve la chance de poder estar con ella cuando anocheció. Ya era bastante tarde cuando mis hermanos se fueron a dormir, seguido de mi padre que viéndose bastante agotado se fue directamente a la cama. Mi madre no obstante se hallaba en la cocina terminando de lavar algunas cosas que habíamos usamos para la cena, cuando no pudiendo contenerme más fui a buscarla. Al verla de espaldas me deslice con suma cautela y logrando posicionarme en su detrás apoye de forma descarada mi cuerpo sobre el suyo y colando mi cabeza sobre su hombro, le susurre suavemente al oído – te deseo tanto, que me estoy volviendo loco. Pensando que haría algo por alejarme espere su reacción, pero me sorprendió terriblemente cuando ella se recosto sobre mi cuerpo y apoyando su culo sobre mi aparato que a esa altura ya estaba mas que parado, me dijo con voz melosa – estoy Igual, pero por el bien de todos debemos contenernos. Escuchar esa confesión me puso loco, así que mandando todo por el caño agarre los pliegues del vestido veraniego que portaba y metiéndole mano por debajo del mismo, conseguí levantar los pliegues de su prenda dejando su culo en pompapara mi total satisfacción. Desesperado tome su tanga y se la baje hasta conseguir que quedará en sus pies y haciéndolo mismo con mi ropa deje mi reluciente pene a la vista de cualquiera, luego tome sin perder tiempo su cintura y logrando poner la cabeza de mi pene directamente sobre la entrada de su concha. La ensarte de tal manera, que empecé a cogérmela con mucha desesperación. Ese polvo carecía de cariño alguno, puesto que en ese momento lo único que quería era deshacerme del deseo que sentía por ella y lograr marcar a su vez su cuerpo para así hacerle saber que de ahora en mas ella era de mi propiedad. Por lo que cogiendo como animales, arremetía contra ella mientras bufaba como un auténtico toro. Mientras que ni madre a su vez recibía mis acometidas con agrado, en tanto soltaba varios gemidos que intentaba contener. No se cuantos minutos estuvimos acoplados, solo se que cuando logre correrme lo hice de tal manera que me asegure de llenarle la concha de semen.   Más calmado me fui saliendo de ella y apenas extraje mi miembro, note como de su cueva empezaba a salir parte del semen que le había regalado. Contento con ello vi que estaba bastante agitada, a lo que deseando hacerle mimos me acerqué a su cuello y dándole varios pequeños besos le susurre al mismo con anhelo –escapemos mañana. Una vez que logró tranquilizarse giro su cuello y viéndome con cierta curiosidad,me pregunto – como lo haremos? Mientras me ponía a pensar tomaba la ropa que había arrojado al suelo y colocándomela,vi de reojo como mi madre tomaba su tanga. Pero en vez de ponérsela de vuelta,se llevo la prenda a su entrepierna y sorprendiéndome, ella se puso a limpiar parte de los fluidos que le corrían por las piernas con su tanga. Verla tan desinhibida en mi delante comenzó a excitarme otra vez, pero sabiendo del peligro que corríamos si volvíamos a la acción me aguante como pude. Luego trague el nudo que tenia atrapado en mi garganta y pensando como haríamos mañana para tener cierta libertad, me quedé en silencio. Pasaron varios segundos y no encontraba una solución a nuestro problema, pensé que estábamos verdaderamente atrapados. Ese pensamiento hizo que pusiera una  cara de total desilusión, no obstante esta meduro poco. Ya que de la nada mi madre soltó al aire – creo tener una solución. Contento con sus palabras la tome de vuelta entre mis brazos y como si de una amorosa pareja nos tratásemos, le di un beso en la mejilla en tanto le decía  - Cuéntame. He visto que hay caminos para hacer senderismo que parten de diferentes lugares dela casa – comento – así que pensé que ir a caminar temprano por la mañana no,nos caería mas, que te parece? Sorprendido que tuviese semejante idea, solté en repuesta – eres una genia mamá, los sabes? Orgullosa por mis palabras se zafo de mis brazos y dando media vuelta, me soltó en tanto me miraba – bien ya que tenemos solución a nuestro problema, creo