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#Prieta

Fotos, gifs y packs de Prieta subidos por la comunidad.

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LLazarus_Lv1· hace 1133 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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DdulcesplaceresLv1· hace 1981 dRelatos

Solo amigas

Un día tuve que decidir entre mi familia y mi futuro, quería estudiar comunicación social y en la pequeña ciudad donde había vivido toda mi infancia y mi adolescencia era imposible hacerlo, por lo que o bien cambiaba mis pretensiones o bien me trasladaba a la capital dejando atrás a mis seres queridos. Obviamente que para una chica muy ‘familiera’ como yo la decisión fue muy traumática, no era fácil de un día para el otro dar vuelta una página de mi vida, alejarme de papá, de mamá, de mis hermanos, de mis amigas, de mi barrio, de mi historia. Y de alguna manera fueron mis padres los que me empujaron y desequilibraron los platillos de la balanza, ellos querían para mí un futuro mejor, ellos habían tenido una vida demasiado sacrificada, demasiado dura. Aun se me humedecen los ojos cuando recuerdo esa última mirada de mi familia en el andén, mientras el tren se ponía en marcha lentamente y si bien cada tanto vuelvo a mis tierras y nos mantenemos en contacto por la web, se extraña demasiado el contacto del día a día. Capital Federal me resultó un mundo nuevo, comprendía que pequeña e inocente era mi tierra natal. Fui a parar a la ciudad universitaria donde los jóvenes de bajos recursos que provienen del interior encuentran un lugar para vivir mientras estudian. El pabellón masculino estaba al frente y daba al norte, atrás, estaba el nuestro, y estaba preparado para que no se cruzaran ‘extraños’ de uno al otro lado, era difícil, pero no imposible. Los cuartos estaban diseñados para dos personas, así que casi todas teñíamos una compañera. En mi primer año me tocó ocupar el cuarto con una joven un tanto mayor que yo, le faltaba poco para recibirse, era un tanto parca, y me trataba como a una niña, así que no teníamos mucho diálogo, cada una hacía su vida, solo lo justo y lo necesario. Por suerte cuando comenzaba la primavera ella abandonó sus estudios, se dio cuenta que no era su vocación por lo que volvió a sus pagos, un alivio, prefería estar sola a mal acompañada. El receso me permitió volver unos días a casa, a renovar el aire y al volver conocería a mi nueva compañera de cuarto, por tres años, los tres años más ricos que recuerde… En ese momento tenía diecinueve, ella uno menos, cuando la vi por primera vez me impactó a primer golpe de vista, un poco más alta que yo, diría poco más de un metro setenta, unos largos cabellos rubios, en grande bucles llegando a media espalda, enormes ojos verdes y gruesas cejas que se asomaban apenas, casi tapadas por un coqueto sombrero, una nariz respingada y pómulos salientes en el que se marcaban sus rozagantes mejillas, labios perfectos, carnosos, moviéndose rítmicamente mientras mascaba un chicle dejando escapar de tanto en tanto un globo, un cuerpo delicadamente armonioso, un top apretado color rosa flúor con una estampa al frente de Hello Kitty que se deformaba entre los prominentes pechos, su vientre estaba descubierto, un piercing colgaba de su ombligo y su cintura era tan pequeña que daba envidia, abajo tenía un ancho pantalón floreado al tono con el sombrero, para mi gusto era horrible, sin embargo, me permitían adivinar unas anchas caderas, una cola hermosa y unas piernas de ensueño. Con los dedos de su mano izquierda tomó el chicle para amasarlo, al tiempo que estiraba la derecha para saludarme y decirme: Hola! soy Natasha, seremos compañeras! y tú eres… Micaela, bienvenida! Ponte cómoda… Fue mi respuesta mientras tendía mi mano y además le daba un beso en su mejilla, mi primer contacto… La ayudé con sus cosas y sin saberlo a partir de ese momento comenzaron tres años diferentes en mi vida… Natasha era de Rosario, una ciudad del norte, según ella donde están las chicas más bellas del país y si todas eran como ella era muy posible que no