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#Calzon

Fotos, gifs y packs de Calzon subidos por la comunidad.

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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CCarlita_transLv1· hace 1988 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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22003zorroblancoLv1· hace 1989 dRelatos

Siete madres desesperadas

Ellis, Aisha Estoy en el hospital Saint Memorial, pregunto por mi hijo, me han llamado diciéndome que lo traían aquí, que había sufrido un accidente compitiendo con unos amigos en un circuito muy peligroso en la montaña. Por fin lo veo, está intubado y hablo con el doctor, él me da la terrible noticia, no va a poder caminar. Cuando vuelve en sí, lo abrazo, lo beso, ambos lloramos, ¡está vivo! Su novia también viene a verle, es buena chica, llora cuando se saludan, ya fuera le comento la terrible noticia, llora más, se derrumba. Me dice que le quiere mucho y que no lo dejará. La consuelo, no es momento para hablar de ese tema. Pasan seis meses, Theo no acepta su nueva situación, discute conmigo, discute con su novia, discute con los que tratan de ayudarle. Un año más tarde explota, rompe con su novia, me saca de quicio, no hace nada en todo el día, se le ve cabizbajo. Intento hablar con él, pero no me quiere, rehúye hablar. Esta noche le he preparado un baño, eso le relaja y le ayuda a dormir. El único inconveniente es que tengo que ayudarle a meterse en la bañera con el agua lista y luego aclararlo, secarlo y ayudarle a salir. Todo un poco aparatoso, pero bueno. Se que no le gusta que lo vea desnudo, por eso trato de hacerlo lo más natural posible tapándolo cuando puedo con una toalla. Cuando está metido dentro con cuatro dedos de espuma, por fin hablamos. — ¡Gracias mamá! Últimamente no te las doy. — Gracias hijo, es cierto, últimamente no me las das. — Creo que tengo que cambiar, ¡lo haré mamá! — Eso está bien hijo. Él echó un poco más de agua caliente. — El otro día me encontré a Brooke comprando, me preguntó por ti. Theo no tuerce el gesto, aún le duele hablar de ella. — Creo que deberías llamarla. Insisto sin obtener respuesta. — No quiero hablar de eso mamá —me dice. — No se hijo, ella parecía querer verte. Sigue sin mirarme. — Ya sé que me meto donde no me llama, pero te quería Theo, ¿por qué rompisteis? — ¡De verdad quieres que te lo diga mamá! —protesta alterado. — Son cosas vuestras, no tengo porqué saberlo. — Bien, pues te lo diré, lo dejamos porque no se me levanta mamá, nunca podré hacerlo con ella, ¿entiendes? Rompe a llorar, le consuelo arrodillada en la bañera junto a su cabeza. — El doctor dijo que nunca se sabe, hay gente que pasado un tiempo tras la lesión sienten en esa parte. Le digo para mantener la esperanza. — Creo que no es mi caso mamá —se lamenta. Le froto la espalda y se relaja, luego le sigo frotando el resto del cuerpo, hoy no le importa que lo haga, le froto las piernas y voy subiendo, sé que no siente nada, pero hay que lavarse. Echamos el agua fuera y lo aclaro, ahora está desnudo completamente, cuando siento que necesito hacer pis al levantarme, no aguanto más. Así que se lo digo y lo hago, me bajo las braguitas y me subo la falda discretamente, me siento en la taza y el pipí cae con fuerza, luego me seco con un poco de papel mientras mis bragas están a mitad de mis muslos, lo tiro, me las subo y dejo caer los pliegues de la falda. Entonces descubro a Theo mirándome. — ¡Me estabas espiando! —le sonrío. — ¡No no! —contesta poniéndose colorado. Me acerco risueña dispuesta a hacerle cosquillas y entonces lo veo, creo que él ni se había dado cuenta aún, lo mira y sorprendidos ambos nos miramos. Su pene se ha puesto erecto, tiene una buena erección diría yo. No sé qué decir y él tampoco, finalmente se pone colorado y lo admite. — Perdona mamá, ¡no sé que me ha pasado! — No hay nada que perdonar Theo, ¡mira, ahí está tu erección! —exclamo sonriente. Vemos que empieza a bajársele entonces no lo pienso se la cojo y comienzo a movérsela. — ¡Pero mamá, qué haces! —me grita intentando apartar mi mano avergonzado, casi ni se atreve a tocarme. — Tenemos que ver si esto se mantiene Theo, vamos, ¡hazlo tú! —le ordeno. La suelto, Theo lo intenta, pero veo como me mira de reojo, se avergüenza de que lo vea hacerlo. — ¡Vamos Theo, ha sido el principio, ahora cuando estés en tu cama inténtalo, piensa en algo que te excite! ¿Lo harás? — Bueno, lo intentaré mamá. No hablamos más, le ayudo a salir, lo visto y se va a dormir. 2 Desde lo de anoche no hemos vuelto a hablar del asunto, hoy en la cena saco el tema y Theo me rehúye de nuevo la conversación. — Vamos Theo, ¡no pasa nada hombre! Soy tu madre, puedes confiar en mí. — Lo se mamá, pero aún me da vergüenza, no sé por qué se puso dura anoche y no he conseguido repetirlo. — Bueno no importa Theo, ya volverá, quien sabe, ¿te preparo el baño? — Está bien mamá. De nuevo en la bañera, le froto la espalda y repito el ritual de ayer lavándolo, Theo se relaja y me deja que lo acaricie, llego incluso a rozar con la manopla su miembro, pero este no despierta. Entonces recuerdo, pis me viene a la mente. Voy al váter y me bajo las braguitas, hago un poco de pipí, me levanto y me limpio, lo hago disimuladamente, pero me tomo mi tiempo, miro a Theo y él me mira, entonces me subo las bragas muy despacio, las ajusto a mi culo y me dejo caer la falda. Me acerco a Theo y ambos miramos abajo. Hoy no ha surtido efecto. Me niego a rendirme, me pongo delante de Theo y me levanto la falda, me nuestro desnuda ante él, me giro y lo vuelvo a mirar. Permanecemos en silencio. — Sabes Theo, a veces me masturbo, no puedo evitarlo, desde tu accidente no salgo con hombres, no te sientas culpable, no lo necesito, cuando me toco me doy mucho placer. Le digo con la falda levantada delante suyo. — Vamos mamá, ¡me da mucha vergüenza! — ¿Tú ya no recuerdas lo que se siente al meneártela Theo? ¿Tú lo hacías verdad? ¿Pensabas en Brooke? Le atosigo a preguntas mientras le muestro mis muslos desnudos y metiéndome las braguitas en la raja de mi culito me giro para que me vea. — Guardo un buen culo aún de mi juventud, siempre lo tuve bonito, ¿no crees? —le pregunto. — ¡Mamá, esto no me ayuda mucho! — Bueno hijo, ¡al menos tenía que intentarlo! ¿No? —protesto. Tiro el agua y lo aclaro, lo seco y le ayudo a salir y a vestirse. Vamos a su cuarto y se acuesta. Me siento en su cama y entonces noto que se está fijando en mis pezones. Se me ha n puesto duros y manchada por el agua, no me he dado cuenta de que mi camiseta se ha pegado a uno de ellos y se transparenta un poco. Entonces meto la mano entre las sábanas y, ¡ahí está de nuevo! Theo tiene una media erección, no lo dudo, le meto las manos en los calzoncillos y a flor de piel se la muevo. Tiro de la sábana y se la saco, Theo la mira asombrado y me mira a mí. Tomo su mano y la poso sobre mi pecho mojado por el agua, no llevo sujetador, para dormir me lo quito y sólo llevo la camiseta. — Mira qué duro mi pezón, te imaginas que soy Brooke y estoy aquí contigo, ¿eh? Le insinúo y sigo masturbándolo. Me levanto la camiseta y me la saco por los hombros, sin perder un segundo empuño su pene y sigo moviéndolo. — ¿Puedo? —me pregunta Theo refiriéndose a mis pechos. — ¡Claro, tengo una idea mejor! Me inclino y le pongo uno en la boca. — ¡Chúpamelos Theo, como cuando eras bebé y mamabas de estos pechos, vamos no te avergüences hijo! Siento como lo hace, es una sensación extraña pero placentera, sigo meneándosela, su erección es cada vez mayor, está realmente tiesa. Siento que se estremece, al menos su torso lo hace, su pene empieza a soltar andanadas de semen que sube y vuelve a caer manchando mi mano, su pelvis, los muslos y su barriga. Nos quedamos anonadados mirando el espectáculo, se la estrujo y tomando una toalla lo limpio. — ¡Qué has sentido! —le pregunto emocionada. — No sé mamá, no ha sido un orgasmo exactamente, pero: ¡me ha gustado! —concluye sonriente. Le doy las buenas noches y me voy a mi cama. La noche aún no ha acabado para mí, me acaricio mi sexo, estoy tan excitada y caliente que me deleito largo rato aproximándome al orgasmo y retrasándolo hasta que me corro por todo lo alto. ------------------ o -------------- SieteMadres Desesperadas cuenta la historia de siete madres que por distintas razones mantendrán sexo por y a veces con sus hijos. Lo que habéis leído aquí son dos de los cuatro capítulos que se dedican a cada una de ellas, hasta hacer un total de 28 de los que consta la novela...

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Jjosepp17Lv1· hace 1989 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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YYalazJLv1· hace 1995 dRelatos

La nalgona reculiable

Poringueros tengo que confesarme,trabajo en una tortillería cerca de plaza Francisco I madero. En Torreón Coahuila. Y casi todos los días,va una clienta de tremendo culazo que causa miradas descaradas y pensamientos lascivos. Yo creo que ella lo sabe por qué menea más rico esas poderosas nalgas. Y pues para disfrute de todos y tortura a la vez nos quedamos como perros mirando el escaparate de semejantes carnes que se carga la susodicha. Total que de aquí pa el real mi mujer paga las consecuencias de traerle hartas ganas a la clienta que te cuento. Y ya se hizo costumbre que llegando del trabajo,como a las 6 de la tarde,como y mientras los niños juegan en el patio le arrimo mi verga a mi mujer que ha de pensar que así me tiene ella,tan duro y tan caliente. Mirando de reojo que nada nos interrumpa le bajó los calzones,y comienzo a dedear el orificio de mi mujercita. Que mordiendo sus labios intenta acallar lo rico que siente. Yo sintiendo que mi pene tiene alas,lo saco de mis pantalones y comienzo a separar los pliegues de mi esposa. Y pues como la necesidad es mucha pues a darle mole de olla y en un rato nos aventamos un buen capirucho. Obviamente al ser tan corto el momento y siguiendo pensando en las nalgas de la Ivonne( así se llama la clienta) Pues en la noche es de volver a arrimar el camarón en la zanja de mi vieja. Y follar como desesperado, intentando vaciar mi sobreproducción de leche... Por la mañana parezco potrillo recién parido de tanto coger,pero se me quita rápido por qué se que voy a volver a mirar aquel monumento en algún momento de la mañana y seguir babeando por ese exquisito par de nalgas que se marca la chamaca... Que es muy joven a lo mucho unos 26 años pero ya carga con 3 hijos ( entre ellos un par de gemelas) Y que bueno que esos embarazos no le arruinaron el cuerpo,al contrario según me cuentan embarnecio y se puso más potable la chamaca...🤤 Tanta a sido mi emoción por esas prodigiosas nalgas que le conté al del Oxxo y este resulto fan también de ella. Y pues ya compadritos de afición por la güera. Me pasó unas imágenes que guardo en mi cel y es motivo de encomendarme con Manuela.. Ahhh que bonito lo bonito... Ojalá algún día pueda intimar con ella y hacerme de perdis su amigo,todo sea válido por seguir admirando secretamente a mi nalgona...

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EEntrenieblasLv1· hace 1998 dRelatos

sumisa prohibida segunda parte

hola poringueros vengo a continuar el relato con mi sumisa. habiamos quedado que despues de esa rica chupada de pija en mi auto, la llevaria a casa para disfrutar de ese cuerpito blanco y delicado. mientra manejaba imaginaba que le iba hacer. ella broto mi lado perverso y queria saber hasta donde llegaria. le prengute que onda con el marido y ella respondio que era un aburrido que ella buscaba algo mas peligroso. la mire me rei y le dije. espero que no te arrepientas, una ves que entras a casa no hay vuelta atras. me miro con mucha ternura y me dijo, NO ME LASTIME TANTO SEÑOR, ella con muy poco tiempo de conocerme sabia como ponerme loco. llegamos a casa la hago pasar mientras le manoseo el orto, apenas cierro la puerta se me prende de la pija. yo la aparto y le digo ahora vas hacer lo que yo diga y cuando yo diga. se queda parada como no entendiendo la situacion, mientra me sirvo un vaso de jack daniels. me siento en un sillon y le digo quiero verte como te vas sacando la ropa. ella un poco incomoda se saca buzo, remera y jeans, queda con una tanguita rosa de encaje, su corpiño igual. la veia y me encantaba, su piel blanca, sus pechos chiquitos pero firmes, una cola redondita que estaba apunto de ser maltratada. termino mi vaso de un trago y le digo veni gateando putita. ella enseguida se arrodillo y vino hacia mi como una gatita en celo. llego le agarre de los pelos y le apoye con fuerza toda su carita en mi bulto. la hice que se pare en frente de mi, le comi la boca como un desesperado, saque su corpiño y le chupe esas tetas rosadita, casi me entraban toda en mi boca, escuchaba como susurraba" asi señor" se las mordi y ella grito de dolor y placer. en ese momento me pare la agarre del cuello y la puse contra la pared metiendole la lengua en la boca, ella muy chiquita al lado mio, hice que se arrodille y me saque el pantalon, mi pija salio como un resorte ya que no uso calzonsillos. me saque la remera mientras ella jugaba con su lengua en la cabeza de la pija. se la mete con fuerza y comence a cojerle la boca contra la pared, me calentaba ver como se augaba y me llenaba de baba la pija, se la saco de la boca le agarro los pelos para que me chupe los huevos y se noto que le gusto. le hice upa y la lleve al sillon. le saque la tanga y me encontre con una conchita depilada y toda babosa. me fui de boca, se la chupe con muchas ganas, tenia todos sus jugos en mi boca y cara, ella gemia muy fuerte y me apretaba contra ella como queriendo meterme adentro. la di vuelta la puse bien en cuatro le chupe el orto y senti que era la primera ves que se lo hacian xq se quizo resistir al principio. la vi toda abierta esperandome que se la meta sin asco, apoyo mi mano en su cabeza apretandola contra el sillo y con la otra le doy un chirlo que grito de dolor, eso me calento aun mas y lo volvi hacer y escucho decir "ahi sii que ricoo". ese fue el momento de meter mi pija hasta el fondo, volvio hacer ese gritito que se mezclaba el dolor y el placer. mi mano nunca se la saque de la cabeza y la bombeaba con fuerza. era apretadita la conchita y me mojaba mucho la pija, gemia cada ves mas fuerte, eso mas me calentaba y tambien notaba que se estaba x acabar, suelto su cabeza y le agarro de las manitos. si alguien hubiese estado viendo hubiese dicho la esta matando el hdp, ya que gritaba como una perra. me hacia sentir con mucho poder yo un hombre de 1.82cm y ella una mujercita frajil de 1.60. mientra la bombeaba con fuerza siento que explota, que me apreta la pija con su conchita y que da un alarido ya con poca fueza. saco la pija toda mojada, ella exsausta solo con la colita parada. apoyo la cabeza en el orto y se re trae, la verdad no quise forzarla a que me lo entregara. la doy vulelta le como la boca y la llevo a la cama. yo nisiquiera tenia gnaas de acabar todavia y notaba que ella estaba realizada. la acuesto boca arriba me arrodillo frente a ella. solita me agarra la pija y comienza a chuparme los huevos, mientras me hace una paja me dice, "que rico que cojes hdp" se me volvio a explotar la pija le levanto una ppierna y se la meto hasta el fondo con fuerza, ella me agarra de las caderas y me arañaba, ahi fue donde la ahorco y se puso loca y yo peor. la cogia con fuerza, la horcaba, y le daba cachetadas, ella me arañaba fuerte hasta que saque la pija y le acabe en la panza pechos y cara. ella me mojo toda la cama y quedo rendida toda enlechada. con mi mano desparrame toda la leche x ese cuerpito chiquito lo mismo en su cara, hice que me limpie la mano con su lengua y me recoste al lado de ella y le dije te dije que te ibas a ir toda enlechada a tu casa. ella respondio" lo re valio espero que no se corte" la lleve a su casa sin tanga ya que me la quede de trofeo este fue el primer encuentro pero no el ultimo pasamos muy buenos momento que seguro se los seguire contando muchas gracias por los comentarios y puntos del relato anterior, espero que este tambien les guste. buenas pajas para todos