que deberíamos ir a dormir si queremos salir temprano mañana. Realmente no quería dejarla ir, pero sabiendo que no podía hacer otra cosa. La deje pasar, no obstante cuando estaba pasando por mi costado de forma repentina le di una pequeña nalgada que la tomo por sorpresa. Al principio pensé que me había excedido un poco y que de seguro se enojaría, pero no sucediendo eso y haciendo todo lo contrario. Ella me regaló una pequeña sonrisa y dándome a entender que le había gustado, se despidió diciéndome – nos vemos mañana temprano. Ya en mi cuarto me recosté en mi cama y pensando en todo lo que había sucedido ese día, intente dormirme. Pero no consiguiéndolo por la ansiedad que me invadía, esa noche casi no pude cerrar mis ojos. Había cabeceado en varias ocasiones, pero no pude dormir como debía. Así que sin darme cuenta amaneció y mi ansiedad solo aumento cuando de la nada, alguien toco mi puerta. Sabiendo quien era me levanté con excesiva prisa y abriendo la puerta con desesperación,me topé con mi madre que a diferencia mía. Se notaba mas fresca que una lechuga. Llevaba encima solo un short vaquero, unas zapatillas deportivas y una remera corta que mostraba gran parte de su firme vientre. Por lo que embelesado, solo pude escuchar que me decía – no estas listo aún? Como un autómata moví mi cabeza de forma negativa, mientras ella desesperada agregaba – deja de mirarme y apúrate, que todavía nadie esta despierto. Haciéndole caso con rapidez me coloque una remera, un pantalón corto y una zapatillas. A lo que listo la seguia en tanto notaba como movía su culo a cada paso que daba,no obstante cuando estaba a punto de darle un pellizco a tan perfecto trasero,de la nada una voz nos pregunto – a donde van? Kevin mi hermano apareció de repente con un vaso de agua en su mano, mientras que mi madre completamente nerviosa no supo que responder. A lo que intentando verme lo más normal posible, le contesté enseguida – vimos algunos senderos por ahí y decidimos ir a dar una larga caminata – mi madre loca por los palabras me dio una mirada asesina, a lo que ignorando la le pregunté – quieres venir? Kevin nos miro por algunos segundos y decidiendo no ir, soltó al pasar – no gracias. Diciendo esto volvió a su cuarto y mientras mi mamá suspiraba con cierto alivio, me dijo con enojo – estas loco. Lo tenía calculado – me excuse añadiendo – Kevin es bastante flojo para los deportes, así que deduje que si lo invitaba lo más seguro es que no vendría. Sorprendida mi mamá no agrego mas y poniéndose en camino, me dijo – vamos antes de que se despierte alguien mas. Segundos después ya estábamos afuera y tomando la primera senda que vimos, nos escabullimos por allí y notando como mi corazón me latía con fuerza a medida que avanzábamos. No podía quitar los ojos del esbelto cuerpo de mi madre. No se cuanto tiempo anduvimos, solo se que no pudiendo aguantar mas me arroje sobre ella y tomando su mano la jale hasta lograr meterla en un espacio que habia entre varios árboles, que a su vez nos daba bastante intimidad. Ya allí empecé a besarle con desenfreno y solo deje de empujarla, cuando su cuerpo choco contra un grueso tronco de uno de los árboles. Loco de deseo metí mis manos por debajo de su camiseta y llevándola directamente hasta sus pechos,intente tomarlas con su fino corpiño puesto. Esto le robo un suspiro, cosa que me calentó mucho más a si que continuando tome su camiseta y sacándosela de encima. Le deje únicamente con el corpiño puesto. Se veía increíblemente sensual, no obstante deseaba algo más que sexo en ese momento. Deseaba dominar la por completo, así que con cierta autoritaria le dije – chupa mela. Sorprendida ella me pregunto – que? Quiero que me la chupes y no continuaré hasta que hagas lo que te pido – sabia que mela estaba jugando, estaba consciente de que si ese juego a mi madre no le gustaba. Mandaría todo al diablo y regresaríamos a casa, como si nada de lo que estábamos pasando sucediera. Pero insolentemente mi jugada al parecer funcionó ya que sin dejar de mirarme mi madre se