mintiera. Ella no estudiaba lo mismo que yo, por lo que muchas veces nuestros horarios no coincidían y poco a poco nuestras vidas se cruzaron, pude entrar en su mundo, en sus secretos, conocer una bella joven, una persona diferente. Disfrutábamos de los momentos en mutua compañía, salíamos juntas, a pasear, a cenar, ella sabía cómo vestirse y siempre se robaba todas las miradas, y ni hablar cuando íbamos a tomar sol a la terraza, usaba un traje de baño tan pero tan pequeño que hasta me daba vergüenza ajena, pero con ese cuerpazo, quien no se hubiera animado. Recuerdo un Domingo que habíamos ido a un balneario público donde solían ir de la televisión a filmar las chicas del momento, fue la atracción, la hicieron desfilar y cuando caía el sol ganó un bikini open con el que cerraban el día. Pero ella no era solo ‘una chica bonita’, Natasha era más que una amiga, era alguien que sabía todos mis secretos, era alguien que siempre estaba atenta a mis caprichos, era alguien con quien podía hablar, fantasear, pensar. Recuerdo una vez que debía dar un examen importante y yo tenía una fuerte gripe, estaba en cama con casi cuarenta grados de temperatura y por más que insistí e insistí no pude apartarla de mi lado, se quedó cuidándome como una madre, y ese pequeño detalle significó a la larga que no pudiera aprobar la materia. En el cuarto ella era muy extrovertida, totalmente desinhibida, no tenía problemas en tomar una ducha y andar desnuda por la habitación, mis ojos la observaban en silencio, sus curvas perfectas, los pequeños espacios blancos que dejaba en su intimidad los diminutos trajes de baño contrastando con el cobrizo bronceado de su piel, era común que se sentara contra la ventana a plena luz del sol a depilar su vagina, siempre se depilaba, para ella era normal y no la cohibía mi atenta mirada. También era su oído, cada tanto ella se ilusionaba con algún chico del otro pabellón, pero solo la cogían y listo, pero las mujeres no somos así, y yo sufría con ella. Me río recordando lo desordenada que era, cuantas veces levanté sus pornográficas bombachas que dejaba olvidadas en el piso del baño, o al costado de su cama. Y todo parecía estar bien, a mí me llamaba la atención que no le sorprendiera no verme jamás con un chico, tal vez no se animaba a preguntar, mi padre decía que no debes preguntar si no estás dispuesta a escuchar la respuesta, y creo que así era. Un año atrás de su despedida se me empezaron a complicar las cosas, cuando me presentó a Kevin pensé que sería uno más en su larga lista, pero me equivoqué, el tema iba en serio, empezaron a salir y sentí como poco a poco perdía protagonismo en su vida, poco a poco él la estaba arrancando de mi lado y me estaba arrancando el corazón, en poco tiempo Natasha se volvería monotemática, que Kevin esto, que Kevin lo otro, sentí que lentamente él tomaba el lugar que yo deseaba tener, un lugar que nunca sería mío, mi muro de face estaba lleno de selfies de Natasha y el muro de Natasha se poblaba cada vez con más fotos de su nuevo amante, era duro dormirse sufriendo, apretando los párpados para dejar correr las lágrimas en un mar de silencio… Una tarde ella llegó un poco dolorida, me sorprendió, se había hecho un tatuaje que partía en su pecho izquierdo, bajaba por todo su costado, por su cadera, por su muslo, terminando en su tobillo, eran delgadas líneas simulando una enredadera, con detalles de pequeñas flores Te gusta? fue idea de Kevin! qué te parece? Kevin, maldito Kevin, ni siquiera me había consultado… Sentí el frío acero de la hoja del puñal clavarse lentamente en mi corazón cuando me decía que habían decidido abandonar los estudios e irse a vivir juntos, a formar una familia, a forjar un futuro, a esa altura muchas veces me mostraba poco tolerante con ella, agresiva, odiosa, la relación parecía enfriarse, pero que podía hacer, quería que fuese feliz, pero que había de mí? me había enamorado de la persona equivocada... Mi tiempo se agotaba, no me quedaban muchas oportunidades, esa noche marcaría el quiebre, habíamos quedado en ir a un canto bar, ya habíamos ido un par de veces, un