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#Entregada

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JJonathanferroLv1· hace 1133 dRelatos

Michelle, jarocha sexi

Una última parada antes de irme de veracruz fue pasar a ver a Michelle, una morena maciza, que fue mi crush durante algunos años, ella ya casada, con un esposo que es un patán, que se siente superior y que la última vez me cogi a su esposa casi casi en sus narices, volvimos a salir, esta vez fuimos 5, Michelle y su esposo, mi mejor amigo y su novia y pues yo solo, mi novia ya esta en monterrey, el se burlaba de mi por estar solo, cada vez se ponía más ebrio y más insoportable, incomodado a todos, yo solo me reía, mi amigo se dio cuenta de que algo pasaba entre Michelle y yo, ya que en más de una ocasión nos descubrió las miradas que nos echábamos, solo me mando un mensaje diciendo que era un cabron, pero que el tipo se lo tenía merecido, que no diría nada, el tipo ya de plano estaba tan ebrio que vomito dos veces, mi amigo y su novia decidieron irse y no los culpo, Michelle me pidió si los podía llevar a su casa, lleve la camioneta, para no batallar lo pusimos en la cajuela, así si volvía a vomitar no manchaba los asientos, el tipo iba inconsciente. M: se volvió un alcohólico, pero lo peor es que a las 5 cervezas ya anda mal. J: sin ofender, pero me dio lastima. M: dimelo a mi, ya solo toma, ni me toca, ya llevamos algunos años de casados 2 años y aun no puedo quedar embarazada, yo soy fértil, pero la culpa es de el. J: pues si que tienes un problema, y tu quieres ser madre? M: si, pero nomas no se puede, aparte tenemos poco sexo, de la última vez que viniste y que fui infiel, solo hemos tenido sexo 2 veces y si me molesta, porque para ver culos si se le para, pero al tener a este mujeron al lado no. J: pues si que es un pendejo. M: ya lo se, pero no hablemos de él, esta tan ebrio que de seguro ya se quedó dormido y mañana no recordara nada, y sabes que? Quiero aprovechar esta oportunidad. J: y como la quieres aprovechar? M: contigo, en la cena dijiste que cambiarías de trabajo y que no sabes cuando volverás a venir. J: eso es cierto. M: pues vamos a mi casa, dejamos a este pendejo en el sillón y nosotros nos vamos al cuarto. J: vale. Llegamos a la casa, a como pude lo baje y lo lleve al sillón, la verdad el tipo daba pena, la camisa vomitada y oliendo a mierda que tira pa atrás, de me había bajado la calentura, pero nomas llegar al cuarto y besarme con Michelle me volvió a llegar, besaba con una desesperación, se ve que hace mucho que no tenía nada de acción y quería sacar toda esa pasión acumulada. M: quiero más de esto. Lo dijo agarrándome mi verga por sobre el pantalón. Se arrodillo y me la saco para empezar a comersela, se metía solo la cabeza y un poco más de la mitad, saboreaba muy bien mi verga. M: sabes? Solo he visto dos verga en mi vida y la tuya me gusta. Y volvió a comersela, trataba de llegar hasta lo más profundo, le daban pequeñas arcadas, pero seguía adelante. M: y si ahora me chupas tu? Ella se acostó en la cama y se quito toda la ropa, yo me puse de rodillas y me fui a comerle la vagina, algo que en realidad me gusta, por lo que me comentó era la primera vez que alguien le hacía eso y parecía disfrutarlo mucho, entregada a más no poder, logre hacer que se viniera, usando la boca y los dedos. M: ahora si metemela, pero hazlo sin condon y vente dentro de mi, quiero toda tu lechita dentro de mi. No la iba a decepcionar, me puse en medio de ella y se la metí de una, estaba tan mojada que entró muy fácil, ella lanzó un grito y supe que se volvió a correr. M: que rico se siente así, me encanta. Seguí con un fuerte mete saca, la quería llenar de leche, pero primero quería disfrutar de ese tremendo cuerpo, mientras se la metía baje mi boca y comencé a chuparle las tetas, algo que la empezó a volver loca. M: así, así, sigue papi, que rico se siente tu vergota. Pasaron 20 minutos, ella no quiso cambiar de posición, así así seguimos así, cuando le dije que ya me venía. M: si papi, tirame tu lechita dentro de mi y déjame embarazada por favor, quiero tener un hijo tuyo papi, échame la leche adentro. Deje salir todo dentro de ella. M: iré a monterrey, solo para asegurarme de estar embarazada y si no lo estoy, pues volver a intentarlo.  Mi telegram es Jonathanferro por si gustan mandar mensaje. Se agradece si dejan puntos y comentan el post.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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Ttortuga7890Lv1· hace 1987 dRelatos