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RRosroxLv1· hace 1999 dRelatos

No desperdiciar un chongo que hace dedos

tenia que viajar por cuestiones laborales a una zona cerca de chascomús por ruta 2, no entraba a la ciudad pero iba cerca, al bajar del puente echeverry veo un pibe veinteañero haciendo dedo, hacía calor y me dio pena dejarlo ahí, le digo que iba hasta el peaje de samborombon que si quería lo acercaba, el pibe buena onda, pantalón corto y musculosa con un bolso subió y puso en el asiento de atrás sus cosas para viajar más cómodo. Le dije que pararía en la ypf al baño ya que me estaba meando. Él me dijo que también iba a bajar. Así fue, nos ponemos a mear y el pibe muy desinhibido pelo chota de una, andaba sin calzones, no pude evitar relojearlo y ver que venía en verdad muy bien dotado, él hizo la suya, sacudió la verga a full y jugó un rato mientras yo trataba de que no me pare mi chota. Subimos al auto como si nada, en verdad no había pasado nada de nada, yo tengo la costumbre de tocar siempre al que hablo y si voy viajando poner la mano en la pierna, lo hago siempre, sin darme cuenta, arrancamos el viaje y yo ponía mi mano en su pierna, en una de esas el chabón se levanta el pantalón y le queda tipo slip, yo en verdad no preste atención a eso, seguía poniendo mi mano en su pierna y él no se oponía, mi mano cada vez iba mas cerca de su pija. Pasó un toque y el pibe muy descaradamente me dice: pará loco de tocarme que me hiciste poner la pija como piedra, yo me empecé a reir y le digo: dejate de joder, ¿posta?, y de una se bajo el short y quedo toda su verga dura como piedra al aire, de una se la manotié y me dice: si empezás vas a tener que terminar, con gusto, le respondo. Me tiro para el costado de la ruta y le mamé la pija como nunca, el loco relinchaba de placer. Acabó como bestia y, para no ensuciar el auto, debí tragarme todo. Seguimos viaje y unos pocos km más adelante me dice: loco quiero culiarte, necesito romperte el orto, yo le digo: no hay lugares, por ahí en el peaje. Llegamos, paro el auto y ambos cruzamos al baño, no había nada de gente, recorrimos un poco el espacio verde y nos fuimos entre unos árboles, los últimos metros el pibe estaba en bolas ya, me agarro, me hizo arrodillar y volverle a chupar la verga, me saco el pantalón y me la mando de una, fue un dolor increíble pero me deje llevar, hacia mucho tiempo q nadie me culiaba de esa manera, de todas las formas que yo conocía y otras que no. juro que me garchó media hora sin parar, una vez que se cansó y mi culo literalmente no daba mas, me lleno de leche otra vez la boca. Me costo reponerme un rato, luego volvimos al auto, él saco su bolso, me saludó, me dio las gracias por las dos acabadas que le saqué y se alejó a seguir haciendo dedo, yo ya medio repuesto seguí mi camino. Me gusto mucho el sexo entre machos, ser obediente, las partuzas con activos para mi,

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SsaritahotsexLv1· hace 2002 dRelatos

Con el chico de la tienda 2

Al anochecer tomé un baño y salí en toalla. Me puse mi ropa interior para dormir y me acosté Al consolidar el sueño me dormí, hasta que una sensación de placer pero extraño me despertó, al despertar ví al chico de la tienda abriendo mis piernas, abriendo mi vagina y chupando mi panocha, no sentí a qué hora me bajó el calzón, ni a qué hora entró pero la chupaba tan rico que lo dejé seguir y lo empujaba para que me entrará más su lengua. Yo ya excitada empecé a gemir y a decirle que rico ahhhh. A lo que el respondió, te dije que te iba a gustar

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AAnahistoriasLv1· hace 2004 dRelatos

El arquero de mi vida

Esto paso hace unos meses... Me despierto después de una noche tranquila ya que tenía juego y el día estaba espectacular, un sábado soleado y hermoso. Me baño y preparo el bolso para ir al club con todas las ganas de hacer mi mejor partido y poder disfrutar el día entero con mis compañeras y ver los partidos de las reservas de fútbol ya que mi hermano jugaba. Su equipo se enfrentaba al Racing Club de Avellaneda. Yo estaba feliz por él, siempre fue su sueño ser jugador de San Lorenzo de Almagro, el equipo de su alma. Y nosotras también jugábamos con Racing más temprano en las canchas auxiliares de ciudad deportiva. Me pasaron a buscar y nos fuimos. Llegamos al club, nos preparamos y salimos a calentar. Había mucha gente de ambos equipos. En la parte visitante estaban unos 15 chicos con el conjunto de Racing que nos gritaban cosas y eso a mí me empezaba a gustar. Seguí calentando y de reojo miraba para ver quiénes eran los que decían cosas y justo enganche a un morocho que justamente me hablaba a mi... decía... (¡hermosa! en esa cola me entierro!, ¡vení a la fiesta! y trae los globos!). Lo miré y me reí, esas palabras despertaron mi lujuria y lo puta que era. No podía concentrarme en el pre-calentamiento. (¡5, que bomba tenés! ¿Jugamos al golf? ¡yo pongo el palo y vos el hoyo!) Empecé a reírme de nuevo y no paraba de pensar en ese morocho que me decía cosas desde la tribuna. Nos fuimos a preparar para empezar a jugar. Entro de titular, juego de medio half (5). El partido era duro y friccionado. En eso la número 8 de Racing avanza y le cruzo el palo pero fue tan hábil que evadió su palo y sus piernas quedaron entre mi palo, no lo solté, lo levante y cometí infracción. Se levanta y me increpa, me escupe y la empujo. Me iban a sacar amarilla, pero me echaron, era mi primera expulsión... me fui enojada al vestuario... Tiro todo y abro mi locker, agarro del bolso un toallón, una tanga y me voy a la ducha... Abro la ducha, me saco la ropa de hockey y me meto... de repente escucho ruidos y una voz que dice: (encontré el hoyo donde poner mi palo y mis pelotas...) Me limpio la cara para ver y sin dar vuelta el cuerpo, solo la cara, veo al morocho de Racing que me decía cosas desde la tribuna... Yo estaba desnuda, apoye mis manos en la pared dejando caer el agua por mi espalda. Mi cola recibía toda esa agua hasta que siento sus enormes manos meterse entre mis piernas y tocando toda mi dura colita. Estaba casi desnudo, tenía sólo un bóxer blanco. Me apoyó y sentí su enorme pija en mi cola parada. Su gran poronga iba creciendo y se ponía cada vez más dura... Cierro la canilla y me doy vuelta. Ufff, era el arquero, morocho marcado, musculoso y alto, yo petisa, mi cara quedaba por debajo de su pecho: mido 1,52 y este monstruo, medía como 2 m. jajaja. Pasé mi lengua por su pecho y me enganché en su cuello para bajarlo y llegar a su boca, pero entre mi fuerza y la suya, ayudada de sus brazos que agarraban mi cola, me levantó y me subió a su cintura. Me lo transé y le dije que me había gustado lo que me dijo, que quiero sentir su palo en mis agujeros. Me baja y me arrodillo, pero esa monstruosidad que se notaba abajo del bóxer me quedaba sobre la cabeza. No me importó y pasé mi lengua por debajo de sus bolas y empecé a bajarle el calzón. Fui viendo como salía hasta que ese pedazo me pego en la frente. Quede paralizada, era enorme y todavía no le había salido la cabeza de la piel, empecé a lamer sus pelotas y a masturbarlo suavemente, se agachó un poquito para que pueda lamerle la pija y así pude pasar mi lengua por esa gran, fascinante, deliciosa y poderosa pijota. ¡No me entraba en la boca!!! Era muy gruesa, la cabeza era grande y el tronco más grueso. Lo lamí entero e intente metérmela toda hasta que logre que llegue a mi garganta, la mantuve y la llene de saliva... Me levanto después de un rato de chuparla y me doy vuelta, él se agacha y empieza a chuparme la conchita toda depilada y pasaba su lengua por mi culito, metía sus dedos en mi húmeda concha y los movía tan rápido que me hizo acabar. Mis piernas temblaban y sentí como esos dedos se metieron en mi colita. Me la abrió un buen rato y se levantó. Me dio vuelta otra vez y me subió a su cintura y me agarré del cuello. Su pija apenas tocaba mi conchita, me la fue metiendo y me deje caer agarrándome de donde podía, ¡su pijota entró en mi concha y me abrió como una flor!!! Empecé a saltar y esa poronga entraba y no salía, era muy grande... Después de tener esa pija por un rato en mi concha, me saca y así como estaba empieza a darme vuelta, en el aire como pude me agarré del cuello y tenía mi espalda en su pecho y mi cola en su panza... Me apoyo la pija en el orificio de mi culo y me fue soltando de a poco. Mi culo estaba abierto y entregado, pero necesitaba saliva. Me solté una mano y metí mis dedos en la boca hasta la garganta, los dejé un rato y mi saliva era mucha, la agarre y la pase por su pija. Ahora sí, me dejé caer y sentí como se me abría con su cabezota. Me movía en círculos, de arriba a abajo y metí esa pija en mi culito, llegó hasta la mitad y agarrándome de la cola me subía y bajaba. Me cogió el culo y me lo abrió tanto que mi orto dejo entrar toda la pija, tanto que la sentí hasta mi panza. Empecé a saltar más y más y con mi cabeza hacia atrás me comía su lengua y mis tetas saltaban con fuerza. Acabé de nuevo, esa súper pija me rompió toda. No quería que la saque pero quería probar esa leche que seguro, después de hacer su hoyo en uno, iba a llegar. Le pregunté... (¿Querés darme de tomar la leche?) Después de tanto abrirme el culo y meterme esa enorme pija, mis fluidos anales seguro estaban por toda esa pija. Me siguió culeando y me dijo que acababa. ¡Llename la cola de leche le dije! Acabo muy fuerte y una cantidad espectacular... Me arrodillé, comencé a lamer desde los huevos, tenía la pija sucia. Succione todo lo que había denteo y fuera. Mientras con mis dedos me abría la cola y dejaba caer su acabada. Hice fuerza y salió bastante, quedó sobre el piso que ya estaba casi seco. Me trague lo que soltó en mi boca y saboree toda la pija sucia y se la limpié... Después me agache a buscar lo que salió de mi cola. Lamí el piso y succioné toda esa lechita, ¡riquísima!!!!! Me levanté, abrí la ducha, me enjuagué un poco la boca. Me di vuelta y le dije: (ojalá pierdas el partido. Jajaja) (No importa el partido porque ya gané rompiéndote el orto. Sos muy sucia y muy puta...) Me beso y me dejo bañarme tranquila... Perdió el partido, pero gano mi cuerpo. ¿Se volverá a repetir esa cogida hermosa? No recuerdo el nombre, pero espero volver a verlo... Fue mi primera vez en el club, hay más historias que pasaron en ese lugar, ya les iré contando... Besitoos Ana

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CchavezjrcLv1· hace 2004 dRelatos

Mi padre me follo por vestirme como una puta

Hola , soy morena con melena negra y lisa mido 1,68m delgada mis tetas son de tamaño medio quizás pequeñas para algunos y culo redondo bien puesto. vivo con mi padre y mi hermana pequeña. Mi madre nos abandonó hace ya 3 años y desde entonces mi padre se volvió super protector con nosotras. Debido a esto e tenido muchas discusiones y peleas con mi padre. No le gusta que salga con mis amigas y mucho menos con chicos. Por lo que más discutimos es por cómo voy vestida, suele decirme que no me vista como una puta. Un dia de verano en el que mi hermana no estaba porque se fue en un viaje con las amigas, yo había quedado con unas amigas iba a salir y al pasar por el salón estaba mi padre como siempre enfadado. – ¿a dónde crees que vas? – Quede con mis amigas papa. – ¿Y vas a ir asi vestida? -dijo señalando mi ropa. Yo llevaba una camisa de tirantes blanca y un short debido al gran calor que hacía. – No empieces. – ¿Qué no empiece? Si apenas llevas ropa. – Joder papa hace calor. – Y ¿por eso te viste como una puta? – Déjame ya anda. -le dije mientras me dirigía a la puerta. Entonces él se interpuso. – ¿tu saves lo que les pasa a las chicas que van a la calle como putas? -vete a la mierda. Le intentaba empujar asi un lado para apartarlo, pero debido a su corpulencia fue inútil. El me dio un bofetón tan fuerte que me hizo girar la cabeza. Me sorprendió ya que fue la primera vez que me pegaba. – ya me hartaste hija de puta. – te voy a enseñar lo que les pasan a las que visten como putas. Entonces me besa yo estaba que no me lo podría creer entonces una de las manos me la puso en mis tetas apretándolos. Yo forcejeaba intentando quitármelo de encima, pero lo único que logre fue otro bofetón aún más fuerte. -deja de forcejear puta -papa por favor perdóname. -Decía entre sollozos y lagrimas -hija esto es tu culpa por vestir como puta ya te lo había advertido. Seguía manoseándome las tetas entonces me quito la camiseta muy violentamente y de igual forma el sujetador. -menudas tetas tienes hijita. -dijo al verlas entonces me la agaro de nuevo y se centro en mis pezones que ya estaban bastante duro. Yo no lo podía creer solo podía lloraba ya que temía que si me quejaba o forcejeara me pegara de nuevo. Mi padre entonces bajo la cabeza y me empezó a chupar una de las tetas mientras manoseaba la otro de vez en cuando le daba un pequeño mordisco a mi pezón o pellizcaba el otro en esos momentos yo no podía evitar soltar algún gemido. A pesar de la situación no podía evitar calentarme poco a poco me gustaba lo que mi padre hacia con mis tetas y creo que él lo noto porque de repente paro se incorporo y puso una de sus manos en mi coño por encima del pantalón mirándome a los ojos me dijo. -esta húmeda verdad hija? asi que te vestías como puta porque lo eras. Entonces me desabrocho y quito el short dejándome solo con el tanga y volvió a poner la mano en mi coño por encima del tanga notando por completo lo mojada que estaba por lo que sonrió. Me manoseo el cómo bastante mientras con la otra mano manoseaba las tetas. Yo estaba super excitada en ese punto y no podía evitar gemir cosa que hacía que mi padre disfrutara más. Entonces metió la mano dentro del tanga masturbando directamente el coño, me pellizcaba la vulva asiendo que un gran gemido saliera de mi boca. -Mira como disfruta mi hija puta. sí hasta tienes el coño depilado ¿lo deseabas verdad puta? Me pellizcó bien fuerte tanto mi vulva como uno de mis pezones asiendo que diera un gran grito. Mi padre entonces me metió 2 dedos que debido a la humedad entraron con facilidad y me empezó a masturbarme rápido y fuerte asiendo que tras varios segundos no pudiera evitar tener un gran orgasmo que hizo que soltara un gran choro de fluidos. Debido al orgasmo sentí tanta fatiga sobretodo en mis piernas por lo que caí de rodillas al suelo. -parece que te gusta que te halla tratado como la puta que eres. Dijo con una gran sonrisa mientras se desabrochaba el pantalón y sacaba de su calzoncillo su polla, al verla me sorprendida ya que eras bastante grande, pero sobretodo era muy gorda la tenía bastante cerca de mi cara por lo que podía oler fu fuerte olor. -vamos hija ya saves que hacer ¿no? -por favor papa ya basta déjame ir. -Le dije entre sollozos, pero estos sollozos eran más por cansancio que de lloro. – solo has disfrutado tu ahora es mi turno puta. Me agaro la cabeza y me la acercó a su dura polla. Pensé en negarme y no abrir la boca, pero recordé que si me negaba seguro me pegaba asique sin remedio abrí la boca y me metí la polla de mi padre en ella. Instantáneamente noté el sabor amargo de la polla empecé a mamársela a mi padre. Mi padre me sujetó la cabeza y poco a poco fue metiéndome cada ves mas la polla hasta casi metérmela entera, pero yo no aguantaba asi que fuertemente para evitar la resistencia de mi padre tiré hacia atrás sacándomela, nada más sacar la polla no pude evitar toser dejando caer muchas babas. – que buena mamada me has hecho hija. Aunque aun no te la puedes tragar toda. Me coje de un brazo y tira de mi para que me levante -por favor por favor papa no más, perdóname. Le suplique a mi padre que solamente me sonrió -si esto apenas empieza puta. Me tiro al sofá asiendo que callera de espalda me quito el tanga muy violentamente. Yo ya savia lo que me esperaba, pero entre el temor y el cansancio simplemente me resigné. Mi padre se acomodó me abrió las piernas puso su polla en mi coño y empezó a metérmela debido a lo gorda que era no podía evitar gritar y gemir. -valla coño mas apretadito tienes hija. Como voy a disfrutar follártelo Me empezó a follar con un ritmo algo rápido que me hacía disfrutar no podía evitar gemir. Poco a poco fue acelerando el ritmo haciéndome disfrutar cada vez más. Tras un rato me llego un gran orgasmo superior al anterior y a cualquiera que halla tenido antes – Mira como disfrutas hija sabia que querías esto. Me lo pedias a gritos vistiéndote de esa forma. -dijo entre risas -Pero aún no me he corrido. me siguió follando, yo estaba exhausta pero aun asi disfrutaba de la gran follada que me estaba dando mi padre, Tras un rato más. – Me corro me voy a correr – Dentó no sácala no te corras dentro Pero el sin escucharme se corrió dentro llenando mi coño de su caliente y espeso semen parecía que no paraba de correrse al acabar me la saca y se marcha dejándome tirada en el sofá cayendo el semen de mi coño.