pequeño bodegón donde no entraban más de veinte personas, Natasha me había confesado que quería estar brillante esa noche, que como su ‘íntima amiga’ la ayudara, porque luego irían a hacer el amor y estaba dispuesta a regalarle su último y más preciado tesoro, si virginidad anal… Se había bañado, se había depilado, se había peinado, iba de un lado a otro como histérica, pasando por mi vista una y otra vez, completamente desnuda, yo solo suspiraba… Natasha se puso una tanga blanca casi invisible, apenas tapaba su lampiño pubis, perdiéndose entre sus nalgas, sacó cola apuntando para mi lado y preguntó pícaramente: Le gustará? Respondí con una sonrisa, como no iba a gustarle… Se puso luego un ajustadísimo vestido straplees en un delicada licra ocre, tan pero tan corto que estaba al límite del precipicio, si lo levantaba un poco se le asomaban los glúteos, si lo bajaba un poco se le escapaban los pechos. Se calzó los zapatos que se había comprado para esa noche, tenían unos finos tacos de veinte centímetros, no sé cómo diablos no se rompía un pie, pero que elegantes le quedaban! Como estilizaban sus piernas!. Se aseguró que todo estuviera bien, su maquillaje, sus largas uñas, sus aros, todo en ella estaba perfecto. Ya en el lugar Kevin y ella estaban acaramelados en la barra, había algunos chicos más, compañeros de estudios, todos se divertían, todos menos yo… Natasha estaba sentada en un alto taburete, con su trasero rebalsando por todos lados, con las piernas cruzadas, haciendo lo imposible para no quedar desnuda, él estaba parado a su lado, hablándole al oído y ella sonreía jocosamente, seguramente por las cosas sucias que le decía… Cada tanto se besaban, se acariciaban llevando las manos más allá de lo permitido, pedí un wiski, ante la desconcertada mirada del barman, lo bebí casi sin respirar, me pareció asqueroso… De pronto los chicos pidieron que Kevin subiera a cantar y ella quedó sola, supe que era mi momento, la miré con deseo, era perfecta, las luz de los faros esquivando sus rubios cabellos, sus uñas pintadas, sus ojos de gata, sus muslos macizos, sus alhajas, terminé mi segundo vaso de alcohol… Voy a su encuentro, la sorprendo, me mira sin entender, la miro desafiante, hay gente en el lugar, no me importa, tomo sus piernas y las separo, el vestido corto me permite ver su hermosa concha tapada por la blanca tanga, me arrodillo a sus pies, me cuelo al medio, ella no quiere, me rechaza avergonzada, pero no puede, es una locura, siento su vergüenza, beso el calado de su prenda íntima, siento su aroma a mujer, nuestros compañeros se transforman en espectadores de lujo, alguno intenta intervenir pero como una perra rabiosa enseño mis dientes, nadie se meterá con nosotras, no lo permitiré. Natasha no sale de su estupor, está a mitad del río, no sabe si entregarse ante la muchedumbre o desprenderme de su lado, no dejo de insistir, tengo mis manos en sus muslos, poco a poco se deja invadir, la siento aflojar sus piernas, las va separando, se deja llevar, acomoda más adelante su trasero de manera de dejar su sexo a mi alcance. Corro su bombacha, al fin serás mía, sus labios depilados, suaves, los beso, se sienten tan bien, tan ricos, mi lengua va por su canal, su miel se mezcla con mi saliva, está exquisita, su botón está hinchado, apoyo mis labios en él, lo acaricio, lo recorro en círculos, una y otra vez, me encanta, si tan solo hubiera imaginado como lo deseaba, la acaricio con mis dedos, su túnel se abre, introduzco índice y mayor al mismo tiempo, está empapada en jugos, acaricio rítmicamente el interior de su concha, creo tocar la puerta de su útero, levanto la vista, está entregada, con sus ojos cerrados, su boca abierta, jadeo, sus pezones se muestran duros bajo la tela, tomo el vestido con mi mano libre, tiro hacia abajo, no es difícil, su tetas parece explotar al ser liberadas, la luz de la noche se refleja en ellas, Natasha comienza a acariciárselas, sus pezones están afilados, se los toca, los estira, los aprieta entre sus dedos, observo al auditorio, todos son testigos, en silencio, incrédulos de ver lo que ven, ha