La mama de mi mejor amigo 4

Cuatro Tito llego como era ya una costumbre un sábado por la mañana, todavía estábamos desayunando cuando toco el timbre de la puerta. Por lo que apresurándome le fui a abrir, pero apenas lo hice un mensaje me llego al celular. Al verme intento saludarme pero no prestándole atención intente ver quien me había escrito, no obstante apenas vi quien era. Rápidamente apague el aparato. Fastidioso rápido puse mala cara, a lo que mi mejor amigo percandose de mi expresión me pregunta con curiosidad – era, ella no es cierto? Cintia era mi casi ex novia, era una chica de mi edad que iba a un curso diferente al colegio que yo y Tito asistimos, era una chica preciosa que lamentablemente tenia un problema y es que era bastante celosa. Por lo que varias veces tuve que aguantar una escena de celos que de verdad ya me habían cansado, así que la última vez que pasó yse puso espesa. Quise ponerle un alto y aunque quería mucho a Cintia, tuve que cortar con ella. Desde entonces no ha dejado de mandarme mensajes diciendo – que quería hablar conmigo, para así poder arreglar las cosas entre nosotros. Realmente no sabía que hacer, por un lado me gustaba estar con ella. Pero por el otro me embolaba que estuviera todo el tiempo,intentando acusarme de algo que no había hecho. Intentando no darle mas rodeos al problema dejo que Tito avance y una vez que llega a el comedor, saluda primero a mi padre.Continua con mi hermanita y finaliza dándole un suave beso en la mejilla a mimadre. Esto hizo que ella soltara rápidamente una gran sonrisa, pero acostumbrado a que ella sea tan optimista. Trato de no darle mayor importancia. Vamos siéntate que te paso algo para que desayunes –comento mi madre con todo maternal, a lo que Tito acomodándose a un costado de mi padre le suelta – no es necesario que se moleste, comi algo antes de venir. Mi madre como si estuviera mirándome a mi, réplico agregando– tienes 19 años y estas solo, así que me imagino que clase de cosa te llevaste a tu boca – claro que mi madre hacia referencia a la comida chatarra que mi amigo de seguro consumía. Poniéndose colorado Tito no argumenta nada mas y viendo como mi madre se pierde en la cocina, terminamos con el desayuno. El resto del día tanto Tito como yo nos pusimos las pilas con un proyecto que debíamos terminar para nuestra clase de biología,siendo muestro último año en la secundaria queríamos terminarlo bien. Por lo que mientras estábamos en ello, sólo paramos para almorzar a mediodía. Luego de comer estábamos descansando un rato, hasta que nuevamente sono mi celular y sabiendo quien era. No quise atender. Al ver esto Tito me pregunta – hasta cuando piensas seguir así? Hasta que me deje en paz supongo – le aclaro, pero al parecer este no quería dejar el tema. Ya que insistiendo me dijo – porque no te juntas con ella y hablas, tal vez así o se arreglan o logras terminar con ella definitivamente. Sonando sabio su consejo me pongo a pensar que hacer por unas cuantas horas, hasta que decidiendo. Le pregunto sin más – crees que puedas acabar el proyecto tu solo? Claro – me indicó a la vez que agregaba – pero a donde vas tú? Voy a seguir tu consejo – le aclare – voy a verla y depende de que me diga, veré que hago. Estando de acuerdo conmigo, tome una campera debido al frío que hacia afuera y despidiéndome de él. Salgo al pasillo y cuando pasó por el cuarto de mis padres, veo que mi madre está ingresando a su baño con su bata puesta. No diciéndole nada paso en  silencio y siguiendo mi camino, bajo las escaleras. Ya en la sala veo que mi padre también se prepara para salir también, a lo que preguntándole a donde iba. Escuche cuando este me dijo – tengo asuntos que arreglar con Simón, cosas del estudio. Al escucharlo me quedo callado, pero recuperando el habla le preguntó – me puedes llevar? Tito Apenas escucho el auto del papá de mi mejor amigo alejarse me incorporó y observando al vehículo alejarse por la ventana de su habitación voy directamente hasta la puerta, una vez fuera me encaminó hasta lograr llegar al cuarto de su hermana y con cuidado termino de acercarme con la intención de ver que hacia. En un principio y como habíamos acordado el día anterior con Susana, me iba  a comportar correctamente. Pero cuando recibí como todos los días una imagen pornográfica de ella y su esbelto cuerpo posando desnuda en su cama de matrimonio, la razón se fue por el caño y deseando quedar con ella estaba buscando una chance para tenerla conmigo. Una que gracias a mi suerte llego, sin planear nada. Ya allí pongo la oreja detrás de la puerta y no escuchando ningún tipo de sonido, abro un poco la misma y comprobando que Mara duerme tranquilamente. De inmediato voy en la búsqueda de la mujer que prácticamente esta en todos mis sueños eróticos. Primero trate de localizarla en su cuarto, pero al no encontrarla ahí escucho de repente como vienen ruidos de su baño privado. Imaginándomela de inmediato desnuda dirijo mis pasos hacia ese lugar y abriendo  un poco la puerta, me pongo a espiarla como si fuese un auténtico enfermo. Al instante la veo que está casi con el cuerpo entero sumergido en el agua y tomando lo quesería un baño de tina, pero dejando a su vez expuesto una parte de su cuerpo que mas me enloquece. Ya que sus pechos parecían estar flotando por fuera del agua, al verla me adentro con sumo cuidado y mientras la veía disfrutar del agua con los ojos cerrados. Con rapidez y sigilo empiezo a desnudarme. Ya en bolas y con la excitación al máximo me acerco a ella muy lentamente y una vez que estoy cerca, le suelto con una voz triunfal y altanera – se que no sabes que desayuno regularmente, pero yo si se de algo que te gustaría probar todas las mañanas. Apenas me escucha abre sus ojos con profundo pánico,sentimiento que solo aumenta cuando me ve completamente desnudo y totalmente empalmado a su lado. No pudiendo creer lo que estaba pasando, soltó al instante muy asustada – estas loco? Al verla con esa expresión de puro pánico me agacho y mientras aprovecho de tocar uno de sus pechos con uno de mis dedos, le suelto para intentar calmarla – tranquila, Román y tú marido se acaban de ir juntos. Haciendo caso omiso de mis palabras, agregó con miedo y furia – igual eso No te da derecho a aparecer de forma repentina en mi baño y desnudo como estas. Tenia el mismo tono de mi madre cuando se enojaba conmigo, a lo que riéndose por tener ese pensamiento. Intento darle un beso, pero ella esquivandome, me suelta con evidente enfado – deja de jugar Roberto,aunque mi marido e hijo no estén puede regresar en cualquier momento, fuera deque Mara todavía está en la casa. Ella está en su cuarto durmiendo como un tronco – le amoneste,mientras agregaba – no pongas esa cara, ellos regresarán tarde. Y como estas tan seguro de ello? – acotó de inmediato,a lo que sonriendo le respondí – simplemente tengo esa corazonada – en realidad antes de que saliera le dije a Román que me contase antes de volver, como había terminado todo y sabiendo que tardaría, me sentía seguro de que cumpliría su palabra. Dicho esto no le doy tiempo de pensar mas y acercando mis labios a los suyos, la beso como si nada más en el mundo importara. En un principio intento resistir a la caricias que le daba con mi boca, pero no dejando de insistir logré colar mi lengua dentro de la misma y comenzando un pequeña batalla de voluntades. Conseguí que al final yo saliera victorioso. A esa altura mi amante ya estaba casi entregada, por lo que incorporándome deje mi pene a la medida de su boca y hablándole suciamente, le dije – vamos puta, chupa bien que se cuanto te gusta hacerlo. Hasta un par de meses atrás descubrí el lado más salvaje de la madre de Román, al principio nuestros encuentros eran más que todos calmados y llenos de pasión. Pero se daba cada vez mas frecuentemente que a la madura le gustaba el trato fuerte, le encantaba que la hablará suciamente y hasta le excitada que la tratase como a una cualquiera y a mi que decir. Debía admitir que darle ese tipo de trato, me encendía de tal manera que terminábamos cogiendo tan demencialmente, que parecíamos ser auténticas bestias en celo. Se notaba que mis palabras la habían calentado ya que poniendo la sonrisa de una golfa se arrodilló en la bañera y luego de menearme la pija un par de veces, sin más quejas se metió mi cipote directamente dentro de su boca. Apenas siento la calidez que invade todo mi pene aguanto las ganas de correrme, no obstante y una vez que recuperó el control de mis sensaciones me posesión de su cabeza y aferrando con ambas manos la parte trasera de su cabeza. Lentamente comienzo a cogerme su boca, al instante sonidos indecentes resuenan en el baño, pero encantado de escuchar como su boca se traga todo mi pene no dejo de cogérmela. Como ya estaba acostumbrada ella aguanto mis acometidas sin problema alguno, dejando que mi falo llegue directamente hasta su garganta. A lo que sintiendo muy rico, era inevitable que mi primera corrida estuviera a punto de llegar. Pero antes de tener ese placer escucho como el sonido de un celular empieza sonar, a lo que liberando mi presa veo que me mira al son que me suelta – es el mío. Incorporándose veo que se levanta y mientras noto como las gotas de agua recorren todo su cuerpo, sale desnuda como esta. Pero antes de salir del baño toma su bata al son que me dice antes de salir – quédate y manten la puerta cerrada. Haciéndole caso me quedo en silencio parado y desnudo,pero  para mi suerte solo se perdió un par de minutos ya que regreso con el aparato en su mano escucho que soltaba – porque no me lo dijiste cariño? En silencio espero la respuesta del otro lado y mientras me miraba no perdí mi oportunidad, ya que de inmediato me levanté y acercándome a ella me arrodilló en su delante. Sabiendo que estaba hablando con el padre de mi mejor amigo, no me importó y mirando el tesoro que tanto andaba buscando tome la cinta de su bata de baño y deshaciéndome de ella. Abro la bata de paren par. De inmediato veo como su depilada concha se encuentra casi a la altura de mi boca y mientras que sus labios vaginales sobresalían, sabia a su ves que estos escondían una perla que se halla dentro de su concha y que yo ansiaba tocar con mi boca. Tragando el nudo que se me había formado en el pecho, coloco mis manos sobre su cintura y acercando su pubis a mi cara.Enseguida le  hundo la lengua en el centro mismo de su ser. Apenas ingresa mi lengua la meto hasta donde no mas puedo y excavando dentro suyo, muevo la misma con bastante maestría hasta lograr hallar un pequeño botón que es claramente su clítoris. El mismo no es de gran tamaño, pero le produce tal gusto a mi hembra, que ahogando un gemido le pregunta a su marido reprimiéndose  – entonces iras en busca de Román y volverán juntos a casa? La situación era demasiado morbosa, ya que mientras la madre de mi mejor amigo hablaba con su padre, yo le practicaba sexo oral sin que él se diera cuenta. Eso extrañamente me calentó mas, por lo que siguiendo con mi juego vuelvo a atacar se botón de placer y mientras está vez no le doy paz a la madre de mi mejor amigo, muevo de tal forma mi lengua que inevitablemente logro que tenga su primer orgasmo. No pudiendo contenerse arquea su cuerpo y mientras lo hace deja a mi costado la bocina del celular, por lo que escucho perfectamente al padre de Román preguntar – cariño estas bien? Pasando los segundos se recupera del orgasmo que le provoque y poniendo de nuevo su celu sobre la boca, le escucho decir – lo lamento amor,es que pensé que Mara me estaba llamando. Hablando por algunos segundos mas, termina por cortar el llamado y mirándome como una autentica trola. Termina de desprenderse de la bata que cae al suelo, una vez allí se pone contra la pared a la vez que apoya sus manos sobre el frió cerámico del lugar y mientras arquea su cintura y abría bien sus piernas me suelta con picardía – que esperas pendejo, no que querías comerte a esta hembra, pues aquí esta y es toda para ti. Totalmente excitado siento como mi pene da dos pequ

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TTiziOeste666Lv1· hace 1987 dRelatos

Bailando y más...

Como todos mis relatos estan basados en mis fantasías Estaba bailando con mi novio cuando un hombre me agarró una nalga por encima del vestido y la apretó fuerte con la mano entera, me tomó de las nalgas con ambas manos, apretujándolas y manoseándolas a su gusto con una desfachatez potenciada por el alcohol. - Puta, debes tener la concha bien mojada ¿ó me equivoco? Mi novio me miraba de vez en cuando y me sonreía, ajeno a la situación o eso creia yo. El hombre seguia en lo suyo y pronto se apretujó contra mi cuerpo. Podía notar su bulto a través de mi vestido, sus manos fueron subiendo de mi culo, pasaron por mi cintura y subiendo comenzó a tocar por los costados mis pechos. Empujó metiendo las manos de a poco hasta llegar a tomar mis pechos, uno en cada mano, aquél desconocido manoseaba mis pechos, jugaba con los pezones por sobre la tela y los pellizcaba de vez en cuando. Mi novio se percató de lo que pasaba, me agarro bien fuerte y mirando al hombre movio la cabeza afirmando. -Verás que cogida te voy a pegar puta, tengo la verga como una piedra. Tan lleno de gente estaba aquel lugar que nadie se percataba del manoseo al que estaba siendo sometida. Una de sus manos se introdujo por debajo de mi vestido, y comenzó a acariciar la parte interna de mis muslos, lo noté metiendo un dedo entre mi ropa interior, me la corrio mientras sus amigos parecían divertirse con la situación. Yo estaba bastante asustada, me metio todos sus dedos en mi concha. -Mmm, que linda concha que tenés Yo cerraba los ojos. -Mi amor, por favor, vámonos -le supliqué a mi novio. A pesar de mi insistencia, no me hacía caso. Estaba destinada a caer en las manos de un desconocido. De repente dejó de tocarme, por un momento creía que todo había terminado, pero no era así. Estaba hablando con sus amigos, me asusté mucho cuando sus amigos se me arrimaron. Levantó la parte de atrás de mi vestido y noté como algo muy gordo, tibio y húmedo se metía entre mis muslos, era bastante grande y gorda. -Quiero metértela puta, quiero cogerte, vas a ver como entra mi vergota caliente en tu conchita. Mi novio me masturbo asiendome retorcer, cosa que el hombre aprovecho para metermela por la concha de una haciendome doler. Durante las fuertes embestidas apretujaba y me pellizcaba con fuerza mis tetas. Luego de un rato largo acabo, dejandome la concha dolida y rota, uno de sus amigos ocupo su lugar y me cojio de igual manera, todo con el permiso de mi novio, -Que lindo es coger a esta puta Bombeaba rápidamente, sentí un ardor insoportable, la sacaba y la volvía a meter bruscamente, bombeando muy rápido un buen rato hasta que acabo. - Que buena puta, que pase el que sigue Yo ya sin fuerzas, dolorida, debil, asi durante toda la noche fui cojida por los amigos del hombre y todo aquel que quisiera a la vista de mi novio

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JJuany90Lv1· hace 1988 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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SsarahxLv1· hace 1990 dRelatos

