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#De Regreso

Fotos, gifs y packs de De Regreso subidos por la comunidad.

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BBecardioLv1· hace 1592 dRelatos

Regalo de cumpleaños a mi amigo (cornudo)

Mi mujer estaba viajando de regreso de las votaciones a nuestra casa, yo esa misma noche me dispuse a hacer una fiesta con mis amigos festejando el cumpleaños de uno de ellos (Álvaro). Tomamos, fumamos y comimos hasta no dar más y yo seguía a la expectativa si se irían de mi casa mis amigos o se quedarían a dormir, en el estado que se encontraban se quedaron y llegada la hora en la que mi mujer venía estaban todos durmiendo. Fui a buscarla a la garita y la acompañe de regreso a casa, comió algo y del cansancio se acostó a dormir. Yo hacía mucho tiempo venía fantaseando con mi mujer sintiendo y comiendo la verga de alguien más y en el estado que me encontraba no daba más mi cabeza dando vueltas con ese tema, pero esa noche me anime a lograr que sucediera. Fui a donde estaban todos durmiendo y como pude lleve a Álvaro al cuarto donde estaba durmiendo mi mujer, lo coloque donde debería de estar yo y los deje allí por la noche, me quede dentro de un ropero el cual tenemos y se puede ver hacia fuera devido a la malla que tiene. Ya me estaba durmiendo, tenía frío y aparte de eso no era un lugar cómodo pero cuando me disponía a desistir escuche a mi mujer - "Amor estas despierto?" Álvaro estaba en el 5to sueño y no contestó, pero pude ver como ella dirigió su mano a la entrepierna de él, comenzó a masajearlo mientras movía sus piernas de las ganas que ella tenía. Cabe aclarar que mi amigo es alguien normal, unos kilitos de más pero nada extraño ni llamativo al igual que yo, pero esa noche me dejaría boquiabierto. - "No me importa si no te despertás yo me voy a sacar las ganas..." Vi como corrió las sábanas y le bajo los pantalones, estaba todo oscuro pero al llevar un buen rato allí ya podía ver bastante bien en la oscuridad y note el tamaño de su verga 😱, nunca supe eso de él y me sorprendió cuando vi unos 25 20 cm de pija. Ella no lo noto, comenzó a chuparsela y mi corazón empezó a latir a mil, no podía dejar de ver como se la estaba tragando con una intensidad y ganas nunca antes vistas mientras mi amigo siquiera se había despertado. Al cabo de un rato y babearsela por completo se subió encima de él, ella precento la cabeza de su enorme pija en su apretada vagina y se sentó muy suavemente, pude ver su expresión de sorpresa y placer cuando sintió todo aquello dentro de ella y comenzó suavemente a subir y bajar mientras torcia su cintura acompañando el movimiento... Yo no podía resistirme a esa exitacion estaba a punto de venirme y tuve que dejar de tocarme para no quedar fuera de juego, quería seguir viendo todo con lujo de detalle mientras mi verga pedía a gritos descargar mi leche en su rostro. Ella siguió montando lo sin que el siquiera se enterarse y ella tampoco sospechaba de ello pero al cabo de un rato cuando ella estaba a punto de venirse pego un gemido semi grito que se escucho por toda la casa. Se dejó caer y su rostro quedó al costado del suyo y allí pudo ver que no era yo, su cara cambió automáticamente... Se levantó despavorida... No entendía nada ella... Lo miró de arriba a abajo y no podía creerlo, lo había echo con mi mejor amigo y el no siquiera se había despertado... Se vistió le subió el bóxer a Álvaro y corrió a buscarme por la casa, al salir del cuarto yo me coloque a un costado de la cama haciéndome el dormido ella por obvias razones no me despertó pero se fue de la casa (luego me entere que se había ido a la casa de su madre) pero ella olvidó un detalle y fue que dejó su corrida en la verga de mi amigo, cuando ella ya se había ido vi como esa corrida fue descomunal, el aún seguía duro y tenía tu verga empapada de la corrida de mi mujer. Al otro día cuando todos comenzaron a despertarse, el fue al baño y volvió con una actitud rara, buscaba algo, no comprendia porque había quedado así su verga si siquiera había teniado relaciones, y fue allí cuando me preguntó : - "Che Beco, se fueron temprano" A lo que yo le conteste - Siiii, te la pasaste bien en el cumple, ese fue mi regalo! Me dio un abrazo y luego de desayunar se fue cada cual para su casa. Ya antes de que mis amigos se fueran le mandé mensaje a mi mujer que donde estaba: -Amor donde estas? -"Hola amor, ayer me sentía mal y me tuve que ir a lo de mamá porque no había caso te llame y no despertabas" -Encerio amor? Te pido disculpas estaba en un estado la verdad, estas bien? -"Si amor ya me encuentro mejor, avisame cuando se vallan tus amigos así voy para casa" -Aquí ya no queda nadie... Esa misma tarde tuvimos sexo y al momento de meter mi verga pude sentir lo abierta y mojada que estaba ella, no se había bañado luego de el encuentro con mi amigo y podía denotar lo caliente y abierta que la había dejado, entonces le tire un comentario para ver su reacción... -Fua amor si que estas mojada y abierta.... -"...hay.... Si amor sabes como me pones..." La mire a los ojos mientras me decía eso y ella desbiava si mirada mientras de ponía colorada. Era obvio lo que había pasado antes y ella me lo quería esconder, pero ella no sabe que yo pude ver todo con lujo de detalle

