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#Amiguita

Fotos, gifs y packs de Amiguita subidos por la comunidad.

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EEdipo14_Lv1· hace 2005 dRelatos

Escapada a la montaña con mi madre IV

Era la mañana siguiente y hacía un día de lujo. Nada más levantarme me asomé por la ventana y vi a mi madre en la terraza del jardín desayunando. Hacía bastante calor, por lo que salí simplemente con shorts. Recordemos que no había llevado calzoncillos, así que mi polla iba balanceándose, cosa de la que mi madre obviamente se dio cuenta, ya que sus leves miradas la delataban. -Hola guapa ¿qué tal? -dije yo acercándome a ella-. -Pues bien hijo ¿qué tal has dormid... Antes de que pudiera acabar la pregunta le planté un besazo de los buenos, bien caliente y con mucha lengua. Morreo el cual ella correspondió, obviamente. -Mmm. Hay que ver que bien besas a tu madre cariño, con lo que me gusta a mi un buen beso... -decía ella mientras me daba un piquito para culminar nuestro ''saludo'' de bueno días- -Pues a partir de ahora te saludaré siempre así mami, ya sabes que me encanta besar a una mujer tan guapa. -Bueno bueno no será para tanto jajaja. Por mi no hay problema, pero estas cosas sabes que sólo las podemos hacer aquí, nadie puede enterarse, y menos tu padre. -Tranquila mamá, tu no te preocupes por nada... -decía yo mientras me acercaba, fundiéndonos en otro buen beso, esta vez algo más lento y apasionado-. -Ufff cariño, menudo calor hace esta mañana ¿no? -decía ella señalando a la evidente erección que dejaba ver mi pantalón-. -Jajaja, ¿tanto se me nota? -Y tanto que se te nota jajajaja. Oye ya sabes que si tienes que descargar ahí tienes el baño eh, por mí que no te de vergüenza. -Lo sé lo sé mamá, de hecho ayer hubo una descarga, y menuda descarga jajaja -sabía perfectamente que ella ya lo sabía, pero quería jugar un poco-. -¿Ah sí? Jajaja -se hacía la tonta-. -Pues sí. ¿Tú no te descargaste ayer? -¿¿Yo?? No no que va, a mi edad no están las hormonas tan revolucionadas cómo a la tuya jaja... -claramente se notaba que mentía-. Bueno si no te importa me voy a pegar una ducha, que este sol ya me ha dejado sudada. -Vale, yo desayunaré algo. En ese momento y con mi madre ya en el baño se me ocurrió un plan. En la casa había dos baños, pero me inventaría que el otro estaba roto o cualquier tontería para entrar al suyo. Podían pasar dos cosas, una era ver a mi madre en plena faena, lo cual sería gloria pura. La otra opción era que simplemente se estuviera duchando, por lo que al menos la vería desnuda. Ahí fui, piqué muy levemente y sin dar tiempo a una respuesta entré, ya que en mi casa nunca echamos el pestillo a las puertas. -Oye mamá necesito mear y el otro bañ.... -¿¿Hijo pero que haces?? -me interrumpió asaltada ella- Menuda imagen, mi madre estaba totalmente desnuda y a punto de entrar a la ducha. Con una mano se cubría el coño y con la otra intentaba taparse las tetas, lo cual era imposible, ya que no conseguía abarcarlas. -Perdona perdona mamá, pensaba que todavía no te habrías desnudado. Verás es que la cisterna del otro baño no funciona y necesitaba hacer pis, no podía aguantar -decía yo mientras me sentaba en el váter-. -Ay hijo pero haberme avisado y me ponía algo -decía mientras se cubría con una toalla-. ¿Pero por qué te sientas si es para hacer pis? -Bueno ya sabes jajaja. -¿Cómo que ya sé? -Pues... -tímidamente yo aparté las manos de mi polla, revelando mi brutal erección- -Ah, emmm, espera no te preocupes que salgo... -mi madre estaba más roja imposible- -Noo mamá no seas tonta, es algo normal -le decía yo mientras me levantaba y la paraba en seco-. Es que te he visto así desnuda tan guapa y uno no es de piedra jajaja. -Anda ahora me dirás que eso te lo he hecho yo jajaja. Seguro que estabas pensando en la amiguita esa tuya eh jajaja -se la veía algo más relajada-. -Pues claro que es por ti mamá. ¿Pero tú te has visto? Y menos mal que no te digo lo que se me pasa por la cabeza, porque entonces sí que no me creías jajaja. -Ay hijo es que ya sé que te gusta mucho piropear a tu madre jajajaja. ¿Y qué es eso que dices que se te pasa por la cabeza? -se la veía intrigada y caliente por la situación- -Bueno, eso son cosas que no se pueden hacer a una madre... -Bueno hijo mientras sea solo decirlas y no hacerlas... -Pues... me gustaría tocarte ese precioso par de tetas, ale, ya lo he dicho. -¿Es eso en serio? Por dios cariño eso es una tontería, ya me habías asustado jajajaja. Además no es como si nunca lo hubieras hecho, hace un par de días sin ir más lejos jajaja. -Yaa pero eso fue por encima del camisón, yo decía sin nada... -Bueno