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#Pedidos

Fotos, gifs y packs de Pedidos subidos por la comunidad.

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GgfesanchezLv1· hace 7 hRelatos

Marisela cojida por sus Jefes

Marisela era una chica de 23 años que trabajaba como jefa de cobranza en una financiera llevaba dos años ahí y tenia tiempo solicitando un aumento ya que ella consideraba que había entregado buenos números en el tiempo que tenia ahí, pero sus jefes se lo negaban en gran parte por que hace tiempo uno de ellos le hizo insinuaciones de que le aflojara las nalgas y Marisela se había negado rotundamente, ella era una mujer atractiva senos grandes copa 36C no muchas nalgas pero si buenas caderas y eso al estar en un trabajo rodeado de hombres le había acarreado preposiciones de distintos compañeros incluso gestores que estaban a su cargo algunos que al pasarse de la raya había terminado siendo despedidos. Era un día Sábado cuando Manuel Gerente de la sucursal que era un tipo alto y gordo de aproximadamente  1.90 le dijo que si se podía quedar unas horas mas para revisar unos reportes y hablar acerca de su posible aumento a lo cual ella accedió, se dio la hora de salida y todos comenzaron a partir rumbo a sus casas mientras que ella se quedo en su lugar trabajando en espera de la Reunión paso cerca de media hora Marisela comenzaba a desesperarse cuando en eso el Gerente le hablo , le dijo que si podía ir a su oficina a lo que ella rápidamente fue estuvieron revisando reportes por un tiempo y cuando llego el momento de hablar de el aumento el Gerente se para de su lugar y comenzó decir necesito contar con su total disposición para poder arreglar el aumento mientras se dirigía hacia ella.  - Ella comento yo siempre estoy a disposición de la empresa, me quedo cuando hay que quedarse etc. - El le dijo colocándose detrás de la silla donde se encontraba ella y masajeándole los hombros, a ese tipo de disposición no me refiero Licenciada, - Ella se levanto inmediatamente y le dijo yo no me presto para esas cosas y dio un paso hacia atras topando en el escritorio. El se le acerco y intento darle un beso algo que ella rechazo e intento alejarlo de ella pero el peso y tamaño de el no se lo permitía, El apoyo sus manos en el escritorio quedando ella en medio impidiéndole el poder huir y le dijo vamos Licenciada haga esto mas fácil para todos usted me da lo que quiero y yo le doy lo que usted quiere , la tomo por la cintura mientras comenzaba a besar su cuello a lo que ella respondía con un no Licenciado no haga esto pero esta vez el tono sonó diferente al parecer le gustaban los besos en el cuello, el siguió dándole besos en el cuello mientras poco a poco a poco comenzaba a desabotonar su blusa el le dio un beso en la boca y ella correspondió, El comenzó a acariciar sus senos por encima de el sostén mientras seguía besándola, después continuo besándola en el cuello mientras desabrochaba su sostén dejando al descubierto esos enormes pechos bien formados con una aureola mediana y unos hermosos pezones color café el rápidamente comenzó a jugar con ellos hacia circulos en sus pezones y después poco a poco empezaba a succionarlos ella gemía de placer con sus manos empezó a desabrocharle el cinturón y el pantalón dejándolo caer quedando el licenciado en solo bóxer pero se notaba un abultado paquete ella se puso de rodillas bajo su bóxer y se dejo ver una polla de aproximadamente 18 cms pero demasiado gruesa tan gruesa que ella pensaba que no cabria en su boca, empezó a jugar con s lengua en el glande de el mientras con sus manos acariciaba sus huevos poco a poco empezó a recorrerla con su lengua desde la punta hasta la base el le decía ya ve licenciada que le cuesta comportarse así se ve que es toda una zorra. Ahora quiero que te la tragues y ella empezó poco a poco a introducirla en su boca hasta tenerla toda en su boca y justo cuando ella se la iba sacar el sujeto con fuerza su cabeza dejándola con la verga totalmente dentro de su garganta por unos segundos a lo que ella trataba de zafarse pero no podía lagrimas comenzaban a brotar de sus ojos el la soltó saliendo la verga totalmente escurriendo de saliva. El la levanto y la despojo de su pantalón y su cachetero empinándola sobre el escritorio dejando ver un hermoso trasero era delicioso ver aquellas caderas abiertas totalmente a su disposición el coloco la punta de su verga justo en la entrada de su concha pero en lugar de metérsela comenzó a recorrer de arriba a abajo su vulva ella gemía mas y mas y comenzó a decirle - ya dámela quiero sentir su verga licenciado quiero que me la meta - y el le decía de verdad ya la quieres , quieres que te coja como a una puta -si cójame soy su puta licenciado el comenzó poco a poco a meter su verga en la vagina de ella era delicioso verla como lo estaba disfrutando no paraba de gritar diciendo cójame así mas duro licenciado quiero sentir su verga hasta el fondo el no paraba el va y ven sus huevos rebitaban una y otra vez contra las nalgas de Marisela ella parecía una verdadera perra en celo aullando de placer -aaahhh mmmmm aaahhhhh ella comenzó a tener un descomunal orgasmos comenzando a gritar como toda una puta - así cójame licenciado cójame mas duro que quiero mas ohhh ummmm siiii El licenciado disfrutaba como loco embistiendo la concha de Marisela mientras ella se retorcía de placer sobre el escritorio entonces el un poco exhausto de bombear a Marisela en esa posición se sentó en una silla y le dijo ve mamacita quiero que me montes. ella le dio la espalda y comenzó a a clavarse poco a poco la verga de el y comenzó a contonearse con un rico va y ven rebotando sus nalgas en las piernas de el, ella comenzó a hacer circulos con su cadera mientras que el le acariciaba sus senos en especial sus pezones mientras ella gemía de placer cuando en eso se abrió abruptamente la puerta de la oficina era Vicente el Subgerente de la Sucursal. ...........continuara

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Jjosepp17Lv1· hace 10 dRelatos

