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#Atado

Fotos, gifs y packs de Atado subidos por la comunidad.

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SsleepmasterLv1· hace 1 dRelatos

Reencuentro con Belén, después de ocho meses de pandemia.

Hace un montón de tiempo que no escribo, el tiempo que tengo libre es poco y Belén se sigue llevando una parte importante de ese tiempo. Lo nuestro ya lleva más de seis años. Seguimos trabajando en la misma empresa (aunque en sedes distintas) y hasta que llegó el puto corona virus nos seguíamos juntando dos veces por semana. El trabajo desde la casa nos mató. Yo sigo yendo bastante seguido a la empresa (no se puede trabajar en temas de seguridad desde la casa), pero desde hace ocho meses que Belu trabaja desde su casa. Hace un par de semanas me llamó a mi oficina para preguntarme si tenía alguna inspección de seguridad pendiente en Mendoza y San Juan. Al toque me tiró que tenía que ir a supervisar un pozo de Mendoza y dos de San Juan, por problemas técnicos. La inspección en esos pozos la habíamos hecho hace poco tiempo y todo había estado bien, como de costumbre. Por suerte, el pibe que labura conmigo hizo mal los reportes y si bien la inspección fue exhaustiva, el informe estaba bastante incompleto (por lo menos para mi gusto). Iba a tener que justificarlo muy bien, pero me podía ir para allá a revisar un par de cosas. A mi gerente no le gustó mucho la idea, pero me autorizó a viajar. Belu iba en avión y yo me llevaba una camioneta. Como ya habíamos hecho lo de irnos juntos en tres oportunidades, no queríamos darle de comer a los chismosos. Lo mejor era juntarnos allá. Me tuve que hacer el hisopado de rigor y con el resultado negativo, me fui un día antes que Belu se tomará el avión. Llegué a Mendoza en el mismo día y me fui al hotel que tenía reservado. Esa noche fue eterna. Estaba mega caliente por la expectativa, me hubiera matado a pajas esa noche, pero quería guardarme toda la leche para Belén. De todas formas, me venció el cansancio del viaje y me fui a dormir. Al otro día Belu llegó a horario, me pidió que no la vaya a buscar, porque gente de la empresa iba a estar en el aeropuerto, esperándola. Así que esperé en el hotel. Alrededor del mediodía me suena el teléfono. Telegram de Belén diciéndome que había aterrizado y que antes de aterrizar había pensado en mi. Junto con ese mensaje me mandó una foto sacada en el baño del avión. Ella estaba inclinada hacia adelante, con los pantalones bajos. En la foto se veía claramente un plug bien enterrado en el culo. La foto venía con un epígrafe “ya me estoy preparando”. La hora y media que pasó hasta que Belu me avisó que estaba haciendo el check in en el hotel se me hizo larguísima. Ya estaba caminando por las paredes cuando tocaron la puerta de la habitación. Pegué un salto desde la cama y abrí la puerta, Belu estaba hermosa e impecable, como siempre. Entró rápido, cerré la puerta y nos dimos un beso largo. Pura lengua. La levanté de la cintura y la llevé para la cama, nos tiramos uno al lado del otro y seguimos besándonos. Mis manos estaban en su nuca y en su culo, ella me abrazaba con fuerza. En el primer momento en que nos soltamos, nos miramos sin decir nada. Nos quedamos así unos segundos hasta que ella me dijo solo dos palabras. “cojeme ya”. Belu se puso boca arriba, le saqué los zapatos e inmediatamente después el pantalón. La guacha tenía una tanga roja muy chiquita, que apenas le cubría la conchita y transformándose, pocos centímetros después, en un hilito dental que se deslizaba entre los cachetes más lindos del mundo. Ella se sacó la camisa, el sostén le hacía juego con la tanga, estaba hermosa. Le separé las piernas y empecé a besarla en los muslos, acercándome de a poco a la concha. Le corrí la tanguita y le dejé al descubierto esos labios jugosos. La lengua se me fue directamente, no aguantaba más. Empecé por los costados y después de un par de pasadas arriba y abajo, me fui directo al clítoris. Estaba super acelerado, hacía un montón de tiempo que no saboreaba ese manjar, pero tenía que controlarme. Le bajé la intensidad a la chupada, concentrándose más en ella. Estuve un par de minutos dándole, hasta que me acordé del plug. ¡me había olvidado!. La dí vuelta, dejándola boca abajo y separándose las piernas. Le saqué la tanga y mientras seguía pajeándola con los dedos, me sumergí a buscar ese regalito, que se asomaba del lugar que más me gusta de su anatomía. El plug era de silicona, me imagino los inconvenientes de llevar un plug metálico en un avión y que salte en un control. La puse en cuatro y seguí pajeándola y mordiéndose suavemente los cachetes, mientras con la otra mano le acariciaba la raya del culito, orillándole el plug. Mientras le hacía esto, Blu tuvo su primer orgasmo y después que se repuso, se dio vuelta y me empezó a desvestir a mí. No se como hizo, pero me bajó los pantalones en un solo movimiento, me empujó sobre la cama y se sacó el corpiño. Ella ya estaba totalmente desnuda. Se abalanzó sobre mí, me besó y empezó a bajar, mordiendo y besando, hasta que llegó a la pija. Cuando me la agarró con la mano, me fui momentáneamente al cielo, pero me trajo de vuelta en tres segundos, cuando sus labios me la envolvieron completamente.   No les puedo describir el placer que me daba su boca caliente, Belu iba engulliendo más y más de mi pija con cada segundo. Muy de a poco se metió la mitad y recién ahí empezó a usar su lengua y sus labios. Subía y bajaba con ritmo y me estaba volviendo loco. Las chupada eran acompañadas por masajitos muy suaves en los testículos, me los sujetaba con la palma de la mano y apretaba suavemente. Aunque podía haberme quedado ahí por años, no quería acabar. Miré hacía abajo y Belu estaba chupando con ganas y con los ojos cerrados. Me quedé mirándola y en un momento ella abrió los ojos y me sostuvo la mirada mientras aceleraba sus movimientos. Si la dejaba, me hacía explotar en menos de 30 segundos. La hice detenerse y nos paramos, nos volvimos a besar con fuerza. La dí vuelta y quedó de espaldas a mí. Nos movimos hacia una pared y ella se apoyó con ambas manos, mientras se paraba en puntas de pie, preparándose para lo que ya sabía que venía. Nos acomodamos un poco, me paré detrás y Belu agarró mi pija con su mano derecha y la colocó en la entrada de su conchita. De a poco empecé a penetrarla. Belu estaba mojadísima y lista. Hice un poco de fuerza, hasta que la cabeza de la pija estuvo dentro de ella, después seguimos despacio, hasta que estuve casi todo dentro de ella. Nos empezamos a mover despacio, saboreando y sintiendo cada centímetro del roce entre mi pija y su concha. Le agarré las lolas y le pellizqué suavemente los pezones, empezábamos a movernos más rápido. Belu me pidió ir a la cama. Se la saqué y ella me le agarró con la mano, nos fuimos caminando los dos metros que nos separaban de la cama, mientras ella me pajeaba muy despacio. Belén se acostó de espaldas y abrió bien las piernas, le dí un par de chupaditas y me volví a deslizar dentro de ella. Esta vez empezamos con más ritmo. No podíamos dejar de besarnos mientras nos garchábamos con ganas. Solo dejé de besarla para chuparle un poco las tetas y seguir luego con su cuello.  Ella me arañaba la espalda y me decía cosas al oído. Esto no iba a durar mucho, así que al minuto de darnos asi, la di vuelta y la puse en cuatro patas. Me metí despacio en su concha y empecé a darle despacio nuevamente, para durar un poquito mas. Mientras le daba con la pija, empecé a tironear suavemente del plug, hasta que se salió la parte gruesa. Empecé a movérselo en el culito, pero sin llegar a sacárselo. Después de un par de movimiento de esos, se lo volví a poner hasta el fondo y Belu acabó por segunda vez. Yo seguía dándole despacio por la concha y mientras ella acababa, le saqué el plug y lo tiré por ahí. Estaba decidido a acabar dentro de su culo. Le puse un poco de saliva en el culo con los dedos y saqué la pija de la concha y le apunté al culito. Se la apoyé en el ano, que a esta altura estaba bien dilatado y entró con un poco de presión.  Desde acá fue cuesta abajo, ya no habrá retorno. Empecé a moverme despacio, pero en poco tiempo ya estaba dándole con fuerza. Belu gemía fuerte y e dí cuenta que estaba por acabar una tercera vez. Eso me excitó demasiado y entre sus gemidos y el roce con el culito apretado no aguanté más. Exploté dentro de su culo, llenándolo todos de leche. No sé cuánto le debo haber echado, pero después me hizo el comentario que el culito le estuvo goteando un rato largo. Nos dimos una ducha los dos juntos, nos besamos por un largo rato y nos fuimos a la cama. Ninguno de los dos tenía actividad ese mismo día, con lo que podíamos seguir garchando todo el día… Así que decidimos seguir garchando.

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GgfesanchezLv1· hace 1 dRelatos

Marisela Cogida por sus Jefes Parte 2

Vicente es un tipo de 1.75 de tez blanca y delgado es el Subgerente de la sucursal e irrumpió en la oficina justo cuando Marisela se estaba ensartando la verga de el Gerente, y con una expresión de asombro en su rostro comento, bueno como dicen mas vale llegar a tiempo que ser invitado, y el Gerente le dijo yo no tengo problema con que e nos unas no se la Licenciada Marisela que ya estaba supercaliente dijo por mi encantada. Mientras Vicente se quitaba la ropa Manuel cargo a Marisela y la recostó en el escritorio, le levanto sus piernas y las acomodo sobre sus hombros y coloco su verga en le entrada de su vagina y comenzó a penetrarla con fuerza mientras que Marisela gemía como perra en brava, la cabeza de Marisela colgaba por el otro extremo de el escritorio lo cual aprovecho Vicente ya completamente desnudo y con su verga erecta para empezar a introducirla por la boca de Marisela y que esta le hiciera una deliciosa mamada ese sonido de la verga atragantando la garganta de Marisela era excitante Vicente sacaba su verga de la boca de ella hasta la mitad para después volvérsela a meter de golpe, Marisela no podía decir nada el único sonido que salía de su boca era un arghhhh aaarrghhh al tener la verga de Vicente hasta la garganta. Después de nos minutos decidieron intercambiar posiciones Vicente le dijo a Manuel permíteme follarme ese coñito que tanto deseaba Tomo los tobillos de Marisela se los puso en sus hombros y colocando la punta de la polla en el coño se la fue metiendo despacio. Muy despacio hasta que la tuvo entera dentro de ella. Mientras se la iba metiendo, Marisela subía las caderas como para sentirla mejor dentro de ella. Cuando ella subía las caderas, el empujaba para que toda su polla entrase hasta los huevos. Lo hacía despacio. Se la metía entera apretando hasta el fondo de la vagina, se la dejaba dentro unos segundos, para luego sacarla y volvérsela a meter nuevamente. Así una y otra vez Mientras Manuel descansaba un poco sentado. Marisela no tardo ni cinco minutos en tener un orgasmo impresionante. Empezó a gritar una y otra vez . Me corro. Dios mío me estoy corriendo…….. Me viene. Me viene. Por favor no pares…. no pares…… No pares. …..sigue……sigue……..Más rápido……. Más rápido. El empezó a bombearla como un poseso y en ese momento Marisela arqueo todo su cuerpo y grito. - Siiiiiii. Siiiiiiiiiii. Me corroooo. Me corroooo……Dios……Dios……Siiiiiiiiiii. Manuel se recostó en el piso y le dijo ven Marisela quiero que me cabalgues, ella rápidamente se puso sobre su verga y se la clavo hasta el fondo arqueando su espalda al sentir la gruesa verga dentro de ella y empezó a contonearse como poseída sobre la verga de Manuel, Mientras el decía que rico se mueve Licenciada quien pensaría que es toda una putita, Mientras ella apoyando sus manos el en pecho de Manuel ella levantaba y bajaba con rapidez sus nalgas clavándose una y otra vez la verga de Manuel, en la oficina solo se escuchaba el klap klap de las nalgas de Marisela rebotando. de pronto Vicente le dijo espera no muevas tan rápido el culo que quiero hacer algo Marisela comenzó a moverse lentamente sobre la verga de Manuel y Vicente le comenzó a humedecer el ano mientras introducía un dedo en el al notar el dedo entrando en su culito empezó a protestar muy bajito diciendo. - Por favor por el culo no……. Por el culo no…… Me dolerá……. Nunca me follaron el culo. Mientras Vicente replicaba - no se preocupe Licenciada se lo hare con calma tratando de que no le duela mucho Ella comenzó a decir - Por favor solo no me haga daño…….que no me duela…….. Si queréis hacerlo esta bien …… pero que no me duela……por favor que no me duela. Vicente seguía mojando su ano mientras con su dedo poco a poco se lo abría, cuando el dedo entro con facilidad empezó a meterle otro dedo mas Manuel comenzó a jugar con sus pezones lo que la comenzó a excitar mas e hizo que fuera cediendo mas rápido al deseo de querer ser follada por su culo cuando los dos dedos empezaron a entrar y salir con facilidad de su culo supo que era hora. se coloco de rodillas detrás de Marisela y empapando bien de saliva la poya se la empezó a meter muy despacio. Primero solo la punta, se la sacaba y se la volvía a meter, cada vez que entraba se la introducía un poco más dentro de su culito. La mantenía dentro unos segundos y la volvía a sacar. Así metiéndola y sacándola con cuidado, estuvo hasta que su poya entraba y salía con más o menos suavidad hasta que logró meter la mitad. Cuando tenía dentro más o menos la mitad, de un golpe de cadera se la metió entera. Marisela dio un grito y arqueó su espalda. Se mordió los labios y volviendo a abrir la boca empezó a gemir y a llorar diciendo. - Basta por favor basta….no sigas…. Sácala…..sácala,,,,,, Me duele…… Me duele mucho……. Pero Vicente sin hacer caso de las súplicas de mi Marisela empezó a bombearle el culo. Dentro. Fuera. Dentro. Fuera. así estuvieron follandosela por ambos agujeros como diez minutos. De vez en cuando Vicente escupía en su poya para lubricar el agujero de Marisela permitiendo que en cada envestida la poya entrara entera hasta los huevos. A veces la sacaba fuera del culo de Marisela y podía ver que lo tenía totalmente dilatado, hasta tal punto que cuando le volvía a clavar la poya entraba sin esfuerzo ninguno hasta los huevos. al cabo de unos minutos Marisela dejo de quejarse y empezó a mover las caderas hacia adelante y atrás acompasando el ritmo de las embestidas de ambos. Dios mío. Me gusta….. Me está gustando…….no puede ser……. Me está gustando….. Sigan. por favor……No paren…….no paren…….Dios …me voy a correr otra vez….me voy a correr……… No paren…….hagan que me corra. Por favor…….hagan que me corra. Y se corrió. Claro que se corrió. tuvo un orgasmo tan intenso que provoco que Vicente y Manuel también terminaran corriéndose llenado de con espesos chorros de semen su vagina y culo, quedando los tres exhaustos tirados en el piso de la oficina mientras que el semen empezaba a escurrir por la entrepierna y nalgas de Marisela después de unos minutos comenzaron a vestirse y Manuel le dijo a Marisela - ya ve licenciada y usted que no quería aflojar y bien que lo disfruto - y ella respondió - solo espero ahora si tener mi aumento y ambos le respondieron al unísono claro que si lo tiene muy merecido, aunque Manuel replico yo me quede con ganas de ese culito, a lo que ella le respondió todo será cuestión de arreglarlo con un aumento mas adelante.