si es sólo eso podemos ponerle solución... -se notaba que ella estaba más cachonda imposible- -¿En serio? ¿No te molesta? -Claro que no cariño, es sólo una caricia inocente, pero ya sabes que nadie se puede enterar -mientras decía esto dejaba caer su toalla hasta la cintura, dejando a mi alcance ese par de tetas. Dios por fin las veía desnudas y tan de cerca, eran impresionantes. Bastante blanquitas, con un pezón algo moreno, de buen tamaño, gordos y duros. No me lo pensé dos veces y ahí fui. Comencé tocando los laterales, para después avanzar a la zona de las aureolas pero sin llegar a tocar el pezón, quería crear deseo. Ella mientras quería hacer ver que no le importaba, con una leve sonrisa pero intentando no mostrar gusto por que su propio hijo le anduviera sobando las tetas. Tras un buen rato paseándome por todo el pecho, fui directo a los pezones, pellizcando y apretando, pero con mucha suavidad. Ahí mi madre soltó un leve suspiro, el cual seguramente llevaba reprimiéndose ya un buen rato. Su respiración comenzó a acelerarse, sus ojos se cerraron y echó su cabeza hacía atrás. En ese momento en el que no miraba yo aproveché para meterme un par de dedos en la boca y coger algo de saliva, para seguidamente pasar esos dedos por uno de los pezones, dando un masaje bien lubricado. -Dios... -dijo mi madre con una voz suave y llena de placer- -¿Te gusta? -decía yo mientras con mi otra mano cogía más saliva para el otro pezón- -Mmm no... no me gust.... aahhh -su voz sonaba de lo más entregada y caliente-. En ese momento pude ver como una de las manos de mi madre se dirigía hacia su entrepierna, comenzando a frotar tímidamente su coño por encima de la toalla. -Mmm hijo, nunca me las habían tocado de esta manera. -Si quieres ya que te ibas a duchar puedo... enjabonarte un poco... Ella no dijo nada, y evitando mirarme a la cara tiró al suelo su toalla y entró en la ducha. Dios su coño depilado se veía radiante, estaba tan mojado que hasta brillaba. Tras esto entró a la ducha conmigo cogido del brazo y dejó caer el agua caliente por sus hermosas tetas. Yo por mi parte, cogí el bote de jabón y me eché algo por las manos. Comencé a pasar mi manos esta vez por todo su pecho, amasando bien ese tetamen. Ella tras el primer contacto comenzó a gemir, aunque de una manera muy leve y tímida. En el fondo no quería hacer ver que le estaba gustando. Me fijé también en cómo comenzó a masturbarse muy lentamente, a lo que yo respondí dándole la vuelta, para seguir dándole ese buen masaje bien lubricado pero desde atrás. Debido a esto mi polla chocó con su gordo culo. -Ey cuidado con eso... jeje... -no se la veía para nada asustada, pero sí precavida- -Perdona mami, es que tú me pones así... -dije yo dándole un leve beso en el cuello- -Mmmmm, no sabes lo que me halaga eso cariño. Pero sabes que debemos ser precav...aaagghhh -sus palabras se cortaron en cuanto me centré en sus duros pezones, retorciéndolos muy suavemente y haciendo que ella, a su vez, se retorciera de placer-. -¿Te gusta lo que te hace tu hijo? -Agghhh sí... digo no... -se estaba empezando a soltar- -¿Te gusta cómo te toco las tetas? -decía yo mientras le besaba el cuello y prestaba especial atención a sus pezones. Mientras, mi polla seguía rozando su hermoso culazo- -Si... me gusta... me encanta... ¿Y a ti? ¿Te gustan las tetas de mami? Mmm -Me encantan, y me encantaría comérmelas. -Mmmm no sé- decía ella con voz de niña pequeña mientras se daba la vuelta-. Yo no esperé ni un segundo. Eché algo de agua por encima para dejarlas bien relucientes y me abalancé a chupar ese par de melones. -Aaaaggghhhh... dioss... que gusto cariño... -decía mi madre mientras se introducía un par de dedos en su chorreante coño-. Yo por mi parte no iba a ser menos, y comencé una lenta paja bien lubricada por una mezcla de jabón, saliva y preseminal. -Dios cielo estoy cachondísima, qué comida de tetas me estás haciendo amor, mmmmmm. -Así mami así, tócate bien el coño mientras tu hijo te mama tus preciosas tetaza. -Por dios hijo que gusto le estás dando a tu madre. Mmmm pero deberías parar, estoy cerca de... aaagghh... -sabía que mi madre estaba a punto de correrse, por lo que aceleré tanto mi paja como la comida y manoseada de tetas que le estaba haciendo-. -Mmmm, si mami preciosa, correte para mí. -Dios cariño no aguanto más, agghhhh. -Yo tampoco mamá, sigue, sigue tocándote, ¡corrámonos juntos! -Ay hijo me voy, ¡me voyy me vooyyy! ¡AAAAGGGHHHH! Su jugoso coño explotó en una marea de fluidos de todo tipo, mientras que mi polla comenzó a expulsar chorros y chorros de espesa lefa, los cuales cayeron en su pierna, juntándose con su propia corrida. Sus piernas