#Ariel
Fotos, gifs y packs de Ariel subidos por la comunidad.
Solita y con ganas de jugar.
Hola, soy Mariela. Mí marido me dejó solita está noche y yo me quedé con ganitas de juguetear. Quien quiere jugar conmigo? Me gusta ser bien chanchita..
Los inicios 3
Continuación de Llegado ese punto estaba claro que tanto ella como yo teníamos muchas ganas de que ocurra. Sin embargo nos contuvimos de salir a buscar a cualquiera y preferimos que para la primera vez se diera cuando se tuviera que dar. Creo que secretamente ambos suponiamos que las vacaciones serían el momento propicio, aunque no imaginamos que tanto, ni lo planeamos demasiado. En dos semanas estariamos una quincena en Valizas, y si estabamos listos tal vez ocurriría. Llegamos, nos instalamos en la casa que alquilamos, no muy grande, con una buena parrilla, eso si. Cochera, un salón con sofá y sillones, cocina integrada, una habitación con cama doble, lo usual. Lo primeros dos días no hubo mucho destacable, playa de mañana y de tarde, poca caminata, descanso, porro. Al tercer día empezamos a ir a la playa que queda hacia Cabo Polonio, alejandonos un poco. Mi mujer hacía topless más cómoda en esas zonas más alejadas y con poca gente, la mayoría que pasaban caminando de ida o de vuelta de Cabo Polonio justamente. Si, tiene unas tetas hermosas, y doradas por el sol son increíbles. Pasamos dos tardes ahí y el color que tenía ya era hermoso. Al tercer día, entre los pocos que pasaban caminando, mi mujer se quedó mirando a un chico que iba solo. A unos 20 metros no lo reconocía bien. "Uh, mirá, no estoy segura pero creo que es Juanpi", me dijo. Un ex compañero de trabajo de mi mujer, un par de años menor, yo lo conocía apenas por algún comentario laboral. El chico pasaba ya casi delante de nosotros, pero no demasiado cerca, como con cierto respeto por no molestar. En eso mi mujer se levanta, agita las manos y le grita "Juanpi!, que sorpresa!", y se acerca a él a saludarlo, que apenas da unos timidos pasos hacia nosotros. Cuando al fin la reconoce la saluda, se acerca con más confianza, se dan un abrazo... y mi mujer en tetas. Tardé unos segundos en procesar tanta excitación y calmar un poco los ratones. Estaban a unos cinco metros de nuestras cosas, y mi mujer lo invitó a acercarse y nos presentó. Nos saludamos cordiales, lo invité a sentarse a tomar una cerveza, nos pusimos a charlar los tres, sentados bajo el reparo del sol. Nos contó que venía caminando de Cabo Polonio, que se quedaba unos días más en Valizas y después volvía para Argentina. Hablaron con mi mujer sobre otros ex compañeros de trabajo, se pusieron un poco al día. Era increible como pasabamos por alto el hecho de que mi mujer no se hubiera puesto nada arriba, ni él derrapó con comentarios, ni nosotros le dimos mayor trascendencia. Esa naturalidad se hizo muy excitante. Y no es que no la mirara, todo lo contrario, durante las dos horas que estuvimos charlando se tomo su tiempo para recrearse la vista, pero de a poco, justamente tomandose su tiempo, sin necesidad de tener la vista clavada en los pezones todo el tiempo. Notaba que eso relajaba mucho a mi mujer. Por lo tanto, sus movimientos eran también naturales, sin preocuparse por tapar, ni por quedarse quieta mostrando todo el tiempo. En fin, que al cabo de dos horas eramos tres amigos charlando en la playa, y que mi mujer fuera mi mujer y estuviera en tetas no cambiaba nada. Por eso no llamó para nada la atención que ella misma lo invitara a cenar esa noche, y yo me comprometí a hacer el asado. Así que de ahí volvimos los tres juntos, Juampi fue a donde estaba parando a descansar un poco y cambiarse, y nosotros a casa. Entonces si, inevitablemente, tuve que comentar algo. "Que manera de mostrar las tetas hoy, eh?", le dije. -No te habrás puesto celoso, no? -Para nada, me sorprendió un poco no más. -La verdad es que ni me di cuenta cuando me levanté. Entre el porro y la costumbre de estar así, me olvidé. Y después del saludo, cuando me di cuenta que le pegué las tetas al pecho, ya fue, no me iba a poner el corpiño del bikini. -Y no, más vale, ya estaba hecho. Noté que estabas muy cómoda además. -Si, Juanpi