#Delicada
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Solo amigas
Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha
El colectivo y ella
Mi nombre es Leila, tengo 27 años y trabajo en una oficina en el microcentro de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Me autopercibo lesbiana desde mi adolescencia, cuando acepté lo que sentía, y desde ese momento vivo una sexualidad plena. Suelo salir con mujeres más grandes que yo, porque las de mi edad suelen no tener mucha idea sobre el sexo. A la oficina tengo que asistir con vestimenta formal, ya que soy la primera cara que el cliente ve al ingresar. Por eso tengo que tener el maquillaje correcto, mi pelo marrón oscuro recogido en un rodete, y un vestido nuevo cada día. El jueves pasado, llevaba un vestido rosa muy ajustado que tiene un moño debajo de los pechos para acentuarlos. No tengo mucho busto, pero sí tengo que admitir que años de ejercicio me regalaron una cola exuberante. Ese día, subo al colectivo como todas las tardes, para volver a mi casa. Dos paradas después, sube ella. Una chica de 21 años, un poco más baja que yo. Pelo colorado y una piel muy blanca. Una camisa muy estructurada de universidad privado, que ella altera dejando abiertos los dos botones superiores y dejando ver sus hermosos pechos blancos y, a la vista, suaves. Por alguna razón, muchas veces se para junto a mi durante el viaje, y yo no puedo evitar pasármelo viendo sus tetas. Esta chica, a pesar de ser mucho más joven que yo, me seduce sin siquiera saberlo. Iba junto a ella otra chica, no tan bonito, riendo y haciendo chistes sobre sus docentes, mientras abría una botella de agua. En eso, mientras yo me encontraba embelesada con sus pechos, el colectivo frena de golpe, haciendo que todos perdamos un poco la estabilidad dentro del transporte, y la botella de agua cae entera sobre la camisa. Las tetas que ya me atraían, ahora se encontraban empapadas, demostrando que debajo de la camisa no había ropa interior. Sus pezones comenzaron a mojarse con el líquido y a endurecerse contra la camisa ahora totalmente ajustada contra ellos. Cuando me doy cuenta, la chica me miraba perpleja mientras yo prácticamente me babeaba ante tanta hermosura. Por la vergüenza, decidí bajarme antes y caminar hasta mi casa. Llegué, y no pude evitar desnudarme, meterme en la bañera y masturbarme pensando en esos hermosos pezones duros. Al otro día, tuve que volver a tomarme el colectivo para volver a mi casa, no había forma de que volviera caminando de nuevo. A las dos paradas, ella sube al colectivo, pero sola. Hoy no tenía la camisa, sino una remera de tiritas roja, súper escotada, que enmarcaba sus hermosos pechos, y una minifalda rosa muy corta, que dejaba ver una piernas trabajadas y largas. Yo había conseguido un asiento, y ella vino a pararse al mismo lugar donde yo estaba, depositando sus enormes tetas en mi cara, como si fuera pura casualidad. Viajamos un par de cuadras mientras yo fingía que eso no estaba sucediendo, al mismo tiempo que sentía como se me humedecía la tanga que llevaba debajo de mi vestido negro. Tenía tan cerca sus pezones que podía verlos debajo de la tela. Decidí que esto era una provocación y que tenía que actuar, así que cuando vi que subía una señora con muchas bolsas, le ofrecí mi asiento y me paré exactamente detrás de la chica. Poco a poco, comencé a apoyarme contra ella, apretando mi cuerpo contra el suyo. Ella me frotaba su cola en mi entrepierna, y fingía que no sucedía nada, mirando por la ventana. La apreté más contra el caño al que estaba agarrada, haciendo que sus pechos se juntaran entre sí y me dieran una vista hermosa, mientras su entre pierna se rozaba ligeramente con el caño. Y ahí cerró los ojos. Empecé a sentir su respiración agitada, aunque disimulaba muy bien, solamente nosotras dos sabíamos lo que estaba pasando. Bajé mi mano disimuladamente y la metí debajo de su pollera, sintiendo una bombachita muy pequeña y mojada a más no poder. Rocé delicadamente su clítoris, y recorrí todos sus labios, mojando mis dedos al pasar. Sentí como vibraba su cuerpo, como se calentaba aún más su vagina. Al ver que llegaba mi parada, la agarré de una mano sin preguntar y la hice bajar, para que entráramos a mi casa. Continuará...
