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#Abultado

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GgfesanchezLv1· hace 3 hRelatos

Marisela cojida por sus Jefes

Marisela era una chica de 23 años que trabajaba como jefa de cobranza en una financiera llevaba dos años ahí y tenia tiempo solicitando un aumento ya que ella consideraba que había entregado buenos números en el tiempo que tenia ahí, pero sus jefes se lo negaban en gran parte por que hace tiempo uno de ellos le hizo insinuaciones de que le aflojara las nalgas y Marisela se había negado rotundamente, ella era una mujer atractiva senos grandes copa 36C no muchas nalgas pero si buenas caderas y eso al estar en un trabajo rodeado de hombres le había acarreado preposiciones de distintos compañeros incluso gestores que estaban a su cargo algunos que al pasarse de la raya había terminado siendo despedidos. Era un día Sábado cuando Manuel Gerente de la sucursal que era un tipo alto y gordo de aproximadamente  1.90 le dijo que si se podía quedar unas horas mas para revisar unos reportes y hablar acerca de su posible aumento a lo cual ella accedió, se dio la hora de salida y todos comenzaron a partir rumbo a sus casas mientras que ella se quedo en su lugar trabajando en espera de la Reunión paso cerca de media hora Marisela comenzaba a desesperarse cuando en eso el Gerente le hablo , le dijo que si podía ir a su oficina a lo que ella rápidamente fue estuvieron revisando reportes por un tiempo y cuando llego el momento de hablar de el aumento el Gerente se para de su lugar y comenzó decir necesito contar con su total disposición para poder arreglar el aumento mientras se dirigía hacia ella.  - Ella comento yo siempre estoy a disposición de la empresa, me quedo cuando hay que quedarse etc. - El le dijo colocándose detrás de la silla donde se encontraba ella y masajeándole los hombros, a ese tipo de disposición no me refiero Licenciada, - Ella se levanto inmediatamente y le dijo yo no me presto para esas cosas y dio un paso hacia atras topando en el escritorio. El se le acerco y intento darle un beso algo que ella rechazo e intento alejarlo de ella pero el peso y tamaño de el no se lo permitía, El apoyo sus manos en el escritorio quedando ella en medio impidiéndole el poder huir y le dijo vamos Licenciada haga esto mas fácil para todos usted me da lo que quiero y yo le doy lo que usted quiere , la tomo por la cintura mientras comenzaba a besar su cuello a lo que ella respondía con un no Licenciado no haga esto pero esta vez el tono sonó diferente al parecer le gustaban los besos en el cuello, el siguió dándole besos en el cuello mientras poco a poco a poco comenzaba a desabotonar su blusa el le dio un beso en la boca y ella correspondió, El comenzó a acariciar sus senos por encima de el sostén mientras seguía besándola, después continuo besándola en el cuello mientras desabrochaba su sostén dejando al descubierto esos enormes pechos bien formados con una aureola mediana y unos hermosos pezones color café el rápidamente comenzó a jugar con ellos hacia circulos en sus pezones y después poco a poco empezaba a succionarlos ella gemía de placer con sus manos empezó a desabrocharle el cinturón y el pantalón dejándolo caer quedando el licenciado en solo bóxer pero se notaba un abultado paquete ella se puso de rodillas bajo su bóxer y se dejo ver una polla de aproximadamente 18 cms pero demasiado gruesa tan gruesa que ella pensaba que no cabria en su boca, empezó a jugar con s lengua en el glande de el mientras con sus manos acariciaba sus huevos poco a poco empezó a recorrerla con su lengua desde la punta hasta la base el le decía ya ve licenciada que le cuesta comportarse así se ve que es toda una zorra. Ahora quiero que te la tragues y ella empezó poco a poco a introducirla en su boca hasta tenerla toda en su boca y justo cuando ella se la iba sacar el sujeto con fuerza su cabeza dejándola con la verga totalmente dentro de su garganta por unos segundos a lo que ella trataba de zafarse pero no podía lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos el la soltó saliendo la verga totalmente escurriendo de saliva. El la levanto y la despojo de su pantalón y su cachetero empinándola sobre el escritorio dejando ver un hermoso trasero era delicioso ver aquellas caderas abiertas totalmente a su disposición el coloco la punta de su verga justo en la entrada de su concha pero en lugar de metérsela comenzó a recorrer de arriba a abajo su vulva ella gemía mas y mas y comenzó a decirle - ya dámela quiero sentir su verga licenciado quiero que me la meta - y el le decía de verdad ya la quieres , quieres que te coja como a una puta -si cójame soy su puta licenciado el comenzó poco a poco a meter su verga en la vagina de ella era delicioso verla como lo estaba disfrutando no paraba de gritar diciendo cójame así mas duro licenciado quiero sentir su verga hasta el fondo el no paraba el va y ven sus huevos rebitaban una y otra vez contra las nalgas de Marisela ella parecía una verdadera perra en celo aullando de placer -aaahhh mmmmm aaahhhhh ella comenzó a tener un descomunal orgasmos comenzando a gritar como toda una puta - así cójame licenciado cójame mas duro que quiero mas ohhh ummmm siiii El licenciado disfrutaba como loco embistiendo la concha de Marisela mientras ella se retorcía de placer sobre el escritorio entonces el un poco exhausto de bombear a Marisela en esa posición se sentó en una silla y le dijo ve mamacita quiero que me montes. ella le dio la espalda y comenzó a a clavarse poco a poco la verga de el y comenzó a contonearse con un rico va y ven rebotando sus nalgas en las piernas de el, ella comenzó a hacer circulos con su cadera mientras que el le acariciaba sus senos en especial sus pezones mientras ella gemía de placer cuando en eso se abrió abruptamente la puerta de la oficina era Vicente el Subgerente de la Sucursal. ...........continuara