es divino, re tranquilo. No aparenta su fama, jaja. -¿Qué fama? -Cuando trabajabamos juntos, varias chicas comentaban lo bien que la pasaban con el. Mariela varias veces, Ceci también se lo llevó unas cuantas veces, y Belén estaba maravillada. -¿Pero Belén no tenía novio? -Si, bueno, pero viste como son las cosas, cuando se comenta... le dieron ganas de probarlo y lo re buscó. -¿Y vos? decí la verdad, eh? jaja -No, la verdad que me quedé con los comentarios y las ganas. Me re gusta, pero nunca pasó nada. Hasta ahora. -Y... quien te dice que esta noche no tengas suerte, no? -Lo voy a intentar, obvio! Y se fue a bañar y vestirse mientras yo prendía el fuego. Así de sutil. Al poco rato llegó Juanpi, mi mujer todavía no había salido de la habitación, así que lo atendí, charlamos un rato, tomamos una cerveza. Cuando salió ella quedé embobado. Un vestido a medio muslo, verde clarito, suelto abajo y ajustado en el pecho, con un escote discreto pero sugerente. Se le veia toda la parte de arriba de las tetas. Juanpi miro, otra vez, con mucha discreción pero sin disimular. -Estas hermosa. Lo dijo con naturalidad, sin segundas intenciones aparentes. Ella se movia sensual al caminar, mientras buscaba otra cerveza. "Es la última" anunció, y le propuso a Juanpi ir a comprar más después de tomarla. Mientras tanto seguimos charlando, mi mujer empezó a bromear con lo que me había contado. -¿No las viste más a las chicas? ¿A Mariela, Ceci, Belén...?- le preguntó, y yo noté su doble intención. Empezaba el juego. -La verdad que no, perdí el contacto al poco tiempo. Salvo a Belén, que la volví a ver algunas veces. Una lástima, porque nos llevabamos re bien con ellas. -Si, si, algo sabía de lo bien que se llevaban, jaja- acotó mi mujer. Juanpi se puso un poco colorado, como nervioso. -Ah, bueno, si... no sabía que sabías algo, jeje, trato de ser discreto con esas cosas- Mi mujer se rio. -Tranquilo, che, me hablaron bien, no dijeron nada malo... todo lo contrario- y agregó dirigiendose a mi- ¿Sabés, mi amor, la fama de Juanpi? jaja, decían que era irresistible- -Que bien-dije como al pasar-Y lo bien que la debe haber pasado, a cual de las tres más linda!- agregué. Juanpi se soltó un poco. -Bueno, si. Con la que mejor la pasé es con Belén, re linda. Aunque con la más linda de todas no tuve suerte. Ni chance. -¿Con quién?- preguntó mi mujer, algo sorprendida-¿Julieta? ¿o Luciana?- -No, con ellas no tenía mucho trato. Además, si, tuve suerte con las dos, jaja- -¿Y entonces con quién?- insistió mi mujer. -Después te cuento- le dijo él, todavía algo timido y sonriendo. -A que yo se- dije. Juanpi se puso nervioso de nuevo, y mi mujer me miró sorprendida. -Pero si vos conocías a Ceci, Mariela y Belén nada más... -Si, pero si dice la más linda de todas, seguro que sos vos, mi amor, no hay ninguna más linda- le dije mientras le daba un beso suave en la mejilla. Dos segundos de momento incómodo y los tres nos reimos. Juanpi, por las dudas, no dijo ni que si ni que no. -Uf, bueno, se acabó la cerveza-dije para cortar un poco-¿Querés ir con la más linda a comprar algunas más, Juanpi?- le dije tratando de tranquilizarlo con la complicidad. Se rió y allá se fueron juntos. -No tarden mucho que en media hora o 40 minutos va a estar listo esto- les dije al salir, mientras miraba lo hermosa que estaba mi mujer. Tardaron exactamente media hora, un poco mucho para las dos cuadras que tenían que caminar para buscar cerveza. Después mi mujer me contó que hicieron el camino más largo, paseando un poquito por la playa, charlando. Ella le preguntó si yo había acertado, y Juanpi le confesó que si, pero que había preferido no decir nada por no molestarme. -Ay, boludo, no sabía que yo te gustaba- dijo ella exagerando un poco la sorpresa. -Bueno, es que como vos tenías novio siempre fui muy discreto- -Si, claro, Belén también tenía novio- le dijo ella. -Si, pero ella me buscó. Re loco, le pidió permiso al novio para que nos pudieramos ver, y él ningún problema. Al menos eso me dijo Belu.