agachó y arrodillándose en mi delante, con cuidado tomo mi Bermuda y bajándome primero esta prenda. Dejó al aire mi erección la cual estaba atrapada en mi ropa interior. Realmente parecía una carpa de circo de lo parado que estaba, a lo que intentando sacarme el malestar que tenía  quise acomodar mi visible erección. Pero mi madre impidiéndomelo,  empezó a acariciar mi pene por sobre la tela de mi bóxer y sacándome un gemido con sus movimientos pego mi pene a su cara y frotándose el mismo sobre su mejilla  me dijo – esta tan caliente, que me quema la cara. Desesperado deseaba que Continuara y para mi felicidad lo hizo, ya que tomó la cintura de mi ropa interior y bajándomelo. Logro liberar mi miembro que a esa altura estaba en todo su esplendor y dando algunos saltitos. Sin que le dijera nada se metió parte de este a la boca y mientras comenzaba a chupármela con maestría, yo de a poco tomaba su cabeza por detrás e intentaba marcar el ritmo que deseaba de esa felación. Cerraba los ojos mientras me dejaba llevar por la emoción, de vez en cuando lograba abrirlos  y veía la cabeza de mi madre que subía y bajaba con autentica desesperación. Completamente excitado deje que ella me diera placer con su boca, hasta el punto que no pudiendo mas. Me corrí inevitablemente dentro de la misma, soltando tres chorros que salieron directamente disparados hacia su garganta. Cosa que provoco que tuviese que tragarse la corrida, para que así no tuviese que ahogarse con la misma. Mientras que yo a pesar de haberme corrido conservaba cierta erección que para mi suerte no había bajado, una vez que salí del extacis en el cual me había sumergido vi a mi madre que se incorporándose y no dejaba de sonreír y mientras lo hacia llevaba sus manos a su espalda solo para que segundos después viera como su corpiño volaba y caía directamente sobre la tierra del en la cual nos hablábamos. Ya con las tetas al aire jugo un rato con ellas para mi total deleite, primero hizo que sus pezones se chocaran para luego sin tapujo algunos se las amasara  para hacerme ver el par de manjares que de seguro devoraría. Por lo que no haciéndola esperar por más tiempo me reuní con ella y tomando sus mamas, las devore en tanto las manoseaba con total deleite. A esas alturas sus pezones están tan erectos que rayaban las Palmas de mis manos,a lo que no desaprovechando la oportunidad me hice de ellos y estirándoles concierta fuerza. Conseguí que arrojará verdaderos alaridos de placer. Realmente estaba perdida de placer y eso lo note mas cuando me agache esta vez yo y bajándole los shorts vaqueros que llevaba, me lleve una grata sorpresa al ver que su tanga estaba mas que humedecida por lo excitada que estaba. Murmurando una plegaria por lo bajo tome su fina tanga y deshaciéndome de la penúltima prenda que portaba, deje a la vista su concha la cual estaba enchastrada por sus propios jugos vaginales. Deleitándome con semejante manjar me fue inevitable el no probar su fruto prohibido y acercando mi cara a su ostra, comencé a comérmela de tal manera que mi madre no conteniéndose arrojaba gemidos que sonaban por todos lados. Mientras que usaba sus manos para empujar mas fuertemente a su entrepierna y así poder lamer mas perfectamente su concha. Me estaba quedando sin aire, pero no me importaba ya que iba a ser un auténtico placer morir de esa manera. No obstante cuando pensé que me ahogaba definitivamente,mi madre me soltó y mientras caía de culo al piso vi como

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LLaCerdisimaLv1· hace 38 dRelatos

Intento frustrado