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MMartinGnzLv1· hace 10 dRelatos

En medio de la multitud

Hace unos años se hizo una manifestacion en la Plaza de Mayo por una causa que yo creo muy justa, por lo cual me hice un tiempo y arranque para alla para bancar dicha causa. Cuando llegue a la zona, era de verdad no un mar, un OCEANO de gente. Casi que no se podia ni avanzar un paso siquiera. Hasta faltaba el aire! La cosa es que una vez adentro ya no habia vuelta atras porque aparte no paraba de caer gente. Yo estaba ahi pura y exclusivamente para bancar la causa, mi cabeza estaba lejos del garche, los tipos, las pijas... Pero con tanta apretujada por todos lados, de repente comienzo a sentir algo abultado contra mi culo. La verdad, pense que o era que soy un calenton de mierda que se imagina que en cualquier lado lo pueden apoyar, o que estaba flasheando cualquiera y que nadie me estaba apoyando nada. Pero como les digo, asi como la apretada por todos los frentes era fuerte y casi no quedaba espacio para respirar, la apretada y el bulto ahi no solo se hacian mas intensas, sino que tambien mas duro y mas grande. Como pude mire para atras (era tal la cantidad de gente y lo apretados que estabamos todos que casi que ni voltear el cuello podias) y noto que, efectivamente, hay un chabon atras mio, que apenas lo miro me guiña el ojo. Apelo a intentar "tantear el terreno", como pude, porque no habia espacio ni para mover un dedo. Y efectivamente, ahi abajo habia una pija MUY dura y larga, latiendo a full bajo un jean. Ahi el que empezo a apoyarle el ojete fui yo, y el flaco agarro viaje enseguida. Con la excusa de "la avalancha" se me tiraba encima y me apoyaba y refregaba la chota a full. Yo estaba a mil, no solo por el hecho de que me este apoyando, sino por la situacion: en medio de la Plaza de Mayo con cientos de miles de personas alrededor! Era muy surrealista todo! En medio de ese trajin no se como hizo el flaco para agarrarme la mano, y llevarmela a su chota. LA TENIA AFUERA!! No podia creer el nivel de zafe del chabon, pero a la vez me recontralentaba toda la escena (ademas de que era bastante larga y estaba como fierro de dura!). Aunque sea con la punta de los dedos (no habia mucha libertad de movimiento) lo empece a pajear. Podia sentir los resoplidos del pibe en mi nuca. Mas caliente me ponia! En eso siento que me empieza a mandar mano al hoyo por dentro del pantalon. Me tenia que coser la boca para no gemir, HIRVIENDO me tenia!! Pero no contento con eso, lentamente me empieza a BAJAR los lienzos. Ahi ya me parecio como too much. Esta bien que el lugar reventaba de gente y que era IMPOSIBLE que se pudiera ver que pasaba abajo mas alla de tu ombligo (cabe destacar que estaba de noche, y que era epoca de frio, asi que habia camperas, mochilas, bufandas etc haciendo bulto extra), pero de ahi a ya ponerse a garchar en medio de toda la gente... Asi que me subi el pantalon como pude. Pero el intentaba de vuelta. Y yo volvia a subirmelo. Asi un tire y afloje hasta que en una no solo me bajo sino que me llego a apoyar la punta de la chota. Si, era una desubicacion, no daba, hay miles de lugares y situaciones mas propicios, pero alguien conoce a alguien que se haya puesto a coger en medio de una manifestacion? Bueno, ahora si, porque me calento TANTO el flaco que al final me deje hacer y me la termino mandando a fondo! Ahi, en medio de todo el tumulto. Y nadie se inmutaba de que carajo estaba pasando. Con los intentos de la gente por avanzar, y los empujones y tal, se dio un ritmo de entre y sale "natural". El pibe me manoteaba la verga pero por las dudas de que me haga acabar de toque (estaba MUY caliente) y termine enchastrando a alguien que nada que ver, le sacaba la mano. Pero mientras el me seguia garchando. Estuvimos asi un buen rato (unos 10 mins tranca) hasta que MUY de a poco se empezo a liberar todo. Obviamente que guardamos todo antes de que entre un poco de luz por abajo. Ahi nos pusimos a charlar. El flaco habia ido en auto. Estaba de novio con una mina, y vivia muy a trasmano de mi casa, asi que ni podiamos ir a mi casa ni a la suya. Tampoco telo: la novia lo estaba esperando en la casa y no podia demorarse mucho mas. Le propuse de acompañarlo en el auto hasta el punto mas lejano de su camino donde haya una estacion de subte, y ver si en el camino encontrabamos algun recoveco. No encontramos ningun lugar muy potable en medio de la oscuridad, pero la calentura nos pudo tanto que en donde vimos que los faroles de la calle no apuntaban tanto estaciono y le empece a tirar la goma. Tuvo que terminar de apuro porque en el medio del polvo nos dimos cuenta que nos habiamos estacionado frente a una casa y una señora nos estaba mirando desde la ventana! Asi que el flaco acabo y rajamos! Si bien nos pasamos telefonos y nos escribimos un par de veces, nunca mas lo volvi a ver. Pero esa garchada en medio de tanta gente, a pleno cielo abierto, en medio de la ciudad, me va a quedar para siempre en la memoria

