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#Gordos

Fotos, gifs y packs de Gordos subidos por la comunidad.

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Ccachito10063Lv1· hace 30 dRelatos

TEF (10): mi tía embarazada me saca la cremita (GIFs)

Un verano, cuando estaba en tercer o cuarto año, no fuimos a la costa como hacíamos habitualmente porque papá tuvo que quedarse a trabajar para resolver un tema muy importante en el estudio de contadores donde trabaja. Yo pensé que el verano se iba a transformar en un bodrio, hasta que mi mami Yanina tuvo la idea de mandarme a pasar unos días a la casa de su hermana Karina (mi tía), que vive en el interior. Ahí confirmé (pensé yo en ese momento...) que el verano iba a ser un bodrio. Que equivocado estaba...   Mi tía Karina tenía en ese momento 32 o 33 añitos, es la hermana menor de mi mami Yanina. A diferencia de ella, no tiene nada de tetas (mi mami tampoco tenía, hasta que se puso unos implantes que le quedaron divinos), pero lo compensa con un culito muy firme y paradito. Además de un culito infernal y pocas tetas, mi tía Karina tenia una terrible pancita, porque estaba embarazada de 7 meses... En la ciudad no había mucho para hacer, o tal vez si, pero yo prefería quedarme con mi tía. La casa tenía un jardín grande y en el medio, una pileta, que usábamos mucho por el calor que hacía. Como mi tío se iba por las mañanas a trabajar y no volvía hasta media tarde, yo le hacía compañía a tía Karina en la pileta por las tardes. Karina no iba mucho al agua, prefería tomar algo de sol y después descansar leyendo algo o con su celular. A mi me atraía terriblemente la pancita que tenía, con siete meses de embarazo, estaba infernal. Las tetitas se le habían hinchado y ahora tenía un par de gomas divino. Encima mi tía Karina, como estábamos en el jardín, usaba unas tangas diminutas, con un hilo que se perdía entre sus cachetes y un corpiño que apenas tapaba sus aureolas, que se me imaginaban enormes. Yo pasaba las tardes con ella, tomando sol, pero sobre todo mirándola y sacándole fotos y haciendo videos, tenía una colección infernal de material que me ayudaba en mis pajas nocturnas. Casi todas las tardes tenía erecciones muy firmes que trataba de tapar con mi short de baño. Lo mismo me pasaba con mi colección de fotos y videos de mami, que ya me había deslechado ( ). Una de esas noches escuché gemidos y gritos desde el cuarto de mi tía. Imaginé que mi tío se la estaría cogiendo, tal como haría todas las noches alguien con una hembra como ella. Excitado, me acerqué a la puerta de su cuarto que estaba entreabierta. Escuché a mi tío que le pedía a tía Karina que le chupe la verga, que se la trague entera. No escuché su respuesta, sólo empecé a sentir los gemidos de mi tío, por lo que supuse que mi tía Karina debía chupar pijas muy bien. En la penumbra distinguí la cabeza de mi tía que se movía rítmicamente, con la verga en la boca. Obviamente que yo tenía mi verga totalmente dura. Ví como Karina se montaba en la verga de mi tío, de espaldas a el, por lo que yo podía verle la pancita y sus tetas que se movían mientras ella se ensartaba en el caño de mi tío. Era un infierno ver a mi tía Karina cogiendo, noté que se ensartaba cada vez más fuerte mientras pedía que se la ponga más adentro. Yo empecé a acariciarme la pija sobre el slip, los gemidos de mi tía me excitaban muchísimo. Al cabo de un rato de cogerla así, mi tío le pidió que se ponga en cuatro, porque quería hacerle el orto, yo al escuchar eso, aceleré las caricias. Mi tía Karina se puso en cuatro, yo la podía ver de frente con sus tetas que se movían deliciosas. Mi tío se puso atrás de ella y la montó. Escuché los gemidos de Karina cuando le entró la pija por el ojete, le