estaban temblando, por lo que yo solté de mi boca una de sus hinchadas tetas para darle un jugoso y salivado morreo, mientras con mis manos la agarraba por el culo. Ahí estuvimos varios minutos, con nuestros cuerpos desnudos bien pegados, llenos de corrida y jabón a partes iguales, mientras nuestras lenguas se saboreaban la una a la otra. En ciertos momentos incluso nos dedicábamos simplemente a entrelazar nuestras lenguas totalmente fuera de la boca, con toda la saliva cayendo sobre las tetas de mi madre. Un espectáculo sin duda guarro y caliente a partes iguales. Tras varios minutos después de esos calientes morreos, mi polla volvía a estar totalmente dura y lista para la acción, por lo que procedí a volver a comerme una de las tetas de mi madre mientras subía una de mis manos por su muslo, dispuesto a tocar su todavía húmeda entrepierna. Por desgracia rápidamente ella paró mi escalada hacia su jugoso coño, saliendo de la ducha y poniéndose la toalla. -Cariño debemos parar, esto que acabamos de hacer está fatal. -Pero mamá, sabes tanto cómo yo que te ha encantado -dije yo mientras me acercaba a ella- -Cielo, si he de serte sincera, hacía años que no tenía un orgasmo tan intenso, pero hemos ido demasiado lejos. -Pero mira cómo estoy -yo empezaba una suave paja mostrándole toda mi polla bien empalmada. -Ya veo ya... no se te acaba la energía eh jaja -decía mientras se mordía el labio inferior de la boca-. Pero no cariño, esto es algo que no puede repetirse. No te voy a negar que yo también sigo caliente, pero somos personas adultas y sabemos cuando parar. Mira yo me voy a duchar al otro baño y tu quedate aquí, poniéndole solución a eso jajaja -decía mientras me guiñaba un ojo-. -Está bien mamá, supongo que tu también tendrás ganas de ponerle solución a lo tuyo -dije yo mientras le daba un último morreo bien guarro y húmedo-. -Mmmm... ufff... Bueno yo ya he tenido suficiente por hoy hijo, no tengo tanta energía como tú jaja -tanto ella como yo sabíamos que iba a tocarse cómo una cerda nada más llegar al baño-. Tras esto se fue rápidamente cerrando la puerta. Yo obviamente me había quedado con ganas de algo más, sobretodo de recibir esa corrida directa del coño de mi madre a mi boca. Pero también sabía que no podía forzar más la situación, sino ella se cerraría en banda. Tras eso yo me hice una paja ya más relajada, lo justo para quitarme las ganas. El día transcurrió sin mayor novedad, salvo un par de idas y venidas al baño por parte de mi madre de los más sospechosas. Sin embargo la noche esperaba, y yo no iba a quedarme de brazos cruzados. Continuará...

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RRosroxLv1· hace 2005 dRelatos

Exquisita fantasía

se trata de una pareja que necesitaba avivar su relación, ella una preciosa dama, elocuente e inteligente, al conversar con ella te das cuenta que ha vivido con pasión en todo lo que toca. El esposo atento a hacer sentir a su esposa una Diosa, una Reina tanto que accede a lo que ella le pide para satisfacerla. Al momento de concoerla, fue atrevida de mi parte porque la encuentro en la calle, la observo y me percato que tiene una cadena con un dige de trebol. Me confundi pero me aventure, la salude y le saco conversación mientras caminamos ya cuando tengo un poco más de confianza le invito a tomar algo, me permite un café, le dije muy amablemente me responde que si. Ya en el lugar, un sitio normal y entre una y otra conversación hablando de trivialidades ella lanza la pregunta que nos llevó a todo eso, Como fue que me invitaste, Cuál ha sido la motivación? La respuesta fue obvia. Le dije muy sutilmente con respeto que me habia llamado la atención su dige de trebol. A lo que sonrie con mucha complicidad y picardia. Y me presgunta que quiere decir el dige? Le hablo sinceramente y expuesto a que bofeteara. #Hotwife Y se empienza a tornar caliente la conversación a lo que me dice pregunta si tenia algo que hacer, le dije que no, que ese dige me habia nublado y alegrado el día. Me dice tengo un depa a la vuelta, si quieres llamo a mi esposo. Obvio mi respuesta fue si. Llegamos al lugar bastante comodo y agradable. Hemos empezado a charlar muy placidamente en un ambiente de calentura total. Empiezo acariciarla delante de su esposo, a decirle y expresarle lo preciosa de su piel y perfume muy bien perfumada incitaba a besar. Le pido permiso al esposo, lo que me dice es que ella decide, ella me da el si. Y yo avanzo muy placidamente le beso el cuello y la respiro y voy bajando, mientras mis manos siguen rozando su exquisita piel sintiendo su respiración. ufff que delicadeza de piel femenina. Se levanta y empezamos a bailar y poco