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Pparaguaya28Lv1· hace 19 dRelatos

sere demasiado yegua

habiamos echo remodelaciones en mi casa y habia bastantes bolsas para sacar y tirar , estaba en casa tranquila y justo pasaron para buscarlas  me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azul de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar las bolsas , pero en cuanto llegué, vi que había como 5 bolsas grandes   mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover algunos escombros y cosas que habia ahi  y no podía por lo pesado que estaba, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás). Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo arrastrando  la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces él tomó la bolsa y le dije voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa. De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer  -todavía faltan muchas bolsas? me preguntan  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande. -entonces le ayudamos a sacarlas. -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas. -ok, vamos por ellas. Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo: -no se preocupe, yo le ayudo! Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros -lo siento, fue sin querer, perdón -no se preocupe, no pasa nada. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short... Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito,  Mientras arrastraba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla. -yo le ayudo Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo -cuidado! cuidado! No se vaya caer. Mientras me pegaba  a él y empujaba su cadera contra mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente. El otro se llevó la bolsa y me dijo: -a ver me ayuda con el tambo, usted agárrelo de este lado. Me pare donde me dijo y se puso detrás de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentirlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia él y todo al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero. Me quito de frente al tambor y él se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor. Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo porque son de una pieza, solo traían una camiseta  se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empecé a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron. -no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos? -sí, respondí con voz algo desesperada. Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estaba, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemí un poco, dijo: -entró! Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desapareciendo y empecé a gozar súper rico, ni 5 minutos de estar cogiendo y llegó el chófer. Yo estaba tan caliente y gozando,  y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su bóxer, no tarde en ponerlo súper duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo. -me vengo!! Aaah!! Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía que me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo. -me toca cogerte -dijo el chofer. Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estaba inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi. Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y  aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca. Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sus comentarios.

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22085martaLv1· hace 21 dRelatos

No podía sacar la basura yo sola.