- contó él. -Ah, muy bien. Bueno, quién te dice que yo no pida permiso también, jiji- dijo ella. Y me contó que justo entonces llegaban de vuelta a casa, y ella lo agarró de la mano. Así los vi entrar. Juanpi llevaba la bolsa de las cervezas en una mano, y con la otra venían agarrados de la mano con mi mujer. Disimulé mi excitación lo mejor que pude. Durante la cena, mi mujer me contó lo del permiso que le pidió Belén a su novio para verse con Juanpi, y me preguntó: ¿Si yo te pidiera permiso, me dajarías?. -¿Verse con él? y, ya se están viendo-dije con la intención de que especificara. -Bueno, dale, no te hagas el que no entendes- dijo ella. -Si yo le diera permiso ¿vos te la cogerías? le pregunté a Juanpi, usando esa expresión clara y concreta para que no queden dudas. Creo que entre el porro y las cervezas ya no se intimidaba con la charla, pero aún así su respuesta fue muy respetuosa. -Ni loco haría nada con ella, a pesar de todo lo que me calienta. Pero si tiene permiso, si eso no les va a traer inconveniente a ustedes... y, si, me encantaría. -Bueno- dije aparentando calma pero con el morbo que la situación daba- si me pide permiso lo pensaré. Terminamos de cenar y Juanpi pasó al baño. Mi mujer se sentó a upa mio, me abrazó, me dio unos besos. -¿Me vas a dar permiso?- me pregunta con una sonrisa maliciosa. Me causó gracia. -¿Te parece que no? obviamente, mi amor, podés hacer lo que quieras.- En eso volvió Juanpi. Mi mujer se levantó y propuso fumar un poco más de porro en el sillón, así que allá fuimos. -Vení, Juanpi, sentate conmigo- y se sentaron en el sillón doble. Yo, en un sillón individual frente a ellos. Después de darle unas pitadas y pasarle el porro a Juanpi, mi mujer le dijo, mientras se recostaba sobre su hombro y le acariciaba el pecho: -Bueno, conseguí el permiso- y lo empezó a besar. Juanpi quedó un poco sorprendido por un momento, después respondió el beso y me pasó el porro a mi. Ya con las manos libres se abrazaron y besaron. Mi mujer empezó a bajar la mano y le acariciaba el bulto por encima del pantalón. -¿Sabés como decían las chicas que tendría que ser tu apellido?- le preguntó separandose un poco, y continuó: - Judo, decían que te quedaría bien con el apodo Juanpi- Nos reimos los tres, el porro había distendido completamente. - ¿No te sacarías el vestido para mi? me encantaría ver lo que tenés abajo- le dijo él, y agregó mirandome - Si no es molestia. Mi mujer me miró. -Ay, chicos, no necesitan aprobación para todo, en serio, hagan lo que tengan ganas, que se ve que ganas juntaron bastante- -Bueno, te voy a mostrar, estoy de estreno- dijo mi mujer. Se levantó, se sacó el vestido dejandolo caer al suelo de espaldas a el, de frente a mi, guiñandome un ojo. Tenía un conjunto de corpiño y tanga less de encaje color púrpura con transparencias que efectivamente nunca le había visto. -Uff, mejor de lo que imaginaba- le dijo él girandola para que haga una vueltita. Estaba impresionante. -Me lo puse para vos, hermoso-dijo en un susurro mientras se agachaba para besarlo suavemente, y agregó; - Ahora quiero ver algo yo, ¿te gustaría que compruebe tu fama?- Y sin esperar respuesta se arrodilló en el suelo poniendo un almohadón y empezó a desabrocharle el pantalón. Escuché como le aflojaba el cinto, le desabrochaba el botón y le bajaba el cierre. Después le bajó el pantalón (él levantó un poco la cola para facilitarle la tarea), y lo empezó a masajear sobre el calzoncillo. Yo no veia nada desde mi lugar, solo intuía por los movimientos que hacía mi mujer. Me di cuenta que se la había sacado cuando dijo en un susurro pero bien audible: - Uff, que pija hermosa. Es enorme - Sentí el sonido de un beso. La guacha le estaba dando besos en la cabeza de la pija. - Que bueno que te guste - le dijo él. -Me encanta, esas venas, esa cabezota, es re ancha - decía ella ya entre jadeos. -Y que rica está- Sin girar dijo en voz más alta para asegurarse de que yo entendiera que se dirigía a mi - Pasate al otro sillón, mi amor, así ves bien como se la chupo- Efectivamente, al cambiar de lugar y quedar de costado a ellos, mi
Nos fuimos al ruca
