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#Bien Buena

Fotos, gifs y packs de Bien Buena subidos por la comunidad.

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BBrian2791Lv1· hace 21 dRelatos

Llegaron Los Hombres De La Basura…

Para mí era algo que nunca había pensado me pudiera suceder, si me gustaba el sexo, pero sin exagerar, pero desde el mismo momento en que Roberto fue hospitalizado, comencé a sentirme más excitada, que de costumbre, ante cualquier situación, por tonta que pareciera. Viendo las novelas de Tv nada más de ver a las actrices y actores besándose en la pantalla del televisor, me calentaba tremendamente. Y mientras estuve sola en casa, hubo días en que mientras veía la novela no dejaba de tocar mi vulva, en ocasiones hasta alcanzar un delirante orgasmo. Pero eso no se limitaba tan solo a las novelas, si iba en mi auto y veía a una pareja, dándose un simple beso de despedida, prácticamente mi sangre hervía por el deseo de tener sexo, pero lográndome comportar como es debido. Es más en una ocasión, tras llegar a casa de mi trabajo, vi al entrar a la urbanización a muchos perros de tras de la perra de uno de nuestros vecinos, eso bastó para que yo apenas entrase a casa, corriera para el baño, supuestamente a ducharme. Pero la realidad es que como ya mi marido estaba en casa, y en esos momentos no me podía satisfacer todavía, apenas me quité la ropa, dentro de la ducha comencé a introducir de manera desesperada casi por completo una de mis manos dentro de mi coño, hasta que después de un sin número de orgasmos, quedé bastante agotada. Cosa que me asustó tanto, al punto que fui a ver a mi terapeuta. Cuando más o menos le hable de lo que me sucedía, ella me dijo que era algo normal, que eso me sucediera, que siguiera descargando mis energías de la forma en que lo estaba haciendo, que una vez que mi marido volviera a la normalidad, yo también lo haría. Lo cierto que esa respuesta en nada me agradó, ya que apenas mi esposo recién salía del hospital y comenzaba a verse con su urólogo. Mientras que yo ya sentía, que eso de autosatisfacerme a misma, como que realmente no funcionaba del todo, porque siempre quedaba con muchas ganas, y hasta que no quedaba completamente molida, no dejaba de introducirme salvajemente, mis dedos, mis manos o algún objeto o juguete sexual, incluso en varias ocasiones me introduje una botella, dentro de mi coño, hasta calmar mis deseos. Pero una tarde en que tanto Roberto como yo recién habíamos regresado de trabajar, de inmediato me fui a dar una fría ducha, para bajar mis calenturas, mientras que mi marido se acordó en último momento, de que debía sacar la basura, y ya se le estaba haciendo tarde para ir a su cita médica, así que me pidió de favor que después de que me terminase de ducharme, le hiciera el favor de sacar la basura, ya que después de la cita, iría a ver a mi suegra, por lo que de seguro regresaría algo tarde, y el camión de la basura ya habría pasado. A medida que el agua fría caía por sobre todo mi cuerpo, y luchaba con migo misma por no comenzar acariciar mi vulva, le respondí que de inmediato, me encargaría de eso y que saludase a mi suegra de mi parte. Así que con el fin de distraer mi mente, salí de la ducha, me puse mi bata de baño, y me dirigí a la cocina para sacar la basura. Realmente no era una sola bolsa de basura, eran tres. Ya que Roberto tiene un hobby entre reparar cosas viejas y aeromodelismo. Me encontraba sacando la primera bolsa de basura, cuando llegó el camión, apenas había sacado la primera bolsa de la casa, y comenzaba a arrastrarla hasta el lugar donde sería recogida, cuando uno de los basureros, caminando hasta donde me encontraba, me dijo. Señora permita que le ayude. De inmediato le respondí que estaba encantada de que me ayudase, y tras tirar la primera bolsa dentro del camión, le dije que dentro de la casa tenía otras dos. Me sonrió, y mientras me seguía en dirección a la casa, de momento se me ocurrió pensar que de seguro me estaba observando las caderas, a medida que yo caminaba, no sé por qué precisamente