a poco piel a piel, el esposo observado todo en primera fila. Avanzando hasta la habitación ibamos poco a poco, despojandonos de nuestras indumentarias. Ella me pide que pare y va por su esposo y yo me quedo embriagdo de su piel y perfume, lo trae y me dice "Quiero que el me desvista mientras tu me vas mirando" Fascinado me siento en la cama y me quedo de observador. Que esplendor, que pezones, que siluetas, Diosss que mirada, que labios... No me lo podia creer. El esposo toma su mano y me dice, te la entrego para que sea tuya. Hazla tuya, es lo que ella quiere y desea. Tomo su mano y la arrodillo, sacando mi pene para que lo engulla poco a poco y se vaya acostumbrando a él, ya empezaba a gemir y los ahogaba, cada vez mas adentro mi pene, su lengua jugaba y su boca chupaba. Agarrando su cabello logré tener un poco el control con arcadas mas profundas. La levanté, y recoste en su cama para que me dejara ver el esplendor de su ser, mojada, empapada allí fue a parar mi boca, el esposo no aguantó. La fue a besar y acariciar, yo seguia en lo mio... Sabor a Gloria ese sabor indescriptible pero exquisito. Me incorporé y deseo estar dentro de ud. Con una sonrisa respondió y yo poco a poco fui rozandola entrando poco a poco a su apretadita amiguita quien se iba amoldando a mi. Que calentura tenia, que gemidos ha lanzado tanto que me fui y la penetre completamente de una, lanzo un gemido sublime y me dice asi te queria tener, entre movimientos, jadeos, respiraciones, gemidos que la volvian de una lado a otro, la iba haciendo mia.... Queria estar arriba, sin sacarlo me voltea quedando yo a su merced. No imaginaba que una dama así podia moverse asi. Me hizo ir a Marte y volver. Solo me quedaba amarrado a sus caderas y empezó a meterlo total y rotundo, gimiendo, ahogandose en ellos. Pidiendo más... Ufffff tuvo un par de orgasmos y me dejo terminar e sus pechos.. Nos bañamos, nos referescamos, charlamos y pautamos una nueva aventura

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HHolasoyJuan22Lv1· hace 2018 dRelatos

Anto la ex de un amigo

Hola comunidad capas piensen que soy un sin códigos un mal amigo por lo que hice en este relato pero acá va  Esto pasó cuando tenía 19 años yo tenía un amigo en ese tiempo colo le decíamos que tenía una novia Todos los del grupo lo jodiamos xq su novia estaba re fuerte y el como siempre se enojaba jaja  Pero el era bastante hijo de puta porque cada vez que podía la gorriaba ( le ponía los cuernos) y todos sabíamos pero como éramos amigos no le decíamos nada  La describo a ella rubia bajita un culo hermoso y bastante tetas  Un día me llega un mensaje al facebook de ella  Anto: hola cómo estás?  Yo: eh Anto todo bien vos? Anto: bien bien  Yo: que paso necesitabas algo? Anto: no solo quería hablar con vos no puedo?  Yo: por mi todo bien pero nose que va a decir el colo  Anto: no todo bien no pasa nada  Estuvimos hablado un rato muy buena charla hasta que me pone Anto: me encantó hablar con vos algún día podés venir a mi casa y charlamos á Yo: si cuando valla el colo voy Anto: no vení vos solo Yo: para que voy a ir solo?  Anto: y si capas charlando nos llevamos mejor  Yo: mira Anto todo bien estuvo buena la charla y todo pero sos la novia de un amigo y más se charlar no va a pasar Anto: de verdad me lo decís ? Que soy fea para vos?  Yo: si Anto de verdad te digo  Y no. no sos fea estás re fuerte perdón que te lo diga así pero sos la novia de un amigo Anto: ahora yo te tengo que decir algo Yo: si decime  Anto: acá estoy con tu amigo mirando todo el me pidió que aga esto para ver qué hacías perdón yo no quise  No le contesté más xq me había re calentado el otro hijo de puta haciendo que su no aga esas cosas más desconfiado cuando el le ponía los cuernos cada vez que podía  Paso una semana y no lo ví al colo ni a Anto  Hasta que un finde hicimos comida todos los pibes como se dice  Llegue saludé a todos normal y el colo me dice vamos. A compra y charlamos lo de la otra vuelta  Colo: eh man disculpa lo del otro día  Yo: todo bien loco pero nada que ver te la mandaste eeh . Colo: es que creo que Anto me está cagando y capas con unos de los pibes  Yo: y xq yo boludo nada que ver si están bien que tu novia este re fuerte pero no Colo: ya se por eso te pido perdón Yo: además si te está cagando te lo mereces xq vos la cagas siempre que podés  Colo: eh amigo pero eso queda entre nosotros Yo: si siempre pero no da para que desconfíes y menos de mi . Colo: listo todo bien Yo: si man todo bien Colo: para que veas que soy amigo el viernes que viene tengo casa sola hasta el sábado asique comemos algo al medio día y pasamos todo el día y a la noche salimos  Yo: bue amigo