Hola de nuevo! Espero que hayan disfrutado mis experiencias anteriores, por que yo sí. Esta vez les voy a contar algo que pasó, de nuevo cuando mi esposo salió, pero esta vez se fue desde muy temprano. Bueno comencemos.  La noche anterior mi esposo me dijo que saldría a ver un carro a una ciudad que está no tan retirada de donde vivimos, como a una hora de camino, dos horas de ida y vuelta más o menos, pero que tendría que irse muy temprano por que al cliente le urgía el carro para ese mismo día, bueno no los quiero aburrir con eso. Pero cuando me dijo que se iría temprano, le dije que no se fuera a ir sin sacar el tambor y las bolsas d ella basura, por que al otro día iba a pasar el camión a recogerlas, claro que me dijo que sí, que él las sacaría antes de irse.  Pues bien, al otro día yo ni siquiera me di cuenta cuando él se fue, por que aun estaba durmiendo, la noche anterior nos habíamos desvelado, ya saben tocó algo de acción esa noche. En fin que mientras dormía, entre sueños escuchaba unas voces, desperté y me quedé esperando un momento a ver si solo había sido un sueño o en verdad hablaban, cosa que era raro por que como se iba a ir muy temprano, esta vez dejaría el taller cerrado. Pero entonces escuché un *señora! La basura!!  Entonces pensé, ash! se le olvidó sacar la basura!  Yo estába desnuda, ya no me vestí después del sexo con mi esposo y así me dormí. Entonces de nuevo gritaron, así que me paré corriendo y como estaba desnuda solo asomé mi cara por la ventana y le dije al señor  -sí! Permitanme un momento ahorita la sacó!!  *ok, la espero. Regresé a mi cuarto, me puse lo primero que encontré, un shortcito algo aguado y muy cortito y una blusita azúl de licra, me puse sandalias y corrí al patio trasero para sacar la basura, pero en cuanto llegué, vi que el tambor estaba muy lleno y había como 5 bolsas grandes de basura, mi esposo acababa de limpiar el taller y había mucha basura. Intenté mover el tambor y no podía por lo pesado que estába, así que pensé en sacar las bolsas primero, así que empecé a arrastrar una bolsa y sacarla por el pasillo (en mi casa hay un pasillo que atraviesa toda la casa, del taller hasta el patio de atrás).  Pues ahí iba arrastrando la bolsa hasta que llegué al taller, en cuanto salí de la casa el señor que estaba frente al portón se me quedó viendo, y pues yo jalando la bolsa, le daba la espalda y un poco agachada por el esfuerzo y mi short cortito, se me subía un poco de la parte de atrás, en fin, llegué al portón y abrí, entonces el tomó la bolsa y le dije ahorita voy por otra, mientras le decía eso noté su mirada en mis pechos, obviamente mis pezones se marcaban en la blusa, solo lo mire y me di la vuelta para ir por la siguiente bolsa.  De nuevo venia batallando con la bolsa que esta era más pesada que la anterior, al salir del pasillo y llegar al taller me tomé un descanso y cuando levanté la mirada hacia el portón, estaba otro señor, el que va arriba donde echan la basura, estaban los dos parados ahí esperándome, obviamente el otro le había dicho de como andaba vestida, en fin lleve de nuevo la bolsa afuera y ahí la tomaron los y la subieron, de nuevo le dije que iba por otra, cuando le decía eso, se asomó por la ventana del camión el chófer y pregunto  +por qué tardan... Y me vio, ya no terminó la pregunta y yo dije  -perdón, es que mi esposo se fue temprano y no sacó la basura y está hasta el patio, pero ahorita la saco.  Y de nuevo me fui a traer la siguiente bolsa, y la misma acción, pero cuando salí y tomaron la bolsa, me dice el señor  *todavía faltan muchas bolsas?  -sí, al menos otras 3 y el tambor grande.  *entonces le ayudamos a sacarlas.  -si me hacen ese favor, se los agradecería mucho, la verdad están muy pesadas.  *ok, vamos por ellas.  Y nos fuimos los 3 por al patio, obvio. Yo iba por enfrente de ellos para guiarlos al patio, casi podía sentir sus miradas en mis nalgas. Lo que sí, los escuchaba murmurar. Llegamos al patio y yo intente jalar una bolsa y rápido se me acercó el señor y dijo * no se preocupe, yo le ayudo!  Cuando estiró la mano para agarrar la bolsa, pasó rozando mis pechos, lo que hizo que de inmediato mis pezones se pusieran duros *lo siento, fue sin querer, perdón  -no se preocupe, no pasa nada.  *sí sí pasó mire como se pusieron.  -jeje si verdad! le dije, mientras intentaba tapar mis pechos como fuera. Y se fue con la bolsa. Entonces el otro dijo, yo le ayudo con ésta, cuando dijo eso, se pasó detrás de mí y pasó su mano de abajo hacia arriba por mis nalgas y alcanzó a levantar un poco mi short...  #Perdon señora, fue sin querer! Pero están suavecitas jeje -jejej ok jeje #bueno voy a llevarme esto.  Se fueron y me quedé pensando, que obvio lo habían hecho a propósito, y comencé a recordar lo que había pasado con los clientes de mi esposo, pero a la vez me daba algo de cosa, por que ellos eran los de la basura. Mientras jalaba la última bolsa, ellos llegaron y me encontraron inclinada tratando de sacarla  *yo le ayudo  Y se paró detrás de mí pegando sus piernas en mis nalgas, me tomó d ella cintura y dijo *cuidado! cuidado! No se vaya caer.  Mientras me repegaba a él y empujaba su cadera contre mí logrando que yo sintiera un poco su pene que ya se sentía abultado. Di un paso al frente  -jeje casi me caígo , gracias.  * no se preocupe, no pasa nada. Wey, llévate la bolsa, voy a tratar de sacar el tambo.  El otro se llevó la bolsa y me dijo *a ver me ayuda con el tambo, usted agarrelo de este lado.  Me pare donde me dijo y se puso detras de mi, de inmediato me rodeo con sus brazos según para agarrar el tambo y me pegó su cuerpo y empezó a empujar sus caderas contra mi, sentí un leve bulto empujando en mis nalgas, su pene se estaba poniendo duro al notarlo, empujé mis nalgas hacia atrás para sentírlo mejor, eso lo hizo agarrar confianza y me tomó de la cintura me jalaba hacia el y to al mismo tiempo empujaba, sentí como su pene se ponía más duro y lo hacía palpitar, subió sus manos a mis pechos y los empezó a acariciar, eso bastó para que yo me perdiera y me dejara llevar, seguía empujando mis nalgas contra su pene y el levantaba mi blusa para dejar mis pechos al aire y poder acariciarlos mejor. Justo en ese momento llegó su compañero  # y yo qué?  Me quito de frente al tambor y el se puso frente a mí y así sin más, metió su mano bajo mi short y empezó a acariciar mi vagina, (de tan caliente que estaba no pensaba que eran los del camión de la basura, sin ofender claro, pero no era lo más higiénico, estarán de acuerdo pero era tanto mi calentura que al sentir sus dedos tratando de meterse en mi vagina había que empujara más mis nalgas contra el pene de otro señor.  Entonces bajaron en cierre de sus uniformes y rápido cayeron al suelo por que son de una pieza, solo traían una camiseta y sua trusas, se sacaron sus penes yo rápido los tomé y empece a masturbarlos, les juro que quería chuparlos, pero me dijeron  *no tenemos mucho tiempo y vamos a cogerte de una vez, ¿crees que puedas con los dos?   -sí, respondí con voz algo desesperada.  #entonces vente para acá.  Se acostó en suelo y me hizo sentarme sobre él, en cuanto lo sentí adentro me moje más por lo caliente que estába, el otro me recostó sobre su compañero estaba en el suelo y se puso detrás de mí, puso un poco de saliva y empezó a empujar su pene en mi culito hasta que metió la cabeza, gemi un poco, dijo *entró!  Y de un empujón me metió todo su pene, me hizo gritar, pero rápido empezaron a moverse y ese dolor fue desaparenciendo y empecé a gozar super rico, ni 5 minutos de estár cogiendo y llegó el chófer =miren que cabrones!!  Yo estaba tan caliente y gozando, aunque con un poco de dolor, y solo le hice señas que se acercara, igual se quitó su uniforme y sacó su pene de su boxer, no tarde en ponerlo super duro con mi boca, llevábamos otros 5 o 10 minutos y el de abajo # me vengo!! Aaah!!  Y se vino dentro de mí, el de atrás no se detuvo, al contrario, empezó a darme más duro, el de abajo aún tenía su pene duro, lo que hacía qu me estimularán los dos lados y no tardé en venirme también yo y casi de inmediato el de atrás que se vino adentro de mi culo =me toca cogerte, dijo el chofer.  Se levantaron los otros y el chófer se puso detrás de mí y me empezó a coger mi vagina por atrás mientras yo estába inclinada chupando y limpiando los penes d ellos otros, minutos después se vino también, pero el en mis nalgas, cuando saco todo empezó a batir el semen con su pene, se puso frente a mi =también limpialo bien. Y ustedes ya saquen el tambor!  Con el pene aún un poco duro lo metió de nuevo hasta que se fue bajando por completo.  =espero se pueda repetir otro día.  -no cuenten nada y si se puede otra ocasión, claro que sí. (le decía mientras le acariciaba su pene ya flacido). Se fueron, yo ya no salí al taller, me fue directo al baño, para tratar de sacar todo el semen de mi culito y vagina, aun con semen escurriendo por mis nalgas y sintiendo aun el sabor de su semen en mi boca.  Pues espero esta anécdota también les guste y me dejen sis comentarios. Y si no les gusta también háganmelo saber. Espe3 pronto poder escribirles de nuevo.

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669aloLv1· hace 21 dRelatos

El contador....