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AaguuspalotesLv1· hace 30 dRelatos

Amarte en secreto

RelatoErotismo y AmorUSUARIO TEXTO:   -     + Toda mi vida te amé en secreto. Las mujeres iban y venían, pero los sentimientos por vos nunca cambiaron. Muchas veces intenté no verlo o enterrarlo en lo más profundo de mi ser porque no podía, no debía amarte. Pero cuando el sentimiento es fuerte, poco se puede hacer al respecto. Lamento tanto que nos hayamos conocido de la forma en que lo hicimos, pero a veces el destino es caprichoso y no podemos más que resignarnos a la realidad. Y mi realidad es que amo a la mujer de otro, amo a la mujer de mi mejor amigo. Tantas veces sentí envidia y celos por verte con él, pero lo cierto es que si no fuera por él, no te habría conocido. Tantas veces traté de contentarme solo con verte y que fueras mi amiga, pero lo único que lograba era tener que repetirme una y otra vez, es la novia de mi amigo, es la novia de mi amigo. Y acá estamos hoy, en el funeral de mi mejor amigo. Yo estoy destrozado y vos no encontrás la forma de contener tu dolor, pero soy tan basura que no dejo de pensar que ahora sos libre, que yo soy libre para amarte sin sentir culpa. Me acerco a vos y con toda la sinceridad te digo que entiendo tu dolor, que voy a estar ahí para ayudarte en lo que necesites. Y como siempre, respondes con dulzura, me agradeces y me abrazas rompiendo en llanto. No sé si sufro más por no volver a ver a mi amigo o por tu sufrimiento. El funeral termina y nos despedimos. Te repito que cuentes conmigo para lo que sea, incluso si es solo para hablar; soy sincero en mi palabras, pero no quiero perderte y aunque te enamores de otro quiero seguir estando a tu lado. Con pesar me volves a agradecer y te vas. Los días pasan y como no quiero ser pesado te doy un espacio y no te molesto. La pérdida de mi amigo me sigue pesando, pero entiendo que así es la vida y trato de seguir adelante. Sigo sin comunicarme con vos, no quiero perderte, pero tampoco sé qué decirte y no quiero estar revolviendo una herida, así que considero mejor darte un poco más de tiempo. Hasta que un sábado me llega un mensaje tuyo. Mi corazón salta de felicidad. Me pedís de venir a mi casa para charlar. Cuando llegas noto que tu pesar no ha cesado. Aunque no estás llorando, un poco tratás de disimularlo, pero te conozco, seguís destrozada. Te pregunto cómo estás y me decís que mejor, que de a poco estás volviendo al trabajo, que necesitas despejarte, salir de tu casa y que por eso habías venido. Me alegra tanto saber que de todos tus seres queridos recurriste a mí. Pero temo que nunca dejes de verme como un amigo. Continuamos hablando y sin pensarlo mucho comienzo a contarte una anécdota graciosa de antes de que mi amigo fuera tu novio. Logro hacerte reír, al menos un poco, pero luego caes en silencio y comenzás a llorar. Soy un idiota, cómo podría eso hacerte sentir mejor si lo que buscabas era despejar tu mente. Me siento a tu lado y te pido perdón mientras te abrazo. Me devolvés el abrazo y rompes en llanto. Me decís que no podés dejar de extrañarlo, aunque sabés que él habría querido que sigas adelante, pero sentís que no vas a lograrlo. Trato de consolarte diciendo que vas a lograrlo, que sos fuerte y no estás sola. Me suelto de tu abrazo y te miro a los ojos. A pesar de tus ojos llorosos e hinchados te veo tan hermosa y vulnerable que siento que no quiero dejarte ir, que no voy a poder contenerme. Pongo mi mano en tu cara y seco tu mejilla con mi pulgar. Trato de consolarte para poder seguir mirándote así de cerca y hacerte sentir mejor. No decís nada y desviás tu mirada hacia otro lado. Tus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y no logro controlarme, tengo que hacerte sentir mejor. Te beso en la mejilla y me miras sin comprender. Ya no me importa. Con mucho cariño pongo mis manos en tu cara atrayéndote hacia mí y muy despacio te beso. No decís nada, pero tampoco me respondés el beso. Sigo besándote, no puedo contenerme, no quiero contenerme. Separo mi cara de la tuya y te miro a los ojos. Ya no estás llorando, pero no sé cómo interpretar tu mirada y tu silencio. Cierro mis ojos, me acerco más a vos para besarte de nuevo. Te alejas un poco de mí, pero no decís nada. Te miro sin soltarte, siento que pasan horas, una eternidad y de pronto pones tus manos sobre las mías y me besas. Tengo miedo, miedo de estar soñando, miedo de que esto sea mentira, que no esté pasando. Trato de controlar mis manos, mis impulsos, no quiero lastimarte por la emoción que siento. Me muevo con suavidad, toco tu pelo y siento como mis manos tiemblan. Nos seguimos besando y te abrazo. Si pudiera decirte todas las veces que soñé con este momento, que pensaba en vos y te deseaba en silencio. Pero no digo nada, temo asustarte. Comienzo a acariciarte la espalda. Necesito más de vos, me siento embriagado y no puedo detenerme. Pongo mi mano en tu pierna y eso te asusta. Te separas mirándome a los ojos. Tomo tu cabeza con ternura, aún temblando y por fin, después de tanto tiempo puedo decirte: ── te amo, te amo, no voy a hacer nada que no quieras ──. Dudas por un instante y volvés a besarme. Mi corazón va a explotar, la felicidad que siento es enorme y sigo besándote. Siento que voy perdiendo el control y mis besos son cada vez más apasionados. Vuelvo a tocarte la pierna y esta vez no reaccionas de la misma forma, sino que tocas mi cara y mi mano sobre tu pierna, apenas te separas y mirándome a los ojos me pedís que por favor te haga olvidar al menos por un rato. A pesar de que siento dolor al escuchar esas palabras, te miro, te entiendo y no me importa porque te amo y haría cualquier cosa para ayudarte, para estar a tu lado. Asiento con la cabeza y vuelvo a besarte. Ahora me doy cuenta que tus besos no son tan apasionados como los míos, pero ya no puedo controlarlo. Años pensando en vos, controlando mis palabras, mis acciones. Todo este tiempo me sentía atado y amordazado cuando estaba a tu lado. Y ahora que puedo ser libre ya no puedo volver atrás, aunque vos no me aceptes de la misma forma no me importa. Si necesitas usarme para poder salir adelante y sentirte mejor, por favor hacelo, porque quiero verte sonreír de vuelta. Acaricio tu pierna, cada vez más arriba, mientras te sigo besando. Vos comenzas a acariciarme la espalda y metes tu mano debajo de mi remera. Tu mano caliente se siente como una brasa gentil y amable que me quema, pero me satisface. Mi respiración comienza a acelerarse. Mi mano pasa de tu pierna a tu cola y de tu cola subo por tu cintura, sigo subiendo y me detengo en uno de tus pechos. Tu respiración también comienza a acelerarse. Tus manos acarician mi espalda y lentamente comenzás a acariciarme el pecho y luego bajas a mí cola. Acaricio tu pezón con suavidad y un leve gemido tuyo hace que me excite más. Sigo pensando que esto tiene que ser un sueño así que abro mis ojos y ahí estás vos, besandome. Te abrazo con fuerza, te pego contra mi pecho, no quiero dejarte ir. Sigo acariciandote la espalda, las piernas, tus pechos, todo de vos me encanta y no puedo evitarlo. Paso mi mano por debajo de tu remera y tu piel es suave, por favor que esto no se termine. Amago a sacarte la ropa y como no decís nada sigo adelante. Vos me sacas la remera también. Te observo semidesnuda delante mío y quisiera decirte algo, pero me aguanto. Sin que te lo pida te sacas el corpiño y miras para otro lado. Me causa ternura que sientas vergüenza y vuelvo a besarte mientras con una mano toco tu pecho desnudo y con la otra te traigo hacia mi cuerpo. Quiero sentir tu piel contra la mía. Te recuesto en el sillón tendiendome encima y pegando mi cuerpo al tuyo te beso y te acaricio y aunque todavía tenemos puestos los pantalones apoyo mi pene contra tu pelvis. Haces un leve gemido que me encanta. Pego mi frente contra la tuya y con mi mano acerco tu cabeza, quiero decirte cuanto te deseo y las veces que soñé con hacerte el amor en ese mismo lugar, pero me contengo y te beso con pasión. Seguís acariciándome, tus manos van de mi espalda a mi cabeza y a mi cola. Aprieto tus pechos y noto que eso te gusta, por lo que no dejo de hacerlo controlando mi fuerza para no lastimarte, mientras beso y lamo tu cuello. La respiración de ambos comienza a entrecortarse. Me acerco a tu oído y entre susurros te digo que me gusta mucho tu olor, esto te sobresalta y tu piel se eriza, sonrío y te doy una pequeña mordida en la oreja a lo que respondes con un leve gemido. Me doy cuenta que levemente te estás dejando llevar y me pongo feliz por eso. Vuelvo a besarte el cuello y muy despacio voy bajando hasta tus pechos. Los tomo a ambos con mis manos, los beso y los lamo por completo. Noto que tu respiración se acelera un poco más, cada tanto gemis y tus pezones se endurecen aún más, haciendo que no pueda evitar juguetear con ellos y lamerlos. De a poco vas gimiendo cada vez más. Por mi parte ya me siento bastante excitado, pero no quiero que esto termine todavía, así que comienzo a besarte y lamerte la panza hasta llegar a tu pelvis. Abro el botón de tu pantalón y lentamente bajo el cierre. Sin pensarlo mucho y sin mi ayuda te sacas por completo el pantalón y la ropa interior, así que te imito y también me desnudo por completo mientras vos seguís recostada y me observas fijamente. Tiendo mi cuerpo desnudo sobre el tuyo y te beso acariciando tus piernas mientras apoyo mi pene en tu entrepierna. Tu piel se siente muy suave y cálida y tu entrepierna ya se siente húmeda, pero aún así prefiero esperar y me dirijo a tu pelvis. Comienzo acariciándote suavemente con mi dedo pulgar tanto en tus labios como en tu clítoris observando tu cara de placer y escuchando unos leves gemidos. Pero como quiero que sientas más placer, me arrodillo, tomo con mis manos tu cadera que levemente levanto, me acerco a tu entrepierna y comienzo a lamerte. No necesito mirarte para saber que lo estás disfrutando, solo con escucharte gemir me doy cuenta. Tus gemidos ya no son tan leves y con tus manos acaricias y agarras mi pelo, lo que hace que me excite todavía más. Continúo lamiéndote y chupandote y lo disfruto tanto que yo mismo me sorprendo al escucharme dar leves gemidos de tanto en tanto. Tus caderas comienzan a moverse levemente, tus gemidos son más fuertes y rodeas mi cuello y mi espalda con tus piernas, las cuales empiezo a acariciar y me doy cuenta que no es el momento para detenerme. Tu nivel de excitación es tan grande que me decís que no pare, que siga y siento como tu humedad aumenta y me parece delicioso. Comenzas a jadear y a gemir más rápido, lo que me hace sentir realmente tan excitado que comienzo a tener un deseo muy grande por estar dentro tuyo, pero aún así te espero y te dejo terminar tranquila. Cuando terminas, me miras a los ojos y me agradeces diciendo que lo estabas necesitando. En ese momento no supe responder de otra forma que no fuera con un abrazo y un gentil y apasionado beso. Sin dejar de abrazarte me separo levemente, te miro y te pregunto si tu idea era dejarlo ahí y al escuchar tu respuesta me siento aliviado porque por el leve instante que reíste y sonreíste me dí cuenta que volvías a ser la de siempre, que tarde o temprano aunque fuese con otro podrías salir adelante. Me decís que no, que pretendes ir hasta el final, pero que tuviste la necesidad de agradecerme. Entonces vuelvo a besarte con mucha pasión mientras comenzás a acariciarme la espalda hasta bajar a mi cintura y a mi pene. Te separas de mí y esta vez sos vos la que baja hasta mi entrepierna y comenzás a lamerme y chuparme y yo el que gime de tanto en tanto. Pero no quiero que esto se acabe todavía, así que te tomo con delicadeza del brazo, te traigo hacia mí, rodamos haciendo que yo quede encima tuyo y te beso mientras acaricio uno de tus pechos. Ya estoy en mi límite y no quiero ser muy brusco, así que me incorporo, te acaricio las piernas hasta llegar a tu entrepierna y sin dejar de mirarte te toco con mis dedos y un leve gemido tuyo me hace dar cuenta que no puedo seguir esperando. Me levanto por completo de un salto y mirándome me preguntas si voy por un preservativo, t

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DdulcesplaceresLv1· hace 60 dRelatos