re sevado jaja  Colo: anda Anto tiene una amiga que vino de vacaciones que está re linda igual . Yo: bueno dale . Paso la noche todo joda tranqui entre pibes hablando de minas y las cosas de nosotros  Llegó el viernes y me manda mensaje Colo: dale amigo venite que ya estoy con las chicas faltas vos  Llegue a la casa y estaba Anto con calzas luciendo su cola hermosa y su amiguita se llamaba Dani una morocha hermosa un culito hermoso   Llegue saludé y empezamos a charla pegamos buena onda comimos unas pizzas y tomamos unas cervezas Dani: cuántos años tenes? Yo: 19 y vos?. Dani: 18 añitos . Yo: justo lo que me receto el médico jajaja Dani: jaja que pavo Siguió eso de las 3 de la tarde el colo se fue a comprar puchos y hielo xq no nos quedaba y teníamos vino y Fernet  Yo me quedé con Anto y Dani. En eso se me hacerca Anto y me dice bajo Anto: que entregada que es esa Dani seguro hoy te la cojes  Yo: y que estás celosa o que?  Anto: no pero es más rápida y me da bronca Yo; vamos ver qué pasa total yo estoy soltero y ella nose pero bueno  Anto: y si tiene novio igual te la cojes? Yo: y si. Si su novio no es mi amigo  Anto: así que si el colo no sería tu amigo Ami igual me cojes?  Nose si era el alcohol pero le dije  Yo: Anto a vos te rompo el culo . Anto: que atrevido sos pibe  Yo: vos preguntaste La tarde siguió ya con Dani andábamos abrazado para todo lados de la casa ya le había dado un par de beso pero tranqui  En una salgo afuera a fumar y Dani sale atrás mío ya estábamos medio borrachos todos  Dani: nos vamos a quedar todo el día acá?  Yo: y si a la noche comemos algo y salimos al boliche Dani: ah qué lastima Yo: porque tenías que ver a alguien?  Dani: quería estar en un lugar los 2 solos  Yo pensé tenía razón Anto está quiere pija y rapidita es Yo: y vamos a la pieza de invitados  Dani: vos decís? No se va a enojar el colo?  Yo: no ahora cuando entre le pregunto Lo llame al colo y le pregunté Yo: eh como puedo usar la pieza de invitados? Colo: sabía que te la ibas a cojer. dale todo bien yo me voy a mi pieza con Anto Yo: dale de una de paso dormimos un poco para la noche que va a ser larga jaja Le dije a Dani fuimos a la pieza y Anto nose porque me miró con cara de orto mal no le di importancia Apenas entramos Dani me agarró y me dió un beso terrible  Yo: ah qué pasó estamos calentita?  Dani: no sabes cómo si ví como me miraba el culo cada vez que podías  Yo: y con terrible culo como no mirarlo Empezamos entre besos y manoseada le saque la remera y el corpiño le empeze a comer las tetas  Dani: hijo de puta que bien chupas las tetas como me calienta  Yo: aver como estás por acá  Le mandé la mano a su conchita  Dios que rico toda mojadita sin un pelo la desvesti entera yo me quedé en boxer se notaba lo dura que tenía la pija  Y le empeze a chupar la conchita  Dani: ayy mi amor que rico como me comes la conchita  Yo: que rica esta tu conchita mi amor  Dani: dale papi seguí ayy dale que ya acabo papi dale chupa que rico  Y me acabo en la boca  Yo: a ver bonita te toca a vos  Dani: a ver qué tenemos acá  En eso me saca el boxer y salta la pija de 19cm bien cabezón y gorda.( Para serle sincero el lo único bueno que tengo jaja ) Dani: mmm papi nose si me va a entrar toda en la boquita  Yo: tranquila bebé yo te ayudo  Empezó a darle besitos en la cabeza de la pija mordía un poquito la puta como me calentó eso nunca me la habían echo y empezó a chupar  Yo: dale putita seguí que rico la chupas dale . Dani: mmm que rica pija me voy a comer hoy Yo: aver bebé como te la tragas entera Dani: no voy a poder papi  Yo; yo te ayudo bebé  Se la quiso tragar de una entera y no pudo entonces la agarre de la cabeza y le coji la boca hasta que se la metí hasta la garganta hizo arcadas tenía los ojos llenos de lágrimas pero le entró toda Yo: viste bebé que podías. Dani: hijo de puta casi me ahogas  Yo; si te gusta putita  Dani: dale cojeme que no aguanto más  La empeze a cojer solo me dejo por su conchita no quiso entregar la cola Yo: Dani mi amor que apretadita estás  Dani: ayyy papi que pija tenes que rico dale más Que rico bebé como me cojes  Yo: te gusta no putita Le empeze a dar más fuerte como que no nos importo que en la otra pieza estaba el colo con Anto por la forma en la que gritaba de placer Dani   Cuando estaba por acabar le acabe en la cara y tetas  Ella se fue a lavar y su volvió a acostar y nos dormimos como hasta las 10 de la noche  Nos levantamos hicimos algo a la parrilla  Dani le pidió al colo si la podía llevar a buscar ropa asique fueron Yo me quedé con Anto que me miraba con cara de mala o enojada  Yo: eh que te pasa a vos de hoy me estás mirando así  Anto: y todavía me lo preguntas  