Me quiso violar pero, no pudo!   La cosa fue asi, desde el principio: Como ya todos saben, aparte de mi trabajo independiente tambien por la mañana soy empleada domestica. En una de esas casas de confianza me dejan trabajar sola, sin Su presencia dentro de la casa. Hace unos dias, llegue a esta casa y los dueños se estaban por ir, me avisaron que venia alguien que estaba de Viaje y tiene su Llave. Luego los Dueños se fueron y quede sola, barri limpie un poco... la cocina el baño...  sali a fumar y segui limpiando las habitaciones, luego de un rato siento que entran a la casa. El muchacho recien abria la puerta, yo me acercaba al living sacandome los guantes y me mira sorprendido, me dice: -Vos Sos Jazmin? - y yo lo miro como diciendo ¿q caraj...?... oseaaa "Si" le digo, y le pregunto "¿Nos Conocemos?"  Y el Muchacho empieza a darme.... TODA.... Una Confecion.... de sus ratoneos, pajas, sueños,  ... y yo ahi escuchando paradita y regalada  mientras se me acercaba como un Lobo Feroz Hambriento, hasta que me abraza x detras y sus manos manoseaban mis 115cm q tengo aqui delante mio y las palabras de este muchacho confesando la veces que me veia caminar ,delante de El con estos escotes...  (Este es el q tenia puesto en ese momento) apoyada con la pared Mientras su abultado paquete que se posaba entre mis nalgas, se la senti y la toque con mi mano y me esperada una cosa gruesa.... mi cuerpo pedia MUCHA PENETRACION... pero este tipo esta muy ancioso de cojerme las tetas!... Y se lo ofreci... como una Putita q quiere q la cojan Las Tetas! Y cuando me hizo arrodillar mmm... vi ese bulto q marcaba una cosa grande. Me desespere y saque su pija del pantalon, era una verga en punta como una frecha! 😍... me la meti en la boca.... ayyy... q facil de tragarmela pero gruesa al final, me la tragaba entera y la sentia dentro de mi garganta casi sobre en el huquito de mi cuello! me cojio las tetas... me agarraba del pelo y me obligaba a tragarme su verga, todo el tiempo me hablaba y confesaba cada experiencia q surgia cuando nos cruzabamos o me miraba. Como q siempre viajabamos juntos, me vio ser apoyada, el me apoyo tambien me manoseo la cola, me vio escotada y siempre se me ponia cerca y q solo le gustaba verme las tetas. Nunca supo a donde iba o porque tan asi, solo viajaba conmigo y no era siempre. Me puso en 4 en el suelo, me bajo el short y me corrio la tanga a un lado y me la metio x el culo... ayyy papi... que delicio se sintio! Costo metermela de una pero me la metio y me cojio tanto q me tapaba la boca. A pesar de q la casa estaba al fondo... nadie habia en el terreno. Solo eramos nosotros! En fin, hizo de mi culo lo q quiso. Me deje le regale mi culo me hizo venir y enchastre el suelo. Mis piernas temblaban y me tire al suelo sobre mi acabada, pero el HDP siguio dandome por el culo y fue peor... fue mas delicioso y no queria q pare! Tenia todo su peso arriba mio, El es medio Fortachon! Y su pija  me daba con todo su peso y era imposible no sentir dentro de tu culo como te estan entrando duro y sin parar con algo puntiagudo y sigue grueso al rato.... no queria tener el culo lleno de leche, pero la idea no estaba tan mal! ....Le pedi al muchacho q me acabara en la boca. Me la quiso sacar del culo y ya no queria q salga, pero queria tener el culo limpio, pero bue... me la saco, se me puso adelante mio mi culo la sentia agujereada, vi su verga y enseguida me la meti en la boca. Se la mame lo lleve contra la pared y un buen rato me la estube comiendo... hasta q me la puse entre las tetas y le hice la turca, lo mire y me acorde de lo q me decia y le respondi de algunos viajes... si iba algunas falsas entrevistas de trabajos y algunos encuentros. Tambien le conte (mientras le seguia haciendo la turca) mi vida desde aquellos años hasta el dia de la fecha. Y le confese q una vez choque con El de frente en una esquina y revotamos, me miro y se quedo mirandome las tetas y no dijo nada, pero se quedo mirandolas un rato y se fue.... y le gusto a El esa confesion y enseguida me la saco de entre las tetas y me la metio en la boca y enseguida acabo llenandome la boca de leche, esta muy calentita y jugosa... su pija seguia delante mio y tenerla en mi boca con su lechita mmmm.... ayyy q rico manjar! Se la segui chupando un rato hasta tragarme su leche y dejarla bañadita y limpia de...  baba! Espero que lo hayan Disfrutado, dejen comentarios y puntos, los leo y  mientras puedo respondo! ...asi me dejan ganas de seguir Publicando! Besos a sus Vergas y Conchas!