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre III

Era la mañana siguiente y yo no podía parar de pensar en lo ocurrido la noche anterior. No me lo podía creer, en un par de días había pasado de fantasear con las bragas de mi madre y de espiarla en la ducha, a masturbarnos al mismo tiempo a viva voz separados simplemente por una pared. Era de locos, yo seguía todavía en la cama y ya estaba más caliente imposible. Sin embargo esa misma mañana teníamos que partir hacia nuestras vacaciones. En ese momento me puse a pensar todo lo que podría ocurrir en esa casa, a solas con mi madre casi 5 días. Tenía que ir con mucha cautela para no acelerar las cosas y que ella se echara para atrás, pero también tenía claro debíamos acabar follando, sí o sí. Era todavía bastante pronto pero decidí salir a desayunar. Llegué a la cocina y ahí estaba mi madre, tomando un café y mirando al infinito con una leve cara de preocupación. -Buenos días mamá -dije yo mientras le daba un beso-. -Ay hola cariño, no te había visto -contestó con una voz algo apagada-. Oye quería hablar contigo un segundo, antes de ponernos a preparar todo. -Mmm vale dime, ¿todo bien? -Bueno sí, es solo que... -¿Es por lo de ayer verdad? -todo apuntaba a que se había jodido mi plan de llevar esto a más-. -Sí hijo sí, ayer nos pasamos de la raya. Entiendo que a tu edad es difícil controlarse, y que muchas veces todo se desmadra, pero por dios yo soy ya una mujer hecha y derecha... -Pero mamá no hicimos nada malo, yo estaba caliente y tu también y nos ayudamos a descargar. Ni si quiera nos vimos mientras lo hacíamos. -Ahí está el tema cielo, es algo en lo que no deberíamos ayudarnos. ¡Por dios soy tu madre! Una cosa es que cada uno satisfaga sus necesidades y otra muy distinta lo que pasó ayer. -Que yo sepa ayer cada uno satisfizo sus necesidades, cada uno en una misma habitación y sin contacto alguno. Además en una casa pequeña como la nuestra es normal que se pasen ruidos de habitación a habitación. -Lo sé hijo pero, no se... Bueno simplemente quería aclarar eso, a partir de ahora cuando uno quiera hacer sus cosas las hará en el baño y en silencio, ayer cruzamos una linea que nunca se debe pasar entre una madre y un hijo. Ale venga y no le demos más vueltas, en dos horas te quiero en la puerta con tu maleta preparada -su tono de pronto cambió a uno más desenfadado y alegre-. Mientras organizaba mis cosas no paraba de darle vueltas al mismo tema. ¿Así acababa esto? No podía ser, no me iba a dar por vencido. En ese momento se me ocurrieron varias técnicas que usaría a lo largo del viaje. Una de ellas fue el no llevarme ni un solo calzoncillo y usar sólo shorts de chándal. Sabía perfectamente que ella se iba a llevar esos pijamas que a mí me ponían tanto, por lo que yo pensaba llevar mi polla bien marcada todo el día, seguro que en un par de días la tendría caliente como una perra. Una vez todo organizado me planté en la puerta a la hora acordada. Ahí estaba ya mi madre con sus dos maletas preparadas. Llevaba un vestidito bastante veraniego, con un estampado de flores y un escote que marcaba bien su preciosa delantera. -¿No te olvidas de nada verdad? -No mamá, créeme que me he asegurado de meter todo lo necesario. -Pues no se hable más y en marcha, que cuanto antes salgamos antes llegamos. Una vez ya en el coche nos quedaban unas 4h de viaje por delante, por lo que yo aproveché para dormir un buen rato. Recuerdo que durante el tiempo que estuve durmiendo, tuve varios sueños eróticos relacionados con mi madre. Llegué a soñar de todo, cómo que ella me comía la polla, yo estrujando y lamiendo su tetazas, follando como animales en todas las posturas posibles. Pero sin duda lo que más me excitaba era comerle el coño, dios, esa jugosa, gorda y depilada vagina soltando toda clase de fluidos mientras yo me los comía todos y ella se retorcía del gusto... Era una de mis mayores fantasías, casi más incluso que follármela. Tras dos increíbles horas de sueño, me desperté ya a mitad de viaje. La cosa es que todos esos sueños tienen una consecuencia, y es que me levanté empalmadísimo. Como ya he dicho no llevaba calzoncillos, así que la erección era más que evidente. Yo rápidamente me acomodé intentando disimular. -No no, no hace falta que lo escondas, lleva ya un buen rato... así... jajaja -decía mi madre mientras señalaba mi duro rabo-. A saber lo que estarías soñando eh guarrote jajaja -por suerte no parecía enfadada-. -Joder perdón mamá, no sé qué me ha pasado... -yo estaba cortadísimo-. -Hombre cariño tampoco hay que ser muy listo para saber qué ha pasado.Pues que estarías teniendo uno de ''esos sueños'' y el cuerpo pues reacciona jaja. Dime, ¿era con alguna chica de tu clase verdad? -me sorprendió ver a mi madre tan suelta y bromeando-. -Emm sí bueno, es algo mayor que yo, no la conoces... -obviamente quería usar dobles sentidos para referirme a ella-. -¿Así que mayor eh? ¿Y cómo es? -¿Que cómo es? -Ay sí hijo no sé, que si es guapa, cómo es de cuerpo, si es maja. No sé cuéntame algo, que nunca hablamos de estos temas. -parecía que mi madre tenía de pronto interés por mi vida sexual-. -Jo pues no sé, a ver es rubia, más o menos como tú, y la verdad es que tiene un cuerpazo de infarto. De hecho tiene unas tetas increíbles, casi tan buenas como las tuyas, aunque claro, eso es imposible jajaja -si ella se soltaba yo también podía forzar un poco-. -Ay ¿otra vez con eso hijo? Ya sabes que me encantan estos halagos, pero después de lo que hablamos...jajaja -no parecía precisamente disgustada por el comentario-. -Tienes razón en lo que hablamos mamá, pero que sepas que no voy a dejar de recordarte el cuerpazo tan sexy que tienes, que parece que se te olvida cada día. -Jajajaja hay que ver cómo eres hijo -decía a la vez que bajaba la ventanilla para refrescarse un poco-. Y bueno dime... habéis... ya sabes... -¿Follado? -Ay no sé cómo lo puedes decir con tanta naturalidad. A mí es una palabra que me impone mucho jajaja. -Bueno pues la verdad es que no lo hemos hecho no, pero tengo unas ganas tremendas, no te voy mentir -yo ya me estaba calentando-. -Bueno hijo pues adelante, ¡que la vida son dos días! Si tienes ganas y los dos estáis de acuerdo no hay nada mejor que un buen polvete jeje -decía ella con la boca pequeña y entre risas-. -¿Y a ti mamá? ¿No te apetece de vez en cuando echar un polvete cómo tú dices? -Uy hijo pues claro, pero a estas edades una ya tiene que apañarse con lo que tiene. Por eso te digo que disfrutes mientras puedas, que no siempre se tiene esa -decía señalando mi todavía dura polla- energía jajajaja. -Jajajajaja pues eso haré mamá, ¡follaré cómo si no hubiera un mañana con esa chica! -Hay que ver qué cosas tienes hijo jajajajaja -reía ella mientras bajaba más la ventanilla y se abanicaba con la mano intentando bajar el evidente calentón que llevaba-. Pasada ya la tarde llegamos a la casa donde nos quedaríamos por el resto de semana. Era una casa bastante grande, con dos pisos, tres habitaciones, dos baños. Pero lo mejor sin duda era que tenía piscina en el propio jardín. Dios ya me estaba imaginando todo el día metido en el agua y tomando el sol sin mover un dedo, y por supuesto viendo a mi madre bañarse tambén. Esas tetorras y ese culo bien metidos en un bikini tenía que ser un espectáculo. En la puerta nos estaba esperando una señora de unos 60 años, la cual era la propietaria y la que nos iba a enseñar todo. Era una mujer bastante normalita, ni fea ni guapa, con el pelo castaño bastante corto, delgadita y sin mucho pecho. Eso sí, no pude no fijarme en su brutal culo. Dios era increíble para una señora de esa edad. Se notaba que era de las típicas mujeres con dinero que se pasan todo el día en el gimnasio, y ahí estaban los resultados, ¡menudos resultados! Después de todo el reconocimiento de la planta baja nos llevo a los dormitorios. -Bueno y aquí está la habitación matrimonial. La verdad es que estaréis la mar de cómodos aquí, tenéis la cama más grande de la casa, perfecta para parejitas como vosotros -dijo la mujer mientras nos guiñaba un ojo y reía-. La situación era de los más incómoda, dios nos había tomado por un matrimonio. Rápidamente pude fijarme en que mi madre se empezaba a reír y y ofrecerle una aclaración a la mujer, por lo que estuve rápido y me adelanté a ella, había que jugar un poco. -Ay pues perfecto, porque en la cama de nuestra casa la verdad es que no nos podemos relajar como nos gustaría jajajaja -la mujer rió también mientras mi madre me miraba con cara de sorpresa-. -Me lo dicen mucho la verdad jajaja. Créedme que no sois la primera pareja que viene aquí a relajarse y tomar un descanso, ya me entendéis jajaja -mi madre no soltaba ni una sola palabra-. Después de enseñarnos el resto de la casa, finalmente llegamos a la piscina. -Bueno y esta es la parte de piscina y terraza, obviamente sentidos libres de usar la barbacoa y todo lo que veáis, estáis en vuestra casa. Eso sí, tenemos una pequeña tradición en todas nuestras casas, y es que, a su llegada, todos los matrimonios que se hospedan deben darse un beso bajo esto. Lo llamamos arco de la pasión -decía la mujer mientras señalaba un arco lleno de enredaderas y rosas, con muérdago en la parte superior-. Yo no me creía lo que estaba pasando. Era mi oportunidad, debía convencer a mi madre para darnos ese beso. Sabía que ella de primeras iba a negarse, pero esperaba que la presión de la mujer, la cual era muy agradable, la hiciera ceder. -Bueno pues si esa es la tradición habrá que cumplir, ¿verdad cariño? -decía yo mientras la agarraba de la cintura- -Ay no se yo cielo... ya sabes que me dan un poco de vergüenza estas cosas... -a ella se la notaba bastante cortada-. -Venga cariño un piquito, no es nada que no hallamos hecho antes jajaja -mientras, me acercaba levemente hacia su boca y, con mis manos, agarraba sus buenas caderas-. -Bueno, si va a ser sólo un piquito... -decía ella mientras cerraba los ojos y se dejaba hacer-. Nuestros labios se juntaros de una manera seca y suave. Después de unos segundos, yo me atreví a abrir la boca, a lo que mi madre correspondió abriendo un poco también la suya. En ese momento supe que tenía que jugármela. Comencé a meterle toda mi lengua hasta el fondo, y ella, en una mezcla de corte y confusión, respondió abriendo completamente su boca. Dios menudo momento. Justo después su lengua entró completamente en mi boca y empezamos a jugar en lo que acabó siendo un morreo en toda regla, bien húmedo y apasionado. Todo esto mientras ella se pegaba cada vez más a mi polla, la cual estaba a punto de reventar, y mientras yo le amasaba a con ganas su jugoso culazo. Sentía que iba a correrme sólo con el tremendo juego de lenguas que estábamos haciendo. Joder, a día de hoy no recuerdo cuanto estuvimos ahí enganchados, serían segundos pero para mí fueron horas. Se notaba que yo no era el único con las ganas reprimidas. Tras separarnos mi madre no podía ni mirarme a los ojos, estaba más roja que un tomate. La propietaria rompió el silencio con unos aplausos para finalmente dejarnos las llaves y despedirse. Pasaron las horas y finalmente llegó la noche. La verdad es que fueron unos momentos bastante incómodos en los que nadie dijo nada, ni si quiera hablamos mientras cenábamos. A eso de las 11 de la noche yo me encontraba en la terraza tomándome una cerveza, cuando mi madre apareció por la puerta dispuesta a acompañarme. -Bueno... vaya noche mas buena se ha quedado eh, maridito... -decía ella en un todo bastante cortado pero divertido-. La verdad es que me sorprendió que fuera ella la que sacara el tema, y no solo eso, sino que incluso bromeara sobre ello. -Pues sí que hace buena noche sí, cariño jajaja -Jajaja. Hijo yo quería decirte que me gustó mucho lo que pasó antes, ya sabes que yo soy muy besucona y... bueno... que un hombre joven te bese con esa pasión, ufff... -se notaba que en su cabeza había una mezcla de remordimiento y calentura, a partes y iguales- -Mamá la verdad es que yo lo disfruté mucho también, eres una mujer muy guapa y sexy, y he de reconocer yo soy tam

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VvinlansagaLv1· hace 2006 dRelatos