sumisa prohibida en el parque
hola poringueros y poringueras. vengo a a relatarles mi segundo encuentro con mi sumisa prohibida. despues de la rica cogida en mi casa, nos mandamos msjs x mensseger toda la semana. a ella se le complicaba salir ya que tenia dos nena chicas y no podia dejarlas solas. nos calentamos bastante por msj, ella contaba que le habia calentado mucho mi forma de cojerla. ya que se lo hacia con fuerza y sin temor a lastimarla. otra cosa que me decia, era que le calentaba mucho mi aroma, no mi perfume, sino el aroma corporal(soy una persona muy limpia, no piensen mal jaja). le dije que tenia que hacer el esfuerzo y ver donde podia dejar a las nenas auque sea unas horas, ella me respondio que estaba hablando con una amiga para que se las cuide. llego el dia tan esperado, yo no queria ir al hotel directamente, buscaba hacer algo mas divertido y poco usual. a unos km de mi casa hay un parque muy grande donde la gente va a pasar el dia, la cito cerca de ahi, compro unas cervezas y espero que llegue. a lo lejos la veo venir con un caminar muy timido, mirando al suelo, como si fuera que no queria que no la viera nadie. una ves cerca, le agarro de la cara y le como la boca en plena calle, yo la sentia mia y se lo hice notar. subimos al auto y fuimos al parque, buscamos un lugar alejado, pero a la ves a lo lejos se veian personas. salimos del auto y nos fuimos debajo de un arbol a tomar la cerveza. ella toda delicada tomaba de la botella, yo la miraba y programaba de que forma me la iba a cojer. hablamos un poco y de golpe le meto la mano dentro de la calza, a mi sorpresa ya estaba mojadita. saco la mano y le digo, tan puta vas a ser que ya te mojaste? gissele: desde el colectivo vengo caliente por culpa de ustede. señor yo: toda la semana estuve pensando que hacerte, no se por donde empezar gissele: yo toda la semana me toque pensando en esta pija( mientras me la toca por arriba del pantalon) en ese momento me desabrocho el pantalon y la saco, va salio sola xq estaba re dura. la agarro de la nuca y la llevo para que me la chupe, ella me mira y dice, gissele: xq no vamos a otro lado yo: sos mi puta y te voy a cojer donde yo quiera hago que me chupe la pija en el parque, dudo pero al segundo la estaba baboseando toda. le cogia la boca y le la metia hasta el fondo hasta augarla, en una hermosa tarde soleada en pleno parque. me calentaba mucho que me la chupaba sin agarrarla con las manos, con labios carnosos y lengua muy filosa. lo lamia desde la base hasta la cabeza y se lo metia todo de una. notaba que le gustaba que le aprete la cabeza para que le entre toda. asi le cogi la boca un rato, hasta que no aguante, la pare, la puse de espalda, le baje la calza con la tanga y se la meti sin piedad, largo un alarido hermoso, mi pija entro como si nada ya que staba toda mojada la muy putita. mientras la envestia con fuerza y ella gemia como una puta, levanto la mirada y veo a lo lejos unos tipos mirando detras de un arbol, estaban lejos y no me dio temor a que sean unos locos sino solo mirones, me calento aun mas y me la cogia con mas fuerza. ella gemia y decia " cojame señor, cojame como la puta que soy. el ruido que hacia esa conchita llena de flujo era una locura, yo la agarraba de las caderas con fuerza, sentia que le destruia la concha y ella lo disfrutaba, hasta que exploto, me mojo toda la pija, grito y calculo que muchos la escucharon, sus piernas temblaron y quedo toda floja agarrandose del arbol mientras yo seguia bombeando. la vi debil y fragil que solo atine agarrarla de los pelos, darla vuelta arrodillarla y hacerme una paja en frente de su carita, ella solo saco la lengua esperando la leche. acabe como un caballo, sabia que me estaban mirando y eso me puso peor. le llene la cara de leche y ella solo la juntaba con los dedos y se la llebaba a la boca, una ves que termino, me limpio la pija con la lengua, la levante y le di un rico beso de lengua, la miro y le digo vamos al auto que ya dimos un hermoso espectaculo. cuando sube le cuento que habia unos tipos mirando como me la cogia, se sorprendio pero tambien creo que le encanto la idea de que la vean siendo una putita. aca no termina el dia ya que salimos del parque y fuimos a un hotel cercano, pero eso lo contare en el proximo relato. gracias por los puntos y seguirme buenas pajas para todos
Sexo con ex compañera de trabajo
Hace un tiempo que venia con ganas de contar una experiencia personal y no encontraba el ámbito de confianza para hacerlo. Indudablemente el momento ha llegado por varias razones que no vienen al caso y aquí voy. Diariamente trabajo en una oficina en el centro, con compañeras y compañeros de todas las características que se les ocurran, y con mis compañeros varones, a la hora de almorzar hacíamos los típicos comentarios de a quien te cojerías, o tal o cual debían ser buenas cojedoras; en fin, creo que es el nivel clásico de chusmerio entre varones en el trabajo. Cierto dia, una compañera (la cual no tenia en la mira) va a trabajar sin corpiño, vale la aclaración que sus pechos eran mas bien pequeños; en un momento se pone en una posición (entiendo que sin querer) en la cual el escote de su remera deja ver (para mi posición) sus hermosas y pequeñas lolas; debo confesar que tuve una erección, y que a partir de ese momento no podía sacármela de la cabeza, las ganas de cojerla fueron increíbles, pero dada mi posición y “educación” una vez mas reprimí los impulsos y los logre contener, soltándolos fugazmente cuando, estando solo me tocaba para imaginarme entre sus piernas o besando sus hermosas tetis. Cierto día, otra compañera, me dice al pasar, -tene cuidado con fulana que te quiere dar. Ahí me calenté del todo y ya con ganas de querer manifestarle mis ganas de estar con ella. Quiso el destino que al poco tiempo, se fuera del trabajo, cosa que a fin de ser sincero no me significo ningún estado de animo, solo quedo en las ganas de tener sexo con una compañera que se había ido y punto, al fin de cuentas había mas y mucho mejores, y vale aclarar aquí, en este relato que yo seguía en pareja y muy bien. Al tiempo, en un día como cualquiera, pensé en ella y le escribí un mensaje cortito para saludarla y ver como andaba, me contesto muy amablemente y diciéndome que estaba muy contenta porque le había