Yo: y si no entiendo que pasó!? Anto: traigo a mi amiga y te la cojes como es? Yo: para un toque no somos nada más que amigos que te pasa?. Anto me miró como pensando y se sentó en el sillón y fui con ella . Anto: la verdad tenes razón nose que me pasó . Yo: si no entiendo Anto: capas son celos y más cuando los escuché Yo: nos escuchaste?. Anto; si no te vengas a hacer el pelotudo te la re cojiste  Yo: si estuvo bueno no te enojes Anto; lo que no entiendo si es muy gritona o la tenes grande vos Yo: gritona es pero lo otro nose la verdad Anto: como no va a saber boludo aver mostrame Yo: que te pasa boluda . Anto: solo quiero verla pero dura eeh  Yo: bueno te la muestro pero como querés que se ponga dura  Anto: yo te ayudo  Se puso en 4 se bajó la calza y me mostró su colita bien entangada  Anto; y se te paso  Yo ya estaba duro pero quería aprovechar. Yo: no todavía no Anto: y con esto Se corrió la tanguita y me dejó ver su conchita bien depilada y el culito bien cerradito ahí se me puso la pija como piedra Yo: bueno mira vos ahora  Anto de da vuelta y abre los ojos grande Anto: a la mierda con razón grito tanto mi amiga mira que pesado. Yo: bueno listo nada que ver lo que hicimos ya fue Anto: espera la puedo tocar   Yo: que deja de joder está bien que estés buena pero sos la novia de mi amigo Anto : dale te la tocó y fue Yo: dale que hincha pelotas eeh  Ella estiro la mano y me agarró bien la pija que rico se sentía pero tenía que disimular  Anto: ahora sí estoy más celosa todavía que mi amiga se coma todo eso y yo nada . Yo: bueno listo fue lo dejamos acá sino la cagamos  Me levanté y me fui  Esa fue el primer gran hacercamiento con Anto en el otro relato sigo contando cuando me la coji que ya no era la novia del colo  Gracias por leer y perdonen las falta de ortografía

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MmartinfcdLv1· hace 2021 dRelatos

La hermosa novia de mi vecino. Y cómo la trata.

Sobre ciertas situaciones que suceden en la vida es difícil opinar o tomar posición. Yo les voy a contar lo que pasó y ustedes saquen sus propias conclusiones. Son libres de dejarme su visión en los comentarios. El barrio donde vivo es un barrio típico del buenos aires que se aleja un poco del concurrido centro de la ciudad (no quiero dar mucha presición, entenderán por qué). La zona está más bien compuesta por casas que no superan las dos plantas, algunos edificios de no más de 4 pisos y muchas propiedades que se ubican entrando por un pasillo, más o menos largo, que alberga 3, 4 o, a veces, más departamentos consecutivos.   En un departamento de estas características (el segundo entrando desde la calle) vivo, cómodamente, hace varios años, con mi hermosa mujer y mis hijos. Uno pequeño y dos en edad escolar. Digo 'mi hermosa mujer' porque así lo siento, a pesar de los años que llevamos juntos. Mujer fuerte, directa. Maneja su vida y sus cosas con determinación. Nunca duda. Siempre tiene una respuesta precisa para cada cosa. Jamás se equivoca. Es realmente admirable.   Los años no hicieron más que mejorarla. Su atractivo está intacto. Al día de hoy, su elegante andar representa para los más burdos caminantes, la oportunidad de regodearse, tanto al verla venir como al verla irse. Y, a pesar de los tiempos de cambio que vivimos, siempre se topa con algún improvisado poeta callejero que define con palabras más o menos soeces lo que el físico de mi mujer despierta en él.   Disculpen ustedes si no la describo con mayor detalles. Considero a mi esposa como algo sagrado, no de mi pertenencia, pero sí de mi privacidad. Además no es sobre ella la historia.   Debo aclarar tambien, si es que aún no lo notaron, que soy una persona formada en valores que hoy en día muchos tachan de antiguos o anticuados.   Padre de familia, marido ejemplar, amigo incondicional, miembro honorable de la cooperadora de la escuela y de la dirigencia del club al que concurren mis hijos, etc. Son las actividades, y mi desempeño en ellas, lo que mejor me definen.  Además, por creencia, fe y gusto personal, asisto a la iglesia todos los domingos y días festivos. No solo como oyente, sino que eventualmente me ofrezco para dar una mano en lo que se precise. Con el tiempo, aunque no hice carrera religiosa, me volví un referente, un pilar de la congregación. Muchos me ven como una persona cuyo consejo es válido y alentador en situaciones complicadas de su vida.   Hasta acá hablé de mí. Ahora les comienzo a contar lo que sucedió. Como les dije, yo vivo en el segundo departamento del pasillo. En el tercero vive una señora grande, sola, que muy de vez en cuando recibe alguna visita familiar. El cuarto departamento, el último al fondo, se encuentran vacío hace mucho tiempo. Y adelante, en el primer departamento vive Hernán.   