Encontré el pack de mi hermana

No sé cómo empezar, les diré que escribo esto ya que por la naturaleza de los hechos no puedo platicarlo a alguien más. Mi nombre es José, vivo en una zona suburbana, mi pequeña familia está confirmada de mi madre y mi hermana. Mi mamá se llama Fernanda, una mujer de de 35 años, se casó muy chica con mi padre, pensó que sería una salida a los maltratos que mis abuelos le daban, sin embargo se equivocó, mi padre después de años de carencias la engañó dejándonos abandonados. Ella apesar de todo mantiene una muy buena figura, no una espectacular y despampanante, pero si llama mucho la atención de quién la ve. Mi hermana se llama Laura, ella ha recibido muy buena herencia genética por parte de mi madre, sus senos son grandes, sus nalgas respingadas, es delgada, alta y con cara aniñada, hacen que sea un deleite mirarla. Desde que mi padre nos dejó yo me encargue de proveer al hogar, trabajando en lo que me fuera posible, mi madre, queriendo ayudarme quería lavar ropa ajena, incluso ya había conseguido entrar como trabajadora doméstica, pero sabiendo lo creídos y arrogantes que llegan ser las personas de dinero le dije que no. entonces se dedicó a vender productos por catálogo. Desde que cumplí la mayoría de edad logré emplearme en el almacén de una fábrica, entre como ayudante general, después fui auxiliar y así fui subiendo puestos hasta lograr ser supervisor y con ellos logrando aumentar mis ingresos. Había logrado solventar los gastos del hogar, había comida, ropa, zapatos, todo lo necesario y a mí me dio oportunidad de terminar la preparatoria y ver la posibilidad de estudiar alguna carrera universitaria aunque fuera en línea. Vivía, si así se le puede llamar a diez horas de trabajo, llegar a casa, comer, conectarme a la red de la universidad y hacer tareas, estudiar, comer, dormir y al día siguiente la misma rutina. Hasta que... navegando en esta página encontré un pack que me dejo pasmado, era mi hermana en calzones haciendo poses eróticas, en una de esas fotos aparecía una P! en su pubis, mismo lugar donde se miraban bastantes vellos púbicos a pie de la foto se leía. "Mi conchita virgen quiere una vergota". Sentí que quería gritar, estampar la palma de mi mano en su rostro, hacer mil cosas. Lo que quedó del horario laboral no me pude concentrar en realizar mis deberes. Apenas dio la hora de salida, encargué aún subordinado que entregará la documentación que yo debía entregar a la gerencia de almacenes dentro de la planta industrial. Salí a toda prisa hacia mi casa. Quería ordenar mis pensamientos para tener algo claro para decir, pero mi mente no fórmulaba ninguna idea precisa. Lo único que podía hacer era mirar en la pantalla de mi teléfono las fotografías de mi hermana. La verdad era que a mis 20 años solo tenía una experiencia sexual que había ocurrido antes de que mi padre nos dejara, después de esto yo había dedicado mi vida a trabajar y darles a mi familia lo más que podía, novias no podía tener, era salir con alguien o comer, tiempo tampoco tenía tenía que trabajar o estudiar. Básicamente me había privado del ámbito sexual y mi hermana muy campante enseñando su cuerpo semidesnudo a desconocidos o quizá hasta algunos conocidos ya la habían visto. Además de que no era la educación que se le había dado y eso me dolía más. Llegué a casa toque fuerte. ¿Quien toca así? Dijo ella desde adentro. Apenas abrió la puerta y le dije. Dónde está mamá. Salió, tuvo que ir por sus pedidos. ¡Dame tu teléfono! Le dije en voz fuerte. ¿Por qué, que te pasa? La tome de la mano y la lleve a su habitación, al llegar hice que se sentará en su cama. Saque mi teléfono y prendiendo la pantalla donde estaban sus fotografías lo dirigi hacía ella. Me puedes explicar que chingada es esto pendeja puta. Ella se quedó callada. ¡Que es esto chingada madre! Le volví a pregunta y ella nuevamente no contesto. A ver puta, te gusta enseñar los calzones, quiero que te desnudes. En ese momento llevaba puestos unos jeans negros y una blusa tipo bandeau top fruncido que yo le regale a petición de ella y ahora veía mi error, pues apesar de que la blusa básicamente solo le tapaba los pechos y lo proporcional en la parte de la espalda a mí no me hacía importado pues me interesaba lo contenta que se puso cuando se lo compre. Laura se empezó a quitar el pantalón, en el preciso momento en el que ella se bajó los jeans le vi un calzón "normal", de los que cubren tres cuartas partes de las nalgas color beige, por enfrente se notaba un monte de Venus estético, sus labios vaginales se marcaban también, ella prosiguió con la blusa dejando a mi vista sus pechos. Me dio más coraje ver frente a mí lo que seguramente ya muchos habían visto a través de la pantalla de un teléfono o de un monitor. ¡Cómo es posible chingada madre! Cómo es posible que te estés sacando fotos así, yo rompiendome la madre para que tengas que tragar, para comprarte ese teléfono y no seas la única sin uno y así me pagas, portandote como una prostituta. Ya no me digas así. Me contesto ella. Pues es lo que eres... Quítate el calzón. Le ordene. Ella al principio no accedía, pero le volví a ordenar una segunda vez. Mientras ella bajaba la prenda mire algo extraño, había una segunda prenda bajo el calzón. Un borde fruncido de encaje se miraba. ¿Que esto? Pregunte mientras me acercaba y tomaba la segunda prenda. baje el calzón que estaba encima y ante mi mirada aparecía una tanga rosa. Realmente no me molestaba que usará ese tipo de ropa, si no el fin de hacerlo. ¿De dónde chingada sacaste eso? No me contestaba. Hasta que confeso. Me la regaló un amigo. Ni siquiera intento mentir diciendo que la había comprado. A partir de ahorita no quiero que salgas de aquí y si lo haces mamá tiene que ir contigo, yo no me voy a estar partiendo la espalda para que seas una puta cualquiera, ni mucho menos para que cualquier imbesil te ande cogiendo. Quiero que borres esas pinches fotos en este momento. Lo hizo imediatamente. Le volví a quitar el teléfono y me marche ha mi habitación. Pensaba en que debía hacer, de cualquier manera yo estaba fuera de casa por once o doce horas al día y no podía vigilarla siempre. Me recosté en mi cama, cerré los ojos y al poco tiempo escucho que se abre la puerta, era ella iba aún desnuda. ¿Que quieres? Le pregunté. Me era imposible no mirar sus pechos y su pubis poblado de bellos, no era de aquellos que cubren todo, no, el de ella permitía ver si blanca piel. Perdoname. Me dijo al borde del llanto. Ya vete a tu cuarto a vestirte. Le contesté. Por la tarde se le notaba el nerviosismo y miedo a que le dijera a mi madre lo que había descubierto de ella. Esto sucedió el día de ayer, la verdad no sé que hacer y quisiera un consejo suyo he pensado en esas imágenes y aquella frase. Se que mi hermana ya no es una niña y que está en edad de "querer", como decimos por acá. No quisiera algún día llegar a casa y me dijeran que ya la embarazaron. También he pensado en regalarle algunas tangas, no tengo nada en contra de esas prendas lo que si es que las muestre a quien se lo pida o se tome fotos con ellas o que "amigos", se las regalen.

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RRosroxLv1· hace 21 dRelatos