escrito, ese día no paso mas de ahí, hasta que un par de días después, me escribe ella y me dice que había soñado conmigo, (típico cuento, pero que no iba a dejar pasar), a lo que le contesto, -espero que haya sido un buen sueño; y a lo que me responde sin mediar ninguna introducción, que si, que había soñado que nos encontrábamos y nos cojiamos todo!, a lo que luego me pregunta si los sueños se podían hacer realidad. Debo confesar que volví a esquivar el tema pero ya no lo podía sostener mas, me excitaba de solo pensar en ella. Pasó el tiempo, separación mía mediante, le escribo y le digo que quería pasar a saludarla por su nuevo trabajo, (era una fabrica reciclada donde había diseño de indumentaria y esas cosas); me dice que si, que le encantaría así nos veíamos luego de casi un año. Debo admitir que estaba nervioso, realmente muy nervioso, pero tome coraje y fui a su encuentro, me estaba esperando en la recepción, cuando me acerco, le voy a dar un beso en el cachete, como acostumbraba, pero ella me gana de mano y me abraza, (estaba sin corpiños), yo estaba de traje sin saco, al abrazarme sentí sus pechos tan libres y sus pezones, que estaban duros (se notaban) me rozaron a través de mi camisa que era muy fina, en esos microsegundos, me exité tanto que no la quería soltar, y con la excusa del tiempo que hacia que no nos veíamos seguimos abrazándonos y ella presionaba contra mi miembro que estaba cada vez mas duro; yo agarrándola desde la base de la espalda, allí donde comienza la cola y apretándola también; ninguno de los dos quería soltarse. Nos soltamos, pero los dos sabiendo que era cuestión de tiempo estar desnudos en una misma cama, a esta altura en el aire se respiraba sexo y del bueno. Charlamos de todo y nos despedimos, a la noche le escribo y le digo que la verdad que me había excitado y quería que cojieramos, a lo que me dice que si, que esta supercaliente, y ahí comenzamos a intercambiar fotos y a tocarnos a full sexting dirían, y nos vimos los cuerpos desnudos por primera vez cosa que fue increíblemente excitante. Y quedamos en encontrarnos en su trabajo ya que a partir de una hora no había nadie según me dijo. Así fue, una tarde le escribo y me dice, dale venite, voy, nos saludamos nuevamente con un abrazo y me dice que vayamos al primer piso que estaba mas “tranquilo”, subimos y ni bien salimos del descanso de la escalera, da vueltas y me da un beso, ahí la agarro de la cola y nos trenzamos en un descomunal beso donde los labios y las lenguas se movían excitadas en ese mundo húmedo de la baba que precede al sexo. Mientras le metía mi mano por la base de la cola (por la raya, para ser mas claro), ella me comenzó a acariciar mi verga a la vez que me miraba y me decía, -que ganas de garcharte tenia por dios, y yo mientras le recorría toda la cola húmeda con mis dedos le pedía por favor te quiero penetrar. Y asi fue, la senté arriba de una “mesa de corte” y le saque la remera verde que tenia y quedaron sus hermosa lolas en todo su esplendor y sus pezones rosados apuntándome hinchados y duros, a los cuales no me pude resistir. A esa altura me había quitado mi camisa y bajado los pantalones, y con sus delicadas manos me había agarrado el tronco de mi pija que a esta altura estaba como un hierro y comenzó a pajearme suavemente en la medida que mi liquido preseminal se lo permitiera, ya que se le resbalaba y lo aprovechaba para acariciarme los huevos. En un momento me dice, -por favor cojeme ya!, pero le digo que todavía no, que antes le queria chupar la concha hermosa, que entre toqueteo y toqueteo se la había rozado y estaba infernalmente caliente y toda mojada. Le abro las piernas (ella estaba acostada boca arriba en esa mesa gigante, y realmente no me acuerdo en que momento le baje las calzas) y le empiezo a besar los muslos y a recorrer esa piel extremadamente suave hasta llegar a su concha que estaba tremendamente sabrosa. Mientras se la chupaba, ella con una mano se chupaba los dedos y con la otra me agarraba los pelos a un nivel, diría de dolor (para mi) y eso me duplicaba el nivel de placer. Luego de algunos minutos me dice, -basta, métemela ya; me subo a la mesa y de tantos fluidos que había en las zonas sexuales, mi pija le entro de una, suave, caliente, y muy húmeda; ahí nos miramos a los ojos y nos volvimos a besar con las tremendas, calientes y mojadas lenguas a mas no poder. Mientras yo se la metia, ella me agarra de los cachetes de mi cola y empezó a jugar con mi cola, (admito que otras oportunidades me hubiera negado por vaya a saber quien por que, pero aquí no), y comienza a meter uno de sus dedos mientras, mi pija la cojia y ella me cojia con su lengua y su dedo, que en un momento fueron dos. El nivel de placer que estaba teniendo no lo había experimentado antes, obvio que porque era con ella. Luego de unos minutos cambiamos de posición, me puso de espaldas y se sentó arriba, y me dice, déjame que te la chupe así acabas, claro ella había acabado un par de veces. Me abre las piernas y mientras me miraba con sus grandes ojos negros, me empieza a pajear mientras me masajeaba nuevamente mi culo que pedia agritos que le entrara algún dedo!. Se pone la cabeza de mi pija en la boca (tremenda boca) y me empieza a pajear con su boca, mientras me introducía un dedo que previamente me había metido a mi en la boca para que le de saliva; al segundo dedo no aguante mas y le dije -cuidado que acabo, y apurando los movimientos de su mano tomando el tronco de mi pija, y con sus dedos hasta la base de su mano dentro de mi culo, empecé a acabar, digo empecé porque fue un chorro inimaginable que, si bien no tragó, puso su boca para que fuera allí, luego siguió chupando mi pija con toda la leche haciendo de lubricante, y luego subiendo con sus tetas pegadas a mi cuerpo y todas cubiertas de leche, se acerco a mi boca y me clavo un beso como en mi vida me habían dado. Boludeamos un poco mas, nos secamos con unas toallas que vaya a saber de quien eran y nos fuimos, al día de hoy cada cual sigue con su vida, pero cada tanto nos damos una revolcada, que ha ido creciendo en nivel y sofisticación, que ya contare por aqui, y estando ahora en la búsqueda de un tercer@!!. Espero les haya gustado y recuerden tener cuidado con lo que desean, se puede hacer realidad. Besis y sean felices.