pedía más adentro, mi tío se la clavó más aun y empezó a bombear enloquecido en el culito de mi tía. Yo ya me la había sacado afuera y me la estaba sobando. Karina pedía que la culee más fuerte. Me dí cuenta que era una hembra caliente, y que el embarazo le había revolucionado las hormonas, mi tío le seguía bombeando en el culo, parecía una peli porno, yo había visto muchas actrices porno, inclusive adolescentes, a las que les rompían el culo en cámara, pero nunca imaginé que mi tía Karina, tan tierna que parecía, tuviera el culo abierto y perforado. Mi tío seguía bombeando sin parar en el infernal orto de mi tía, hasta que, a los pocos minutos, se descargó en el culo de Karina, le dió dos estocadas muy fuertes por el ojete y le acabó en el orto, un infierno anal era eso. Yo casi me deslecho ahí cuando escucho a Karina que le dice a mi tío: -sacámela del culo y dámela ahora en la boca que me encanta sentir el sabor de la leche mezclada con los saborcitos de mi ojete...  Mi tío se la dió en la boca a Karina, que le hizo una mamada completa, yo escuchaba los ruidos de la mamada y no podía creer que mi tierna tía Karina fuera una prostituta en la cama. Me puse la verga inflamada en el slip y me fui para mi cuarto, al escuchar que Karina había terminado de chuparle el caño a mi tío y estaba por salir. Pero ella salió más rápido y me encontró en el pasillo, yo sólo en slip y con la verga por explotar. Casi me salta la leche ahí al verla. Karina se había puesto sólo una batita corta anudada en la cintura, que apenas le cubría el culo. La pancita le dejaba casi abierto el pecho y se veían sus tetas enormes. Ella se sorprendió y me dijo: - que haces amor acá a esta hora? - iba al baño tía, pero ya voy a mi cuarto... Ella me miró el bulto, obvio que se dio cuenta que yo había visto como se la culeaban. - amor, es hora que vayas a la cama, mientras me tomaba de la mano y me llevaba a mi cuarto. Entramos a mi habitación, mi tía Karina se sentó en mi cama, se cruzó de piernas, mientras yo permanecía parado frente a ella. Noté que me miraba el bulto mientras me decía: - chiquito, me parece que estás un poquito alterado, eso te pasa por mirar cosas que no debes... - no tía, no vi nada, solo iba al baño - esta bien amor, es normal que tengas curiosidad a esta edad sobre esos temas, y por lo que veo estás muy curioso... Yo estaba colorado de la vergüenza, encima Karina no dejaba de mirarme la entrepierna, mientras me decía: - nene, que tenes ahí?? tu mami Yanina no me comentó que tuvieras ese cosote. Y agregó: - puedo mirar amor? Yo asentí con la cabeza, mientras Karina me bajaba lentamente el slip. Mi verga hinchada saltó como un resorte del slip y casi le pega en la cara. - impresionante nene!!! no sabía que tenías esta cosita... - te gusta tía? - nene, es un manjar esto... Tía Karina me bajó aún más el slip, hasta la rodilla, para apreciar mejor mi estaca cárnica. Mi excitación hacía que estuviera totalmente al palo, encima Karina, estaba cruzada de piernas y la bata se le había abierto, por lo que podía ver que estaba en bolas y sus tetas a la vista, con esa pancita infernal que le estaba por explotar. Mi tía me miraba los huevos ahora, yo los tenía super gordos porque no me había pajeado en los últimos días.    - chiquito, acá me parece que uno que conozco necesita descargarse un poco, esas bolsitas están muy cargadas, ya no sos un nene amor, tía Karina te conoce desde bebé, te he bañado muchas veces, te vi desnudito, pero nunca imaginé que esa cosita pequeña se iba a transformar en esta delicia... - te gusta tía, es grande? - amor, con esta barra de carne vas a enloquecer a las chicas... Yo estaba ya por reventar, mi pija estaba durísima, mi tía entendió que yo no daba más y me dijo: - chiquito, tu tía va a sacarte la cremita, veo que estás muy necesitado, queres? Yo esperaba que me dijera eso, estaba enloquecido por sacarme la leche como fuera, con Karina casi en bolas, mirándome la pija pero sin siquiera tocarla.    