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#Valentin

Fotos, gifs y packs de Valentin subidos por la comunidad.

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JJuany90Lv1· hace 60 dRelatos

Gordita infiel en una fiesta

Acá de nuevo yo, Valentína, hoy les voy a contar lo que me pasó hace unas semanas. Resulta que hace más o menos 15 días, unos amigos de la infancia organizaron y me invitaron a una reunión, lo que menos me iba a esperar es que terminará cogiendo con uno de ellos. Antes de la reunión me puse en contacto con alguna de mis amigas con las que me juntaba cuando era chica, me dijeron que esa noche iban a ir a la casa de Celeste, una de mis amigas que iba a poner la casa para que nos juntemos, y que estaban ansiosas de volver a reencontrarnos. Bueno la cuestión es que llegó la noche, me preparé, me puse una linda tanga u un vestidito negro que me marcaba mucho mis grandes tetas, y no me cubría mucho el culo, pero era el más lindo que tenia. Yo fui una de las primeras en llegar, junto con Carla, una de mis amigas, después fueron llegando los demás, hasta que estuvimos todos, seríamos unas 10 personas, 6 chicas y 4 chicos, entre ellos Matias, uno de los chicos que me gustaba y con el cual coqueteaba cuando era chica. La noche fue transcurriendo lo más tranquilo, pedimos unas pizzas para comer, y despues nos pusimos a jugar al truco mientras empezamos a tomar Fernet, Gancia, Vodka, Daikiris, bueno en fin todo lo que se suele tomar en una fiesta. La cuestión se puso interesante cuando Matías se vino a sentar al lado mío para supuestamente ayudarme a jugar porque yo no sabía mucho, pero esa no era su verdadera intención, porque mientras yo prestaba atención al juego, notaba que el me miraba las tetas, y de repente siento como Matías me empieza a acariciar el muslo, yo no sabía qué hacer, y nosé porque lo deje que siguiera, pense que iba a quedar ahí, pero su mano fue subiendo poco a poco, hasta que la metió debajo de mí vestido, me acariciaba la entrepierna, el costado interno de mí muslo, pero sin llegar a tocarme la concha. Fue ahí cuando lo mire y le puse cara de "qué estás haciendo", pensando que con eso iba a reaccionar e iba a sacar su mano de mí entrepierna, pero no, todo lo contrario, me miró a los ojos y me tocó la concha por encima de la tanga, yo ya no sabía que hacer, si sacarle la mano, o si dejarlo para ver hasta dónde llegaba, y eso hice, supongo que por el morbo y por la calentura no hice nada y dejé que siguiera, se ve que él entendió el mensaje y siguió tocandome, al principio me acariciaba por encima de la tanga, hasta que siento como con un dedo me corre la tanga y me empieza a acariciar el clítoris, yo ya estaba re caliente, ya no me importaba el juego, solo estaba disfrutando de cómo me estaba tocando Matías. Estuvimos un ratito así hasta que mire su entrepierna y note un tremendo bulto, yo ya sin vergüenza agarre y le empece a acariciar la pija por encima del pantalón, hasta que el muy zarpado agarró y saco la pija y me dijo al oído: "ahi la tenés, para que la toques bien", por suerte todo esto pasaba abajo de la mesa, por lo que con mucha disimulacion, y conteniendonos los gemidos, los demás no se podrían dar cuenta de que nos estábamos masturbando mutuamente enfrente de ellos. Estuvimos así hasta que se acercó nuevamente a mí pido y me dijo:" te espero en el baño para terminar todo esto como debe ser", y se levantó y dijo a todos "voy al baño", y se fue, yo me quedé unos minutos ahí en la mesa, y mientras seguía jugando pensaba que hacer, si ir al baño, en donde seguramente termine cogiendo con Matías y volvería a ponerle los cuernos a