Colombianita-1980: me rompen el culo y lloro (1ra vez anal)
VIDEOLe cumpli la fantasia a la puta de mi novia 3
Primero que nada pido disculpas por tardar tanto. Se que muchos estuvieron pidiendo esta tercera parte y aca se las traigo. Espero que la disfruten y cumpla sus expectativas. Luego de que casi acabo viendo a mi novia admirar una verga 3 o 4 veces mas grande que la mia, la puta hizo algo que me sorprendio. Tomo la parte de arriba de la lenceria y trato de quitarla, pero con la calentura y lo acelerada que estaba, no pudo asi que la rompio, empezo a romper la delicada y sexy lenceria que yo le habia comprado. La muy hija de puta la hizo mierda para dejar sus tetas al aire. El negro al ver las tetitas de mi novia las agarro y empezo a jugar con ellas, les dio un par de pijasos y se la metio entre las tetas. Mi novia escupió entre sus tetas y empezo a apretarlas con mucha fuerza precionando la verga del negro que apenas entraba, las tetas de mi novia eran muy chicas para la verga del negro, apenas le cubrian media verga. "Ay papiii uhmmm... que caliente que tenesa esa poronga" Dijo ella con la voz mas de puta que le salia. "Mas rapido hija de puta" El negro parecia un soldado, siempre frio y de pocas palabras. Despues del negro decir eso, mi novia empezo a ir mas rapido, era la primera ves que veia que ella obedecía una orden asi. Cuando yo le pedia que me la chupara o que me haga una simple paja. Ella respondia de una forma que me daba a entender que estaba arta de eso y cuando lo hacia era con pocas ganas. Y si yo se lo pedia diciendole puta o algo por el estilo de seguro no me hablaba en una semana. El negro hijo de puta la agarra de ambos pezones con sus dedos y los empieza a estirar y ella lo mira mordiendose el labio. "No podes ser asi de puta mi amor" pensaba. Con esa piensas en los pezones la puta se volvio mas loca y le dio mas fuerza y velocidad a la paja que le hacia con las tetas. Bajaba sus tetas hasta golpear con los enormes huevos negros y la punta de la verga le golpeaba el menton, luego subia hasta que la verga le quedaba en medio de las tetas. Creo que estuvieron asi 6 o 7 minutos en los que ella no aflojaba ni un poco, tampoco para de dar pequeños gemidos. En ese tiempo y a ese ritmo yo hubiera acabado unas 4 veces. Sin aviso mas que unos gemidos sutiles, el negro empezo a acabar y a acabar sin parar. Me acuerdo exacto como paso, esa acabada como la de un caballo no es algo que se olvide facil. Primero dio un fuerte chorro que golpeo en medio de las tetas de mi novia, se escucho como si abrieran una llave de agua con mucha precion. El chorro reboto entre sus tetas y ella la solto para meterse la verga en la boca pero antes de meterla se llevo otro chorro en la frente, le ensucio el flequillo y la mitad de la frente. Los otros chorros de semen no los vi pero fueron todos en la boca de mi novia, de seguro fueron 5 o 6 mas, la verga se le movia con fuerza como si tuviera vida propia. Me moria de ganas por verla con semejante carga de semen en la boca, estaba esperando con la verga entre las manos. Queria verla abrir la boca y con lo puta que estaba, esperaba que jugara con el semen. Pero tremenda decepción me lleve, se la trago antes de sacarse la verga de la boca, la muy puta adicta no aguanto y se la trago apenas pudo y le costo bastante, por su gesto al tragar, parecia que estaba tragando una cucharada de canela, ese semen era muy espeso y en esa cantidad casi la ahoga. El negro le dio un cachetazo!!! Yo no podia creerlo. Pense que se iba a podrir todo pero paso casi lo contrario. Mi novia le sonrio y estiro la colita asi arrodillada como estaba, se puso a jugar con su conchita y a chuparse los dedos que se pasaba por la cara, recojiendo el semen. "Ay papi, no te enojes. Necesitaba una buena lechita y la tuya me encanto" Me tiro una mirada fulminante por medio segundo. Le dio una pico en la punta de la verga. "La proxima lechita que me des te muestro como la dejo en mi boquita, si?" El negro tambien le sonrio y yo me empeze a pajear como loco, era como ver un video porno de la actriz mas puta. El negro la levanto y le empezo a comer la boca con mucha pasion, ella le seguia el beso y lo pajeaba con ambas manos. Mientras ellos se comian yo pensaba en lo que ella habia dicho, indirectamente me dijo que la tengo muy mal alimentada y que mi semen no le gusta, eso me enojaba pero a la ves estaba con la verga muuuy dura y muy caliente, no sabia que pensar. El negro le amasaba el culo y se lo abria apretando muy fuerte con esas manos enormes que tenia. Le metia la lengua hasta la garganta casi, eso se notaba por la intensidad del beso. El corta el beso muy de repente y la hace girar, luego el se inclina un poco para verle el orto y al mismo tiempo hace que ella tambien lo haga para verlo mejor. Le empezo a frotar los dedos arriba de la tanguita. Esos dedos no necesitaban saliva, mi novia ya estaba bien lubricada hace rato, mamar esa verga la habia echo gotear. El negro hijo de puta le arranco la tanga y la rompio, ambos habían roto la ropa que yo le habia comprado a ella "Que hijos de puta se nota que yo aca sobro" Pense mientras me pajeaba mas duro sin notarlo, era puro instinto. "AYYY!" Mi novia dio un pequeño grito por el latigazo que le dio la tanga despues de que el negro la arranco. Inmediatamente ella empezo a menear el orto claramente pidiendo verga, pero el negro le metia los dedos y la reaccion de mi novia no tenia precio, tenia una cara de satisfaccion mas grande de la que pone cuando yo la cojo. Esa dedeada del negro le satisfacía mas que mi sexo. La tuvo asi 2 o 3 minutos maximo. "Sii.. siiih uhmmm daleee.." Era lo que salia de la boca de mi novia mientras el negro le colaba los dedos muy bruscamente. Ella no quería esperar mas y empezo a menear el orto golpeando la verga del negro, el negro le saco los dedos y puso su verga para que ella la apoye y eso hizo, empezo a perrearle al negro, frotaba su culo con esa enorme verga hasta que el negro la paro en seco con una nalgada doble, una en cada nalga. Ella se mordió el labio y empezo dio un largo gemido. El negro se escupio la pija y la presento en la conchita rosita de mi novia, esa conchita que yo tanto amo chupar y tocar estaba por ser embestida por un negro enorme y ella feliz por eso. Ella muy puta tiro su culo hacia atras y se la clavo hasta la mitad, no dio vueltas pidiendo la puntita ni nada de eso. Fue directo a metercela toda pero no pudo ni con la mitad, movia su culo havia adelante y atras mientras no paraba de jadear, parecia que la habia dejado muda. Con cada embestida iba un poco mas profundo, yo notaba eso por como le dejaba la verga mojada al negro. El negro estaba inmóvil parado tirando la pelvis hacia adelante y mi novia parada, un poco inclinada y con las manos en las rodillas tirando su culo hacia atras con fuerza y volviendo lento hacia adelante, le costaba sacarla de