Penelope 3 de 3

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar Quiero que me hagas el amor, acá, ahora… Con la sangre hirviendo y la pija dura como roca, me mantuve firme para advertirle Te aviso que esto no pasará de esta noche, mañana será diferente, mañana nos despediremos, será nuestro secreto, solo te haré al amor… Estoy dispuesta a correr el riesgo –sentenció rendida al tiempo que cerraba los ojos y se estiraba en punta de pies para buscar mis labios con sus labios Apreté con un poco más de fuerza su pecho izquierdo, lo suficiente para notar su puntiagudo pezón marcarse sobre la blanca tela y adivinar que no llevaba sostén, levantó sus brazos invitándome a sacar ese pequeño top y desnudar su torso, sus pechos eran mejor de lo que había imaginado, dos grandes esferas perfectas, en el lugar correcto, erguidas, amenazantes, unas enormes aureolas rosadas rodeaban sus pezones, ella sacó mi remera para apretar su pecho contra el mío, nos besamos con locura, con desesperación, sus dedos acariciaron mi espalda y yo llevé mis manos a su precioso culo que aún estaba cubierto por esas calzas tipo pantalón, haciéndole sentir en su bajo vientre la dureza de mi sexo. Me agaché solo un poco para rodearla con mis brazos bajo sus nalgas para levantarla entre ellos y dejarla sentada sobre mí, Penélope me rodeó con sus piernas por mi cintura y con sus manos por mi cuello, sus pechos quedaron frente a mi rostro, su piel estaba blanca, en los lugares donde no había podido broncear el sol, tragué saliva por la excitación, pasé dulcemente mi lengua por uno y por otro, sin apuro, sin pausa, ella respiraba con cadencia visiblemente excitada dejando notar que le gustaba lo que hacía, fui entonces acercándome a sus pezones que al ser provocados por mi lengua comenzaron a asomarse tímidamente. Los minutos pasaban, el sol caía y yo seguía perdido lamiendo sus senos, como un bebé que se amamanta de su madre, buscaba en una, luego en la otra, hasta que mis brazos comenzaron a sentir el cansancio por el peso. La bajé y la giré poniendo su espalda contra mi frente, para comenzar a refregar mi pija por su culo, para pasar mis brazos bajo los suyos y tomar sus pechos entre mis manos, para acariciarlos cual capullos de algodón, para obligarla casi desesperadamente a girar su cabeza para buscar mis labios con sus labios, para casi susurrarme al oído Facundo, Facundo, tengo toda la conchita mojada… Bajé lentamente una de mis manos pasando por su vientre, para colarla debajo de la calza y llegar al elástico de su tanga, solo logré excitarla más aun, con su respiración entrecortada, lentamente dejé pasar los segundos buscando quebrar su voluntad, fui un poco más profundo, bajo la tela, casi llegando a su clítoris, estaba suavecita al tacto, depilada por completo lo que provocó en mi un nuevo salto de locura, ella volvió a susurrar Te gusta? la preparé para vos… Me encanta bebe… Enterré mis dedos en su hueco solo para comprobar que estaba empapado y arrancarle un gemido contenido, bajé entonces lentamente su pantalón desnudándola poco a poco, una blanca colaless diminuta apenas se asomaba entre sus perfectos glúteos y ahí tropezamos con un inconveniente, sus botas… Ella se sentó sobre la gramilla para casi arrancarlas de sus pies en la premura del momento, luego la ayudé a dejarla como Dios la trajo al mundo y admirar su belleza sin igual, decidí demostrarle lo que pesaban mis cincuenta años de experiencia… La hice recostar y bajé lentamente entre sus piernas abiertas, besando su vientre y sus muslos, ella comprendió que mi boca iría directo a su sexo y se entregó al placer, poco a poco me fui acercando a su conchita que al igual que sus pechos lucía extremadamente blanca por la falta de sol, recorrí de arriba abajo sus labios rasurados, les di pequeños besos, a un lado a otro, metí mi lengua en su túnel de amor, llené mi boca con su exquisito sabor a mujer, a mujer caliente, ella gemía acariciándose los pezones, bajé un poco abriéndola más para recorrer con amor su esfínter, alterné a un lado y a otro repitiendo combinaciones, hasta llevarla al borde del abismo, solo en ese momento fui sobre su clítoris para acariciarlo con la punta de mi lengua y luego besarlo rítmicamente, fueron segundos, Penélope rogó porque me detuviera pero su concha estaba exquisita, abusé de mi fuerza masculina y no paré hasta hacerla llegar en mi boca, contrayéndose en espasmos, gimiendo y gritando como perra hasta arrancarle el último grito Fui sobre ella, otra vez buscó de besarme con locura y volver a suplicarme Cogeme! Cogeme toda… Al tiempo buscaba con desesperación desnudar mi pija dura que aún estaba bajo el pantalón y para ser honesto estaba tan apurado como ella, pero una vez conseguido avancé y se la enterré por completo, abriendo bien sus piernas para lograr la mejor penetración, su argolla estaba mojada, inundada y le di con ganas, ella había pasado una mano por debajo llegando a mis bolas y a la base de mi verga para masturbarme y acariciarme mientras la cogía Me desnudé por completo, perdí la noción del tiempo, cambiamos de posición varias veces, de costado, ella arriba, en cuatro patas, lo que imaginen, Penélope se cansó de regalarme orgasmos y yo traté de resistir todo lo posible para darle todo el placer que estuviera dispuesta a recibir, pero de repente me sorprendió al separarse de golpe, como tomando conciencia en medio de la agitación dijo No me acabes adentro… tu sabes… No te preocupes… soy estéril – dije tranquilo con una sonrisa amigable, pero a ella le sonó más a una tonta excusa y en ese momento no estaba dispuesto a discutir Por favor Facundo, adentro no… - dijo con cara de espanto De acuerdo… no te fallaré, y donde lo quieres? – pregunté de forma de tranquilizarla Mmmm, en la boca… lo quiero en la boca… Reí en forma cómplice, su pedido aumentó mi excitación, no pudo más que llenar mi calor masculino, la cogí un buen rato más hasta llegar al límite, me incorporé y fui sobre su rostro, Penélope se sentó sobre la hierba, abrió su boca y metió mi cabeza en ella, aprisionándola con pasión, me masturbé con fuerza, tratando de paralizar esos segundos en el tiempo, me temblaron las piernas, empecé a acabar, más y más, su entrecejo se frunció al recibir mi leche caliente, cerró los ojos para mamar y aspirar, Penélope pareció disfrutar de mi semen, mantuvo mi pija en su boca hasta que empezó a perder erección, solo la soltó riendo complacida, su boca estaba limpia, no quedaban rastros míos en su interior, entonces reclamó Ya está? eso es todo? – con cara de decepción No te alcanzó? Me pareció acabar un montón! – repliqué al instante Pero ella no contestó, solo frunció el rostro, como dejando en claro que esperaba más de mí, la verdad es que sus palabras no fueron prudentes, sentí herida mi virilidad masculina e inmediatamente la imaginé chupando pijas de jóvenes de su edad, seguramente había tragado litros de leche, muy lejos de lo que yo podía ofrecerle, y creo que lo que más me molestaba no era que lo hiciera, creo que el problema era que pudiera comparar, y que yo saliera perdiendo. Tragué mi orgullo, puesto que ella seguía a mis pies acariciando dulcemente mi sexo, mi verga poco a poco volvía a erguirse, cosa que causaba placer en ella y sorpresa en mí, me recosté sobre el césped, la tomé por la nuca e indirectamente le indiqué el camino a seguir. Penélope se acercó y llevó mi verga a su boca, comenzó a chuparla como desesperada rozándome con los dientes, provocándome más dolor que placer, me di cuenta que aún tenía mucho que practicar y aprender, hubiera tenido la oportunidad de devolverle la humillación, pero como buen caballero mordí mis labios, solo sutilmente la fui guiando, la hice bajar el ritmo, llevé su mano donde debía estar, corté el brusco movimiento de meter y sacar para que la disfrutara como un sabroso helado, poco a poco fue mejorando, la niña aprendía demasiado rápido… De todas maneras, supe que no llegaríamos a ningún lado y que prontamente se cansaría, la tomé por los brazos y la arrastré lo suficiente para que mi pija quedara entres sus tetas, ella empezó a jugar, a acariciarlas con mi vara erguida, a toquetear sus hermosos pezoncitos, lado a lado, acerque mi cabeza a la suya, la besé dulcemente y con una pregunta tiré una moneda al aire Me dejas que te haga la cola? Ella me miró con dudas, lo pensó y respondió Nunca lo pude hacer, los chicos son brutos y al intentarlo me hicieron doler, pero a ti… a ti si te lo doy, sé que no me harás daño… Se puso entonces receptiva en cuatro patas para que yo hiciera todo el trabajo, me puse tras ella, su trasero lucía majestuoso en esa posición, su piel bronceada, el diminuto triángulo de su traje de baño pornográficamente marcado, como describir tanta perfección… Abrí sus nalgas con mis manos, pasé suavemente la lengua por su esfínter, comencé a lamerlo, estaba muy apretado, lo que delataba su nerviosismo y sus miedos, le di tiempo al tiempo, se lo besé y se lo comí en todas las formas posibles, tratando cada tanto de penetrarlo con la punta de la lengua. Penélope se fue soltando con el correr de los minutos y mi lengua fue abriendo camino, empapé la zona con saliva, masajee su anillo con mi pulgar, en círculos, hasta lograr metérselo, fui dilatando y jugando, ella se entregaba mansamente, seguí mi trabajo de hormiga hasta meter dos dedos, ella empezaba a suspirar hasta que la sentí pedir Dale malo, no me hagas desear más, quiero saber que se siente… Acaricié entonces sutilmente su puerta trasera con mi sable duro, una y otra vez, me había asegurado que estuviera suficientemente lubricado y dilatado para que Penélope tuviera un imborrable debut anal, probé poco a poco, y poco a poco fue cediendo. Me moví en su interior con cadencia, su esfínter apretaba golosamente mi pija, cada tanto se la sacaba solo para excitarme al ver su agujerito dilatado, la respiración entrecortada y los ronroneos de gata que ella largaba me hacían saber de su placer, noté como llevó una de sus manos para masajear su clítoris al tiempo que metía furiosamente un par de dedos en su caliente argolla, la tomé por la cintura apretándola entre mis manos para culearla bien profundo, ella se arqueaba golosamente y reculaba con fuerza hacia donde yo estaba, comenzó a gritar, no pude soportar tanta locura. Saqué de repente mi verga hirviendo y la leche caliente empezó a caer en chorros sobre su espalda, llegando hasta su cabeza, lo que provocó su risa viciosa, me quedé observándola como queriendo retratar en mi mente ese momento, un culo enorme, una cintura diminuta, una hembra caliente, decorada con los jugos de mi sexo, sabía que era el principio del fin… Me senté a su lado para abrazarla y contenerla, ella se cobijó en mi pecho, tomé largos minutos acariciando sus largos cabellos, de alguna manera sabía que aun estábamos conectados, aun seguíamos haciendo el amor y ella buscaba refugio y calor en mi cuerpo. Fueron minutos magníficos, ambos completamente desnudos mirando la quietud del lago, en una noche tranquila y serena, con la sola música de los grillos del lugar, Penélope rompió el silencio para decir Esto es hermoso… parecemos Adán y Eva en el paraíso… Es cierto, pero te imaginas el futuro de este Adán y mi esposa se entera… Ella rio y comprendió que era demasiado tarde, nos incorporamos, nuestras ropas estaban esparcidas en los alrededores, el momento se me tornó muy triste, entonces saqué una cadenita de adorno que usaba en mi cuello y la puse en su mano obligándola a cerrarla en su puño y le dije Esto es para que no me olvides, guárdalo bien y a partir del lunes estaré presente en tus pensamientos… Sus ojos se llenaron de brillo, ese brillo de tristeza, de esas lágrimas que se esforzó por contener, pensó unos segundos, entonces se sacó nuevamente la pequeña tanga que hacía instantes se había colocado nuevamente y repitiendo lo que yo había hecho la puso en mi mano diciendo Yo ta

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CCarlita_transLv1· hace 60 dRelatos

El portero de la calle Helguera (trans)