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TTiziOeste666Lv1· hace 1986 dRelatos

Por mirar una vidriera...

Como todos mis relatos estan basadas en fantasias. Estaba mirando la vidriera de un local, de los pocos que habia en esa calle poco transitada cuando de pronto alguien me agarra por atras. - ¡Hey, pará soltame! ¿Qué hac…. Le grito justo cuando me tapa la boca. Intento darle un codazo pero me está agarrando fuerte el brazo y me lleva a un edeficio abandono que estaba cerca, entramos, está todo oscuro, es inútil que intente zafarme, tiene mucha más fuerza que yo, me empuja otra vez hacia un cuarto y cierra la puerta, me paralizo del miedo, se está desabrochando el cinto, se saca el cinto y se me viene encima, me ata las manos - No habras la boca putita o te mato Me empuja contra la mesa y quedo de espaldas a él con las manos sobre el mueble, me aprieta una teta con fuerza, me duele, baja la mano hasta mi vestido, me la está subiendo y se me ve la tanga, me apretó fuerte la concha, con la otra mano me saca las tetas para afuera, siento algo duro en la cola y ya me hizo a un lado la tanga, ahora sus dedos se mueven como loco por los labios de mi concha, me metió los dedos, instintivamente cierro las piernas y su mano queda apretada entre ellas pero me está doliendo los dedos que me metió, me abre las piernas y me pone su verga dura entre los labios de mi concha, pero no entra, está haciendo fuerza y me duele por que esta muy seca, siento su verga entre los labios de mi concha y me la está frotando de arriba abajo, pone su mano en mi espalda, mis tetas se aprietan con fuerza contra la mesa, siento su verga en el agujero de mi concha y presiona, su gran verga me estaba partiendo la concha, aprieto mis dientes para no gritar, siento que me lo está desgarrando, me duele pero sin embargo se me sigue abriendo y deja pasar toda la verga, está retrocediendo sólo es para meterla otra vez y asi sucesivamente fuertemente. - ¿Así te gusta putita? Doy un grito, me metió hasta el fondo, empieza a embestirme y siento sus huevos chocar contra mi cola, me da embestidas muy fuertes que hacen que la pija se me entierre toda. Me duele la concha cuando la pija sale y me duele más cuando entra, me la mete cada vez más rápido, hace que me tiemblen las piernas – Ohhh, ohhh, mmmfffff ahhhhhhhhhhh - Así te quiero escuchar putita, gritá Me agarra los pelos y eso hace que se levante mi cabeza, me agarra también una teta y empieza a estrujarla sin dejar de moverse rítmicamente en mi concha. Elevo el sonido de mis gemidos y pasan a ser casi gritos, tengo la espalda arqueada y la cola bien parada, el desgraciado sabe cómo moverse, en ningún momento la pija se me salió de la concha y eso que la está sacando casi completa antes de metérmela otra vez. Pellizca mis pezones mientras pega su cuerpo al mío, la pija sigue taladrándome la concha, me sigue dando, siento como lo que parecen ser litros de leche están llenando mi concha y mis entrañas, está calentita, me da unas ultimas embestidas, saca su pija que aun esta dura el pene, lo tiene embadurnado de semen pero sigue igual de duro, se acuesta en el suelo con la verga apuntando al techo y a mi encima de él, yo dolorida y algo cansada, agarro con una mano su pija, la puso entre mis labios, me agacha y me la mete de una nuevamente. Me agarra de la cintura y me la mete bien adentro, me chupa las tetas, me tira de espaldas contra el piso y se coloca sobre mí, tiene mis piernas apretadas entre sus brazos y me embiste con mucha rapidez, junta mis piernas y me la mete otra vez hasta el fondo. - Ahhhhhh, aaaaaahhh me hiciste mal Abre mis piernas y me tira sobre él, nuestros cuerpos están pegados y me sacude sobre su pija como loco, me agarro una teta y la llevo hasta su boca, empieza a chupármela, me coje con la misma furia que antes. Escucho que está gimiendo en el momento que acaba, caigo rendida en el suelo, veo como él se acomoda la ropa y me mira con una sonrisa y me doy cuenta que tuvimos espectadores, todos con sus pijas afuera esperando a ser los siguientes en violarme.