Era un día normal en el trabajo hacia mucho calor así que ese día decidí llevar Falda y convinarla con unos lindos tacones y debajo una lencería super sexy. Transcurría mi día todo en orden y a unas pocas horas de salir llego mi Jefe y nos presento al que sería el nuevo contador le dimos la bienvenida y cada quien regreso a lo suyo, como soy la que tiene mas tiempo trabajando ahí mi jefe me pidió que le mostrará el lugar y le platicar a mas sobre lo que hacíamos etc. El se veía casi un niño para mi pues se veía de veintitantos a decir verdad dudaba sobre sus habilidades. Bueno respire profundo y le mostré el lugar conversaba yo poco y el se veía tímido y hacía pocas preguntas. No estaba de mal ver de hecho se podía medio notar que debajo de su camisa tenía músculos y que iba al gimnasio, después de todo el rollo el se fue a lo suyo y yo continúe con mi rutina , estaba atendiendo a un cliente detrás del mostrador y en eso llega el contador a preguntarme donde estaban los cortes de caja impresos yo señale con mi mano debajo del mostrador en un cajón el se agachó para abrir el cajón y yo seguía atendiendo al cliente cuando de reojo me percate que el me estaba mirando las piernas, yo m hice como que no lo vi pero quería ver su reacción así q al propósito tire un lapicero el enseguida se movió a recogerlo pasando sus manos muy cerca de mis piernas podía ver su mirada de que quería q más traía debajo de la Falda. Se levantó y pude notar un poco abultado su pantalón se veía que escondía algo de buen tamaño debajo de ese pantalón, se retiro algo apenado y yo continúe en mi trabajo. Al terminar la jornada mi jefe me pido que si m podía quedar unas horas extras que necesitaba que el contador le dirá un reporte de algo y lo necesitaba para mañana muy temprano así q se tenía que quedar a trabajar pero tampoco le tenia aun la confianza para darle las llaves y que el cerrará, así que m pidió el favor y dijo que me pagaría las horas extras al doble, yo acepte por que ese dinero me iba a caer muy bien. Al principio el trabajaba en lo suyo y yo aproveche para sacar algunos pendientes, después terminé y me puse a ver cosas en mi cel y después de un buen rato me aburrí y fui a ver si le faltaba mucho para terminar, entre y enseguida él se puso nervioso y con voz titubiante me dijo q ya casi estaba por terminar, le dije que si le podía ayudar en algo para que terminará más pronto por que ya me quería ir. Me dijo que si le podía ayudar a engrapar unas hojas, le dije q si me senté casi frente a él y comencé a engrapar cuando de repente sentí su mirada otra vez viéndome la piernas y pude notar como se sonrojada y algo de nuevo iba creciendo debajo de su pantalón , tiro algo al propósito vi enseguida que su intención era ver la ropa interior que traía debajo de la Falda así que se lo facilite abriendo un poco las piernas, el claramente se vea q salivaba, yo sonreí y pícara mente le dije quieres ver mi tanga, él se quedó petrificado, pero a la vez ansioso, me levante solo un poco de la silla y me la quite y le dije riéndome mira aquí esta, el no lo podía creer, lo que estaba viendo y lo que acababa de pasar pero no desaprovechó y miro nuevamente entre mis piernas, yo comenzaba a humedecer me un poco y cuando me di cuenta ya tenía su cabeza entre las piernas y su lengua bebiendo mi miel, uff me humedeci más de momento no pensé que se atreviera pero lo que hacía con su lengua realmente se sentía bien, mi temperatura y mi deseo se fue elevando cada vez más al sentir sus labios y su lengua en mi. Se levantó y me cargo encima del escritorio y continuó haciéndome sexo oral, mientras movía su lengua comenzó a introducirme 2 dedos los metía y los sacaba sin parar uff pude sentir como un orgasmo provocó que me humedeciera más y me dijo ahora si estas lista y comenzó primero a deslizar su pene por fuera de mi vaginal llevando mi miel a todo el alrededor, mientras desabrochaba mi blusa y me quitaba el sostén para poder besar mis pechos, subió de mis pechos a mi boca y mientras me daba un beso apasionado de golpe me metió todo su gran pene y al oído me susurro que rica estas mientras seguía moviendo su cadera , sentía sus movimientos tan rápidos tenía tanta energía quizás por ser tan joven, me daba duro y muy rápido mientras acariciaba y besaba mis pechos, cada vez me daba más fuerte hasta que de pronto sentí un gran orgasmo mojando un poco el escritorio y algunos papeles y justo cuando el se iba a venir me sacó su gran pene y derramó su orgasmo sobre mis pechos y después con sus manos esparció su semen a todo el rededor de mis pechos mientras me decía es la primera vez que lo hago con alguien mayor que yo y la verdad me encantó. Fui al baño a limpiarme y a volverme a vestir en lo que el termino su trabajo y nos fuimos después a su casa a comer y sobra decir que ahí lo volvimos ha hacer...

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MmowshaLv1· hace 23 dRelatos