En el 88 vivía en Nazca y Tres Arroyos. Cursaba el segundo año de Bachiller en el Instituto Santa Rita, que estaba a diez cuadras. Siempre iba por la calle Argerich derecho hasta Camarones, pero ese día, no sé porqué, decidí ir por Helguera. A las pocas cuadras se larga un chaparrón de esos que parece venirse el cielo abajo, por lo que busqué rápido refugio en la entrada de un edificio, esperando que pase lo peor. -Linda tormenta que se largó- escucho que me dice alguien a mis espaldas. Me doy la vuelta y lo veo, parado en la puerta, con una escoba en la mano. El portero. Creí que me iba a decir que me fuera, que no tenía nada que hacer ahí, pero antes de hacer siquiera el ademán de retirarme, me detiene. -Pará, que no te estoy echando- me dice. Se acerca, me mira de una forma que en ese momento, pendejo todavía, no supe evaluar bien, pero que hoy, con toda el agua que ha corrido bajo el puente, no dudaría en considerar lasciva. -Parece que esto va para rato...- repone con un suspiro de resignación. Amaga entrar al edificio, pero antes de hacerlo, se voltea y me dice: -No querés pasar, adentro vas a estar más cómodo, además está haciendo frío- Estábamos en invierno, y la verdad es que ya había empezado a castañetear los dientes. -Bueno, gracias- le digo, entrando al edificio con él, y aunque mi tono haya parecido casual e inocente, les aseguro que no fue así del todo. Desde hacía rato que había empezado a sentirme atraído por las personas de mi mismo sexo. Al principio fue algo confuso, aunque la certeza llegó cuándo, por casualidad, encontré una revista porno debajo de la cama de mis padres. Era la primera vez que veía una, pero en vez de sentir atracción por los cuerpos femeninos, las tetas, los culos, las conchas, lo que se llevaba toda mi atención eran las pijas. Unas pijas hermosas, soberbias, imponentes.  Obviamente con el tiempo comprendería que no todo era como lo retratado en aquella revista, pero aún así, el gusto adquirido aquella tarde ya no lo perdería jamás. Quería estar con un hombre, esa era la verdad. Cuándo me hacía la paja siempre fantaseaba con algún vecino o alguien que me haya cruzado en el camino, siempre más grande que yo, adultos, mayores, entendiendo quizás que para mí primera experiencia necesitaba a alguien que me guiara, que me enseñase el camino de entrada a ese mundo que ya había elegido. Y quiso el destino, el azar, que un buen día de junio, al tomar un camino distinto para ir al Colegio, me encontrase con aquel portero, que luego sabría que se llamaba Oscar, que tenía 42 años y estaba casado. No era un hombre atractivo, tenía unos kilos de más y yable había empezado a ralear el pelo, pero era un hombre, y eso era lo que yo buscaba, lo que necesitaba. Cruzamos el lobby, bajamos al sótano, y atravesando un pasillo, entramos al cuarto de las bombas de agua. Jamás podría olvidarme de ese recorrido, como me palpitaba el corazón en el pecho, la humedad que sentía en el calzoncillo. Estaba como en un sueño, en una de esas fantasías que elucubraba cuando me hacía la paja. El cuarto también servía de depósito, por lo que había diarios apilados, cajas de cartón desarmadas, artículos de limpieza, y a un costado, bien limpio y ordenado, un rincón que se había armado para sus descansos, con una silla y una mesa. Sobre la mesa, un termo y el mate. -Justo estaba por empezar a tomar- me dice, cebando uno e invitándome. Agarra una silla plegable, la abre y me la ofrece para sentarme. Mientras mateamos, nos presentamos, hablamos de lo que hacemos, él de su trabajo en el edificio, yo de mis estudios. Pese a una diferencia de edad de casi veinticinco años, mantenemos una charla amena, cordial, sin segundas intenciones, aunque flotaba en el ambiente esa sensación de anhelo, de querer pero no animarnos. Aquí es donde todo se mantiene en una nebulosa, como en los grandes momentos de la vida, cuando con el paso del tiempo vas idealizando ciertas situaciones. -¿Porqué no te sacás ese saco que debe estar todo mojado?- me sugiere en algún momento, entre mate y mate, refiriéndose al ambo del uniforme del colegio. Cómo los uniformes de esa época, era pantalón gris, camisa celeste y ambo azul. Y tenía razón, se me había mojado con la lluvia. Me lo saco y al no saber dónde dejarlo, él se levanta y lo extiende delante de la estufa, para que se seque, pero en vez de volver a sentarse, se coloca tras de mí y me pone las manos sobre los hombros. -Así está mejor, ¿no te parece?- me pregunta, sin hacer nada más hasta esperar mi reacción. -Sí..., mejor...- asiento tímidamente, con el nerviosismo lógico del momento. Empieza entonces a masajearme, despacio, con suavidad, deslizando sus manos incluso más allá de mis hombros. -¿Te gusta?- me pregunta en algún momento, acercando sus boca a mi oído. Asiento solo con un gesto, incapaz de pronunciar palabra alguna. Desde atrás me desabotona la camisa, sin que yo haga nada para evitarlo, y metiendo las manos adentro, me acaricia los pectorales, pellizcándome con una ternura deliciosa las tetillas. Seguro se debe de haber dado cuenta de la erección que me abultaba el pantalón, porque enseguida retira las manos y parándose delante mío, se las lleva a la bragueta. -¿Querés que la saque?- me pregunta. No lo dudo. -Sí- respondo sin ningún titubeó. Se baja el cierre, se desprende el botón, y con una mano extrae del interior del calzoncillo algo que, en ese momento, en el sótano de un edificio, me pareció lo más hermoso del mundo. No la tenía parada del todo, pero aún así me parecía enorme. Era la primera que veía, por supuesto, aparte de la mía, pero al tratarse de un hombre ya maduro, me resultaba todo más... Más largo, más gordo, más duro... Pone la silla al lado de la mía, se baja el pantalón hasta las pantorrillas y sentándose, me pregunta aquello que yo tanto estaba deseando: -¿Me la querés tocar?- -Sí, me gustaría- le dije, animándome a pronunciar algo más que una simple afirmación. -Que bueno- exclamó -Porque me muero por qué me la toques- Me agarra entonces la mano y la pone sobre su verga, haciendo que con los dedos envuelva todo su contorno. -Así...- me dice, indicándome como tengo que mover la mano, suave, acompasadamente, sintiendo como se va endureciendo y mojando. Extiende las piernas, echa la cabeza hacia atrás y me deja hacer. Le estoy haciendo la paja a un tipo, pienso, y no puedo sentirme más pleno y satisfecho, sabiendo además que lo estoy haciendo bien, no solo por sus jadeos y exclamaciones, sino también por lo dura que se le está poniendo. -Ahora escupite un poco en la mano y dame más fuerte- me instruye, ronco, jadeante. Lo hago, me escupo en la palma de la mano, se la vuelvo a agarrar, pajeándolo con más fuerza, con más entusiasmo, haciéndole chasquear la piel de la pija a puro golpe de muñeca. El tipo está como en trance, bufando de placer, hasta que parece tensársele todo el cuerpo y la leche empieza a salir a borbotones. Me aparto, me hago a un lado, pero no asqueado, sino sorprendido por la intensidad de la descarga. Yo nunca había eyaculado tanta cantidad de semen. Ni tanto ni tan espeso. -¡Que buena paja me hiciste, flaquito!- me elogia entre excitados suspiros. Yo me quedé ahí sentado, con la mano empapada de semen, la camisa desabrochada, sin saber que más hacer. Ya con más calma, agarra de debajo de la mesa un rollo de papel higiénico y me lo alcanza para que me limpie. No me lo pide, pero le limpio a él también la entrepierna. -Gracias...- me dice, mientras se levanta y se sube el pantalón. Yo hago lo mismo. -Podés venir cuando quieras, la próxima te la puedo hacer yo a vos- me sugiere, subiéndose el cierre de la bragueta. -¿Ya se la hiciste a alguien?- le pregunto, curioso, abrochándome la camisa. -No, pero tengo que devolverte el favor- se sonríe. Agarro el ambo, me lo pongo y salimos del cuarto de bombas. Afuera ya había dejado de llover y el cielo lucía azul y resplandeciente, al igual que mi ánimo. No fui al colegio, sino que volví a mi casa, flotando como en una nube, oliéndome todo el camino la mano, en la que había quedado impregnado el olor de su virilidad. Obvio que volví a lo del portero, pero eso ya se los cuento en el próximo relato.

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DDdominadorrLv1· hace 60 dRelatos

Encuentro sin su marido

Y bueno después de tremenda salida seguimos en contacto y tuvimos un par de encuentros más A la semana de haber tenido el encuentro me escribieron en el grupo de wp que les gustaría seguir con los juegos de dominación. Los calentó mucho y querían ir un poco más allá. A mi juego me han llamado por lo que les di un listado de accesorios para comprar...  Jaula de castidad masculina, fusta, choker, cadena y cola de zorra. Cuando vieron todos los accesorios que hay además de los que les hice comprar se entusiasmaron y querían comprar todo pero como me gusta ir paso a paso no deje que los compren. Estuvieron toda la semana escribiendo y contactando para que les diga que íbamos a ser, cual era mi plan y cuando lo íbamos a estrenar. Por supuesto que no les conte ni una palabra y cada vez que preguntaban de mas les ponía penitencia. Todo esto de la dominación realmente me gusta y es lo que mas me calienta pero  nos había quedado pendiente tarea del encuentro anterior. La formación de una hotwife es facil pero requiere dedicación.  Le escribí por separado a ella y le dije que él no se tenía que enterar. Tuvimos una charla inicial de media hora, lo que le propuse era simple. Si vas a engañar a tu marido tenes que hacerlo bien… tengamos encuentros sin que él sepa… Le encantó desde un principio, hay cierto morbo que muchas hotwife guardan y es que aunque tienen toda la libertad del mundo de cogerse a otros hombres y poder  contarselo al marido no quieren hacerlo, de alguna manera se sienten mas putas si lo guardan en secreto. A la siguiente semana ella se tomó un día libre en el trabajo y arreglamos para encontrarnos. Por supuesto que para que él no sospeche y  humillarlo (que a ella le encanta) le pidió que la lleve hasta el trabajo. Alquile un hotel tipo campo para pasar el día, fui a buscarla hasta el trabajo y comenzamos el viaje hacia el hotel. Cuando subió al auto se inclinó hacia mi boca para besarme, me recliné hacia atrás y le pregunté qué haces putita?. Ella - Te quería saludar Yo - Solo yo puedo besarte en la boca, vos a mi solo cuando te lo pido. Ella - Perdón señor Yo - Desde ahora cuando nos veamos me vas a pedir permiso para saludarme y si yo te doy el ok me vas a saludar pero chupandome la pija Ella - Ok señor… Yo - … que estas esperando para preguntarme? Ella - Puedo saludarlo? Yo - Si putita, desabrochame el cinturón y el boton del pantalon, bajame el cierre y chumpame la pija, todo bien despacio. Claramente la hice chuparme la pija durante todo el viaje mientras yo manejaba. A 20 minutos antes de llegar el hotel frene en un bar, le dije vamos a desayunar pero antes quiero que sepas algo. Si en algún momento del día te sentis desorientada mira tu celular... Nos sentamos, pedimos dos café con medialunas y desayunamos…  Lleve una vibrador bluetooth que había comprado. Le dije que antes de llegar al hotel lo ponga en la cartera y que la deje abierta para que se viera desde afuera. Lo puso en un bolsillo frontal que tenía la cartera y dejó el cierre abierto, se veía a diez metros. Le di indicaciones de que cuando llegara al mostrador del hotel apoye la cartera arriba para que el/la recepcionista viera el vibrador. Estuvimos casi una hora, yo tenía un plan pero no estaba sucediendo lo que yo necesitaba.  Yo - Queres ir al baño antes de salir? Ella - Es lejos? Yo - Si Ella - Bueno voy Se levantó, caminó hacia el baño y en cuanto entró deje dinero suficiente en la mesa para pagar la cuenta y que se pudiera pedir algo mas y me fui... Emprendí viaje hacia el hotel, al cabo de quince/veinte minutos me llamó… Ella -Dónde estás? Yo - Te fijaste tu celular? Ella - Ay no!, perdòn… Yo - Estas castigada Y corte… Le había mandando un mensaje que decía: Si queres ser una zorra, vas a llegar al hotel como tal… Te voy a mandar un Cabify para que te pase a buscar y te lleve al hotel, una vez que llegues presentate en la recepción y decile que tenes una reserva en la habitación A332, que el señor “XXX” te esta esperando. Me contesto el mensaje diciendo ok. Llegue al hotel, fui hasta el mostrador y le hablé a un muchacho que estaba de recepcionista.. Yo - Tengo una reserva al nombre de “XXX”. El - Perfecto señor Se fija en el sistema... El - Señor veo que usted ya esta ingresado en el sistema, quiere verificar sus datos? Yo - No, gracias El - Perfecto, ya le entrego su tarjeta. Pasaron 5  minutos y me hace entrega de la tarjeta... Yo - Nene quiero pedirte un favor, estoy esperando una dama de compañia y quiero la mayor discreción… podrás entregarle esto cuando llegue y acompañarla hasta la puerta de la habitación? Dale una tarjeta para que entre y me avisas a mi cuando lo hayas hecho, yo voy a estar afuera en el bar. Le di una propina y medio dudando accedio… El - Perfecto señor, desea algo mas? Yo - No gracias. Lo que le entregue al muchacho era un vestido de sirvienta que habia comprado junto con el vibrador, tenia una percha y  me asegure de que el nylon negro que lo recubria quede mas corto de lo que era el disfraz para que se viera. Fui rápido a la habitación, me puse una maya y una musculosa, le pedí un cabify y le mande un mensaje con captura de pantalla de que auto la iba a buscar. Como la aplicación te deja ver el recorrido, cuando estaba llegando baje a la recepción y me escondí sentado en unos sillones detrás de unas plantas. Ella entra, se acerca al mostrador y me doy cuenta de que cometí un error… como hay distancia social ella no podía acercarse al mostrador lo suficiente para apoyar la cartera… Por otro lado la estaba atendiendo una chica que era la compañera del muchacho al que yo le había hablado. A punto de improvisar un plan b , veo que el muchacho se acerca, le dice algo a la compañera y empieza a atender a el a mi putita. Le da la tarjeta, le entrega el vestido en la mano y la acompaña hacia el ascensor. En ese momento la cara de mi putita no podía creer lo que estaba pasando. Aunque la idea original era hacerlo cuando tenga la cartera arriba del mostrador, ates de que llegue el ascensor se me ocurre prender el vibrador con la aplicación del celular (tuve que acercarme un poco porque no conectaba). Si mi putita estaba avergonzada cuando le dio el vestido, en ese momento quería que se la tragara la tierra. Deje que la acompañe hasta mi habitación, yo me fui al bar y espere que el muchacho venga a avisarme de que la putita había llegado. Al cabo de diez minutos maximo tenia al muchacho avisandome y a ella llamándome al celular. Ella - Ya estoy en la habitación Yo - Te pregunte? Ella - Perdón señor Yo - Esperame en cuatro patas como una gata al lado de la cama hasta que llegue. Corte... El muchacho - Señor ya está la señorita en su habitación Yo - Está buena? El muchacho - Desconcertado… S..S..Si señor Yo - Queres usarla después? El muchacho - Sonríe… no señor muchas gracias Terminè de tomarme mi cerveza que recien la habia pedido y subì. Estaba ella ya fastidiada de estar en cuatro patas pero trato de sonreir igualmente.  Ella - Señor lo puedo saludar? Yo - Otra vez putita? como te gusta la pija… dale veni, pero hacelo en cuatro patas como la gata que sos. Se acercó muy sensual , meneando ese culo hermoso que tiene, llego hasta mis pies, se sentó de rodillas y muy despacito me desabrocho el cinturon y el boton del pantalon, me bajo el cierre y se puso la pija en la boca con una suavidad como chupando el helado mas sabroso del planeta. Tenia preparado mi cinturon para usarlo de collar sado para ella, la noche anterior le habia hecho una serie de aguejos para que ajuste justo el ancho de un cuello… Me calento tanto la situación que enseguida quise sodomizarla. Me saque el cinturon, se lo ajuste al cuello y tome el otro  extremo… Le di dos vueltas a mi muñeca y me quedo la mano en su nuca. Con fuerza comence a meterme el miembro bien dentro de su boca hasta la garganta pero todavia quedaba algo fuera. Salivando me miro a los ojos y trato de decirme que no podía…  Yo - Putita ahora sos mía y te voy a hacer lo que yo quiera. El que decide que podes y que no soy yo. Retome el control y le meti la verga un poco mas. Nunca llegue a metersela completa en la boca pero era muy temprano para que me vomite los pantalones. Haciendo uso del cinturon la lleve hasta la cama como paseando a una perra en celo y la hice acostar en la cama, poniendo los dos pies en el piso y los brazos estirados hacia adelante. Yo - Zorrita vos querias dominación? te voy a azotar con el mismo cinturon que tenes en el cuello. Y le di una nalgada con la mano abierta que sono en toda la habitación…. Pego un grito como el gemido del primer encuentro cuando le manotie el orto y se retorció para un lado y para el otro. Yo - te ardio putita? Ella - S… s… si señor, me dolio Yo - Queres mas? Ella - Nooo.. Pafff, otra nalgada… Ella - Ayyy! Yo - Recién estamos empezando, que decepción… Ella - No aguanto, me duele… Yo - No te pregunte Le pedi que se de vuelta y quede con la boca en el borde de la cama Yo - Abrí la boca lo mas que puedas putita Muy obediente ella abrió la boca y se la cogi como si fuera la mejor concha del universo. Viendola desorientada por la cogida de boca que le pegue le pedi que se sentara arriba mio y me cogiera. Esa posición es una de las mas copadas para mi , puedo durar el tiempo que quiera sin acabar. Yo - Putita cabalga pero no vayas a acabar eh… No pasaron mas de 10 minutos que ella no aguantaba y quería acabar. Por lo que volví a tirarla arriba de la cama, boca abajo, con los pies en el piso y los brazos extendidos. Le saque el cinturon que todavia lo tenia puesto en el cuello y le di un cinturonazo (suave) Ella - AYSSSSS… suspiro hacia adentro Yo - Te gusto putita? Ella - Un poco Yo - Pafff, otro cinturonazo tambien suavecito Ella - SSSS. Asi si… Yo - No te pregunte Ella - Perdon Señor Yo - Queres acabar? Ella - Si por favor Yo - Tenes que aguantarte que te azote mientras tanto… pafff y esta vez fue un poco fuerte… Ella - Ayyyyyy! La lleve hasta el borde del orgazmo varias veces y le hice el mismo juego, le saque la pija justo antes y la azote.  Ella - No aguanto mas! cagame a palos pero haceme acabar! Yo - Era lo que estaba esperando putita…  La puse nuevamente con los pies en el suelo y las manos en la cama, le arrime la pija a la concha y le dije al oido…  Yo - Cada vez que te muevas yo te voy a dar con el cinturón Ella - No me importa… Ella se movia para meterse mi pija en la concha y yo pafff Ella Ayyyy!, se movía de vuelta y yo pafff… Así estuvimos varios minutos hasta que la cosa fue tomando ritmo y ya el Ayyyy! se transformaba en un Ayyymmmmm, y despues en un aajjhhhhhh, y a lo ultimo en un gggmmmm… Siii… Siii. dame… dameeee. aaaaaaahhhh!!!!, hasta que explotó en orgazmo… A penas acabo giro hacia un costado exhausta, retorciéndose del dolor que sentía en las nalgas. Yo - Putita que haces? yo no acabe… veni y chupame la pija Ella muy obediente pero dolorida se acercó y lo hizo. Acabe en menos de 2 minutos y le tire toda la leche en la cara y el pelo.  Yo - No descanses mucho putita que todavía te queda mucho trabajo por delante. La deje asimilar todo durante 15 minutos, en ese tiempo me dijo que era un hijo de puta que jamas la habia tratado asi pero que le gusto. Me senté contra el respaldo de la cama y le dije, dale zorrita empieza a chuparme la pija de vuelta y tocate.  Empezo a chuparme la verga casi sin ganas pero con el pasar de las chupadas y de que se clavara los dedos fue tomando ritmo. Cuando mi pija estaba erecta otra vez, me senté en el sillón y le pedí que se tocara hasta acabar frente mio. Le costó muchísimo acabar, me levante dos veces para que me chupara la pija y eso la ponía cachonda pero en cuanto me alejaba le volvía a costar. Por lo que me acerque y le dije que se tocara y me chupe la pija al mismo tiempo hasta acabar. La muy puta lo hizo y acabó enseguida. Nuevamente se tiró hacia un costado, agitada y rendida.  Yo - Putilda… que haces descansando Ella - Para que no puedo mas! Yo - Cuanto te falta putita.... Hubo