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PPijudo121Lv1· hace 1993 dOff-topic

Pijudo de regreso en cuarentena

Hola a todos se que ya no he estado activo en la página, pero les dejo este Post para que no me olviden, se que tengo unos kilos de más, pero ya estoy haciendo algo al respecto, espero les guste. Mi Skype es inkisidor121@outlook.com Mi Twitter es @Angel70108876 Soy heterosexual y tengo 22 años y soy mexicano. Espero les halla gustado el post, espero sus puntos, comentarios y mensajes directos por el MD de Morboseo o por las otras redes, gracias, hasta el próximo post.

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AAxelCornudoLv1· hace 1999 dRelatos

Mi esposa me hace cornudo con su exnovio

Hola amigos, el día de hoy les contare como mi hermosa Candyme hizo cornudo con su ex, como ya saben cambiare los nombres para másseguridad, en este relato lo llamaremos Alfredo.   Todo era un día normal en el trabajo, después de nuestroprimer trio hmh yo quería experimentar más y más cosas con Candy en esta ocasiónalgo con lo que ella disfrutara sola. Ya anteriormente usábamos la fantasía de que viera a su ex yesa idea nos excitaba mucho (hasta la fecha es un buen tema de excitación). Asíque esa tarde yo en el trabajo le escribo y le pregunto a Candy si Alfredo nole había mandado mensajes o algo a lo que ella me responde que no, conanterioridad se habían mandado fotos y así pero que ya no se habían escrito porlo que yo le dije que ella le escribiera. Cuando llego a casa me dice que habían estado platicando yella le dijo que tenía ganas de estar con él en eso recibe una llamada deAlfredo diciéndole que estaba libre que si podía venir a casa, a lo que yo ledije que no, que mejor se fueran a otro lugar, se pusieron de acuerdo y yoestaba tan caliente que mientras se metió a bañar yo me la empecé a jalar… Cuando sale de bañarse me pregunta que que se ponía, a lo queyo le dije que algo que le gustara a el cuándo la veo toda depiladita para suex me puse más excitado que nunca, total que se puso una tanga negra que se le veíatan sexi que yo ya quería cogerla ahí, pero no, esa vagina estaba esperando laverga de Alfredo, ella no dejaba de preguntarme si en verdad estaba seguro dedejar que ella se fuera un rato con Alfredo, yo nervioso y excitado no quisearrepentirme asi que le dije que si, que confiaba en ella. Ahí fue cuando me dijo que con el nunca uso condón, que noles gustaba usar, a lo que me entro un poco de miedo y curiosidad junto con aunmás excitación, le pregunte si confiaba en el a lo que me dijo que si, queacababa de terminar su periodo así que no podría quedar embarazada, así que siamigos, le di permiso de coger sin condón con su ex, con la única condición deque llegara con la vagina llena de semen de su ex… eso era algo completamentenuevo para mi, jamás pensé en que lo haría pero lo hice, cuando llego