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DdulcesplaceresLv1· hace 39 dRelatos

Perdido por ti

Primero, todas las entregas de los mejores post Como siempre, podes escribirnos a dulces.placeres@live.com, te leemos PERDIDO POR TI Siempre preferí engañarme a ver la realidad, ella era para jugar en las grandes ligas, jamás estaría a su altura, y sabía que hiciera lo que hiciera jamás sería suficiente. Yo era un joven de futuro brillante, estaba haciendo mucho dinero invirtiendo en las bolsas de comercio, había estudiado para ello, era lo que me gustaba, y los billetes habían llegado a mi demasiado pronto, de esa forma en que te marean y no puedes mantener los pies sobre la tierra, una situación difícil de manejar. Me había comprado un dos puertas importado y un departamento enorme en la mejor zona de la ciudad. Tenía chicas a elección, esas chicas que se enamoran de tu bolsillo, y no me importaba que así fuera, yo también solo buscaba momento de placer. Tuve la idea de modernizar a mi gusto ese departamento, tenía muchas ideas locas y jóvenes y así contacté a Marianela Ballesteros, una joven arquitecta para que se encargara del tema. No la conocía, no sabía quién era, si era buena en lo suyo, nada, tampoco me importaba, solo vi su foto entre tantas, me había parecido tan bonita como intrigante y asumí que entre negocios y negocios terminaríamos en la cama. Pero Marianela sería diferente, a la primera insinuación de mi parte, me miró fijamente a treves de los vidrios de sus anteojos y me paso un freno con sabor a hielo, me dijo que ella era profesional y que nuestra relación sería meramente profesional y que, si esperaba otra cosa, pues podría buscar otra persona. En esos días, yo no estaba a costumbrado al rechazo de una mujer, y Marianela se transformaría en mi obsesión, dejé que ella tomara la iniciativa y fuera por delante de mí, hacía caso a todo, solo ponía el dinero y en tres meses tendría un departamento nuevo, solo que no estaría realizado a mi medida, sino a la suya. Nuestra relación se terminaba, en el roce de esos días nos habíamos conocido bastante, ella sabía de mi dinero, de mis inversiones bursátiles, me notó un tipo inteligente, yo también vi en ella una mujer atrapante, inquietante, demasiado madura para su corta edad, independiente, y secreta, sobre todo secreta, porque ella tenía un lado oscuro del cual jamás hablaba La invité a cenar, y luego la invité a mi departamento, terminamos en mi cama, y descubrió los secretes que el dinero no podía comprar, el tamaño risueño de mi pene y el problemita de la eyaculación precoz. Poco después, en la penumbra del cuarto ella se vestía para volver a su casa, le pedí que se quedara a dormir, pero ella me dijo que seguramente en otra oportunidad, tendría un día complicado por delante y debía descansar un poco. En su cara se dibujaba la insatisfacción y me sentí un fracaso de hombre. La dejé partir y supe que era el final de una situación que nunca había comenzado. Pero no era una persona acostumbrada al fracaso, debí entender que las piezas no cuajaban en el rompecabezas que se me presentaba, pero días después dejé mensajes en su celular, del que no tendría respuesta, y luego otro, y otro más, y no dejaría de hacerlo hasta que escuchara de sus labios que no tendría una oportunidad a su lado. Gané por cansancio, le arranqué a desgano una segunda cita para hacer las peores de las jugadas, intentar comprar su corazón con mi bolsillo, me abrí con ella como con nadie y la perra mordió el anzuelo. Salimos una vez, y otra, y otra más, en la balanza le pesaban más mis billetes que mi pobre performance sexual, y preferí engañarme, mentirme, decir que todo estaba bien, fui feliz presentándola en mi familia, a mis amigos, empezar un noviazgo de enamorados, tristemente condenado al fracaso. Un par de veces intentó terminar la farsa, pero en cada vez yo corría como u niño a su lado, mi alma estaba abierta, y ella tomaba lo mejor de mí. Le propuse casamiento, si, de blanco, un gran vestido, una mejor fiesta, ella me rechazó, y