Hola gente, con mí novia decidimos crear una cuenta para los dos donde podamos compartir nuestros relatos y las cosas que hacemos así que pasó a presentarnos. Soy Fernando, tengo 32 años, de Quilmes y vivo con mí novia hace varios años. Un tipo de altura y contextura normal de tez blanca y morocho. Mí novia se llama Mariel, tiene 30 años y también es morocha de 1,66 con muy buen culo como ya van a ver y es de esas excepciones porque tiene unas lindas tetas naturales de 100. Todo eso combinado con una actitud de trolita que disfrutamos mucho!!! Ya presentados les contamos una experiencia que nos sucedió estos días. Terminando de laburar durante la semana salimos a tomar algo por una cervecería del centro de quilmes y entre pinta y pinta se fue picando la cosa así que arrancamos para el telo porque a pesar de que vivimos solos cada tanto nos gusta darnos una revolcada en algún telo, generalmente terminamos en el Ruca. Cuando llegamos estaban todas las habitaciones ocupadas así que tuvimos que esperar en el el playón dentro del auto y para no perder tiempo arrancamos ahí. Como Mariel había ido en vestido cortito aproveché para meter mucha mano y sacarle la tanguita mientras apretabamos, no paraba de gemir con cada chupón... Ya sin tanguita fue irresistible no tocarla un poco porque a ella la encanta que la toque, para que se den una idea muchas veces no la garcho, simplemente la masturbo y ella se va a dormir muy feliz. Mientras la iba tocando en el auto no se como hice para desabrocharle ese corpiño con una sola mano y dejarla en tetas, estuvimos así un buen rato hasta que estaba toda mojadita y yo no quería quedarme sin atención así que fue derechito a hacerme un pete. Sus petes son muy especiales porque no siempre le gusta que le acabe en la boca entonces se esmera mucho en hacerme disfrutar, me lleno la pija se saliva y le pasaba la lengua de punta a punta y cada tanto una garganta profunda que cuando se atragantaba un poco salía y me chupaba la cabeza con los labios como si fuera un chupetín, no bajó mucho porque solamente me baje el cierre, siempre baja a chuparme los amigos porque sabe que me encanta, yo creo que si esa habitación no se liberaba rápido le llenaba la boca de leche sin pedir permiso. En pleno cabeceó nos golpearon el vidrio para avisarnos que ya estaba la habitación y yo me quedé esperando que largué la pija para bajar el vidrio y preguntar cuál nos tocaba pero la muy putita me miró y me dijo "vos habla que yo sigo" así que trate de bajar la ventana lo menos posible, no se para que porque no se podía disimular nada.... La habitación que nos dieron era una cagada porque tenía el baño en planta baja pegado a la cochera!!!! Por lo menos las duchas estaban arriba. Ya en la habitación me la siguió chupando pero la tuve que sacar porque no aguantaba y yo quería seguir así que la tire arriba de la cama y se la chupe toda... Cada tanto le pasaba un dedito por la cola y la penetraba como preparando la zona, estuvimos así un rato hasta que llegó su primer orgasmo que fue muy intenso!!! Quedó agotada pero a penas llevamos 20 minutos en la habitación así que mientras se recuperaba la lleve al sillón para hacerme una turca yo mismo apretándole las tetas y ella para colaborar cada tanto se las escupía para lubricarlas. Cuando se recuperó quiso venir arriba para cabalgarme, la verdad es que ver esas tetas todas manchadas fue un placer.... Fuimos rotando en 4, misionero, de costado arriba de la mesa hasta que no di más y se arrodilló para que le acabe en las tetas a las.que con mucho gusto llene de leche y para terminar me dio un besito en la pija. Yo estaba agotado así que me tire en el sillón pero Mariel estaba on fire otra vez porque se había recuperado así que vino y se sentó al lado mio en el sillón con las tetas llenas de leche para que la toque y la haga acabar... Le mandé dedos a morir porque se que le gusta mucho y cada tanto se iba retorciendo hasta que acabo por segunda vez y quedó como yo.... Nos fuimos a duchar para seguir porque yo me había quedado con las ganas de hacerle el orto pero justo sonó el aviso de que nos quedaban pocos minutos así que me tuve que quedar con las ganas. Este fue nuestro primer relato, esperamos que les haya gustado. La cuenta la vamos a seguir los dos, por eso el nombre que tiene. Saludos!!!