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TtigregesellLv1· hace 2017 dRelatos

Otra fantasía de mi mujer 2

A mi mujer la cambiaron de oficina y el otro dia me lo conto. me dice  - mi amor me cambiaron de oficina- - que bueno mi vida y ahora a donde vas? - soy la secretaria del vicepresidente- - bien me re alegro - ahora voy a estar con otras personas, tengo que vestir mas elegante, mas formal y voy a estar con tipos de traje- - y? - y vos sabes que a mi los tipos de traje me encantan, me vuelven loca- - y que pensas? - que pienso? que me visto en casa, me pongo mi camisa así con algunos botones abiertos, mi pollera y los zapatos de taco- vos me llevas hasta la oficina, te doy un besito y me bajo del auto para entrar. -Tengo un compañero que es alto, grandote 1,90, marcado como me gustan a mi, tiene unas manos muy grandes, ojos verdes, morocho. Viene y me dice - estas muy linda hoy - ella:  bueno muchas gracias el: no queres que almorcemos juntos? ella: dale no hay problema nos vamos a almorzar y me cuenta que esta solo, que la mujer lo abandono y que no tiene a nadie con quien charlar estos temas, nos reímos de todo. Volvemos a la oficina y seguimos trabajando. En el transcurso de la tarde nos ponen a trabajar juntos en un proyecto, nos dan una oficina y el se sienta a mi lado para ir charlando del proyecto. Siento su perfume importado, me encanta, me excita, empiezo a sentirme rara, caliente. El esta sentado a mi lado y cada tanto roza su pierna con la mía, cada tanto roza su mano con las mias. en eso me dice " que hermosa mujer sos, si fueras mía no te dejaría sola un segundo" - a si? y porque no me dejarias sola? - porque no soportaría que otro se acerque a vos como yo ahora? - jajajaja que dulce sos- - vos también sos muy lindo, sos grandote- En eso agarra mi mano y la pone en su pecho, me dice: " mira como estoy" - Su corazón esta muy acelerado, noto que su pezón esta duro- me pongo nerviosa pero me calienta esto- el: " yo ya te mostre como estoy y vos como estas? - no se donde queres que te muestre como estoy?  ahi como estamos sentados, sube por mi pierna con su mano, siento sus dedos, me estremece, se mete por el medio de mi pollera y llega a mi tanguita, aprieta un poco y siente lo mojada que estoy. el: " uhhh como estas" - eso lo provocaste vos- el: como hacemos para apagar eso? - no se que se te ocurre - se va abajo de la mesa, me saca los zapatos, me levanta la pollera, abre mis piernas, me corre la tanga y hunde su cabeza en mi conchita. su lengua recorre cada centimetro de mi vagina, llega a mi clitoris y empieza a jugar con él, hay por dios como me la chupa, me vuelve loca, me hace acabar solo con eso. - segui segui chupando bb- sus manos van a mis tetas, me saco el corpiño y mis pezones saltan de lo duros que estan, los agarra, los pellizca - hay tan fuerte no, me duelen las tetas -  su lengua sigue violandome y vuelve a sacarme otro orgasmo. Se para y me dice: " ahora te toca a vos" Se saca el pantalon y no usa slip, saca una verga tremenda, grande, dura, cabezona. Empiezo a jugar con mi lengua en su cabecita, me la empiezo a meter es muy grande y no me entra en la boca, juego con sus huevitos, lo pajeo el: " hay que bien lo haces como me encanta, segui por favor Ahi mis manos van a sus pezones y con la verga en la boca mientras se la chupo juego con ellos. ella: mmm mmm mmm  no puedo hablar de como me la boca  me empiezo a tocar el: " no doy mas me vengo me vengo" Por favor la cantidad de leche que me largo casi me ahoga, me acaba en la boca, trago y sigo chupando para limpiar todo eso. Es increible acabo y no se le bajo. Nos besamos, nos manoseamos, mete sus dedos en mi conchita que esta a punto de explotar y acabo en sus dedos, me los da para chupar y dedo por dedo le paso la lenguita, y los empiezo a chupar como si fuera su pija. Me agarra, me da vuelta y me hace agachar contra el escritorio, levanta mi pollera, me arranca la tanga y su lengua ahora va a mi colita. Me abre los cachetes, me esta violando con la lengua, me penetra con ella - hay mi amor que bien lo haces, me estas violando con tu lengua. Vuelvo a acabar y cuando pienso que es todo, se escupe la verga y empieza a entrar en mi cola - para, para que me duele- el: " relajate y disfruta La saca, me juega con sus dedos, me penetra me hace acabar y otra vez a la carga. Empieza a penetrarme, gimo, duele el: " te gusta? - dale despacito- Ya cuando esta toda adentro, empieza a moverse despacito - hay hay me estas partiendo- el: " te gusta la pija putita? - me encanta pero es muy grande y me duele- el: " relajate y gozala Me estan rompiendo el culo en mi trabajo mientras vos estas en el tuyo. Me sigue cojiendo y cada vez el ritmo aumenta, ya no me duele tanto pero siento que me va a matar, mis piernas no dan mas, se aflojan, no se cuantas veces acabe. el: " que lindo culito tenes" - te gusta? segui segui rompiéndomelo. No sabes como me esta quedando. Me arde. En eso nos damos cuenta de la hora, vos estas por llegar, asi que acelera el ritmo, yo no puedo mas - dale que no puedo mas, me estas matando- el: que puta sos me encanta, toma toma toma y en cada toma me daba mas fuerte y mas al fondo el: acabo acabo ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. - ahhhhhhh hayyyyy me llenaste de leche hdp- No puedo mas, me bajo la pollera, nos arreglamos un poco y como puedo empiezo a caminar, me duele todo. Vos ya me estas esperando en el auto, entro y te digo - estoy destruida trabaje mucho- me siento de costado porque no puedo sentarme bien de como me dejo la cola. Llegamos a casa, me meto a bañar y recordando todo me toco de nuevo. Muchas gracias por pasarse por mi post, todo lo que cuento es real.