Follando en el club

Mientras las amigas bailan la primera voluntaria es follada Dos putitas cabalgando A cuatro patas, después seguirán las demas Las amigas tienen envidia y participan Una detrás de otra Ahora por la boca y por el culo Una exhibicionista es follada mientras los demas la animan Todas desnudas y a follar La siguiente que quiere polla Por detrás y sujetándole las tetas Cualquier rincón vale Ahora el grupo, las chicas necesitan varias pollas Y las van a tener En fila, hay para todas Así es como te gusta putita Ohhhh, estoy muy caliente Nosotras también queremos polla Ummmm que culito mas delicioso Vas a probar todas las posturas Hoy vas a tragar leche en abundancia Contigo haremos una pelicula Así , métesela hasta el fondo, y después a mi Te gusta, nena? Pues ahora cambiamos de posición Asi me gusta , bien sumisa y entregada a mis amigos Ohhhh como la siento dentro Me dijeron que me gustaría esta fiesta

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TTiziOeste666Lv1· hace 1992 dRelatos

La puta de mi novio

Como todos los relatos estan basadas en fantasias Fui con mi novio a un cine porno, nos sentamos al final de la sala y se acercan cinco hombres, todos de 50 para arriba. Todo se sientan en las butacas y mei novio me agarra y me hace arrodilar frente a uno que se baja el cierre del pantalón y saca la pija dura y de una me la mete en la boca. - Que bien la chupa, parece puta de verdad, hay que llenarla de leche a esta puta -MMM segui putita, tragate toda mi pija. Apenas me entraba de lo larga y gruesa que era. Otro se pone al costado mio, arrodillado en el piso y empieza a tocarme, otro se pone del otro costado me baja un poco la remerita y deja las tetas al aire.  Me levantan la minifalda, se sacan sus vergas y se turnaban para chuparselas a los 3. - Te gusta putita, solo es el comienzo Mi novio solo se quedaba mirando, me habia entregado a estos tipos. Uno me empezo a coger fuertemente por la concha, me estaba partiendo en dos ya que era larga y gruesa, las otras cuatro eran igual. Luego otro más tambien me la metio por ahi, asi estuve un buen rato hasta que acabaron. Otro se acuesta en el piso y me sube sobre él y me la mete por la concha, otro se pone adelante y también me la mete por ahí - Siii puta de mierda te lo vamos a romper toda - Que linda concha mojadita que tenes puta Se mueven cada vez más rapido y me llenan la concha de semen. Mi novio estaba caliente y me empezo a manosear las tetas, me apretaba los pezones bien fuerte, me la mete en la boca mientras el que faltaba me la mete por la concha, luego mi novio saca su pija de mi boca y me la mete por la concha tambien, luego acaban. Luego vuelven a repetir la doble vaginal, yo ya destruida y sin fuerzas por la salvaje cojida. Esta vez acabaron en mi boca. Me desvaneci y ellos se fueron, los demás hombres que habían visto la enfiestada no se querían quedar atrás y también me cojieron de igual manera, eso me enteré después cuando desperté justo en el momento en el que los trabajan ahí se aprovechaban de mi, siempre en presencia de mi novio. Esta era la primera de muchas en la que mi novio me prostituiria

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BBrian2791Lv1· hace 2002 dRelatos

Llegaron Los Hombres De La Basura…

Para mí era algo que nunca había pensado me pudiera suceder, si me gustaba el sexo, pero sin exagerar, pero desde el mismo momento en que Roberto fue hospitalizado, comencé a sentirme más excitada, que de costumbre, ante cualquier situación, por tonta que pareciera. Viendo las novelas de Tv nada más de ver a las actrices y actores besándose en la pantalla del televisor, me calentaba tremendamente. Y mientras estuve sola en casa, hubo días en que mientras veía la novela no dejaba de tocar mi vulva, en ocasiones hasta alcanzar un delirante orgasmo. Pero eso no se limitaba tan solo a las novelas, si iba en mi auto y veía a una pareja, dándose un simple beso de despedida, prácticamente mi sangre hervía por el deseo de tener sexo, pero lográndome comportar como es debido. Es más en una ocasión, tras llegar a casa de mi trabajo, vi al entrar a la urbanización a muchos perros de tras de la perra de uno de nuestros vecinos, eso bastó para que yo apenas entrase a casa, corriera para el baño, supuestamente a ducharme. Pero la realidad es que como ya mi marido estaba en casa, y en esos momentos no me podía satisfacer todavía, apenas me quité la ropa, dentro de la ducha comencé a introducir de manera desesperada casi por completo una de mis manos dentro de mi coño, hasta que después de un sin número de orgasmos, quedé bastante agotada. Cosa que me asustó tanto, al punto que fui a ver a mi terapeuta. Cuando más o menos le hable de lo que me sucedía, ella me dijo que era algo normal, que eso me sucediera, que siguiera descargando mis energías de la forma en que lo estaba haciendo, que una vez que mi marido volviera a la normalidad, yo también lo haría. Lo cierto que esa respuesta en nada me agradó, ya que apenas mi esposo recién salía del hospital y comenzaba a verse con su urólogo. Mientras que yo ya sentía, que eso de autosatisfacerme a misma, como que realmente no funcionaba del todo, porque siempre quedaba con muchas ganas, y hasta que no quedaba completamente molida, no dejaba de introducirme salvajemente, mis dedos, mis manos o algún objeto o juguete sexual, incluso en varias ocasiones me introduje una botella, dentro de mi coño, hasta calmar mis deseos. Pero una tarde en que tanto Roberto como yo recién habíamos regresado de trabajar, de inmediato me fui a dar una fría ducha, para bajar mis calenturas, mientras que mi marido se acordó en último momento, de que debía sacar la basura, y ya se le estaba haciendo tarde para ir a su cita médica, así que me pidió de favor que después de que me terminase de ducharme, le hiciera el favor de sacar la basura, ya que después de la cita, iría a ver a mi suegra, por lo que de seguro regresaría algo tarde, y el camión de la basura ya habría pasado. A medida que el agua fría caía por sobre todo mi cuerpo, y luchaba con migo misma por no comenzar acariciar mi vulva, le respondí que de inmediato, me encargaría de eso y que saludase a mi suegra de mi parte. Así que con el fin de distraer mi mente, salí de la ducha, me puse mi bata de baño, y me dirigí a la cocina para sacar la basura. Realmente no era una sola bolsa de basura, eran tres. Ya que Roberto tiene un hobby entre reparar cosas viejas y aeromodelismo. Me encontraba sacando la primera bolsa de basura, cuando llegó el camión, apenas había sacado la primera bolsa de la casa, y comenzaba a arrastrarla hasta el lugar donde sería recogida, cuando uno de los basureros, caminando hasta donde me encontraba, me dijo. Señora permita que le ayude. De inmediato le respondí que estaba encantada de que me ayudase, y tras tirar la primera bolsa dentro del camión, le dije que dentro de la casa tenía otras dos. Me sonrió, y mientras me seguía en dirección a la casa, de momento se me ocurrió pensar que de seguro me estaba observando las caderas, a medida que yo caminaba, no sé por qué precisamente instante, se me ocurrió hacer una pequeña travesura y comencé a caminar de manera algo más sensual y provocativa, contoneando mis nalgas de manera sensual, hasta que ambos entramos a la cocina. Él sin quitarme la vista de encima, tomó la segunda bolsa al tiempo que de manera algo descarada, se agarró su miembro por encima del pantalón, se lo acomodó o por lo menos eso me pareció a mí, y de inmediato salió de la cocina diciéndome que ya regresaba por la tercera bolsa, momento en que yo aproveché para preguntarle si deseaba tomarse un regreso o un jugo. Me respondió que con un refresco le bastaba, pero apenas el hombre de la basura salió con la bolsa por la puerta de mi cocina, yo salí corriendo para mi dormitorio, apenas salí de mi cocina en el pasillo que conduce a la sala, me quité mi bata de baño y apenas entré a mi dormitorio, rápidamente me puse un negligé negro, aunque bastante transparente, sin más nada de bajo, además me calcé mis zapatos de tacos bien altos y de inmediato regresé a la cocina. Me sentía como loca, de momento en mi mente me visualizaba ofreciéndome al tipo ese de la manera más descarada posible, y que él sin dudarlo ni un segundo se me tiraba encima, me penetraba y no dejaba de besarme y acariciarme por todas partes. Cuando él regresó, ya yo me encontraba parada frente a la puerta abierta de la nevera, con mis piernas ligeramente abiertas, de espalda a él, terminando de servirle el refresco, la luz que salía de la nevera claramente dejaba ver todo mi cuerpo bajo la tela del negligé. Al sentir su presencia, yo voltee para mirarlo y me di cuenta de inmediato que al él verme, sus ojos parecían que se fueran a salir de sus cuencas, haciéndome la desentendida, aunque con un tono de voz seductor, le pregunté de la manera más sensual y sexualizada que pude ¿Aparte del refresco, si vez o deseas algo? ten a bien tomarlo, con toda confianza. Por dentro deseaba que me tomase en sus brazos, y sin pérdida de tiempo me hiciera suya. Pero al mismo tiempo me decía a mi misma, como era posible que me comportase como toda una puta, prácticamente me le estaba ofreciendo a ese desconocido, en bandeja de plata. Además el que desease serle infiel, a mi amante esposo, era algo que por unos instantes me estuvo torturando. Era tanta mi excitación, que de pensar en que estaba a unos segundos de definitivamente serle infiel a Roberto, mientras él iba al médico. Sentí repentinamente como en un momento, toda mi vulva se humedeció. En mi mente mantenía esa lucha, hasta que sentí sus manos sobre mis hombros. Todo aquello en lo que pensaba previamente, desapareció de mi mente, al tiempo que él se colocó frente a mí, y dándome un tremendo de lengua, hizo que prácticamente yo me deshiciera entre sus gruesos brazos. Cerré mis ojos mientras que sus brazos y sucias manos, introduciéndose bajo la tela del negligé, comenzaron abrazarme y acariciaron todo mi cuerpo. Completamente entregada, sin oponer resistencia alguna, dejé caer al suelo de mi cocina el negligé, quedando completamente desnuda ante ese hombre de la basura. De inmediato sentí el calor de todo su cuerpo contra el mío, la rigidez de su miembro, por debajo de la tela su sucio pantalón, contra mi plano vientre, y el olor de su fuerte sudor que me embriagaba. Por un buen rato nos estuvimos besando, acariciando, agarrándonos mutuamente, hasta que en un respiro que tomamos, yo me escapé de sus brazos y caminando moviendo mis caderas, llegué hasta la mesa de comedor que tengo en la cocina, seductoramente sin dejar de verlo, me recosté encima de la mesa, separando y levantando mis piernas, sin decir palabra le ofrecía por completo todo mi coño, invitándolo con mi mirada a que me penetrase. Él dio un par de pasos y colocándose frente a mí, soltó la correa del pantalón, desabrochó luego el botón, y bajando la cremallera al tiempo que se bajaba los pantalones, dejó ante mis ojos su miembro, el que de inmediato sin querer, mentalmente lo comparé con el de mi marido, prácticamente lo doblaba en todo, tamaño, grosor, y pensándolo bien hasta en erección, que definitivamente era mucho mayor, que la de mi esposo en sus mejores momentos. El hombre de la basura, mantuvo mis rodillas bien separadas y atrayendo mi cuerpo hacía el de él, lentamente comenzó a penetrarme, al principio no podía despegar mis ojos, de su miembro, de cómo se fue abriendo paso lentamente dentro de mi lubricada vulva. Al comenzar a sentir el calor de toda su verga, dentro de mi coño, puse mis ojos en blanco del placer que sentía, y dejé caer mi cuerpo sobre la mesa. Sus manos me sujetaban firmemente por las caderas, pegándome una y otra vez contra él, mientras que yo en un desenfreno de placer movía o restregaba más bien mi coño contra su cuerpo. Sentía deliciosamente, como todo su miembro llenaba todo el espacio dentro de mí mojado coño, quizás por lo morbosa y excitante de la situación, me imaginé el rostro de mi esposo viéndonos con asombro, cosa que lejos de enfriarme me calentó mucho más todavía. Yo no dejaba de moverme, y cuando él con su gruesa y ronca voz me comenzó a decir, lo sabroso que se sentía mi coño, lo caliente que yo era y lo bien que me movía, me sentí mucho mejor todavía. Incluso cuando comenzó a decirme, que yo era la puta de sus sueños, no me sentí mal. Sus manos se movieron sobre mis tetas, las que deliciosamente me apretaba, chupaba y lamía a la vez con su tremenda lengua. Hasta que me dejé llevar por el placer, de disfrutar de un verdadero orgasmo, sin que él todavía hubiera acabado. Por lo que como si yo fuera una muñeca de trapo, sacó su verga de mi coño, me dio media vuelta, por lo que mi vientre quedó sobre la mesa, y nuevamente recibí dentro de mí su incansable verga. Yo no dejaba de mover mis caderas, de gritar por el placer que sentía, de gemir profundamente de placer, tras cada empujón que él me daba, incrustando su miembro completamente dentro de mí vagina. Para mí era algo de locura, cerraba mis ojos y me relamía los labios, con los dedos de una de mis propias manos, yo misma me apretaba intensamente mi clítoris, cada vez que sentía su poderoso miembro, más y más adentro de mí. Después de un buen rato, a medida que él continuaba clavándome su verga, abrí los ojos, para encontrarme que ambos estábamos siendo observados fijamente, por sus tres compañeros. Los que se comunicaban entre sí a baja voz, como para que yo no me diese cuenta de su presencia, cosa que pasó cuando que abrí mis ojos. Al ver a esos otros tres hombres, no sentí vergüenza alguna, es más hasta me calentó mucho más el que me vieran completamente desnuda, dejando que su compañero me clavase toda su verga. Yo me sentía insaciable, y de momento hasta desee que ellos tres también tuvieran sexo conmigo, por lo que le hice señas al mayor del grupo, de que se me acercase. Sin dejar de recibir los embates del primero, con mi mano izquierda busqué su miembro, aunque de manera algo torpe, finalmente lo extraje del pantalón y agarrándolo con mi mano, me lo fui acercando a la boca, hasta que me puse a mamárselo. De inmediato no se hicieron esperar los comentarios de los otros dos, y mientras yo continuaba mamando, los escuché decir que yo estaba bien buena, caliente y birrionda, aunque eso último no lo entendí. Pero poco me importó, ya que cuando se me acercaron y comenzaron bajo la supervisión del primero a tocar mis tetas, yo me sentí de lo mejor. Al que yo le estaba mamando su verga, a los pocos instantes se vino por completo dentro de mi boca, sin que eso me produjera desagrado alguno, por lo contrario se la seguí chupando hasta que finalmente el mismo tipo retiró su verga de dentro de mis labios. Justo en el momento en que mi hombre de la basura apretándome fuertemente contra su cuerpo, se detuvo y sacando su verga de mí caliente coño, derramó toda su leche sobre mis nalgas y espalda. Yo aun estaba bien deseosa de continuar, por lo que me erguí y agarrando un paño de cocina, me limpié mis nalgas y espalda. Estaba tan y tan deseosa de continuar que de inmediato no sé cómo pude preguntarles a los otros dos si deseaban acostarse conmigo ahí mismo, en el piso de la cocina. Su respuesta fue inmediata,