instante, se me ocurrió hacer una pequeña travesura y comencé a caminar de manera algo más sensual y provocativa, contoneando mis nalgas de manera sensual, hasta que ambos entramos a la cocina. Él sin quitarme la vista de encima, tomó la segunda bolsa al tiempo que de manera algo descarada, se agarró su miembro por encima del pantalón, se lo acomodó o por lo menos eso me pareció a mí, y de inmediato salió de la cocina diciéndome que ya regresaba por la tercera bolsa, momento en que yo aproveché para preguntarle si deseaba tomarse un regreso o un jugo. Me respondió que con un refresco le bastaba, pero apenas el hombre de la basura salió con la bolsa por la puerta de mi cocina, yo salí corriendo para mi dormitorio, apenas salí de mi cocina en el pasillo que conduce a la sala, me quité mi bata de baño y apenas entré a mi dormitorio, rápidamente me puse un negligé negro, aunque bastante transparente, sin más nada de bajo, además me calcé mis zapatos de tacos bien altos y de inmediato regresé a la cocina. Me sentía como loca, de momento en mi mente me visualizaba ofreciéndome al tipo ese de la manera más descarada posible, y que él sin dudarlo ni un segundo se me tiraba encima, me penetraba y no dejaba de besarme y acariciarme por todas partes. Cuando él regresó, ya yo me encontraba parada frente a la puerta abierta de la nevera, con mis piernas ligeramente abiertas, de espalda a él, terminando de servirle el refresco, la luz que salía de la nevera claramente dejaba ver todo mi cuerpo bajo la tela del negligé. Al sentir su presencia, yo voltee para mirarlo y me di cuenta de inmediato que al él verme, sus ojos parecían que se fueran a salir de sus cuencas, haciéndome la desentendida, aunque con un tono de voz seductor, le pregunté de la manera más sensual y sexualizada que pude ¿Aparte del refresco, si vez o deseas algo? ten a bien tomarlo, con toda confianza. Por dentro deseaba que me tomase en sus brazos, y sin pérdida de tiempo me hiciera suya. Pero al mismo tiempo me decía a mi misma, como era posible que me comportase como toda una puta, prácticamente me le estaba ofreciendo a ese desconocido, en bandeja de plata. Además el que desease serle infiel, a mi amante esposo, era algo que por unos instantes me estuvo torturando. Era tanta mi excitación, que de pensar en que estaba a unos segundos de definitivamente serle infiel a Roberto, mientras él iba al médico. Sentí repentinamente como en un momento, toda mi vulva se humedeció. En mi mente mantenía esa lucha, hasta que sentí sus manos sobre mis hombros. Todo aquello en lo que pensaba previamente, desapareció de mi mente, al tiempo que él se colocó frente a mí, y dándome un tremendo de lengua, hizo que prácticamente yo me deshiciera entre sus gruesos brazos. Cerré mis ojos mientras que sus brazos y sucias manos, introduciéndose bajo la tela del negligé, comenzaron abrazarme y acariciaron todo mi cuerpo. Completamente entregada, sin oponer resistencia alguna, dejé caer al suelo de mi cocina el negligé, quedando completamente desnuda ante ese hombre de la basura. De inmediato sentí el calor de todo su cuerpo contra el mío, la rigidez de su miembro, por debajo de la tela su sucio pantalón, contra mi plano vientre, y el olor de su fuerte sudor que me embriagaba. Por un buen rato nos estuvimos besando, acariciando, agarrándonos mutuamente, hasta que en un respiro que tomamos, yo me escapé de sus brazos y caminando moviendo mis caderas, llegué hasta la mesa de comedor que tengo en la cocina, seductoramente sin dejar de verlo, me recosté encima de la mesa, separando y levantando mis piernas, sin decir palabra le ofrecía por completo todo mi coño, invitándolo con mi mirada a que me penetrase. Él dio un par de pasos y colocándose frente a mí, soltó la correa del pantalón, desabrochó luego el botón, y bajando la cremallera al tiempo que se bajaba los pantalones, dejó ante mis ojos su miembro, el que de inmediato sin querer, mentalmente lo comparé con el de mi marido, prácticamente lo doblaba en todo, tamaño, grosor, y pensándolo bien hasta en erección, que