Alfredole llamo ya que estaban afuera, le dijo que yo había salido con amigos así que tendríanun tiempo a solas, sale a la calle, yo me asomo por la ventana y veo lacamioneta de Alfredo afuera según veo desde que se subió lo beso y se fueron. Yo súper excitado me puse a ver porno de cuckold y swingers De aquí en adelante les cuento todo, según me conto ella Se supone que estuvieron platicando en el camino de si ellaestaba segura de hacerlo y que recordara que estaba casada y ella lo convencióde que si. Total que llegan al hotel y ella desde que entraron a la habitaciónempezó a besarlo y tocar su pene aun con ropa notando que él ya estaba muyexcitado así estuvieron, con ropa hasta que comenzó a bajar sacar su pene ydarle un buen oral, el, la levanto y empezó a desnudarla, la tumbo sobre lacama y empezó a besar y lamer los hermosos y rosaditos pechos de Candy(leencanta que lo hagan) mientras la masturbaba, cuando él le empezó a dar oral empezóa tener los primeros orgasmos, la tenía con las piernas bien abiertas lamiendosu clítoris y masturbándola, cuando se dio cuenta ya estaba tan mojada que solosintió cuando entro el pene de Alfredo, la puso de perrito y comenzó a nalguear(cosa que me consta por que llegocon las nalgas muuuy rojas)  asíestuvieron hasta que ella lo monto a él con esos movimientos que me encanta quehaga, fue así como tuvo su segundo orgasmo, se bajó y Alfredo la volvió a abrirde pernas para penetrarla tan duro que llego con dolor de pierna, ahí tuvo otroorgasmo más y fue con Alfredo logro venirse dentro de mi esposa. Se metieron abañar y de regreso a casa pasaron por una farmacia por una post day(para evitarsorpresas) Al llegar a casa me escribe que están afuera y me manda unafoto donde le está dando oral, lo que me volvió a calentar mas en cuantoescucho la puerta bajo a abrirle y la veo con una sonrisa pícara y coqueta, loprimero que hice fue besarla y meter mi mano en su vagina, solo para sentir queestaba tan mojada llena de semen de su ex novio subimos a nuestra habitación ladesnudo y efectivamente aun tenia semen así que la abrí y metí mi pene en esavagina mojadita y escurrida, debo admitir que no dure mucho ya que traía mucha excitaciónacumulada, en cuanto me vine volteo a ver su vagina y ya estaba escurriendo más,era una vagina rosadita escurriendo semen de dos hombres, una escena tanexcitante que creo que pocos conocerán, la bese y ella estaba que no creía loque había hecho, aún estaba excitada y quería seguir cogiendo a lo que solo merecupere y seguimos, hasta ahora seguimos fantaseando con esa imagen y queremosrepetir, pero Alfredo no a tenido tiempo…   Amigos esta fue otra de mis historias como cornudo…. Espero lesguste y comenten que les pareció… ¿Alguno de ustedes a experimentado algosimilar?   Saludos…

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MMondar4kLv1· hace 1999 dRelatos