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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MmowshaLv1· hace 2005 dRelatos

la mamá de mi amigo 1 y 2

tengo un amigo al cual vamos juntos al colegio y muchas veces me la paso en su casa ya que me queda mejor ir con el y un día saliendo de la escuela más temprano me dice toma la llave de casa y ve adelantandote en casa no hay nadie. .yo le digo ok sin problemas el estaba con su novia así que entendí todo garre la llave y me fui entre a la casa sin hacer mucho ruido y en eso escucho que alguien habla y dice tia que rico si sobrino te gusta si tía es increíble esto. me asome al cuarto de la mamá de mi amigo que la puerta estaba entre abierta y lo que ví no lo podría creer la mamá de mi amigo le estaba haciendo un pete al primo de mi amigo osea su sobrino yo me quedé como hipnotizado sin creer lo que estaba viendo siéndolo infiel al marido . cuando reaccione y dije que hago y me acomode sin que me vieran y mire todo que hacían y ella dice dale tranquilo sobrino sin problemas Javier tardará más de 1 hora de venir de la escuela así que soy toda tuya amor. yo no sabía si mi amigo ya vendría yo me quedé viendo y pase lo que tenga que pasar y en eso veo como arrojan una tanga y cae justo cerca mío y era la tanga de la mamá de mi amigo la agarre y la olí aunque está nervioso mi pene está bien duro que escapar de mi pantalón. Asi que me baje el pantalón y comencé a masturbarme a frotar la tanga con mi pene mientras veía todo lo que hacían escuchar gemidos las cosas sucias que decían el tiempo pasaba y no podía creer nada de lo que veía y escuchaba. y en eso escucho sobrino ya está terminemos que ya puede venir Javier y aveces no viene solo y el sobrino no seas mala me vas a dejar asíunos minutos más y listo y ella responde bueno el la puso en 4 y le hizo lo que quiso. cuando la tenía agarrándola del pelo y los brasos dándole como una bestia ella dice mejor dejame que ya pueden venir tranquila tía ya terminó y cada ves aumentaba la velocidad de la penetración y le nalgueba la cola de una manera que hasta a mí me dolía. no podía creer que la trate así como una bestia ya era sexo sin amor pasandoce de la ralla tratandole como una mujer cualquiera eso me parecía a mí cuando se levantaron agarre y guarde la tanga en mi pantalón. yo me levanté y me fui al cuarto de mi amigo y en eso escucho me cambio y me voy tia y veo que habren la puerta así que me escondí y en eso escucho como me dejó la putita todavía sigo con ganas y ahí no más veo que se empieza a masturbar. Y veo que mira y agarra una tanga que mi amigo tenía por ahí y escucho que dice de seguro es de la zorra de la novia de Javier ya te voy agarrar zorra javier no te merece se masturbo se cambió y se fue yo agarre y salí rápido de la casa . yo digo este chico no está bien de la cabeza llame a mi amigo le dije me voy a mi casa me llamo mi madre más tarde nos vemos el responde sin problemas nose que pasó después con la mamá de mi amigo y su sobrino. llegue a mi casa y no podia creer nada me acordé que traía la tanga de la mamá de mi amigo y dije ahora que hago y me puse a pensar. Espero les aya gustado la historia contaré la segunda parte como siguió todo y lo que hice. la mamá de mi amigo 2  después de estar pensando de lo que había visto yo traía la tanga de ella que hago ahora pasaron unos días y me fui a la casa de mi amigo llegó me atiende la mamá y me dice Javier no está pasa si quieres esperarlo. la saludé y no podía dejar de pensar en que ella era una puta averla visto con su sobrino de no creer y digo tengo que hablar y decirle todo así que me acerque y le dije todo lo que había visto se quedó sorprendida sin decir nada. y yo le digo mejor que fui yo el que vio todo y no tu marido o hijo como ella no me quería creer saco la tanga y le digo es tulla no y ahí callo y me dice que haces con mi tanga de dónde la sacaste yo le digo la agarre cuando la tiraron callo cerca mío. y ahí ella me dice mira no me molestes mejor andate y yo le digo porque sos mala te quiero ayudar y me dice yo no quiero nada y lo que haga con mi vida es problema mío y yo digo ves como no negás nada. y yo digo mira puede que tenga fotos o vídeos eso era mentira pero la escusa perfecta para que pasara algo con ella y me dice no jodas con eso mira yo borró todo y hago que no ví nada pero vos tendrás que pagar un precio. y ella dice enojada a ver qué querés y te dejas de molestar y le suelto de una haceme un pete cómo le hiciste a tu sobrino y me dice pendon que estás diciendo lo que escuchaste y me mira y dice ok pero más te vale que borres todo. ella se agacha y me baja el pantalón y el boxer y se queda sorprendida con el paquete que yo traía y le digo te gusta putita es más grande que la de tu sobrino tampoco es que sea tan grande pero a simple vista se nota que algo importante tengo. y dice perdón y yo digo perdon le vas a tener que pedir a tu familia sino me haces el favor así que tomo el pene con sus manos y comenzó a mover sus manos a meterlo en su boca a jugar con su lengua y chuparlo. al rato me dice bueno ya está y yo le digo ya está el que bien qué tú sobrino te trato como quiso hasta te faltó el respeto y no dijiste nada y a mí me querés dejar así y me mira y dice bueno unos minutos más y te vas. y ella se quiere agachar de vuelta y yo le digo espera me acerco a su boca comienzo a besarla ella que dice bueno ya está andate y yo digo no te hagas la que no te está gustando si realmente querés algo después de esto acá no pasa nada así que tranquila. y comencé besar su cuerpo ella ya se estába prendido fuego y se le notaba que le gustaba o eso me parecía a mí en todo momento decía que la dejara yo ya estaba sin ropa le saco la remera y queda con la pollera que traía puesta. ella dice esto es una locura si alguien viene se pudre todo eso pasara ahí ella ya estaba entregada la levanté y la puse en la mesa del comedor le corrí la pollera le saque la tanga y comencé a meter dedos en la concha a jugar con mi lengua y mi boca. ella ya estaba caliente y dice ya no aguanto más y se escucha como un gemido y ahí no más enfunde mi pene a su concha y cundo lo metí pego un gemido fuerte comencé a moverme a escuchar el roce de nuestra piel. ella empieza a meter dedos en la concha como podía yo cada ves aumentaba la velocidad no podía creer que la estaba cogiendo luego de unos minutos me levanto y la pongo contra la mesa medio en 4 comienzo a penetrarla a darle cómo se debe. ella dice déjame ya está yo por dentro digo tus deseos son órdenes y le di una cogida bien fuerte que los dos casi que gritamos se da vuelta y la miro y le digo dame las tetas un poquito y me voy ella se desabrocha el corpiño yo comienzo a tocarlas y decir que lindas son y chupar los pezones y morder como nunca se lo hicieron y cuando yo la suelto y me dice que caliente que estoy y le digo hagamos esto y me voy. me acuesto en la mesa ella se sube arriba mio y comienza a moverse arriba abajo yo que le ayudaba un poco después de unos minutos escuchamos como ruidos así que nos vestimos rápido y acá no paso nada. mas tarde antes de irme la saludé con un beso y le dije fue increíble y me fui y al llegar a mi casa me llega un mensaje y era ella y dice si así fue no me imagino moco serás en la cama como dando a entender que quería hacerlo en la cama. eso será para otra historia que contaré más adelante espero que les aya gustado saludos.

