+ Crear postIngresarRegistrate

#Cine

Fotos, gifs y packs de Cine subidos por la comunidad.

0
TTiziOeste666Lv1· hace 18 dRelatos

La puta de mi novio

Como todos los relatos estan basadas en fantasias Fui con mi novio a un cine porno, nos sentamos al final de la sala y se acercan cinco hombres, todos de 50 para arriba. Todo se sientan en las butacas y mei novio me agarra y me hace arrodilar frente a uno que se baja el cierre del pantalón y saca la pija dura y de una me la mete en la boca. - Que bien la chupa, parece puta de verdad, hay que llenarla de leche a esta puta -MMM segui putita, tragate toda mi pija. Apenas me entraba de lo larga y gruesa que era. Otro se pone al costado mio, arrodillado en el piso y empieza a tocarme, otro se pone del otro costado me baja un poco la remerita y deja las tetas al aire.  Me levantan la minifalda, se sacan sus vergas y se turnaban para chuparselas a los 3. - Te gusta putita, solo es el comienzo Mi novio solo se quedaba mirando, me habia entregado a estos tipos. Uno me empezo a coger fuertemente por la concha, me estaba partiendo en dos ya que era larga y gruesa, las otras cuatro eran igual. Luego otro más tambien me la metio por ahi, asi estuve un buen rato hasta que acabaron. Otro se acuesta en el piso y me sube sobre él y me la mete por la concha, otro se pone adelante y también me la mete por ahí - Siii puta de mierda te lo vamos a romper toda - Que linda concha mojadita que tenes puta Se mueven cada vez más rapido y me llenan la concha de semen. Mi novio estaba caliente y me empezo a manosear las tetas, me apretaba los pezones bien fuerte, me la mete en la boca mientras el que faltaba me la mete por la concha, luego mi novio saca su pija de mi boca y me la mete por la concha tambien, luego acaban. Luego vuelven a repetir la doble vaginal, yo ya destruida y sin fuerzas por la salvaje cojida. Esta vez acabaron en mi boca. Me desvaneci y ellos se fueron, los demás hombres que habían visto la enfiestada no se querían quedar atrás y también me cojieron de igual manera, eso me enteré después cuando desperté justo en el momento en el que los trabajan ahí se aprovechaban de mi, siempre en presencia de mi novio. Esta era la primera de muchas en la que mi novio me prostituiria