Juany, o quedarme con la tremenda calentura que me había generado Matías, y serle fiel a mí novio. Hasta que me decidí y después de levantarme le pregunté a Celeste donde había dejado mí cartera que tenía que buscar el cargador para conectar mí celular, ella me dijo que la había dejado en su habitación, que queda enfrente del baño, fui a buscarlo y cuando pase por el baño vi la puerta entreabierta y la luz prendida, me asomé y lo vi a Matías sentado en el inodoro tocándose la pija, cuando me vió me dijo "sabia que ibas a venir putita", yo le dije que quería probar a ver qué tan bueno era, y me dijo "entra y te muestro", yo iba a entrar pero en un segundo de lucidez le dije que no, que en el baño no porque iba a ser muy obvio, y le dije "mejor vamos a la habitación de celeste, que yo les dije que iba a poner a cargar el celular, y si nos llegan a descubrir juntos en la habitación podemos decir que viniste y nos quedamos charlando después de todo el tiempo que no nos veiamos", y sonriendo me dijo "ah estás en todo zorrita, se ve que tenés ganas de coger pero no querés que todos sepan que sos tremenda puta", yo le sonreí y le dije "vas a venir o que". Ahí nos fuimos los dos a la habitación de Celeste, ni bien entramos, cerramos la puerta y nos empezamos a besar, el me metía mano por todos lados, me besaba desesperado, se notaba que estaba recontra excitado, hasta que agarró y me tiró en la cama, me bajo los tirantes de mí vestido, quedándo mis enormes tetas al aire, y me empezó a chupar los pezones, los mordía fuerte y después me los besaba, parecía un bebé, estuvo así un ratito hasta que se decidió y bajo hasta mí cadera, me levanto el vestido, me sacó la tanga y me empezó a chupar la concha, yo ya estaba entregada, solo gemia, estuvo unos cinco minutos chupándome la concha, hasta que siento que se para, saca su pija, me la acerca a mí concha y me la intenta meter, pero le digo "espera, primero te la quiero chupar, te la estuve tocando durante media hora, y ahora no me la querés dejar chupartela", a lo que me responde "está bien putita, chupamela, pero espero que valga la pena el demorar la cogida", con sus palabras no hizo más que incentivarme a qué haga el mejor sexo oral de mí vida, y eso hice, me arrodille adelante de su pija y se la chupe durante unos 5 minutos, en donde él no dejó de gemir, mí lengua no dejaba de pasar por la cabeza de su linda pija, hasta que me agarra la cabeza me hace chupársela más rápido y después de metermetala toda en la boca empieza a acabarme, yo sentía sus lechazos en mí garganta, empecé a toser y a desesperarme porque él no me soltaba y seguía con toda su pija dentro de mí boca, hasta que se digno a soltarme y me saque la pija de la boca, mientras escupía toda la leche, el me miraba y riendose me dijo *que paso putita te atragantaste con algo?", Yo no dije nada, me limpie y me levanté, me molestó que haya hecho eso y encima que me haya acabado sin avisarme. Enojada me empecé a acomodar la ropa e ir para donde estaba la puerta, me iba a ir hasta que me agarró por atrás, me puso de espalda a la pared y me dijo "vos no te vas, perdona que te hice eso, estaba muy excitado y me deje llevar", yo le dije que estaba bien que no pasaba nada pero que me quería ir con las chicas, a lo que me responde "vos de acá no te vas sin coger conmigo" y tocandome la concha me dice "mira como tenés la concha toda mojada, no te pienso dejar así, tenés que sacarte está calentura, y que mejor que con mí pija", yo ya excitada nuevamente por cómo me estaba colando los dedos le dije "bueno dale, pero que sea rápido", terminé de decir eso y me llevó de nuevo a la cama, me sacó el