Bueno, no solamente Hernán. Vive también su mujer. O su novia, no sé bien cómo llamarla. Rocío es su nombre. No hace mucho que están juntos (pocos meses, diría) aunque ya conviven y son padres de una criatura de unos seis meses o poco más. Tal vez ese es el verdadero motivo de la convivencia tan apresurada. Conozco a Hernán hace muchos años. Desde que me mudé a esta casa. Era el hijo de Zulma, la propietaria del departamento. Cuando lo conocí estaba casado pero, sorprendentemente para su corta edad, en proceso de separación. Por eso, al tiempo, se mudó adelante, con su madre, hasta que ella falleció (cosas de la vida) y él terminó siendo dueño de su propio espacio, donde poder disfrutar a pleno de su recuperada soltería.   Ví desfilar muchas chicas por ese departamento. Muchas y muy bien formadas. Realmente, Hernán, se había convertido en la envidia de todo aquel al que le gusta pasar su vida explorando las delicias de la compañía femenina, sin compromiso. Gastando vanamente sus días en poseer los cuerpos de aquellas mujeres de las más variadas y extravagantes formas. Devorando esos cuerpos, jóvenes y bellos, hasta el hartazgo y luego descartandolos para saciar su sed en otro cuerpo de igual o mayor voluptuosidad, o tal vez en busca de pieles menos experimentadas, o vaya uno a saber qué. Muchas pasaron por ese departamento. Con algunas me tocó cruzarme en el pasillo alguna mañana al salir a trabajar. He visto sus caras y sus cuerpos y tengo que admitir que he sentido, en la mayoría de los casos, pena. Pena, de ver a estas chicas de tan hermosa figura y porte, derrochando el momento más valioso de su juventud. Entregadas, pareciera que con gusto, al destrato que mi vecino les proporcionaba. Pena, de ver en sus caras trasnochadas, luego de una noche plena de lujuria, la desazón de no tener un rumbo...   Muchas noches hemos escuchado con mi mujer, a través de las paredes, gritos y gemidos de los más variados, que desde la casa de adelante llegaban, más o menos fuerte, hasta nuestros oídos. Esa, era una situación que a veces nos causaba gracia, a veces indignación y a veces (por qué no admitirlo, después de todo vivimos nuestra felicidad de pareja de la manera que corresponde) estímulo. Quiero decir, nos levantaba el candor necesario para disfrutar de nuestros cuerpos, con pasión. Pero siempre con respeto y  responsabilidad, con afecto y contención mutua. Por supuesto, muy distinto , por lo que se escuchaba, a la manera en que, del otro lado de la pared, se desarrollaban las cosas.   Siempre certera, mi mujer, me comentaba al respecto, la tristeza que le generaba el sinsentido con el cuál el vecino llevaba su vida, la reprochable liberalidad de sus 'amiguitas' (la mayoría no duraba mucho tiempo y eran, en general, personas desagradables, desfachatadas). "Que bien le vendría a Hernán encontrar alguien con quién sentar cabeza...". Opiniones como éstas, llenas de sabiduría, eran comunes en mi mujer. No solo al respecto del vecino: al respecto de todo. Todo el día. Siempre admiré su elocuencia y su capacidad de expresar, a cada situación que se le presentara, su parecer tan lleno de bondad y precisión.   Claro que no todas las mujeres que pasaron por el departamento de mi vecino generaban rechazo o antipatía. Por ejemplo, con Rocío, la actual pareja, la cosa fue distinta desde el principio. Ella era distinta. No me refiero solamente a su condición física, que, como la mayoría de las 'amigas' de Hernán, genera una inmediata admiración visual. La belleza de ella no se limita únicamente a sus más que evidentes grandes y armoniosas curvas, sino también a su carácter, a su simpatía. Rubia de cabellos largos y lacio, ojos cristalinos, sonrisa amplia y sincera. Aparentaba ser casi una niña, aún. Transmitía inocencia y paz. Siempre recuerdo la primera vez que me la crucé. "Buen día, señor", me dijo. Yo me reí y le dije algo así como que me había agregado varios años gratuitamente. Entonces ví relucir sus blancos dientes enmarcados en esa boca rosa, brillante de rimel, y formar la sonrisa más hermosa que jamás haya visto. Recuerdo el impacto de la sorpresa y el magnetismo que me causó ver su mirada de grandes y claros ojos verdes. Recuerdo cómo los entrecerró un instante, al sonreír, y la desesperación que me golpeó el pecho por querer verlos abiertos nuevamente, mirándome.   