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Pparaguaya28Lv1· hace 2006 dRelatos

mi cuña y yo , dos yeguas calientes

mi cuñada me llama a mi celular y me dice que estaba en tal lugar, cerca de donde yo trabajaba , que podía juntarse conmigo . Le responde que sí, que me esperara unos minutos y nos poníamos de acuerdo. Nos juntamos, fuimos a comer algo, bebimos un poco y conversamos, no hablamos de temas sexuales ni acerca de nosotras hasta el momento en que veníamos en el transporte público. Ella me mira y me dice que estaba muy sexi … Yo sonrío y le digo que ella tambien y nos fuimos para mi casa , llegamos a mi casa y nos besamos, no dudamos ni esperamos, creo que nuestras miradas al encontrase en la puerta, hablaron por si solas. Llegamos a mi habitación besándonos, respiración agitada por parte de ambas, nos logramos acostar en la cama y comenzamos a quitarnos la ropa de una forma desesperada. Cómo describir lo que sentía en ese momento… Podía sentir como mis latidos se aceleraban a medida que nos quitábamos la ropa. Ya desnudas las dos, ella arriba mío, comienza a bajar besando mi cuello, luego besando mis pechos, mientras yo cada vez más excitada esperaba el momento en donde ella se iba a detener, en ese lugar. Mientras besaba mi cuerpo, nos mirábamos y sonreíamos, hasta que llegó abajo… Tocaba mis pechos y con sus dedos acariciaba mis pezones. Yo ya estaba completamente entregada. mi cuñada , al igual que esa vez, comienza a besar mis muslos y luego se dirige directo a mi húmeda vagina. Comienza a pasar su lengua por mi clítoris, mientras este, palpitaba al mismo tiempo. No podía parar de gemir, mientras más miraba como movía su boca en mi vagina, mi calentura aumentaba. Luego comenzó a chupar mi clítoris e introdujo sus dedos… Moviéndolos suavemente dentro de mí, no podía aguantar más, el primer orgasmo me hizo apretar las sabanas con mis manos y pegar un grito de placer, mientras ella seguía jugando con mi clítoris. Se acerca a mi y me besa, yo la coloco de espalda, al igual como estaba yo, era mi turno de darle place r.gloria se deja, comienzo besando sus pechos, tenía unos pechos grandes y hermosos. Pasé mi lengua en uno de sus pezones, estaba bastante duro. Ella me dice, muérdelos… Yo sin dudar lo hice, claro, con delicadeza, mordí y chupé su pezón derecho mientras que con mi mano izquierda apretaba su otro pezón, eso la hizo gemir. Sin mucho preámbulo, bajé directo a su vagina y comencé a besar su clítoris, no era de extrañarse que lo tuviera duro. De la misma forma que pasaba mi lengua por sus pezones, lo hice en su clítoris. Con mi dedo índice y pulgar abrí sus labios y comencé a lamer y besar, en tanto ella, agarraba mi cabeza y gemía. Su vagina estaba muy mojada, corría liquido por sus labios hasta llegar a su ano, meter mis dedos no costó nada, solo se deslizaban hacia adentro. Cuando ella sintió mis dedos dentro, me dice que lo haga rápido sin parar… La comienzo a masturbar con mis dedos, ella gemía al ritmo en que yo introducía y sacaba mis dedos. Me seguía dando instrucciones, ahora quería que le chupara el clítoris mientras metía mis dedos. La hice acabar, mi boca estaba empapada de su líquido, las sabanas igual, en ese momento, nos miramos y nos cruzamos de piernas y comenzamos a rozar nuestras vaginas, tal como fue esa vez, ahora, podíamos sentir los gemidos de ambas. Sentía como los labios de mi vagina se juntaban a los suyos, nuestros clítoris chocaban uno contra otro. No aguanté mucho y me vine de nuevo, ella lo sintió. Nos quedamos un instante las dos de espalda, nuestra respiración agitada y algo sudadas, ella me pregunta si aguanto otra corrida más… Yo respondo que no sabía. mi cuña me toma y me pone a cuatro patas, quedé con medio cuerpo levantado, estaba entregada a que gloria hiciera lo que quisiera. Comienza a pasar sus dedos por mi vagina, de arriba hacia abajo, mientras yo, en esa posición, solo me quedaba cerrar mis ojos y disfrutar. Siento de nuevo su lengua en mi vagina, pero esta vez, la pasa de arriba hacia abajo, en repetidas ocasiones, más de alguna de esas ocasiones, pasó su lengua por mi ano, se sentía extraño pero excitante. En un momento ella mete sus dedos y comienza a moverlos dentro de mí, movimientos en círculo, luego hacia delante y atrás. Cada vez con más rapidez, podía escuchar lo mojada que estaba mi vagina cuando ella movía sus dedos dentro mío, hasta el punto en que comencé a sentir que el orgasmo se acercaba más y más. Al momento de llegar, mi cuñada pone su boca y le acabé en la boca… Estaba tan satisfecha, agotada, el orgasmo había sido tan espectacular

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MmowshaLv1· hace 2007 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

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LLocosxlascalzasLv1· hace 2007 dRelatos

Para todas las Poringueras

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HHolasoyJuan22Lv1· hace 2018 dRelatos