Cuando perdí mi virginidad

Antes de comenzardebo admitir que este escrito es como una especie de terapia. Necesitocontextualizar un poco desde muy atrás y en algún momento llegaré a mi debutcomo frutilla del postre.    Los primeros años dela secundaria fueron durísimos para mi. Mi capacidad para comunicarme era casinula y eso dificultaba la chance de tener amigos o romances. He sido sumamentedespistado. En mi adolescencia hablaba bajito y sin articular. Nunca mearreglaba en lo más mínimo. Me costó pegar el estirón hasta los catorce y eragordito y muy bajito.  Todo esto hizo que elbulllying no tardara en llegar. La impotencia de no saber defenderme y el rechazo de mis compañeros mehundieron en una depresión que duró años.  Por otra parte,encarar a una mujer era una tarea titánica, y más con mis complejos. A lo largode la pubertad noté que me había desarrollado más lento que mis vecinos ycompañeros. Eso llegué a comprobarlo cuando hice mi primer y últimamasturbación grupal. Estábamos tres, cada uno con su miembro, y el mío era elmás pequeño, el que no tenía vello púbico. Recuerdo bien que en esa época lospelos eran sinónimo de virilidad.  El problema seacentuó cuando unos vecinos me bajaron los pantalones y comenzaron a tratarmede manicero. Las burlas sepultaron mi autoestima y yo me sentía cada vez másresignado con mi sexualidad. No me animaba a desnudarme frente a nadie porvergüenza. En los baños no hacía pis en los urinales por nada en el mundo. Lomismo sucedía con los calzoncillos, obviamente no iba a usar algo que demuestremis flaquezas. Desaprovechaba todas las oportunidades incluso de besarme porqueno asumía que alguien llegase a gustar de mi. Veía pornografía y los enormesmiembros viriles me desalentaban cada vez más. En aquellos tiempos la educaciónsexual era aprendida en la calle y a los tropezones, a través del porno ypelículas de comedia como American Pie.  Pasó el tiempo y mefui desarrollando. Pegué un estirón, los bigotes comenzaron a asomarlentamente. Me preocupaba un poco más por mi imagen. Logré socializar gracias aque me esforcé mucho. Estaba atento a cada detalle, la forma de hablar,conversar, mirar, cómo tener tacto. Poco a poco fui haciendo amistades yganando respeto. Pero las mujeres seguían siendo un enigma. A duras penas pudedar mi primer beso a los quince, y mis besos eran muy esporádicos. En mi viajede egresados no pude siquiera acercarme a los labios de una mujer.  Así terminé lasecundaria con cierto gusto amargo, porque sentí que me estaba adaptando y nohabía terminado de disfrutarla como hubiese querido. Sin embargo, en launiversidad me adaptaba más rápido y gradualmente me olvidé de mis compañeros yvecinos.  En algún momento demi vida me sentí decidido a perder la virginidad. Mi mayor anhelo era hacerlocon una mujer que apenas conociera, alguien que no me conozca lo suficientecomo por si las burlas volvían. Y es que… Mi autoestima ya daba por sentado queprobablemente sea un bochorno. Y más con el miedo de que vuelva la eyaculaciónprecoz que en algún momento me trajo problemas. Entonces pensé: La gente yatarde o temprano se entera de que soy virgo, al menos me sacaría las ganas. Es importantedestacar que mis complejos con el tamaño en ese momento seguían existiendo, muyfuertes, pero como había pasado mucho tiempo y crecí, realmente no sabía quétanto había crecido mi pene.  Un día contacté aVirginia (No es simbólico, así se llamaba en realidad), una chica con la quehice un curso de pintura. Hacía siglos que no la veía, pero con ella tuvimos unabonita amistad en mis primeros años de secundaria. Después se fue a la capitalde la provincia y nos distanciamos. Ella me contó que estaba estudiando artesvisuales y que cada tanto volvía a la ciudad a visitar a sus parientes yamigos.  Cuando nos encontramosen una fiesta under recordamos aquellos momentos significativos y nos invadióla nostalgia. Apenas nos veíamos en la salida, y conversábamos, pero a pesar derelacionarnos poco, había una conexión importante. La pasión por el arte nosúnica, y con ella me sentía cómodo, genuino, natural. Esa noche no me atreví abesarla, el miedo me amilanaba completamente. La noche terminó sin que pudieradespedirme siquiera, ya que me fui con mucha prisa por un percance.  -Perdón por nodespedirme, mi amigo me dijo que nos fueramos y andábamos en su auto- Le dijeuna noche por mensaje.  -No hay problema, lapasé bien.  -¿Qué haces?  -Estoy en mi casa. Meestoy enfiestando sola.  -¿Puedo acompañarte?  -Sí, venite.  Tomé el auto y fuientusiasmado, intrigado. “¿Será que esta noche se me da?”, me pregunté. En esemomento deseaba tomar alcohol y relajarme, pero el auto y los medicamentos nome lo permitían. Era noche de verano. Ella me atendió, luciendo un vestido muysuelto y fino. Su pelo dorado le llegaba hasta el cuello. Tenía algunas pecas.Los labios eran muy finos. Virginia me llegaba casi a la altura del cuello yera delgada.  -Permiso, qué lindacasa.  -¿Querés estaradentro?  -Vamos afuera, queestá caluroso.  -Dale  -¿Qué banda es esa?  -Perota Chingó. ¿Tegusta?  -Sí.  La rubia puesto velasy la casa tenía un ambiente muy acogedor y hasta afrodisíaco.  -¿Qué fue de la vidade la Mili?-Preguntó  -Se metió a turismo.Y sigue de novia, no sé si se habrá casado ya.  -Sí, me acuerdo, desdela secundaria.  Sí, qué aguante. Yono sé estar de novio.- Presumía, aunque en verdad tampoco sabía estar con unamujer casualmente- Hace poco encaré a una amiga y no tuve suerte.- Dije, y lamiré directo a los ojos. Mis palabras eran sinceras y a la vez funcionaron comoindirecta.  -A veces hay quearriesgarse, hacelo- Propuso  Un brillo recorriómis ojos.  -¿Querés poner músicavos?  -Bueno. Escuchá esto-Dije, y dejé sonar “Bocanada” de Cerati  El temor me recorríael cuerpo. Tanto, que ya había pasado la noche y aún no podía si quiera decirleun piropo. Nos sentamos en el sillón y le dije:  -¿Sabés que cuandoibamos al curso me gustabas?  -¿Sí?  -Y me seguísgustando.  La besé. Vi su rostroy noté algo que nunca había notado tanto en mis anteriores besos. Ella cerrabalos ojos, en su cara había deleite, se dejaba llevar. La acariciaba lentamentey con mucho respeto. Me contenía, pero por dentro estaba muy ardiente ypensativo a la vez. Decidí relajarme, pensé que era mejor fingir que sabía loque hacía.  La toqué. Mis manosle desacomodaban el corpiño. Sus pechos eran puntiagudos y de pezones grandes.No había tocado muchos pechos en mi vida, y nunca por tanto tiempo. Meencantaba. Seguía excitado, y mi mano bajó. Por primera vez pude rozar unavagina. En eso momento sentí una excitación que no recuerdo haber sentidoantes. Era muchas cosas nuevas para mi. Ella se estremeció.  Aquí es donde algo deteoría que había aprendido de grande me vino bien. Tenía en cuenta que debíajugar un poco antes de la penetración, y así lo hicimos. Yo tocaba su vagina,ella me masturbaba para calentarme. De repente, Virginia se subió sobre mi,ambos teníamos el torso desnudo y nos besábamos. Sólo tenía ropa interior, y semovía haciendo que me sobrecalentara. Yo le besaba todo el cuerpo y le acariciabala espalda. No podía disimular la felicidad que tenía.  Después la senté enel mismo sillón y le quité su ropa interior. Comencé a chupárselo sin tener lamás mínima idea de lo que hacía. Virginia me tomaba de la cabeza con laspiernas abiertas. Comencé a sentir humedad, con mi excasa experiencia, pensabaque se trataba de un squirt. Estaba ardiendo.  -¿Tenés preservativo?  -Uno solo.  Saqué de mi bolsilloel único profiláctico que tenía y me acosté sobre ella. Acomodé mi pene paratener sexo y se sentía raro, pero lindo. Todo estaba saliendo mucho mejor de loque me imaginaba. Apoyé mis brazos sobre el sofá y me movía mientras le dababesos en el cuello y en todo su torso.  -Despacio, despacio-Decía ella.  Trate de tenersuavidad. Me propuso cambiar de posición y así lo hicimos. Me montó y ahí pudesentir la comodidad en su máxima expresión. Ya mi miedo a la precocidad y altamaño había desaparecido por completo. Estaba muy relajado. Sentí como si lamasturbación fuera mucho menos duradera que el sexo.  Ella comenzó amoverse muy rico, rebotaba con solvencia y le costaba hablar, pero algo mequería decir. Se acercó a mi oido y me dijo algo entre el sexo que se me quedógrabado para siempre:  -Te puedo… Decir…Algo… De verdad… Nunca… He visto una pija… Tan grande.  Y estallé. Ella me“cogió”. Sentí que no me podía contener, algo que no me pasaba cuando memasturbaba, que yo sabía cuando acababa y dejaba de tocarme. Pero como siguiócabalgando, tuve sensaciones placenteras y únicas.  Tiré el preservativo,me acomodé, me puse los pantalones y la abracé. Ella seguía desnuda.  -¿Te… Te gustó?  -Tuve mis momentos.  -¿En verdad crees quela tengo grande?  -No creo, la tenésmuy grande.  Dejé de preguntar,pero por dentro estaba perplejo. Sumamente confundido.  -No sabés cuánto teextrañaba.- Mencioné  -Yo también, cuandoéramos compañeros, me re gustabas.  Era demasiadainformación nueva para mi, ¿Una gringa muy angelical gustaba de un gorditodesaliñado? ¿En qué momento pasé de ser un incel, un manicero, un virgo a unsemental? Empecé a sentir que mis fantasmas estaban injustificados, que habíaperdido mucho tiempo, pero a la vez estaba muy de ánimo.  Nos despedimos ysalimos un par de veces más, cuando podía venir a visitarme. Después se puso denovia y me dolió un poco la distancia. Ella probablemente se olvidó de mi, perosiempre va a tener un lugar en mi corazón.  Desde ese momentocambió totalmente mi vida. Paulatinamente fui tomando confianza y rompiendotabúes. Intenté tomarme revancha con muchas chicas con las que tenía duda sobresi gustaban de mi o no. En muchos casos no tuve suerte, pero me sentí bien. Ylo más importante, me informo, trato de aprender sobre el sexo. Ya no piensocomo antes, he descubierto qué les gusta a las mujeres porque hablo con ellas.Intento darlo todo y ya no dejarme llevar por esa chusma que desinforma y noaporta nada.

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CchavezjrcLv1· hace 2006 dRelatos

follada por mi padre

ESTO PASO UN DIA QUE ANDABA SACANDOME FOTOS Y GRABANDO VIDEOS PARA ONLYFANS.PUES ESE DIA ERA DE MADRUGADA Y MIS PADRES DORMIAN YO ANDABA CON UN CAMISON NEGRO SIN BRAGAS Y SIN SUJETADOR ESTABA GRABANDO UNOS VIDEOS PARA MIS FANS ESTABA TAN CONCENTRADA QUE NI ME DI CUENTA QUE MI PADRE DE 45 AÑOS SE HABIA DESPERTADO YO RECIEN HABIA CUMPLIDO MIS 18 AÑOS.BUENO YO ESTABA EN MIS COSAS TOCANDOME Y ESAS COSAS Y MI PADRE MIRANDO ESTABA EN LA PUERTA QUE ESTABA MEDIO ENTREABIERTA YO SIN DARME CUENTA ESTABA TODA CACHONDA DIENDO QUE ERA UNA PUTA QUE ME ENCANTABA QUE ME VIERAN COMO ME TOCABA Y ESAS COSAS Y MI PADRE VIENDO TODO CUANDO DERREPENTE ENTRO MI PADRE Y ME DICE QUE HACES HIJA ESCUCHE RUIDOS Y VINE A VER HACIA CALOR Y MI PADRE ESTABA EN CALZONCILLOS YO LO VI Y DIJE NADA PAPI NO PODIA DORMIR Y ESTABA VIENDO VIDEOS Y ME DICE BUENO PERO NO TE ACUESTES TARDE Y TAPATE QUE VAS A COGER FRIO MI NIÑA Y YO LE DIJE TRANQUILO PAPI NO ME RESFRIARE HACE CALOR Y ME DICE Y TANTO QUE HACE CALOR ESTAS BIEN FRESCA TU NO Y LE RESPONDO PUES TU TAMBIEN ESTAS FRESCO LE MIRABA LA POLLA QUE SE LE NOTABA BIEN GRANDE Y GORDA YO YA ESTABA EN ESE MOMENTO TUMBADA EN UN SILLON CON LAS PIERNAS RECOGIDAS Y SE ME VEIA TODO MI COÑO CON UN POCO DE PELO MI MADRE DORMIA PROFUNDAMENTE YA QUE TOMABA UNA PASTILLA PARA DORMIR EN ESTO MI PADRE FUE A LA COCINA A POR AGUA Y SEGUIDO FUY YO TAMBIEN EN LO QUE ME PUSE A BUSCAR EN EL ARMARIO UN VASO QUE ESTABA EN LO ALTO MI PADRE APOLLADO EN LA ENCIMERA MIRANDOME CADA VEZ QUE ME ESTIRABA A X EL VASO SE ME SUBIA EL CAMISON Y SE ME VEIA TODO MI CULO DESNUDO EN UNA DE ESAS MI PADRE SE ACERCO X DETRAS PEGANDO TODA SU POLLA DURA EN MI CULO Y DICE ESPERA YO TE LO ALCANZO MI NIÑA YO SENTIA SU GRAN POLLA EN MI CULO Y EMPECE A CALENTARME ESTABA BIEN CALIENTE EN UNA DE ESAS LE DIGO PAPI QUE ES ESO TAN DURO QUE SIENTO EN MI CULO Y EL DISIMULADAMENTE DICE PERDON HIJA TE ROCE SIN QUERER MI POLLA EN TU CULO Y LE DIGO ESTA BIEN DURA PAPI JAJA Y ME DICE BUENO NORMAL ES QUE LLEBO 3 DIAS SIN COGER CON TU MADRE Y TU YA ESTAS ECHA TODA UNA MUJER A LO QUE LE RESPONDO BUENO PAPI NO PASA NADA PERO ME GUSTO SENTIRLA NUNCA E VISTO UNA ASI DE GRANDOTA PAPI Y ME DICE BUENO HIJA YA TENDRAS TIEMPO DE VER ALGUNA CUANDO TENGAS NOVIO Y LE DIGO YA PAPI PERO PARA ESO FALTA MUCHO NO CONOZCO A NINGUN CHICO QUE ME GUSTE AUN Y TENGO GANAS YA DE PROBAR UNA BUENA POLLA EN MI COÑO MOJADO Y ME DICE PERO HIJA QUE COSAS DICES Y LE DIGO PAPI ME DEJARIAS VERLA SOLO UN POCO PARA VER COMO ES                                                          PADRE:QUE DICES HIJA ESTAS LOCA COMO TE VOY A MOSTRAR MI POLLA SOY TU PADRE                                                                                        HIJA:SERA SOLO UN POCO PAPI ANDA NO SEAS MALO ADEMAS E VISTO QUE ESTAS MUY DURO Y SEGURO YA ME VISTE EL CULO Y MI COÑO Y TE CALENTASTE SE QUEDO CALLADO Y YO SIN PENSARLO ESTIRE MI MANO Y LE FROTE LA POLLA POR ENCIMA DEL CALZONCILLO Y EL DICE PERO HIJA QUE HACES ESTAS LOCA Y LE DIGO VENGA PAPI SI LO ESTAS DESEANDO TU QUEDATE QUIETO Y DEJAME HACER MI PARTE EN LO QUE MI PADRE EMPEZO A RESPIRAR FUERTE CACHONDO PERDIDO CON SU NIÑA HASTA QUE EN UNA DE ESAS LE BAJE EL CALZON SALIO SU ENORME POLLA GORDA Y DURA DISPARADA SE LE QUEDO BIEN TIESA DELANTE DE MI A LO QUE PROSEGUI A COGERLA EN MI MANO Y FROTARLA MI PADRE GEMIA Y ME DICE UFFF NENA QUE BIEN LO HACES JODER NO PENSABA QUE FUERAS TAN PUTA MMMMM Y LE DIGO SI PAPI TU RELAJATE APARTIR DE AHORA SERE TU PUTA PREFERIDA QUIERO QUE SEAS TU QUIEN ME FOLLE PAPI QUIERO SER SOLO TUYA EN LO QUE MI PADRE ME DICE VAMOS A TU CUARTO HIJA QUE VAS A SABER LO QUE ES UN HOMBRE AUNQUE SEA TU PADRE TE FOLLARE BIEN DURO PEQUEÑA PUTA.SI PAPI HAZME LO QUE QUIERAS SOY TODA TUYA TU ZORRITA TU PUTA LO QUE TU DESEES PAPI.UFFF MI NIÑA COMO ME TIENES YA JODER MIRA MI POLLA COMO ESTA DE DURA Y LE DIGO ME ENCANTA PAPI VERLA ASI TAN RICA MMMM  PADRE:PUES VENGA ABRE LA BOCA Y COMETELA TODA QUE SE QUE TE GUSTA MAMAR JODIDA PUTA UFFFF SI PAPI QUE RICA ESTA ESA POLLA VENOSA ME ENCANTA EN LO QUE SE LA COMIA EL ME AGARRABA MI CABEZA Y LA METIA HASTA EL FONDO Y ME DABAN ARCADAS DE LO GRANDE QUE LA TENIA PERO ME GUSTABA Y ASI ESTUBIMOS UN BUEN RATO HASTA QUE ME PUSO DE PIE Y ME QUITO EL CAMISON JODER HIJA QUE BUENA QUE TE PUSISTE QUE BUENAS TETAS QUE CULO QUE COÑO ESTAS MEJOR QUE TU MADRE Y LE DIGO MMMM GRACIAS PAPI AHORA PUEDES DISFRUTARME TU SOY TODA PARA TI ME TUMBO EN LA CAMA ME AGARRO DE LOS TOBILLOS Y EMPEZO A LAMER Y CHUPAR MIS PIES ESTABA MUY CACHONDA YA DESPUES ME SEPARO BIEN LAS PIERNAS Y SE AGACHO A CHUPAR MIS TETAS TUMBADO ENCIMA DE MI Y SU POLLA ROZANDO MI COÑO DESPUES BAJO HASTA MI COÑO Y EMPEZO A COMERSELO COMO DESESPERADO YO YA GEMIA DE PLACER UFFF PAPI ASI ASI QUE RICO LO HACES PAPI ME RESPONDIO TE GUSTA EHHH PEQUEÑA PUTA ME ENCANTA PAPI Y ME DICE AHORA TE VOY A COGER BIEN RICO YA QUE TE GUSTA TANTO SI PAPI COGEME SOY TUYA TU PUTA TU ZORRA MMMM EMPEZO A FROTAR SU CABEZOTA EN MI RAJA QUE YA ESTABA MUY MOJADA Y DE UN GOLPE ME LA METIO AHHHHHHH PAPI ERES UN BRUTO RELAJATE HIJA A LAS PUTAS SE LAS TRATA ASI PARA QUE DISFRUTEN MAS QUE ES LO QUE LES GUSTA SER TRATADAS COMO PUTAS UFFFFF YA MI PADRE EMPEZO EL METE SACA MI COÑO CHORREABA TENIA SU POLLA EMPAPADA DE MIS FLUJOS LA VERDAD YA EN ESE MOMENTO YA DISFRUTABA COMO PUTA EN CELO ME ENCANTABA RECIBIR ESA ENORME POLLA DE MI PADRE DESPUES DE UN RATO MI PADRE YA QUERIA CORRERSE Y ME DICE VEN PUTA PONTE DE RODILLAS QUE TE VAS A TOMAR TODA LA LECHE DE PAPI UFFFFF SI PAPI DAMELA DONDE QUIERAS ME DICE ABRE LA BOCA Y CHUPA HASTA QUE ME CORRA Y HACI LO HICE CHUPABA Y FROTABA SUS HUEVOS HASTA  QUE EN UNA DE ESAS SIN ESPERARLO SE CORRIO A CHORROS EN MI BOCA Y EN MI CARA GEMIA DE PLACER AL DESCARGAR DESPUES DE 3 DIAS SIN COGER JODER QUE BUENA ERES HIJA DE PUTA UFFF ESTO TU MADRE NO ME LO HACE Y LE DIGO PUES APARTIR DE AHORA CUANDO QUIERAS ESTARE EN MI CUARTO ESPERANDOTE SIN BRAGAS NI SUJETADOR PARA QUE ME COJAS CADA VEZ QUE QUIERAS PAPI.Y ME DICE PUES CLARO HIJA VENDRE CADA NOCHE A POR ESTA PUTITA Y ASI ES COMO MI PADRE CADA VEZ QUE QUIERE ME PEGA UNA BUENA FOLLADA FIN.