Tía Karina entonces me agarró suavemente la pija con su mano y empezó a masturbarme lentamente, yo no podía creer que mi tía me estuviese haciendo una paja!!!. Luego la soltó, se pasó la lengua por la palma de esa mano para lubricarla y me la agarró nuevamente para continuar la paja, yo estaba por explotar de la calentura.  Mientras, Karina, con su otra mano, empezó a acariciarme los huevos, mientras me decía: - chiquito, tenés terribles bolsitas bebe, además te cuento un secretito, la tenes más larga y gruesa que tu tío... Karina seguía pajeándome suavemente, yo iba a explotar en cualquier momento, pero mi tía se ve que quería disfrutar de mi verga por lo que no apuraba el ritmo. Yo entre el manoseo de bolas que me daba y el pajeo estaba enloquecido, encima la muy trola para calentarse más me pregunta sin dejar de masturbarme: - te gusta nene este jueguito que te hace tu tía? decime amor cada cuanto te masturbas y con que lo haces... Evidentemente mi tía estaba muy caliente, el embarazo le había alterado las hormonas porque no paraba de calentarme con lo que hacía y decía. - me pajeo cada dos o tres días tía, y las últimas veces lo hice viendo video porno de embarazadas... Karina me miró, y mientras me soltaba un segundo la pija para desabrocharse la batita y dejarme bien a la vista la terrible pancita que tenía y sus tetas llenas de leche, me decía: - sos un nene travieso, te calientan las embarazadas... aprovecha entonces a disfrutar del cuerpito de tu tía que tiene 7 meses de embarazo... Yo no le sacaba los ojos de esa pancita redonda y enorme, me super paraba la pija, además de sus tetas que se movían al ritmo del pajeo. Con la mano que me acariciaba las bolas Karina hacía maravillas, muy suave y mandando mano bien hasta el fondo, casi hasta el agujero de mi culo, yo estaba por desmayarme por el tratamiento que me hacía Karina, por lo que le dije que estaba por explotar. Karina me dijo entonces que me pajeara en su boca mientras la acercaba bien abierta a mi pija. Yo pensé que mi tía debía haber sido una prostituta anteriormente, no podía ser tan puta. Pero igual me agarré la pija y me la sacudí hasta vaciarme las bolas enteras en la boca de la puta de mi tía Karina. Le llené la boca de leche espesa y Karina se relamía los labios para no desperdiciar ni una gota. La puta de mi tía Karina me miró traviesa con la leche en la boca, hizo unos jueguitos con la cremita en la garganta y se la tragó toda. Después me dio un chupón suave en la cabeza sólo para limpiarle unas gotitas de leche, me subió el slip, ya con mi verga morcillona, se levantó y se cerró la batita.   Antes de irse me dio un beso en los labios, muy maternal, mientras me decía: - nene deslechado ya puede dormir tranquilito... Y se fue a su cuarto. Yo por supuesto no pude pegar un ojo en la noche pensando en todo lo que había pasado. Me dí cuenta que Karina, además de mi tía, era una puta matriculada, y eso me excitó por demás. A la mañana siguiente, me levanté a desayunar. Karina y mi tío estaban ya en la cocina. Karina me saludó con un beso maternal en la mejilla mientras me decía: - amor, te preparo la leche. - gracias tía. Y mientras me servía una taza humeante, me miró a los ojos con esa cara de prostituta certificada que le había visto mientras me pajeaba y me dijo: - nene, más tarde cuando tu tío se vaya a trabajar, voy a tomar otro poco de leche, me lo recomendó el médico, podrás traérmela vos amor?, la puedo tomar directo del envase, y me gusta más bien tibia...