Una fantasía cumplida

Pedí las empanadas y 40 minutos mas tarde las trajeron. A las nueve en punto –como lo habíamos acordado- sonó el portero nuevamente. “Alberto”, respondió a mi pregunta de quien era. Bajé a abrirle. Me sorprendí al verlo. Vestido con camisa y jean se lo notaba producido y con perfume estaba distinto a su habitual vestimenta de trabajo. Se dio cuenta, y apenas estuvimos solos en el ascensor me dijo: “Fachero Albertito no?” Yo como siempre me reí nervioso y respondí, “si te queda bien esa pilcha” y cambié inmediatamente de tema, haciendo referencia a que era demasiado dos botellas de vino que traía en la bolsa que me había dado. -Por ahí la noche se hace larga. -me respondió. Por ser el menú empanadas y para no hacer tanto quilombo, decidí que comiéramos directamente en la mesa del living y compartiéramos el sillón grande frente a la tv. De mi nerviosismo inicial me dejé llevar por la charla, el vino y las empanadas y realmente empecé a disfrutar el haberlo invitado. Hablamos de todo un poco mientras cenábamos, la vida, las relaciones familiares y también temas mas triviales o algo ocasional que aparecía en la tv que estaba prendida y obviamente cada tanto Alberto disparaba alguna indirecta que ya a esa altura y disfrutando del vino y su presencia me divertían. Así se nos fue un buen rato y la primer botella de vino. Abrí la segunda y al poco tiempo estábamos recontra satisfechos y algo más alegres. Alberto dijo: ”Permiso no doy más, que buenas estaban las empanadas. -Y se relajó en el respaldo del sillón y se aflojó el cinturón y desabrochó el botón del jean-. Tomé ese gesto como algo natural y lo cargué diciéndole que había echado panza. -Pancita sexy… para empujar mejor –dijo volviendo a la carga. Esta vez reí yo con una carcajada y respondí que no sabía que era para eso la famosa pancita. Mientras aguardábamos que comenzara el partido, seguimos charlando, tomando algo de vino y Alberto empezó a hacer zapping con el control remoto. Pero las cosas no son tan previsibles como seguramente, las están imaginando. En lo de mis tíos no había Venus ni ningún canal porno. Pero si enganchó una de esas películas soft porno que no son explicitas, pero sugieren bastante y obviamente la dejó. A toque volvieron las bromas y los comentarios sobre lo que sucedía en la película. Y la cosa fue levantando paulatinamente el tono. A cada rato Alberto se acariciaba el bulto que crecía notoriamente. Yo trataba de disimular pero mi mirada iba continuamente hacia su pantalón. No era joda, se le estaba parando mal. Yo trataba de ser discreto con la mirada pero no lo logré porque en un momento me dijo: Viste como se me puso no?... estoy que no aguanto mas, hace rato que no me echo un buen polvo. -Si ya veo -respondí casi sin pensar lo que decía- -Y te gusta lo que ves?... quizá hoy te decidís –me dijo mirándome de esa manera especial. Traté de zafar como pude, conservando la calma dije: -A lo que me decidí es a levantar esto y tomar café. Acto seguido levante las empanadas que habían quedado y fui a la cocina. Mientras servía el café, me preguntó si me servía un poco más de vino. Le respondí que si, pero que ya llevaba el café también. Le pedí que se fijara si había empezado el partido –para bajar los decibeles de la película- pero después de una breve pausa me respondió que todavía no había empezado. -Dale apurate, veni no sabes lo que te estas perdiendo –me dijo entusiasmado -Ya voy –respondí y salí rumbo al living con las tazas de café. Cuando volví al living no podía creer lo que vi. Alberto se había bajado los pantalones y el slip hasta la rodilla y se acariciaba la verga placenteramente. Apoyé las tazas en la mesa y me senté sin decir una palabra, porque no se me ocurría nada que decir, pero no podía dejar de mirar su verga que ya se estaba parando. -Mirá como la agarra de la cabeza a la mina y se la hace tragar toda, estoy seguro que el tipo esta al re palo. –dijo con naturalidad y entusiasmo refiriéndose a la película e inmediatamente agregó: -El de la película te digo… la mía todavía no está al palo. –Haciéndome notar que era consciente que yo no sacaba la vista de su verga. -Como me puso esta película che… te dije que venía necesitado, no te vas a enojar si me clavo una buena paja no? Además podes seguir mirándomela, en una de esas esta noche se me da… –y me miró sonriendo mientras se acomodaba aún más y comenzaba a pajearse despacio desde la base de la verga hasta la cabeza. No… -dije sin mucha convicción pero no podía dejar de mirar como ese pedazo de carne crecía y crecía con cada caricia. Estas seguro? –me preguntó al tiempo que me la mostraba, pajeándola despacio, tentándome con sus movimiento y su tono de voz… -Mirá que se esta empezando a poner durita, además no tiene nada de malo… nadie se enteraría o acaso no podemos guardar un secreto de amigos… Cada palabra resonaba en mi cabeza mientras miraba como se iba poniendo mas dura, mas colorada, mas cabezona. Sentía que mi cabeza iba a explotar, tenía una mezcla de deseos y vergüenza, reprimiendo por tabú mis irrefrenables ganas de agarrarle la pija. Su voz parecía adivinar cada unos de mis pensamientos. -Dale… se te nota en la mirada que te morís de ganas… te estas privando de algo que queres hacer por una pavada… dale no seas tonto… tocala nada mas… Me agarro la mano y envolvió su verga con mi palma apoyando la de él encima y cubriendo mi mano empezó a hacer que lo pajee, marcando el ritmo. Lo dejé hacer fue una sensación maravillosa, sentir el calor de esa verga en mi mano… por primera vez le estaba tocando la verga a un macho, es mas no solo se la tocaba, lo estaba pajeando. Notó mi entusiasmo y retiró su mano. Yo seguí el movimiento casi