terapia de pareja

Lucía y Hernán llegaron a la dirección que les había pasado su amigo Pablo. — Es un edificio muy grande. — dijo Hernán, con recelo. — mirá si nos cruzamos con algún conocido. Mejor nos vamos ¿no? — ¡pero si vos insististe en que vengamos! — dijo Lucía, enojada, pero al ver la cara de perrito asustado que tenía su novio, cambió el tono — Bueno mi amor, hagamos como quieras, al fin y al cabo, yo sólo vine por vos. —Dijo, sin saber si su novio le había creído. Después de todo, la idea de visitar al Dr. Ferrari, si bien fue de él, a ella le entusiasmaba. Hernán estaba cabizbajo, tratando de decidir qué hacer. — Bueno, entremos, total ya estamos acá. — decidió al fin. — Dale, y si el doctor no nos gusta, nos vamos, y listo. Tocaron el timbre, y una voz masculina, gruesa y contundente, los atendió por el portero eléctrico. — Hola, somos Lucía y Hernán, tenemos turno a las cuatro. — Dijo la chica, tomando la iniciativa, como de costumbre. Unos segundos después, la voz del otro lado le indicó que ingresen. Ellos empujaron la puerta y subieron al ascensor, hasta el piso doce, donde estaba la oficina del Dr. Ferrari. Hernán miró a su novia. Tenía los labios gruesos y la mirada inteligente. Era delgada, con un cuerpo esbelto, nada voluptuoso, pero muy bien proporcionado, con curvas sutiles pero sensuales. Parte de su nariz y su rostro estaba lleno de pecas que a veces eran más notables que otras. Vestía un pantalón de lino ancho, color negro, que sin embargo en la parte de la cintura y cadera era muy ceñido. Arriba, una blusa blanca, de estilo musculosa. — Estás muy linda. — le dijo, con cierta melancolía. — Vos también. —le dijo ella. y esta vez fue sincera. Hernán llevaba un pantalón de jean, zapatillas negras, sin medias, y una remera negra. Un estilo muy simple que le quedaba bien con su cuerpo esbelto y su pelo corto, que resaltaba aún más sus mandíbulas fuertes. Si no se lo viera tan inseguro y miedoso, sería un hombre irresistible, pensaba ella. — Todavía estamos a tiempo de volver. — le dijo, cuando llegaron al piso doce, sintiendo que ella misma sentía temor de entrar en aquella oficina. — No, ya estamos acá, vamos. — dijo Hernán, le dio un beso en la boca y salieron del ascensor. Entraron en lo que sería la recepción. El doctor Ferrari estaba en la puerta de su oficina. — Pasen por favor. — le dijo. La pareja entró. La oficina era pequeña y acogedora, pero a la vez lujosa. Del techo colgaba un hermoso candelabro que habría costado más de lo que Hernán ganaba en un mes. Una elegante alfombra de estilo persa cubría el suelo. En el centro, una mesa ratona de mármol. De un lado de la mesa estaba un cómodo sillón de cuero, y del otro, un sillón individual, donde el doctor se disponía a sentarse. — Siéntense, por favor. Ambos se sentaron, nerviosos. El doctor tenía una frondosa barba del mismo color que su abultado cabello, castaño claro. Detrás de sus lentes estaban sus ojos celestes, con una mirada tan inteligente como la de Lucía. Inmediatamente Hernán se sintió intimidado. El hombre sólo tenía dos o tres años más que él, pero con solo verlo se notaba que era mucho más seguro, e infinitamente más masculino que él. El doctor hizo silencio, esperando que sean ellos los que comenzaran a hablar. — Nuestro amigo pablo nos sugirió que vengamos a verlo. — Dijo Lucía. — Ajam. — asintió el doctor. — ya le habrá comentado algo. — siguió diciendo la chica, mientras Hernán seguía sin animarse a articular palabra. — Lo que a nosotros no nos queda claro es qué tipo de terapia realiza. — Con respecto a lo primero, así es. — dijo el Dr. Ferrari con vos estertórea. — Su amigo me contó algo sobre ustedes, pero muy superficialmente. Además, prefiero que me lo digan ustedes mismos, así decidimos si realmente soy capaz de ayudarlos. Y con respecto a mis métodos, prefiero que vayamos descubriéndolos a lo largo de la terapia. — Bueno. —dijo Lucía, no sin sentir cierta reticencia. — nosotros estamos saliendo hace dos años. Nos llevamos bien, y nos amamos. Pero desde hace seis meses que estamos teniendo problemas en la cama. — ¿Qué tipo de problemas? — Tengo eyaculación precoz, e impotencia— Dijo, Hernán, no porque quisiera decirlo, sino porque no hubiese soportado escucharlo de los labios de lucía. — Muy bien. — Dijo el doctor, impasible. — Imagino que ya vieron a un urólogo. — A tres — dijo ella, al ver que su novio había agachado la cabeza después de su confesión. — Y a dos psicólogos. Ninguno nos dio una solución, por eso acudimos a usted. — Una decisión radical. — dijo el doctor, observando cómo la pareja intercambiaba miradas de intriga. — Imagino que lo habrán charlado mucho, antes de venir acá. — Así es. Pablo nos dijo que utiliza métodos pocos convencionales, pero muy efectivos. El doctor miró a la pareja, ignorando el último comentario. En realidad, ya había leído sus personalidades desde que entraron a la oficina. El muchacho se sentía muy poco hombre al lado de ella. De eso no cabía duda. Con solo mirar sus ropas se daba cuenta de que ella estaba acostumbrada a un estilo de vida que él no podía darle. Y luego estaba el problema de la belleza de ambos. Era muy despareja. A simple vista podían parecer una pareja compatible, pero mientras él, sin ser poco atractivo, era muy corriente, ella era sumamente sensual. En una primera ojeada podría parecer una chica común, igual que su novio, y probablemente por eso él se había animado a conquistarla. Pero Lucía era de esas mujeres que tenían el tipo de belleza más peligrosa que había, esto es, la belleza sutil. Una belleza enmascarada en ropas sueltas y actitud cordial. Una belleza para nada despampanante, sino más bien, humilde. Lucía era de esas chicas que, con ponerse un par de prendas sugerentes, y maquillarse un poco, cambiaba de apariencia de manera radical. Y lo que hacía más difícil conservar a mujeres como ella, era que, a diferencia de las que tienen una belleza obvia, que intimidan a la mayoría de los hombres, con Lucía, el sexo opuesto se habría de