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TTiagoMexLv1· hace 78 dRelatos

Malena, Mi perdicion part 2

Primera parte: Durante una hora, recordar cómo había metido la pata con esa chavala, me hizo permanecer en mi habitación. Sentía que había perdido la oportunidad de seducirla por imbécil y eso me traía jodido. Cómo zorro viejo en esas lides, no comprendía mi comportamiento. «La tenías a huevo y la has cagado», maldije más cabreado que abochornado. Cualquier otro estaría muerto de vergüenza pero mi falta de escrúpulos hacía que únicamente me enfadara el haber fallado de esa forma tan tonta y no el haber ofendido a Malena. Para mí, esa joven madre seguía siendo una presa y no una persona con sentimientos que para colmo necesitaba ayuda. Me daba lo mismo que se hubiese sentido traicionada por mí cuando incapaz de contener mi lujuria, había llevado mis dedos hasta su pecho para recoger una gota de leche materna. «Estaba cojonuda», sentencié y al rememorar su sabor, en parte, disculpé mi actuación al pensar: «mereció la pena y fue ella la culpable». Justifiqué ese desliz, echando la culpa a Malena. «¿No esperaría que me quedara mirando? ¿A quién se le ocurre ponerse a dar de mamar frente a un desconocido?». Dando por sentado su responsabilidad, decidí que no tenía que variar mis planes: intentaría seducirla y si no podía, ¡la chantajearía con sus imágenes desnuda! Acababa de resolver certificar mi inmoralidad cuando un ruido me hizo saber que esa incauta había vuelto a su cuarto. Sin rastro de remordimientos encendí el monitor y me puse a ver lo que estaba grabando en ese momento la cámara que tenía instalada en esa habitación. «No me extraña que lo haya hecho, está buenísima», me dije al ver en la pantalla a esa muchacha entrando con su niña. Reconozco que aunque en un principio era el morbo lo que me hizo permanecer atento a las imágenes, fue ver una sonrisa en su cara lo que realmente me obligó a mantenerme pegado al televisor. «No parece cabreada», con nuevos bríos, concluí. Esa conclusión se vio confirmada mientras le cambiaba el pañal al escucharla decir: -No sabes la ilusión que me hizo comprobar que también te cae bien Gonzalo. ¿Te gustaría que fuera tu papa? Esa inocente pregunta debió de despertar todas mis alertas pero debido a la atracción que sentía por esa preciosidad, lo único que provocó fue que se reavivaran con más fuerzas mis esperanzas llevármela a la cama. Habiendo decidido reiniciar mi acoso, mi seguridad de tirármela se vio reforzada cuando a través de los altavoces, la oí comentar muerta de risa: - Pobrecito, ¡no pudo resistirse a probar mi leche! Tenías que haberle visto la cara que puso, ¡hasta me dio pena echarle la bronca! «¡Será puta!», exclamé al oírla, «¡Lo hizo a propósito!». Sabiéndome engañado, decidí que iba a usar esa información para follármela y por eso salí de mi cuarto rumbo al salón con una sola idea en mi mente: «Si esperaba seducir a un tipo tímido y apocado que le había prestado desinteresadamente su ayuda, no había problema: ¡representaría ese papel!». Asumiendo que esa cría no tardaría en intentar que cayera enamorado de ella, tranquilamente me senté a esperar a que Malena se tropezara en su propia trampa. Tal y como había supuesto, no tardó mucho en aparecer por la puerta. Supe que estaba actuando cuando la muchacha que entró no era la desvergonzada de hacía unos minutos sino la Malena ingenua e indefensa que María me presentó. «Es una estupenda actriz», murmuré mentalmente al oír que me preguntaba si podía entrar. -Claro. Ya te dije que esta era tu casa. Mis palabras provocaron que una involuntaria sonrisa iluminara su cara. Por ello cuando se sentó junto a mí y simulando una gran vergüenza me pidió si podía prestarle otra camisa, no la creí. -Voy a hacer algo mejor. Te voy a comprar algo de ropa mientras conseguimos recuperar la tuya- respondí adoptando el papel de caballero andante. Leí en sus ojos la satisfacción que sintió al ver que todo se desarrollaba según sus planes y por eso me divirtieron sus reticencias a aceptar mi ayuda. No tuve que