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AAderidoLv1· hace 66 dRelatos

Descubriendo V

Cuando llegamos todo alegría pero mi amigo me decía posta me duele mucho mi culo y yo con ganas de penetrarlo y que me penetre pues ya había el aprendido Sólo me decía que sentía abierto y como que le entraba aire jajaja me reí después entendí de que hablaba Armamos carpas prendimos fogata mi viejo hacia algo a la estaba y nos mandó a conseguir leña los demás nadaban Andamos comimos y llegó la oscuridad papá ya dormía y mama en su carpa la no dormían para estaban jugando en su carpa En ese momento mi hermano me dice que me tiene que contar algo pero que sea un secreto Y ahí me soltó el rollo muy parecido a lo que contó mi amigo Yo no le conté que yo también quería pero si que el me la chupada y se tomaba mi leche y mi hermano me dijo que sea nuestra putita estás dos noches Cuando todos se durmieron nos metimos ala carpa cerramos la cremallera de tull y la de lona Así que nos desnudamos y mi hermano guiaba todo yo ya estába con mi pito duro Mi hermano si se mandaba una verga de unos 22 larga pero más bien delgada la mía para mi edad normal diría pero grueso y venoso Mi amigo que en privado y de cariño esa noche lo bautizados cantina Tenía su ano rojo y le puso vaselina y le entró sin mucho esfuerzo la verdad se sentía tan caliente y era tanto mi acelere que no dure dos minutos en poner mi leche en la cantina de ahí lo cogío mi hermano se oía muy excitante por que la mezcla de vaselina y mi leche se oía como un Chu chu chu y mi hermano si se demoró una banda en venirse Y obvio a mi se me volvió a parar más por los gemidos de cantina el Chu chu chu de la cogida y la respiración de mi hermano Cuando le lleno de su leche mi hermano me dijo metele pero mi amigo nos dijo que no por favor así que me empezó a hacer un pete con mucha pasión y profundo Eso volvió a calentar a mi hermano entonces se engullia una y luego la otra así que cantina recibió leche en su como completamente dilatado y en su boca bueno mi segundo polvo fue poco aligual que mi hermano Nos pusimos boxer y a dormir Cuando amaneció yo personalmente me sentía débil Y mi hermano también pero cantinita no se podía parar se sentía enfermo débil Y papá se preocupó Y mientras tomábamos cosido se decidió que cantina mi hermano y yo nos íbamos Mi viejo nos bajo a la parada del pueblo y así volvíamos a la ciudad para llevar a mi amigo a casa Paro lo que pasó fue otra cosa......

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CCondorb85Lv1· hace 70 dRelatos

La tía y sus fantasías 1

Relato pedido por vos, la que no quiere salir de mis sueños.. Antes de irnos de vacaciones a la costa fui a lo de la tía de mi pareja a buscar una sombrilla que nos iba a prestar.  Llegué temprano, mi pareja estaba avisada que me quedaba a comer y que le iba a cortar el pasto. Llegué sobre las 10 y la encuentro en el jardín culo para arriba en bikini, trabajando en sus plantas. Me acerque sin hacer ruido y la tomé con una mano x el cuello y la otra por su estómago. Quizo gritar pero le dije, no te asustes tía no voy a hacer nada q no quieras. Me puteo en mil idiomas y después nos reímos. Entramos tomados de la mano. Me sento en el sillón y dijo que tenía hambre, q no había desayunado. Entendí al toque y me baje el pantalón. La tía empezo a chuparmela mientras jugaba con su concha.   Estaba por acabar y me dice banca, trae una taza y me dice: lo ví en un vídeo porno. Me cagué de risa xq no tiene pinta de ver esos videos. Acabe mucho q tenía guardado, y se tomó el café con mi leche, de las cosas más guarras q ví. Para mí sorpresa cortamos ahí. Me trajo la sombrilla y me mandó a guardarla al auto. Estaba en eso cuando la veo salir con un vestido y una canasta. Le pregunto a dónde va y me responde "Vamos".  Fuimos a almorzar a una plazita dónde hay muchos árboles que dan reparo y que a esa hora no es concurrida. Ya veía la intención y tenía la pija dura de pensar lo q se venía. Llegamos, comimos y con mi mano empecé a acariciar sus piernas. Masajee sus pies mientras ella me miraba pícara y se acariciaba las tetas, siempre mirando para todos lados por si venía alguien.   Me hizo sentar contra el árbol y me empezó a chupar con fuerza, me pedía la leche pero había acabado hacia un rato. Entonces dándome la espalda me dice: métela en el culo q la concha la tengo llena.....uuuufff imaginé q tenía uno de sus juguetes. Despacio y precio dedeo se la metí y viendo q no había nadie comencé a cogerla. Sus pechos se bamboleaban y su culo apretaba mucho. Con mi mano tome su juguete, era una bala según ella con distintas velocidades y era a control remoto. Se lo pedí e iba intercalando las velocidades mientras la culeaba.  Estábamos en trance y no vimos que una parejita paso y nos miro un rato y se fueron riendo. Si, nos cortaron el mambo. Así que nos fuimos a la casa y le pedí q me muestre todo lo q tenía para jugar. Lo primero q hice fue tomar un pañuelo y venderle los ojos. Le gustó y me dijo q tenía permiso de abusar de ella. Mis ratones a mil, la puse en cuatro y de forma brusca la ate con una soga de las muñecas hasta sus piernas, no podía moverse y me decía : aayy noo, q me vas a hacer. Entendiendo el juego le pegue un chirlo en el culo q le hizo erizar la piel. Le chupe bien el culo mientras dedeaba su concha y una vez dilatado le metí la bala y lo puse suave. Fui a buscar su celu y saque muchas fotos mientras le decía las cosas q se me ocurrían hacerle. Estaba por cogerla cuando me suena el celu. Atiendo y era mi pareja. Le dije q estaba juntando el pasto y me pidió si podía ir a buscar a su hermano q se había desmayado en la calle por ahí cerca. Maldiciendo le dije a la tía. Quédate así q ya vuelvo, se quizo levantar mientras preguntaba q paso y le metí un muy fuerte chirlo q la hizo callar. Lo siguiente fue decirme: si amo. Cosa q me descolocó de entrada, tarde en centrarme en lo q tenía q hacer. Acaricié su espalda y le pregunté q juguete quería en su concha. Me pidió uno blanco, lo lubrique y se lo metí. Vuelvo en 25', que era mentira porque iba a tardar maximo10 en llevar al pibe hasta la casa y volver.  Volví y la encuentro gimiendo, no podía creer lo mojada q estaba la cama. Me acerque despacio y comencé a besar su espalda, su cola, piernas y pies. Mientras gemia más fuerte. Le saque la bala del culo y la penetre. La cogí duro, ella ya gritaba y me pedía la leche adentro. Hasta que me fui dentro y seguidamente la desate. Me abrazo y beso con pasión. Me dió las gracias x cumplir tan bien su fantasía sin q se lo pida. Nos bañamos juntos, y mientras le enjabonaba la cola le fui chupando la concha. Me decía q pare por favor q no daba más. Acabo y como le temblaban las piernas como a alguien q conozco (si, vos. Contale a la gente q te escucha) la saqué a upa y la lleve a la cama.   Le dije q me deje vestirla, le puse una tanga negra transparente y un camisolin negro de seda q le queda divino.  Mientras se relaja y a punto de dormir me beso y me dijo que me esperaba desp de mis vacaciones para cumplir más fantasías.  A los dos días, manejando rumbo a la costa y mientras todos dormían me llegó un mensaje que decía: sobri de mi corazón gracias x las fotos y el momento. Te espero y disfruta las vacaciones. Ojalá si sobri no te coja así me traes mucha lechita. En ese momento bloquee el celu x temor a q me vean y al levantar la cabeza no pude más q sonreír. Iba pasando x San Clemente....

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Ppejor_4Lv1· hace 70 dRelatos

Cogido por 2 camioneros!!!

Historia totalmente real!!!! me escribo WhatsApp con un pibe camionero, el cual cada tanto, cuando pasa me avisa me coje, y sigue viaje descargadito! Pero lo que les voy a contar viene con un plus!! una hora y pico antes de pasar x la entrada de Chascomús, Gaston (el camionero) me avisa que estaba por pasar, así que me prepare, me perfume, agarre mi auto y me fui a la entrada de la ciudad a esperar mi macho. luego de un ratito de espera, veo que empieza a frenar un camión, un terrible Scannia color blanco! Si! Era mi macho! Se estacionó a un costado de la ruta, me baje de mi auto y me subí al camión. ni bien estoy arriba, nos saludamos, alguna que otra broma, mientras cerraba las cortinas de la cabina, me empiezo a sacar la ropa, me quedo solamente en bóxer, Gaston solamente tenía un short y el torso desnudo! Tiene un cuerpo hermoso!! Bien morrudo, con brazos musculosos, tatuado! 29 años, morocho, pelo cortito, Un verdadero macho... en un momento riéndose me dice “tengo una sorpresa para vos” lo miro intrigado, y me dice que un amigo de él viene viajando en otro camión y que si yo quería se sumaba, pero la cuestión es que su amigo es vergonzoso y no quería que supiese quien era! la sorpresa era muy tentadora, excitante y morbosa! Obviamente que le dije que si!! Gaston la llamo a la mujer para decirle que se iba acostar a dormir un rato que estaba cansado, luego llamo al Satelital para confirmar que iba a dormir, mientras él hablaba con la mujer yo ya tenía la verga de Gaston en mi boca! La estaba degustando de una manera increible! Me calienta mucho tener una pija muerta en la boca y sentir que se llena de sangre exponiendo todo lo ancho y largo en la boca.!!! Se pegue terrible chupada de pija, hasta que en un momento me hace poner en 4 sobre la cucheta y el desde atrás apuntó su pija en mi agujerito, sientiendo cm a cm como la cabeza de la pija iba abriendo mi culito caliente, una vez que la tenía toda la verga adentro, me pego un empujonsito para que termine de hacer tope, golpeando los huevos de el contra mi cola, y empezó a darme empujones, ese entra y sale que me hace estremecer, me hizo poner el bóxer que tenía puesto en la cara, sintiendo el olor a huevo y pija, sentir ese olor a macho en mi nariz mientras por detrás me daba verga! Hasta que en un momento me la saca! Le pido por favor que me la vuelva a meter! Se sentó en la cucheta y me hizo sentar arriba de él! Mirándolo yo con mi piernas abiertas, la verga de Gaston ensartada en mi cola, lo empecé a cabalgar, el con los brazos levantados y agarrado por arriba de su cabeza dejaba totalmente descubierto sus axilas con pelos, que olía, besaba y chupaba cada axila, sintiendo el gusto a macho, un caballo cómo me cogia!! Hasta que en luego de un rato de cabalgarlo, me acabo toda su leche adentro mío! Juro que sentía cada lechazo salir de su verga cómo pegaba dentro de mis entrañas!!! Me empecé a pajear, me agarra mi mano, y me dice “no, vos todavía no vas acabar” “yo te voy a decir cuando” cuando me dijo eso mas me calento! Esa orden morbosa que me había dado me hizo estallar de calentura!! Yo seguía teniendo la pija de Gaston adentro mío la cual taponaba la leche que me había largado, Gaston agarra su teléfono, busca un contacto, y llama a alguien.... yo repito que seguía sentado arriba de él bien ensartado! alguien lo atiende, y Gaston le dice “por donde venís negro” escucho que del otro lado del teléfono le dice “llegando boludon “, a lo que Gaston le dice “negro subí por el lado derecho, ya está todo listo, ya te lo deje abierto al culito para vos” del otro lado escucho reírse y cortan la llamada! yo estaba caliente!!! No se imaginan! Terrible cogida previa y ahora otro camionero mas!!!! Era la vida misma!!! me dice Gaston, “bueno ahora espera un ratito, te aclaro que mi amigo tiene terrible verga, la tiene re grande!!!” .... se imaginan que al decirme eso! Yo movía mi cola con la verga de Gaston adentro, que si bien no la tenía dura del todo, estaba media gomosa, pero adentro mío!! Lo único que se me paso por la cabeza fue preguntarle a Gaston si su amigo estaba sano y si podía confiar en su amigo, me dijo que si, que me quedara súper tranquilo que su amigo estaba sano, me dio seguridad, confió mucho en Gaston, asiq mi cabeza ya empezó a volar pensando que iba a estar preñado por 2 machos camioneros. al ratito, escuchamos frenar un camión, el cual por el ruido nos damos cuenta que había estacionado por delante del camión de Gaston... escuchamos cerrar un puerta y luego de unos instante la puerta del lado de acompañante se abre! Cuando el amigo de Gaston se estaba subiendo, Gaston me pone el bóxer de él en mi cara, todo para que yo no lo vea, me pego al pecho de Gaston, con su bóxer en mi nariz, el Negro se ríe y dice “tenias razón hdp, que bien culo tiene!!!” Me saluda con un hola, lo saludo, siento que se empieza a sacar la ropa, yo estaba a espaldas del “negro”, y en un momento me dice, dame la mano loquito, le doy la mano derecha y me pone la pija en mi mano, todavía la tenía media muerta pero ya me daba cuenta que verdaderamente era pitudo! sin más palabras, Gaston saca la pija de mi culo, siento cómo su lechita había empezado a licuarse y salir de mi agujerito, cuando siento la cabeza de la pija del negro empieza a lubricarse con la leche de Gaston, yo tenia el culo re dilatado, el negro empezó a cabecear la pija, empujando hacia adentro Mío, despacito, despacito! Ya me di cuenta que era más gruesa la verga que la de Gaston, tardó en mandarme toda la pija como 2 minutos! Yo disfrutada cada segundo y cada cm de verga que me iba entrando del desconocido.... Gaston me abrazaba, yo me apoya en su pecho, olía sus axilas, y el desconocido entrándome!!! una vez que me puso cada cm de verga, yo calculo que la tenía de unos 22, 23 cm x 7, me empezó a ponerla y sacarla suavemente, me hizo sentir y estremecer como nunca había sentido! Esta pija enorme que se lubricaba con la leche de mi macho camionero! El negro me cogia, y me daba mordisquitos en la nuca! Era un sueño hecho realidad... luego de un buen rato! Empiezo a sentir que el negro estaba teniendo una especie de espasmos, apurando la cadencia de empujadas me acabo adentro, mezclándose la leche de mis dos camioneros!!! Una vez q me acabo de siguió cogiendo un ratito para asegurase de darme hasta la última gota de semen adentro mío! Yo tenía la empresa La Serenidima adentro mío!!! el negro me saco la verga, cuando en ese momento Gaston me vuelve a taponar mi agujero con su pija que ya la tenía parada de nuevo!!! Gaston le da el bóxer que yo olía, a su amigo para que se limpie, y una vez que el negro se limpió las pija le devolvió el bóxer a Gaston, el cual me lo dio para que yo sintiera la humedad y olor a macho también en el mismo bóxer! El negro se despidió! Me dio las gracias y se bajó del camión!!!!! Nunca pude verle la cara, solo me quedo con su voz, con su leche adentro mío, y con la mezcla de olor a machos en el bóxer de Gaston!!! una vez que el negro se fue, Gaston saco la pija de mi culito, me hizo arrodillar entre los asientos y el sentado en la cucheta, me hizo hacerle un pete, a lo que les aclaro que la verga de Gaston tenía leche de su amigo....!!! Lo petie! Acabo en mi boca! Obviamente me la trague, me pegue terrible pajiada que acaba de una forma descomunal,!!! Me limpié con el bóxer de Gaston, nos acostamos, haciendo cucharita, hasta que el despertador sonó a las 5am! Lo desperté, me empecé a vestir y me baje! Mi macho camionero puso la bestia en marcha y se fue!! volve Gaston! Volve negro desconocido !!!!