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MmarcelomirandaaLv1· hace 2021 dRelatos

Me manosearon frente a mi marido

Soy Laura, 33 años. Mi marido Marcelo tiene 43. Somos una pareja muy firme en lo sentimental y que tiene claro que quiere. Ccomo algunos sabrán amamos el cuckold. A mí me vuelve loca mostrar, calentar y que me usen como quieran. Y a Marce también, ama verme en acción y por suerte me comparte seguido. Desde los inicios de nuestra relación empezamos a jugar y cada vez esos juegos fueron más atrevidos. Hicimos varias cosas juntos que fuimos contándoles en otros posts y muchas mas que ya les contaremos. Esto sucedió hace unas semana nada mas. Fuimos a un bar a ver a una banda de rock que nos gusta. Si bien por protocolo estábamos todos sentados, en medio del show empezamos a pararnos y a cantar y bailar, haciendo a un costado las mesas. Yo había ido con un vestido corto, negro. Pegado al cuerpo, y con unos bolcegos. Estaba bien rockera digamos, jaja. De repente mientras cantábamos ya todos cerca del escenario siento una mano que me agarra y aprieta un cachete del orto. Cuando giro nadie se hacia cargo. Yo seguí cantando sin decir nada. A los minutos siento nuevamente la mano esta vez en el medio, sobre mi raya y agarrando ambos cachetes esta vez. Digamos una mano bien puesta. Hasta sentí que me levantaba de lo fuerte que fue. A diferencia de la primera reacción no me di vuelta y seguía cantando mirando al escenario. Eso hizo creo que a los segundos nuevamente me toquen y ahora ya no era una apretada. Era una caricia. Sobre toda la cola. Seguramente se dieron cuenta que me estaba dejando y que podían manosear. Mi marido en ese momento estaba comprando cerveza en la barra. Yo me hacía la tonta y no me daba vuelta. Se sentía muy bien ser manoseada y ni saber quien o quienes eran. La mano iba y venía cada vez más seguido. Como probando mi reacción.. al darse cuenta que no decía nada la mano ya casi no la sacaba nunca de mi cola. Vuelve Marce, mi marido con la cerveza y me la da. Yo con una mano me levanto el pelo por el calor y con la otra tomaba esa cerveza bien helada. Al tiempo que sacaba culo, como esperando seguir siendo manoseada. Durante unos minutos no pasó nada. Quizá porque mi marido había vuelto, no lo sé. Pero 2 temas más y ahí estaba otra vez. Mi cola agarrada fuertemente por una mano bastante grande se notaba. Yo agarrada da la mano de mi marido y sacando cola. Ya se habían dado cuenta que era una puta que le gustaba eso. De repente siento otra mano más. Si, 2 manos agarrándome el culo, apretándomelo, manoseandolo bien. Una de las manos ya me levanto un poquito el vestido y toco mi piel directamente. Mi tanguita casi ni se sentía. Las uso muy chiquitas, así que estaba enterrada y no era fácil tocarla. Era como que estaba desnuda. Los manoseos a dos manos eran ya con mi vestidito levantado a la mitad de mi cola. Que puta me sentía. Me encantaba la situación. Estaba siendo abusada, usada por 2 tipos y con mi marido al lado sin saber nada. Llego el final del show y sin darme vuelta le digo a mi marido: -Vamos a casa.. -Ya, tan rápido? Tomemos algo. Acaba de terminar.. -No, dale vamos. Quiero que me cojas ya mismo. Marcelo no entendía nada, creo que entendió recién cuando en el auto, camino a casa, mientras manejaba, le desabroche el pantalón, saque su verga y me la comí con desesperación. -A la mierda.. estas caliente puta? - Mmm, si. Mucho... quería pija papi. -Y porque tan así, de repente? Ni nos quedamos a tomar nada después del show.. -Mmm, que rica... (decía mientras se la chupaba bien) querés saber porque?? -Si, que paso trola de mierda?? (Amo que me traten asi, y el lo sabe bien) Deja de chupar y contame! -Mmmm, papi. Que rica pija tenes!.. nada, solo que me estuvieron manoseando y tocando toda la cola toda durante todo el show. No te diste cuenta? -Ah si? Y porque no me contaste? -Porque quería contártelo así. Mientras te la chupaba. Querés que te cuente bien?? Dame la leche primero, tengo sed!