automáticamente, disfrutando cada ir y venir a los largo del tronco, acariciando con la yema de mis dedos la cabeza de su verga. Con un movimiento hábil saco una de sus piernas del pantalón y la subíó al sillón. En ningún momento le solté la verga pero igualmente logro ponerse más cómodo, de costado con un pie sobre el sillón y el otro en el suelo y yo quedé como hipnotizado pajeándolo ligeramente inclinado y acodado sobre su rodilla. -Viste que no era tan difícil… ah… que lindo, me gusta. Notas lo dura que se está poniendo, te gusta? -Si- respondí y lo miré a la cara. Tenía esa sonrisa particular, de placer y después volví a concentrarme en su verga. -Bueno, si te gusta hacele muchos mimos, así se pone bien dura. La vas a tener para vos cada vez que quieras sabes... Se notaba que había empezado a gozar… se relajó a un más. Después de un par de minutos sin decir nada apoyó su mano en mi cabeza y empezó a guiarla hacia su verga. Traté de ofrecer resistencia y dije un tímido “no…” -Ningún no… un besito nada más, abrís un poquito la boca y le das un besito en la cabecita. –y volvió a ejercer presión con su mano. Está vez obedecí, me dejé guiar y llegué a estar a un centímetro de esa cabeza roja, excitante. -Vamos… -insistió él- abrí un poquito la boca nada mas. Lo hice, separé mis labios y me acerqué. Por el mismo movimiento de pajearlo, la cabeza de su verga entró a mi boca. Sentí el calor de su pija en mis labios que se relajaron. Él lo advirtió y rápidamente movió la pelvis y me metió media pija en la boca. Lo hice sin que me lo pidiera, empecé a lamerla, a jugar con mi lengua en su cabeza, a sentir el enorme placer de chuparle la pija a Alberto. Sentí que suspiraba, lo miré y vi en su rostro una mezcla de placer y sonrisa triunfal. Volví a su verga. -Si así bebe… que bien me la chupas, sabía que cuando la probaras te iba a gustar. Abrí bien la boquita que te la mando hasta el fondo… ah… así, como te la tragas. Mmmm si… me costó pero que bien te la comes ahora, como un buen putito… me gusta mucho hacértela chupar sabes… Cada palabra de Alberto resonaba en mi cabeza y potenciaba el placer de chupársela, de hacerlo gozar. Con cada expresión y cada pedido sacaba mi lado mas pasivo. Se la chupé con ganas, siguiendo sus pedidos lamí sus bolas, su tronco y su cabeza sucesivamente. Llegué a ahogarme varias veces de cómo me metía su verga dura hasta la garganta. Así estuvimos un buen rato, hasta que me dijo que fuéramos a la cama. Lo guié hasta el dormitorio. Me dijo que me sacara la ropa y el hizo lo mismo. Sacó de un bolsillo del jean una caja de preservativos y la puso sobre la mesa de luz. Se acomodó con las piernas separadas, sentado con la espalda en el respaldo y me dijo: Ponete en cuatro cruzado a mi y seguí chupándomela. Lo hice. Escuche que abría la caja de preservativos. Al minuto sentí que me acariciaba la cola y un instante después el frío del gel que empezó a ponerme. Jugó con un dedo. -Despacio… -pedí con su pija en la boca. -Shh no te preocupes, vos seguí chupando y dejame esto a mi. –me respondió. Me lubrico un buen rato y yo me devoré una y otra vez su verga que estaba terriblemente al palo. -Ahora acostate de costado -me dijo. Se puso un forro y se acostó detrás de mí en “cucharita”. -Abrite los cachetes –me indicó y lo hice. Comenzó a frotarme su verga por la raya , hasta que en un momento se detuvo en mi orificio. -Que lindo culo que tenes… ahora ponelo flojito, relajate… así muy bien. Hizo presión y pude sentir como se deslizaba su pija dentro mío. -Muy bien, ahí te puse la cabeza… ahora cuando vos quieras, despacito sacá la colita y empujala hacia mi, así te entra toda. Sentía una mezcla de nervios y placer que hacía que mis piernas temblaran. Tenía muchas ganas de sentir su verga dentro mío. -Tranquilo… no pasa nada… te voy a coger nada mas. Algo que siempre quisiste no? Si- respondí con voz temblorosa de placer. Respire hondo y empecé a arquear mi cuerpo empujando con mi cola hacia Alberto. Pero él no solo se quedó firme sino que también empujó hacia adelante y pude sentir como termina de entrarme toda su verga. Suspiré de placer.. -Muy bien, ya la tenes toda adentro… te gusta no... que queres que haga ahora? -Que me cojas... –dije y al escucharme, sentí más placer todavía del que ya sentía teniendo su pija metida en mi cola. -Entonces te voy a coger… así… te gusta? –y comenzó a moverse despacio, sentí como su pija dura empezaba a entrar y salir. No podía creer que por fin me estuviera cogiendo, eso con lo que había fantaseado cientos de veces estaba siendo real. Su voz volvía a retumbar en mi cabeza, me alentaba y me hacía estallar de placer con cada palabra. -Que bien… que buen orto me estoy cogiendo… si… como te gusta la pija, resultaste un flor de puto… que mas queres… pedimelo… -Que me cojas… que me cojas mucho…. –respondí -No así no… más… pedimelo como me gusta a mi… - Dámela toda… quiero toda tu pija adentro mío… -No… pedime más.. – me decía mientras se afirmaba de mi cintura y comenzaba a bombearme con mas vigor. -Alberto… rompeme el culo –me escuche decir y fue la frase esperada. -Si putito… te lo voy a romper, porque te gusta mucho que te coja … no es cierto? -Si… si… -sentía cada vez más placer porque lo notaba a él cada vez mas caliente. Me cogió así un rato. Después me hizo poner en cuatro al bode de la cama y el parado detrás mío me la volvió a meter, esta vez sin tanta delicadeza. Sentí que estaba por acabar por la manera en que me bombeaba. -Que buen puto resultaste, ahora te voy a dar toda la leche… y cada vez que quiera voy a venir y te voy a coger… - y con dos o tres bombazos mas, me acabó. Quedamos exhaustos de placer. Esa fue la primera, de las muchas veces que me cogió Alberto… el sereno