Maria Sol Perez Relato 1
Como están gente? Tanto tiempo. Volví de entre los muertos y esta vez voy a ser mas regular que antes. Les traje esta pequeña fantasía con la zorra de moda de Maria Sol Perez. Espero les guste. Voy a tratar de traerles antes del domingo la tercera parte de Monica Farro y Pamela David pero mientras disfruten de este pequeño largo relato. Si les gusta y quieren una segunda parte díganme que tengo un par de ideas mas para esta historia. David caminaba las últimas 3 cuadras, antes de llegar a su destino de forma lenta y pausada. Era su primer día de gimnasio y estaba nervioso, muy nervioso. Era la primera vez en sus 18 años de vida que iba hacer actividad física. No quería ir, pero su hermano le había insistido tanto que decidió darle el gusto para que dejara de molestarlo de una vez. A decir verdad en el fondo sabía que él tenía razón, estaba un poco pasadito de peso y su baja estatura no le ayudaba a disimular. El lugar en cuestión quedaba a unas cuantas cuadras de donde él vivía. Había pasado en frente un par veces y lo poco que había visto no le gustaba para nada: había personas, muchas personas. David no era muy social que digamos, más bien le tenía terror a la gente; hablar con ellos o si quiera intentar socializar le era muy difícil, hasta casi una tortura. Este efecto se duplicaba aún más con las mujeres, a las que trataba de evitar siempre que pudiera. Se quedó mirando la entrada dubitativo al otro lado de la calle. Se lo pensó unos minutos y decidió entrar sin más excusa. Pensó que si podía tirarse 1vs4 con vayne al minuto 45 en una partida del LOL y salir airoso casi siempre, ¿por qué no podría hacer esto? Pensó dentro suyo y rio. David dedicaba horas y horas al lol entre otros juegos online, y esa era la razón de su deplorable estado. Hasta tenía el perfil de todo main Vayne: gordo, pelo grasoso y autista. Volvió a reír dentro suyo y entro al lugar. El gimnasio no estaba tan lleno como pensó pero si le sorprendió que casi todos los presentes eran hombres, por no decir todos, a excepción de una rubia espectacular que estaba detrás de un banquito en la entrada. La rubia lo saludo muy amablemente pasándole la mano. -Hola soy María pero todos me dicen Sol le dijo. -Yo soy Da- David dijo tartamudeando El chico quedo estupefacto con la belleza de la chica: unas piernas trabajadas en horas y horas de gimnasio encerradas en una calza rosada; una cintura muy chiquita, con abdominales marcados, que sostenían un par de enormes y hermosas tetas; y para terminar una muy linda carita que parecía la de un ángel. Se preguntó si lucirían así los ángeles en ese lugar al que llamaban paraíso, pero descarto en seguida esa posibilidad ya que de ser así que bien se la pasaban en el cielo se dijo y se rio. -¿De qué te reis? Le dijo la rubia riendo un poco también. -No, no nada, disculpa dijo David un poco avergonzado. – Quiero empezar el gimnasio por favor le dijo muy cortésmente. -¿Ya habías hecho esto antes? Le pregunto María nada más que por pura cortesía, sabía muy bien que el máximo ejercicio que David hacia era ir a buscar el pan al kiosco de su barrio. -No no nunca hice esto. La rubia asintió en silencio y le indico que la siga. David hizo todos sus esfuerzos para no mirar la hermosa cola que la rubia tenia mientras la seguía. Nunca había visto algo igual. María le explico que iban a empezar con algunas cosas básicas primero para que el se vaya acostumbrando. David asintió y se puso manos a la obra. Pasada media hora de su ejercicio estaba casi exhausto, no recordaba haberse sentido tan cansado nunca en su vida. Pensó en ir al baño a lavarse la cara para refrescarse. Entro en el baño y se lavó la cara como pudo mientras le venía a la mente el cuerpo que tenía Sol, pensaba que todo en ello era perfecto. Sin darse cuenta comenzó a tener una gran erección por las imágenes mentales de la rubia. Si había algo que la genética le había dado a David era un pene gigantesco, el cual todavía no había podido usar; nunca se lo había