adentro, debia tener la conchita muy apretada. Pero los vergasos que se daba sola ya eran suficientes para que yo acabe, lo hice sin darme cuenta, estaba tan centrado en ver como ella se cojia a ese enorme negro que me olvide de que me hacia la paja. Cuando me di cuenta de que acababa me agarre la verga tratando de tapar la eyaculacion, pero no pude mi verga se sentia tan caliente y dura, acabe justo en frente del cillon donde estaba sentado. Mi novia se dio cuenta de eso y me miro, me tiro una sonrisa pero no una alegre si no una sonrisa un poco falsa y de asco. Luego rio y por un momentco dejo de mover el culo. "Diosss...." Dijo mientras me rebajará con la mirada. El negro reacciono y la tomo de la cintura y de un golpe el metio casi toda la verga, ella dio un grito y un gemido que jamas habia escuchado "AAyyyMmmnn PAAAPIII SIII esoo..mmm daledaledale" Dijo mientras se ponia como loca. El negro con sus embestidas la hacia doblarse toda, no podia mantener sus piernas rectas, se le doblaban solas. Ella se tuvo que sostener con otra cilla que habia cerca por que no podia aguantar las embestidas del negro, ya le estaba metiendo esos casi 40cm de poronga en la cocnhita. El la tomo por el pelo, se lo enredo en su mano y la havia mirarme, ella no podia nisiquiera mantener la mirada fija, sus gestos eran de pura satisfaccion, sonreia picaramente mirandome. Yo estaba sentado con mi verga gomosa y un charco de semen frente a mi y un poco mas adelante mi novia teniendo el sexo de su vida con un negro. Me sentia tan patetico pero a la ves tan exitado. Mi verga se puso dura de nuevo al escuchar el culo de mi novia, ese ritmo de embestidas nunca lo habia alcanzado yo y si lo habia echo era por pocos segundos por que me venia muy rapido. "Que ricoo! Si! Si! Ahi negrito! mmmm ahiii!" Mi novia no gemia, gritaba de placer. Los vecinos de cuarto deben estar pensando que soy una bestia cojiendo pero es todo lo contrario, otro hace el trabajo por mi. Mi novia me habia dicho que amaba escuchar y sentir como golpeaba su culo cuando la cojia. Con la cojida que le esta dando este negro, ya lo debe estar amando. Le esta golpeando el culo con mucha fuerza, el metia toda su verga y tratada de ir mas adentro y eso le hacia temblar el culo y los muslos a mi novia muy fuerte, con un golpe de esos seguro que la tiraba al piso si no fuera por que se esta sosteniendo, ni hablar del sonido, semejante embestida tronaba como un petardo. Estuvieron asi por unos 10 minutos mas o menos. Hasta que ella no se pudo sostener mas y le hizo sacar la verga al negro, apenas se la saco ella se pudo parar bien pero se estremecia doblando las piernas y metiendo sus manos en su conchita. "Mi amor estas bien?" Le pregunte un poco preocupado pero sabia que estaba bien, mas que bien, estaba saliendo todo perfecto, esa la cojida de su vida y eso queria darle. "Si si si" Dijo mientras levantaba una mano haciendome seña para que me callara. Se levanto y acomodo su pelo y fue hasta la cama que estaba a pocos metros. Se tiro y abrio sus piernas lo mas que pudo, dejando su conchita a la vista. Con ese gesto de puta logro que el negro le sonriera y el fue hacia ella. Se puso de rodillas en la cama y se acercó hasta dejar su verga sobre el vientre de mi novia, en realidad le llegaba hasta el estomago casi hasta las tetas, era algo impresionante. El negro le daba palmadas en la panza con la verga y ella se la acariciaba con una mano y con la otra se metia dedos en la concha. "Dale metela" Dijo con tono de nenita inocente. E intentaba metercela sola pero el negro no retrocedia. Ella me hizo seña con el dedo para que me acerce, me pare a su lado y me agarro por la remera y me acerco a su cara, estaba cara a cara con ella y estaba super nervios. "Te amo morboso hijo de puta!" Dijo y me empezo a besar. Yo obvio le segui el beso y escuchaba un ruido mojado y pequeños golpes no sabia que era pero me calentaba ese sonodo, despues de que me solto la boca vi qje ese ruido era ella golpeando su conchita con su mano pidiendo pija. "Vos sabes que amo que me cojan en 4. Pero a semejante Verrrgaa no le quiero dar la espalda y quiero ver como me la mete por esta conchita. Uhmm ahhh!" Se metia los dedos hasta el fondo. "Esta conchita mal cojida" Se rio en mi cara y me dio unas cachetadas suaves con la mano llena de su flujo. "SOS UNA HIJA DE PUTA TE AMO!" Estaba muy caliente y escucharla hablar asi me volaba la cabeza. Al mismo tiempo que yo le decia eso, el negro le empezo a meter la verga y de un empujón con la mano me hizo mover del lado de ella. Puso sus manos una a cada lado de ella y le apoyaba la punta de la verga en la concha y bajaba dando un muuuy fuerte martillaso, sacaba toda su verga lento y cuando estaba casi afuera la metia de nuevo muy duro y rapido. Le partia el utero a pijasos. Mi novia dio un grito mudo muy corto y luego un largo y rico gemido, gemia fuerte con cada embestida, sus piernas temblaban y se debilitaban mientras que el negro ni se inmutaba. El negro puso las piernas de ella sobre su hombro, por que se le cerraban solas. Eso fue peor, parecia que en esa pose la verga del negro le entraba mas profundo, de seguro le llega hasta lo mas profundo del utero la v
Las anecdotas de sabrina
Me parece que la mejor forma de empezar es presentándome, me llamo Sabrina, tengo 20 años y obviamente no soy la más linda de mi colegio, mucho menos de mi barrio, pero creo que me defiendo con lo que tengo, soy una chica de contextura delgada pero con muy buena cola ,es lo que más llama la atención a los pibes, ya que de pechos estoy una poco floja. Mis medidas serían 83-60-90. Osea si me mirás de frente parezco un pibe, pero con la parte de atrás te enamorás jaja. Bueno, lo que les quiero contar pasó hace algunos años atrás y para no hacer extenso esto empiezo. Transcurria el año 2018, estábamos ya cerca de las fiestas de fin de año, como yo siempre fuí una piba aplicada , los primeros días de diciembre fueron para mi la finalización de clases, a comparación de mis amigas que se demoraron un tiempo más. Este grupo de amigas estaba conformado por tres chicas; Amelia , Noelia y yo, entre nosotras la única que tenía novio era Noelia, él se llamaba Gastón, era mayor que ella y la trataba súper bien. (Acá entre nosotros, el pibe estaba que se partía, muy buena elección la de mi amiga). Pasaron las fechas de los finales y el año se terminaba, fué entonces que en una juntada con ellas cometí mi mas grande error, el de desirles que yo era virgen, si así es , con 18 años no había chupado una pija, ni me lamieron la concha, nunca había garchado. Y claro para mis amigas, era una re crota, después de los bardos y burlas, habíamos acordado que saldríamos al boliche. Pero entre todo lo que hablamos lo que se me quedó dando vueltas en la cabeza fué lo que me dijo Amelia, que ese día perdería mi virginidad y mi inocencia. Esa noche no pude dormir y