0 comentariosCompartir
0
LlasextasombraLv1· hace 19 dRelatos

Sin bragas en la oficina

(modelo de la foto Isis Love) Hola me llamo Abigail, tengo28 años e intento abrirme paso en el mundo laboral, estudié Lic. en administración y comencé a mandar currículos a las empresas de mi ciudad, vengo de familia de nivel socioeconómico medio, así que en la universidad trabajaba y estudiaba para ayudar a mis padres, tengo dos hermanos siendo yo la mayor, ellos aún estudian en la prepa y uno en la universidad, Santiago de 17 y Diego de 21. Sali de mi casa hace dos años para estar más cerca del trabajo y para tener más independencia, rento un departamento cerca del centro de la cuidad, comparto la renta con una compañera que con el tiempo se ha hecho mi amiga se llama Alejandra, ella es Lic. en derecho y anda corriendo todo el tiempo, tiene 29 y es de complexión media con un ligero sobrepeso, pero eso hace que tenga un trasero de antojo con ganas de darle unas nalgadas -que lo he hecho jugando pero es otra cosa- es de cabello lacio y unos senos enormes, de estatura promedio un poco más alta que yo, tenemos horarios de trabajo distinto pero casi siempre cenamos las dos, y hacemos de todo, ver pelis salir al cine, alguna vez me ha sorprendido en la ducha o yo a ella momento en el cual puedo observar su linda piel y esos senos enormes, cualquiera podría pensar que somos pareja pero no, ella tiene su novio, que me cae mal por cierto, me da mala espina. Yo mido 1.65, ni alta ni baja, aunque en mi trabajo la mayoría son altas y además usan tacones entonces me quedo chaparrita a lado de ellas, piel clara, además soy delgada y mis senos de tamaño normal, bueno está bien un poco menos del tamaño normal, uso lentes de armazón delgado aunque el grueso esta de moda, lo prefiero así, mi cabello no es ni chino ni lacio, es quebrado, casi todos los días me lo alacio aunque eso me lo maltrata, odio mi cabello, mis ojos son cafés claros y me considero bonita, en la universidad muchos chicos me invitaban a salir pero siempre me concentre en los estudios, por ultimo mi culo pequeño pero respingón y firme, soy inmune a la gravedad todavía, además que me gusta correr todas las mañanas al parque, -si, mi suelo no me alcanza para el gym- pero bueno todo un paso a la vez. En la empresa donde estoy, llevo 6 meses y he subido de puesto por la experiencia que ya traía de las otras empresas en donde he estado, además de mi dedicación, esfuerzo y empeño para hacer mis actividades. Hablare del tema que me trajo a esa situación tan incomoda, pero antes comentaré un poco el contexto de mi situación sexual, tuve un novio anduvimos un año y termine hace dos años, fue un compañero de trabajo y fue muy mala experiencia, era muy posesivo y celoso yal final quien me engaño fue él, así que fui al psicólogo y me dedique a trabajar en mí, así que no he tenido otras relaciones y no he aceptado invitaciones de compañeros del trabajo actualmente, pero eso no significa que no me masturbe de vez en cuando, me gusta mucho leer libros eróticos y disfruto mucho el tocarme, en mi departamento espero a que Alejandra se duerma y después hago lo mío y duermo de lo mejor. Aunque creo que últimamente lo hago más seguido y por alguna razón miro a las mujeres en la calle y compañeras de trabajo sobre todo y no puedo evitar verle las piernas o su escote y más dela de mi jefa que es gerente del departamento en donde estoy y la otra gerente, son unas diosas. Mi jefa no sé su edad, pero debe andar en los 38 a 42, no le doy más, se llama Angelica, es rubia natural,1.75 unas piernas largas y divinas, un culo en forma de corazón cuando la miras de espaldas, unos senos que demandan la mirada de los hombres que laboran en la empresa, es de infarto esa mujer, y tiene un carácter muy amable y risueño, es la jefa perfecta, la más hermosa y elegante de la empresa, pero ella no es mi preocupación ni mi causa de estrés, si no la otra gerente. Laura, edad 40 tal vez 45, no lo sé y no me interesa saberlo, cabello negro y lacio, tez blanca, alta muy alta, diría que su belleza compite con Angelica, solo que ella usa lentes, son casi de la misma estatura, pero lo que tiene de bonita lo tiene de mal carácter, un genio de los mil demonios, excesivamente perfeccionista, sus asistentes renuncian después de un mes o menos, tiene una voz demandante e incluso cruel, estoy hablando más de su personalidad pero es lo primero que salta a la vista, una mujer fuerte y dominante, es un tren para trabajar llega antes que los demás y se va al último. Una vez a la semana tengo que ir a su gran oficina a que revise el plan de proyecto y nos autorice a seguir con los objetivos, es mi momento de mayor estrés, una vez me regaño y casi salí llorando, fue mi primera vez que presente el informe y no sabía como debía ser y en lugar de orientarme descargó conmigo su enojo de la semana fue un viernes lo recuerdo, pero fue la última vez, las demás veces me enfocaba en hacerlo del modo que ella lo aceptara, era un miedo que había creado en mí. Hoy era un viernes, un día anterior tuvo una junta y no pude entregárselo y que me firmara de recibido, entonces llegue temprano como acostumbro y al notar que ella ya estaba en su oficina mandé un correo preguntando a qué hora podía pasar a verla para el informe, a lo que me contesto en menos de un minuto que pasara en cuanto yo pudiera. Sali corriendo al baño, me mire al espejo retoque mi cabello, mi ropa, llevaba una falda lila, casi siempre las usaba a la rodilla, y zapatos de piso, no suelo usar zapatillas, me cansan mucho, y una blusa blanca con lila, después de haberme retocado, me dirigí a mi oficina tome el informe y se lleve, toque la puerta, escuche su voz de trueno, -Pasa Abigail -Buenos días Licenciada, le traigo- apenas iba a terminar la frase y me interrumpió -Déjalo en el escritorio, dame un minuto en lo que envío un correo- y no despegó su vista de la pantalla. Siéntate- me dijo- en lo que reviso el informe, esta vez hay detalles en los que quiero mas prisa de su departamento para tenerlo antes de fin de mes, Angelica está enterada- tomando el documento mientras yo me sentaba y miraba hacia el piso evadiendo su mirada y esperando que terminara de revisarlo y me dijera que estaba bien para largarme de ahí y continuar con mi día, salir temprano y terminar con mi semana feliz dela vida, ¡además es quincena! quiero llegar y desvelarme viendo series con Ale y comer frituras. En esto veo que sus piernas están cruzadas, lleva un traje gris, falda gris y blusa negra que se le ven divinas, ropa de marca pienso yo, la falda a media pierna y usa medias negras, con encaje alcanzo a perseguir, me pregunto si su sujetador también será negro y de encaje, el tiempo sigue su curso, se escucha el reloj marcando los segundos y el ruido del papel al pasar de una página a otra, se recarga en su sillón y muerde el lapicero, se ve hermosa concentrada así. Vuelvo a mirar el piso y ahora veo sus zapatillas y veo como se quita una y juega con ella con su mismo pie, es tan sexi, y no sé porque estoy pensando en ello, en tomar su pie, bajar su media y acariciarlo suavemente, acercarlo a mi cara y besarlo tiernamente, y después algo un poco más atrevido y morderlo, ella sigue jugando con su zapatilla, vuelve a cambiar de hoja y cambia de posición las piernas una encima de la otra y por un instante veo un poco más allá de sus piernas, y mi vista se pierde en esa parte entre sus piernas, esas piernas de infarto, miro un poco su piel a través de su media, la curva detrás del talón, su pantorrilla… ¡por dios! Que estoy pensando, comienzo a sentir un pequeño calor en mi entre pierna, dirijo mi mirada hacia un cuadro de pintura en la pared, pero al hacerlo no estoy segura, pero creo que ella estaba mirándome, y si lo hizo… ¿se dio cuenta que tenia mi vista fija en sus piernas?, intento pensar que solo fue mi imaginación, y me concentro en la noche estrellada de van goh, los tonos de azul, toda una obra de arte, como la mujer sentada enfrente de mí, vuelvo a mirar de reojo sus piernas en eso me interrumpe y me sobresalto. -Listo, solo hare un par de modificaciones, y si todo marcha bien el próximo mes arrancamos el nuevo proyecto- lo comenta en tono serio y no veo ni pizca de alegría por el nuevo proyecto en el cual hay muchas expectativas. -Si licenciada lo comentaré con Angelica- en eso me devuelve los papeles, y sin querer rozo su mano a lo que retiro mi mano rápidamente y mi propia brusquedad me sorprende y me hace soltar el documento y caen en la orilla de la mesa los intento agarrar pero caen al piso después, con la cara roja y diciendo le pido una disculpa me agacho a recogerlos y pero antes de levantarme miro sus piernas y tengo una mejor perspectiva por un par de segundos, me levanto me acomodo los lentes y ella esta vez si que notó que miré sus piernas, le deseo buen día y salgo de su oficina cerrando la puerta lo más despacio posible, mientras la observo y ella ya está tecleando en su computadora mientras toma el teléfono, y cierro la puerta y después doy un gran suspiro, y pienso ¡que nervios estar con ella! ¡pero objetivo cumplido!, pero ese solo era el comienzo de un día que nunca voy a olvidar…   Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, es mi primer relato (de muchos), tal vez es algo pasivo el relato, pero créeme que irá de menos a más, si te gustó y quieres comentar algo adelante, voy a leerte, ¡tus comentarios me ayudaran a mejorar! ¡Sígueme para que te enteres cuando publique la segunda parte!