vestido, me puso en cuatro y sin más preámbulos me la metió toda de un golpe, yo pagué un grito, y empecé a gemir, me estuvo cogiendo durante unos 10 minutos, hasta que me la sacó, se acostó en la cama y me dijo "veni, cabalgame como la buena putita que sos" yo obedecí y me dispuse a cabalgarlo, el estaba enloquecido con como rebotaban mis enormes tetas producto de mis movimientos, me las tocaba, apretaba y me decía "por esto me gustas, porque sos una gordibuena, tenés unas tetas enormes puta". Yo seguí cabalgando unos 10 minutos cuando me dijo "ya estoy por acabar, te voy a acabar adentro", yo sorprendida le dije "Ya vas a acabar? , Pensé que ibas a durar un poco más, si acabaste hace poco" a lo que me respondió "si, ya se, pero te estás moviendo muy bien, y me calienta mucho ver cómo rebotan tus enormes tetas", por lo que le digo "está bien, pero no me acabes adentro porque no me cuido y puedo quedar embarazada" entonces me dice "bueno, entonces te acabo en las tetas", yo me baje de arriba suyo y me arrodille, con un brazo me junte las tetas y con la otra lo pajeaba, así estuve un mínuto hasta que me dijo "ahí viene la leche para tus grandes tetas gordita puta" yo le sonreí y aceleré el ritmo de la paja, hasta que me acabó, fueron cinco o seis chorros de leche que cayeron en mis dos tetas, literalmente me las llenó de leche. Cuando terminó de acabarme, me puse a buscar unos pañuelos que tenía en mí cartera para limpiarme las tetas, pero de lo que no me di cuenta es que él siguió pajeandose mientras me miraba las tetas lecheadas, yo ya estaba limpiandome y siento que me agarra del pelo me hace mirar para arriba, me acerca la pija y me empieza a acabar en la cara, esta vez fueron 4 chorros, suficiente para llenarme de leche toda la cara y un poco del pelo, yo no lo podía creer, recién me terminaba de limpiar las tetas, y ahora tenía toda la cara llena de leche, busque otro pañuelo y me limpie la cara, cuando termine, Matías ya se había cambiado y estaba esperando sentado en la cama, yo me levanté, busqué mí vestido y me empecé a cambiar, cuando terminé de cambiarme me acerque a él, le di un beso y le dije "sos un hijo de mil puta, pero me encantó, yo te hablo y arreglamos para que repitamos esto", él me miró y me dijo "a mí también me encantó, y sabía que ibas a querer repetir lo de hoy", yo agarré mí bolso, mí celular, y salí de la habitación para volver a donde estaban todos.

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AanecdotaseroticaLv1· hace 84 dRelatos

Borracha en mi habitación

Valeria… Cada vez que la recuerdo se me endurece la verga… Los pondré un poco en contexto. Cuando conocí a Valeria, íbamos en segundo grado de secundaria, y desde esa vez que entré, el primer día de clases en ese ciclo escolar, mis ojos se fijaron totalmente sobre ella. Desde ese momento siempre me gustó, aparte de que se me hacía guapa, tenía, para su temprana edad, un trasero bien hecho, nalgas de buen tamaño y en proporción a su cuerpo. Cabe destacar que Valeria tiene una gemela, Valentina. Sin embargo, no sé por qué, pero por alguna razón siempre me gustó más Valeria, tal vez fue por ser a la primera que vi. En secundaria nunca pasó nada entre ella y yo. Terminamos la secundaria y entramos a la preparatoria. En la misma escuela que íbamos había varios grados académicos, desde guardería hasta la preparatoria, así es que, para la preparatoria estuvimos juntos nuevamente en el mismo salón. Valeria, en esa época, ya tenía mejor cuerpo, le habían crecido las tetas y el culo aún más. Ella usaba calzones que se le marcaban en el pantalón que siempre llevaba, haciendo antojar tremendo culo a todos