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RRacso9999oLv1· hace 2007 dRelatos

Sexo con mi tía

Hola, les contare como tuve sexo con mi tía Mónica, yo tenia 18 años ella tenia 38. Todo comenzó por que mis padres trabajaban y siempre me dejaban solo en casa ellos solo llegaban a cenar y a dormir, a mi no me molestaba eso pero a mis padres se les ocurrió que mi tía Mónica (es divorciada y sin hijos) debería de cuidarme, ella era casi nuestra vecina estaba a 4 casas de la nuestra, a veces ella iba a la casa y aveces yo iba a su casa, el día de mi cumpleaños yo salí a la calle a jugar con amigos, regrese de jugar baloncesto y vi a mi tía (traía puesto un pantalón muy apretado) le vi el culote babeaba al verla pero siempre que ella no se diera cuenta, le dije que me iría a bañar, me bañe y me la jale pensando en ella salí del baño y le dije tía ya salí del baño por si lo va a ocupar y me dijo así gracias hijo yo salí en toalla y ella solo me miró de reojo entre a la habitación que ella me dejaba usar cuando iba a su casa y me la seguí jalando por su culo era lo que más me excita de ella y también tiene unas tetas pero soy más de culo, ella entro y me vjo masturbandome, me dio mucha vergüenza al principio pensé en lo peor que le diría a mis papás o algo así pero solo dijo hay hijo cierra con seguro la puerta cuando hagas estas cosas pero no dejaba de verme, y yo me tape con la sabana ella se fue y me dijo cambiate arreglaste y ven a comer, y se fue y yo con una vergüenza extrema, resulta que no sabia que hacer y en fin me cambie me fui a la mesa y me dijo vamos a comer, tenia miedo de sacar el tema y ella bien tranquila dijo hijo esas cosas pasan es normal yo se, no te preocupes no diré nada, estamos en confianza yo sentí un alivio muy grande. Terminamos de comer y me dijo mira ya vengo voy por tu regalo no se me olvida tu cumpleaños y yo le vi el culo cuando se paro ella ya se había cambiado de ropa por un vestido algo sexy, yo presentía que a ella le gustaba que la observará pero siempre pensaba que eras mis ideas locas en fin tardó como 15 minutos y me habló que fuera por mi regalo y yo fui y le dije donde esta no veo nada y ella me dijo es que esta debajo del mueble pero no lo puedo sacar en eso me dice yo levanto el mueble y tu me dices si esta ahí si esta ahí lo sacas y yo de ok, resulta que se agachó y se le remarcaba su ropa interior de encaje muy sexy y a mi se me empezaba a parar la verga y estaba muy cerca de mi tía me daba miedo rosarla con la verga en el culo aún que es lo que más deseaba en eso dije ya chingue su madre si me regaña le digo que fue un accidente le pego la verga en el culo y me dice ahí esta tu regalo y yo bien espantado y me dice ya lo viste lo tienes casi en la cara y yo estaba confundido y ella me dijo eres menso verdad ya quitale la emboltura o quieres una ayuda, estaba pendejeando no sabia que hacer me agarro las manos y me las puso en el culo, ahí ya no la pensé dos veces, le levante el vestido y le bese las nalgas y se las mordi, de tan emocionado que estaba y lo tanto que me gusta su culo le quite el calzón y le empese a mamar el culo y la vagina, ufff fue una delicia se los juro, ella me decía tranquilo hay mucho tiempo Yo estaba desesperado así que ella me dijo te voy a enseñar se ve que eres nuevo y eso me excita mucho mientras se reía (ella me quito la virginidad) se paro y me tumbo en la cama me quito la playera y me dijo me gusta que me besen aquí señaló su cuello, luego aquí señaló su boca y luego aquí señaló sus pechos, ese día me vine como loco una tras otra, agarro y me quito el pantalón y me bajo el bóxer se subió el vestido y se empezó a ensartar sólita super rico me vine no se los niego pero a ella poco le importo (esta operada para no tener hijos) y siguió y siguió cogimos bien rico el día de mi cumpleaños, es el mejor cumpleaños de mi vida, tengo mas anécdotas con ella y cada vez más sucias Si les gusta la historia diganmelo por chat o por los comentarios, disculpen no poner fotos, pero siempre fue cuidadosa con esa nunca dejó grabarse o tomarse fotos, saludos a todos.

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22085martaLv1· hace 2007 dRelatos

En el taller de mi esposo con sus clientes

Hola de nuevo. Esta vez les voy a contar cómo fue la segunda vez con los clientes de mi esposo. Pues bien, obviamente ellos ya habían ido varías veces antes de que se pudiera dar una segunda vez, y es que la veces anteriores mi esposo sí estaba en casa o había salido, pero cerca, así no se había podido dar nada, solo que yo saliera a comprar y ellos verme de lejos lucirles algunas licras o pantalones pegaditos. Pero por fin se dió. Esta vez mi esposo salió a comprar unas refacciones a una ciudad lejos de donde vivimos y también iba a pasar a un deshuesadero a buscar otras piezas que le hacían falta, así que prácticamente tenía casi todo el día para mí sola. Sin embargo yo no sabía si ese día que tenía tanto tiempo, iban a ir aquellos señores, por que ya habían ido varías veces y no se había podido. Pero para mi suerte, sí fueron. Solo que esta vez solo habían ido 2 de ellos nada más, por que el otro dijo que ya no se iba a poder, que ya habían ido varias veces y no se había podido. En fin, que una hora más o menos después de que mi esposo se fue llegaron los 2 señores, lo malo para ellos, era que antes había llegado otro señor un viejito que también estaba esperando a mi esposo. Cada ciertos minutos yo salía al taller o según a la tienda, para ver si el viejito me preguntaba si mi esposo iba a tardar, para decirle que sí, que había salido lejos por unas refacciones, eso con la intención de que él no se quisiera esperar y al mismo tiempo hacerles saber a los otros que hoy era el día que estaban esperando (y también para lusirme un poco a los señores), pero para mí mala suerte no me preguntaba, unos 30 minutos después más o menos uno de los señores por fin se le prendió el foco y me habló. - disculpe, su esposo irá a tardar mucho? es que ya llegamos algo esperandolo. Yo pensé, por fin preguntaron, entonces les dije. * uy sí, es que salió fueras a a buscar unas refacciones y también iba a pasar a un deshuesadero. La verdad no creo que vaya a regresar antes de medio día, si no que más tarde (yo tratando de dar un tono más dramático para que el señor no quisiera esperar). Entré a la casa y me asomé por la ventana a ver qué pasaba, entonces el viejito se les acercó, algo les dijo y se dirigió al portón y se fue. Por aquí salió el viejito y ellos miraron hacia la casa, como pensando que ahora sí ya podrían hacer algo. Obviamente no salí de inmediato, esperé unos minutos y salí a "comprar", como si no me hubiera dado cuenta que el viejito se había ido. Cuando regresé, ellos empezaron a caminar hacia mí y me dijeron - ya se fue el ruco. *ah! y eso, por qué se fue? -dijo que no se iba a esperar, de hecho nos dijo que quería quedarse viendo tu culo, pero tenía cosas que hacer y que ya venía mañana. Solo me dió risa y les dije *ah jeje lástima que bien, bueno voy a hacer mi aseo. Rápido uno de ellos me agarró de brazo y me dijo -apoco no se va a poder hoy? Tenemos mucho tiempo, no? * No se va a poder qué? Tengo cosas que hacer. -andale chiquita! Mira que ya nos estuviste paseando el culo cada que salías y mira como me tienes (tomo mi mano y la puso sobre su pene que ya estaba duro) Mientras el otro se me acercó y me agarró las nalgas. *En serio, tengo muchas cosas que hacer. +Ándale mamita, también quieres (mientras me agarró mi entrepierna por encima de mi mayon y empujaba su dedo en mi rayita) -mira estás tetas! (Y me la apretaba) Creo que no hace falta decirles que solo me hacía del rogar y que en cuanto empezaron a tocarme yo ya me estaba calentando y me mordía los labios mientras gemía un poquito cada que uno empujaba su dedo en mi vagina y el otro apretaba mis pechos y mis nalgas. Se dieron cuenta de lo mucho que me gustaba y me dijeron -ves que si querías mami Y entonces el que agarraba mis pechos metió su mano bajo mi blusón y se dió cuenta que no traía Bra. -que rico, así me cuesta menos (y levantó mi blusón) Le dije *Esperen, vamos más para allá donde está aquel carro. Nos fuimos a donde les dije y en cuanto llegamos se nuevo sus manos se me fueron encima pero se cambiaron de lugar y rápido a meter la mano debajo de mi mayon y mi blusón, de nuevo lo levantaron y dejaron mis pechos al aire De inmediato los empezó a chupar, mientras el otro bajó un poco mi mayon para darse cuenta que tampoco traía calzón y después de mirar un poco mi vagina empezó a acariciar bien rico mis nalgas y a meter un dedo y luego otro en mi vagina Yo ni me movía de lo rico que estaba sintiendo sus manoseos y chupadas, con los ojos cerrados solo gemía, se detuvieron , abrí los ojos para ver por qué, y me di cuenta de que estaban apresuradamente desabrochando sus pantalones para entonces sacar sus penes que ya estaban bien duros, cosa que no me resistí y rápido los agarré para empezar a masturbarlos y de inmediato ellos continuar con sus manoseos y lamidas en mis pechos peleándose por mi vagina, mis nalgas y mis pechos. Unos minutos más y me dijo uno +Te la quiero meter mamita. -sí mami vente que te quiero coger Entonces se bajaron más el pantalón y se acomodó uno detrás y el otro al frente, para uno cogerme mientras se la chupaba al otro. Sentí tan rico su pene y me estaba dando tan rico que por momentos dejaba de chuparle su pene al otro, y me recargaba sobre él mientras le apretaba el pene, al darse cuenta me decía -siente rico mi amor? *Sí!! Aaah! Así! Maaas! +Sigue chupando chiquita (y me metió su pene y lo empujó hasta adentro que me estaba ahogando) Después de un rato se cambiaron de posición para que el otro pudiera cogerme. No había pasado ni 5 minutos y se escucha un grito en la entrada del taller: #May!! (De nuevo) Maaay!! Nos quedamos callados tratando de no hacer nada de ruido, a mi me costaba un poco más, por que tenía un pene adentro de mi vagina, el que me estaba cogiendo le quedaba de frente el portón, entonces de repente dijo: -ya valió verga!! Y entonces vi como se acercaba alguien, y decía #no mames! Que está pasando aquí? Es la vieja del may, que rico! Yo me enderece de inmediato y trataba de subirme el mayon y me bajé el blusón. #no mames yo también quiero, siempre te me has antojado estás bien rica! (Mientras se agarraba su pene por encima del pantalón) Los otros se miraron entre ellos y me miraban también sin decir nada y el otro se acercaba a mí y me intento levantar el blusón, entonces dijeron: pues no hay de otra mamita. Y mientras levantaba mi blusón, vio mis pechos por unos segundos y dijo #pinches tetotas se ven bien ricas Y me las empezó a chupar y a acariciar,el otro me penetró de nuevo y me siguió cogiendo ahora con más fuerza, se ve que le había calentando lo que había pasado. Y la verdad es que a mí también, el otro me agachó de nuevo y me pusieron a chupar ahora los dos le penes que tenía frente a mí. Y ahí estaba siendo cogida y chupando al mismo tiempo, mientras ellos se cambiaban de turno. Cuando le tocó al nuevo, se puso detrás de mi abrió mis nalgas, se agachó y se puso a chuparme mi culito Sí ese culito... Y sentí tan rico que me hizo soltar un gemido fuerte y apretar los penes de otros, siguió chupando más, pasando su lengua en culito mientras metía 2 dedos en mi vagina y los movía bien rico, eso me puso más caliente que chupaba con más ganas sus penes. Imagínenme en esa posición, disfrutando de lo lindo, cuando de pronto... @verga, wey, mira! Levanto la cara, y dos tipos más que habían entrado. Yo estaba tan metida chupando y disfrutando que no escuché nada. A estos si los conocia, eran muy amigos de mi esposo, en ocasiones mi esposo los había invitado a comer y a ver futbol. Y ahí estaban enfrente, viendo cómo 2 tipos me tenían chupandoles sus penes mientras otro me chupaba mi culito, el que chupaba mi culo nunca se detuvo, cosa que agradezco por qué eso hizo que me mantuviera excitada ante ese susto, por un momento pasó por mi mente que sus amigos podrían decirle a mi esposo, pero en cuanto los ví que empezaron a quitarse el cinturón me calmé, pero solo por un momento, por qué entonces vi el pene de unos de los amigos de mi marido, era enorme, se veía grande aún estando flácido, los otros dijeron: 'a la verga' y yo solo lo tomé y dije *ven (y se lo empezé a chupar y sentí como se iba poniendo duro y más grande en mi boca) 😋 El que chupaba mi culo se puso de pie y sin decirme nada me penetró por mi vagina y casi al mismo tiempo metió un dedo en mi culito y en unos segundo otro dedo más, sentí un poco de dolor, pero su pene en mi vagina, ya súper mojada, me hacían sentir mucho placer!! Ahora tenía a un tipo cogiendome mientras penetraba mi culito con 2 dedos, al mismo tiempo yo chupaba con desespero 4 penes, uno de ellos más grande que los otros 3 y era al que más le prestaba atención. En eso estaba cuando el que me cogía dice #me voy a venir! Entonces sentí su semen caliente en mi interior, solo dije, * te veniste adentro verdad? #SÍ dijo él mientras empujaba y sacaba lo que le quedaba de semen entonces dijo el del pene más grande @voy yo mamacita Y se puso atrás de mí, acaricio un poco mis nalgas, acomodó su pene en mi vagina lo frotó unos segundos y lo metió suavecito, pero empujando con fuerza al llegar hasta adentro, eso me hizo pujar, me empezó a coger un poco mas rápido mientras yo chupaba y el que se había venido jugaba agachado con mis pechos y los chupaba y masajeaba. Le dije *esperen que ya me cansé. @no te preocupes mami, yo te cargo . Me enderece y estiré un poco mi espalda, me dieron la vuelta y entre dos me levantaron, me abracé de el amigo de mi marido y de un empujón entró su pene en mí, los otros se peleaban por quién iba a ser masturbado por mí mientras el otro amigo de mi esposo me acariciaba mis nalgas y así ayudaba un poco a su amigo, empezo a jugar con mi culito y metió uno, después otro y entonces metió un tercer dedo y dijo mejor meto otra cosa y así sin más me metió su pene en mi culito, yo gemi súper rico se sentía algo rico y doloroso al mismo tiempo, los otros metían mano por dónde podían para agarrar mis pechos, mis nalgas, le decían al amigo de mi esposo que me cogía por mi vagina: 'me toca a mí' y otro 'sí, ya nos toca'. El respondió @primero me vengo. Le dije, *No todavía no, sigue porfa sigue, ya casi!! A los otros les dije *vengan de este lado. Se pusieron los 3 de un lado y como pude y sin salirme de los otros dos, trate de inclinarme lo más que pude para chuparle s y masturbar a los otros 3, de pronto mis piernas empezaron a temblar y me vine, solté un gemido tan rico, que solo hizo que acelerara la velocidad el amigo de mi esposo y dijo @ahora me voy a venir yo. No alcance a decir, sí, cuando sentí su semen en mi interior y como empezaba a escurrir por mi vagina, poquito después se vino el otro en mi culito. Rápido se cambiaron de posición, de nuevo tenía mi vagina y mi culito con su respectivo pene, chupaba al que se había venido primero, mientras los amigos de mis esposo trataban desesperados, que sus penes se pusieran duros de muevo, acariciando mis pechos y por ratos poniendolo cerca de mi boca para que los chupara. Después los otros también se vinieron , igual dentro de mí, para eso ya me daba igual , es más ni siquiera lo pensé en ese instante. Para cuándo se vinieron ellos, los otros ya habían logrado ponerse duros de nuevo. Pero ahora me llevaron a un carro y me pusieron sobre el cofre y ahí empezaron a cogerme de nuevo, yo estaba súper mojada o tal vez era el semen de todos ellos, pero el ruido que hacía mi vagina al cogerme nos excitaba más. Así siguieron, cogiendome por mi vagina y también mi culito, besando mis pechos y hasta mordiéndolos un poco, hasta que se vinieron de nuevo todos, unos me pidieron venirse en mi boca y solo uno de los amigos de mi esposo terminó dentro de mí culito de nuevo. Terminamos, nos acomodamos la ropa, yo escurria de semen por la piernas, aún así me subí mi mayon y me fui a la casa. Los otros 3 se fueron antes, los amigos de mi esposo se quedaron un rato más, pero ya solo platicando en el taller. Yo me metí a bañarme y sacar todo el semen que quedaba adentro. Mientras me baña