insistir mucho para que me acompañara de compras y al cabo de cinco minutos, me vi tomando un taxi con las dos rumbo al lugar donde había dejado mi coche la noche anterior. Durante el trayecto, Malena estuvo todo el tiempo jugando con su nena e incluso me hizo partícipe de esos juegos haciéndome cosquillas. No me lo pensé dos veces e imitándola, busqué devolverle esas divertidas caricias. La joven madre, al sentir mis dedos recorriendo su cintura se lanzó sobre mí con gran alegría, sin importarle la presencia del taxista, diciendo: -Estas abusando de que soy una mujer. Tampoco le afectó que al ponerse a horcajadas sobre mí, su sexo se restregara contra el mío, ni que sus juveniles tetas revolotearan a escasos centímetros de mi cara. Esos estímulos hicieron que bajo mi bragueta, mi pene se alzara inquieto. Sé que esa bruja manipuladora se percató de mi erección porque mordió mi oreja mientras me decía: -No te da vergüenza tratarme así. Su descaro me hizo llevar mis manos hasta su culo y afianzándome en sus duras nalgas, colocar mi verga contra su coño. Durante unos segundos, esa guarrilla disfrutó con esa presión en su entrepierna pero una vez consideró que era suficiente, aparentando estar enojada, puso un gesto serio y se bajó de mis rodillas sin hacer ningún otro comentario. «Ahora me toca a mí actuar», concluí viendo su actitud y simulando un arrepentimiento que no sentía, le pedí perdón por haber magreado su culito. -No importa- contestó sin mirarme, fingiendo un enfado que no existía. De manera que cada uno cumplimos con nuestro papel. Ella con la dulce e inocente joven atosigada por el destino y yo con el del tipo sensible pero susceptible de ser manipulado. Por ello, recogiendo a su hija, salimos a coger un taxi. No fue hasta que el taxista nos dejó en mi coche y que ya estábamos en su interior, cuando poniendo un tono compungido esa cría me soltó: -Soy yo la que te tiene que pedir perdón. Me olvido con facilidad que apenas nos conocemos y que al saber de mí, con mi comportamiento puedes pensar que soy una chica irresponsable. Lo siento, a partir de ahora, me comportaré manteniendo las distancias. «¡Un óscar es lo que se merece!», sentencié al saber que de no haber visto y oído la charla de esa cría con su bebé, me hubiese tragado ese falso arrepentimiento. En vez de desenmascararla, cogiendo su mano, contesté: -Para nada. Yo soy el culpable por no darme cuenta que, en tu situación, debo cuidar mis actos y saber que ante todo eres vulnerable. Recibió con una alegría desbordante mis palabras y antes que pudiera hacer algo por evitarlo, se lanzó a mis brazos y depositó un dulce beso en mi mejilla mientras me decía: -Eres todo un caballero. En ese instante, me hubiese gustado en vez de caballero ser su jinete y desgarrando su camisa, cabalgar su cuerpo con lujuria. Previendo que no tardaría en hacer realidad ese deseo, arranqué el coche rumbo a una boutique que conocía… Malena desfalca mi tarjeta de crédito. Durante el trayecto, no pude dejar de mirarla de reojo y reconocer al hacerlo que esa cría tenía unas patas de ensueño. Apenas cubiertos por un diminuto pantalón, los muslos de Malena se me antojaron una belleza. Bronceados y sin rastro de vello, eran una tentación irresistible y un manjar que deseaba catar con mi lengua. Juro que mientras conducía, no podía dejar de imaginar cómo sería recorrerlos a base de lengüetazos. La chavala, que no era tonta, lo advirtió y deseando incrementar la atracción que sentía por ella, descalzándose, apoyó sus piernas sobre el salpicadero para que de esa forma lucir aún más la hermosura de sus pies desnudos. -¿Verdad que tengo los muslos un poco gordos?- preguntó forzando de esa forma que la mirara. -Eres tonta, los tienes preciosos- contesté tras darles un buen repaso. Malena no se contentó con esa mirada y cogiendo mi mano, la puso sobre uno de sus jamones, diciendo: -Toca. Fíjate y dime si están fofos. Fofos, ¡mis huevos! Las ancas de esa muchacha estaban duras como piedras y para colmo su piel era tersa y suave. Durante unos segundos, acaricié esa maravilla y cuando no pude más, retirando mis dedos, exclamé muerto de risa: -Niña, ¡no soy de piedra!