los hombres que la veíamos. A veces, se le marcaban los pezones estando en el salón de clases, tal vez porque su sostén era demasiado delgado o tal vez solo tenía los pezones muy duros. Yo siempre trataba de tomarle fotos sin que nadie me viera. Cubría mi teléfono con alguna chamarra o sudadera y trataba de sentarme atrás de ella para fotografiar ese tremendo culo. En varias ocasiones ella sentada enfrente de mí, se levantaba y se inclinaba hacia enfrente, con su amiga. Era como si el universo me hubiese volteado a ver y me dijera: “Es toda tuya”. Posaba sus ricas nalgas frente a mí. En la misma preparatoria teníamos una clase de natación a la semana, y solo esperaba con ansia ese día porque ella usaba un bikini, el cual dejaba ver con más detalle su cuerpo bien esculpido. La tanga se le metía entre las nalgas, y yo solo nadaba junto a ella y trataba de rosar su culo con mi mano bajo el agua. Me excitaba tanto. En esa misma época, intenté andar con ella, le hice saber que me gustaba, pero ella me rechazó. Según ella me veía como un amigo. Y en el momento tenía lógica, ya que desde que la conocí siempre le hablé, pero nunca intenté nada hasta después de 4 años de conocerla. Pero en los próximos años esto sería diferente… Pasaron varios años. Ya íbamos en la universidad. En aquella ocasión sí tuvimos que separarnos puesto que ella estudiaría algo diferente a lo que yo quería. La verdad perdimos la comunicación con la que frecuentábamos, y a veces solo nos escribíamos para preguntarnos cómo nos iba y cosas por el estilo. Pero eran de las típicas conversaciones que contestas en 2 horas, aun viendo que te acaba de llegar el mensaje de la otra persona. Así es como Valeria terminó siendo mi crush de todos los años que estudiamos juntos. Pero a continuación les platicaré lo que sucedió una vez estando borrachos… Como mencioné, ya había pasado tiempo desde que habíamos hablado por última vez, así es que, una noche mientras estaba acostado en mi cama, se me ocurrió iniciar la conversación en ella desde Instagram. Inmediatamente me contestó. Empezamos a platicar acerca de las pedas que hicimos en varias casas de nuestros amigos y lo bien que la pasábamos. Inmediatamente me vino a la mente: “¿Y si la invito a beber a mi casa?” Con ansiedad, excitación y miedo, le hice la pregunta. -Hay que beber este viernes. Le dije. -Va, que se arme. Me contestó. -Yo pongo la casa, a parte ese día mis papás y mi hermano no estarán ahí. Le afirmé. -Perfecto, ¿quieres que lleve algo? Me preguntaba. Y yo con ganas de decirle que solo se preocupara por traer su culo con esas nalgas tan ricas y su vagina bien depilada. Pero solo lo pensé. -Solo trae la botana y yo pongo las botellas. Le contesté. -Ok, pero también va a ir mi gemela, Valentina. Me dijo. Yo solo quería que Valeria viniera sola a mi casa, pero no, tenía que invitar a su hermana. Tal vez muchos piensen que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida, que dos gemelas fueran a mi casa con alcohol, pero no es así, ya que Valentina era, en ese entonces, la novia de mi mejor amigo. Entonces no me podía coger a las dos. El viernes ya estaba listo todo, ya tenía todo preparado y acomodado en la sala de mi casa. Solo esperaba a que tocaran el timbre. Cuando de repente sonó. Eran ellas. Valeria venía con un pantalón de mezclilla muy apretado, se le marcaban bien rico sus nalgotas, bien levantadas. Nos sentamos en la sala y empezamos a beber. Valeria también traía puesta una blusa que al agacharse se le veía gran parte de sus tetas, y como siempre, se le marcaban los pezones. Yo ya tenía bien dura la verga, pero su hermana ahí estaba a lado nuestro. Pasó