Los masajes de mamá

No sabía por qué se había dejado las bragas. En realidad, ni siquiera lo pensó. Ella estaba entrando en su habitación para darle las buenas noches. No fue inusual. Llevaba puesto su camisón. Ella misma estaba lista para irse a la cama. No fue nada inusual. Ella fue a su habitación solo para darle las buenas noches, nada más. No lo había visto mucho en varias semanas desde que se fue a la universidad. Ella lo había echado de menos. Estaba muy feliz de tenerlo en casa para las vacaciones. Llamó antes de entrar. Era una simple cortesía, establecida desde hace mucho tiempo como la norma para ellos. Si su puerta estaba abierta o cerrada, eso era lo que haría. Ella llamaría. Él le daba la misma cortesía cada vez que iba a su habitación. Ella se sentó a un lado de su cama y lo miró con amor. Estaba acostado de espaldas, leyendo. Cuando ella entró, él cerró su libro y la miró, notando lo hermosa que se veía en su camisón de seda. Su forma curvilínea no se oscureció del todo. Jugaba con gracia justo detrás de la tela ligera, atrayendo su atención, despertando su interés. No llevaba camisa, notó, pero las sábanas eran suficientes, cubriéndolo de cintura para abajo. Observó, con un interés cuidadosamente moderado, que se había convertido en un hombre joven y elegante, muy en forma, muy guapo. "Estoy tan contenta de que estés en casa", le dijo en voz baja, extendiendo la mano para acariciar su mejilla. "Yo también", le aseguró, con una leve sonrisa en su hermoso rostro. Él miró su rostro, sus labios carnosos, esa hermosa sonrisa suya, las pequeñas arrugas de sus ojos brillantes y amorosos. ¿Tenía algo en mente ?, se preguntó. Ella le devolvió la mirada. Era tan guapo, su hermoso niñito, ahora un hombre joven. De edad. Ahora, ¿por qué pensaba en eso ?, se preguntó, mientras se hundía en la cama, reclinándose a su lado, despeinando su cabello con la mano derecha, estudiando su rostro. Muy guapo. Sus párpados estaban pesados ​​por su satisfacción. Los cerró, a punto de dormirse. Quería estar con él, quedarse y saborear su presencia. Lo había extrañado terriblemente. Sintió que podía quedarse allí acostada con él toda la noche. Había sido el hombre de la casa durante años. Ella no tenía otro. Ella lo apreciaba. Su mano izquierda le acarició el brazo, perezosamente acariciándolo desde la muñeca hasta el hombro y la espalda y otra vez, con las yemas de los dedos rozando su caja torácica desnuda. Olía un poco a almizcle, varonil. Ella suspiró, luego le besó la mejilla suavemente, acomodó su rostro en su almohada, su aliento en su oído. Dejó el libro a un lado y se quedó perfectamente quieto, sintiendo su pecho presionando ligeramente contra su hombro, moviendo su ingle. Pensó cuidadosamente en lo que debería hacer ahora. "¿Mamá?" "¿Mmm?" respiró suavemente. "¿Recuerdas los masajes faciales?" El pensamiento la devolvió a la vigilia total. "Sí, cariño, lo recuerdo", dijo, incorporándose sobre su codo, lista, como siempre. "Creo que la universidad me ha estado poniendo un poco tenso", sugirió, deteniéndose en eso, esperando, preguntándose. "¿Quieres un masaje?" preguntó, sonriendo felizmente. "Sería bueno." "No lo hemos hecho desde que eras pequeño". "Sí, supongo ... no lo sé." Sin embargo, él lo sabía. Se detuvo con la pubertad, con los cambios que estaba experimentando, su creciente ansiedad por las mujeres. Y luego su padre se fue, y ella se distanció por un tiempo, y no hubo más masajes. Fueron olvidados, hasta ahora. Ahora, eso es lo que él quería, y por eso preguntó. Ella se sentó y se inclinó sobre él, sus pechos cayeron, casi alcanzando su pecho desnudo. Ella presionó sus pulgares en su frente y luego los atravesó en direcciones opuestas a lo largo de la línea del cuero cabelludo, terminando con un pequeño remolino alrededor de cada sien. Sin embargo, fue incómodo desde esta posición. Para masajear una cara, se necesita el ángulo correcto. Ella consideró sus opciones. Podía hacer que se acurrucara un poco dejándola sentarse en el lugar de su almohada, con la cabeza