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AAlexiusparLv1· hace 70 dRelatos

La almacenera del barrio

Frente a mi casa, sobre la esquina, estaba el almacén de doña Laura, una viuda de unos cincuenta y pico de años, bastante gorda, muy charlatana y que se destacaba por sus inmensas tetas aprisionadas bajo la chaqueta celeste que usaba para atender. Doña Laura me conocía de chico y ahora que mis padres se habían mudado a un departamento dejándome la casa por un tiempo, me recomendaba que me comportase y no anduviese llevando mujeres todas las noches para que nadie comentara. Lo cierto es que yo tenía 19 años y estaba en el Servicio Militar, por lo que mis hormonas estaban a full y la vieja lo sabía. Un viernes por la noche luego de llegar el ejército, pasé a comprar fiambre y queso para hacerme unos sandwichs ... doña Laura estaba cerrando el local. -" ... pasá rápido .. dale.. que si ven que tengo abierto van a venir a comprar y estoy cansada ..." dijo la vieja cerrando la puerta con traba después que estuve dentro. Se sacó el delantal celeste y fijé mi vista en sus tetas ... imposible no mirarlas ! ... tenía un vestido floreado, algo gastado ... los botones no podían sostener tanto pecho, parecía estallar... Obviamente doña Laura se había dado cuenta que la miraba, y acomodándoselas como al pasar, me pidió que la ayudase a colgar un cartel de cigarrillos sobre una de las estanterías. El lugar no era amplio y los dos cabíamos bastante apretados, por lo que al acomodar la silla para que yo subiera, mi boca rozó sus pechos. Mi pija estaba a full ... a mis 19 años no le importaban el peso ni la edad de su dueña, y menos después de 1 semana de encierro en el cuartel. Subí como pude y la vieja acarició mi bulto ni bien lo tuvo cerca. Yo estaba inmovilizado, con el cartel en mis manos y subido a una silla que se podía romper en cualquier momento. - "... fumás nene ?..." preguntó doña Laura mientras acariciaba sin parar mi pija -" ... eh ... no doña ... no fumo ..." respondí  Doña Laura desprendió el pantalón y sacó mi verga. La observó un rato y acercándosela a su boca comenzó a lamerla ... primero despacio, después mas intensamente hasta metérsela por completo en la boca. El ruido que hacía al chuparla me calentaba al extremo. Tiré el cartel y subí mi remera para que tuviera más espacio ... con mis manos me apoyé en sus hombros para no caerme -" ... me vas a dar la lechita bebé ?? ... mirá que esta viejita hace años que no tiene una así como la tuya ..." ... decía mientras chupaba y babeaba todo el tronco hasta los huevos. -" ... quiero acabar entre sus tetas doña Laura ..." apenas pude decir entre jadeos. La vieja me ayudó a bajar y luego de desprenderse los botones del frente dejó caer su vestido, ofreciéndome las tetas más grandes que había visto en mi vida. Se sentó en la silla y agarrando fuerte mi pija y llenándola de saliva, la puso entre sus tetas y empezó a pajearme. 2 minutos habré durado .. la leche explotó en sus tetas y parte de su cuello. Doña Laura la llevó a la boca y la terminó de limpiar con sus labios. Después de terminar la faena, le dió un sonoro beso en la cabeza y levantándose me preguntó: -" .. te quedás a cenar no ? ..." Sirvió la mesa y cenamos uno enfrente del otro. La parte superior del vestido estaba en su cintura, por lo que sus tetas estuvieron siempre al aire, expuestas, haciendo que al poco tiempo las desee nuevamente. Dejé el plato de lado y bajé mis pantalones tirándolos a un costado... la vieja miraba gozando el momento. Fui hasta su lado y puse mi pija en su boca ... doña Laura lamía desde los huevos hasta el pliegue de mi cabeza, provocándome escalofríos cada vez que jugaba con mi frenillo. -" ... me vas a dejar toda esa lechita en mi concha ahora ?? ... quiero que me cojas bien fuerte bebé, que me llenes la cueva ..."... decía sin dejar de lamer y chupar Nos levantamos y nos dirigimos al dormitorio. La empujé para que cayera de espaldas ... sus tetas rebalsaban hacia los costados, su concha tenía pelos pero bastante prolijos, como que se había cortado y emparejado. Me incliné sobre ella y agarrando con mis manos sus tetas, comencé a chuparlas y a morder sus pezones  La vieja estiró su mano y agarrándome la pija la calzó en su entrada ... donde entró sin obstáculo hasta el fondo húmedo. Pasó sus piernas sobre mi cintura y agarrándome del culo, marcaba el ritmo que quería que la cogiese. Estuve bombeando varios minutos ... doña Laura gritaba y mordía la almohada cada vez que tenía un orgasmo. Yo acabé maravillosamente, dejando mi leche dentro de su cueva como la había pedido. Esa noche dormí allí A la mañana temprano me despertó un sacudón ...  -" ... levantate bebé ...tenés que irte antes que alguien te vea salir ... rápido Por supuesto a esa edad la pija siempre amanecía dura y doña Laura no sacaba los ojos de ahí. La tomé de la nuca obligándola a agacharse ... intentó decir algo pero enseguida comenzó a chuparla -" ... no me voy a ir doña Laura ... y la voy a coger a cada rato .. mientras no entren clientes yo voy a estar en la pieza de atrás del mostrador, con la pija lista para metérsela. La vieja seguía chupando y asentía con la cabeza .... hasta que se tomó todo lo que largué, hasta la última gota. Ella se cambió y se fue al local. Yo después de darme una ducha llevé una almohada y la dejé sobre una mesa pequeña que estaba en una especie de cuarto de depósito detrás del mostrador ... desde allí podía observar todo el movimiento del local comercial. Una hora después, aproximadamente, noté que la clientela había menguado ... me asomé a la puerta que unía los dos ambientes y sacudiendo la pija le pedí que se acercara. La vieja miró para un lado y el otro y vino hacia mí. La hice girar y quedó apoyada con sus brazos sobre la mesita ... levanté el delantal y parte del vestido y rompiendo su bombacha, se la puse hasta el fondo. Doña Laura gemía y pedía que no me detuviera ... mi dedo pulgar estaba clavado en su culo, hurgando y dilatando. Saqué de golpe la pija y escupiendo sobre la cabeza, la arrimé a la entrada de su hoyo. Empecé a empujar y escuchaba a ella decir que "por ahí no", pero ya había dilatado bastante, por lo que después que calzó la cabeza empujé hasta los huevos. La vieja gritó fuerte y se movió como para zafar, pero estaba totalmente ensartada - "... sacala ... puede venir alguien !!..." gritaba mientras giraba la cabeza y me miraba suplicando. Yo aceleraba el ritmo y mi pija entraba y salía como un percutor. Mordió la almohada que había llevado y abriendo con mis manos sus nalgas, embestí sin pausa hasta acabar. Desde ese día, todos los fines de semana después de salir del cuartel, me quedaba en casa de doña Laura, donde además de descargar mi leche, amasar esas tetas y que me lavaran la ropa, tenía comida y algo de plata. Duró un año y algo más esa vida... durante ese tiempo a ella nunca le faltó pija y leche, y a mí nunca comida y donde descargar.

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TTiziOeste666Lv1· hace 78 dRelatos

Enfiestada por hermanos y más..

Como todos los relatos estan basados en mis fantasías.  Estaba en la casa de unos amigos de mi novio, los cuales eran hermanos. En un momento mi novio se fue al baño y me quede con ellos sola y aprovecharon la situación y me agarraron, me ataron las manos y me hicieron arrodillar, pronto me encontre entre dos pijas muy gruesas, largas y duras frente a mi rostro. Me metieron sus pijas en la boca y empezaron cojerme por ahí. -¿Te gusta chupar de a dos pijas puta? No podia responder por tener la boca llena de pija. Por largo rato chupe las pijas, me ordenaron que me levantara,  uno comenzó a acariciarme las tetas, mientras el otro mi culo. Mientras uno me agarraba por los cabellos, haciendo que volviera a ocuparme de su verga con la boca, el otro con total impunidad me penetró violentamente justo en el momento q mi novio estaba volviendo, yo no lo veia porque estaba de espaldas, el que me cojia por la concha arremetía una y otra vez con fuerza, incrementaba a cada empujón la fuerza del impacto. Mis caderas respondían a las penetraciones con movimientos continuos, los temblores me hicieron perder el ritmo y mientras una pija entraba una y otra vez por la concha y boca. Era un juguete en manos de unos hermanos, me recostaton de espaldas sobre la mesa, uno se coloco entre mis piernas, me sostuvo de la cintura y me penetró tan violentamente como su hermano anteriormente, me embestía una y otra vez con más fuerza que su hermano haciendome gritar justo en el momento que el otro me la mete en la boca. El que me cojia por la concha me levantó en brazos, quedando más empalada que antes, yo ya sin fuerzas y dolorida, su pija se me clavaba hasta las entrañas. El otro se coloco por atras y me la metio tambien por ahí haciendo una doble vaginal y desvaneciendome del dolor. -Que buena puta que tenes amigo, da gusto cojerla. Le decian a mi novio aprovechando que yo estaba inconciente. Luego de un buen rato los hermanos comenzaron a descargar su corrida llenandome. Me dejaron tirada en el sofa esperando que despertara, cuando lo hice tenia a los hermanos nuevamente violandome ambos por la concha salvo que esta vez se sumaba mi novio que me cojia por la boca, asi estuvieron un buen rato, luego llego el padre y tio de los hermanos que al ver lo que pasaba tambien querían participar y también me violaron, sus pijas eran más descomunales que la de los hermanos, al momento de la doble vaginal por más dilatado que estaba me super dolio. Asi fui compartida entre varios, elegidos por mis cuatro violadores y mi novio. Desde entonces me habia convertido en su puta

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HHollowrapierLv1· hace 78 dRelatos