0 comentariosCompartir
0
MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

me case y le fui infiel...

Que tal amigos… espero no me hayan olvidado… si bien es cierto, ya paso muchísimo tiempo desde mi último relato, pero les explicaré él porque me aleje un poco de todo esto del cachondeo. Resulta, que me case… Sí, me casé al fin, por un corto tiempo por supuesto, ya que no funciono, y no porque Carlos no le echará ganas, ya que él siempre lucho porque lo nuestro funcionara… Yo no niego que lo intente alguna que otra vez, pero ni modo, puta, siempre puta… Así que ya se imaginan porque se acabo el pequeño romance. Insisto, fue muy bello y creo que si me llegue a enamorar, sentí por un momento que él era el indicado… Hasta cambie por un tiempo mi forma de vestir… nada de tangas, ni minifaldas. Pueden creer, hasta me daba a respetar y conseguí un trabajo, en la que me hacia la SEÑORA… Hasta que de nuevo paso... Y esta es la historia. Para los que no me recuerdan, les digo nuevamente que soy de tez blanca, de 1.65 metros de altura, de complexión regular, una cadera de 96 centímetros, una cintura de 65 centímetros y un busto de 98 centímetros. Soy de cabello color claro ó como se dice en mi bella tierra Guatemala –canche-, en cuanto al carácter, creo que soy jovial, desde pequeña siempre me ha gustado la parranda, el baile y la buena vida, es decir, cosas caras y muy buenas. Esto es para todo, tanto en lo económico, como para lo amoroso y no digamos para lo sexual. Bueno, pues conocía a Carlos en la universidad, nos empezamos a ver frecuentemente, nos enamoramos y nos casamos. Él nunca supo mis aventuras anteriores, pues se lo oculte, ya que él es muy recatado, chapado a la antigua, e insisto, por él cambie mucho por un tiempo. Gracias a su ayuda terminé de estudiar y conseguí un empleo en un hospital local como administradora. Me tocaba tratar, tanto con hombres como con mujeres, doctores, enfermeras y personal administrativo. Algunos muy guapos otros no tanto, pero con cierta gracia que más adelante se enterarán. Todo transcurría con normalidad en mi casa, yo vivía entregada a mi esposo, del trabajo a mi casa y de mi casa al trabajo, trataba de que mi esposo estuviera contento, teníamos sexo tal vez un día sí y un día no. Hasta que Carlos dejó por un tiempo de interesarse en mí, por dedicarse a lo de su maestría, solo se la pasaba en la computadora, escribiendo, haciendo gráficas y no sé qué tanto más. Eso hizo que me empezara a desesperar, ya que yo antes no pasaba mucho tiempo sin sexo. Al principio trataba de motivarlo, me parada desnuda frente a él, y nada, situación que hacía que yo me enojara y me fuera a bañarme, y allí masturbarme… Me pasaba los dedos por, al principio lento y suave, conforme sentía placer, lo hacía más rápido y fuerte a fin de que todo mi clítoris me diera ese placer que necesitaba yo gemía y gritaba de placer para que Carlos me escuchara, pero ni así lo despegaba de su máquina. Uno de esos tantos días, llegó al hospital un doctor guapo, algo maduro, pero muy guapo para mí, el doctor Rodas, se presento a mi oficina, me vio y como que viera visto una visión, me sonrió y me entregó sus documentos que le hacían parte de nuestro hospital, platicamos de su carrera y todo eso.  Ya cuando se iba a su clínica a trabajar, me dice: - Tú de casualidad alguna vez estuviste en el hotel Soleil Pacifico, en una reunión de unos doctores. En el fondo me quedé helada, pero disimule muy bien, pues recordé que cuando estaba en mis años de bachillerato, salí con varios doctores y en una ocasión fui a ese hotel y tuve sexo con varios de ellos. Pero esa historia la relato otro día. No puede ser, el pasado me sigue dije dentro de mí. – No que yo recuerde le conteste – mientras él se retiraba. Cuando salí a almorzar, me encontré nuevamente al doctor Rodas, el cual preguntaba por mí a los compañeros del hospital… Preguntaba cómo era yo, si era casada y si alguien sabía si yo le ponía los cuernos a mi marido. A lo cual todos contestaban que no, que era una señora joven, pero decente, y que aunque más de alguno dijo que me llevaban ganas, pero que no le daba oportunidad a nadie. Ese día llamé a mi madre, con la que por alguna extraña razón después de llevarnos tan bien, ahora me comunicó rara vez con ella. Después de saludarla, le dije que iría a su casa, ya que había dejado uno libros que tenía ganas de ver nuevamente, nostalgia de bachillerato, argumente. Mientras llegaba la hora de salida, me daba vueltas en la cabeza, pensando en lo que había hecho… No me arrepentía, y aun no lo hago, pues puedo decir que he gozado cada momento, cada baile, cada salida, cada una de las veces que he tenido sexo, han sido maravillosos. En resumen, no me podía concentrar en el trabajo, por lo que le dije a mi secretaría, que me iría luego, pues debía arreglar un asunto urgente… sin decir más. Tomé mi vehículo y me dirigí a la casa de mi madre. Cuando llegué a la casa, como siempre, estaba ocupada con un muchacho, que conocí en la universidad, el tratando de su mano no dejara de introducir frenéticamente sus dedos entre su vagina, mientras que ella no dejaba de engullir su erecto y gordo pene. No cambias le recrimine. A los que el muchacho respondió –no te hagas, a ti también te gustaba en la universidad – a lo que mi madre agrega – lo vez somos iguales, así que sabes que entra por tus cosas y deja que nos divirtamos – Algo enojada me dirigí a mi antiguo cuarto, cuando entre, no podía creer, ya no recordaba mucho del mismo. Me senté a la orilla de la cama y me puse a buscar un álbum que tenía en una de las gavetas del los roperos, de allí saque lo que buscaba, y comencé a buscar una fotografía o algo que me diera un indicio de haber conocido al doctor Rodas, pues cada vez que salía a divertirme, tenía por costumbre tomarme unas fotografías y colocarlas en mi álbum. En efecto, encontré fotografías que demostraban que había ido al hotel Soleil Pacífico con unos amigos que eran doctores, pero entre estos no aparecía el doctor Rodas, aunque también