definitivamente era mucho mayor, que la de mi esposo en sus mejores momentos. El hombre de la basura, mantuvo mis rodillas bien separadas y atrayendo mi cuerpo hacía el de él, lentamente comenzó a penetrarme, al principio no podía despegar mis ojos, de su miembro, de cómo se fue abriendo paso lentamente dentro de mi lubricada vulva. Al comenzar a sentir el calor de toda su verga, dentro de mi coño, puse mis ojos en blanco del placer que sentía, y dejé caer mi cuerpo sobre la mesa. Sus manos me sujetaban firmemente por las caderas, pegándome una y otra vez contra él, mientras que yo en un desenfreno de placer movía o restregaba más bien mi coño contra su cuerpo. Sentía deliciosamente, como todo su miembro llenaba todo el espacio dentro de mí mojado coño, quizás por lo morbosa y excitante de la situación, me imaginé el rostro de mi esposo viéndonos con asombro, cosa que lejos de enfriarme me calentó mucho más todavía. Yo no dejaba de moverme, y cuando él con su gruesa y ronca voz me comenzó a decir, lo sabroso que se sentía mi coño, lo caliente que yo era y lo bien que me movía, me sentí mucho mejor todavía. Incluso cuando comenzó a decirme, que yo era la puta de sus sueños, no me sentí mal. Sus manos se movieron sobre mis tetas, las que deliciosamente me apretaba, chupaba y lamía a la vez con su tremenda lengua. Hasta que me dejé llevar por el placer, de disfrutar de un verdadero orgasmo, sin que él todavía hubiera acabado. Por lo que como si yo fuera una muñeca de trapo, sacó su verga de mi coño, me dio media vuelta, por lo que mi vientre quedó sobre la mesa, y nuevamente recibí dentro de mí su incansable verga. Yo no dejaba de mover mis caderas, de gritar por el placer que sentía, de gemir profundamente de placer, tras cada empujón que él me daba, incrustando su miembro completamente dentro de mí vagina. Para mí era algo de locura, cerraba mis ojos y me relamía los labios, con los dedos de una de mis propias manos, yo misma me apretaba intensamente mi clítoris, cada vez que sentía su poderoso miembro, más y más adentro de mí. Después de un buen rato, a medida que él continuaba clavándome su verga, abrí los ojos, para encontrarme que ambos estábamos siendo observados fijamente, por sus tres compañeros. Los que se comunicaban entre sí a baja voz, como para que yo no me diese cuenta de su presencia, cosa que pasó cuando que abrí mis ojos. Al ver a esos otros tres hombres, no sentí vergüenza alguna, es más hasta me calentó mucho más el que me vieran completamente desnuda, dejando que su compañero me clavase toda su verga. Yo me sentía insaciable, y de momento hasta desee que ellos tres también tuvieran sexo conmigo, por lo que le hice señas al mayor del grupo, de que se me acercase. Sin dejar de recibir los embates del primero, con mi mano izquierda busqué su miembro, aunque de manera algo torpe, finalmente lo extraje del pantalón y agarrándolo con mi mano, me lo fui acercando a la boca, hasta que me puse a mamárselo. De inmediato no se hicieron esperar los comentarios de los otros dos, y mientras yo continuaba mamando, los escuché decir que yo estaba bien buena, caliente y birrionda, aunque eso último no lo entendí. Pero poco me importó, ya que cuando se me acercaron y comenzaron bajo la supervisión del primero a tocar mis tetas, yo me sentí de lo mejor. Al que yo le estaba mamando su verga, a los pocos instantes se vino por completo dentro de mi boca, sin que eso me produjera desagrado alguno, por lo contrario se la seguí chupando hasta que finalmente el mismo tipo retiró su verga de dentro de mis labios. Justo en el momento en que mi hombre de la basura apretándome fuertemente contra su cuerpo, se detuvo y sacando su verga de mí caliente coño, derramó toda su leche sobre mis nalgas y espalda. Yo aun estaba bien deseosa de continuar, por lo que me erguí y agarrando un paño de cocina, me limpié mis nalgas y espalda. Estaba tan y tan deseosa de continuar que de inmediato no sé cómo pude preguntarles a los otros dos si deseaban acostarse conmigo ahí mismo, en el piso de la cocina. Su respuesta fue inmediata,