Relato corto con temática cuckold

Ha pasado un tiempo desde la última vez que escribí aquí, en esta oportunidad traigo un nuevo relato correspondiente a la presente fantasía (cuckold) que tengo. Todo comenzó hace un tiempo como ya he relatado anteriormente, me llama la atención ver a mi mujer con otro u otros, pero no por que yo no sea suficiente, sencillamente es que realmente amo a mi pareja  y quiero experimentar lo más posible debido a que la vida es solamente una, no quiero pensar que años después pueda recriminar el hecho de no haber experimentado más o cohibirse a estar con alguien más por haberme sido fiel, no considero el cuckold como infidelidad debido a que siempre seria en complicidad mía y jamás a mis espaldas, no obstante a esto pienso que debe ser jodidamente sexy ver la cara de placer de mi chica al ser penetrada por otro delante de mí… Después de mucho hablar con mi pareja e intentar que mi fantasía se hiciera realidad por fin aceptó y comenzamos a planear todo, comenzamos primeramente con elegir al candidato adecuado para la ocasión, luego de estar un buen tiempo en tinder por fin ella se decidió, elegimos un día y un lugar, un hotel no muy lejos de nuestra ubicación, acordamos las reglas del encuentro y yo quise hacerlo un poco diferente, como no me llama la atención ser el tipo de cuckold sumiso que es humillado por ambos, le plantee a mi mujer que no quería eso en especifico y ella aceptó. El día por fin había llegado y yo era un manojo de nervios y emoción, por la cara de mi novia podía intuir que también estaba nerviosa ya que las veces que habíamos hablado sobre esto ella siempre decía que no me quería ser infiel, siempre intente explicarle que no era infidelidad y aunque se que aceptó a regañadientes quería que esta experiencia no fuese mala para que ella pudiese disfrutar sin remordimientos. Unas horas antes del dicho encuentro fuimos al centro comercial a comprar una lencería para el momento, mi chica se encargo de todo, eligiendo un conjunto negro bastante sexy el cual constaba de un colale, un brasier de encaje del mismo color y unas medias pantys negras a juego del conjunto. Nos dirigimos al hotel para preparar todo, ella se fue a duchar mientras yo me encargaba de ordenar una botella de champagne para hacer un brindis y otras cosas para el momento. Cuando la vi salir del baño casi me da un infarto, estaba demasiado hermosa y sexy, irradiaba sensualidad a cada paso que daba, ¿Y? Ella preguntó, como esperando que dijese algo pero realmente estaba sin palabras. Estas…. Titubee. Jodidamente hermosa, creo que el afortunado lo va a disfrutar… Una sonrisa de complicidad se reflejó en su cara, seguido de un te quiero mucho. El timbre de la habitación no tardó mucho en sonar, el momento había llegado, ¿Segura? Pregunte, ella solo encogió sus hombros como para decir sí y no al mismo tiempo. Fui rápidamente a abrir la puerta, le di la mano y lo invite a entrar a la habitación, cuando entró inmediatamente miro a mi novia y dijo, Uff estas espectacular, ella se sonrojo. Todo había comenzado, cada uno tomamos una copa y luego de una corta y entretenida conversación él se acercó a ella dejando la copa a un costado y la tomó por la cintura y la beso. Mi corazón por un momento se detuvo, era la mezcla entre la excitación y unos celos momentáneos que intente dejar de lado, el beso paro por un momento y ella me miró como buscando mi aprobación, sigue amor logre a decir para que ella supiera que todo estaba bien, él inmediatamente bajo la mano al culo de mi novia y lo apretó con fuerza y seguido le dio una nalgada sonora a la cual mi novia respondió con un pequeño gemido, todo iba muy rápido así que el se comenzó a desnudar y yo me acosté en la cama, reposando mi espalda al respaldo de esta misma, aproveche en desnudarme un poco quitándome el pantalón y la polera, cabe resaltar que no iba a participar en forma de trio, solo quería estar presente mientras ella era cogida. (Hago un paréntesis en este momento para comentar que también llevaba puesta una jaulita de castidad debajo de mi boxer, la cual no se veía pero a mi me mantenía en abstinencia mientras mi chica recibía placer, lo cual para a mi lo hacia mas excitante, ella no sabía que yo la tenia puesta pero pronto lo descubrió). Imagen referencial para que tengan una mejor percepción de la situación. Mi chica de cierta forma decidió introducirme en la experiencia para no sentirme alejado, así que ella se acostó entre mis piernas para quedar en una posición parecida a esta. Sin embargo había unas diferencias, yo quería hacerlo más divertido, por lo que me levanté un momento para buscar una cuerda y amarrar sus manos a la espalda, también le coloque una venda en los ojos para así privar un poco sus sentidos y hacerlo más excitante. Retomamos la posición de antes sin embargo mis piernas estaban flexionadas y las de ella estaban reposadas sobre las mías lo cual hacía que permanecieran abiertas, era muy sexy la situación, cuando el chico se posiciono en medio de ella para penetrarla, nos movimos un poco para quitarle su panty y luego volver de nuevo a la posición, el chico me extendió el colale de mi novia el cual estaba mojado, como si le hubiesen dejado el chorro de agua en la zona del sexo, sin embargo eran los flujos de ella que claramente estaba muy excitada, mi chica desde su posición busco agarrar mi miembro con sus manos atadas a la espalda y cuando por fin lo logro se dio cuenta rápidamente que tenia la jaulita puesta, un suspiro de excitación salió de su boca al mismo tiempo que el chico aprovechaba para empezar a meter su miembro el la vagina de ella, mi novia se retorció un poco al sentir esto, sin embargo se dejo hacer, el marcaba un ritmo lento al principio y poco a poco fue aumentando la velocidad de sus embestidas, mi chica cada vez gemía mas y yo aproveche para tomar el vibrador que teníamos en la mesita de noche al lado de la cama, con una mano comencé a masajearle los senos, apretándolos un poco, acariciando sus pezones. Cuando coloque el vibrador y lo encendí ella dio un leve brinquito, quizás se asustó un poco o la emoción de lo que sabía estaba próximo a pasar, poco a poco el orgasmo de mi novia se comenzó a acercar, le hice señas a él para que aumentara el ritmo ya que sabía que ella estaba cerca del climax, todo esto se juntó y mi novia por fin alcanzó su primer orgasmo de la noche, nos retiramos un poco para dejarla descansar, el aprovecho en cambiar de posición a mi novia y la coloco en 4, unas de las reglas planteadas era que ella no le hiciera sexo oral, sin embargo en esa posición el acerco su miembro a los labios de ella y prosiguió a realizar una mamada, la escena si bien me molesto un poco, me excito mucho mas, pasado un rato de esto el se coloco detrás de ella y la comenzó a penetrar, yo estaba al frente de ella pero no me podía ver debido a la venda en sus ojos…. Me acerque a ella y la bese, ella me correspondió el beso mientras estaba siendo penetrada… El chico estaba apunto de acabar así que nos aviso, fue mi novia la que eligió el lugar donde él iba a acabar… Y así por primera vez vi como un extraño le acabo en las tetas a mi mujer, le dio un beso y nos pidió permiso para ir al baño, cuando este entró al cuarto de baño mi novia y yo no cruzamos palabras, un beso apasionado unió nuestros labios seguido de un te quiero mutuo que salió de nuestras bocas..

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LLetimilLv1· hace 79 dRelatos

Erótica y tonta

Hinchada y henchida, el cuerpo recién desatado. La lujuria en el perfume. Aquellos roces habían hecho de ella un canto, un aullido, un grito de guerra ante la apertura ancestral de su sexo. Lo blanco y lo rosado, lo dorado de los chupones en el cuello, en la espalda. Dos sopapos, ritmicos, enérgicos. La marca, una frambuesa dorada. Timbres, durezas, órdenes. Arriba, abajo, más delicado, salvaje. La mina del lápiz rojo. La abertura, los golpes marcando un compás en la pared. La boca seca. El rio encomendado, caudaloso  para su comunión con lo erecto. Combustión. Piernas que se agitan y yacen desvalidas después del último estertor. La embestida a la niña blanca, agrietada.

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DDannyCBALv1· hace 80 dRelatos

El tío mirón (Finallllll)

Para los que recien dan con este relato, les dejo links de las dos primeras partes para que se entiende de qué va la cosa....  El Tío Mirón parte 1 El Tío Mirón parte 2 Seguimos...  El flaco le chupaba el culo, le abría las nalgas y le iba dilatando el asterisco a mi sobrina. La muy wachita solamente gemía despacito disfrutando todo eso. El amigo le dio un par de escupidas en la cola y apuntó su herramienta, fue de a poco... mi sobrinita aguantaba y la pija fue entrando.. despacio... le bombeaba un poco y empujaba más.. bombeaba otro poco... hasta que la tuvo toda entera en la cola. Los miraba sin siquiera atinar a tocarme la pija que ya a esta altura de la noche tenía vida propia. El amigo se acomodó un poco más y la siguió cogiendo por el culo. Mily disfrutaba y gemía como una gatita. De a poco fue acelerando hasta que Mily comenzó a hacer señas con la mano. Le dolía. El flaco paró y le sacó la pija, agarró a mi sobrina del culo y la apuntó a la cámara para que vea el orto dilatado de la pendeja: - Mirá che tío.. no sabés lo apretadito que lo tiene. Creí que largaba todo... mi pija respondió con unos cabezazos como deseando entrar en ese agujerito rosado y caliente. Le escupió un par de veces más y se la metió de nuevo... hasta el troncazo... Mily pegó un gritito pero ya la tenía sacudiéndola con la cogida que le estaba dando. El amigo la acomodó un poco más para que tuviera la cola más levantada y asi parecía que la pija le llegaba a la garganta. La pendeja mordía una remera y gemía como loca: - aaayyy boludooo... aaaayyy... me rompes toda... El flaco seguía dándole a ese hermoso orto con todas las ganas. La conchita de Mily empezaba a babear y se abría un poco con cada embestida de semejante pija.  Aumentaron el ritmo de la cogida y yo no daba más.. me dolian los huevos pero no quería acabar. Mily gemía como loca, el flaco resoplaba anticipando que ya no aguantaría mucho más.  Se la sacó de la cola y se pajeó una o dos veces y el chorro de leche le bañó el culo y la espalda a mi sobri. Al ver eso me manotié la pija y me saltaron unos hermosos chorros de leche, una acabada espectacular después de presenciar semejante garchada. Los dos quedaron exautos, el flaco le pasaba la pija por la cola como disfrutando de toda esa carne a su disposición. Mily, suspiraba contenta de que la había hecho acabar de nuevo, algo que no me percaté en la intensidad de la paja.  - Acabastes tio? - preguntó Mily -Si hermosa, un montón... Mi sobrina se acercó al teléfono: - Me voy a lavar, tiuchis. Besitos. Nos vemos. ------------------------ Hoy estábamos charlando y le pasé link del primer relato, Se cagó de risa y me contó que después de un rato se la volvió a coger y que le pidió acabar en la boquita, se la mamó hasta que le llenó la boca de leche. - Tragastes? pregunté - Mmmm... obvio tio, estaba riquísima!! Les aseguro que me arde la pija de tanto pajearme con esta wacha. Fotito de la pendex después de la rotura de orto (posta)

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MMatydeezeizaxxxLv1· hace 80 dRelatos

Mi cuñada me entrego la cola parte 2

Eella es narigona...bien flaca muy flaca para mi gusto...ojos miel culito manzana y tetas chiquitas despues de lecharle la cara....penso que iba a ser lo unico pero no su hermana rara vez me entregaba la cola y saben lo rico que se siente acabar en un culo bien estrecho La puse en cuatro solo con una tanga la cual era una de las tantas que vi en las fotos! Y como no tenia lubri le di unos lambiscones a su culito y poquito a poquito le fui enterrando la cabeza ya recontra al palo...ella llorisqueaba pero cuando ya se habia dilatado por completo le di con mucha fuerza por fin comenzo a gemir El macho nunca le habia roto el culo y me lo entrego a mi jajaja sentia culpa...calentura y justicia a la vez Fin

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CchavezjrcLv1· hace 82 dRelatos

Mi padre me follo por vestirme como una puta

Hola , soy morena con melena negra y lisa mido 1,68m delgada mis tetas son de tamaño medio quizás pequeñas para algunos y culo redondo bien puesto. vivo con mi padre y mi hermana pequeña. Mi madre nos abandonó hace ya 3 años y desde entonces mi padre se volvió super protector con nosotras. Debido a esto e tenido muchas discusiones y peleas con mi padre. No le gusta que salga con mis amigas y mucho menos con chicos. Por lo que más discutimos es por cómo voy vestida, suele decirme que no me vista como una puta. Un dia de verano en el que mi hermana no estaba porque se fue en un viaje con las amigas, yo había quedado con unas amigas iba a salir y al pasar por el salón estaba mi padre como siempre enfadado. – ¿a dónde crees que vas? – Quede con mis amigas papa. – ¿Y vas a ir asi vestida? -dijo señalando mi ropa. Yo llevaba una camisa de tirantes blanca y un short debido al gran calor que hacía. – No empieces. – ¿Qué no empiece? Si apenas llevas ropa. – Joder papa hace calor. – Y ¿por eso te viste como una puta? – Déjame ya anda. -le dije mientras me dirigía a la puerta. Entonces él se interpuso. – ¿tu saves lo que les pasa a las chicas que van a la calle como putas? -vete a la mierda. Le intentaba empujar asi un lado para apartarlo, pero debido a su corpulencia fue inútil. El me dio un bofetón tan fuerte que me hizo girar la cabeza. Me sorprendió ya que fue la primera vez que me pegaba. – ya me hartaste hija de puta. – te voy a enseñar lo que les pasan a las que visten como putas. Entonces me besa yo estaba que no me lo podría creer entonces una de las manos me la puso en mis tetas apretándolos. Yo forcejeaba intentando quitármelo de encima, pero lo único que logre fue otro bofetón aún más fuerte. -deja de forcejear puta -papa por favor perdóname. -Decía entre sollozos y lagrimas -hija esto es tu culpa por vestir como puta ya te lo había advertido. Seguía manoseándome las tetas entonces me quito la camiseta muy violentamente y de igual forma el sujetador. -menudas tetas tienes hijita. -dijo al verlas entonces me la agaro de nuevo y se centro en mis pezones que ya estaban bastante duro. Yo no lo podía creer solo podía lloraba ya que temía que si me quejaba o forcejeara me pegara de nuevo. Mi padre entonces bajo la cabeza y me empezó a chupar una de las tetas mientras manoseaba la otro de vez en cuando le daba un pequeño mordisco a mi pezón o pellizcaba el otro en esos momentos yo no podía evitar soltar algún gemido. A pesar de la situación no podía evitar calentarme poco a poco me gustaba lo que mi padre hacia con mis tetas y creo que él lo noto porque de repente paro se incorporo y puso una de sus manos en mi coño por encima del pantalón mirándome a los ojos me dijo. -esta húmeda verdad hija? asi que te vestías como puta porque lo eras. Entonces me desabrocho y quito el short dejándome solo con el tanga y volvió a poner la mano en mi coño por encima del tanga notando por completo lo mojada que estaba por lo que sonrió. Me manoseo el cómo bastante mientras con la otra mano manoseaba las tetas. Yo estaba super excitada en ese punto y no podía evitar gemir cosa que hacía que mi padre disfrutara más. Entonces metió la mano dentro del tanga masturbando directamente el coño, me pellizcaba la vulva asiendo que un gran gemido saliera de mi boca. -Mira como disfruta mi hija puta. sí hasta tienes el coño depilado ¿lo deseabas verdad puta? Me pellizcó bien fuerte tanto mi vulva como uno de mis pezones asiendo que diera un gran grito. Mi padre entonces me metió 2 dedos que debido a la humedad entraron con facilidad y me empezó a masturbarme rápido y fuerte asiendo que tras varios segundos no pudiera evitar tener un gran orgasmo que hizo que soltara un gran choro de fluidos. Debido al orgasmo sentí tanta fatiga sobretodo en mis piernas por lo que caí de rodillas al suelo. -parece que te gusta que te halla tratado como la puta que eres. Dijo con una gran sonrisa mientras se desabrochaba el pantalón y sacaba de su calzoncillo su polla, al verla me sorprendida ya que eras bastante grande, pero sobretodo era muy gorda la tenía bastante cerca de mi cara por lo que podía oler fu fuerte olor. -vamos hija ya saves que hacer ¿no? -por favor papa ya basta déjame ir. -Le dije entre sollozos, pero estos sollozos eran más por cansancio que de lloro. – solo has disfrutado tu ahora es mi turno puta. Me agaro la cabeza y me la acercó a su dura polla. Pensé en negarme y no abrir la boca, pero recordé que si me negaba seguro me pegaba asique sin remedio abrí la boca y me metí la polla de mi padre en ella. Instantáneamente noté el sabor amargo de la polla empecé a mamársela a mi padre. Mi padre me sujetó la cabeza y poco a poco fue metiéndome cada ves mas la polla hasta casi metérmela entera, pero yo no aguantaba asi que fuertemente para evitar la resistencia de mi padre tiré hacia atrás sacándomela, nada más sacar la polla no pude evitar toser dejando caer muchas babas. – que buena mamada me has hecho hija. Aunque aun no te la puedes tragar toda. Me coje de un brazo y tira de mi para que me levante -por favor por favor papa no más, perdóname. Le suplique a mi padre que solamente me sonrió -si esto apenas empieza puta. Me tiro al sofá asiendo que callera de espalda me quito el tanga muy violentamente. Yo ya savia lo que me esperaba, pero entre el temor y el cansancio simplemente me resigné. Mi padre se acomodó me abrió las piernas puso su polla en mi coño y empezó a metérmela debido a lo gorda que era no podía evitar gritar y gemir. -valla coño mas apretadito tienes hija. Como voy a disfrutar follártelo Me empezó a follar con un ritmo algo rápido que me hacía disfrutar no podía evitar gemir. Poco a poco fue acelerando el ritmo haciéndome disfrutar cada vez más. Tras un rato me llego un gran orgasmo superior al anterior y a cualquiera que halla tenido antes – Mira como disfrutas hija sabia que querías esto. Me lo pedias a gritos vistiéndote de esa forma. -dijo entre risas -Pero aún no me he corrido. me siguió follando, yo estaba exhausta pero aun asi disfrutaba de la gran follada que me estaba dando mi padre, Tras un rato más. – Me corro me voy a correr – Dentó no sácala no te corras dentro Pero el sin escucharme se corrió dentro llenando mi coño de su caliente y espeso semen parecía que no paraba de correrse al acabar me la saca y se marcha dejándome tirada en el sofá cayendo el semen de mi coño.