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Kkira120Lv1· hace 2022 dRelatos

Para ti mujer

Buenas noches curiosa. Me gustaría compartir contigo un relato que te encienda y que te ponga a mil. Que despierte tu lujuria y te llene de placer. Es mi primer post , así que espero me tengas paciencia, no soy profesional en esto pero si un aprendiz muy vivaz así que espero que me instruyas con cariño😉 Quiero decirte que hoy estás muy bella y que te quiero comer enterita, de arriba a abajo. Quiero que dejes que mis labios recorran todo tu cuerpo, empezando por el cuello, me encanta ver cómo se te erizan los pelos cuando mi cálido aliento se acerca a tu cuello y ...lo besó, ¡mmmm! Esta delicioso, me encanta el dulce aroma que desprende, me acerco hasta tus labios y te doy un jugoso beso lleno de pasión donde nuestras lenguas bailan al son de nuestra pasión, ¡Dios! Me encanta como besas.siento como me aprieta el pantalón y como mis ganas de desnudarte y cogerte ahí mismo van aumentando, pero no, aún no es el momento, eres mi presa y quiero jugar un poco más contigo, quiero que me supliques que te penetre porque ya no puedes aguantar más, quiero....... Tranquila, no voy a desvelarte el final, quiero que disfrutes de este momento, eres única y especial, y hoy quiero que la que disfrutes seas tú así que...después de ese beso apasionado que me ha puesto mil, sigo con el otro lado del cuello, me acerco y el efecto es el mismo, esos pelos erizados despiertan una sonrisa pícara en mi rostro, me dicen que eres mía y que yo tengo el poder. Vuelvo a tu boca y mientras nos fundimos en otro acalorado beso de pasión, te voy quitando la camiseta, me encantan esos senos que tienes, los agarró con firme,a y los voy masajeando mientras mi lengua va recorriendo tu cuello hasta llegar a tu senos, con cuidado destapó uno, me encanta ver que tú pezón a acudido a mi llamada y me lanzó hacia el, lo absorbo mientras con mi lengua voy jugando con el, redondeando la aureola y volviendo al pezón. Empiezas a gemir bajito, me encanta. Me considero una persona equitativa así que me lanzó al otro seno,recorriendo con mi lengua el trecho que separa un seno del otro, el dulce aroma de tu piel me está volviendo loco, pero mi trabajo es darte placer, asia ir atacó el otro seno de la misma forma que hice con el otro........ Hasta aquí el relato de hoy, dime qué tal lo he echo, que mejorarías, quitarías etc y recuerda aquí lo importante eres tú, quiero saber qué cosas te gustan en la cama, puedes mandarme fotos y pedírmelas si quieres😍😘 os amo hermosas. P.d: por si no ha quedado claro, soy un hombre

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Kkira120Lv1· hace 2022 dRelatos