medido pero sabía que era muy grande al compararlo con el de los actores de los videos porno que solía mirar en la soledad de su pieza. El chico empezó a desesperarse ya que semejante bulto se notaría al salir del baño. Entonces se acercó al inodoro con la esperanza de que al orinar se le bajaría la excitación. Estuvo un rato intentando hasta darse cuenta que no podía. En ese momento María abre la puerta del baño y ambos se quedan mirando. David no sabía que hacer, estaba en shock. María por otro lado quedo impresionada por unos segundos mirando el enorme pene de David, no lo podía creer. Todo quedo en silencio hasta que la rubia se acordó de por qué estaba ahí. -Disculpa pensé que no había nadie, traje papel higiénico porque me dijeron que no habíamos dijo mientras dejaba el rollo encima de una mesita y cerraba la puerta fuertemente. David no sabía qué hacer, jamás se sintió más avergonzado, hasta tenía ganas de llorar. Lo pensó y decidió volver y hacer de cuenta que no pasó nada. Era lo único que podía hacer. Siguió haciendo sus ejercicios y tratando de evitar mirar a María. Se apuró y trato de terminar lo más rápido posible para irse. Pero se dio cuenta de que para irse tendría que ir a ver a María para pagarle la primera cuota del mes. Se sentía aterrado y hasta trataba de encontrar la manera de irse así nomas sin pagar y no volver más. Pero se armó de valor una vez más y fue a ver a la rubia. -Disculpa cuanto es la cuota por mes le pregunto tratando de no mirarle a los ojos. -Eh podes quedarte un ratito más así te explico algunas rutinas y ahí t cobro. O estas apurado? Le dijo mirándole fijo con esos hermosos que tenía. -Eh eh bueno si un ratito le dijo dudándolo. Quería irse a su casa ya. David se quedó sentado en un banquillo mirando su celular. Uno a uno todos empezaron a irse hasta que la rubia y el chico quedaron solos. David no se dio cuenta de esto hasta que María le dijo que lo siguiera. A David le pareció raro porque la rubia lo estaba guiando a la parte de atrás del gimnasio, a las duchas. Entraron en las duchas y María abrió una de las regaderas, fue abriendo y cerrando las canillas hasta dejar el agua en caliente-tibio. David se quedó en la puerta sin entender nada. Sol se dio vuelta y se acercó lentamente hacia el chico. David no sabía que pasaba e incluso retrocedió unos pasos. -Bueno bueno no me tengas miedo, solo quiero proponerte algo, una forma de pago nada más, vos me decís si te gusta o no la idea le dijo poniéndose en frente de el y mirándolo de pies a cabeza. David asintió por puro instinto, no le salían las palabras, no entendía que pasaba. -Estoy pasando por un momento de mierda, te cuento: descubrí que mi novio es puto y que me engañaba con mi hermano, y encima quiero sacarme las ganas y todos estos pelotudos pito corto no saben ni coger. Muy trabados muy musculosos todo pero tienen una minoca en las piernas. El negro Ariel viste el que es alto y todo trabado, la pija es más chiquita que mi pulgar le decía mientras le mostraba el dedito de ella. David no pudo evitar reírse. -Te parece graciosa mi vida de mierda le dijo mientras reía y le pegaba un golpe en el pecho en tono juguetón. Al hacerlo agarro al chico de la remera y lo acerco a ella. Lo que te propongo es enseñarte a usar este reverendo pedazo de pija que tenes acá le decía mientras con la otra mano le apretaba el bulto a David. Vos venís y usas el Gym siempre que quieras pero a cambio quiero que al final te quedes y me re contra cojas pajerito. Te parece? Le decía la rubia poniéndole todo tipo de caras provocativas. David no sabía que decir, no le salían las palabras, pensó que estaba soñando o que se había muerto mientras volvía a la casa. Al final decidió hacer lo primero que se le vino a la cabeza. El chico se inclinó y le comió la boca la rubia. Ella tomo el beso como un sí y empezó a morarle la boca con todo su experiencia, mandándole lengua hasta el estómago, estaba muy caliente. La rubia termino el beso mordiéndole el labio al chico. Le hizo