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EEdipo14_Lv1· hace 82 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre VI

Era la mañana siguiente y yo comenzaba a despertarme. A un lado pude ver a mi madre totalmente desnuda y abrazada a mí. Miré el reloj y me di cuenta de que era muy pronto todavía, apenas daban las 7am, por lo que decidí ir al baño para luego volver a dormir un rato más. Y así lo hice, fui al baño y volví a la cama, pero cuando quise darme cuenta ya estaba empalmado. Si de normal todos nos solemos empalmar de buena mañana, la vista de mi madre desnuda con sus pechos al aire no ayudaba precisamente. En ese momento pensé en despertarla para así divertirnos un poco nuevamente, pero decidí no hacer nada y seguir durmiendo, ya que no sabía cómo se lo iba a tomar. Y así hice, rápidamente me dormí y por suerte enganché de nuevo un sueño que había tenido durante toda la noche. El sueño era obvio, mi madre y yo follando sin parar. Ya había tenido sueños de este estilo claro, pero la noche anterior me había dado experiencia suficiente para sentir esos sueños aún más realistas y placenteros. Recuerdo que en un momento estaba soñando cómo mi madre me comía la polla, una de esas mamadas a garganta profunda bien cariñosas que sólo ella sabía hacer, porque si algo había aprendido aquella noche, era lo bien que se le daba y lo mucho que le gustaba a mi madre tragar verga. No tengo ni idea de cuanto tiempo estuve soñando, pero en cierto momento me desperté, y ahí vino mi sorpresa. Miré hacia abajo para comprobar si me había corrido pero no, no me había corrido, sino que tenía a mi madre haciéndome una buena mamada de buenos días. Dios que sensación despertarte de esa manera. Al darse cuenta de que yo me había despertado y de que la estaba mirando, ella me regaló una sensual sonrisa, para después seguir chupando.             -Agghh, menudo desayuno de buenos días que me has preparado mami...       -Mmm, desayuno el mio querrás decir... -decía mientras se volvía a meter mi polla en la boca-       -Vaya... pensaba que estarías menos lanzada...       -Y yo también cariño, pero me he despertado y he visto esto tan rico aquí llamándome y no me he podido resistir.       -Pues disfrútala, cómo te dije a ayer a partir de ahora es tooda tuya -dije yo mientras le comenzaba a follar lentamente la boca-.             Yo estaba que no me lo creía, hacía apenas una hora tenía dudas de si estaría arrepentida de lo sucedido o no, y ahora me levanto con ella entre mis piernas totalmente entregada dándome los buenos días. Estuvimos así unos cuantos minutos, hasta que ya no pude más.             -Mamá aagghh... Dios me voy a correr no puedo más...       -¿Quieres correrte cielo?       -Sí mami, quiero correrme...       -¿Tienes muchas ganitas?       -Joder... Sii... Aaagghh...       -Mmmm... -en ese momento miró su reloj- ¡Uy pero mira qué tarde es! Vamos a tener que dejar esto para otro momento cielo, que hay que preparar el desayuno.       -¿Qué? Espera espera estoy a punto -yo no entendía nada-.       -Tranquilo cariño lo dejamos para más tarde, ¿no te importa verdad? -decía ella con una cara desafiante y juguetona, claramente quería jugar un poco conmigo-       -¿En serio me vas a hacer esto? Joder mira cómo estoy.       -Venga no seas tonto que no será para tanto jeje. Ale voy a ducharme, nos vemos abajo -decía mientras me daba un piquito y se reía-.             ¡Mi madre estaba jugando conmigo! Me había despertado con una de las mejores mamadas del mundo para después dejarme a medias. Esto no podía quedar así, si quería guerra, tendría guerra. Decidí no acabarme la paja para así guardar reservas, me duché y bajé a la cocina para desayunar. Ahí encontré a mi madre haciendo unas tostadas para los dos. Llevaba bikini nuevo el cual nunca le había visto, súper sexy, con un tanga que dejaba casi todo su culo al aire y una parte de arriba con forma de triángulos la cual apenas le conseguía sujetar las tetas.             -¡Hola cariño! Ven siéntate que estoy preparando el desayuno.       -¿Qué hay para desayunar mamá?       -Pues estoy haciendo unas tostadas con tomate.       -Mmm qué pena, a mí me apetecía más otra cosa -mi voz comenzaba a sonar juguetona-.       -Vaya hombre. Bueno ¿pues no querrás que las tire no? Jajaja.       -No tranquila, me las comeré luego, ahora quiero comerte a ti.       -Iván cielo debemos echar un poco el fren...             No le dio tiempo a acabar la frase cuando me acerqué por su espalda para darle la vuelta y plantarle un buen morreo. Sabía que a mi madre le gustaban los besos tanto o más que a mí, por lo que eso la calentaría bastante. Estuvimos besándonos un par de minutos, parando sólo para mirarlos a los ojos, coger aire y seguir juntando nuestras húmedas bocas. Rato después la agarré del culo para subirla a la encimera de la cocina, para seguido abrirle bien las piernas y comenzar a masturbarla por debajo del tanga, todo esto claro mientras seguíamos dándole a la lengua. Comencé a notar la entrepierna de mi madre más que encharcada, por lo que decidí pasar al plato fuerte. Fui bajando mientras le besaba cada rincón de su cuerpo, el cuello, las tetas, el ombligo, todo eso para llegar a ese rico manjar. Le aparté el tanga con una mano sin llegar a quitárselo, para poner degustar ese rico coño. Estaba tal cual la noche anterior, rojito, hinchado y bien jugoso, por lo que no esperé ni dos segundos y comencé a comérmelo con ansia.             -Mmmm... dios cariño, sí que te gusta comerle el coño a mami eh...       -Y a ti que te lo coma, ¿a que sí?       -Aggghhh, cómo no me va a gustar que me hagan una cerdada tan rica cómo esta... Pues claro que me gusta. ¡Me encanta! Mmm...       -Pues yo se de algo que te gusta aún más -a la vez que le lamía el clítoris, le metí un par de dedos, ya que sabía que eso la volvía loca-       -JOD...ER... Dios nene tu sí que sabes lo que le gusta a mamá... Sí así así, méteme bien esos deditos -decía mientras se masajeaba las tetas, pellizcándose los pezones muy suavemente-.       -Mmmmm...       -Ufff... Sí... Hazme acabar amor... Haz que mami se corra...       -Mmm.. ¿te vas a correr para mí?       -Aggghhh... Sí cariño... Me corro, me corroo...             En ese momento me separé y me senté tranquilamente a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, dejándola así al borde del orgasmo, tal y cómo ella había hecho conmigo.             -¿Estás de coña? ¿En serio me vas a dejar así?       -Bueno es que vi que era tarde, y me apetecía desayunar -dije bien sonriente-.       -Menudo cabrón estás hecho jajaja -decía mientras se bajaba de la encimera-. Bueno pues ahora que me has dejado así tendré que acabar por mi misma.       -Me parece muy buena idea mamá, pero no tardes mucho en el baño que luego tengo que entrar yo.       -No tranquilo, es que hoy me apetece variar un poco -decía mientras cogía una silla y se sentaba justo a mi lado, apuntando hacia mí-.             En ese momento se quitó el bikini por completo y se sentó recostada y con las piernas apoyadas en la mesa donde yo desayunaba tranquilamente. Acto seguido comenzó a masturbarse sin cortarse un pelo, gimiendo cómo si la estuvieran follando y gritando sin vergüenza alguna. Yo estaba alucinado, mi madre había pasado de ser una mujer cortada y reservada a masturbarse sin pudor alguno en la cara de su hijo con total normalidad. Aquella escena la verdad es que me puso a cien. En algún momento pensé incluso en abalanzarme sobre ella para ser yo mismo el que le provocara el inminente orgasmo, pero sabía perfectamente que eso era lo que ella quería, por lo que reprimí mis instintos. Y no sólo eso, sino que respondí, ya que decidí hacer lo mismo que ella. Y así fue, me bajé el calzoncillo, acomodé mi silla y comencé a hacerme una lenta y lubricada paja manteniendo en todo momento el contacto visual. Obviamente quería tentarme con sus armas, pero yo sabía perfectamente que en este punto ella se moría por mí tanto como yo por ella, y sus miradas no mentían. Comenzó a intercalar miradas entre mis ojos y mi polla mientras se mordía el labio, señal de que tenía unas ganas tremendas de saltar a mamarla. Y así estuvimos un buen rato, con cada uno de nosotros deseoso de comerse al otro, pero conteniéndonos para no perder aquel pervertido juego que habíamos comenzado. No pasó mucho tiempo y mi madre comenzó a gemir y gritar de una manera mucho más notable, retorciéndose en leves espasmos mientras se palmeaba el coño con toda su corrida chorreándole. Esto hizo que instantáneamente yo me eyaculara sin previo aviso, con unos cinco chorros saliendo directamente hacia mi madre, chorros los cuales ella recogía con los dedos para después llevarse a la boca.             -Mmmm... Parece que hemos empatado, ¿no? Jajaja -decía ella mientras se relamía los dedos-.       -Jajaja pues eso creo mamá. Eso sí, he estado a punto de lanzarme a comerte enterita más de una vez, no sabes lo que me ha costado contenerme.       -Dios hijo la verdad es que yo también he tenido que hacer un esfuerzo. Sé que esto que estamos haciendo está fatal, y que deberíamos parar, pero no sé por qué ando cachonda perdida todo el día -se notaba que mi madre estaba desatando toda la sexualidad reprimida de años y años-.       -Bueno mamá ya sabes que esto queda entre nosotros, simplemente nos estamos divirtiendo no tengas remordimiento.       -Ese es el problema hijo, demasiada diversión es peligrosa -mi madre claramente tenía el miedo de que acabáramos follando, lo cual a este paso era cuestión de tiempo-.       -Bueno de momento con este juego me he divertido mucho mamá, supongo que estamos en paz, ¿no? Jajajaja.       Eso creo sí jajaja. En ese caso hagamos una tregua -dijo mientras me tendía la mano con la que se había masturbado, la cual estaba llena de su corrida-       -¡Tregua pues! -le dije yo dándole un apretón con mi mano llena semen mientras ambos reíamos-             La mañana pasó y llego la tarde sin ningún acontecimiento a destacar salvo algún beso cuando nos cruzábamos o algún chiste algo subido de todo, lo cual a estas alturas ya era algo prácticamente cotidiano de la convivencia. A eso de las 5 de la tarde nos pusimos a tomar el sol, yo en un bañador normal y corriente y ella con el mismo bikini que llevaba por la mañana, el cual hacía que sus tetas se vieran de lo más jugosas y apetecibles, más que de costumbre quiero decir. Junto a la piscina teníamos varias tumbonas y hamacas, por lo que los tos estábamos acostados simplemente disfrutando del sol y de la calma de la montaña.             -Oye Iván cielo, ¿te importaría echarme algo de aceite bronceador por la espalda?       -No claro mamá, ¿dónde está?       -Creo que lo metí en mi maleta de mano, está en el baño de abajo.       -Vale voy a ver.             Y así hice, fui al baño y ahí estaba la maleta. Me puse a rebuscar entre una gran cantidad de cremas que mi madre había traído cuando por fin encontré el aceite. Lo curioso fue darme cuenta que en el bote no ponía aceite bronceador, sino que ponía aceite lubricante. Mi madre nunca ha visto bien de cerca, por lo que pensé que seguramente se habría equivocado al comprarlo, ya que no era la primera vez que le pasaba algo así. Igualmente me puse a mirar toda la maleta para estar seguro de que no había realmente un bronceador, y sorprendentemente sí que lo había. Pero la verdadera sorpresa no fue esa, sino encontrarme en un doble fondo de la maleta nada más y nada menos que, ¡un dildo! Era un clásico pene de goma, sin vibración ni nada, con ventosa en los huevos y un montón de venas. Tenía un diámetro parecido al mío pero mucho más largo obviamente, sin duda un señor consolador. Ahora todo tenía sentido, ese lubricante no había sido comprado por error. De nuevo descubría una faceta de mi madre cada vez más atrevida, no paraba de sorprenderme. Así que nuevamente la oportunidad de jugar un poco con mi madre se presentaba ante mis ojos, por lo que decidí guardarme el dildo como bien pude en el bañador, coger sólo el aceite lubricante y volver a la piscina.             -Ay hijo mucho has tardado, ¿lo has encontrado?       -No

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