- Ella, ruborizada, respondió con voz dulce: -Yo, tampoco. Su respuesta me hizo girar en mi asiento y casi estrello el coche al advertir que bajo la tela de su camisa, dos pequeños bultos confirmaban sus palabras. «Tranquilo, macho. Todavía no está lista, ¡síguele el juego!», me dije reteniendo las ganas de saltar sobre ella. Afortunadamente, acabábamos de llegar a y por ello, pude aguantar el tipo y aparqué mi automóvil. Viendo que no salía, caballerosamente, abrí su puerta y la ayudé a colocar a su hija en el cuco. Cuando todavía no habíamos iniciado camino hacia la boutique, como si fuera algo habitual, Malena me cogió de la mano y con ella en su poder, se puso a caminar por la acera. «Actúa como si fuésemos novios», me dije complacido al ver a cada paso más cercana la presencia de esa criatura en mi cama y sin poner ningún reparo a su actitud, la llevé calle abajo. Con una soltura fuera de lugar, dejó que yo llevara la canasta del bebé mientras ella iba mirando los distintos escaparates que pasábamos. Al llegar a La perla, una lencería de lujo, se abrazó a mí buscando que sintiera como sus pechos se pegaban al mío, antes de decirme: -Siempre soñé con tener una pareja que me regalara algo de esa tienda. No tuve que ser un genio para comprender que implícitamente me acababa de decir que si quería hundir mi cara entre sus piernas, debía complacer ese capricho. Por ello, asumí que me iba a costar una pasta y a pesar de ello, contesté: -No soy tu novio pero me apetece cumplir tu sueño. -Gracias- chilló y demostrando su alegría, me dio un beso en los labios mientras me decía: -A este paso, vas a hacer que me enamore de ti. Con el recuerdo de su boca en mi mente, la seguí por la tienda, temiendo por el saqueo que iba a sufrir mi cuenta corriente. Afortunadamente, estaban de rebajas pero aun así, confieso que sudé al leer el precio del coqueto picardías que había elegido: «Ni que fuera de oro», rezongué asumiendo que nada me iba a librar de pagar. Sin mirar atrás, Malena se metió en uno de los probadores dejándome con su puñetera cría mientras se lo probaba. La bebé, en vez de echar de menos a su madre, me sonrió. Enternecido con ese gesto, le hice una carantoña y cogiéndola en brazos, murmuré: -La pasta que me va a costar tirarme a tu madre. Adela, la niña, balbuceó divertida como si entendiera mis palabras y por ello, hablándola con dulzura, descargué mi cabreo diciendo: -No te acostumbres. En cuanto me la haya follado, desapareceré de sus vidas. Ajena a su significado, me devolvió una nueva sonrisa y por primera vez en mi vida, deseé tener algún día una hija que se alegrara de verme al llegar a la oficina. Estaba todavía pensando en esa “herejía” cuando escuché que su madre me llamaba y con ella todavía en mis brazos, me acerqué a donde estaba. Confieso que estuve a punto de dejarla caer cuando descorriendo la cortina, Malena apareció luciendo el sensual camisón que había elegido. Aunque la había visto desnuda, la visión de verla ataviada únicamente con ese conjunto me hizo trastabillar y si no llega a coger ella a la niña, podría haber habido un accidente. -¿Te gusta cómo me queda?- preguntó con una coquetería innata que solo tienen las mujeres que se saben irresistibles. -Pareces una diosa- contesté con la voz entrecortada mientras fijaba mi mirada en los pezones que se entreveían tras el encaje. Descojonada, me agradeció el piropo y devolviéndome a su retoño, se volvió a encerrar en el vestuario. Otra vez con su hija a solas, no pude retener mi imaginación y me vi dejando caer los tirantes de ese picardías mientras su dueña se entregaba a mí. -Tu madre es una zorra preciosa. Espero que cuando seas mayor, no la imites- le dije al bebé mientras trataba de calmarme. Los dos minutos que tardó en salir me parecieron eternos pero lo que realmente me dejó perpl

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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SSurhot33Lv1· hace 89 dRelatos

El tano don fermin....