No fue mucho más que eso nuestro encuentro pero al pensar en ella la recuerdo así, ataviada en ese vestido de tono intenso que se ajustaba a presión sobre el contorno de sus caderas, moldeando su cintura y apretando y realzando sus pechos, a la vez que, a la altura de sus muslos, la tela, más suelta, se liberaba al vaivén del viento, desnudando sus torneadas piernas, casi hasta su ropa interior. Esa imagen ocupo gran parte de mi mente ese día y los días siguientes.    Varias veces tuve el agrado de cruzármela en ese entonces. Y digo agrado porque, realmente, Rocío, es una persona dulce y afectiva. Bastante centrada y pura en su forma de pensar, lo que me generaba cierta extrañeza, al intentar imaginar cómo había llegado a estar en pareja con el irresponsable de mi vecino. En fin, Dios a veces se mueve de formas misteriosas.   En una de esas charlas que tuvimos la noté interesada en varias de las actividades que me tocan ejercer y tuvimos un intercambio de redes sociales. Por eso, puedo asegurarles que Rocío no es como otras mujeres que rondaron a mi vecino. En las fotos que publica en sus redes está la prueba. Sí, hay fotos de ella en mallas diminutas, de esas dónde muy poca piel queda cubierta, pero siempre se dan en alguna situación de veraneo. No como las otras que no dudan subir imagenes en ropa interior para que cualquiera las pueda ver. Tampoco tiene esas selfies sacando la lengua o tocandose con un dedo la boca o los dientes que tantas otras amiguitas de Hernán usan de imagen de perfil. Ella no. En su imagen de perfil brillan sus diafanos ojos y destaca su prístina sonrisa. Aunque use vestidos osados, es recatada. Se nota. Lo que no impide ver su belleza. Al contrario, la engrandece. La hace más linda aún.    Hay un tiempo para todo. Eso lo aprendí de  chico y lo comprobé con el paso de los años. La obsesión con Rocío (aquella preciosa y pequeña muchacha que estaba en pareja con mi vecino Hernán. Aquella que, a pesar de la notoria diferencia de edad que nos distanciaba, se apoderó, absurdamente, de mis pensamientos), la detecté a tiempo, y deduje que era algo que no podía durar. No para mí. Para una persona de mi posición. Con los pies fijos en la tierra y la vista, firme, en el cielo.   Mi mujer, mis hijos, mis actividades y compromisos con la sociedad, son la prioridad.     Pasados varios meses me enteré de su embarazo y de su mudanza al departamento de adelante. La sensación fue ambigua. Por un lado me alegraba de tenerla cerca (la considero una persona valiosa, con potencial), además que esta situación significaba una nueva vida para Hernán, una oportunidad donde podría, finalmente, madurar a la altura de una persona acorde con su edad. Por otro lado sentí cierta inexplicable desazón . Quizá era el intuir que las cosas podrían no salir tan perfectas como era mi sincero deseo para ambos...   En fin, el tiempo fue pasando y la pareja se veía bien. Ella, hermosa como siempre, llevaba su panza, cada vez más grande, con soltura y gracia. Era una delicia poder admirar esa joven piel, brillante y sedosa, aumentar de volumen, albergando el milagro de la vida en su interior. Las situaciones empezaron poco después. Cuando el bebé ya había nacido. Primero fueron leves desacuerdos, en donde uno u otro, muy de vez en cuando, levantaba la voz. Todo parecía denotar que algo no andaba bien ahí. Los excitantes gritos que solíamos escuchar a través de esas paredes fueron suplantados por fuertes discusiones, a veces cargadas de insultos, que no siempre dejaban en claro quién tenía razón. El ritmo y el volumen de aquellos planteos crecían a la par del bebé.   A veces, tras un par de días de paz, volvían a la carga con más ímpetu. Esta situación nos tenía mal a mi mujer y a mí. Pero ¿que se puede hacer en situaciones así? Si bien eran nuestros vecinos, no eran nuestros amigos. Tampoco podíamos ir, de repente, a decirles que estábamos al tanto de todo lo que se decían entre ellos porque era, un poco, invadir su privacidad. No nos quedaba otra opción más que rezar y desear que la situación se remediara de la mejor manera posible.   Pero eso, a mí, no me dejaba dormir tranquilo. Tarde en la madrugada escuchaba los reproches que mi vecino le hacía a su pareja casi a diario. Recuerdo esa oportunidad donde el enojo era porque, aparentemente, ella no uso corpiño por debajo de la ropa esa tarde, y él, que había recibido unos amigos de visita, la acusaba de haber andado demasiado libremente por la casa, dejando entrever sus pezones, que se transparentaban por debajo de la ropa puesta, a la vista de cualquiera. La trataba de fácil, de calientapijas, de querer levantarse a sus amigos. Ella lloraba y se defendía "¿Que querés que haga? Si estoy amamantando..."   No podría tomar posición en esa discusión. Realmente, imaginar esos pechos, grandes de por sí, aum

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