descansando en su regazo como solía hacer cuando él era pequeño. Pero ella razonó que no necesitaba molestarlo, posiblemente aumentando su tensión. En cambio, con cuidado pasó su pierna izquierda por encima de él, luego se sentó, sentándose a horcajadas sobre sus muslos. Él vislumbró su pubis mientras hacía el tránsito y notó que no usaba bragas. Su tensión aumentó. Su hombría respondió con entusiasmo. Una vez en la posición correcta, volvió a colocar sus pulgares contra el centro de su frente, en la línea del cuero cabelludo, y comenzó de nuevo. Lentamente arrastró sus pulgares por su frente hasta sus sienes, rodeando cada uno con firmeza, luego de regreso a su frente, solo un poco más debajo del cuero cabelludo, e hizo el tránsito una y otra vez, lenta, muy deliberadamente, abriéndose camino hacia la suya. mejillas, luego su mandíbula. El se quedó quieto, sin hacer ruido. ¿La tensión? Bueno, eso era otro asunto. Era joven, apenas dieciocho años. Estaba preocupado por todo lo sexual. El simple hecho de que una mujer atractiva, sin bragas en su negligé, montada a horcajadas sobre la parte inferior de su cuerpo, tuviera un efecto predecible. No le preocupaba su edad ni el hecho de que fuera su madre. De hecho, sintió que casi la tenía donde la quería y sus esperanzas aumentaban rápidamente. Luchó por ser paciente, pero sabía que tenía que tomar la iniciativa en este pequeño y atrevido baile. Sutilmente, bajó las mantas desde su cintura. Ella estaba tan concentrada en su trabajo que no se dio cuenta. Pero el tiempo pasaba y rápidamente se acercaba una crisis. Ella estaba masajeando su barbilla ahora, casi terminada. Si quería salirse con la suya, se estaba quedando sin tiempo. Necesitaba actuar, pero sabía que tenía que ir despacio, no alarmarla, atraerla, llevarla a un punto en el que no pudiera volver atrás. Con mucha suavidad, colocó sus manos en sus caderas. Ella sintió su toque. No le sorprendió del todo, la emoción que le produjo y los efectos que sintió en su cuerpo. Sus pezones se hincharon. Su estómago revoloteó. Su vagina se humedeció. Ella eligió no insistir en esas respuestas físicas a su toque. Ella disfrutaba de este pequeño juego que él parecía estar jugando con ella, las pequeñas indulgencias, la emoción de tentar al destino. Había pasado mucho tiempo desde que su marido se había ido. Un tiempo largo y solitario. Tragó saliva y redujo la velocidad del masaje, manteniendo a raya el tiempo que pasaba lo mejor que pudo, manteniendo el momento, el momento encantador e íntimo que se desarrollaba lentamente para ellos. Ahora puso un poco de presión en su trasero, empujándola ligeramente hacia adelante. Ella permitió solo un pequeño ajuste de su posición, dando paso a sus impulsos, casi imperceptiblemente, pero definitivamente cediendo ante él, al menos un poco. Pero ella no se rindió por completo. Todavía no. Tampoco trató de forzar el tema. Mantuvo sus impulsos sutiles, lo suficiente para avanzar, pero no lo suficiente para hacer sonar las alarmas. Terminó el masaje y se detuvo, pensando en los sentimientos amorosos que tenía hacia él y en cómo el momento íntimo pronto podría pasar. Entonces, ella le preguntó, apenas audible, casi susurrando: "¿Eso fue suficiente? ¿Quieres que lo vuelva a hacer?" "Sí", respiró. Ella volvió a poner los pulgares en su frente y comenzó de nuevo, el ajuste provocó que su trasero subiera un poco más por sus piernas. Empujó un poco más las mantas mientras ella se movía. La punta de su pene erecto acaba de salir de debajo de la sábana superior. Si mirara hacia abajo, lo vería, pero no lo hizo. Ella estaba mirando su rostro, el hermoso, joven y amado rostro que estaba masajeando. Algo en su expresión lo animó a seguir adelante un poco más. Comenzó a acariciarle el culo muy levemente. Ella apenas pareció darse cuenta, suspirando solo un poco ante su suave y amoroso toque. Se sintió aún más animado por el sonido, por leve que fuera, pero se contuvo, dejando que ella le masajeara, esperando pacientemente y luego apretando un poco más. Otro