Llegue a la chacra de don fermin con los zapatos y una cartera para reparar ya cuando estacione baje del auto y el salio a recibirme, nos saludamos y nos dirijimos al taller ingresamos el detras mio como acostumbraba hacerlo y yo sabiendo que sus ojos se clavaban en mi cola y mas ahora que andaba con unos jeans cortado y se perdia bien en la cola, al ingresar le di la bolsa Don fermin aca le traigo, sera mucho pedir si lo puede tener para el sabado?? Y solo por que sos vos lo puedo tener para el sabado Ahh gracias don fermin un genio es usted ...yo apoyando mi mano en su hombro y regalandole una sonrisa. Le puedo ocupar el baño?? Si como no pasa al de la casa mejor. Me dijo Esta bien don fermin paso a este no aguanto! . Le dije y me diriji al baño del taller,entre y cerre con una traba que tenia ya que no tenia picaporte, pude ver que no estaba muy limpio el hinodoro y era solo el inodoro pelado, busque un diario que habia en un banco saque unas hojas y me sente a hacer pis no daba mas me meaba encima y se sentia el ruido del chorro pense en fermin que tal vez escucharia pero bueno mientras estaba ahi vi unas revistas debajo unos diarios y era una revistas antigua con mujeres desnudas y y teniendo relaciones me quede mirando un poco hasta que termine de orinar y no habia papel nada de papel me tube que sacudir hasta que caiga la ultima gota quede sentada alli un tiempito mas y miraba esa revista hasta que me subi la tanga y el pantalon sali de alli y al tirar la cadena tampoco habia agua, bueno sali de alli y le dije a fermin que no habia agua el se levanto de la silla y busco un balde salio hacia la cocina y al regresar fue al baño tiro agua en el inodoro luego dejo el tacho en el baño y regreso donde estaba yo apoyada en la mesa de trabajo me miro, se sento en la banca que estaba ahi quedando a la altura de mi cintura y me pregunto Como te limpiastes??? Nunca pongo papel en ese baño....y pude ver que miraba mi entrepierna... Me subio un calor y no supe que responder solo lo mire y el agarrando mi cintura con ambas manos apoyo su cara en mi conchita y se sintio como olia se despego se paro quedando frente a mi.... No te limpiastes !! Estuvistes mirando la revistas tambien!...quice responder pero el mando su mano a mi conchita por ensima del pantalon apretando fuerte sus dos dedos alli y quede ahi inmovil, me estaba excitando y yo solo lo miraba sin hacer nada el mirandome fijanente con sus manos desprendio el boton del pantalon bajo el cierre y bajo el pantalon y arrastro un poco la tanga, yo solo respiraba con cierta excitacion apoyada en la mesa con mis manos sin decir nada, sabia que don fermin me tenia ganas y ahora me tenia a su disposición senti sus dedos acariciar mi vulva los labios y paso un dedo por medio de los labios ahi senti una corriente que me provoco un pequeño suspiro veia como el llevo su dedo a su nariz oliendo y luego chupo su dedo y bajo nuevamente agarrando ambas prendas llevandolas a mis tobillos agachado olio mi conchita senti su nariz alli abajo , sus bigotes y barba y aparecio una lengua caliente pasando por toda la zanja de mi conchita solo arine a habrir un poco mis piernas al momento que toda su boca devoraba mi concha afeitadita se paro me levanto de las axcilas y me sento arriba del meson me recosto saco las prendas por completo y elevo mis piernas con sus manos y empezo a chuparme como un perro alzado lo escuche gemir ,bramar y los ruidos de su lengua y saliba mezclandose con mis jugos que empezaban a brotar lleve mis manos a su cabeza y el chupaba tan rico cada rincon de mi conchita por momentos su lengua pasaba por mi culito sentia como corria por mi cola su saliba pasaron unos largos minutos y yo me rerorcia sobre esa mesa mis gemidos se escuchaban cada vez mas fuerte aprete fuerte de su cabeza y cabellos cuando empeze a acabar en su boca me movia hacia adelante y atras como cogiendolo con mi concha y el segua chupando metiendo muy adentro la lengua en mi cuevita caliente tenia las piernas cerca de mi cabeza con mi intimad bien abierta y en su boca. Salio de alli con la barba pegajoza con mi nectar y saliba . Veni nena.. me dijo y ayudandome a bajar de alli quede parada y el tenia una pija gorda con dos