recordé que en el hotel, habían amigos de estos doctores con los que fuimos, ya que yo no fui la única chica que fue… Podría ser que entre estos amigos estuviera el doctor, pero en las fotografías que yo tenía no aparecía. El estar en mi cuarto, el ver las fotografías, en las que aparecía sentada en las piernas de un chico, sin sostén y besándolo, el ver en la misma gaveta unos consoladores, ropa interior diminuta, que alguna vez fue parte de grandes aventuras, el oír al fondo los gemidos de mi madre siendo follada por un joven, y la falta de sexo, me tentaban a pensar en que había hecho de mi vida, donde había quedado la emoción, la pasión, la lujuria que siempre me caracterizó. Donde se había quedado la Puta que llevó dentro. Con estas preguntas en mi mente, salí de mi antigua habitación y disfruté el ver como el joven tenía a mi madre, en el sillón, con las piernas bien abiertas, casi tocando sus hombros con las rodillas y penetrándola analmente… ver cada envestida que le propinaba, me estremecían la piel pues con Carlos esta pose ni otras atrevidas las he hecho, ya que es muy conservador y recatado. Decidí salir de la habitación, para no cometer una locura, pues un cosquilleo en mi vagina y en mi ano podía sentir… Sabía que todo esta situación, me iban a llevar a una infidelidad y no quería que sucediera, pues yo estaba enamorada de Carlos. Ya no regresé al hospital, si no que me dirigí a la casa, decidí darme un baño, para calmarme, pensar que haría con mi vida. Mientras me bañaba, recordaba algunas de las fotografías que tengo en el álbum, en las que estoy siendo el centro de atención de varios chicos, en algunos casos desnuda, otras en diminutas tangas y otras en las que aparecía con semen en la cara o en el cabello. En ese momento pensé que podía hacer lo mismo con mi esposo, así que busque en mis gavetas la ropa más sexy que tenía… Que por cierto no eran tangas, pero si un bikini pierna alta de encaje blanco, con un sostén también de encaje que era parte del conjunto. Hubiese querido tener un babydool pero por querer aparentar ser santulona o no sé que, aquí no tenía, así que me coloque la bata de baño. Así espere a mi esposo, y cuando él llegó lo recibí con un tierno beso, nos sentamos en el sillón, mientras platicábamos como nos había ido. En lo que yo me levante a buscar unos discos con música algo cachonda para ambientar el momento, Carlos agarró su computadora y se puso a escribir. Recordé que ni el hombre más recatado resiste una buena mamada, por lo que me quité la bata, caminé hacia él, me arrodille y le intentaba bajar el cierre, cuando me replica, - que te pasa, actúas como una puta, tu eres la señora de la casa, actúa como tal -. Estas palabras fueron la gota que derramó el vaso y dieron el tiro de gracia al amor que sentía. Molesta, me fui a la cama y ya no me fije a qué hora se acostó Carlos. Al día siguiente, muy temprano llamé a mi madre, le pedí que invitará a su amigo a la casa, que yo llegaría a medio día a visitarla, a lo que pícaramente me responde – te lo vas a follar – a lo que respondo – veremos qué pasa -, luego de esta llamada me dirigí al hospital, en donde todos me parecían tan diferentes, como si ellos me vieran con ojos de lujuria, desde el guardia de seguridad hasta los doctores y enfermeros… a todos los veía extraños. Al llegar a mi oficina, llamé a mi secretaría, la cual tiene fama de ligera, según comentarios, la cual sale con uno de los ginecólogos del hospital, el cual es casado, pero a ella no le importa. Ya frente a mi escritorio, le digo que llame a reunión al doctor Rodas y al doctor Herrera (así se llama el ginecólogo con el que ella sale), a lo que muy presta los llama, al cabo de unos diez minutos están en mi oficina los dos, hago que Marilú entre también a la reunión (así se llama mi secretaría). -Los reuní no por trabajo, si no porque necesito que me acompañen a un almuerzo hoy por la tarde, quiero agradecerles su apoyo por la labor realizada, y a usted doctor Rodas, pues darle la bienvenida, yo se que ustedes tiene una idea sobre mí, pero esta le aseguro que va a cambiar para bien o para mal, así que los espero a la 1 de la tarde, para irnos al almuerzo – Todos se quedaron algo sorprendidos, pero aceptaron la propuesta, cuando se fueron los doctores, nuevamente llamé a Marilú y le pregunte – Marilú, ¿cuánto tiempo lleva acostándose con el doctor Herrera?- sorprendida y algo asustada, trato de negar la relación, a lo que agregué – No se preocupe, no los voy a despedir, pues yo también en algún momento de mi vida fui como usted, y créame que fue la mejor época de mi vida – , con estas palabras, Marilú entró en confianza y comenzó a contarme su historia, desde cuando follaba con el doctor y qué tipo de sexo le gustaba al doctor, en fin hablamos de mujer a mujer. Le comenté mi plan con lujo de detalles, a lo que se quedó sin palabras, pues siempre me creyó una señora hecha y derecha, me sonrió, y me pidió permiso una hora, para ir a su casa, a ponerse lo que creía al doctor le iba a gustar, a lo que no me opuse. Después de lo que había hablado con Marilú, creo que ya no había marcha atrás, ya estaba decidido, mi marido sería más cornudo que un alce de las montañas. Llego la hora del almuerzo, y le pedí a el doctor Herrera, que nos llevará en su camioneta, para poder dejar nuestros vehículos en el hospital, llame a mi madre, para ver si estaba todo listo, me dijo que sí, por lo que emprendimos viaje. Al llegar a la casa, estaba mi madre en la puerta, con un traje formal, algo raro en ella, pero ya me imaginaba la sorpresa que nos daría, pues la conozco… y no me equivoque, entramos, presente a todos a mi madre y esta a su vez presentó a su amigo Julio, al entrar todos, mi madre cerró las puertas con llave, lo que a mis acompañantes, pareció algo extraño. El almuerzo, fue de lujo, no recordaba que mi madre fuera buena cocinera. Durante el almuerzo, platicamos de todo, nos reímos y bebimos, solo un poco, para calmar los nervios. Llegó la hora del postré, dijo mi madre, y ante la mirada ató