el tiempo y ya estábamos algo mareados Valeria y yo. Valentina no tanto, de hecho, ella nunca tomaba mucho porque siempre era la que cuidaba a su hermana y a parte ya había quedado de verse con su novio en el gym más tarde. -Y si vamos a mi recámara? Les pregunté. -¿Para qué o por qué? Me preguntaron. -Porque en mi recámara tengo una terraza y ahí pueden fumar. Les contesté. -Va, vamos. Yo iba logrando paso a paso lo que tenía planeado, e iba resultando. Mientras íbamos subiendo las escaleras yo iba detrás de Valeria, fijando mi mirada en su culo, solo veía cómo subía una nalga al dar un paso y luego la otra. Me daban ganas de soltarle una nalgada tan fuerte que vibraran sus nalgas. Ya estando en mi recámara, Valeria se sentó en mi cama, y yo junto a ella. Su gemela se acomodó en la silla de mi escritorio que estaba ahí mismo. De un momento a otro se nos terminaron las bebidas que habíamos subido a la recámara, entonces bajé por más. Me di prisa para que no se le pasara lo ebria a Valeria. Cuando ya venía de regreso Valeria ya se había colocado boca abajo en mi cama. Se veía tan rica, prácticamente lo primero que vi al entrar a mi habitación fueron sus tremendas nalgas que me recibían muy excitantes. Me daban ganas de montarme sobre ella y darle unas embestidas. Pero su hermana seguía ahí. Dejé las bebidas en el escritorio y me senté nuevamente junto a Valeria. Hasta que, sin pensarlo, y valiéndome que su hermana estuviera ahí, le solté una fuerte nalgada en su nalga derecha, haciéndola rebotar. -Eeey. Me dijo Valeria asombrada. -Lo siento. Le respondí. Su hermana Valentina solo se me quedó viendo con unos ojos que parecían desconcertados, y a la vez dudando de si me había atrevido a hacer eso. Ya eran como las 6 de la tarde, Valentina ya se tenía que ir al gym, y Valeria recordó que tenía una clase en su universidad a las 7. Entonces empezaron a recoger sus cosas para irse. -Yo las llevo. Les dije. -No cómo crees. Me respondió Valeria. -No es problema, a parte ya se les hace tarde y van un poco mareadas. Respondí firmemente. Así es que las llevé en mi auto. Primero pasamos a dejar a Valentina al gym que estaba dentro del mismo fraccionamiento donde vivíamos. Después de dejarla, a unos cuantos metros detuve el auto, y yo con varias copas demás, le empecé a decir a Valeria que tenía ganas de ella. Ella me respondió que se había peleado con su novio y que por esa razón no me dijo nada más cuando le di la nalgada en mi casa. Entones me acerqué a ella y la empecé a besar, empezamos a cruzar nuestros labios y lenguas. Comencé a subir mi mano por sus piernas, y de ahí subiéndola por sus chichis. Le toqué por todas partes, metí mi mano bajo su blusa y sentí sus pezones que salían de su sostén. Moví mi mano hacia abajo y estuve tocando su vagina sobre su pantalón, ella comenzaba a gemir de placer, era un sonido muy excitante. -Pasémonos a los asientos de atrás, quiero cogerte. Le dije, muy excitado y prendido. -No, llévame a mi casa. Debo cambiarme de ropa porque se me hace tarde para ir a la escuela. Me dijo. Yo no podía creer eso, pensé que accedería a coger en los asientos de atrás de mi auto. Cuando llegamos a su casa me dijo… -Espérame en mi sala. Me voy a cambiar la ropa. -No, yo voy contigo. Le dije como jugando para ver qué me contestaba. -No, ahorita bajo. Me respondía mientras iba subiendo las escaleras. -Yo te voy a acompañar, ya dije. Le seguía respondiendo mientras subía las escaleras detrás de ella. Logramos subir a su recámara sin que ella me lo impidiera. Era una habitación pequeña, pero tenía lo que necesitaba, la cama. De repente, Valeria se puso de espaldas hacia mí y