Anto la ex de un amigo

Hola comunidad capas piensen que soy un sin códigos un mal amigo por lo que hice en este relato pero acá va  Esto pasó cuando tenía 19 años yo tenía un amigo en ese tiempo colo le decíamos que tenía una novia Todos los del grupo lo jodiamos xq su novia estaba re fuerte y el como siempre se enojaba jaja  Pero el era bastante hijo de puta porque cada vez que podía la gorriaba ( le ponía los cuernos) y todos sabíamos pero como éramos amigos no le decíamos nada  La describo a ella rubia bajita un culo hermoso y bastante tetas  Un día me llega un mensaje al facebook de ella  Anto: hola cómo estás?  Yo: eh Anto todo bien vos? Anto: bien bien  Yo: que paso necesitabas algo? Anto: no solo quería hablar con vos no puedo?  Yo: por mi todo bien pero nose que va a decir el colo  Anto: no todo bien no pasa nada  Estuvimos hablado un rato muy buena charla hasta que me pone Anto: me encantó hablar con vos algún día podés venir a mi casa y charlamos á Yo: si cuando valla el colo voy Anto: no vení vos solo Yo: para que voy a ir solo?  Anto: y si capas charlando nos llevamos mejor  Yo: mira Anto todo bien estuvo buena la charla y todo pero sos la novia de un amigo y más se charlar no va a pasar Anto: de verdad me lo decís ? Que soy fea para vos?  Yo: si Anto de verdad te digo  Y no. no sos fea estás re fuerte perdón que te lo diga así pero sos la novia de un amigo Anto: ahora yo te tengo que decir algo Yo: si decime  Anto: acá estoy con tu amigo mirando todo el me pidió que aga esto para ver qué hacías perdón yo no quise  No le contesté más xq me había re calentado el otro hijo de puta haciendo que su no aga esas cosas más desconfiado cuando el le ponía los cuernos cada vez que podía  Paso una semana y no lo ví al colo ni a Anto  Hasta que un finde hicimos comida todos los pibes como se dice  Llegue saludé a todos normal y el colo me dice vamos. A compra y charlamos lo de la otra vuelta  Colo: eh man disculpa lo del otro día  Yo: todo bien loco pero nada que ver te la mandaste eeh . Colo: es que creo que Anto me está cagando y capas con unos de los pibes  Yo: y xq yo boludo nada que ver si están bien que tu novia este re fuerte pero no Colo: ya se por eso te pido perdón Yo: además si te está cagando te lo mereces xq vos la cagas siempre que podés  Colo: eh amigo pero eso queda entre nosotros Yo: si siempre pero no da para que desconfíes y menos de mi . Colo: listo todo bien Yo: si man todo bien Colo: para que veas que soy amigo el viernes que viene tengo casa sola hasta el sábado asique comemos algo al medio día y pasamos todo el día y a la noche salimos  Yo: bue amigo re sevado jaja  Colo: anda Anto tiene una amiga que vino de vacaciones que está re linda igual . Yo: bueno dale . Paso la noche todo joda tranqui entre pibes hablando de minas y las cosas de nosotros  Llegó el viernes y me manda mensaje Colo: dale amigo venite que ya estoy con las chicas faltas vos  Llegue a la casa y estaba Anto con calzas luciendo su cola hermosa y su amiguita se llamaba Dani una morocha hermosa un culito hermoso   Llegue saludé y empezamos a charla pegamos buena onda comimos unas pizzas y tomamos unas cervezas Dani: cuántos años tenes? Yo: 19 y vos?. Dani: 18 añitos . Yo: justo lo que me receto el médico jajaja Dani: jaja que pavo Siguió eso de las 3 de la tarde el colo se fue a comprar puchos y hielo xq no nos quedaba y teníamos vino y Fernet  Yo me quedé con Anto y Dani. En eso se me hacerca Anto y me dice bajo Anto: que entregada que es esa Dani seguro hoy te la cojes  Yo: y que estás celosa o que?  Anto: no pero es más rápida y me da bronca Yo; vamos ver qué pasa total yo estoy soltero y ella nose pero bueno  Anto: y si tiene novio igual te la cojes? Yo: y si. Si su novio no es mi amigo  Anto: así que si el colo no sería tu amigo Ami igual me cojes?  Nose si era el alcohol pero le dije  Yo: Anto a vos te rompo el culo . Anto: que atrevido sos pibe  Yo: vos preguntaste La tarde siguió ya con Dani andábamos abrazado para todo lados de la casa ya le había dado un par de beso pero tranqui  En una salgo afuera a fumar y Dani sale atrás mío ya estábamos medio borrachos todos  Dani: nos vamos a quedar todo el día acá?  Yo: y si a la noche comemos algo y salimos al boliche Dani: ah qué lastima Yo: porque tenías que ver a alguien?  Dani: quería estar en un lugar los 2 solos  Yo pensé tenía razón Anto está quiere pija y rapidita es Yo: y vamos a la pieza de invitados  Dani: vos decís? No se va a enojar el colo?  Yo: no ahora cuando entre le pregunto Lo llame al colo y le pregunté Yo: eh como puedo usar la pieza de invitados? Colo: sabía que te la ibas a cojer. dale todo bien yo me voy a mi pieza con Anto Yo: dale de una de paso dormimos un poco para la noche que va a ser larga jaja Le dije a Dani fuimos a la pieza y Anto nose porque me miró con cara de orto mal no le di importancia Apenas entramos Dani me agarró y me dió un beso terrible  Yo: ah qué pasó estamos calentita?  Dani: no sabes cómo si ví como me miraba el culo cada vez que podías  Yo: y con terrible culo como no mirarlo Empezamos entre besos y manoseada le saque la remera y el corpiño le empeze a comer las tetas  Dani: hijo de puta que bien chupas las tetas como me calienta  Yo: aver como estás por acá  Le mandé la mano a su conchita  Dios que rico toda mojadita sin un pelo la desvesti entera yo me quedé en boxer se notaba lo dura que tenía la pija  Y le empeze a chupar la conchita  Dani: ayy mi amor que rico como me comes la conchita  Yo: que rica esta tu conchita mi amor  Dani: dale papi seguí ayy dale que ya acabo papi dale chupa que rico  Y me acabo en la boca  Yo: a ver bonita te toca a vos  Dani: a ver qué tenemos acá  En eso me saca el boxer y salta la pija de 19cm bien cabezón y gorda.( Para serle sincero el lo único bueno que tengo jaja ) Dani: mmm papi nose si me va a entrar toda en la boquita  Yo: tranquila bebé yo te ayudo  Empezó a darle besitos en la cabeza de la pija mordía un poquito la puta como me calentó eso nunca me la habían echo y empezó a chupar  Yo: dale putita seguí que rico la chupas dale . Dani: mmm que rica pija me voy a comer hoy Yo: aver bebé como te la tragas entera Dani: no voy a poder papi  Yo; yo te ayudo bebé  Se la quiso tragar de una entera y no pudo entonces la agarre de la cabeza y le coji la boca hasta que se la metí hasta la garganta hizo arcadas tenía los ojos llenos de lágrimas pero le entró toda Yo: viste bebé que podías. Dani: hijo de puta casi me ahogas  Yo; si te gusta putita  Dani: dale cojeme que no aguanto más  La empeze a cojer solo me dejo por su conchita no quiso entregar la cola Yo: Dani mi amor que apretadita estás  Dani: ayyy papi que pija tenes que rico dale más Que rico bebé como me cojes  Yo: te gusta no putita Le empeze a dar más fuerte como que no nos importo que en la otra pieza estaba el colo con Anto por la forma en la que gritaba de placer Dani   Cuando estaba por acabar le acabe en la cara y tetas  Ella se fue a lavar y su volvió a acostar y nos dormimos como hasta las 10 de la noche  Nos levantamos hicimos algo a la parrilla  Dani le pidió al colo si la podía llevar a buscar ropa asique fueron Yo me quedé con Anto que me miraba con cara de mala o enojada  Yo: eh que te pasa a vos de hoy me estás mirando así  Anto: y todavía me lo preguntas  Yo: y si no entiendo que pasó!? Anto: traigo a mi amiga y te la cojes como es? Yo: para un toque no somos nada más que amigos que te pasa?. Anto me miró como pensando y se sentó en el sillón y fui con ella . Anto: la verdad tenes razón nose que me pasó . Yo: si no entiendo Anto: capas son celos y más cuando los escuché Yo: nos escuchaste?. Anto; si no te vengas a hacer el pelotudo te la re cojiste  Yo: si estuvo bueno no te enojes Anto; lo que no entiendo si es muy gritona o la tenes grande vos Yo: gritona es pero lo otro nose la verdad Anto: como no va a saber boludo aver mostrame Yo: que te pasa boluda . Anto: solo quiero verla pero dura eeh  Yo: bueno te la muestro pero como querés que se ponga dura  Anto: yo te ayudo  Se puso en 4 se bajó la calza y me mostró su colita bien entangada  Anto; y se te paso  Yo ya estaba duro pero quería aprovechar. Yo: no todavía no Anto: y con esto Se corrió la tanguita y me dejó ver su conchita bien depilada y el culito bien cerradito ahí se me puso la pija como piedra Yo: bueno mira vos ahora  Anto de da vuelta y abre los ojos grande Anto: a la mierda con razón grito tanto mi amiga mira que pesado. Yo: bueno listo nada que ver lo que hicimos ya fue Anto: espera la puedo tocar   Yo: que deja de joder está bien que estés buena pero sos la novia de mi amigo Anto : dale te la tocó y fue Yo: dale que hincha pelotas eeh  Ella estiro la mano y me agarró bien la pija que rico se sentía pero tenía que disimular  Anto: ahora sí estoy más celosa todavía que mi amiga se coma todo eso y yo nada . Yo: bueno listo fue lo dejamos acá sino la cagamos  Me levanté y me fui  Esa fue el primer gran hacercamiento con Anto en el otro relato sigo contando cuando me la coji que ya no era la novia del colo  Gracias por leer y perdonen las falta de ortografía

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JJuany90Lv1· hace 2020 dRelatos

Infiel en vacaciones de verano familiares(gorda en la playa)