Para ti mujer

Buenas noches curiosa. Me gustaría compartir contigo un relato que te encienda y que te ponga a mil. Que despierte tu lujuria y te llene de placer. Es mi primer post , así que espero me tengas paciencia, no soy profesional en esto pero si un aprendiz muy vivaz así que espero que me instruyas con cariño😉 Quiero decirte que hoy estás muy bella y que te quiero comer enterita, de arriba a abajo. Quiero que dejes que mis labios recorran todo tu cuerpo, empezando por el cuello, me encanta ver cómo se te erizan los pelos cuando mi cálido aliento se acerca a tu cuello y ...lo besó, ¡mmmm! Esta delicioso, me encanta el dulce aroma que desprende, me acerco hasta tus labios y te doy un jugoso beso lleno de pasión donde nuestras lenguas bailan al son de nuestra pasión, ¡Dios! Me encanta como besas.siento como me aprieta el pantalón y como mis ganas de desnudarte y cogerte ahí mismo van aumentando, pero no, aún no es el momento, eres mi presa y quiero jugar un poco más contigo, quiero que me supliques que te penetre porque ya no puedes aguantar más, quiero....... Tranquila, no voy a desvelarte el final, quiero que disfrutes de este momento, eres única y especial, y hoy quiero que la que disfrutes seas tú así que...después de ese beso apasionado que me ha puesto mil, sigo con el otro lado del cuello, me acerco y el efecto es el mismo, esos pelos erizados despiertan una sonrisa pícara en mi rostro, me dicen que eres mía y que yo tengo el poder. Vuelvo a tu boca y mientras nos fundimos en otro acalorado beso de pasión, te voy quitando la camiseta, me encantan esos senos que tienes, los agarró con firme,a y los voy masajeando mientras mi lengua va recorriendo tu cuello hasta llegar a tu senos, con cuidado destapó uno, me encanta ver que tú pezón a acudido a mi llamada y me lanzó hacia el, lo absorbo mientras con mi lengua voy jugando con el, redondeando la aureola y volviendo al pezón. Empiezas a gemir bajito, me encanta. Me considero una persona equitativa así que me lanzó al otro seno,recorriendo con mi lengua el trecho que separa un seno del otro, el dulce aroma de tu piel me está volviendo loco, pero mi trabajo es darte placer, asia ir atacó el otro seno de la misma forma que hice con el otro........ Hasta aquí el relato de hoy, dime qué tal lo he echo, que mejorarías, quitarías etc y recuerda aquí lo importante eres tú, quiero saber qué cosas te gustan en la cama, puedes mandarme fotos y pedírmelas si quieres😍😘 os amo hermosas. P.d: por si no ha quedado claro, soy un hombre

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JJHAIR_OHLv1· hace 2025 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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JJHAIR_OHLv1· hace 2025 dRelatos

Todos lo hemos hecho aunque sea una vez

Ayer, cumpleaños de Mishel, lallevé a tomar unos tragos. Ella es asesora bancaria, excompañera de instituto ycómplice de diversas aventuras: le chupe las tetas en el sillón de la discotecamientras nuestros amigos bailaban, me meneó la pija en un KFC, cogimos en losbaños del instituto mientras su novio nos avanzaba la tarea. Ahora, sentados en esta mesa delbar, le sobo la concha, en la mesa del frente dos mujeres nos observan dereojo. Mishel se inclina hacia atrás con las piernas cruzadas, su jean aprietasu concha, su vulva hinchada traza dos montes en el pantalón. Las mujerescruzan palabras, no dejan de mirar. Con dificultad sacó el botón desu jean y el cierre cede hasta la mitad, ingreso la mano, palpo, su calzón estámojado, abre la pierna ligeramente, introduzco dos dedos por el costado de sucalzón, un olor a pescado inunda nuestra mesa, siento su bello vaginal, mojado,suave y viscoso. Sus labios vaginales están apretados, con apenas un dedo alcanzosu vagina, ese coñito insistentemente apretado que compartimos su novio y yo. Memuerde el cuello y susurra, mételo; dibujo círculos alrededor de su coño; lasmujeres de enfrente miran con atención como si presenciaran el final de sutelenovela favorita; el ingreso está apretado, empujo y por la lubricidad de sucoño, mi dedo se introduce de golpe hasta la base, Mishel tiembla de sobresalto,se repone y como si su coño fuera la ventosa de un pulpo, aprieta con el coñomi dedo, lo absorbe hacia adentro; perra, remuevo sus carnes, adentro estámojado y caliente. Con esfuerzo libero mi dedo, lo huelo, olor marino, cesta demariscos; diluyo sus jugos vaginales en nuestros vasos de whisky; le digo, saludpor tu cumpleaños. Mishel se cubre el pubis con su abrigo y las mujeres deenfrente desahogan el aliento de su pecho y vuelven a sorber su café.

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