sentir lo suficientemente seguro como para abordarla. Al doctor no le cabían dudas de que Lucía tenía montones de pretendientes. — Me dijeron que los problemas empezaron hace seis meses. ¿Qué sucedió en ese momento? — Nada en particular. — Dijo él, por fin. — Hagan memoria. Habrá sucedido algún acontecimiento fuera de lo común. Algo significativo en la vida de ambos. — Bueno, yo me recibí. — Dijo ella. — Y empecé a trabajar en una empresa de construcción. — Ya veo. — dijo el doctor. — ¿Y aproximadamente en esa fecha fue cuando comenzó a tener eyaculación precoz, e impotencia, Hernán? — Sí, puede ser. — Y decime ¿Encontraste la forma de satisfacer a Lucía? — Sí, me hace buen sexo oral. — dijo ella, defendiéndolo. — Pero no es lo mismo. — Acotó Hernán. — No, no es lo mismo. — asintió el Dr. Ferrari. — Sobre todo para usted ¿Verdad Hernán? — ¿Qué quiere decir? — Tranquilo, acá no venimos a culpar a nadie. — lo tranquilizó el doctor. — yo lo único que quiero es que se vayan de acá mejor a que como entraron. Dígame Hernán, ahora que lucía trabaja como una profesional, y comienza a conocer gente con intereses en común ¿Cómo se siente? — ¿Me está preguntando si me siento celoso? — Le estoy preguntando si se siente amenazado. — Puede ser. — ¿siente que los hombres que rodean a Lucía son mejores que usted? — Tal vez. — Dijo Hernán, con vergüenza. — Debe ser muy duro sentirse tan disminuido. Sin embargo, acá están, en mi consultorio. En lugar de intentar con otro psicólogo ortodoxo, acudieron a mí. — Así es. — Dijo Lucía y aprovechando el comentario del doctor, agregó — Quizá sea el momento de que nos explique un poco más de sus métodos. — Ya llegaremos a eso — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a él preguntó — ¿Cuál es su fantasía más recurrente Hernán? Y recuerde que las fantasías no tienen por qué ser buenas. — No sé, tendría que pensarlo. — Decile la verdad Hernán. — Tranquila señorita. No se apresure. Dejemos que su novio decida cuándo contestar. Ya es hora de que empiece a tomar decisiones. — Dijo el doctor, y luego, dirigiéndose a Hernán, agregó. — Hernán, usted está acá por su propia decisión. Eso ya de por sí es algo positivo. Si decide no contestar, también está tomando una decisión, cosa que, de alguna manera, según creo, reafirma su hombría. Pero si se queda, le pido que por favor responda la pregunta. ¿Cuál es su fantasía más recurrente? Tras tensos momentos de silencio, Hernán contestó. — Mi mayor fantasía… digo, no fue siempre así, pero últimamente es… —Tragó saliva — es ver a Lucy teniendo sexo con otro hombre. — Ya veo. ¿Y eso, como lo hace sentir? — Me hace sentir mal. Me la imagino cada vez que no está conmigo, que está con alguien más. Que se la están cogiendo mientras yo estoy en el trabajo, como un boludo, que se está encamando con alguno de sus compañeros, en esos días que llega tarde del trabajo, y yo, en casa, cocinando como un boludo. Eso… además, desde hace meses que no me la cojo bien ¿Para qué querría estar conmigo? — Pero mi amor, si yo te amo. — le dijo lucía, apretándole la mano con ternura. — Así que se siente como un boludo. Sin embargo, creo que siente algo más ¿o no? — Preguntó el doctor. Hubo otros segundos de tenso silencio. Lucía miró a Hernán, como instándolo a que responda. Era evidente que ella ya sabía la respuesta. — Sí, me siento excitado. — respondió por fin él. — Ya veo — Dijo el doctor. — Ustedes me dijeron que Hernán tiene problemas tanto de eyaculación precoz, como de impotencia. Lo que es un tanto extraño, ya que, si fuera impotente, no podría lograr la erección, por lo que sería imposible llegar a una eyaculación, sea precoz o no. Entonces debo asumir que su problema de impotencia no es siempre ¿Estoy en lo correcto? — Es cierto doctor. — Dijo Lucía, con una expresión de esperanza. — Y en los momentos en que logra una erección ¿sucede algo en particular? — ¿Qué importancia tiene? — Contestó Hernán, abatido — Si de todas formas no duro ni cinco minutos. — No seas así mi amor. — Claro que importa Hernán. Si podemos resolver el problema de su dificultad para tener erecciones, luego podemos abordar el otro problema. — Hay posiciones que le resultan más cómodas. — Dijo Lucía. — Cuando se pone arriba mío se me baja en segundos. — Agregó Hernán, mostrándose más participativo. — Ya veo. — musitó el doctor Ferrari. — Además… — Agregó Hernán. — Además… ¿qué? — inquirió el doctor. Hernán miró a su novia, como autorizándola a que hable por él. — Como le dijo mi novio, cuando me imagina con otros, además de sentirse triste, se excita mucho. — Ya veo. Continúe por favor. — Una noche discutimos. Él estaba convencido de que yo lo había engañado. Después le demostré que estaba totalmente equivocado, pero en ese momento no podía hacerlo entrar en razón. En un momento me cansé y le dije, sólo para molestarlo “¿Sabés qué? Sí, me cogí a mi jefe” — le apretó la mano a su novio, como conteniéndolo ante ese recuerdo tortuoso. — Continúe. — la instó el doctor. — Él me agarró de la muñeca. Estaba sacado. Y me preguntaba que como me había cogido mi jefe, que si me puse en cuatro como me gusta, que si se la chupé, que si me acabó en la cara, que con cuántos otros lo había cagado… — Lucía hizo silencio. Tragó saliva, y agachó la cabeza, algo inusitado en ella. Esta vez el doctor Ferrari no la instó a que continúe, sino que esperó a que ella decida seguir con su relato. — En el forcejeo como que nos abrazamos. — Dijo ella — y me di cuenta de que tenía una erección. “¿Esto te calienta?, ¿sentirte un cornudo?” le dije, y él me tiró al piso y me cogió como no me había cogido hace mucho — terminó de decir la chica, y miró con orgullo a su novio. — Ya veo. — Dijo el doctor. — Igual acabé rápido. — Acotó Hernán. — Pero me gustó — dijo ella, mirándolo a los ojos. Y luego agregó — desde ese día usamos esa técnica para que se le pare. Yo le invento historias, le digo que conocí a un tipo… — En realidad son hombres que conoce de verdad — interrumpió Hernán. — ¿Ah si? — dijo el doctor.