una seña para que le ayudara a traer un banco hacia la ducha que estaba abierta y chorreando agua tibia. Al terminar David se acercó y volvió a besar a María, ella lo volvió a violar con su lengua. David aprovecho y puso sus manos en la cola de la rubia, sentía toda la dureza de sus nalgas enormes. María empezó a desnudarse dejando al descubierto su escultural cuerpo, y metió bajo el agua caliente que dejaba relucir toda su belleza. El chico estaba con la boca abierta, ni si quiera las actrices porno tenían semejante figura. Una cola paradita y unas tetas que parecían aún más grandes, toda esta imagen amplificada por el agua que caía en todo su cuerpo y la hacía brillar. María lo miro y le dijo que se bañaran juntos. El chico se sacó la remera que tenía llena de sudor y la tiro al piso pero dudo en sacarse el pantalón. Era su primera vez desnudo frente a una mujer y tenía un gran pudor, sin contar además de que era virgen y que no sabía si lo iba a hacer bien. La rubia se le acerco, lo beso fuertemente y metió su mano en su pantalón. Sintió el enorme bulto de David y se éxito aún más. David se decidió y se sacó el pantalón y se metió bajo la ducha con María. Los 2 se besaban con ganas. David trataba de tocar todo lo que podía, empezó de nuevo por la cola y después subió a las enormes tetas de Sol. Mientras tanto la rubia le acariciaba el rostro con una mano y con la otra le hacia una paja lenta y pausada. Se dio cuenta que su manito apenas podía rodear por completo el grueso pene del chico. -Son tus primeros besos no cierto? Le pregunto Mario mientras pegaba sus tetas al pecho del chico y le acariciaba el pelo. -Si era lo único que David muy avergonzado pudo decir. -No pasa nada hermoso yo te voy a enseñar todo lo que necesitas saber le dijo mientras le besaba los labios con cariño. Saca la lengua lo mas que puedas le ordeno. David hizo lo que la rubia le pidió haciendo un gesto gracioso. -Bueno ahora cuando me beses tu lengua tiene que chocar con la mia. Como si estuvieran peleando le dijo María riéndose. Entendiste? Le pregunto mientras lo empezaba a besar de nuevo dejando que David hiciera lo que le había explicado. El chico entendió muy bien lo que su maestra le había dicho, sus lenguas se cruzaban ferozmente y David intentaba hacerlo lo mejor que podía. Le había divertido mucho el pensar que sus lenguas estaban “peleándose” así que intento ganar ese trade lo mejor que puedo. Pero perdió por bastante ante la experiencia de la rubia. El chico se consolaba teniendo en sus manos los 2 senos de la rubia entre sus manos, acariciaba y pellizcaba sus pezones tratando de emular lo que había visto en algunos videos. La rubia gemía entre besos en respuesta a los toques que su alumno le hacía. Le encantaba eso, estaba hirviendo de calentura. María decidió apagar el grifo de la ducha para que el agua caliente no los terminara mareando. Tomo el pene del chico con sus manos y se dio cuenta que necesitaría una tercera para abarcar el largo completo del trozo de David. -Te voy a pegar una chupada de pija que no te vas a olvidar nunca le decía al oído la rubia. Si estas por acabar avísame asi me tomo toda la lechita, no hay problema que acabes le dijo mientras le mordía el cuello. Seguro vas a tener ganas de sobra para una segunda le decía mientras lo besaba. María empezó a descender poco a poco. Empezó mordiendo su pecho lentamente, mientras lo miraba fijamente. Cuando estuvo frente al enorme pedazo de David pensó que parecía aún más grande. Se quedó mirando fijo el tronco del chico pensando0: Esta cosa es enorme ¿Cómo me voy meter esto en la boca?. Levanto la mirada y le dijo que era lo más grande que nunca había visto mientras se mordía el labio provocándolo. Decidió empezar a pajearlo lentamente tratando de que no hacer acabar su alumno, hasta que no aguanto más y empezó a chupar lentamente la cabeza del pene de David. El chico gemía y estallaba de placer, no podía creer lo que estaba viendo: María estaba entre sus piernas engullendo