el resto de la semana me pasaba pensando en ese momento. Hasta que llego el día y con las chicas fuimos al boliche, estábamos ahí bailando y tomando, hasta que Noelia nos dice que su novio estaba en la casa de un amigo que tenía la casa sola y que nos pasarían a buscar. Entre charla y charla acordamos lo siguiente, ya que Noelia tenia a su novio ahí y Amelia tenia onda con el amigo, (todo bien pero yo quedaría en banda), el acuerdo fué que cuando yo me aburriera y me quisiera ir me llevarían. Así que acepté ir, mi idea era de estar un rato nada más y cuando la cosa se ponga fogosa me iba, ese fué mi idea desde el principio, pero lo planeado casi nunca resulta. Los dos chicos nos pasaron a buscar en el auto, dimos algunas vueltas y terminamos en la casa del amigo de Gastón, cuando entramos había un chico más, pero más allá de el saludo , no compartimos más palabras. La joda transcurría de lo mas bien , música, baile, escabio, nos estábamos divirtiéndo y yo la verdad no me quería ir, lo estaba pasando muy bien ,hasta que uno de los chicos dice que ya estarían por cerrar los almacenes y había que ir a comprar más bebidas, es entonces que Gastón, les dice que vallan a comprar antes que cierren, la verdad no se cuanto tiempo ya había pasado desde que se fueron, la cuestión es que el alcohol se me había subido, solo miraba a mi amiga Amelia que estaba con su celular y del otro lado a Noelia franeleando con su novio, ella le levantaba la remera al pibe y me dejaba ver lo que traía abajo, yo sentía como me mojaba y como un calor que nunca sentí me invadía, entonces agarre mi celular para dicimular, un rato después Amelia se levanta y dice que iria al baño, los tortolos ni se mosquearon, yo estaba perdida en como Gastón tocaba a noelia, como la besaba hasta que Gastón la detuvo y le dijo que yo estaba ahí, que quería ir a otra lugar ,fué entonces que Noelia me miró y me dijo... -disculpame, ahora que me acuerdo Amelia y yo te prometimos algo y lo vamos a cumplir sí o sí. Yo puse la cara de boba como que no pasaba nada. Noelia agarró la mano a su novio y lo llevó a la cosina, escuche que hablaban pero no lograba entender nada, al cabo de algunos minutos vuelvia Noelia con una franela y me la pone sobre los ojos, mientras me la ataba me decía que ella nunca falla en una promesa Durante todo el tiempo transcurrido en el que ellos hablaban en la cocina , mi cabeza estaba a mil, pero sinceramente en ningún momento me imaginé lo que podían estar planeando, yo me había quedado con la imagen de Gastón y Noelia besando y tocandose, pensaba lo que el le haría, como podría fidfrutar noelia. Y la verdad de lo caliente que yo estaba me importaba un huevo todo lo que pudiera pasar. La venda que me pusieron no me dejaba ver nada, solo estaba ahí sentada con un vaso de cerveza en mi mano y lo único que escuchaba era la música a todo volumen, cuando estaba empezando a sentir nervios, sentí como unas manos grandes me tocaban lentamente entre los muslos subiendome un poco el vestido que traía, mientras me separaba las piernas, se acerca a mi, yo que me preparaba para un beso, sentí algo que va abriéndose lugar en mi boca, en ese momento si me puse muy nerviosa, porque era la primera vez que sentía algo así, a parte con los ojos vendados no los escuchaba, solo la música y esa cosa grande entrando en mi boca, por instintolo la abría más a medida que me lo metía, sentía como salía lentamente y volvía a entrar, automáticamente empecé a acompañar el movimiento con mi cabeza y a mover suavemente mis labios mientras sentía dentro de mi boca, entrando y saliendo, en ese momento Noelia se acerca a mi oído y me susurra... -te gusta? Como no sabía que responder, (ni siquiera entendía bien lo que estaba pasando) y teniendo eso en mi boca solo pude decir _hummm, asintiendo con mi cabeza en aceptación. A lo que Noelia responde... –vez te dije que les iba a gustar. No escuche a nadie responder o decir algo. Estaba inmiscuida en lo que hacia con mi boca, muy concentrada, mientras una mano me agarra por atrás de la cabeza metiendo sus dedos entre mi cabello y me empuja, quería meterlo más profundo en mi boca, todo eso me calentaba más y más, mientras una mano me agarraba la cabeza sentí otra acariciar mis pechos con unos movimientos casi timidos se rebuscaba entrar en mi brassier, y a pesar de que lo estaba haciendo bien, quería que fuera mas rápido y brusco, quería sentir más esa fuerza y el calor que sentía de esa mano tocandome, su piel contra la mia, entonces para ayudar lo agarré y lo iba guiando, apretando esa mano por mis pechos, cuando retiré mi mano la suya comenzó a alejarse lentamente con sus dedos rosando mi piel, pasando por mis pezones, jugaba con ellos, los tocaba haciendo que a cada segundo se pusieran más duros, es indescriptible lo que sentía en mi vagina, tenía muchas ganas de que me penetrara, o que me la tocara, lo necesitaba, ya la sentía muy húmeda, no me aguante, entonces con mi mano derecha me comencé a acariciar, solo me pasaba los dedos lentamente de arriba abajo sobre mi tanga, que ya estaba más que mojada, es ahí cuando de repente me saca el pene de la boca y empiesa a acariciarme la vagina de una manera que se notaba que sabía perfectamente lo que yo quería, delicadamente y con movimientos muy lentos iba metiendo su mano por debajo de mi tanga, abro más mis piernas, y llevo mi pelvis un poco más para adelante, esos dedos celestiales llegaron al punto exacto y con movimientos circulares y muy sutiles acariciaba el lugar correcto, los labios se abrían como si tuvieran vida propia, y sentí como que me latía ahí abajo, yo ya no controlaba mi cuerpo, ya me estaba dejando llevar, mientras el volvió a meter su pene en mi boca, está vez los movimientos que hacíamos eran con más intensidad. Todo esto duro el transcurso de algunos minutos,hasta que escucho la voz de mi amiga Noelia que me dice _ Querés ver que te estás comiendo? Con mi boca en su pene, nuestras manos ocupadas tocandonos y la concha que se me derramaba como canilla rota, sólo pude asentar con la cabeza, instante después, sentí como el se aleja un poco de mi, pero sin sacar su pene de mi boca por completo, mientras me sacaban la venda de los ojos, cuando me la retiran los abro y lo primero que vi es ese grande pene delate mio, levantando la mirada lentamente mientras iba disfrutando la vista que tenía, su vientre, sus abdominales marcados, sus pechos y por último su rostro que reflejaba una gran satisfacción, al ver la carita de felicidad de ese pibe, cerré mis ojos y la empecé a chupar como en las pornos que habia visto, entre gemidos de placer que emitiamos, miro hacia mi costado y veo a Noelia recostada por el braso del sillón, ya sin ropa solo con corpiño y tanga, metiéndose los dedos en su vagina... Aun quedan 2 partes...si les gusta no duden en asermelo saber ...ay muchas historias y relatos que los quiero compartir ....