volví a hacerlo poco después, y como con los mensajes de celular, no aceptaría un no dé respuesta, tontamente pensaba que haciéndola mía ante un altar, alejaría de mi cabeza todos los fantasmas de otros amores, porque mis celos me dejaban adivinar que ella tenía amores paralelos, mejores, perfectos, quienes si la hacían feliz Era hasta insano, había tenido en mi cama cuanta mujer había deseado tener, pero me fui a enamorar como un tonto de aquella que jamás me entregaría su corazón Y ya en esa misma noche de bodas las cosas arrancarían fatales para mí, yo tenía muchos amigos varones invitados, ella también... Y a pesar de todo lo íntimo que suponía ser la ceremonia, en plena fiesta, ella estaba demasiado pendiente de su celular, escribiendo mensajes, y ni siquiera en ese momento, logré que fuera solo mía. Y olí el engaño en esos minutos en los que estábamos separados, desentendidos, saludando familiares y amigos, y cuando la veía a la distancia con su impecable vestido de blanco, desentendida de mis ojos observadores, ella estaba demasiado íntima con alguno de sus amigos, risas, gestos, toques casuales, solo lo dejé pasar, una vez mas Los días de convivencia bajo el mismo techo sol empeorarían las cosas, realmente Marianela se aburría conmigo, por mi pequeño pene, por mi precocidad, y me desgarraba el corazón cuando la cogía y ella solo estaba en otro sitio, fumando, con la mirada de lado, inexpresiva, o mirando cualquier cosa en su celular, fría como el hielo y la incompatibilidad de la cama, como una mancha perversa invadió todo nuestro hogar, nuestros días, nuestra convivencia. Ella dio un paso adelante, una noche me lo presentaría en la cama, había pasado por un sex shop y había comprado un arnés con una verga de juguete bastante generosa, mucho más grande larga y gruesa que la mía, y ante mi reproche al sentir herida mi masculinidad, muy suelta de cuerpo me respondió que necesitaba sentirse mujer y que estaba harta de sesiones con psicólogos y profesionales para trabajar sobre 'mis problemas' Empezamos a hacerlo de esa manera, a su manera, la cogía rápido, me acababa, luego me ponía el arnés y era su momento de placer, entonces si, gritaba, disfrutaba, como una yegua, incontenible y parecía disfrutar con esos raros orgasmos, con esa forma de hacerme sentir menos hombre y solo me quebraba, una vez, cada vez. Al conciliar el sueño me sentía mortal, generalmente le daba la espalda para que no percibiera mis sentimientos, y muchas veces solo dejaba caer las lágrimas mientras ella dormía plácidamente. Una noche como tantas, yo le deba la espalda en la cama, como de costumbre, ella se apegó a mi, pero noté en esa proximidad que esta vez tenía calzado el arnés con la pija de juguete, el que había comprado en el sex shop, y empezó a jugar sobre mis nalgas, le pregunté que hacía, y me dijo que me callara, bajó mi slip y empezó a pasarlo entre mis nalgas, sentí mi corazón latir con fuerza, y como ella se pegó más y más a mi cuerpo empujándome poco a poco al borde mismo de la cama, sintiendo sus jadeos en mis oídos, y como en una forma grosera trataba de meterlo por mi culo, ayudándose con sus dedos lubricados por algún gel de ocasión Volví a preguntarle que estaba haciendo, que ya no era gracioso, me tenía contra las cuerdas, pero volvió a ignorarme, sonriendo con cierto sarcasmo dio un fuerte empellón haciendo que me doliera, pero no se detendría, y poco a poco me sentiría violado por mi propia mujer Era demasiado grueso, y me lo incrustó hasta el fondo después de algunos rodeos y empezó a ocupar el sitio que naturalmente era mío, mientras a mi me tocó disfrutar como mujer Marianela se vio muy caliente con su nuevo rol, tomando la iniciativa, dándome órdenes, nalgadas, incluso masturbándose mientras me lo hacía por detrás, haciéndome gemir aunque no quisiera hacerlo Con el correr del tiempo las cosas se hicieron más y más oscuras, como en una tarde de tormenta el sol de nuestra relación se fue ocultando. Ella me estaba destruyendo, no solo en la cama, sino en la vida, perturbado