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AanecdotaseroticaLv1· hace 2008 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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RRelatosargentinaLv1· hace 2009 dRelatos

Mi prima mi , mi primo y yo

Soy Eva y les voy a relatar lo que me sucedió con mi hermano y una prima. Como saben, yo hago el amor con mi hermano y hace unos dias le propuse que si queria tener a dos mujeres con las que hacerlo. Al principio a el le extraño el ofrecimiento pero, al decirle de que esa otra chica era nuestra prima Monica, a el se le ilumino la cara… -Te gusta el trato, Juanje? -Si ya lo creo Eva…mmm…dos mujeres para mi. A mi tambien me gusto la idea y no estaba nada preocupada a fin a cabo, la otra mujer era nuestra prima. Un sabado por la mañana lo preparamos todo. Ella vino por la tarde, estuvimos cenando y luego nos pusimos a ver la tele. Entonces le giñe un ojo a mi hermano para que supiese de que era el momento de iniciar el » juego » Nos fuimos al dormitorio del ordenador y empezamos a mirar paginas. Al princio, solo fueron paginas normales pero poco a poco, comenzamos a ver paginas de sexo. Mire a mi prima y creia que ella iba a salir de alli, pero no, se quedo mirandolas y incluso nos pidio que les enseñaramos mas. Al cabo de un rato, tanto mi hermano como yo, comenzamos a ponernos calientes. Miramos a nuestra prima y vimos como de vez en cuando, ella tambien se tocaba entre las piernas y las tetas. Viendo que ella estaba casi preparada, mi hermano saco un juego en una pagina y nos dijo… -Oye chicas, ¿quereis jugar a este juego…? Yo ya sabia cual era pues el y yo ya habiamos jugado varias veces pero, mi prima lo desconocia asi que le dijo… – ¿De que se trata? – pregunto – Es un juego que me han dicho es muy divertido – contestó – ¡ es el strip-poker ! Hubo unos segundos de silencio….. – ¿que es eso? – preguntó intrigada mi prima – ¡Muy fácil! – respondió eufórico Juanje. Es un juego de cartas…tu no has oido hablar de el, Monica? -Si, si se que es el poker… -Pues eso prima, es igual que el poker pero, con la diferencia que si se pierde hay que quitarse un prenda… -Desnudarse…? -Eso es.Cuando se pierde pues la chica del ordenador se quita una prenda… Yo para calentar mas el ambiente, le dije a mi hermano que yo estaba de acuerdo. Otro silencio….. – ¿Tú estas loco? – le dijo mi prima. – Estas de broma, ¿verdad? – le dijo de nuevo. – Y ¿por qué no? , ya nos conocemos hace tiempo como para asustarnos, creo yo. – contestó muy convencido. -Si Monica, ademas es solo un juego… -Ya lo se Eva…pero es que… – Mira, Monica, pra que veas, yo os dejo ser las » jefas » y cuando lo deseis, paramos el juego y no se hable más, pero creo que podríamos intentarlo, puede ser divertido. Despues de un rato… -De acuerdo, vamos a jugar… -Muy bien, prima…jugamos aqui en el ordenador o nosotros tres solos…? Y cuando creia que iba a decir alli mismo, mi prima le dijo… -No Juanje, vamos a jugar los tres solos, con cartas de verdad… -Muy bien…asi sera mas divertido… Pusimos unas mantas en el suelo, unos cojines y nos pusimos a jugar. El juego empezó sin mayor transcendencia y fue yo la primera que perdi. Sonreí, me puse en pie y me quité uno de las sandalias de tacón que llevaba, mientras la hacia girar en mi mano cantando el ¡tariro, tariro!. La cosa era divertida, mucho más que una partida de trivial. A todos nos producia aquello una risa nerviosa. El juego se puso más interesante cuando Monica se tuvo que quitar una prenda a elegir entre sus jeans ajustados o su camiseta blanca de tirantes. Optó por ésta última, se puso en pie y sacó lentamente sobre su cabeza aquella camiseta. Sus tetas se movieron al compás de sacar los brazos. Se quedó en pantalones y en un sujetador color rosa palo que le sujetaba mínimamente sus enormes pechos. Parecía que ella y todos nos íbamos animando con aquel juego. Luego Juanje perdio y se despojó de su camiseta. Su torso es musculoso, bien depilado, pues practica natación, tiene una enorme espalda, unos brazos fuertes y ademas es muy guapo, vamos, imaginaos como esta mi hermano…buenisimo. Otra partida y fue cuando me tocó a mi quitarme el vestido que llevaba. Aquel vestido me sentaba realmente bien. Me puse en pie y me fui quitando uno a uno los botones, mientras meneaba las caderas con un ritmo muy insinuante. A Juanje, le encantaban aquellos movimientos, se le salían los ojos de las órbitas. Despues de soltarme todos los botones y continuando con aquel baile, me puse de espaldas y me fui bajando el vestido que fue cayendo por mi espalda, hasta dejarlo caer al suelo. Mi ropa interior era blanca y ajustadita. Me dí la vuelta y Juanje se quedó con la boca abierta. Posiblemente esté mal que yo lo diga, pero estoy bastante bien, al menos el cuerpo me gusta cuidarlo y resaltarlo. Me tumbé recostada con cierta sensualidad y continuamos jugando. Siguiente jugada y de nuevo, perdio mi hermano, asi que se quito los apntalones.Se fue bajando la cremallera de la bragueta poco a poco, y dándose la vuelta y sacando el culete se despojó de los pantalones. Llevaba unos calzoncillos de raso que yo le regalé de tipo boxeador, negro ajustado, modernillo, y que tenía debajo un paquete enorme. Yo creo que estaba empalmado. Miré hacia mi prima Monica y le sonreí. Después me perdi yo de nuevo y tenia que quitarme otra prenda y solo tenía dos opciones: quitarme las braguitas o el sostén, y fue por este último por el que me decidí. Siguiendo el ritmo me llevé las manos a la espalda, solté el broche y me saqué el sujetador de los brazos aguntandolo sobre mis pechos. Todos querían verme las tetas y levanté de golpe mis brazos, cayendo el sostén al suelo y dejándose ver mis tetas botando. No son excesivamente grandes, pero si bien puestas. Yo se que a mi hermano le encantan, le entusiasman, no había más que verle la cara. Seguimos jugando y esta vez perdio mi prima.Nosotros dos, queriamos saber si mi prima continuaria con el juego o simplemente se rendia pero no, decidio seguir el juego.Se quitó muy despacio su ajustado pantalón, y enseñando sus bonitas piernas, ya que Monica es muy hermosa, con una cara muy dulce, pelo largo rubio, labios carnosos, grandes tetas, cinturita, buenas caderas y espectaculares piernas. Mi hermano no le quitaba ojo, y no era de extrañar y aunque algunas veces la había visto en ropa interior nunca habia tenido la oportunidad de verla tan cerca y eso, lo calentó mucho. Nos hizo a los dos un baile erótico en el centro de las mantas y se quedó solo con su ropita interior rosa. Otra jugada y de nuevo perdi yo…si, es que no soy muy buena jugando. Bueno, ya solo quedaba quitarme la única prenda que llevaba: mis braguitas blancas, que ya se empezaban a humedecer con aquel ambiente. Me puse en el centro, y girando sobre mi misma, me fui bajando las bragas lentamente, enseñando mi culito, mis caderas, dejándolas bajar por mis muslos, por mis rodillas y…. ¡zas! me las saque. – ¡ guau ! – dijo mi hermano Juanje Mi cuerpo que yo cuidaba a base de mucha gimnasia estaba muy bien proporcionado, y aun continúa estándolo, me cuido mucho y me gusta lucirme, un pelo moreno, largo y liso, boca muy sensual, tengo bonitas tetas, bonitas piernas y culo redondo y respingón. Mi hermano y mi prima disfrutaron de mi desnudez. Me volví a mi cojín y me senté de lado dejándo a la vista mi sexo con las piernas ligeramente entreabiertas. Noté como a Juanje le crecía su ya dilatado paquete bajo el slip negro. A mi me encantaba ponerle cachondo. A continuacion mi hermano Juanje fue el siguiente en despojarse de su única prenda el calzoncillo, que se bajó también lentamente ante la mirada de todos y al hacerlo saltó su pene supererecto, botando sobre aquel calzoncillo, se le notaba muy excitado, quizás por mi baile ó por el de mi prima. Monica me miró sonriente , se iba animando paso a paso y se le veía muchísimo más caliente. Solo había que ver como se dejaban ver sus erectos pezones tras el diminuto sostén. Juanje tenía su miembro como una estaca , deseoso de ser devorado. -Joder Juanje…como estas ! ¿eh Monica…? – dije. -Si prima…joder…ya lo veo… Yo vi como los ojos de mi prima se clavaban en la verga de mi hermano.Despues, el me besó ardientemente en los labios y ocupó su lugar. Aquello a mi prima, le sosprendio muchisimo de que mi hermano me besara en los labios pero como ya los tres estabamos casi desnudos, no dijo nada y seguimos jugando Total, que Juanje y yo quedamos despelotados, ya solo quedaba mi prima por quitarse sus braguitas y el sujetador. Y eso ocurrio Perdio ella, se puso de pie, lanzó una dulce sonrisa a nosotros dos y en el centro de la sala se quito lentamente el sujetador rosita, dejando al aire sus hermosas y grandes tetas. Juanje se ponía vizco, mirando aquellas tetas. Pero lo bueno es que ella siguio desnudandose sin importarle ya el juego, asi que siguio con su particular » strip-tease «. A mi hermano, Juanje, se le ponía su verga como a un toro mientras la sensualidad de Monica nos electrizaba a los dos. Tras unos pases por delante de cada uno de nosotros, prácticamente se arrancó las bragas dejando ver a todos a una preciosa mujer completamente desnuda. -Preciosa…Tia buena ! – le gritó mi hermano. Que guapa estaba, con una carita tan dulce, con aquel cuerpo moreno, tan cuidado, sus bonitas tetas, sus largas piernas, su vientre liso y con el vello del pubis bien recortadito. No era de extrañar que mi hermano estuvieran como un lobo. Despues de quedarnos en pelotas los tres dijo mi prima… – ¿Y ahora que…? Entonces, me eche sobre mi hermano y comenzamos a besarnos y a manosearnos los cuerpos. Mi prima al ver aquello, se quedo alucinada pero luego, se unio. Alli en las mantas estabamos tres cuerpos desnudos revolcandose, tocandose, besandose en fin una orgia sin control. De pronto, mi hermano le dijo a mi prima… -Monica, ¿quieres hacerme una cosa…?…es que lo estoy deseando -Bueno…primo… Hubo unos segundos de silencio y al fin dijo – ¿Que quieres…? -preguntamos las dos. Y mirando con ardiente deseo a Monica le dijo: -¡Que me hagas una buena mamada ! – ¿Queee? – saltó Monica asustada mirándo su empinada verga. – Pues que quiero que me la chupes, eso es lo que quiero.- respondió. Monica no podía creerlo y yo tampoco, ya que no nos lo esperábamos tan pronto.Ella se quedo sin palabras con la proposicion de mi hermano.Yo, la verdad, es que sí deseaba que se la chupase a mi hermano, quería verle disfrutar con mi prima, con su hermosura y con sus labios. -Joder Juanje, primo…tu sabes lo que me estas pidiendo…? -Pues claro que lo se…ademas tengo unas ganas Entonces, yo para calmar a mi prima, la abraze y le dije que tranquila que no pasaba nada y que ademas se le veia en la cara que lo estaba deseando de como le miraba a mi hermano su verga. Monica no podía creer lo que estaba ocurriendo pero, se levantó, acercandose hasta mi hermano, se arrodilló frente a él, se abalanzó sobre la erguida verga y la cogió con su mano suavemente.Monica me dirigió una mirada a modo de aprobación y yo que estaba muy cachonda asentí. Se retiró su rubio pelo hacia atrás y comenzo a chupar los huevos de mi hermano con frenesí, mientras con su mano subía y bajaba aquel nabo tieso. A continuación y cogiéndolo por la base, empezó a besar y a chupar por todo lo largo de aquel poste, para luego dar pequeños besitos en el glande, mientras con su otra mano acariciaba el pecho de Juanje y él acariciaba el cabello de ella. Monica siguió besando el capullo mientras le sonreía con cierta picardía, y sacó su lengua para chupar con mayores ganas. En ese momento yo sentía entre celos, rabia, excitación, de ver aquella escena en la que mi prima le comía le chupaba la verga a mi hermano, algo que nunca me había sucedido. De repente Monica bordeó con sus carnosos labios la punta de aquel nabo y empezo a subir y a bajarlos suavemente hasta que llegó el momento de metérsela hasta dentro. Él daba grititos de placer a modo de aullidos, y ella seguía con aquella operación que desarrollaba con mucho estilo; sacaba y metía aquel falo en su boca mientras Juanje resoplaba… -Eso es…Monica…aaauuuhhh…chupalaaa -Que verga tienes…mmm…primo… Monica sacó la polla de su boca, agarrandola con la mano, levantó la cabeza y se incorporó de rodillas con

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MmetalchonoLv1· hace 2010 dRelatos