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LLaCerdisimaLv1· hace 38 dRelatos

Intento frustrado

Me quiso violar pero, no pudo!   La cosa fue asi, desde el principio: Como ya todos saben, aparte de mi trabajo independiente tambien por la mañana soy empleada domestica. En una de esas casas de confianza me dejan trabajar sola, sin Su presencia dentro de la casa. Hace unos dias, llegue a esta casa y los dueños se estaban por ir, me avisaron que venia alguien que estaba de Viaje y tiene su Llave. Luego los Dueños se fueron y quede sola, barri limpie un poco... la cocina el baño...  sali a fumar y segui limpiando las habitaciones, luego de un rato siento que entran a la casa. El muchacho recien abria la puerta, yo me acercaba al living sacandome los guantes y me mira sorprendido, me dice: -Vos Sos Jazmin? - y yo lo miro como diciendo ¿q caraj...?... oseaaa "Si" le digo, y le pregunto "¿Nos Conocemos?"  Y el Muchacho empieza a darme.... TODA.... Una Confecion.... de sus ratoneos, pajas, sueños,  ... y yo ahi escuchando paradita y regalada  mientras se me acercaba como un Lobo Feroz Hambriento, hasta que me abraza x detras y sus manos manoseaban mis 115cm q tengo aqui delante mio y las palabras de este muchacho confesando la veces que me veia caminar ,delante de El con estos escotes...  (Este es el q tenia puesto en ese momento) apoyada con la pared Mientras su abultado paquete que se posaba entre mis nalgas, se la senti y la toque con mi mano y me esperada una cosa gruesa.... mi cuerpo pedia MUCHA PENETRACION... pero este tipo esta muy ancioso de cojerme las tetas!... Y se lo ofreci... como una Putita q quiere q la cojan Las Tetas! Y cuando me hizo arrodillar mmm... vi ese bulto q marcaba una cosa grande. Me desespere y saque su pija del pantalon, era una verga en punta como una frecha! 😍... me la meti en la boca.... ayyy... q facil de tragarmela pero gruesa al final, me la tragaba entera y la sentia dentro de mi garganta casi sobre en el huquito de mi cuello! me cojio las tetas... me agarraba del pelo y me obligaba a tragarme su verga, todo el tiempo me hablaba y confesaba cada experiencia q surgia cuando nos cruzabamos o me miraba. Como q siempre viajabamos juntos, me vio ser apoyada, el me apoyo tambien me manoseo la cola, me vio escotada y siempre se me ponia cerca y q solo le gustaba verme las tetas. Nunca supo a donde iba o porque tan asi, solo viajaba conmigo y no era siempre. Me puso en 4 en el suelo, me bajo el short y me corrio la tanga a un lado y me la metio x el culo... ayyy papi... que delicio se sintio! Costo metermela de una pero me la metio y me cojio tanto q me tapaba la boca. A pesar de q la casa estaba al fondo... nadie habia en el terreno. Solo eramos nosotros! En fin, hizo de mi culo lo q quiso. Me deje le regale mi culo me hizo venir y enchastre el suelo. Mis piernas temblaban y me tire al suelo sobre mi acabada, pero el HDP siguio dandome por el culo y fue peor... fue mas delicioso y no queria q pare! Tenia todo su peso arriba mio, El es medio Fortachon! Y su pija  me daba con todo su peso y era imposible no sentir dentro de tu culo como te estan entrando duro y sin parar con algo puntiagudo y sigue grueso al rato.... no queria tener el culo lleno de leche, pero la idea no estaba tan mal! ....Le pedi al muchacho q me acabara en la boca. Me la quiso sacar del culo y ya no queria q salga, pero queria tener el culo limpio, pero bue... me la saco, se me puso adelante mio mi culo la sentia agujereada, vi su verga y enseguida me la meti en la boca. Se la mame lo lleve contra la pared y un buen rato me la estube comiendo... hasta q me la puse entre las tetas y le hice la turca, lo mire y me acorde de lo q me decia y le respondi de algunos viajes... si iba algunas falsas entrevistas de trabajos y algunos encuentros. Tambien le conte (mientras le seguia haciendo la turca) mi vida desde aquellos años hasta el dia de la fecha. Y le confese q una vez choque con El de frente en una esquina y revotamos, me miro y se quedo mirandome las tetas y no dijo nada, pero se quedo mirandolas un rato y se fue.... y le gusto a El esa confesion y enseguida me la saco de entre las tetas y me la metio en la boca y enseguida acabo llenandome la boca de leche, esta muy calentita y jugosa... su pija seguia delante mio y tenerla en mi boca con su lechita mmmm.... ayyy q rico manjar! Se la segui chupando un rato hasta tragarme su leche y dejarla bañadita y limpia de...  baba! Espero que lo hayan Disfrutado, dejen comentarios y puntos, los leo y  mientras puedo respondo! ...asi me dejan ganas de seguir Publicando! Besos a sus Vergas y Conchas!

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