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Ccount_of_warwickLv1· hace 29 dRelatos

La Cuarentena, Mi Melliza y Yo, Capítulo 5

(La historia es completamente ficticia, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) Pueden leer los capítulos anteriores en los siguientes links: Capítulo 1: Capítulo 2: Capítulo 3: Capítulo 4:  Le respondí a Magic Mike que Mimi (o Co-Bitch 19 tal su nombre de modelo erótica) aceptaba la propuesta, sin dudarlo el tipo mandó el dinero a la cuenta y dijo que esperaba por el video, que por favor no se demorara mucho. Siempre con mucho respeto, lo cual valoramos muchísimo. Mimi fue a buscar a su habitación un antifaz que también había comprado previsoriamente. La pija la tenía lista desde el principio, desde que ella me dijo que sí se animaba. Sentado como estaba me bajé el pantalón y ella se arrodilló frente a mí, se relamió al ver las gotas de líquido preseminal que adornaban la punta de mi glande y le dije  - Cuando digas empiezo a grabar... - ella tomó mi verga por la base y se la quedó mirando unos segundos, como si fuera la primera que veía en su vida, o tal vez preguntándose cómo haría para comerse todo eso (no es por presumir pero la vida me había bendecido con una verga de poco más de 20 centímetros de largo por 5 de ancho).  - Ahora... - dijo ella. Apreté el botón y comenzó la función. Empezó con besos a todo el tronco mientras me pajeaba despacio, luego subió y besó mi glande, lamió las gotas de aquel líquido espeso y de a poco se la metía en la boca. Miraba a la cámara, mientras acomodaba un mechón detrás de su oreja, tragó un poco más haciéndome ver las estrellas. Lentamente fue subiendo la velocidad hasta que pocos segundos después ya prácticamente se cojía la boca ella solita haciendo los típicos ruidos de arcadas. Algo para lo que no me preparó fue para tragarla entera toda entera y con la lengua lamer mis huevos, casi me desmayo pero llegué a capturar ese momento. Ahora las penetraciones a su garganta eran espaciadas y profundas, la metía entera, volvía a sacarla, tomaba aire y nuevamente adentro. Sus ojos ya estaban llorosos y mi pija cubierta de saliva espesa, de seguir así no duraría mucho más. Por último sacó sus tetas del corpiño que llevaba y metió mi miembro entre ellas. Aprovechando lo lubricado que estaba subió y bajó sus tetas hasta que no pude más, la tomé de la cara y mi pulgar fue directo a su boca, ella lo lamió y apretó con sus labios, ahí no pude más y le llené de leche los labios, la carita y parte cayó en sus pechos. Ella juntó algo del semen y lo llevó a su boca. Sonrió, tiró un beso y dimos por terminado el video...  - ¿Y decís que soy buena haciendo petes? - dijo ella sonriendo, orgullosa de sus habilidades. - Fue como dijiste vos, ¡El mejor orgasmo de mi vida! - y no mentía, era la primera vez que me la chupaban así de bien. Ella se levantó con su eterna sonrisa y fue a bañarse, yo me recuperé y le mandé a Magic Mike el video que había comprado, cuya devolución fue que era perfecto y lamentaba no ser él a quien se la chupaban. Le dije que cuando quisiera más nos avisara y dijo que pronto tendríamos noticias suyas. Cuando Mica salió del baño llamamos a mis padres y luego cenamos. * El día del cumpleaños número 18 de Karina había llegado. Con Mica nos encargamos de saludarla apenas se hicieron las doce de la noche. Le mandamos un video deseándole lo mejor y lamentando no poder estar allí, prometiendo que lo antes posible nos veríamos todos juntos, hablamos un rato con la cumpleañera y nos dormimos abrazados.  La mañana de ese mismo día me encargué de preparar los pedidos que irían a la casa de mis padres así como un regalo para Kari y otro para Mica, aprovechando que mi hermana menor me había pedido un conjunto de ropa interior compré dos para ella y también dos para Mimi, bien chiquitos y reveladores. Además, como si fuera poco el mismo lugar vendía también juguetes eróticos, hice una buena inversión comprando un vibrador del tipo bala y un consolador de 15x3. Pedí que manden para la casa de mis padres los dos conjuntos y para mi departamento el paquete con los juguetes y los otros dos conjuntos más sexys.  *  Por la tarde hicimos la llamada, le cantamos el feliz cumpleaños y compartimos unas horas de charla, risas y torta de chocolate con mates. Casi al anochecer llegó el paquete con la ropa para Mimi y llegó el de Karina según me dijo. Bajé a recibirlo y subí con una caja, entré y llamé a Mimi al mismo tiempo que sentía que me vibraba el teléfono, eran varios mensajes. Mica vino, abrimos la caja y encontramos una gran sorpresa: nos habían traído los conjuntos que eran para Karina y solamente el consolador, lo que me hacía suponer que los otros conjuntos y el vibrador estarían en casa de mis padres, esperando ser abiertos por mi hermana menor. Obviamente Mica no sabía nada de todo aquello, ella solo me agradeció por los conjuntos, aunque algo "grandes" para lo que usaba ella (eran dos vedettinas de algodón con sus respectivos corpiños) y por el juguete, dijo que sería un buen accesorio para usar en lo nuevo que vayamos a hacer.  - De nada, seguro nos va a servir... - balbuceé pensando y deseando que Karina abriera el paquete estando sola.  Fui al baño y los mensajes eran justamente de mi hermana menor, agradeciéndome por los regalos, diciendo que pese a que no eran los que me había pedido eran hermosos igual. Y con respecto al juguete dijo que no sabía lo que era, yo solo menti diciendo que seguramente iba de parte del local, que me parecía, era un masajeador. Bromeando le dije que me mostrara cómo le quedaban los conjuntos. Ella me dijo que lo haría, pero que más tarde. No sabía que responder y justo Mimi golpeó la puerta diciéndome que ya estaba la comida.  * Más tarde supe que Karina buscó información sobre lo que era aquel extraño aparatito y no solo eso, lo estuvo probando luego de hablar conmigo. Ella misma me contó que mi madre casi la descubre usándolo, por suerte la encontró de espaldas, lo malo es que la llamaron a comer y se llevó el vibrador prendido (metido en su bombachita) a la mesa. Riéndose me contó que mis padres preguntaban si escuchaban un zumbido, ella, como pudo y sudando por el placer y el nerviosismo comió lo más rápido que pudo y se fue diciendo que debía estudiar. Me confesó que esa noche perdió la cuenta de las veces que acabó usando el vibrador. Definitivamente la nena de la casa había crecido. * El finde siguiente lo dedicamos a sacar fotos con los nuevos conjuntos y hacer videos con el consolador, en uno de ellos ella parecía provocarme, miraba muy intensamente a la cámara, tanto que no daba más de calentura. Empezó a montar el juguete y a gemir con fuerza, se había corrido la bombachita a un lado y se veía su conchita depilada hacía unos instantes mojarse más y más.  - Acercate... - me dijo entre suspiros. Sorpresivamente tiró hacia abajo mi pantalón dejando mi verga libre. Puse en pausa la grabación y le pregunté si quería seguir, no era necesario si no lo habían pedido, no estaba "obligada" a hacerlo. Ella solo me hizo callar y empezó a chupármela entera, nuevamente estaba en el paraíso. Pero algo me volvió a la realidad, alguien había tocado el timbre del departamento. Dejé todo lo que estaba haciendo y fui a atender, solo era el encargado, para decirme que había un caso positivo en el edificio, unos pisos más abajo por lo que ahora solo se permitía usar las escaleras únicamente. La atención que le di fue inversamente proporcional a la exagerada protección que llevaba el hombre. Al volver a la habitación encuentro que Mimi seguía con lo suyo, en 4, subiendo y bajando, metiendo y sacando el consolador de su concha. Ni siquiera preguntó quien era, al acercarme me hizo bajarme el pantalón de nuevo y me la chupó hasta que acabó. Yo, ahora, con más confianza, la tomé del pelo y le cojí la boca con fuerza hasta llenarle la garganta de leche.  - ¡Que bueno estuvo Chito! ¿Grabaste todo? - me preguntó cuando terminó de tragar todo. - No, me olvidé - respondí, lo cual era verdad, la cámara había quedado a un costado olvidada. - Uh, ahora tendremos que hacerlo de nuevo... - me dijo sonriendo. Tendría que cojerle la boca y llenarle la garganta de semen otra vez, ¿En qué momento perdimos tanto el control? No lo sabía y tampoco me importaba. Continuará... Si quieren ayudarme a seguir creando más y mejor contenido pueden entrar y donarme Cafecitos siguiendo este link:

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Mmaury_solo_yoLv1· hace 31 dRelatos

Beatriz. rosarina infiel y vengativa. con fotos.

