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JHAIR_OH
24 posts · 0 seguidores · 0 pts · Novato (Lv1)

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JJHAIR_OHLv1· hace 2014 dRelatos

Desde la amazonía

Ella tiene una concha prodigiosa,sobrenatural, acomoda de tal modo las caderas que convierte su vagina en unaventosa de sanguijuela. Habito dos meses ya en esta selvaasfixiante, las visitas de Nataly son intermitentes, hay rumores en el colegio.Para salvar apariencias me conseguí una novia de edad legal, Bárbara; ella tiene19 años; cuando ella nacía, yo tenía su edad. Bárbara es una hembra deliciosa,los botones de su blusa apenas pueden contener el empuje de sus senos, suspezones siempre rígidos son un deleite. No obstante lo que más disfruto espermanecer dentro de su vagina. Cuando se prepara para coger, eleva la cadera,flexiona las rodillas, y como si dijera “ábrete sésamo” su coño abre su oscura bocapeluda; entra, me dice; la penetro, me rodea con las piernas y hace su magia,las paredes de su vagina ejercen presión sobre mi pija, me jala hacia dentro deella; chupa, toma aliento, vuelve a chupar con vigor; quiere tragarme, absorbermehasta su vientre. Su concha es una bomba de succión que podría correrme sinsiquiera movernos. Siempre intento besar, saborear su vagina, pero Bárbara se rehúsa.Cuando terminamos se limpia la concha con un trozo de papel higiénico, frota poratrás y delante, tira al tacho el papel y entra a la ducha. Yo me escabullo,busco a hurtadillas el papel, lo recojo, el papel está mojado con una mucosidadblanca, pegajosa y con pelos vaginales adheridos; lo huelo, olor de pescado, vegetalesen fermento, olor de hembra; guardo esos papeles y cuando estoy solo comoahora, los sacos, los huelo, rozo con la yema del dedo esa mucosidad vaginalseca que se parte en escamas, solo los vellos de su panocha continúan indemnes.Imagino, ansío su concha lejana, enfundada en su calzón rojo, en sus clasesuniversitarias. Creo que estoy enamorado de Bárbara. Mientras el agua hierve,voy colocando esos trozos de papel higiénico en una taza, voy a prepararme conellos un té…té de concha.

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JJHAIR_OHLv1· hace 2025 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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JJHAIR_OHLv1· hace 2025 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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