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JJuany90Lv1· hace 23 dRelatos

Pareja de infieles en una noche loca de trabajo.

Hola soy Juany, y vengo a contar una situación que se dió el otro día en el trabajo. Primero les cuento que con valentina trabajamos juntos en una empresaria que brinda servicio de cátering. Todo pasó una noche en una fiesta a la que fuimos a trabajar, era en un salón de fiestas ubicado en un club de barrio, habría unas 140 o 160 personas por lo que teníamos muchos trabajo. Toda la noche pasó lo más bien, pero notaba que un grupo de muchachos miraban mucho a Valentina, podía notar como le miraban sus grandes tetas, es que una gordita con semejantes tetas no se ve seguido. Pero lo deje pasar porque solo eran miradas, hasta que note que ella elegía repartir siempre en la mesa en donde estaban ellos. Todo siguió normal hasta que se hicieron las 4 de la mañana, nosotros ya estábamos con mucho menos trabajo que hacia un rato, por lo cual empezamos a tener más tiempo libre durante la fiesta. En eso viene valen y me dice que iba a ir al baño, que la espere en la cocina que después íbamos a ir a un lugar medio apartado y oscuro para ver si podíamos hacer algo. Le dije que estaba bien y que la esperaba en la cocina. Pasaron unos 10 minutos y veía que no venía, por lo que decidí ir a buscarla, fui al baño del salón en donde dijo que iba a estar, y no la vi, la empecé a buscar por la pista de baile y tampoco la vi, hasta que me crucé con una compañera (Carla) que está bastante buena y le tenía ganas desde hace un tiempo, y le pregunto si la vió, me dijo que no sabía dónde estaba, pero si sabía con quienes, para mí sorpresa (o no) me dijo que estaba con dos de los chicos que la miraban. Medio enojado y con bronca la empecé a buscar, mí compañera me vió que estaba sacado y me calmo un poco y me dijo que me ayudaría a buscarla, en eso notamos que medio alejado del salón principal había unos vestuarios medios oscuros, me dijo: "vamos a ver si están ahí". Cuando nos acercamos vi lo que (creo) no quería ver, Valentina estaba en cuatro con la pija de uno de los pibes en la boca, mientras que el otro se la estaba metiendo por la concha, ella gemía y se sacaba la pija de la boca para pedir más fuerte, al ver eso Carla me dijo: "ah que zorra de mierda, es una hija de puta, mira como lo disfruta, se está cogiendo a dos pibes sabiendo que estabas en el mismo lugar". Yo le dije que era una hija de puta, pero mientras decía esto se me puso la pija re dura, la situación de estar viendo a mí novia siendo cogida por dos pibes y que junto a mí estaba una compañera que estaba bien buena y a la cual le tenía ganas desde hace un tiempo, se ve que me calentó y se hizo notar en mí bulto. Nose porque pero con Carla nos quedamos viendo que hacían, y para tener pruebas de la infidelidad la empecé a grabar con mí celular. Después de unos minutos el que le estaba dando por la concha se ve que empieza a gemir y jadear, por lo que intuí que había acabado, cosa que corroboré cuando sacó su pija de la concha y vi como empezó a salir semen. En eso el otro pibe que estaba recibiendo el pete la agarra del pelo y la pone de rodillas, el hijo de puta la había domado, le dijo que junte las tetas y que le haga una turca, ella lo hizo sin dudarlo, paso un minuto más o menos, la agarró de nuevo del pelo y le pidió que abra la boca, nuevamente obedeció y el muy hijo de puta le empezó a pegar cachetadas y escupir en la cara y en la boca, ella gemía mientras el otro se puso a chuparle la concha, en eso veo que el tipo se la mete hasta la garganta un par de veces y de repente saca su pija y le empieza a acabar en la cara y en la boca, le ordenó que se tragara toda la leche y que se la chupe para dejársela limpia, ella lo hizo sin chistar, cuando vio que ya estaba limpia se la saco de la boca, se acostó en el piso y le dijo "vení gorda puta, sentate arriba de mí pija y cabalgame", valen cómo buena zorra obedeció y lo empezó a cabalgar, saltaba como loca encima de esa pija, parecía que le estaba gustando mucho, mientras que el otro pibe se estaba pajeando mientras veía como le rebotaban sus enormes tetas producto de sus saltos. En eso el que estaba acostado le dijo al amigo que se ponga adelante de Valentina que ella se la iba a chupar, eso hizo, y ella se la empezó a chupar, de nuevo estaba valen con una pija en la concha y otra en la boca. A todo esto, Carla me empezó a acariciar la pija mientras yo no perdía detalles de lo que le hacían a mí novia esos dos depravados, en eso veo que Carla se me acerca y me besa y me dice "hace rato noto que me miras con ganas, se te nota que me querés coger" mientras me decía esto me metió la mano adentro del pantalón y me sacó la pija, me empezó a pajear y yo la empecé a tocar, mientras nos tocábamos, seguimos mirando que le hacían a mí Valen, y ahora la muy puta estaba con una pija en la concha y la otra en su culito (que hasta ese momento era virgen), si, ya deben imaginar quien era el hijo de puta que le desvirgó el ano, el mismo que le acabó en la cara, a ella lejos de molestarle, se le notaba que le gustaba, lo estaba gozando. En eso Carla bajo y me empezó a hacer un pete, yo ya estaba recontra caliente asi que no dure mucho, unos 5 minutos más o menos, y le acabé en la boca sin avisarle, ella ni se quejó, es más lo tragó todo sin que le diga nada, y me la siguió chupando hasta que me la dejo buen limpia. Entonces la agarré y la puse contra la pared, le bajé el pantalón y se le metí toda, empezó a gemir y a gritar por lo que tuve que taparle la boca para que valen y sus amigos (que seguían bastante entretenidos) no nos escucharán. Esta situación era muy excitante, me estaba cogiendo a una compañera del trabajo, mientras mí novia estaba haciendo un trío con dos desconocidos. Después de un rato cogiendo, vi que valen se arrodilló y los dos nuevamente le pusieron sus pijas en la cara, ella se las empezó a chupar a los dos, primero una a la vez, y después con un poco de esfuerzo pudo chupar parte de las dos pijas juntas, ella siguió un rato más chupándoselas hasta que ambos le acabaron en la cara y en las tetas, estaba toda traspirada y llena de leche. Los dos chicos se cambiaron y se fueron, y la dejaron ahí sola, desnuda toda acabada. Yo con apuro para acabar y que no nos descubran a mí y a Carla cogiendo, le empecé a dar más fuerte hasta que le acabé adentro, le llene la concha de leche. Le dije a Carla que se vistiera y que vayamos a la fiesta a hacer como que no pasó nada, obviamente de ahí en más nuestra relación fue distinta, cada vez que podíamos nos juntabamos y me la cogía, pero en ese momento teníamos que disimular y fingir que no pasó nada. En eso llega Valen y me dice 'vamos amor?", A lo que le respondí preguntándole donde había estado, y me dijo que había estado ayudando a una señora a encontrar a un nene que se había perdido,. Zorra de mierda, se cogió a dos pibes adelante de mis narices, y me dice que estuvo ayudando a una mujer a encontrar a un nene perdido. Pero la verdad preferí no decir nada, dejarlo pasar, además yo también me había cogido a Carla. Mas adelante voy a contar cómo siguió mí historia con Carla.