Historias con mi cuñada vol. I
Después de muchos años leyendo relatos de otros, me he decidido por comenzar a relatar, las pequeñas y grandes fantasías que tengo con mi cuñada. Muchas noches he repasado situaciones vividas, y las he alterado imaginando como sería poder tener algún avance con ella, asi que aquí van. Intentaré darle un vuelco a las historias, para hacerlas sexuales. Espero sean de su agrado leerlas. Vamos a la presentación, me dicen Negro, y estoy casado con la hermana de Eliana, la musa de estas historias. Ella 2 años menos que yo, compartimos la vocación médica, dueña de una genética envidiable. Castaña, siempre bronceada, pecas, un par de tetas hermosas, una cintura planísima, y una cola que cuando usa calzas, es algo que no puedo dejar de mirar e imaginarme tocándola. Vive en una casa con parque en Olivos, y la verdad... es lo que podríamos llamar una chetita hermosa. Esta primera historia tiene su comienzo años atrás cuando con mi mujer tuvimos la posibilidad de organizar un viaje a Europa durante 1 mes. Justo mi cuñada habia conseguido una beca para ir a rotar a un hospital en nuestra segunda ciudad de destino. Entonces tendríamos la posibilidad de convivir los tres durante 4 días en esaciudad española. La noche previa a viajar nos quedamos con mi mujer en su casa, ya que ella nos llevaría al aeropuerto al día siguiente. Su vuelo salía dos días después que el nuestro. 23:35hs . Luego de la cena compartida y la emoción de todos por la aventura que se avecinaba, quedé charlando del viaje con Laura mi mujer, y Eliana. Mi mujer siempre fue de dormirse muy rápido y no fue la excepción. Quedé con mi cuñada en el piso de abajo de su casa... E: Negito me ayudás con este pasaje que no puedo comprar? - preguntó, casi histérica desde la mesa. N: Si Eli, lavo este plato y voy... - mi mente ya empezaba a imaginar como podía rozarla, tocarla, algo que satisfaciera un poco la calentura que arrastraba de años con ella. Me siento al lado... ella estaba vestida con una calza roja, violeta y lila, que le quedaba calcada, y una remera gris de esas que tienen un cuello redondo muy grande, que le quedaba muy suelta... y corta. Muy corta. Le dejaba ver tímidamente un top deportivo negro. Yo simplemente con un short de jean y mi clásica remera negra. N: decime Eli, en que te quedaste? E: no me deja pagar este pasaje de tren de Paris a Londres! - haciendo un puchero hermoso que le marcaba sus hoyuelos.... N: a ver dejame ver... pasame la tarjeta y probamos. E: Ay sos el mejor! Por eso te adoro tanto cuña! -me dijo mientras me agarraba la cara y me la movia de un lado a otro- Querés que tomemos algo? Aprovechemos que mi hermana se fue a dormir. Ya mi pija se había endurecido un poco bajo la presión del jean, bendito jean. Que le voy a hacer... me calienta desde siempre y esta noche siento que hay una química especial. Me ofreció el poco alcohol que tenía en su casa y opte por tomar unas birras juntos mientras hacia malabares con las páginas de trenes y sus tarjetas bancarias. Por suerte fue todo más rápido de lo que imagine, siempre tuve suerte con estos asuntos de viajes. Me encanta planificar y organizar viajes. E: Siii! Biennn corazón! Me salvaste! - grito entre risas y dándome un sonoro beso en la mejilla. Peligrosamente cerca de mi boca. N: para boluda vas a despertar a tu hermana!! -respondí acalorado mientras le tapaba la boca con mi mano derecha. E: Jijiji, tenés razón! - y bajando la voz me dijo: encima necesito más ayuda tuya con un ateneo que tengo que dar. Mientras se terminaba la primer lata y me miraba picara, coronó: querés ser mi profe esta noche? 😜 La calentura que acumulaba en ese momento me hizo tartamudear y responder torpe, pero valientemente: N: eh... si creo que puedo, aunque depende que querés que te enseñe. -codeandola amablemente mientras mi corazón galopaba ferozmente. E: ufff si te dijera lo que necesito esta noche se hace eterna. N: probáme y vemos. -tiré, abriendo la segunda lata y sabiendome totalmente desnudas mis intenciones. Me miró, se mordió el labio inferior sonriendo y se levantó de la mesa. Automáticamente me sentí un boludo y gil. 😑 No se cuantos minutos pasaron. Pero se hizo eterno. Salí con la lata semi vacia al parque y refresque los pensamientos. Aproveche para acomodarme un poco la verga que estaba bastante gomosa y me lave la cara con la manguera que estaba al lado de la pileta. Cuando volví no la encontré, pero noté que había más luces apagadas que antes. Quizá por el cansancio, y la mala memoria no le dí mas importancia y me senté frente a la computadora otra vez. Abri mi mail buscando unos pdf que podían ayudar a su ateneo y me puse con el celu a revisar otros documentos que tenia guardados. En eso senti ruido y vi que volvía, caminando un poco mas suelta, con una mano traia unas carpetas y con la otra se acomodaba el pelo. E: Lau duerme como tronco. Así que tenemos toda la noche, si querés, obvio - y se sentó pegada a mi, dejando las carpetas en la mesa y apoyando los codos sobre