Bueno como saben Soy Valentina, una linda gordinuena tetona de 23 años, y estoy de novia con Juany. Pero ahora voy a contar lo que pasó en unas vacaciones con mi familia (sin mí novio). Todo empezó los primeros días de enero, cuando me enteré que mis papás se iban a ir de vacaciones a la costa junto con mis dos hermanas y mí abuela, por lo que me dijeron que yo podía ir, pero Juany no porque no entraba en la camioneta. Después de hablarlo bien con Juany decidí ir sola con ellos. Los primeros días venian siendo unas típicas vacaciones familiares, muy tranquilas, íbamos a la playa que quedaba cerca de la casa donde estábamos parando, que por cierto estaba bastante lleno de gente joven, muchos chicos y chicas de entre 17 y 25 años, una playa muy juvenil pero con varias familias. Todo venía muy bien hasta que con el pasar de los dias empeze a notar que en la playa había una típica familia argentina (madre, padre, y dos hijos, uno de 22 y otra de 17), y notaba que el chico que después supe que se llamaba Nicolás, me miraba mucho, en especial cuando volvía de meterme del mar y me ponía a tomar sol de espaldas en una mantita. Pero como eran solo miradas no le decía nada ni cambiaba mí accionar y seguí como si no pasará nada. Hasta que un día fui a meterme al mar a jugar un rato con las olas, y vi que venía a meterse, al principio estábamos bastante distanciados, pero con el pasar del tiempo y con el movimiento normal dentro del agua terminamos a unos pocos metros de distancia, yo un poco más adelante que él. Lo interesante es que yo notaba que cada vez que saltaba una ola el aprovechaba para verme el culos y como rebotaban mis grandes tetas. Hasta que note que venía una ola bastante grande y no llegaba a saltarla, por lo que decidí intentar pasarla por abajo, una desición bastante desacertada porque al pasar por debajo no me di cuenta y se me salió la parte de arriba de la malla, cosa que me di cuenta cuando sali debajo del agua, por lo que me intenté tapar rápidamente para que no se me viera nada, pero fue bastante tarde, porque Nicolás, que estaba atrás mío ya me había visto mis dos grandes tetas. Yo tapandome como podía me puse a buscar mí malla, y la vi flotando a unos metros de Nicolás, por lo que empecé a caminar para buscarla, pero ya era demasiado tarde porque Nicolás ya las había agarrado y me las estaba trayendo. Cuando se acercó vi que abajo del short de baño tenía un tremendo bulto, evidentemente ver mis tetas le hizo parar la pija, yo ya estaba roja de vergüenza, me dijo, mirándome mis grandes tetas que yo me esforzaba tapar "Toma creo que esto es tuyo" y me dio la malla en la mano, yo le agradeci y me di vuelta para ponermelo, cuando me dijo "querés que te ayude a atartelo de atrás" a lo que yo respondi "no gracias, yo puedo sola", ya me había dado mucha vergüenza lo que pasó antes, no quería tenerlo cerca, pero obviamente sola no podía atarmela asique sin decirme nada se acercó y me ató la malla, yo le agradecí y le pregunté el nombre (Nicolás). Después de eso nos quedamos hablando, era un chico que estudiaba Medina en una universidad de su ciudad. Pero después de unos veinte minutos hablando me agarró frío y decidí salir, por lo que el me siguió y tambien salió, después cada uno se fue con su familia y ese día no paso más nada, salvo las típicas miradas que me pegaba. Paso todo el día, volvimos a la casa, comimos, fuimos al centro en familia, y cuando volví me acosté y me acordé de lo que pasó en el mar con Nicolás por lo que me calente un poco y me empecé a tocar pensando en ese gran bulto, primero disimuladamente me tocaba despacito mí clítoris, pero después ya estaba muy caliente y me metía los dedos con mucha velocidad lo que me llevó a un gran orgasmo, nunca me había tocado pensando en otro hombre, pero ese bulto me volvió loca. Al otro día fuimos a la playa temprano, serían las 10 de la mañana, no había mucha gente, pero Nicolás y su familia ya estaban ahí en el lugar de siempre, nosotros tambien nos pusimos en el lugar de siempre, cerca de ellos. Yo me puse bronceador y me tiré a tomar sol por media hora, hasta que me agarró calor y me fui a meter al mar, Nicolás ni lento ni distraído me vio y también fue a meterse, esta vez vino directo a donde estaba yo, y me dijo "está muy linda el agua no" a lo que yo respondí que si, y me dijo "pero no está tan linda como vos", y acto seguido me dice "disculpa que sea directo, pero me gustas mucho, ayer te di los pechos y me quedé muy caliente", yo me quedé helada, no esperaba que venga así de la nada y me diga todo eso, por lo que dije "fue un accidente, perdón si te provoque algo, pero no fue intencional" a lo que me dijo "no tengo nada que perdonar, es más me encantó verte, y disculpa el atrevimiento pero te confieso algo, ayer me tuve que masturbar un par de veces para bajar la calentura que me provocaste". A todo esto él ya tenía la pija parada, por lo que yo de ves en cuando se lo miraba disimuladamente de reojo. Hasta que en una de mis miradas me dijo "te gusta lo que vez" y yo nosé si fue porque ya estaba bastante caliente le dije "Si, disculpa es que tenés un bulto muy grande", después de escuchar eso agarra y saca su pene todo parado para que lo vea y me dice "te parece que está grande" pero yo me quedé perpleja mirandole la puja, no podía creer que me mostrara así de repente esa gran pija, que a simple vista podía notar que le media 19 o 20 CM, pero eso no era lo que más me sorprendia, lo que de verdad me atraía era su ancho, era una piba muy gorda como las que me gusta a mí. Y sin decir nada se acerca a mí con la pija al aire y me dice al oído "te gusta más así, así la podes ver bien" yo ya estaba entregada y escucho que me dice "tocamela, sé que querés tocarla, mándale sin vergüenza" y me empezó a dar besos en el cuello, cosa que me calienta mucho, y a tocarme las tetas, yo ya estaba muy caliente y me había olvidado que tenía novio y qué mí familia estaba ahí en la orilla, pero no me importo y me deje llevar por la calentura, por lo que me decidí a agarrar esa hermosa pija, lo empecé a pajear mientras el me sacó la parte de arriba de la malla dejando mis enormes tetas al descubierto y me las empezó a chupar y morder, más chupaba desesperado, parecía que nunca había chupado una teta, me chupaba toda, te mordía los pezones, hasta que se decidió y bajo su mano y me corrió la tanga de la bikiñi y me empezó a tocar el clítoris y a meterme los dedos, yo ya estaba por acabar y el también, entonces me agarró y me alzó a upa, dejando su pija a la altura de mí concha, y mis tetas muy cerca de su boca, por lo que me siguió chupando las tetas un ratito mientras yo me estimulaba el clítoris con su pija. Hasta que se decidió y me la empezó a meter despacito hasta que entro toda, ahí fue cuando me empecé mover yo, primero despacito, depsues ya así rápido, quería hacerlo acabar, y lo logré después de unos arduos 20 mimutos, le había pedido por favor que acabe afuera, pero pareció no importarle mucho porque me terminó infundado la concha, literalmente acabó muchísimo, tanto que cuando me la sacó sentí salir algo como si me hiciera pis, pero era su semen. No podía creer lo que había pasado, me había cogido a un pibe adentro del mar con mis viejos en la playa, y encima terminé con la concha llena de semen. Terminamos el polvo y salimos del mar, primero yo, y a los cinco minutos Nico, cuando llegue a donde estaba mí familia mí mamá me llamo y alejándonos un poco de todos me dijo "que pasó con ese chico en el agua, te vi muy entretenida, y parecía como que te estaba chupándo las tetas. Ojo con lo que haces, porque tu padre no se dio cuenta pero yo sí, además vos tenés a Juany esperándote cuando vuelvas, no vayas a echar todo a perder por una calentura de verano, los buenos hombres como Juany no se consiguen seguido, cuidalo, no seas tonta". Yo le dije que no había pasado nada, que solo estábamos charlando mientras jugábamos con las olas, pero por dentro pensaba si me vio mí mamá nos podría haber visto cualquiera. Igual mucho no me importo porque después a la tarde noche cuando ya no había mucha gente en la playa, y mí familia y la de Nico se fueron de la playa, nos fuimos a unos médanos bastantes alejados que tenían algunos arbustos y volvimos a coger por un buen rato, sabía que estaba mal lo que hacía, que estaba engañando a Juany, pero era tanta la calentura, el morbo de ser descubiertos, y lo más importante, lo bien que me cogía Nicolás, que no me importo seguir cogiendo con el por unos días. Después nos pasamos los instagram y los teléfonos y nos volvimos a ver en la ciudad, pero eso lo voy a dejar para otro relato porque es una historia larga y ahí sí ya estaba Juany. Espero les allá gustado este relato de lo que me pasó durante unas vacaciones familiares no tan familiares.

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MmartinfcdLv1· hace 2021 dRelatos

La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.

Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos.   En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable.   Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él.   Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia.   Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados.   Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen.  Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida.   Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán.   Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería.   Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo...   Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y  responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas.   Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión.   Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome.   No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes.    Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas.   En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún.    Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de  chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo.   Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad.     Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos...   En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé.   A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible.   Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..."   No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum

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Nnalim1993Lv1· hace 2021 dRelatos

soy la tía sexo despues de mi cumpleaños un rapidin jaja

era día de mi cumpleaños y hacia mucho que no pasaba nada con mi sobrino y mi sobrino me dice puedo se tu mejor regalo de cumpleaños y me da un beso en la boca y se va sin que yo le pueda decir nada eso me dejo pensando y quedo ahí a la noche ya cuando no había nadie en mi casa y mi familia dormía yo me fui a mi cuarto de trabajo y me quede pensando en lo que había echo y dicho mi sobrino ya que en el transcurso de mi cumpleaños en lo que menos pensaba era en eso.   ya cuando me disponía a irme a dormir aparece mi sobrino y dice pensaste tía puedo ser tu mejor regalo de cumpleaños y yo le respondo ya me voy a dormir y el dice algo rápido y me voy  y ahí no mas me besa la boca estuvimos unos minutos besándonos luego el me da vuelta quedándose atrás mío y ahí no mas comienza a desabrocharme el pantalón y bajármelo junto con mi tanga el se baja su pantalón y su bóxer y enfunda su verga hacia mi cola y comienza a penetrarme y a aumentar la velocidad. y a los minutos le digo para mas despacio que nos pueden escuchar y el dice tenes un pañuelo cerca y yo le respondo fíjate en mi pantalón y mete la mano en unos de los bolsillos del pantalón y saca el pañuelo y me lo pone en la boca me garra del pelo y me tira las manos taras agarrándomelas y comienza a penetrarme con mas fuerza y velocidad yo ya estaba prendida fuego ya estaba entregada y en eso digo por mi mente si alguien me viera así pensaría que me están violando ver eso te da pensar eso. al rato me corro el pañuelo de la boca como puedo y le digo ya esta déjame que puede venir o escucharnos alguien y el dice tranquila tía ya esta y me penetro unos minutos mas luego paro saco su pene y eyaculo afuera me di vuelta nos besamos en la boca nos acomodamos nuestras ropa hablamos un rato y acá no paso nada. espero que le guste tendrá un segunda parte donde contare algo que paso con alguien cercano al otro día despues de eso así que estén atentos a los relatos saludos

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CcanliveLv1· hace 2022 dRelatos