hola amig@s de Morboseo.net.  quiero agradecer a tod@s mi lectores, por la infinidad de mensajes y pedidos de nuevos posts.  hoy les cuento una historia que nos trajo pasión sexo y dolores de cabeza .  esto paso hace 3 años atrás .  pero conozco a Beatriz hace muchos años.  debuto con migo en el viaje de egresado de secundaria.  como muchos jóvenes.  nos encontramos ahí por casualidad,  ya que no íbamos a la misma escuela, ni siquiera éramos de la misma provincia.  nos hicimos amigos y algo mas.  pero esa es otra historia.  después de nuestra aventura .  tuvimos una relación de amistad a larga distancia.  por cartas y llamadas telefónicas . hasta que después se corto y nunca mas .  pero por milagro de la tecnología ,ella me volvió a encontrar gracias a facebook. nos reconocimos de inmediato a pesar de los años pasados .  como cuando éramos mas jóvenes.  comenzamos con mensajes donde hablamos de nuestras vidas .  pero lo mas interesante era su pésimo matrimonio. que ocupaba gran pate de la conversación .   estaba casada, con un tipo mucho mayor que ella. y eso se notaba mucho al parecer.  no muy buen amanté , celoso y posesivo.  la controlaba a cada segundo y las intimidades eran mas que interesante.  el sexo para el, no le llevaba mas de 15 minutos. y según ella era de lo mas aburrido .  pero ella le tenia cariño a el y su enorme bolsillo .  me conto, que el estaba en el negocio de las inmobiliaria.  y ella con su peluquería de damas con todos los lujos.  por eso con ella nos comunicábamos cuando el no estaba.   solo éramos amigos y nunca pensamos en volvernos a ver.    pero el tipo se entero y le armo un escandalo.  hasta el muy boludo me escribió para amenazarme.  eso nos despertó a los dos las ganas de vernos y adornarle bien la frente al viejo pelotudo.  y así los dos lo fuimos planeando. Beatriz:     tendría que ser un día de semana el trabaja.  y yo puedo estar si vigilancia un par de horas que te parece ?? yo:  tanto viaje, para un par de horas ? que buen plan.  Beatriz no seas tonto Maury.  te quedas unos días y nos vemos tanto como podemos .  dale no seas malo quiero verte.  hacemos así te venís unos días y yo te consigo lugar donde quedarte .  en uno de los departamentos que tenemos desocupados.  la verdad a mi no me inspiraba un viaje tan largo por un simple polvo.  pero estaba invitado a un moto encuentro en Entre ríos, que esta casi a mitad de camino.  así acordamos  . ira un miércoles y el sábado  de mañana me iría. teníamos un mes para organizar todo y poder vernos tranquilos.  ella estaba tan ansiosa que contaba los dias .  y incluso ya tenia las llaves del departamento .  tratando de que nuestro encuentro sea perfecto.  el gran día llego .   el sol todavía no salía. tomando unos mates mientras yo preparaba mi moto para el viaje .  acomode las alforjas y mi bolso cuando estaba todo listo .  saque una foto de la moto y la puse en facebook .  esa era la forma de avisarle que estaba en camino.  que ella no tardo en poner me gusta. salí con el amanecer a mi espalda. disfrutando los paisajes y el aroma de los campos.  un poco antes de llegar miro mi celular.  Beatriz:   hola bonito que tengas un lindo viaje.  me esta matando la ansiedad .    ese fue el primer mensaje de varios que mando. su ansiedad era notable.  Beatriz:   Maury. te deje la llaves en mi peluquería.  pregunta por Fernanda ella te la dará. cuando pueda contesta el mensaje.  para quedarme tranquila.  yo:     hola hermosa, ya estoy a un par de kilómetros.  en un rato llego . cargo nafta y voy para allá . vos no estas en la peluquería?. Beatriz:    no seria un riesgo que nos vean juntos.  ya te paso la ubicación de la peluquería y del departamento. y así fue. pase,  por la peluquería y su amiga me dio el sobre con las llaves adentro .  le avise a ella que la tenia las llaves y me fui para el departamento.  el edificio era un lujo.  baje las cosas de la moto y la deje en el estacionamiento.  subí por el ascensor y me dirigí al 4to piso . mientras mandaba mensaje .  el departamento un lujo. esta listo para mudarse. debe valer fortuna. mucho para un bulo jaja.  acomode un poco mis cosas y me metí en la ducha .  para sacarme la mugre del viaje.   cuando salí de la ducha . ella ya avía llegado .  su perfume dulce y caro envolvía la habitación. salí solo con la toalla envuelta en la cintura .  pero ella solo llevaba su tanga puesta .   Beatriz:   hola amor... como estuvo el viaje?.   yo:   hola mi vida.  largo pero el mejor paisaje , es el volver a verte.  ella se levanto y nos encontramos a mitad de camino entre la puerta del baño y la cama .  nos abrazamos con un largo beso .  mucha lengua y caricias de los dos .  mi toalla callo al piso y ella tocaba mi pija .    la lleve contra la pared . y con un fuerte apretón de su hermoso culo la puse a upa . ella rodio mis caderas con sus piernas y sintió como mi poronga la empalaba . mi verga entraba como la primera vez .  apretada, justa, empapada en sus jugos y sacando gemidos , de los mas ricos.  Beatriz: uyyyy . como te extrañe.  esta es la pija que me hizo mujer. la que me hiso gozar tanto en Bariloche.  me siento en la adolescencia otra vez.  yo:   si me acuerdo ... y estas igual de buena o mas.... fue mucho sexo en pocos días , espero que se repita como en aquellos días.  Beatriz:    si quiero lo mismo amor..... pero disfrutemos esto y después vemos.  mmm ha ha ha. mmm.....  sin pausas mi pija bombeaba sin detenerse en nuestra conversación.  haciendo que ella hablara y gimiera a la vez.  un gran orgasmo retumbo en la sala .  mojando mi poronga . Beatriz:     uy.... dios .... cuanto hacia que no acababa así .  tu pija hace estragos en mi conchita mm.......  te siento en todo lados y en mi piel mas.  vamos a la cama .   no puedo creer que estés acá .  pero me encanta que pudiste venir.   me acosté junto a ella.  nos seguimos besando y acariciando. ella tocaba mi pija mientras me besaba.  me fue besando por todo el cuerpo .  