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LLuisitox690Lv1· hace 38 dRelatos

La vez que me coji a una madura desconocida.

No soy muy bueno haciendo este tipo de post, pero aquí va una historia de la vez que me coji a una madura muy rica... Un día mi madre me había encargado ir a comprar algo al súper mercado, y al momento de pagar enfrente de mi estaba una madura muy buena, llevaba unos leggins que le resaltaban esas nalgotas, ella hizo su pago y todo y yo pagué y fui atrás de ella, y en eso mire que llevaba muchas bolsas y decidí ayudarla, y acepto y no estaba tan lejos su casa, cuando llegamos entramos a su casa, me ofreció un vaso con agua y acepte, luego me preguntó sobre mi edad y mi nombre, y luego le saque plática, y en eso le pregunté si tenía hijos, y me dijo que no, y en eso me empezó a decir que su ex marido le había sido infiel y que tenía 3 semanas que se había separado de el, y así, platicamos por unos 10 minutos, luego me ofreció de comer, y acepte, y después entro a su cuarto a cambiarse, yo no me resiste y me asome por una ventana que tenía, y le mire sus nalgotas, tenía también buenas tetas pero sus nalgas estaban muy ricas, paradas y tenían buen tamaño, luego sentí que se dio cuenta que la observaba pero no me dijo nada, ya después me empezaba a excitar, se agachaba según a recojer algo y me ponía las nalgas enfrente de mi, no me resiste y se las agarre, la abrace y le pasaba mi pene (yo tenía pantalón) en sus nalgas y en eso que se ríe y le dije, está muy rica, no le importa si la agarró, y me dijo que no y que le gustaba, en eso nos comenzamos a besar y estaba bien caliente, tenía la verga bien dura y bien parada, en eso se empezó a desnudar y se agachó y me dio unas mamadas bien ricas, y luego cuando me la empecé a cojer ella se puso en cuatro y yo le empecé a dar bien fuerte, ella gemía super rico, me excitaban sus gemidos, me pedía más y más, y yo estaba dándole como toro, en eso me vine(por suerte me había puesto condón) y después seguimos cojiendo más, en diferentes posiciones, ella no paraba de pedirme más hasta que se vino a chorros, gimió super rico que me hizo venir igual a mi, estábamos disfrutando mucho el momento, y cojimos hasta que ya era algo tarde, después de terminar de cojer me pasó su número de teléfono, y aveces le marco o ella me marca, y cojemos super rico, si puedo le tomaré una foto, no se me había ocurrido pero ahora ya para poder subirlas aquí, en esta página, esa es mi historia, espero les guste.

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