huevos grandes parada y con unas gotas sobre su cabeza , el manoseandome la cola con sus dedos grandes y gordos que abarcaba mi cachete y la punta de su dedo acariciando el esfinter y su otra mano en mi cabeza la guio hacia su pija, yo me agache en cuclillas agarre su pija con ambas manos y lami esa gota y luego la puse en mi boca para lamerla y chuparla, no era larga pero si gorda y curva fermin con su mano empujaba mi cabeza para que la coma toda y yo empeze a sentir como latia su pija, sentia como gemia y como me puteaba Aaahhhh. Si pendeja chupala toda !! Puta hermosa comete la pija !!! Sabias que eras puta lo sabia!!!.... Mientras yo seguía chupando su pija el agarro mi pelo sacandome de alli, saco una tetita y la lamio saco la otra y la lamio un largo rato mientras su pija se apoyaba en mi pancita, me giro quede mirando la mesa me apoye en ella y el habrio mis piernas paso su pija por mi cola y conchita bajo a besarme el culito lamio la entrada se puso de pie empujo mi espalda haciendo que mi cuerpo quedara apoyada en la mesa , escuche cuando escupio mi cola y concha separo cada cachete con sus manos y puso la pija en mi conchita y empezo a cogerme, podia sentir su panza en mi cintura y las embestida de el su pija se sentia tan lindo el ruido al golpear su pelvis en mi colita me puteaba con cada embestida y su dedo urgaba mi culito sentia como dejaba caer saliba alli cuando separaba mis cachetes y volvia a hacer precion con su dedo hasta que empezo a entrar en mi culo mi excitacion hacia que mis gemidos se hicieran cada vez mas fuerte yo apretaba y aflojaba mi esfi ter cuando su dedo entraba adentro y eso lo enloquecio, cuando lo sacaba yo apretaba para que le cueste salir ... Puta de mierda como esta ese culo!!!.senti como dejo mi conchita dejo un vacio alli y apoyo ensegyida su pija en mi cola me pego tres chirlos fuertes en mi cachete.... Afloja nena que te hago el culo,. Mw dijo y empezo a enpujar agarrando mi cintura hasta que entre toda y empezo a coger fuerte me bombeaba con ganas muy adentro se sentia cansado lo podia notar pero empujaba aun yo agarre mis cachetes y los habri lo mas que pude y el gemia miraba como su pija se perdia adentro del culito....en un momento se salio de mi culo y cuando quizo ponerla le dije que se sentara. Asi lo hizo y me subi arriba de el apoyando mis pies en el banco lo abraze con un brazo por el cuello y con la otra mano agarre su pija llevandola a mi culito lo ayude a que entrara la cabeza me acomode y lo abraze con los dos brazon y comenze a cabalgarlo su boca chupaba mis tetas y yo lo cabalgaba con fuerza hasta hacer tope un rato largo asi sentia mis tetas todas babeadas los pezones duros y calientes , por momentos sensibles cuando los mordia me besaba el cuello yyo con mas ritmo cabalgaba hasta que empezo a bramar fuerte abrazandome fuerte senti como su leche caliente me inundaba el culito todo transpirado mis conchita humeda tambien mojaba los pelos de su puvis lo senti temblar mientras yo me movia en circulos con su pija en el culo . Comenze a salir de alli lentamente hasta que su pija salio y detras chorreaba mi cola unos borbotones de leche caian sobre sus muslos aun de cuclilla alli es beso mi conchita me baje de ahi el agarraba su pija...me arrodille y le chupe la pija sacando su mano de alli y el me acariciaba la cabeza la limpie toda la bese le chupe la cabeza, me puse de pie agarre mi tanga y el pantalon me lo puse. El se subio el joggins no usaba calzoncillos mientras me ponia la remera el acaricio mi culo de nuevo. El sabado veni por lo tuyo nena. A ultima hora. Bueno, gracias don fermin lo veo el sabado..sali y me fui a casa sintiendo mi colita dilatada y queriendo salir mas leche de alli. A partir de ese dia don fermin me coge cada vez que voy a llevarles cosas para que lo repare o buscar lo reparado. Eso si siempre dejo que tome la iniciativa ya que voy siempre provocativa. Bueno chicos, me costo escribir ya que cada vez que lo hago mientras pienso lo sucedido mis dedos se internan en mi conchita y sale una pajita. Y todo lo que cuento es real, me gusta provocar y los maduros tienen algo que me pueden! Espero le halla gustado .

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