hasta llegar a mi poronga.  la tomo suavemente con su mano .  pajeaba muy rico.  comenzó con besos en la cabeza de mi verga.  a lo primero chiquitos.  luego mas grandes hasta empezar a jugar con su lengua .  cuando empezó a chupar.  fue la gloria.  lo hacia de apoco y muy suave, pero sus succión era intensa usando su boca y lengua . el chuick chuick  de su mamada eran música para mis oídos .  chupaba y se saboreaba dándome placer .  podía sentir en mi verga sus labios húmedos y calientes .  y ella parecía disfrutarlo darme placer.  Beatriz:    mmm que rica esta .mm... se siente muy bien en mi boca mmm.  y también en mi hambrienta conchita .  yo:    sos perfecta corazón .  me encanta hacerte feliz y darte placer como vos me lo das a mi .  ella me sonrió sin decir nada .  y se monto sobre mi .  tomando mi verga con la mano.  froto un poco la cabeza de mi verga por sus labios vaginales y de apoco se fue sentando muy suave y despacio.  Beatriz:   uyy..... bien venido a Rosario amor...... mi verga entro hasta el fondo . mientras yo disfrutaba de sus gemidos y el suave movimiento de cadera .   sus orgasmos uno tras otro. empapaban mi pija.  que acompañaban sus movimientos. cambiando , de posición .   Beatriz:    tu energía es maravillosa.  estas bien? queres acabar ? yo:   acabar? recién empezamos amor... todavía aguanto un poco mas .    Beatriz:      hace horas que estamos cogiendo....  pensé que tenias ganas .  la verdad me sorprendes...  mmmm que rico es esto mm-..... lastima que estamos tan lejos .. me encantaría poder tenerte como amante....  y que me cojas así todos los días...  mmm dios solo de pensarlo voy a tener otro orgasmo....... ha ha dios cógeme así amor.... no pares uf..... si mmm... dios mío.......... báñame en leche quiero tu leche de crema corporal .  porfa quiero un baño de leche amor...... mi pija buscaba sacar toda la leche para cumplir con su deseo .  mientras la cogía buscando acabar ella se retorcía de placer .  dándome mas de sus ricos orgasmos .  mi pija estaba lista para la descarga y ella lista para recibirla.  saque mi verga y comencé a masturbarme sobre ella.  un chorro caliente salió disparada hacia su boca y tetas .  hasta ella me miraba fijo viendo como mi leche salía.  ella gustosa.  pasaba mi leche como crema corporal .  chupando sus dedos con mi esperma.  disfrutando mucho de su premio.  yo deje que ella juegue y volví a meterla .  ella no lo esperaba pero , estaba dispuesta a seguir disfrutando .  y gozo mientras mi verga ya descargada seguía dándole placer.  quedo exhausta pero feliz .  mientras ella se relajaba. yo contemplaba su belleza.  me prendí un cigarrillo y ella se fue al baño.  Beatriz:     me pego una ducha y vuelvo . estoy toda pegoteada jajajaj.   uff... eso es mejor que ir al gym.... jajaja.  estoy agotada ... mal .  si me quedo acostada me duermo.  yo:   no es para tanto corazón.  lo importante es que la pases bien.  y jamás te dormirías con migo.  Beatriz:    jajaaj vos porque estas acostumbrado seguro.  hace años que no tengo sexo tan prolongado jaajaj.  mi conchita quedo sequita jajaaj.  necesito un amante como vos urgente...  ella entro a la ducha. pero nuestras conversación despertó mi erección otra vez .  apague el pucho y me fui al baño .  y volvimos a empezar . besos y una buena cogida .  las horas corrían como las agujas del reloj.  Beatriz:   uy amor me estas volviendo loca ....  pero ya es tarde y me tengo que ir... mmm dios....  salió de la ducha y se comenzó a secar. yo:   no te vallas. quédate un rato mas .... Beatriz:   no me pidas eso amor....  me muero de ganas de estar todo el día con vos. pero acá no se puede...  estamos en peligro si nos ven o yo desaparezco tanto tiempo ...  salí detrás de ella.  no me iba a quedar con la pija dura. Beatriz:   no amor espera..... ya me tengo que ir por favor.  sin escucharla la puse en cuatro sobre un banquito del baño .  Beatriz:    amor por favor me tengo que ir.. yo:   hasta que no acabe no te vas.  Beatriz:   bueno pero rápido amor me van a matar.  mi verga entro en su conchita. pero mis ojos en su culito. mientras ella recibía mis bombazos .  su culito recibía mi saliva y mis dedos juguetones. ella se dio cuenta. Beatriz:    no amor por el culo  hoy no ..  no tenemos tiempo.... hace años que no me coge el culo.  solo vos y el me lo hicieron ...  y hace un montón, que esta cerrado .    pero no me importo nada.  y sin vacilar lleve mi verga a su pequeño culito .  y antes que diga no .  mi poronga, se abría paso por sus músculos anales.  pego un grito y apretó su ano .  pero no había vuelta a tras. su culito recibía mi pija. Beatriz:    mmm dios duele pero como me gusta sentirte. ay.. mmm dios.... mm... dame la lechita amor ... me gusta tu pija en mi culito mmmm.... yo:   tranquila amor tu culito esta bien apretadito.  un poco mas y te lo lleno...  y con lo apretado que estaba. mi verga. aumento el ritmo .  sus gemidos fueron fuertes al incrementar los bombazo. mi pija exploto llenando su culito con leche. Beatriz:   amor sos maravilloso pero me tengo que ir.  me traes la ropa?.  mientras me limpio? yo:    ok amor dale.  le di su espacio y me fui a poner la pava para el mate.  me pidió la ropa y se cambio muy rápido.  nos dimos unos besos que ella parecía no quedarse ir pero el reloj.  la apuraba.  Beatriz:   amor. mas tarde paso un rato si puedo si? te deje comida en la heladera . me voy .  pero no quiero.... nos hablamos.  te amo.  cerrando la puerta .  volvió esa tarde como prometió. y volvimos a tener sexo.  el día siguiente también pero 3 veces.  el viernes ya se quedo con migo todo el día.  sin darnos cuenta. que todo cambiaria al día siguiente. el marido se dio cuenta.  y al hablar con uno de los inquilinos. supo bien lo que pasaba.  al llegar al moto encuentro el tipo, me amenazo. le saco el celular a su mujer.  y por mi culpa estaban separados.  no tuve noticias de ella por 4 días.  hasta que ella recupero su celular y estaba viajando para mi casa