Juego con tu COLA...3ra parte

La hice poner boquita arriba , y empece a jugar con los pelos de la concha, y se retorcía un poco,así que le cachete el clítoris y me dijo me encanta eso, y la cachetee un poco mas, y pare la mire un rato y me encanto que este tan entregada ,...solo esperaba,y empece a acariciarle la cola ,las tetas(tenia pezones grandes pero tetas caídas y chiquitas,hermoso)y mientras le acariciaba la conchita, le mordía los pezones, empezó a gemir, de a ratos la hacia beber agua ,cuando bebía el vaso entero , la volvía a estimular,y paraba, servia otro vaso y le daba si no bebía no la tocaba mas ,hasta  que entendido el juego y tomaba cada vez mas rápido, se atragantaba, pedí dos o tres veces agua mineral , 1 natural y las otras frías para que tomara. le puse la bombacha  y el pantalón desprendido,la tocaba metiendo la mano adentro del pantalón corriendo la bombacha , y respiraba fuerte,le hacia beber otra vez hasta que me dijo que ya no podía beber mas , le di el ultimo vaso y tomo con una arcada, cuando iba a dejar de tomar le empece a chupar la concha como podía corriendo la ropa ...hizo fondo blanco, le acomode  la ropa y le cerré el pantalón , costo estaba medio hinchada ya,la espose en la espalda y la acariciaba las tetas, la besaba y le cacheteaba la concha,la hice arrodillar para que me la chupe y le costo se agarro el abdomen,la deje chupar un poco la tire al piso y le metí la pija en la boca , me apoye en su pansa  y se le escapo un chorrito de pis , para me dijo, me voy a mear,pero no la deje ir al baño, le hice no, con la cabeza y me miro fijo y jadeo-no traje otra ropa... insistió,la hice  ponerse en posición de sentadillas y le di unos chirlos en el orto,la mire y le sonreí y mientras me miro fijo,como entendiendo, se meo encima,con con gesto de placer y alivio,fue genial,hizo mucho pis,y cuando termino se quedo un rato en esa posición, me miro e hizo silencio,como pensando, me dijo permiso para pajearme. Sentí una victoria ahí, como si se empezara a domesticar... le saque la ropa, la ate a la cama otra vez boca arriba y brazos abiertos las piernas se las deje sueltas, cruzaba las piernas para estimularse,fue buenísimo,la deje un rato y le apoye el indice en el culo,al toque se quedo quieta, la abrí de piernas y eleve sus piernas para atarla a sus brazos así quedaba bien al descubierto concha y orto... le chupe la concha y el culo meado, le metí primero un dedo en el orto,y jugaba, luego dos, hacia como si mi dedo indice y mayor pataleaban dentro de su ojete entonces le puse lubricante,largo una carcajada con si le diera cosquillas,le enterré el enema en una sola envestida y pataleo,literal, de a ratos se quejaba, pero ese culo se le veía que venia de varias guerras acumuladas y a medida que pasaba el liquido lo inflaba para dejarle el culo bien abierto, cógeme me dijo, -shhhhhhhh!!!y le puse estas pelotitas con correa en la boca,la mordía... mientras se tragaba todo el enema con su cola golosa, la pajeaba, le tocaba las tetas y cuando empezaba a quejarse mucho como gruñendo y se la metía en la boca, hasta que me dijo no aguanto mas ... espere un rato mas aun y le apretaba la pancita, le hacia masajes, ella apretaba los dientitos haciendo mmmmmmm...aguantando y se le escapo un poco de caca,espere un poco mas y la solté:tuvo que correr al baño con pasitos cortitos tapándose la cola, no alcanzo a retener todo, se cago un poco en el camino, realmente lo disfrute y la seguí al baño, me senté a mirarla , hacia mucho ruido y luego de cada ruido, cara de plenitud, mientras hacia caca se masturbo y acabo 2 veces , mi pija no daba mas, no la deje ni limpiarse , la metí en la ducha con agua fría primero , respiro como hiperventilandoce , me saque todo, me metí y contra la pared de la ducha me la cogí,la agarre del pelo y ella me decía todo tipos de insultos , hasta que me dijo, rompeme el orto, y la puse en cuatro me saque el forro y le rompí el culo, le di con alma, corazón y vida, me dijo dame la leche en la boca, pero le acabe le acabe todo en el culo, cuando la saque me la empezó a chupar, la tenia sucia pero no le importo, se metía 4 dedos en la concha y acabe,se trago toooodo,  , la saque de la ducha haciendola agarrarse del barral del toallero, me meti abajo de ella y como no acabo, se la chupe hasta que se derramo toda.apretaba como perra ese barral ,se quedo en el piso un rato, me bañe y  salí( no podía creer lo hermoso de esa experiencia)  no se baño, cuando salí miraba su ropa meada.tenes el collar, le recordé ,ahora ...vestite. y para mi sorpresa se puso la ropa ,me miraba mientras se vestía, le hice unos mimos, y me pidió un beso, se lo di y le dije, a partir de ahora pedís por favor, y das las gracias, no mas groserías, y siempre con las palabras adecuadas ,amablemente,y pidiendo permiso... sino va a responder tu culo por tu conducta,le saque el collar.caminamos por el pasillo hasta la salida y en la vereda tomo mucho aire , lo que me llamo la atención, me dijo: no solo coges para el orto, pito chico de mierda, sino  que tampoco me vas a llamar un uber para que no ande meada asi?, la mire fijo y respiro hondo, entrecortadamente , se acaricio la pierna... - me fui- repase en el camino lo excitante que fue todo, con la pija dura cada vez que me acuerdo,con ganas de publicar otra vez alguna aventura mas

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SSeptsebLv1· hace 2025 dRelatos

recuerdos de un encuentro

El tiempo pasa y los recuerdos invaden mi mente, ha pasado tiempo desde la ultima vez, pero recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables, sus manos suaves que acariciaban mi rostro y se aferraban de mi pelo, besos que de apoco se tornaban mas intensos, sus manos y brazos se aferraban a mi cuello, su cuerpo comenzaba a erizarse poco a poco y su respiración se aceleraba junto a la mía, sus besos abandonaron mi boca y ahora recorrían mi cuello, sus uñas se clavaban en mi espalda, dejando sus marcas, dejando grabado en mi piel y en mi mente ese momento, sus ojos me invitaban a más, sus besos se tornaron apasionados y junto con ello mi cuerpo temblaba de la excitación,  mis manos recorrían su cuerpo, mis brazos fuertes la apretaban y rodeaban para que no escapara, tratando de hacer eterno ese momento, bese su cuello y por allí baje, me deslice con mis labios atreves de su cuerpo, con mis manos me abrí paso entre sus ropas, poco a poco me introduje en su blusa,  besando su pecho, acariciando tiernamente tus tetas y apretándolas fuertes con mis manos, lamiendo sus pezones perfectos y estaban duros, los mordí suavemente y los lamia con pación mientras ella me acariciaba mi cabello, suspirando y jadeando, disfrutando de mis carisias.  De apoco quite su ropa y dejando solo su pantalón, ella hizo lo mismo, me quito la polera, me beso con ternura esta vez, puso sus manos sobre mi pecho y y sus besos se deslizaron por mi cuello llegando a mi pecho, besando mis tetillas y sus manos bajaban hasta mi cinturón, sus ojos me miraban con lujuria, ya sabia a donde iva,  mis manos la acariciaban con ternura en este momento, ella seguía recorriendo mi pecho bajando lentamente, estremeciendo mi cuerpo en cada uno de sus besos, llegando a mi pantalón, allí con sus manos suaves, lo saco con cuidado y mirándome fijamente lo introdujo en su boca, lo lamia y chupaba suave en un principio, lo metía todo en su boca y cambiaba a una chupada mas rápida, mas apasionada, descontrolándose, llevándome al cielo mientras con mi manos acariciaba sus cabellos. La tome con fuerza de sus cabellos, ya no podía controlar mi calentura, la puse de pie suavemente, la tome en mis brazos y la lleve a la cama, la recosté y le quiete su pantalón, parado a los pies de cama, la vi como me deseaba, su mano acariciando su pezón, me acerque como gato asechando a su presa, lento bese sus piernas.  En ese momento, ellas gimió suavemente, entregada a lo que se avecina, subí por su cuerpo, y deslice mi lengua atreves de sus labios, me introduje en ella y con mi lengua que jugaba con toda esencia, disfrutaba de todos sus sabores y jugué con ella como ella lo hiso con migo, sus manos empujaban mi cabeza mas adentro, pidiendo mas, perdiendo el control, y sus gemidos me calentaban, me prendían, mi lengua jugaba con mas énfasis en su clítoris y mis dedos se introducían y recorrían su cuerpo, y en ese momento, sentí como su cuerpo se estremecía al ritmo de mi lengua, se aferro con fuerza a mis cabellos y sus piernas se tensaron, gimió en un órganos descontrolado e intenso y yo tampoco podía mas, y me deslice por su cuerpo, lamí sus tetas, mordí sus pezones, y llegue a su cuello y la mordí suavemente, y bese sus labios, me abrazo fuertemente y me beso con excitación, su respiración agitada soltó un te amo. Me introduje en ella y sus brazos se aferraban a mi con fuerza, gimiendo de placer, la envestía con ritmo fuerte y constante, ella me abrazaba con sus piernas, le lamia las tetas y el cuello, envestía con mas fuerza, la acomodaba y colocaba sus piernas sobre mis hombros y las acariciaba!! Cambiamos y ella tomo el control, monto sobre mi y se movía a un exquisito ritmo, le acariciaba las tetas, las besaba y lamia, ella mantuvo su ritmo hasta llegar a un orgasmos tan intenso como el anterior, la tome con fuerza y recosté sobre la cama, boca abajo ella me miraba con ojos de pación, levanto su pelvis y la envestí,  la sometí a mi ritmo, un ritmo fuerte y constante, la llenaba completa y ella gemía, la levante hacia mi, la habrase desde atrás mientras la envestía, con una mano en sus tetas, la otra buscando y acariciando su clorosis, aun quería mas, quería mas de ella!!  lo quería todo!! Ella se Safo en un momento y fue ella quien lo tomo con sus suaves manos y lo apunto a su culo, envestí suavemente y ella soltó un gemido que me estremeció, apure las envestidas y ella me pedía todo de mi, ella en cuatro aguantando el placer, desde atrás nuevamente la levante, esta vez desde sus cabellos, la bese como loco,  mi mano busco su clítoris, la estimule con mis dedos, la quería toda para mi, mis gemidos se sumaron a los suyos, estoy llegando a mi limite y ella me ayuda empujando hacia atrás, acelere como bestia y junto a ella, dejándose llevar terminamos en un mutuo orgasmo, la llene con mis fluidos y caímos juntos sobre la cama,  sobre ella y con mi falta de aliento, se escapa un te amo, luego me recuesto a su lado, la bese nuevamente, un beso de ternura y pación saciada, ella se recuesta sobre mi pecho y yo acaricio su cabello, recuperamos el aliento...  y comenzamos a besarnos, recuerdo como si fuera ayer, recuerdo sus labios tiernos y cariñosos, sus besos de frescura y suavidad incomparables...

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