0 comentariosCompartir
0
SSandyCG40Lv1· hace 31 dRelatos

Mi primera vez infiel parte 1(EDITADO)

Bueno me presento, soy Sandy, tengo 40 años ente año cumplo 41, soy un poco blanca pero me gusta broncearme al sol en la azotea de la casa para calentar a los vecinos jejeje y obvio para verme bien, yo hago mucho zumba y spinning, mis pechos son grandes y mis pompas también, mido 1.61 cm. Bueno todo comienza debido a que mi esposo se fue a EU a hacer dinero jaja, pero estuvo mucho tiempo allá, mi madre y mis dos hijos vivíamos juntos, el hecho es que un día lleve un auto que era mío al mecánico que por obvios motivos llamare Javier un chico de 45 años moreno, alto, Delgado, aunque con brazos y manos fuertes debido a su trabajo o yo creo eso. Llegue al lugar y reviso mi auto y me dijo que había que cambiarle una pieza importante del clutch o como se escriba pero debia quedarse el auto en el lugar, así que le dije que estaba bien, yo llevaba leggins y una chamarra negra pero gracias a mi gran colita pues el chico no me quitaba los ojos de encima y yo lo note enseguida y no saben como me sentí, sentía una sensación recorrer mi cuerpo y detenerse en mi lugarcito, el caso es que le pagué la mitad de lo que costaría el trabajo y me retiré. Al pasar 5 días, era un sábado regresé, pero cuando iba a ir recordé como me había visto y el deseo con el que me miraba, así que me bañe imaginado que me haría, tome un jabón que me encanta su aroma y lo frote por mis pechos mi cuello mis pompas y mis piernas, me puse una tanguita de hilito azul rey(por cierto me encanta usar tanga) y un pantalón de mezclilla que se me metía bastante en mi colita, una blusa calada en la parte del escote que dejaba ver gran parte de mis pechos, unos tacones abiertos negros altos, me solté mi cabello y salí con rumbo al taller de Javier , cuando el me vio se quedó con la boca abierta y lo noté enseguida, le dije..... Hola como va? Ya quedo el auto? ...... a lo que el me respondió.... si claro quedo muy bien.......el me dijo que probara el auto y que si fallaba le llamara de nuevo o que si quería lo probabamos de una vez y me acompañaba en unas calles, yo lo pensé, pero lo caliente que yo iba me obligó a decirle que me acompañara a probarlo, subí al auto y el no me quitaba los ojos de encima y puse en marcha el auto y lo llevé por algunas calles a lo que el se notaba nervioso y le dije....... Que pasa todo esta bien? Y el me contestó.... si es solo que estoy un poco nervioso, yo sonreí y le dije..... por qué Javier? Le hiciste algo al auto? Bromee, pero el sonrío y me dijo..... nooooo jamás le haría algo así a una clienta y menos a una como tú..... le dije como que como yo?...... y me dijo si la verdad es que eres muy guapa espero no te ofenda en lo absoluto....... a lo que conteste claro que no al contrario jaja me halaga pero no te creo.... el me dijo ayyyy no te hagas tu bien sabes que esta muy guapa y más hoy, te ves muy bien. En ese momento la misma sensación me recorrió y se posó en mi entrepierna, regresamos al taller, le dejé y le dije no vas a despedirte? El se acercó y me dio un beso en la mejilla pero yo giré un poco y se lo di pegadito a la boca el lo noto sonrió, bajé un poco la vista y vi su pene paradisimo, notandose en el overol de mecánico que el traía y me dije a mi misma Dios que delicia, llegué a casa me quité mi pantalón y me toque con muchas ganitas. Así que el día lunes después de ir a dejar a mis hijos le dije a mi mamá que iría a comprar una cosas, así que fui de nuevo al taller con el pretexto de que le sonaba algo, Javier lo checo y me dijo que no era nada que tal vez había sido algo que se desprendió o algo así, me atreví a pedirle su número para charlar( en esos tiempos aún no existía whats) y me dijo claro que si y me lo dio y yo le di el mío, platicando mediante Facebook y mensajes SMS nos empezamos a llevar más hasta que me contó que desde que me vio me le hice muy guapa, y que tenía ganas de invitarme a salir a lo que yo accedí pero le conté que mi marido estaba en EU y me dijo que no importaba, así que quedamos de vernos un sábado, así que me cambié me puse guapa con un pantalón blanco y una tanguita blanca debajo y una blusa amarilla con escote pero me puse zapatos bajos ya que si me ponía tacones mi madre me preguntaría a donde iba, así que le dije que iba a ver unas cosas que iba a comprar, subí al auto y dentro me puse mis tacones de flores, iba muy guapa y por supuesto caliente, llegué al taller y Javier estaba cambiado guapo y oliendo a macho y me dijo que para que nadie se enterara nos fuéramos en su auto, así que subí con el y dejamos mi auto en el taller, decidimos ir al cine y en el camino bromeabamos y reíamos, cuando de pronto le pregunté que si yo le gustaba y me dijo claro estas perfecta, si yo fuera tu esposo Dios ni te dejaría ni tantito sola, y yo reí, se me quedo viendo y yo como la putita que soy le di un beso, le acaricie la nuca, y así fuimos todo el camino besándonos y riendo, al llegar al cine entramos a ver una película, compramos palomitas y todo eso, nos besabamos y veíamos la película como unos novios jaja me animé y llevé su mano y le dije toca metí sus dedos detrás de mi pantalón y sintió el hilo de ni tanga su mirada cambió y me besó con más fuerza, me dijo al oído que lo volvía loco y que quería hacerme de todo yo lo bese como con una señal de si , y el llevo su mano hacia su pene....... Dioooooos no había tanta gente en la sala y nuestra fila estaba vacía a lo que pensé y me dije debería chuparsela pero me calme y dije no jeje lo haré sufrir así que toque su paquete por encima de su pantalón y sentí como esa verga iba creciendo, se sentía gruesa y grande y empecé a sentir como mi vaginita se empezó a mojar y el vio mi cara de asombro y me besó un rato más sin dejar de tocar el hilo de mi tanga blanquita así como el triangulo que terminaba justo donde iniciaba la división de mis pompas,cuando terminó la peli salimos hacia el estacionamiento y me decía que me veía riquísima. Pronto les contaré la siguiente parte esperenla y disculpen, si no lo narró bien, soy nueva pero poco a poco agarrare la onda de como es que hay que escribir aquí besitos.