Tu cabeza entre mis piernas

Post anterior Post siguiente Compendio II Les prometo que todo empezó inocentemente. 0_0 Como ya saben, mi mejor amigo se desvive como esposo. 😆 Porque cocina, hace las camas, lava la ropa y cuida a las pequeñas. (Dejándome a mí el cuidado de mi Alicia mágica, que se porta excelente cuando hago clases) XD Y es que cuando teníamos juntas con mis compañeros, me hacía sentir recontra orgullosa. 😤 Porque mientras las parejas de mis compañeras tomaban cervezas y hablaban de deportes, mi mejor amigo o andaba cooperando en la cocina o andaba preparando su arroz frito súper legendario. O.O Y lógico que le preguntan por qué cocina tan rico y cómo puede cortar las cebollas, zanahorias y ajos tan finito y tan rápido. XD “Es que yo aprendí acocinar, pensando que si algún día se enfermaba mi esposa, no podíamos quedarnos con hambre. Y lo mismo pasa con la loza, la ropa de la casa y el aseo del baño.” XD Y yo, aparte de quedar roja como semáforo y sintiéndome toda una winner entre todas mis amigas, también sé que a mi mejor amigo le llegan a salir ronchas si ve la casa muy desordenada. 😂 Pero también, con 7 años de felizmente casada (y casi 9 de conocernos y ser amigos XD), lo he ido conociendo más y más todavía. OoO Porque yo le cuento a mi mamá que ni siquiera peleamos. XD O sea, yo soy de las que se saca la ropa, tirando los sostenes y calzones hasta donde caigan, mientras que mi mejor amigo es de los que se asegura bien que todo esté ordenado, planchado,bien colgado y sin arrugas. 😂 Y como papá, es excelente, porque el pobrecito juega con sus consolas (su único vicio) recontra preocupadísimo, pensando que se le va a pasar la hora descuidando a nuestras hijas. (Tremendo contraste con mi papá, que ni siquiera se preocupaba que sus amigos borrachines nos terminaran violando a mi mamá, a mí o mis hermanas :/) 😭 Pero también, sé que trabaja súper duro y le trata de poner la mejor cara a las pequeñas, para que no sientan su cansancio. T.T Nos prepara la cena, las acuesta, les cuenta un cuento y cuando quedamos ahí solos los 2, se desarma y me pide apoyar su cabeza entre mis piernas. 😊 Las primeras veces, me pedía si le podía “ayudar a dejar de pensar” (No porque sea tonta, pero porque conozco a mi mejor amigo y sé lo mucho que le da vuelta a sus ideas :/) Y obvio que me daba ene pena. 😭 Porque por primera vez, veía a mi mejor amigo poniendo ojitos chinos de dolor y de cansancio, de lo mucho que le dolía la cabeza. Entonces, lo único que hacía era hacerle cariñito en la cabeza, para que se fuera tranquilizando de a poco. 😆 Y de verdad, sabía que eso le ayudaba, porque mi mejor amigo es súper cariñoso. XD Pero de tanto cariño, de tanto cariño, me empecé a fijar más en él. :P Porque mi chico es archi parecido al príncipe de “Cenicienta” (la de los monitos XD). 😛 O sea, pelito negro súper cortito y bien cuidado. Un pecho de superhéroe ancho y contundente. 😍 Una carita preciosa, siempre afeitada y perfumada rica. XP Y para rematarme, esa manía suya de vestirse de traje para la oficina. (Aunque igual trabaje desde la casa) :F Que le hace ver un papito archi recontra rico y elegante. 😍 Y o sea, verle el paquete a mi esposo igual sigue siendo una tentación, aunque nos demos todas las noches como bombo en fiesta. Porque es una cosa que aunque “esté tranquila”, igual se le marca en el pantalón. XD Así que podrán imaginar que poco me faltaba trepar las paredes de puro querer correrle mano… 😈 Pero a mi mejor amigo, le pasaba igual. 0o0 Porque él me dijo que mi falda siempre huele rico. (Aunque él me las lave XD) 😍 Y que mis muslos son tan frescos. Y que mi sexo estaba tan cerca de su boca, que por poco no se aguantaba… XD Entonces, la que disparó primero fui yo. 😈 Porque una noche que estaba de lo más calmado (para variar, en el sofá del living… XD), le empecé a correr mano entre las piernas. 😆 Al principio, como que se resistía, porque mi amigo de verdad, verdad se relajaba con el cariño que le hacía en su cabeza. Pero lo que era yo, estaba ya demasiado caliente… XD (En serio, llevábamos harto tiempo haciendo eso unas 3 veces a la semana y mis manos ya tenían vida propia…) Así que se le agarré por encima del pantalón. 😩😫 O sea, imagínense tener una botella gorda y larga, entremedio de las manos, que a duras penas la puedes agarrar y ver cómo de poco a poco, se va poniendo más grande, más dura y más caliente. 0.0 Les digo, yo de veras, de veras, de veras andaba con el antojo de sacársela del pantalón y darle una mamada de antología. 😈 Pero por otro lado, tampoco quería perderme su carita preciosa, confundida, sin saber qué pasaba. “¿Qué haces?” Me preguntó con un suspiro. “¡No, si te estoy haciendo que te relajes!” le respondí yo, meneando como viciosa… 😵  😲 “Pero es que me duele la cabeza…” me dijo él, sacudiendo su carita para aguantarse lo más que se pudiera. “La de arriba…” me dijo, apuntándosela con las manos. XD “No, tú tranquilo. Si lo hago para que te calmes…” le respondí, apenas inflándolo, porque estaba enfocada, enfocada en mi labor. 😫 😖 Al final, que lo empecé a sacudir y a sacudir, hasta que se retorció y lo botó todo. 0.0 Y yo, ahí… :F Caliente como perra y con el olorcito rico y tentador en mi mano, pensando y pensando cómo poder doblarme para terminar de chupársela y tragarme todo ese juguito rico. XD Pero no pasó mucho para que él tomara revancha. 😈 Fue un día que me puse a ver un show de música en la tele y andaba con una faldita blanca, súper liviana, que me llega hasta las rodillas. Y bueno, yo, más pendiente de la tele que de mi mejor amigo, que no me di cuenta cuando giró la cabeza. 😳 “¡Uy, que hueles tan rico!” empezó él, oliéndome la falda. XD “¿Qué estás haciendo?” Le pregunté, muerta de la risa. “Te dije que la luz me molesta… y al menos, aquí, la vista es más interesante.” “¿Por qué?” “¡Tú sabes!... tus pechos… tu rostro… podría quedarme viéndote toda la tarde.” 0.0 Yo, roja como semáforo. Y me levantó la falda… 😏 “¿Qué haces ahora?” le pregunté cuando escondía su cara debajo de mi falda. “Nada. Te dije que la luz me molesta…” me mintió juguetón. 😈 Pero yo sabía que estaba mintiendo. Porque su respiración se sentía peligrosamente tibia entre mis muslos. 😫 “Peeero… es que déjame ver la tele…” le imploré, sintiendo que me empezaba a mojar por lo que se me venía. “Pero si no estoy haciendo nada…” me dijo el mentiroso. 😱 Y yo ahí, apretando las piernas lo más fuerte, para que él no se metiera. “Oye, qué bonito calzón tienes…” le dijo el lobo a caperucita. 😰 “¡Por favor, no! ¡Que de verdad quiero ver la tele!” le supliqué, casi poniéndome a llorar. T.T “¡Tú ve tele tranquila, que yo me entretengo aquí!” 😩 😖 ¡Y zas! Que me da un lengüetazo con su lengua caliente por encima del calzón. 😩😫 O sea, por una parte, qué alivio que me dio. XD Porque claro, me aplastó mi botón hinchado y me lo zamarreó con su lengua loca. :/ Pero por otro, ¡Qué rabia! Porque él sabe que me gusta mucho ver ese show todas las semanas. 😠 “¡Pórtate bien!” le dije, levantando un poco las piernas… PERO LE APEGÓ MÁS LA CARA A MI SEXO… 😦 “Pero si te dije que puedes ver tele tranquila. Te estoy ayudando, porque algo se está mojando aquí…” :O Y zas, que me vuelve a lamer. 😩😫 Y esa cosa que tengo con mi chico. Que es como un “juego de pulso”, que quién se aguanta más antes de venirse. 😆 Porque yo lógico que le doy su buena mamada los domingos por la tarde, mientras las pequeñas duermen la siesta. Porque claro, él aprovecha de ver documentales y noticias en la tele. Y ahí la paso yo, unas 2 horas chupándosela a vista y paciencia de mi mejor amigo. 😆 Pero cuando él me lo hace a mí, al toque hace mis ojitos palpitar. 😩😫 Porque me da una de esas lamidas profundas que de verdad, me mueven el calzón y alcanza a meter su lengua tibiecita en los labios de mi conchita. Y después, de nuevo, me da una lamida más profunda todavía, con sus ruidos obscenos por chuparme los juguitos… 😩  😖 Y lo peor de todo es que yo aprieto mi mandíbula y afirmo con todas mis fuerzas las lágrimas de gozo. Porque sé que si se me escapa un solo gemido, pierdo el juego. 😱 Y lo peor, peor de todo es que mi cuerpo me traiciona. XD Mis pezones los sentía durísimos y calientes… Y zas… O_O Otra lamida profunda, que me sacude entera y hace mis ojitos palpitar. 😵  😲 Y le va dando, le va dando, le va dando… Hasta que se empieza a tomar mis juguitos como si fuera miel. 😖 😖 Entonces, me levanta la falda y me mira a los ojos… O.O Y siempre, me acuerdo de las conversaciones con mi prima. Porque ella dice que mira “Con ojos de coger…” (Y acento cargado de español de Madrid, ¡Ostias! XD) 😂 Y lógico, cada vez que lo hablamos, se pone toda nerviosa. Porque ella dice que soloc on mi chico le da ese nerviosismo de que “te van a coger bien cogida…” XD Y obvio que yo la entiendo. Porque a esos ojos, tampoco le puedo decir que no. 😍 Y ahí, me tomó de la cintura y me apoyó en el apoyabrazos del sofá. (Obvio, a esas alturas, me importaba un maní ver la tele XD) Se suelta el pantalón y se la puedo ver… 😱 Y es que, o sea. Cuando conversamos “como amigos”, yo le digo que mejor, no nos arriesguemos y que tengamos otro bebé después de la pandemia. :/ Pero cuando él se baja el pantalón y se la veo, me quedo sin palabras y tensa y expectante a lo que se viene… 😏 Y cuando me la mete y me la saca unas 2 o 3 veces, pienso que es mejor esperar a lo que sea… Y así fue esa vez conmigo. 😫 😖 Porque a la primera estocada, se metió despacito hasta tocar mi cérvix. Y yo estaba waaa… 😱 Porque la mete lento, profundo y caliente. Y cada vez que avanza profundo y se detiene, marca un puntito de gol. 😵  😲 Y esa cosa que cada vez, se va metiendo más rápido… Más rico… :P Yo estaba en la luna de otro planeta. XD Y cuando me descubre los pechos y me los empieza a apretar… XO Poquito más me faltaba para gritar de felicidad. 😫 😖 Y esa cosa que te vienes. Y te vienes. Y te vienes otra vez. -o- Y no sabes si tienes varios orgasmos seguidos o uno solo increíblemente bestial, es notable. 😩  😖 Y cuando sientes que tu chico ya se viene. Que le falta poco. Que por dios, que casi ya llega y va a acabar, no te la saca nadie. 💦 💦 💦 💦 Y sientes tu vientre todo caliente, con ese juguito de la vida. Y te das cuenta que quedaste toda chascona y babosa, con los pechos al aire y que por si alguna razón, cualquiera de mis niñas se despierta, no sabes qué explicarle. Y de repente, lo miras a los ojos de nuevo… 😍 😍 Y vas sintiendo (Todavía adentro de ti…XD) que ese bastón poderoso todavía quiere más… Me deja con la boca toda jugosa y unas ganas locas de irme a acostar con mi mejor amigo YA… 😏 Así que eso. Ahora, empiezo de nuevo a hacer clases. Y él vuelve de nuevo a hacer teletrabajo dentro de unos pocos días. Pero estoy contando los días para que me pida descansar su cabeza entre mis piernas. 😉 Post siguiente

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AAnahistoriasLv1· hace 2013 dRelatos

Mi compañera me inicia en el sexo lesbico

No me gustan las mujeres, pensaba hasta anoche. Es decir siempre le tuve cierto recelo a tener sexo con una persona de mi mismo sexo, además de que tengo novio, lo amo y si bien a veces hay dificultades, lo paso genial en la cama con él. Pero aquella noche fue diferente, aquella noche no sé qué fue lo que me pasó. Por unos asuntos del trabajo, tuve que pasar la noche con Sheila, una compañera del trabajo, teníamos que adelantar papeleo de forma urgente. Ella no me caía muy bien que digamos, pero para hacer más amena la situación acompañamos la tarea con un vino. Un poco más “sueltas” por la bebida comenzamos a conversar. Me preguntó sobre mi novio, le conté de él, me pregunto cómo era en la cama, si alguna vez me había dado un orgasmo. -¿Alguna vez? Pocas veces, él es muy mecánico para eso. -Puedo enseñarte y mostrarte como se llega al orgasmo… Ambas estábamos algo tomadas y ella no dejaba de mirar mis senos y eso me gustaba. No eran ni grandes ni pequeños, más bien medianos, pero los de ella eran gigantes junto con su trasero; redondo, perfecto, firme y grande. Eso sí, mi retaguardia no tenía nada que envidiarle a la de ella. Se acercó a mí y comenzó a darme besos en el cuello. Se me hizo raro, pero por alguna razón no quería que parara, así que no le dije nada. Ese vino algo tenia, empezó a darme muchas ganitas me arreche y el deseo comenzó a invadirme. Ese beso que me dió Sheila en mi cuello me erizó la piel, se me olvidó el disgusto que me producía el ver a dos mujeres teniendo relaciones. Me solté y me deje llevar por las ganas de ella. Ella se dio cuenta y se acercó por delante y mirándome fijamente se quitó la blusa y sus senos quedaron libres. Ven, toca, me invito. Acaricie sus enormes senos de puntas grandes y chupos enormes que me decían ven chúpame. Me dio gusto hacerlo, agache se las besé, dándole suaves mordisquitos a los pezones. Era la primera vez en mi vida que estaba metida en semejante rollo, sentía que le gustaba cerraba sus ojos y se le veía el placer en su rostro Sus manos buscaban mi entrepierna. Metía su otra mano en mi brasier y sus dedos acariciaban mis pezones. Sentí su mano encima de mi tanguita, me frotaba y me encantaba, mi novio era el único que llegaba hasta a esa zona íntima y placentera. Era una experiencia nueva para mí y me encantaba, sentía más placer, que cuando mi pareja me tocaba. Sus dedos más suaves más ligeros más rápidos sabía exactamente dónde dar placer, lo encontraba y me gozaba, también busqué desesperada su vagina debajo de su calzón, la sentí mojada queriendo ser tocada; un placer fuera de lo común. La sujete contra la pared y le hundí mis dedos en su frondosa chocha. Suspiró rendida a mi merced y seguimos el ritmo del morbo yo manoseando sus deliciosos senos. Ella y yo tocándonos nuestra mojada chochita.. Sentimos un ruido afuera escuchamos unos pasos que salían presurosos, sentimos que alguien nos miraba, salimos sigilosamente, no vimos a nadie, pero nos despedimos fríamente el susto nos quitó las ganas de seguir. Pero esa noche supe que esto iba a continuar.😉😉

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22003zorroblancoLv1· hace 2013 dRelatos