por mi presente vivía desenfocado y mis inversiones bursátiles eran más fracasos que éxitos, ella en cambio se había más y más conocida, tenía mucho trabajo y era muy requerida. Tuve la tonta idea de regalarle algo femenino e íntimo, un conjunto de medias de red, ligas, tanga, sostén, ya saben, algo sexi para cambiar la rutina Pero Marianela me pidió que fuera yo quien lo usara y en esa noche me haría su mujer, vestido con una puta, me rompió el culo otra vez, muy perra, me puso frente a un espejo, en cuatro, y mientras me lo hacía me metía sus dedos en la boca y me tiraba los labios hacia su lado, como si fuera un caballo con riendas, y me dolía por delante, o me día por detrás. Era su tonto fetiche, ya ni siquiera la cogía, siempre era ella sobre mi, había perdido el control, el rumbo, ella siempre tenía reuniones después de hora, se la pasaba pegada a su celular, chateando, manejaba el dinero, era una extraña. Me moría en mis celos, empecé a tirar de cualquier punta para descubrir algo, enfermizo, revisé su celular en sus descuidos y encontraría demasiadas cosas complicadas, mensajes, fotos, sus perfiles, sus redes, dejaban ver una exquisita mujer, provocativa, sin compromisos, revisaba su agenda y una y otra vez hacía lo propio con su ropa interior sucia, buscando restos de hombres, fantasmas. Nuestras discusiones siempre terminaban en un callejón sin salida, porque era notorio que si yo no la cogía como se debía, alguien mas lo estaría haciendo Y como una gran bola de nieve todos nuestros problemas de pareja se hicieron enormes, porque yo me desvivía por ella, me arrastraba a sus pies, pero para ella solo era un payaso, una marioneta y jamás me había permitido asimilar que todos sus rechazos eran maneras directas e indirectas de que no estuviera a su lado. Y por qué lo hacía? por qué permitía que hiciera lo que hacía? solo porque era un tonto enamorado... Se acercaba el fin de un nuevo año, y con ello, todas esas despedidas típicas, de amigos, de trabajo, de un lado, de otro, esas interminables reuniones que hacer un diciembre demasiado complicado para el estómago y esos molestos kilos de más que se terminan acomodando en la cintura. Marianela me dijo que tendría una cena de arquitectos, colegas, noche de fiesta, le dije que estaba bien, que me parecía bien, nos merecíamos una salida en pareja, su circulo de trabajo junto a su esposo, me dijo con cara seria que en principio yo no estaba invitado, no era para parejas, que no sea desubicado Sería una de las pocas veces en mi vida que me pondría de punta con ella, tal vez muy dolido en mis sentimientos, discutimos, levanté la voz y le dije que iríamos los dos o directamente que se olvidara de esa salida. Marianela me dijo que estaba bien, si pensaba hacer el ridículo, por ella estaba bien, solo que me atuviera a las consecuencias. Esa noche no sería una noche más, ella se había puesto un vestido nuevo que se había comprado para la ocasión, era color arena son sectores al azar en dorados brillantes, asimétrico de hombros, pegado al cuerpo, lo justo como para disimular imperfecciones y verse sexi, demasiado para mi gusto, resaltando sus bellos muslos desnudos y marcando sus pechos de una forma exquisita, se había maquillado, se había recogido sus cabellos, y se había montado sobre unos zapatos de tacos altos que la ponían a mi altura. Su rostro irradiaba brillo, un brillo particular, y después de ultimar detalles partimos a esa famosa reunión de colegas Ciertamente no la pasaría bien en ese lugar, primero por sentirme un tonto obsesivo, un celoso compulsivo, un estúpido, por ser el único esposo que acompañaba a su pareja, sin dudas no era un lugar para mí y no entendía nada de lo que hablaban y nadie entendía que hacía ahí, en una reunión de arquitectos que se suponía era individual. Y segundo, también me molestaba lo llamativa que estaba Marianela, porque había colegas del mismo sexo, pero nadie como ella, no era un tema de belleza, sino de atracciones, miradas, g

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