se empezó a bajar el pantalón, se lo quitó por completo y se subió su calzón mientras daba un pequeño brinco. Me le acerqué por atrás y le agarré su culo, dándole un agarrón con fuerza. Ella se dio la media vuelta y de nuevo nos empezamos a besar. Los dos ya estábamos muy excitados, y ella inmediatamente se quitó el calzón mientras yo me quitaba la ropa. Se colocó en su cama en 4, yo acomodaba mi verga que ya la tenía bien dura para penetrarla. Era una vista increíble, ver su coño frente a mí después de desearlo tanto tiempo. Al momento de ir metiendo mi pene sentía su vagina bien empapada, bien mojada, haciendo que mi verga entrara hasta el fondo en un solo movimiento. Ella soltó el gemido tan fuerte que hacía que me prendiera mucho más. -Destrózame, destrózame. Me decía mientras gemía. -Te destrozaré muy fuerte zorra. Ella estaba bien empinada, arqueando su espalda como una puta profesional. -Destrózame así, así, así. Seguía gritando mientras la penetraba. Estaba tan excitado que ya sentía ganas de terminar en ella y llenarla de semen. Pero sin previo aviso, ¡llegó su hermano de trabajar! Solo escuchamos su carro y saqué mi verga lo más rápido que pude y bajé las escaleras corriendo para sentarme en la sala. Al mismo tiempo ella se metió al baño para arreglarse y ahora sí ir a la escuela. -Qué onda viejo, no sabía que estabas aquí. Me dijo su hermano de Valeria al entrar a la casa. -Sí, es que estoy esperando a Valeria. Le respondí, mientras me tapaba la verga que la tenía bien dura. En eso baja Valeria y le dice a su hermano que yo la llevaré a la escuela. Nos salimos cuanto antes y nos subimos a mi carro. Cuando ya íbamos en camino a su escuela le dije… -No te voy a llevar a tu escuela. -¿Qué? ¿Cómo? Me preguntó. -Voy a terminar lo que empecé. Le respondí con un tono de lujuria. -No, me van a poner inasistencia y ya no puedo faltar. Me dijo. -Ese no es problema, cállate. Le dije, mientras me seguía de largo, dejando atrás su escuela. Inmediatamente la llevé a un motel y pedí la habitación más sencilla. Solo quería terminar en ella y llenarla de semen. Entrando a la habitación del motel, nos dirigieron a la habitación. Entramos con el carro a un pequeño garaje, inmediatamente se cerró la puerta del garaje y nos bajamos del auto. Al fondo había unas escaleras bien iluminadas con vegetación debajo de ellas. Subimos cuanto antes, nuevamente su culo subía frente a mí. Entramos a la habitación y Valeria rápidamente se quitó la ropa. Traía un calzoncito apretado de color morado. Nuevamente mi pene se empezaba a levantar. Mientras yo también me quitaba la ropa, ella puso música en el estéreo que había en la habitación. Y, sin que ella se diera cuenta, tomé mi teléfono y empecé a tomar fotos de ella estando de espaldas hacia mí, sus nalgas se veían muy ricas, jamás me imaginé que algún día tendría a Valeria sola para mí, en un motel y desnuda. Valeria regresó a la cama, en la cual yo ya estaba acostado esperándola. Sin dudarlo, me la empezó a mamar, empezó a chuparme la verga como si no hubiera comido en años. Se la metía completa al hocico, la frotaba de arriba abajo con su mano mientras le escupía y se la volvía a tragar. Era una zorra salvaje con experiencia. Todo el líquido pre seminal escurría por su mano mientras la agitaba de arriba abajo. Enseguida se recorrió hacia mi boca y me empezó a besar mientras yo introducía mi pene en su vagina ya muy mojada. Al momento de penetrarla, gemía y volteaba hacia arriba, poniendo los ojos en blanco. -¡uy que rico! ¿Hace cuánto tiempo deseaste esto? Me preguntó haciéndose la muy puta y la irr

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