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LLazarus_Lv1· hace 39 dRelatos

Mi compañera de trabajo me da clases de sexo

Había egresado de la escuela, y todavía faltaban unos meses para  comenzar la universidad. Quise, por primera vez, vencer mi pereza y aprovechar el tiempo, ganar un poco de dinero para el próximo año. Con el fin de sortear el suplicio de levantarme temprano, opté por un trabajo nocturno, en un bar del centro de la ciudad, al que había ido algunas veces como cliente. El horario era desde las 6 de la tarde hasta las 2 de la mañana, me acomodaba, al fin y al cabo a esa hora me estaba durmiendo, jugando algún videojuego, o viendo series hasta me venciera el sueño. No fue tan difícil que me aceptaran, en esa época del año la vida nocturna aumenta bastante, y suelen necesitar trabajadores temporales. Me pusieron de mesero, les preguntaba a los clientes que querían pedir, y llevaba el mensaje a la barra, a veces el ritmo era frenético, agotador, pero poco a poco me fui acostumbrando. Pero nada de esto es importante, no les vine a contar la historia de como fui aprendiendo a hacer mi trabajo. Les vengo a contar como fue que mientras todos querían bebidas alcohólicas, yo lo único que quería era follarme a Clara, la de la barra. Desde el primer día, o más bien, desde el primer minuto, me fijé en ella. Debía tener unos treinta años, un rostro que era como una obra de arte espontánea, un poco morena, la nariz respingada, los rangos definidos, una suerte de geometría amable que le daba una belleza casi matemática, los ojos entre marrones y verdes, unos labios no muy grandes, pero atractivos, y el pelo ni muy largo ni muy corto, suelto, libre, negro. Y vamos bajando, sus pechos no precisamente grandes, pero firmes, llenos de vida, no necesitaba sujetador, se mantenían, por si mismos, en la posición adecuada. Casi siempre se vestía con una camiseta apretada, que dejaba ver una parte de su vientre, desde ombligo hasta el comienzo de sus leggins, era un viente delgado, y daba la impresión de ser un tanto duro, ejercitado, pero no demasiado. Como dije, no usaba sujetador, y, por lo mismo, usualmente solía notarse el relieve de sus pezones, esos dos puntitos que me distraían de sus dos ojos, cuando llegaba con el pedido, y se me olvidaba todo. Y bueno, todavía falta lo mejor, su culito, era, y no exagero, perfecto, el tamaño justo, como dos manzanas deliciosas, y he decir lo mismo de sus muslos, todo en ella tenía el punto justo entre el volumen y la delicadeza. Siempre he sido un poco tímido, y en este ocasión más aún, pues ella tenía alrededor de treinta años y yo apenas dieciocho, y mis experiencias se limitaban a algunos besos, lamentablemente, así que difícilmente me atrevería a decirle algo más que los pedidos, y menos aún a hacer explicito mi interés. Pero las mujeres siempre perciben el deseo, y a ella lejos de molestarle, parecía gustarle. Cuando cerrábamos, y todos se iban, nos quedábamos más o menos una hora a limpiar el lugar. Y dado que no es precisamente seguro caminar por la calle a las tres de la mañana un día se ofreció a llevarme en su auto. Yo, bastante nervioso, acepté. Ella intentaba iniciar la conversación, pero yo me limitaba a responder con monosílabos. Cuando llegamos nos despedimos de un beso en la mejilla, o más bien en la comisura, y luego me regaló una pequeña sonrisa, y me dijo tranquilo, no pasa nada, acariciándome la pierna, peligrosamente cerca de mi pene, que levantaba mi pantalón, completamente erecto. Estoy seguro de que se dio cuenta, pero no hizo nada más que mirar mi bulto unos segundos, levanto la mirada y me dijo - Te doy permiso para pensar en mi cuando tengas que liberar esa tensión que no te dejara dormir -, me despedí y me baje del auto, sin entender del todo lo que había pasado. Era cierto, tenía que liberar esa tensión y imagine un escenario ligeramente distinto de esa despedida en el auto, ella bajando el cierre y dándome la mamada de mi vida. En una ocasión, ya habiendo cerrado, nos íbamos a una suerte de patio trasero, a fumarnos unos cigarrillos antes de irnos, generalmente éramos cinco o seis personas los que participábamos de esa tradición, pero esa vez, todos se fueron yendo y nos quedamos solo nosotros dos, y yo ya no respondía con monosílabos, nos divertíamos conversando, me gustaba hacerla reír, y escucharla. Me dijo que llevaba 5 años trabajando ahí, pero estaba aburrida, quería irse, viajar, probar suerte en alguna parte de Europa, aprender idiomas, vivir nuevas experiencias. Yo le dije, no parece que estes aburrida, cumples muy bien con tu trabajo, los clientes van una y otra vez a la barra, y directamente hacía ti. - Es que tengo un secreto - me dijo, y me tomo el dedo indice, y lo llevo a su pezón, se fue acariciando lentamente, en círculos suaves, primero uno, después otro, y luego me salto la mano, ahí estaban, sus pezones marcaditos, y mi mirada sin poder despegarse de ellos. - Adentro no siempre hace frío, tu más que nadie lo debe saber, si siempre estas caliente, dijo mirando mi bulto - y yo en un acto de valentía, tome su mano, y la puse suavemente sobre mi polla, por  sobre el pantalón, - Para equilibrar las cosas, tu diriges mi mano, yo dirijo la tuya. Se rió y me dijo - Ya se hace tarde, mejor me voy ahora antes de que pase alguna otra cosa. Nuestras conversaciones post trabajo se fueron haciendo una costumbre. Ella solía contarme sus experiencias amorosas, sexuales, y yo no tenía mucho que contarle, y para no mentir, decidí ser honesto - Apenas he dado algunos besos, y creo que ni eso hago bien -, - Bueno, yo te puedo enseñar, solamente con intenciones pedagogicas, ya sabes - me respondió, y se acerco a mi boca, abre un poco la boca, no tanta luego, ve de a poco, que nuestras lenguas jueguen, pero tímidas, cosas así me decía y yo me aplicaba en mi estudio. Cuando ya llevábamos varias clases, y casi sin pensarlo, le puse la mano en el culo, apretando un poco  esa fruta deliciosa,  - Ey eso no te le enseñado -  -Bueno, bueno, estoy adelantando lecciones, soy un buen alumno - - Mmmm, me mereces un premio - Acerco su boca a mi cuello, y me comenzó a dar besos mínimos, apenas rozándome con la puntita de la lengua, dándome pequeñas mordidas, mientas con la mano me acariciaba el bulto, suavemente, abriendo y cerrando los dedos. Difícil explicar el placer que experimenté al sentirla en mi cuello. No estaba preparado para eso, y acabé sin apenas empezar. Aunque ella estuvo lejos de reprochar mi entusiasmo. Metió mi mano dentro de mi calzoncillo, y la sacó cubierta de leche, para luego lamerse la palma de la mano. "Para equilibrar un poco las cosas, yo saboreo, tu sabores" - Me dijo y tomo mi mano, deslizandola por dentro de su leggins apretado. Sorprendentemente, no llevaba braga, una vez adentro, recorrí su concha, empapándome con sus jugos, y justo antes de que me atreviera a ír mas alla con mis dedos, saco mi mano. Yo hice lo unico que podía hacer, lamer la palma de mi mano, saborear su calentura. Desde ahí las cosas solo fueron a más. El momento clave fue cuando en vez de llevarme a mi casa, me llevó a la suya, y me invitó a pasar. Una vez adentro me dijo que teníamos que seguir con las lecciones. Y vaya que aprendí las semanas siguientes. Lamí sus pezones, ligera mi lengua circulando por su areola, los  mordía apenas, con cuidado. Escuche sus gemidos, a veces susurros, a veces gritos destemplados. Aprendi que hay que ir de a poco, bajar por su viente, deslizar mis dedos por sus brazos, por su espalda. Recorrer, un largo tiempo, la parte interior de sus muslos con mis labios, reconocer el terreno, acostumbrarme a su cuerpo, permitir que, de a poco, su conchita se humedeciera, como un lago en el que pronto podría sumergirme, o más que un lago, una terma. Y bueno, lo que más me gustaba, lamer su concha, tomarme el tiempo necesario, beberla, probarla, sentir su sabor empapando mi cara. Dejar el clitoris para después. Primero apenas respirar, de cerca, demostrarle mi entusiasmo con mi aliento agitado, dejar que la toque el viento. Después posar mi lengua, como un ave aterrizando, hacer presió, soltar, hacer presión, soltar. Después recorrerla de arriba a abajo, sin apuros, y recién ahí, concentrarme en su clitoris, ahora más rapido, mi lengua tiritando en el tembloroso de su sexo. Finalmente, los gemidos destemplados, su espalda arqueada, su vientre contrayéndose, mi cara, mi sonrisa, empapada.  También se trataba de recibir el deseo con paciencia, mirarle los ojos cuando me lamía la polla con maestría, rodeando con su lengua mi glande, recorriendola desde la base hasta la punta, verlo entrar completamente en su boca, eyacularle la carita sonriente. Y aun no hablado de entrar en ella, de penetrarla atento, conociéndome, evitando que el entusiasmo me juegue una mala pasado, sentir sus paredes, percibir como se aprietan masajeándome la polla, irme dentro de ella, caer casi dormido sobre su cuerpo. A esa altura merecía otro premio. Me dijo acuéstate, me dijo quédate quieto, y se sentó, suavemente, en mi cara, con su concha en mi boca, frotandola cada vez más rapido, empapándome todo el rostro, chorreando su fluido por mi cara. Y que alegría sentirla cabalgar, sentir todo su deseo reposando en mí, como una fuerza natural ante la que solo me quedaba deslumbrarme. Todo eso aprendí de ella. Se acababa el verano, se acababa mi trabajo, pero también el de ella. Iba hacer lo que me comentó, irse, viajar, conocer, jugarse su destino en otras latitudes, dejar de estar aburrida. Al principio me apenó, no podía aceptar que ese idilio terminara, era como tener un sueño delicioso, y luego despertar, y darse cuenta que no era cierto. Pero con el tiempo, a medida que quedaban menos días para el desenlace, fui comprendiendo que el ciclo, había terminado, que el destino nos había juntado para aprender, para habitar el placer como un refugio de fuego, pero siempre llega la hora de abandona el refugio, de lanzarse a caminar por la intemperie. El ultimo día se acerco a mí y me pasó un cajita, - Abrela cuando llegues a tu casa - Me dijo. Lo primero que vi fue una carta, en un sobre, y una bolsa de negra, de plástico. Primero leí la carta. "Que locura estos meses. Creo que no hay lugar de mi cuerpo por que no hayas visitado con tu lengua. Y, a veces, cuando me estoy quedando dormida, siento que el eco de mis gemidos sigue dando vuelta por mi habitación. Te extrañare, extrañare tus palabras, tu polla, tu leche, tu verga hundida en mi como una espada generosa. La atención con la que me comías la concha, como si fuera lo más delicioso que has probado. Y ese orgasmo que me diste solo besando mis pezones, fue largo como un verano. Te dejo un regalo para que no me olvides." Abrí ansioso la bolsa negra, y adentro encontré sus bragas, absolutamente empapadas, las acerque a mi cara y las olí, como quien sale a la superficie tras estar sumergido mucho tiempo en el agua y respira la mitad de la atmósfera. Así las olí, y me masturbe pensando en ella, al fin y al cabo, cuanto todo empezaba, me había dado permiso para hacerlo, para aliviar la tensión que no me dejaría dormir. Se habían acabado las lecciones, y ya era hora de entrar a la universidad, la verdad que comenzaría mis estudios bastante preparado, había adelantado algunas asignaturas, y estaba deseoso de poner en practica mis conocimientos.

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