0 comentariosCompartir
0
Ccount_of_warwickLv1· hace 38 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 4

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: - Eso, hacer y vender fotos tuyas, se gana bien haciendo prácticamente nada. Vos haces de modelo, yo de fotógrafo y administro el negocio, dividimos las ganancias y ya. - la idea me entusiasmaba muchísimo, aparte de ser una buena excusa para tenerla desnuda y cerca mío.  - Mmmm... No sé, decís que se venderán? - dijo ella dubitativa, estaba a punto de decirle que hasta yo le ofrecería plata si no viviera conmigo y fuera mi hermana, pero ella me interrumpió antes de que dijera nada - Igual te confieso que en Instagram ya varios me preguntaban si vendía y hasta me ofrecieron plata por fotos más jugadas.  - Lo suponía, seguro vieron las fotos de las vacaciones y se enamoraron de tu orto - le dije ya sin pelos en la lengua, esas fotos eran en la playa y ella no había disimulado para nada al llevar tangas diminutas y corpiños que parecía que estaban a punto de estallar.  - Bueno, dejame pensarlo... - dijo y volvió a poner play a la película retornando a su posición.  La calza se le había subido y con el corazón ya acelerado por verle la cola nuevamente, me animé a tomar la tela y bajarla dejando todo ese monumental orto al aire. Ya poca atención le ponía a la película, me concentraba más en pajearme mirándole la cola a Mimi.  En un momento volteó a mirar por qué retorcía tanto los pies y me vio pajeándome con los ojos fijos en su cola.  - Te ayudo así dejas de mover la cama, me desconcentras. - para mí sorpresa llevó las manos a su cola, tomó la fina tela de la tanga y abrió los cachetes. Me estaba dejando verle la concha y el orto mientras me pajeaba al lado suyo. - ¿Te falta mucho? - preguntó clavando sus ojos en los míos. - Un poco - dije sin dejar de mover mi mano.  - Subite encima mío, frotame la pija en la concha. Así acabas y sigo mirando la peli tranquila. - soltó sus nalgas y volvió la vista a la película.  Yo hice lo que me pidió, me apoyé con una mano al lado de su cuerpo y me subí encima, con mi mano libre de a poco le pasaba la pija desde la cola hasta la punta del clítoris. Eso la hacía suspirar. Sentía como se iba mojando poco a poco y mis ganas de penetrarla subían conforme sus suspiros se hacían más intensos.  - Metela un poquito, solo un poco, así acabo. - me imploró casi suplicando. Metí solo el glande y con movimientos cortos la cojía. Ella apretaba las sábanas por el placer. Estaba cerca de acabar. El destino, la mala o buena suerte provocaron lo que venía deseando, mis fuerzas me fallaron y caí con todo el peso encima suyo, de más está decir que mi pija se enterró completa en su concha, sentí sus contracciones y su intenso orgasmo que casi me hace acabar a mi también. Asustado la saqué y la dejé entre sus nalgas. El glande brillaba por la cantidad de flujo con la que salió mi verga de dentro suyo. Mimi seguía suspirando con el control en una mano y apretando la sábana con la otra.  - Fue el mejor orgasmo de mi vida... - dijo cuando recupero el aliento.  Aún seguía encima suyo, su flujo era un gran lubricante. Segundos más tarde acababa llenándole la cola de leche. Algunas gotas bajaron hasta su concha mojando la tela de su tanga.  Acto seguido retomé mi posición y continuamos con la maratón hasta bien entrada la tarde, comimos algo rápido y seguimos con las pelis. No dijimos una palabra de lo sucedido pero no faltaron las miradas cómplices y las sonrisas por lo bajo mientras tomábamos mates y mirábamos la última de las pelis. A la noche cociné yo y ella lavaba, esa noche dormimos abrazados pero no pasó mucho más que roces y apoyadas. La relación con mi melliza iba mejor de lo esperado.  * Durante toda esa semana yo me dediqué a ver en qué gastar la plata para administrarla bien, la liquidación era grande porque llevaba ya más de 5 años trabajando en esa empresa. Me angustiaba pensar qué sería de nosotros si lo de las fotos no funcionaba o si yo seguía toda la cuarentena sin trabajo. Trataba de no maquinarme mucho, había pasado ya un mes y medio del inicio de la bendita cuarentena y no se vislumbraba un final para ésta, en la calle y en la tele se veía la depresión de la gente al intentar acostumbrarse a este asunto del encierro. Lo único que me levantaba el ánimo era cada noche que dormía junto a mi melliza. El otoño se había instalado del todo y las noches eran frías, el calor de ella era todo lo que necesitaba para poder descansar bien. * El viernes de esa semana cobré la indemnización, cuantiosa y que nos permitiría vivir al menos un mes o dos cómodamente y sin preocuparnos mucho. Ya había hecho cálculos y si se administraba bien podríamos incluso llegar a junio sin contratiempos.  