la mesa. Senti una puntada de derrota. Pero orgullosamente me dije a mi mismo que esa era mi noche. La noche que tanto habia fantaseado. La noche de las noches. La noche, en que Eli, mi cuñada, iba a saber que la deseaba. Ella se puso a abrir unos archivos en la compu, mientras me sacaba la 3er lata y le daba un largo sorbo. N: Obvio que quiero. Pero si seguís tomando así no creo que aguantes mucho, jaja! . mientras me tiraba para atrás en la silla. E: Jajaja que tarado! Sabés el aguante que tengo? N: Ni me imagino... mucho te la aguantas? E: No seas pervertido nenee!! - y se reía, ya más suelta por el alcohol... Yo aprovechando la visión desde donde estaba veía el borde de una tanga negra, un cm más arriba del borde de la calza. A esa altura la calentura me habia vuelto. El vientito que entraba del jardín, ayudaba a esa hermosa noche de verano. N: Bueno, es nunca estuvimos juntos tomando y la verdad que la estoy pasando bien... pese a que me rompes los huevos con tantas cosas jaja E: ayyy siii! Perdoname cuñaa, es que sé que vos me bancas en esto. Te voy a tener que dar una recompensa después! - guiñádome el ojo. N: Bueeeno... pero te advierto que conociéndome me voy a querer aprovechar - y totalmente jugado, sabiéndome el pájaro Caniggia en el 90 enganchando para afuera a Taffarel, le pase el dedo por su delicada y curva espalda. Desde el borde de la calza, adentrandome unos cm abajo de la remera que tenía. Ella se dió vuelta, me miró con una mirada de loba, y acercándose a mí, apoyó su mano izquierda en mi pierna y me dijo: E: Ah no te tenía asi de atrevido negrito... N: Yo tampoco, pero con vos me parece que quiero serlo. -mientras jugaba con su top abajo de la remera. E: mmmmm ay! no me digas eso que vas a hacer portarme mal. -me ronroneó al oído. N: Es lo que quiero hermosa, me vas a dejar jugar con vos ahora? E: Que ganas que te tengo cuña!!! Me vas a dejar asi de caliente? -jadeaba en mi pasando su mano por mi bulto, totalmente duro. Y la besé. Probé sus labios calientes mientras la acercaba a mí. El calor que salia de nuestros cuerpos era infernal. Apoyó su cuerpo sobre el mío mientras yo acariciaba toda su espalda y cintura con mis manos. Se alejó, colorada y despeinada. Me miró otra vez y me comió la boca...mordió mi labio inferior y se reincorporó. Se sacó la remera y me dijo: Vamos al sillón. Terminé la lata que quedó en la mesa, nos paramos y la abrace por atrás. Apoyé mi bulto entre sus cachetes y la apreté contra mi mientras le besaba el cuello. Ella empezó a frotar su cola en mí mientras jadeaba más y más. Así llegamos al sillón, me empujó y se sentó sobre mi abriendo sus piernas. No voy a olvidar ese movimiento frotando su pelvis hirviendo sobre mi bulto a punto de estallar. Estuvimos varios minutos besándonos así. Yo aprovechaba a manosear sobre el top esas tetas sueltas que tanto me calentaron siempre y su culo tan rico. E: ahhhh me estás matando. Quiero probar tu pija bebé! N: vas a probarla toda y te la vas a comer toda. E: siiii YAA! -se levantó y desabrocho con dificultad mi short...se arrodilló, me miró se sonrió y liberó mi verga totalmente dura y húmeda de mi boxer. Suspiró y sin esperar un segundo se la mandó hasta el fondo. Mi cuñada, totalmente emputecida, me estaba chupando la pija ferozmente. Se la mandaba, la succionaba, la sacaba y la lamía. Desde la base por todo el tronco. Fueron 10 minutos sin parar. Yo no podía aguantar mucho. Gracias al alcohol podía sostener semejante pete. E: Que linda pija tenés. Tanto tiempo queriédola probar... - mientras la seguía lamiendo. Quiero que me cogas cuña, cogéme toda. N: Primero quiero chuparte toda Eli. Le respondí acostándola y sacándole el top. Esas dos perfectas tetas quedaron a mi merced. Las miré un segundo y empecé a besarlas. Sus pezones eran hermosos. Le lamía uno y el otro, las juntaba y las chupaba... después una y la otra. Ella gemía con los ojos cerrados agitada. Entonces aproveche y le baje un poco la calza....acerqué mi mano derecha a su concha y note su tanga empapada....le pasé un dedo por fuera y se retorció. Aproveché para morderle suavemente un pezón y lentamente le corrí su empapada tanga....ahí estaba su suave y depilada conchita para mí. Empecé a rozarla con dos dedos y lentamente se los introduje. Ella agarró mi cabeza y se la apretó contra las tetas E: Seguíiii, asíii,,, siii cuña!! Y yo seguí pajeandola, ya con tres dedos totalmente dentro de ella. Ella me levanto la cabeza y me la llevo hasta su cara. Nos miramos. Calientes. Sudados y salvajes. Nos fundimos en un beso húmedo y profundo. Ella me separó con su mano en mi pecho y me ordenó: E: Metémela ya, no aguanto más!! La quiero toda adentro. Acto seguido me incorporé. Ella me tiró para atrás y se sacó su calza... se volvió a subir encima mío, corrió la fina tela que nos separaba y lentamente, mi pija fue entrando cm a cm en su totalmente mojada e hirviente concha. Espero que les haya gustado. Volveré pronto con otros momentos compartidos, y para mi desgracia, distorcionados.