Caluroso Verano

Por fin llegaron las vacaciones, por fin los días libres para hacer lo que te viniese en gana, por fin pasar horas y horas frente a la videoconsola para acabar ese juego que durante el curso se te resistía, por fin llego el verano, el cálido verano, el caliente verano. Por aquél entonces yo había terminado el instituto y recién cumplida la mayoría de edad el próximo año iría a la universidad. A mi edad aún era virgen por lo que solía entregarme a los placeres solitarios que todo buen chico conoce para soportar el calor y la calentura. Y ahora, con las vacaciones, con mucho tiempo libre y con mi madre trabajando durante la mañana, ¡las pajas se multiplicaban por diez! Algo normal cuando la edad es pura hormona en ebullición y tienes tiempo y soledad para hacerlo. Películas porno y revistas me servían de inspiración y me hacían disfrutar de mi pasión privada, cuando no la pura imaginación de hacerlo con una vecina, con el recuerdo de una profesora pasada, con alguien que simplemente viste por la calle y te gustó. Hasta que un buen día llegaron las vecinas, eran madre e hija. La chica no estaba bien, eso se no taba a la legua y aunque ya era mayor de edad casi no hablaba, apenas respondía con monosílabos o frases cortas: “si”, “no”, “agua”, “hambre”.... Más tarde mi madre me contaría que le ocurrió algo al nacer y no llegó a desarrollar bien el cerebro. Por lo demás la muchacha era muy simpática y se reía mucho, le encantaba verme jugar a la videoconsola y se lo pasaba también muy bien probando ella, aunque no hablase mucho, entendía todo lo que se le decía. Me caía bien, se la veía muy tierna y cariñosa, aparte de que estaba buena, tenía el pelo rubio, un poco rizado y unas tetas pequeñas y redondas, su culo también era muy redondito. Yo era hijo único, mi madre enviudó algo joven, así que nunca supe lo que era tener un hermano o hermana. Desde entonces los dos vivíamos solos. A los pocos días de llegar la vecina me pidió que cuidase de su hija esa mañana, mientras ella iría al ayuntamiento a arreglar un asunto de recibos de la casa que tenía pendiente. Así que nada, me puse a jugar con ella a los videojuegos como cada tarde que se juntaban nuestras madres para tomar café y simplemente charlar. Pasaron un par de horas y comencé a aburrirme, el juego era muy difícil y no conseguía pasar de una pantalla, fue entonces cuando ella me dijo que quería “hacer pipí”, así que le me levanté y le indiqué donde estaba el baño. Me picó la curiosidad y me quedé mirando en la puerta. Ella no pareció darle importancia y delante de mi se bajó las braguitas deslizándolas por sus muslos hasta las rodillas y se sentó para hacer el pis en la blanca taza del váter. Yo asistí atónito al espectáculo y por mi mente pasó en aquel instante la idea de verle el coño, yo nunca había visto uno en directo, pero me daba pena aprovecharme así de ella, que era pura inocencia y parecía no entender aún de estas cosas. Así que no hice nada y me quedé mirándola mientras esta se levantaba y se limpiaba con un poco de papel higiénico. Aún con todo el simple espectáculo de ver sus muslos blancos desnudos desde el lado y cómo ésta se limpiaba me pareció muy excitante, luego se subió las braguitas y se volvió conmigo al salón. Un rato más tarde fui yo al servicio y cuál no fue mi sorpresa cuando vi que mientras mi chorrito amarillo se perdía por el blanco nacarado de la taza del váter, unos ojos me espiaban. ¡Era mi invitada! ¡Que se había venido detrás de mi sin yo advertirlo y ahora miraba mi pito mientras yo hacía pis y lo señalaba y riéndose decía: "tu pito"! La verdad es que me dio un poco de vergüenza y hasta me debí poner colorado. Cuando terminé me volví con ella al salón, pero a partir de este momento por mi mente no dejaron de pasar ideas para engatusar a mi vecina y hacer guarrerías con ella. Me estaba poniendo súper cachondo y tenía el pito como una alcayata. — Luisa, ¿quieres verme otra vez el pito? —le pregunté dejando de jugar. Ella sonrió pero no dijo nada. Sin resistirme más me levanté y ni corto ni perezoso me bajé las bermudas y los calzoncillos, dejando al aire mi querida y dura alcayata. Luisa se rió y volvió a señalarlo y a decir " tu pito". Entonces cogí su mano y la acerqué poniéndola encima. Ella seguía riéndose mientras con la otra mano se tapaba la boca, pues parecía que le diese vergüenza el tocarlo. El caso es que con el toqueteo me emocioné pensando en cumplir mi sueño de aquel entonces de echar un polvo. Después de todo, ¿qué malo tenía?, ella era mayor que yo en edad y no parecía disgustarle aquellos  juegos. Me senté junto a ella y comencé a acariciarle sus tetas, estaban blandidas y suaves. Ella me miraba y sonreía dejándose hacer. Y yo no me lo creía, ¡un cuerpo femenino sólo para mí! Le subí la camiseta y le vi el sujetador blanco, sencillo pero precioso. Entonces le acaricié los pechos por encima y me puse como una moto por momentos. Intenté desabrocharle el sujetador, pero luego pensé que si volvía su madre no me daría ni tiempo a volver a ponérselo así que desistí de quitárselo. Así que le bajé los tirantes y conseguí bajárselo un poco y verle los pechos desnudos, con sus peuqeños y sonrosados pezones. Recuerdo que se los besé y creo que también se los lamí tímidamente con la punta de la lengua. Esto le hizo reír, pues parecía que le hacía cosquillas. Luego me decidí a levantarle la falda y acaricié sus muslos blancos y suaves, ella seguía sin protestar, lo que me animó a separar sus muslos para verla mejor. Sus braguitas blancas, de algodón lisas, donde su coño se podía intuir bajo la tela, con un montón de pelos en su pubis. Lo palpé allí mismo y efectivamente al tacto noté lo esponjoso de su vellosidad. A estas alturas ya, ¡estaba que me salía! Pero justo en el momento sonó el timbre de la puerta y rápidamente di un respingo y salté del sillón. Con mi corazón a punto de salírseme por la boca. ¡Si no llega a ser porque la cerré la boca intentando tragar saliva se me escapa! Me relajé un momento, mientras Luisa gritaba: ¡mamá, mamá! Y salía disparada por el pasillo. La dejé ir y me recompuse, poniendo la mejor de mis sonrisas y disimulando con una mano en el bolsillo de mi pantalón salí a su encuentro. Cuando la vi, Luisa ya había abierto la puerta y se abrazaba a su mamá. La saludé y entonces ella me dio las gracias por cuidar a su hija. Entonces me invitó a acompañarlas para tomarnos un refresco en su piso y aunque rechacé amablemente la oferta, sintiendo que mi badajo aún palpitaba en mis bermudas, pero ella me cogió del brazo y me sacó literalmente de mi casa, así que no me quedó más remedio que irme con ellas, seguramente colorado como un pimiento, temiendo que notase mi erección. Ellas dos también vivían solas, su marido se había divorciado de ella hacía muchos años, me contó. Puso algo de picar y unas bebidas bien fresquitas y nos sentamos a ver en la tele al Arguiñano cocinando. Entonces la madre aprovechó para ir a cambiarse y volvió ataviada con una blusa bastante transparente y unos shorts que mostraban sus largas y turgentes piernas morenas. ¡Esto me puso en alerta! No podía evitar dejar de mirarle sus tetas, con su sujetador blanco transparentándose bajo la blusa y creo que ella se dio cuenta más de una vez y aunque no dijo nada no paraba de sonreír y no pareció molestarle. Por la tarde nos bajamos a la piscina con mi madre y la suya y allí jugaba con Luisa en el agua. Estábamos solos pues era el mes de agosto y casi todos los vecinos estaban de vacaciones en la playa. De modo que teníamos toda la piscina para nosotros, así que me dediqué a acariciarle el culo disimuladamente bajo el agua y me atreví incluso a palpar su entre pierna cuando nuestras madres no miraban. Ella disfrutaba jugando conmigo, así que estábamos súper bien juntos y eso creo que sí era evidente para nuestras madres. Por la noche cené y me fui a dormir rápidamente, hasta mi madre se sorprendió, pues normalmente me iba a la cama muy tarde y nos quedábamos juntos viendo la tele. Pero hoy tenía muchas pajas atrasadas y me corrí como nunca rememorando las excitantes vivencias del día. Al día siguiente eché en falta a mi vecina así que fui yo a visitarlas y nos fuimos los tres al centro. Mis vecinas eran muy simpáticas y hospitalarias conmigo así que yo les correspondía con chistes y locas ocurrencias de la edad. Recuerdo que la madre estaba bastante buena, especialmente me gustaban sus enormes pechos, y sus largas piernas, pues Elisa era una mujer bastante alta, como su hija. Encima le gustaba vestir con ropa ajustada, transparente y escotes pronunciados. Total que le dediqué más de una de mis masturbaciones solitarias en aquellos días. Esa noche también salimos todos juntos a cenar a un burguer y tras la cena nuestras madres se quedaron viendo la tele en casa de Elisa, mientras yo conseguí llevarme conmigo a Luisa a la mía, para: jugar a los videojuegos —les dije— y quedaron conformes. Cuando entré en casa mi excitación era máxima, el estómago me hacía cosquillas mientras pensaba en un plan para saciar mis ansias de sexo con Luisa. Le puse un juego facilón que tenía y le dejé el mando para que ella jugara. Mientras, yo me coloqué en su espalda sentado en mi cama y dese atrás la abracé. Comencé por a acariciar sus pechos, palpándolos suavemente, buscando con mis yemas sus pezones en las puntas. Luisa reía pues decía que le hacía cosquillas. Luego bajé mis manos y acaricié sus muslos desnudos, subiendo las llevé hasta sus inglés, cubiertas por unos pequeños shorts de vaqueros recortados, yo quería palpar allí pero los éstos me lo impedían, por lo que volví a sus pechos, pero esta vez deslicé mis manos bajo su camiseta y a flor de piel recorrí su barriguita hasta coger sus pechos menudos y sensuales. Su sujetador impedía que pudiese cogerlos bien, así que con dificultad luché por quitar los broches a su espalda, hasta que lo conseguí. Mientras Luisa, divertida reía y repetía: “cosquillas”. Cuando mis manos por fin cogieron sus pechos desnudos Luisa gimió y yo me excité muchísimo, sentí claramente sus pezones duros en mis manos, los acaricié suavemente con mis yemas y ambos nos unimos en una excitación creciente. Bajé de nuevo las manos y desabroché sus shorts. Introduje una con dificultad bajo sus bragas y alcancé la suave vellosidad de su pubis. Allí luché por que mis dedos alcanzasen su rajita entre su bello y siguiendo el rastro de humedad mi dedo corazón aterrizó sobre ella. Estaba muy excitada a estas alturas, mi dedo se mojó en su raja, pero estaba tan apretado, que apenas tenía libertad de movimiento para gozar. Luisa gemía con mis caricias, así que decidí dar por terminada la partida y colocándome frente a ella tiré de sus shorts para bajárselos. Esta cooperó y me facilitó bajárselos. Luego tiré de sus blancas braguitas y por fin descubrí su sexo, cubierto por una capa de finos bello claro. ¡Era una visión deliciosa! Me eché sobre ella en la cama y levantando su camiseta le comí los pezones, Luisa gimió de placer ante mi sensual ocurrencia. Luego fui besándola mientras bajaba por su estómago y ésta permaneció tendida, inmóvil y tremendamente excitada. Cuando llegué a su sexo besé sus pelillos, lamí sus ingles y bajé hasta la pequeña rajita que se ocultaba entre ellos. Saqué mi lengua y tímidamente la recorrí de abajo a arriba. Con tan sólo el simple roce la chica gimió más alto de lo que hasta ahora lo había hecho. Mientras yo saboreé apenas con la punta de mi lengua, su sexo. De modo que decidí hundirla un poco más en sus labios vaginales y llenarla con sus jugos para así conocer a qué sabía un coño. La sensación fue espectacular, noté un sabor amargo como a pipí y también un sabor dulce y meloso de sus jugos, decidí seguir lamiendo y comiendo cuanto saliese de allí, mientras Luisa gemía y gemía, lánguidamente tumbada en la cama de mi cuarto. Aquella noche disfruté de una comida de coño por primera vez y bebí tantos jugos que acabé saciado, al final la suave t

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JJHAIR_OHLv1· hace 2014 dRelatos

Desde la amazonía

Ella tiene una concha prodigiosa,sobrenatural, acomoda de tal modo las caderas que convierte su vagina en unaventosa de sanguijuela. Habito dos meses ya en esta selvaasfixiante, las visitas de Nataly son intermitentes, hay rumores en el colegio.Para salvar apariencias me conseguí una novia de edad legal, Bárbara; ella tiene19 años; cuando ella nacía, yo tenía su edad. Bárbara es una hembra deliciosa,los botones de su blusa apenas pueden contener el empuje de sus senos, suspezones siempre rígidos son un deleite. No obstante lo que más disfruto espermanecer dentro de su vagina. Cuando se prepara para coger, eleva la cadera,flexiona las rodillas, y como si dijera “ábrete sésamo” su coño abre su oscura bocapeluda; entra, me dice; la penetro, me rodea con las piernas y hace su magia,las paredes de su vagina ejercen presión sobre mi pija, me jala hacia dentro deella; chupa, toma aliento, vuelve a chupar con vigor; quiere tragarme, absorbermehasta su vientre. Su concha es una bomba de succión que podría correrme sinsiquiera movernos. Siempre intento besar, saborear su vagina, pero Bárbara se rehúsa.Cuando terminamos se limpia la concha con un trozo de papel higiénico, frota poratrás y delante, tira al tacho el papel y entra a la ducha. Yo me escabullo,busco a hurtadillas el papel, lo recojo, el papel está mojado con una mucosidadblanca, pegajosa y con pelos vaginales adheridos; lo huelo, olor de pescado, vegetalesen fermento, olor de hembra; guardo esos papeles y cuando estoy solo comoahora, los sacos, los huelo, rozo con la yema del dedo esa mucosidad vaginalseca que se parte en escamas, solo los vellos de su panocha continúan indemnes.Imagino, ansío su concha lejana, enfundada en su calzón rojo, en sus clasesuniversitarias. Creo que estoy enamorado de Bárbara. Mientras el agua hierve,voy colocando esos trozos de papel higiénico en una taza, voy a prepararme conellos un té…té de concha.

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Ppimediana75Lv1· hace 2016 dRelatos

visita a dermatologa c final Feliz p1 de 2

esto ocurrio el Lunes pasado,fui a la consulta con mi dermatologa sra.de 55 años buenos y grandes pechos,boca con labios riquisi mos de esos que te arrancan la cabeza de la pija si succionan muy fuerte.bueno entre a su consultorio nos saludamos con la  mano me pregunto como estaba y x los resultados de mis verrugas en el cuerpo le conteste y le pase las hojas.despues de leer todo me  pregunto si tenia mas desde la ultima consulta. quiero aclarar que las imagenes son solo ilustrativas yo algo timido  x no saber como decir balbucie,ella se avivo risa x medio dijo q me des vistiera y subiera a la camilla.disculpandose  no contar con cami solin para vestirme que lo cambio x 1 funda.comenzo a escribir y me  observaba como me desvestia hasta que quede en calzonzillo boxer color rojo lo mejorcito p vestir p la consulta.me acoste en la camilla  ella se acerco me vio puesto el boxer,y colocando su mano en mi pu bis quedando parte de su mano tocando mi verga sacate todo dijo acto seguido expreso,no importa yo te saco yo qeria mostrale la ve rruga en la cabeza del choto pero no le intereso!me acerco su boca y me paso lengua por mi boca, c su mano derecha agarro mi pija y  la estiraba,masajeaba,y c la izquierda tenia mis huevos apretados bajo a mi pija le paso la lengua y la metio toda dentro de la boca. la apretaba con los labios cerraba fuerte la boca que placer por  Dios c la otra masajeaba y apretaba mis huevos, los estiraba era  mezcla exacta de placer y dolor lo q me daba esta mujer.la saco de  su boca me observo me puteo y se metio la cabeza en su boca para morderla en su punta y la parte posterior yo sentia como se me llenaba de leche el tronco de la pija,como el conducto estaba cada vez mas hin chado de leche.asique la saque la agarre a la dra.empeze a chupar sus tetas,lamerlas,pellizcarlas,le arranque el corpiño le amase ambas tetas chupe,mordi sus pezones y gemia gemia como loca.segui bajando x su vientre hasta llegar a su tanga blanca que apenas cubria su terrible ca jeta carnosa,enorme y salido clitoris,mojada empapada,la concha la a coste en la camilla le rompi esa tanga y empeze a meter mis dedos mi lengua dentro de su agujero carnoso y caliente.gritaba gemia no  pares no pares haceme acabar soy puta tu puta haceme acabar.asi  continue cojiendola c mis dedos mis manos mi lengua ella movia la pelvis arriba abajo y me tenia la cabeza en toda su concha.cuando ella acaba  que cierra sus piernas en mi cara sintiendo todo su fluido vaginal y yo con la verga paradisima,veo,estaba la enfermera observandonos  con 1 mano en su concha y la otra en sus tetas.con la tanga abajo y sin corpiño. Fin 1ra parte ojala les guuste tiene mucho de fantasia pero es fantasia que me ronda en la cabeza

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