Una tarde, mientras veíamos el atardecer con mates de por medio Mimi me dijo algo que casi me hace escupir todo: - Hagamos lo de las fotos, ahora que estás sin laburo me da cosa que pagues todo, o sea ya me daba cosa antes. Pero ahora que no tenes trabajo es peor, no quiero abusar de tu generosidad tampoco... - dijo levantando ambas manos exagerando el gesto entre risas. Saqué la almohada que tenía en la espalda y se la tiré a la cara. Ambos reímos un rato, luego yo hablé. - Bueno, hice un estudio de mercado en cuanto a costos, el tipo de contenido y eso. - mi trabajo como ayudante de administrador de empresas me preparó para una situación así sin saberlo.  Luego de una "clase" sobre cómo iba el negocio de la venta de packs y asegurarme de que todo haya quedado claro acordamos empezar al otro día. Ya se hacía la hora de llamar a nuestros padres y luego de eso a cocinar. Por lo que la charla quedó ahí.  Cenamos mientras hablábamos con mis padres y con Karina, la semana próxima sería su cumpleaños y haríamos una cena con videollamada. Les haría llegar una torta para la cumpleañera y algunas cositas dulces para mis padres. Terminamos de hablar y Karina me mandó un mensaje diciéndome que quería hablar conmigo, sobre el regalo que quería para su cumpleaños número 18. Al hablarle me dijo que quería que le regalara un conjunto de ropa interior, debo admitir que en ese momento no lo ví sexy para nada por lo que me pareció adecuado para una chica de la edad de mi hermanita menor. Le dije que se lo compraría y me agradeció inmensamente. Mimi salió del baño con la toalla en la cabeza y en tanga, se metió en mi pieza y yo la seguí. Al entrar ella se estaba pajeando a oscuras, me acosté a su lado, sabía que no debía interrumpirla si quería disfrutar de verla así en la penumbra. Su cuerpo perlado aún con gotas de la ducha que brillaban a la luz de la luna, su abdomen plano y esas tetas hermosas que daban ganas de chuparlas por horas. A veces me costaba creer que aquella mujer tan sensual era mi propia hermana. Cuando acabó se sacó la tanga, se dió media vuelta y se preparó para dormir no sin antes decirme:  - ¿Y te vas a acostar o te vas a quedar ahí parado? - no había notado que me quedé de pie, mirándola todo ese tiempo. Entré a la cama y ya sin miramientos le apoyé toda la verga en la concha. Ella suspiró, aún seguía sensible por haber acabado, pero no quise ir más lejos, aún conservaba algo de mi cordura.  * Al día siguiente y luego de desayunar, hicimos la lista del súper. Nuevamente salí, compré y volví pero al entrar fue grande la sorpresa que me esperaba: Micaela estaba vestida con una de mis batas, luego de desinfectarme y dejar las compras ella se abrió la bata y me mostró el conjunto más sexy que tenía, era de encaje negro con detalles en rojo, el corpiño era transparente y la bombacha atrás era apenas un hilo de tela. Habíamos acordado hacer primero sets en ropa interior, probar como nos iba e ir subiendo el nivel de a poco. La cuenta estaba creada y solo esperaba que se subiera el contenido. Fuimos a mi habitación, ella se puso un barbijo que le había comprado y comenzamos la sesión, empezamos con posiciones básicas: ella en 4, haciendo una M con las piernas, juntando las tetas y otras más atrevidas, como primeros planos de la concha, de su orto abierto con ambas manos y una más tomándose el dorso de las rodillas con ambas manos. Llegué a notar una mancha de humedad en la tela. - ¿Estás caliente? - pregunté sabiendo la respuesta. - No sé, fijate. - me desafió. Corrí la tela y sí, un hilo de flujo escapaba de sus labios. Aproveché y tomé una foto de eso. Froté los labios con mi pulgar, no le había avisado pero estaba grabando. Acabó en mis dedos en pocos segundos. Llevé mi pulgar y mi índice a mi boca y probé sus jugos.  - Listo, ya tenemos material para empezar. - dije luego de lamer sus jugos.  * Durante varios días el material se vendió muy bien, muchos pedían más, algunos incluso pagaron por fotos específicas que sin dudarlo fui yo quien las tomó. Había un cliente en particular, fue uno de los últimos en suscribirse, su apodo era Magic Mike, luego de ver todo el contenido hizo una oferta que con Mimi no lo creímos: ofreció 150 dólares por un video de ella chupando una verga hasta hacer acabar al fotógrafo. La miré y le hice la pregunta cambiaría las cosas para siempre -¿Te animas? - sentí que el labio me temblaba, no sé si de nervios o de calentura por lo que estaba por pasar. - Obvio - fue su respuesta, mirándome fijamente, con un dejo de altanería en los ojos, tragué saliva, mi cara era un incendio y la adrenalina que corría por mi cuerpo apenas me dejaba respirar. Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:

0 comentariosCompartir
0
EElpela_86Lv1· hace 38 dRelatos

Paja y pete en la calle

Nueva historia con Ceci. Esta vez fuimos a cenar y al cine. Luego al telo. No tenía auto en ese entonces y lo q ingresamos caminando. Como siempre ya habia gente esperando, perp esta cez eran demasiados. Así q para desgracia decidimos irnos. Nos volviamos caminando a casa ya q nuestras casas estaban cerca. La vuelta fue eterna. Frenabamos cada 100m a transar y apretarnos contra un paredon. Caminabamos manoseandonos todo. Ella me apretaba la pija sobre el pantalon y yo llegaba a sacarle los pechos afuera y se los chupaba todos. Hasta q llego un punto dnd a mitad de una cuadra entre unos arboles le pedi x favor q me hiciera acabar. No se animaba a chuparmela x lo q empezo hacerme una hermosa paja mientras yo le chupaba las tetas y le colaba unoa dedos. Ella esta depilada y toda mojada. No aguante mucho y acabe. Fue tanto q el boxer estaba lleno de leche. No hubo forma de poder limpiarlo ya q vuelvo a repetir no se animaba a chuparmela ahi. Guarde la pija enlechada y seguimos. Y seguimos en la misma. Apretando manoseandonos. Colandole dedos. A las cuadras llegamos a su casa, ella vivia eb un PH. La casa del fondo. La entrada era un pasillo dnd habia antes de la primer puerta un hall. Dnd estaban las cabinas de gas y tableros electricos. Ahí estabamos reaguardado de los vehículos q pudieran pasar. Y fue ahi dnd si se animo a chiparmela toda, me desabrocho el pantalon me bajo un poco junto al boxer y empezo saboreando la leche q tenía x todos lados. Se paro se dio vuelta y apoyo su culo con la calsa esa q tenía q era hermoso, se le marcaba la tanguita q tenía. Se la quice bajar para coger ahi mismo, y me dice "no aca no", se volvio a bajar y empezo hacerme terrible pete, me la escupia y se la tragaba toda, me miraba y me decia "q hermosa pija que tenes" paraba de chuparla para alejarse y mirarla. Parecia hipnotizada x mi pija. Empezo a alternar chupada con turca. Mi pija se perdia en esos pechos hermosos. Al cabo de un rato me mira y me dice "no me vas a darcla lechita en la boca?" me exploto la cabeza, le agarre la cabeza para giarle el ritmo y cuando ya no aguante mas apoye mi mano en su pera para q parase de chupar y abra bien la boca, apenas saco su lengua donde le deje toda la leche q me quedaba. Se la trago toda mirandome con su cara de putita, me beso la cabeza de la pija se levanto y me dijo "me encanto".

0 comentariosCompartir
0
TTranqui2020Lv1· hace 38 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

0 comentariosCompartir
0
TTranqui2020Lv1· hace 38 dRelatos

Cine Gran San Juan

Cine Gran San Juan, el cine qué me cambio la vida. Tenia algunos pocos años de casado, cuando un día cualquiera descubri este antiguo cine xxx en mi ciudad, Buenos Aires. Comenzó en ese tiempo una rara adicción a ir cada vez con más habitualidad a disfrutar de la proyección de las películas y la acción sexual qué a veces se presentaba. Todo empezó una tarde de lluvia, donde entro El. Su caminar, su elegancia y su hombría me deslumbraron y cautivaron. El me llevaba varios años, me agradaba eso. Y me encantaba su aroma y su sexo tan viril. Sabia como calentarme con su voz castiza, si mirada penetrante y su conversación sobre tantos temas variados que jamás se hablaron en ese antro. Filosofía, religión, psicología. El hablaba y yo lo miraba embelezado. Hasta que con su mano firme, tomaba mi cabeza y la acercaba a su pene, para que lo disfrutará lentamente. Le gustaba ser dominante y que otros machos miraran como el, poco a poco, se iba convirtiendo en mi amo. Me daba libertad para buscar a otros, pero cuando el estaba en ese viejo cine, ya no necesitaba nada más. Un día, como cualquier otro, el viejo cine cerro sus puertas. Primero por un tiempo y luego definitivamente. Nuevas épocas, de aplicaciones y virtualidad, lo fueron llevando a una decadencia irremontable. Hoy cada vez que paso por su puerta, convertido en otro comercio, no puedo dejar de pensar en vos. En como extraño tu mirada, tu mano acariciandome y tu seducción. Si lees esto, vas a saber que siempre voy a ser tuyo. R

0 comentariosCompartir