pequeño suspiro. "Creo que te estás portando mal", observó casualmente, su voz sonaba ronca. Eso lo animó aún más. Estaba casi listo para hacer su movimiento. Ella estaba a la mitad de su rostro de nuevo, pero siendo muy deliberada, tomándose su tiempo. Su tensión no se redujo en lo más mínimo, pero jugaron su juego. Ella le pasó los pulgares por el labio superior y subió por sus mejillas, luego dio ese pequeño remolino alrededor de sus sienes, la mejor parte siempre; y mientras ella se arremolinaba, él tiró de su trasero, con firmeza pero con suavidad, y de nuevo ella avanzó un poco. Ella dio otro pequeño suspiro, como si aceptara algo, resignándose. Su respiración se volvió audible para él. Se animó de nuevo y le soltó el trasero para poder empujar las mantas más hacia abajo y exponerse más completamente. Ella sintió sus movimientos y se incorporó un poco, dejando que sucediera, pero, de lo contrario, optó por ignorar las libertades que se estaba tomando. No era nada, se dijo a sí misma, evitando la responsabilidad. Trató de calmar su respiración. El masaje llegaría pronto a su inevitable final. Algunas cosas son simplemente inevitables, pensó para sí misma. No puedes controlarlo todo. Ella permaneció tímida sobre su intención exacta. Volvió a empujar las mantas. Ella lo sintió y supo exactamente lo que estaba pasando, y se levantó un poco de nuevo, permitiendo que se desarrollara lo inevitable, como si ella no tuviera intenciones propias, como si no pudiera evitar que él se exponga a sí mismo, a cualquier cosa que se le ocurra. Terminó el masaje y, sin una palabra, sin un pensamiento claro, desató el lazo en la parte superior de su camisón, dejando al descubierto la plenitud de su escote. Luego movió sus manos a sus hombros, apretando, sintiendo su poder. Ella se inclinó hacia delante para besarle la frente, y su escote se abrió por completo, exponiendo sus pechos desnudos a su vista. Ella lo besó suavemente en la frente, luego en su nariz, sus labios cerca de los de él. Ella consideró agacharse más abajo, presionar sus labios juntos, pero lo pensó demasiado, no del todo bien en este momento. Ella se levantó para mirar de nuevo su rostro, ahora sonrojado, con tintes rojos en sus mejillas. Sus pechos se balancearon ante sus ojos ansiosos. Eran pesados ​​y llenos y colgaban allí, atormentándolo. Se lamió los labios y se quedó boquiabierto, y ella le permitió hacerlo durante uno o dos minutos. Luego, bajó la cabeza y finalmente miró su desnudez, palpitando debajo de ella, observando que su propia desnudez humeante estaba a sólo unos centímetros de la de él. Inclinó la cabeza hacia atrás y arqueó un poco la espalda, empujando las caderas hacia adelante. Ahora podía ver que ella estaba abierta a él, aunque sintió que aún debía ir despacio, no apresurarse, dejarla sucumbir a lo inevitable a su paso. Volvió a poner las manos en su trasero, esta vez debajo de su camisón, sintiendo su piel desnuda. Nunca antes había tocado su trasero desnudo. Ella jadeó en voz alta, pero no dijo nada. Escuchó su respiración, aún más audible, más rápida, excitada. "Te amo, mamá", susurró con voz ronca. Cerró los ojos, saboreó el momento, la cercanía, el amor. "Yo también te amo, bebé", le susurró ella. Ella estaba tan rígida como su virilidad, su espalda todavía arqueada, su cabeza hacia atrás, sus ojos cerrados, sus pensamientos confusos. Sus intenciones aún eludían sus pensamientos conscientes. Pero su cuerpo le imponía exigencias que no podía rechazar. Él apretó firmemente su trasero desnudo y de nuevo ella jadeó. Tiró de nuevo y su trasero húmedo entró en contacto con su escroto. Podía sentir sus testículos llenos descansando sobre sus muslos, y sintió que quería frotarse contra ellos, pero se contuvo, aún sin reconocer completamente sus intenciones, la inevitabilidad de lo que harían. Sin embargo, el conocía claramente sus propias

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2008 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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